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Opinión

I.

Los cambios tecnológicos se dan en el marco de un proceso de “destrucción creativa”, popularizado en la primera mitad del siglo pasado por Joseph Shumpeter para describir la confrontación entre lo nuevo y lo viejo, advirtiendo que las transformaciones, a la vez que asoman espacios distintos y oportunidades inéditas, provocan reacomodos y desacomodos significativos en la sociedad, cuyos beneficios y pérdidas se reparten de manera asimétrica entre los diferentes países, sectores y grupos sociales.

En la actualidad están cobrando forma un tsunami tecnológico en el ámbito del trabajo gracias a la automatización resultante de la fusión de la robótica, las tecnologías de la información y la inteligencia artificial. Así, los empleos rutinarios y repetitivos vienen siendo suplantados, como también empiezan a serlo aquellos que son más sofisticados y que por tanto requieren un alto nivel profesional, en áreas tales como la medicina, el derecho o la ingeniería.

En este sentido, diversos estudios señalan que más de la mitad de los empleos actualmente existentes en los países de la OECD se encuentran en riesgo de desaparecer, mientras que en China se habla hasta de un 77 por ciento de ellos. Los entendidos en el asunto pronostican mutaciones radicales en la naturaleza del trabajo, llegando a afirmar, incluso, que las empresas deberán tener que definir una nueva relación entre humanos y robots, en la que los dos trabajen juntos, en vez de convertirse en meros sustitutos del otro.

II.

En los últimos años se ha venido discutiendo la Renta Básica, una profunda propuesta de reforma económica y social. Es quizás, según algunos de sus partidarios más fervientes, el proyecto de reforma más importante desde la creación del estado de bienestar social.

La Renta Básica es definida como “un ingreso pagado por el Estado, como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quien conviva”. Y se define por cuatro criterios, a saber, incondicional, universal, individual y suficiente para garantizar una existencia digna y la participación en la sociedad.

En particular, se argumenta que la renta básica permite hacer frente a los problemas cíclicos de la economía, el envejecimiento de la población y, de manera muy relevante a la creciente robotización del trabajo en todos los sectores productivos.

Así, en Finlandia han diseñado un programa piloto dirigido a una muestra de ciudadanos desempleados comprendidos entre los 25 y 58 años de edad, consistente en concederles durante dos años un pago de 560 euros al mes libres de impuestos. Se trata de un experimento armado sobre la hipótesis de que es una manera de rediseñar, conforme a las actuales circunstancias, el sistema de seguridad social finlandés, tomando en cuenta las mutaciones del mercado laboral, en gran medida derivadas de la robotización del trabajo.

III.

Seguramente, entre nosotros este tema resulta poco menos que esotérico. La coyuntura nos asfixia y no nos deja tiempo para asomarnos a las transformaciones de gran calado que, si bien tiene su centro de gravedad en otras partes, tendrán (están empezando a tener) repercusiones que nos afectan. No es, pues, un tema que debiera resultarnos extraño. Al contrario, es asunto en el que debiéramos poner el ojo, experiencias que debiéramos, no imitar, sino estudiar y evaluar, para que no nos tome desprevenido.

HARINA DE OTRO COSTAL

Es un secreto a voces que el Gobierno no desea celebrar ningún tipo de elección, una certeza estadística que no podría ganar ninguna y una excusa política decir, como lo hacen varios dirigentes oficialistas, que no son prioritarias ni convenientes en este momento para el país.

Como quiera que sea, el CNE se ha plegado a las conveniencias del Gobierno, haciendo a un lado sus obligaciones. Así, de la misma manera como suspendió el referendo revocatorio, acatando decisiones de tribunales regionales sin competencia en estos asuntos y postergó las elecciones regionales pautadas para el pasado mes de diciembre, ahora las condiciona a un proceso de renovación de los partidos, conforme a requisitos (fechas, tiempos, ubicación de los sitios de registro y paremos de contar), que traban la posibilidad de efectuarlas, desconociendo, de acuerdo al señalamiento de muchas organizaciones, el CNE privilegia indebidamente un proceso administrativo por encima del ejercicio de los derechos políticos, ignorando, por ejemplo, que en el año 2006 los procesos de carácter administrativo fueron diferidos a fin de hacer posibles los procesos electorales que tocaba llevar a cabo en el año mencionado.

En fin, la democracia se nos disuelve. La vida política venezolana transcurre con prescindencia de la opinión de la gente. El Gobierno no la requiere para gobernar.

El Nacional, miércoles 15 de febrero de 2017

 3 min


Rafael S. Mujica Castillo

Cada vez que alguien plantea la necesidad de que un demócrata debe ser un auténtico dialogante en la búsqueda de soluciones a los diversos problemas que se le presentan en el día a día, sin lugar a dudas, que dicho planteamiento, es digno de nuestro mayor respaldo, pero adviértase que nos estamos refiriendo al diálogo, en la dinámica de un sistema político democrático.

Situación totalmente diferente es la que se nos plantea ante un régimen dictatorial como el existente actualmente en nuestro país, ante el cual, el diálogo termina siendo un mecanismo democrático de resultados insustanciales, insuficientes para lograr la resolución de los más acuciantes problemas de la población en general, sean éstos de cualquier orden.

Es por ello que frente a una dictadura cruel como la presente, se impone asumir su enfrentamiento al menos en esta etapa en que nos encontramos, no con insustanciales diálogos; preciso es la implementación de una estrategia diseñada con una visión dialéctica acerca de los desempeños de los principales actores del diario acontecer, llámeseles gobierno-oposición, entendiendo por oposición un universo mucho más allá de los necesarios partidos políticos, universo donde es fundamental considerar las actuaciones y aportes que pueden brindar los ciudadanos, principales víctimas de las tropelías del régimen.

Ante lo anteriormente expuesto y tomando en consideración, que de momento y no sabemos por cuanto tiempo, la realización de procesos electorales significativos para el grueso de la población están a merced de lo determinado por el régimen, más allá de lo contemplado en el marco jurídico, y asumiendo que por su naturaleza y resultados aportados, la coalición fundamentalmente de partidos políticos opositores denominada MUD, pierde su pertinencia electoral, al menos por un lapso indeterminado, y sobre todo se debe entender que una posible convocatoria a elecciones regionales y/o municipales no está contemplado como una prioridad por parte de la población en general, tal como sí lo está el cambio de conducción política del país.

Respecto a la posibilidad de propiciar un llamado a elecciones regionales y/o municipales, -aunque las mismas ya han sido ilegalmente desestimadas por el régimen- por parte de algunos sectores de la oposición, aún a espaldas del sentir de un mayoritario sector de la población, bajo dos sofismas tales como; que por una parte, dicho llamado brindaría la posibilidad de dinamizar el trabajo político-electoral de la población, demuestra la visión irresponsable que tienen ante lo que debe ser su compromiso de adelantar un auténtico trabajo político, muy por encima de la posibilidad electoral.

Y por otra parte, argumentan que posterior a las elecciones regionales y contando en su haber con algo así como 20 ó 23 mandatarios regionales, en esas condiciones tendrían una oposición por demás fortalecida para demoler (así lo plantean) al régimen en futuras elecciones; una visión no solo irresponsable por idealista, fundamentada en los saberes personalistas, que no de la cabal interpretación objetiva de la realidad- de algunos santones políticos, que manipulan a su saber y conveniencia a los electores y que olvidan la conseja popular de que “el régimen no es mocho” y que pretenden hacernos creer que un régimen que ha demostrado un gran apego al poder, irá derechito a un proceso electoral, producto del cual tendrá que ceder 20 ó 23 gobernaciones, olvidando el episodio de cómo nos arrebataron, de la manera más vil y sin escrúpulo alguno el RR 2016 o incluso el RR 2017.

Por todo lo anteriormente planteado se torna necesario pasar a una nueva estructura que remplace la actual MUD y que dicha estructura contemple como su objetivo primordial, no el electoral para el cual no hay mayor espacio, sino el requerido por una proporción mayoritaria de la población según ya se ha dicho anteriormente, como es el de procurar el necesario cambio en la conducción política y social del país, a partir de la sustitución del régimen actual.

Ante tal requerimiento se propone la conformación de una nueva estructura, en la cual es requisito indispensable la participación de los partidos políticos opositores, mucho más allá de sus cálculos particulares partidistas electorales, que sean capaces de apostar a la superación oportuna de la dictadura que padecemos. Y donde se configure una manera diferente de relacionar a los partidos políticos con los otros actores participante en dicha estructura, donde la modalidad de relacionarse y de tomar decisiones no puede estar supeditada al caudal electoral de cada partido, porque no se trata de venideros procesos electorales, sino que debe estar signada por los aportes que puedan brindar: en materia organizativa de los actores políticos, es decir de los ciudadanos, en materia propositiva, de lucha y de esquemas que permitan el diseño de propuestas transformadoras de nuestra situación actual.

Todo ello sólo podemos lograrlo a partir de un pensamiento basado en una construcción de un discurso político fundamentado en la interpretación dialéctica de las condiciones que impone un régimen fundamentalmente confrontacionista, que a estas alturas muchos de los actores principales del ámbito opositor pretenden vendernos como un régimen, con el cual en la actualidad se puede dialogar, siendo ello un ejercicio de mera retórica dogmática, incluso, un diálogo a espaldas del clamor de una importante proporción de la población, obviamente favorable en términos de resultados sólo al régimen en su afán de mantenerse en el poder, y justo es decirlo, quizás a algunos actores políticos que indebidamente cohabitan dentro del marco opositor.

El reto de la nueva estructura ha de ser la construcción de un movimiento opositor de tal fortaleza que nos permita NEGOCIAR, más que dialogar, en condiciones totalmente diferentes a las actuales, una fuerza negociadora, construida a pulso, desde las comunidades, las ONGs, la sociedad civil, los gremios, las individualidades, entre otros, que nos permita, de ser necesario, llegar a un diálogo/negociación de naturaleza totalmente diferente al “diálogo” que en la actualidad impulsa el régimen en la búsqueda de su supervivencia. Es así como, en las dinámicas propias del diálogo surgen dos posibilidades y la actual, propiciada por el régimen, esa no es la que nos brindará los frutos que la población requiere, exige y espera, para superar el oprobio que nos depara el régimen dictatorial actual.

rafmujica@yahoo.es

14 de febrero 2017

 5 min


Se viene insistiendo mucho acerca de la necesidad de un cambio de gobierno, incluso de enmiendas, reformas o hasta constituyentes originarías y derivadas, como mecanismos de consulta popular, para salir del foso donde hemos venido cayendo los venezolanos desde hace 18 años, cuando en medio de una gran expectativa, el hoy ausente Comandante Hugo Chávez, nos colmó de sueños y esperanzas acerca del futuro de la patria.

La estructura general de la Constitución está conformada por un Preámbulo, nueve títulos con 350 artículos, más las disposiciones transitorias. En el Preámbulo de la misma se define de forma clara, que el pueblo de Venezuela, en ejercicio de sus poderes creadores y con el fin supremo de refundar la Republica, establecerá una sociedad democrática, participativa y protagónica. Esto significa que el Estado venezolano tiene como objetivo, la salvaguardia de la democracia y, con ello, de la participación popular en la gestión socio política.

Con respecto a los Títulos estatuidos en la presente norma, podemos señalar que en ellos están contenidos los valores supremos de la nación. Al respecto, el Título I refiere los principios fundamentales que forman el Estado y el ordenamiento jurídico, y que, a su vez, presiden el texto; el Título II, está dedicado al espacio geográfico y a la división política, el Título III, a los derechos humanos las garantías y los deberes.

En el Título IV y el V, a la regulación del Poder Público y a la organización del Poder Público Nacional. Igualmente, en el Título VI, se definen los niveles de participación del Estado y de los entes individuales de la economía del país. El Título VII, está referido a la seguridad de la nación y el Título VIII, a la protección de la Constitución, y por último el Título IX, está referido a la Reforma Constitucional.

Esta estructura que presenta la constitución refleja dos aspectos básicos: por un lado, la plataforma política y la necesidad de una eficacia normativa directa. No obstante, lo antes expuesto, no nos debe llevar a considerar la constitución venezolana, solamente como un documento político; sino que de ella se desprende eficacia jurídica directa. En consecuencia, podrá ser invocada por todos en cualquier proceso, y los órganos del Estado están obligados a respetar y a aplicar directamente los mandatos constitucionales cuando sean necesarios.

Este lecho de rosas donde teóricamente se conserva nuestra Constitución, choca de forma dramática todos los días, contra las pretensiones del gobierno al intentar llevarnos por los caminos de la suspensión general de cualquier tipo de libérrimos comicios. Ya la hizo añicos el día cuando a través de tribunales penales de control, le arrebató al país el Referendo Revocatorio. Embisten de nuevo con más furia, al insinuar que habrá elecciones sin partidos de oposición al mejor estilo nicaragüense o en el peor de los casos presumen hacerse los locos con el silencio criminal del CNE y sus cuatros celestinas gobierneras.

Habrá que insistir ante quienes, como los peores parricidas del texto constitucional, intentan negarle los derechos al pueblo a dirimir sus conflictos a través de sufragio, cuando en el Capítulo IV De los Derechos Políticos y del Referendo Popular, el artículo 63 establece que el sufragio es un derecho. Se ejercerá mediante votaciones libres, universales, directas y secretas. De allí nadie nos sacará, y ese es el punto a debatir, con los radicales come clavos de la oposición y los traga vinagres del gobierno.

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Con voz propia

Siguiendo acciones del Presidente que frustró insurrecciones golpistas que intentaron derrocarlo hace un cuarto de siglo, el régimen que lleva 18 años desgobernando a Venezuela, glorifica a Ezequiel Zamora (EZ), nombrado Ciudadano Ejemplar, Valiente Ciudadano y General del Pueblo Soberano. Fue Carlos Andrés Pérez (CAP) quien al decir del recordado periodista, escritor y diplomático Simón Alberto Consalvi (SAC), inició el “jolgorio zamorano”. Lo hizo en 1977 en 160º aniversario del natalicio del Prócer de Guerra Federal.

Quienes en 1982 usurparon su nombre con los de Simón Rodríguez y Simón Bolívar (árbol de 3 raíces) para identificar el movimiento conspirativo que derribó a la Democracia, se limitan a especular con la falsedad de su pensamiento. Aparte del show mediático que llevó hasta transmitir en cadena televisiva una película, en la conmemoración del bicentenario cumplieron solo con expropiar la deteriorada casa natal y erigir el Parque en sitio de la Batalla Santa Inés.

CAP creó la Universidad de los Llanos Occidentales EZ, “aunque entre el guerrero y la educación no existiera ni la más remota vinculación porque Zamora había sido ejemplo de todo lo contrario” (SAC dixit). Además auspiciar el concurso sobre la vida de EZ dispuso la reedición de todo lo escrito de él, lo cual formó “toda una Biblioteca sobre un general que poco debió a los libros”.

En ese concurso fue premiado por jurado de los historiadores Ramón J. Velásquez, Mario Briceño Perozo y José Antonio de Armas Chitty, un libro de plena vigencia: La llamada del fuego: vida, pasión y mito de Ezequiel Zamora, escrito por Adolfo Rodríguez (AR) y editado por la Academia Nacional de la Historia en 2005.

El actual régimen resalta cualidades políticas no atribuibles a EZ y además viola con descaro postulados del manifiesto que anunció en Coro al asumir liderazgo de la Guerra Larga o de los 5 años. Se destacan los principios de libertad absoluta de prensa; de tránsito, de asociación, de representación y de industrias, inviolabilidad de domicilio; de correspondencia y de los escritos privados; inmunidad de la discusión oral; independencia absoluta del poder electoral; inviolabilidad de la propiedad privada.

En la documentación consultada por AR constata que EZ era “canastillero, prestamista, dueño de esclavos y de origen mantuano, cualidades y prácticas en las que pareció sentirse cómodo”.

Peleó contra quienes se atreviesen “a perturbar tal comida” al pueblo que ahora el militarismo condena a la hambruna jamás registrada en la historia.

Lo especulan como socialista marxista.

¿Era rojo Zamora? se pregunta AR en su obra. “No lo podía ser porque entonces ese era el color de los conservadores. Lo que dice (Federico) Brito Figueroa sobre el color rojo, el propio de los comunistas, y Zamora es pura invención suya, una traspolación de los tiempos”.

“…sostiene, sin evidencias documentales, que obreros y artesanos participantes en las barricadas de 1848 son ‘los primeros rojos que llegan a Venezuela”. No podían ser “rojos” pues de ese mismo año es el Manifiesto Comunista de Marx.

Así como profanaron los restos de Bolívar, hagan con los llevados al Panteón como pertenecientes a los de EZ, por lo cual existen muchas dudas.

Pese a que no falta quien manipule el contenido de la obra de AR para justificar el falso socialismo de EZ, bueno sería que en su bicentenario y en el aniversario de la Federación, se expongan los fundamentados criterios de dicho escritor. El Parlamento bien podría celebrar una sesión solemne, en el cual él pudiera ser el Orador de Orden.

Al MARGEN. Con la carnetización el castromunista régimen somete a la repugnante humillación al pueblo. Intenta paliar el hambre con bolsas especulativa de comida.

jordanalberto18@yahoo.com.

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Moises Naim

El populismo no es una ideología. Es una estrategia para obtener y retener el poder. Siempre ha existido, pero en los últimos tiempos ha reaparecido con fuerza, potenciada por Internet y por las frustraciones de sociedades abrumadas por el cambio, la precariedad económica y una amenazante inseguridad ante lo que deparará el futuro.

Una de las sorpresas del populismo es cuán comunes son sus ingredientes, a pesar de que los líderes que lo ejercen y los países donde lo imponen son muy diferentes. El populismo hoy reina en la Rusia de Vladímir Putin y en la América de Donald Trump, la Turquía de Recep Tayyip Erdogan y la Hungría de Viktor Orbán, entre muchos otros. En todos vemos cuatro tácticas principales:

Divide y vencerás. El líder y su gobierno se presentan como los defensores del noble pueblo —el populus— maltratado y atropellado. Los populistas se nutren del “nosotros contra ellos”: el pueblo contra la casta, la élite, la oligarquía, el 1% o, en Europa, contra “Bruselas” y en Estados Unidos contra “Washington”.

Los populistas más exitosos son virtuosos del arte de exacerbar las divisiones y el conflicto social: entre clases, razas, religiones, regiones, nacionalidades y cualquier otra brecha que pueda ser ensanchada y convertida en indignación y furia política. Los populistas no temen jugar con fuego y avivar el conflicto social; por el contrario, lo necesitan.

Deslegitimar y criminalizar a la oposición. Exagerar la mala situación del país y magnificar los problemas es indispensable. El mensaje central del populista es que todo lo que hicieron los gobiernos anteriores es malo, corrupto e inaceptable. El país necesita urgentemente cambios drásticos y el líder populista promete hacerlos. Y quienes se oponen a sus cambios no son tratados como compatriotas con ideas diferentes, sino como apátridas a quienes hay que borrar del mapa político.

La criminalización de los rivales es una táctica común de populistas y autócratas. Uno de los lemas más populares en los mítines de la campaña de Donald Trump fue “enciérrenla”, refiriéndose a la amenaza de encarcelar a Hillary Clinton. En Rusia, Turquía, Egipto o Venezuela estas amenazas contra líderes de la oposición no se quedan en eslóganes.

Denunciar la conspiración internacional. El populismo requiere de enemigos externos. Este es un viejo truco que, tristemente, suele dar dividendos políticos a corto plazo aunque luego acabe en tragedias. El enemigo externo puede ser un país —para el presidente Trump son China o México, por ejemplo— o un grupo. Víktor Orbán, el primer ministro húngaro, ha dicho que “los inmigrantes son violadores, ladrones de empleos y un veneno para la nación” y construyó un muro para mantenerlos fuera. Para Vladímir Putin, Estados Unidos estuvo detrás de las “revoluciones coloradas” que sacudieron a Europa oriental y llegaron a las calles de Moscú en 2011. Putin también denuncia regularmente a la OTAN.

Con frecuencia estos enemigos extranjeros suelen ser presentados como aliados de la oposición doméstica. Por ejemplo, el presidente de Turquía ha explicado que el fallido golpe de Estado en su contra el año pasado fue una conspiración orquestada por Fetulá Gülen, un clérigo musulmán radicado en Estados Unidos que tiene una amplia base de seguidores en Turquía. Según Erdogan, el golpe también contó con el apoyo de militares estadounidenses. Cuando a los populistas las cosas en casa les comienzan a ir mal suelen provocar conflictos internacionales que sirvan de distracción. Este es el gran peligro que significa tener a Donald Trump como jefe supremo de las fuerzas armadas más poderosas que ha conocido la humanidad.

Desprestigiar a periodistas y expertos. “¡Este país está harto de expertos!”. Así reaccionó Michael Gove, uno de los líderes del Brexit, ante un informe de varios economistas que documentaron los costos que tendría para Reino Unido la salida de la Unión Europea. Para Donald Trump no importa que el calentamiento global haya sido confirmado por miles de científicos. Él sostiene que es una conspiración de China. El presidente de EE UU también piensa que el autismo es causado por las vacunas y no le importa que esa sea una teoría completamente falsa.

Pero el desdén que tienen los populistas por la ciencia, los datos y los expertos no es nada comparado con el desprecio que sienten por los periodistas. Desprecio que en algunos países conduce a la cárcel, a las palizas y, en ciertos casos, al asesinato. El hecho es que tanto los científicos como los periodistas obtienen datos y documentan situaciones que suelen chocar con la narrativa que les conviene a los populistas. Y cuando eso pasa, nada es mejor que descalificar —o eliminar— al mensajero.

Ninguna de estas tácticas es nueva. Lo sorprendente es su actual renacimiento en un mundo donde se esperaba que la democracia, la educación, la tecnología, las comunicaciones y el progreso social hicieran más difícil su éxito.

@moisesnaim

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Francisco Russo Betancourt

Había pasado mucho tiempo sin que la voluntad dictatorial del señor Maduro no se manifestara, como ocurrió en el acto del día de La Juventud, el pasado domingo 12 en nuestra ciudad heroica de La Victoria

La investigación periodística de un medio independiente, sobre la presunta venta de pasaportes venezolanos a ciudadanos de origen musulmán, y con ello la atribución de la nacionalidad, y más allá de ello, a personas que, al parecer, mantienen vínculos con prácticas políticas distintas, a las que, desde siempre, ha caracterizado a la actividad democrática, ha colocado una amenaza cierta al canal de televisión CNN en español. Ya tuvimos una experiencia con la salida del aire de Radio Caracas Televisión y con el canal televisivo colombiano NTN24.

La disonante expresión, “quiero a CNN fuera de Venezuela”, más que una orden a Conatel, es la espada de Damocles, frase acuñada en la historia, que en el caso venezolano, no es para ejemplificar el peligro que se instala en aquellos que ostentan gran poder, pero que pueden perderlo de golpe, sino, el peligro que se instala en los que se arriesgan ante la arbitrariedad de quienes tienen el poder y rehúsan ser sus corifeos; es el grave riesgo que se cierne sobre el derecho de los venezolanos a estar cabalmente informados. Esa prepotencia de quien nos gobierna es una copia de la arbitraria “exprópiese” del difunto Chávez.

Ninguna dictadura congenia con la libertad de expresión ni con el derecho a la información de los ciudadanos. A nuestros gobernantes les importa un pito que tales derechos estén consagrados en nuestro texto constitucional, ni que formen parte de tratados ni de declaraciones sobre los derechos del hombre y del ciudadano. Es una de las características propias de un régimen forajido. El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos consagra la libertad de expresión y de opinión, entre las cuales incluye, recibir informaciones y opiniones, por cualquier medio de expresión. De modo que estos son derechos humanos que se irrespetan y se continúan amenazando en el país. Son valores fundamentales de la sociedad y derechos y garantías de los ciudadanos que constituyen aportes del constitucionalismo moderno, pero que datan, en la historia nuestra, desde 1.811 con la Declaración de Derechos del Pueblo, adoptada por el Supremo Congreso de Venezuela.

Cierta o falsa la información, un gobierno de raíz democrática habría ordenado una investigación para determinar responsabilidades, sin embargo, el gobierno prefiere actuar como el avestruz y se niega a dar una declaración, al contrario, la reacción es la descalificación del medio y la amenaza con la salida del portal televisivo que transmite para Venezuela.

Se sigue violentando la Constitución, que no solo ocurre cuando se desconocen los atributos de la Asamblea Nacional o se burlan de la inmunidad parlamentaria, tambien cuando se vulneran los principios y las garantías de los venezolanos.

Tenemos que atrevernos, y atrevernos siempre a la protesta cívica y al reclamo constitucional, que debe involucrarnos a todos para rescatar la democracia que nos permita asegurar la libertad y la dignidad del hombre, como un instrumento material para el desarrollo y la afirmación de la existencia de diferentes partidos políticos que aseguren la vigencia del principio de la soberanía popular, la paz de nuestro pueblo y evitar la violencia gubernamental, que nos ha traído la catastrófica destrucción social, política, económica y moral de la Nación.

frusbet@gmail.com

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Pedro R. García Montero

Cuando escuché a NIMAMO anunciando en cadena la creación del Ministerio de Agricultura Urbana no pude esconder la alegría ante este histórico momento.

Siguiendo los sabios consejos de la Ministra Emma, salí raudo y veloz a comprar tierra negra y bosta de vaca para fertilizar mis futuras "maticas", fuente casera para mi alimentación.

Busque tobos, poncheras, garrafones de agua potable, bidones de pintura, potes de leche (Klim, TIP TOP, Nido que guardaba como piezas de museo), botellas de plástico de todos los refrescos, botellas de cerveza, un bidet y hasta una bacinilla de peltre y de flores que tengo bajo de la cama. Todas las llené de tierra negra y les puse las semillas de rábano, pimentón, tomate, brócoli, etc. Me compré un pipote de 200 litros para sembrar una mata de limón y lo puse en la sala con un pañito, como centro de mesa.

Estaba feliz. Me levantaba de noche a cuidarlas y aprovechaba de orinar en los porrones para darle su debida dosis de nitrógeno, de forma foliar y asperjada; no podemos darnos el lujo de botar la orina, teniendo un huerto que podemos regar. Cada día veía como mis "maticas " crecían en mi aparto-invernadero. El apartamento olía a baño e’ carretera, a baño de ministerio o a pasillos del Centro Simón Bolívar, pero las maticas estaban bellas, verdecitas.

Pero mi felicidad duró poco. Llegó la información que indicaba racionamiento de agua por "la falta de escasez" del preciado líquido. Exclamé, la "cagástrofe". Desde ese día no duermo tranquilo pues vivo en un dilema que me tiene loco e ‘bola: Vacío los recipientes con las plantas y me muero de hambre? o ¿ los dejo lleno de tierra y me muero de sed y no me baño ni me cepillo, pues no tengo donde guardar el agua?

Cepillarme me preocupa poco, pues la Dra. Melo dijo que era suficiente cepillarme una vez al día, en mi caso puede ser más flexible y cepillarme una vez a la semana. Pero el peo se complica para "lavarme mis partes" y para no deshidratarme.

Ante esta situación pido orientación al gobierno para saber a qué atenerme, morirme de hambre o deshidratarme. Nico, tu que todo lo sabes y eres nuestra luz (aun no te han racionado) y guía, ayúdame!!!!! Lo más arrecho es que dentro de poco no sé si me muera o me deshidrate a obscuras, pues falta el racionamiento de electricidad. Ministra de Agricultura Urbana y Presidente de Hidrocapital, que hago?

Sé que puedo bañarme en El Guaire rescatado, pero me queda algo lejos, además me imagino que va a estar como playa en Semana Santa. De paso, gracias Jacqueline por los favores recibidos.

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