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Opinión

Fernando Mires

La prensa vive de vaticinios. En el fondo, un vaticinio no solo es una mercancía: se trata de dar respuestas a una demanda colectiva. ¿Quién no quisiera saber lo que nos deparará el destino? ¿Quién no quisiera que la historia, no solo la nuestra, también la universal, se ajustara si no a un plan preconcebido, por lo menos a una lógica previsible? ¿A quién no le gustaría que de pronto apareciera un profeta que nos dijera cómo y cuándo va a terminar la guerra en Ucrania?

Para responder a la demanda de vaticinios, la prensa acude a los llamados expertos, y algunos de ellos se las dan de profetas. El problema es que los expertos nunca están de acuerdo entre sí. Así, hay quienes nos dicen que Ucrania expulsará a los rusos en un breve tiempo, pero el tiempo avanza, y la invasión, aunque estancada, se mantiene. Los filoputinistas anuncian la derrota inminente de Ucrania, pero Ucrania resiste heroicamente.

Las noticias del día nos dicen en cambio que las ganancias de cada parte se cuentan en centímetros y las pérdidas en seres humanos. Otras nos dicen que la guerra ha entrado a una fase de empate macabro y que por lo mismo es necesaria una negociación, cuanto antes. Pero los verdaderos actores, sobre todo Putin, quien es el que tiene la llave de la negociación, no quieren negociar.

Todos sabemos que si Putin retira sus tropas de ese país euro-occidental que es o ha llegado a ser Ucrania, se acaba la guerra. Europa viviría en paz, el “dulce comercio” (Montesquieu) sustituiría a las balas, Rusia volvería a ser económicamente próspera, viviríamos sin tantos miedos, seríamos más felices que antes, y los ucranianos comenzarían a rehacer sus vidas dejando sus intensos dolores detrás. Pero no. Pese a todos los vaticinios, la guerra va a cumplir un año y medio, y la soldadesca de Putin sigue masacrando a la población civil de Ucrania, sin pausa ni tregua.

Ahí lo tenemos asesinando gente en un país vecino, aún sabiendo que así nunca va a ganar, y aún al precio de que ocupe a toda Ucrania, aún haciendo desaparecer a todos los ucranianos, está condenado, sino militar, política, cultural e históricamente, a ser lo que ahora es: el gobernante más odiado del mundo, un criminal a quienes millones de personas de buena voluntad deseamos la muerte. Entonces no faltan los vaticinadores de la historia del futuro y nos dicen: Pero puede haber algo peor si Putin se va.

En el país donde yo vivo, Herbert Münkler, destacado polítólogo (el first, dicen algunos) y Joschka Fischer, el más competente ministro del exterior alemán del siglo XX, nos alertan. Cuidado, nos dicen: sin Putin la situación podría ser más grave. Puede que sí, puede que no, pienso yo. Y ahí paro en mientes en que no escucho esas frases por primera vez.

Recuerdo perfectamente por ejemplo que durante Breschnev, los representantes de la Realpolitik alemana, sobre todo los socialdemócratas (Bahr, Wehner, entre otros) nos aseguraban que bajo Breschnev había que preservar la distensión, y que provocar al dictador ruso podía llevar a un recambio maligno que convertiría a la guerra fría en una caliente. La recomendación era clara: no había que apoyar a los disidentes, ni a los de la URSS ni a los de otros países comunistas pues sin Breschnev la situación podría ser peor.

Pues bien, después de la muerte de Breschnev la situación no solo no fue peor, fue mucho mejor, fue maravillosa, apareció un milagro, y ese milagro se llamó Gorbachov. Los vaticinios se los llevó el viento y los vaticinadores pasaron al olvido.

El mismo canciller Helmut Kohl no quería creer en el milagro Gorbachov. De acuerdo a su programación ideológica, la Perestroika era una estratagema comunista. Siguiendo su fija idea (más bien, su ideología), no se le ocurrió nada más inteligente, en una declaración de prensa, que comparar a Gorbachov con Goebbels. Fue necesario el auxilio espiritual de Margaret Thatcher y Ronald Reagan para que el obsesivo mandatario retirara sus opiniones.

Joschka Fischer, quien fuera un político muy realista, también se deja llevar por el ímpetu vaticinador de los profetas apocalípticos. En su más reciente artículo, «El riesgo de una Rusia debilitada», nos augura un futuro sombrío. En su opinión, la fallida asonada de Prygozhin es solo la antesala de un violento derrumbe del poder de Putin. Pero lo más seguro, aduce, es que la caída de Putin no nos llevará a la paz. Al igual que la Rusia de Putin, la futura Federación Rusa «permanecería encerrada en el pasado, muy alejada de cualquier perspectiva de modernización social, política o económica. Representaría una amenaza permanente para el flanco oriental de Europa y para la estabilidad global en general. Tendríamos que armarnos contra ella, y lo más probable es que nuestros nietos y bisnietos tengan que hacer lo mismo».

Al llegar a este punto, cabe una reflexión: ¿Cuándo el mundo ha sido muy diferente al futuro que nos pinta Fischer? Desde que aparecieron las luchas democráticas, digamos, a partir de la gran revolución francesa, el mundo ha vivido en ascuas. La razón democrática no ha sido solo impuesta con los argumentos de los grandes filósofos, sino defendiéndose en los campos de batalla. La paz perpetua que pronosticara Kant, se ve muy lejos en el horizonte.

La democracia es la lucha por la democracia, sea a nivel nacional, internacional y global. De modo que alguna vez tendremos que llegar a una pesimista deducción, y es la siguiente: el mundo neolítico ha superado al paleolítico, pero el mundo neolítico no ha sido todavía sustituido por el mundo político.

En el mejor de los casos estamos en el medio de una transición. La mayoría de las naciones del globo no son democráticas, ni siquiera son políticas, y sus gobiernos, no solo no aceptan la democracia. Además, la odian.

A veces he pensado por alguna razón que no entiendo, en que a lo largo de la política europea moderna penan los fantasmas del viejo pasado, sobre todo cuando vemos como sus políticos no resisten la tentación de pensar la realidad no en su contingencia, sino en su imaginaria trascendencia. Asistimos a una evidente filtración de las aguas del pensar teológico hacia los interiores del patio político internacional. O dicho en otra imagen: la no modernidad teológica vive dentro de la modernidad política, subsumida pero no desaparecida. La política, aún en los países más seculares, sigue siendo, en muchas ocasiones, una práctica metafísica.

Entiendo por política metafísica, pensar la realidad desde un «más allá» cuyas condiciones no están dadas en el «más acá». Un ejemplo de metafísica política lo encontramos por ejemplo en la tan citada y todavía aplaudida frase atribuida a Otto von Bismarck: «la diferencia entre un político y un estadista es que el político piensa en las próximas elecciones y el estadista, en las próximas generaciones». De acuerdo a esa frase deberíamos deducir que esa desgracia humana llamada Putin, es un gran estadista, al igual como lo habría sido Hitler. Putin, efectivamente no piensa en las próximas elecciones (los resultados, por cierto, los conoce de antemano) pero sí en las próximas generaciones.

La horrible destrucción que padece Ucrania, según su metafísica, es un medio del que se vale la historia para crear la grandeza de la Rusia del futuro. Lo triste del caso es que Putin no es el primero ni será el último que piensa así. Él es uno más en una hilera de monstruosos dictadores cuyo propósito es destruir el presente para realizar su imaginado futuro.

Un estadista sería, según la diferencia entre un político normal y un estadista establecida por Bismarck, un político futurista, es decir, alguien que concede más valor a un futuro desconocido que a un presente conocido. Quizás con el propósito de contrariar a Bismarck, el canciller alemán Helmut Schmidt, siendo una vez preguntado por la prensa acerca de cuáles eran sus visiones sobre la Alemania del futuro, respondió con dureza: ¿»Visiones? Quien tiene visiones pertenece a la psiquiatría, no a la política».

Schmidt, como en cierto modo Merkel, han sido gobernantes pragmáticos. El futuro, para ambos, no existe en tiempo presente. Y desde el punto de vista de una lógica política tenían razón.El futuro no existe, porque simplemente es futuro. La política hay que hacerla -de acuerdo al título del antiguo film- «De aquí a la eternidad» (con Deborah Kerr, Donna Reed, Burt Lancaster, Frank Sinatra, Montgomery Clift). Pero no desde la eternidad hacia aquí.

En eso pensaba mientras leía el interesante relato escrito por Anne Applebaum sobre el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg, elegido ¡por décima vez consecutiva! Interesante, porque en ese seguimiento que vengo realizando a la invasión de la Rusia de Putin a Ucrania, mi opinión sobre Stoltenberg ha ido cambiando. En un comienzo me parecía un simple burócrata, una persona sin carisma, en ningún caso un hombre de grandes ideas. Pero al observarlo casi a diario en la pantalla, me detuve a pensar en que la palabra burócrata no tiene por qué tener siempre un significado peyorativo. Sin burócratas ninguna sociedad o ningún estado funcionaría. Hay en verdad, malos y buenos burócratas. Si Stoltenberg es un burócrata, pertenece a la segunda categoría.

La segunda vez que cambié mi opinión, fue cuando me di cuenta que Stoltenberg no solo es un burócrata sino, además, un excelente político. Por de pronto, no sigue la recomendación de Bismarck, pues no piensa en las generaciones del futuro (ni en los nietos de Joschka Fischer) sino en las actuales, las que están padeciendo la guerra en Ucrania, las que están haciendo política de guerra en Europa, en los gobernantes que llevan sobre sus hombros la tarea pesada de enfrentar una guerra genocida, sin salirse un centímetro de los límites fijados por la institución que representan, en este caso la OTAN. Límites que no provienen de reglamentos, sino de un tejido discursivo que Stoltenberg no se cansa de urdir junto con su personal, en constante intercambio de opiniones con diversos actores políticos. Y esa es exactamente la función del político: no crear ideas, pero sí, articular ideas nacidas de los diversos intereses de las partes involucradas.

Gracias al trabajo de personas como Stoltenberg, la OTAN ha sido reconstruida después que Trump la declarara inservible y Macron le diagnosticara «parálisis cerebral». La de hoy no es la OTAN cautelosa de la guerra fría, tampoco es la que se vio involucrada en las fantasías de George W. Bush, durante la «guerra en contra del terrorismo internacional». La OTAN de hoy -en otro texto la hemos llamado “tercera OTAN”- es, en las palabras de su secretario general: «una alianza defensiva que representa a una amplia variedad de países y regiones: Europa del Este y Europa del Sur, Escandinavia y Turquía, Gran Bretaña y Francia. Toma decisiones por consenso.

Como bien lo caracteriza Applebaum, Stoltenberg es un hombre multilateral. Un multi-estadista, o si se prefiere, un estadista global. Cargo que desempeña con profesionalidad y sobre todo con paciencia, siguiendo la recomendación de Max Weber sobre el ejercicio de la profesión política: «Política significa un lento horadar, con pasión y objetividad al mismo tiempo, sobre duros maderos».

Quien quiera alcanzar lo que hoy parece imposible debe dedicar sus esfuerzos a realizar lo posible. Nadie, mucho menos un político, debe posponer los intereses de las generaciones presentes, o llamar a sacrificar vidas en nombre de generaciones futuras que nadie sabe cómo serán. Para ayudar al futuro –creo que esta es una idea budista– basta hacer bien las tareas que nos demanda el cada día. Como hace Stoltenberg en sus por lo menos cuatro reuniones diarias. Frente a esos imperativos, el alto funcionario no ofrece vaticinios. Si Rusia ataca a una nación europea como Ucrania, hay que defender a esa nación, tratando de evitar un escalamiento que lleve a otra guerra mundial.}

Hay que ayudar con armas a Ucrania, eso lo tiene muy claro. Hay que llevar a Putin a la mesa de negociaciones, y si no es posible convencerlo, hay que obligarlo. Eso lo tiene aún más claro. Y si Putin extrema su locura hasta llegar al momento nuclear, pues, tendrá respuesta inmediata. Así dijo sin titubear Stoltenberg a Anne Applebaum.

El futuro nace desde el hoy. Quien no es responsable frente al hoy, nunca podrá serlo frente al mañana. Probablemente Stoltenberg, como todos nosotros, no tiene idea cuándo y cómo irá a terminar esta guerra. Solo cabe asumirla respondiendo a los hechos que ofrece el presente y no a las fantasías metafísicas de los politólogos y de los estadistas cuyos pies están en el futuro y sus cabezas en el vacío.

¿Y los vaticinios? Ah, dejemos esa tarea a los brujos, no a los políticos.

Referencias

Max Weber – POLITIK ALS BERUF, Stuttgart 1999

Anne Applebaum – EL HOMBRE MULTILATERAL ES MÁS PODEROSO DE LO QUE PUTIN IMAGINABA (polisfmires.blogspot.com)

Joschka Fischer – EL RIESGO DE UNA RUSIA DEBILITADA (polisfmires.blogspot.com)

Fernando Mires – LA TERCERA OTAN (polisfmires.blogspot.com)

Fernando Mires es (Prof. Dr.), Historiador y Cientista Político, Escritor, con incursiones en literatura, filosofía y fútbol. Fundador de la revista POLIS.

https://talcualdigital.com/vaticinios-por-fernando-mires/

 10 min


Alejandro J. Sucre

Sin sanciones petroleras, Venezuela y el mundo ganarían. Habría más recursos económicos, para más debates, más democracia y más puestos de trabajo

Algunos de los principales líderes políticos de oposición y oficialistas de Venezuela destruyen el progreso del pueblo por no llegar a acuerdos, por poner trabas al proceso democrático cuando hicieron guarimbas, por no haberse presentado a elecciones en varias contiendas, por inhabilitar sin dar derecho a la defensa, por pedir sanciones petroleras a Estados Unidos, y este país haber aceptado semejante medida de sanciones que afectan al pueblo y generan una economía delictiva. Tanto los líderes de Estados Unidos como del gobierno de Nicolás Maduro y del G4 son totalmente responsables directos del dolor evitable que le causan al pueblo venezolano.
El petróleo en Venezuela es y ha sido más del 90% de las divisas que entran al país. Las sanciones petroleras van justamente a cortar esos recursos. Hay muchos de los que apoyan las sanciones, desde la oposición, que engañan a la población diciendo que las sanciones petroleras no afectan a la economía. O que la economía fue destruida por los controles y la corrupción antes de las sanciones. Resulta que el gobierno eliminó en gran medida los controles y las sanciones al petróleo venezolano se quedaron y hoy son de mucho peor impacto económico que la corrupción ya que hasta la generan. Las sanciones impiden el pago de deuda externa e impiden préstamos internacionales a empresas privadas venezolanas, las sanciones al petróleo hacen que al país dejen de ingresar $50 mil millones al año, obligando al gobierno a solo operar en la economía subterránea con empresas de maletín o sin rendición de cuentas. Son mucho más dañinas las sanciones al petróleo que los controles de cambio y de precio ya que eliminan los ingresos principales de la nación y son más difíciles de burlar. Así como los controles de cambio, las sanciones al petróleo convierten toda transacción privada o del gobierno en delincuencial. China es enemiga y una amenaza para Estados Unidos y Occidente y no hay sanción que prohiba comprar productos a China, tales como equipos de radiodifusión ($223 miles de millones), computadoras ($156 miles de millones), circuitos integrados ($120 miles de millones), piezas de máquinas de oficina ($86,8 miles de millones) y otros artículos de tela ($60,7 miles de millones). O que se impongan sanciones y prohibición de comprar los productos de exportación de Francia como turismo por US $250 mil millones, maquinaria, incluidas las computadoras: US $62,6 mil millones, vehículos: $50,8 mil millones (8.9%), maquinaria eléctrica, equipo: $45 mil millones, productos farmacéuticos: $39,1 mil millones, perfumes, cosméticos: $22 mil millones, etc..

Estados Unidos no puede condicionar el levantamiento de las sanciones petroleras a que haya un proceso democrático normal en Venezuela. Puede sancionar políticos que impiden la democracia en Venezuela si le parece, así como un vecino ayuda a atrapar un ladrón que entra en la urbanización llamando a la policía. Pero la democracia es batalla de los venezolanos y aunque es verdad que en Venezuela es un batalla en términos desiguales entre los que controlan las fuerzas armadas y los que no, los países vecinos democráticos pueden ayudar la causa con sanciones directas e individuales a los que asaltan la democracia y el erario del país.

El gobierno de Nicolás Maduro puede disminuir su responsabilidad o desviar la atención en las consecuencias de un fracaso en llegar a acuerdos con Estados Unidos para levantar las sanciones. La Administración de Maduro se alinea con enemigos jurados de EEUU siendo este país nuestro principal cliente e inversionista. Nunca el gobierno de Maduro hizo un referéndum para volcar a Venezuela contra EEUU y aliarse con Rusia y China para ese propósito.
Ni al petróleo, ni a la minería, ni para infraestructura, ni a la agricultura, ni al turismo, ni a la educación, ni a las telecomunicaciones, ni a la medicina. Ningún financiamiento va a llegar, ni nuevos impuestos, nada se va a mover en Venezuela sin grandes inversiones que solo llegarán cuando Estados Unidos levante las sanciones petroleras. Nunca Rusia, Irán o China, ni Turquía sumadas hicieron la 1/20 parte de las inversiones que han hecho EEUU y toda Europa en Venezuela a través de la historia. Tampoco ayudas humanitarias ni dádivas ni remesas de familiares en el extranjero resuelven el progreso de los venezolanos. Solo dependemos de nuestro trabajo y creatividad que nos sobra. Y muchos políticos venezolanos lo impiden.
La corrupción se ataca con una oposición que participe en elecciones, que elija a sus líderes democráticamente y que se renueve ejemplarmente; que haga oposición pacífica y activa y no marchas violentas; que presente propuestas y debates de alternativas económicas y las discuta con el pueblo; que no reaccione con violencia ante la violencia, sino con propuestas y ejemplo democrático; que presente cuentas de los recursos que administra; que ayude al pueblo a ejercer contraloría social de las obras de infraestructura, estando presente en cada pueblo y no en Washington pidiendo sanciones cínicamente. Solo un pueblo educado por sus líderes puede enfrentar la corrupción y la falta de democracia. Si votan mal es porque se educó o informó mal. Así que hay que darle importancia al pueblo.
Twitter: @alejandrojsucre

https://www.eluniversal.com/el-universal/159746/el-pueblo-venezolano-no-...

 4 min


Carlos Raúl Hernández

1.Entre las dificultades para estudiar la acción política, brillan la subjetividad, las interferencias emocionales que nublan lo que se intenta conocer, la simpatía o antipatía con las causas que se analizan. Además, los entornos políticos pretenden que las conclusiones sean a su favor, aunque esto contraríe las evidencias, y tienden a recusar las observaciones críticas. Según Weber, Bachelard, Lucien Goldman y muchos otros, este sería uno de los “obstáculos epistemológicos” del conocimiento político y social, que obliga a la tarea de marcar distancia con las emociones y a contrariar la opinión pública, incluso la predominante cuando se atraviesa. Una estratega de la talla de Díaz Ayuso, campeona de la resistencia ante el insulto y la adversidad, declaró que veía las encuestas de soslayo para no prejuiciarse, ni hacerse servil de ideas equivocadas, y al contrario hacer que prevalezcan otras. Me acostumbré a los dicterios infamantes porque toda la vida los enfrenté. Mis primeros trabajos en la prensa nacional y libros, fueron contra los errores del marxismo y la dictadura cubana, y con la evolución de las cosas, contra la nicaragüense en medio de la ferocidad de intelectuales que lamían las hebillas a Fidel y Ortega.

2.Más tarde dediqué varios libros y artículos a la defenestración de Pérez y sus consecuencias (aposté mi status político), al infeliz gobierno de Caldera, al de Chávez, a las expropiaciones, a las múltiples abstenciones electorales. Apoyé a Henri Falcón en defensa de la vía electoral, me opuse a las salidas uno-dos-tres-cuatro, a los insólitos pedidos de invasión extranjera y golpe de Estado, a “la presidencia interina” y demás desvaríos de 2019, de los que dejé suficientes testimonios en este periódico. En 2022 razoné sobre los riesgos de “las primarias”, hoy cumplidos, sobre los que alerté a tiempo. Cada ocasión hubo quienes se irritaron hasta el paroxismo, pero hoy me siento muy pleno cuando reviso lo que he escrito y hecho, como recomendaba Pompeyo Márquez “para autocheckin” y me reconforta haber intentado con todo lo que estuvo a mi alcance, impedir el hundimiento de la democracia, las instituciones y la marcha de la oposición. Pero el país estaba aliado para destruirse.

3.Hoy no queda de otra que escarbar entre escombros, estudiar los últimos pasos de la oposición arrinconada por una larga y oscura ceguera, caprichos y fracasos, que sacrificó nada menos que la mayoría electoral varias veces a nombre de autoalivios mentales. Los pronósticos políticos no son científicos, porque tratan de prever las acciones, decisiones, voluntarias y accidentales de los jugadores y por lo tanto las tendencias pueden variar de un momento a otro. Nadie sabe cuándo un outfielder se va a robar un home-run o a un catcher se le caerá la pelota, lo que puede cambiar el resultado del juego. En estos lares, con el triunfo en las manos, se les cayó varias veces. La suerte de la segunda guerra mundial y de la humanidad pudo ser otra porque a Churchill lo atropelló un auto en Washington, tal vez después de varios scotchs. No hay ciencia posible de la acción política en marcha y esta esfera depende de la intuición, lo que define, según dicen los estudiosos, la virtud esencial de los políticos para dirigirnos. Y la compañía de la fortuna.

4. Horacio escribió “y si el mundo se desploma, caminaré impávido sobre sus ruinas”. Hay que escarbar entre escombros a ver como se borra las imágenes insurreccionales, putchistas, pro invasión extranjera. Las elecciones primarias buscan dirimir entre quienes hacen causa común su candidatura presidencial y fijan condiciones subliminales, entre ellas “no ser alacrán” y lucen razonablemente indispuestos a comulgar con la rueda de camión de perder un proceso concebido para afines. Il sorpazzo son dos factores externos, no programados, María Corina Machado y el Conde del Guácharo, que arrasan entre los concurrentes al evento, 80% de 10% del registro electoral. El experimento “primario” parece sentenciado porque desde el PSUV, el G3, la “mesa”, hasta “el Conde”, lo cuestionan, salvo el bloque de MCM y sus aliados. Se puede dudar que quienes las planearon trabajen para “legitimar” que los barran. Citaba en estos días la obra Un día en la vida de Ivan Denisovich de Solzhenitsyn, que cuenta sobre un hombre que trabajaba intensamente en la construcción de la cárcel en la que estaría diez años preso.

5. Su comando desconoce la inhabilitación de Machado, otros participantes (dejaremos para juristas discutir su ilegalidad), y ya está difuso que finalmente éstas se den con tantos adversarios, gobierno y oposición en bloque, como hemos señalado. La insistencia en competir podría traer una nueva frustración y que el eventual escogido no pudiera hacerse candidato real ante el CNE. Quien se presenta sobreponiéndose a las normas electorales establecidas, apuesta a una especie de repetición de las secuencias de 2019. La insurgencia contó con el máximo apoyo de Trump y “casi sesenta países”, además de que el “presidente interino” tenía tras él cerca de 80% de la población. En las negociaciones el gobierno de Venezuela y el norteamericano, intermediadas por el G3, está el planteamiento enfático de que EE. UU levante las sanciones económicas a cambio de la habilitación de todos los competidores. La oposición argumenta que unas elecciones con los principales precandidatos bloqueados y el gobierno que la situación económica creada por el socialismo y las expropiaciones, aunque acentuada por el bloqueo, no son competitivas.

6.Estaríamos frente a la repetición del intento de batir al gobierno a través de la presión de masas, si entendemos que la eventualidad de oficializar la candidatura de MCM sería un impacto fulminante para él ¿O por el contrario, estaría dispuesta a dar seguridades e incluso comprometerse con integrar de conjunto el próximo gobierno, gane quien gane, a cambio de su habilitación y la normalización política progresiva? Esto sería un proceso de cambio, pero ha debido plantearse hace tiempo, hace dos o tres años, generar un nuevo tipo de relación entre ambos polos, pero no se hizo y ojalá no sea tarde. Y quienes lo intentaron han tenido dificultades para convertirse en referencia. El escenario catastrófico para el gobierno del Venezuela sería verse obligado ceder el poder sin un sistema de garantías, porque significaría un derrumbamiento de todo sin acuerdos previos de justicia transicional. Daniel Ortega marca una nueva pauta que debe estudiarse, porque la dictadura en un pequeño país de modesto peso geopolítico, que ha retado al gobierno americano, encarcelado figuras de la Iglesia, apelado a la barbarie de privar de nacionalidad a personas influyentes, no ha producido ningún cambio de régimen. Hemos escrito que en el Nuevo Orden Mundial la democracia ha dejado de ser un valor dominante en las relaciones internacionales y da protección a experimentos autoritarios.

7.Es impensable que el PSUV cambie voluntariamente la presidencia del país por calabozos y he visto mucha inexplicable alegría por la apertura-prosecución de un juicio en la Corte Penal Internacional, cosa que por el contrario percibo como la entronización de su gobierno. Las “celebraciones” me convencen de que manejan su política exterior con criterio infantil (en sentido freudiano, búsqueda de satisfacción inmediata), no han llegado al uso de razón política y no queda más que lamentarlo. El juicio atornilla al gobierno porque los militares y los dirigentes del PSUV, parlamentarios, gobernadores y hasta alcaldes, están existencialmente comprometidos en defender el poder con uñas y dientes, amenazados por caída y mesa limpia. Desde hace muchos años planteo que no hay que asustar a quien tiene las armas en la mano, sino acordar un pacto de gobernabilidad con el actual gobierno, que le garantice seguridades para entregar el poder. Por el contrario, mientras la amenaza impere, lo gobierno luchara por perpetuarse hasta las últimas consecuencias. Otra parte de la oposición el G4 o G3, tendería a agruparse alrededor de otra candidatura, tal vez la de Manuel Rosales, quien ha sido cauteloso en esta controversia. La Mesa Democrática seguramente lanzará algún candidato, y hasta ahora se mantienen las candidaturas de Rausseo, AD y COPEI.

8. Rómulo Betancourt en Venezuela política y petróleo, aduce que la caída de Rómulo Gallegos en 1948, obedeció a la amenaza contra los hombres del “antiguo régimen”. De hecho, los abusos contra Arturo Uslar Pietri contribuyen a explicarnos su odio eterno contra la democracia que lo hizo conspirar para destruirla también a partir de 1989. Es muy cuesta arriba creer que el PSUV va a cambiar ministerios por calabozos. El destino de las primarias está en manos del TSJ y el CNE Escapado de su prisión en Elba en 1815, Napoleón avanza desde el sur hacia París con dos decenas de hombres, mientras los titulares de prensa anuncian que “el monstruo se ha escapado”. En la medida que avanzaba, crecía en fervor popular, pero a él eso no le importaba tanto como la reacción de los militares. Enviaron a reprimirlo al Mariscal Michel Ney, el James Bond del ejército francés, herido muchas veces, pero siempre triunfador “el más valiente de los valientes”. Ney era entrañable amigo de Napoleón, quien lo había promovido a Mariscal. El ejército se definió por ambos, entran triunfalmente en París y los medios titulaban ahora “regresa el emperador”, pero poco duró. Eso fue un cisne negro o azul, que no deja de estar planteado si trae el sentido de la realidad.

@CarlosRaulHer

https://www.eluniversal.com/el-universal/159749/los-cien-dias-de-napoleon

 7 min


Alejandro Sebastiani Verlezza

A lo largo de su vida ha escrito incontables textos sobre el país, artículos, ensayos breves sobre filosofía, política, cine, literatura, artes plásticas. No han sido recogidos aún, lo merecen, pero conforman una obra original

La verdad es que sí: he escrito no sé cuántos artículos, a lo mejor mil y más. Fui editorialista, alternando con Juan Liscano, crítico de cine del Papel Literario y columnista de El Nacional durante años. Hice dos lustros de crítica en Cine al día. En Tal Cual, donde escribí también años, dirigí un suplemento cultural, hice editoriales, columnas a granel. Trabajé en libros colectivos. También en cuatro o cinco semanarios de la ultraizquierda hace ya muchísimo tiempo. He escrito decenas de prólogos y catálogos. Ahora coedito un portal académico, Trópico Absoluto, con Manuel Silva-Ferrer, y escribo todos los domingos en El Nacional, básicamente sobre política.

Seguro tiene trabajos más extensos

Recuerdo ahora un ensayo de cincuenta o sesenta cuartillas para Ildis, la institución alemana, sobre el intento de Teodoro —muy incompleto— de fundar el MAS sobre la base del materialismo. También está el prólogo a las Obras Completas de Federico Riu en Monte Ávila y un breve libro sobre Marx en una colección de El Nacional para bachilleres sobre los hacedores de la modernidad, muy bella gráficamente, seguramente útil, pero no duró nada, no sé por qué. He estado en comités de revistas muy diversas, desde filosofía académica hasta pasquines subversivos.

¿Qué rasgo une a todos estos textos?

Sí, en síntesis, he escrito bastante, pero siempre corto. Ese es mi signo más permanente. No puedo pasar de unas breves cuartillas. Con decirte que fui profesor de filosofía en la UCV veinticinco años y no pude hacer sino un par de trabajos de ascenso, cosa que he lamentado hasta salarialmente, aun habiendo sido director de la Escuela. Algo parecido me pasó en la Cinemateca Nacional, la cual presidí durante un quinquenio y tenía varias publicaciones institucionales.

¿A qué se debe esta tendencia?

Creo que tiene que ver con mi ADN o mi inconsciente. Pero ya es muy tarde para enderezar el camino. Para colmo de males soy un desordenado crónico. De lo que he escrito, no he guardado, ni ordenado, sino una pequeña parte.

¿Y la poesía?

Trato de escribir poesía, pero creo que no encuentro ahora algún camino cierto. Tengo un par de poemarios publicados, Ópera prima y Salario común, pero me ha costado mucho sentirme a gusto con lo que escribo de un tiempo hacia acá.

¿Hacia dónde le lleva el impulso poético?

Pienso que es una manera de sustituir la filosofía que no pude o no quise hacer. Yo sigo reverenciando a la filosofía. Sus grandes momentos son unos de los mayores de la inteligencia humana. Se afana por contestar las grandes preguntas de la existencia y es un apoyo muy valioso a otros saberes. A la poesía la amo, pero hay mucha que detesto. Y creo que de verdad he extraviado mi voz poética, si alguna vez la tuve. Unas veces encuentro muy prosaico lo que escribo, demasiado conceptual. Otras, por el contrario, demasiado hermético, difuso. Sigo buscando mi tono, la poesía propia es difícil de juzgar. Además: temáticamente la vejez no ayuda. Tendemos a lo oscuro, a reiterar en el tema de la finitud. Y eso se ha dicho tanto, desde los inicios del género, incluso de la especie misma. A lo mejor los ríos y la mar de nuestro primer gran poeta lo dijeron casi todo en pocos versos maravillosos. Hay que buscar estímulos vitales. Insistiré. Te pediré consejos.

¿Se ha sentido tentado de escribir ensayos más personales, retrospectivos?

No, nunca. No me gusta volver la vista atrás, al pasado. Es esencialmente triste lo que fue y no volverá. En ese sentido Roland Barthes dice que vemos fotografías con una cierta nostalgia penosa. Y mientras más antiguas sean esas fotografías peor. Es eso. Y no creo que mi vida haya sido excesivamente triste, si es que eso puede medirse, pero organizar y analizar los recuerdos siempre lo hago con pesar, le huyo. “Cuán presto se va el placer, cómo, después de acordado, da dolor”, decía Jorge Manrique.

Pero esta entrevista se propone un retrato.

Fíjate: yo pertenezco a una familia materna oligarca. Viene de la Colonia, jamás la he rastreado, rara vez lo he comentado. Paradójicamente, no poca gente me ha dicho que soy un buen contador oral. Además, me psicoanalicé durante años. Reconozco que es curioso.

¿Puede distinguir algunas constantes en los ciclos de su vida filosófica que le permitan identificar ciertos patrones generales?

Uno pasa por varias edades, contextos vitales y sociales, lo cual se refleja en la rumiadura filosófica. Pero te diría que yo me formé en el existencialismo francés, en París, donde hice mi posgrado. Mis autores de entonces: Sartre, Camus, Merleau-Ponty…Y sus soportes: Husserl, Heidegger. Bueno, he visitado otras comarcas, pero ha permanecido sobre todo en el joven Sartre. Y si quieres una definición: te diría que tengo un pensamiento marcadamente pesimista de una época terrible, la de las guerras mundiales. Mis obras: La nausea, El ser y la nada de Sartre. El extranjero, El hombre rebelde de Camus. Y sus vecinos.

¿Cómo es su existencialismo?

Te lo resumiría diciendo que creo que el azar de la evolución no acertó con esa creatura que somos, la cual está condenada a una vida que termina en la nada y, además, lo sabemos y lo sufrimos. Es la esencia de nuestro existir. Y que sí es cierto que tenemos grandes virtudes creadoras y afectivas, podemos ser también de una crueldad y una vileza ilimitada. Pero, así como estos autores, Sartre, Camus y compañía, fueron hacia la política después de la Segunda Guerra, yo también lo hice y quedé marcado por la idea de compromiso. Ha sido absolutamente permanente.

¿Qué distingue a su generación?

Es de hacer notar que la mayoría de los artistas e intelectuales venezolanos de mi generación, sesentosos, se identificaban con la izquierda marxista y hasta con la guerrilla, pero en lo que se refería a su trabajo intelectual repudiaban lo que sostenía la internacional comunista, dogmática y arcaica.

Uno que otro militaba a favor del realismo socialista.

Prácticamente casi ningún artista lo hacía, prefería militar en las vanguardias. Y en la filosofía, a muchos nos sirvieron de soporte los existencialistas de izquierda. Otros, en cambio, fueron hacia el neopositivismo por su fiera adhesión a la cientificidad. Después de mayo del 68 hubo un rejuvenecimiento del marxismo: el joven Marx, algunos clásicos censurados, la Escuela de Frankfurt, nuevos enfoques, como el de Althusser, lo cual permitió acercamientos más frescos, pero ya comenzaba a atardecer para el marxismo.

¿Qué pensadores le han interesado recientemente?

Recientemente me he interesado por los filósofos más modestos, los que quieren un pensamiento para la cotidianidad y la felicidad posible, algo estoicos. Todo ello matiza, enriquece, pero lo más esencial está en lo que te apuntaba: creo en la metafísica existencialista y en que la ciencias humanas —el establecimiento de sus presupuestos— son imposibles sin lo más trascendente de Marx, su epistemología materialista. Y, ya te dije, que todo intelectual debe comprometerse con su tiempo. A la derecha, como Vargas Llosa. O a la izquierda, como Chomsky.

El psicoanálisis ha sido importante para usted.

Cuando comenzamos el análisis casi siempre esperamos una suerte de revelación, de iluminación, de un recomienzo total. Creo que no es así, no en mi caso. Yo diría que me liberó de un mal de amores, hizo más abierto y funcional mi trato con los demás, me dio más confianza intelectual y afectividad. Fueron cambios cuantitativos, no cualitativos. Lo esencial permanece, dice Lacan. Y además no todo viene del diván, sino de la vida. Tuve un gran analista, luego mi gran amigo, Fernando Yurman.

Usted fue amigo de Teodoro Petkoff. Uno de sus colaboradores principales. Tenían intercambios constantes. Escribieron y pensaron juntos muchos textos. Más allá de sus conocidas peripecias, ¿cuál es su aporte al país?

Ante todo fuimos muy amigos. Pasábamos la semana en el carro, porque íbamos y veníamos juntos a Tal Cual. En el trabajo estábamos cerca, a dos metros. Compartíamos hasta el ocio familiar. Intelectualmente, de verdad, infinidad de veces tocábamos piano a cuatro manos. Para el país y allende, muchas veces allende, Teodoro fue un gran político y un notable intelectual por décadas y en las más diversas circunstancias, desde la lucha armada hasta la resistencia a esta basura chavista que nos oprime. Creo que solo Betancourt puede igualarlo en el prestigio de su presencia en nuestra contemporaneidad.

¿Y después, en qué desembocó todo este movimiento?

Ahora bien, si Teodoro logró tener una voz fundamental para las clases más cultas, tanto tiempo, al menos medio siglo, ello no se tradujo en lo que más pretendía en definitiva: hacer un gran partido democrático y socialista que llegara al poder. Dije una vez que Teodoro fue un fracasado incesante en llegar a las masas y el MAS se volvió un perol sin importancia.

¿Se siguen leyendo los libros de Teodoro Petkoff?

En cuanto al teórico: sus primeros libros, los más sonados, ciertamente tuvieron un señalado impacto político. Le dieron un vuelco al comunismo nacional, lo democratizaron y se sumaron a la revisión mundial del marxismo ortodoxo y despótico. Pero yo creo que no logró teorizar esa democracia socialista, entre el comunismo y la socialdemocracia. No pudo salir del molde clásico: en síntesis hay que acabar con la burguesía. Sí practicó un muy sensato quehacer político. Progresista, claro. El mismo Teodoro terminó reconociéndose con desgano socialdemócrata. Ah, me olvidé, Teodoro, el hombre valiente, honesto, cultísimo, moral, apasionado por el cambio social, aplaudido casi mundialmente. Vargas Llosa, en un discurso, lo igualaba a André Malraux. Un verdadero paradigma para el futuro de este país destartalado y enmudecido, pisado por la banda cleptómana que lo ha destrozado.

Recuerdo un poema tuyo:

En el más lejano confín del bosque

en zona muy umbrosa

el hombre viejo

(muy pero muy viejo)

le indicó al niño

vestido de guerrero de las galaxias

donde estaba el camino de las ciudades

en aquella abigarrada espesura.

El niño lo miró con ternura y corrió jubiloso por el sendero

con su casco blanco y su espalda luminosa.

Entonces el viejo se sentó titubeante sobre una roca.

Y se evaporó.

Me parece que abre otra zona. Y en otro, sobre la risa, presiento lo mismo:

Se basta a sí misma,

rotunda y ensimismada,

su génesis y sus temas son susceptibles

del psicoanálisis,

pero éste no da cuenta de su ímpetu

animal y cósmico.

Unos pensadores, apenados por los barrancos de la condición humana, meten la cabeza en un barril. Otros optan por la risa. Usted, posiblemente, está en el segundo grupo.

Posiblemente tienes razón. Creo que el nihilismo que practico me obliga a buscar sentidos a la vida. El primer poema es un acto de alegría y angustia por un hijo menor que quiero mucho. Lo tuve demasiado viejo y quiero desearle una buena vida cuando yo desaparezca. Es un poema amoroso. Y el de la risa es, si quieres, celebrativo. Sartre dijo aquello tan repetido de que la vida es una pasión inútil. Muchos años después, apasionado por la política, le preguntaron qué pensaba de esa frase. “Sigo creyendo en ella”, dijo, “lo que pasa es que entonces se subrayó sobremanera el adjetivo inútil, también se puede enfatizar el sustantivo pasión”. El Sísifo de Camus sube la piedra a la cima de la montaña a sabiendas de que va a caer. Y la vuelve a subir, por una especie de orgullo o dignidad de ser hombre.

Insiste en la muerte de los dioses.

Los dioses fueron siempre fantasmas generados por el miedo o el deseo de poder, el hombre tiene que aprender a vivir sin ellos, en la orfandad cósmica, lo cual no impide reír, fornicar, poetizar, sufrir y morir de la mejor manera. Morir, quizás, como recomienda Montaigne, trabajando en el huerto de cada quien, ojalá que para ayudar a los otros. Esto último, en el fondo la fraternidad con el prójimo, creo que es lo que habría que muy prioritariamente recuperar en esta época de individualismo estéril e infeliz, la cual va en detrimento de todo lo colectivo. La fraternidad de los revolucionarios franceses y la generosidad de siempre debería ser la consigna. Simplemente la lívido, el amor.

¿Y el país?

Al parecer está en el infierno. Mañana no sé, ni lo sabré. Ojalá al menos pelee, parece haber olvidado ese mandato. Ni siquiera grita.

¿Y su cultura?

Su cultura no escapa a la hecatombe. Basta mirar las universidades o cualquier museo. Eso no puede sino limitar a los creadores. Bastante pasivos han sido políticamente. Como siempre con excepciones.

¿Pero por qué? ¿Qué espera de ellos?

Hay que pelear contra los vándalos, cada uno a su manera y con sus límites. La política es ante todo una voluntad, una pasión, una fe. Los “intelectuales” tienen unas cuantas armas adicionales para luchar por la dignidad de su ciudadanía.

Cuénteme sobre su estancia en la Cinemateca Nacional y en la Dirección de la Escuela de Filosofía de la UCV.

Por una parte me entusiasmó —sobre todo la Cinemateca— el saber que podía hacer, construir cosas dignas, bellas. Y pasar de la filosofía al cine era como estar de vacaciones. Fue durante el segundo gobierno de Caldera que el MAS apoyó. En la Escuela todo era más difícil.

¿Por qué?

Un ejemplo: yo propuse, en nombre de un grupo, en el Consejo de la Facultad, un cambio realmente estructural de la Facultad. Eso hacía que el Consejo durara un tiempo adicional, al ya muy largo que duraba siempre, lo cual postergaba nuestro almuerzo hasta las cuatro o cinco de la tarde. Cuando el proyecto terminó siendo un rollo inmanejable, Inocente Palacios me dijo: “Fernandito, yo tengo ya unos años en esto y me convencí de que en la universidad hay dos tipos de problemas: unos que se resuelven solos y otros que no los resuelve nadie y suelen enloquecer. El tuyo es de los segundos, así que tranquilízate y vamos a almorzar como Dios manda”. No le faltaba razón, a pesar de la hipérbole y el humor.

¿Por qué lo dice?

Son puestos bastante burocráticos. Deben ser actos de amor por la sabiduría, como la cicuta de Sócrates. Pero, en ambos casos, algo inconsciente me decía que estaba haciendo eso para no hacer lo que yo sentía era mi proyecto vital: escribir, cualquier cosa, pero escribir.

Un escritor, a secas.

Yo soy un escritor, lo mío es escribir.

¿Y lector?

Fíjate: yo no soy un gran lector, de esos lectores de verdad. Los hay obsesos, de pasarse la mitad del día leyendo. No siempre es mi caso. Fíjate qué curioso: yo me lancé al Decanato y perdí por pocos votos y algunas traiciones. Mi comando de campaña me había criticado porque solía decir muchas imprudencias en las múltiples reuniones y la competencia estaba diciendo que eso se debía a que quería perder o me sentía perdido.

¿Cómo?

Lo comenté con mi psicoanalista como una locura electoralista del adversario. Fernando Yurman solo me preguntó: “¿Usted está seguro de que no es así?”. Mucho tiempo después lo comprendí: sí, era así. Pero ojo: la universidad fue el espacio más sustancial de mi vida, un amor grande y turbulento.

Una reflexión para los ciudadanos desencantados de la política.

La antipolítica es una enfermedad. El hombre deja atrás su esencia, la de ser social, un animal político. Es el triunfo del egoísmo y el camino de la desigualdad creciente. Hoy se ha convertido en una especie de ideología generalizada: el liberalismo extremo. Es decir: cada uno a sus billetes y al consumo sin límites. Un tipo dijo una vez: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Es un llamado a la política y a la igualdad y hasta a la revolución. Es inequívoco. Hasta de inverosímil realización, pero la intención es obvia.

Otra reflexión para los que rechazan la política.

Tendrían que darse un paseo por el Petare profundo, cualquier hospital de niños y una cárcel, pero que no sea la de Tocorón, preferiblemente después de la mañana en el club y del almuerzo en el restorán francés. A lo mejor el contraste tiene algún efecto. Es bastante quimérico, pero no se me ocurre otro en este momento.

¿Le parece todavía operativa la distinción entre izquierdas y derechas?

Después de la muerte del comunismo se ha hecho más inoperante. Pero para muchos usos no ha sido sustituida por otra más manejable. Sigue siendo de amplio uso para nombrar la gobernanza de Estados con amplias políticas sociales frente a los del reino del libre mercado. No debería usarse en política como alternativa a la dicotomía democracia-dictadura. Es un disparate reaccionario. Biden y Obama son demócratas y en el léxico gringo son de izquierda, liberals. Los ultras les dicen comunistas. Hay que decir también que esta distinción entre izquierdas y derechas sigue siendo particularmente útil para encarar el problema de las identidades, las libertades sexuales, el racismo, el feminismo, la muerte digna, dado que en estos temas la derecha suele ser particularmente oscura y represiva.

15 de agosto 2023

El Nacional

https://www.elnacional.com/papel-literario/fernando-rodriguez-no-me-gust...

 13 min


Mirra Banchón

“No nos oponemos al canje de deuda por acción climática”, dijo a DW el comisario europeo de Medio Ambiente, Virginius Sinkevicius. Una cumbre UE-CELAC y una de los países amazónicos están a la puerta.

"¿Cómo podría participar en encuentros de los países de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA), ofreciendo apoyo contra la deforestación, sabiendo que, al mismo tiempo, estamos importando productos que provienen de áreas deforestadas?”, planteó a DW el comisario europeo de Medio Ambiente, Virginius Sinkevicius.

Con miras a la próxima cumbre de la OTCA, que tendrá lugar en la brasileña Belén en agosto, Sinkevicius estuvo en la colombiana Leticia con representantes de los países amazónicos, y también con los presidentes de Colombia y Brasil.

"El impacto de la degradación y la pérdida de selva amazónica va bastante más allá de la región. Es un desafío de dimensiones globales. Por eso, la UE ha asumido su responsabilidad, revisando sus patrones de consumo y quiere asegurar que en nuestras estanterías no haya productos asociados a la deforestación”, afirma el comisario.

¿Directivas sospechosas?

De fondo están las dudas expresadas por los socios latinoamericanos en el sentido de que las nuevas directrices europeas -contra la deforestación y a favor de la debida diligencia en cuanto a respeto de derechos humanos y laborales de sus empresas también en terceros países- estén encubriendo un nuevo proteccionismo.

"En mis viajes a la región he intentado pasar el mensaje: lo que acordamos en Nueva York (2019) y Glasgow (2021), en el sentido de acabar con la deforestación, es lo que tenemos que hacer. Porque mientras haya un mercado para productos que la causan, habrá quien deforeste”, subrayó, menos con ánimo de convencer, sino con el de plantear que cada quien asuma su responsabilidad.

En la cooperación europea para la protección de la Amazonía confluyen muchos temas de interés birregional. "Estamos muy contentos de que los países amazónicos -Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela- estén hablando con una sola voz. Nos hace la interlocución más fácil y va a reforzar su posición, también a nivel global. No es sólo la UE la que está preocupada por la Amazonía, el corazón y el pulmón del mundo”, dijo el comisario de Medio Ambiente.

Por otro lado, esos países que tienen en su obligación directa la protección de esa Amazonía, también amenazada por un cambio climático del que no son responsables, requieren de apoyo internacional.

"Escuché con atención al presidente Petro; a la ministra de Brasil, Marina Silva; a Susana Mohamed: podemos lograr el objetivo de asegurar la sostenibilidad solamente unidos, porque es un asunto transfronterizo. Es positivo que las cifras de deforestación bajen en un país, pero hay que cuidar de que eso no implique que en otro vaya al alza. Debemos ver a la Amazonía como un conjunto”, afirma Sinkevicius.

Con esa visión, en Leticia lanzó el programa Amazonía+, que dedica en un margen de cinco años, 35 millones de euros a las poblaciones amazónicas: "Si queremos salvar la selva, debemos tener a las comunidades locales de nuestro lado. El proyecto tiene el objetivo de crear oportunidades de uso sostenible de los bosques dentro de la Amazonía”, apunta.

Abiertos a las propuestas

Como fuere, las iniciativas amazónicas rebasan proyectos concretos. Se busca encontrar nuevos sistemas internacionales de financiación climática. "Es probable que cuantifiquemos los ecoservicios que esos países proveen al mundo y encontremos caminos para financiarlos”, comenta el comisario.

Sobre la mesa está también la idea de Colombia de lograr apoyo para cambiar deuda por acción climática, algo que el presidente de Colombia expuso en la Cumbre para un Nuevo Pacto Financiero Mundial en París. ¿Es ése el camino? "No nos oponemos al canje de deuda por acción climática”, responde Sinkevicius. "No obstante, para empezar a discutir requerimos de un estudio técnico, de una propuesta concreta”, apunta.

Que eso suceda para las inminentes cumbres entre la UE y la CELAC en julio o la de los países amazónicos en agosto, está por verse. "Depende más de ellos que de nosotros”, subraya el comisario.

En cualquier caso, la complejidad y relevancia de la región amazónica -donde se mezcla también la protección de las poblaciones indígenas, el impacto del narcotráfico y la violencia- estaría en la agenda.

"Son socios muy importantes. Esperamos que en la cumbre UE-CELAC ahondemos, país por país, en programas de intercambio de tecnología, investigación e innovación. Mantener a esos países en nuestra cercanía es crucial para Europa, más aún con lo que sucede globalmente”, afirmó el comisario Sinkevicius, refiriéndose a la invasión de Rusia a Ucrania y apostando más por recalcar las afinidades que las diferencias en las visiones, sea sobre la Amazonía, sobre las nuevas directrices verdes o sobre la paz.

12 de julio 2023

https://www.dw.com/es/comisario-europeo-de-medio-ambiente-por-una-agenda...ónica/a-66205286?maca=spa-newsletter_sp_Titulares-2358-xml-newsletter&r=17270602421132172&lid=2604272&pm_ln=210554

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Oficina de Prensa de la CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condena las restricciones al derecho a la participación política y a la libertad de asociación de las personas candidatas opositoras y de aquellas que protestan para exigir derechos en Venezuela. El Estado debe garantizar el pluralismo en la dirección de los asuntos públicos, ya sea directamente o a través de representantes libremente elegidos, así como permitir el ejercicio de la protesta pacífica.

El 30 de junio de 2023, mediante oficio No. DGPE-23-08-00-008, la Contraloría General de la República dio a conocer que la candidata opositora María Corina Machado se encuentra inhabilitada por 15 años para ejercer cargos públicos, impidiendo así que pudiera presentarse para las elecciones presidenciales del 2024. A esta inhabilitación se suman otras de reconocidos dirigentes opositores que aspiran a la Presidencia de la República, como Henrique Capriles y Freddy Superlano.

Este tipo de inhabilitaciones no son nuevas en Venezuela. En el 2021, en el marco de las elecciones de autoridades regionales y municipales, el Consejo Nacional Electoral rechazó 27 candidaturas debido a inhabilitaciones impuestas por la Contraloría General de la República. Dicha decisión impactó desproporcionadamente a los partidos políticos disidentes del gobierno, como es el caso del Partido Comunista de Venezuela, con 15 inhabilitaciones, y los partidos de oposición reunidos en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que recibieron al menos 3 inhabilitaciones.

La CIDH recuerda que el Estado de Venezuela fue condenado internacionalmente en el caso López Mendoza por este tipo de sanciones. Al respecto, reitera que ningún órgano administrativo puede restringir los derechos políticos a elegir y ser elegido a través de sanciones de inhabilidad o destitución. Conforme a estándares interamericanos, para consolidar y proteger un ordenamiento democrático respetuoso de los derechos humanos, este tipo de sanciones únicamente puede ser impuesta mediante una condena en el marco de un proceso penal.

De otra parte, la Comisión registró con especial preocupación la detención arbitraria de 3 sindicalistas de la empresa estatal Siderúrgica del Orinoco, en el estado Bolívar, el pasado 11 de junio, en el marco de una protesta pacífica para reivindicar derechos laborales. Según lo informado por organizaciones de la sociedad civil, en lo que va del año, más de 20 personas trabajadoras fueron detenidas en circunstancias parecidas, siendo sometidas a regímenes de presentación periódica ante tribunales y en algunos casos imputados por delitos como "instigación al odio".

Las inhabilitaciones administrativas de personas candidatas opositoras y la detención arbitraria de sindicalistas no son hechos aislados, resultan de una política de Estado que busca cerrar el espacio cívico en el país. La Comisión Interamericana recuerda que el ejercicio de los derechos políticos constituye un fin en sí mismo y, a la vez, un medio que las sociedades democráticas tienen para garantizar los demás derechos.

Es urgente que el Estado de Venezuela adopte un compromiso genuino con la democracia y el Estado de derecho, levantando las inhabilitaciones administrativas, absteniéndose de incurrir en detenciones arbitrarias y permitiendo la participación política en condiciones de igualdad.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

No. 155/23

14 de julio de 2023

cidh-prensa@oas.org

https://www.oas.org/es/CIDH/jsForm/?File=/es/CIDH/prensa/comunicados/202...

 3 min


Edgar Benarroch

LAS PRIMARIAS DEL PUEBLO

La oposición resolvió seleccionar su candidato a la presidencia de la Republica en un evento, donde todos los venezolanos mayores de 18 años e inscritos en el registro electoral, expresen su opinión sobre quién debe ser ese candidato, que con absoluta seguridad será el siguiente próximo Presidente de Venezuela. Ese evento está previsto realizarlo el próximo e inmediato 22 de octubre, apenas a tres meses de hoy, y todos quienes deseamos cambio radical cuanto antes debemos concurrir con esperanza y optimismo en que lograremos ese cambio ansiado e iniciaremos la construcción del país anhelado.

Por supuesto desde este régimen totalitario que nos martiriza a todos, se orquesta una estrategia malévola para tratar de dinamitar la consulta popular y para ello se valen y valdrán de todos los recursos, ya apareció un tarifado solicitando al Tribunal Supremo de Justicia que paralice la consulta alegando argumentos totalmente deleznables que sólo una mente enferma puede tener.

El seleccionado será el candidato de todos quienes aspiramos cambio y quienes propusieron sus nombres y no resultaron favorecidos deben y están comprometidos y obligados a respaldar y trabajar para hacer al elegido Presidente del País.

Vamos a seleccionar al líder de la Venezuela nueva y moderna que le corresponderá conducir una campaña electoral creativa y novedosa pero muy firme y con toda la voluntad posible. En las próximas elecciones nacionales que deben realizarse durante el próximo año, todos debemos participar de la manera más activa posible y poner todo el esfuerzo. Nuestra participación no será fácil, seguro estará llena de inconvenientes, pero con la ayuda De Dios y nuestra disposición los superaremos.

Sabemos que vamos a enfrentar a un régimen totalitario sin escrúpulos y sin límites que entiende que se puede valer de todo lo que está a su alcance que siempre es malo, con desafueros y arbitrariedades.

Desde ya debemos empeñarnos a seleccionar el personal que nos representará en las mesas de votación, que debe ser de una sola pieza, insobornable y con conciencia que está representando los más altos intereses del cambio y de la Patria.

El candidato de la oposición debe ser uno solo, el seleccionado en las primarias, y nadie desde la trinchera del cambio debe presentar su nombre porque le estaría haciendo un gran favor al régimen que queremos cambiar. Pero por lo que hemos escuchado y visto, a lo mejor se presenta algún nombre, que se dice opositor, pero es en realidad alguien pactado con el régimen para pretender restarle votos a la verdadera alternativa válida. Ese pacto seguramente lo podemos medir en dólares y prebendas. Estemos atentos y trabajando con energías renovadas. La Patria nos lo reconocerá y agradecerá.

14 de julio de 2023

DELIRIUM

Se denomina delirium tremens al cuadro agudo de confusiones producido por la privación alcohólica. Es causado, por la interrupción de la ingesta de alcohol en bebedores crónicos. Este delirium empieza repentinamente y puede causar alucinaciones.

Si lo aplicamos a Chávez y su combo en un intento de traslación, podemos hablar de “Delirium Autoritarius”. Esa gente venía conspirando contra la democracia y el régimen de libertades mucho antes de febrero de 1992, desde la Academia Militar y fuera de ella. Fallida, gracias a Dios, la intentona, sometidos y encarcelados los promotores, se presentaron amigos políticos, entre ellos Luis Miquelena, para persuadirlos y dejar la conspiración y discutir en democracia, dada sus bondades, la toma del poder y así lo aceptaron y cuando salen a la calle empieza el delirio que los lleva a ofrecimientos desmedidos y mentirosos a sabiendas que no los cumplirían y en un inmenso desplante demagógico ofrecen Democracia participativa y protagónica, reivindicación del pobre y marginado, soberanía nacional y manejo adecuado y autónomo del petróleo, prosperidad en el campo, exaltación de las universidades, hospitales modernos y bien equipados, servicios públicos eficientes, empleos dignos y bien remunerados, educación de primera, atención a la industrialización, respeto a la propiedad privada y sujeción a los postulados democráticos, entre otros.

Como bien sabemos, cuando llegaron al poder no sólo no cumplieron, sino que hicieron todo lo contrario. El tamaño del deliro (realidad alterada propia de trastornos mentales) fue tan grande que les faltó ofrecer el cielo. Hasta por cristianos se hicieron pasar, recordemos a Chávez besando un crucifijo y jurando ante él. Esto ocurrió en tiempos muy difíciles para el que se fue, pero nos percatamos que no tenía ni la más peregrina idea del cristianismo. Cuando abandonaron la vía autoritaria y de hechos, en corto tiempo empezaron a delirar como ocurre con el alcoholizado con la abstinencia. En ellos se produjo una especie de abstinencia conspirativa y de resolver los problemas con plomo y es cuando se les agudiza el delirium, pues no podían conspirar contra sí mismo y lo hacen entonces contra el desarrollo del país y el bienestar colectivo.

Nos damos cuenta de que la cacareada democracia participativa la entienden como la participación que le hace el régimen al pueblo a través de los medios de comunicación social. Un recuerdo de ayer y de hoy que desgraciadamente y para nuestro profundo lamento es característica aún presente y siguen manejando el país sin salir del delirio.

Saquemos a los delirantes para construir la Venezuela deseada por todos.

12 de julio 2023

INCOMPETENCIA Y EXTRALIMITACIÓN INSÓLITAS

La Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos (LOPA), que mantiene plena vigencia, establece en su artículo 19: “Los actos de la administración serán absolutamente NULOS (mayúsculas sostenidas mías) en los siguientes casos: 4.- Cuando hubieren sido dictados por autoridades manifiestamente incompetentes, o con prescindencia total y absoluta del procedimiento legalmente establecido”.

Lo actuado por el Contralor General de la República, que desempolva una fulana resolución de ese despacho tomada en 2015 y que inhabilita para detentar cargos públicos a María Corina Machado (MCM) hasta por treinta años, es, al menos, una vulgar extralimitación de funciones, toda vez que el Contralor carece de facultad para dictar semejante resolución. Recordemos que el ente público solo puede hacer lo que la ley expresamente le faculta. Para arrancarle los derechos políticos a un ciudadano debe mediar una decisión judicial firme y definitiva y en ningún momento un órgano administrativo puede hacerlo sin violentar groseramente la Constitución y la ley.

El Contralor que debe ocuparse porque la administración pública maneje adecuada y legalmente el patrimonio nacional y perseguir y sancionar a quienes incurran en delitos, como apropiación indebida de parte del patrimonio de todos, robar para ser preciso, no ha tenido una palabra de reparo ante la montaña gigantesca de desafueros administrativos y latrocinio comprobado de altos funcionarios, pero si actúa con prontitud para pretender cercenar los derechos políticos y de todo ciudadano, como ocurre con la arbitrariedad cometida contra MCM que ocupa una posición distinguida en todos los sondeos de opinión realizados en el país, para ganar la presidencia de la Republica. El Contralor es, sin duda alguna, un integrante activo del sindicato diabólico que pretende mantenerse en el poder como sea, por las buenas o por las malas, con votos o con balas y actos absolutamente inconstitucionales. No son capaces de asistir a una campaña electoral a discutir ideas, proyectos y programas o en el caso de este régimen totalitario hablar de su desgobierno, solo pretenden frenar a quienes, por millones de razones, deseamos cambio radical ya y lo hacen con actos íntegramente fuera de la Constitución y la civilidad.

Enfrentamos al sindicato macabro y diabólico que nos desgobierna aún y por el bien del país y felicidad de todos lo venceremos e iniciaremos la construcción de la Venezuela que todos deseamos.

11 de julio 2023

 5 min