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Opinión

Clarín Rural

El objetivo es aprovechar al máximo los recursos materiales alargando el ciclo de vida de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.

La revolución industrial generó cambios sustantivos en la historia humana. Desde la mejora en el nivel de vida a la urbanización, desde una sociedad global con 90% de pobres analfabetos a sociedades con clase medias que tienen una esperanza de vida que casi se duplicó, por acceso a mejor alimentación y medicina. Se hizo multiplicando la limitada fuerza bruta humana y los molinos eólicos o hidráulicos, con energía provista a motores y máquinas, primero de vapor con carbón o leña y luego de explosión a partir de derivados del petróleo. Carbón, petróleo y gas provenientes de fotosíntesis de hace millones de años liberan el CO2 acumulado y generan el llamado cambio climático. El gran desafío que hoy tenemos identificado y no hay excusas para eludirlo es producir más con menos impacto ambiental o social.

El modelo industrial original, una serie de pasos lineales basados en la transformación de un insumo en un producto que se consume y que en cada paso genera desechos, residuos y polución, se transformó en imposible de sostener. Aparecen entonces las conceptualizaciones de la economía circular donde lo ambiental contiene lo social y este a lo económico, los tres en armonía. El objetivo de la economía circular es aprovechar al máximo los recursos materiales de los que disponemos alargando el ciclo de vida de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía. La idea surge de imitar a la naturaleza, donde todo tiene valor y todo se aprovecha, donde los residuos se convierten en un nuevo recurso.

Este flujo cíclico implica extraer, transformar, distribuir, usar y recuperar los materiales y la energía de productos y servicios. Sus campos de acción son:

– Extraer: al tomar los recursos biológicos y técnicos del entorno se debe hacer un uso más eficaz y responsable de ellos.

– Transformar: los recursos se someten a las mejores prácticas tecnológicas e innovaciones ecológicas (eco-innovaciones) para que tanto el producto o servicio como su proceso se realicen de la manera más sostenible posible.

– Distribuir: se debe garantizar la trazabilidad de sus productos y de manera eficiente reducir el impacto ambiental, tanto en rutas como embalajes o con la logística inversa.

– Usar: los consumidores deben reducir el impacto de la energía asociada al uso del producto o la eficiencia del propio producto. Ambas pueden ser mejoradas a través de la reutilización como producto de segunda mano o la reparación.

– Recuperar: los residuos pueden ser recuperados de dos maneras, como un recurso biológico que puede ser devuelto a la biósfera o como un recurso técnico que puede ser reincorporado a un proceso.

Para tomar noción de cantidades, en Argentina se generan un promedio de 45.000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, lo que equivale a una tonelada de basura cada dos segundos. Desde que comenzó a leer, unos 150 mil kilos.

¿Cómo sería la cadena de la soja en un modelo de economía circular?

El modelo lineal imlica extraer por prensado o solventes solo los dos componentes principales el aceite y la harina de soja. En uno bioeconómico circular se agrega valor transformando el aceite en biodiesel; un producto como la glicerina que antes se quemaba hoy se transforma en un producto purificado calidad farmacopea, donde Argentina lidera el mercado mundial, el gel con alcohol es uno de sus mil usos; del aceite se puede extraer lecitina alimenticia. La harina de soja es la base proteica de los alimentos balanceados de todos los animales de granja. De estos se utilizan sus estiércoles en un biodigestor para generar metano apto como energía directa o transformarlo en energía eléctrica, aprovechando también la calorífica que genera el proceso. Finalmente, lo que queda es un fertilizante biológico que vuelve al campo aportando nutrientes y materia orgánica.

Pero aún podemos agregar eslabones como por ejemplo recuperar el aceite ya usado de cocina, domiciliario o comercial. Ese producto filtrado y acondicionado por una empresa familiar como DH-SH de Capitán Bermúdez, Santa Fe, se exporta a Europa para producir biodiesel de segunda generación. Estos aceites cuando se deponen sin tratar generan múltiples problemas como contaminación de agua (cada litro contamina mil de agua,) impermeabilización del suelo, obstrucción de cañerías, efectos sobre la salud humana y animal. La empresa lo hace a partir de más de 100 puntos verdes distribuidos en varias provincias, el servicio es gratuito para las ciudades que se unen al proyecto así como las capacitaciones para alumnos primarios y secundarios.

Como se desconocían los datos nacionales sobre uso y reciclado de los Aceites Vegetales Usados (AVU), dicha empresa firmó un convenio con la FAUBA y el equipo integrado por María Semmartín, Diego Wassner, Nadia Mazzeo y Camila Rastelli, esta última como parte de su trabajo final de graduación de Licenciada en Ciencias Ambientales.

Encuestaron a 3.200 personas y 177 empresas gastronómicas, distribuidas en todas las provincias, ciudades de todos los tamaños y ambiente rural. Establecieron que en Argentina en promedio cada persona consume 20 litros de aceite vegetal y genera 2,6 litros de aceite usado por año, es decir un total de 122 millones de litros año, y de este el 13% es residuo del alimento freído. Del uso hogareño se recupera solo el 22%. Del resto, el 26% dice no sabe adónde llevarlo, el 23% porque no se recicla en su localidad, el 20% no sabía que se podía reciclar. Quienes no lo hacen, lo recuperarían si hubiera un punto de recolección cercano (33%), como contribución a emprendimiento o causa benéfica el 19 %, el 17% si hubiera recolección domiciliaria y el 9% a cambio de beneficios/descuentos Los 177 establecimientos encuestados fueron: – Bares, pub, confitería, pizzería (50%) – Comida rápida o rotiserías (29%) – Restaurantes y parrillas (21%). El 80% de los Restaurantes y parrillas genera más de 11 l/semana El 65% de los Bares generan más de 11 l/semana, el 45% de los locales de Comida rápida/rotisería generan entre 5 y 20 l/semana. Los rubros que más AVU generan, más lo separan. La disposición a separar el AVU en origen es alta y muy alta para el 80% de los encuestados que no recuperan. Los estímulos más valorados guardan relación con los puntos de recolección. El 50% de quienes no separan, declararon que es porque no saben dónde llevarlo.

Hoy se recuperan aproximadamente 27 millones de litros de aceite vegetal usado por año, hay que trabajar para recuperar los 95 millones restantes.

En algunos líderes vemos cada día muchas acciones irresponsables, pero por otro lado hay muchos que no solo se preocupan sino también se ocupan, donde todos y cada uno puede aportar su grano de arena. Los humanos y la vida tal como la conocemos está en riesgo si no se generan las condiciones que modifiquen nuestros consumos y hábitos, el enfoque de economía circular de la Vaca Viva es sin duda parte de la solución.

12 de junio 2022

Clarín

https://www.clarin.com/rural/economia-circular-solucion-producir-menor-i...

 5 min


Humberto García Larralde

Para cualquier venezolano de bien, ver a Nicolás Maduro simular, tan campante, que preside un gobierno “normal” en un país “normal”, es chocante. Quien destruyó la economía, reduciendo su tamaño hasta casi la cuarta parte del que tenía cuando asumió la presidencia y condenando a más del 94% de sus compatriotas a la pobreza; quien mantiene arbitrariamente presos a centenares de venezolanos por razones políticas, muchos de ellos militares; y a quien organismos de las NN.UU. y la CPI investigan por su presunta responsabilidad, como jefe de Estado, en el asesinato de manifestantes y de torturas y muertes de aquellos mantenidos bajo custodia de sus organismos de seguridad, tranquilamente se pasea por los espacios del poder como si no tuviera que responder a eso y a mucho más: un presidente común y corriente.

Olvidados quedaron su reelección fraudulenta y la de una asamblea constituyente inventada para confiscarle, junto con un tribunal supremo abyecto y obsecuente, las potestades legítimas de una Asamblea Nacional con mayoría opositora. Se invisibilizan, asimismo, las corruptelas, extorsiones y confiscaciones que han nutrido a la nueva oligarquía que se ha enseñoreado del poder.

Muy orondo, invade los medios para comentar temas anodinos o para inventar lo que sea para esquivar sus responsabilidades. Mientras, el país sufre profundos y terribles padecimientos que deberían atenderse resueltamente y con urgencia. Anuncia una que otra decisión, como si el Estado que tan afanosamente ha destruido tuviese capacidad real de atender los asuntos aludidos.

En momentos en que se celebra la Cumbre de las Américas en Los Ángeles, California, se le ocurre visitar a la Turquía del autócrata Erdogán. Claro, le compra el oro depredado ilegalmente, con enorme daño ambiental, por sus huestes en Guayana. De la cita americana, además, fue expresamente excluido por dirigir una dictadura. Le resbala. Como si nada, aparece luego, junto a su esposa y los miembros de una comitiva, haciendo escala en Argelia para hablar generalidades acerca de la necesidad de un mundo multipolar. Emerge de seguidas en Irán, experimentado socio en sortear las sanciones de EE.UU.

Pero no es una gira de Estado programada. Son de las pocas incursiones que se puede permitir sin que le apliquen la orden de captura por narcotráfico y otros delitos, librada por la fiscalía estadounidense. Eso no va con él, querría pretender. Para mayor absurdo, una noticia informa que la Asociación Mundial de Boxeo lo había nombrado “campeón honorario”. Y no, no fue joda por aquello de haber noqueado de manera fulminante a un país otrora sano. ¡Fue una noticia real! ¿Por qué debemos sospechar manejos turbios?

Pero todo lo anterior les resbala a los chavomaduristas. El país es de ellos, tan simple como eso. Les pertenece. Se lo cogieron porque les fue “legado” por el Libertador en la persona de Hugo Chávez. Por tanto, están por encima de todo reclamo.

Además, después de una travesía por el desierto a que los obligó el imperialismo, ¡al fin Venezuela se “arregló”! Así lo demuestra la (supuesta) reactivación de la economía, los negocios repletos de bienes importados, las construcciones modernas en el este de Caracas y la reaparición de producción agrícola en mercados. Incluso, se está exportando.

Sin que nos hayamos dado cuenta, se ha ido colando una nueva narrativa en la que Maduro y los suyos en absoluto aparecen como los malos. Atrás quedaron las peroratas en torno a un perverso “socialismo del siglo XXI” y, más todavía, las pretensiones de extender las potestades del Estado con nuevas confiscaciones y/o inversiones en proyectos “revolucionarios”. Los dólares que circulan han logrado remozar la imagen de Maduro. Deberían suspenderse, por tanto, las sanciones internacionales y las investigaciones penales en su contra, pues obstaculizan el proceso de “normalización” emprendido.

Indigna, efectivamente, esta narrativa. Pero la oposición no debe caer en el error de reducir su acción a desmentir estos alegatos. La economía tenderá a seguir creciendo por la razón básica de que el país posee una potencialidad no aprovechada, asfixiada durante tantos años de opresión chavista, que no puede dejar de brotar cuando se le ofrecen las mínimas oportunidades de expresarse. No tiene sentido oponerse a las constataciones que se hagan al respecto. Claro, en el país de las arbitrariedades, cualquier ocurrencia de uno de los trogloditas que mandan puede acabar con un negocio.

Les corresponde a las fuerzas democráticas proyectar una Venezuela alternativa, que le dé contenido real a las expectativas de la gente, conectándolas con los cambios imprescindibles a conquistar para que éstas puedan hacerse realidad. Insistimos en la importancia de lo económico, pero con una narrativa que vaya más allá de las consabidas propuestas de estabilización y de las reformas a emprender.

Debe construirse a partir de las necesidades de seguridad, de financiamiento, apoyo, servicios públicos eficientes y, sobre todo, de garantías para que las personas o empresas puedan ver fructificar sus esfuerzos productivos y/o comerciales y disfrutar de una vida digna, de calidad.

La lucha por mejorar las condiciones de vida de la población tendrá, como consecuencia lógica, reclamar derechos y exigir el retorno al ordenamiento constitucional. Sería el fundamento de una plataforma política que coadyuve a la unificación de las fuerzas opositoras en su lucha por conquistar las condiciones para el cambio deseado. Asimismo, contribuirá a desnudar la artificialidad de la pregonada “normalización” de Maduro, sin seguridades, incapaz de propiciar la inversión productiva y sujeta a los caprichos que podrán ocurrírsele a él o a sus allegados cuando la situación se les ponga más difícil.

Es notorio que, debajo del reino de fantasías que busca proyectar Maduro, subyace el mismo mundo de terror al que nos han acostumbrado. Hace desaparecer por unos días a unos jóvenes que rendían honor a un muchacho asesinado por reclamar sus derechos, Neomar Lander, y los acusa de “instigación al odio y asociación para delinquir”. Alienta a sus bandas fascistas a agredir a Juan Guaidó que está en gira por el interior. Mantiene injustamente presos a Javier Tarazona, director de la ONG “Fundaredes”, que había denunciado violaciones de derechos humanos en estados fronterizos, a Roland Carreño, vocero del partido, Voluntad Popular, y a muchísimos más. Presos políticos a capricho. Jorge Rodríguez rivaliza con el del mazo amenazando a un banquero y plantea disparates para boicotear las posibilidades de reemprender las negociaciones en México. Y los militares corruptos, como siempre, están muy presentes con sus extorsiones, matracas y confiscaciones.

Mientras, como lo recoge el informe del prestigioso Johns Hopkins Center for Humanitarian Health, Venezuela exhibe uno de los peores datos en materia de salud en el continente. Pero como el gobierno dejó de publicar cifras al respecto desde hace años, el problema no existe. El neofascismo del chavomadurismo sigue vivito y coleando.

Por más insólito e indignante que sea constatar que sigue en el poder el peor gobierno que conoce la historia de Venezuela --tan campante, como si no hubiera roto un plato-- no basta con exigir, ¡Maduro vete ya! Porque en lo que sí han sido eficaces, con ayuda de la dictadura castrista y de los errores de los partidos opositores, es en destruir las esperanzas de cambio y en proyectar la idea de que ellos están para quedarse. Por ende, es mejor aceptar la “normalización” en curso.

El gran desafío de las fuerzas democráticas es, entonces, sobreponerse a esta especie de fatalidad y proyectar una clara y real opción de cambio. Para ello, es menester construir una fuerza capaz de recoger las aspiraciones de mejora de las grandes mayorías de manera que éstas hagan suyas las luchas por los cambios requeridos y se movilicen detrás de una plataforma política que haga de ello el centro de su acción.

Una narrativa alternativa, que inspire confianza por estar respaldada por propuestas serias, conectadas con las realidades de la gente, deberá desarrollar los músculos necesarios para conquistar estos cambios. Con tal respaldo, puede tener sentido negociar con el gobierno, con la anuencia de los países que las han impuesto, la reconsideración de algunas sanciones, siempre contra avances concretos, exigibles.

La pretensión del régimen de hacer ver que las cosas mejoran puede servir, paradójicamente, a fortalecer la opción democrática. Cómo ha ocurrido en tantos países, la gente se preguntará, ¿y por qué no me toca a mí? Ahí es dónde debe haber una respuesta clara de las fuerzas democráticas, acompañando de las acciones requeridas para conquistar los cambios imprescindibles.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela

humgarl@gmail.com

 6 min


Werner Corrales

1. El retroceso económico de Venezuela comenzó hace más de cuarenta años y ha sido enorme

Una primera imagen de lo que fue el progreso de Venezuela y de cuándo y hasta donde llegó su retroceso en el concierto global es ofrecida por la figura 1.[2] Hasta el inicio de la era petrolera, Venezuela y Haití eran los países más pobres de America, lo que cambió desde la década de 1920 haciendo que Venezuela se despegase del resto de América Latina e incluso de la OCDE por muchos años. Desde 1945 y hasta 1970 el PIB per cápita de Venezuela fue superior al promedio de la OCDE; el cociente llegó a sus máximos valores en los años 1948 y 1957. Desde los años 60 comenzó a reducirse a pesar de que el PIB de Venezuela crecía, porque ya Europa, Australia y Japón recuperaban su dinamismo previo a la guerra mundial y Venezuela había recibido corrientes migratorias muy importantes. La tendencia del mismo cociente posterior a 1978 fue siempre muy decreciente porque el PIB de Venezuela se estancaba o contraía mientras el de la OCDE se elevaba (ver la sección 2 y el Cuadro C-1).

Para 1998 ya Venezuela mostraba la misma posición relativa a la OCDE que había tenido en 1920 (un retroceso de 78 años) y para 2021 había vuelto a caer por debajo del PIBpc del resto de América Latina y el Caribe, retrocediendo tanto con respecto a los países desarrollados que no hay un parangón estadístico en toda la historia del país posterior a 1870.

Figura F-1: PIB pc como % del PIB pc de la OCDE (USD GK de 1990)

2. Expresiones económicas, sociales e institucionales del progreso y la regresión desde 1936

Comparando a Venezuela consigo misma con base en los indicadores del Cuadro C-1, puede reiterarse que después de más de 40 años de expansión continua del PIB per cápita y del salario medio, desde que se agotó el boom de precios del petróleo de los años 70 del Siglo XX, la sociedad venezolana ha vivido siempre con retrocesos del salario y con alta inflación, llegando a niveles de hiperinflación desde 2018. Para 1998 los hogares venezolanos ya habían visto retroceder sus ingresos reales salariales a los valores que tenían en la década de 1950, mientras en 2021 habían retrocedido a niveles previos a los de 1936.

En el lapso de los últimos cuarenta años las tendencias del PIB per cápita y los salarios han sido decrecientes y las del empleo precario y la pobreza han sido expansivas, con la excepción del período de boom de precios internacionales del petróleo 2004-2013, después de cuyo agotamiento todas las tendencias retomaron la dirección negativa que traían y se hicieron aún más pronunciadas.

Cuadro C-1: Indicadores económicos, sociales e institucionales del desarrollo de Venezuela3

3 Fuentes: Corrales, W. “Sistema de Indicadores del desarrollo venezolano” ANIH 2017, actualizado en 2022; Miquilena, T. y W. Corrales “Venezuela, vértigo y futuro” Ed Dahbar y UNIMET, 2019, basados en indicadores de las fuentes indicadas en cada línea del cuadro. Los valores en percentiles se refieren a la posición de Venezuela en el conjunto de todos los países estudiados para cada indicador.
4 EHC: Emergencia Humanitaria Compleja.
5 Estimados de Miquilena y Corrales (Op Cit) basados en Precariedad e Inflación de los años 1936, 1947 y 1958 empleando regresiones calibradas con datos de precariedad, inflación y pobreza del período 1967-2021

En términos político-institucionales la crisis venezolana se expresa en el deterioro de la calidad de la gobernanza,[3] que proyecta la pérdida de la democracia, en la caída de todos los índices de libertad[4] violación sistemática de los derechos humanos de los ciudadanos, en la corrupción rampante y no controlada en el Estado y en el debilitamiento de todas las instituciones.

El Estado de Venezuela ha llegado a la fragilidad extrema[5] y, desde hace dos décadas, se ha alineado de manera beligerante en la confrontación geopolítica mundial, participando en ella en alianzas con países como Rusia, China, Irán y Cuba; ha propiciado o apoyado internacionalmente formas de conflicto de cuarta generación que agravan dicha confrontación, asociadas al terrorismo, el lavado de activos y el tráfico de drogas, y se ha convertido en un promotor muy activo de regímenes de corte similar en toda América Latina.

Por otra parte, la crisis ha afectado seriamente la cultura de lo público influyendo negativamente en la violencia social y la inseguridad ciudadana, 9 así como en los valores, normas éticas y actitudes de muchas personas pertenecientes a todos los estratos sociales, sea frente a la convivencia pacífica en democracia o frente al progreso basado en las capacidades y el esfuerzo propios.

Finalmente, los sistemas sociales, culturales y económicos de la sociedad venezolana que pudiesen -en concierto- contribuir a revertir la crisis, también vienen deteriorándose desde hace más de cuatro décadas y en los últimos veinte años prácticamente se han derrumbado como consecuencia de estrategias adelantadas por el Estado para imponer el Socialismo del Siglo XXI, dirigidas al control ideológico de la población, a la anulación de la autonomía ciudadana y a la desaparición de las libertades económicas. Ello ha sucedido con el sistema educativo público que atiende a niños y adolescentes, igual que con los sistemas públicos de atención de salud y con la economía productiva privada, y ha ocurrido en los últimos 15 años con las universidades del Estado, que llegaron al colapso por el cerco económico que estableció sobre ellas el Régimen Socialista.

Resumiendo, Venezuela vive una profunda Crisis de Desarrollo que lleva una gestación de cuatro décadas y que abarca los órdenes económico, social y político-institucional. Es justo decir que la complejidad, la profundidad y la duración de la crisis son tales que sólo podrá resolverse cambiando el estilo de desarrollo por uno alineado con los valores y objetivos de Desarrollo Humano Sostenible. No puede esperarse que el solo cambio de régimen político o una liberalización de la economía terminen resolviéndola. Hace falta provocar una transición real a un nuevo estilo de desarrollo, que abarque la actividad económica, la esfera de lo social, las instituciones y reglas y el ejercicio de la política.

[1] La presente Nota, apoyada en los datos de la Figura F-1 y del Cuadro C-1, pretende comunicar la extensión y la profundidad de la crisis venezolana. La figura ofrece una imagen sintética y muy elocuente de lo que han sido el progreso y el posterior retraso económico de Venezuela relativo a los países desarrollados, representado por indicadores que expresan al PIB per cápita de Venezuela (y al del resto de América Latina y el Caribe) como porcentajes del promedio del PIB per cápita de los 24 países que eran miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para 1974. El cuadro, por su parte, muestra variadas expresiones de la sis mediante el seguimiento de muchos indicadores económicos, sociales y políticoinstitucionales de Venezuela reconocidos internacionalmente.

[2] Todos los 24 miembros de la OCDE para 1974 eran países desarrollados. El PIB per cápita empleado en la confección de la Figura 1 está expresado en USD internacionales de poder paritario de compra (USD Geary-Khamis de 1990). Fuente: W. Corrales, Sistema de Indicadores del desarrollo de Venezuela, ANIH 2017; actualizado a 2022.

[3] El índice de Calidad de la Gobernanza se eleva desde -6 en 1935 hasta 9 en 1966 (90% del máximo posible) y allí se mantiene hasta finales del siglo XX, para volver a caer a valores negativos en la segunda década del Siglo XXI.

[4] En el Índice de Libertad Económica del Fraser Institute, Venezuela pasa de estar en el percentil 93 de todos los países evaluados para 1969, al percentil 60 en 1991 y al percentil 2 en la actualidad. En el Índice Mundial de Libertad de Freedom House, que varía entre 0 y +10 puntos, cae 9.29 en 1980 a 6.43 en 2002 y a 1.00 en 2021.

[5] Fund for Peace. Venezuela pasa de ocupar la posición 83 en el ranking de estados frágiles en 2013 (en la mediana de los países evaluados), a tomar el puesto 25 en 2021 (percentil 90 de los países estudiados), acercándose a las posiciones de Haití y Somalia. 9 UNODC, El número de homicidios por cada 100.000 habitantes, un indicador de violencia social e inseguridad ciudadana, viene creciendo desde los años 80 del Siglo XX y ha llegado a niveles extremos en el Siglo XXI.

Junio 2022

 6 min


Eddie A. Ramírez S.

En el ámbito político se ha puesto de moda la palabra posverdad. Quizá se inventó para evitar llamar embusteros a quienes enredan los hechos, tergiversándolos con mala intención para confundir y sacar algún provecho. Tildar a un dirigente político, a un opinador o a un seudocientífico de cultor de la posverdad suena casi elegante y, desde luego, menos rudo que llamarlo mentiroso, tracalero, patrañero, embustero y otros epítetos. En el ámbito internacional, Trump y Putin son los grandes embusteros de los últimos tiempos. Trump por intentar desconocer la elección donde fue derrotado y Putin por aseverar que no invadiría Ucrania.

En la política vernácula, acusar de embustero a Maduro o a uno de sus palafreneros es redundante; lo son por la naturaleza neototalitaria del régimen y bastantes páginas les hemos dedicado. Desafortunadamente, también hay embusteros en el ámbito opositor. Quizá no sea políticamente correcto mencionarlos, pero no puede ocultarse su existencia porque causan mucho daño a la democracia.

El embuste más generalizado es tildar de colaboracionista y de falsa oposición a quienes se quiere desprestigiar. Es una descalificación que ha influido en la pérdida de confianza de los ciudadanos a parte de su dirigencia. Los imitadores de Cicerón arremeten con sus “catilinarias” como si tuviesen un colaboracionómetro. Consideran colaboracionistas tanto a Ramos Allup, Capriles, Leopoldo y Rosales, como a los alacranes Bernabé Gutiérrez, Luis Parra, Timoteo, Claudio o Luis Eduardo (Burrito) Martínez.

Sin duda, Ramos, Capriles, Leopoldo y Rosales han cometido errores, a veces han sido inconsistentes en sus planteamientos y pretenden ser los únicos con derecho a tomar decisiones, marginando a otros dirigentes. Además, pareciera que no se percatan del grado de aceptación y de rechazo que indican las encuestas. Sin embargo, tildarlos de colaboracionistas es una calumnia. Unos más, otros menos, han luchado todos estos años contra el régimen de Chávez-Maduro.

Otro embuste que ha hecho mucho daño es descalificar a Juan Guaidó, nuestro presidente interino, por incumplir con el mandato de sacar a Maduro que le dio el pueblo en las dos Consultas realizadas. Cuando se da un mandato hay que proporcionar los medios para que se pueda cumplir. Ese mandato que le dimos es como si le hubiésemos encargado que nos comprara una casa y no le dimos el dinero o el poder para adquirirla.

Guaidó ha tenido titubeos y ha pecado por inacción. Desconocemos si por falta de carácter o porque quienes lo eligieron lo tienen atado. Sigue teniendo respaldo internacional, a pesar de algunos debilitamientos por el tiempo transcurrido y cambios de gobiernos en la región. Por ahora, es nuestra mejor carta. Algunos han llegado al colmo de mentir afirmando que las recientes agresiones de que fue objeto por fanáticos chavistas fueron promovidas por él para elevar su popularidad, sin duda deteriorada. Extraña que, hasta el día de escribir este artículo, no haya habido declaraciones de solidaridad de los partidos.

Un tercer embuste es afirmar rotundamente que nunca podremos ganar una elección. Hemos ganado, aunque no hemos cobrado por los atropellos del régimen, pero también por no prepararnos para cobrar. Seguir predicando que no debemos votar es una necedad. Aun con las trampas y ventajismo del régimen hay que acudir a las urnas. Es una de las vías para movilizar a la gente. Votar no es suficiente si no acudimos organizados para contar con los testigos, tener un buen candidato y estar dispuestos a reclamar el triunfo en las calles.

Es un embuste seguir sosteniendo la posibilidad de una intervención militar desde el exterior con venezolanos en el exilio. Los cientos de compatriotas militares retirados que están en el exterior no cuentan con los recursos necesarios para vencer a la Fuerza Armada. También es embuste considerar factible la intervención de una fuerza militar extranjera de acuerdo al tratado internacional de responsabilidad de proteger. Ningún gobierno ha estado dispuesto a inmiscuirse por las armas en nuestro país. La tarea a realizar por nuestros oficiales retirados es convencer a sus compañeros activos de que, por el bien del país e incluso por el de ellos mismos, es conveniente que le quiten el apoyo a Maduro. Del lado de los gobiernos amigos, lo procedente es solicitarles que intensifiquen las sanciones, sobre todo las personales, para presionar por la realización de elecciones libres.

Es un embuste predicar que son colaboracionistas los que apuestan a la negociación política con el régimen. Si no hay mayor presión interna y externa es muy poco probable llegar a un acuerdo favorable a la democracia, pero hay que intentarlo. También es un embuste afirmar que la economía se está recuperando.

Gustavo Duque, alcalde de Chacao, dijo un embuste al acusar a los jóvenes de pintar grafitis sobre el mural de Ravelo. Además, fue colaboracionista al entregar a los muchachos a la policía política del régimen.

Desde luego que algunos no dicen embustes, sino que actúan de buena fe. Esto es explicable en ciudadanos no formados en la política, en quienes no están informados o que tienen otro modo de pensar. A ellos les pido excusas. Lo que es difícil de entender es a los que están curtidos en la política y conscientemente marcan indebida distancia, atacando por igual al régimen y a otros dirigentes de la oposición. Ojalá no sea que polarizan por interés político.

Como (había) en botica:

Los jóvenes Argelia Robaina, Carlos Maneiro, Luis Martínez y Jholbert Godoy, pintores de unos grafitis en un muro de la avenida Libertador fueron imputados, sin presencia de su abogada Ana Leonor Acosta, por “instigación al odio, asociación para delinquir y obstaculización de la vía pública”. Después de varias horas detenidos fueron puestos en libertad con medida cautelar.

¡Voy por ti!, exclamó el siquiatra cuyo resentimiento no tiene límites, en contra de un conocido banquero por quien no pongo las manos en el fuego.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Edgar Benarroch

UNÍOS

Después de tanto tiempo requiriendo y demandando UNIÓN de todos quienes deseamos cambio radical cuanto antes, que el pueblo entero le ha planteado mil veces a la dirigencia opositora y ver que todavía ella no se concreta y hay momentos en que pensamos que más bien se aleja, necesariamente tenemos que preguntarnos ¿Quienes son los insensatos?, la dirigencia o nosotros, ¿la insensatez está del lado de quienes tienden el deber de construir la unión o de quienes la solicitamos a gritos diariamente?

Al reflexionar sobre este capital y vital tema, concluimos que la insensatez está del otro lado, de la dirigencia que tiene el ineludible e inaplazable deber de construirla, apartando todos los intereses sectoriales o personales que son subalternos ante el gran y sagrado interés nacional.

Siempre la unión la han reclamado desde todos los sectores y corrientes del pensamiento, desde los más extremistas hasta los moderados. Carlos Marx solicitó, desde su alocado esquema de la lucha de clases, la unión del proletariado para dominar a la burguesía y los filósofos y pensadores defensores de la dignidad de la persona humana, también la han requerido para hacerla valer y preservarla de los tiranos y malvados. La unión nunca es mala, siempre es buena, lo que no puede o es difícil para uno o más, es posible y relativamente fácil para la UNIÓN de todos los involucrados.

Se acaba de reestructurar la Plataforma Unitaria Nacional y se designó a Omar Barboza su coordinador. Cuando le comuniqué a Omar mi satisfacción por su designación y expresé deseos de éxito en su seria gestión, le manifesté que consideraba prioritario el logro de la UNIÓN del país deseoso de cambio radical cuanto antes, como la mejor estrategia para salir de lo que angustiadamente tenemos y empezar la reconstrucción nacional. Entiendo que en eso se trabaja día y noche y Dios quiera cuanto antes tengamos la buena y esperanzadora noticia de la UNIÓN de todos, nos llenaría de emoción desbordante por un país muy distinto y mucho mejor.

Claro está, que con el cambio sólo no se logran resolver los dramáticos y profundos inconvenientes que conforman la crisis que sufrimos, es simplemente y no tan simple, el inicio necesario y de vital importancia capital. Vendrá luego un nuevo y por supuesto mejor gobierno con un programa que debemos elaborar donde estén las soluciones a la crisis que deben ser profundas pero creíbles y sobre todo realizables, sino para resolver a plenitud los problemas, que son muchos y hondos, al menos colocarnos en la vía para lograrlo.

La UNIÓN es el inicio de todo lo que queremos: Salir cuanto antes de lo que tenemos, ganar las próximas elecciones con un candidato que debe ser expresión de esa unión y cumplir una gestión de gobierno que nos devuelva la esperanza y optimismo de un país distinto y mejor.

La UNIÓN es la semilla que dará vida a la nueva Venezuela que todos aspiramos, donde respiremos aire puro, lejos de este contaminado de odios, rencores y fracasos, donde nuestras necesidades las podamos atender y solucionar y vivir con prosperidad, bienestar y felicidad.

13 de junio 2022

REITERAR Y REINCIDIR

Reiterar es volver a hacer una cosa o decir algo ya dicho, en especial para insistir sobre un asunto o dejar muy clara y firme una opinión. Reincidir es incurrir de nuevo, resaltar con fuerza el interés de o en algo para llamar la atención sobre su importancia.

Resalto estas dos palabras porque con el tema de la necesidad y urgencia de la UNIÓN de todos quienes queremos cambio ya, me comporto exactamente pertinaz y persistente y si se quiere obstinado y terco. Sé que he sido, sobre todo en los últimos tiempos, repetitivo y reiterativo planteando el tema de la UNIÓN del país nacional y especialmente de la oposición política y a lo mejor he sido fastidioso y pesado; asumo las consecuencias de esta conducta que no aspiro a abandonar hasta tanto ver que aquella se concrete.

De este régimen estoy seguro vamos a salir, pero queremos y reclamamos que sea cuanto antes y sin demora, el tiempo transcurre y en él vemos más maltrato, mayor destrucción y menos oportunidades de desenvolvernos en paz, bienestar y felicidad.

Para que la salida de este oprobioso y totalitario régimen sea cuanto antes, es indispensable la UNIÓN del país nacional y en particular de la oposición política que lo enfrenten con voluntad, disposición, valentía y coraje; sino, tendremos que resignarnos a esperar treinta largos meses que nos separan de las elecciones generales y esa espera es pedir demasiado y no creo el pueblo la resista porque está hastiado y sobresaturado de tanto daño y maltrato.

Asumo las consecuencias de mi terquedad y obsesión y espero y deseo no aburrirlos y cansarlos con tanta reiteración y reincidencia, lo hago porque me parece fundamental y vital la UNIÓN. Cuando ella se concrete, Dios quiera sea lo más cerca posible, aunque sea para salir de lo que tenemos e iniciar el camino de la reconstrucción nacional o refundación de la Republica como algunos lo piensan, renacerá la esperanza cierta y el optimismo verdadero en un país muy distinto y mucho mejor,donde podamos desenvolvernos con prosperidad, bienestar y felicidad, donde no exista hambre, donde haya seguridad, empleo, servicios públicos eficientes y podamos disfrutar de las bondades del país con tranquilidad y sosiego.

Así pues, continuaré con mi insistencia que se impone en mi mente y sentimiento de manera repetitiva que no puedo evitar con facilidad. Cuando vea y sienta la UNIÓN nacional me liberaré de mi obsesión al ver nacer nuevas y frescas esperanzas en un país como todos lo deseamos y queremos.

12 de junio 2022

A NO SE QUIEN ES

Con motivo de la nota pública que le envié a mi fraterno amigo Sotero González, Alcalde de Urdaneta de Aragua, por su lamentable y dolorosa renuncia a COPEI, alguien que no se quien es, porque no se identifica en su escrito, se refiere a mi y publicita lo siguiente: UNO, que se quedó mudo con tanto cinismo. DOS, que presido el IFEDEC-capitulo Aragua y por eso estoy con Eduardo Fernández y su partido Unión y Progreso y que soy uno de sus pilares fundamentales. TRES, que escribo a nombre de Union y Progreso y me fui de COPEI, y al final, este señor dice: “Benarroch nos traicionó en San Jacinto donde le entregó el partido al herrerismo , pero se aseguró su tercer lugar en la plancha del partido de Aragua al Congreso Nacional, negociando al equipo del difunto Casanova”.

Debo, en honor a la verdad y para salirle al paso a tanta barbaridad, falsedad y mentira, decir lo siguiente: si se quedó mudo, es bueno recobrar la voz porque con ella, además de la escritura, nos comunicamos y entendemos. Sí presido el IFEDEC de Aragua que nada tiene que ver con Unión y Progreso, son dos cosas totalmente distintas. Aprecio y admiro a Eduardo Fernández y veo en él una reserva probada del país, adecuada para atender con éxito este tiempo tan menguado de la Patria y tan penoso para todos nosotros. No me he ido de COPEI nunca y menos en esta hora tan difícil e incómoda para el país y el partido. Por último, nunca he traicionado a nadie y Dios me ampare de hacerlo. Lo ocurrido en San Jacinto cuando se reunió la convención regional de COPEI de Aragua, que por desgracia general fuimos derrotados conmigo como candidato a la Secretaria General regional, lo lamenté y aún lamento muchísimo, sin guardar rencores, y le avizore al partido un futuro inmediato incierto, lamentablemente no me equivoqué y los resultados lo lanzaron a la vista.

Tuve un revés electoral en mi partido que acepté con gallardía y con los pantalones bien puestos donde los llevan los hombres íntegros, como me considero. Jamas negocié nada ni con el herrerismo de entonces ni con nadie, fue el Comité Nacional del partido que por unanimidad me colocó en el segundo lugar de la plancha y no de tercero como dice el difamador, a la Cámara de Diputados del Congreso de la Republica por Aragua y por COPEI.

Jamas he utilizado el nombre de José Casanova, quien fue y es mi hermano de siempre, que no sea para recordarlo con inmensa solidaridad, cariño, vanagloriarlo y tenerlo presente en la lucha que hoy adelantamos.

Este señor, que no se quien es, solo de el se que no me conoce, es bueno que se entere de manera correcta y debida de la historia para hablar de ella con propiedad y no valerse de la barbaridad, falsedad y mentira para ofender a unos y aplaudir a otros.

Espero no hacer de este desagradable episodio algo interminable. Por mi, ésta es y será la única nota que le dedico a este desagradable asunto, porque no quería ni debía dejar sin responder a la alusión tan personal, como impropia, insidiosa e inmerecida que este señor, que no se quien es, hace de mi.

Agradezco excusas por esta perorata en primera persona, pero creo ustedes entenderán lo acontecido. Abrazo siempre solidario.

11 de junio 2022

DEBEMOS ATENDER Y ARREGLAR LOS ASUNTOS PENDIENTES CON EL PAÍS

En 1983, cuando el Santo Papa Juan Pablo II realizó su Visita Pastoral a Nicaragua, Managua, procuró encontrarse con Ernesto Cardenal para reprenderlo como efectivamente ocurrió. Cardenal murió en 2020 y fue sacerdote católico, teólogo, escritor, revolucionario y poeta que se fue apartando de las enseñanzas y mandatos del catolicismo y se transformó en desobediente a las normas establecidas por el Vaticano que se correspondían con sus votos sacerdotales y se hizo contestatario a manos militaris.

Para ese entonces estaba muy comprometido con el sandinismo y ocupaba el Ministerio de Cultura de su país, pese a que el Vaticano le había ordenado, junto a otros dos sacerdotes, que abandonara la responsabilidad pública que detentaba en el régimen del sandinismo encabezado por Daniel Ortega.

Esta decisión de ese régimen de incorporar sacerdotes católicos a su gestión, obedeció más a una estrategia de ganarse el sentimiento católico mayoritario del país que a confianza e identidad con la Iglesia representada por esos sacerdotes. Cardenal participó en un movimiento armando que intentó asaltar el Palacio Presidencial de Managua donde se encontraba el dictador Somoza que fue conocido como “la rebelión de abril”.

Cuando el Santo Papa lo tuvo de frente, Cardenal bajó la cabeza y se arrodilló solicitando su bendición, todo ello en presencia de las cámaras de televisión que cubrían la Visita Pastoral, el Papa le dijo:”Usted tiene que arreglar sus asuntos con la Iglesia”, sentenciándolo con su indice. Ya el Santo Pontífice les había dicho a quienes lo recibieron a su llegada, la plana mayor del sandinismo, y descendiendo la escalerilla del avión “Ustedes son bien jóvenes, tienen mucho que aprender”.Hoy, el pueblo venezolano le dice a su dirigencia, especialmente a la que desea cambio radical para salir de lo que tenemos, que debe atender y arreglar debidamente el deber que tiene contraído con la Republica, que consiste en un buen y acertado diagnóstico de la situación que vivimos, pese a que la conocemos por vivirla a diario, pero es necesario concienciarla: pobreza generalizada,hambre por doquier, inseguridad, desempleo, carencia de servicios públicos eficientes, el país cayendo a pedazos cada vez más grandes y la lista es larga.

Consiste también en UNIRNOS todos quienes queremos cambio y a diseñar una buena y eficiente estrategia que nos conduzca, cuanto antes, a superar lo que nos daña y elaborar un programa claro, profundo, sustantivo, entendible para todos y sobre todo realizable para superar la honda y dramática crisis integral que afrontamos o al menos colocarnos en vías de recuperación. Más adelante nos corresponderá, también en UNIÓN, seleccionar nuestro abanderado del cambio a la Presidencia de la Republica.

Estamos emplazados por el presente y futuro del país a levantarnos, superar las diferencias que nos separan y en UNIÓN solidaria atender el serio y sagrado compromiso que tenemos con la Patria que nos vio nacer. Actuemos hoy, sin más dilaciones, de tal manera que las generaciones que nos sucederán estén orgullosas de nuestro comportamiento y lucha de hoy que les dejó un país muy distinto y mucho mejor.

10 de junio 2022

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Benjamín Tripier

La oposición venezolana está en un proceso interno de reacomodo, de intentar entenderse entre sus integrantes y de entender los procesos sociales y económicos que están desarrollándose aquí, en la región, y en el mundo. Y para eso, se desconectó del exterior… están inmersos en sus cosas, en los equilibrios internos, y en las posibilidades reales de cada uno, de tomar una parte del poder que, una vez más, se están disputando sin tenerlo aún.

Lo están arrancando desde cada organización política, cada uno a su manera, y tratar de llegar a algo que les permita integrarse con el resto de las fuerzas opositoras. Lo cual no significa que lo estén arrancando desde abajo hacia arriba, bottom up; porque el fondo está mucho más abajo y se encuentra en cada pueblo o municipio de Venezuela, donde pueda haber habido una seccional de ese partido. Porque la realidad es que en ese fondo, cada militante ha ido perdiendo identidad partidista o ideológica, y andan buscando a quién seguir, porque saben que en Venezuela, si no están afiliados a algún centro de poder, tienen una efímera vida política.

Por eso los disturbios cuando VP llegó al Zulia; porque allí, con un gobernador de oposición, es de imaginarse que él cree que todo ese territorio es propio… y no lo es; porque al haber votado por él, como el candidato opositor, todos votaron por él, sin que necesariamente sean de UNT, que es su partido. Porque esa experiencia no se repetirá en las primarias, y cada dirigente de base votará por su propio candidato opositor; que habrá tantos como fuerzas decidan saltar al ruedo electoral.

Un tema interesante es que los que están en este proceso de primarias no son todos los que son. Porque están los “mesita” y los alacranes, que no fueron invitados a participar, y que posiblemente presenten sus propios candidatos –o su candidato único– al momento de la elección. Y en ese momento, como su discurso no es motivante, y como no tienen seguidores de base, entonces no obtendrán votos. Y los votos irán al candidato que salga elegido de ese proceso de primarias.

Pero también hay otros dirigentes opositores, que sin ser “gobierneros” como los mencionados, tampoco irán al proceso de primarias. O sea, que se quedarán fuera del padrón, pero ellos sí tendrán un discurso, no solo motivante, sino diferenciador.

Para hacer referencias cruzadas y que tomemos conciencia de que no estamos solos, y que lo que nos pasa también ocurre en otros países, vamos a tomar los casos de Argentina y Colombia.

Cristina, Petro y Maduro son un bando; y, Macri, Uribe y el resultante de nuestras primarias opositoras serían el otro bando, cada uno en la realidad de sus propios países. Pero en Colombia apareció Hernández, en Argentina apareció Milei, y en nuestro caso, sabemos que anda por ahí, pero no sabemos quién es, qué está haciendo ahora, y cuándo y cómo se manifestará, nuestro emergente desconocido.

Hay quienes dicen que podría ser María Corina o Pedro Pablo Fernández, o hasta el Conde del Guácharo. Lo cierto es que es muy posible que entre los verdaderos opositores que se queden por fuera de las primarias –y no sean los gobierneros– podría estar quien finalmente alcance el poder que vaya a sustituir al chavismo. Porque el chavismo sabe pelearse con la oposición, los opositores conocen a su adversario chavista; pero ninguno de los dos conoce al emergente que pueda aparecer y barrer con todo.

Un tema que hay que considerar es que en Venezuela no hay segunda vuelta, que el chavismo tiene un piso –bajo– de votos propios, y que la oposición debería tener más votos que el chavismo. Entonces, uno se pregunta, de dónde es que sacará sus votos el emergente, o mejor dicho, a quién se los quitará.

Todo lo anterior es una fantasía que solo podría ocurrir en un mundo paralelo donde el chavismo decida arriesgarse a perder el poder, cosa que sabemos que no ocurrirá; porque en eso les va la vida y la libertad. Pero siempre es bueno explorar escenarios, por si acaso.

Recomendación

Al gobierno

Que deberían trabajar en una nueva versión del Plan de la Patria que ya incorpore los movimientos que se están haciendo. No solo para adaptarlo a las nuevas realidades, sino para dar ciertas referencias estables sobre que este camino no será reversible y que la revolución como la conocíamos ya no puede regresar. Claro, eso si realmente es la voluntad política que así sea. Porque en realidad a quien deben convencer es al chavismo de calle, que se quedó sin referencias.

A la dirigencia de la oposición

Que considere la opción de un candidato de transición por consenso para esta etapa acelerada que, aparentemente, está proponiendo el gobierno de adelantar las elecciones. Porque el tema de las primarias requiere aún de una aceptación interna que difícilmente lograrán en forma acelerada. Porque la vulnerabilidad institucional de la oposición es tan grande, que acelerar esos pasos podría hacer que el chavismo logre dividirlos aún más y termine ganando las elecciones.

A los dirigentes empresarios

Que le den importancia al mercado de capitales e impulsen campañas para que todas las empresas afiliadas a los organismos gremiales empresariales tengan la posibilidad de conocer cuáles son las oportunidades que ese espacio representa.

Mail: btripier@ntn-consultores.com

Instagram: @benjamintripier

Twitter: @btripier

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Laureano Márquez

Querido Nano:

A todos nos llega la hora de volver la vista atrás y ver la senda que no se ha de volver a pisar. Tu despedida nos llena de nostalgia, son muchos años de poética amistad y decir amigo se me figura, que decir amigo es decir ternura.

Dicen que vivir es llenar la vida de recuerdos y de tu largo transitar de juglar tenemos tantos, y bien sabes tú que los recuerdos, desnudos de adornos, limpios de nostalgias, cuando solo queda la memoria pura, el olor sin rostro, el color sin nombre, sin encarnadura, son el esqueleto sobre el que construimos todo lo que somos, aquello que fuimos y lo que quisimos y no pudo ser.

Cuántos sueños compartidos contigo a lo largo de tantos años, con tus canciones animando nuestra esperanza de un mundo diferente. Una esperanza que permanece intacta, porque para la libertad aún sangro, lucho, pervivo.

Tu voz cantó anhelos que nos hicieron mejores personas. ¡Ay! Utopía, cabalgadura, que nos vuelve gigantes en miniatura.

Me refiero a aquellas pequeñas cosas que uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia, pero su tren vendió boletos de ida y vuelta.

Esas historias personales que pasaron en tu compañía, que como un ladrón nos acechan detrás de la puerta y que, a veces, encontramos en un rincón, en un papel o en un cajón, haciéndonos llorar cuando nadie nos ve.

Celebramos tus andares con emoción, sabemos bien que de vez en cuando la vida afina con el pincel: se nos eriza la piel y faltan palabras para nombrar lo que ofrece a los que saben usarla. Nos pasa contigo.

Por estos rincones lejanos del mundo, se te aprecia, a ti que nunca te conformaste con un solo cielo, porque sabías que existía toda una América del otro lado del mar.

Aquí abajo, cada uno en su escondite hay hombres y mujeres que saben a qué asirse aprovechando el sol y también los eclipses apartando lo inútil y usando lo que sirve.

Con su fe veterana el Sur también existe. Aunque las más de las veces, la gente tierna viva con ganas de escapar, que esta tierra está enferma, y ya no esperamos mañana lo que no se nos dio ayer, que muchas veces no hay nada que hacer sino coger el arreo y seguir el camino del pueblo hebreo.

Porque sabemos que todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, tu despedida es también un poco la nuestra. Es hermoso partir sin decir adiós, serena la mirada, firme la voz. Se nos ha pasado todo tan pronto, que parece que fue ayer cuando nos esperaba un gato peludo, funámbulo y necio a la vuelta del colegio. Se nos ha ido la vida, esa que algunas veces toma con uno café, haciendo caminos, caminos sobre la mar.

Es tiempo de agradecerte a ti, que nunca perseguiste la gloria ni dejar en la memoria de los hombres tu canción y has conseguido ambas cosas.

Gracias Joan Manuel, disfruta de tu gira de despedida, que en la vida todo es ir a lo que el tiempo deshace. Con esta despedida nos dejas como Penélope, sentados en el andén, con los ojos llenitos de ayer, pero qué le vamos a hacer si tú naciste en el Mediterráneo.

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