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Opinión

Marino J González

La conciencia de que la inflación es un proceso de destrucción, es cada vez mayor en el país. El ritmo indetenible de los precios afecta cada día más el bienestar de las familias. Para la mayoría de los hogares no alcanza el ingreso para la compra de los alimentos. Lo más grave es que cada día que pasa, sin ninguna política alternativa, las condiciones se complican. Es por ello que la brecha entre los ingresos y lo que se puede comprar, crece sin control. Desde que el FMI anunció el escenario hiperinflacionario para Venezuela, ya ha transcurrido año y medio, sin ninguna política dirigida a resolver este inmenso problema.

Los ciudadanos, entonces, han quedado en total estado de desprotección. Sin la posibilidad para mantener una vida estable, la opción considerada por muchos es sencillamente escapar de Venezuela. Un grupo considerable de ellos, jóvenes, sin muchos recursos, han decidido huir en autobús. Viajan hasta la frontera con Colombia. Esperan la hora definida para cruzar. Llegan a Cúcuta para continuar el viaje en autobús, hacia la ciudad de Suramérica en la que tengan algún familiar o contacto. Entonces viajan sin cesar hasta llegar al destino. Toman la precaución de seleccionar los autobuses de manera que puedan dormir en ellos. No tienen recursos para llegar a hoteles o moteles. Preparan comida para varios días. Pueden viajar hasta una semana completa, si es que su destino es tan lejos como Buenos Aires. Cuentan que en un autobús pueden ir decenas de ellos. Estas odiseas personales o familiares ilustran el drama que hoy viven los venezolanos. Se está huyendo en autobús de la destrucción que significa la alta inflación que vive el país, aniquiladora de toda opción de futuro.

Todos estos jóvenes van a encontrar en el trayecto países que han controlado la inflación, en los cuales los aumentos de precios de un año son los que se experimentan en Venezuela en un día. Muy probablemente no encuentren inicialmente el trabajo deseado, pero tendrán la posibilidad de vivir con mayor estabilidad que la que le puede ofrecer en este momento su país de origen. Para jóvenes veinteañeros este viaje es definitivamente volver a nacer. Muchos de ellos se adaptarán, con más o menos dificultad en su nuevo entorno, y podrán construir posibilidades que no tienen en Venezuela. Muchos harán una vida diferente a la que se imaginaron, tendrán nuevos arraigos y querencias. Ese viaje en autobús les enseñará una cara de la vida que seguramente nunca anticiparon.

Que un país presencie que la generación con mayor valor acumulado, en término de capacidades, en toda su historia, tenga que salir por cualquier vía, es ya una llamada de atención terrible. Pero también es una demostración evidente de la peor combinación de políticas económicas que hemos tenido en nuestra historia, y de la peor gestión económica en el mundo. Todo esto tiene origen en las políticas diseñadas e implementadas en el país en los últimos lustros. Los jóvenes que viajan en autobús para buscar opciones fuera de Venezuela son la demostración palpable del rumbo tan equivocado que se le ha impuesto a nuestra sociedad.

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Nos aproximamos indeclinablemente al sufragio del 15-O para que como comunidad política, de manera libre, pacífica y abierta coloquemos el signo de la democracia para aproximar la transición política. Sufragio y Participación Política Contendiente es lo que requiere la perversa guerra civil montada por la autocracia militarista amante del conflicto. Del conflicto destructor que desde el 20-O 2016 ha venido causando tensiones polemológicas que se completaron en una guerra civil, que ahora obliga a un hecho electoral. El voto como poder, como sufragio, garantizará la democracia.

Hecho electoral el del 15-O que tiene que ser entendido como una expresión de la Resistencia Civil porque sólo con la resistencia civil, masiva, ciudadana y valiente será posible la transición política. Transición política para la cual los demócratas tenemos que tener presente la posibilidad real de la rebelión ciudadana. Rebelión ciudadana que autoriza y promueve la Constitución, que tiene que practicarse sin violencia. Es el derecho de los demócratas a detener el país, a manifestar abierta, pública y de manera notoria el legítimo derecho a una transición.

Transición hacia la democracia para abandonar la autocracia militar y cobarde que hoy representada por un cuerpo armado inmoral, ha venido sosteniendo las decisiones erráticas de un régimen que no sabe y no puede gobernar, pero sí se ha atrevido a ofender el gentilicio venezolano. Transición democrática que obliga a apartarse de los conflictos de la clase dirigente para en el futuro resolver la crisis económica, la crisis social, pero sobre todo la crisis ética. Es la ética la energía o fuerza necesaria a la cual debemos recurrir los venezolanos para salir de la tiranía del régimen iniciada el 20-O de 2016.

La transición a la democracia se iniciará entonces con el voto del 15-O. Si intentara burlarlo el régimen acudiremos a la Rebelión Civil, porque las tiranías armadas y desaforadas como la actual en Venezuela intentan obstaculizar el surgimiento de la democracia, razón por la que se requiere la mayor demostración de la cultura política. Cultura política de la mayoría de los demócratas y su voto, con lo cual incrementaríamos el poder ciudadano y dejaríamos en claro la enrome falencia de un régimen agotado y censurado por el mundo, para dar paso a una nueva clase política representada por sus líderes y operadores políticos regionales.

Así, líderes políticos emergentes, operadores políticos regionales y participación política contendiente son la triada que hará posible aparatarnos del conflicto sanguinario comandado por el hiato Maduro–Padrino. Igualmente ese liderazgo apartará las tensiones polemológicas de un régimen cobarde y sumiso, hará válida nuestra demostración de un sufragio cierto que permitirá y facilitará el surgimiento de la democracia. Esa transición democrática eliminará el autoritarismo y facilitará el inicio de un proceso de cambio con inclusión, con prácticas políticas y fortalecimiento de las instituciones democráticas previstas en la Constitución.

El voto es el camino, es el resultado para contener las actividades conflictivas, es el momento político para empoderar la expresión democrática y es la coyuntura para que un liderazgo político emergente comprenda la necesidad de un nuevo ambiente político real, diferente al que hasta ahora ha mostrado una sociedad primitiva donde las bocas de fuego cumplieron un papel criminal. Rigurosamente se tiene que comenzar a privilegiar la conducta valiente que impone la norma, la Constitución y no los procedimientos de los grupos guerrilleros y de las montoneras belicosas, responsables por los hechos luctuosos del año 2014 y de los últimos 120 días que muestran a los héroes y mártires de una guerra civil absurda y cobarde.

Votar es una expresión del más alto valor democrático, votar es pensar en la sociedad, en el partido político y en la posible función de gobierno que facilitará la movilización social. De esa manera se mostrará a los venezolanos, sobre todo al mundo, que hay una sociedad dispuesta a reconstruir la democracia en la República. La República está harta del militarismo, de la violencia y el conflicto y está presta y lista para consolidar con el voto del 15-O lo que significa la democracia: sufragar, liderar y empoderar a una sociedad que después de 18 años de gobierno y 40 años de conspiración, registra como sello amargo y doloroso el fracaso del militarismo perverso, y necesita urgentemente una ecuación en la cual el individuo esté por encima de la comunidad y del Estado abrazado a la Constitución… a eso llamamos democracia.

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 03 de octubre de 2017

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José Rosario Delgado

Los grupos que se empeñan en señalar que la abstención electoral es la solución a los problemas que afronta el país no pasan de ser unas pequeñas élites que aúpan la antipolítica, despreciando la Política y a los políticos porque, en su mayoría, provienen de sectores ajenos a esas élites y los miran como “perro que ve muleta”, los creen indignos de asumir las funciones de gobierno para la cual se han preparado.

Se ha dicho que “la indiferencia de los buenos permite el avance de los indignos”, pero la dignidad no es sólo para quienes toman el poder, sino que los gobernados también tienen responsabilidad a la hora de sacar las cuentas, observar los resultados y repartir dividendos; es decir, todos estamos no sólo involucrados en estos procesos comiciales, sino comprometidos con su normal desarrollo y debemos asumir nuestra cuota parte en todo lo que está pasando y lo que podría pasar en el futuro inmediato.

De modo, pues, que no es escurriendo el bulto y atribuyendo errores y fracasos a otros, tal como lo hace este nefasto gobierno que ya no halla a quién más zumbarle ese muerto encima después de haber acabado con el mejor país del mundo que, sin duda alguna, es Venezuela; tanto que ha soportado 25 años de una tragedia anunciada y aún discutimos si vale o no la pena votar el 15 de octubre para elegir gobernadores.

¿A qué juegan las élites del antivoto? A salirse con la suya ellos y el gobierno y decirnos a partir del 16 “yo se lo dije”, “yo se lo dije”, como sin un desgraciado y adverso revés nos afectaría única y exclusivamente a quienes sí iremos a votar el domingo 15 de octubre por Ismael García, en el caso de Aragua, y por todos los candidatos de la Unidad Democrática. Las élites son así, no dan puntada sin dedal y reaccionan de acuerdo al interés personal y grupal que tengan en todos y cada uno de los saltos que emprenden, como ahora, estimulando la aberrante abstención.

Esas élites, muchas anónimas, sinónimas y antónimas, se regodean en la escritura de necedades para divertirse y pervertirse ellos mismos, sacando sarcásticas risas y sonrisas a sus aliados del régimen que precisamente eso es lo que buscan, que la gente no vote, porque sólo una indeseada abstención podría impedir el triunfo masivo de la MUD y sus seguidores para iniciar el camino de la recuperación y reconstrucción de Venezuela, para lo cual nos necesitamos todos, incluidas las élites.

El domingo todos tenemos que salir a votar, cada quién por su candidato y por el gobierno que quieren, pero los demócratas debemos ir a votar, aquí por Ismael García, y dejar que esas élites pura muela, pura paja, pura bulla y pura coba se desgasten entre ellos para que veamos cuál será el discurso que manejarán a partir del lunes 16 de octubre, cuando Venezuela amanezca teñida de democracia y de libertad…

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Vamos a referirnos solamente a cuatro cultivos de importancia en Venezuela para evaluar cómo marcha la ruta hacia la Soberanía Alimentaria, proclamada por el gobierno socialista del siglo XXI desde el año 1999, cuando comenzó lo que han llamado revolución bolivariana. Estos cultivos son arroz, maíz, caña de azúcar y soya.

Venezuela necesita producir al menos 1.000.000 de toneladas de arroz paddy por año, lo que se convierte en unas 700.000 toneladas de arroz blanco que para una población de 30 millones de habitantes significa un consumo per cápita de 23,3 kg. Éste es un consumo bastante modesto si lo comparamos con los 40 y con los 54 kg/por persona/año de colombianos y peruanos respectivamente.

En cuanto a maíz (o en cuanto a maíz y sorgo granífero) se requiere producir unos 2.500.000 toneladas de granos forrajeros, entre maíz amarillo y sorgo granífero, para satisfacer la demanda de las fábricas de Alimentos Balanceados para Animales (ABA), y al menos 1.400.000 de toneladas de maíz blanco, para que la población disfrute de las tradicionales arepas.

Los requerimientos de azúcar se ubican aproximadamente en 1.200.000 toneladas, y los de soya rondan 1.400.000 toneladas de granos por año.

Para cubrir la modesta demanda de 1.000.000 de toneladas de arroz por año, se deben sembrar alrededor de 200.000 hectáreas con un rendimiento promedio estimado de 5 toneladas/ha, lo cual se ha logrado en el pasado cuando incluso se producían excedentes que eran exportados. Pero el gobierno tiene planes, el “Plan de Siembra y Cosecha Venezuela Cultiva” a nivel de lo que han denominado “Unidades de Producción Socialista (UPSA)”, en las cuales recientemente iniciaron la cosecha de arroz en 414 has ubicadas en 2 UPSAS en Turén, estado Portuguesa, con la “Empresa Socialista de Riego Río Guárico (ESRRG)”, que con un rendimiento estimado de 3.600 kg/ha esperan “contribuir con la soberanía y la seguridad alimentaria de la población venezolana”. En total, este plan comprende 7 UPSAS que de ser de iguales dimensiones a las señaladas deben cubrir un total de 1.449 ha (414x3,5). Con este rendimiento, para cubrir la demanda nacional se requerirían 278.000 ha (1.000.000 ton/3,6 ton/ha), es decir, con este plan y estas empresas de rimbombantes nombres, se tiene cubierto el 0,52% de los requerimientos.

Para el suministro de granos forrajeros, se estima que se tienen que sembrar unas 375.000 ha de maíz amarillo con un rendimiento promedio de 4 ton/ha y unas 335.00 ha de sorgo granífero con un rendimiento promedio de 3 ton/ha. Mientras que para cubrir la demanda de maíz blanco se deben sembrar unas 350.000 ha con un rendimiento promedio de 4 ton/ha. En total, se deben sembrar 1.060.000 ha entre maíz y sorgo granífero.

Para cubrir la demanda de azúcar se debe moler en los centrales más de 10.000.000 de toneladas de caña al año, las cuales se producirían en unas 120.000-200.000 ha dependiendo de los rendimientos promedio oscilando entre 50 y 83 ton/ha; consideremos entonces, que con un buen manejo del cultivo se requieran unas 160.000 ha de caña de azúcar. Paralelamente se deben mejorar los centrales azucareros, ya que si con la insuficiente cosecha de este año se dejaron de moler más de 300.000 toneladas de caña por limitaciones para su recepción, el problema se agravaría al aumentar la producción a los niveles requeridos.

Finalmente, la soya, cuyo grano contribuye a suplir concentrados proteicos para los ABA y aceite para consumo, con un rendimiento promedio de 2 ton/ha, se requeriría la siembra de unas 700.000 ha. Si se considera los logros de los programas oficiales con soya en el estado Anzoátegui, donde se han realizado inversiones millonarias en un moderno complejo agroindustrial pero donde los rendimientos de la soya apenas rondan los 500 kg/ha, para cubrir la demanda de 1.400.000 toneladas se requeriría sembrar 2.800.000 ha con soya.

Si sumamos estos cuatro rubros, con los rendimientos promedio previamente estimados, obtenemos un total de 2.120.000 ha que se deben sembrar anualmente. Si consideramos que en el cultivo de arroz se pueden lograr dos ciclos al año, su requerimiento de área a sembrar baja a 100.000 ha/año y el total de la superficie requerida bajaría a 2.020.000 ha. Tanto para arroz como para caña de azúcar, la superficie total sería de 260.000 ha que deben estar dotadas con riego.

El militar al frente del despacho de agricultura, mencionó que van hacia la siembra de 800.000 ha de maíz y 1.000.000 de ha de soya (cifras que deberían ser al contrario ya que se requiere mayor superficie para maíz que para soya), además que con el “Plan de Contingencia de Agricultura Soberana 2017-2018” van a reducir el uso de insumos tales como plaguicidas y fertilizantes, y también van orientados hacia la sustitución de híbridos por variedades (particularmente en el caso maíz, me imagino). Ante estos anuncios, sin ningún soporte técnico, estimo que los rendimientos promedio disminuirán significativamente y, por lo tanto, la superficie requerida por estos cuatro rubros considerados se incrementaría a más del doble de lo que estamos calculando.

Ahora bien, la gran pregunta para estos planes es: dónde están esos 2.000.000 de hectáreas o más acondicionadas para la siembra; dónde están los insumos, la maquinaria, la infraestructura de recepción y almacenamiento de cosecha y la de procesamiento (centrales azucareros suficientes y operativos para que no quede caña sin moler, plantas para la extracción de aceite del grano de soya en forma oportuna para evitar su deterioro). Los agricultores están a la expectativa de obtener recursos suficientes, tanto financieros como de bienes y servicios por parte del gobierno, de una verdadera y justa revisión de los precios de sus productos, para proceder a la siembra, a crecer en superficie y en productividad, a invertir en sus unidades de producción, y así contribuir verdaderamente con la soberanía y la seguridad alimentarias de la población venezolana.

Solamente con una sincera planificación agrícola sobre la base de acertadas políticas que consideren qué debemos sembrar, cuánto, dónde, con qué y con quién producir, se logrará disminuir la importación de alimentos baratos, excedentarios, que debilitan la producción agrícola y la estabilidad de la población campesina. O sea, planificar a corto, mediano y largo plazos sobre la base de los recursos naturales, financieros y humanos disponibles. Se lograría también, que la población tenga una disponibilidad inmediata y sostenida de alimentos nutritivamente adecuados y seguros de una manera socialmente aceptable, es decir, sin necesidad de depender de suministros alimenticios de emergencia, hurgando en la basura, robando o utilizando otras estrategias de afrontamiento, tal como lo expresa la FAO y tal como ocurre actualmente en Venezuela.

Le repito a los representantes del gobierno bolivariano responsables de las políticas agrícolas del país, que tienen que dejar la improvisación, que tienen que planificar con honestidad para el bien de la agricultura, que tienen que tomar en cuenta a los agricultores de valiosa trayectoria en esta actividad, que el manejo de millones de hectáreas de cultivo requieren un verdadero apoyo científico y tecnológico para poder salir adelante. Tienen que dejar de utilizar sus planes oníricos, llenos de fantasías, sin sentido de la realidad, para mentir en algo tan delicado como es la alimentación de la gente, para hacerles creer que van a implementar soluciones a la hambruna que hoy padece la población, todo esto como mecanismo de proselitismo político que al parecer durante las más recientes elecciones no les ha dado resultado, ni les resultará en el futuro con una sociedad saturada de promesas y mentiras.

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población.

Septiembre 2017.

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

Nota: En Amazon está a la venta el libro del autor: “Fertilidad de suelos, su manejo en la agricultura venezolana”. Tiene información muy útil para mejorar la práctica de fertilización de los cultivos, con miras a una mayor productividad y a un mejor trato a los suelos y al ambiente en general.

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Un Nicolás Maduro acosado por la presión internacional, después de haber negado bajo argumentos hasta ahora no demostrados, el Referéndum Revocatorio, y retrasado por más de un año las elecciones de gobernadores, de forma precipitada, convocó para este 15 de octubre las regionales. Apenas han pasado unos sesenta días del fraude constituyente marcado por una altísima abstención y la súbita suspensión de toda forma de protesta por la masa opositora, asistimos a este otro escenario electoral llenos de incertidumbre por saber cuál será la decisión que tomará el soberano en dicho proceso, y de hacerlo, a través de cual movimiento político lo expresará.

También este evento, a pesar de ser elecciones estadales, tendrá un carácter altamente plebiscitario, y eso lo sabe hasta el gato. Si bien existe el factor polarizante con una alta carga ideológica, ella no se expresará plenamente como parte de un partido o de una tendencia determinada, estará reflejada ampliamente en una mayoría independiente que rechaza este modelo neo fascista y antidemocrático.

Basta solo meterle el ojo a encuestadoras nacionales como Datanalisis, Hinterlaces, Ivad o las regionales de Raúl Antequera, José Villa y Efraín Rincón, para darnos cuenta, que la mayoría del elector se asume como independiente, no militante de partido alguno.

A escasos diez días de las elecciones, como en todo el país, aquí en el Zulia la primera opción de triunfo la tiene el candidato opositor, en un escenario donde apostando a que baje la abstención, habrá muy poco espacio para el indeciso, no así para el voto independiente. En esta contienda el sector que concentra el mayor peso político, social y electoral precisamente sigue siendo el no partidista, aunque no lo podemos describir como anti partido o expresión de la conocida anti política, pues la ausencia de decisión electoral no es lo que los caracteriza. Su arista fundamental es la crítica a las viejas formas de concebir el accionar de los partidos políticos, distanciados muchas veces de la ética y la democracia.

En este proceso electoral con un CNE tramposo y violatorio de su propia legislación electoral, nada está claro, incluso si cada partido llevará o no la imagen del candidato postulado. Así las cosas, hoy surge la necesidad de hacer que ese elector mayoritariamente independiente, en primer término, se sienta identificado con aquella organización que le sea más a fin a sus pareceres. En el caso del Zulia, bajo el liderazgo de Carlos Alaimo, se han venido agrupando precisamente dirigentes vecinales, sectores universitarios, trabajadores, intelectuales, gente de la cultura y estudiantes, quienes, asumiendo su condición de independientes, reafirman su esfuerzo y compromiso de cambio.

En esta región abrumadoramente se votará por Juan Pablo Guanipa, y de esto nadie debe tener duda. Dentro del espectro multicolor de la MUD, aparecerá entre otras opciones la tarjeta del Partido Independiente del Zulia (PIZ). Quienes venimos activando desde el Voluntariado Independiente “Pasión Por Maracaibo” no solo te invitamos para que este 15 de octubre votes por Guanipa, a través de la tarjeta del PIZ, sino a que, desde ya, aupemos un poderoso movimiento de zulianos independientes, para las nuevas batallas que habrá de darse por el triunfo en las futuras elecciones de alcaldes y por salir de Maduro.

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​José E. Rodríguez Rojas

El diálogo entre la oposición y el gobierno le ha permitido al régimen de Maduro ganar tiempo, el cual ha utilizado para afianzarse en el poder. Masacrando las protestas alimentadas por el descontento social que genera una crisis humanitaria sin precedente. Reprimiendo a la oposición política, cuyos dirigentes han sido enviados a la cárcel o forzados al exilio. Además de ello, ha logrado instalar una fraudulenta Asamblea Constituyente (ANC), elegida en una votación inflada por una autoridad electoral integrada por militantes del partido de gobierno. En consecuencia, la oposición política luce dividida ante temas tan neurálgicos como el de las elecciones regionales, las cuales serán conducidas por el mismo ente comicial, lo cual arroja dudas razonables sobre la pulcritud del evento. Diversos actores sociales como la iglesia católica venezolana, los cancilleres de los principales países de América y Europa, coinciden en que la democracia en Venezuela ha naufragado y que Maduro y sus socios han logrado implementar una dictadura en el país, para lo cual han contado de manera diligente con el ex presidente español Rodríguez Zapatero y el ex presidente de la República Dominicana Leonel Fernández (Ver: Rodríguez R., J.E. “Diálogo fructífero… para la dictadura en ciernes. DÍgalo Ahí, n° 6, 23 de septiembre, 2017)

Según la prestigiosa revista The Economist la restauración de la democracia en Venezuela depende fundamentalmente de factores externos, debido al estado de postración de la oposición interna. En este sentido, adquieren relevancia la intervención de la comunidad internacional y la aguda escasez de divisas que puede generar una situación de insolvencia. Los Estados Unidos ha sido uno de los países más activos en la aplicación de sanciones que han ido desde sanciones individuales hasta las más recientes sanciones financieras selectivas, que buscan imposibilitar que tanto el gobierno como PDVSA, puedan obtener nuevo endeudamiento en el mercado de Nueva York. Estas sanciones han sido apoyadas por influyentes líderes republicanos como Marco Rubio y por reconocidas ONG como Human Rights Watch (HRW), quienes señalan que sin sanciones los dirigentes venezolanos no enfrentaran presiones tangibles que los hagan cambiar de conducta.

The Economist señala que algunos escépticos plantean que para que las sanciones sean efectivas deben ser multilaterales y reversibles, en caso de que el gobierno venezolano decida embarcase en negociaciones serias con la oposición. En esta perspectiva, ha sido una buena noticia la reunión del grupo de Lima donde 11 cancilleres decidieron aislar a Venezuela tanto en el tráfico de armas como en cuestiones financieras, lo cual va orientado en la misma vía de las sanciones estadounidenses. El canciller de Perú Ricardo Luna, señaló en una entrevista al diario El País, que la comunidad latinoamericana está cada vez más consciente de la necesidad de presionar a Venezuela mediante sanciones que puedan ampliarse e incorporar a los países de la Unión Europea. Estas sanciones tendrían como objetivo final, generar una crisis en el régimen y obligar a la renuncia de Maduro. Sin embargo, según la revista The Economist, los países de la región están vacilantes frente a esta posibilidad, ya que después de las sanciones aprobadas en Lima parecen estar indecisos con respecto a qué acciones tomar de ahora en adelante.

Frente a las sanciones de Estados Unidos y los países de América Latina, es previsible que Maduro busque apoyo en sus aliados autoritarios como Rusia y China. En ese sentido, es probable que recurra a ellos por fondos extras, para pagar la deuda y evitar una cesación de pagos, que lo expondría a las sanciones de sus acreedores. En este sentido, es poco probable que China corte la ayuda a un socio en problemas. Rusia anda en la búsqueda de oportunidades y en abril le prestó a Venezuela mil millones de dólares obteniendo concesiones petroleras en retorno. Venezuela solicitó recientemente la reestructuración de la deuda rusa, así lo informó el ministerio de finanzas ruso.

Es probable que en el corto plazo el régimen de Maduro logre evitar la cesación de pagos con la ayuda de sus socios autoritarios. Pero en el largo plazo la decidida posición del canciller de Perú, del Secretario General de la OEA Luis Almagro y del gobierno estadounidense, así como la larga resistencia de la disidencia venezolana, lograrán que al final la democracia prevalezca. Así lo afirma la revista The Economist, quien señala que en el largo plazo Maduro y sus aliados no lograrán implantar una dictadura al estilo cubano en Venezuela. La revista destaca las diferencias entre el régimen cubano y el venezolano. El régimen de Maduro es corrupto y poco apreciado. Venezuela no es una isla y tiene una fuerte tradición democrática.

Nota: este artículo está basado en una traducción libre del artículo “Punishing Nicolas Maduro” publicado en la revista The Economist, en el número correspondiente a septiembre 14 de este año.

Profesor UCV

josenri2@gmail.com

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Quizá hoy se usa poco esta expresión que era popular en tiempos de mi amigo Antonio. Casquillero es una persona mal intencionada que dice algo para poner a pelear a quienes se comen el casquillo.

En nuestro medio el casquillero mayor es sin duda el presidente de facto. Declara que gobierno y oposición se han reunido varias veces y los come casquillo se tragan el cuento y arremeten en contra de los dirigentes de la MUD. El dictador sentencia que ya han llegado a varios acuerdos y los come casquillo lo creen ciegamente, se rasgan las vestiduras y tildan de colaboracionistas a nuestros representantes.

Extraña, por decir lo menos, que a sabiendas de que el bufón es un mentiroso compulsivo sin embargo se tragan estos embustes y censuran a quienes dan la cara por la democracia ¿A qué se debe que algunos acepten como verdades estas declaraciones del autócrata a pesar de que tildan de embustes todo lo demás que anuncia en sus largas peroratas? Quizá unos pocos le otorgan credibilidad en este tema para desprestigiar a algunos rivales políticos, pero estamos convencidos de que los más son ciudadanos bien intencionados pero que priva en ellos la desconfianza. Este es uno de los defectos de nuestra sociedad, el cual ha sido un freno para nuestro desarrollo.

Hay otros casquilleros rojos que, indirectamente, inducen a no votar en las próximas elecciones. Para ello, unos declaran que los gobernadores electos tendrán que someterse a la constituyente espuria. Otros aseveran que algunos de nuestros candidatos serán inhabilitados y no faltan quienes predican que ellos ganarán casi todas las gobernaciones, dando a entender que cuentan con un CNE parcializado y con mecanismos para amedrentar a los electores. Sin duda que todo esto lo pueden hacer, y lo harán, pero hay que ponerles la mayor cantidad de trabas posibles.

Del lado nuestro todavía hay compatriotas que fomentan la abstención. No los consideramos casquilleros, ya que son bien intencionados y tienen algunas razones válidas. Sin embargo, ya se han dado muchos argumentos de mayor peso para demostrar con contundencia que en la actual circunstancia en que somos mayoría abrumadora y contamos con gran apoyo internacional lo procedente es acudir a votar.

Hay otros grupos que han declarado que no promueven la abstención, pero tampoco llaman a votar, entre ellos los partidos que lideran los grandes luchadores María Corina y Antonio Ledezma, por quienes siento admiración. Ante un hecho cumplido de que todos los demás partidos están convocando a votar, ojalá reflexionen y se sumen a la mayoría, después de haber manifestado su desacuerdo.

También hay casquileros que no son rojos y generalmente no son políticos, sino escribidores de cuartillas que siembran la discordia tildando de antipolíticos y acusando de haber matado la democracia a quienes critican a los partidos. Los hechos evidencian que AD y Copei fueron los que se hundieron y no pudieron detener a los rojos cuando estos iniciaron sus atropellos a la Constitución. Sin embargo, hoy AD se ha reivindicado y junto con los demás partidos constituyen la única opción para salir del totalitarismo rojo. Debemos confiar en ellos y acudir a votar.

Tal día como hoy, hace 26 años, se produjo la reunificación de Alemania Hoy, el pueblo venezolano insta a sus dirigentes a que se vuelvan a unir para iniciar la reconstrucción del país. El 16 de octubre tenemos que amanecer optimistas por haber obtenido casi todas las gobernaciones. Seguramente inhabilitarán a algunos de los electos y a otros les quitarán competencias, pero esa es otra pelea que tendremos que dar contando con apoyo internacional.

Como (había) en botica: El ministro Eulogio Del Pino reconoció que Pdvsa importa grandes cantidades de gasolina debido al deterioro de nuestras refinerías. En efecto, declaró que la escasez de gasolina se debe a que las agresiones de Estados Unidos dificultan el pago a los barcos fletados. Si la refinerías estuviesen operativas estaríamos exportando gasolina como en tiempos de la Pdvsa meritocrática. La corrupción en Pdvsa data desde el 2003 y se acentuó bajo la presidencia de Rafael Ramírez y de su delfín Eulogio. Hoy los "correctos" no están enjuiciando a los corruptos. Lo que existe es un pleito entre mafias. Libertad para Vasco Da Costa, Roberto Picón, Lorent Saleh y otros presos políticos. Excelente que el 13 de este mes se instale en la OEA el TSJ en el exilio, electo legítimamente por la Asamblea Nacional. Lamentamos el fallecimiento de Luis Morales Bance, distinguido compositor y violinista.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

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