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Opinión

​José E. Rodríguez Rojas

El paquete de medidas anunciados está mal concebido, es confuso y contradictorio y no aliviará la crisis económica, por el contrario parece tender a agudizar la misma incrementando las presiones inflacionarias, lo cual impedirá restaurar la capacidad adquisitiva de los venezolanos que es el reto más importante que se plantea en los actuales momentos.

Nicolás Maduro expuso recientemente un paquete de medidas para luchar contra la supuesta guerra económica que incluyeron la reconversión monetaria, el incremento del precio de la gasolina a precios internacionales, un censo automotor para el subsidio al combustible y el anclaje del bolívar al petro. La exposición de las medidas fue confusa y no se entendió o no fue claro lo que persigue el gobierno con el paquete de medidas. Según Alejandro Grisantri, de la consultora Ecoanalítica, la gente acude a los economistas a fin de que estos les aclaren lo planteado por Maduro, pero ello es muy difícil de hacer. No se entiende como anclando el bolívar al petro se fortalecerá la moneda venezolana y se abatirá la inflación.

Grisanti y su colega Henkel García de la consultora Econométrica señalan que el paquete de medidas anunciadas por el gobierno parece un intento de implementar un plan económico similar al del Plan Real, el cual se llevó a cabo en Brasil, a inicios de la década de 1990, con el propósito de luchar contra la hiperinflación en ese país. El Plan Real contempló el anclaje del Real (la nueva moneda). Maduro y su gente tuvo la idea de hacer una mala copia del plan brasileño planteando el anclaje del bolívar al petro.

La política de anclaje de una moneda debilitada es una estrategia antiinflacionaria que se ha usado con anterioridad en Venezuela, durante el segundo gobierno de Caldera con la Agenda Venezuela. En este caso se ancló el bolívar a una moneda dura como el dólar, buscando que la credibilidad y confianza de éste se trasladara a la moneda venezolana debilitada por la inflación. La confianza y credibilidad del dólar nace de la fortaleza de la economía de los Estados Unidos y de la confianza que generan en los mercados las políticas de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Banco Central), orientadas a mantener bajas las tasas de inflación en el país norteamericano. Adicionalmente a ello el gobierno venezolano tenía el musculo financiero para establecer una relación relativamente fija entre el bolívar y el dólar, para lo cual contaba con financiamiento externo gracias al apoyo del Fondo Monetario Internacional. El anclaje unida a otras medidas como el control del gasto público y la emisión de dinero por el Banco Central redujeron la inflación de 80%, a mediados de la década de 1980, hasta llegar a 12% en el año 2003.

En contraste con la experiencia anterior el petro es un invento del gobierno de Maduro que no tiene valor de mercado, pues no se transa en ninguno. Su valor lo fijará el Banco Central de Venezuela, es decir los testaferros que Maduro puso en esa institución para que emitieran dinero a solicitud de su gobierno, para financiar las políticas de control social. En otras palabras la confianza y credibilidad del petro es la misma que los agentes económicos y los ciudadanos puedan tener en el gobierno madurista. Como lo planteó Henkel García “el sistema monetario moderno… se basa en la confianza del emisor y quienes emiten el bolívar soberano y el petro son los mismos que llevaron al debacle al bolívar”.

Alejandro Grisanti plantea que un aspecto central del Plan Real brasileño fue la reducción del déficit público y del gasto gubernamental, así como de los subsidios que en Brasil otorgaban tanto el gobierno central como los gobiernos regionales. Según Grisanti el reciente aumento de la gasolina decretado por Maduro parece ir en esta vía, pero el incremento de la gasolina a precios internacionales es insuficiente para reducir la magnitud del déficit fiscal en los niveles que se necesitan para abatir la hiperinflación. Es necesario que Maduro y su gobierno se ajusten el cinturón y reduzcan los subsidios en una magnitud significativamente mayor.

No hay señales que indiquen que el gobierno se embarcará en un régimen de austeridad. Por el contrario lo más probable es que mantenga en el tiempo su estrategia para mantenerse en el poder asociada a una política de control social y subsidios ligada al carnet de la patria. El estrambótico aumento del salario mínimo que pasó de 3 millones de bolívares a 180 millones evidencia que el gobierno continuara emitiendo dinero discrecionalmente para financiar estos aumentos, lo cual llevará la hiperinflación a mayores niveles. Según Henkel García el aumento salarial “es una locura, tendremos la inflación diaria más alta de nuestra historia”.

La otras medidas anunciadas son las que tienen que ver con la reconversión monetaria y la eliminación de cinco ceros a la moneda. Ello facilitará las transacciones y el manejo administrativo de las empresas y de los bancos. José Guerra economista y diputado de la Asamblea Nacional señaló que al Banco Central han arribado la cantidad de billetes necesarias para paliar la crisis de efectivo que existe desde hace varios años, de ser así ello tendrá un efecto positivo en el pequeño comercio y particularmente en el informal. Sin embargo la hiperinflación provocará la obsolescencia de los nuevos billetes en pocos meses, como ocurrió con el bolívar fuerte.

En consecuencia el paquete de medidas anunciadas está mal concebido, es confuso y contradictorio y no aliviará la crisis económica, por el contrario parece tender a agudizar la crisis incrementando las presiones inflacionarias, lo cual impedirá restaurar la capacidad adquisitiva de los venezolanos que es el reto más importante que se plantea en los actuales momentos.

Nota: los planteamientos de Alejandro Grisanti fueron hechos en un programa de CNN Dinero del 14 de agosto, orientado a discutir las medidas recientes del gobierno madurista. Los señalamientos de Henkel García han sido difundidos por la prensa nacional.

Profesor UCV

josenri@gmail.com

 4 min


Extrema irracionalidad individual, insensatez política e imprevisión social mostró ayer Nicolás Maduro, cuando por ignaro no pudo entender que los venezolanos después de cuatro meses de miseria exponencial, se encuentran el mero centro de la calamidad político-social. Calamidad política-social, que tiene como su punto de ignición el 4A, fecha de los drones que sólo pueden ser explicados por el comandante de la actividad militar que comandó y además dio parte a quien presidía el acto. Desde ese momento, el Ambiente Político Real del sistema político venezolano pasó de Confuso a Explosivo.

Ambiente Político Real Explosivo que, con el anuncia del viernes negro de Nicolás Maduro, muestra una enorme violencia, persecución, un pleno ejercicio político del Estado policial, con una hambruna generalizada. El anuncio del viernes negro 17A, no tiene nada que ver con lo económico, su contenido todo se refiere a una intencionalidad político-ideológico copia del comunismo castrista que, operando en Venezuela, pasa a tener control del venezolano demócrata mediante el miedo y la guerra psicológica, que ya hace mella en muchos venezolanos como consecuencia del cambio de las significaciones imaginarias sociales.

El anuncio se monta, entonces, sobre el 4A cuando el régimen en una treta toma la iniciativa política y, como Estado polémico, emplea la polemología para amedrentar, aterrorizar y paralizar al ciudadano. Ciudadano que después del anuncio está indignado, no soporta más este grotesco asalto al gentilicio democrático del venezolano. Este anuncio disparatado es contra los venezolanos más desfavorecidas, es decir las clases C, D, E y F, es contra la pequeña empresa, pero sobre todo contra la juventud del siglo XXI. Estos jóvenes están llenos de pánico, por cuanto reconoce que la juventud del siglo XXI tiene una gran responsabilidad frente a la guerra civil planteada por el bestiario militarista. Bestiario militarista del golpismo del 4F y 27N, que hoy como partido político en armas sirven como caporales al socialismo a juro del siglo XXI.

Anuncio insolente y temerario de ayer mismo y hoy durante el amanecer ha tenido una respuesta, que no es otra cosa más que la resistencia civil. Resistencia civil en organización, que expresa la convicción política del ciudadano para mostrarse en el espacio pública –donde se hace política- en contrario a lo que este régimen cuando amenaza con las bocas de fuego al 82% de los venezolanos que dice ¡Fuera Maduro!. El madurismo produjo una reacción en sentido contrario en el cuerpo social venezolano. Así se siente en los mercados libres, en los abastos, en las estaciones de gasolina, en las iglesias y, sobre todo, en el seno de la familia venezolana, en el vecindario, en los edificios y en los urbanismos donde desde ya se expresa la necesidad de activar la resistencia civil.

El anuncio descabellado y primitivo de este chófer inepto e ignaro ha servido para insuflar en la mayoría de la población la energía político-histórica para hacer política. Hacer política por la vía de la resistencia civil como método de lucha política colectiva, basada en el constructo que todo gobierno requiere, como mínimo, la obediencia de ciudadanía. Ya no la tiene. Igual obediencia requiere de los hombres de armas, en Venezuela desde 2002 no existe estamento militar porque fue sepultado por un partido político en armas, que hoy está en revuelta. Y la revuelta sigue.

El anuncio procaz, desacertado y primitivo de un irresponsable y tozudo, imitador del comunismo del siglo XXI, tendrá que ver qué hace con el 82% de los venezolanos que gritan ¡Fuera Maduro!. Ese ¡Fuera Maduro! no es a la persona, es al actor político que por incapaz y, sobre todo, ignorante ha terminado por ser la causa que incendia la resistencia civil de los venezolanos hartos, maltratados y robados en su economía, en su destino y en su posibilidad de crecimiento. El comunismo del militarismo golpista y del ladronismmo organizado ya no puede contar con la obediencia del venezolano y, mucho menos, después del anuncio del viernes negro.

El anuncio ya tiene una respuesta del 82% que rechaza este régimen. Igualmente, tiene una respuesta que rechaza la treta del 4A, por la cual tendrá que responder la autoridad que permitió una actividad militar en una vía pública, sin control de las comunicaciones, de la seguridad y la seguridad aérea. Ni la treta del 4A de los drones ni el anuncio del 17A podrán contener el gen democrático del venezolano. 82% de los venezolanos ha tomado el anuncio torpe y disparatado para que sirva de causa central de la mayor participación política de una sociedad que está dispuesta a construir, por la vía pacífica y civilizada, una transición política que muestre al mundo el fracaso del socialismo a juro en el siglo XXI, que tiene como responsable al militarismo golpista y al ladronismo organizado, que hoy preside Nicolás Maduro y lo muestra en su grotesco, primitivo e intolerable anuncio del viernes negro.

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 18 de agosto de 2018

 3 min


Jesús Elorza G.

En los pasillos del Ministerio de Deporte, Pedro Infante tomaba aire y decía con orgullo que el apoyo a María Soto para la Presidencia de la Federación Venezolana de Sofbol (FVS) era incondicional, ya que ella era como una hija de Chávez, "su toñeca", parte del legado del comandante eterno. Ese incondicional apoyo se hizo con violación de toda la normativa legal del deporte, incluyendo la Constitución vigente. Lo importante era apoderarse de esa federación como fuera, lo importante era colocarla en las manos de María y del gobierno. Después por medio de la ya típica servidumbre de Eduardo Álvarez, el Comité Olímpico le dio su reconocimiento; mientras que mediante ofertas de recursos y montar eventos internacionales en Venezuela, se logró el apoyo de la WBSC Panamericana y Mundial.

Estos hechos ocurrieron a menos de un año de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018 y el Campeonato Mundial de Sofbol Femenino de Japón, lo que dio lugar a las mayores perversidades que han sucedido en el deporte. Se desplazó a todo el personal técnico de la FVS, y se dejó sólo a los que juraron fidelidad a María y al régimen. Esto le permitió a"la toñeca" convertirse en. directora tecnica, manager, y coach de la Selección Nacional Ah, claro, los viáticos en dólares no podrían desperdiciarse, ni menos la oportunidad de favorecer amigos para incorporarlos al grupo de técnicos. Algo parecido sucedió con los atletas, pero en forma de chantaje. Se incorporan a la preselección en las condiciones impuestas, o quedan fuera y pierden los beneficios, incluidas las becas.

Con el pretexto de renovar las selecciones, con el apoyo del gobierno se organizaron sendos campeonatos nacionales, mejor llamarlas caimaneras nacionales, donde se violaron la casi totalidad de los artículos de las Bases y Condiciones de Campeonatos Nacionales y el Reglamento de Pases y Fichas, al ignorase la legalidad de las asociaciones estadales para participar, la ficha nacional como requisito indispensable para que un atleta participe en un juego, y el pase como requisito para estar en nómina (roster) de una entidad diferente al de origen. De ese modo, no hubo chequeo de nóminas y fichas, atletas de Vargas ahora eran margariteñas, y zulianas eran gochas del Táchira, los de Barinas aparecían con Mérida, y de Aragua con Distrito Capital. Aparecieron representaciones de Nueva Esparta, Vargas y Táchira que tenían más de un lustro sin Asociación ni participación.

Pero lo más notorio es que esos eventos en nada sirvieron para renovar las selecciones nacionales. Las renovaron, aunque usted no lo crea, con atletas traídas del archienemigo, del maldito imperio injerecista, del territorio de Donal Trump, de Estados Unidos.

Así es. La selección fue escogida de acuerdo a criterios subjetivos, con base a la opinión de María Soto y la actitud complaciente de los técnicos seleccionadores . La selección nacional de sofbol femenino incorporó de esta manera, desestimando a prometedoras atletas venezolanas, a tres gringas: Michelle Marie Floyd, hija de padres norteamericanos, Dan Floyd y Julee Mon, vive en Arizona; Jamee Juarez, de Ohio, lanzadora y tercera base; y Desiree Ybarra, Coach asistente en el Rhodes College, jugadora profesional en Estados Unidos y con participación en la Liga Italiana. Hasta donde hemos investigado ninguna de ellas tiene vínculos consanguíneos o de afinidad con Venezuela. La guinda que le faltaba a la torta, fue que la “toñeca” presidenta de la FVS, María Soto fue incorporada como atleta a la selección, contrariando normas estatutarias del propio ente cuya Junta Directiva encabeza.

En este peregrinar se presentan los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, donde Venezuela, en ediciones anteriores habia obtenido resonantes triunfos : medalla de Oro en los Juegos de 2002, 2006 y 2010, y por primera vez en la historia quedó fuera del cuadro de medallas; mientras en masculino, a fuerza de mucho corazón y pundonor nuestros muchachos lograron la medalla de Plata. De Colombia, la selección femenina de Venezuela viajó a Japón para participar en el Campeonato Mundial de la modalidad. Penúltimo en su grupo fue el resultado de su actuación en la fase clasificatoria, luego de obtener un solo triunfo a costa de Botswana, el equipo más débil del evento. Otro triunfo alcanzarían al derrotar a Nueva Zelanda en el torneo de consolación. Concluyeron así con balance de dos ganados y siete perdidos, en el puesto 12 entre 16 equipos. La atleta presidenta apenas ligo 2 hits en 21 turnos, y por supuesto fue titular en todos los partidos. La yanqui Jamee Juarez, a la ofensiva se fue de 8 – 1, y como lanzadora no ganó y perdió un juego, con efectividad de 9.75 carreras por cada 7 innings. Por su parte, Desiree Ybarra cargó con tres derrotas, sin ganar, y una efectividad de 6.36. La mejor yanqui “venezolana” fue Michelle Floyd quien logró los dos victorias criollas, cayò en dos oportunidades y tuvo una excelente efectividad de 1.38. Total entre los dos eventos Venezuela ganó 4 partidos y perdió 12.

Mucho descontento causó en las atletas el manejo de la selección por parte de directivos y técnicos, que tienen que ver con la manera como se escogió el combinado, el manejo de las relaciones interpersonales, y el autoritarismo de la atleta presidenta. Un primer hecho llama la atención, que presumimos consecuencia de los conflictos generados, y es el retiro de Yurubí Alicart y Jineth Pimentel de la selección. La primera, ha sido la mejor bateadora del sofbol femenino en los últimos 15 años y que con 19 años representando a Venezuela, aún puede aportar mucho. La segunda es una atleta en plenas condiciones que debe ser uno de las piezas fundamentales de cara al futuro. En su publicación de retiro en las redes sociales, Jineth reconoce el apoyo que le brindó la anterior directiva federativa, y critica duramente la gerencia de la actual directiva y su dirección técnica.

Pero todo este cuadro poco importa a la “toñeca” del supremo. Lo importante son el viaje y los dólares recibidos como viático. Total, la FVS para ella es un juguete donado por la revolución.

 4 min


Carlos Raúl Hernández

Estamos en la antesala de un nuevo paquete, necesario por obra de treinta años de destrucción, en los que pasamos de ta’barato-dame-dos a la condición de venecos. El alto poder adquisitivo de nuestra gente era tema de burla para las elites (¿semi?) ilustradas, pero hoy sufrimos miseria y humillaciones en otros países. Sectores muy importantes de esas elites acumulan ya tres décadas de destrucción meticulosa de todo lo existente, que comenzaron precisamente en 1989. Los hijos de Atila.

Grupos de comunicadores, empresarios, intelectuales, políticos, religiosos, de izquierda y de derecha, se coaligaron para pulverizar el programa de reformas económicas, políticas y sociales de Carlos Andrés Pérez, y a él mismo. La izquierda, siempre de antiguallas, calificó al Gran Viraje de paquete neoliberal y la derecha acusó al gobierno de corrupción, aunque sus ministros eran profesionales capaces y honorables, versiones tecnocráticas de Teresa de Calcuta, comenzando por Miguel Rodríguez. Paquete traducía trampa, embauque, intereses turbios, y comenzaba la deriva hacia el noveno círculo dantesco.

Empresarios subsidiados no querían competir, y políticos a los que se les atravesaban gobernadores y alcaldes electos, encabezaron un motín reaccionario para rechazar la democratización. La economía crecía a las tasas más altas del mundo junto con China, que había aplicado a su vez decisiones homólogas. Se logró tal nivel de empleo que los gremios empresariales se plantearon importar mano de obra de nivel técnico medio. Pero la oleada reaccionaria se salió con la suya, desmembró todo y el primer gobierno chavista, el de Caldera, reimpuso los controles de cambio y el resto de la economía política de la imbecilidad.

Matos y Giordani

Todo con el estulto, mendaz blablableo del ministro Matos Azócar sobre “economía social”, “precios solidarios” dignidad frente al FMI, que nuevamente destruyó la actividad económica. Ante el desastre en 1995 vinieron con su propio paquete la agenda-Venezuela, un programa mediocre, pirata, incompetente, lleno de parches e insuficiencias y que como toda gestión mal hecha, colocó al país en el peor de los mundos. La supuesta agenda nos empobreció brutalmente y lo único que logró fue que el gobierno llegara rengueando a las elecciones de 1998 con Chávez convertido en ídolo.

Los grupos que provocaron la caída de Pérez y el triunfo de Caldera, acompañaron al nuevo adalid de los pobres para que la destrucción siguiera triunfal. De no haber sido por la tragedia 1993-1998, hoy viviríamos en un país desarrollado sin nada que envidiar a los Emiratos en materia de satisfacción de necesidades materiales. Entre Caldera, la Corte de Justicia y varios ilustrados, hicieron todopoderoso a Chávez quien con una asamblea supra constitucional y la asesoría de Giordani, se dedicó a malbaratar la monumental riqueza petrolera y a pulverizar el país.

Arruinó los productores y la producción nacional, a las clases medias, enfrentó a nuestra gente en dos mitades artificialmente separadas y la desgracia echó raíces a partir de 2003 con el retorno de la economía política imbécil de controles y represión. Hizo que el sentimiento nacional fuera el odio. Hoy estamos ante la ejecución de un nuevo paquete del que, a la hora de escribir esto, no sabemos exactamente de qué se trata, salvo unas vagas estelas. Y el gobierno no capta que una reforma económica, para triunfar, necesita estar hecha por profesionales de punta, respaldo financiero internacional, el FMI, y apoyo interno.

Dictadura cariñosa

El último que trató de hacerla autónomamente fue Macri y ya está de regreso. La de aquí se desliza en medio de la brutalidad y la ferocidad que hacen insoportable la vida, como ya lo es para la mayoría de los ciudadanos. Pero la saña destructiva sigue con el colapso de la oposición producto de la cadena acciones alocadas, irresponsables, durante los últimos dos años y ocho meses, que condujo a terribles derrotas. La monstruosa abstención en las elecciones de alcaldes y la presidencial, simplemente porque no podía ser candidato alguno de los predestinados, dejó al país sin ningún instrumento de presión para frenar la demencia gubernamental.

Con la ilusa pretensión de sacar a Maduro de un solo golpe, aupada por los mismos grupos que apoyaron antes los varios episodios comentados, las fuerzas democráticas quedaron en la indefensión. Ya no hay unidad, ni MUD, ni líderes, ni partidos, ni nada, simplemente porque desde 2016 decidieron lanzarse al vacío en la oscuridad. Ahora solo nos quedan fe y esperanza, pero en algunos también insulsa y desviada, a la sazón un golpe de Estado modelo 23 de enero de 1958. Hasta terrorismo tenemos hoy como novedad y no solo del gobierno.

Llega la ilusión de que un pronunciamiento militar les entregará el poder para ellos implantar una dictadura buena, cariñosa y moderna. Todavía no cicatrizan las heridas de las palizas anteriores y ya apuestan a otro contrafáctico. Dependen ahora del favor de sus enemigos porque no pudieron construir su propia opción. Tal vez les sirva una anécdota del mega púgil pesado y semipesado, Archie Moore. Luego de la pelea en la que Ezzard Charles le dio un descomunal knockout, un periodista le preguntó si vendría por la revancha. Y él respondió “por el momento voy a estar quince días hospitalizado. Después pensaré en eso”.

@CarlosRaulHer

 4 min


Robert Skidelsky

La repulsión que sienten los liberales hacia la política mendaz y grosera del presidente estadounidense Donald Trump se extiende a una rígida defensa de la globalización libremercadista. Consideran los liberales que el libre comercio de bienes y servicios y el libre movimiento de capital y mano de obra son inseparables del programa político liberal, así como el proteccionismo de Trump (resumido en el eslogan “Estados Unidos primero”) es inseparable de su aberrante programa político.

Pero en esto hay un peligroso malentendido. En realidad, el mayor riesgo de destrucción del programa político liberal deriva de la hostilidad inflexible al proteccionismo comercial. El ascenso de las “democracias iliberales” en Occidente es, al fin y al cabo, resultado directo de las pérdidas (absolutas y relativas) sufridas por los trabajadores occidentales como consecuencia de la búsqueda de la globalización a toda costa.

La opinión liberal en estas cuestiones se basa en dos creencias muy extendidas: que el libre comercio beneficia a todos los participantes (es decir, que a los países que lo adoptan les va mejor que a los que restringen las importaciones y limitan el contacto con el resto del mundo) y que la posibilidad de comerciar bienes y exportar capital libremente es un elemento constitutivo de la libertad. Los liberales suelen desestimar la poca firmeza del sustento intelectual e histórico de la primera creencia, así como desestiman el perjuicio que su compromiso con la segunda creencia causa a la legitimidad política de los gobiernos.

Los países siempre han comerciado, porque los recursos naturales no están distribuidos igualmente en todo el mundo. “¿Sería razonable”, se preguntó Adam Smith, “prohibir la introducción de vinos extranjeros sólo con el fin de fomentar la producción de clarete o borgoña en suelo escocés?”. Históricamente, el principal motivo para el comercio internacional ha sido la existencia de ventajas absolutas, por las que los países compran al extranjero aquello que no pueden producir o sólo pueden producir a un costo exorbitante.

Pero el argumento científico en favor del libre comercio depende de la doctrina, mucho más sutil y contraria a la intuición, de las ventajas comparativas, perteneciente a David Ricardo. Es evidente que ningún país puede producir carbón si no tiene yacimientos. Pero suponiendo posible la producción de ciertos bienes pese a alguna desventaja natural (por ejemplo, vino en Escocia), Ricardo demostró que si los países con desventajas absolutas se especializan en producir aquello para lo cual están menos en desventaja, entonces el bienestar total aumenta.

La teoría de las ventajas comparativas extendió en gran medida el alcance potencial del comercio internacional provechoso, pero también el riesgo de que las importaciones destruyan producciones locales menos eficientes. Dicha destrucción se desestimó bajo el supuesto de que el libre comercio llevaría a una asignación más eficiente de recursos y a un aumento de la productividad (y con ella, de la tasa de crecimiento) “a largo plazo”.

Pero la historia no termina aquí. Ricardo también creía que la tierra, el capital y la mano de obra (lo que los economistas llaman “factores de producción”) estaban indisolublemente unidos a cada país y no podían trasladarse por el mundo como si fueran mercancías. Escribió:

“La experiencia (…) demuestra que la inseguridad, real o imaginaria, del capital, cuando no está bajo la inspección inmediata de su poseedor, junto con la resistencia natural de todo hombre a abandonar el país donde ha nacido y tiene sus relaciones y a confiarse con todos sus hábitos adquiridos a un gobierno extraño y a nuevas leyes, contiene la emigración de capitales. Estos sentimientos, que yo no quisiera ver debilitados, inducen a la mayor parte de los hombres que tienen capital a contentarse con un tipo inferior de beneficios en su país antes que buscar un empleo más ventajoso de su riqueza en un país extranjero.”

Pero conforme el mundo se hizo más seguro, esta barrera prudencial a la exportación de capital desapareció. En nuestro tiempo, la emigración de capital llevó a la emigración de puestos de trabajo, conforme la transferencia tecnológica hizo posible el traslado de producción local al extranjero, agravando el potencial de pérdida de empleo.

El economista Thomas Palley considera que el traslado de producción al extranjero es el rasgo distintivo de la fase actual de la globalización. Dice que es una “economía en barcazas”, donde las fábricas se van flotando de un país al otro en busca de menores costos. Se ha creado una infraestructura legal y política para sostener la producción en el extranjero y la importación de lo producido al país que exporta capital. Palley considera, con razón, que esta extranjerización es una política deliberada de las corporaciones multinacionales para debilitar la mano de obra local y aumentar beneficios.

La capacidad de las empresas para redistribuir puestos de trabajo por el mundo cambia la naturaleza de la discusión sobre las “ganancias del comercio”. En realidad, ya no hay “ganancias” garantizadas, ni siquiera en el largo plazo, para los países que exportan tecnología y puestos de trabajo.

Hacia el final de su vida, Paul Samuelson, decano de los economistas estadounidenses y coautor del famoso teorema de Stolper-Samuelson sobre el comercio internacional, admitió que si países como China combinan la tecnología occidental con menos costo de mano de obra, el comercio internacional deprimirá los salarios en Occidente. Es verdad que los ciudadanos occidentales tendrán bienes más baratos, pero ahorrarse un 20% haciendo la compra en Wal-Mart no compensa necesariamente la pérdida salarial. No es seguro que al final del túnel del libre comercio haya un cofre lleno de oro. Samuelson incluso se preguntó si no habrá cosas por las que se justifica tolerar “un poco de ineficiencia”.

En 2016, The Economist concedió que entre “los costos y beneficios a corto plazo” de la globalización hay un “equilibrio más sutil que el que dan por sentado los manuales”. Entre 1991 y 2013, la participación de China en la exportación mundial de manufacturas creció del 2,3% al 18,8%; algunas categorías de la producción fabril estadounidense fueron totalmente desplazadas. Los autores aseveraron que “a la larga” Estados Unidos saldría ganando, pero tal vez antes de eso pasarían “décadas”, y las ganancias no se repartirían equitativamente.

Hasta los economistas que admiten las pérdidas derivadas de la globalización rechazan el proteccionismo como respuesta. ¿Pero qué alternativa proponen? La solución preferida es hallar el modo de desacelerar la globalización, para dar a los trabajadores tiempo para recapacitarse o pasarse a actividades más productivas. Pero esto es poco consuelo para quienes se ven atrapados en viejas áreas industriales destruidas o transferidos a empleos poco productivos y mal remunerados.

Está bien que los liberales ejerzan su derecho a atacar la política trumpista. Pero deberían abstenerse de criticar el proteccionismo trumpista hasta que tengan algo mejor que ofrecer.

Project Syndicate

Agosto 14, 2018

https://www.project-syndicate.org/commentary/protectionism-for-liberals-...

 5 min


Edgar Benarroch

El gobierno, atendiendo precisas instrucciones del laboratorio macabro que tiene montado día y noche donde operan agentes cubanos y líderes políticos-religiosos fanáticos de otras latitudes, persigue mantenernos aislados del acontecer nacional mediante el amedrentamiento y la amenaza. Nos quiere paralizados y obedientes a sus dictámenes para ellos avanzar sin tropiezos en su línea totalitaria y perpetuarse en el poder.

Lo ocurrido con el Diputado Juan Requesens no es una casualidad ni equivocación, es pensado, calculado y estudiado. Lo apresaron de la forma más atropellada y canallesca violando su inmunidad parlamentaria, irrespetando precisa disposición constitucional que así lo establece. El parlamentario nacional está protegido en todo el territorio de la Republica con la inmunidad parlamentaria todo el tiempo y todas las horas mientras esté incorporado a la Asamblea, ella se establece no sólo para proteger al Diputado si no también darle un fuero para el cumplimiento de sus deberes sin cortapisas. La inmunidad parlamentaria aunque favorece individualmente al Diputado pertenece y es del cuerpo. Solo la Asamblea Nacional puede levantar o suspender ese fuero. Sin esta decisión el parlamentario no puede ser privado de su libertad ni coartado en el desempeño diario de sus funciones, así de manera muy precisa lo establece la Constitución nacional. Pues ese fuero y esa disposición constitucional fueron violados flagrante y salvajemente por el régimen sin importarle en lo más mínimo el descaro y el desconocimiento a la Carta Magna.

Pero lo del Diputado Requesens además de violación a la Constitución, a los Derechos Humanos y al debido proceso es también un funesto mensaje que envía el régimen. Lo exhiben públicamente en condiciones deplorables, lo torturan, ofenden, ultrajan y como si fuera poco lo dopan. Los estudiosos y especialistas indican que tenía todas las características de estar bajos los efectos de fármacos. La intoxicación por algunas drogas afecta profundamente y de una manera total por un buen tiempo la consciencia de quién se le suministre y lo coloca a merced del torturador y delincuente, dice y hace todo lo que se le indique y más adelante no se acuerda de nada. Este nefasto y oprobioso mecanismo de drogar a los detenidos, con razón o sin ella, recuerda la costumbre hitleriana que colocaba a los judíos a asumir delitos inexistentes. Han actualizado las peores e inaceptables prácticas de las más horrendas dictaduras.

El régimen lo exhibe públicamente para que sepamos a qué atenernos si se nos ocurre disentir, lo hacen de una manera criminal y deshumanizada que al fin y al cabo es reflejo de la personalidad de quienes nos gobiernan.

No conozco personalmente al Diputado Requesens pero las referencias que de él tengo apuntan a una persona digna, con valores y trabajador incansable. Solo bajo los efectos de drogas es posible el irregular e insólito comportamiento del Diputado, a eso ha llegado este régimen, a la tortura y al dopaje.

El mensaje enviado no nos puede amilanar, que es lo que el gobierno persigue, al contrario debemos aumentar nuestro coraje y disposición para salir cuanto antes de quienes detentan abusiva y groseramente el poder, debemos insistir en la salida de este régimen, si voluntariamente no lo hace hay que empujarlo con mucha fuerza y cuanto antes. Corremos el grave riesgo de perder el país por muchos años si no actuamos de inmediato.

El macabro laboratorio transformó al mensajero, mediante la tortura, el vejamen y dopaje en mensaje. Es una advertencia de lo que están dispuestos y por ello lo hacen público, para que nos llegue a todos. Esta penosa situación que lamentablemente ocurre a Requesens como sujeto tiene que elevar nuestra voluntad y coraje para con mayor envergadura luchar por el cambio que debe ocurrir lo más pronto posible para recuperar el país deseado.

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Se hace una revisión de la carta denominada “AL PUEBLO DE VENEZUELA: SOBRE LA GRAVE SITUACIÓN DE SALUD”, firmada en Aporrea por Oscar Feo Isturiz y otros profesionales vinculados con el oficialismo, dirigida “al pueblo de Venezuela, a los Poderes Públicos, y en particular al Presidente de la República”, donde reconocen “la grave situación de salud existente”, señalando al “cerco económico” como causa de los males que ocurre en el país en salud, pero con la novedad que también le atribuyen responsabilidad de la crisis asistencial al régimen, al agregar: “pero esta explicación no es suficiente ni exculpa la responsabilidad fundamental del gobierno venezolano”. En hora buena.

En la carta hacen un paneo sobre la grave situación sanitaria nacional, que en buena medida compartimos, pero a partir de allí comento y, sobre todo, apunto a las causas de los problemas de la salud por ellos señalados, porque las soluciones dependen de esas precisiones. Esas observaciones las hago en los siguientes términos:

1.- Hacen comentarios a declaraciones oficiales donde: “… pareciera que la máxima dirección del país cree que la situación de salud es buena”, y agregan: “El discurso oficial no se parece a la realidad. Existe una disociación entre lo que se dice y lo que vivimos la mayoría de los venezolanos”. Ciertamente sorprende la actitud gubernamental al desconocer la colosal crisis que padece el país, siendo este el “período negro” de toda la historia de la salud pública del país, en mi criterio, y eso que hemos tenido tiempos difíciles, pero este es el de mucha mayor severidad. Con razón la clasifican como “Crisis Humanitaria Compleja”. Esa disociación que señalan, que lo es, niega la realidad sanitaria, lo cual es una forma de mentir, resultando muy revelador y muy preocupante porque al negarlo nunca se abordará la crisis y, por ende, no se solucionará, en detrimento de la salud y la vida de los venezolanos, el “pueblo”, en particular los más pobres.

2.- Afirman: “la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad se han debilitado”, y siguen: “Han reaparecido enfermedades erradicadas hace 80 años: difteria, sarampión, tuberculosis, malaria, tal como lo señala el informe reciente de la OPS”. Es menester advertir que la reemergencia de esas enfermedades se debe al deterioro de las condiciones de vida de los venezolanos, y al abandono de programas preventivos del Ministerio, ya que si se hubieran cumplido, por ejemplo, con el Plan Ampliado de Inmunizaciones, PAI, no hubiera reaparecido la Difteria, el Sarampión, y no habría el incremento en el número de casos de cuadros sospechosos de Tosferina, según nos refieren los Pediatras. Además, el retorno de la Tuberculosis, la enfermedad del hambre, demuestra la severidad de la escasez de comida, y el incremento de la desnutrición y la pobreza en el país.

El aumento de las tasas de mortalidad materna e infantil son otro ejemplo del deterioro de las condiciones de vida, principalmente, y de la escasa o nula ejecución de los programas fundamentales del antiguo MSAS, que se desarrollan principalmente en la red primaria, como lo es la consulta de control prenatal y la consulta de control de niños sanos, que ahora no controlan nada. Entre las causas sanitarias, más que el alto número de cesáreas, que es un problema real, es la falta de control antes del parto lo que influye en el aumento de las muertes en mujeres embarazadas. Pero en el Ejecutivo Nacional han preferido ocultar la realidad, escondiendo los indicadores que permitirían tomar las decisiones que lleven a la corrección de los malos resultados de la gestión gubernamental.

3.- Argumentan que: “La atención a la enfermedad está en crisis y los hospitales colapsados”, siendo esto un hecho público, notorio y noticioso. Ciertamente, en los centros asistenciales públicos se viven situaciones extremadamente dramáticas, sin medicinas e insumos para atender a la población cada vez más pobre, y no se exagera al afirmar que mucha gente humilde “muere de mengua” al no tener los recursos para adquirir los tratamientos y materiales necesarios para salvar sus vidas. Esta dramática situación facilita lo que denuncian: “El ruleteo, maltrato y mala praxis de los pacientes en los centros públicos son un problema mayúsculo…”. El abordaje desde el Ejecutivo ha sido, nuevamente, tratar de ocultar esta inocultable realidad.

4.- Establecen que “la Red de Barrio Adentro se ha deteriorado y su atención es deficiente”, y “La cobertura 100% de Barrio Adentro no es cierta”, sobre lo que es menester señalar lo siguiente:

4.1.- Barrio Adentro, en adelante BA, siempre fue un sistema “medicalizado” centrado en la enfermedad, no en la prevención, porque por decisión del gobierno cubano en BA no se aplican los viejos programas preventivos del Ministerio de Salud de Venezuela, como lo han reconocido en privado funcionarios que han estado en los más altos cargos en el ministerio. Por cierto, esos programas preventivos no han perdido vigencia, esta crisis lo demuestra.

4.2.- El libro “Salud y hegemonía en Venezuela: Barrio Adentro continente afuera” del Profesor Jorge Díaz Polanco del CENDES, toma datos del Informe final de La “I Encuesta de Hogares sobre consumo de drogas en Venezuela”, (proyecto No. Ven-B7-6210/98/0451) financiado por el programa de ayuda exterior de la Unión Europea, realizada para la CONACUID en octubre-noviembre de 2.005 por la Consultora: “WDC World Development Consultants SA-AFC Consultans International GMBH”, quienes llevaron a cabo un estudio con una muestra de 11.700 familias entrevistadas, en todos los estados, en una población comprendida entre 15 y 70 años de edad, en todos los estratos sociales, considerando aspectos Demográficos, familiares, socio-económicos, sanitarios, educativos, hábitos de consumo y alimentación. Esa investigación arroja unos resultados no esperados: de todos los estratos sociales que van a consultar, la red tradicional de hospitales y ambulatorios atiende al 57,90 %, a la nueva red integrada por BA y los consultorios populares asiste el 17,37 % de los consultantes, mientras que para la red privada acude el 24,72 %. Estas cifras contrarían al discurso oficial de cobertura de la nueva red. Por no estar de acuerdo con esos resultados, La Conacuid no recibió la investigación, la cual llegó a las manos del Centro de Estudios para el Desarrollo, CENDES, de la UCV (a continuación gráfic0 tomado de la mencionada publicación).

Los resultados de ese estudio coincide parcialmente con una investigación, más limitada, que realizó CorpoSalud-Aragua, durante la gestión del Dr. Trejo, QEPD, donde encontraron que los ciudadanos acudían a BA para obtener medicinas para sus dolencias, pero luego se trasladaban a los ambulatorios y hospitales tradicionales para que el Médico venezolano de la red tradicional certificara la conveniencia o no de cumplir el tratamiento indicado por el galeno de BA. Confianza llaman eso.

Lo anterior demuestra que hay un abismo entre la realidad y la percepción sobre BA, que se podría explicar por la excelente campaña de mercadeo que tuvo desde sus comienzos, pero más contundente es el abismo entre el costo de BA, que tocaré más adelante, el número de consultas y los indicadores de impacto.

4.3.- BA nació con una falla de origen: la decisión de que solo prestaran los servicios de salud médicos cubanos. No es cierto que los Médicos venezolanos no quisieron participar. Al inicio ni se enteraron. Cuando se fue a implantar en el Edo. Aragua, el entonces Ministro de Salud, Dr. Roger Capella, se reunió con el Gobernador de Aragua, no permitiendo la máxima autoridad sanitaria que participaran médicos venezolanos, solo cubanos, a pesar de los argumentos en contra de los presentes. Entiendo que uno de los firmantes de la carta que comento estuvo en esa reunión. Ese fue el diseño desde sus comienzos.

4.4.- Siempre llamó la atención que los establecimientos de BA tuviesen medicinas e insumos, mientras la red tradicional se mostraba desabastecida. No hay lógica que sustente esta irregularidad, pero muchos hemos llegado a la conclusión que fue parte del diseño para prestigiar a la nueva red en detrimento de la criolla tradicional, y de culpar al equipo de salud venezolano de los problemas de funcionamiento de la red asistencial, como ocurrió. En otras palabras, también fue parte del diseño original para implantar BA, una perversidad de ser cierto.

4.5.- Con la descentralización de la salud surgieron propuestas de atención primaria de salud, además de otras en diferentes áreas, muy eficientes y de muy bajo costo, en diferentes estados, donde habían experiencias muy interesantes. Una de ellas fueron los Núcleos de Atención Primaria de Salud, NAPs, en el Edo. Aragua, ideado, desarrollado y ejecutado por profesionales venezolanos, en la que participaban médicos y enfermeras del país, anterior a BA, del cual no se diferenciaba en nada teóricamente. El costo de los NAPs era muchísimo menor, y su efectividad muy superior a todas luces al manejado por los antillanos. A comienzos del año 1.996, estaban en funcionamiento pleno 61 NAPS, ubicados en zonas urbano-marginales del Estado Aragua, la mayoría sin servicios (agua, aseo urbano, cloacas, etc.), en los cuales los porcentajes de vacunación eran superiores al 95 % y las cifras de diarreas y las tasas de mortalidad por esa causa en niños menores de 1 y de 5 años habían disminuido dramáticamente, por solo mencionar dos indicadores. Estos últimos son resultados de impacto. El programa que se implantó posteriormente, BA, ha tenido malos indicadores de impacto: las epidemias que denuncian y el aumento de diversas tasas así lo demuestran.

4.6.- Las estadísticas de atención de pacientes de BA han estado infladas. Un estudio de una profesora del Núcleo La Morita de la Universidad de Carabobo, en el Edo. Aragua, con entrevistas grabadas a médicos cubanos, demostró que tenían que registrar un mínimo de consultas y actividades cada día, así no concurrieran los pacientes, completando la cuota con nombres del censo poblacional que se hacía en cada comunidad. Estas estadísticas eran remitidas por los coordinadores cubanos a la Habana, y de allí tramitadas al Ejecutivo Nacional para la cancelación de los servicios, sin que hubieran sido validadas. El sentido común aconseja que se verifique previamente lo que se va a cancelar, de lo contrario el riesgo de fraude es muy alto, como quedó demostrado en dicha investigación.

5.- Cuando apuntan: “Mucha de la tecnología necesaria para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades no está disponible. No se consiguen medicamentos y hay gente que muere por eso; el 0800SALUD y la distribución casa a casa son un paliativo deficitario que no resuelven el grave problema existente, afirman lo correcto. Lo que está detrás de ese hecho es que la deuda del gobierno con proveedores de tecnología y, sobre todo, la industria farmacéutica, es una muestra de lo maula, falta de previsión y desinterés que ha caracterizado al gobierno. Hay que agregar que en el área farmacéutica no se ha avanzado nada en el desarrollo de una industria autóctona, gestionada o no por el Estado, según sea el criterio o gusto de cada quien, como lo establece el artículo 85 de la Constitución. El motor farmacéutico que se inició firmando acuerdos televisados con algunos laboratorios, como pretendida solución del problema farmacéutico, no pasó de la transmisión del acto, y ni una tableta o cápsula salió de allí.

Cuando recordamos los procesos fisiopatológicos en enfermedades agudas o crónicas, que pueden ser curados o controlados por medicinas o tecnología, entendemos que esta escasez es criminal, porque por esa carencia mucha gente muere. Por otro lado, el 0800ALUD es un mecanismo de discriminación más para quienes no tienen el carnet del partido de gobierno, cuyos seguidores tampoco tienen garantizada la regularidad de la adquisición de los fármacos.

6.- Señalan con razón que: “Han emigrado miles de profesionales y técnicos de salud y hay un déficit enorme de ellos sobre todo a nivel de especialidades”. Pero las razones de fondo de esta diáspora son los bajos salarios, la inseguridad jurídica y personal en el ejercicio profesional, el tener que ver pacientes que mueren sin tener insumos para tratarlos (para lo que no estamos material ni psicológicamente preparados los profesionales de la salud), la tendencia de las autoridades de achacar las culpas de las insuficiencias administrativas a los trabajadores, la imposibilidad de tener calidad de vida, la agresión de adeptos armados del gobierno cuando se protesta contra el desastre asistencial y el acoso laboral si tienes una posición contraria a la autoridades. Es harto conocido que a profesionales de la salud, les nieguen cargos si no están “con el proceso”, sean destituidos si hacen críticas abiertas a este desastre asistencial, o perseguidos política y judicialmente si se persiste en hacer pública la crisis humanitaria. El Dr. Ángel Sarmiento, Presidente del Colegio de Médicos en el exilio, es un ejemplo de ello.

7.- Sobre el financiamiento, solo apuntan a que: “El Estado Venezolano financia al sector privado vía seguros de HCM, con un aporte superior al presupuesto del Ministerio del Poder Popular de la Salud”. Pero la verdad va más allá. La publicación de la OPS, “Barrio Adentro: Derecho a la salud e inclusión social en Venezuela”, cuyo contenido fue responsabilidad de funcionarios de la OPS, el Ministerio de Salud, la Misión Médica Cubana y Pdvsa, en el capítulo 1, página 15, trae una tabla, la número 5, con la “Inversión pública en salud en porcentaje del presupuesto nacional y del producto interno bruto, Venezuela 2000-2006”, de donde tomo dos columnas: ¡) el presupuesto ordinario en salud sobre el PIB, muy bajo, y; ii) el porcentaje del presupuesto ordinario y extraordinario, como porcentaje del PIB en los años 2.004, 2.005 y 2.006, de 5,56 %, 9,17 % y 7,71 % del PIB, respectivamente. Este financiamiento de la salud según el presupuesto ordinario, es igual de deficitario, que en la segunda mitad de los 40 años de democracia representativa e imperfecta, no llega al 2 %. Mientras que el presupuesto extraordinario, incrementado, podría considerarse como muestra del interés del gobierno nacional por la salud de la población. Ver la tabla tomada parcialmente de la publicación.

Pero, y hay un pero, es que en la red tradicional, mucho más grande, con más hospitales que tienen servicios de alto costo como terapia intensiva, quirófanos y diálisis, entre otros, porque requieren de mano de obra mucho más intensiva y profesional, consumen mayor cantidad de medicamentos, materiales médico-quirúrgicos, y tecnología, por lo tanto requieren de mayor financiamiento, lo cual caracteriza a todos los hospitales del mundo, al contrario de una red primaria, como BA o cualquier otra, que tiene muchos menos requerimientos y gastos. En esos años, del 2.004 al 2.006, no se incrementó la disponibilidad de suministros a nuestros hospitales, por lo que ese extraordinario aumento solo le llegó a la nueva red, BA y Clínicas Populares, resultando muy difícil explicar cómo se gastan 5 o 7 puntos del PIB en una red primaria: simplemente es imposible. ¿Será otro aspecto del diseño de BA?

8.- Compartimos la afirmación de que: “El Estado Venezolano financia al sector privado vía seguros de HCM, con un aporte superior al presupuesto del Ministerio del Poder Popular de la Salud”, pero no es menos cierto que hay otro hecho muy relevante, más preocupante, el que Venezuela se ha convertido en el país de mayor gasto de bolsillo de América latina, es decir, la gente tiene que comprar los insumos en los hospitales públicos, todos o casi todos, lo que es totalmente injusto e inequitativo, convirtiéndose en un sistema sanitario privatizado, más por esto último que por subsidio público a los seguros privados, carga cruzada que también se ha incrementado en los últimos años.

9.- Apuntan que: “No hay real participación ni construcción de poder popular, hay una pseudo-participación manipulada, siendo otro hecho innegable. Se que en el caso del Edo. Aragua, cuando la descentralización, se impulsó la participación popular en salud a través de los comité de salud de la red asistencial, donde concurrían mujeres, la mayoría, y hombres de diversa orientación política: AD, Copei, MAS, independientes y otros, plurales como son los venezolanos, sin exclusión, lo que no ocurre en la nueva red, en la que solo pueden intervenir los miembros del partido de gobierno. Esta colonización de la participación en salud por una organización política es su prostitución.

10.- Cuando afirman que: “El sistema de salud está inaceptablemente fragmentado. No hay una Ley que regule el sistema de Salud”, reseñan lo cierto, pero la persistencia de la fragmentación y, agrego, de la segmentación del sistema de salud, así como de la inexistencia de una ley de salud no tiene otra explicación que la pura negligencia del Ejecutivo Nacional y de la bancada oficialista en la Asamblea Nacional, porque el Proyecto de Ley fue elaborado entre los años 2.002-2.005, con amplia consulta nacional, pero fue intencionalmente engavetada por los parlamentarios del Psuv, donde contaban con amplia mayoría. No sé si hubo órdenes superiores. Hoy está más fragmentado que en 1.998, por lo tanto lo que hay es un sistema de salud asistémico, o como otros plantean, no hay un sistema de salud.

11.- La ausencia de “una política nacional de salud” que señalan a continuación, y de planes, ha sido la práctica del Ministerio de Salud en los últimos años, sustituyéndolas por operativos que pueden tener un impacto electoral, pero ningún resultado sanitario. El “Plan quirúrgico” y los “operativos integrales de salud” son ejemplo de esa práctica ministerial totalmente acientífica.

12.- Los firmantes de la carta finalizan dando en la diana cuando señalan que: “Las causas de esta situación son fundamentalmente la improvisación, la ignorancia, el nepotismo y la corrupción”, afirmación que acompañamos absolutamente, agregando que esos improvisados, ignorantes, nepóticos y corruptos fueron designados por las máximas autoridades nacionales, mientras que el ocultamiento de los numerosos hechos irregulares no se pudo dar sin la complicidad de ellos. Es menester resaltar que esto ocurre tanto con actual el gobernante, como sucedió con quien lo precedió. Eso mismo que ustedes señalan en salud, se produjo y produce en toda la administración pública. Hubo un discurso de justicia social, pero una práctica totalmente perversa, desde el comienzo de este proceso político, y el “Plan Bolívar 2.000”, es solo el primer ejemplo de ello.

Como se puede constatar, hay plena coincidencia en la parte diagnóstica general del documento, pero hay diferencias sobre las causas y en la temporalidad de la ocurrencia de tantos dislates, por lo que las propuestas de solución obviamente serán diferentes. Solo llamo la atención en los diagnósticos denunciados por los firmantes del documento “AL PUEBLO DE VENEZUELA: SOBRE LA GRAVE SITUACIÓN DE SALUD”, el que no adviertan como problema la recentralización de la salud que ha ocurrido en este período de 20 años, y que planteen como propuesta de solución, entre otras, “la creación de un Sistema Público Único Nacional de Salud con mando único a nivel nacional …”, dejando al margen gobernaciones y municipios, mientras que no proponen la descentralización del sector, lo que pareciera una contradicción dada la propia experiencia venezolana en salud.

Sobre la afirmación inicial de estar frente a: “una oposición incoherente e irracional,” soy muy respetuoso sobre los sistemas de creencia de cada quien, pero si debo advertir que tanto en salud como en la vida el no ver los signos premonitorios de una patología es un déficit del observador. En el caso de Venezuela, allí estaban. Pero es bueno que los firmantes se preparen para la andanada de descalificaciones que les viene desde el poder. Ya estamos acostumbrados a eso. En todo caso, desde este lado de la acera, hoy más que nunca seguimos luchamos por una sociedad sana, justa, progresista, equitativa y de oportunidades para todos.

PD: Sobre la afirmación “… identificados con una sociedad post-capitalista”, recuerdo que Eduard Bernstein, uno de los padres del socialismo democrático, en su libro: “Las premisas del socialismo y las tareas de la socialdemocracia”, en 1.899, siglo XIX, constató que las predicciones de Marx no se estaban cumpliendo pues “no se vislumbraba el colapso del capitalismo víctima de sus propias contradicciones, ni el proletariado vivía en unas condiciones cada vez más miserables”. Yo agrego que ahora en Venezuela esa predicción de Marx sobre la proletarización de los trabajadores lo está logrando este régimen que de socialismo democrático no tiene nada.

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