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Opinión

Los resultados de las elecciones regionales han sembrado desconcierto entre las fuerzas democráticas. Asimismo, la decisión de los cuatro gobernadores adecos electos de juramentarse ante la fraudulenta ANC ha atizado la división entre los partidos que conforman la MUD. En vísperas de celebrarse nuevas elecciones (las municipales) y ante la agudización de los padecimientos de la población, conviene unas breves reflexiones sobre dónde se encuentra la lucha por restablecer la democracia en nuestro país.

  1. ¿A qué nos enfrentamos?

A una dictadura militar de nuevo cuño, inspirada en el modelo cubano, que controla porciones crecientes de la economía y domina espacios decisivos del Estado para asegurar sus intereses. Se ampara detrás de una presidencia civil cobijada en una retórica “revolucionaria” en procura de legitimidad.

Fortalezas:

- Control de las armas y el ejercicio de la represión de la protesta sin cortapisas legales;

- Un menjurje ideológico fascistoide que combina invocaciones patrioteras antiimperialistas con consignas comunistas para “justificar” y “absolver” sus desmanes contra la población;

- Manejo discrecional de los recursos financieros del Estado sin transparencia ni rendición de cuentas;

- Instrumentación de mecanismos de control social a través de políticas clientelares (CLAP);

- Control del aparato del Estado, que ahora busca coronar con una ANC fraudulenta para reemplazar a la Asamblea Nacional y cambiar la constitución;

- Control de los medios de comunicación;

- Anuencia de un poder judicial que “valida” sus actuaciones inconstitucionales;

- Apoyo financiero de China y de Rusia;

- Tutelaje de Cuba en la instrumentación de tecnologías experimentadas de control y represión.

Debilidades:

- Pérdida de legitimidad, credibilidad y apoyo en la gran mayoría de la población ante agravamiento de la situación nacional, denuncias de enriquecimiento ilícito y la violación del orden constitucional;

- Pérdida de legitimidad internacional y reducción drástica de aliados, por iguales razones;

- Rechazo político mayoritario de las principales figuras de gobierno;

- Sanciones financieras y personales de parte de EE.UU. y amenaza de sanciones por parte de otros países, ante denuncias de corrupción y violación de los derechos humanos;

- Intereses creados y grillos ideológicos que impiden rectificar políticas para conjurar la crisis social;

- Cambios en el mercado petrolero internacional y reducción del ingreso por exportación de crudo que dificultan sostener sus políticas clientelares;

- Rivalidades entre agrupaciones mafiosas (militares y/o civiles) que controlan el poder;

- Alto costo político de la represión y de los arrebatos ejecutados para mantenerse en el poder, dada la insostenibilidad del modelo político-económico a futuro;

- El lastre de una ANC rechazada internacionalmente por encarnar la quiebra del orden constitucional.

  1. ¿Con qué contamos?

Un liderazgo democrático dividido y desorientado sobre cómo reaccionar ante lo ocurrido en las regionales. Un pueblo desalentado que, ante la falta de claridad sobre cómo superar sus terribles penurias, ha retirado parte de su confianza a la MUD y se hace vulnerable a la manipulación clientelar.

Fortalezas:

- La convicción democrática mayoritaria del pueblo venezolano;

- Una Asamblea Nacional en el que las fuerzas democráticas son clara mayoría;

- El apego al orden constitucional y la invocación del Estado de Derecho;

- Apoyo internacional a la restitución de la democracia;

- Apoyo de profesionales calificados con propuestas de cómo superar la presente crisis;

Debilidades:

- Poco arraigo organizativo en los sectores populares;

- Rivalidades subalternas de liderazgo y entre partidos;

- Ausencia de visión compartida acerca de los grandes temas referentes al país que queremos;

- Visión inmediatista del liderazgo político;

- Poca presencia en los medios de comunicación;

- Inhabilitación política y/o presidio de los líderes más populares;

- Poca capacidad de contrarrestar acción fraudulenta del régimen en procesos comiciales.

  1. Reflexiones: la batalla en el campo de la legitimidad

El proyecto militar es inviable y habrá de implosionar en un futuro no muy lejano. No obstante, ha exhibido una sorprendente capacidad de aferrarse al poder trucando procesos electorales, controlando sus bases de apoyo con prácticas clientelares y reprimiendo manifestaciones en contra, políticas dirigidas desde Cuba. Pero para mantenerlas, requiere desesperadamente de aires de legitimidad. Por ello ha sido gravísima la juramentación de gobernadores de oposición ante la ANC, obsequiándoles esa legitimidad. Las elecciones municipales son, para Maduro, otro ardid en su búsqueda. Estas elecciones, estarán sujetas a similares marramuncias que las anteriores, dificultando el triunfo de las fuerzas democráticas, a menos que puedan movilizar masivamente sus partidarios. La dirigencia de la MUD debe preguntarse si ello es factible, dado el escaso tiempo de preparación y el fardo representado por el revés regional.

Ante la baja probabilidad de que puedan remontarse las trampas, es previsible que la participación de los partidos opositores en estos comicios termine por conferirle mayor legitimidad al fascismo, desconcertando aún más a la población y desarmando la presión internacional. Éstas son dos fortalezas centrales a las fuerzas democráticas que no deben ser expuestas a tal deterioro. Pero no se trata de simplemente abstenerse de participar, sino de hacer una campaña agresiva de denuncia de las violaciones a la soberanía popular por parte del CNE y de la oligarquía militar-civil al montar comicios trucados. A la par, continuar con la crítica de las políticas de gobierno, causantes de la hiperinflación y del consecuente empobrecimiento de los venezolanos, en el marco de una narrativa que señale de manera clara y concisa que un nuevo gobierno tiene cómo sacar a Venezuela de esta terrible crisis.

Esta no es una postura anti-electoral. Al contrario, con elecciones presidenciales en el horizonte posible se requieren todos los esfuerzos para que éstas se realicen en condiciones que permitan un triunfo arrollador de la democracia. Y ello obliga a acumular las fuerzas que obliguen al fascismo a ceder. Es menester movilizar a la población en torno a una postura que no transija con el secuestro progresivo de los derechos ciudadanos, para capitalizar nuestra legitimidad en fuerza. Por lo mismo, las acciones de las fuerzas democráticas deben tener por objeto la deslegitimación de la oligarquía militar-civil, para minar sus fuerzas. No tiene nada que ofrecerle al país que no sea más miseria, represión y latrocinio. El zarpazo del TSJ fascista de pretender anular la inmunidad parlamentaria de Freddy Guevara es muestra de la desesperación en que se encuentra. Es una señal de debilidad. No pueden ni deben triunfar.

Economista, profesor de la UCV.

humgarl@gmail.com

 5 min


Hace varias semanas la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela celebró su LXXX Aniversario, ya que el 13 de octubre de 1937 por disposición del ciudadano Presidente de la República General Eleazar López Contreras, se funda la Escuela Superior de Agricultura y Zootecnia, adscrita al Ministerio de Agricultura y Cría, cuyo campus inicial estaba ubicado en la Hacienda Sosa, en El Valle, aledaña a la ciudad de Caracas.

A causa del crecimiento de la ciudad capital y la presión de su expansión hacia el sur, la sede de la escuela es trasladada a Maracay en el año 1940, ubicándose el nuevo campus en las Haciendas El Limón y La Trinidad. En 1945 su funcionamiento es adscrito a la UCV y se denomina Facultad de Ingeniería Agronómica; casi en seguida, en el año 1948, la naciente facultad pasa a formar parte de la administración de la universidad. En 1952 se denomina Facultad de Agricultura y en 1958 se identifica como Facultad de Agronomía, nombre que ha perdurado hasta los momentos actuales. Desde esa época han ocurrido algunas revisiones de pensum, reorganización de institutos y departamentos, fundación de estaciones experimentales en diversos lugares del país, creación de estudios de posgrado y otros cambios, que definen la actual fisonomía de la institución.

Por supuesto, en la nueva escuela de estudios superiores de agronomía había un gran déficit de profesores, ya que antes de su fundación pocos estudiantes venezolanos siguieron estos estudios en otros países donde se ofrecía esta carrera a nivel universitario, y no todos ellos, al regresar graduados, tuvieron la intención de dedicarse a la docencia y a la investigación en las ciencias agronómicas, actividades que marcaban las responsabilidades fundamentales de estos profesores. Ante esta ausencia de personal docente y aprovechando la inestabilidad política y social de los países europeos debido a los acontecimientos de la II Guerra Mundial, una gran cantidad de los cargos vacantes de la naciente escuela fueron ocupados con la contratación de profesionales de estos países, principalmente de Alemania, Italia, Hungría, y España. Posteriormente, a ellos se fueron anexando profesionales de países latinoamericanos, principalmente de Chile, Colombia, Perú y Argentina, en los cuales los estudios agronómicos de nivel universitario tenían una dilatada tradición.

Así comenzó a evolucionar nuestra querida Facultad de Agronomía, de cuya historia muchos de los que están leyendo estas notas han sido protagonistas, han permanecido por años en sus aulas y laboratorios, han recorrido sus jardines y pasillos; otros finalizaron la academia y frecuentemente o eventualmente son visitantes por placer o porque buscan alguna información u orientación profesional. En lo personal he estado ligado a la facultad desde 1960, cuando llegué a comenzar mis estudios, mi formación universitaria, disfrutando de unos años inolvidables por lo aprendido y por la convivencia con compañeros estudiantes, profesores, empleados y obreros, entre quienes existía una increíble camaradería. Al terminar los estudios he seguido ligado a la institución como profesor y como asiduo visitante.

Esta vivencia de la mayor parte de la historia de la facultad (57 años), me ha permitido reconocer la importancia que en su desarrollo han tenido tantos profesores venidos de otros países, pero en especial los italianos. Éstos se destacan por su elevado número en comparación con los demás, por su dedicación, por su simpatía, por su trato respetuoso con todos los integrantes de la comunidad universitaria. En tal sentido, presento brevemente a algunos de sus representantes que recuerdo:

Bruno Mazzani en el Departamento de Agronomía; Gino Malagutti y Giovanna Ferrari en Botánica; lo que llamábamos la mafia italiana de topografía integrada por Ubaldo Selleri, Raúl Taffarelli y Buzzy; Massimo Corrente en Química; otros como Celestino Bonfanti quien modernizó la biblioteca de la facultad y Dora Micheletti de Zerpa quien fue la primera egresada en la historia de la facultad y se desempeñó como profesora de genética, no nacieron en Italia pero por sus venas corría la sangre italiana; finalmente Mauricio Riccelli, nacido en Italia pero graduado en nuestra facultad, se desempeñó como profesor de genética.

Hay otros tres italianos que han tenido una interesante participación en lo que es la educación superior en agricultura en Venezuela, poco conocidos por muchas de las personas egresadas de la facultad, que son el Dr. Girolamo Azzi, el Dr. Augusto Bonazzi y el Ingeniero Agrónomo Domenico Milano. El primero recordado por muy pocos, el segundo por algunos, pero el tercero es casi un desconocido. Veamos:

Comencemos con el Ingeniero Agrónomo Domenico Milano: Durante las guerras de la independencia venezolana un militar italiano de nombre Carlo Luigi Castelli, conocido como Carlos Luis Casteli, el año 1815 conoció al Libertador Simón Bolívar en Haití, por quien sentía una gran admiración, uniéndose al ejército patriota. Participó en la Batalla de Carabobo en 1921 y mantuvo una gran amistad con el Libertador hasta su muerte en 1830. Por esa amistad con Bolívar, fue molestado, perseguido, amenazado, lo que forzó su regreso a Italia. A los pocos años fue enviado de nuevo a Venezuela pero ahora como diplomático, en virtud de lo cual, organizó la primera inmigración masiva de ciudadanos italianos hacia nuestro país (aproximadamente 300 personas). Estos voluntarios salieron de Italia y aún muy cerca de las costas itálicas el barco se hundió, por lo que la mayoría de los viajeros seleccionados rehusaron continuar el viaje en otra embarcación, y en el grupo que decidió venir, llegó a Venezuela el Ingeniero Agrónomo Domenico Milano. Debido a la ausencia de los estudios agronómicos en el país y ante tantos recursos que pudieran ser importantes para la actividad agrícola, el Ingeniero Milano funda los primeros “estudios agronómicos superiores” de Venezuela con el establecimiento de la Escuela Normal de Agricultura por la Diputación Provincial de Caracas el 9 de diciembre de 1843. Algunas personas consideran que este instituto fue el precursor de la actual Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela.

Continuemos con el Dr. Augusto Bonazzi: Nació en Roma en 1890 y murió en Caracas en 1974. Se graduó de Doctor en Ciencias Agrícolas y en Química en 1910, y desde 1911 se vino a trabajar como investigador en la Estación Agrícola Experimental de Wooster en Ohio, USA, en el área de tecnología y biología de suelos. De allí pasó a Cuba como investigador en la Estación Experimental de Caña de Azúcar de la American Sugar Co. Luego pasó a Venezuela, en 1937, como investigador del Laboratorio de Química de la Estación Experimental de El Valle, adscrita al Ministerio de Agricultura y Cría, donde llegó a ser Director del Servicio de Investigaciones del ministerio. Estando en esta posición, fue propulsor de la creación de la Escuela Superior de Agricultura y Zootecnia, embrión de la actual Facultad de Agronomía de la UCV, donde fungió como profesor de varias asignaturas. Fue profesor de química en la Facultad de Farmacia y en 1958 pasó a la Escuela de Química al fundarse la Facultad de Ciencias. Mantuvo relación estrecha con pedólogos y edafólogos de la Facultad de Agronomía.

Finalmente, Girolamo Azzi: Científico nacido en Imola, Italia el año 1885 y fallecido en 1969, fue un pionero de la ecología mundial y de lo que se denominó ecología agraria, en la cual definió la unidad clima-suelo para estudiar el efecto del entorno sobre el crecimiento de las plantas, o cómo las plantas reaccionan a los cambios “ecológicos” del entorno. Hablaba varios idiomas, lo que le permitió viajar por el mundo promoviendo sus estudios sobre ecología y organizando cursos universitarios en esta materia. En uno de sus viajes a América permaneció en Venezuela por un período de tiempo considerable, participando como profesor de ecología en la Facultad de Agronomía y publicando en 1947, por medio del MAC, su versión española del libro Ecología Agrícola.

Cuando en 1960 llegué a Maracay a iniciar mis estudios de agronomía en la facultad, encontré en la librería el libro Ecología Agrícola de Girolamo Azzi, el cual por el interés que tenía y lo barato de la obra (creo que su precio era Bs. 3,00) lo compré. En una oportunidad, trabajando como ingeniero con personas egresadas de la facultad, pero que comenzaron sus estudios desde el campus de El Valle en Caracas, hice el comentario del libro en cuestión y una de esas personas me relató una anécdota de Girolamo Azzi, quien había sido su profesor de ecología. La anécdota en cuestión ocurrió en la primera clase del curso, y aunque parezca contradictorio, era para motivar a la audiencia, ya que con el español con acento italiano del profesor, lo que expresó al comienzo de la clase sonaría más o menos de la siguiente manera: “La ecoloyía e la ciencia con la quale e sin la quale, tutto sigue iquale”.

Noviembre de 2017

 6 min


Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 126

Si algo parece caracterizarnos a los venezolanos es la cultura del relativismo con que asumimos algunos comportamientos que por su naturaleza no admiten interpretaciones relativas. Es así como a la justicia, los principios y valores que por nuestra cultura y nuestra constitución hemos libremente aceptado como buenas y normativas para que funcionemos como sociedad moderna, de acuerdo a las circunstancias, las cumplimos más o menos. Y esta conducta venía sucediendo mucho antes de que se instalara el chavismo en el poder.

Desde que estos, por la vía democrática y constitucional se hicieron del poder, no han cesado de interpretar y forzar las leyes y la constitución que ellos mismos se dieron siempre a su favor. Esta característica se exponenció cuando la oposición democrática decidió no asitir a las elecciones parlamentarias de diciembre del año 2005. Con todo el poder legislativo a su favor, eleboraron cualquier cantidad de leyes y decretos por via habilitante y de estados de emergencias declarados de manera permanente desde la tragedia de Vargas en diciembre de 1999 para violar o torcer postulados constitucionales que limitaban sus aspiraciones de tener el control absoluto y para siempre del poder.

No solo se perdió el estado de derecho,sino que se ha sumido a la sociedad venezolana en un limbo jurídico donde todo depende de lo que decida un juez de acuerdo a su ética y moral bolivariana roja rojita. De tal manera que lo que ya era la costumbre relativista del venezolano, ahora se ha exponenciado a unos niveles donde hasta la relatividad de lo justo ha cedido espacio a lo que simplemente, a nuestro criterio, conviene hacer, sin que medien principios, valores o ética alguna.

Quizás eso pueda explicar el comportamiento contradictorio y errático de los partidos y los dirigentes de la oposición democrática frente a los últimos eventos electorales ordenados por el régimen en un proceso de fraude electoral continuado que, como fraude al fin, no admite interpretación relativa alguna ¿O es que hay fraudes buenos y fraudes malos?.

La excusa de asitir a las elecciones de gobernadores en condiciones fraudulentas que ya eran evidentes, además de la creencia de que se podrían ganar la mayoría de ellas, también era para demostrarle, una vez más, a la comunidad internacional que las elecciones eran fraudulentas, hecho que fue suficientemente demostrado una vez concluido el evento electoral.

Pero aquí es donde viene la pregunta capital ¿Si el proceso fue fraudulento, lo correcto no era denunciarlo y exigir su completa anulación y repetición ante el CNE, así el fraude haya sido en una sola mesa de votación o algunas pocas de ellas? ¿En los estados que ganó la oposición no hubo fraude? Si no fue así, como en efecto lo fue ¿No deberían igualmente anular los resultados y repetir las elecciones? ¿O en esos estados no aplica porque los ganó la oposición, entonces es un fraude bueno?. Estas preguntas deben de estar haciédoselas la comunidad internacional, la cual seguramente no entiende lo del fraude bueno y el fraude malo.

De manera expresa, y para maximizar el éxito fraudulento de las regionales, el régimen ordena la realización para diciembre de elecciones municipales (que si estaban previstas en la Constitución) pero sólo de alcaldes omitiendo los concejales, como omitieron tambien los diputados estadales en las pasadas regionales, lo que ya es una nueva violación constitucional, y entonces, nuevamente, los partidos de la oposición caen en el falso dilema de asistir o no a esas elecciones con los mismos fraudes cantados ya por el CNE y el régimen.

Hasta ahora cuatro partidos “mayoritarios” manifestaron que no participaran, pero otros dos han inscritos candidatos porque los “espacios hay que defenderlos”. Esto no solo ha dividido a la oposición democrática, para beneplácito del régimen, sino tambien ha dividido a la sociedad opositora democrática venezolana entre los que no aceptan el fraude por principios y los que creen que hay que hacer lo que conviene. En estas condiciones la estabilidad del régimen está garantizada por mucho tiempo.

@lesterllopezo

03/11/17

 3 min


El resultado de los comicios para elegir gobernadores el 15 de octubre no fue consistente con el ambiente mayoritario de rechazo al Gobierno, su proyecto y su gestión, así lo pronosticaba el sentir ciudadano y la Demoscopia. La expectativa general apuntaba a una clara victoria opositora.

El régimen presionado por el deslave de su legitimidad democrática y por evaluar que estaban en un momento favorable luego del fin de las protestas de calle decidió a convocar los comicios regionales.

Fiel a su vocación y a su acción dictatorial se preparó para ganarlas sí o sí. A mediados de año Maduro al referirse a las suspendidas elecciones manifestó: “habrá elecciones cuando el PSUV las pueda ganar”. Más claro imposible.

El CNE integrado por las mismas personas ya no es el mismo, antes del 2016 no era un árbitro confiable, pero su acción irregular se limitaba a prohijar el enorme peculado de uso que cometía el chavismo en cada proceso electoral. Desde el 2016 ha cruzado todas las líneas rojas posibles convirtiéndose en un impedimento al ejercicio libre del voto y en organizador de fraudes electorales. Eso ocurrió con el secuestro del revocatorio, la suspensión arbitraria de los comicios regionales y municipales, la Prostituyente y el proceso del 15 de octubre. La conclusión obvia ante lo ocurrido es que con éste CNE u otro integrado de la misma manera no habrá elecciones justas, libres y democráticas.

Lo anterior no exime a la MUD de los errores cometidos en el proceso, que fueron varios: subestimación del contendor, exceso de confianza en la votación espontanea, retroceso en la calidad del operativo para cuidar los votos y la incapacidad para transformar los comicios en plebiscitarios. Esos errores no fueron determinantes, pero incidieron en los resultados.

Creo que las fuerzas democráticas no pueden tener una visión estática ante los procesos electorales convocados por régimen; lo ocurrido desde el 2016 demuestra que no es indiscutible participar en elecciones porque sí - esto no cuestiona la vocación democrática de la oposición, ni la ruta electoral - , solo recomienda la flexibilidad necesaria ante un panorama complejo. Lo pertinente es siempre considerar qué es lo más conviene a los efectos de debilitar al régimen.

Ante la inconstitucional constituyente chavista procedía no participar para contribuir a deslegitimarla. Eso fue lo que se hizo y el parapeto nació sin respaldo y condenada por la Comunidad Internacional. Se decidió participar, con reparos, en los comicios regionales porque eran constitucionales - es verdad que el oficialismo obtuvo una victoria política que trasciende las posiciones alcanzadas y puede tener efectos prolongados por los problemas generados en la unidad y en la perversión del voto - sin embargo, la misma carece de legitimidad porque fue un proceso fraudulento y es aquí donde está la ganancia opositora.

El Gobierno diseña una guerra relámpago para terminar de copar los espacios de poder y consecuente con la máxima de que el fin justifica los medios convoca para el 10 de diciembre a elegir alcaldes sin que medien las condiciones mínimas, incluso son peores que las de octubre.

Creo que es correcto no acudir al proceso, no están dadas las garantías de justicia, libertad y competitividad que debe tener todo proceso electoral de acuerdo a la Constitución vigente.

Sobran argumentos y evidencias para construir un discurso denunciando el proceso y para justificar el llamado a la abstención. La propia reacción de Maduro el lunes 30 al anuncio de PJ, VP y AD de no concurrir a los comicios de diciembre corrobora la justeza de la decisión.

No participar no significa la parálisis de las fuerzas democráticas. Es el momento de embarcarse en una campaña por la restitución del derecho libre y secreto del voto y por el cambio del CNE. La coincidencia de las fuerzas opositoras en lo arriba propuesto y la apertura de un debate riguroso y fraterno puede ser el camino para reconstruir la unidad que demanda la situación.

Caracas, 31 de octubre de 2017

 3 min


Con voz propia

Iniciamos noviembre registrado en la historia como mes de golpe, contra golpe, auto golpe...magnicidio. De esas calificaciones fue protagonista, víctima y hasta cómplice Acción Democrática (AD). Para añadidura, el actual régimen va en retroceso al entregarse al imperialismo, ahora ruso y chino.

Producto de intentos golpistas del 4 de febrero y 27 de noviembre 1992 es este desgobierno de orientación castro comunista. Pertinente recordar qué asonadas provocaron, después de El Porteñazo (2 junio 1962), más muertos: se habla de unos 300 y centenares de heridos. Entre víctimas fatales del 4F figuró niña de 9 años. Recibió una bala de FAL en la cabeza cuando los subversivos atacaban el Palacio de Miraflores.

Magnicidio destacaba como motivo de insurrección, según acuerdo propuesto al Parlamento del cual formaba parte el radical del oportunismo Aristóbulo Istúriz. Lo frustró el senador vitalicio Rafael Caldera quien, en afán de volver a Presidencia de la República justificó la insurgencia al señalar que "respondía a una crisis más profunda de la democracia y sus instituciones".

En la disputa oportunista -hoy de grosera vigencia- Fidel Castro “embargado por una profunda preocupación”, envió telegrama de solidaridad con su homólogo Carlos Andrés Pérez.

Un 13 de noviembre 1953 fue asesinado el Comandante Carlos Delgado-Chalbaud Presidente Junta Militar de Gobierno.

Siguiendo la historia las Fuerzas Armadas, estas asumieron el 24 de noviembre 1948 golpe contra Rómulo Gallegos, electo con 74,4% de votos, ejercidos por primera vez en siglo XX en forma universal, directa y secreta. Justificaron el derrocamiento en el sectarismo adeco en la Administración Pública.

Acusaban el saboteo de manifestaciones opositoras que llegaron a las agresiones físicas; milicias partidistas armadas e intentos de conquistar adeptos en Ejército. Había descontento por penetración de adecos en institución castrense.

Hace años, el 30 de noviembre 1952, la Junta de Gobierno presidida por el civil Germán Suárez Flamerich, que obedecía a intereses de Pérez Jiménez, llamó a elecciones para elegir Asamblea Nacional Constituyente que debía sancionar nueva Carta Magna y dar fin al gobierno transitorio.

Pero cuando los primeros resultados mostraron que el partido Unión Republicana Democrática dirigido por Jóvito Villalba iba a ganarlas, Pérez Jiménez arremetió con el fraude.

Entonces AD estaba inhabilitado y su dirigencia llamó a la abstención, pero se impuso voluntad del pueblo y la desatendió.

Evidente el propósito pérezjimenista: consolidarse como Presidente para el período 1953-1958. Ordenó a miembros del Consejo Electoral que acomodaran los resultados a favor del partido oficial.

No obstante, a diferencia del organismo de este siglo, no era corrupto y renunciaron 11 de los 15 miembros. El régimen designó otros.

Posición comprometedora la de AD que hoy conduce Henry Ramos Allup. Se manifiesta en legitimación de la fraudulenta Constituyente con juramentación de sus 4 gobernadores electos en proceso de primarias “fríamente aprovechados”. Sin escrúpulos, candidatos a gobernadores sostenían que debían trabajar con la ilegitima Constituyente por el bien del país.

Gobernadora del Táchira, Laidy Gómez, convertida en vocera de sus compañeros de juramento, dijo que lo volvería a realizar. Más, saltó talanquera de AD al afirmar que sí votará en elecciones de alcaldes, a realizarse en diciembre.

"Evidentemente que si sus partidos no les aprueban tarjetas ellos conseguirán la manera de inscribirse con otros partidos", dijo en Entrevista Venevisión.

A un mes del nuevo año, necesario es reivindicar el liderazgo para alcanzar la ansiada paz por vía franca.

Al MARGEN. En su agenda de Fiscal en exilio, Luisa Ortega Díaz debería tener en carpeta las revelaciones del narco Walid Makled. Este aseguró tener fortuna superior a $ 1.200 millones, por sobornos a generales de la FFAA y funcionarios del régimen.

jordanalberto18@yahoo.com.

 2 min


La muerte de la MUD implosiona a un grupo de operadores políticos inciertos, que se auto-creyeron líderes y ni siquiera sirven como operadores para comprender la complejidad y la refutabilidad del sistema político venezolano, que hoy se expresa por la vía de la guerra civil. Guerra civil que se instaura desde el 4 de noviembre de 2016 cuando el bestiario apoya la definición desde el régimen de la oposición política como enemigo. Si no fueron capaces de comprender su condición de enemigo, mucho menos pueden ser capaces de asimilar el destrozo del caudal político de 2016 en menos de un año.

La muerte de la MUD deja claro, entonces, que la conmoción exponencial de esta masa de inexpertos activistas, dados a la comunicación política, la especulación y la insana participación de recursos cuantitativos terminaron de no comprender que un líder es líder, y sólo líder, cuando amarrado a la epísteme accionando la doxa puede ejercer autorictas para conducir acciones políticas con motivo, dirección y sentido. La muerte de la MUD sirve para que este activismo desenfrenado, miope para comprender al bestiario militarista, termine por planificar y acelerar un proceso de auto-corrección que muestre su convicción para el inmediato devenir político.

La muerte de MUD será útil para que el grupo de activistas que hoy aprecia las maromas y un híper-activismo del Poder Ejecutivo empiece a tener control de la variable tiempo, le importe la historia mediata e inmediata del sistema político y, sobre todo, recurra a la Antropología, a la Sociología, a la Historia, pero fundamentalmente a la Ética Aplicada. La muerte de la MUD impone, obliga a que los hasta ahora activistas enfrenten a los ciudadanos que mal guiaron, que hoy les reclaman coraje cívico, responsabilidad direccional y ética política para preparar el cuerpo de acciones que, necesariamente, descubran al bestiario autocrático-militarista, la desgraciada guerra civil en la cual mantienen a una sociedad ahogada con la miseria y el hambre, así como también un supuesto liderazgo con ambiciones pequeñas, sin sentido de la historia y sin conciencia del impacto de sus acciones en el inmediato futuro.

Una consecuencia deseable y deseada después del 15-O es la reflexión y la planificación necesaria en las fuerzas democráticas, lo cual sugiere el conocimiento del ambiente político real que deviene, a su vez, del análisis sistemático de la política doméstica, la política de gobierno, la política electoral, la política económica, la política internacional y el entorno interno militar. Este último tiene especial importancia habida cuenta que el socialismo a juro devenido en autocracia militarista y en gobierno del partido político en armas propuso tal grado de deformación y depravación política, que llama a quienes responsablemente decidan reavivar las fuerzas democráticas a un permanente y sistemático estudio y seguimiento, a fin de la definición de vectores de acción, acciones políticas oportunas y conductas del sujeto democrático para mostrar fuelle político, decisión democrática y resultados que terminen por avalar la fuerza democrática en la recuperación del sistema político venezolano.

Este reto, el de forjar vectores de acción y acciones políticas oportunas, tendrá que enfrentar la miserable guerra civil que ha impuesto el régimen, en el cual Nicolás Maduro preside junto a Vladimir Padrino el Poder Ejecutivo. Indudablemente, la organización de las fuerzas democráticas, desde quienes la dirijan hasta las organizaciones sociales de masa que participen deberán tener en consideración como extremo, el empleo de la fuerza y las bocas de fuego por quienes han traicionado su responsabilidad de responder por la defensa del Estado-Nación.

El esfuerzo de quienes emerjan de este colapso político tendrá que ser único. Por único deberá entenderse que se amarrarán a la ciencia, definirán la estructura política, construirán paulatina y progresivamente a los hombres y mujeres que -con gran sentido de la responsabilidad- y con el instrumento del Ambiente Político Real irán paso a paso ganando confianza en las acciones, compartiendo la realidad de la complejidad y refutabilidad de la política, se vacunarán contra el facilismo y al final comprenderán qué es lo que significa la palabra líder.

El líder frente al Ambiente Político Real de guerra civil que vive Venezuela tiene que accionar como prohombre, que incluye a hombres y mujeres, donde la cualidad fundamental tiene que ser la ética y el objetivo único contener y derrotar a un proyecto primitivo, militarista que ahoga a Venezuela en una situación de regresión, causándole al país el más grave dolor. Este dolor que hoy aterra al venezolano muestra la miseria de la pobreza, el fracaso de la economía, la violación de las leyes en especial la Constitución y que se manifiesta como un enorme desaliento, los líderes tendrán que transformarlo en una oportunidad. Oportunidad como posibilidad, como coincidencia, como buena ocasión para que con el esfuerzo y la inteligencia de los venezolanos demócratas de bien, entrompemos la muerte de la MUD como el inicio de la reconquista de la democracia.

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 31 de octubre de 2017

 4 min


Los venezolanos que queremos un cambio debemos seguir luchando por encima de las dificultades en todos los terrenos, incluyendo el electoral. Cada quien en lo suyo, es decir, con su visión y misión pero todos juntos, teniendo como objetivo el cambio urgente que reclama el país. Nuestras propuestas deben ser amplias para abrir nuevos caminos y trazar el rumbo que nos llevará a salir de este desastre.

La unidad nacional debe ser mucho más que una alianza de partidos. Se necesita hacer un gran pacto social con toda la sociedad democrática, con líderes políticos pero sobretodo con líderes sociales que tomen como bandera y compromiso, la necesidad de buscar, por medio de la protesta y la presión ciudadana, solución a la crisis humanitaria de falta de alimentos y medicinas que sufre el pueblo venezolano.

Debemos denunciar el vínculo existente entre la corrupción política de la cleptocracia madurista y la violación sistemática de los derechos humanos en áreas tan sensibles como alimentación, salud, servicios públicos y seguridad.

Por todo esto, no podemos reconocer la ilegal asamblea constituyente de Maduro y tampoco convalidar elecciones que se realicen sin haber cambiado completamente al actual CNE y que garanticen comicios libres y justos con observación internacional calificada e imparcial, sin perseguidos, presos políticos ni inhabilitados.

Hay que seguir luchando en todos los espacios, siempre por la vía democrática y pacífica, con dignidad, perseverancia y de manera descentralizada. Para ello es indispensable conservar y reforzar el valioso apoyo internacional que hemos conseguido entre todos.

La unidad debe fortalecerse con toda la participación posible, con una relación transparente, igualitaria, respetuosa y constructiva, que permita tomar decisiones claras y efectivas con amplitud para facilitar así el diálogo entre los que formamos parte de la alternativa democrática. A pesar de nuestras diferencias, debemos mantener los puentes necesarios para reencontrarnos en las horas decisivas que vienen.

Sobre todo, tenemos que escoger en primarias a nuestro abanderado presidencial en las próximas elecciones que deben realizarse en 2018. Para ello, como hemos dicho, hay que exigir con la presión internacional, las condiciones y garantías indispensables para la realización de elecciones transparentes, libres y con toda la legalidad, para iniciar desde allí el cambio de presidente y con ello la necesaria transición, que requiere de un acuerdo de gobernanza y gobernabilidad para superar la emergencia económica y social que padecemos.

31 de octubre de 2017

www.carlostablante.com

@TablanteOficial

carlostablanteoficial@gmail.com

 1 min