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Opinión

Jesús Elorza G.

De un lado a otro caminaba Nicolás, no encontraba como resolver el cambio de ministros. ¿Cómo hago? si todos los que están se quieren quedar…..este peo me tiene loco…….Ciiiilllliiiiaaaa, ayúdame. ¿A quién pongo?

Mi amor, no te ahogues en un vaso de agua. Revisa los expedientes de los que están y los que aspiran y que se queden los mejores.

-Ya lo hice. Uno a uno, les revise los prontuarios a todos ellos.

¿Y?

- Bueno, la cosa no está fácil, todos reúnen el perfil revolucionario. Han sido hombres y mujeres de vanguardia en la lucha contra la guerra económica del imperio. Han sido consecuentes con la agresión sostenida que hemos tenido contra la oligarquía golpista. Han servido como gobiernos paralelos en las regiones y los municipios. Han mantenido una permanente confrontación contra los golpistas que se encuentran en la Asamblea Nacional. Me han acompañado en las expropiaciones y en el cierre de las empresas. Han sido eficientes en nuestra política hambreadora del pueblo al organizar los CLAP. Han organizado a los colectivos y los grupos paramilitares para la defensa de nuestra revolución. Me ayudaron a explicar el rollo de los billetes de cien. Han mantenido el cerco presupuestario, académico y de servicios a las Universidades autónomas. Han sido eficaces en distorsionar la verdad sobre la inseguridad y la salud…..en fin, al igual que Yo, son verdaderos hijos de Chávez.

Entonces, le dijo Cilia, ponlos a participar en el “Juego de la Silla”

- Te volviste loca. Como voy a poner la silla presidencial en juego. Con eso no se juega, mira que más de uno quiere tumbarme.

Como se ve que en tu infancia colombiana, no jugaste ni pico pico. El juego que te recomiendo es sencillo: reúnes a los aspirantes, puede ser una sesión especial del Consejo de Ministros, ampliado con la inclusión de los líderes fundamentales, pones un circulo de sillas, con una menos que el número de personas. Luego, colocas una salsita para que los aspirantes y los ministros enchufados comiencen a bailar alrededor del circulo de sillas…..y cuando la música se pare, que busquen sentarse. El que quede parado, esta eliminado. En la segunda ronda y en las sucesivas, se va eliminando una silla hasta que solo queden sentado el número de personas que van a ocupar los cargos ministeriales.

- Eso está del carajo, mi amorcitico. Pero déjame hacerte una pregunta ¿Qué hago con el Ministro de la Defensa? ¿Lo pongo a jugar?

Estás loco, ni se te ocurra. Se puede arrechar si queda eliminado y eso es muy peligroso. Mejor ratifícalo en el cargo de una vez y te evitas ese peo.

-Brillante idea mi amor, cada vez estoy más identificado con Perón, tú, al igual que Isabel deberías ser la Vicepresidente.

Tranquilo mi cuchi, por ahora no será. Pero más adelante pudiera ser la continuidad de tú gobierno.

-No te me atrases, pero tampoco te me adelantes, dijo Nicolás con una sonrisa nerviosa. Recuperando la compostura, le ordenó a la secretaria que convocara a una reunión de emergencia. Punto único a tratar: El Juego de la Silla.

Reunidos todos en el Palacio de Miraflores, luego de una breve explicación, comenzó el juego.

Para sorpresa de todos, el primer eliminado fue Diosdado. Luego, en orden de sucesión fueron quedando parados o eliminados Arreaza, Vera, Melo, Del Pino, Paiva y Freitez.

Aristóbulo, hecho el pendejo se negó a participar alegando que tenía un lumbago. Pero, no le valió de mucho esa estrategia….quedó fuera.

Al verlo triste y lloroso, Nicolás se le acercó para decirle al oído “Tranquilo mi negro que te tengo un premio de consolación: Ministro para las Comunas”.

Al final, Tareck, Jaua, Adán, Roa, Torrealba, Caporales, Lobo, Martínez, Celestino, Coll, Molina, Farias y Meléndez brincaban en una pata por haberse ganado en buena lid ese concurso de meritocracia y con un brindis juraron defender hasta la muerte (de los adversarios) la revolución socialista del siglo XXI.

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Alberto Hernández

Crónicas del Olvido

El “padrecito Stalin” se mesaba los bigotes cuando, al asomarse a la ventana de su suite en el Kremlin, veía su rostro repetido en todas las plazas y esquinas, en los retratos de las oficinas públicas, en las tapas de los fastidiosísimos libros que enmarcaban las grises librerías de aquella Unión Soviética cuya más preclara imaginación dio en llamarse “realismo socialista”, porque dibujaba el mundo sin ningún atisbo estético que fuese más allá de las bondades del régimen y los crímenes del materialismo crematístico, como si él y sus perros de presa no hubiesen usufructuado las inmensas riquezas del otrora poderoso imperio de los soviets.

Por allí corremos sobre el lomo de la memoria: Mao, en su terrible librito rojo, alabado por la estupidez de un colectivo uniformado. Elevado en estatuas, sus ojitos veían todo cuando acontecía en la gigantesca topografía china. Kim Il Sung, mejor “Kill the sun”, revelado en las más insólitas imágenes que hicieron de Corea del Norte, hasta ahora con su mítico hijo, uno de los infiernos más pavorosos de la tierra. Y así, en Irak, donde Saddam era más fotogénico que Naomi Campbell, más simpático que Pluto y mucho más inteligente que Omar Khayyam. Y chorreando, para no llenar esta crónica de insolencias, Fidel, el más cercano y conspicuo de los panas, a quien ayudamos en nuestra adolescencia fetal y supina y es necesario hoy pedirle que cambie de retrato, rescate y le pida perdón –aunque sea por Internet- a las barbas de Camilo Cienfuegos. (A esta altura es difícil: el caballo acaba de morirse sin pena ni gloria de parte de quienes llevaron fusilazos y palos).

Estos descendientes directos de Javé abruman a mucha gente desde que en el Génesis el verbo se hizo carne y la Comuna de París descubrió que en Nôtre Dame vivía un jorobado tan miserable como las pobres cabezas que la guillotina empujaba hacia una cesta de mimbre. Y así, tan campantes, siguen apareciendo salvadores, mesías que asombran a los hermanitos Lumière con sus poses y uniformes militares. Por supuesto, Jesús es sólo un crucifijo detrás de la silla, como el desdibujado héroe patrio.

Tan terribles especímenes oscurecen el genio de Tolstoi y Dostoievski, Confucio y Li Po, Naguid Mahfuz, Balzac, Rimbaud y Baudelaire juntos. Es decir, el poder como culto a la personalidad. Algo así como la “Consagración de la Primavera” dedicada al degollamiento de un ángel bizco. La “Summa theologicae” escrita con la zurda por Santo Tomás de Aquino bajo la sombra de un samán.

Sucede entonces que nuestras calles y casas se han llenado de un nombre que de tanto repetirlo, más para mal que para bien, se ha convertido en una imagen religiosa, ponderada por monjes y laicos, diáconos sincréticos, ateos y herejes y pregonada a los cuatro puntos cardinales del país en una suerte de erupción catastrófica. Pero más de redivivo cuadro en distintos trajes donde prevalece el bélico y poco el civilista, porque en realidad se trataba de un “castrensem” abigarrado, tropical de añadido verbo incendiario y amenazas bíblicas. El Apocalipsis según las sabaneras inundaciones del invierno ideológico, algo así, para no ahondar en esta obligada fascinación. Revelación del héroe homérico: la Ilíada y la Odisea, una fotografía de las quimeras

Nuestro poema épico ha estado signado por el presidencialismo, pero más por los presentimientos. Dirán algunos que la democracia sucumbe a la idea de multiplicar los favores recibidos (por eso los presentimientos). Ahora, en este tejido donde la imagen de un hombre ha enredado cualquier propuesta lúcida, su imagen supera la de Dante en la puerta del Purgatorio. Trátase de un culto en el que Dios es un convidado de piedra, usado como muletilla para escalar otra nube, traspasar el turbión y conquistar los sueños de todo un país, un continente, el hemisferio y hasta la tierra misma, y un poco más allá de ser posible.

Aquí no se trata de conseguir la felicidad colectiva: la tragedia individual viene en papel de envolver. En todo caso, de hacer que el imán atraiga a los que –soñadores y resentidos pertinaces- abjuraron toda la vida de la posibilidad de progreso. El culto a un sujeto bloquea todo avance social, lo que se traduce, en nuestro caso particular, en la celebración a la pobreza, que no a los pobres, toda vez que sólo son instrumentos para que el régimen alcance sus metas.

Desde esa propuesta, superada por la historia y los miles de ejemplos bastan para señalar su fracaso, conquistar parte del mundo para enfrentar un enemigo que, a todas luces, como lo deletrean ciertos marxistas, se ha convertido en un mal al que se le puede sacar provecho dentro de sus propias contradicciones, y no atropellar los postulados que a la larga traerán consigo una caída de pronóstico reservado, profusa en rasguños y fracturas.

La respuesta de quienes no se ven en ese espejo, de los que no enmarcan el cuadro del santón, conduce hacia salidas democráticas, en las que los métodos son variados. Es decir, la imaginación no enajenada le sale al paso al pensamiento único, enfermizo, ciego y oportunista. Háblase de una “oligarquía del gobierno”, porque se ha apropiado de todos los recursos, hasta de los del pensamiento individual.

El daño es profundo, por eso la cura debe sustentarse sobre la base de la civilidad, que es el factor más sólido de la democracia, y que se entienda que la política es el instrumento de las ideas, no la base de la fuerza.

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Elementos a resaltar

Aprobado el 9 de enero de 2016.

Estructura del Acuerdo: 25 Considerandos y 6 Acuerdos.

Contenido de los Considerandos:

1. Fundamento constitucional:

1.1. Artículo 187, numeral 3, que confiere a la Asamblea Nacional funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, manifestación de la institucionalidad democrática que debe ser preservada de acuerdo a los artículo 2 y 333 de la Constitución.

1.2. Artículos 3 y 4 de la Carta Democrática Interamericana.

1.3. En el deber constitucional del Presidente de “procurar la garantía de los derechos y libertades de los venezolanos y venezolanas, así como la independencia, la integridad, soberanía del territorio y defensa de la República”, y que “La declaración de los estados de excepción no modifica el principio de su responsabilidad” (art. 232).

2. Antecedentes:

El Acuerdo hace mención a dos antecedentes concretos:

1. La declaración de responsabilidad política del Presidente del 13 de diciembre de 2016.

2. La sesión del 27 de octubre de 2016 en el que sectores de la sociedad dejaron evidencias de la devastación del orden social y económico de la República y de las violaciones a los derechos humanos en el país.

3.- Argumentos que fundamentan el Acuerdo:

3.1- El Estado de Excepción:

Un total de 4 considerandos desarrollan el tema Estado de Excepción, que recuerda se inició el 14 de enero de 2016 y que se ha venido prorrogando al margen de la Constitución, sin aprobación de la Asamblea Nacional y vía Tribunal Supremo de Justicia.

El Acuerdo reclama el abusando de poder, expresado en un estado de excepción que ha venido cercenando progresivamente atribuciones parlamentarias que claramente la AN califica adecuadamente como inderogables.

Uno de los considerandos destaca que a través de ese estado de excepción el gobierno ha impulsado una exacerbada concentración de poderes y ha venido gobernando por decreto lo cual, denuncia la Asamblea Nacional, ha favorecido la corrupción.

El Acuerdo denunció que ese estado de excepción de facto, como lo calificó la Asamblea Nacional, fue el que permitió a Nicolás Maduro a omitir su obligación de presentar ante la Asamblea Nacional el Proyecto de Ley de Presupuesto para el año 2017.

3.2.- El desconocimiento de la AN:

El Acuerdo reclama y destaca uno de sus considerandos la orden de Nicolás Maduro a sus Ministros y otros funcionarios públicos de comparecer ante la Asamblea Nacional o sus comisiones.

Así como también, reclama el desconocimiento de la competencia parlamentaria de remover Ministros mediante voto de censura por mayoría calificada de diputados.

Otro de sus considerandos denuncia a Nicolás Maduro por haberse facultado para aprobar contratos de interés público, violentando el artículo 150 de la Constitución.

3.3- El desconocimiento al principio de separación de poderes.

Dos considerandos abordan la supresión de la separación de poderes, que como lo denuncia la Asamblea Nacional ha sido una política promovida por el Presidente con el apoyo del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral.

Precisamente recuerda la Asamblea Nacional en su Acuerdo que fue esa supresión la que facilitó el camino para la suspensión de la recolección de firmas para el referendo revocatorio presidencial.

3.4.- La violación al derecho a elegir oportunamente.

En materia electoral, un considerando reclama el diferimiento de la elección de gobernadores.

3.5.- El secuestro de la justicia:

El Acuerdo dedica uno de sus considerandos a reclamar la sistemática utilización de la Sala Constitucional por parte de Nicolás Maduro para impedir, con criterios políticos, la entrada en vigencia de leyes sancionadas por la Asamblea Nacional.

3.6.- El impacto financiero de una mala gestión.

Identifica la Asamblea Nacional, en su Acuerdo, en 7 de sus considerandos, las consecuencias financieras de la conducta de Nicolás Maduro.

Primero reconoce que la conducta del gobierno ha agudizado la crisis económica y humanitaria en todos los órdenes.

En segundo lugar, califica de irresponsable la gestión fiscal del gobierno de Maduro, que se traduce en déficit fiscal, depreciación de la moneda, elevadas tasas de inflación, reducción de los ingresos, el socavamiento de la autonomía del BCV.

En tercer lugar, denuncia el incumplimiento de Nicolás Maduro del artículo 311 de la Constitución que registra los principios en los que debe descansar la gestión fiscal.

En un cuarto lugar, reclama que el incumplimiento sistemático al principio de la Unidad del Tesoro garantizado en la Constitución ante la existencia de muchos fondos parafiscales, sobre los cuales no hay control.

En quinto lugar denuncia la inflación que califica en el 2016 por encima del 500% y la caída del producto interno bruto superior al 12%, sin olvidar el grave desabastecimiento de alimentos y medicinas, conjuntamente con un aumento de la pobreza.

Y no olvida la errática decisión de sustituir en 72 horas los billetes de 100 bolívares y las consecuencias que esta decisión generó. Esa decisión la calificó la Asamblea Nacional como una absoluta improvisación e irresponsabilidad del gobierno, hasta el 20 de enero de 2017.

3.7.- La incapacidad para garantizar seguridad ciudadana.

El Acuerdo reclama que el país se ha convertido en el más violento del mundo con un índice de 92 homicidios por cada 100.000 habitantes.

3.8.- La existencia de presos políticos.

La Asamblea Nacional, en el Acuerdo aprobado hace mención a 126 presos políticos, sin olvidar a los perseguidos y exiliados políticos.

3.9.- La pérdida de libertad de expresión.

Menciona el Acuerdo que la violación a la libertad de expresión es permanente y se expresa al manipular el papel periódico a la prensa libre.

Estos 9 argumentos señalados llevan a los siguientes Acuerdos.

4.- Acuerdos.

Los 4 acuerdos fueron los siguientes:

1.-Se declaró que Nicolás Maduro incurrió en acciones y omisiones que sitúan su desempeño completamente al margen del diseño y funciones constitucionales de la Presidencia de la República.

2.-Que de conformidad con los artículos 232 y 233 de la Constitución, se declaró que Nicolás Maduro Moros ha abandonado su cargo, lo que supone el abandono de:

-El principio de la supremacía constitucional establecido en el artículo 7 del texto fundamental,

-El principio del Estado Democrático de Derecho y de Justicia establecido en el artículo 2 de la Constitución,

-Las funciones constitucionales inherentes al cargo de Presidente de la República, especialmente la referida a la obligación de cumplir y hacer cumplir el ordenamiento constitucional y las leyes, establecida en el numeral 1 del artículo 236 de la Constitución.

3.-El tercer Acuerdo, de manera expresa solicitó como única forma para resolver los problemas del país, que se devuelva a la pueblo el poder y se convoquen elecciones libres y plurales.

4.- Se ratificó el compromiso de la Asamblea Nacional de:

4.1.-Restituir del orden constitucional, de acuerdo con lo establecido en el artículo 333 de la Constitución.

4.2- Acudir a las instancias internacionales competentes para denunciar las violaciones a derechos humanos y a los elementos esenciales de la Democracia que sufren los venezolanos.

Ha sido una declaración política contundente y bien fundamentada que claramente. de manera institucional y con el marco constitucional, hace posible que formalmente Nicolás Maduro sea considerado un Presidente Ilegítimo y que además, ha promovido e incentivado la ruptura del orden constitucional.

Se abre un nuevo capítulo en el camino hacia el reencuentro con la democracia, ello dependerá si el mismo logra ser relegitimado y defendido por los distintos actores de la sociedad civil.

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Toby Valderrama, Antonio Aponte

“Nicolás Maduro: Provoca lanzar de un helicóptero a los corruptos que roban al pueblo”

La Revolución es un proceso profundamente humanista, si se olvida la calidad humana de la Revolución, su condición de elevado espíritu amoroso, se cae en un terreno peligrosísimo donde germinarán las más terribles injusticias, el fascismo. En nombre de una Revolución falsificada, despojada de su condición altruista, se puede descender a los acantilados más detestables de la condición humana.

Aquí entre nosotros, en Venezuela, está ocurriendo un deslizamiento hacia el fascismo que debemos denunciar y hacer un llamado para detener la locura, la ruindad. Un primer síntoma fue el OLP, allí el asesinato adquirió validez, fue suficiente un boletín de los verdugos para legalizar el crimen, el desprecio por la vida adquirió características de ley de matones. Lo advertimos, lo comunicamos a las más altas autoridades en el campo y no obtuvimos otra cosa que el silencio, el desprecio a la angustia. Se nos dijo: son delincuentes, hay que pararlos.

Así se instaló el desprecio a la vida, hasta la Fiscal se alarmó y clamó por estudiar el asunto (parece que esa actitud digna le costó maltratos). Otro síntoma fue el escarnio público a que el Presidente expuso a la llamada "ultraizquierda" en la Asamblea y el linchamiento moral que a los gritos de "así es que se gobierna" allí se produjo. No hay derecho a réplica, no hay derecho a la defensa, es suficiente que los gobernantes condenen para el "ejecútese" de la guillotina.

La locura tiene su coro en los medios de comunicación, las acusaciones son alegres, nadie se detiene a reflexionar, quien se oponga es calificado de delincuente, agente, miembro de la ultraizquierda o de la ultraderecha, es desprestigiado, despreciado. Los altos dirigentes de la Revolución sufren un raro proceso de narcosis, nadie disiente, la unanimidad en la estulticia es la norma, cualquier disparate se apoya, se justifica.

De esta manera avanza la bestia. Sobre el silencio de los mejores camina el fascismo. Poco a poco se destapa su ferocidad, ya no son los pobres los que no tienen derechos humanos atropellados por el OLP, ya no son los ultraizquierdistas que no tienen dolientes. Ahora el Presidente Maduro, la mayor autoridad, se define partidario de lanzar de un helicóptero, o fusilar, a los corruptos, y declara simpatías por el Presidente de Filipinas. El hecho se pude ver en https://www.youtube.com/watch?v=-UTA-_4OYWI

Son graves las palabras de Maduro, por dos razones: una, la condición humana que nos muestra el Presidente se asimila más con la de un malandro de barrio, un pran, un oficial de la SS, pero nunca con la de un estadista y menos con la de un Revolucionario. Lanzar a alguien desde un helicóptero es un asesinato típico del fascismo, de los que desprecian la vida, de los que pretenden resolver todo con represión, matando, asesinando. ¿Qué dirá Soto Rojas, que dirá Fabricio, que dirá Lovera? ¡De dónde salió esta monstruosidad!

La otra razón, quizá de mayor peso en su gravedad, es el silencio cómplice de los altos dirigentes, de los voceros de los medios de comunicación: todos callan frente a la barbaridad, todos son cómplices por omisión.

Es necesario detener la barbarie, aún hay tiempo. Ojalá.

Aporrea. Lunes, 02/01/201

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En el último día de 2016 los venezolanos tuvimos la noticia de las “liberaciones” de algunos presos políticos, sin conocer exactamente el fundamento de estas, pero con la difundida referencia a la “orden del gobierno” y a la mención aparentemente inocua de serias medidas que limitan la “concesión” de la libertad, sujeta ahora a humillantes y pesadas presentaciones periódicas ante la majestad tribunalicia, prohibida la salida del país y, en no pocas oportunidades, impuesta la inconstitucional prohibición de declarar a los medios sobre el proceso en curso o sobre determinados asuntos.

Sin duda, abandonar el infierno carcelario es motivo de alegría, sobre todo para quien ha padecido en carne propia el encierro y para los familiares que han sido sometidos a la inclemencia del submundo de la prisión. Pero esa limitada y precaria libertad otorgada no puede ser celebrada como realización de la justicia, dado el daño infligido por causas que nunca debieron iniciarse, ya que no hay hechos perseguibles penalmente, sino vagas imputaciones con manifiesto sesgo político.

Valdría la pena, en estos casos, exponer a la luz pública la naturaleza de las investigaciones o juicios, que no cesan con las liberaciones, manteniendo sobre “presos liberados” una verdadera espada de Damocles que los amenaza día y noche junto a las imágenes imborrables de la más terrible pesadilla persecutoria.

Por otra parte, cabe preguntarse: ¿qué ha ocurrido con otros venezolanos procesados por motivaciones políticas, presos sin condena o condenados sin delito por el ejercicio de sus derechos; en “casa por cárcel” como premio humanitario de consolación; con “boletas de excarcelación” encarcelados; en “prisión provisional” que se prolonga por años, a la espera de una audiencia preliminar que nunca llega a efectuarse y que es más amenazante que una condena definitiva anunciada, capaz de producir la más desesperante incertidumbre; o con presos agobiados por múltiples enfermedades propias de las mazmorras nacionales con más de 10 años de prisión y con derecho a fórmulas alternativas a la reclusión que no han sido acordadas?

La verdad es que estas interrogantes nos hacen volver a la realidad y contribuyen a comprender que no podemos dejarnos encandilar por el espejismo de unas migajas de libertad o de unos retazos del bien más preciado del ser humano después de la vida, aunque ello no significa que no compartamos la satisfacción del encuentro familiar truncado o el cese aliviador de la tortura carcelaria.

El verdadero gesto de conciliación que exige Venezuela debe concretarse en la liberación sin condiciones –salvo en aquellos casos en los que la Constitución lo impide y que no encuentra aplicación con respecto a la nómina de los presos calificados como políticos– de quienes padecen persecución por sus ideas, por sus convicciones o, en otras palabras, por disentir del denominado proyecto revolucionario, del Plan de la Patria o de la denominada “ética socialista”, aun cuando se hayan formulado imputaciones, acusaciones o dictado sentencias condenatorias bajo al alegato de delitos comunes rebuscados en la maraña de las leyes o decretos penales de antigua o de reciente data, con referencias a una matriz de opinión oficial no ajustada a la realidad de las cosas, bajo la amenaza de penas máximas decretadas por intereses políticos.

En definitiva, es una exigencia de justicia el verdadero cese de la persecución en contra los adversarios políticos acusados, condenados, exiliados o amenazados por supuestos hechos desestabilizadores que solo son tales en la medida de los temores y sospechas de quienes detentan el poder y consideran sujetos peligrosos a todo el que se manifieste de alguna manera en contra de los intereses de la “revolución”.

Las fórmulas concretas en que debe manifestarse la conciliación van desde la amnistía, el indulto o, de una vez por todas y en todos los casos, la correcta, expedita e inmediata aplicación de la Constitución, del Código Penal y del Código Orgánico Procesal penal. ¡Tan sencillo como esto!

aas@arteagasanchez.com

@ArteagaSanchez

El Nacional. 09 de enero de 2017

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Eduardo Casanova

Me había hecho el propósito de no tratar el tema que hoy trato, pero leí un artículo de Fernando Mires, muy bien escrito y documentado, como todos los que de él he leído, pero extrañamente muy mal orientado, cosa que no es frecuente en él. Quizá sea porque es un tema que en realidad no domina, pero el hecho es que, como he notado que ocurre con casi todos los que hablan o escriben del asunto, Mires se equivoca radicalmente al creer que las críticas a Gustavo Dudamel se basan en su ideología o en su entrega al desgobierno de Chávez y Maduro.

Parte de mi reluctancia a tratar el tema se basa en que tengo parte de la responsabilidad de lo que ocurre con Dudamel y con el llamado “Sistema”, que abarca las orquestas infantiles y juveniles de Venezuela. Conocí a José Antonio Abreu en 1958, cuando ambos éramos estudiantes en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), que funcionaba entonces en la cuadra comprendida entre las esquinas de Mijares y Jesuitas, en pleno centro de Caracas.

Nos acercó la música, que en mí era una pasión y en él un oficio. Años después (1974), cuando yo actuaba como Director Civil y Político de la Gobernación de Caracas, oficina que manejaba todo lo relativo a la cultura en la capital de Venezuela, se me acercó Luis Morales Bance, hermano menor de un condiscípulo y buen amigo de mi infancia y adolescencia, José Enrique Morales Bance, a proponerme una idea que me pareció interesante: la creación de una Orquesta de Cámara de Caracas. Con él estaban José Antonio Abreu, Frank Di Polo y otros jóvenes músicos.

Diego Arria, que era Gobernador y por lo tanto mi superior jerárquico, se opuso con decisión al proyecto y lo estranguló antes de nacer. Pero yo seguí en contacto con el grupo de músicos, y apoyé con entusiasmo el proyecto que entonces nació de crear una Orquesta Juvenil o Infantil.

En Dinamarca, una de mis secretarias locales cuando fui primer secretario de la embajada de Venezuela y jefe de la sección consular (principios de 1968 a finales de 1970) era violinista de la orquesta juvenil, de modo que pude ver su funcionamiento de cerca, y como buen melómano, ex alumno de Antonio Lauro y de Emil Friedman, era algo que me interesaba mucho.

Logré “bypassear” la negativa de Diego, y basado en que yo administraba fondos del Centro Simón Bolívar destinados a la cultura, le entregué a Abreu 100.000 (cien mil) bolívares de la época, que hoy serían unos 60.000.000 (sesenta millones) de bolívares fuertes por lo menos, y con “Pepino” Delfino, que era Director de Transporte de la Gobernación, le conseguí dos buenos autobuses para el traslado de estudiantes de las escuelas de música de Barquisimeto y Maracay de esas ciudades hacia Caracas y de regreso a ellas. Y así nació el proyecto que después se convertiría en el “Sistema”.

No podía imaginar que Abreu, con un tesón y una habilidad admirables, lograría que miles de millones de bolívares se destinaran a hacer crecer ese proyecto hasta volverlo monstruoso, y mucho menos que en el “Sistema” imperarían serios elementos de corrupción que en nada lo honran. Abreu, a veces humillándose y a base de adulación, consiguió que varios despachos y gobernaciones le dieran cantidades impresionantes de dinero, que en muchos casos no fueron usados correctamente y sirvieron para darle la razón a Manuel Vicente Romero García en aquello de que “Venezuela es el país de las nulidades engreídas y las reputaciones consagradas”.

Uno de los peores errores de Carlos Andrés Pérez fue nombrar ministro de cultura y presidente del CONAC a Abreu, que con la misma decisión que había empleado para construir su “Sistema” se dedicó a destruir todo lo que le hiciera sombra o competencia, con lo que Venezuela perdió muchísimo en materia musical. Entre otras destruyó a “Solistas de Venezuela”, agrupación en la que con Olaf Ilzins y Luis Morales Bance fui Director por casi treinta años.

Lamentablemente, el segundo gobierno de Caldera no tuvo ni el tiempo ni el poder para neutralizar la obra destructiva de Abreu, y luego el país cayó en manos de Chávez, que más bien la reforzó. Abreu se dedicó a adular servilmente a Chávez y a sus adláteres y así consolidó su poder omnímodo. Y una de las demostraciones de ese poder fue la imposición del joven Gustavo Dudamel como director hasta de fama mundial. Dudamel no es mal director, pero está muy lejos de ser un director excelso como muchos creen que es. Y ese es el verdadero núcleo del problema. El mayor mérito de Dudamel consiste en mezclar salsa y ritmos latinos con música académica, lo que es una forma demagógica y populista de ganar adeptos.

Alguna vez vi y oí una versión del “Don Giovanni” de Mozart en la televisión (en “Film & Arts), sin saber quién dirigía la orquesta, y me pareció tan mala, tan sombría, tan antimozartiana, que lo comenté en voz alta. Y cuando las cámaras enfocaron al director me di cuenta de que era Dudamel. Era evidente que no había captado la esencia de la obra y la destrozaba sin piedad. Es algo que he conversado con verdaderos músicos en Venezuela, en USA, en Alemania, y todos coinciden en lo que afirmo: no es un mal director, sino uno de buen nivel, pero muy lejos de lo que Abreu ha sembrado como opinión bien aceitada con petrodólares.

Es lógico que personas de buena fe pero de poca escuela se dejen engañar. Y es lógico que personas con buena fe y buena escuela no se dejen engañar. Pero a estos últimos se les hace peligroso decir lo que piensan, porque se estrellan contra un muro de reputaciones consagradas por nulidades engreídas.

Lo que no es lógico es que la no aceptación de Dudamel se base en lo político. La política no tiene nada que ver con el talento. Wagner, Furtängler y Karajan fueron deleznables en materia política, pero grandes en lo musical. Céline, Sartre, Neruda fueron muy censurables en lo político pero de altísimo nivel en lo literario. Abreu y Dudamel tienen derecho a ser chavistas y enchufados, allá ellos y sus conciencias pero eso no hace que sean peores músicos.

Lo que sí hay que tener en cuenta es que Dudamel no tiene el nivel que Abreu, los chavistas y muchos inocentes sostienen que tiene. Igual el “Sistema” que yo en mala hora ayudé a crear: no tiene el nivel que casi todo el mundo cree que tiene. Como dijo una vez Ibsen Martínez, los muchachos desafinan. Ha generado un mundo de corrupción que no justifica lo que se ha invertido en él. De él por lo general no salen buenos músicos, sino músicos mediocres. Cuando pase la pesadilla debe revisarse a fondo, no pensando en lo político, sino en lo musical y en lo social. Porque no era una mala idea, sino que cayó en malas manos.

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Carlos Raúl Hernández

A la salida de su breve carcelazo Hugo Chávez no parecía representar nada. Previo al golpe militar del 4F, el Congreso de la República, -donde un partido del orden dirigía la oposición-, era un infierno de desestabilización y denuncias irresponsables que no llegaban a término. Luego ese mismo Congreso votará por defenestrar sin delito al Presidente constitucional, un gran triunfo moral para el movimiento golpista que convierte a Chávez en ídolo popular. Sin armas, aplastado militarmente, en pocos años se recupera, gana las elecciones y desarticula todo lo que lo rodeaba. Su habilidad excepcional desarmó pieza a pieza un poder construido en 40 años. Pudo seducir, engañar, dividir, presionar y atemorizar a quienes debían oponérsele y actuó según las enseñanzas fundamentales de Maquiavelo: dividir al adversario y ganar la mayor cantidad de aliados posibles, por lealtad o miedo.

Hizo todo porque fragmentó los grupos de poder, puso una parte a favor suyo, incorporó empresarios, periodistas, intelectuales y quebrantó la lealtad de los factores del sistema. Desde el gobierno destruyó el Congreso, hizo una constituyente, refundó el Estado, desmanteló las instituciones, las Fuerzas Armadas, los partidos y casi acabó con la oposición; y su herencia amenaza hoy hasta la sobrevivencia de Venezuela. Además, marcó con su impronta y concepción política a nuevas generaciones de dirigentes y muchos lo imitan consciente o inconscientemente. Se disfrazan de bandera y hablan con “la bicha” en la mano como él. Cultivan una oratoria zumbona e igualada como la suya. Hablan de constituyentes y “salidas”, “el país no aguanta más” etc. Pero él gozaba de una gran ventaja: una tremenda astucia política y un comando grande liga, que puso la puerilidad radical y la ingenuidad bajo control.

Mantener el cauce
Pararon sistemáticamente en seco a los desgaritados radicales que querían precipitar dinámicas -o frenarlas en otros casos-, y los dejaron a un lado. Sin tanques ni batallones y después de recibir una derrota militar en 1992, el arma que usó fue la inteligencia, la astucia estratégica que permite a un profeta desarmado salido de la cárcel como golpista solitario y en ruinas, convertirse en profeta armado. Sepultado el comunismo en sus tumbas de Cuba y Corea del Norte, un hijo póstumo aparece en el país más moderno de Latinoamérica. Maquiavelo en 1498 tenía 29 años. Había conseguido su primer trabajo como secretario de la Cancillería de Florencia, y sus oficinas estaban en el palacio Vecchio. Exactamente al frente, en Plaza de la Signoría, comenzó a predicar el monje dominico Jerónimo Savonarola su feroz mensaje.

El joven Maquiavelo se interesaba mucho por la personalidad carismática, poseída, del monje, que amenazaba con el infierno a los acomodados de la ciudad. Savonarola producía una mezcla de terror y seducción. Insultaba, amenazaba y la reacción de sus feligreses era de sumisión absoluta, felices de que su ídolo los tomara en cuenta, aunque fuera para humillarlos. Esto intriga y admira a un cerebro tan gélido y un observador tan profundo de la naturaleza humana como Maquiavelo. Savonarola dice actuar en nombre de Jesucristo, a quien designa Tirano de Florencia y como al Mesías no le interesaba el cargo, el monje lo ejerce de buen grado. Botticcelli y Miguel Ángel, -pérdida incalculable del patrimonio cultural de la Humanidad- entre otros artistas, lanzaron sus obras en la hoguera de las vanidades de la plaza, donde las mujeres dejaban sus sedas y perfumes.

Fuenteovejuna piquete al revés
En esa fulgurante pero breve carrera, el monje se atravesó en el camino de un león hambriento, César Borgia, -no un idiota como él- y terminó ahorcado y en la hoguera. Años después Maquiavelo llamó al monje el profeta desarmado y entendió que Borgia era el profeta armado y que solo él podía acabar con la anarquía que devoraba Italia y le impedía ser un Estado nacional integrado. Como hoy por fortuna no es la regla dirimir a cañonazos, el profeta armado es el que tiene tres factores juntos: partido, gente y sobre todo inteligencia política. Y el desarmado es simplemente el que se derrama en emoción precoz. Estudiar la trayectoria de Chávez es una tarea pendiente de los dirigentes democráticos venezolanos para entender cómo avanzó en una cadena de éxitos, pero para usarla esta vez con fines positivos. La oposición vio nacer 2016 con las condiciones a su favor.

Un triunfo refulgente gracias a la estrategia gradualista, una vez que la epilepsia radical lucía derrotada. Aun así, ésta impone la política durante el año, provoca una catástrofe peor que peor y luego se presenta como alternativa. ¿Cómo pueden producirse incidencias tan absurdas? ¿Por qué una dirección política fracasa en medio de la descomposición general de su adversario aun cuando su estrategia proclamada era exitosa? Que el radicalismo haga estropicios no es noticia, pero si lo es que saque del rumbo comprobado al colectivo. La Unidad atraviesa y atravesará zozobras, pero deberá recuperar el camino y enfrentar el cuchillo de la división. El error es de todos en general y eso hace indiscernibles responsabilidades personales. Pero tenemos una versión heterodoxa de Fuenteovejuna en la que, ante la pregunta del comendador, se acusan todos a una.

@CarlosRaulHer

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