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Opinión

Francisco Russo Betancourt

“Hasta los palos del monte, tienen su separación: unos sirven para leña y otros para hacer carbón”

Contrapunteo de cantaclaro.

Una crónica televisiva colombiana relató en días pasados un trágico suceso en el cual se involucraron varias familias por la castración de un ejemplar chivo padrote en la Goajira colombiana, aquella cuya mitad fue una vez venezolana y por esos turbios manejos de la diplomacia y la política de la época perdimos sin disparar un tiro. El cuento es que la enemistad acumulada durante 54 años, en el cual se enfrentaron y mataron entre sí, hermanos, tíos y primos, la violencia familiar de tantos años concluyó, luego que algunos nietos de las varias familias, dispersadas entre Venezuela y el centro de Colombia por aquel encarnizado suceso, decidieran sentarse, sin menoscabo de sus temores y desconfianzas, a reencontrar el rumbo consanguíneo perdido e iniciar el nuevo tránsito familiar. Las pérdidas fueron brutales.

Digo esto, porque en los últimos días, el diálogo y la MUD ha recibido el plomo parejo por los resultados leídos al término de la última reunión celebrada por el gobierno y la oposición con presencia de los facilitadores de El Vaticano y la Unasur, cuyo propósito, en el caso de la oposición, valga decirlo, es alcanzar una solución constitucional a la gravísima situación política que vive el país. No en balde la gente se encuentra en un estado de desasosiego, porque a ello se suma la tambien agravante situación económica y social que padecemos los venezolanos.

Pero al grano. Lo que queremos comentar es que, los documentos que se leyeron al concluir la segunda reunión gobierno-oposición, crearon una situación de confusión, de rechazo e indignación que amenaza la credibilidad de la MUD; la imprecisión y el lioso lenguaje utilizado por el vocero opositor no solo agravaron la desconfianza que hoy corroe el espíritu de lucha de un inmenso número de venezolanos, sino que además, ha generado la visión de falta de capacidad en nuestros negociadores para liderar y conducir nuestras expectativas en el proceso de diálogo, de allí pues, que la sensación que nos abruma es que en ese equipo no están todos los que son ni son todos los que están. Así de sencillo.

La intención de este espacio no es contribuir a dinamitar a la MUD ni tampoco fusilar a los negociadores, muy lejos estoy de acompañar en esa empresa a los francotiradores, suerte de héroes cibernéticos de la democracia, lo que quiero señalar es que, si bien no son todos los que están, el juicio o la feroz murmuración contra la MUD no es buena compañera en este crucial momento de nuestra sociedad. El equipo se puede mejorar, no hablo del liderazgo de la MUD.

¿Qué criticamos constructivamente? Que no se han cuidado las formas del procedimiento, que al final hacen un todo, para sentarse en la mesa de negociación, que tambien el lenguaje y la transparencia en la actuación cuentan. Digo que la gente no entendió la presencia de Maduro en la instalación del primer encuentro. Él es parte de la crisis nacional y por ello resultó injustificable presidir aquella mesa saludando como si se tratara de una reunión entre amigos. Hay que agregar tambien que lo sustantivo de las discusiones comiencen a generar frutos tangibles. Si esto no ocurre para la próxima reunión, si no hay avances en el diálogo, la rabia y la desesperanza serán mayores y se producirá un sentimiento de que la salida no será democrática y habrá riesgo de violencia social.

Si bien el cuadro no es de satisfacción, no caigo en el falso dilema de que nada se ha ganado y que todo se ha perdido. Se ha sentado en la mesa a un gobierno facineroso, que actúa bajo la máxima instructiva del dictatorio y que hoy la comunidad internacional ha abierto los ojos sobre lo que sucede en Venezuela. Pero ello no es suficiente.

Por último, hay que decirlo, la gente de la calle advierte que la unidad que queremos no es la unidad que se ve en las organizaciones que forman la MUD, que los proyectos personales saltan a la vista en cada discurso y que la improvisación de nuestros negociadores se revela en los errores que se han acusado en los dos encuentros.

El diálogo debe continuar, a pesar de las provocadoras decisiones del TSJ y el pantanoso discurso presidencial. Tambien debe haber calle. Confiamos que en el encuentro del 6D, el discurso de la oposición sea más coherente, de mayor firmeza y mejor aliento para la mayoritaria ilusión venezolana.

frusbet@gmail.com

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El comentario de la semana

Para tomar posición ante lo anunciado por los negociadores el 12 de noviembre de 2016, es indispensable aclarar los pensamientos personales, partir de algunas premisas y leer con detenimiento lo oficialmente acordado.

Este régimen es el peor de nuestra historia y definitivamente dictatorial en su comportamiento; al principio solapadamente, amparado en el favor de las mayorías y abiertamente cuando lo perdió el 6D de una manera más que contundente cuando juzgada por el número de diputados obtenidos por la oposición. No obstante, sigue mostrando ser todavía una fuerza electoral importante de acuerdo a esos mismos resultados y los que reflejan encuestas recientes.

La oposición por haber permitido ser asumida en su dirección por una instancia exclusivamente partidista no ha tenido coherencia en sus objetivos y tampoco en sus actuaciones públicas, mostrando muchísimas fisuras, siendo quizás la mayor la aceptación de que unos pocos asuman hábilmente la representación de todos, cuando en realidad lo son solo de algunos.

El resto de la sociedad civil no ha sabido hacer valer sus opiniones y en definitiva, de hecho que no de derecho, ha permitido que unos pocos partidos políticos decidan el futuro de todos, mientras que los avances logrados, sobre todo, la captación del interés y respaldo de la comunidad internacional ha sido resultado de su accionar, no siempre orientado, ni coordinado y en muchos casos impuesto por ella a dichos partidos.

El diálogo no es algo que comenzó en octubre, viene dándose entre los venezolanos en distintos escenarios (barrios y urbanizaciones, transportes colectivos, hospitales y clínicas privadas, colas por comida y medicinas) llegándose a consensos que pudiesen resumirse en ¡esto no puede seguir así y el responsable es el gobierno de Maduro!

Este consenso en las bases, las presiones internacionales y el instinto de sobrevivencia nos condujeron a una MESA DE NEGOCIACIÓN en la que de seguro y de parte y parte, no todos nos sentimos representados, pero que en definitiva es “lo que hay”, aunque pudiese mejorarse.

Negociación implica llegar a acuerdos en los que las partes tratan de “lograr lo más y perder lo menos” en un tiempo que es usado intencionalmente como parte vital de la negociación misma. En el caso venezolano, esperar que el resultado de la negociación política sea “la inmediata rendición incondicional del adversario” es absolutamente irreal.

Analizando lo logrado hasta el 12 de noviembre de 2016 seguro que nadie en la oposición está satisfecho del todo, pensando que si hubiésemos acompañado la negociación con demostraciones de fuerza, en ningún caso bruta, como ha sido la experiencia mundial en otras situaciones, los resultados hubiesen sido mejores. La realidad es que aunque lo saben ambas partes, últimamente solo las han ejecutado los "maduristas".

Revisando lo anunciado oficialmente pudiésemos tratar de evaluar si hubo logros y la magnitud de los mismos (http://digaloahidigital.com/articulo/hoja-de-ruta-acordada-por-el-gobierno-nacional-y-la-mud-el-12112016). De dicha lectura objetiva se desprende que la MUD logró un documento que reconoce lo que hemos venido señalando sobre, y notando en falta en, las actuaciones del gobierno, quedando pendiente y generando dudas, la forma en la que se materializarán los enunciados contenidos en esa declaración escrita.

En consecuencia debemos resaltar que en el papel, el gobierno le dio la razón a la oposición sin importar cuanto trataron de disimularlo en la selección de las palabras. Eso no lo reconocen nuestros furibundos y debe tener descolocados a los de ellos, sin que las inmensas mayorías hayan sido nutridas con claras explicaciones que minimicen sus grandes y entendibles ansias de prontas soluciones a sus problemas.

Declarar que la MUD lo hizo muy bien es exageración, puesto que hasta ahora ha demostrado que no es un ente verdaderamente unitario, que solo incluye a unos muy pocos partidos y al que tienen que ser incorporados de inmediato, y con todas las prerrogativas, a los que están obviamente ausentes.

Además y como se señala como compromiso en la hoja de ruta a la que nos hemos referido, necesita hacerle espacio en su seno a individualidades que garantice una conformación negociadora que nos represente a TODOS los que adversamos al régimen. Sin ser de nuestra competencia, resaltamos lo conveniente que sería que allí estuviesen también aquellos que sin renegar a los principios originales del proceso, hoy comparten la necesidad de encontrarle una salida a la crisis política, social, económica y ambiental que enfrenta el país.

Decir que no ha habido avances sería mezquino, sobre todo por qué el gobierno ha reconocido sus flaquezas en políticas públicas y la necesidad de bajar el tono del discurso para facilitar salidas a la crisis. No obstante, ello no basta y sigue siendo tarea pendiente el acordar la vía pacífica, democrática, constitucional y electoral mediante la cual la gente pueda concretar su deseo inmensamente mayoritario de cambiar al régimen y para ello ahí siguen estando el referendo revocatorio presidencial, cada vez con menos peso y el que solo tiene como alternativas democráticamente válidas (1) la renuncia del presidente y el nombramiento de un sustituto capaz de conformar un gobierno consensuado de transición, (2) una enmienda constitucional que permita unas elecciones generales y (3) la convocatoria de una asamblea nacional constituyente que permita no solo el cese inmediato de todos los poderes, sino la instauración del marco constitucional que facilite la construcción de un país distinto y de cara al futuro.

Mientras tanto, la gente de todos los colores o mejor aún, olvidando los colores, tiene que seguir haciéndose sentir con todas las formas a su alcance y aquellos que pretendan ser parte del futuro político de esta país están obligados a diseñar de manera consensuada las estrategias para alcanzarlo.

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Mientras se discute en Lima sobre comercio e inversión en la reunión de los líderes de las economías de la APEC con la presencia de Obama, Xi Jingping, Putin y Tran Dai Quang, presidente de Vietnam, entre otros, hay temas menos alentadores que muchos de estos países tienen en común. Uno de ellos es el multimillonario e ilegal negocio del tráfico de animales silvestres en peligro de extinción, como rinocerontes y elefantes, sobre lo que urge acción.

Acabo de ser esta semana testigo-participante del examen de este problema gracias a la invitación que recibí de la Wildlife Justice Commission (Comisión de Justicia sobre Vida Silvestre) para ser parte de un selecto comité de expertos. Este comité analizó en audiencia pública en el Palacio de la Paz en La Haya la investigación hecha durante meses por la WJC sobre el multimillonario e ilegal tráfico de marfil y de cuerno de rinoceronte a partir de Nhi Khe, un pequeño pueblo del norte de Vietnam. Los hallazgos son brutalmente sorprendentes y tienen repercusiones más allá del caso y de los países implicados en el mismo. Destacan tres aspectos fundamentales.

Primero, la estructura de crimen organizado que sostiene este proceso. No son meros cazadores furtivos en busca de clientes, sino eslabones de una cadena criminal que termina en el sistema financiero de importantes bancos chinos y que se vale de redes sociales (Facebook y WeChat, el Whatsapp chino) para funcionar con rapidez y eficiencia. Después del tráfico de drogas, personas y armas, por su dimensión esta es la cuarta estructura de crimen organizado en el mundo.

Segundo, la corrupción como componente indisoluble en todos los eslabones de la red de caza y tráfico ilegal que hace posible la sistemática caza furtiva hasta en lugares tan emblemáticos como el parque Kruger en Sudáfrica, su transporte a enormes distancias de los lugares de caza, el funcionamiento impune del comercio de marfil, el cuerno de rinoceronte y pieles de tigre en un lugares como Nhi Khe y su distribución final a domicilio a millonarios chinos. Autoridades policiales locales y de frontera reciben, en todo esto, su tajada para mirar de costado.

Tercero, el daño producido. Sólo la fracción de tráfico identificada a través de esta pequeña población de Vietnam es de por sí espeluznante: no menos de 870 rinocerontes y de 5.800 elefantes sacrificados para transarse sólo a través de este hub. Tras eso, un millonario negocio si se toma en cuenta que el cuerno de rinoceronte tiene un precio superior a 1.000 dólares el gramo, el kilo de marfil se vende a más de 1.200 dólares y un colmillo de tigre a 2.200 dólares. Mucho incentivo para continuar diezmando especies.

Esta realidad cambiaría radicalmente sólo si concurrieran la eliminación —o drástica reducción— del consumo suntuario de estos productos, investigaciones y sanciones emblemáticas a traficantes y a los funcionarios corruptos, transparencia en todas las transacciones bancarias y terminación de la caza furtiva en las fuentes.

¿Es este un problema sólo asiático-africano? Evidentemente no y esto resulta particularmente grave en la región amazónica. La explotación de oro ilegal, la masiva tala ilegal y la caza y tráfico ilegal de animales silvestres, como guacamayos, papagayos, tortugas, serpientes y jaguares, son sólo muestras de la dramática cara latinoamericana del problema. Tras esto se encuentran —como en Nhi Khe— estructuras de crimen organizado.

Herramientas comunes para actuar contra el crimen organizado y para que los pueblos en las zonas de caza furtiva se conviertan en baluartes de la protección de especies en peligro son respuestas esenciales. En esto, la cooperación sur-sur puede ser muy útil. Podría hablarse de esto en el siguiente APEC.

El País. 17 nov, 2016

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/17/america/1479422...

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Con voz propia

Es que no tienen donde ir dice Héctor Navarro, exministro de Educación y de Energía Eléctrica, a los dirigentes oficiales vinculados a narco corrupción y violación de derechos humanos. Manipulan diálogo, porque saben que de darse cambio, a donde vayan serán enjuiciados.

Razón tiene el demócrata Barack Obama a quien le quedan 2 meses en Presidencia de primera potencia: “Estamos dedicados a ver que este diálogo tenga éxito para que, como resultado de ello, un cambio real y significativo en la vida diaria de venezolanos que puedan disfrutarlo”, dijo su portavoz John Kerry.

Para Navarro ese grupo chavista busca es “meterle palo a la carreta”, porque desea un deslastre, lo que desataría una guerra civil. El régimen, según Pedro Pablo Aguilar, director del departamento de Medios de Comunicación de la Conferencia Episcopal, está preparado para el conflicto porque tiene milicias y colectivos armados.

MUD salió trasquilada! tituló diario 2001. Capituló dice el historiador Walter Márquez, en referencia a 4 polémicos puntos acordados en Dialogo. El primero sobre elecciones en Amazonas, fue ampliamente rechazado.

"Es canalla repetir elecciones con Gobernador enjuiciado, 2 indígenas presos, 3 diputados inhabilitados” dijo el mandatario Liborio Guarulla. Pero el agravio se le revertió porque sus parlamentarios renunciaron. Maduro orientó al CNE y anunció 20 de diciembre para esos comicios.

Inoficioso presentar como logro respeto a la autonomía y constitucionalidad de la Asamblea Nacional; y más designación de 2 rectores del CNE y uno es oficialista.

“Liberar a personas detenidas”, es concesión al régimen que acusa de delitos comunes a “políticos presos” o “llamados presos políticos”, en voz Globovisión. Creyendo idiotez el rechazo, el negociador de MUD lo asume como error suyo.

Igual ineficaz la concesión de Permitir el ingreso al país de alimentos y medicinas.

Vigente sigue violación Constitucional, al dejar fuera el referendo revocatorio, que para el incorporado gobernador de Aragua “ya murió” y elecciones de gobernadores y legislativos regionales.

Con óptica diferente, lo confirma Nicmer Evans, dirigente de Marea Socialista: “lo mató por completo”

Como se trata de militarismo y se conmemora el 26 de noviembre la firma en Trujillo por Simón Bolívar y Pablo Morillo, hablemos de Armisticio, aprobado en guerra para no combatir en 6 meses. Ojalá ese plazo se fijaran régimen-MUD, en la tregua, mediación, reconciliación, en fin suspender hostilidades y discutir una posible paz.

A juicio de Jorge Millán, Primero Justicia y Carlos Berrizbeitia, Proyecto Venezuela, el régimen gana tiempo para alargar su vida. Nada de diálogo; cuando OEA lo apoyó, abandonó la sesión.

Con golpe institucional emula a militares que el 24 de noviembre de 1948 derrocaron a Rómulo Gallegos, primer Presidente electo por voto universal, directo y secreto. Se dio la ambición castrense, manifestada en Junta Revolucionaria de Gobierno impuesta en 1945, al derribar al general democrático Isaías Medina Angarita. Y el 27 febrero de 1992 en intento frustrado contra gobierno Constitucional que rescató la Democracia el 23 de enero 1958, con apoyo de dignidad militar entonces vigente.

Después de aprobado el citado punto uno, queda a interpretación declaración del secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba.

“Se acabó la tregua que pidió el Vaticano para negociar con el Gobierno en mesa de diálogo. Nosotros cumplimos, el gobierno no”.

Al MARGEN. Descarados líderes de este narcorrupto régimen militarizado es que los llamados CLAP, no son para todo el mundo, quieren decir estos neo castrocomunistas que son para los del PUSV.

jordanalberto18@yahoo.com

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Si usted está sentado con otras dos personas en este momento, es probable que uno de ustedes esté desnutrido. Y tal vez ni siquiera lo sepa. Sí, es verdad: una de cada tres personas en todo el mundo sufre de desnutrición, pero no siempre se ve como uno podría suponer.

Desde los dos mil millones de adultos que tienen exceso de peso hasta los 159 millones de niños con un retraso en el crecimiento, la desnutrición adopta muchas formas. Como médica, veo mujeres que parecen saludables, pero que padecen anemia, debido en parte a una baja ingesta de hierro. Y veo hombres con una condición física relativamente buena con vientres voluminosos, lo que aumenta su riesgo de cardiopatías.

En África occidental se registran algunas de las tasas más altas de desnutrición del mundo. Eso incluye el "rostro" más obvio de la enfermedad: aproximadamente el 9% de los niños menores de cinco años de África occidental están malnutridos o son demasiado delgados para su altura. En los casos más severos, la malnutrición es fatal.

Pero África occidental también sufre muchas otras formas de desnutrición. Un tercio de los niños menores de cinco años en la región tienen un retraso en el crecimiento (son demasiado bajos para su edad), un estado físico con efectos irreversibles en el desarrollo cognitivo. Según los estudios El costo del hambre en África, los niños con retraso en el crecimiento en todo el continente reciben hasta 3,6 años menos de escolaridad que los niños bien alimentados.

El problema no afecta sólo a los niños. La mitad de las mujeres en edad reproductiva en África occidental son anémicas. La anemia no sólo contribuye a casi una quinta parte de las muertes maternas a nivel global; los bebés que nacen de madres anémicas también tienen más probabilidades de tener un peso por debajo del apropiado. El resultado es un ciclo vicioso de mala salud.

Quizás el rostro menos obvio de la desnutrición no sea la subalimentación, sino el exceso de peso y la obesidad. Hoy, el 31% de los adultos en África occidental tienen sobrepeso o son obesos. En Nigeria, mi país natal, el porcentaje es del 33%. Más allá de las cardiopatías, ese peso adicional aumenta el riesgo de diabetes, alta presión arterial y apoplejías, entre otras cosas.

La desnutrición también tiene serias consecuencias económicas. El Informe de Nutrición Global de 2016 estima que, en toda África, la desnutrición resulta en una pérdida del 11% del PIB -más que las pérdidas anuales generadas por la crisis financiera global de 2008-2010.

A nivel individual, los adultos que sufrieron un retraso en el crecimiento en la niñez -un estado físico que ha afectado casi al 70% de la población activa en algunas zonas- suelen enfrentan una capacidad reducida para trabajar y ganarse la vida, debido a los desafíos que sufrieron en su desarrollo. Los efectos de la malnutrición en el desarrollo humano y el progreso económico son casi profundos por igual.

El imperativo de hacer frente a la desnutrición no podría ser más evidente. Sin embargo, el progreso ha sido diverso, especialmente en África occidental.

Sin duda, algunos países han tenido un éxito impresionante, gracias a medidas gubernamentales decisivas. En apenas una década, Ghana redujo el retraso en el crecimiento a casi la mitad, en parte a través de inversiones en áreas que afectan la alimentación, como la agricultura y la protección social. El gobierno de Níger redujo a la mitad la cantidad de muertes de niños de menos de cinco años en un período similar, gracias a decisiones presupuestarias y operativas específicas para abordar el serio problema de la malnutrición.

Pero otros países prácticamente no hicieron mella en el problema de la desnutrición. En Togo, las tasas de retraso en el crecimiento apenas se modificaron en los últimos diez años. En Mali y Guinea, el retraso en el crecimiento está en aumento. Y estos países no son los únicos.

Muchos otros países africanos pueden estar a punto de empezar a escribir sus propias historias de éxito. Costa de Marfil se ha propuesto reducir el retraso en el crecimiento, mientras que Senegal está cerca de iniciar acciones para abordar la malnutrición. En ambos países, una inversión extra -tanto política como financiera- podría tener un impacto enorme.

Sin embargo, los donantes y los gobiernos siguen mostrándose reacios a ofrecer el financiamiento necesario. Según el Informe de Nutrición Global de 2016, los fondos de donantes para intervenciones centradas en la alimentación están estancados en 1.000 millones de dólares. Nueve gobiernos de África occidental invierten, en promedio, apenas poco más del 1% de sus presupuestos en la nutrición.

Y, sin embargo, la nutrición es una de las mejores inversiones que se pueden hacer: cada dólar invertido en nutrición genera 16 dólares en retornos. En muchos países, como la India, las enfermedades relacionadas con la obesidad como las cardiopatías se están consumiendo hasta el 30% de los ingresos anuales de las familias. A menos que los gobiernos africanos comiencen a hacer elecciones e inversiones inteligentes, el continente puede enfrentar un destino similar.

Muchos gobiernos africanos se han propuesto objetivos ambiciosos vinculados a la seguridad, la estabilidad y la prosperidad económica a largo plazo. La alimentación es crítica para alcanzar cualquiera de ellos. Es esencial para el desarrollo de nuestro continente y, por ende, debería ser una alta prioridad para los responsables de las políticas. Millones de vidas dependen de eso.

Director of Family Health at the Nigerian Ministry of Health

Nov, 17, 2016

https://www.project-syndicate.org/commentary/malnutrition-in-west-africa...

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El Consejo Permanente de la OEA volvió a reunirse y adoptó una declaración de apoyo al proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición. Pero la discusión estuvo cargada de discrepancias entre los países miembros, con las delegaciones de Venezuela y Bolivia abandonando la sesión. Con la declaración, la mayoría de la región ha decidido apostar al diálogo, celebrando la participación de El Vaticano, pero olvidando destacar la necesidad de que se respete la Constitución y se dé importancia al Revocatorio, la liberación de los presos políticos y a la ayuda humanitaria.

¿Qué establece la Declaración adoptada?

La Declaración, que fue propuesta por Argentina, Brasil, Canadá, Costa Rica, Honduras, Estados Unidos, México y Perú, establece los siguientes puntos:

1. Da la bienvenida y apoya la instalación del diálogo nacional y reconoce la decisión de las partes de poner el bien común de Venezuela por encima de cualquier diferencia entre ellas;

2. Exhorta al Gobierno y a la oposición a alcanzar acuerdos concretos en un plazo razonable y destaca la necesidad de que todos los actores políticos y sociales actúen con prudencia para evitar actos de violencia o amenazas al proceso de diálogo;

3. Respalda el acompañamiento de El Vaticano y reitera su apoyo a los ex presidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos; y

4. Reitera la disposición del Consejo Permanente de colaborar en los esfuerzos del diálogo nacional.

¿Cuál es la posición del gobierno venezolano y sus países aliados?

La delegación venezolana fue la primera que hizo uso del derecho de palabra durante la sesión para destacar que “el presidente Nicolás Maduro en varias oportunidades ya había convocado y apoyado un proceso de diálogo”. Asimismo, manifestó que “el diálogo tiene enemigos poderosos que han buscado abortarlo” y que los países miembros deben entender que se trata de “un proceso dinámico que tiene unos plazos y requiere tiempo”.

Con base en esto, la representación del gobierno venezolano resaltó que “no hacen falta otros actores en el proceso de diálogo porque las partes están de acuerdo con los acompañantes actuales” y que “la OEA no debe participar porque existen actores dentro de ella que no favorecen el diálogo y querían que la situación tomara otros caminos”.

Finalmente, la embajadora alterna Carmen Velásquez declaró que la declaración propuesta fue “circulada por la delegación de Estados Unidos a espaldas de Venezuela” y discutida sin su presencia. Minutos después, la delegación de Ecuador manifestaba que había sido invitada y había asistido a dos reuniones para discutir el proyecto de declaración, poniendo en entredicho el desconocimiento venezolano de las discusiones. En consecuencia, Venezuela consideró que conforme al principio de soberanía y no intervención “no se puede hablar o discutir la situación de un país sin su presencia”, al mismo tiempo que exhortó a que se produjera una “reunión del Consejo Permanente para discutir las actuaciones del Secretario General” Luis Almagro.

Sólo Bolivia acompañó a Venezuela a retirarse de la sesión en señal de protesta, pero 10 países más (Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Ecuador, El Salvador, Guyana, Haití, Nicaragua, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas y Surinam) se abstuvieron de apoyar la declaración al considerar que Venezuela debió haber sido consultada durante la preparación y discusión del texto.

¿Por qué la región se concentra sólo en el proceso de diálogo?

A pesar de que las delegaciones de Venezuela y Bolivia se retiraron y 10 de los 30 países presentes se abstuvieron de aprobar la declaración, durante las intervenciones quedó claro que todos los países apoyan el proceso de diálogo. México, por ejemplo, destacó que el proceso “ya ha producido algunos resultados”. Canadá, por su parte, destacó que “la situación es frágil y que, sin un diálogo, con la polarización que existe, hay probabilidad de violencia”. Más allá de eso, no hay acuerdo sobre cómo puede involucrarse más la OEA para ayudar a solventar la crisis. Según el embajador de Antigua y Barbuda, un borrador inicial de la declaración llamaba al establecimiento de “un grupo de amigos”, pero tal propuesta fue luego removida.

Sólo Colombia y Costa Rica hicieron alusión a temas distintos, destacando el primero que era necesario “atender el desabastecimiento” de alimentos y medicinas; mientras que el segundo se concentró en la importancia de que se “garantice la separación de Poderes, el debido proceso, la liberación de los presos políticos y se atiendan los llamados del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos”. Por su parte, a través de una carta por no encontrarse presente, el Secretario General Almagro destacó la importancia de que Venezuela restituya “los derechos electorales del pueblo, el respeto a la Constitución” y se liberen a los presos políticos.

Ante esta situación, es lógico preguntarse por qué la mayoría de los países han decidido concentrarse en el diálogo, dejando de —especialmente en documentos formales— las exhortaciones al respeto a la Constitución, la celebración del Revocatorio y la liberación de los presos políticos. La respuesta tiene diversas aristas. Primero, efectivamente muchos países consideran que lo primordial de la crisis es evitar situaciones de violencia y para ello lo más acorde es una solución negociada. Segundo, visto que no hay consenso, muchos países consideran que lo apropiado es apoyar un proceso de diálogo al cuál es difícil oponerse. Tercero, la comunidad internacional siempre preferirá que sean los actores internos los que resuelvan, por lo que mientras el diálogo esté en marcha esperaran a ver si da resultados.

En todo caso, es importante tener en cuenta que la existencia de un proceso de diálogo no exime del cumplimiento de lo previsto en la Constitución. Por eso no se entiende que al menos en sus declaraciones muchos países hayan olvidado la necesidad de exhortar a que se celebre el Revocatorio y se respete la separación de Poderes. Igualmente, el diálogo no suspende las obligaciones asumidas por Venezuela al firmar instrumentos como la Carta Democrática, la cual prohíbe que haya presos políticos. Por ende, hace falta un mayor trabajo de la oposición con la región para conseguir que al menos una mayoría de los países concreten una mayor presión al Gobierno y éste cumpla con la Constitución y dé una salida electoral a la crisis.

Fuente: http://prodavinci.com/2016/11/17/actualidad/apoyo-al-dialogo-y-discordia...

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Comunicado

La segunda reunión del llamado Diálogo Nacional que se está realizando a instancias de El Vaticano terminó el sábado 12 de noviembre con algunas conclusiones. Determinar cuán importantes son, depende obviamente del punto de vista de quién evalúe: Para quienes saben que desalojar del poder a una régimen inconstitucional y violento por vía pacífica y legal es una tarea muy dura, el haber logrado acuerdos que permitan la libertad de un número creciente de presos políticos, resolver la situación de los diputados de Amazonas, sacar a la Asamblea Nacional del falso “desacato” establecido por el TSJ y construir un acuerdo para definir en forma consensuada una nueva correlación de fuerzas en el Consejo Nacional Electoral, pueden ser considerados pasos iniciales de cierta importancia. En cambio, para quienes crean que una dictadura puede ser desalojada del poder con un evento traumático o un esfuerzo de corto plazo, cualquier avance real puede parecer “insuficiente” si no tiene efectos “inmediatos”…

NO LE PIDAS AL DIÁLOGO LO QUE SÓLO LA CALLE PUEDE CONQUISTAR

La verdad del país está más allá de la paciencia de unos o la impaciencia de otros: Hay una urgencia REAL. El Gobierno no puede seguir intentando “ganar tiempo” porque sencillamente el tiempo se le terminó. En Venezuela hay hambre, hay falta de medicinas, hay inseguridad atroz, y para desgracia de todos hay un régimen incapaz de hacer frente a la crisis que él mismo creó. Esta crisis humanitaria ha generado un rechazo unánime al gobierno, y la respuesta oficial a ese rechazo social fue bloquear la salida constitucional y electoral. En ese momento el régimen se volvió dictadura abierta, y a una dictadura se le saca del poder únicamente con el país en la calle, con la Nación unida y activada de manera masiva, pacífica, sistemática.

No se trata de una marcha, una “batalla final”. No hay soluciones mágicas ni eventos milagrosos. Se trata de una lucha sostenida, dura, que puede no ser breve, una lucha planteada de tal manera que sea sostenible para el pueblo e inaguantable para el régimen, con acciones diseñadas de tal forma que le bajen al ciudadano el costo de la participación y le eleven al régimen el costo de la represión. Por eso hay que tener muy nítida esta verdad: solo con CALLE activada habrá cambios positivos en nuestro país. En consecuencia, que nadie le pida al diálogo lo que sólo la calle puede conquistar…

TAMPOCO PIDAS A LA CALLE LO QUE SÓLO EL DIÁLOGO PUEDE CONCRETAR

En Chile, la sociedad democrática combatió a Pinochet con la resistencia… pero lo saco del poder con el Plebiscito; En Brasil la calle encendida puso en jaque el mandato de Dilma Rousseff, pero fue sacada del cargo mediante un procedimiento constitucional activado en el parlamento; En Argentina, la hegemonía de los Kirchner fue hostilizada por la movilización de los sindicatos, los gremios y las investigaciones sobre corrupción, pero al final toda esa presión social terminó expresándose en un proceso político: La victoria electoral de la oposición.

La calle muestra la fuerza del pueblo y revela la debilidad del opresor; La calle deslegitima al régimen y legitima a quien se le opone; La calle debilita los pilares de la dictadura (su supuesta omnipotencia, el miedo como estrategia de dominio, la falacia de su popularidad artificial, etc.) y fortalece a las fuerzas resistentes hasta que éstas dejan de ser “oposición” y pasan a ser alternativa. Pero la calle por si sola no configura ni da estabilidad a la nueva realidad. En la calle se siembra la libertad, pero los frutos de esa siembra sólo se recogen en los espacios de LA POLÍTICA…

LOS PRIMEROS ACUERDOS DEL DIÁLOGO: LO NO DICHO AÚN

Es en ese sentido que es importante evaluar y analizar los acuerdos alcanzados en esta -apenas- segunda reunión del Diálogo Nacional convocado por la Santa Sede: Por un lado, en una Venezuela en la que seres humanos están muriendo por falta de medicinas y de alimentos, se acordaron iniciativas que pueden contribuir a mejorar la situación de nuestros compatriotas que están en situación desesperada y la de sectores económicos completos que están al borde del colapso; Por otro, se avanza en la creación de condiciones que hagan posible recuperar el derecho del pueblo venezolano al voto, derecho hoy secuestrado por el régimen a través de una confabulación entre tribunales sin competencia electoral y autoridades electorales sin respeto por su propia autonomía.

ACERCA DEL CANAL HUMANITARIO: LO ECONÓMICO Y SOCIAL EN LOS ACUERDOS DEL DIÁLOGO

El régimen sigue irresponsablemente negado a asumir la urgencia de abrir un canal humanitario para que lleguen a Venezuela las toneladas de alimentos y medicinas necesarias para socorrer a nuestros compatriotas que están en situación desesperada por el impacto de la crisis económica y social creada por un modelo económico fracasado y una burocracia profundamente corrupta. Para el régimen sigue siendo más importante su supuesta “imagen internacional” que la vida de los venezolanos. Para ellos aceptar ayuda es reconocer la crisis, y prefieren en su infinito egoísmo que venezolanos sigan falleciendo antes que admitir su fracaso.

En la Mesa de Diálogo la delegación de la Unidad Democrática insistió en la necesidad de aceptar la ayuda humanitaria ofrecida por la Iglesia Católica a través de Cáritas, y en la urgencia de gestionar urgentes ayudas a través organismos multilaterales como la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI, o la Corporación Andina de Fomento, CAF, entre varias otros. Es preciso decir que en estas propuestas fuimos apoyados por algunos de los facilitadores, como el representante del Papa Monseñor Celli y el presidente Leonel Fernandez. Sin embargo, aún habiendo aprobado estas recomendaciones en la Comisión Económica y Social de la Mesa de Diálogo, la irresponsable posición oficial evitó que las mismas fueran recogidas en el comunicado final conjunto, pues allí solo aparece lo que logra el consenso de ambas partes.

A PESAR DE TODO FORZAMOS LA APERTURA

A pesar de ello, si logramos introducir en el texto final acuerdos que comprometen al régimen a iniciar una apertura que beneficie a los venezolanos más necesitados y a sectores económicos completos que están a punto de cerrar sus puertas, lo que agravaría aún más la situación social y económica. En efecto, el primero de los cinco acuerdos del comunicado oficial de esta segunda reunión del diálogo dice textualmente: “1. En el campo económico – social el Gobierno Nacional y la MUD acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana. Decidieron priorizar en el corto plazo la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación. Promover el diseño y aplicación de políticas de cooperación entre los sectores público y privado para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías.”

MUY OCUPADOS EN “DESPELLEJAR” A LA MUD, ALGUNOS NO VEN LOS EVIDENTES AUTOGOLES DEL RÉGIMEN…

Algunas voces han dicho que este acuerdo se pliega a la narrativa oficial de la llamada “guerra económica”. A ver: ¿En qué parte se habla allí de esa cacareada e inexistente “guerra”, etiqueta propagandística acuñada por el gobierno para intentar justificar las consecuencias de su monstruosa ineficiencia y corrupción? Cuando en el acuerdo se expresa “trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana”, ¿Es posible que, en su sano juicio, alguien pueda decir “yo sí estoy de acuerdo con sabotear, boicotear y agredir a la economía venezolana”?

¡LÉASE BIEN: ESTAMOS HABLANDO DE LA ECONOMÍA VENEZOLANA, NO DEL GOBIERNO! De hecho, haber admitido la inclusión de este párrafo en los acuerdos constituye por parte del régimen una involuntaria admisión de culpa, porque QUIEN HA SABOTEADO LA ECONOMÍA VENEZOLANA SON ELLOS, AL COLOCAR AL FRENTE DE MUCHAS EMPRESAS DEL ESTADO A GERENTES PROFESIONALMENTE INCOMPETENTES Y ÉTICAMENTE CORRUPTOS; QUIEN HA BOICOTEADO LA ECONOMÍA NACIONAL ES EL RÉGIMEN, AL DESTRUIR EL APARATO PRODUCTIVO NACIONAL A TRAVÉS DE LAS CONFISCACIONES, ESTATIZACIONES, EL CERCO ECONÓMICO QUE IMPIDE EL ACCESO A LAS DIVISAS INDISPENSABLES PARA IMPORTAR MATERIA PRIMA, INSUMOS, REPUESTOS Y MAQUINARIAS, Y TAMBIÉN A TRAVÉS DE LA ADOPCIÓN INCONSULTA DE NORMATIVAS LABORALES QUE DESTRUYEN LOS INCENTIVOS A LA PRODUCTIVIDAD Y LA CULTURA DEL TRABAJO; QUIEN HA AGREDIDO LA ECONOMÍA NACIONAL ES EL RÉGIMEN, AL PERMITIR QUE LAS MAFIAS CONECTADAS CON EL OFICIALISMO CONTROLEN DESDE EL ACCESO AL DÓLAR HASTA EL TRAFICO DEL ORO, DESDE EL CONTRABANDO DE EXTRACCIÓN DE COMBUSTIBLE HASTA LA VENTA CORRUPTA Y DISCRIMINATORIA AL DETAL DE LOS ALIMENTOS DE LA CANASTA BÁSICA A TRAVÉS DE LOS LLAMADOS “CLAP”, ENTRE MUCHAS OTRAS PRÁCTICAS NEFASTAS.

De manera que al decir que vamos a “trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana”, la Unidad Democrática simplemente ratifica lo que siempre ha hecho. En cambio, los representantes del régimen, para siquiera iniciar ese camino, tienen que empezar por enfrentar a sus propias mafias.

Efectivamente, el acuerdo a renglón seguido establece el compromiso de las partes de “priorizar en el corto plazo la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación” ¿Qué significa esto, en concreto? Veamos: Para “promover la importación de alimentos y medicinas” es necesario la reapertura de las líneas de crédito, lo cual implica el pago por parte del gobierno maula a los proveedores. Eso a su vez implica por un lado la reordenación de los menguados recursos existentes (es decir: quitar dinero a la burocracia y la corrupción, a la propaganda y al festín rojo, e invertirlo en honrar obligaciones con proveedores), y por otro la realización de operaciones de crédito público que ante cualquier posible prestatario internacional serían inseguras, improbables, en realidad irrealizables, sin la aprobación de la Asamblea Nacional. Para promover la producción local de medicamentos y alimentos es necesario que el régimen termine con la única “guerra económica” que efectivamente existe en el país: La que el gobierno tiene contra los trabajadores y contra los empresarios venezolanos, contra la gente de trabajo, contra todo aquel que quiere producir empleo, riqueza y calidad de vida.

Pero quizá el párrafo donde es más significativo el “autogol” que el gobierno se ha metido con el acuerdo aprobado es aquel que textualmente dice “promover el diseño y aplicación de políticas de cooperación entre los sectores público y privado para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías”. Esta parte del acuerdo de la Mesa de Diálogo es un misil dirigido directamente al muy frágil equilibrio que mantiene el régimen con la maraña de mafias que lo rodean y en la que se sustenta. Abrir la posibilidad de participación del sector privado en el monitoreo, fiscalización y CONTROL de los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías es lograr por fin que la sociedad pueda entrar a conocer y desmantelar el entramado corrupto de la triangulación de importaciones, por un lado, y por otro la posibilidad de fiscalizar y eventualmente sustituir él mecanismo de las llamadas “guías de distribución” que no sólo ha probado ser ineficiente sino que, como lo ha denunciado el propio gobierno, ha demostrado también ser extremadamente vulnerable a la corrupción.

ACERCA DE LA SOLUCIÓN ELECTORAL A LA CRISIS

Con todo lo importante que es el abordaje del tema económico para enfrentar la crisis humanitaria, la Unidad Democrática acude al diálogo convocado por El Vaticano fundamentalmente para recuperar lo que el régimen le acaba de robar al país: La solución electoral a la crisis. Esto es lo central, porque solo con un nuevo gobierno respetuoso de los derechos humanos y contrario a las tesis comunistas generadoras de pobreza económica y autoritarismo político tendremos un país próspero y libre. En todo proceso de diálogo o negociación, lo fundamental es generalmente lo último que se acuerda. Sin embargo es posible encontrar ya, en esta segunda reunión del proceso de diálogo convocado por el Vaticano, avances en procura de alcanzar la solución electoral.

Ciertamente, el segundo punto del comunicado oficial leído por el representante del Papa Francisco dice textualmente: “2. En el campo político, se acordó avanzar en la superación de la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el Tribunal Supremo de Justicia. En ese sentido se acordó instar a los poderes públicos competentes a actuar en la resolución de la situación del caso Amazonas en términos perentorios. En el mismo contexto, se asumió el acuerdo de trabajar conjuntamente, en el marco de lo establecido en la Constitución, para el nombramiento de los dos rectores del Consejo Nacional Electoral, que culminan su mandato en diciembre 2016.”

AMAZONAS+AN+CNE= ELECCIONES O RR

¿Qué significa esto? ¿”Con qué se come” esto? Veamos: Cuando en el comunicado se dice expresamente “instar a los poderes públicos competentes a actuar en la resolución del caso Amazonas en términos perentorios” el texto se refiere no sólo a la urgente necesidad de solventar y resarcir la injusticia cometida contra el pueblo amazonense, cuando el gobierno le arrebató judicialmente su representación parlamentaria para de esa forma desconocer la mayoría calificada de dos terceras partes obtenidas por la Unidad en la Asamblea Nacional, sino además se procura dar los pasos necesarios para dejar sin piso ni pretexto al Tribunal Supremo de Justicia que al decretar que el Parlamento está “en desacato” por haber incorporado a los diputados de Amazonas, inhabilitó de hecho al Poder Legislativo desconociendo así el voto de casi 8 millones de venezolanos. Y resolver esta situación es urgente, porque el próximo 4 de diciembre se vence el período de dos rectores del Consejo Nacional Electoral, y es esta una oportunidad crucial para, definiendo una nueva correlación de fuerzas en el poder electoral, poder tener entonces la posibilidad de tener un CNE que organice elecciones en vez de sabotearlas.

Dicho de manera clara, ese es el punto: Hay que resolver el tema Amazonas para sacar a la Asamblea Nacional del supuesto desacato; Hay que superar esa inhabilitación del Parlamento para poder reconfigurar el CNE; Hay que reestructurar el CNE para poder tener elecciones. Más claro, imposible.

Sin embargo, tal claridad no parece evidente para algunos compatriotas que lamentan, con razón, que en el comunicado no aparecen las palabras “referendo revocatorio” o “elecciones adelantadas”. Tal queja es justa, porque precisamente eso es lo que está exigiendo la inmensa mayoría de los venezolanos: La devolución de nuestro derecho al voto, al referendo revocatorio, a decidir en elecciones como cambiar este presente terrible para poder construir un futuro mejor. Sin embargo todo aquel que ha participado en una discusión de contrato colectivo lo sabe: las cláusulas importantes son las que se resuelven al final de todo proceso de intercambio, diálogo o negociación. Y en eso, precisamente, estamos, nos guste o no: negociando con quien secuestró nuestro derecho al voto. El secuestrador está armado, y tiene rehenes. La Venezuela democrática es mayoría, una mayoría desarmada. Esa mayoría desarmada está enfrentada a una cúpula que es minoritaria, pero esta armada hasta los dientes. Resolver pacíficamente esta contradicción es clave para poder entregar a nuestros hijos un país en reconstrucción y no los escombros de una guerra.

TANTA CALLE COMO SEA POSIBLE, TANTO DIÁLOGO COMO SEA NECESARIO

Por eso, lograr la recuperación de nuestro derecho al voto para salir de esta catástrofe a través de la devolución del Referendo Revocatorio o de la realización de elecciones adelantadas sólo es posible con el diálogo como mecanismo, y con la presencia de facilitadores, acompañantes o testigos que, como El Vaticano, tengan la suficiente talla moral y política para convertirse en garantes de lo acordado. Esa es la razón por la que la Mesa de la Unidad Democrática está en el Dialogo Nacional… pero no sólo allí. Como expusimos al principio de este texto, el diálogo para los demócratas venezolanos no es un sustituto de la lucha, sino parte de ella.

La lucha del pueblo venezolano por la democracia y la libertad se verifica en tres escenarios fundamentales: La calle, las instituciones ya liberadas por el voto del pueblo como la Asamblea Nacional, y la Comunidad Internacional. En este último escenario, la Mesa de Diálogo tiene una importancia enorme, ya sea para arrancarle reivindicaciones al régimen o para dejar al desnudo la dictadura ante el mundo, para incrementar su condena y aislamiento.

QUE LA RABIA SEA FUERZA DE LUCHA Y NO FACTOR DE DIVISIÓN

Los demócratas venezolanos tenemos que ejercernos de manera clara, con firmeza y determinación, en esos tres escenarios de lucha. Todo lo que se haga en uno de ellos debe reforzar lo que se active en los otros dos. En el asfalto, en el diálogo o en los organismos internacionales, la voz del mayoritario pueblo democrático venezolano debe abrirse paso. La legítima ansiedad, la justa rabia, debe ser energía de cambio, y no factor de división. En este momento crucial de la crisis política venezolana lo único que podría salvar al régimen corrompido e ineficiente de Nicolás Maduro sería la fractura en el campo democrático. Unidad en la diversidad, serenidad en la combatividad, son las claves para seguir avanzando hacia el triunfo. ¡Palante!

13/11/2016

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