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Opinión

Con voz propia

Ideamos la columna para reseñar solo el 59º aniversario del 8 de mayo de 1965 de la incursión de Cuba a Venezuela por playas de El Cocal de los Muertos, divulgada como invasión a Machurucuto (Estado Miranda). Desembarcaron 8 guerrilleros repartidos equitativamente entre las dos naciones: Moisés Moleiro, Américo Silva y los hoy sobrevivientes Eduardo Ortíz Bucarán y Héctor Pérez Marcano, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); y los cubanos Raúl Menéndez Tomassevich, Ulises Rosales de Toro; Silvio García Plana y el médico de la misión, Harley Borges. El Partido Comunista (PCV), se había acogido a la paz democrática y continuaron en la guerrilla los disidentes liderados por Douglas Bravo.

Otros 4 cubanos intentaron incorporarse, al naufragar la embarcación en la cual regresaban a la Isla, pero fueron capturados por el Ejército que causó la muerte de dos.

La acción que creó revuelo internacional hizo declarar emergencia al gobierno constitucional que presidía Raúl Leoni y la llevó a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a las Naciones Unidas (ONU). Ya la tiranía cubana había sido expulsada en 1962 por agredir militarmente a nuestra Patria, y los miembros de la institución, a excepción de México, rompieron relaciones la isla. Ahora el usurpador régimen de Maduro azota a la OEA y realizó una marcha para festejar su salida de la Institución. Para el maldado vicepresidente del Psuv, "Se ha convertido la OEA en el instrumento represivo más grande del imperialismo, instrumento de imposición de las decisiones de países lacayos".

No es la primera injerencia cubana. En su ensayo La Isla del Terror, el General Ángel Vivas, víctima del castrista régimen, relata que Fidel desató plan para Venezuela. Da cuenta del decomiso de 4 cuantiosos lotes de armas para derribar su democracia.

El 24 julio de 1966 se produjo la primera invasión patrocinada por Fidel, comandada por el venezolano Luben Petkoff. Arribó a playas de Tucacas, Falcón, con 14 militares cubanos, entre quienes sobresale el héroe de la revolución, Arnaldo Ochoa, en 1989 fusilado por tráfico de drogas.

Con el denominado Socialismo del Siglo XXI, el castrismo controla nuestra FAN a través de la sumisión de un alto mando, con el directo asesoramiento de Rusia y en cierta medida de China e Irán.

Así se está emulando la decisión de Fidel Castro del 26 de octubre cuando anunció la creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias.

Evidente es la deserción de buena parte de dicha FAN, que el narco régimen recurre a la consigna del Comandante Castro cuando el 2 de enero 1959 consolidó la victoria de la Guerrilla de Sierra Maestra y marchó a la toma del Poder dejado por Fulgencio Batista: ¡Revolución, si Golpe de Estado no!

Entre los disidentes del narco régimen destaca el Gral Manuel Cristopher Figuera, ex jefe del Sebin, quien se unió a la instaurada Operación Libertad. En carta al usurpador Maduro hace referencia a corrupción de funcionarios del régimen, a problemas internos del chavismo y al deterioro progresivo del país y, sobre esto último, dijo que “sería irresponsable culpar por ello solo al imperio norteamericano”.

Demostrada está la polarización de los sectores: Operación Libertad y el narco régimen, que a decir del camarada Ministro de la Defensa apadrinado por el castrismo, amenaza combatir con las armas la permanencia en el Poder. Contra su actuación se manifiesta el mundo democrático y el afecto de 6 familiares, incluida su progenitora, Carmen Oneida López quienes se expresan en un vídeo por las redes sociales. Le piden que cese el ataque a las personas que se movilizan en apoyo a la Operación Libertad.

Al MARGEN. El Presidente interino Juan Guaidó llama a paros escalonados, para culminar con una huelga general. Si revisamos las estadísticas, esto ya está en práctica con el cierre de las empresas privadas. El único patrón en relativa actividad es el usurpado régimen.

jordanalberto18@yahoo.com

 3 min


Nicholas Casey

Es uno de los líderes más poderosos del gobierno venezolano, un hombre de mano dura que ha reprimido protestas, ha enfrentado a rebeldes y ha sido una presencia constante al lado de Nicolás Maduro, el presidente autoritario del país.

Pero durante años, Tareck El Aissami, uno de los confidentes más cercanos de Maduro, también ha sido objeto de amplias investigaciones por parte del servicio venezolano de inteligencia sobre sus vínculos con el submundo criminal.

Según un archivo secreto recopilado por agentes venezolanos, El Aissami y sus familiares han ayudado a colar a militantes de Hezbolá en el país, han hecho negocios con un narcotraficante y han resguardado 140 toneladas de químicos que se cree fueron usados para la producción de cocaína, lo que ha contribuido a convertirlo en un hombre rico mientras el país se ha sumido en el caos.

Venezuela, cuya economía está destrozada y su población pasa hambre, se encuentra en medio de una lucha desesperada por el control del país. Los líderes opositores están llamando a un levantamiento mientras que las autoridades civiles y militares del chavismo se aferran al poder, y se han presentado unidos en lo que se considera como una demostración de fuerza contra las recientes protestas callejeras.

Pero los documentos ofrecen una rara oportunidad para ver cuán fragmentados y nerviosos se han vuelto los servicios de seguridad de la nación, particularmente sobre la corrupción en los niveles más altos del gobierno.

El Aissami, ex vicepresidente que ahora es ministro de Industrias y Producción Nacional del gobierno de Maduro, ha estado durante mucho tiempo en la mira de las autoridades estadounidenses. Fue imputado en marzo en una corte federal en Manhattan y hace dos años el Departamento del Tesoro lo sancionó después de investigar las acusaciones en su contra por trabajar con narcotraficantes.

Él y Maduro han desestimado las acusaciones, que atribuyen a una guerra propagandística establecida por el gobierno de Donald Trump para tumbar al gobierno venezolano.

Sin embargo, la propia agencia de inteligencia venezolana —que El Aissami alguna vez dirigió— ha alertado incluso en más casos sobre El Aissami y su familia desde hace más de una década y recopiló esas alertas en un archivo de documentos, hallazgos de investigaciones y transcripciones de entrevistas con narcotraficantes.

El archivo, entregado a The New York Times por un ex oficial venezolano de inteligencia de alto rango y cuyos contenidos fueron confirmados de manera independiente por otro ex oficial, narra testimonios de informantes que acusan a El Aissami y a su padre de reclutar a miembros de Hezbolá para expandir el espionaje y las redes de narcotráfico en la región.

Hezbolá es considerada una organización terrorista por Estados Unidos y funcionarios estadounidenses dijeron que desde hace tiempo tiene presencia en América del Sur, donde ha ayudado a lavar dinero del narcotráfico. En 2008, el Departamento del Tesoro sancionó a otro diplomático venezolano tras acusarlo de recaudar fondos para Hezbolá y de ayudar a sus integrantes a viajar hacia Venezuela.

De acuerdo con el expediente, El Aissami y su padre, Carlos Zaidan El Aissami —un migrante sirio que alguna vez trabajó con Hezbolá durante sus visitas a su país natal—, buscaron cómo introducir a Hezbolá en Venezuela.

Los informantes les dijeron a agentes de inteligencia que el padre de El Aissami estaba involucrado en un plan para capacitar a miembros de Hezbolá en Venezuela “con miras a expandir las redes de inteligencia en toda América Latina y al mismo tiempo trabajar en narcotráfico”, según los documentos.

Esa información indica que El Aissami ayudó a impulsar ese plan al utilizar su autoridad sobre los permisos de residencia para emitir documentos oficiales a militantes de Hezbolá, permitiéndoles quedarse en el país.

El archivo no especifica si Hezbolá logró establecer su red de inteligencia o rutas de drogas en Venezuela. Pero sí menciona que miembros de esa organización se establecieron en Venezuela con la ayuda de El Aissami.

El ex vicepresidente y ministro también colaboró con el mundo criminal de otras maneras: los documentos afirman que su hermano, Feraz, hizo negocios con el narcotraficante más célebre de Venezuela, Walid “el Turco” Makled, y que tenía casi 45 millones de dólares guardados en cuentas bancarias suizas.

Los documentos también muestran que El Aissami tenía vínculos con el narcotraficante, al señalar que emitió grandes contratos públicos a una empresa vinculada a Makled.

Según el archivo, mientras el país se dirigía a un colapso económico que forzó a millones de personas a huir de Venezuela y que ha causado una grave escasez de alimentos y medicinas, El Aissami se volvió un hombre rico.

Los documentos muestran que El Aissami —con ayuda de un testaferro que es blanco de sanciones económicas estadounidenses— compró un banco en Estados Unidos, parte de una constructora, una participación accionaria en un centro comercial panameño, tierras pensadas para un complejo turístico de lujo y varios proyectos inmobiliarios en Venezuela, incluyendo una “mansión millonaria” para sus padres.

El Aissami no respondió a nuestras solicitudes por escrito para una entrevista y en Venezuela no ha sido acusado formalmente por cargos de narcotráfico ni corrupción.

Pero el 8 de marzo, Estados Unidos anunció su imputación contra El Aissami, lo que lo convierte en el segundo miembro del gabinete de Maduro acusado por narcotráfico.

Néstor Reverol, actual ministro del Interior, también está imputado. Y dos sobrinos de la primera dama, Cilia Flores, fueron condenados en 2017 a penas de dieciocho años en una prisión estadounidense por intentar traficar 800 kilogramos de cocaína.

El gobierno estadounidense dijo que El Aissami estaba muy involucrado con narcóticos cuando fue sancionado en 2017, por lo que congelaron sus bienes junto con los de su presunto testaferro, Samark López. Se dijo que el funcionario supervisaba o en parte era dueño de envíos de drogas de más de una tonelada, que administraba una red internacional de negocios para lavar el dinero obtenido de la venta de narcóticos y que se alió con Makled, el narcotraficante.

Sin embargo, los fiscales estadounidenses nunca revelaron las pruebas para su imputación.

Los memorandos del servicio de inteligencia venezolano que fueron revisados por The New York Times ofrecen los detalles más precisos, hasta ahora, sobre cómo una de las familias más poderosas de ese país construyó un imperio, al reconstruir una saga familiar que se extiende de Siria a Venezuela y del submundo de las drogas al círculo presidencial.

Una de las pistas condujo a un camino solitario cerca de la frontera de Venezuela con Brasil.

Un oficial de la Guardia Nacional Bolivariana que fue entrevistado sobre una redada de 2004 les dijo a los procuradores que había una serie de “almacenes en estado de decadencia, que lucían abandonados”. Pero los sitios no estaban vacíos.

Estaban siendo usados para almacenar químicos, incluyendo 140 toneladas métricas de urea, un precursor que se utiliza para hacer cocaína, según los documentos.

La urea es una sustancia de venta controlada en Venezuela y los documentos indican que los dueños de los almacenes no tenían cómo presentar las licencias para la compra. Un investigador policial les dijo a los procuradores que la urea supuestamente fue vendida para ser usada como fertilizante, pero esa explicación era sospechosa porque no hay actividades agrícolas en la región.

Y luego apareció el dueño de los químicos: Makled.

La redada fue el principio del fin para el narcotraficante venezolano, que Estados Unidos quiere extraditar. La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) empezó a consolidar los casos en contra de Makled por traficar drogas con ayuda de funcionarios de alto nivel. Makled fue capturado seis años después y en 2015 lo sentenciaron a catorce años de prisión en Venezuela por tráfico de drogas y lavado de dinero.

Pero aparentemente pasaron por alto a otro hombre clave en el caso: Haisam Alaisami, otro familiar de El Aissami y quien les dijo a los procuradores que era el representante legal de Makled Investments, la compañía del Turco. Dos personas que conocen a la familia identificaron a Alaisami como primo directo de Tareck El Aissami.

Alaisami no pudo dar más información sobre los posibles compradores de la urea y los investigadores derivaron el caso a la división de narcóticos de la agencia de criminalística y forense por “sospecha de contrabando”, según los documentos policiales que son parte del archivo.

Alaisami tenía un familiar poderoso con El Aissami, quien se crio con él en Venezuela y con otros integrantes del clan que habían llegado desde Siria.

Ni Makled ni Alaisami respondieron a solicitudes escritas para que hicieran declaraciones.

A medida que la investigación se fue moviendo por agencias estatales, El Aissami empezó a ascender en los círculos políticos de la izquierda de su país. Pasó de ser cercano al hermano del fallecido Hugo Chávez a ser legislador del Partido Socialista Unido de Venezuela y, en 2008, fue el ministro del Interior.

Ese año, una empresa subsidiaria de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) intervino en el caso: escribió una carta que decía que podía justificar los químicos encontrados en los almacenes.

En ese entonces no se presentaron cargos contra Makled ni Alaisami. Los documentos de los procuradores parecen mostrar que la urea incluso fue devuelta a Makled, quien aceleró su negocio de tráfico de drogas en Venezuela y en Colombia.

Otras ramas de la familia de El Aissami también buscaban hacer negocios con Makled.

En algún momento antes de 2010, Makled fue buscado por el hermano de El Aissami, Feraz, para que diera una suma considerable de dinero a una compañía de importaciones basada en Panamá, según el informe de inteligencia. El dinero sería usado para adquirir un tanque petrolero para usarlo como parte de un contrato con PDVSA.

Los hermanos El Aissami parecen haber estado muy involucrados en ese emprendimiento, según el informe. Feraz y un socio de negocios eran la imagen pública de la empresa mientras que Tareck, quien era ministro del Interior en ese entonces, firmó contratos públicos lucrativos con la empresa; entre ellos, uno que fue otorgado sin licitación para dar suministros al sistema carcelario de Venezuela, según el informe de inteligencia.

Hubo otro hombre que generó sospechas respecto a la empresa de importaciones: López, el hombre que según los funcionarios estadounidenses actuó como testaferro de El Aissami en la red de tráfico de drogas.

El informe también incluye recibos bancarios de HSBC para cuentas vinculadas a Feraz, el hermano de El Aissami, por casi 45 millones de dólares; un dinero que el informe vincula a Makled, el narcotraficante.

HSBC cerró las cuentas de Feraz después de que Makled fuera arrestado por cargos de tráfico de drogas, de acuerdo con los documentos de inteligencia.

El archivo concluye con testimonios de informantes sobre los vínculos de la familia con Hezbolá, al detallar esfuerzos para reclutar a militantes que iban a establecer una red de tráfico de información y de drogas por América Latina.

Una de las fuentes para esa información fue el mismo Makled, quien describió cómo El Aissami estaba involucrado en el plan, según un memorando de inteligencia.

Esa no es la única vez que El Aissami fue acusado de ayudar a Hezbolá o a Makled. Funcionarios estadounidenses, y algunos venezolanos, han hecho afirmaciones similares, aunque El Aissami ha negado tener vínculos con grupos militantes en el pasado, a pesar de los reportes periodísticos.

Pero los oficiales de inteligencia venezolanos sentían que tenían evidencia de lo contrario. El archivo termina con referencias a fotografías de personas que “pertenecen al grupo terrorista mencionado”.

2 de mayo de 2019

NY Times

https://www.nytimes.com/es/2019/05/02/venezuela-tareck-el-aissami-narcot...

 9 min


En el último cabildo llevado a cabo el 19 de abril de 2019, el Presidente (E) de la República invitó a una nueva marcha para el 1° de mayo que, según dijo: será la más grande en nuestra historia de marchas. Hasta la fecha no se ha mencionado cual será la ruta y cómo será la movilización de la población hacia la capital de la República. Lo que no podemos dejar de lado es que esta fecha le concede al régimen once días más de supervivencia, en un País cuyas circunstancias hacen prever más días de incertidumbre, con una inflación que nos está devorando, pone en riesgo a niños y adultos, victimados por la desnutrición, el hambre, la enfermedad y la desesperanza.

La fecha en si resulta irrelevante, ante el cúmulo de fallas y peligros que se ciernen sobre la convocatoria a un pueblo cuyo morral está tan vacío de bienes como lleno de desconfianza; no podría ser de otra manera, pues son muchas las actitudes criminales de algunos políticos que diciendo ser opositores, constituyen el pilote fundamental en el cual se afinca el régimen genocida.

La gente en múltiples ocasiones ha salido a las calles en la búsqueda de su libertad y en defensa de sus derechos básicos; en esta ocasión no será diferente, pues estoy segura que marchará pensando en la Venezuela que quieren para sus hijos y nietos; no marchará animada por otros intereses, ni en apoyo a ambiciones personales. El sudor derramado ese día será ofrendado en el altar de la libertad.

Pregunto: ¿Con mega marchas, marchas y más marchas hemos logrado mover a Maduro tan siquiera un milímetro de su posición de poder?

Sabia la frase de Albert Einstein: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”.

Pero en nuestro caso la «marchadera» no es locura inocente, es complicidad descarada y colaboracionismo ramplón de una falsa oposición que atrincherada en la MUD (ahora mutada en el Frente Amplio Venezuela Libre) pretende llevarnos a nuevos diálogos, para acordar con el régimen un cogobierno donde la gran derrotada será una ciudadanía atolondrada que marchó hacia la plaza de las ilusiones, sin percatarse de que en ella la esperaba la guillotina que le cercenaría la cabeza.

En Venezuela no hay Estado de Derecho, no hay gobierno democrático, no hay respeto a la separación de poderes, no se respeta el pluralismo político, no se respetan los derechos humanos, no hay transparencia ni probidad en el manejo de los recursos públicos, pero en cambio –en una suerte de burlona compensación- tenemos dos presidentes de la República; dos TSJ; dos asambleas nacionales, una constituyente; dos fiscales generales; dos procuradores y varios embajadores dobles; todos bajo sospecha de ilegitimidad. ¡Un País de comiquitas, pues!

Estamos a tres días del 1° de mayo. ¿Será la marcha del 1M la última a la que someterán a una población hambrienta, cansada y cada día más desilusionada, o esta falsa oposición de la MUD, ahora Frente Amplio, seguirá con el absurdo cuento de que necesitamos demostrarle al mundo que no queremos que Maduro continúe en el poder?

¿Seguirá la gente dejándose engañar?

Recordemos lo dicho por Abraham Lincoln: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

Amanecerá y veremos.

turmero_2009@hotmail.com
@DulceMTostaR
http://www.dulcemariatosta.com

 2 min


Ysrrael Camero

La victoria del Partido Socialista Obrero Español, y de Pedro Sánchez, en las elecciones generales del 28 de abril, ha sido clara, duplicando en número de escaños a su más cercano competidor, y ganando en todas las comunidades autónomas, excepto Cataluña, el País Vasco y Navarra.

Las características de esta victoria le otorgan al PSOE, además, el control del Senado, lo que podría facilitar reformas institucionales para desbloquear el conflicto territorial y para darle el aprobado a los presupuestos.

Este es el cierre exitoso de una jugada estratégica de Pedro Sánchez para volver a convertir al PSOE en el centro del poder en España, y catapultarse él a la jefatura de gobierno.

¿Cómo llegamos aquí?

Hasta hace menos de un año muchos desahuciaban al PSOE como opción política. Desangrado desde la izquierda por Podemos y teniendo su peor resultado histórico en 2016 parecía que lo que les quedaba a los socialistas era una larga agonía mientras los populares disfrutarían de una dilatada estadía en La Moncloa.

Paradójicamente, contó Sánchez con la ayuda de sus adversarios, quienes optaron por huir a todo galope del centro político. La selección de Pablo Casado como cabeza del PP en julio de 2008 inició un desplazamiento de esta organización hacia la derecha que ha sido castigado por los españoles en las urnas este 28 de abril.

Pero tras la moción de censura contra Mariano Rajoy todo empezó a moverse en una dirección distinta. Pedro Sánchez alejó al PSOE del PP, colocándolo nuevamente en el centro de la izquierda española, deteniendo la hemorragia de votos que se iban hacia Podemos.

Con una base política muy endeble, y con una coalición repleta de contradicciones, Pedro Sánchez entró a gobernar en La Moncloa. Ya en el gobierno presentó un gabinete lleno de figuras nuevas que mostraba una imagen renovada, femenina, progresista, y técnicamente sólida. Promovió una agenda de reformas con profundo contenido social, que implicaba mayor protección a sectores vulnerables que habían sido afectados por la crisis de 2008 y por la política de recortes desarrollada por el gobierno del PP.

Sabía que cualquier iniciativa de cambio presupuestario naufragaría en el Senado dominado por el PP, pero presentó la agenda completa para marcar la diferencia con el gobierno precedente, y construir un horizonte hacia el cual dirigir la campaña.

La irrupción de Vox en el escenario político, en el período que va entre el mitin de Vistalegre en octubre de 2018 y las elecciones andaluzas, aceleró el desplazamiento del PP y de Ciudadanos hacia la derecha. Es una paradoja que la más pequeña de las tres organizaciones terminó fijando la agenda y la narrativa del posicionamiento político de todo el bloque de la derecha. La famosa, e infame, foto de Santiago Abascal, Casado y Albert Rivera en la manifestación de la Plaza Colón de febrero quedó como una mancha indeleble. Vox había arrastrado al PP y a Ciudadanos a su terreno, y de allí ya no podrían salir.

Este cúmulo de errores dejó el centro vacío para que el PSOE pudiera tomarlo a lo largo y ancho. Pedro Sánchez ocupó el centro del espectro político sin abandonar la izquierda, impulsando un nuevo desplazamiento, el de Podemos. La tolda morada fue absorbida por el abrazo del oso del PSOE, quien lo metió en su política, sistémica, moderada y moderadora.

Los debates terminaron de aclarar el campo de juego de las elecciones generales. Los líderes del PP y de Ciudadanos enfocaron todas sus baterías en atacar sin piedad a Pedro Sánchez, pretendiendo anular a Pablo Iglesias. Sánchez sobrevivió y Pablo Iglesias terminó de volcarse en el centro, mostrando un perfil moderado y constitucional.

Victorias y derrotas

En las elecciones generales del 28 de abril de 2019 los españoles premiaron a quienes supieron posicionarse en el centro del espectro político, y castigaron a aquellas fuerzas y líderes que lo abandonaron. Fue un voto contra el extremismo y el maximalismo.

Acá se cierra un ciclo para Pedro Sánchez quien, luego de este triunfo, es el líder indiscutible del PSOE y de la centroizquierda española. Con esto deja atrás las disputas internas que podían quedar alrededor de su liderazgo.

En menos de un mes España se enfrentará a una nueva fecha electoral. El 26 de mayo se realizarán elecciones europeas, autonómicas y municipales, y Pedro Sánchez necesita consolidar la coalición que lo ha llevado a este triunfo sin meterle el ruido de un desvío hacia la derecha. Podría perder lo que ha avanzado.

El Partido Popular es el gran derrotado. Tras perder la mitad de sus diputados y el control del Senado la figura de Pablo Casado queda deslucida, y con ella la política de José María Aznar. Seguramente Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría han de tener algo preparado para Casado y su equipo. El gran riesgo del PP es dejar de ser la referencia alternativa al PSOE.

Ciudadanos se encuentra frente a su gran oportunidad. Como ha ocurrido en ocasiones previas, sus resultados se encuentran por debajo de sus expectativas. Chapotear con Vox y el PP en el espacio de la derecha conservadora, en vez de continuar en el centro, fue un error. Pero este resultado puede convertir a Cs en “la oposición” a Sánchez y al PSOE, sólo si Rivera, Inés Arrimadas y demás dirigentes deciden dar la pelea por el centro político donde antes se movían con soltura.

Con estupor y sorpresa la España progresista, así como la Europa más moderna, han mirado la irrupción parlamentaria del otro gran triunfador de la jornada: el partido de ultraderecha Vox. Haciendo un uso inteligente de las redes sociales, así como de miedos y prejuicios generalizados, construyó un marco que arrastró al resto de la derecha. Obtuvo apenas 24 diputados, siendo castigado por la ley electoral, pero su política de confrontación y polarización, típicamente populista, dará mucho que hablar en el Congreso.

El balance de Podemos es más difícil de establecer. Efectivamente, una pérdida importante de diputados, quedando reducido a 43 escaños, pero lo más seguro es que deba incorporar a alguno de sus dirigentes a labores de gobierno, lo que puede ser una oportunidad en más de un sentido. Como derrotado tiene una gran diferencia con Casado, el liderazgo de Pablo Iglesias, luego de las purgas internas previamente realizadas, no se encuentra en disputa, por lo que es posible que tenga manos libres para el desarrollo de los pactos posteriores.

Acá hemos de reflexionar sobre los pactos que han de venir para poder formar gobierno. A pesar de su victoria el PSOE no tiene mayoría absoluta, por lo que está obligado a pactar para gobernar.

A pesar de que muchos han acariciado la idea de una coalición entre el PSOE y Ciudadanos esta opción podría ser negativa para ambas organizaciones. Efectivamente, Ciudadanos estaría desperdiciando la oportunidad de convertirse en la referencia alternativa al PSOE, trabajando en un perfil de centroderecha liberal que termine de desplazar al PP. Es un mal negocio para Cs.

Pero también es una apuesta arriesgada para Pedro Sánchez y el PSOE. En menos de un mes España se enfrentará a una nueva fecha electoral. El 26 de mayo se realizarán elecciones europeas, autonómicas y municipales, y Pedro Sánchez necesita consolidar la coalición que lo ha llevado a este triunfo sin meterle el ruido de un desvío hacia la derecha. Podría perder lo que ha avanzado.

Es allí donde se abre paso la coalición con Podemos y ERC. Podemos ha terminado siendo un aliado leal a Pedro Sánchez en medio de las convulsiones de los últimos meses. Y es normal que Pablo Iglesias considere incorporar fichas en el gobierno. El caso de ERC es particularmente interesante, por lo que podría facilitar para desescalar el conflicto catalán. Dentro de la coalición independentista ERC ha venido marcando distancia respecto al catalanismo conservador, lo que puede incluso derivar en un cambio en las prioridades de la agenda. Un pacto que incorpore a una ERC más moderada en una coalición de izquierda, quizás podría ser lo necesario para encauzar el tema catalán hacia un cierre pacífico y negociado, sobre todo tomando en cuenta que el PSOE ahora tiene mayoría en el Senado.

Y ahora Europa…

Lo que nos lleva al último elemento del análisis: las elecciones europeas. Podemos estar a las puertas de una nueva escalada de Pedro Sánchez. La socialdemocracia no se encuentra en su mejor momento en Europa. El Partido Socialista francés ha descendido a 6% en su popularidad. El SPD alemán, que llegó a ser el movimiento socialdemócrata más fuerte del mundo y núcleo de la socialdemocracia europea, está pasando por malos momentos. El laborismo británico está atrapado dentro del difícil divorcio del Brexit. En este escenario el PSOE puede convertirse en el Partido Socialista más importante de Europa.

Esto tiene otras implicaciones, que se relacionan con Pedro Sánchez. La salida de Angela Merkel del poder en Alemania, los problemas a los que está sometido Emmanuel Macrón en Francia, el Brexit, estén dejando un vacío en el liderazgo europeo frente a los retos que plantean Vladimir Putin, Donald Trump y Xi Jing Ping. España puede estar jugando un papel relevante a mediano plazo, y Pedro Sánchez podría ser una clave emergente.

29 de abril de 2019

Al navio

https://alnavio.com/noticia/18478/actualidad/los-espanoles-optan-por-el-...

 7 min


Jesús Elorza G.

Muy preocupado estaba Nicolás, por la cercanía del Día del Trabajador y hasta la fecha no encontraba como seguir “Raspando la olla” para poder ofrecer en esa fecha un aumento salarial. La guerra económica del imperio, no me permite aumentar los sueldos y salarios, a menos que, reduzca el gasto público y deje de estar comprando aviones a los rusos o a los chinos. Pero, ni de vaina voy a tomar esa decisión; esas comisiones son muy jugosas para tirarlas al pajón.

¿Qué hago? ….. ¿Dónde está mi pajarito para que me ayude? Ese ingrato, tiene tiempo sin aparecerse a pesar de que le compre alpiste importado.

-Reúnete, con el Negro Aristóbulo y Piñate, tu Ministro del Trabajo, a ver qué solución encuentra, le sugirió Cilia.

Gracias mi amor, tú siempre atenta, así lo haré. Acto seguido, convocó a los funcionarios a una reunión de urgencia en el palacio.

Después de largas horas de conversación, en las cuales revisaron todos los escenarios posibles, llegaron a la conclusión de buscar una propuesta revolucionaria que trascendiera al simple y repetitivo acto de anunciar aumentos salariales.

¿Y qué tengo que hacer? preguntó Nicolás.

¡¡¡¡No sabemos!!!...dijo el negro Aris apoyado por el ministro. Pero si revisamos las tesis del camarada Carlos Marx, seguro encontraremos una salida.

¿Y quién es ese señor?

Coño Nicolás, el que escribió El Capital, expresó algo molesto Aristóbulo.

Bueno léelo tú, porque yo, ahora que recuerdo y a pesar de que me lo regalaron los camaradas cubanos, no he ido más allá de leer el título, ese libro me pareció muy fastidioso….muchas letras.

Tímidamente, el ministro del trabajo, reconoció que él había ido un poco más allá ¡¡¡Leyó el índice!!!!....y más nada.

Estamos grave, dijeron todos al unísono…..vamos a tomarnos un whisky para ver si aclaramos las ideas…..vale.

-En el tercer trago, Aristóbulo gritó ¡¡¡¡Ya está!!!....anunciemos este Primero de Mayo “La Jornada Laboral Revolucionaria”.

¿Eso qué significa?

Recuerden que la jornada de ocho horas hace referencia a la reivindicación del movimiento obrero por la reducción de la jornada laboral y el establecimiento de las ocho horas de trabajo diarias o 40 horas a la semana, también conocido como el movimiento por la jornada reducida, que tuvo su origen en las penosas condiciones de trabajo de la Revolución Industrial en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Tampoco debemos olvidar que desde 1810, Robert Owen difundió la idea de que la calidad del trabajo de un obrero tiene una relación directamente proporcional con la calidad de vida del mismo, por lo que para cualificar la producción de cada obrero, es indispensable brindar mejoras en las áreas de salarios, vivienda, higiene y educación; prohibir del trabajo infantil y determinar una cantidad máxima de horas de trabajo, de diez horas y media[2] para comenzar. Para 1817 formuló el objetivo de la jornada de ocho horas y acuñó el lema de ocho horas de trabajo, ocho horas para vivir, ocho horas de descanso.

Ok, dijo Nicolás, pero después de ese caletre que nos has tirado, dime qué tiene eso que ver con tu propuesta de jornada revolucionaria.

Están ciegos, lo tienen frente a sus narices. Las medidas que hemos tomado de decretar como “No laborables” los días miércoles, jueves y viernes de cada semana significan una reducción de las 40 horas semanales a 16. Es decir, que le estamos dando al trabajador 24 horas semanales para mejorar su calidad de vida y el descanso. Con eso camaradas, estamos superando al pana Marx y al clásico Adam Smith.

Genial, gritó Piñate….brindemos….otro whisky.

Y eso no es todo, interrumpió Nicolás. Si sumamos, a la jornada revolucionaria, el cronograma de racionamiento eléctrico, la vaina se pone mejor.

Explícate por favor, señaló Aristóbulo.

Coño negro, te pegaron los palos. Si al lunes y martes le quitamos las 4 horas diarias por corte de luz….¡¡¡¡La jornada laboral queda reducida a 8 horas semanales!!! O sea, que los trabajadores tendrán 32 horas a la semana para vivir y descansar…..qué más queréis Negrito…..trabajan ocho y cobran cuarenta….entonces, no tenemos necesidad de anunciar aumentos de sueldo y salarios

Seguro, la oposición va a decir, que todo esto es porque tú fuiste un reposero en el Metro de Caracas, ripostó el Ministro del Trabajo.

No le pares bola a esa vaina Piñate, dejamos atrás a los creadores del Socialismo Científico y al mayor exponente de la economía clásica y seré recordado como el gobernante que logró reducir revolucionariamente la histórica jornada laboral de las ocho horas. No podrán los capitalistas seguir robando a los trabajadores a través de la plusvalía. Este último concepto, no sé lo que significa, pero, suena bonito y me lo copie.

Brindemos.

El Negro y el ministro, abandonaron el palacio confundidos en un solo abrazo y trastabillando. Con la lengua enredada, producto de los palos, se decían uno al otro, que debían considerar seriamente el proponer a Nicolás para el Premio Nobel de Economía ….. salud concañero.

1 de mayo de 2019

Política y Deporte

http://jesuselorza.blogspot.com/2019/05/jornada-laboral-revolucionaria-j...

 4 min


Los dictadores tienen una clara tendencia a ser magalómanos. Por ello se sienten poderosos y fuera del alcance de la justicia. Muy pocos lograron por diversas circunstancias finalizar su mandato de muerte natural. Los más perdieron la vida por mano de tiranicidas o de la justicia formal. Otros se percataron de que no tenían apoyo y prefirieron el camino del exilio para disfrutar de dinero mal habido. Algunos murieron en prisión y poquísimos cometieron suicidio. Es decir que la gran mayoría de ellos pagaron por sus delitos.

En su cama murieron los dictadores Juan Vicente Gómez, Joseph Stalin, Francisco Franco y Fidel Castro. Los cuatro lograron mantenerse en el poder durante unas tres décadas. El factor común fue la persecución de sus oponentes, la lealtad del ejército y rodearse de una camarilla sumisa. Además, cada caso tiene sus características. Simplificando al máximo: Gómez fue aceptado por muchos debido al cansancio por los frecuentes alzamientos de caudillos regionales. Franco permaneció por temor a una nueva guerra civil que costó un millón de muertos. Stalin y Castro fueron representantes idealizados de un nuevo orden supuestamente más justo y contaron con apoyo o la alcahuetería de otros países y de la propaganda y simpatía de la extrema izquierda mundial. Las dictaduras de Gómez y de Franco propiciaron el crecimiento económico. Las de Stalin y Castro ocasionaron hambrunas y miseria.

Merecidamente fueron ajusticiados de diferentes formas, entre otros, Anastasio “Tacho”Somoza, Rafael Leonidas “Chapita” Trujillo, Mussolini, Ceausescu, Gadaffi y Hussein, todos ellos tiranos sanguinarios. Otros, menos bárbaros, pero que igualmente violaron derechos humanos, fueron Villarroel en Bolivia, asesinado por manifestantes y colgado de un farol, y Castillo Armas, de Guatemala, muerto por uno de sus escoltas.

Otros dictadores prefirieron huir con las alforjas llenas. Tal fue el caso de Pérez Jiménez, quien aceptó el consejo de su ministro Llovera Páez : “compadre vámonos, porque pescuezo no retoña”. En su huida olvidó dos maletas con papeles que evidenciaban su corrupción, por lo que fue posible solicitar y obtener que Estados Unidos lo deportara. Pagó cinco años de cárcel. Anastasio Somoza Debayle “Tachito”, huyó de Nicaragua acosado por el Frente Sandinista y fue asesinado en Paraguay por una célula de ese movimiento.

El dictador chileno Augusto Pinochet aceptó una salida negociada, pero años después fue enjuiciado. Al respecto, el fiscal Hugo Gutiérrez declaró que “nuestro país tiene la justicia que permite la transición política”. No fue sentenciado. Falleció bajo arresto domiciliario. El argentino Jorge Videla fue enjuiciado después que dejó el poder y falleció en la cárcel.

El 23 de abril se cumplieron 74 años del suicidio de Hitler, el mayor genocida de la historia, a la par de Stalin. Otro que se suicidó fue el atolondrado general y dictador boliviano Germán Bush, quien se sintió incapaz de controlar los eventos políticos. También el brasileño dictador populista Getulio Vargas, quien no soportó la presión.

¿Qué futuro le espera al usurpador dictador Maduro? Puede descartar morir en la cama ocupando Miraflores. Las otras opciones dependen de él. Debería estar consciente de que no podrá resistir por mucho tiempo la presión por el desastre económico y tampoco tiene los recursos para capear el desconocimiento de los gobiernos democráticos, ni las sanciones económicas, las cuales seguramente aumentarán. Además, no puede ignorar que aunque puede ser poco probable que el Alto Mando militar le dé la espalda o que haya una rebelión generalizada de la Fuerza Armada, si es factible que en cualquier momento se subleve una guarnición y eso sea el detonante. También que continúe la deserción entre los suyos.

Que lo saquen por la fuerza es su peor escenario. Si renuncia y logra salir del país mediante una negociación corre el riesgo, más temprano que tarde, de ser extraditado. Su mejor carta es refugiarse en un país que le garantice que nunca será entregado, aunque lo solicite la Corte Penal Internacional. Quizá solo Rusia o China puedan otorgarle ese resguardo. Mientras más pronto tome esa decisión, será mejor para el país y para él.

Como (había) en botica:

Todos a marchar mañana 1 de mayo.

Hoy se cumplen 71 años de la creación de la OEA. Ya no está el representante del usurpador, pero sí el distinguido constitucionalista Gustavo Tarre, designado por el presidente (e) Guaidó y por la Asamblea Nacional.

El secuestro del diputado Gilber Caro es otro atropello de los rojos.

Hitler, como todo dictador se creyó invencible.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Robert Skidelsky

Casi todas las historias del tipo “vienen los robots” siguen un patrón similar. “Shop Direct pone en riesgo 2.000 empleos en el Reino Unido”, grita un titular típico. Luego, citando informes respaldados por institutos y centros de estudio de prestigio, el artículo en cuestión suele alarmar a los lectores con extravagantes estimaciones de “trabajos en riesgo”, es decir, porcentajes de trabajadores cuyos sustentos se ven amenazados por la automatización de alta tecnología. Para citar otro ejemplo representativo: “Un nuevo informe sugiere que la unión entre [la inteligencia artificial] y la robótica reemplazaría tantos trabajos que la era del empleo de masas podría llegar a su fin.”

Algunas veces estas sombrías perspectivas se suavizan con la distinción entre “trabajos” y “tareas”. Se plantea que solo se reemplazarán las partes rutinarias de los trabajos. En estas evaluaciones más optimistas del “futuro del trabajo”, los seres humanos complementarán a las máquinas sin competir con ellas.

Este alegre escenario se basa en parte en lo que ha ocurrido en el pasado: con el tiempo, la mecanización ha creado más trabajos con salarios más altos que los que ha destruido. También se basa en evaluaciones más sobrias sobre lo que hoy hacen los robots (aunque hay desacuerdo sobre lo que acabarán siendo capaces de hacer). Es más: algunos optimistas creen que la automatización elevará el nivel promedio de la inteligencia humana. Y una población más rica y madura necesitará crecientes cantidades de cuidadores, enfermeros, limpiadores, entrenadores y terapeutas.

Pero hay una advertencia importante para todo esto: si se dejan a merced de las fuerzas del mercado, los dueños de las compañías tecnológicas y los altamente formados “trabajadores del conocimiento” serán quienes disfruten las ventajas de la automatización, dejando al resto de la población en el desempleo o la servidumbre física e intelectual. (La necesidad de abogados especializados, consultores, contables, psiquiatras y expertos en relaciones humanas será mayor que nunca.)

Así, nos advierte la narrativa predominante, es necesario calibrar cuidadosamente el proceso de automatización para evitar despidos masivos y/o que se amplíen las desigualdades del ingreso. Por lo general el análisis concluye con la resonante afirmación de que nos esperan más trabajos “creativos” y fascinantes productos nuevos como los coches sin conductor. Siempre que aprendamos a medida que trabajemos, a todos nos espera una utopía de trabajo satisfactorio y prosperidad.

De no ser así, las extasiadas profecías se oscurecen: las profesiones o los países que no abracen la automatización con el suficiente entusiasmo se enfrentan a la extinción económica y cultural. En pocas palabras, si bien la automatización es una amenaza para el trabajo, esta se puede y debe superar dentro del actual marco del trabajo asalariado.

En esta narrativa hay pocos ecos de la visión anterior de que las máquinas ofrecen la emancipación del trabajo, abriendo un panorama de ocio activo, en un tema que se remonta a los antiguos griegos. Aristóteles entrevió un futuro en que “esclavos mecánicos” hicieran el trabajo de los esclavos verdaderos, dejando tiempo para que los ciudadanos emprendieran metas más altas. John Stuart Mill, Karl Marx y John Maynard Keynes acariciaron a sus lectores con el pensamiento de que el capitalismo, al generar los ingresos y la riqueza necesarios para abolir la pobreza, se aboliría a sí mismo, liberando a la humanidad, como lo expresara Keynes, para vivir “sabia y cómodamente, en buenas condiciones”.

De modo similar, Oscar Wilde señaló en su ensayo “El alma del hombre bajo el socialismo” que, con las máquinas encargadas de hacer todo “el trabajo desagradable, miserable y aburrido”, los seres humanos disfrutarán de un “deleitoso tiempo de ocio para idear cosas maravillosas y placenteras para su disfrute propio y de todos los demás”. Y Bertrand Russell detalló los beneficios de ampliar el ocio desde la aristocracia a toda la población.

Ninguna de estas musas del Nirvana despreciaba el trabajo. Por el contrario, todos ellos eran trabajólicos. Lo que objetaban era el “trabajar por un salario”. Pero “trabajar para vivir” se ha llegado a ver en la actualidad como el destino moral de la humanidad, mientras que el ocio se vincula implícitamente al hacer nada. La ética del trabajo protestante todavía nos tiene en sus garras (y no solo en Occidente).

La actitud de los economistas siempre ha sido ambivalente. Por una parte, ven el trabajo asalariado como un coste para el consumo. Las máquinas reducen el coste del trabajo. A medida que las personas se vuelven más productivas y, por ende, más prósperas, trabajarán menos. Más precisamente, tendrán la opción de trabajar menos por el mismo ingreso o de hacerlo tanto como antes por un mayor ingreso. El patrón histórico es que se acaba “equilibrando” tiempo y dinero, de modo que las horas trabajadas han bajado a medida que se eleva el ingreso.

Pero el concepto de la creciente abundancia, articulado por Keynes y otros, ha sido reemplazado por el compromiso de los economistas con la escasez inherente. Plantean que los deseos de las personas son insaciables, por lo que nunca tendrán suficiente. La oferta siempre estará por detrás de la demanda, obligando a mejorar continuamente la eficiencia y la tecnología. Esto valdrá incluso si hay suficiente producción para alimentar, vestir y dar vivienda a toda la humanidad. En el dilema entre la profusión de sus deseos y la escasez de sus medios, los humanos no tienen más opción que continuar “trabajando por un salario” en cualquier empleo que ofrezca el mercado. Nunca llegará el día de la abundancia, cuando puedan escoger entre trabajo y ocio. Están obligados a “competir con las máquinas” por toda la eternidad.

Hay una salida a esta trampa, pero solo si hacemos dos distinciones cruciales: entre necesidades y deseos, y entre medios y fines.

La distinción entre necesidades y deseos era central para los pensadores de antaño. Pero en la economía contemporánea, las preferencias se toman como un “hecho”, por lo que no están sujetas a mayores escrutinios sobre su valor o fuente. Los pensadores del pasado distinguían entre las “necesidades del cuerpo” y las “necesidades de la imaginación”, recalcando el carácter irreductible de las primeras y la maleabilidad de las segundas. Si se nos induce a desear cualquier cosa que los publicistas pongan delante de nuestros ojos (y ahora en línea), nunca tendremos suficiente.

Los viejos pensadores también distinguían entre medios y fines. Los productos de las máquinas son lo que el economista Alfred Marshall llamaba “los requisitos materiales del bienestar”. El bienestar humano es el fin. Inventamos máquinas para lograrlo. Pero para controlar estos inventos, necesitamos fines más atractivos que el mero desear más y más productos y servicios. Sin una definición inteligente de bienestar, simplemente crearemos más y más monstruos que se alimenten de nuestra humanidad.

16 de abril de 2019

Traducido del inglés por David Meléndez Tormen

Project Syndicate

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