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Opinión

Perkins Rocha

El régimen avanza en su único propósito de perpetuarse. Lo hace en condiciones no muy cómodas, pues su carácter totalitario le ha provocado un costo político que es muy difícil a estas alturas revertir: instituciones llamadas constitucionalmente a ejercer sobre él un control político y judicial, yacen postradas sin ninguna credibilidad, lo que le permite a toda la comunidad internacional calificar a nuestro país como un caso de estado fallido socialmente y forajido jurídicamente y aunque muchos lo duden, esto no agrada a la élite gobernante. Ello tiene una evidente consecuencia negativa para su falsa y pregonada imagen humanista. Cuando la separación de poderes no funciona, pues uno de ellos ha pervertido políticamente la independencia y autonomía de los otros –tal como lo ha hecho Maduro siguiendo la escuela de su antecesor- no le queda al régimen otro camino que utilizar la represión para aplacar las fricciones sociales que provocan los reclamos de sus erradas ejecutorias. Pasar de un Dictadura a una Tiranía es un paso no deseable que, no todo régimen totalitario transita cómodamente. De ahí el costo de no tener instituciones independientes que lo controlen.

Convencido estoy que, el camino electoral que ha forzado anticipadamente el régimen son, burbujas de oxigeno en el proceso de hundimiento de su destruida imagen democrática. Este es el último esfuerzo institucional -con un barniz de derecho de muy mala calidad y con una forzada apariencia constitucional difícil de sostener por sus propios eunucos intelectuales- que hace Maduro y sus adláteres para complacer las mínimas exigencias que se sugieren mantener antes de la caída al fondo, a la tierra del nunca jamás, donde, queriéndolo o sin quererlo, tendrá que convertirse en Tirano. Entender esto es preocupante, pero percibir el acompañamiento político que en esta última gesta “democrática” le hacen al régimen dictatorial, factores de la oposición, es doloroso.

¿Qué puede hacer ante este espectáculo la Asamblea Nacional, único poder constituido de manera legítima y último reducto institucional con que cuenta la sociedad democrática? Primero, entender que el paso lógico que acometerá el dictador una vez se sienta consolidado en su hegemonía por el triunfo electoral amañado, será, después de juramentarse ante la fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente, materializar su pretensión de acabar con el Poder Legislativo Nacional, declarando, con el auxilio de aquella, la emergencia del órgano legislativo, sustrayéndole transitoriamente todas sus facultades para que la ANC las asuma mientras se instala -posterior a un nuevo proceso electoral también amañado- otro parlamento “rojo rojito” como el del pasado funesto.

Para salir de este atolladero, nuestra Asamblea Nacional, órgano principal del Poder Legislativo Nacional, puede prospectivamente, adelantarse a los acontecimientos y desde ya crear los mecanismos institucionales para ejecutar y materializar junto al pueblo disidente venezolano, sus acuerdos del 9 de enero de 2.017 mediante el cual, se declaró la falta absoluta de Nicolás Maduro, por abandono del cargo; y el del 18 de julio de 2.017, en el que se comprometió ante todos los venezolanos a “promover la conformación de un Gobierno de Unión Nacional para restituir el orden constitucional”, con lo cual entraríamos definitivamente en la tan anhelada transición, al menos en lo nominal.

Nada distinto a lo ya aprobado por ella se plantea. Se desea simplemente que no se pliegue, por abulia, inercia o desidia, a mantenerse expectante ante el arrollamiento institucional, fraudulento e inconstitucional que se prevé ocurra contra ella. No basta con que los factores democráticos representado en la AN, hayan aprobado mayoritariamente su no participación en la farsa electoral instada por la ANC y Maduro para elegirlo Presidente. Es necesario plantearle al país un plan, una estrategia paralela a la no participación electoral. Se trata de sustituir una acción inconveniente –moral, política y jurídicamente- por otra acción fundada en nuestro texto constitucional y en la voluntad mayoritaria del soberano, que si bien no toda esta clara en que hacer, toda sin lugar a dudas rechaza a Maduro.

@PerkinsRocha

 3 min


Lidis Méndez

En medio de la tortura colectiva a la cual estamos sometidos sin consentimiento, la sociedad civil reacciona positiva y paulatinamente para enfrentar el anhelo sádico de quienes detentan el poder en Venezuela y pretenden ignorar el colapso de la República. El quiebre público de la voluntad moral a través de la restricción de alimentos, medicamentos, servicios públicos, abuso de poder, corrupción y compra de voluntades terminó por debilitar la fuente de poder que alimentaba al régimen: el pueblo, víctima de su criolla viveza.

Después de la destructividad viene la reconstrucción, es un ciclo natural, una ley universal. El costo político para entender que no se puede rogar a un régimen para que actúe en términos democráticos es bastante alto. Figuras y organizaciones emblemáticas de la política nacional se ven obligadas a regenerarse desde el interior, con sus propios medios, a recoger sus pasos y asumir sus errores antes de enfrentar la última batalla de esta guerra asimétrica para disolver el militarismo de Estado.

En artículos anteriores explicaba que no era posible un diálogo con el gobierno desde la MUD si no había primero un consenso dentro de la sociedad. La necesidad, precariedad y hambruna nos reúnen nuevamente para formar alianzas, confluir en escuelas de ciudadanía y presentar un verdadero proyecto de reconstrucción y desarrollo nacional. Ciertamente, estas dignas acciones no son orquestadas desde ningún centro único de poder o liderazgo como anhelan quienes aún llevan en su seno el espíritu autoritario.

El consenso social apenas inicia pero va en aumento, mientras el poder e influencia del régimen se debilitan tanto a nivel nacional como internacional. La única vena de la cual se alimenta el fraudulento sistema de “gobierno nacional” es por la carótida de las Fuerzas Armadas, sobre quienes recae la mayor responsabilidad de los hechos que están por venir. Como consecuencia del “racionamiento” de recursos vitales para nuestra supervivencia y bienestar, el pueblo por sí mismo sale de su catarsis para enfrentar las penurias que genera la ingobernabilidad.

El aprendizaje acumulado que nos imparte la lucha imperfecta en materia electoral, se ha acumulado dentro del cuerpo social como valor intrínseco y habilidad ciudadana para exigir al cuerpo político abstenerse de participar en procesos viciados y fraudulentos. A lo largo de todo el territorio nacional se despliegan fuerzas que esparcen ciudadanía demostrando que no necesitamos mártires, santos o mesías para reconstruir el país. Necesitamos que el pueblo participe para forjar nuevas alianzas, pactar con dignidad y decidir por consenso nacional no cooperar con instituciones públicas deslegitimadas que destruyeron la República.

Secretaria de Organización

Unidad Visión Venezuela-Mérida

www.unidadvisionvenezuela.com.ve

vivzla@gmail.com

@lidis1401

 2 min


​José E. Rodríguez Rojas

En la medida que los años se nos vienen encima, comienzan a normar y limitar la actividad que nos proponemos cada día. Es necesario una estrategia de vida para evitar que el envejecimiento nos anule y sobrellevarlo con éxito. En este escrito hacemos varias recomendaciones, basados en un artículo reciente publicado en la revista Time, dedicado al tema de cómo prolongar la vida manteniendo calidad de vida.

Vivir en Venezuela es algo complicado en los actuales momentos, envejecer lo es aún más dada la carencia y el costo de los medicamentos para los achaques que sufrimos los de la tercera edad, el mal estado de las aceras que puede provocar una caída con graves consecuencias, la inseguridad que nos agobia, el deterioro de la seguridad social, incluso de la creada con el aporte de los beneficiarios. Sin embargo, es necesario en estas adversas condiciones, hacer un esfuerzo por envejecer en la mejor forma posible.

Por una casualidad del destino, cayó en mis manos un ejemplar reciente de la revista Time. El tema central de la revista era “How to live longer better”, que podría traducirse literalmente como “Como vivir más y mejor”. Consideré pertinente escribir unas líneas haciendo una síntesis del artículo central. El escrito de la revista está pensado en función de los países más avanzados o de aquellos no tan avanzados, pero que no tienen las carencias del nuestro. Por ello, haré algunas consideraciones tomando en cuenta las limitaciones que enfrentamos y colaborar de esta forma con todos aquellos que envejecemos en estas difíciles circunstancias.

En primer lugar, el artículo acota que hay una tendencia de las personas de edad avanzada a vivir en las grandes ciudades, lo cual suena lógico pues éstas cuentan con los mejores servicios de salud, mejores oportunidades culturales y mejores servicios de transporte. El costo de estos servicios, como el de la salud, depende de equipamientos que solo pueden ser costeados por centros médicos ubicados en grandes ciudades, que poseen un gran mercado que los hace factibles económicamente. En esta perspectiva, no es una buena idea la que apasiona a algunos de mis colegas agrónomos, y es la de retirarse a un pequeño pueblo rural donde tener un conuco para distraerse en los últimos años de su vida. Un infarto los puede sorprender en su contemplación bucólica o peor, un accidente cardiovascular donde el tiempo y la rapidez de atención es clave para la recuperación.

La ventaja de la familia y del apoyo que presta a los que envejecen ha sido resaltada, pero en exceso. La relación con la familia y con los amigos se sobreponen en sus efectos sobre la salud, pero en muchos casos las relaciones de amistad la superan. En conclusión, es necesario conservar y fortalecer las relaciones con los amigos. Sin embargo, si esto se hace en partidas de dominó es necesario considerar que la ingesta alcohólica debe ser moderada.

No está clara la relación entre el tipo de personalidad y la larga vida, pero las personas con fuertes valores morales, de justicia y mayor entereza, tienden a adaptarse mejor a la vida durante la vejez con sus naturales limitaciones. Un estudio de largo plazo donde se hizo seguimiento a un grupo de niños desde sus primeros años de vida hasta la vejez, demostró que los más extrovertidos, alegres y despreocupados no necesariamente viven más que los serios e introvertidos. Los más alegres y despreocupados es probable que no tomen con seriedad los achaques y amenazas potenciales a la salud, y no tomen las precauciones requeridas o no sigan las recomendaciones médicas, lo cual puede llevar a desenlaces que acorten la vida. Tuve un entrañable amigo que padecía diabetes y tenía esa personalidad, lamentablemente falleció por las complicaciones de dicha enfermedad.

De lo anterior puede inferirse que es necesario tomar en serio los achaques y hacerle un seguimiento a los mismos, evaluándose periódicamente. La madre del que escribe estas líneas era diabética, por lo que debo hacerle seguimiento al índice glicémico y tomar las precauciones del caso. La diabetes es una asesina silenciosa y acorta la vida del que la padece y no tiene la disciplina para seguir las recomendaciones médicas. Los países europeos están penalizando el consumo de azúcar, por considerarla una droga debido a la adicción que crea y los problemas de salud que genera. Nosotros a este respecto enfrentamos una situación similar pero por la escasez.

También debemos hacerle seguimiento a otros achaques que surgen con la vejez como la hipertensión. Por razones económicas es conveniente no ir a los especialistas en una primera instancia, es mejor acudir a un internista que forme parte de nuestro seguro y en casos excepcionales acudir al especialista, dada las exageradas tarifas que están cobrando, al menos los más competentes.

El ejercicio mantiene una clara relación con la larga vida y el buen envejecimiento. Hasta 15 minutos diarios de un ejercicio vigoroso, como una caminata, son suficientes y tienen un impacto positivo en la salud. Caminar es lo más económico, pero es necesario hacerlo en grupo dada la inseguridad que domina nuestras calles y urbanizaciones. El ejercicio actúa a través de varios mecanismos. La actividad física mejora la resistencia y el equilibrio, endurece los músculos, y reduce la probabilidad de lesionarse seriamente al caer. También tiene un efecto sicológico mejorando el estado de ánimo. El ejercicio tiene que ver con otra de las recomendaciones para alargar la vida, mantener un peso adecuado en función de nuestra estatura. Es cierto que en las actuales condiciones económicas que privan en Venezuela, la mayoría de nosotros hemos perdido peso y es probable que excesivamente, pero se trata de mantener el peso en márgenes adecuados, sin embargo el médico que nos chequea es el más autorizado para hacer las recomendaciones del caso.

Mantenerse activo física e intelectualmente, es un principio que lo hemos leído en repetidas publicaciones. Si uno se puede mantener trabajando en algo que nos complazca y además ganar dinero por ello, es la mejor solución. Charles Dickens, el famoso escritor inglés, se mantuvo actuando parte de sus novelas, en escenarios hasta el final de sus días, movido por el disfrute que le generaba el contacto con sus lectores y el billete que le pagaban por cada actuación. En todo caso, un buen hobby que nos alegre la vida y nos genere satisfacciones es una buena alternativa. La inactividad física y pasar todo el día viendo TV es un camino directo a lo que algunos amigos míos llaman “el italiano” o sea “franco deterioro”.

El consumo de alcohol en forma moderada alarga la vida a tal punto que quienes lo hacen tienden a vivir más que los abstemios. Esto no puede ser una excusa para caerse a palos sin medida alguna, tratando de dejar en evidencia a los abstemios, ya tienen suficiente con vivir una vida más corta como castigo. Los centenarios divergen en su dieta, aún cuando la mayoría tienden a tener dietas sanas. Lo que los unifica es que no se saltan el desayuno, lo cual refuerza la idea de lo especial que es esta comida para los que envejecemos. En la crisis que enfrentamos nos podemos saltar las otras comidas menos ésta.

La revista que hemos mencionado al inicio dedica un amplio reportaje al Alzheimer, lo que puedo decir muy sucintamente del mismo es que se están evaluando medicamentos que están en fase experimental, los cuales ofrecen detener los efectos de la enfermedad cuando ésta comienza a manifestarse. Una investigación en la Universidad de Yale encontró, en un grupo de personas con una edad promedio de 72 años, que aquellas personas que tenían una variante del gen ligado a la demencia pero que al mismo tiempo poseían una actitud positiva hacia la vejez, tenían 50% menos probabilidad de desarrollar la enfermedad, en relación a las personas con el mismo gen pero con una actitud negativa hacia el envejecimiento. Una dieta rica en fruta y vegetales ayuda a reducir la inflamación del cerebro.

Profesor UCV

josenri2@gmail.com

 6 min


La semana pasada falleció el Maestro José Antonio Abreu, sin duda uno de los venezolanos más trascendentes de nuestro último medio siglo. Habiendo colgado los hábitos como economista, fue el creador de una obra muy importante, desarrollada a lo largo de varias décadas, hecha a punta de inteligencia, paciencia, sudor, no sé si también algo de lágrimas, además de su labia de gran negociador.

Este hombre amable y de una fe a prueba de bala, fundó en 1975 la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela y el Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Juveniles, Infantiles y Pre-Infantiles de Venezuela. Un proyecto que, de acuerdo a como lo concibió, “aspiraba a aplicar la música al desarrollo del hombre …”, y fue iniciado con las uñas a partir de una orquesta integrada por 11 jóvenes ejecutantes que, una vez a la semana, se reunían a ensayar en el Ateneo de Caracas. Así comenzó lo que con el paso de los días se fue dejando ver como una revolución en la enseñanza de la música, con un marcado propósito de inclusión social, aunado a la pretensión de que fuera parte intrínseca del sistema educativo. El resultado ha sido una obra que, desde el punto de vista de su alcance y relevancia, cuenta muy pocos equivalentes en esta época, además de ser muy reconocida afuera, y hasta calcada en muchos países, lo cual ha ayudado para que se le considere profeta en su tierra.

Con semejante morral a cuestas tuvo la sabiduría y habilidad requeridas para surfear a lo largo de varios gobiernos, lo que generó muchas polémicas, particularmente agrias en los últimos años, años de polarización extrema, pero a fin de cuentas logro el objetivo de mantener la iniciativa al margen de los vaivenes propios de un país que cuenta con el grave defecto de tener mucho mas Gobierno que Estado, debilidad que se ha exacerbado sobremanera a lo largo de las dos últimas décadas.

El Maestro Abreu tuvo una vida provechosa hasta su último suspiro, a poquito de cumplir los ochenta años de edad. A lo largo de ella consiguió en grado muy importante desmitificar y democratizar la música clásica y dejar, se dice rápido, alrededor de un millón de jóvenes de todos los sectores sociales tocando a Mozart o a Vivaldi en quien sabe cuántas orquestas, sin tener que desdecirse de su ADN caribeño y salsero.

HARINA DE OTRO COSTAL

En un reciente episodio, cuyos detalles me ahorro, pues ya han sido ampliamente divulgados en los últimos días, Facebook y la empresa Cambridge Analytica se han visto envueltas en el uso indebido de los datos personales de cerca de 50 millones de personas, utilizados para armar perfiles psicológicos de los votantes estadounidenses y diseñar una estrategia digital electoral que, se presume, tuvo gran relevancia en el triunfo del candidato Donald Trump en los comicios celebrados en 2106.

En este contexto, la amenaza a la democracia, proveniente de las redes sociales, se ha empezado a denunciar con insistencia, no sólo, por cierto, en el mundo académico. Si podrá coexistir la democracia con internet es una pregunta que cobra mucha pertinencia a raíz de éste y otros episodios electorales recientes. Una pregunta, por cierto, que no nos resulta, para nada, ajena a los venezolanos y de la que, parece, nos hacemos los desentendidos.

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Los profesionales egresados de una universidad o de un tecnológico emigran, muchos de ellos jóvenes con experiencia en su campo profesional de trabajo, le han costado al país miles y miles de millones de bolívares invertidos en su formación y capacitación, son parte importante de los recursos intelectuales de Venezuela.

Hay estimaciones según las cuales entre el 10 y el 14 % de los venezolanos está en el exterior, y las cifras van aumentando en proporción exponencial. Incluso, algunos ya tienen estatus de asilados, y hasta de refugiados. Muchos han tenido que sobrevivir en condiciones de miseria.

Se ha calculado que cerca de la tercera parte de los jóvenes profesionales han estado tramitando sus papeles para irse del país. Es una fuga de talentos imparable, permanente y creciente, que aumenta a medida que permanece más tiempo en el poder este gobierno de canallas e ineptos.

La hiperinflación, la falta de valor adquisitivo de la moneda, la escasez de alimentos y medicinas; así como la alta tasa de desempleo, están presentes en esta desbandada migratoria; producto de un gobierno que no ha sabido gobernar, pero si ha sabido robar y enriquecerse a costa del Tesoro Público.

Pero no son sólo los que tienen estudios de alto nivel, son también jóvenes inteligentes y emprendedores, capaces de crear sus propias fuentes de trabajo. Se marchan por donde y como pueden. Ante la falta de oportunidades y con un fututo gris y desolador, hacen sus maletas, generalmente sin recursos económico suficientes, dispuestos a correr la aventura de buscar más allá de las fronteras patrias un mejor futuro para ellos y sus familiares; incluso, dejando de lado el ejercicio de su propia profesión ¿Quién sería capaz de criticarlos? ¿De arrojar la primera piedra?

La narcodictadura, con apoyo y complicidad militar, ha convertido a un país que fue la esperanza de muchos europeos y latinoamericanos, en un pasado no tan lejano, en un país de emigrantes, al que prácticamente nadie quiere venir a vivir.

Los conocimientos de nuestros emigrantes, y particularmente los jóvenes menores de 30 años, y hasta los 40, son hoy, y lo serán mucho más mañana, muy necesarios para la recuperación del país, que ha sido destrozado por la ineptitud y la corrupción, por las ansias de poder hegemónico en aras de un credo político fracasado, que ha devenido en cruel dictadura. A los actuales mandatarios no les importa que el país se desangre intelectualmente; más les importa permanecer en el poder "a como dé lugar".

La historia no perdonará a los que arruinaron social, económica y moralmente a su propio país; sin importarles haber causado la mayor crisis humanitaria y también el mayor desperdicio de conocimientos y talentos de toda la historia de la República, desde su fundación en 1830 hasta el día de hoy.

Profesor UCV

felipeedmundo@gmail.com

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He venido participando y siguiendo muy de cerca la iniciativa de conformar el Frente Amplio Venezuela Libre. Asistí al acto de constitución de esta nueva coalición política en el Estado Zulia. Hasta allá fui, vi y me convencí de que esta nueva propuesta “unitaria” no tiene ni el entusiasmo, ni la pasión, ni la sabiduría de quienes dicen representar.

Si el Frente Amplio sigue en su empeño de fortalecer el pulso abstencionista insoluto, estará condenado al aislamiento del sentimiento popular.

No le será fácil tener suerte en su prédica, negadora de hecho al acto electoral, porque en definitiva el país se merece un sendero mejor; como lo es el de la convocatoria a las elecciones presidenciales, conscientes de que se confronta a un régimen autoritario y antidemocrático. Ya con la abstención pasiva, se provocó el desencanto y la desmovilización en tiempos de revueltas de calle y constituyente fraudulenta.

Insistir en el error los condenará al fracaso. Solo la unidad y la participación comicial hará posible el acompañamiento del pueblo. El condicionismo excluyente es abstencionismo agazapado. En ese propósito el elector venezolano con su largo historial democrático no los acompañará.

El tiempo y los resultados de los acontecimientos ubicará a cada quien en el justo lugar que le corresponda. En consecuencia, porque todavía están a tiempo, será mejor que reflexionen y conduzcan ese esfuerzo hacia un nuevo reencuentro de todos los factores de la oposición, incluso, con Henri Falcón, quien con su decisión puede hasta echar un vainon.

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No deja de sobresaltarme ver y oír en las redes sociales, afirmaciones que se contradicen de plano con las conductas de ciertas personalidades cuya honorabilidad escapa a la menor sospecha y que, por ende, impactan fuertemente la opinión pública.

Esa «mala costumbre», por ponerle algún nombre, se hace especialmente odiosa cuando algunos personajes que cuentan con nuestro aprecio, llaman «oposición» a la MUD, le reconocen plena legitimidad a la Asamblea Nacional y llaman «gobierno» al régimen inconstitucional y antidemocrático que preside Nicolás Maduro.

Los políticos que mal gobernaron a Venezuela desde 1958 hasta 1998 tuvieron la habilidad de apropiarse y manejar como franquicias («Concesión de derechos de explotación de un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una empresa a una o varias personas en una zona determinada.» DRAE) los términos «unidad» y «oposición». De esa manera le sacaron filo a dos espadas; la primera para llamar divisionista y prochavista a todos quienes discrepamos de sus malas conductas y, la otra, para usufructuar con fines personales y grupales el evidente y creciente descontento que provocan los disparates del comunismo empoderado.

Ese malicioso manejo de los términos comentados, es lo que permite a personajes tan patéticos como Henrique Capriles, Henry Falcón o Julio Borges llamarse líderes de la oposición, capitales del descontento popular y representantes de la famélica población venezolana ante foros mundiales y ante personajes de merecido peso internacional.

Esa deformación del lenguaje no pasaría de ser una triquiñuela propia de nuestros micrométricos políticos, si no fuera por el inmenso daño que han ocasionado al generar un inmenso desconcierto dentro y fuera de nuestras fronteras. Me imagino la catarata de interrogaciones que se deben agolpar entre pecho y espaldas de los senadores estadounidenses, cuando detectan a los «opositores» que hacen lobby para solicitar que se suspendan o, al menos, se suavicen las sanciones aplicadas a connotados ladrones o violadores de derechos humanos.

Me resulta complicado imaginar lo que pensó el Presidente de la República Francesa al enterarse de que Julio Borges, según se comenta en las redes sociales, se alzó con los reales del premio Sarajov otorgado por el Parlamento Europeo a la «Oposición Democrática de Venezuela», de la cual Borges sería su peor y más indigno representante.

Cuando los niveles de deshonestidad intelectual traspasan ciertos límites, se hacen difíciles de digerir para el ciudadano de a pie, quien tiende a buscar explicaciones encuadradas dentro de sus límites morales, pues es tendencia natural del ser humano imaginar que el mundo se mueve dentro de sus parámetros personales. Por tal razón, nos negamos a creer que la furibunda oposición de Capriles a que se investigara la nacionalidad de Maduro, pudiera ser producto de una espantosa componenda o de un acuerdo nauseabundo; que la inacción de la Asamblea Nacional elegida irreflexivamente el 6D a través del filtro de la MUD, pudiera ser producto de un intercambio de favores entre los caciques de ambos bandos.

Dentro de pocos días será Domingo de Resurrección y la cristiandad celebrará un nuevo aniversario de la resurrección de nuestro señor Jesucristo. Ese día –también– como es tradición en Caracas desde 1801 y aun antes en otras poblaciones, se realizará un incruento acto de justicia popular: los sin voz, los que viven en las zonas más pobres de pueblos y ciudades, vestirán la toga del juez para decretar la condena, la quema simbólica de quienes los han traicionado, la desaparición de los afectos y la muerte de la confianza. Porque la traición es en el imaginario popular el peor de los delitos, equiparable a lo que es la violación de menores para nuestra población recluida o la delación para las organizaciones mafiosas.

Este año, ante la proliferación de candidatos con sobrados méritos, la escogencia de Judas será harto difícil, por lo que me abstengo de proponer la candidata que ronda por mi mente: la MUD

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@DulceMTostaR
http://www.dulcemariatosta.com
29 de marzo de 2018

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