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Opinión

-Te “descubrió” un Almirante de origen italiano que navegaba en carabelas que no eran suyas y por añadidura, ignoraba hacia donde se dirigía.

-Si bien es cierto que tus conquistadores te enseñaron un idioma e inculcaron una religión, no menos cierto es también que a fuerza de encomendero y cepo, casi exterminan tu población originaria.
-Inexplicablemente, a ninguno de los Reyes de España, que se abrogaban les pertenecías por derecho de conquista, se les ocurrió la idea de venir a conocerte personalmente no obstante haberles informado el Almirante que tú eras una tierra de gracia.

-Tuvieron que transcurrir trescientos años de historia para que de tu vientre fecundo naciera un hombre que para independizarte combatió en 477 batallas y cabalgó 123.000 kilómetros. Entonces formaste parte del sueño de ese gran hombre y te integraste a la Gran Colombia como un departamento de esa naciente República que pudo haber sido toda caminos como la voluntad y todo horizontes como la esperanza. Pero que va, los filósofos de la confabulación, los mercaderes de la trapisonda y los enreda pueblo de todas las épocas, condujeron a tu libertador hasta las puertas del sepulcro y el proyecto político se vino a pique.

-Desaparecido el Gran Hombre y con él La Gran Colombia, caíste en manos de una serie de caudillos que utilizaron su fuerza bruta y la temeridad de su ignorancia para gobernarte y perpetuarse en el poder, y ese karma te ha acompañado durante todo tu accidentado y escabroso proceso histórico.

-Como buena madre, de tus entrañas más profundas comenzó a manar el petróleo a borbotones para que fuese sembrado según lo recomendaba uno de tus mejores hijos; pero no le hicieron caso, pues te lo calificaron de “Oligarca y Burgués”, y al contrario de sembrarlo, tus administradores lo despilfarraron con una eficiencia digna de mejor causa.

-Por supuesto que durante los cuarenta (40) años de democracia representativa, alcanzaste cierto nivel de bienestar. Pero la corrupción y el abandono de las clases más pobres y menos favorecidas, fue el caldo de cultivo para que un conjunto de hombres y mujeres comenzaran a experimentar contigo las viejas y anacrónicas predicas del socialismo como modo de producción.

-Hoy, no obstante ser considerada como la nación con las mayores reservas petroleras del mundo, te encuentras en la deprimente y denigrante situación de estar a un pasito de ser asistida por la caridad internacional.

-Ahora bien, por lo antes dicho, presumo que todo cuanto te ha ocurrido ha sido el resultado de que siempre te han manoseado con lujuria en vez de haberte acariciado con afecto; en consecuencia y con todo el dolor de mi alma, me pregunto y te pregunto: ¿Qué será de ti amada mía?

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Con voz propia

Este segundo mes es el de menos duración pero el de más celebraciones gratas: 14, Día del amor, amistad o de enamorados; e ingratas como El Caracazo, que cumple 29º aniversario; el frustrado golpe liderado por Tcnel. Hugo Chávez (HCh) llega a 27 años y el desgobierno castrense a los 20. De allí el decir: En febrero un día malo y otro bueno.

Al primer caso de disturbios iniciados en Guarenas el 27 y extensivo a toda Venezuela hasta el 8 de marzo de 1989, en contra de Carlos Andrés Pérez (CAP), quien tenía 20 días de haber asumido por segunda vez la Presidencia. La revuelta dejó unos 3.000 desaparecidos, numerosos heridos e incuantificables pérdidas materiales.

Hecho político de mayor trascendencia del siglo XX y el detonante que dio inicio a esta revolución, lo consideró HCh.

Operadores de inteligencia (decían) que algo “serio y grande” iba a pasar debido a la terrible situación económica. Los bajos precios del petróleo y graves acusaciones de corrupción creaban un ambiente pre-insurreccional” (La verdad sobre El Caracazo, Gral Carlos Peñaloza, entonces Jefe de Estado Mayor del Ejército)

En evidencia quedó actuación con exceso del Ejército que arreció con la muerte en combate en la Parroquia El Valle del Mayor Felipe Acosta Cárlez, fundador del MBR-200. Se ofreció de voluntario por su experiencia contrarrevolucionaria en El Salvador, donde le acusaron de ejecutar a un moribundo guerrillero. CAP lo ascendió post-mortem a Tcnel.

HCh alegó tener varicela para no salir a luchar. Dijo que estaba con su esposa Nancy en su casa de San Joaquin-Carabobo. Herma Marksman, compañera, afirma que en su departamento de Caracas.

Fidel Castro (FC) “vino como gran estrella a la “coronación” de CAP con 300 personas en la comitiva en tres aviones de la aerolínea cubana; pasaron sin chequeo por la aduana de Maiquetía con un lote de pesadas cajas; se acuarteló en el hotel Eurobuilding. Dos días antes el G2 cubano había tomado el control de la seguridad del edificio”.

De acuerdo a la reseña de Gral Peñaloza, FC decidió adelantar el golpe cuartelario. Una vez que las tropas estuviesen en las calles, los oficiales de la logia chavista con sus tropas y apoyo de francotiradores tomarían Miraflores. La ferocidad del ataque organizado por el G2 cubano hizo imposible que el plan se realizase, porque obligó a las tropas a defenderse. El infiltrado en Miraflores, desapareció de Palacio apenas comenzó la batalla.

Oficiales de la logia fueron sorprendidos al punto que no pudieron tomar acción para impedir que el Plan Ávila se pusiera en práctica. Un disciplinado grupo de francotiradores, incluyendo cubanos, con armas de largo alcance y miras telescópicas, se apostaron en edificios y lugares elevados frente a Fuerte Tiuna para impedir salida de unidades del Ejército.

Este nuevo gobierno empezaría a trabajar para crear confederación que uniera inicialmente a Cuba con Venezuela tal lo invocan en reuniones con el Castrismo.

Veinte años se cumplen este mismo mes del arribo a la Presidencia de la República de HCh que impuso el peor régimen que de la historia. Por eso y con solo un esbozo de la castrense Narco dictadura nos ubica en la desdichada definición de estas contundentes expresiones: Venezuela es el país rico más pobre del mundo. En la peor bancarrota que hayamos vivido jamás/con el devenir de los años desató la epidemia más grande de la historia, inseguridad, corrupción, pobreza y hambre/ la catástrofe económica eclipsa cualquier otra de la historia de EEUU, Europa Occidental, o el resto de América Latina/en la actualidad Venezuela es el país más endeudado del mundo/

Que veinte años no es nada cantaba Carlos Gardel en el tango Volver, pero para Venezuela son más que suficiente

Al MARGEN. En opinión de Provea, en dramática violación del derecho se consumen alimentos para animales. Fiscalizaciones a supermercados son arbitrarias e insuficientes para garantizar comida. J

jordanalberto18@yahoo.com.

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Luis Martinez

Unicef denunció este viernes los “claros signos” de elevados niveles de desnutrición entre los niños venezolanos, a causa de la crisis económica que atraviesa el país, así como la falta de datos que muestren de forma fiable la situación nutricional de la infancia en el país sudamericano. Este es el pan nuestro de cada día en Venezuela, que “Noticias Curazao” reporte hace minutos que “ … este viernes un avión tipo Hércules perteneciente a la Fuerza Aérea Venezolana despegó desde Curazao, transportando los cuerpos de las personas fallecidas a consecuencia del siniestro ocurrido con la lancha en la costa norte de la isla” es para que se le comprima el corazón a cualquier venezolano que sienta la grave situación que atraviesa actualmente Venezuela y que nunca pensó contar las mismas historias que ha sufrido y sufre el pueblo cubano.


Es que, 18 años de desaciertos económicos no se pueden ocultar: niños muriendo por desnutrición, adultos muriendo por falta de medicinas y jóvenes poniendo constantemente en peligro sus vidas para ir en busca de una vida mejor con mayores y mejores oportunidades para trabajar dignamente. No se puede tapar el sol con un dedo. Esa es la realidad actual de Venezuela. Por más que el gobierno finte y haga la morisqueta que quiera, el país está en pleno colapso económico. La hiperinflación pulveriza los pocos ingresos de los venezolanos.

Hoy, un sueldo mínimo es equivalente a un dólar (1 $). Si una familia promedio con dos hijos, solo come pan y agua (agua gratis) una sola vez todos los días, tendría un gasto mensual de Bs 1.500.000. Aproximadamente seis veces el sueldo mínimo. Entonces ¿Qué habla y promete el presidente? ¿Qué tochadas dicen los ministros? Se les agotó la máquina de lanzar promesas creíbles, lucen grises y opacos en las esperanzas que pretenden generar. Ya el pueblo venezolano, incluso la base social chavista que lo sustentaba, no les cree.

Ante una crisis económica que escala a pasos agigantados, unas instituciones sin riendas y en completa anarquía, un gobierno guindando precariamente de una bayonetas corruptas y sin honor. Se dibuja un panorama político que describe tres posibles escenarios de cara a la apresurada convocatoria a elecciones presidenciales, fuera del marco de la negociación que se lleva a cabo en República Dominicana.

Primero: La oposición venezolana se divide entre abstencionistas y partidarios de participar en las elecciones convocadas. Ese es el escenario que procura el gobierno y por ello estimula la no participación y el abstencionismo utilizando agresivamente sus laboratorios mediáticos. En ese escenario el gobierno con lo que le queda gana, sin necesidad de fraguar algún fraude.

Segundo: La oposición venezolana logra una candidatura presidencial única y unitaria, a la vez que despliega una campaña electoral que estimule la participación masiva del pueblo, que logre incorporar a importantes electores de la base chavista que no esconden su descontento y promueva propuestas e ideas de un gobierno de unidad nacional para salir de la crisis. Sin duda gana la oposición contundentemente y el gobierno no le queda más remedio que reconocer y prepararse para una transición en corto plazo.

Tercero: La oposición al igual que el anterior escenario, gana las elecciones por poco margen y el gobierno se ve tentado a cometer fraude. Si la oposición cubre toda las mesas y documenta el fraude, en este caso se abrirían escenarios impredecibles pero negativos para el gobierno, pues terminaría de romper la delgada y débil capa de legitimidad que aún le queda internacionalmente.

Es por tanto la participación electoral el único escenario que permite la movilización y organización del pueblo venezolano, a la vez que objetivamente reta de manera directa al gobierno, lo confronta y es posible derrotarlo.

La abstención se recrea virtualmente en espera de la acción de variables exógenas que dependen más de su interés y tiempo que de los nuestros. Con voto masivo no hay fraude que valga.

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¿Qué le pasa a la oposición venezolana? ¿Por qué ha tenido tanto éxito la estrategia de su ruina y división? Son preguntas que nos asaltan como si fuesen malandros en la noche caraqueña. Votar o no votar, sigue siendo nuestro dilema. Es un dilema terrible para una ciudadanía que tiene solo el voto como su única fuerza cuando todo se ha perdido. Pero el voto solo es un instrumento de cambio cuando el ciudadano tiene garantías de que su ejercicio puede ser honesto y justo, esto involucra varios aspectos: tanto que el resultado de los escrutinios sea el fiel reflejo de la opinión ciudadana, es decir que las elecciones sean limpias y transparentes y que el elector no haya sido coaccionado en su opinión por un agente externo a su propia consciencia, como por ejemplo, comida si está muriéndose de hambre. Ninguna de estas dos seguridades las tiene el elector venezolano. Por otro lado, si en República Dominicana se negocian condiciones de transparencia electoral y el gobierno accede a dialogar sobre el tema es porque reconoce que no existen. Lo curioso es que en medio de este diálogo se convoque a una elección presidencial sin haber llegado a un acuerdo. ¿Cómo creer en un diálogo así?

Los ciudadanos opositores tenemos demasiada desconfianza en nuestros líderes. Hay un montón de cosas que no entendemos bien y que generan en nosotros dudas y suspicacias:

  • Aunque uno es capaz de entender la necesidad del diálogo en todas circunstancias, porque incluso los prisioneros de los campos de concentración negocian con los capos del mismo para conseguir mejores condiciones humanitarias: un plato más de comida o una manta para no morir de frío, también uno entiende que quien comanda el láger nunca va a negociar su salida del mismo si no hay una fuerza superior capaz de obligarlo. Nadie que tiene poder absoluto lo abandona voluntariamente si no es objeto de presiones que ya no puede soportar. Esas presiones en Venezuela aún no existen. ¿Qué garantías hay de que un diálogo con un gobierno que no hace otra cosa que violentar todas las normas jurídicas, la ética y los derechos Humanos cumpla lo pactado?
  • Creo que se respira en el ambiente que la oposición considera que es capaz de obtener ganancias parciales más allá de la unidad. En tal sentido, la idea de que juegos individuales pueden derivar en situaciones ventajosas para un sector de la oposición sobre otro, ha hecho mucho daño a la unidad opositora. Ha faltado una suerte de grandeza de espíritu en la oposición para colocar la supervivencia nacional por encima de apetencias personales. Dan la impresión los opositores de estar más ocupados en conseguir “cuotas de poder” jugando posición avanzada, que cambiar el estado de cosas que hunde aceleradamente al país. La sensación que impera en la ciudadanía es la que se ha tomado el camino de transacciones.
  • Como apunta atinadamente el filósofo español Agapito Maestre: “en Venezuela no hay política”. No habiendo política, la principal tarea de la oposición debería ser que retornaremos a ella, para lo cual es indispensable que los beneficiarios de la antipolítica salgan del poder. La existencia de la política requiere reglas mínimas y nosotros estamos como en Los Juegos del Hambre, en una competencia en la cual las reglas las impone el que controla el poder y no está dispuesto a perder nunca. Como en la trilogía lo que está en juego es la propia existencia.

No sabemos cómo vamos a salir de esta catástrofe que vivimos los venezolanos, lo cierto es que no habiendo reglas fijas y sabiendo que toda regla que nos ofrezca alivio puede ser cambiada sobre la marcha, no estamos en capacidad de tomar decisiones definitivas como votar o no votar.

Los opositores somos sencillamente concursantes de los juegos del hambre, queremos matarnos entre nosotros mientras alguien más poderoso quiere matarnos a todos, entre otras cosas, de hambre.

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Carolina Jaimes Branger

Viví en Maracay, Estado Aragua, durante 21 años. Durante ese periodo entendí que aquello que decían los caraqueños que “Venezuela es Caracas y lo demás, monte y culebra” es una falacia. Porque Venezuela es lo que está saliendo de Caracas, ya sea por Tazón, Guarenas o La Guaira. Todo, excepto Caracas. Lo mismo sucede con la Venezuela 2.0, donde se generaliza lo que se lee en las redes, pero ésa tampoco es Venezuela. Me niego a creer que sea una muestra de cómo actúa y siente el resto del país.

En la Venezuela 2.0 encontramos extremos: desde las más nobles actitudes de generosidad, como en el caso de conseguir y donar remedios para alguien que los necesite, hasta los insultos más denigrantes. A esa Venezuela histérica me quiero referir. A esa Venezuela que descalifica sin pruebas, acusa irresponsablemente, agrede, atropella, ofende.

Recientemente leí un tuit de un autodenominado “doctor” (mi papá siempre me aconsejaba huir de esos personajes que se auto alaban) denostando de Henrique Capriles con una visceralidad que me llamó la atención. Henrique Capriles es, sin que me queden dudas, una de las personas que más ha dado por el país, aún a costo de su salud, seguridad y vida privada. Fue quien evitó una masacre el año 2013, porque no llamó a la gente a salir a la calle a reclamar el triunfo en las elecciones. Hizo bien: Capriles no tenía todas las actas, porque no tuvo testigos en todas las mesas como le había asegurado su comando de campaña. Entonces, ¿cómo iba irresponsablemente a pedir a la gente que saliera a la calle, peor aun conociendo el grado de malandraje de quienes detentan el poder?

Pero no sólo es en contra de Henrique Capriles. Es en contra de todo aquel que por una razón u otra se destaque. No les alaban los logros, pero la forma de restregarles los errores es vergonzosa. No ahorran en calificativos y siempre encuentran algo peor que decir. Sin embargo, contrastan sus epítetos en contra de los opositores, con los que usan en contra del gobierno: son mucho peores los primeros. No sé por qué razón.

En esa Venezuela 2.0 se pasa de héroe a villano y de villano a héroe en un abrir y cerrar de ojos. No importa cuánto ni cómo se haya resteado una persona por una causa, un comentario lanzado a la ligera por cualquier irresponsable –muchas veces anónimo- la puede sumir en un mar de escarnio hasta que caiga otra víctima a quien destrozar.

¿Qué nos ha pasado a los venezolanos que caímos en esa vorágine que tanto nos lesiona? De ser los hermanos de la espuma, de las garzas, de las rosas y del sol, pasamos a ser los cófrades de la inquina, la rabia, los agravios y la maldad. Ciertamente hay quienes se merecen los insultos y las descalificaciones por el daño moral y material que le han hecho al país, pero otros, no. Lo más insólito es que los mayores improperios van dirigidos no a los mayores destructores, sino a quienes han luchado contra ellos. Llamar “cómplice” de delitos a una persona es una acusación grave que no debería hacerse si no se tienen todas las evidencias que la incriminan. Pero no, en la Venezuela 2.0 se dice de todo, se denuesta de todo, se cree todo.

Yo estoy segura de que vamos a salir de esta situación que tanto nos agobia. De lo que no estoy segura es con qué tipo de sociedad vamos a contar para la reconstrucción del país. Si la que se va a imponer es esa histérica 2.0, podemos volver a caer en algo incluso peor de lo que ya hemos vivido. Si ésa es la sociedad que se impondrá a la generosa y amplia, mejor paso y gano…

@cjaimesb

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En un ambiente de contradicciones en el seno de la oposición y con un férreo control social ejercido sobre la población venezolana por el Gobierno, este último lanzó su última jugada a través de la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente (ANC): la convocatoria adelantada de las elecciones para la Presidencia de la República que, según establece el decreto de ese órgano, deben realizarse antes del 30 de abril de 2018.

Acceso a la Justicia advierte que esta decisión de la írrita ANC no es más que una represalia ante las medidas acordadas por la Unión Europea (UE) con las que sancionó a siete altos funcionarios del régimen del presidente Nicolás Maduro, entre los que resalta el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, por afectar “la progresiva evolución del Estado de derechos humanos, de inclusión, justicia e igualdad”.

Aunado a ello, hay una carencia absoluta de todo anclaje jurídico para convocar este proceso comicial debido a que usurpa nuevamente las funciones electorales asignadas constitucionalmente al Consejo Nacional Electoral (CNE), según el artículo 293, numeral 5, y legalmente desarrolladas en el artículo 42 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE), que contempla expresamente la facultad que tiene el órgano electoral de convocar y fijar la fecha de los eventos electorales para los cargos de elección popular.

Para Acceso a la Justicia esta supuesta convocatoria también es motivo de gran inseguridad jurídica entre los actores políticos y la ciudadanía en general, no sólo por la falta de equidad de competencia y parcialidad del CNE, orientado hasta ahora a favorecer al oficialismo, sino también por dos razones fundamentales:

1. Equiparar elecciones con democracia. El solo hecho de votar no es una condición suficiente para que un gobierno sea democrático. Existe, desde luego, una profunda diferencia entre elecciones y democracia. Un régimen dictatorial, por ejemplo, también gana por elecciones; es el caso de Cuba donde, como se sabe, no hay democracia pero sí se celebran comicios.
Para que los procesos electorales sean considerados auténticos métodos democráticos se requiere de forma inexorable el respeto a la participación política (artículo 62 de la Constitución), tanto de los electores como de los partidos políticos y candidatos, sobre todo a partir de condiciones justas, iguales y transparentes (artículo 294 de la Constitución).

En ese sentido, es falsa la justificación que en su último considerando da a su decreto la ilegítima ANC, cuando afirma que las elecciones presidenciales convocadas conducen a afianzar la “paz, la convivencia y la tranquilidad pública, por lo que resulta necesario continuar avanzando en la consolidación de procesos democráticos que permiten dirimir las diferencias políticas mediante métodos democráticos y respetuosos de participación protagónica, particularmente a través de las elecciones”, pues sólo la observancia y el respeto de las garantías mínimas electorales que aseguren la voluntad popular, hacen democráticas a las elecciones.

La democracia está indudablemente asociada a elecciones equitativas, limpias y justas, pero la idea de elecciones a secas no está ligada a ningún proceso democrático. Afirmar que con estas elecciones presidenciales habrá paz y justicia en el país es insensato cuando se ignoran esas garantías.

En esta infografía se puede ver qué reglas deben existir para que haya unas elecciones realmente democráticas, que en la actualidad no se cumplen en Venezuela.

2. Violación de la garantía de la convocatoria a elecciones y la fijación de la fecha. Justamente, esta es una de las garantías electorales mínimas imprescindibles para unos comicios justos y limpios, pues permite dar a conocer, de antemano, cuándo se celebrará la contienda electoral.

Es en razón de lo antes expuesto que el artículo 298 de la Constitución prohíbe, sin ningún tipo de excepción, cualquier modificación –parcial o total– de la legislación que regula el proceso electoral antes de los seis meses de su celebración o realización, para impedir que se produzcan cambios inesperados o sorpresivos que atenten contra la certeza jurídica y la transparencia de la contienda electoral, y asegurar de esta forma el respeto del derecho de participación política y del voto.

Ahora bien, es importante aclarar que la convocatoria y fijación de la fecha de elecciones lamentablemente luce poco resguardada en la práctica por parte del CNE, debido a que, a pesar de ser una actividad exclusiva del órgano electoral (artículo 42 LOPRE) –actualmente usurpada por la ANC–, se ha traducido en una medida arbitraria y que sólo responde a los intereses del Gobierno nacional.

No debe olvidarse lo que ocurrió con las fraudulentas elecciones de gobernadores que debían celebrarse en 2016 y fueron pospuestasinjustificadamente por el CNE en 2017 hasta que la ANC le giró instrucciones para que fueran realizadas en octubre de dicho año.

Pero vale destacar que el caso más emblemático aconteció en las elecciones presidenciales de 2012, en las que el entonces presidente Hugo Chávez buscaba su tercera reelección. De hecho, a raíz del deteriorado estado de salud en que se encontraba Chávez, el CNE decidió adelantar las presidenciales fijando el domingo 7 de octubre como fecha de votación y no los primeros días del mes de diciembre como había ocurrido en las pasadas elecciones del 3 diciembre de 2006, o en las de 1998, en las que fue electo por primera vez como presidente de los venezolanos.

Al respecto, es importante resaltar que la celebración de comicios presidenciales en el mes de diciembre, más que un invento, ha sido una tradición o costumbre jurídica de gran relevancia en el país que se remonta a 1958 y que, por cierto, es una consecuencia lógica por la inmediatez que ha existido entre esa fecha de elección y la toma de posesión por parte del candidato electo en el cargo presidencial. De hecho, así estaba contemplado en la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política de 1998 (artículo 152), hasta que en 2009 la Asamblea Nacional –predominantemente chavista– decidió derogarla por la actual legislación electoral (artículo 42), suprimiendo expresamente que las elecciones debían celebrarse “para un día domingo de la primera quincena del mes de diciembre del año anterior a la finalización del período correspondiente”.

En cualquier caso, aunque no exista en la actualidad disposición constitucional ni legal que expresamente imponga la celebración de los comicios presidenciales en diciembre, no puede pretender convertirse la fijación de la fecha de elección en una especie de poder caprichoso sin norma que lo controle, tal como lo hace la reciente decisión de la ANC.

En ese sentido, para Acceso a la Justicia esta facultad debe adecuarse inexorablemente a la previsión constitucional estipulada en el artículo 231, en el que se establece que el día 10 de enero es la fecha de toma de posesión del candidato elegido como presidente de la República, pues ese término constitucional es el parámetro jurídico más idóneo y razonable que debe tomarse en cuenta para establecer el día de la elección presidencial.

El adelanto de las presidenciales en el primer cuatrimestre de 2018 por parte de la ANC es inconstitucional a la luz del límite derivado del artículo 231 de la Carta Magna venezolana, además que en nada coadyuva a solventar la actual crisis política, económica y social que padece la población venezolana, ni mucho menos ofrece garantías para elecciones justas, libres y trasparentes, pues de momento, aún no se tiene la fecha y tampoco se conocen las condiciones en que se realizarán estos comicios.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

La decisión de adelantar las elecciones presidenciales lanza a los venezolanos al abismo de una dictadura. La ilegítima ANC –invocando su supuesto carácter de titular de soberanía constituyente– comporta la destrucción de facto del orden constitucional y democrático del país para consolidar un régimen dictatorial de Maduro disfrazado o maquillado de elecciones que trastocan y alteran la integridad de los pilares fundamentales del Estado de derecho.

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Abundan los insensatos en tiempos que requieren que los mejores se pongan de acuerdo para derrotar al totalitarismo. Insensatos son aquellos que descalifican a priori a los partidarios de las negociaciones y de la conveniencia de acudir a votar en condiciones fraudulentas. También son insensatos quienes critican las acciones de calle y cualquier vía no electoral. Es lógico que se produzcan controversias sobre la estrategia a seguir, pero es inadmisible que algunos recurran al descrédito de quienes piensan diferente.

Todas las acciones para salir de esta dictadura totalitaria han fracasado, pero es una insensatez descalificarlas. La masacre del 11 de abril del 2002 y las violaciones a la Constitución justificaban la intervención militar y un gobierno de facto. Ello hubiese evitado la situación actual. El error de los militares fue no ponerse de acuerdo sobre la petición de Chávez de enviarlo a Cuba, así como la falta de comando para neutralizar a sus partidarios dentro de la Fuerza Armada. El error de los políticos fue no estar conscientes de lo que Chávez pretendía imponer, por lo que no apoyaron al gobierno provisional.

El paro cívico del 2 de diciembre del 2002, mal llamado paro petrolero por quienes quieren escurrir el bulto, fue una herramienta válida de lucha, utilizada exitosamente en otros lares. Fracasó porque en nuestro medio el gobierno dispone de muchos recursos, legales e ilegales, pero es una insensatez satanizarla y no intentarla de nuevo en mejores circunstancias.

Es una insensatez afirmar que, como consecuencia de la abstención en las parlamentarias del 2005, la oposición entregó todos los Poderes del Estado. Los políticos y la sociedad civil consideraron que había que realizar un gesto para intentar lograr elecciones limpias. Además, en ese momento el gobierno había repuntado en popularidad y los demócratas no hubiésemos obtenido más de una docena de diputados, tal y como lo manifestaron en privado los líderes de los partidos. Lamentablemente, al poco tiempo casi todos reconocieron a la nueva Asamblea y al CNE, pero sigue siendo una herramienta válida si se complementa con acciones de protesta.

En la elección del 2006 Rosales fue derrotado no solo por el ventajismo del régimen y las trampas del CNE, sino porque Chávez tenía mayor popularidad. En las del 2013, Capriles perdió por poco margen en una elección donde abundaron las trampas para permitir ganar a un Maduro que negó la auditoría. Sin embargo, las trampas y el ventajismo no son razones para predicar la abstención cuando se es mayoría, pero es necesario una excelente organización para neutralizar las acciones del régimen y, paralelamente, realizar protestas.

Es una insensatez criticar las valientes acciones de calle del 2014 y 2017. Es cierto que este tipo de acción, salvo que sean masivas, no logran la salida de una dictadura, pero los pueblos tienen que evidenciar que no se someten, aunque sea lamentable el costo de la represión. Casos similares fueron la resistencia en contra de los nazis, así como contra la dictadura de Pérez Jiménez y la reciente del valiente Oscar Pérez y sus románticos compañeros. La condena internacional a Maduro y sus acólitos es consecuencia de estas acciones.

En las parlamentarias del 2015 le dimos una paliza al régimen. Los totalitarios apelaron al CNE para no aceptar a los diputados de Amazonas y al TSJ para inmovilizar a la Asamblea Nacional. Es una insensatez criticar a nuestros diputados, los cuales están casi atados de manos. A pesar de todo, valió la pena votar. Abstenerse en la elección de la Constituyente era de rigor, ya que su convocatoria y elección es espuria.

Las elecciones de gobernadores del 2017 las perdimos por las trampas del régimen, porque los partidos no contaron con testigos de mesas y por la abstención. La excepción fue en Bolívar, donde el robo fue descarado, pero a Velásquez lo dejaron solo en su legítima protesta. La juramentación de los gobernadores de Anzoátegui, Táchira, Nueva Esparta y Mérida ante la Constituyente fue un error, ya que su negativa ha podido ser una fuente de protestas. Sin embargo, hay que reconocer que en el Zulia no respaldaron la cívica negativa de Guanipa. En la de alcaldes los principales partidos se abstuvieron.

Las negociaciones en Santo Domingo son controversiales. Quizá las diferencias se deban a la desconfianza que se ha sembrado. Hasta ahora nuestros negociadores no han cedido, como predican algunos pájaros de mal agüero. Esperemos sus resultados, aunque no somos optimistas.

Ante una dictadura totalitaria cualquier acción para derribarla es válida. Puede que se fracase, pero es importante que se tomen decisiones conjuntas. El pueblo está decepcionado. Hay que lograr acuerdos alrededor de una estrategia y de un posible candidato. Si votamos el régimen volverá a hacer trampas, ya que no está dispuesto a entregar el poder. Si no votamos le otorgamos permiso para que sigan con sus arbitrariedades. Votar o no votar quizá no sea el problema, sino cuáles serían las acciones posteriores. La dirigencia está al bate y debe considerar que muchos gobiernos han declarado que no reconocerán los resultados. Basta de insensateces.

Como (había) en botica:

Felicitaciones a la combativa Milagros Socorro por el otorgamiento de premio Oxfam Novib/Pen a la libertad de expresión,

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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