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Opinión

Sébastien Turbot

El día 8 de junio, los líderes de las más grandes economías avanzadas se reunirán en la Cumbre anual del G7 para analizar los desafíos más apremiantes que enfrenta el mundo. La mayoría de los puntos en el orden del día – desde el cambio climático hasta la desigualdad – resuenan con especial intensidad entre las personas que viven en áreas urbanas, quienes representan el 54% de la población mundial. Y, aun así, los gobiernos municipales no estarán representados oficialmente durante las reuniones del G7. Este es un error; ya que, si el objetivo es resolver los problemas más grandes del mundo, las ciudades deben involucrarse en las discusiones al respecto.

Históricamente, las ciudades han desempeñado un papel marginal en los debates globales. En Estados Unidos, por ejemplo, las primeras ciudades estuvieron plagadas de corrupción y faccionalismo; la política local era bastante desordenada. Sin embargo, los centros urbanos de hoy son financieramente más fuertes y políticamente más audaces. La determinación de las ciudades del siglo XXI de actuar en su propio beneficio se hizo evidente a fines del año 2017, cuando más de 50 alcaldes prometieron cumplir los compromisos del acuerdo climático de París 2015 – desafiando directamente la retirada de dicho acuerdo del presidente Donald Trump.

Esta semana, los líderes desde la ciudad de Montreal y desde otras 10.000 ciudades de todo el mundo enviarán un mensaje similar al G7. Presentarán una declaración que incluye una colección diversa de puntos de vista municipales sobre los temas clavede la Cumbre, e instarán a los gobiernos nacionales a colaborar más estrechamente con sus contrapartes locales. Estas demandas, y la manera en la que se están planteando, serán las primeras que se lleven a cabo en una reunión del G7. El objetivo es hacer que esto se convierta en la norma.

Aun así, incluso sin ocupar una silla en la mesa de discusiones, muchas de las megaciudades del mundo – impulsadas por un sólido capital humano, mercados competitivos y un gran atractivo – ya están trabajando en pos de construir un futuro más progresivo, inclusivo y sostenible. Desde Buenos Aires hasta Tokio, los líderes de las ciudades están dando a conocer sus preocupaciones a nivel mundial – a menudo independientemente de las agendas nacionales.

Las ciudades pequeñas y medianas también están elevando sus perfiles internacionales. A través de su inversión en una planificación urbana “smart” y “con capacidad de resiliencia”, los gobiernos de Burdeos en Francia y Curitiba en Brasil están fortaleciendo sus identidades de marca y atrayendo talentos, inversiones y negocios provenientes de todo el mundo.

La autora y activista urbana estadounidense-canadiense Jane Jacobs realizó su famosa observación sobre que las ciudades son los verdaderos motores de la prosperidad nacional. Las ciudades impulsan el crecimiento a través de la innovación, el comercio y el intercambio. Y, los servicios de la ciudad a menudo son más visibles frente a los ojos de los ciudadanos en comparación a la ayuda federal; considere, por ejemplo, quién responde durante un accidente de tráfico o un desastre natural.

Sin lugar a dudas, las ciudades de hoy enfrentan muchos desafíos. A medida que las áreas urbanas crecían, los líderes se vieron obligados a cambiar su plan. En medio de presupuestos más ajustados, los gobiernos de las ciudades se están alejando de los sistemas excesivamente burocráticos, para desplazarse hacia aquellos sistemas que fomentan mayores niveles de iniciativa empresarial. Pero, tal como el alcalde de Chicago Rahm Emanuel señaló el mes pasado, esto ha sido positivo para muchas ciudades, permitiéndoles convertirse en terrenos de prueba para el futuro de la capacidad de traslado de los habitantes, el empleo, la vivienda, la energía, la educación y la salud.

“En veinte años a partir de ahora”, dijo Emanuel a sus colegas alcaldes en la ciudad de Nueva York, veremos “un punto de inflexión en el que el Estado-nación esté en declive, y la ciudad-Estado al estilo de Singapur sea la que impulse la actividad cultural y económica”.

Por supuesto, no todas las ciudades tienen los mismos recursos, influencia o necesidades que Chicago o Singapur. Pero, hoy en día un líder de cualquier ciudad puede apreciar la importancia de estar en la primera línea del cambio. Inspirados por esta solidaridad y conectados a través de redes internacionales como Metropolis, C40 Cities, y 100 Resilient Cities, los líderes municipales en todas partes están forjando alianzas para crear agendas urbanas unidas.

En casi todos los frentes, en casi todos los asuntos importantes, los gobiernos nacionales están fracasando en cuanto a ofrecer soluciones, mientras que los líderes de las ciudades continúan despertando la confianza del público. Según una encuesta del año 2017 realizada por el Centro para la Investigación Política de Sciences Po, el 64% de los adultos franceses cree que su alcalde local está trabajando más arduamente para resolver los problemas cotidianos que el poder ejecutivo. Sin duda, muchos otros habitantes de las urbes sienten lo mismo.

Este es un momento oportuno para que los líderes de las ciudades se conviertan en actores globales. Cuando se convocan reuniones como la Cumbre del G7 con el propósito de analizar los desafíos más difíciles que enfrenta el mundo, las personas más cercanas a dichos desafíos, quienes probablemente son las que tienen los conocimientos más valiosos sobre cómo superarlos, deben estar en la sala de reuniones.

Traducción del inglés: Rocío L. Barrientos.

Montreal. Jun 5, 2018

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/cities-addressing-global-ch...

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Elizabeth Fuentes

Con su líder más carismático preso, rostros frescos en la Asamblea Nacional y varios años de “burdel político”, la organización Voluntad Popular no pudo escoger peor momento para ventilar públicamente sus diferencias, justo después que el gobierno de Venezuela sufriera semejante derrota ante la OEA, regalándole nuevamente al poder una excusa perfecta para destruir a su adversario.

Con una polémica vergonzosa e inútil sobre lo que hizo o no hizo el parlamentario Luis Florido al frente de la Comisión de Política Exterior, la campaña sucia -que obviamente provino de las entrañas del partido-, comenzó con una suerte de lista Tascón, donde se denunciaba en las redes los nombres de cada uno de los seleccionados por Florido para representar a la diáspora venezolana en el exilio, como si de semejante designación dependiera el futuro del país, la independencia de los poderes o la culminación de la hambruna y las epidemias.

Más grave aún cuando Leopoldo López Gil -el padre de Leopoldo Lopez-, lo sentenció muy temprano en la mañana vía Twitter y le conminó a abandonar el partido al mejor estilo de Maduro o Cabello. Sin una discusión interna, sin asomo de democracia, sin ninguna posibilidad de defensa por parte de Luis Florido. Y lo peor: dejando a los espectadores con la percepción de que algo muy oscuro debió haber ocurrido y, en consecuencia, cada quien se arrogó el derecho de especular. Empezando obviamente por el gobierno y su vocero fundamental, Diosdado Cabello, quien no vaciló en señalar que lo de Florido obedeció a que “se llevó una plata que no le correspondía llevarse” y que los demás dirigentes del partido naranja “se molestaron” porque “no repartió el dinero pero si lo hubiese repartido no dicen nada”, casi regalándole a VP su propia estrategia, valga el detalle.

Y es acá cuando los venezolanos que hacemos cola, que no conseguimos medicinas ni alimentos, que no nos alcanza el dinero para casi nada y vivimos el día a día al borde del abismo, miramos hacia otro lado cuando los partidos nos convocan a marchas y protestas. Porque y sin que suene a análisis de peluquería, cualquiera de nosotros termina preguntándose ¿Por qué esta gente no lava los trapos sucios en su casa? ¿En que me beneficia a mí ese zaperoco entre Florido y Leopoldo papá? ¿Por qué no lo discutieron entre ellos y ya?

De hecho, no hay que ser un genio en marketing político para calibrar lo que ahora llaman el momentum. Ni se necesita tener más de 50 años para recordar cómo y quiénes hundieron a Acción Democrática desde las entrañas mismas de un partido que llevaba 40 años en el poder – así estuviese en la oposición-, pero que se autodestruyó comerciando con El Nacional chismes bajos y denuncias varias, a cambio de centímetros cuadrados de “información”, tal y como me lo reveló Miguel Henrique Otero años atrás, cuando desarrollaba mi tesis para la Maestría en Comunicación Política que hacía en la Universidad Autónoma de Cataluña ( “Los Trapos Sucios se Lavan en el Partido”, se llamaba casualmente la tesis) y donde buscaba demostrar cómo esa pésima estrategia en los medios, develando sus luchas intestinas, acabó con un partido que aún hoy sigue sin recuperarse de semejante barbaridad.

Todo esto sin contar con que al gobierno no se le movería un ápice de la cordura para tomar las presuntas denuncias como pruebas y mandar a Florido directo a la cárcel por corrupto.

Y aunque suene feo, realmente los partidos de oposición deberían hacerle caso a Diosdado y seguir la estrategia del Psuv, que es mantener todos sus secretos, pugnas, odios y corruptelas en la más estricta intimidad. Si un Ministro robó – casi una redundancia-, pues lo cambian de cargo y ya. O lo envían a una embajada. O lo dejan salir del país con todo lo robado completico, siempre que el asunto no salpique al bunker del poder. Y allí están, con casi 20 años en Miraflores y viendo felices desde el Balcón del Pueblo a los partidos de oposición hiriéndose entre todos, pisando los peines que les pone el gobierno cada cierto tiempo, cayéndose a dentelladas entre si, mientras en la galería a nadie le interesa quien gane o pierda, porque los venezolanos están demasiado ocupados buscando alimentos y medicinas para andar pendientes de semejante idiotez.

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Edgar Benarroch

La alternativa válida, civilizada y democrática frente a este estado de cosas que soportamos es la oposición, llámese Frente Amplio, MUD, ONG u otras agrupaciones. También existen quienes piensan que la solución no es en democracia, hasta ahora no han indicado cuál es el camino.

Comprendo que los pueblos en estado de necesidad extrema no se detienen en el examen del remedio, lo que les importa en quitarse la enfermedad. Ante quienes estimulan salidas heterodoxas debemos estar atentos pues podemos llegar a empeorar la situación -que es posible- y caer en un estado de oscurantismo tal que acabe con los resquicios de democracia y libertad que nos queda.

Soy un convencido por principios y formación que debemos buscar la salida en democracia. El pueblo organizado y multitudinario en la calle puede ejercer la presión necesaria para que el gobierno rectifique y busquemos la solución sin hechos insuperables que lamentar. El derecho a la protesta ciudadana está establecido en nuestra constitución y en la ley y estamos en la hora de hacerlo valer.

Ahora bien, para mantenernos como alternativa válida es necesario revisarnos en conjunto e individualmente. Si queremos que el conjunto mejore debemos empezar por mejorar nosotros. Si queremos cambio debemos cambiar si no, nos cambiaran. Cada uno de nosotros debe buscar tiempo para hablar con su consciencia, hacernos un examen introspectivo para darle respuesta si lo estamos haciendo bien.

No creo incurrir en infidelidad con estos señalamientos, considero de dominio público que el país nos percibe desunidos, a veces incoherentes y desacertados. El pueblo nos quiere UNIDOS, coherentes y equipados, quiere sentir que los intereses del país están verdaderamente en primer orden por encima de pretensiones sectoriales o individuales.

Nos exige que actuemos coordinadamente en el cumplimiento de nuestro deber de oposición (de alternativa válida) y dominemos el fantasma del protagonismo y las iniciativas personales que generalmente en nada contribuyen a la cohesión y a la unanimidad en medio de nuestras naturales diferencias. Es necesario no caer en el "gigantismo del enano" que es caerle a palos a los demás para crecer nosotros. Pensemos y actuemos más bien en mejorar cada uno.

Tenemos que hacer el esfuerzo necesario para superar nuestras debilidades e imperfecciones para darle paso a las virtudes y manera patriótica de concebir el país.

La circunstancia que el país nacional no nos vea adecuadamente es perfectamente superable y debemos hacerlo cuanto antes. Lo peor que puede ocurrir es que dejemos de ser alternativa válida, en ese momento pudiéramos estar a pasos de la resignación o abriendo caminos no democráticos para la salida de este régimen.

Tenemos el ineludible deber de revisarnos para que el país con confianza y emoción coloque sus esperanzas en nosotros y evitemos desenlaces no apropiados de los que en corto tiempo nos arrepentiríamos. Lo exige el país y la familia venezolana que está en niveles insoportables de sufrimiento.

Estoy convencido que si nos revisamos y cambiamos cada uno de nosotros, cambiará también el conjunto. Por el cambio debemos cambiar.

He señalado de manera muy gruesa como interpreto la percepción que la ciudadanía tiene de la oposición y de nosotros personalmente, es factible, ya lo creo, estar equivocado, pero de lo que sí estoy seguro es que "algo ocurre".

En la trinchera de la oposición hay suficiente talento e inteligencia, hay personas con mucho tiempo dedicado a la política y mucha sangre nueva que enriquece nuestra dinámica. Lo que falta es que superemos las diferencias que nos separan y abracemos el interés del país que es lo que nos une.

Sugiero un taller, cuanto antes, donde participen todos los que deben hacerlo (sectores e individualidades) para determinar con exactitud "ese algo" y corregirlo para verdaderamente ser la voz del país nacional.

No solamente somos nosotros que desde la oposición solicitamos la salida cuanto antes de este régimen, es la Patria que lo exige.

Espero no herir susceptibilidades con estas notas, repito puedo estar equivocado en mi apreciación , las hago con el propósito de colocar en la mesa de discusión este tema que estimo vital. Algunas veces la rutina nos coloca límites que inconscientemente opera en nosotros y no permite captar el conjunto en su totalidad. No debemos permitir que un árbol nos impida ver la inmensidad del bosque.

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1) El hecho más importante registrado es que la convocatoria a la elección presidencial de pantomima fue rechazada, de una u otra manera, por la gran mayoría del país. Más del 70% de nuestros compatriotas, en cifras reales, optó por no participar en la fraudulenta elección, sin contar los votos de quienes sufragaron por opciones distintas a la encarnada por la representación del régimen. Consideración particular merece el comportamiento de una parte importante de la base social chavista y de la maquinaria electoral del régimen, sometida a groseras presiones para obligarlos a sufragar por Maduro. Esta inmensa mayoría, vista de conjunto, ha manifestado su descontento y su aspiración de cambio, muy a pesar del chantaje y la presión, de las amenazas o el halago, del humillante reparto de migajas que forman parte de los mecanismos de coerción y control social desarrollados por un régimen de vocación totalitaria que ha convertido el hambre y el empobrecimiento generalizados en un sistema de dominación y sumisión.

2) Es una ligereza y una lectura errónea de lo ocurrido, atribuir este resultado al éxito de la política del Frente Amplio. Sin desconocer los aportes que en mayor o menor medida dimos todos los que nos opusimos a convalidar el simulacro electoral, lo principal es que esa mayoría no se sintió convocada, expresada o representada en el evento realizado. No creyó que esta elección constituyera una alternativa para canalizar su descontento y su demanda de cambios, no creyó en el árbitro ni en las loas a los acuerdos de supuestas garantías, no creyó tampoco en las opciones que se propusieron como alternativa frente al continuismo del régimen. Ello expresa una conciencia política que está por encima del liderazgo opositor y que demanda una conducción política acertada y eficaz.

3) Los comicios presidenciales convocados y realizados en los términos ya denunciados, junto a lo que aporta la elección de la doblemente fraudulenta asamblea nacional constituyente y las recientes elecciones de gobernadores, alcaldes y concejos municipales, menoscaban gravemente la soberanía popular, el sistema democrático y la alternabilidad en el poder. El sufragio universal, directo, secreto y libre de todo apremio o coacción se halla mediatizado y el sistema electoral en su conjunto ha sido vulnerado gravemente, lo cual tendrá que ser tenido en cuenta de cara a eventuales comicios.

4) Las denuncias adelantadas por Falcón y su no reconocimiento de los resultados, a pesar de todas las vacilaciones e inconsecuencias anteriores y posteriores al acto electoral, terminan por quitarle toda credibilidad y legitimidad a este y le resta fuerza a la maniobra de diálogo anunciada por Maduro como parte de su esfuerzo por legitimarse y por ser reconocido nacional e internacionalmente. Desde este punto de vista, lo significativo es que todos, salvo el propio Maduro, cuestionan la transparencia y legitimidad de la elección y de sus resultados y la gran mayoría termina por desconocerlos.

5) Como consecuencia de lo anterior, el gobierno de Maduro no logra su propósito de relegitimarse en el poder. Se ha convertido en un gobierno espurio, que usurpa el poder ilegal e ilegítimamente. Su sostenimiento se basa en el respaldo de las fuerzas armadas, en la concertación cómplice de los poderes públicos (con la única excepción de la Asamblea Nacional), en la represión y conculcación de la soberanía popular y demás derechos y garantías democráticas consagradas en la Constitución.

6) El gobierno de Maduro emerge de estas elecciones aún más débil y con una crisis política y de representatividad mucho más profunda. Esto es producto de la pérdida de respaldo popular y del no reconocimiento nacional e internacional. También a esto contribuye la extensión de una crisis militar, de suyo delicada, que intenta ser sofocada con el desate de una “cacería de brujas” y una brutal represión, acompañada con el reparto de algunos mendrugos que buscan bozalear el descontento y comprar lealtades. Cierra este capítulo la reseña de las contradicciones, diferencias y/o disidencias en el seno del chavismo, las cuales, sin embargo, no terminan de adquirir las dimensiones de una fractura o quiebre hondo y extendido. Pero la procesión va por dentro.

7) La crisis económico-social adquiere nuevos ribetes: a la hiperinflación y la depresión económica, con todas sus devastadoras consecuencias, se le une el colapso general de todos los servicios públicos (salud, educación, agua, luz, transporte, aseo urbano, gas doméstico y otros). Las consecuencias son un acelerado proceso de empobrecimiento de toda la sociedad, incremento del hambre y la miseria de nuestro pueblo y la configuración de un clima de deterioro general de las condiciones de vida y trabajo, de todos los signos de la convivencia social, a cuyo influjo se incrementa el doloroso éxodo de nuestros compatriotas hacia el extranjero.

8) El malestar social y las protestas se extienden por todo el país. Alrededor de 30 manifestaciones o protestas diarias se registran en reclamo de condiciones de vida y trabajo dignos. No obstante, sus signos más resaltantes son que se trata de protestas espontáneas y dispersas, sin articulación ni direccionamiento político, expresión de la angustia y la desesperación de un pueblo que ha sido llevado a nivel de la lucha por la supervivencia.

9) Se profundiza el aislamiento internacional del régimen. La presión internacional apunta a la búsqueda de una salida política de corto plazo a la crisis y se adelantan nuevas sanciones que buscan asfixiar al régimen y forzarlo a una negociación. A las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, se le unen las anunciadas por la Unión Europea, Canadá y los países del Grupo de Lima. Dos asuntos importantes deben ser tenidos en cuenta desde este punto de vista: 1) La conclusión establecida por el grupo de expertos de la OEA, en el sentido de considerar que el gobierno de Maduro es susceptible de ser juzgado ante la Corte Penal Internacional por presuntos delitos de lesa humanidad y, en correspondencia con esto, la iniciativa tomada por el gobierno de Chile para actuar en consecuencia; esto es, la perspectiva de que este gobierno se convierta en acusador formal ante la CPI. A esto debemos agregar la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que califica los hechos derivados de la Lista Tascón como graves delitos de discriminación política, violatorios de los derechos humanos. 2) Las sanciones adoptadas por algunos gobiernos, principalmente los Estados Unidos, ya no solo afectan a los jerarcas del régimen sino que apuntan a la economía, el comercio y las finanzas del país. Esto debe ser visto con cuidado para no terminar respaldando medidas que agraven aún más las precarias condiciones de vida de nuestro pueblo o que vulneren la soberanía nacional y los principios fundamentales del Derecho Internacional

10) Surgen nuevos referentes que son necesarios evaluar en su justa dimensión y cuyas perspectivas no terminan de vislumbrase claramente, más allá de las tendencias que anuncian eventuales desarrollos: el acto del Aula Magna del pasado 6 de marzo, el cual dio paso a la constitución del movimiento Venezuela Unida No Se Rinde (VUNR), despertó entusiasmo y expectativas positivas, catalizó la demanda unitaria y se transformó en embrión del referente social de luchas que hemos venido proponiendo. Bajo la atmósfera de su realización se aceleró la propuesta de la MUD de constituir el Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL), bastante parecido a la unidad nacional que el partido ha propuesto. Nace también un nuevo agrupamiento opositor encabezado por Falcón-AP, el cual aspira desplazar al eje MUD-FA como referente y alternativa frente al gobierno de Maduro, procurando transformarse en su contraparte e interlocutor de cara a un eventual diálogo o negociación política. A esto es necesario sumar la conformación del movimiento Soy Venezuela, con su representación parlamentaria expresada en la fracción 16-J, la cual agrupa a las corrientes más radicales de la oposición.

11) Los elementos reseñados en el punto anterior forman parte de una tendencia contradictoria que separa y une fuerzas en una misma dinámica, pero que, de conjunto, profundiza el cuadro de división de las corrientes opositoras frente al régimen. Esto hace más complejo el cuadro de la situación y más difícil la lucha por lograr el cambio político. No obstante, pensamos que se trata, en primer lugar, del agotamiento de la estrategia diseñada por la mayoría opositora, agrupada en la MUD hasta hace poco, como resultado de los cambios sustanciales producidos en la situación política del país y de la deriva dictatorial tomada por el régimen. En segundo lugar, y como consecuencia de ello, asistimos a un proceso de realineamiento de fuerzas que es resultado de la búsqueda de definiciones (y de la ausencia de ellas) de rutas (estrategia, política, planes, discurso) que conduzcan al logro de los objetivos, en principio, compartidos. Esta dinámica se imbrica con la pugna por el liderazgo y la hegemonía en el curso de la lucha y de cara a una eventual transición política.

12) La oposición en su conjunto se debate entre dos caminos: por una parte, están los que consideran que el objetivo principal en esta etapa es luchar por la convocatoria a una nueva elección con reales garantías; y, por la otra, los que sostienen que el objetivo principal debe ser derrotar al gobierno de Maduro, para lo cual no se debe descartar ningún camino, incluido el camino electoral. El primero, más allá de reiterar en la estrategia de la ruta electoral, en realidad insiste en el electoralismo y el democratismo burgués, impregnado de inconsecuencia política, de espíritu conservador y conciliador. El segundo podría verse tentado por el aventurerismo y la irresponsabilidad, por el puchismo y el vanguardismo, por lo cual necesita terminar de formular una estrategia, una política y un plan que conformen de conjunto una visión integral para la situación: una estrategia que defina la vía principal y los instrumentos, las fuerzas motrices y el programa mínimo, entre muchas otras cosas.

IV. Las conclusiones más importantes

1) Nuestro pueblo mayoritariamente está descontento y reclama con urgencia un cambio de rumbo en la conducción y orientación de los destinos del país.

2) Desde la perspectiva anterior, el problema principal sigue siendo la ausencia de una dirección política capaz de formular una estrategia, una política y un plan que se correspondan con las nuevas condiciones, que se coloque a la altura de los imperativos de las circunstancias y que vaya al encuentro del descontento y la protesta, para transformarlos en un torrente de fuerzas enrumbadas hacia el logro del cambio político. Contribuir a alcanzar estos propósitos debe ser el norte de nuestros esfuerzos principales.

3) Las elecciones realizadas no sirvieron para legitimar al régimen. Por el contrario, se ha debilitado más y su aislamiento internacional se ha profundizado. El gobierno de Maduro es ilegal e ilegitimo. Usurpa el poder a despecho de la voluntad popular y de la Constitución vigente. Esta situación debe ser resuelta de acuerdo con las disposiciones constitucionales establecidas al respecto.

4) La crisis política, económica y social se ha profundizado a partir del fraude constitucional consumado. El país es inviable e insostenible bajo la conducción de Maduro y sus cómplices. No hay posibilidades de superación de la crisis bajo su rectoría, no hay soluciones parciales o paliativas a la misma y su derrota es un imperativo de las circunstancias y un clamor popular que debe ser atendido.

Comité Político Nacional de Vanguardia Popular (VP)

Caracas, 10 de junio de 2018

 8 min


Luz Mely Reyes

Durante un buen tiempo opté por no escribir de uno de los temas que me apasiona, como es la política. Lo hice con la convicción de que por más que lo estudie y tengas muy buenas fuentes, siempre hay espacio para el error. No quería que mi percepción afectara a algunos que me leen.

Sin embargo, muchos con los que me tropiezo en la calle me preguntan cómo veo las cosas.

Ya lo he dicho en privado, ahora lo hago más público.

Este es uno de los peores momentos para la democracia venezolana (no se enganche en decir que el gobierno no es democrático y por tanto no existe la democracia venezolana, que el gobierno no lo sea, no implica que no lo seamos nosotros), porque los partidos de oposición- todos, unos más, otros menos- están fuera de combate.

No es solo que no hay unidad, sino que ninguno solo puede hacerle frente al gobierno.

Y es allí la gran paradoja: es el gobierno más cuestionado de Venezuela en el peor momento de la oposición partidista.

Ya vendrá el momento de repartir culpas, pero creo que este no lo es.

No creo en la propuesta del Frente Amplio, porque ni es propuesta, ni es amplio. Pero tampoco los responsabilizo, en el sentido de los dirigentes, como nosotros, estamos en un paradigma de autoritarismo, que ha funcionado no solo en estos 20 años, sino que parece muy bien sembrado en nuestra mente.

El liderazgo vertical es una constante en el quehacer de la venezolanidad. Eso no es ni bueno, ni malo, sino que es.

Sin embargo, soy una mujer optimista y llena de esperanzas.

Por ejemplo, he visto a muchos organizarse a falta de una directriz política, otros siguen resistiendo pese a las adversidades. Unos más proactivos se han organizado para mandar medicinas, atender personas que no disponen de recursos para alimentos, generar iniciativas sociales.

Claro que como en todo río revuelto se meten unos que no son pescadores, pero en fin, es una dinámica caótica que está tratando de hallar un orden.

Y esto si me preocupa. Todo sistema tiende a buscar una manera de organizarse para que la alta entropía no lo destruya. (Buscar entropía, no lo uso en su acepción en la ciencia dura, sino de lo que entendí en mis clases de sociología).

Sin ponernos más intensos, es lógico esperar que el sistema se reordene. Sin embargo, ese orden no significa que sea más democrático, es simplemente lograr una estabilidad.

¿Si los factores democráticos de este país no están en capacidad de garantizar ese nuevo orden, qué podría pasar?

¿Caotizarnos más?

Espero que hayamos comprendido que siempre se puede estar peor.

Nosotros estamos en una especie de limbo- si vieron Inception, usen esa referencia- en el cual podemos estar mucho tiempo (¿cuánto es eso?).

Con ese marco de referencia creo que nos toca prepararnos. Tomar conciencia de que el futuro puede ser muy retador, pero sin miedo. No tengamos miedo de algo que aún no sabemos qué es, pero tampoco nos hagamos ilusiones fáciles.

Mi sugerencia es buscar un equilibrio. Hay un factor de incertidumbre muy alto y por eso tomar decisiones o hacer escenarios es tan complicado y con margen de error amplio.

Pero si es necesario, ya que los actores políticos guardan un oprobioso silencio, que empecemos a ver en qué estado estamos.

Mi amiga Mireya Rodríguez Álvarez que es una experta en estos temas me advierte que nada puede cambiar si no hay una evolución de la conciencia de las personas.

No estoy hablando de metafísica, sino de algo elemental.

Nuestra conciencia como ciudadanos.

Nacimos y crecimos en un país con un modelo asistencialista. Un asistencialismo castrador.

No obstante, muchos han logrado superar esos esquemas. Y es allí donde radica mi esperanza. La capacidad de emprender, de hacer las cosas distintas que tenemos muchos venezolanos.

Esa capacidad también la debemos usar para interpelar a los actores políticos. No para criticarlo solamente o hacer suposiciones, algunas sin base. Sino incluso para ayudarlos a que estén a la altura de las circunstancias.

Este país es nuestro y sé que muchos lo estamos cuidando. Si aún alguno no se ha activado le sugiero que lo haga en los grupos de su preferencia. No se trata de apartidismo, al contrario, se trata de politizarnos. Con tantos talentos sé que en cualquier momento los liderazgos surgirán y para eso debemos estar preparados.

Los abrazo

Copiado del muro de Luz Mely Reyes

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Daniel Eskibel

​​​​​​​Este artículo comienza en Moscú.

Pero no estoy en Moscú ahora mismo. Aunque por estos días veo, escucho y leo mucho sobre aquella imponente ciudad. La magia del fútbol. Y del negocio del espectáculo, claro.

Entonces me acuerdo de Moscú, de cuando sí estuve, de cuando no había allí ningún campeonato mundial de nada.

A mi retorno por supuesto que traje matrioskas. Son todo un símbolo.

Y esas matrioskas siempre representaron, para mí, la esencia del cerebro del votante.

Ese cerebro que llamo uno y trino porque es uno pero al mismo tiempo es tres. Te lo explico mejor en el artículo que se inserta en el texto.

El asunto es relevante porque la comunicación política está desde siempre obsesionada con uno de esos tres cerebros. Uno solo. Y hacia allí van todos los mensajes.

Mientras tanto los otros dos cerebros, los que deciden, son ignorados por las campañas electorales.

¿Quieres un consejo?

Pues te sugiero que te comuniques con esos cerebros ignorados.

Allí tienes todo para ganar.

Saludos moscovitas,

Daniel

El artículo

Si digo Moscú, inmediatamente vienen a mi cabeza unos cuantos recuerdos…

La espectacular Plaza Roja.

La Torre de la Televisión (y ver la ciudad desde arriba, salpicada de espacios verdes).

La nave espacial en la que viajó Yuri Gagarin (¿cómo pudo volar encerrado en algo tan pequeño?).

El paisaje de cúpulas doradas visto desde mi habitación del 10º piso del hotel.

Navegar por el Río Moscova, atravesando la ciudad justo el último día antes que las aguas comenzaran a congelarse.

El idioma incomprensible, y el oasis de cada lugar donde me respondían en inglés.

Las fabulosas obras de arte que son las estaciones del Metro.

El tren super rápido devorando kilómetros en el viaje nocturno rumbo a Ucrania.

Las matrioskas (no podía volver de Moscú sin auténticas matrioskas varias).

Matrioskas, ese es el punto.

La matrioska es una tradicional artesanía rusa. Una muñeca de vivos colores y hueca por dentro.

En su interior otra muñeca rusa similar pero más pequeña.

En el interior de la más pequeña otra más pequeña aún.

Y otra, y otra. Todas huecas y con otra muñeca más chica adentro. Algunas incluyen 3 muñecas, otras más hasta el número que se desee. Pocas pasan de 20, aunque en algunos casos pueden resultar más de 50 muñequitas una adentro de la otra.

Pueden llegar a ser muy originales, más allá de las tradicionales de siempre.

Por ejemplo: una matrioska tiene la imagen de Vladimir Putin. Adentro la de Boris Yeltsin. Adentro de ésta la de Gorbachov. En su interior la de Brezhnev, luego la de Krushchov, después Stalin, Lenin y finalmente los propios zares. Interesante, ¿verdad?

La matrioska es una buena imagen para representar el cerebro humano.

Porque aunque a todos nos parece que tenemos 1 cerebro, en realidad tenemos 3. Uno adentro del otro.

El primer cerebro es el más conocido, por decirlo de algún modo.

Es la estructura más propiamente humana, basada fundamentalmente en la corteza cerebral.

La zona más evolucionada, la de aparición más tardía.

Base de la inteligencia, la imaginación, la creatividad y la vida psicológica más sutil.

Pero dentro de esa estructura hay otra. ¡Sorpresa!

Otra estructura cerebral con su propia lógica de funcionamiento, basada en el cerebro medio.

Una zona más antigua, con características similares a las de los mamíferos.

Base de las emociones, los sentimientos, los impulsos y toda una vida psicológica bastante conflictiva.

Pero además hay una estructura más. ¡Otra!

Con otra lógica de funcionamiento diferente a las 2 anteriores, basada en el tronco cerebral.

Una zona completamente primitiva, con ciertas características similares a las de los…¡reptiles!

Base de las jerarquías, la violencia, el dominio territorial, los rituales y toda una oscura vida psicológica.

Por si no bastara con 1 cerebro…

3 cerebros. Tres. Three. Trinidad. Triple.

Cerebro humano, dentro del cual un cerebro de mamífero en el que a su vez reside un cerebro de reptil.

Los 3 operando a la vez.

A veces juntos…y muchas otras veces desafinando entre sí.

Muchas veces hay campañas electorales que trabajan como si dentro del votante no hubiera ningún cerebro.

Cero. Vacío. Nada.

Eso parece pensar algunos candidatos.

Otras campañas trabajan como si el votante tuviera un solo cerebro.

El cerebro típicamente humano. Evolutivamente humano.

Y allá mandan sus mensajes racionales, lógicos, argumentativos…

Pero aún estas campañas se están olvidando de los otros 2 cerebros agazapados en el votante.

El cerebro de mamífero.

Y el cerebro de reptil.

Como las matrioskas.

https://maquiaveloyfreud.com/cerebros/

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Estimados venezolanos.

El Movimiento Libertadores ha estado proponiendo una elección presidencial mediante una Consulta tipo 16J. En esta carta, quiero aclarar algunas dudas sobre el tema de la seguridad que eso implica. Y sobre el tema de sus probabilidades de tener éxito. Haré un análisis esquemático y resumido, pero con profundidad teórica, y auto-contenido para quien no esté familiarizado con la argumentación, con un modelo fácilmente generalizable para abarcar situaciones más complejas de tipo político.

1. El tema de la calibración de fuerzas y juego de facto.

En un juego de facto como este en el que nos ha metido el gobierno, lo importante para su desenlace es la fuerza relativa de los contendientes. Ya a estas alturas sabemos que esto no se decide por votos. Es una lucha de facto. Para ilustrar un poco el tema, visualicemos qué pasa en un mundo en que eso ocurre de manera normal, que puede ser aplicado, con muy pocos cambios, a la realidad política de los humanos: una manada de perros salvajes o de jirafas, para el caso social. O en la confrontación entre arañas que pugnan por una telaraña, para el caso individual.

En el caso de los animales sociales, normalmente hay un perro líder de la manada. Y usa su prerrogativa para mandar, en particular, para aparearse con las hembras respectivas.

Cómo se decide quién es el jefe en caso de los grupos sociales de animales? No es por votación, por supuesto. Es por medición de fuerzas. Por calibración. Normalmente el, o los aspirantes, esperan a hacerse fuertes, y que, a la vez, el líder se haga viejo, débil, o se enferme.

Cuando el aspirante piensa que la fuerza relativa le favorece, promueve la calibración de fuerzas. Notemos dos cosas importantes.

2. El tema de la disyuntiva: "o votamos, o nos matamos".

Si los animales, o los humanos, como lo dice la historia, no votan para designar al jefe, el enfrentamiento no es a muerte si hay una diferencia en las fuerzas relativas para la confrontación fáctica. Al medir fuerzas, luego de estar seguros los contendientes de sus fuerzas relativas, el jugador más débil se retira. El fuerte se queda con el territorio. En el caso de las jirafas, esto es muy claro, pues lo que ellas hacen es que comienzan a darse golpes con sus cuellos. Eso no es mortal.

Pero en el caso de los perros, o las arañas, la confrontación puede producir la muerte del más débil si la pelea pasa de una escaramuza de calibración. Y también están programados, por genética y por aprendizaje social (en eso consisten los juegos cuando pequeños), a parar la confrontación para evitar la muerte del más débil. Los perros que se demuestran más débiles en la escaramuza respectiva, por ejemplo, ponen la barriga al otro en señal de rendición: confían en que el fuerte no los va a matar. Y de hecho, no los mata, porque no es óptimo desde el punto de vista social, como han aprendido por millones de años de aprendizaje.

Los animales están capacitados para saber quién es el más fuerte. En el caso de las manadas, por contacto físico directo. Pero en el caso de las arañas, la vibración de la telaraña cuando la aspirante se monta, y se mueve, con ese propósito, es suficiente para que cada araña en la contienda de las dos, tiene capacidad de calibrar su peso relativo con relación a la otra. Y esa calibración determina su estrategia óptima: dejar la telaraña a su contrincante en el caso de la menos pesada, o quedarse con la misma si su peso es superior.

De hecho, en teoría de juegos, la formulación matemática de los mismos permite ver claramente lo que pasa cuando se sabe quién es el más fuerte, y quién el más débil. El único equilibrio de Nash es aquel en el que el fuerte juega "coraje", y el débil "gallina". He descrito este juego, aplicado a nuestra situación política, aquí:

https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html

http://www.lapatilla.com/site/2016/10/18/felipe-perez-marti-obediencia-constitucional/

3. ¿Cuándo hay calibración? Cuando hay información asimétrica

En segundo lugar, según se puede deducir, si hubiera otra forma de detectar quién tiene más fuerza relativa, las mencionadas escaramuzas de calibración no se producirían. La razón es que la escaramuza produce con frecuencia gasto de energía innecesaria si no fuera para ese propósito, pues es una energía que se puede usar para cazar, para proteger a la manada, para aparearse.

Sin embargo, en muchos casos es necesaria la calibración, pues hay lo que se denomina "información asimétrica", que implica que solo el propio jugador conoce sus fuerzas. O quizá ni eso, pues para saberlo realmente necesita medirse con el contrario (en este caso se dice que hay, además "información incompleta"). Y el conocimiento pleno no es necesario realmente, sino una estimación, luego de la escaramuza, que permita tomar una decisión, que realmente es una decisión por una suerte de inferencia estadística. Los animales están equipados para eso, genéticamente y/o por aprendizaje, como se ha podido observar.

4. El caso de la cobardía

En algunos casos, los animales, a pesar de tener fuerza, no se miden. El dicho popular lo expresa así, en el caso de los perros: "perro cobarde no hace perritos". Porque aún sin enfrentar al más fuerte, el más débil, que sí que está dispuesto a la medición, termina apareándose con la perra en cuestión.

5. El caso del bluffing

También pasa con frecuencia, cuando hay información asimétrica, que el jugador más débil, ante la posibilidad de perderlo todo, alardea de una fuerza que no tiene. Pasa en el póquer, con el bluffing. En nuestro caso político, pasa con el gobierno, que alardea de una fuerza que no tiene al desplegar su aparato represivo, de lo cual hablaremos ahora.

6. ¿Votos, o confrontación fáctica?

A estas alturas, sobre todo luego de lo que precedió y siguió el mega fraude del 20 de Mayo, podemos reafirmar lo que hemos dicho desde hace tiempo, y que a estas alturas ya la gran mayoría del pueblo venezolano lo sabe: este juego no es un juego en el que se decida por votos quién es el jefe de la manada, aludiendo de nuevo al ejemplo animal. Las jirafas hembras no se reúnen para votar por cuál es la jirafa macho se van a decidir para aparearse. Tenemos que actuar como lo hacen los aspirantes a líder, si estiman que tienen suficiente fuerza como para retar al presente jefe, que es un dictador de facto.

7. Fuerzas relativas hoy en Venezuela, y la estrategia óptima: la del coraje.

En Venezuela, desde hace tiempo, el gobierno es mucho más débil que las fuerzas potenciales de la oposición. Lo he estado diciendo también desde hace tiempo. Con publicaciones en Prodavinci, La Patilla, El Estímulo, Aporrea. Ahora cada vez más gente está clara sobre esto. Citaré como ejemplo este buen artículo de Nitu Pérez Osuna, que reseña lo que dicen tres autores, acertadamente, sobre esto: Asdrúbal Aguiar, José Toro Hardi, y Carlos Blanco:

https://gunow.vcoud.com/article/Nitu-Perez-Osuna-No-es-viable-esta-rodea...

Lo cierto es que tenemos más fuerza relativa que el gobierno en todos y cada uno de los elementos determinantes: la voluntad política de los venezolanos; la calle; la comunidad internacional; y la fuerza armada. El gobierno domina el aparato represivo, es verdad. Pero como dijimos arriba, es lógico que el jugador débil trate de amedrentar al contrario con un alardeo falso de fuerza, o bluff.

Por lo tanto, según lo expreso en mi planteamiento estratégico original, la estrategia óptima es la del coraje:

http://www.lapatilla.com/site/2016/10/18/felipe-perez-marti-obediencia-c...

https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html_

8. La táctica para cambiar el gobierno: un nuevo liderazgo opositor

La mala calidad de la dirigencia opositora, y su estrategia de la gallina, o cohabitación, es lo que ha explicado que no se ha jugado la estrategia correcta, la del coraje, como hemos argumentado. Afortunadamente está surgiendo una nueva dirigencia, que está jugando coraje. Pero el soberano debe decidir a qué liderazgo seguir.

Una enseñanza básica de gerencia te dice que si una empresa ha sido quebrada por la los administradores, los dueños deben cambiarlos por unos nuevos que le generen confianza, por su historial, que tengan una nueva estrategia, una correcta para enfrentar las circunstancias. Es claro que la gerencia saliente, y la nueva, no van a poder llegar a acuerdos sobre si repartirse la nueva administración. Así que, para poder dirimir ese conflicto, el dueño de la empresa, en nuestro caso el soberano, la ciudadanía, debe intervenir. Debe elegir quién dirige la empresa ahora.

Así, pues, el mecanismo democrático es el que va a permitir que la oposición se una. Así se logra la unidad, pero no desde arriba, por acuerdos prácticamente imposibles en este momento, sino a partir de la decisión ciudadana.

En conclusión si los sectores de la oposición que han cometido errores son realmente democráticos, deben permitir un mecanismo de expresión popular que nombre al nuevo liderazgo opositor. Si los nuevos aspirantes a líderes lo son también, deben no solo permitir que eso ocurra, sino propiciarlo.

9. Obtener dos soluciones por el precio de una: elegir un nuevo gobierno.

Además, se trata de elegir un nuevo gobierno. No solo de una nueva dirigencia opositora. Por eso la propuesta de la Consulta tipo 16J. El nombramiento de un nuevo gobierno por la vía del TSJ-L no es la vía correcta, aunque es una táctica alternativa de coraje, por lo que hemos explicado aquí:

https://www.aporrea.org/ideologia/a264460.html

10. ¿Qué hacer si la dirigencia desprestigiada no quiere elegirse?

Muy probablemente los partidos desprestigiados no van a querer elegirse. No van a querer someterse al veredicto de la ciudadanía. En ese caso, es natural una alianza entre el soberano y los partidos y líderes emergentes para realizar una elección.

Es de estimarse que al anunciarse un evento como ese, la ciudadanía lo vea como la alternativa. Y algunos partidos que quieren deslastrase de sus errores, se sumen. Sabemos que están en discusiones internas importantes sobre si seguir la estrategia del coraje, o dejar de lado la cohabitación.

Es óptimo anunciar el evento desde el nuevo liderazgo y la sociedad civil. Adhesiones posteriores no dañarían la imagen del evento, sino que le darían relevancia.

11. Integración de la Consulta presidencial tipo 16J, con la propuesta de Ecuador

La propuesta de un plebiscito hecha por Ecuador puede interpretarse como una acogida de ese país, y de la comunidad internacional, a un deseo y una propuesta de los venezolanos. En efecto, es una buena oportunidad para impulsar la elección presidencial por una Consulta tipo 16J. Es claro que puede aprovecharse para ir más allá del simple rechazo a Maduro, pues no queremos quedarnos en la agenda del gobierno. Además de que el 20M ya se rechazó a Maduro, su CNE, y su ANC fraudulentas e ilegítimas, como lo había hecho el pueblo el 16J. Encima de eso, ya lo rechazó la OEA. De manera que aprovechemos esta excelente iniciativa para ir más allá: para elegir un nuevo gobierno. Creo que Ecuador y la comunidad internacional estarían de acuerdo con esta interpretación de su propuesta.

El evento sería el disparador de un equilibrio de coordinación, del tipo "sun spot equilibrium" (evento visto por todos, y que coordina a todos, aún si antes no se hubieran puesto de acuerdo entre sí) de todas las fuerzas que pueden activarse para la calibración final de facto: la ciudadanía y los sectores sociales (trabajadores, estudiantes, empresarios, comunidades, iglesias, ONG, etc), fuerza armada institucional, comunidad internacional, partidos del coraje, chavismo opositor democrático.

La idea sería hacer un evento como la Consulta tipo 16J, pero aprovechando sus ventajas, y corriendo sus errores. Sus ventajas incluyen una elección paralela al CNE, legítima, legal-constitucional (convocada por el mismo soberano), con mucho entusiasmo unitario. Las desventajas corregidas ahora: un nuevo liderazgo emergente, con un efecto de bola de nieve sobre todos los opositores, consecuente para acatar la decisión, y la coordinación con los otros factores determinantes, fuerza armada y comunidad internacional. La idea sería que luego del evento, todos estos sectores hagan pronunciamientos públicos desconociendo a Maduro, y reconociendo al nuevo presidente, al nuevo gobierno.

12. De si es seguro hacer un evento de Consulta tipo 16J

Ha habido dudas sobre la seguridad de un evento como este. Según se dice, el gobierno no va a dejar que se realice, pues lo verá como una amenaza. De este tema hablaré aquí.

¿Qué pasaría si nos activamos? Pues es posible que tengamos algunas bajas. Pero analicemos las cosas fríamente y con algún detalle.

La idea es que en cada centro de votación se arme una asamblea ciudadana, que proteja el desarrollo del evento. Tanto la votación, como su seguridad, que la gente se instale en el sitio, y lo proteja como suyo. En cada barrio, urbanización, comunidad parroquial, etc. Similar a lo del 16J, pero con la asamblea permanente. Cada persona vota, pero no se va del sitio. Permanece ahí deliberando, y protegiendo.

Creemos que eso sería suficiente, si hay una veeduría internacional, los medios, las redes sociales, y se han activado la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil: sectores y comunidades, incluyendo iglesias, trabajadores, empresarios, estudiantes, partidos del coraje, etc.

13. Los colectivos

Sabemos que el general de la Defensa, Padrino López habló contra ellos. No tienen apoyo, ni de los militares institucionalistas, ni de los maduristas. Desde que ocurrió lo del Mariscal Óscar Pérez. Los colectivos contestaron atacando a dicho general, diciendo que son los garantes de la "revolución". Sabemos, tanto por la teoría, como por la evidencia que nos ha llegado, que ellos no se inmolarían por Maduro. Seguirían sus propios intereses. Además, están realmente asustados, como nos ha llegado. Y no actuarían sin un apoyo de los aparatos represivos del estado.

Para que los colectivos activarse contra un evento de este tipo, tendrían que ir contra la población civil, en los sitios naturales de la gente, como en sus hogares mismos. En todo el territorio nacional simultáneamente. Los colectivos no tienen la logística para hacer eso, ni tienen la moral de combate para hacerlo, pues se trata de una activación de una confrontación final, que va a tener el desenlace en que triunfa la gente que quiere retomar su país, o triunfa el gobierno, muy debilitado. Y ellos lo saben, lo cual los puede malponer con su comunidad luego de la caída de Maduro. Lo van a pensar dos veces.

14. La fuerza armada.

Sabemos que es un polvorín, a punto de explotar. Hay prácticamente más presos militares que presos políticos. Y es algo que no se va a detener, pues el gobierno no ataca las causas del problema (el hambre en los cuarteles, y todo lo relacionado), sino los efectos (mete presos a quienes se quejan, aún si no están conspirando). El nivel de desconfianza es muy grande. Y no han logrado colocar a gente de confianza de ellos en puestos claves.

Una acción de la fuerza armada contra una actividad como esta, desencadenaría, según estimamos, una reacción en cadena contra el gobierno. Una sublevación final. Pues la gran mayoría de ellos están contra Maduro. Y esperan esto para activarse, como lo han dicho repetidas veces los insurrectos en sus alocuciones públicas.

La parte de la fuerza armada que reprime, la Guardia Nacional, y la Policía Nacional, forman bloques de contención cuando los manifestantes tratan de llegar a sitios protegidos, como Miraflores, el CNE, etc. Cuando hacen una marcha hacia sitios externos a tu territorio. Pero cuando la gente hace asambleas pacíficas, como estas, normalmente no ocurre. Ni siquiera cuando hay manifestaciones contra la falta de electricidad, agua, gas. Si esto se hace simultáneamente en todo el país, con más razón será inmanejable una represión en los sitios de asambleas, con todas las cámaras centradas en esto, y todos las fuerzas mencionadas esperando un disparador para activarse.

15. El salvoconducto

Las fuerzas represivas, como lo dijimos arriba, están diseñadas realmente para alardear falsamente de fuerza. No para confrontar la fuerza contraria. Si un evento como el propuesto pasa sin una capacidad de disuasión suficiente por parte del gobierno, la batalla está prácticamente ganada de nuestro lado. Y esperamos que ocurra como hemos dicho, por lo comentado. Claro que si lo hacemos, ellos se verán en peligro, como delincuentes que son, y podrán intentar hacer lo imposible, recurriendo a acciones desesperadas, como cuando se acorrala a una rata. Por eso es que conviene que sepan, de antemano, que se ofrecerá un salvoconducto para su salida: te interesa recuperar tu espacio, no matar a la rata, que te puede sacar un ojo si pones en peligro su vida.

Realmente no tienen otra alternativa, una vez que esto se active. Así que por propia racionalidad de los jugadores, en realidad verán esto como una oportunidad de tener una puerta trasera para su salida, ante opciones más drásticas que son posibles, como una insurrección general ciudadana, un golpe de estado, o una intervención internacional, que bien pueden poner en peligro sus vidas. El evento, pues, sería una actividad pacífica, que garantiza una salida pacífica para ellos también. Si lo ven como una oportunidad de su salida, es claro que no la van a sabotear, sino más bien a proteger, por lo menos haciéndose la vista gorda, como ocurrió el 16J.

16. La alternativa si no nos activamos.

Primero que todo, ya hemos dejado claro que el "incumbente", el gobierno, es más débil que nosotros, si nos activamos. ¿Qué pasaría si no nos activamos, y dejamos que las cosas sigan su curso? Seguiría el desmembramiento de la nación, la somalización, las muertes por hambre, enfermedad, quiebras de empresas, destrucción del país. Vale la pena asumir el riesgo relativo, por este cálculo general.

17. ¿Debería elegirse un presidente en el exilio? ¿Un inhabilitado? ¿Un preso?

Lo ideal sería un presidente aquí mismo en el país, pues asume el liderazgo y su responsabilidad. Debe estar preparado para ser metido preso. El solo hecho de ser ungido por la legitimidad de la ciudadanía como el presidente electo, de facto, activa todas las fuerzas, y produciría la esperada calibración final.

Sabemos que la fuerza armada, por cierto, no se calibra en caliente, sino por llamadas telefónicas, básicamente, para definir quién tienen más tropa, tanques, etc, y quién tiene apoyo logístico internacional en materia satelital, etc. Esto garantiza una salida no violenta, igualmente, en grandes dimensiones, por lo que dijimos arriba.

18. El gobierno de transición: el último jefe de la manada.

Debemos garantizar que el nuevo gobierno no se va a quedar como "jefe de la manada", en el sentido de los ejemplos animales. Debe quedar claro que el gobierno luego de este, de transición, va ser escogido por la votación entre los ciudadanos. Por lo tanto, el gobierno de transición debe comprometerse a no reelegirse, pues tendrá incentivos, si tiene éxito, para quedarse. Por otro lado, si no se compromete a estar solo en la transición, los partidos que aspiran a elegirse luego no lo apoyarían. Y, como resultado de eso, no tendría éxito, por falta de gobernabilidad. Alguien elegido debe tener como objetivo sacar al país de la situación en la que está, con tiempo para tomar medidas apropiadas. Su incentivo será su satisfacción personal, y el legado histórico de su mandato.

19. Resumen y conclusión

En conclusión, creemos que están dadas las condiciones para una jornada exitosa, democrática, participativa, con saldos de organización popular perdurables, de cara a la transición y al futuro, para retomar al país, sacando a este gobierno, al que, durante la calibración final, hay que ofrecerle un salvoconducto para minimizar los costos de su salida.

Habrá problemas de seguridad, potenciales. Pero muchos más serán los problemas se seguridad, y muertes, si seguimos con este régimen, seguimos adormeciéndonos, y transitando la vía hacia una nueva Cuba.

Sabemos que es posible una acción armada interna, o incluso una intervención internacional. Pero no podemos contar con eso, y cruzarnos de brazos. Debemos organizarnos internamente, y más bien coordinar acciones en que todos los actores se motiven para actuar a la vez, en una jornada democrática que está llamada a ser exitosa, por el entusiasmo que puede generar en la población como la últiama carta a su disposición para recuperar su país, en particular con el apoyo internacional que se ha activado ya desde la decisión de la OEA de condenar y desconocer al régimen que nos tiene secuestrados.

Como vimos, "perro cobarde no hace perritos". Pero no nosotros pertenecemos a una estirpe de libertadores con coraje, no de cobardes. Llegó la hora de activarnos para hacer lo que nos corresponde ahora para la liberación de nuestro país.

Cordialmente y pendientes,

Martes, 12/06/2018

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