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Opinión

La Organización de Naciones Unidas (ONU) acordó crear, con el voto favorable de 193 países, un Pacto Mundial sobre Migración, que aun cuando no sea vinculante, contribuya a diseñar un proceso de migración ordenado y seguro, en un marco de cooperación internacional y de respeto a la soberanía de cada nación.

Para el secretario general de la ONU, António Guterres, los migrantes son un motor extraordinario de crecimiento. La aprobación llevaría a asumir, formalmente, un primer Pacto Mundial sobre Migraciones en diciembre 2018, en la Conferencia Mundial que se realizará en Marruecos.

Según datos de la ONU, hay unos 250 millones de migrantes en el mundo, lo que representa un 3.4% de la población mundial. Esto lleva a concluir que el tema de la migración debe ser abordado globalmente y este pacto, propuesto en el marco de la ONU, puede servir de elemento cohesionador para abordar de manera adecuada los procesos migratorios irregulares y forzados.

Además del pacto, los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (ODS 2030) también representan otro elemento cohesionador en el debate global sobre la migración. De los 17 objetivos previstos, con sus metas, 11 de ellos abordan temas que directamente deben ser atendidos en los casos migratorios, a saber:

Fin de la pobreza (ODS 1), Salud y bienestar (ODS 3), Educación de calidad (ODS 4), Igualdad de género (ODS 5), Trabajo decente y crecimiento económico (ODS 8), Reducción de desigualdades (ODS 10), Ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11), Acción por el clima (ODS 13), Paz, justicia e instituciones sólidas (ODS 16) y Alianzas para lograr los objetivos (ODS 17).

El debate sobre el Pacto Migratorio Mundial se realiza en el marco de dos significativas crisis migratorias en el continente americano: una que involucra a los países centroamericanos con Estados Unidos, denominada “carnaval migratorio”; y la otra, que vincula a Venezuela con sus países vecinos, alcanzando a España. El continente europeo y el americano comparten el tema migratorio como un problema común para la estabilidad regional.

El hecho que Estados Unidos haya declarado la emergencia nacional e impulsado su operación militar en la frontera con México –llamada operación faithful patriot– y que, además, haya reducido los fondos de cooperación con El Salvador, Guatemala y Honduras –por no haber impedido que la caravana migratoria saliera–, claramente advierte la existencia de una crisis importante, independientemente de si los seres humanos que participan en esa marcha lo hacen con ingenuidad o porque no tienen nada qué perder.

Por su parte, la crisis que ha generado la masiva migración de los venezolanos, como consecuencia de la crisis política, social y económica que vive el país, ha impulsado a la OEA, ONU, e incluso a la Unión Europea, a abordar el caso migratorio venezolano y valorar la capacidad de articular esfuerzos para buscar soluciones de manera conjunta.

La situación venezolana ha llevado al representante de ACNUR a visitar los países vecinos y más afectados por la masiva migración venezolana y, además, se ha conformado en la región latinoamericana un grupo de trabajo denominado Grupo de Lima, que además de monitorear la situación de Venezuela, procura construir una solución de manera coordinada y articulada.

La crisis migratoria venezolana se agudiza y el régimen de Nicolás Maduro no anuncia cambios en atención a las recomendaciones de la comunidad internacional, por lo tanto, el problema no pareciera tener una solución política a corto plazo.

Hasta ahora se han planteado algunas soluciones concretas y especiales, en un marco de cooperación y solidaridad con los venezolanos, entre las cuales se destacan: el reconocimiento de validez a los pasaportes vencidos, el reconocimiento a los títulos universitarios válidamente obtenidos en las universidades venezolanas y el asilo político en Colombia, a las autoridades electas desde 1998, cuando así lo ameriten.

Está muy claro para todos que esas medidas especiales no resuelven el problema de fondo, pero procuran un proceso migratorio más ordenado y caracterizado por brindar condiciones favorables para que los venezolanos puedan lograr una inclusión efectiva, ordenada y rápida a la dinámica social y económica del país receptor.

La “caravana migratoria” y la masiva migración venezolana, sin duda alguna, ponen a prueba la capacidad de la OEA y de la ONU para responder a los desafíos que imponen esas crisis, que claramente afectan la estabilidad política de la región. Por otro lado, ambos fenómenos sociales y políticos también ponen a prueba el compromiso real de los países americanos con los valores y principios de la democracia.

Claudia Escobar[1] reconoce que el caso de la migración hacia Estados Unidos desde los países centroamericanos no es algo nuevo, pero se ha venido agudizando con el paso de los años y como respuesta social a tres importantes problemas: la corrupción, la pobreza y la desconfianza en las instituciones.

Es importante señalar que la Unión Europea, además de brindar apoyo financiero a los países vecinos a Venezuela, principales receptores de la masiva migración, también ha planteado crear un Grupo Contacto para abordar la crisis migratoria venezolana, intentando buscar a través del mismo, sin grandes expectativas, nuevas oportunidades de diálogo, aun cuando reconocen que en estos momentos no hay condiciones políticas para un diálogo y, menos aún, para una mediación.

La Unión Europea expresamente ha rechazado cualquier posibilidad de intervención en Venezuela y ha anunciado que no suavizará sus sanciones hasta que no mejore la situación en el país.

Estas crisis migratorias en América y los actores involucrados en la búsqueda de soluciones, han facilitado al Presidente de Venezuela la oportunidad de buscar espacio en los medios internacionales para denunciar a Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea, de ser los principales responsables de lo que ha calificado como los desastres migratorios en el mundo, particularmente en el Mediterráneo.[2]

En este contexto, y a pocas semanas del mes de diciembre cuando se debe adoptar el Pacto Mundial de Migración, es importante advertir que Estados Unidos y Austria han objetado el pacto y, posiblemente Polonia, se incorpore a ese grupo[3].

Por cierto, la posición de Austria agrega un elemento adicional al debate político sobre la política migratoria de la Unión Europea, tema que en el Consejo Europeo de octubre 2018, demostró no lograr una visión compartida.

¿Qué lecciones se pueden aprender de la crisis venezolana, de la llamada “caravana migratoria hacia USA”, de la migración desde Africa a Europa, de la crisis migratoria con Siria? ¿Logrará la ONU cohesionar a sus países miembros en función de reducir los riesgos que enfrentan los migrantes mediante protección de sus derechos humanos, y abordando las preocupaciones legítimas de los Estados y comunidades de acogida?

El debate está en la agenda y el plazo concluye en diciembre.

@carome31

[1]ESCOBAR, Claudia. Marcha de migrantes. Diario La Hora. 31 de octubre 2018. Online en: https://lahora.gt/marcha-de-migrantes/

[2]Radioprimerisima.com. EEUU y Unión Europea, responsables de ola migratoria dice Presidente Maduro. 1 de noviembre 2018. Online en: http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/inmigrantes/252717/eeuu-y-uni...

[3]Burgosconecta.es. Decepción en Bruselas tras retirada de Austria del pacto de migración. 31 de octubre 2018. Onlne en: https://www.burgosconecta.es/internacional/union-europea/decepcion-bruse...

Noviembre 21, 2018

PolitiKa UCAB

https://politikaucab.net/2018/11/21/el-debate-global-sobre-una-migracion-segura-ordenada-y-regular/

 5 min


Autor Desconocido

La elegante sala de reuniones de la Presidencia del Banco Central de Venezuela, bullía de excitación: los altos directivos presentes intercambiaban animados comentarios alrededor de la gran mesa de reuniones. Tanto el Presidente del Banco, un joven recién nombrado, como los directivos más experimentados, estaban eufóricos. Parecía que hubiesen logrado una gran gesta financiera.

Desde su lugar en segunda fila, Antonio Tocof, asombrado, sentía un dolor lacerante como economista profesional, con casi treinta años de experiencia en el BCV.

La Directiva del Banco justo había acordado devaluar el Bolívar Fuerte y no moderadamente, sino al cien mil por ciento. Es decir, le quitaban cinco ceros al Bolívar Fuerte y al resultado lo llamaban Bolívar Soberano. !Una devaluación desconocida en los anales económicos no solo en Latinoamérica, sino en el resto del mundo!

Incrédulo, Tocof observaba la alegría de los directivos que habían consumado aquella monstruosidad, celebrándola como si de una gran victoria se tratase.

En una economía con hiperinflación declarada, donde los bienes y servicios subían desmesuradamente todos los días, y empobrecían dramáticamente a la población venezolana, los directivos del BCV celebraban la mega devaluación de la moneda, sin reparar en los graves perjuicios que causarían a los venezolanos. Tampoco parecía importarles, que la hiperinflación continuaría agravándose, mientras el propio Banco Central imprimiese ingentes millones de Bolívares inorgánicos, es decir sin respaldo.

¿Acaso no conocían estos personajes que los dos objetivos fundamentales del BCV eran lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria? Así lo establecía claramente el artículo 318 de la Constitución. Con la híper devaluación el BCV atentaba directamente en contra de ambos objetivos.

En términos de ortodoxia económica, el BCV sufría un fracaso estruendoso en su misión, con ribetes de anomalía histórica para la economía mundial, y allí estaban estos ignaros inconscientes, celebrando alegres su gesta, porque habían cumplido las instrucciones de sus dirigentes políticos, aunque para ello habían traicionado los fines del BCV. El dolor interno de Tocof era casi físico, sentía una opresión en el pecho y una dolorosa pesadez en el cerebro.

Poco a poco se iban calmando las voces y eventualmente el Presidente reparó en el Vice presidente de Operaciones Nacionales, que trataba de llamar su atención.

¡Por favor señores! Levantó su voz al auditorio, el compañero Pérez solicita la palabra.

El aludido se levantó de su silla, para abarcar mejor a los presentes:

“Presidente, hay un asunto colateral que resolver: se trata de los Títulos de Interés y Capital Cubierto. En particular el TICC 032019, que como saben está denominado en dólares, aunque es pagadero en Bolívares. - sabía perfectamente que el Presidente no tenía noción del asunto, por lo que trataba de explicarse con detalle para evitar situaciones embarazosas. Con la nueva tasa de cambio oficial, de 60 Soberanos por dólar que se ha decidido adoptar luego de la reconversión monetaria, deberemos prever al menos seis mil millones Bolívares Soberanos, para pagar a los tenedores del bono en marzo de 2019.

El rostro del presidente demostró desconocimiento y alarma. Lo poco que sabía de la situación del Banco le permitía deducir que cualquier pago sería problemático.

Sin embargo, continuó rápidamente el Vice presidente Pérez, hemos encontrado una manera de evitar pagar esa alta suma a los tenedores de los TICC, que por otra parte son generalmente ricos y además enemigos de la revolución!

-Pérez hizo una pausa teatral, orgulloso de su discurso, que junto a la propuesta que había urdido, esperaba le granjeara el favoritismo del nuevo presidente.

¿Cómo es eso Vicepresidente? indagó ansioso el presidente que no tenía idea de lo que pudiera plantearse, pero a quien le sonaba bien eso de no pagar a los ricos y enemigos de la revolución.

Pérez sonrió complacido y explicó:

La fórmula que hemos encontrado implica adelantar la fecha de vencimiento y rescatar los bonos ahora, al precio actual del Bolívar Fuerte. Luego se ejecuta la reconversión monetaria - evitaba cuidadosamente mencionar la palabra devaluación- y el resultado calculado de esta manera, es que el Banco paga aproximadamente uno con setenta Bolívares Soberanos por dólar, en lugar de los sesenta de la nueva tasa de cambio.

Así el total a pagar por el Banco a los inversionistas, no será de seis mil millones de Soberanos, sino únicamente de ciento setenta millones. Es decir evitaríamos pagar a los enemigos de la revolución cinco mil ochocientos treinta millones de Soberanos concluyó con entusiasmo y gran satisfacción!!

Tocof casi se cayó hacia un lado de la silla. Sintió el impacto de la indignación en el pecho, y un vahído de asco que lo hizo beber agua ansiosamente.

Lo que se proponía era equivalente a una estafa, pero no realizada por un comerciante sin escrúpulos o un timador profesional, que no tendrían las capacidades para hacerlo. La estafa la ejecutaría nada menos que el BCV, la máxima autoridad monetaria del país, que debía regirse por el principio de responsabilidad pública, y apuntar a ser ejemplo y guía del quehacer financiero en Venezuela, y en lugar de ello actuaría con alevosía y ventaja en contra de los ahorristas.

“Pero ese bono se vence en marzo de 2019!” leyó el presidente de una nota que le había pasado un ayudante.

“Si presidente”- replicó rápidamente Pérez - “pero el Banco tiene la potestad legal de adelantar la cancelación de cualquier bono, cuando circunstancias de fuerza mayor lo ameriten”.

Tocof sabía que en efecto el Banco tenía esa potestad legal, pero para situaciones de emergencia y para el logro de los altos fines de la política monetaria, no para castigar indebidamente a los ahorristas en general y menos por considerar que fuesen ricos o enemigos de la revolución.

También sabía que su cuñado, modesto empleado de una compañía ferretera, era uno de los venezolanos que había invertido sus ahorros, trabajosamente acumulados a lo largo de los años, en el TICC 032019. Él no era ni rico ni enemigo de la revolución, al igual que otros miles de ahorristas, muchos agrupados en cajas de ahorros y cooperativas, sólo habían tratado de protegerse de la devaluación del Bolívar, invirtiendo en los bonos del BCV, confiando en la equidad de la máxima autoridad monetaria del país, símbolo de responsabilidad, estabilidad y seguridad monetaria y financiera. ¡Que terrible desengaño esperaba a esos miles de ahorristas! Serían víctimas de una dolorosa felonía perpetrada precisamente por la máxima autoridad monetaria del país, el BCV.

Tocof no pudo contenerse, se incorporó y alzó la mano solicitando la palabra, sintiendo una oleada de calor e indignación en su rostro, y un temblor incontrolable, producto de la tensión, en sus manos.

“Sr presidente”, trató de mantener una voz calmada y hablar pausadamente, cuando el Presidente le indicó con un gesto que tenía la palabra, “es conveniente considerar que la mayoría de los tenedores de bonos del BCV, son pequeños ahorristas que han confiado en nuestro banco, y a través del TICC procuran protegerse de la hiperinflación. Violentar la fecha de vencimiento del TICC y perjudicar a los tenedores, enviaría una señal muy negativa a los ahorristas sobre la actuación del Banco. Se pondría en entredicho la confiabilidad y seguridad de los instrumentos monetarios del Banco, y afectaría negativamente la emisión de futuros instrumentos financieros.

Tocof había hablado de un tirón, condensando sus observaciones lo más que pudo, y al hacer la pausa percibió las miradas hostiles de algunos de los directivos. Sólo los profesionales con reconocida trayectoria en el Banco, que sabían lo acertado de sus observaciones lo miraban con aprobación. Aprovechó el desconcierto que había causado en la Directiva para concluir.

“Por ejemplo señor presidente, los “lingoticos de oro” que han sido anunciados por el sr presidente de la República tendrán aceptación en la medida en que los inversores confíen en el Banco. El tratamiento que se dé al TICC 032019 puede afectar negativamente la confianza de los ahorristas en el Banco y en los lingoticos”.

Algunos murmullos y rostros de incredulidad matizaron en ese momento la reunión. Una posición contestataria viniendo de un funcionario de tercer nivel, no era acostumbrado. Varios directivos querían hablar, pero el Presidente vio la oportunidad de hacerse sentir en el seno de la Junta Directiva. Con voz solemne anunció:

“Al designarme como Presidente del Banco Central, el Sr Presidente de la República me indicó que tenía su plena confianza y que contaba con mi lealtad a la Revolución y a su persona... Yo no pienso defraudarlo”

“Bajo mi dirección, este Banco apoyará irrestrictamente las políticas económicas de nuestro gobierno y los objetivos de La Revolución”.

“En este sentido, considero prioritario para el Banco, defender los intereses del Gobierno Revolucionario, antes que los beneficios y ganancias excesivas de los privilegiados de derecha, y enemigos de la Revolución”.

Obviamente el novel presidente estaba recitando una lección aprendida, y no tomaba en cuenta la responsabilidad institucional que le correspondía, pensaba Tocof conforme escuchaba la perorata política. Era tan absurdo que públicamente estaba violando los lineamientos constitucionales sobre la Autonomía del BCV, al reconocer que lo había designado el Presidente de la República.

En efecto, la razón por la que había accedido a la presidencia del Banco, era ser hijo de un magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, destacado cuadro político del partido de gobierno y cercano colaborador del presidente de la República. Ninguna trayectoria profesional lo calificaba para el cargo.

“Así pues acuerdo que se adelante el rescate del bono TICC 032019 y que se pague en bolívares fuertes, según lo propuesto por el Vice Presidente de Operaciones Nacionales” concluyó tajantemente el novel presidente.

¿Alguna observación o pregunta adicional?, añadió desafiante.

Lo abrupto de la intervención hizo caer un pesado e incómodo silencio en la sala de reuniones.

Tocof sintió la indignación en todo su ser. Aquel fanático actuaba con una petulancia comparable a su irresponsabilidad e ignorancia. Sabía que contradecirlo tendría sus consecuencias, pues algunos colegas habían sufrido represalias en oportunidades anteriores, por tratar de actuar con responsabilidad técnica y profesional, por sobre los lineamientos político-partidistas. Pero ya no podía soportar tanta sevicia, no podía aceptar que la ignorancia fanática continuara imponiéndose al profesionalismo y al conocimiento de la teoría económica. En su interior sintió la necesidad imperiosa de rebelarse contra el atropello, la injusticia y la maldad.

Nuevamente levantó la mano y solicitó la palabra.

El presidente y un coro de rostros incrédulos lo escudriñaban cuando comenzó a hablar.

“Sr. presidente”, su voz era firme y trataba de hablar pausadamente a pesar de sentir un volcán interior en erupción.

“Considero que la decisión que aquí se anuncia, resulta injusta y perjudicial para los miles de ciudadanos que han confiado en la seriedad y honorabilidad del Banco Central de Venezuela. Los somete a pérdidas y perjuicios en su patrimonio, sin justificación económica o ética”.

Un silencio tenso había descendido sobre la sala de reuniones. Los rostros asombrados e incrédulos indicaban que nadie esperaba que un funcionario de tercer nivel, como Tocof, tuviese el valor de oponerse públicamente a una decisión tomada por la más alta instancia del Banco.

“Considero igualmente” continuó Tocof “que con las decisiones hoy adoptadas en esta Directiva, el BCV está violando los objetivos fijados por la constitución en su artículo 318, referidos a la estabilidad de precios y la preservación del valor de nuestra unidad monetaria.” La actual política de la Directiva ha ocasionado la destrucción del Bolívar y el auge de la hiperinflación, lo que constituye un colosal fracaso.”

“También opinó que la credibilidad del Banco y su prestigio sufrirán una dolorosa disminución, que será particularmente sentida por quienes hemos dedicado nuestra vida laboral a esta institución. El BCV será percibido como artero y ventajista enemigo de los ciudadanos que confían en el ahorro como sano instrumento para su progreso material. El resultado de esta percepción se comprobará en el fracaso de futuras emisiones de instrumentos financieros, así como en otras instancias.”

El Presidente hizo señas para que dejase de hablar, y Tocof supo que le iban a cortar el micrófono, así que apresuró sus palabras.

“Sr. presidente, señores directores! mi responsabilidad y ética profesional me obligan a distanciarme públicamente de las decisiones erradas de esta Junta Directiva, y me impiden continuar formando parte del personal de empleados de este banco, por considerar que ha perdido el norte institucional y se ha transformado en un apéndice espurio del gobierno de turno. Presento pues mi formal e irrevocable renuncia al cargo de Jefe del Departamento de Deuda Pública que hasta el momento he venido desempeñando”

Tocof terminó de hablar en medio de un murmullo creciente de voces alteradas, como si hubiese alborotado un avispero. Sin embargo, se sintió enormemente aliviado. Percibía como en segundo plano, como en modo silencio, los ademanes, los gestos, las expresiones de los presentes. En su interior sentía una gran tranquilidad, una fuerza poderosa y una satisfacción, casi un regocijo interior. Recogió sus notas con tranquilidad y caminó pausadamente hacia la salida de la sala. A su alrededor como entre niebla fueron quedando las palabras del presidente, que apenas le llegaban como un murmullo, y las figuras difusas, como fantasmas, de los directores y funcionarios que hablaban, gesticulaban y se movían desordenadamente.

Nada de ello lo turbaba, pues ahora sentía físicamente una fuerza interior inconmovible, una fuerza llamada DIGNIDAD.

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No creo que se hubieran puesto de acuerdo pero esos dos escritores y notables articulistas que son Javier Marías y Javier Cercas escribieron en la misma edición de El País Semanal sendos artículos sobre el mismo tema.

El tema es el estado desastroso que ofrece el escenario mundial con el aparecimiento de dictaduras y autoritarismos como los de Orban, Erdogan, Putin, Maduro, Ortega, Le Pen, Duterte, Al Sisi, Salvini, Pudigemont, Torra. A la lista, Cercas agregó los nombres de Trump y Bolsonaro. En suma, los dos javieres se encuentran muy desilusionados frente al giro antidemocrático que se observa en el último decenio. Tanto, que Marías -después de una conversación telefónica con Arturo Pérez-Reverte- dio a su texto el lúgubre título de Cuando conviene marcharse. Para no ser menos, Cercas en su artículo Lecciones no aprendidas de la historia, sugiere la tesis de que el ser humano está condenado a repetir los mismos errores de siempre. Y lo peor de todo es que ambos parecen tener razón. Ellos, personas sensibles, sienten en su innegable desilusión, un Mal du Siècle, el mal del siglo XXl: el descenso de las democracias

Desilusionados significa que alguna vez estuvieron ilusionados. La verdad, después de la caída del Muro muchos lo estuvimos. La derrota final del comunismo al poner fin a la guerra fría parecía abrir un ciclo democrático y de entendimiento entre las diversas naciones. No faltaron quienes abrazaron al título -mas no la teoría- del famoso libro de Francis Fukuyama: El fin de la Historia.

No sé si fueron razones comerciales las que llevaron a Fukuyama a titular su libro de un modo tan abstruso. En realidad debería haberse llamado “el fin de la concepción dialéctica-hegeliana-marxista de la historia”. Claro está, con ese título muy pocos lo habrían comprado. Pero nos habríamos ahorrado el trabajo de explicar que es lo que Fukuyama había querido decir.

Lo que Fukuyama quería decir es que lo que terminó no fue la historia narrativa sino una concepción ideológica según la cual la historia se movía en sentido progresivo de acuerdo a sus contradicciones principales. Con el fin del comunismo desaparecía la contradicción principal entre comunismo y capitalismo y, por lo mismo, emergía un campo de múltiples contradicciones sin que ninguna de ellas pudiera alcanzar el rango de principal. Y precisamente en ese campo estamos situados y, al parecer, muchos se sienten incómodos. Algunos, hasta desilusionados.

Es cierto, a veces extrañamos los tiempos en los que la historia parecía obedecer a una lógica, cuando todo estaba ordenado entre buenos y malos y era fácil tomar posiciones. Por ejemplo, durante el periodo del nazismo y del fin de las repúblicas fascistas, casi todo el mundo tendió a alinearse en torno a la lucha anti-fascista. Poco después de la segunda guerra el mundo fue dividido en dos bloques irreconciliables. Así nació el largo periodo de la guerra fría. Muy mal denominada, porque en algunas zonas fue muy caliente (pregunte usted a un vietnamita, laosiano, coreano, camboyano, húngaro, checo-eslovaco, polaco, o a los que sufrieron bajo las dictaduras de seguridad nacional del cono sur latinoamericano, si solo pasaron frío durante ese periodo)

Al interior de las naciones más desarrolladas, el orden social creó su complementario orden político en donde conservadores alternaban con socialdemócratas en representación de una clase obrera organizada. Las sociedades de los países industrializados eran sociedades de clases, pero de clases muy bien constituidas, tanto social como políticamente. Pues bien, todo ese orden comenzó a cambiar desde la caída del muro de Berlín.

Pero no fue la caída del muro sino su coincidencia con un fenómeno que ya se venía anunciando a pasos acelerados lo que originó el mal del siglo XXl. Nos referimos al periodo de tránsito que lleva de la sociedad industrial a la sociedad digital, consecuencia y causa a la vez de la globalización de los mercados y de las relaciones internacionales.

Como todo proceso de cambio, la digitalización produjo alteraciones irreversibles en el orden social. Una de las más gravitantes fue la desaparición paulatina del llamado “proletariado industrial”, puntal de la economía social de mercado. En su lugar aparecieron nuevos segmentos laborales, algunos con alto grado de especialización, pero también tuvo lugar un descenso de las antiguas clases medias, así como el aparecimiento de una masa social formada por trabajadores independientes no afiliados ni a partidos ni a grandes organizaciones “clasistas”. Más abajo, un ejército de desocupados, temporales la minoría, crónicos la mayoría (en algunos países europeos hay familias que después de dos generaciones continúan viviendo de la ayuda estatal) y en los sótanos sociales, una mano de obra barata cuya oferta no logra ser regulada ni por el estado ni por los empresarios pero que ejerce un magnetismo irresistible hacia “los condenados de la tierra”, los ejércitos migratorios que en largas columnas avanzan hacia las metrópolis de Europa y de Norteamérica, llenando de pánico a algunos de sus habitantes.

Muchos vuelcan sus opciones políticas hacia los demagogos que ofrecen orden y muros, el regreso a la sociedad idílica (que nunca existió) donde todos tenían trabajo, un solo pasaporte y un solo sexo, donde no había drogas, ni prostitución y las calles eran limpias e inmaculadas.

Estamos en fin asistiendo un proceso que lleva a la transformación de la sociedad de clases en sociedad de masas (sociedad, solo en sentido figurado) Proceso que es padre de la inseguridad e inseguridad que es madre de los neo-nacionalismos que asolan al mundo democrático.

Las profundas transformaciones mencionadas no tardarían en repercutir en una crisis de representación política en casi todas las naciones occidentales. El suceso más notable ha sido el colapso de las socialdemocracias tanto en Europa como en América Latina. En algunos países, el gran hueco que dejaron al irse ya ha sido llenado por rabiosos gobernantes neo-nacionalistas cuyo objetivo, después de acceder al poder por vías democráticas, no es otro sino destruir el orden democrático.

La muerte de la democracia comienza con el acceso democrático de gobernantes encargados de asesinar a la democracia. Esa es la idea central del libro de Stefen Levinsky y Daniel Ziblatt, Cuando mueren las democracias (Ariel, Madrid 2018)

Los neo-nacionalismos, al imponer supuestos intereses locales por sobre los regionales, amenazan apagar el fuego con bencina. No solo fascinan a las masas con discursos demagógicos. Además alteran, si no las leyes, las normas de la convivencia ciudadana. Su lucha de clases no está dirigida hacia los de arriba, sino hacia los de abajo, los más débiles y desamparados, sobre todo los emigrantes. El lenguaje procaz de gente como Trump, Salvini, Bolsonaro, y otros, apunta justamente a la realización de esa obra destructiva. Pues ya lo sabemos: la destrucción de la palabra precede siempre a la destrucción de las cosas.

Las relaciones bilaterales proclamadas por Trump las venía por cierto practicando Putin antes de Trump. Está claro que gobiernos como el húngaro, el polaco, el austriaco y el italiano, y tal vez próximamente el francés, se sienten mejor platicando con la autocracia rusa que con los representantes de la UE. Hoy se aprestan a llegar a la UE mediante la vía electoral pero con el propósito de erosionar sus cimientos y volver así a a la geometría de los antiguos bilaterismos internacionales. Antiguos, porque el bilaterismo fue el sistema de relaciones que primó en el pasado reciente.

El retorno de los esquemas bilaterales ha llevado a no pocos historiadores europeos a volver a analizar los hechos que dieron origen a la Primera Guerra Mundial. Pues los orígenes de esa horrible mega masacre (27 millones de muertos) hay que buscarlos en la predominancia de las relaciones bilaterales y por lo mismo, en la precariedad de las organizaciones regionales. Me explico: Si no hubiera sido por el tratado bilateral entre Serbia y Rusia, Rusia jamás habría ido a esa guerra; y si no hubiera sido por el tratado bilateral entre Alemania y Austria, Alemania tampoco habría ido a una guerra que solo podía perder. Las pérdidas, es sabido, jugaron un papel determinante en el ascenso del nazismo y en el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Así que ya lo sabemos: si logra imponerse la tesis del bilateralismo “trumpiano”, lo que pueda suceder ya está programado. De eso han tomado nota, entre otros, los príncipes sauditas: podemos asesinar a quien se nos venga en gana, siempre que esos asesinatos no afecten nuestras relaciones comerciales con los EE UU. Así más o menos lo dijo, entre líneas, Trump.

La historia no se repite, no hay duda. Pero es inevitable pensar que –como dijo un comentarista de la televisión francesa- el mundo avanza rápidamente hacia atrás.

noviembre 22, 2018

Polis

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Edgar Benarroch

Me llamó poderosamente la atención y también sorprendió escuchar al Presidente de la Republica, en sus rutinarias cadenas de medios de comunicación, hablar sobre el tema del déficit fiscal y las graves consecuencias que ello acarrea no sólo en lo económico fiscal sino también en lo social y en el funcionamiento general del país. Es la primera vez que lo escucho abordar el tema, que es bueno recordar no es nada nuevo, la nación viene arrastrando este serio problema desde hace varios años, pero es ahora cuando al parecer se dieron cuenta que es asunto de extrema gravedad y necesario su atención.

El déficit fiscal se produce porque el ingreso nacional no es suficiente para atender el funcionamiento y operatividad del Estado. ¿Qué ha hecho el gobierno es ese tiempo, sin tener dinero como atender la demanda nacional? Pues ha recurrido a la inmensa irresponsabilidad del endeudamiento externo e interno para atender gastos corrientes y a la emisión de dinero inorgánico. Pusieron y ponen la máquina de fabricar billetes a trabajas a todo vapor, con la gravísima consecuencia de introducir en el circulante dinero sin ningún respaldo. Esta irresponsabilidad solo ha servido para potenciar la inflación y llevarla a términos astronómicos como los que estamos padeciendo. El endeudamiento per se no es nocivo, pero a él debe recurrirse siempre para atender inversiones o costear gastos fundamentales para el desarrollo integral del país, siempre estimando la capacidad para honrar el capital y el servicio que ello genera, nunca para gastos corrientes. La emisión de dinero inorgánico es una monstruosa irresponsabilidad que no tiene justificación de ninguna naturaleza. Ahora bien, entiendo que el Presidente sabe que con decreto o enunciado el déficit no se resuelve y que está bien informado de las medidas que hay que tomar en materia de política económica y fiscal. Para llevar el déficit fiscal a "cero", como lo prometió, es necesario un paquete macro y microeconómico muy bien concebido y en él luce de ante ojito el desmontaje del control de cambio y la eliminación del afán de control de precios que se ha prestado para la extorsión, coacción y matraca. ¿Está dispuesto el Presidente a tomar estas medidas? Personajes del gobierno han dicho que el control de cambio no es una medida económica sino un instrumento político y mediante el control de precios, como su nombre lo indica, mantiene controlados a quienes le interesa controlar.

En tiempos de hiperinflacion como los que vivimos donde los precios y costos varían diariamente, el sostenimiento de esta política de controles lo que hace es agregar serios problemas a la industria, al comercio y al aparato productivo en general. Por ello la pregunta anterior. De adoptarse las medidas correctas, lo felicito porque estaríamos al inicio de la sanidad económica y fiscal de la nación, pero como "por sus obras los conoceréis" tengo suficientes razones para dudar que ello ocurra.

Lo económico produce inmediatas consecuencias en lo social. El desastre que vivimos se explica en un modelo fracasado en todas partes del mundo y quienes lo intentaron hoy están en franca revisión. La llamada China comunista trabaja hoy en un programa que ha llamado "Sociedad modestamente acomodada". No es otra cosa que la economía de mercado en marcha. El 90% de la planta industrial y comercial de China está en manos privada y el gobierno se esfuerza en promover y cuidar y por supuesto los controles del Estado también se dejan sentir con el fin de evitar abusos o descarrilamientos. En Cuba se produce hoy una reforma constitucional que abre espacios a la iniciativa y propiedad privada además de abandonar el término comunista y sustituirlo por el de socialismo, amén de limitar el periodo del mandato presidencial a cinco años, permitiendo reelección inmediata por una sola vez.

Por ello, lo fundamental no son las correcciones puntuales o particulares económicas, fiscales o sociales, lo fundamental es el cambio rotundo del modelo y ello solo se logra con un cambio de gobierno.

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​José E. Rodríguez Rojas

A lo largo de las últimas décadas, académicos, comisiones gubernamentales y ONGs venezolanas diseñaron propuestas para una agricultura deseable eficiente y competitiva internacionalmente. Al final estos planteamientos se ampliaron incluyendo al sector agroalimentario en su totalidad, en una plataforma programática que se instrumentó durante la década de 1990, dando pie a un conjunto de reformas que en el sector agroalimentario lograron un relativo éxito, al incrementar las exportaciones hasta un valor cercano a los 600 millones de dólares. Los gremios agropecuarios, que durante este tiempo discreparon de este paradigma, al final, incorporados a la alianza de fuerzas que acompañaron al régimen de Chávez, torpedearon la reforma comercial en el sector agrícola y contribuyeron a su desmantelamiento.

La crisis agrícola y el fuerte incremento de las importaciones agroalimentarias que se dio durante el boom petrolero de la década de 1970, impulsó en los diversos sectores ligados al agro venezolano, una discusión sobre la agricultura deseable en el país y la necesidad de desarrollar planes orientados a incrementar el autoabastecimiento. En un artículo publicado a inicios de la década posterior, que se convertiría en un clásico en el área de la economía agrícola, Gustavo Pinto Cohen planteó la conveniencia de impulsar una agricultura eficiente y competitiva internacionalmente. Planteaba también, la conveniencia de impulsar una agricultura adaptada a las características de nuestros ecosistemas tropicales que predominan en el país, lo que llevaba a replantear el modelo de agricultura que se había realizado, que replica la agricultura llevada a cabo en los países de clima templado.

En el mismo momento que Pinto Cohen formula sus planteamientos, el gobierno socialcristiano de Luis Herrera Campíns crea una comisión para desarrollar un Plan de Desarrollo Agrícola a Largo Plazo (Planagri). Este plan coincide en líneas generales con los planteamientos de Pinto Cohen, de impulsar una agricultura adaptada a los ecosistemas tropicales y apuntalar la competitividad agrícola. A tal fin se propone potenciar los rubros con ventajas comparativas como el arroz y convertirlo en un rubro dominante en la producción de cereales.

Sin embargo las ideas de Planagri y las de Pinto Cohen no son las que llegan a implementarse en la década de 1980. Por el contrario, en la segunda mitad de esa década, con la llegada del partido AD al poder la agenda gubernamental instrumenta un plan de autoabastecimiento elaborado por sectores ligados a los gremios agropecuarios dominados por AD. En consecuencia se impulsa una política de rentabilización de la agricultura en base a fuertes incrementos de precios, que incentiva el crecimiento de una agricultura ineficiente, que dio en llamarse “el milagro agrícola”. Por otro lado, el fuerte incremento de los precios agrícolas se tradujo en una inflación de alimentos que perjudicó a los sectores urbanos de bajos ingresos e incrementó la pobreza.

El impacto de las políticas del “milagro agrícola” sobre los consumidores urbanos de bajos ingresos, dio lugar a una etapa signada por el rechazo o resistencia de diversos sectores del Sector Agroalimentario Venezolano (SAV) a las demandas y propuestas de los gremios agropecuarios. En este contexto surgió una nueva propuesta de políticas agroalimentarias impulsadas por el Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (ILDIS), más cercana a la posición del sector agroindustrial; los cuales eran partidarios de un proceso de apertura comercial, en el contexto del cual era necesario incrementar la competitividad del SAV y de la agricultura en particular. El tema de una agricultura competitiva, planteado por Pinto Cohen, es retomado de nuevo. El planteamiento del ILDIS es, sin embargo, diferente de las ideas de Pinto Cohen, en el sentido que acepta la existencia de los sectores agroalimentarios importadores como el avícola, como un elemento estructural del SAV. En este sentido no insiste en la necesidad de incrementar el autoabastecimiento y reducir las importaciones, que son en buena medida insumos para los sectores agroindustriales importadores como el avícola. El énfasis se centra en reducir el desequilibrio de la balanza comercial agroalimentaria mediante el incentivo a las exportaciones, tarea en la que el sector avícola puede desempeñar un importante rol. Otro aspecto que se enfatiza es la necesidad de incrementar la ingesta calórica recurriendo a los subsidios al consumo de rubros como el arroz. En esta propuesta, el trigo conjuntamente con el maíz serían el soporte del consumo de cereales, sin dejar de enfatizar la necesidad de incentivar el consumo de arroz.

La propuesta del ILDIS se desarrolla como una plataforma programática que se presentaría al nuevo gobierno que se elegiría a finales de la década de 1980. El nuevo gobierno es encabezado por Carlos Andrés Pérez en una alianza de fuerzas que deja a un lado a los gremios agropecuarios. El nuevo ministro de agricultura proviene de la agroindustria, por lo que es proclive a la visión desarrollada por el ILDIS. La nueva política económica se orienta al replanteo del modelo rentístico petrolero y a implementar un proceso de reforma y apertura comercial, como herramienta para incrementar la competitividad de la economía. Se desmanteló la política de protección y subsidios al sector agrícola. Los gremios agropecuarios quedaron fuera del proceso de negociación de los precios lo cual se planteó como el resultado de negociaciones directas entre compradores y vendedores de las cosechas nacionales. Todo ello tuvo un impacto negativo sobre la producción agrícola relacionada con el “milagro agrícola”. Sin embargo logró incrementar la producción de los sectores potencialmente competitivos como cacao, café, arroz y frutas tropicales. La reforma comercial en el sector agroalimentario se mantuvo con altibajos durante toda la década de 1990; en una visión de largo plazo las medidas instrumentadas tuvieron un relativo éxito al aumentar las exportaciones agroalimentarias hasta un monto cercano a los 600 millones de dólares, al final de la década. Sin embargo esto no satisfizo las aspiraciones de los gremios agropecuarios, que se inscribieron en el rechazo que diversos sectores plantearon al gobierno de CAP y continuaron posteriormente en su labor de torpedeo de la reforma comercial incrementando la conflictividad al interior del sistema agroalimentario venezolano.

Ante la cercanía de un nuevo evento electoral, a finales de la década de 1990, los gremios agropecuarios se organizaron políticamente a fin de realizar una nueva apuesta, apoyando a Hugo Chávez en sus aspiraciones presidenciales. Una vez elegido Chávez las presiones de los gremios agropecuarios lograron desmantelar la reforma comercial en el sector agrícola y la política de precios concebida en la Agenda Venezuela. Ésta última fue sustituida por una política manipulable por los gremios, los cuales logran insertar en la agenda gubernamental una política favorable a los cereales que logra incentivar la producción de maíz hasta el año 2007, propiciando un desarrollo agrícola vulnerable, en base a rubros para los cuales el país no tiene condiciones para su producción óptima y competitiva. Se restauraron de nuevo los aumentos indiscriminados de precios, como los del “milagro agrícola”, sin considerar el impacto de estos aumentos sobre los consumidores de bajos ingresos. Ello fue posible gracias a que los elevados precios del petróleo permitieron la implementación de programas de asistencia alimentaria que amortizaron el impacto de los incrementos de precios sobre los sectores de más bajos ingreso. Sin embargo la alianza del régimen chavista y de los gremios agropecuarios era contra natura ya que el régimen era proclive a los intereses de los grupos de bajos ingresos, que eran su base electoral. Al final esta incompatibilidad de intereses aflora, la influencia de los gremios agropecuarios se desvanece y el control de precios se radicaliza, lo que unido a la inflación dio al traste con los beneficios de los productores, hundiendo a la producción de cereales en una profunda crisis del año 2008 en adelante.

Nota: un mayor detalle de esta análisis, así como los respaldos documentales y estadísticos de este escrito pueden encontrarse en: Rodríguez R., José E. 2018. Buscadores de renta y seguridad alimentaria en Venezuela, 1973-2012. Revista Venezolana de Análisis de Coyuntura. Vol. XXIV, n°1., pp. 13-35 (Disponible en internet en el repositorio “saber ucv”)

Profesor UCV

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2007 se ha señalado como el inicio de las expropiaciones en el chavismo, pues fue el año en que el fallecido Hugo Chávez dio paso a un fuerte proceso de nacionalización de empresas que se extendió por años. Con la llegada al poder de Nicolás Maduro, el Gobierno cambió la modalidad al optar por ocupar, en lugar de expropiar.

En años recientes las autoridades han esgrimido dos argumentos para justificar la acción contra las entidades de trabajo: el abandono o incumplimiento del reinicio de actividades productivas o el que supuestamente la compañía está vinculada con la guerra económica que se viene denunciando desde 2010, y que en este caso supone el haber incurrido en acaparamiento o usura.

De acuerdo a la dinámica cumplida, se aplica un procedimiento de ocupación, toma o control de los activos de la empresa, en el que puede intervenir el más alto nivel del ejecutivo a través de su vicepresidente, pasando por el Ministerio del Trabajo, gobernador del PSUV del estado respectivo, o en ocasiones la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE) y otras carteras relacionadas con el área productiva, a fin de constituir una administradora especial, integrada por trabajadores y representantes gubernamentales como asesores técnicos.

Las causas que llevan a la empresa a la suspensión de sus actividades productivas son variadas, pero en casi todos los casos se presenta la falta de insumos o materia prima, así como los efectos de años de producir a perdida debido a un modelo económico basado en controles que impide, por ejemplo, el acceso a materia prima o repatriar capital para pagar a la casa matriz y proveedores.

Aunque al momento de tomar una compañía, el Gobierno la acusa de atentar contra el país, por mermar su capacidad operativa, las principales causas del cierre son los controles de cambio y precios; la no entrega de divisas para importar insumos, bienes terminados o repatriar dividendos; la inamovilidad laboral, la inseguridad jurídica y otras medidas de orden fiscal que mantienen al país en recesión desde hace cinco años, y en un proceso hiperinflacionario que está próximo a sumar 13 meses.

¿En qué consiste el proceso de toma de una empresa?

Son varios los escenarios que se pueden presentar para que el Gobierno adopte una medida de ocupación. Entre los principales están los siguientes:

Abandono por parte del propietario o sus representantes. La decisión procede luego de descartar otras salidas, como acudir a un proceso de atraso (falta de liquidez impide pago de compromisos, por lo que se procede a paralizar cualquier acción legal de cobro) o quiebra, venta de la compañía o reducción de personal, por lo que se decide abandonar la empresa y notificar a los trabajadores que las actividades han quedado suspendidas en ocasiones de forma temporal, y en otras de manera definitiva.

La empresa efectúa una notificación de cierre y pago inmediato de todas las liquidaciones o pasivos laborales a sus trabajadores, y repite el procedimiento con sus proveedores.

Conocida la nueva situación de la entidad de trabajo, el Ejecutivo ordena el reinicio de actividades, dando paso a la toma a través del Ministerio del Trabajo, el cual procede a publicar una resolución donde se ordena la ocupación y la entrega de la administración a una junta integrada por trabajadores y representantes gubernamentales con la supervisión de funcionarios militares.

En este caso no suele haber aprehensiones de directivos de las empresas, ya que la mayoría de las veces las compañías proceden a sacar del país a sus representantes antes de informar el cese operacional.

Supuesta vinculación de la empresa con el boicot y la guerra económica. Se la acusa de estar implicada en la guerra económica llevando a cabo acciones como omisiones que impiden la producción, fabricación, importación, acopio, transporte, distribución y comercialización de bienes o servicios que son de interés y necesarios para la comunidad.

Ante esto, se ordena por la fuerza la toma de la compañía con todos sus activos, con el apoyo de la fuerza pública, que generalmente son la Guardia Nacional Bolivariana como principal apoyo y la SUNDDE. En estos procesos frecuentemente hay representantes de la empresa apresados o arrestados.

Ocupación temporal con el propósito de obligar al empresario a ajustarse a condiciones o parámetros en su proceso productivo o comercial. Es un sistema aplicado a mercados populares y mayoristas, empaquetadores de comida y/o distribuidores e incluso transportistas. Esta ocupación se diferencia por ser temporal, ya que cesa luego de pocas semanas o meses. Normalmente no hay directivos detenidos.

El viraje

La política de expropiación, confiscación y nacionalización impulsada primero por Chávez, y luego por Maduro ha dejado al Estado venezolano 441 empresas de las 576 compañías públicas inventariadas por Transparencia Venezuela, de las cuales muchas arrojan números rojos por la mala administración, corrupción e ineficiencia en las operaciones.

Las industrias cementera, eléctrica y de alimentos, así como las empresas básicas de Guayana y Conferry, son ejemplos de cómo el Estado venezolano no ha sido capaz de responder a la demanda que exige el manejo de unidades de producción, por lo que los propios dirigentes del PSUV, a través de los congresos del partido, han declarado que expropiar es contrario al ideario del socialismo del siglo XXI, porque no prioriza la participación de los trabajadores y la comunidad.

Aunado a esto, ha facilitado la transición de la expropiación a la ocupación; mientras la primera tiene rango constitucional y un procedimiento legal que debe ser agotado la ocupación no, por lo que este último método es más eficiente a los fines de controlar empresas sin tener que superar numerosas barreras legales y financieras. Esto último es clave, ya que la toma no demanda el pago de elevadas sumas por la compra de activos.

Sobre la base de este razonamiento, se estableció el método en la Ley del Trabajo de 2012. En el artículo 149 se estipula la “protección de las fuentes de trabajo y de los puestos de trabajo”, y se indica que la “administración y reactivación de la empresa” recae en los propios trabajadores y el Estado venezolano en los casos de cierre ilegal de una entidad de trabajo o debido a una acción de paro patronal.

Atendiendo a esto, aunque la ocupación es una figura que ha facilitado la toma de compañías por parte del Gobierno en años recientes (Clorox, septiembre 2014; Kimberly-Clark de Venezuela, julio 2016; Alimentos Kellogg’s, mayo de 2018), se debe advertir que al igual que la expropiación, la misma desestimula las inversiones, por el riesgo que supone no poder en un futuro cerrar la operación, salvo abandonando todo.

Igualmente, aunque la toma de activos privados podría verse como una medida menos severa que la expropiación, la realidad es que la misma tiene igual efecto negativo sobre la ciudadanía, porque las empresas tomadas no han conseguido recuperar su capacidad productiva ante la incapacidad de la nueva gerencia, pero también por la profunda crisis económica que padece el país.

También se debe advertir que los procedimientos de ocupación vulneran el legítimo derecho a la defensa, el debido proceso, el derecho a la propiedad privada, la libertad económica y el principio de presunción de inocencia del propietario de dicha empresa, con respecto al supuesto cierre fraudulento que le es endilgado por el Gobierno al tomar las compañías.

La situación además se agrava para el representante de la compañía que enfrente el procedimiento, ya que corre el riesgo de ser afectado por una medida privativa de libertad, lo que ha llevado a varias empresas a sacar del país a sus directivos antes de la suspensión de actividades.

La prisión se encuentra establecida en la Ley del Trabajo, artículo 539, como arresto por cierre ilegal e injustificado de la fuente de trabajo con pena de 6 a 15 meses, y además la Ley de Costos y Precios Justos, establece en su artículo 140, prisión de 10 a 12 años.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Al igual que las expropiaciones en su momento, la política de ocupación de empresas impacta directamente en la calidad de vida del ciudadano, no sólo al restarle una unidad productiva de la cual surtirse en medio una severa espiral inflacionaria y de escasez, sino además por la violación de derechos constitucionales que supone esta acción, generando más desempleo y desabastecimiento, por lo que al final todos somos afectados.

Enlace a la nota: https://bit.ly/2FAv1IX

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Con voz propia

Nueve meses e igual número de días, duró en ejercicio como el Presidente de la República, el escritor y educador Rómulo Gallegos, elegido el 14 de diciembre de 1947, por primera vez de manera directa, secreta y universal. Obtuvo 871.764 votos de los 1.183.764 emitidos (80%), mayor porcentaje logrado en los comicios celebrados en la historia.

Asumió el mando el 15 de febrero de 1948, con la afirmación: “Quiero ser el Presidente de la Concordia”. Su Gabinete Ejecutivo lo formaron 12 ministros: Eligio Anzola Anzola, Andrés Eloy Blanco, Manuel Pérez Guerrero, Carlos Delgado Chalbaud, Juan Pablo Pérez Alfonzo, Edgar Pardo Stolk, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Edmundo Fernández, Ricardo Montilla, Leonardo Ruiz Pineda, Gonzalo Barrios.

En mensaje al Congreso Nacional, resaltó lo que podría considerarse su lema: “Obra fundamental del Estado es la educación. Gobernar es educar”. En su corto mandato realizó obras que para reflexión del régimen dictatorial a la cual estamos sometidos en este siglo XXI, ni siquiera ha realizado en veinte años. Entre otras obras dio fuerte impulso a la Educación; amplió vías de comunicación, construyó 25 aeropuertos; fortaleció la Reforma Agraria; con planificada inmigración permitió la entrada de unas 20 mil ciudadanos de diversas nacionalidades.

Párrafo aparte merece la política petrolera. Al efecto decidió “Creación de una comisión para estudiar y planificar posibilidades de explotación petrolera con miras al establecimiento de una empresa nacional, que abarcaría además la industria de la refinación. Se logró, la duplicación de las entradas al fisco nacional, por concepto de la renta petrolera”.

Enfatizó la intención de trabajar por el sosiego de las relaciones de la Iglesia y el Estado, la búsqueda de la armonía, de conciliación y de respeto para todas las tendencias y todos los partidos. Y la lucha contra los totalitarismos, que en este 2018 priva.

Para Simón Alberto Consalvi, Gallegos “fue político, lo fue muy a pesar suyo, en todo caso fue (a su manera), sí no un político, sí un personaje de la política y un personaje de la historia”.

Su primer viaje al exterior lo realizó a Estados Unidos, el 1 de julio de 1948, correspondió a invitado por el presidente Harry S. Truman.

La visita duró once días y dejó encargado de la Presidencia al ministro de la Defensa, el Comandante Carlos Delgado Chalbaud. Su homólogo y Marcos Pérez Jiménez le sustituiría en el Despacho de las armas. Juntos con el Comandante Luis Felipe Llovera Páez, conformarían la macabra trilogía del 24 de noviembre.

En la Universidad de la población denominada Bolívar, en Missouri, donde ambos presidentes participaron en la develación de una estatua del Libertador, donada por Venezuela, Gallegos pronunció un discurso en el cual hizo énfasis en el carácter civilista de Bolívar.

También la OEA celebró un acto en homenaje a Gallegos. En su discurso, el mandatario venezolano expresó “Estamos urgidos de entendernos para prestarnos ayuda recíproca no solo en momentos críticos de peligro sino en los ordinarios también de la vida cotidiana”. La Universidad de Columbia lo declaró Doctor Honoris Causa

La ambición militar sobrevino el funesto 24 de noviembre de 1948, hace 70 años, con un llamado Golpe frío, esto es sin el uso de las armas. Se instauró la dictadura castrense por una década, mitad de la nar-corrupta que subyuga al pueblo al hambre. Junta militar formada por la trinca antes mencionadas. El Delgado Chalbaud, que Gallegos había alojado en su exilio de España, asumió la Presidencia. A los dos años pagaría con el magnicidio, en el cual se dio por implicado a Pérez Jiménez.

Al MARGEN. El aviador militar que aterriza en el ministerio de agricultura, se retrotrae al estruendoso fracaso de la zafra cubana de caña en 1970, y proclama la producción de 13 millones de toneladas. Ojalá asimile la lección del Imperio Chino: allá funciona la propiedad privada.

jordanalberto18@yahoo.com.

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