Pasar al contenido principal

Opinión

Antonio A. Herrera-Vaillant

Las horas más oscuras”, representa la osada actuación del Primer Ministro británico Winston Churchill y los conflictos internos de la política inglesa al tener que enfrentar, casi desarmados, la amenaza real de ser invadidos – por primera vez desde 1066 – por las avasalladoras tropas de Adolfo Hitler.

La obra es en extremo pertinente a la realidad que hoy atraviesa Venezuela: Resaltan las intensas y honestas controversias sobre si negociar una precaria convivencia o resistir a ultranza. Controversias que superó un líder empecinado en luchar hasta el último aliento, consolidando el sentimiento nacional en una resistencia numantina frente al totalitarismo implacable.

Churchill fue un líder que entusiasmaba, inspiraba, o generaba resistencias colosales, no había con él simples tibias simpatías. Sus fuertes posturas – partiendo de principios fundamentales y con profundo apoyo social – marcaban a todos el camino a seguir.

Allí resultaron decisivos la osada imaginación y la suerte providencial, al rescatar a las tropas británicas atrapadas en Dunquerque con una flotilla de barcos civiles, con la fortuna de tener cielos encapotados durante toda la operación, sin que la aviación nazi pudiese atacarlos.

Al final queda claro que para superar una amenaza implacable hace falta una conjunción de factores: Confianza y fe absoluta, clara dirección, y contar gente dispuesta defender hasta la muerte los valores fundamentales de una nación.

No faltará quién en Venezuela señale que aquí no se identifica un Churchill. Cierto, pero tampoco tenemos enfrente a un Hitler y un disciplinado aparato militar alemán. Al adversario no hay que subestimarlo, pero mucho menos sobrestimarlo.

Estamos en una coyuntura histórica en la que la pretendida dictadura está asediada por todos los frentes, pierde apoyo en cada día que pasa, y depende de unas fuerzas armadas donde solo una exigua minoría es cómplice de la dominante pandilla delictiva. Sus fraudulentas maniobras electorales son tiros por la culata que intensifican su aislamiento.

Es absurdo pensar que un tenaz y mayoritario sector democrático, que lleva casi 20 años irreductiblemente impidiendo que aquí se consolide una tiranía totalitaria, se vaya a ahogar llegando a la orilla.

Ante quienes no se cansan proyectar un movimiento democrático dividido y desilusionado, hay que repetir la célebre consigna de Franklin Roosevelt: “Lo que más hay que temer es al propio temor”; junto con la reciente y acertadísima expresión del sabio padre Luis Ugalde: “El estado de ánimo del venezolano puede cambiar en una semana”.

 1 min


Arichuna Silva Romero

«“Pueblos en guerra, destinos aplazados, pero jamás vencidos. Pasan los años, la fe no muere. Y no se compra lo que no se vende”

Rubén Blades

De la canción: “El Padre Antonio y su Monaguillo Andrés

Así como en la naturaleza existen los elementos químicos llamados “tierras raras”, a Venezuela se le pudiera dar el calificativo de ser una tierra rara. Pues, en ella se clavaron los aguijones de la ambición, la aventura, el bochinche y el ansia de poder, que han prevalecidos por encima de los intereses nacionales, el destino como patria digna ante el mundo y los motivos más elevados a la conformación del “Proyecto Nacional Venezolano”. Definido éste, por el historiador Germán Carrera Damas en su interesante libro: En defensa de la República, como “… el conjunto de determinaciones sociopolíticas, que originadas en la observancia del concepto Nación —vale decir, en la conjugación de las soberanías Nacional y Popular—, como fuente única de la legalidad y legitimidad del poder público, informan la estructura y del Estado y rigen las conductas socioindividuales.” (p.14).

Del pasado hemos venido soportando un gran peso, que ha desembocado en la tragedia que vivimos. Realidad funesta, que está haciendo detener la marcha de la sociedad democrática. Que mantiene al ciudadano venezolano envilecido, pidiendo limosnas, hurgando en la basura, huyendo por las fronteras, muriendo de mengua, impedido del trabajo ético y productivo, dependiente del poder personalizado, amenazado y despreciado. Muy lejos, del ejercicio de sus derechos y responsable del cumplimiento de sus deberes, como amo genuino de su parcela: la democracia.

Como la República y su democracia están en riesgo, repasemos nuevamente, las huellas que nos han marcado históricamente y, lo que está haciendo aplazar “… el destino, que es divino;…” como lo dijo Víctor Hugo, en nuestro desasosegado presente:

  1. El ambiente “buen salvaje”: el que se tenía en el territorio antes de la llegada de Cristóbal Colón (1498).
  2. Tres siglos y doce años de inmutabilidad e indiferencia: el período horrible de la Conquista y la apacible época Colonial (1498-1810).
  3. El alba de la revolución: aquel 19 de abril de 1810 y el despertad de los conceptos: libertad e independencia.
  4. Protocolización del ejecútese por la independencia: firma del Acta el 05 de julio de 1811.
  5. La Guerra de Independencia, el conflicto armado que llevó al campo de batalla, a bandos hermanos entre los años 1811 y 1821: por la permanencia del statu quo de la Corona y el de los mantuanos.
  6. “He arado en el mar y he sembrado en el viento”, dijo Simón Bolívar: la desintegración de la Gran Colombia (1831).
  7. Más de un siglo de autoritarismo, saqueo y repartición de la hacienda Venezuela: la instauración del “Proyecto Nacional Liberal Autocrático” (1830-1945), del que nos aleccionó Carrera Damas.
  8. Venezuela formalmente independiente: el reconocimiento que hizo España un 30 de marzo de 1845.
  9. Génesis de la democracia (1946-1948): el fallido intento por comenzar a transitar el camino democrático, marcado por los acontecimientos de conspiración y golpe de estado al general Isaías Medina (1945), ascenso de la Junta Revolucionaria de Gobierno, convocatoria a elecciones generales y llegada a la máxima magistratura del novelista Rómulo Gallegos (1947).
  10. Una vez más, el país que pisa el “cuero seco”: el regreso del autoritarismo en nombre del progreso y el orden, impuesto por los militares de turno (período 1948-1958).
  11. Los cuarenta años de “democracia fría” (permítaseme acuñar el término): el Pacto de Punto Fijo, sus particulares presidentes electos, el acomodo de los partidos en nombre de la gobernabilidad y defensa constitucional, el desencanto social, la corrupción, el clientelismo, las barraganas, el “Caracazo”, el “monstruo militar” gruñendo en los cuarteles y los amaneceres de “golpes” (1992).
  12. Llegada del “buen revolucionario” (1998): el ascenso de la V República al mando de Hugo Chávez Fría y el engendro del fenómeno populista y retrógrado “Chavismo”, como resultado de la falta de líderes emergentes y progresistas al servicio del interés nacional.
  13. Actualidad: la demolición de la democracia en pleno desarrollo y, como lo apuntó nuestro historiador Germán Carrera Damas: “… busca vaciar la nación de estructuras institucionales, políticas y sociales, substituyéndola por una masa alveolar en la cual los individuos, reducidos a procurarse la subsistencia, quedarían en estado de absoluta dependencia y subordinación respecto de un poder unipersonal.” (Véase el libro: En defensa de la República, p. 30).
  14. Futuro promisorio: por los momentos difuso a la vista y envuelto en una nebulosa cargada de incertidumbre. Pero del que saldremos sólo con una consciencia colectiva de nuestro progreso posible, siendo más democráticos y republicanos, decentes y serios. Con una mentalidad “Kaisen”, teniendo a la fe y esperanza, como fuente que nos impulsa hacia un mejor mañana. Porque aquí, sencillamente: “no se compra lo que no se vende”. Y nuestra dignidad, no está en venta.

MSc. Arichuna Silva Romero

@asiromantis

 3 min


Moises Naim

En mi anterior columna reporté que en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos detecté un raro ambiente que describí como de “euforia angustiada”. Euforia por la recuperación de las principales economías del mundo y, sobre todo, por la enorme alza de los precios de las acciones cotizadas en las bolsas de valores, principalmente en Wall Street. No obstante, también detecté que en todas las conversaciones los eufóricos líderes empresariales denotaban una cierta angustia. Sentían que había muchas cosas que no andaban bien y que las causas de la euforia podían esfumarse de un día para otro.

Y así pasó. Pocos días después de la reunión en Davos, los precios de las acciones en Wall Street sufrieron una caída histórica que generó inmensas pérdidas. Naturalmente, este colapso bursátil ha producido innumerables titulares y comentarios. Pero al mismo tiempo que el derrumbe de la bolsa atraía la atención del mundo, estaban ocurriendo otras dos cosas que, aunque pasaron casi inadvertidas, a la larga podrían tener tantas o más consecuencias que la volatilidad financiera de estos días.

La primera es que el gobierno de Donald Trump anunció una nueva política sobre el uso de armas nucleares que incluye la posibilidad de usarlas en reacción a ataques no nucleares. La segunda es que es que hace pocos días se supo que en noviembre del año pasado Estados Unidos produjo más de 10 millones de barriles de petróleo, un récord que no rompía desde 1970. Veamos.

Al final de la tarde del pasado viernes 2 de febrero, mientras la mayoría de los estadounidenses se preparaba para el descanso del fin de semana, su gobierno hizo público un documento titulado Revisión de la Postura Nuclear (NPR, por sus siglas en inglés). Este es un documento que todos los gobiernos de Estados Unidos producen regularmente para describir cuál es el rol que el presidente de turno le va a dar a las armas nucleares en la seguridad nacional del país y qué tipo de armamento nuclear va a necesitar para apoyar esa postura.

El NPR divulgado por el Ministerio de Defensa de Donald Trump ese viernes rompe drásticamente con la continuidad que en este ámbito habían mantenido todos los presidentes estadounidenses durante casi medio siglo. La posición común había sido la de disminuir el rol y el número de las armas nucleares. En cambio, la nueva postura es que Estados Unidos va a aumentar la importancia de estas armas en la defensa del país, así como la inversión en el arsenal nuclear. También va a diversificar más el tipo de armas de ese tipo.

El cambio más radical de esta NPR es que si bien afirma, como lo habían hecho todos los anteriores presidentes, que las armas nucleares solo serán usadas en “circunstancias extremas”, la postura de Trump amplía la definición de cuáles son las circunstancias extremas que justificarían un ataque nuclear por parte de Estados Unidos. Notablemente, incluye la disposición a usarlas contra quienes hayan perpetrado ataques no nucleares contra Estados Unidos. Un ejemplo sería la retaliación nuclear contra quienes hayan llevado a cabo un masivo ataque cibernético contra la infraestructura física de Estados Unidos –la red eléctrica, el sistema financiero, etc–. Esta nueva postura va a estar sustentada en la creación de nuevas bombas nucleares que serían más pequeñas, más usables y de menor potencia explosiva. En el lenguaje de los expertos estas serían bombas nucleares “tácticas” y no “estratégicas”. El pequeño detalle que no se discute mucho es que estas “más pequeñas” bombas nucleares “tácticas” son tan devastadoras como las que se usaron en Hiroshima y Nagasaki.

La inmensa mayoría de los expertos están alarmados por la adopción de esta nueva postura nuclear. Muchos opinan que aumenta la probabilidad de una guerra nuclear, mientras que otros señalan que esto va a conducir a una nueva carrera armamentista. Naturalmente el costo de esta NPR es inmenso y va a contribuir a aumentar el déficit fiscal de Estados Unidos.

No importa. Ninguna de estas críticas es suficiente para alterar el rumbo nuclear decidido por el presidente Trump.

Por otro lado, la buena noticia para los estadounidenses es que se ha consolidado la tendencia a su creciente independencia energética. Si bien Estados Unidos aún importa crudo desde problemáticos e inestables países del Medio Oriente, su producción doméstica crece a gran velocidad. El boom petrolero de Estados Unidos ha sido extraordinario. Se estima que para 2019 producirá 12 millones de barriles de crudo cada mes. La mitad de los 10 millones de barriles de petróleo producidos en noviembre del año pasado se originó en yacimientos que hasta hace unos años eran inaccesibles –básicamente ahora es posible extraer crudo y gas de las rocas de esquisto (shale) a través de la fragmentación hidráulica de esas rocas (el famoso fracking). Hace 10 años solo 7% del crudo producido venía de esas formaciones.

Obviamente las implicaciones económicas de este auge petrolero estadounidense son enormes. Y las geopolíticas aún más.

Tanto la nueva postura nuclear como la creciente autonomía energética refuerzan el aislacionismo que caracteriza la forma de pensar de Donald Trump.

America alone” o “América sola” no es solo una descripción hipotética de las ideas de este presidente. Es un eslogan que resume bien adónde Trump está llevando a su país.

Twitter @moisesnaim

 4 min


Simón García

En Santo Domingo el gobierno hundió la posibilidad de elecciones libres y mantuvo la operación para quedarse en Miraflores por cualquier medio. Ese intento producirá más hambre, muerte, destrucción y ruina. Todos pagaremos con sangre y calamidades el bloqueo de unas elecciones democráticas, a menos que el 22 de abril irrumpa masivamente el país descontento.

Llamar ahora a la abstención es apartarse del sentido que tuvo no avalar las ventajistas condiciones oficialistas. Pero rechazarlas no conduce automáticamente a suponer, contra evidencias, que abstención tumbe dictaduras, ni a ignorar – también contra ellas – que la trampa oculta del gobierno es lograr convertir la mayoritaria oposición social en minoría electoral. No votar ayuda a ese plan.

Algunos sectores opositores argumentan de buena fe que votar es legitimar. Pero ese no es un criterio suficiente. Nuestra abstención no evitó que se eligiera la Asamblea Constituyente ni que funcionara como una realidad. Las dictaduras no se legitiman en el voto, sino en las armas, los tribunales y la minoría que manda autocráticamente.. ¿Incurriremos en esa confusión en las elecciones presidenciales?

No votar, especialmente sin día después, es una entrega voluntaria del país a la dictadura. El imperativo moral de la oposición es crear condiciones y sumar fuerzas para rescatar la democracia y salvar al país del hambre. Votar es una acción de enfrentamiento, de lucha, de rebeldía y deslegitimación. ¿Quedarse en casa que es?

Las encuestas indican que el 70 % de la población quiere votar y en su mayoría rechazará el modelo y la gestión de este gobierno. ¿A nombre de cual objetivo pueden las fuerzas opositoras, en medio de enfermos y sectores populares luchando por vivir, llamarlos a que rindan su derecho al voto, en vez de trabajar por aumentar este porcentaje, elevar su participación activa y preparar al país para derrotar la trampa y ganarle al fraude?

Los hoy abstencionistas son necesarios y hay que oírlos, persuadirlos. Favorecer que expresen sus puntos de vista sin descalificar a quienes consideran que el gobierno no es invencible. Su propia base popular, recibiendo bonos a costa de humillaciones, quiere ejercer el voto castigo y en su rebeldía ofrece un punto de encuentro entre fuerzas que han sido el sostén de los dos polos que se han enfrentado inútilmente estos años.

El madurismo es la forma inhumana, ilegal y violenta de ejercer el poder. Maduro no expresa a todo el chavismo y al borde del precipicio, pretende arrastrar tras de si a toda la sociedad. Maduro, debilitado internamente y aislado internacionalmente se agarrará de la abstención para manotear duro a los opositores, aumentar la desmoralización y perpetrar su fraude con menores costos.

Participar en estas elecciones será un desafío complicado para la MUD y las fuerzas democráticas fuera de ella. Si alcanza el primer milagro, seleccionar un candidato unitario, debe rodearlo del mayor respaldo de partidos, instituciones y organizaciones de la sociedad civil. Y mostrar mucha amplitud, más conexión popular y más ganas de actuar para ganar.

@garciasim

 2 min


Concluye la fase de diálogo en República Dominicana; y deliberadamente digo “fase” porque sin duda, a pesar de las beatíficas rasgaduras de vestiduras de algunos, ese diálogo habrá de renovarse, no sabemos dónde ni cuándo, ni en qué condiciones, pero se repetirá el episodio. De ningún conflicto de esta magnitud se sale sin alguna “conversación” entre las partes, ni siquiera de los conflictos armados, y éste no será una excepción.

Como era de esperarse, a pesar de los buenos y malos augurios, no se llegó a ningún acuerdo y los representantes de la oposición −o de la MUD, como algunos prefieren decir− no firmaron ningún documento, a pesar de las falaces e insidiosas declaraciones de Jorge Rodríguez y a pesar de las “predicciones” de los “opositores de la oposición”, que juraron y perjuraron que sí firmarían, que traicionarían a la oposición, al país, que reconocerían a la ignominiosa ANC, y demás dicterios, que sería prolijo enumerar. Desde luego nunca reconocerán que se equivocaron, ni ofrecerán ninguna disculpa por los insultos, entre otras cosas porque ahora afirman que los negociadores opositores no firmaron, gracias a las “advertencias” que ellos hicieron.

Pero lo que es innegable es que la finalización del “diálogo” nos deja, a la oposición, a todos, tirios y troyanos, desnudos en la mitad del parque; mutuamente zarandeados e insultados entre las distintas “facciones” y sin ninguna estrategia clara por parte de ninguna de ellas.

Las opciones, que no evaluaré, simplemente enumeraré para motivar alguna discusión, van desde participar o no en las elecciones del 22 de abril −porque ese día habrá elecciones presidenciales− hasta cuales son las distintas formas de desarrollar una u otra opción.

Quienes creemos que la vía electoral es la vía más apropiada para salir de esta oprobiosa dictadura, nos planteamos participar con un candidato único −mejor que con varios, que algunos no descartan− pero aquí acaba el consenso, pues la selección de ese candidato único pudiera ser por primarias o por consenso o por una especie de elección de segundo grado en la Asamblea Nacional.

Quienes adversan las primarias, aparte del escaso tiempo, alegan −y con razón− que eso deja fisuras y heridas difíciles de restañar, y que usualmente los perdedores de la contienda no se incorporan con entusiasmo −o de ninguna manera− a la campaña del candidato único vencedor. Quienes adversan el consenso alegan −también con razón− que el método se presta a componendas entre los principales partidos y deja al margen a la llamada “sociedad civil”. Del peculiar método de la elección de segundo grado no he escuchado mayores comentarios, pero no deja de ser una imaginativa y curiosa propuesta, muy propia de los tiempos que corren. También ha surgido la propuesta de una especie de “candidato único simbólico o de protesta”, que participe en el proceso electoral para denunciarlo o participar con algunas otras modalidades que desenmascaren la farsa del 22 de abril.

Hay quienes hablan de participar, pero no en el proceso electoral convocado por la dictadura, sino en “algo”, que no está claramente definido; con un “líder único”, con una “política unitaria” que nos lleve a la larga a la realización de unas elecciones libres y democráticas.

Quienes plantean la “no participación” son los más “activos” en materia de argumentos y propuestas, al menos en las redes sociales, que por cierto son las únicas con las que contamos para comunicarnos, pues todos los medios de comunicación −con alguna que otra honrosa excepción− están en manos de la dictadura o solo le dan espacio a ella para “expresarse”, cuando ésta no les “arrebata” el espacio con las interminables cadenas de la campaña electoral del candidato-presidente, que ya se inició, con toda ventaja y alevosía y la complicidad del CNE.

Los “no participantes” y los abstencionistas se desgranan por opciones que van desde el simple rechazo a la vía electoral −“que ya está cerrada”, dicen, sin plantear nada más− hasta plantear un menú muy variado e imaginativo: “intervención extranjera”, militar o no (“invasión humanitaria”); “golpe militar”; “renuncia del presidente por presión continua, social e internacional”; “rebelión popular” que al final provoque una intervención militar; en fin toda una pléyade de opciones que no se sabe muy bien quien las va a desarrollar, ni cómo, ni cuándo.

En fin, repito, y disculpen lo amargo y crudo de la frase: quedamos desnudos en medio del parque; y me pregunto: ¿Nos estamos planteando la estrategia correcta, efectiva y preparando adecuadamente para el día después?, y evitar que no suceda nuevamente lo vivido después de la "elección” de la ANC, que amanecimos “sorprendidos”, abatidos y en peores condiciones de poder lograr los cambios que aspiramos.

La lucha por la restitución de la democracia y el estado de derecho no acaba el 22 de abril, esa es una fecha que puso la dictadura en su agenda. ¿Cuál es la nuestra?

@Ismael_Perez

 3 min


​José E. Rodríguez Rojas

En una entrevista realizada en el programa CNN Dinero sobre la transparencia de las elecciones decretadas por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el economista Michael Penfold, profesor del IESA y del Global Fellow Wilson Center, expresó que es muy probable que el gobierno gane las elecciones de abril, pero aún ganando enfrentará una situación económica y de gobernabilidad muy complicada, con un agravamiento de las sanciones internacionales que hará imposible abordar la crisis económica y la emergencia social que enfrentamos.

Según Penfold, la decisión de la ANC de convocar elecciones presidenciales para el primer cuatrimestre del año abortó el esfuerzo que estaba haciendo la Comunidad Internacional propiciando negociaciones entre el gobierno y la oposición, a fin de garantizar condiciones electorales transparentes y confiables para ambas partes. Con esta decisión se hace evidente que el gobierno está interesado en un proceso electoral con condiciones controladas, en abril de este año. Ello incluye un CNE sesgado, la inhabilitación de los principales líderes políticos de la oposición, el control del voto de una parte importante de la población a través de tarjetas electrónicas que permiten las transferencias sociales a la misma, una alta abstención y una oposición desarticulada. En estas condiciones es muy probable que el gobierno gane las elecciones.

Sin embargo, aun ganando las elecciones, el gobierno entraría en una etapa donde la incapacidad del Estado de responder a las demandas sociales (ingobernabilidad) seguiría exacerbada, con una crisis económica qué se seguiría profundizando (hiperinflación, contracción económica, deterioro de capacidad de compra); donde es muy probable que las sanciones de los Estados Unidos evolucionen de sanciones financieras hacia sanciones comerciales, agudizando la crisis económica, y con la Unión Europea jugando un papel más importante en las sanciones individuales.

Si no se logra un acuerdo que permita estabilizar el clima político será muy difícil abordar la crisis económica, la hiperinflación y la emergencia social tan profunda que el país sufre, con un 82% de la población en situación de pobreza y una clase media cada vez más depauperada.

De las declaraciones de Penfold se deduce que el gobierno nos ha conducido a una situación económica y social que ha ido agravándose con el tiempo y que afecta a chavistas y opositores. El probable triunfo del gobierno en las elecciones amañadas de abril nos perjudicará a todos, pues continuaremos entrampados en una hiperinflación que se seguirá agudizando y una mayor parálisis de la actividad productiva, así como un mayor deterioro de la situación social.

Nota: Como lo hemos señalado, las líneas previas constituyen una síntesis de la entrevista al economista Michael Penfold, profesor del IESA y del Fellow Wilson Center, en el programa CNN Dinero conducido por Xavier Serbiá. En el anexo exponemos con mayor detalle la entrevista.

Profesor UCV

Anexo

Xabier Serbiá: “¿en un país que enfrenta una seria crisis económica se puede confiar en que las elecciones convocadas serán transparentes y confiables?”

Michael Penfold: “esta decisión de la Asamblea Constituyente (ANC), en el marco de las negociaciones que se están dando en República Dominicana, lo que hace es profundizar más la crisis de gobernabilidad y por lo tanto la crisis económica caracterizada por una hiperinflación que se viene acelerando en los últimos tres meses. Es difícil hablar de elecciones transparentes sin un cambio en el Consejo Nacional Electoral (CNE), con el mantenimiento de la inhabilitación de los líderes de la oposición, en particular de los que tienen un mayor puntaje en las encuestas, y sin la validación de las tarjetas de los principales partidos de la oposición. Esto en medio de una gran presión internacional donde el Grupo de Lima y los Estados Unidos han expresado que no reconocerán los resultados de ese proceso, en la antesala de lo que puede ser una nueva escalada de sanciones económicas e individuales”.

Serbiá: “en diciembre del 2017 Socorro Hernández, rector principal del CNE, hablando a los empleados de PDVSA les planteaba que “nos están bloqueando” y que había que redoblar los esfuerzos para romper el bloqueo. ¿Con el árbitro asumiendo posiciones partidistas, se puede confiar en elecciones transparentes y confiables?”.

Penfold: “los últimos procesos electorales en Venezuela han estado caracterizados por un sesgo y control político muy cerca del proceso de votación. Las condiciones electorales de los procesos de votación para gobernadores y alcaldes se han venido deteriorando en forma dramática. La Comunidad Internacional propició negociaciones que buscaban dar garantías electorales para ambas partes. Esto no se va a materializar, no solo porque el gobierno va a este proceso en las mimas condiciones de los últimos procesos electorales, sino porque este evento se dará en medio de una crisis económica cada vez más profunda. Para que tenga una idea en los últimos cuatro años la contracción de la economía ha sido tan profunda que el país ha perdido el 40% de su Producto Interno Bruto. Este año vamos a seguir cayendo. No hay acceso a los mercados de capitales, PDVSA está perdiendo producción de maneara acelerada”.

Serbiá: “El gobierno controla todas las instituciones, se aferra al poder, con una oposición quebrada y sin recursos, una alta abstención, una crisis económica caracterizada por una elevada inflación. Te pronostico que si las elecciones se realizaran en abril es claro que los resultados son previsibles, ganará Maduro o el candidato que nombre el partido oficialista. ¿ Qué me dices frente a esta predicción?”.

Penfold: “es evidente que el gobierno quiere ir al evento electoral de abril con unas elecciones controladas, con inhabilitaciones, con capacidad para controlar al voto a través de las transferencias sociales y las tarjetas electrónicas que las viabilizan, con un juego que no les permita a los partidos legalizar su tarjeta, con una oposición que no muestra un alto nivel de articulación. En estas condiciones es probable que el gobierno gane, pero aun ganando el gobierno enfrentará una situación económica y de gobernabilidad muy complicada. Añadiéndole a esto que es muy probable que las sanciones de Estados Unidos evolucionen de sanciones financieras a comerciales, con Europa jugando un mayor rol en materia de sanciones individuales. Si Venezuela no resuelve su problema institucional y no se aborda un proceso de reinstitucionalización y sigue sumida en un conflicto político permanente, es difícil en este contexto abordar la crisis económica y la emergencia social que caracteriza al país, con un 82% de la población en estado de pobreza, con una clase media que se pauperiza aceleradamente y una inflación que en el mes de diciembre alcanzó el 80% intermensual y que en las dos primeras semanas de este año superó esa cifra”.

Serbiá: “una situación complicada que requiere un cambio político. Si este no se da la cosa irá de mal en peor”.

 5 min


Jesús Elorza G.

Durante uno de los entrenamientos de la Selección de Baloncesto, los jugadores se mostraban un tanto preocupados por los problemas que giraban en torno a la elección de la Federación.

- ¿Entrenador, que está pasando? Pregunto uno de los pilotos del equipo.

-Según pude informarme, el proceso electoral previsto para finales del año pasado, fue suspendido por el TSJ, debido a una impugnación que hizo Greivis Vásquez.

¿El jugador de la NBA?

-Sí, ese mismo. Ahora está interesado en ser presidente de la federación y en conchupancia con el Ministro del Deporte, genera interferencias para impedir que se lleven a cabo las elecciones.

-¿Y de cuando acá, se le presentaron esas ansias de poder a Greivis? preguntó uno de los reboteros de la selección.

-Me informó mi tío, que se mueve en el mundo político, que ese chamo está apoyado por un alto chivo del gobierno, dijo el preparador físico.

-Ahora entiendo, intervino nuevamente el entrenador, el por qué se dice que Greivis Vásquez es el jugador mejor pagado en la NBA.

-¿En la NBA? Explícate mejor, porque eso no es verdad, dijeron al unísono los jugadores.

Lo que pasa pana, es que lo de ustedes es puro drible y canasta y no se enteran de lo que ocurre en otras partes. Déjenme decirles, que recientemente un militar con rango de Mayor General que fue Ministro del Poder Popular para la Alimentación, afirmó en una entrevista exclusiva publicada por el diario El Nacional que: “el Tesorero de la Republica Erick Malpica Flores, pidió cancelar al basquetbolista Greivis Vásquez 18 millones de dólares que se le debía”.

Lo señalado por ese general, sin lugar a dudas, coloca a ese jugador en la cúspide como el mejor pagado de la “Asociación Nacional de los Bolichicos o Boliburgueses” (NBA por sus siglas en ingles). Quien pude imaginarse, un pago de dieciocho millones en una sola jugada. Claro, hay que entender que este basquebolista tiene un “Agente” o padrino de alto rango. Nada más y nada menos que el Tesorero de la Republica. Y además, sobrino de Cilia la esposita de Nicolás. Con esos fiadores, quien se va a negar a pagarle…..quien lo haga esta destituido, preso o con el mosquero en la boca.

-Los jugadores se quedaron “como pajarito en grama”, mirándose unos a otros sorprendidos por la noticia.

-Con ese apoyo financiero, ahora busca ampliar sus horizontes, mejor dicho “sus negocios” con la presidencia de la federación, para ponerle la mano a los recursos que puedan generar los eventos internacionales.

-Pero, él no tiene los votos necesarios para eso, señaló el capitán de la selección.

Allí es donde interviene, el Ministro del Deporte, otorgando “Providencias Administrativas” a juntas directivas de Asociaciones electas de manera ilegal para ir conformando una supuesta mayoría.

-Verga, en términos del baloncesto, este juego se inicia con un A-salto entre dos.

-Fíjense que, explica el entrenador, la Federación hizo su Asamblea Ordinaria el 24 de enero de este año, para aprobar la memoria y cuenta de las actuales autoridades. Y a la semana siguiente Greivis y su combo, convocan a una asamblea paralela con las asociaciones chimbas, que procede a nombrar la Comisión Electoral de la futura ¡¡¡Federación Bolivariana de Baloncesto!!!

-Eso contradice, la decisión del TSJ, señala uno de los jugadores que estudia Derecho en la UCV. La decisión del Tribunal Supremo de Justicia es que el Consejo Nacional Electoral (CNE), nombre una Comisión para regir el proceso de elecciones de la Federación Venezolana de Baloncesto y en consecuencia, mal puede atribuirse una ilegal asamblea esa potestad.

¿Dónde carajo hicieron esa asamblea fantasma e ilegal? preguntó uno de los presentes.

-En la sede del Comité Olímpico Venezolano, dijo alguien.

Coño, miren al sinvergüenza de Eduardo Álvarez “Cazando Guiri” buscando cuadrarse con el poder para que no lo dejen fuera del “negocio”.

-O sea, el presidente del Comité Olímpico, se cuadra al lado de los interventores de la autonomía federativa. Con esa doble moral, está reafirmando el dogma según el cual, el Estado Revolucionario debe controlar todos los aspectos de la vida ciudadana. Eliminando de hecho, los derechos a la libre asociación, la autonomía de las organizaciones, la libertad de empresa y la propiedad privada. Doctrina que ha tenido desde que llego al IND y que reafirmó luego como Ministro del Deporte y Presidente del COV.

-Seguro, que si logran asaltar la federación, van a cambiar el fichaje de los jugadores por el Carnet de la Patria y las providencias administrativas de las asociaciones serán otorgadas por los Consejos Comunales y el uniforme de las selecciones será de color rojo-rojito.

Nuevamente intervino el jugador estudiante de Derecho, para finalizar diciendo: Hay que estar atento al curso de los acontecimientos. Si el A-salto entre dos (Greivis-Ministro), avalado por el caza guiri Eduardo, logra violentar la autonomía federativa y nombrar a la chimba federación bolivariana, se puede provocar una respuesta de la Federación Internacional de Baloncesto y el país quedar desafiliado.

 3 min