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Opinión

Debe estar claro para todos que no es posible seguir con el actual esquema cambiario. Lejos de evitar la fuga de capitales la ahuyentó: desde el 5 de febrero de 2003, fecha en que fue implantado el control de cambio, hasta el tercer trimestre de 2015, salieron por la Cuenta Financiera y la de Errores y Omisiones de la balanza de pagos, $162 millardos, casi nueve veces lo que se fugó por estas cuentas -$18,9 millardos- en los 40 años de democracia anteriores a Chávez (1959-1998).

En vez de defender las Reservas Internacionales, estas son hoy son menores que el monto que justificó la medida: para el 23 de marzo del presente año, apenas sumaban $13,2 millardos, el menor monto desde comienzos de octubre de 1998. Tampoco fortaleció al bolívar, ya que éste se ha depreciado brutalmente como lo revela la inflación, la mayor del mundo en los últimos dos años y con miras a conquistar este deshonroso título de nuevo en 2016. Se concluye, por tanto, que el control de cambio no tuvo ninguna finalidad económica.

Su objetivo fue claramente político: preservar las divisas para usufructo de la “revolución” y racionar su oferta a la sociedad como instrumento de manipulación. Ahora que el precio internacional de petróleo se ha desplomado y para 2016 la oferta de divisas será menos de un tercio de lo que fue hace dos años, este sistema no aguanta más. Pretender conservar un dólar a Bs 10 para uso exclusivo del Estado es insostenible. Apenas cubre la importación de algunos rubros alimenticios y farmacéuticos, en cantidades claramente insuficientes. Tampoco este dólar barato mantiene bajos sus precios: la inflación en el sector de alimentos ha sido consistentemente la más alta a lo largo de estos años. Además, la escasez hace que muchos sólo puedan comprar estos productos a precio de bachaquero. Finalmente, un tipo de cambio de Bs. 10 por dólar, extrema la sobrevaluación del bolívar e impide competir con producción doméstica.

Por supuesto que detrás del actual disparate cambiario están los pingües negocios de aquellos que están en posición de ponerle la mano al dólar barato y revenderlo 100 veces más caro en el mercado paralelo. Porque este sistema cambiario, que no genera beneficio alguno a la población ni al país, dispara el precio del dólar en el único mercado en que es seguro conseguirlo; el paralelo. Si se logra vender en un país vecino cualquier rubro cuyo precio esté regulado, generará en bolívares -a este tipo de cambio estratosférico-, una fortuna. El mayor negocio de todos es, por supuesto, el de la gasolina que, incluso con los nuevos precios, puede venderse en Colombia o el Caribe a precios centenares de veces superiores. Elogio del Pino, presidente de PdVSA, estimaba que para finales de 2014 el contrabando de este combustible estaba entre 50.000 y 100.000 barriles diarios. ¿Y quiénes custodian la frontera?

Entonces, si para todos, menos los mafiosos enchufados en el alto gobierno, es menester desmontar este sistema corrupto e ir a unificación cambiaria, ¿cuál sería el precio previsible del dólar y cómo afectará los precios domésticos?

La respuesta, obviamente, tiene que ver con cómo se produce la unificación cambiaria. Su éxito dependerá de un ajuste macroeconómico que sanee las cuentas fiscales y elimine el financiamiento monetario del gasto público con la impresión de billetes por parte del BCV. Pero se precisa, adicionalmente, de un generoso financiamiento externo, en el orden de $35 millardos, para atender los compromisos de 2016. Además, habría que desmontar los controles que mantienen asfixiada a la economía privada para que ésta pueda responder a las oportunidades que habrán de abrírsele.

En estas condiciones y con un equipo de gobierno altamente calificado que genere confianza, el precio del dólar podría estabilizarse en torno a su valor real de equilibrio. Éste es aquel que equipara el poder de compra interno del bolívar con su capacidad adquisitiva externa. Ello requiere abatir la inflación, pues si ésta no se controla este tipo de cambio no podrá estabilizarse.

Para el cierre de 2015, este valor estaba entre 100 y 110 Bs/$. Como quiera que la inflación en el primer trimestre de 2016 frisa ya el 50%, el tipo de cambio de equilibrio tendría que ajustarse en esa proporción, por lo que en estos momentos (3 de abril), un dólar tendría el mismo poder adquisitivo que unos 150 a 165 bolívares. De manera que la unificación cambiaria que, en el mejor de los casos, podría ocurrir para el mes de junio, comenzaría, de acuerdo con esta tendencia, con un dólar por los 200 o 220 bolívares. ¿Representa esto una fuerte devaluación que haría saltar los precios como temen muchos? Veamos.

Según cifras del BCV, que llegan al tercer trimestre de 2015, la mitad de las importaciones –un pelo más- las hizo el sector público y la otra mitad –un pelo menos- las efectuó el sector privado. Para el sector público, estas importaciones se hicieron a una tasa promedia de 6,87 Bs/$ durante el tercer trimestre, mientras que para el sector privado, fue a una tasa promedia de 268 Bs/$. El promedio global fue de Bs. 122,9 por cada dólar. Pareciera que, de unificarse el tipo de cambio a Bs. 220/$, habría devaluación y los bienes importados se encarecerían. Pero para afirmar esto, tenemos que saber cómo evolucionaron estas tasas de cambio luego del tercer trimestre de 2015.

Encontramos que, al medir la diferencia (exceso) entre el tipo de cambio (promedio) de las importaciones privadas y la tasa oficial de cambio y compararlo, trimestre a trimestre, con el llamado dólar paralelo desde 2010, encontramos que exhiben exactamente el mismo comportamiento, como muestra el gráfico (Fuente: BCV; Dólar Today; y cálculos propios). Es decir, ambos varían exactamente en la misma proporción, trimestre a trimestre. Este hallazgo corrige dos percepciones erróneas. La primera, que las transacciones con el dólar paralelo son marginales; y la segunda, que éstas son de naturaleza especulativa, por lo que no reflejan transacciones reales. Como el Banco Central también suministró cifras sobre ingreso y egreso de divisas hasta esa fecha (tercer trimestre de 2015), podemos saber que los operadores cambiarios –Cencoex, Sicadi- entregaron menos de un tercio de los dólares requeridos para las importaciones privadas durante 2015. Y esta proporción fue disminuyendo, ya que los operadores cambiarios apenas cubrieron un 18% de las importaciones privadas en el tercer trimestre. Por tanto, podemos concluir que una mayoría significativa de las importaciones privadas se hicieron con un dólar “no oficial” –el único disponible. Ello explica por qué estas importaciones exhiben una tasa de cambio que varía en igual proporción que el dólar paralelo. La altísima correlación entre ambas cotizaciones permite proyectar a qué tipo de cambio se están efectuando las importaciones privadas en la actualidad.

Desde el 30 de setiembre de 2015, el “paralelo” se ha incrementado en un 43%, por lo que podemos suponer que la tasa de cambio de las importaciones privadas se incrementó en igual proporción. El tipo de cambio promedio para las importaciones del sector privado estaría, así, en unos 383 Bs/$ para comienzos de abril. Con tal comportamiento, llegaría a unos 450 Bs/$ a comienzos de junio, una tasa que duplica nuestra proyección del tipo de cambio promedio para esa fecha.

¿Y las importaciones del sector público, la otra mitad? La caída drástica en los ingresos por exportación del petróleo permite conjeturar que algunas se están realizando a un tipo de cambio superior a Bs 10/$. Pero no tenemos la información precisa. En todo caso, la tasa promedio del total importado –público y privado- no podría estar en menos de unos 220-230 Bs/$ para comienzos de junio y con toda seguridad sería más alta. Es decir, un tipo de cambio unificado en torno a su valor real de equilibrio –entre 200 y 220 Bs/$- implicaría una ligera revaluación, no devaluación.

¿Qué nos dicen estas cifras? Que, de hacerse ya los ajustes requeridos para unificar en junio el tipo de cambio, la mitad de las importaciones –las que realiza el sector privado- se abaratarían, en promedio, en un 50%. Las que efectúa el sector público se encarecerían significativamente con relación a las que se hacían el año pasado al tipo de cambio oficial. Sin embargo, la experiencia indica que, para buena parte de los consumidores finales, el precio a que se consiguen muchos de estos bienes -que se supone regulados- no guarda relación con su precio de internación, ya que la escasez resultante hace que sólo se consigan a precio de bachaquero. De manera que tampoco en el caso de las importaciones públicas el impacto sobre los precios sería, en promedio, significativo.

El problema es que para una proporción creciente de personas, sus magros ingresos los obliga a pasar horas de cola bajo el sol para comprar los bienes regulados que pueda conseguir. A ellas no les sirve eso del promedio, por lo que deben instrumentarse políticas compensatorias –transferencias monetarias y/o precios subsidiados a través de los canales de comercialización del Estado (Bicentenario, Pdval, Mercal)- mientras la reactivación del aparato productivo permita ofrecerles empleos bien remunerados.

Como hemos argumentado en otros trabajos, la altísima capacidad ociosa del sector privado augura un crecimiento inmediato de la producción una vez se desmonten los controles que la tienen asfixiada, sobre todo si se consolida un ambiente de baja inflación, de confianza y con creciente apoyo –financiamiento- internacional.

La escasez de divisas representa la principal restricción de la economía actualmente. Desmontar el nefasto sistema de control cambiario es imperativo. Para unificar el tipo de cambio se precisa de un ajuste macroeconómico y del financiamiento internacional, que le den sustento. Acompañado del levantamiento de los controles que hoy aplastan la actividad económica, la unificación cambiaria liberará el aparato productivo venezolano, generando empleo bien remunerado, abasteciendo al mercado doméstico y sustituyendo importaciones. Quitando estos controles, incluido el de cambio, se reducirán significativamente los costos de transacción, permitiendo mayor fluidez y capacidad de respuesta en la producción y circulación de bienes, y mayores economías por el aprovechamiento cabal de las plantas industriales, hoy en buena parte ociosas. De manera que, al lado del abaratamiento de muchas importaciones por la unificación cambiaria, habrá una reducción adicional de costos al liberarse la economía de las férulas que está “revolución” le ha impuesto.

El hambre que azota cada vez más a la población y las penurias asociadas al desabastecimiento de medicamentos, alimentos, repuestos y otros bienes, clama por una rectificación inmediata. En ésta, la unificación del tipo de cambio y las medidas que la acompañan, habrán de jugar un papel central. Desde luego, el cambio urgido ataña a la esfera de lo político. Debe enfrentar el grave escollo de los intereses creados en torno a las oportunidades de expoliación de la riqueza social que ofrece el actual régimen cambiario corrupto y cuya defensa da lugar a prácticas fascistas por parte del gobierno.

Más allá de los mafiosos, no puede desestimarse la nueva clase de bachaqueros, clase parasitaria, que ha cultivado la política oficial de controles y que tiene interés en el mantenimiento del actual sistema. Por último, un tsj abyecto, dispuesto a darle piso “legal” a todos los atropellos de Maduro y su gente, dan la dimensión de las dificultades que hay que vencer. Pero con mayor razón aun, las fuerzas democráticas deben aprovechar los espacios ganados para plantear con la fuerza de la razón, los cambios requeridos y suscitar los apoyos necesarios para ello tenga éxito.

Economista, profesor de la UCV, humgarl@gmail.com

 8 min


31 voces calificadas exponen un plan de acción concreto para su manejo y aprovechamiento del vital líquido

Agua en Venezuela: una riqueza escasa, expone temas como la distribución geográfica de los recursos hídricos, usos actuales y potenciales como fuente energética, ecosistemas acuáticos, el cambio climático y sus posibles efectos, la calidad del agua y su contaminación, el agua y la agricultura, el agua y la industria, el agua y el turismo, entre muchos otros aspectos que resaltan la importancia de la conservación de este vital recurso no renovable. Incluye también una agenda para la investigación y formación de recursos humanos para su aprovechamiento, y un mensaje final en el que se recoge una verdadera agenda de gestión y soluciones a los diagnósticos presentados.

“Haber hecho posible la publicación de esta obra enorgullece a Fundación Empresas Polar, porque estamos ofreciendo al país un material de consulta obligada para quienes están vinculados con el agua, su manejo, utilización y conservación. Llega en buen momento para presentar propuestas y soluciones tangibles para mejorar la calidad de vida de todos los venezolanos”, dijo durante el encuentro Leonor Giménez de Mendoza, presidenta de Fundación Empresas Polar.

Para Arnoldo Gabaldón, editor principal de esta obra, Venezuela es un país con una gran riqueza de agua, y fue enfático al afirmar que es posible un futuro sustentable en materia hídrica, si se aprovecha, administra y toma decisiones con suficiente antelación. “Son muchísimas las propuestas que se formulan en este libro acerca de cómo debe medirse el agua como recurso, métodos para la conservación de las cuencas hidrológicas, uso eficiente del agua para distintos propósitos, las tecnologías existentes para la conversión de aguas marinas a aguas dulces, los tratamientos de las aguas contaminadas y la planificación de los recursos económicos en este sentido”, indicó Gabaldón.

Para Gisela Goyo, coordinadora de Ediciones de Fundación Empresas Polar, esta obra tiene una gran importancia por su sólido contenido científico y por su aporte proactivo, pues además de presentar el estado del arte del agua, es una oferta de plan de acción muy concreto y riguroso. “Este libro que presentamos es producto del esfuerzo e investigación, de 31 expertos venezolanos. Su gran virtud es que está escrito de manera que no sólo está dirigido a académicos, sino que es comprensible para cualquier interesado en buscar soluciones al tema del agua en Venezuela”, indicó Goyo.

El libro contó con el diseño de Álvaro Sotillo, reconocido diseñador venezolano, y la corrección de sus contenidos de la mano de Alberto Márquez. La publicación también estará disponible en la Librería de Ediciones Fundación Empresas Polar.

Sobre el Comité Editorial

El doctor Arnoldo Gabaldón es ingeniero Civil de la Universidad Católica Andrés Bello, exministro del Ambiente y Recursos Naturales Renovables (1977- 1979), actualmente profesor de la Universidad Simón Bolívar y miembro de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat.

Como parte del Comité Editorial, participó en el proyecto Aníbal Rosales, especialista en suelos y cuencas hidrográficas, consultor ambiental desde hace 40 años y actual profesor de la Universidad Católica Andrés Bello; Eduardo Buroz, especialista en Ciencias Ambientales de la Universidad Metropolitana, profesor de Planificación de Recursos Hidráulicos, y actual miembro de la academia de Ingeniería y Hábitat.

También aportó al estudio, José Rafael Córdova, experto en Hidrología y aprovechamiento de recursos hidráulicos, actualmente profesor de la Universidad Simón Bolívar y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela; Germán Uzcátegui, quien fue asesor de Hidroven y sus empresas filiales y presidente del antiguo INOS entre otras instituciones gubernamentales, actualmente coordinador de los cursos de postgrado en Aguas y Tierras en la Universidad de Los Andes y profesor de los departamentos de Hidráulica en la UCAB y la Universidad de los Andes; y, Laila Iskandar, experta en Ecología, Ambiente y Sustentabilidad y actual profesora de la UCAB.

Una obra de años de investigación, con propuestas y plan de acción integral

Laila Iskandar, del Comité Editorial, expone los objetivos principales de la obra. “Este libro plantea el estado actual del recurso en el país, da a conocer que sí hay una problemática asociada y propone alternativas y soluciones para su manejo y conservación. Es fundamental tomar conciencia de que cada uno de nosotros somos corresponsables como ciudadanos”, dijo.

Iskandar catalogó la degradación y la deforestación en las cuencas hidrográficas como uno de los principales factores de riesgo para la preservación de las aguas dulces. “La idea es preservar los ecosistemas que garantizan la cantidad y la calidad del agua, tanto para el uso directo como para algo vital como lo es la hidroelectricidad”.

Por su parte, Aníbal Rosales, especialista en cuencas hidrográficas y coautor, reveló que Venezuela es uno de los países privilegiados en el mundo por su riqueza hídrica. “No obstante, existe un desequilibrio de la ubicación de las aguas con respecto a las poblaciones. La población está mayormente concentrada en la zona norte costera y ahí es donde hay menos agua dulce. Este desequilibrio es lo que produce la escasez, entendiendo que la riqueza de agua está al sur del país, proveniente del río Orinoco y Caroní”.

Eduardo Buroz, especialista en Ciencias Ambientales, también aportó su experiencia en la elaboración de este importante ejemplar cerca del vital líquido. “Los flujos del agua en nuestros ríos son cíclicos. Por eso necesitamos disponer de tantos embalses como lo permitan nuestros ríos y como lo requiramos para nuestro abastecimiento y el de nuestras actividades económicas”, aseguró.

ediciones@fundacionempresaspolar.org y libreria@fundacionempresaspolar.org (Tel: 2027549)

31 de marzo

 4 min


Jesús Elorza G.

Un grupo de atletas de los clasificados para los Juegos Olímpicos Río 2016, se encontraban reunidos en las instalaciones del Instituto Nacional de Deportes y animadamente conversaban sobre el proceso electoral para la escogencia del representante en la Comisión de Atletas del Comité Olímpico.

- Yo voté, dijo animadamente uno de ellos.

-¿Por quién? Preguntaron sus compañeros.

- Lo hice por Rubén Limardo, que era el único que aparecía en el tarjetón.

-¿Y qué pasó con la Benítez?

-No sé, pero lo cierto es que no estaba entre los postulados.

-Creo que el Comité Ejecutivo del COV, hizo una consulta al Comité Olímpico Internacional en Lausanne Suiza, sobre cuál era el Protocolo Electoral que debía seguirse.

Como respuesta, les indicaron que los atletas con derecho a voto eran solamente los que habían participado en los juegos Olímpicos Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012... En base a esa directriz, el Registro Electoral para este proceso sería de 227 atletas con derecho a voto (48-69-110)

Sin embargo, entre gallos y media noche, ese universo electoral fue modificado, dejando solamente una representación de dos atletas por deporte (masculino y femenino) y tres en el caso de deportes de conjunto. De ese nuevo y reducido universo, debería surgir el representante ante el Comité de Atletas.

De acuerdo con las autoridades del Comité Ejecutivo del COV solo se inscribió Limardo y no dieron ninguna explicación del ¿por qué? fueron excluidas otras candidaturas.

-Huele a trácala…..expresó uno de los atletas.

Bueno, déjame decirte que, a partir de ese momento al Presidente del Comité Olímpico Venezolano, los jodedores comenzaron a llamarlo “Eduardo Tibisay” por su parecido con la Presidente del CNE.

-ja ja ja ja ja jajajajaja.

En el grupo, solo había seis atletas que informaban que ejercieron su derecho al voto y mostraban orgullosos su dedo meñique embarrado de tinta indeleble.

¿Solo votaron 6?, dijo asombrado uno de los presentes.

-No vale, respondió otro. Eduardo Tibisay permitió el “Voto Virtual”.

¿Cómo así?

-Bueno, algunos atletas lo hicieron por ¡¡¡Fax, Correo electrónico, llamadas telefónicas, Instagram o mensaje de texto!!!

¿Y eso es válido?

-Para Eduardo Tibisay, parece que sí.

Epa, epa, un momentico, interrumpió uno de los atletas que acababa de llegar. Yo voté a través de “WhatsApp”

Y yo, lo hice por video, dijo otro y lo pueden ver en You Tube.

Yo me deje de vainas y me metí en Facebook y busque el muro de Limardo y le di “Like” o sea “Me gusta” y mi voto fue valido.

Esa elección virtual, sigue siendo medio chimba, señaló uno de los atletas que tenía como experiencia haber trabajado en mesas electorales en las elecciones presidenciales.

¿Explícate?

Sencillo, si solo votaron 6 y Eduardo Tibisay en su boletín irreversible dijo que Limardo había ganado con 15 votos, quiere decir que 9 son votos virtuales que no tienen soporte legal. Y lo más grave es que los votos escrutados (15) solo representan ¡¡¡¡El 6%!!! del universo electoral…..victoria pírrica y amañada que representa un Fraude Olímpico Electoral.

En ese momento, la conversación de los atletas fue interrumpida, por una cadena nacional de radio y televisión, desde la sede del Comité Olímpico Venezolano, donde Tibisay Lucena le anuncia al país que los rectores del CNE han sido gratamente sorprendidos por el proceso electoral llevado a cabo por las autoridades olímpicas.

En tal sentido, dado el carácter novedoso y revolucionario del mismo, hemos decidido que de ser convocado un Referéndum Revocatorio, se haría siguiendo al pie de la letra el protocolo olímpico del “voto virtual” y para ello, se ha decidido incorporar como miembro permanente del CNE al Presidente del COV……disculpen, dijo, mirando su teléfono, ya estamos recibiendo votos virtuales a favor del NO en el referéndum y que de seguir esa tendencia, declararían el triunfo irreversible de Maduro.

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Ciudadanos Integrantes

Mesa de la Unidad Democrática del Estado Aragua (MUD-Aragua)

Las Asociaciones Civiles abajo firmantes, agrupadas en la plataforma ciudadana Aragua en Red, nos dirigimos a ustedes en la oportunidad de plantear dos aspectos que, aunque parezcan contradictorios, forman parte de la realidad que caracteriza nuestros tiempos, ante los cuales los actores políticos deben tomar decisiones y asumir posiciones públicas diáfanas, discursivas y conductuales, muy pronto, so pena de perder credibilidad en los ciudadanos.

Por un lado, se tiene la obligación política, social y ética de salir de un gobierno corrompido, aferrado a un discurso fracasado, no solo en las palabras, sino en los hechos, conduciendo cada vez más al país por el camino de la pobreza, la violencia y el sufrimiento de los ciudadanos. En este tema la MUD-Nacional ha tomado decisiones sobre los mecanismos constitucionales, pacíficos, democráticos y electorales, por lo cual esperamos que ustedes se pongan al frente, unitariamente, activando en conjunto los distintos mecanismos acordados, en vista de la alta responsabilidad que tienen. En nuestro caso, llevamos acciones en las comunidades, abiertas y cerradas, abonando el terreno para los procesos ya anunciados.

El otro tema es el del compromiso constitucional para escoger a los candidatos a Gobernadores y Diputados a los Consejos Legislativos de los estados, que se deben realizar a finales de este año. Aunque parezca grotesco hablar de ello cuando hay gente sin comer, sin medicamentos, y aterrada por la inseguridad, resulta que los lapsos electorales ya están corriendo, por lo que no se debe esperar la decisión sobre los candidatos para el último momento. Solo hay que ver el sorteo de los miembros de mesa por parte del CNE, para entenderlo.

Como es bien sabido por ustedes, desde hace muchos años defendemos la consulta a la base de la sociedad, es decir, las elecciones primarias, por considerar que es inmanente a la práctica democrática, incluida en la legislación de muchos países modernos como un requisito obligatorio para el ejercicio electoral.

Es un mecanismo donde se deben debatir las ideas, se promueven nuevos liderazgos y se legitiman otros conocidos, lo cual lleva al fortalecimiento de las estructuras partidistas. Además, es un sentimiento de la gente en el ámbito nacional, regional y local, como lo deben saber, tanto que la Mesa de la Unidad Democrática Nacional, MUD-N, aprobó por en julio del 2.015 el documento Cómo ganar la AN, cómo ejercer esa mayoría y cómo conducir a Venezuela” en el cual se establece el siguiente compromiso:

Nos comprometemos a mantener candidaturas únicas para los próximos procesos electorales, a saber Gobernaciones y Consejos Legislativos Estadales, Alcaldías y Concejos Municipales y Presidencia. La selección de los candidatos a los cargos ejecutivos y a legislativos nominales se realizará mediante primarias. La distribución de las listas a los cuerpos legislativos se hará mediante acuerdo político buscando la incorporación y representación de los sectores de la unidad

El tiempo se hace corto y el trabajo será mucho, por lo que comenzar a organizarlas es perentorio. No le temamos a la gente, preguntémosle lo que piensa y aceptemos que entre todos somos capaces de tomar mejores decisiones. Por lo tanto solicitamos que la MUD- Aragua, asuma la palabra empeñada por la máxima instancia, la MUD-Nacional, e inicie conversaciones y asuma compromisos con suma discreción, sin aspavientos, para estar a tono con las demandas ciudadanas, y descubrirá la emoción y alta participación si la realizan, o una sorpresa amarga si no se cumple la palabra empeñada.

Sin más que agregar y agradeciendo la atención urgente del caso, quedamos de ustedes, Atentamente:

Por Aragua en Red,

Aragua Sin Miedo, A.C. Gente del Deporte, A.C.

MBI en Acción, A.C. Ciudadanos por la Democracia, A.C.

Ciudadanos en Acción, A.C. Cultura para el Progreso, A.C.

Unidad x Venezuela, A.C. Red de Universidades de Aragua

Asociación de Profesores Jubilados de la UPEL Los Muchachos de la Nasa

Maracay, 04 de abril de 2016

C/c. Ciudadano Jesús Torrealba, Secretario Ejecutivo y demás miembros de la

Mesa de la Unidad Democrática Nacional, MUD-Nacional, Caracas.

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¿Cuál de los nombres dados al largo proceso que hemos vivido desde hace diecisiete años es el más apropiado para definirlo correctamente? ¿La revolución bolivariana, el socialismo del siglo XXI o el chavismo a secas? Para aclarar esta cuestión analicemos los tres conceptos.

1) Revolución: la revolución es un hecho histórico que cambia la estructura económica, política, jurídica y social de un país, reformulando el sistema de relaciones sociales existentes (las relaciones de producción, según Marx). Esta condición es básica, porque no hay revolución sin cambio de la estructura jurídico-política y de la base socio-económica que la sustenta. La revolución no significa algo mejor. Sus resultados suelen ser peores que los males que intenta remediar. Pero en todo caso, debe haber una clara ruptura entre el presente revolucionario y el pasado prerrevolucionario. En Venezuela tal cosa no ha ocurrido. Los rasgos indeseables de la llamada cuarta república, que impulsaron la insurrección militar de 1992, embrión del régimen actual, están todos presentes en la república bolivariana. El clientelismo, el populismo, el personalismo, el militarismo, el centralismo, el rentismo petrolero y la corrupción subsisten e, incluso, se han fortalecido.

2) Socialismo: es una construcción teorética, un sistema de pensamiento, una ideología. Aspira a crear una sociedad igualitaria, sin clases sociales, sin ricos ni pobres. Es una idea muy antigua que ha pasado por diferentes etapas históricas. Karl Marx intentó darle rango científico con la filosofía dialéctica y el materialismo histórico. Pero el socialismo puro, sin el capitalismo, nunca ha existido. Este último, que el primero quiere liquidar, ha existido siempre. El mercado, el comercio, el dinero, la ganancia, la propiedad, el interés, el ahorro y la inversión, elementos básicos del capitalismo han existido desde la más remota antigüedad. El capitalismo es una formación social histórica. El socialismo es una teoría, una utopía.

El socialismo del siglo XXI nunca fue discutido ni analizado en Venezuela, pero por el discurso de sus promotores vemos que no difiere mucho del socialismo del siglo XX. La lucha antiimperialista (Estados Unidos), la aversión al libre comercio y a la empresa privada, la alergia por la libertad individual, la democracia y el pluralismo político, el culto a la personalidad del líder, la sumisión de las formas de organización social (sindicatos, gremios, grupos culturales y artísticos, etc.) al partido, del partido a la cúpula y de la cúpula al líder supremo, todo eso forma parte de uno y otro. No llegó en Venezuela, como en Cuba y en la URSS, a expropiar totalmente los medios de producción ni a eliminar los partidos políticos de oposición y los medios de comunicación privados, pero no fue por falta de ganas, sino porque históricamente ya no era posible.

3) El chavismo. ¿Qué cosa es? Un sistema político sui generis que combina elementos del caudillismo militarista del siglo XIX, del populismo latinoamericano y del socialismo marxista. Su característica principal es que elimina la autonomía de los poderes públicos y concentra todo el poder en el jefe del Estado que deja de ser un funcionario civil para convertirse en jefe militar, en Comandante Eterno. El comandante es la máxima autoridad. Lo que él ordena está bien y nadie discute. Todas sus decisiones tienen un carácter mayestático: desde los caprichosos cambios en los símbolos patrios y la manipulación de los huesos del Libertador, pasando por las expropiaciones ilegales a dedo, siguiendo con las órdenes televisadas de arresto a empresarios, jueces y políticos de oposición, hasta la proclamación final de que él ya no es él, sino el pueblo mismo. Son hitos en el proceso, pero ponen de manifiesto una forma de mandar y de entender el poder. El comandante es insustituible y debe gobernar hasta su muerte. Pero una vez muerto, sigue existiendo en todos y cada uno de los fragmentos que integran su incorpórea presencia. Su rostro, su figura, su discurso y hasta su firma autógrafa están por todas partes y sus pequeños y escrutadores ojos nos miran por doquier. ¿No es el chavismo el sistema que mejor explica el proceso que nos ha conducido a la situación actual?

31 de marzo, 2016. El Nacional

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Luis Ugalde

Después de la muerte de Jesús, ejecutado como un malhechor, la crisis de sus seguidores fue espantosa. Perdieron toda esperanza y se escondieron por miedo. La resurrección de Jesucristo fue para ellos un nuevo volver a la vida y a la esperanza. Todo cambió y fueron capaces de perdonar a los asesinos y salir a las plazas públicas a decir: a ese Jesús, que pasó haciendo el bien y ustedes lo mataron como malhechor, Dios lo ha resucitado y lo ha puesto como Salvador. A pesar de las prohibiciones, cárceles y martirios, prevaleció esa esperanza indetenible que ilumina la vida y da fuerzas para vencer todos los obstáculos con la convicción de que, en Jesús y en cada ser humano, “el Amor es más fuerte que la muerte”. Luz y ánimo necesarios en este momento de muerte nacional, cuando de la ilusión revolucionaria de ayer no quedan sino las cenizas y privaciones; ineptitud, ideologías políticas desacertadas y corrupción, echaron a la hoguera las extraordinarias oportunidades de cambio.

¿Cómo salir de esto? ¿Cómo recuperar las posibilidades de una Venezuela de esperanza, vida y confianza social?

La inmensa mayoría está sufriendo los disparates del régimen y lógicamente quiere salir de él. Por ahora parece prevalecer la desesperación y el deseo de salir (por renuncia o revocación) de este presidente, que con huecas palabras revolucionarias y con hechos lamentables se aferra al desastre. Pero más difícil y necesario que la salida de Maduro es crear –entre venezolanos de diverso signo– los consensos y las condiciones básicas indispensables para reconstruir el país. Personas y familias necesitan y quieren liberarse de las colas y de la escasez torturantes, de la falta de medicinas vitales, de la terrible inseguridad que cerca sus vidas y del ladrón de la inflación omnipresente que les roba la mitad del salario y de la persecución política. Desastre sembrado por el gobierno.

Mandela salió de la larga y dura cárcel del régimen surafricano que excluía a la población negra mayoritaria. Estaba convencido de la imposibilidad de un próximo gobierno de negros exitoso sin la colaboración de sus enemigos blancos. Así lo entendió también el presidente blanco, Frederik de Klerk, y llegaron a acuerdos de colaboración (serían presidente y vicepresidente del nuevo gobierno) que permitieron cambiar el país.

En Venezuela, tras el triunfo electoral del 6-D, luego de los primeros desahogos alegres, hay el peligro del bloqueo de los cambios: el gobierno, como no puede ni con todos sus motores verbales, se encierra en el castillo del poder y llama en su defensa a su servil Poder Judicial y a la inestable lealtad de las armas. Mientras que los opositores demócratas concentran su esperanza en el Legislativo. Aunque el TSJ hable de leyes no ejerce de juez sino de parte, ni el debate es jurídico sino de poder político para someter al otro. El juego está trancado, entre el Legislativo, haciendo nuevas leyes, y el Judicial bloqueándolas de antemano. Pero la miseria y desesperación de la gente avanzan y exigen cambios de fondo.

Para desbloquear y reconstruir el país es imprescindible llegar a un acuerdo sobre un gobierno de salvación nacional con compromisos básicos respaldados por parte del chavismo y de la oposición democrática, con medidas de cirugía mayor para recuperar la democracia, con una economía que atraiga inversión, crecimiento y abastecimiento para una sociedad que recobre la vida y la esperanza.

A Mandela sus más radicales seguidores lo consideraron traidor y a De Klerk los suyos, pero ambos tuvieron el valor y la visión de remar a contracorriente. ¿En Venezuela, después de los éxitos de diciembre, se cansaron los líderes de partidos de seguir alimentando la unidad, la vitalidad y la mutua confianza dentro de la MUD? ¿No creen unos y otros que –anteponiendo el deseo y la necesidad general de la nación– deben llegar a acuerdos programáticos y rutas, con un gobierno de transición que tome cuanto antes graves medidas salvadoras con los necesarios apoyos nacionales e internacionales? Este gobierno-cirujano deberá ser provisional –pero no impotente– para preparar el terreno a una elección democrática libre con varios candidatos.

Sorprende ver a muchos soñando en sentarse cuanto antes en la silla presidencial, sin condiciones para un gobierno eficaz y exitoso y carente de los apoyos internos y externos imprescindibles. ¿Durarían seis meses en su ilusión?

Venezuela tiene salida, si prevalece una nueva esperanza y deseo de restablecer la confianza nacional y de hablar (no para aparecer en la TV) con los rivales y actores de poder sobre lo que cada uno debe aportar para destrabar los cercos y contribuir a la transición. Pero si se atrincheran en mutuo rechazo puro y duro, el creciente deterioro y desesperación forzarán un cambio imprevisible y mucho más costoso.

31 de marzo, 2016

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“La gente quería que este hombre fuera suyo y él se dejaba querer y sufría con los que sufrían y casi también marinero para poder gozar de cada cuento y todo sobresalto como traían los pescadores después de la navegación”. Es la voz de Luis Alfonso Bueno un poeta, como lo fue quien el 3 de junio cumplirá un siglo de nacido, que además de las cualidades descritas fue fundamentalmente maestro que se afamó como músico y compositor.

Tratamos de Rafael Sánchez López, quien a los 17 años, terminada su primaria, funda su propia escuela en Puerto de La Vela de Coro, su pueblo natal. También ejerce como Maestro en el Colegio “Sucre”, dirigido por América de Triana, en Coro, donde comienza a cursar la normal en el Instituto “Luis Espelozin”, que conducía Lorenzo Febres Paredes. Igualmente en La Vela fue maestro de tercero y cuarto grado en la Escuela Federal Graduada José Ladislao Andara, de la cual nombraron director en 1943.

Consustanciado con la educación presidió en su pueblo la subseccional de la Federación Venezolana de Maestros (FVM). Como delegado participó en la Convención del gremio en Coro en 1943 y en 1946 en la Regional del Magisterio de Occidente, reunida en Valera, Trujillo.

“La FVM, había ganado con él un conductor más, para el trabajo de la provincia tan necesitada de dirigentes capaces y emprendedores. Y el pueblo iba a contar con la madurez ideológica de un recio luchador, surgida de su propia entraña y pleno de consecuencia hacia los anhelos de su clase, la cual sirvió con entera lealtad” –testimonió Feijoo Colomine Solarte, a quien sucedió en la dirección de la Escuela.

“Daba cauce a su irrevocable vocación de músico y de poeta de fina sensibilidad artística” dejó escrito Ernesto Silva Tellería, su “compañero de luchas y de ideales”; porque Rafuche, como afectivamente se le conocía, se hizo militante del entonces recién instaurado Partido Comunista. Y fundó el primer sindicato de pescadores de La Vela.

Con la aparición de Radio Coro en 1937, surgía el compositor musical. Se presentaba los domingos al mediodía, con su Sexteto Veleño. Debuta con vocalización de Granada, que compuso Agustín Lara para ser cantada por El Tenor de las Américas, Pedro Vargas.

De la creación de Rafuche salieron los valses: Sombra en los médanos, Crepúsculo coriano, Tu Mano con letra de César Arteaga Castro; los merengues Estampa Matinal y Guitarra compañera fiel; el bolero-son Crisol de Amor; las canciones Tejiendo, Noche azul y La leyenda del cují (escolar).

“Melodías de alta gracia, de ingenuidad suma y de un sentir que no es oro del lar que da la vida y su vida, bajo el signo de las más caras visiones y horizontes intocados por el áspid terreno de la vanidad”, opinó el musicólogo Rházes Hernández López.

La inmolación de Rafuche la cuenta el poeta-periodista José Rafael Flores, quien fuera su alumno: “andaba emparrandado desde el once de diciembre por la noche, víspera de la fiesta de La Guadalupe en el vallecito de El Carrizal; libaba para disipar las penas que laceraban el espíritu”.

Amaneciendo el 16 de diciembre de 1946, mientras repicaban campanas de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen convocando para la navideña Misa de Aguinaldo, expiraba después de ingerir cianuro en el laboratorio clínico de la Escuela.

Tal como decretaron en 1989 el Día Regional de la Canción Popular, en el siglo de su natalicio deberían declarar homenaje al autor del segundo himno de Falcón hasta los 70 de su ida el 16 de diciembre.

Al MARGEN. Apátrida nos acusan los narcotraficantes e ideólogos de la robolución. Pero ni siquiera estamos en capacidad para viajar al pueblo más cercano.

Con voz propia

jordanalberto18@yahoo.com.

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