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Opinión

Américo Martín

“Sigue siendo un diamante en bruto” consignó Heraclio Atencio Bello al referirse a Venezuela antes que pisara tierra la planta revolucionaria. ¿Puede hoy repetirse esa frase? La devastación causada alcanza dimensiones insuperables y no obstante, sí, la frase se sostiene aunque el esfuerzo de tallar la piedra sea inconmensurablemente mayor.

Estamos envueltos en la catástrofe. El país la siente, el pueblo la padece. Se discurre sobre implosión social o acerca de soluciones de fuerza. El caso es que el gobierno nos ha hundido en un pestilente pantano sin ofrecer salidas creíbles, lo que intensifica la desesperanza y da alas a fórmulas fundamentalistas. El ruido relacionado con el 10 de enero no es caprichoso, sigue una secuencia lógica o, si se quiere, fatal.

Precisamente porque pueda serlo debería considerarse crucial. El reconocimiento internacional del primer gobierno de Maduro viene de la aceptada victoria que le dio por primera vez la presidencia. Con posterioridad forzó la barra, adelantó los comicios algo más de 7 meses y se hizo elegir en 2018 para un segundo mandato. La comunidad internacional desconoció la operación basándose en serias razones entonces invocadas para considerar que se había producido un fraude.

De allí que, mientras Maduro imagina que su plazo constitucional está comenzando, la comunidad mundial y la mayoritaria oposición sostienen, por el contrario, que concluirá el 10 de enero. En esa fecha terminará su primera y única elección. Ni un día más. Ni un día menos.

Supongo que el cuestionado presidente está al tanto de la complicada situación en que se encuentra. Habrá sido informado que la comunidad internacional no ha variado su posición, de modo que el 10 de enero -para ella y para la mayoría de los venezolanos- habrá un vacío de poder. Al igual que en la atmósfera, los vacíos son intolerables en asuntos de política y gobierno y podrían resolverse con violencia ciclónica. ¿Cuál sería la reacción de los factores principales, si el inquilino de Miraflores se hace el desentendido y se queda en el Palacio? Al extinguirse su poder, sencillamente no podrá válidamente hacerlo. Al esfumarse su legitimidad de origen perdería automáticamente su puesto en la OEA.

Supongamos ahora que las sanciones mundiales se multiplican como se ha anticipado y que Venezuela incluso fuera declarada país terrorista. ¿Bastaría tan grave secuencia para forzar un cambio democrático? Posiblemente termine siendo ese el desenlace natural pero sería menester una negociación que culmine en elecciones mundialmente garantizadas.

Pueden estudiarse otras posibilidades siempre que ninguna sacrifique el sufragio universal, en el marco de los acuerdos para que las garantías constitucionales protejan efectivamente a unos y otros. Sería considerable un breve tiempo de transición con base en los acuerdos de las partes y el programa de urgencias, comenzando con la ayuda humanitaria, libertad de presos políticos, rescate de Instituciones democráticas, correcta implementación de la justicia, decapitación de la hiperinflación, reactivación de la economía.

Imposible dejar de construir en sana paz una fructífera convivencia democrática. Decisiones de esa índole levantarían la moral colectiva después de tantas inmerecidas humillaciones. Seríamos una próspera, libre y ejemplar nación de flameantes banderas que unen y fortalecen la savia de su doble riqueza. Próspera por su desarrollo diversificado y autónomo; afortunada por su alentadora libertad y fortaleza emocional.

 2 min


Miguel Dupouy Gómez

Interesante e histórico artículo publicado en el periódico "El Nuevo Diario" de Venezuela, donde se reseña la carta enviada por el Sr. Carlos García de la Noceda, Presidente de la Asociación de Cronistas Deportivos de Puerto Rico sobre la propuesta de realizar una Serie Internacional del Caribe en 1926.

Comparto con los amables lectores, un importante hallazgo histórico que encontré, revisando archivos familiares de antaño y que tiene un gran valor deportivo, ya que trata sobre la auténtica iniciativa de crear la Serie del Caribe de béisbol.

Revisando un viejo artículo de prensa, publicado en el periódico "El Nuevo Diario" de Venezuela, el 1 de marzo de 1926, descubrí la interesante reseña sobre una carta enviada por el Señor don Carlos García de la Noceda, Presidente Interino de la Asociación de Cronistas Deportivos de Puerto Rico, fechada el 11 de febrero de 1926. La correspondencia, que habla por sí sola, la presento y comparto a continuación:

Interesante carta de Puerto Rico sobre Base-ball

Con la mayor satisfacción doy a la publicidad la siguiente carta que ha tenido la gentileza de enviarme de San Juan de Puerto Rico el señor don Carlos García de la Noceda, Presidente de la Asociación de Cronistas Deportivos. En ella, obtendrán los interesados todos los informes necesarios. Además, incluyo parte de la crónica publicada en “El Mundo” que pueda serles útil.

Ha llegado el momento de constituir entre nosotros una Liga o Federación de Base-Ball. No hay que desalentarse. Hasta por la prensa, se dijo que la Federación Nacional de Foot-Ball que se organizaba, fracasaría; sin embargo, se inscribieron 18 equipos y el próximo año, estoy convencido de que este número será mucho mayor.

No debemos desmayar. Aunque poco conocedor en materia de base-ball, ofrezco mi cooperación para ver establecido sólidamente este deporte entre nosotros y que la idea de la "Asociación de Cronistas Deportivos" de Puerto Rico llegue a realizarse en un plazo breve. Es preciso trabajar con entusiasmo y crear la Federación Nacional de Base-Ball.

San Juan, febrero 11 de 1926.

Señor Cronista Deportivo,

El Nuevo Diario.

Caracas, Venezuela.

Distinguido compañero:

Tengo el gusto de incluirle un recorte de “El Mundo”, diario que se edita en esta ciudad, en que aparece una Crónica Deportiva insertada en el número del pasado domingo. Se enterará por dicha crónica de que la Asociación de Cronistas Deportivos de Puerto Rico, Incorporada, que presido, en una de sus últimas sesiones, tomó el acuerdo de fomentar un campeonato internacional de Base-Ball en que tomen parte los equipos de Venezuela, Puerto Rico y Santo Domingo.

Este campeonato, y los campeonatos sucesivos, estrecharían las relaciones de amistad, despertarían mayor entusiasmo en el cultivo de los deportes y serían el medio propulsor para aumentar el intercambio comercial entre los tres países.

No hago extensa esta carta analizando la forma en que han de celebrarse los campeonatos en cada país, porque esa es una cuestión que corresponde a cada país, porque en la crónica encontrará esa información.

Hay una sola cuestión que, momentáneamente, hace aparecer la empresa mucho más arriesgada de lo que realmente es: la visita de un equipo campeón a otro equipo campeón.

En Venezuela como en Puerto Rico, hay entusiastas del Base-Ball que año tras año, para el otoño, contratan un equipo extranjero para jugar doce juegos. Celebrándose campeonatos en Venezuela, Puerto Rico y Santo Domingo y dando la prensa de los tres países el estado del campeonato semana tras semana, el entusiasmo aumentaría día tras día y las visitas de los campeones proporcionarían una brillante temporada. Si jugar doce juegos en cada país, entre solamente dos equipos, pareciera que no habría de tener novedad ni interés, podrían jugar los campeones cinco juegos y los restantes jugarlos el equipo visitante con los demás equipos locales como juegos de exhibición.

Suplico a usted acoja nuestro plan y lo presente a los entusiastas, directores de equipos y promotores, desde las columnas del importante rotativo en que inserta sus crónicas, invitando a todos ellos a comunicarse con esta Asociación para establecer sobre principios sólidos las bases del campeonato.

Los equipos de Base-Ball de Puerto Rico están integrados por peloteros de ambas razas; pero unos y otros reúnen las condiciones de instrucción, cultura y sociabilidad indispensable para presentarse ante una concurrencia selecta.

Esperando sus noticias, aprovecho esta oportunidad para ofrecerme incondicionalmente a sus órdenes, quedando,

s.atto. y s.s.

Carlos García de la Noceda.

(Manolo el Leñero)

Presidente Interino.

Posteriormente, como se recordará, entre los años de 1932 a 1935, el famoso equipo venezolano "Concordia" de La Victoria, propiedad de Gonzalo Gómez, hijo del Presidente de la República General en Jefe Juan Vicente Gómez, fue el primer equipo criollo en viajar al exterior para disputar torneos en el Caribe, ante los mejores teams de Cuba, República Dominicana y Puerto Rico, conquistando varias copas como campeones, con sus destacadas estrellas venezolanas y extranjeras.

El gran lanzador cubano Silvino Ruiz, don Gonzalo Gómez, propietario del team y el receptor venezolano Manuel Antonio "El Pollo" Malpica, con el "Concordia" de La Victoria, Edo. Aragua, Venezuela. Primer equipo criollo en viajar al exterior y en conquistar torneos del Caribe.

Hay que reconocer el esfuerzo, apoyo y desarrollo del béisbol venezolano que tuvieron los hijos del General Gómez, José Vicente, Alí, Gonzalo, Juan Vicente y Florencio Gómez, como grandes impulsores del deporte en Venezuela.

El equipo "Concordia" fue, indiscutiblemente, el primer equipo criollo en obtener grandes victorias en el exterior y en darle glorias a nuestro béisbol ante los más destacados equipos del Caribe.

El equipo "Concordia" de Venezuela le otorga 17 argollas al famoso Licey de la República Dominicana en 1934.

En el equipo "Concordia" jugaron 3 Miembros del Salón de la Fama del Béisbol de Cooperstown: Martín Dihigo, Johnny Mize y Joshua Gibson. También, integraron sus filas, grandes peloteros como el pitcher cubano Silvino Ruiz, el dominicano "Tetelo" Vargas y los venezolanos Alejandro "Patón" Carrasquel, primer grande-liga criollo y Luis Aparicio Ortega, padre de Luis Aparicio Montiel, nuestro Miembro del Templo de los Inmortales de Cooperstown, entre otros.

En el maravilloso libro "Años Dorados del Baseball Venezolano 1927-1945", escrito por el General José Antero Núñez y Alfredo Méndez, bien definieron al equipo "Concordia" de Gonzalo Gómez como la "Primera Embajada del Béisbol Venezolano en el extranjero". Es decir, los precursores de la Serie del Caribe.

El equipo "Concordia" de Venezuela, propiedad de don Gonzalo Gómez, queda campeón en Puerto Rico en 1935.

Todas estas importantes iniciativas y conquistas caribeñas de nuestro béisbol, donde participaron grandes jugadores, no se pueden olvidar que ocurrieron mucho antes que se celebrara la primera Serie del Caribe en 1949, realizada en Cuba.

domingo, 25 de noviembre de 2018

https://beisbolinmortal.blogspot.com/2018/11/la-idea-de-la-serie-del-car...

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Diciembre trae a la memoria el paro cívico del 2002. Hoy queremos recordar la actuación de los directores de Pdvsa y de los más altos ejecutivos de la misma y de sus filiales, la cual tuvo relativa poca cobertura de los medios. El régimen requería asaltar Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y filiales para ponerla al servicio de su proyecto político y, además, quería tomar revancha de los petroleros que iniciaron el paro de abril que culminó con la renuncia de Chávez y su desplazamiento del poder por unas horas. Juan Fernández, entonces presidente de Gente del Petróleo y Horacio Medina, presidente de Unapetrol, tuvieron la principal responsabilidad de interactuar con Alí Rodríguez y, una vez que se inició el paro convocado por los partidos políticos, la CTV y Fedecámaras, fueron los principales voceros de los petroleros. Por ello fueron perseguidos y hoy están exiliados, así como Edgar Paredes, Edgar Quijano, Lino Carrillo y otros. Además, hubo otros actores que desempeñaron un rol importante que queremos señalar.

Juan Fernández narra que en una reunión con Alí Rodríguez, poco antes del paro, este le dijo: ”Mira, nosotros llevamos 40 años buscando el poder y no lo vamos a entregar y si tiene que haber sangre, sangra habrá”. Eso fue lo que ocurrió. Al día siguiente del paro era evidente que el mismo no tenía la contundencia esperada. Para que se prolongara Chávez ordenó a los generales Villegas Solarte y Alexis Maneiro que agredieran una concentración de los petroleros en Chuao, lo cual indignó a la ciudadanía.

El 4 de diciembre, se sumó al paro la tripulación del barco Pilín León y posteriormente la tripulación de otros barcos petroleros. Por su parte, al día siguiente, Alí Rodríguez le echó más leña al fuego al anunciar que Alfredo Riera había sido designado director de Pdvsa y al destituir al director ejecutivo de exploración y producción, a los gerentes y subgerentes de las áreas operativas y a los gerentes de las refinerías, quienes fueron sustituidos por profesionales a quienes no les correspondía asumir esas responsabilidades. Es importante destacar que, a pesar de las presiones, los directores de Pdvsa no aprobaron estos cambios, con la excepción del recién nombrado Riera, argumentando que esas remociones no tenían sentido y más bien agravarían el conflicto y que, además, esa acción correspondía al Comité de Remuneración y Desarrollo Ejecutivo.

Ante la posición de la Junta Directiva, Alí Rodríguez anunció que la decisión la tomaría la Asamblea de la empresa, es decir Rafael Ramírez en su condición de ministro del ramo. Como reacción, al día siguiente 6 de diciembre, los directores internos Jorge Kamkoff, José Rafael Paz, Nelson Nava y Ludovico Nicklas, así como los directores externos Arnoldo Rodríguez Ochoa, Hugo Hernández Rafalli y Clara Coro pusieron sus cargos a la orden en carta dirigida a Chávez, en la que expresaron que “las actuales circunstancias imponen decisiones que van más allá del ámbito gerencial y empresarial”. Al día siguiente, 7 de diciembre, Alí Rodríguez tomó plenos poderes.

El día 9 de diciembre cincuenta y cuatro altos ejecutivos, con cargo de presidentes y directores de filiales y gerentes corporativos emitieron un comunicado dirigido a los trabajadores, en el cual expresaron que: 1- los cambios y nombramientos en la Alta Gerencia operacional no cumplen con los requisitos establecidos en los estatutos de Pdvsa. 2- El unirse al paro fue decisión individual de la mayoría de los trabajadores petroleros. 3- No reconocemos los cambios que no obedezcan y respeten los procedimientos y no autorizaremos a nuestros supervisados el cumplimiento de órdenes que no garanticen la seguridad de las operaciones, de las personas y de los activos de la empresa. 4- Nos mantenemos en nuestras posicione. La solución está en manos del ejecutivo nacional y de los distintos factores de la sociedad civil, no de la gerencia petrolera.

En el paro cívico participaron, unos más, otros menos, todos los niveles de Pdvsa y filiales. Varios fueron los actores que arriesgaron su integridad física. Nombrar a todos ocuparía mucho espacio y siempre hay el descuido de omitir algunos. Muchos tuvieron que buscar trabajo en otros lares, algunos han permanecido pasivos pero pendientes de los acontecimientos y un grupo importante está participando activamente denunciando la corrupción e irregularidades, y elaborando propuestas para la reconstrucción de la industria de los hidrocarburos. Los petroleros pelearon cívicamente para defender la democracia y la empresa de los venezolanos y en esa defensa siguen sin dar ni un paso atrás. Las consecuencias del despido de casi 23.000 trabajadores está la vista.

Como (había) en botica:

No olvidemos los asesinatos cometidos en los calabozos del Sebin y en nuestras calles, tampoco las torturas, ni los millones que buscan refugio en países vecinos.

El enjuiciamiento del sindicalista Rubén González en tribunales militares es otro atropello.

Gorrín debe ser investigado. La corrupción es de órdago.

Solidaridad con Novelli, Maite Delgado, Chataing y Dayana Mendoza.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Jesús Seguías

Micro Análisis

1. Los partidos políticos venezolanos (viejos y nuevos) son los que han propiciado, por acción u omisión, el actual caos y tragedia de la nación.

2. He venido señalando que una de las razones del quiebre de Venezuela como país, es la ausencia de verdaderos partidos políticos, tragedia que comenzó a incubarse a partir de la década de los setenta del siglo pasado.

3. Lo que hoy existe es lo más parecido a plataformas electorales para hacer presidente a algunas personas determinadas. No son proyectos colectivos y con liderazgo colectivo. Son dominantemente proyectos mesiánicos, caudillistas y hasta un poco narcisistas.

4. Son generalmente estructuras burocráticas y sin líderes confiables, congeladas en la historia, plagadas de cuida-puestos o busca-puestos, sin alma ni pasión, sin formación política y anémicas de pueblo. De allí no sale nada útil en pleno siglo XXI.

5. No son auténticamente democráticos en lo interno, pero eso sí, exigen a los demás que sean democráticos y se rasgan las vestiduras exigiendo democracia y más democracia. Esta contradicción debilita su mensaje y ahuyenta a los potenciales seguidores. No los hace confiables.

6. ta ausencia de partidos verdaderos es la que impide el despliegue de políticas de nación, es la razón por la cual es difícil crear y desarrollar estrategias exitosas. Es la causa fundamental de la tragedia de Venezuela. Es absoluto. Es definitivo.

7. Sin ánimo de buscar consuelo, es necesario recalcar que esta crisis no sólo es venezolana. Los partidos políticos a escala planetaria están sufriendo el impacto del cambio de eras históricas. Por eso están colapsando muchas naciones.

8. Hay dos opciones: O los partidos se transforman o serán desplazados. La dinámica de la sociedad se impondrá.

9. El cambio de las épocas históricas ha sido impulsado por una fascinante revolución tecnológica y científica que, a su vez, ha acelerado el cambio de los paradigmas en el funcionamiento de toda la sociedad humana. Estos son los grandes motores de este proceso de “destrucción creativa” (Sombart y Schumpeter) que sorprende al mundo.

10. Cada día, la sociedad opera más como red neuronal que como una estructura vertical e inclusive horizontal. La gobernanza es el nuevo paradigma político de la sociedad Post Capitalista. La sociedad más educada y civilizada reclama sus propios espacios. El mega estado y los políticos caudillos desaparecen a marcha forzada. Caos en el corral.

11. La revolución de la información ha empoderado a todos los ciudadanos. La manipulación de la sociedad cada día es un propósito harto difícil.

12. Las redes sociales tienen enloquecidos a quienes han reducido la política a simples ejercicios de marketing electoral y a una “comunicación” unidireccional basada en manipulaciones clásicas. ¿Hoy quién manda a quién? ¿Quién gobierna a quién? ¿Quién manipula a quién? Estos cambios son absolutos e irreversibles. Por tanto, todas las instancias orgánicas de la sociedad, sin excepción, están forzadas a generar cambios.

13. Las relaciones utilitarias entre los dirigentes y los militantes dinamitó las estructuras de los partidos. El compañerismo verdadero, la relación íntegra están ausentes. Hoy se manipula y engaña. Eso debilita.

14. El sector productivo mundial asumió el cambio como una realidad ineludible. Pero los políticos han sido la excepción. Es el estamento de la sociedad más rezagado a los cambios. La gran mayoría de los partidos políticos (por tanto, sus dirigentes) en el mundo sigue anclada en los paradigmas de la vieja era industrial, y no han dado una lectura correcta a este proceso indetenible de cambios arrolladores.

15. Y esto es lo que está generando una implosión de toda la estructura política mundial, con una población desesperada golpeando las puertas de los partidos y los gobiernos, exigiendo respuestas a las nuevas necesidades.

16. ¿Entonces Desaparecerán los partidos? Los partidos están asociados a la existencia de los estados-nación. Son sus ductores. Aún es prematuro presagiar la desaparición de los estados-nación, por tanto, es prematuro anunciar la desaparición de los partidos políticos.

17. Mientras tanto, los partidos políticos tienen que correr a generar cambios internos. Mientras más rápido y efectivo generen los cambios, habrá mayor gobernanza y prosperidad en las naciones. Lo contrario es el caos, y en algunos casos el infierno (tal como ocurre en Venezuela).

18. La actual crisis venezolana comenzará a superarse realmente cuando los partidos existentes impulsen aceleradamente procesos de cambios internos, y sin excusas autocomplacientes.

19. En los partidos políticos nunca puede haber alternativas a la democracia interna, al libre flujo de las ideas, a las discusiones francas y constructivas. Y hoy más que nunca. La democracia es a los partidos y a la sociedad lo que el oxígeno para los seres vivos.

20. A quién se le ocurriría cortar el oxígeno a un paciente que está en terapia intensiva bajo la excusa que está en estado crítico y que hay que posponer el suministro de oxígeno para cuando esté normalizado su estado de salud. Es sencillamente ridículo y criminal. Es acelerar su muerte y eso es exactamente lo que hoy hacen la mayoría de los partidos venezolanos. Siempre hay una excusa para posponer la democracia. Error capital.

21. De no haber cambios en los partidos, inevitablemente serán desplazados. Los pueblos no se cruzan de brazos. Inventan. Ese tren no espera por nadie. Muchos no van a morir. Aún sobreviven los antiquísimos partidos URD, el MEP y el Partido Comunista. Pero son absolutamente irrelevantes en la estructura del poder. Muchos de los actuales partidos terminarán “uerredizados”. No es justo.

22. La decisión de cambiar es gratis y genera resultados asombrosos, inclusive a favor de quienes hoy se oponen al cambio. Es su mejor camino a la victoria. Es el paso correcto. ¿Por qué tanta terquedad suicida? ¿Por qué esperar a ser desplazados? Están a tiempo... pero no mucho.

@jesusSeguias

GerenciaPolítica.com

 4 min


Carlos Raúl Hernández

Se reunió en el Aula Magna de la UCV un grupo de personas distinguidas para la refundación del Frente Amplio, constituido a principios de este año, aunque sin presentar balance de lo hecho hasta ahora. Buen síntoma que en hora terrible para la esperanza de cambio, la llama no se extingue y haya hard core para una recuperación. Quienes estaban ahí aunque en su mayoría no eran activistas, y no saldrán a los barrios a crear comités de base, son ciudadanos preocupados con capacidad para transmitir ideas a otros. La reunión toca la fibra de hacer algo, frente a la boa constrictor que nos asfixia por la debacle de tres años grises.

Sin dirigentes en los barrios, los sindicatos y las aldeas, es difícil que la mayoría social, el descontento, se convierta en mayoría política como la que conquistó la A.N. Un pensador nada superficial del Siglo de las Luces, Edmund Burke, dejó la conocida frase cuya deconstrucción va a las entretelas de la dinámica política: “Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada”. Pero la frase es conceptualmente trunca sin una coletilla: “…o que lo hagan mal”. Las derrotas y triunfos en la política y en otros espacios de la razón práctica, están relacionadas con que unos hacen lo pertinente y otros no.

Aunque así sea, siempre ronda el espectro maquiavélico de la Fortuna. En el caso del documento que emergió de la reunión, después de naturales invocaciones a la negatividad esencial del gobierno, la corrupción, la incompetencia, el autoritarismo y demás paspartú, llegamos al noumeno, el proyecto de acción política. Y en él la mula vuelve a dar vueltas a la noria: repetir lo que en tres años ha conducido al desastre, como si no hubiera ocurrido. Pero el F.A. se autoimpone la prueba ácida, el deadline para comprobar su acierto o error: el 10 de enero.

El día de la verdad

Ese día comenzará el noveno inning, según los estrategas del F.A. Al decir de Karl Popper, ese sería el momento de la refutación o afirmación. Si a partir de él no se produce la anunciada ruptura hacia el cambio cualitativo, la teoría queda refutada. Y si no se cumplen los augurios, se impone la decepción y por eso no es indicado esparcir nuevamente ilusiones (hora cero, 350, 16 de julio). Pero siembra mayores dudas que las acciones prácticas que se piensa repetir y que llevarían a “la transición ordenada”, fracasaron sistemáticamente como las movilizaciones de calle que ya enlutaron cientos de familias.

Igual la exhortación a un coup, la “intervención militar democrática”. En los que dieron a Erdogan en 2016 y a Chávez el 11 de abril, fracasó el esquema. Los turcos pensaron que la violencia represiva, la “muerte por goteo” produciría una reacción militar triunfante que derrocaría al gobierno para entregarlo a los interesados. En este caso es volver sobre lo que ya naufragó por desconocer un elemento básico de la razón práctica desde Tzun Tsu, que debe preceder y suceder cualquier acción racional y que no falta hoy día en las operaciones políticas, militares, comerciales, científicas o productivas: la crítica de la acción.

Dos de los más grandes fundadores del pensamiento occidental, San Agustín y Sigmund Freud, demostraron que el equilibrio del espíritu, de la razón, está asociado a la confesión y al sicoanálisis, y ambas disciplinas parten de reconocer y dar cristiana sepultura a los cadáveres de la mente. Es el balance crítico para no repetir las equivocaciones y corregir a través de la discusión, como hacen los estados mayores en todas las actividades sociales. La esencia del partido político moderno, de las directivas de las empresas, de todo tipo de comandos en la acción social, es el debate sobre estrategias, errores y resultados.

Pero el golpeado sistema político entregó desde comienzos de este ominoso año, las decisiones en manos de gente muy respetable pero aficionada. El silencio sobre lo ocurrido en los tres años anteriores puede ser causal de la contumacia en hacer lo mismo. Los dos respetables sacerdotes que tuvieron una participación determinante en las equivocaciones de este trienio, hoy vuelven por sus fueros con el mismo cuchillo de cartón. Pero rápidamente echan mano a un cómodo expediente: “ordenar” a la A.N. la papa caliente de nombrar una patética Junta de Gobierno y así librarse ellos de la autoprueba ácida del 10 de enero.

Medio totalitario

El recurso es nada ingenuo para surgir de quienes podrían caracterizarse con Max Weber como cuasipolíticos, competentes en sus actividades propias de gerencia o dirección, pero no formados en la técnica y el arte de la política stricto sensu. En la declaración brilla la sorprendente ausencia de los procesos electorales reales, esos que permitieron a las organizaciones democráticas convertirse en mayorías políticas empíricas, como ocurrió hasta diciembre de 2015.

Es un grueso error conceptual decir que tenemos un “régimen totalitario” (aunque tenga vocación totalitaria), tanto como el médico que trata a un paciente contra peritonitis pero éste tiene una hernia inguinal. Si fuera así, la reunión del Frente Amplio se hubiera realizado en una cárcel entre cinco personas. No habría sistema de partidos, ni de medios de comunicación, ni reuniones políticas, ni la posibilidad de decirle burro al mandamás, ni de llamar a golpes. Jugamos despreocupados con conceptos que definen realidades serias y que requieren estrategias diferentes.

@CarlosRaulHer

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César Augusto Manzano Zavala

El momento ha de llegar y será la hora del pensar callado, sosegado, reflexivo, realista. No el momento de la resignación sino de la rebeldía. No del conformismo sino de la exigencia sin tregua. Serán los tiempos de remembranza de los decires del poeta, porque serán los días de hacer caminos caminando, apartando los miedos, desbandando las angustias.

Habrá que comenzar a desandar los años en los cuales destruyeron todo y desde allí, adversar la pretensión de erigirse como hacedores de una historia nueva, llena de logros que nunca han existido. En ese trajinar por los años de tanta amargura, podremos recoger lo poco que haya quedado en pie, para lanzarnos a la tarea de levantar nuevas estructuras institucionales que nos permita asegurarle a las generaciones por venir, un andamiaje de tal fortaleza moral que impida la aparición de otros mesías con distinto ropaje, pero con el mismo baúl repleto de mentiras, de futuros engañosos, irrealizables.

Habremos de retornar la mirada para recorrer los vericuetos por donde se coló la ignominia que nos trastornó el país. Ello es imprescindible para bloquear a tiempo esos caminos y cerrar así el paso a futuros aventureros que con toda seguridad estarán al acecho del mínimo descuido para intentar de nuevo hacerse del poder. Siendo que la democracia es un sistema de gobierno muy frágil que permite en su interior el crecimiento del monstruo que puede destruirla, se hace necesario crear los mecanismos que impidan que se repita ésta triste historia. En ese sentido, a la reconstrucción institucional debe dársele la máxima prioridad.

Será el momento de una nueva dirigencia que represente a la sociedad en su conjunto, en lo político, en lo social y en lo económico. Que se aparte del populismo irresponsable. Aquella que se proponga y logre que la política y la ética se reencuentren. Una dirigencia obligada a sembrar el concepto de la política como vocación al servicio del pueblo y no como oportunidad para el provecho individual. Una dirigencia con conciencia histórica que deberá lograr el renacer de un pueblo que deje de ser tratado como masa informe al servicio de “...un sistema de partidos aislado...incomunicado con la vida ciudadana; una servidumbre dulce y apacible para un pueblo hundido en un igualitarismo que le ahorra el esfuerzo de pensar y le socava la posibilidad de convivencia social…”. Así nos lo apunta María Sol Pérez Schael. Cambiar esa realidad es el reto planteado a la dirigencia que tiene que surgir de este trauma socio-histórico. Ya no más pactos entre partidos que se arrogan la representación de toda la sociedad cuando son solo un precario porcentaje de esa realidad. Lo que se requiere es la confluencia de todos los sectores en un esfuerzo mancomunado para salvar lo que queda de país y desde allí diseñar un patrón que contenga todas las variables que dichos sectores deberán ejecutar para alcanzar la meta de un nuevo país. Para decirlo en las palabras de la autora ya citada, “...Quizá, con la muerte de los pactos sea posible, al fin, abrirle las puertas a la política, a la libertad y a la democracia. Quizá, sin la voluntad de los grandes hombres y sin promesas de paraísos, pueda imperar la sensatez, actuar los ciudadanos y surgir un país donde se pueda ser feliz…”

Esperemos que la tragedia que nos ha tocado vivir sea la lección que nos permita entender de manera indeleble, la imperiosa necesidad de darle vida a los deseos expresados en la cita anterior"

César Augusto Manzano Zavala Caracas, 30/11/2018

>>JGA: Que cada quien recoja lo que quiera recoger y agregue lo que quiera agregar

El autor dice “Ya no más pactos entre partidos que se arrogan la representación de toda la sociedad cuando son solo un precario porcentaje de esa realidad” – Cosa cierta por demás – Y más adelante agrega “Lo que se requiere es la confluencia de todos los sectores en un esfuerzo mancomunado para salvar lo que queda de país y desde allí diseñar un patrón que contenga todas las variables que dichos sectores deberán ejecutar para alcanzar la meta de un nuevo país”.

– Y yo agrego “Que la experiencia nos sirva para entender que esa inmensa mayoría no debe estar sujeta al “precario porcentaje de la realidad”, que éste “precario porcentaje de la realidad” que constituye el Poder Público en todas sus instancias, están obligados a conducir al país al estado de felicidad apuntado por María Sol Pérez Schael.

Que el Poder Público tienen la responsabilidad de darle cumplimento al artículo 66 de la Constitución Nacional: Artículo 66: “Los electores y electoras tienen derecho a que sus representantes rindan cuentas públicas, transparentes y periódicas sobre su gestión, de acuerdo con el programa presentado.” Y que el ciudadano entienda que es su obligación demandar tal cumplimiento.

Y finalmente, es imprescindible reforzar el verdadero valor del artículo 72 de la Constitución Nacional, sobre todo, en la inmensa mayoría no afiliada a los partidos políticos, pero sin la menor duda, tampoco, sin dejar de estar organizada como sociedad civil:

Artículo 72: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables”

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El gobierno venezolano, al que ni siquiera le decimos “gobierno”, sino régimen o dictadura, ha perdido toda legitimidad, interna e internacionalmente; al proceso electoral del 20 de mayo de 2018, en el que salió reelecto el actual presidente, apenas concurrió un 40% del electorado –de acuerdo a cifras oficiales, que para muchos no son fiables– y más de 60 países no han reconocido tampoco ese proceso. El 10 de enero, cuando según la Constitución debe iniciarse un nuevo periodo constitucional, tendremos un atisbo completo de la falta de legitimidad del régimen, al juramentarse solo, frente a sus compinches internacionales: Rusia, China, Irán, Palestina, Turquía, Bolivia, Cuba, Nicaragua, El Salvador, y pocos más.

Además de esa circunstancia política concreta, de no reconocimiento, el país económica y socialmente se deshilacha; los venezolanos huyen en masa de la miseria, el desempleo, la inseguridad, la hiperinflación —aún en el cálculo más optimista es del 4 al 6% ínter diario— de la corrupción que aflora por todas partes, de la malversación de la riqueza del país, del fracaso de un régimen al que solo le queda el recurso de la fuerza para mantenerse en el poder.

Pero en algún momento, no sé cuándo —no es cuestión de generar falsas expectativas— el país entrará en un proceso de transición política que implicará un intenso proceso de negociación. Por lo tanto, no podemos continuar satanizando el tema y sí debemos prepararnos para ese proceso. Naturalmente, lo que se va a negociar es el fin y la salida de este régimen y el período de transición de la misma.

El escenario natural de una negociación política en Venezuela es la Asamblea Nacional (AN), por algo es el “parlamento”. Pero es evidente que el Ejecutivo es el que querrá negociar, por parte del régimen, y no aceptará que sean sus parlamentarios los que lleven la voz cantante.

Pero por parte de la oposición si debería ser la fracción opositora de la AN —donde están representadas todas las facciones políticas que en su momento disputaron esos cargos— la que debe decidir los objetivos y los lineamientos de la negociación y además, de su seno deben salir los negociadores y escoger, como parte del equipo negociador, a representante del resto de la sociedad civil.

La primera disposición de la fracción parlamentaria opositora de la AN, sería reiterar los objetivos mínimos de la oposición para esa negociación y el proceso de transición, que suponemos que ya gozan de consenso y han sido reiterados en múltiples oportunidades: a) libertad de todos los presos políticos, b) regreso de los exilados, c) reconocimiento de la Asamblea Nacional, d) designación de un nuevo CNE, de acuerdo con lo previsto en la Constitución, y e) rehabilitación de los partidos políticos y candidatos opositores inhabilitados.

Naturalmente la actuación de la AN debe ir precedida por la disolución inmediata de la ilegal, ilegítima e inconstitucional Asamblea Nacional Constituyente y la incorporación a la AN de los diputados de Amazonas, inconstitucionalmente obligados a desincorporarse por el irregular TSJ. Así reconstituida plenamente, la AN deberá apoyar la negociación con algunos acuerdos y los instrumentos legales que se enumeran más abajo, de manera no exhaustiva.

Algunos le piden a la AN cosas que no están dentro de sus facultades y no puede hacer, sin violentar el ordenamiento jurídico que estamos reclamando que la dictadura respete; pero la AN si puede llegar a acuerdos, definir políticas y un conjunto de leyes que faciliten ese proceso de negociación. Esa podría ser la “hoja de ruta”, por utilizar un término que ahora está de moda, por la que la AN defina su participación en el proceso.

Por tratarse de un acuerdo político, se debe recoger en leyes especiales todo lo concerniente al proceso de transición; es decir, apoyar con disposiciones legales aprobadas por la AN, todos los acuerdos que regirán ese período de transición y los cronogramas de los procesos electorales que eso implique, que permitan renovar, en plazo perentorio, todos los poderes públicos: Presidente de la República, la Asamblea Nacional, Gobernaciones y Alcaldes, Asambleas Legislativas y Municipales, etc.

Tan solo a título de ejemplo, para blindar jurídicamente el proceso de transición, internamente y frente a la comunidad internacional, esas leyes o instrumentos legales de carácter especial, podrían ser:

  1. La libertad de los presos políticos debe producirse por medida presidencial, pero de no ser así, la AN debe tener lista para aprobar una Ley General de Amnistía.
  2. Aprobación de una Ley de Participación Política, que permita que los candidatos inhabilitados ilegalmente –por la Contraloría, el ilegítimo CNE y el TSJ, con sus magistrados designados irregularmente– puedan ejercer sus funciones políticas y aspirar a cargos por elección.
  3. Designar un CNE, conforme al procedimiento Constitucional y de acuerdo a lo establecido en las leyes que regulan la materia.
  4. Aprobación de una nueva Ley Electoral, conforme al proyecto que ha venido discutiendo la AN desde hace más de un año y que regirá los procesos electorales que se deban celebrar.
  5. Aprobación de una nueva Ley de Partidos Políticos, conforme a los parámetros establecidos en la Constitución y en los Acuerdo Internacionales suscritos por Venezuela, que permita que todos los partidos políticos que fueron ilegalmente inhabilitados por el CNE y por el TSJ puedan participar en los procesos electorales que se vayan a celebrar.
  6. Aprobación de una Ley Transitoria que facilite y permita la inscripción en el Registro Electoral y la votación de los venezolanos en el exterior, conforme únicamente a los mismos requisitos que se exigen para los electores en Venezuela.

Lo responsable y estratégico es prepararnos para negociar con el mejor discurso, los mejores argumentos, el mayor respaldo, los mejores negociadores y voceros, el mejor equipo asesor y las herramientas y fortalezas que requeriremos para actuar y triunfar. Negar esto será debilitarnos, permitir que el régimen gane tiempo y dividirnos aún más.

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