Pasar al contenido principal

Opinión

Werner Corrales

El cambio de régimen político que espera la mayoría de nuestros compatriotas es indispensable, pero no será capaz de asegurar el progreso y la expansión de las libertades de los venezolanos, a menos que rebasemos la crisis de desarrollo que empezamos a vivir hace cuatro décadas, cuando el populismo clientelar se hizo el instrumento principal del estilo rentista que comenzó a agotarse. Es indispensable que superemos ese estilo y nos desembaracemos de su legado cultural.

La sociedad venezolana y sus liderazgos deben tomar conciencia de que retomar una senda democrática y lograr progreso y libertad sostenibles en el futuro, exige ir más allá de programas y proyectos concebidos para inaugurar un nuevo gobierno, en los que parecieran concentrarse las propuestas que circulan bajo el auspicioso título de Plan País.

Requerimos asumir un nuevo estilo de desarrollo, que asegure permanentemente el funcionamiento de unas dinámicas sociales que conduzcan a resultados distintos de los que hemos cosechado en los últimos cien años:

  1. un incremento incesante de las capacidades humanas de todos los venezolanos, para que cada quien pueda hacerse agente de su propia vida y no tener que hipotecar su autonomía;
  2. un crecimiento económico vigoroso que no dependa del protagonismo del Estado, del que se beneficien todos los hogares, que genere muchos empleos en condiciones de trabajo decente y que ocurra en armonía con la naturaleza;
  3. una cohesión social creciente, sustentada en que todos progresemos y en el reconocimiento mutuo y la cooperación entre grupos sociales;
  4. y unas instituciones inclusivas que apoyen la lógica anterior, que estén efectivamente al servicio de los ciudadanos y que defiendan la libertad, la igualdad de oportunidades y los derechos de todos.

Consolidar logros en la dirección del nuevo estilo obliga a desaparecer las conductas clientelares y de persecución de rentas en las que han participado en el pasado los actores políticos y una buena parte de los actores económicos de nuestro país.

La pérdida que hemos sufrido en nuestras capacidades, la degradación de nuestras instituciones y la destrucción de nuestro tejido social son tres graves problemas que se nos hicieron crónicos por cuarenta años y que explican nuestro derrumbe actual. Los debemos resolver con unas estrategias que cambien dramáticamente las orientaciones que venimos siguiendo desde el siglo pasado.

Restituir la generación de capacidades

El primero de los graves problemas que nos llevaron a donde estamos es el decaimiento de las aptitudes, habilidades y competencias de que disponemos para generar progreso, como individuos y como sociedad. En efecto, por cuarenta años hemos mantenido tres tendencias negativas en la creación de capacidades, que se expresan en una reducción de la escala de nuestro aparato productivo, en la disminución del acceso de la población en edad escolar a la educación de calidad, y en un importante rezago en el dominio del conocimiento y su aplicación a la producción.

Para asumir el nuevo estilo, es necesario implementar una estrategia que promueva la robustez de los sistemas responsables de generar capacidades en Venezuela y una intensa interacción entre ellos y de ellos con el resto del mundo, para aprovechar en todo momento lo más valioso de las tendencias globales y lo mejor de nuestros valores y nuestra cultura.

Se trata de reformas y políticas relativas a la elevación de la calidad y la pertinencia de nuestra educación en sus diversos niveles; de políticas activas dirigidas a incentivar el desarrollo y la consolidación de un robusto sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación; y de un nuevo sistema regulatorio que afecte al aparato productivo, petrolero y no petrolero. Todas esas reformas y políticas deben avivar de forma permanente la creación de las capacidades que requerimos, y revertir los vicios que las han hecho mermar en las últimas décadas.

Una reforma institucional que ponga el Estado al servicio del ciudadano

El segundo gran obstáculo que ha derivado del agotamiento del estilo rentista de desarrollo es que a lo largo de los últimos cuarenta años nuestras instituciones se han degradado. La segunda estrategia para el establecimiento del nuevo estilo de desarrollo debe implantar una lógica de innovación permanente en las instituciones, que afecte -entre otros ámbitos- al ejercicio de la política, a nuestras relaciones con el resto del mundo y a la rendición de cuentas del Estado; a los sistemas regulatorios de la economía; a la fuerza armada, al sistema de justicia y de protección de los derechos humanos; a las instituciones responsables de la seguridad social; y a la educación superior.

Reconstruir el tejido social desecho, que pone en riesgo a la nueva democracia

Y nuestro tercer gran problema, derivado de los dos anteriores y a la vez coadyuvante para que aquellos no se resuelvan, es la pérdida de nuestra cohesión como sociedad, la cual ha venido asociada a la exclusión social que vemos crecer desde la década de 1980, agravada por la siembra de odios que implantó el régimen socialista desde 1999. Nuestro tejido social está deshilachado y a menos que lo reconstruyamos, la democracia que recobraremos estará en riesgo de perderse nuevamente frente al neopopulismo, que no desaparecerá al librarnos del regimen socialista.

Para enfrentar este tercer problema, la estrategia de reconstrucción del tejido social debe promover la reconciliación con justicia, por una parte, y por la otra la desaparición de los mecanismos que generan y perpetúan la exclusión social en nuestro país, a través de un Pacto de políticas públicas para el progreso de todos y la superación de la pobreza, que comprometa a los partidos políticos, las organizaciones empresariales y laborales y las iglesias, entre otros actores, a ser implementado sin descanso por unos 25 años.

El Pacto debe asignar la más alta prioridad a un conjunto de programas apoyados en reformas institucionales y en políticas económicas, educativas, de seguridad social y de infraestructuras y mejora del hábitat popular, que se mantenga a través de sucesivos períodos presidenciales, dirigidos a la creación de capacidades y oportunidades para el progreso de todos, con logros específicos en los horizontes de largo, mediano y corto plazo.un pacto de políticas públicas.

 4 min


Sadio Garavini Di Turno

Regreso a la sufrida Patria, después de unos meses en el exterior y me encuentro con el escenario de las negociaciones en México. Es natural y lógico sentir reservas y escepticismo, dada la conducta del régimen en los procesos de negociación anteriores. Sólo quiso “perder” o “ganar” tiempo, como se prefiera.

Sin embargo, hay que recordar que el apoyo de la comunidad internacional democrática más que necesario es indispensable para que la alternativa democrática pueda lograr un cambio de régimen en Venezuela. Y esa comunidad está completamente a favor de este proceso de negociación. Al respecto, es notable la novedosa coordinación entre los EEUU y la UE, con el apoyo de Canadá y la Gran Bretaña. Además de la facilitación de Noruega estarán, como acompañantes en la mesa, Rusia, del lado del régimen y Holanda, en representación de la UE, del lado democrático.

Se está también formando un Grupo de Amigos, coordinado aparentemente por el Vaticano, e integrado por EEUU, que parece tener reservado el “cuarto” de “al lado” de la mesa, Alemania, Canadá, Gran Bretaña y Colombia, seleccionados por la Plataforma Democrática. Bolivia, Argentina, China, Turquía y Cuba, son los “amigos” del régimen. A última hora, parece que los noruegos incluyeron a España y México. Es por cierto notable que ninguna de las dos partes haya incluido a España. Pero es evidente que, a diferencia de los procesos fracasados anteriores, la Comunidad Internacional, tanto democrática como autoritaria, tiene una presencia, amplia, poderosa y probablemente decisiva.

La presencia novedosa de Rusia en la mesa y de los EEUU en el cuarto de “al lado”, es muy probable que indique la posibilidad de negociaciones “geopolíticas”. Recordemos que Rusia tiene sus intereses geopolíticos prioritarios en Ucrania, Bielorrusia, Georgia, Siria, en el Báltico y en Asia Central. En América su interés es molestar y distraer a los EEUU en su hemisferio y además demostrar que sigue siendo una potencia mundial y no sólo regional, como dijo Obama en una ocasión.

Es interesante también notar que la Plataforma Democrática reúne de nuevo a la gran mayoría de actores políticos que están representados en la Asamblea Nacional legítima, electa en el 2015, incluyendo a los partidos del G4 y al grupo que apoya al ex candidato Henrique Capriles, Quedan fuera de la Plataforma el grupo alrededor de María Corina Machado, opuesto terminantemente a las negociaciones con el régimen y también los colaboracionistas de la “mesita” y los llamados “alacranes”, que se vendieron por un “puñado de dólares”. A este respecto es de notar también que Maduro había declarado que en México su delegación iba a negociar con “todas las oposiciones”, incluyendo a la “mesita” y los alacranes. En México el objetivo central del régimen es la suspensión de las sanciones, en cambio para la Plataforma Democrática el objetivo es obtener un calendario para unas elecciones parlamentarias y presidenciales libres, transparentes y observables internacionalmente. Mantengo mis reservas y escepticismo frente al futuro resultado de estas negociaciones, sin embargo, dada la imponente presencia de la comunidad internacional, la presión de las sanciones financieras y, sobretodo personales, no descarto totalmente un quiebre interno del régimen, que permita una transición gradual negociada y probablemente “pilotada” y controlada por la misma comunidad internacional.

Por tanto, me parece que a este proceso hay que darle, por lo menos, el beneficio de la duda. Además, insisto, para la alternativa democrática, con la comunidad internacional hay posibilidad de superar la tragedia venezolana, sin la comunidad internacional, no hay “nada”.

@sadiocaracas

 2 min


Nelly Cuenca

A raíz de la mediación en México, se ha abierto el debate sobre la pertinencia de la mediación para resolver nuestros males venezolanos.
Yo soy mediadora y, como tal, apuesto por el éxito de la mediación en Mexico. Nos conviene a todos, para no matarnos y superar esta tragedia humanitaria.

La mediación es un medio pacífico de resolución de conflictos, más incluyente que la lucha armada y la opción militar, que solo generan violencia, sufrimiento y escalan el conflicto. De paso, no está disponible porque ningún país, que yo sepa, está ofreciendo sus soldados para que nos rescaten.
La abstención también la hemos experimentado y sin ningún resultado hasta ahora. ¿Seguimos en lo mismo? ¿O vale la pena pensar fuera del cajón?

No negociamos con quién queremos sino con quienes tienen poder de ejecutar decisiones que nos afectan. Esas son las partes en la mediación. Resulta obvio que Nicolás Maduro, que no lo buscamos para padrino de nuestros hijos y, más allá de si es legítimo para los chavistas o ilegítimo para la oposición, lo cierto es que tiene poder de decisión en la fuerza armada, tsj, ministerio público, contraloría, recursos públicos, etc. Entonces, es con él con quién tenemos que negociar y si para eso hay que suscribir documentos donde Jorge Rodríguez se atribuye la representación del gobierno en Venezuela representado por Nicolás Maduro, por una parte; y por la otra, la oposición se atribuye la representación de la oposición, pues Venezuela (no solo París) bien vale una misa.

Es a nosotros a quien conviene negociar, cualquiera sea la rendija disponible, no solo para lograr condiciones electorales justas y auditables, sino para contar con la comunidad nacional e internacional a favor de ir resolviendo la emergencia humanitaria compleja que causa éxodo masivo y sufrimiento hasta los huesos de la población más empobrecida que es la que mayormente depende del gobierno.

No se trata de co-gobernar, repartiéndonos cambures sino de participar como contralores ciudadanos, para impulsar transparencia y rendición de cuentas en la gestión pública, porque la Contraloría ha sido capturada por la dictadura.

Haber logrado ese memorándum de entendimiento, que en teoría de la mediación equivale a consensuar la agenda de la mediación, es un logro importante; significa, nada más y nada menos, que consensuar los temas que serán sometidos a mediación. Eso no es fácil. Nunca lo ha sido en la historia de la mediación política. Lograr que ambas partes se comprometan a lograr acuerdos y tengan como foco el sufrimiento de la población, es otro logro y mucho podemos hacer como Contraloría Ciudadana, para evitar que solo sean declaraciones de micrófono.
Sería deseable que ambas partes designen equipos para trabajar conjuntamente y lograr el cese a la violación de ddhh, persecución política, encarcelamiento, acuerdos en materia de transparencia, rendición de cuentas, contraloría social, cese a la corrupción, salud,electricidad, combustible, gas doméstico, educación, alimentación, etc. Todo eso es muy importante. No solo lo electoral.

Las democracias electorales son imperfectas, débiles. Por eso sucumben al populismo. Necesitamos negociar y colaborar (palabras satanizadas pero que en mediación son el Santo Grial) para lograr la democracia plena, integral, que no solo vive de elecciones, que apunta más alto: lograr calidad de vida. No solo cambiar a los gobernantes resuelve el problema, por eso no solo lo electoral interesa a la ciudadanía. Otros temas, como los dichos, también importan. Algunos dirán que cambiando al chavismo, recuperamos el País. No estoy tan segura. El autoritarismo, radicalismo, incomprensión, está en muchos lados. Basta ver los insultos cuando optamos por expresar libremente la voluntad de votar o no.

La mediación es como un juego de bolas criollas: hay que trabajar para ir limpiando el camino, quitar los obstáculos que impiden llegar al mingo, que en este caso sería la transición hacia la democracia en forma pacífica. Lograr elecciones generales, incluidas las presidenciales, no será fácil, hay que exigirlo, pero no es lo único que nos resuelve la vida.

Se ha discutido mucho sobre la identificación de las partes. Mucho se critica que la Plataforma Unitaria de Oposición, acepte que negocia con el gobierno de Venezuela. Eso en mediación no tiene trascendencia. En mediación no se discuten derechos. Los derechos se adjudican en tribunales. En mediación se buscan acuerdos, más allá de los derechos y razones que se atribuya cada parte. Las partes conservan sus derechos, desde su perspectiva, pero para entendernos necesitamos consensuar una narrativa incluyente y una comunidad nacional e internacional que anime, que proponga, que construya, que no solo destruya con sus duras críticas.
Venezuela, bien lo vale.

Dra. Nelly Cuenca, abogada, fundadora del Centro de Negociación y Mediación de Conflictos
nellycuencar@gmail.com
@nellycuenca
Barquisimeto, 16/08/2021

 3 min


Eddie A. Ramírez S.

En el pasado hemos tenido jueces y fiscales honestos, pero también algunos corruptos. Desde que la Asamblea Constituyente de 1999 se tomó la atribución inconstitucional de destituir a quienes le venía en gana y designar a una mayoría sin méritos y alineados con el proyecto chavista, los ciudadanos quedamos desamparados. La reciente sentencia redactada por la magistrada Lourdes Suárez Anderson dejando fija la arbitraria multa en contra del diario El Nacional, así como el ciclo de conferencias organizado por el Comité Internacional contra la Impunidad en Venezuela (CICIVEN) sobre las violaciones a los derechos humanos, motivan volver sobre este tema.

Represalias y advertencias a los correctos: Cabe recordar que hay casos de jueces y fiscales que renunciaron o que fueron destituidos por no plegarse a las órdenes de Chávez-Maduro. Son la excepción que confirman la regla. No podemos olvidar el caso de la Jueza Afiuni, presa y torturada por conceder la libertad a un preso porque el ministerio público no presento la imputación dentro del lapso legal. Los jueces de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativa, Ana María Ruggieri, Apitz y Rocha, fueron destituidos porque al Ejecutivo no le agradó una sentencia. La Corte Interamericana de Derechos Humanos falló a favor de los destituidos. Estos y otros casos fueron una señal para el resto de los jueces y fiscales. ¡O aceptas órdenes o te encarcelamos y torturamos y, en el mejor de los casos, te destituimos! Hoy hay varios funcionarios en el exilio.

Algunos casos de Chávez: Por la masacre propiciada por Hugo Chávez el 11 de abril del 2002, la fiscal Haifa El Aissami imputó sin pruebas a tres Comisarios y a varios efectivos de la policía Metropolitana que intentaron impedir que los paramilitares rojos asesinaran a ciudadanos que marchaban pacíficamente a solicitar la renuncia del presidente. La jueza Marjorie Calderón los sentenció a varios años de prisión. Haifa fue premiada con la Embajada en los Países Bajos, después como representante ante la Corte Penal Internacional y hoy ante la FAO. Marjorie fue designada, como recompensa, magistrada de la Sala de Casación Penal. En una de las etapas de este juicio participó el juez Maikel Moreno, hoy presidente del TSJ, y la fiscal Luisa Ortega Díaz, posteriormente designada Fiscal General.

El asesinato del Fiscal Cuarto, Danilo Anderson en el 2004 permanece sin esclarecer. El entonces Fiscal General Isaías Rodríguez buscó lo que llamó un “testigo estrella”, de nombre Giovanni Vásquez, quien acusó a Otoniel, Rolando y Juan Bautista Guevara de ser los autores materiales, además de involucrar como autores intelectuales a una periodista, un general y un banquero. Tiempo después ese testigo confesó que había recibido dinero del gobierno para hacer la acusación y la Sala Constitucional del TSJ prohibió que la prensa informara sobre la vida de Vásquez y sobre el expediente. Los Guevara permanecen presos a pesar de que legalmente ya tienen derecho a la libertad. El fiscal acusador fue Gilberto Landaeta.

Maritza Ron fue asesinada en agosto 2004 por los paramilitares rojos Henry Parra, John Jiménez y Pedro Ramos, quienes fueron sentenciados entre siete y ocho años. Dos semanas después el juez Nicol Catalano Campesi les rebajó la pena en atención a “actividades laborales y académicas” y a las tres semanas fueron puestos en libertad bajo régimen abierto.

José Manuel Vilas, de Gente del Petróleo, fue asesinado por motorizados rojos cuando se retiraba de una manifestación en marzo del 2004, delante de un grupo de guardias nacionales. Por tener doble nacionalidad, el Agregado del Interior de la embajada de España comprobó en el CICPC de Los Teques que estaba identificado el mayor de la Guardia Nacional responsable del operativo, y uno de los motorizados. Sin embargo, paralizaron la investigación. Los pocos casos señalados se mencionan solo para recordar que las violaciones a los derechos humanos se iniciaron en el 2002. Los trabajadores petroleros despedidos ilegalmente que acudieron a los tribunales recibieron sentencias desfavorables.

Un caso atípico: Tal es el de Luisa Ortega Díaz. Ella entró a la fiscalía en el 2002, y entre el 2007 y el 2017 fue Fiscal General. Durante su período se cometieron muchos atropellos que ella no investigó, inclusive asesinatos. A partir del 2014 se negó a imputar sin base a ciudadanos opositores. Ello obligó al régimen a someter a civiles a la jurisdicción militar, revirtiendo esta decisión cuando destituyó a Ortega y asumió la fiscalía el intelectualmente deshonesto Tarek Saab Willliam. Hoy ella ha denunciado las violaciones al debido proceso y a los derechos humanos, pero debe aclarar su actuación anterior.

Algunos casos de Maduro: En los últimos años asesinaron a Geraldine Moreno, Oscar Pérez y compañeros, a Fernando Albán, a Acosta Arévalo y a muchos otros. Numerosos presos han sido torturados. Según el Foro Penal, permanecen en las mazmorras 266 presos políticos, de ellos 132 civiles, 134 militares y 15 damas; además, 9.410 tienen medidas cautelares.

Responsables principales: La Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y los magistrados de las Salas Constitucional, Política Administrativa y Electoral son las principales alcahuetas de la dictadura, al reformar leyes y producir sentencias aberrantes, contrarias a derecho. En el TSJ hay unos pocos magistrados que tenían una aceptable trayectoria profesional, pero la mayoría no tienen mérito ¿Por qué abogados con buena formación profesional se arrodillan ante el régimen y, además, aceptan como colegas a otros que son más que mediocres? La pudrición del Poder Judicial es tal que limpiarlo requerirá más de un Hércules y un caudal más grande que el de los ríos Alfeo y Pereo.

Como (había) en botica:

Los venezolanos perdimos el 49 por ciento que teníamos en la refinería de República Dominicana. Nos pagaron menos de lo que nos costó y con bonos de la deuda.

Votar en las regionales es la opción menos mala, a pesar del ventajismo y de las trampas del régimen. Ojalá en México se consigan mejores condiciones. Los partidos de la Plataforma Unitaria deben escoger los mejores candidatos, respetar lo que desean las regiones y presentar uno solo para cada cargo. ¿Lo harán?

Lamentamos los fallecimientos de Argenis Fuenmayor y Francisco Pernía, de Gente del Petróleo y Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

24/08/21

 4 min


Alianza Nacional Constituyente Originaria (ANCO)

El Consejo Rector de la Conferencia Ciudadana para el Restablecimiento Constitucional y Democrático, compuesta por más de 200 organizaciones y personalidades de la sociedad civil venezolana a nivel nacional, planteó hoy al país y a la Comunidad Internacional un MEMORANDO CIUDADANO, “visto que no se han activado los señalados mecanismos de consulta a “sectores políticos y sociales” en Venezuela, señalaron.

El Consejo Rector solicitó que “la voz de los sectores sociales sea escuchada a través de la participación de representantes de la Sociedad Civil venezolana que posean propuestas concretas a ser consideradas, y es por ello que desde este Consejo Rector, en representación de la Conferencia Ciudadana para el Restablecimiento Constitucional y Democrático, PROPONEMOS que el diálogo y negociación en México examine el planteamiento que hemos denominado “SOLUCIÓN CONSTITUYENTE”.
De igual manera solicitaron que se considere incluir a Colombia y a Brasil como parte de la mesa de negociaciones “por ser nuestros países vecinos, y entre todos los de la Región, los mayores dolientes de la catástrofe migratoria venezolana”, indicaron.
A continuación el Comunicado del Consejo Rector

EL CONSEJO RECTOR DE
LA CONFERENCIA CIUDADANA PARA EL RESTABLECIMIENTO
CONSTITUCIONAL Y DEMOCRÁTICO DE VENEZUELA:

AL REINO DE NORUEGA; A LOS GOBIERNOS QUE INTEGRAN LA UNIÓN EUROPEA, Y LOS GOBIERNOS DE CANADÁ Y EEUU; A LOS GOBIERNOS DE RUSIA, CHINA, PAISES DE LA COMUNIDAD ANDINA, PAÍSES BAJOS Y MÉXICO; A LA ONU Y LA OEA; AL GOBIERNO DE LA SANTA SEDE; A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL EN GENERAL; AL RÉGIMEN QUE ENCABEZA NICOLÁS MADURO; A LA PLATAFORMA UNITARIA VENEZOLANA; AL PUEBLO DE VENEZUELA:

MEMORANDO CIUDADANO

El pasado 13 de agosto del presente año, se instaló, bajo la mediación del Reino de Noruega, el proceso de Diálogo y Negociación de Venezuela. En la misma fecha, se suscribió el “Memorando de Entendimiento”, instrumento que orientará dicho proceso.

El Reino de Noruega, en fecha 14 de agosto de 2021, anuncia la continuación del dialogo entre las partes entre el 3 y el 6 de septiembre del presente año, “reconociendo la importancia de la inclusión” y anunciando “el establecimiento de un mecanismo de consulta con actores políticos y sociales que sea lo más incluyente posible”.

Fundamentados en lo anterior, y por cuanto el artículo 326 de la vigente Constitución de la República Bolivariana asigna a la sociedad civil organizada de nuestro país -junto al estado venezolano- la corresponsabilidad en la defensa y seguridad de la nación, así como el dar cumplimiento, entre otros, a los principios de democracia, libertad, justicia y afirmación de los derechos humanos; visto que no se han activado los señalados mecanismos de consulta a “sectores políticos y sociales”; ejercemos de manera pública nuestro deber-derecho de señalar criterios y proponer acciones que coadyuven a superar en Venezuela –de la manera más inmediata posible- el avanzado y acelerado proceso de desmantelamiento institucional y desaparición de los principios y valores que conforman nuestra tradición republicana y el desarrollo humano en el mundo actual.

EL ENTENDIMIENTO Y SU AGENDA.

Damos aquí por reproducidos los conceptos señalados en el preámbulo y en los siete (7) puntos identificados en la “Agenda” del Memorando de Entendimiento.
Para atender a los criterios expresados en el citado instrumento, en el proceso de diálogo y negociación en México, las partes y la mediación deben abordar: señalamientos concretos de la Comisión de DDHH de la ONU, denunciando la perpetración de graves violaciones a los DDHH y actos de genocidio por parte del régimen que encabeza Nicolás Maduro, pasando por toda su cadena de mando, su administración de justicia y su Fiscalía General, todo lo cual ha permitido presentar y sustanciar casos ante la Corte Penal Internacional; la ruptura del orden democrático en Venezuela, determinado por la OEA en el año 2018; las persecuciones penales de la justicia extranjera por corrupción y narcotráfico; el rechazo de la comunidad internacional a los procesos electorales escenificados entre 2017 y 2020, incluido el próximo (regionales 2021); las sanciones e imposibilidad de acceso a activos, impuestos por la comunidad internacional a funcionarios y personas vinculados a todos estos hechos; y, la celebración de la Consulta Popular 2020, a través de la cual, 6.472.000 venezolanos ordenaron el cese de la usurpación del Poder Público; entre los hechos más gruesos y difíciles de conciliar bajo el preámbulo del Memorando.

LA CAPACIDAD CONSTITUCIONAL Y LAS ACCIONES NECESARIAS PARA SUPERAR LA CRISIS.

El señalado Memorando de Entendimiento señala como objetivo llegar a un “acuerdo”, con “respeto absoluto a la Constitución Nacional”.

Las opciones constitucionales declaradas y adelantadas por el régimen que encabeza Nicolás Maduro, son: Elecciones regionales y municipales en noviembre de 2021; presidenciales en 2024; legislativas en 2025. Todas las elecciones pasadas, por utilizar las mismas inaceptables condiciones electorales que se aplicarán para las Elecciones Regionales Nov. 2021, ya fueron rechazadas por el pueblo venezolano y la comunidad internacional.

Las opciones declaradas y adelantadas -en parte- por la Plataforma Unitaria de Venezuela, son: Elecciones regionales y municipales en noviembre de 2021; Revocatorio (2022-2023); Legislativas adelantadas (2022-2023); Presidenciales (2022-2023). La primera en las mismas condiciones electorales ya rechazadas, las siguientes en condiciones por definirse.

Plazos para la ejecución de las elecciones, condiciones y capacidad constitucional para provocar los cambios necesarios y acabar con la crisis, son las circunstancias que demuestran la ineficacia de cada una de las opciones antes señaladas. Ninguna de ellas, por poner un ejemplo, tiene la capacidad para reorganizar la administración de justicia, paso fundamental para perseguir y castigar con autonomía e independencia las graves violaciones a los DDHH que se cometen en nuestro territorio, preservando así de manera general al estado venezolano y, en particular, garantizando una íntegra, profesional y constitucional actuación de nuestra Fuerza Armada. Esperar hasta 2024 y 2025 por elecciones cuyas condiciones tengan que re-negociarse una y otra vez, requiere el tiempo que no tenemos los venezolanos, contado en términos de pandemia, presos políticos y colapso económico, agravando una migración forzada de magnitudes jamás sufridas en el Hemisferio Occidental.

Terminar en escenarios sin condiciones electorales y cohonestando la gravedad de los hechos que se pretenden superar, no solo sería un contrasentido, sino la confirmación de la incapacidad o hipocresía en la superación de todo aquello que subyace en las crisis migratorias de Centroamérica, Venezuela o Marruecos, o en los regímenes de Afganistán, Nicaragua, Cuba o Venezuela. Vista la urgencia del País y de la Región, solicitamos a los países acompañantes velar por la generación de acuerdos eficaces en plazos acordes con la urgencia; para ello exhortamos que desde un principio de este proceso los acompañantes emitan sus opiniones consensuadas al respecto del potencial de logro de las circunstancias mencionadas.

LA REFUNDACIÓN CONSTITUYENTE.

La Conferencia Episcopal Venezolana ha ubicado la raíz y comprendido cabalmente los alcances de la crisis generalizada que padece la Nación. En consonancia con ello, en junio de 2021, hizo un llamado a refundar la Nación. Este objetivo puede cumplirse -en paz y de manera exitosa- implantando tres (3) procesos secuenciados y conexos: Restablecimiento del orden constitucional; Reparación de la Soberanía Popular; y, Reordenación de la vida ciudadana (Bajo la vigencia de principios y valores).

El Consejo Rector de la Conferencia Ciudadana para el Restablecimiento Constitucional y Democrático, ha propuesto ante la oposición política y democrática, ante la comunidad internacional y ante el pueblo de Venezuela, en reiteradas oportunidades, QUE SE TRAMITE LA SOLUCIÓN A LA CRISIS VENEZOLANA A TRAVÉS DE UN PROCESO CONSTITUYENTE. Restablecer, recomponer, hacer nacer nuevamente el proceso político en Venezuela a través de elecciones de cargos públicos (en todas las instancias), no resolverá el déficit que tenemos como nación, como sociedad democrática y como ciudadanía, en materias como violaciones a los DDHH, corrupción, narcotráfico, ruptura del orden democrático, entre otros aspectos ya señalados. Debemos recurrir de manera legítima al vigente artículo 347 constitucional, para defender los valores que se encuentran en nuestra historia republicana, y abrazar los nuevos que hemos venido adquiriendo, para hacerlos norma y rubricar un pacto social que impulse la REFUNDACIÓN DE LA NACIÓN, tal como lo ha preconizado la Iglesia venezolana en los últimos días.

Solicitamos que la voz de los sectores sociales sea escuchada a través de la participación de representantes de la Sociedad Civil venezolana que posean propuestas concretas a ser consideradas, y es por ello que desde este Consejo Rector, en representación de la Conferencia Ciudadana para el Restablecimiento Constitucional y Democrático, PROPONEMOS que el diálogo y negociación en México examine el planteamiento que hemos denominado “SOLUCIÓN CONSTITUYENTE (https://ancoficial.blogspot.com/2021/08/anco-reafirma-y-propone-al-pais-y-la.html) y sus bases comiciales, redactadas éstas a efectos de garantizar que sea organizado por una autoridad electoral ad-hoc; con inclusión de la venezolanidad que ha tenido que migrar forzosamente; con amplias y efectivas garantías de pluralismo político; con participación ciudadana, soberanía popular y protagonismo del pueblo; con representación proporcional; entre otras nociones que no pueden faltar en una solución efectiva y sostenible a la crisis venezolana. De la misma manera solicitamos que el Reino de Noruega y los Países Acompañantes consideren invitar a la República de Colombia y la República Federativa de Brasil a participar en las negociaciones desde ahora, por ser nuestros países vecinos, y entre todos los de la Región, los mayores dolientes de la catástrofe migratoria venezolana. Debemos incluir toda la experiencia posible, si deseamos tener resultados positivos y no repetir los errores que se pudieron cometer en el pasado cuando procesos de negociación con intermediación internacional se llevaron a cabo en países vecinos, permitiendo que el narcotráfico y la desestabilización regional continuara afectando la paz de la región.

Por el Consejo Rector de la Conferencia Ciudadana para el Restablecimiento Constitucional y Democrático de Venezuela

En Venezuela, a los 23 días del mes de agosto de 2021

 7 min


Américo Martín

A propósito del arte de la negociación, cuando las partes se guardan una hostilidad extrema pueden esperarse desenlaces graves en medio de la pólvora guerrera; como también inusitados acuerdos de paz, capaces de abrir cauces de agua cristalina que calmen los temperamentos más capciosos y violentos.

Desgraciadamente, la historia puede traducirse en una consolidación constructiva de la detente belicosa, como también de la quiebra de la paz para que asome de nuevo el peor de los demonios del averno.

No me estoy perdiendo en hipótesis sobre confrontaciones acicateadas por el odio y la violencia sino en las guerras verdaderas, activas, que han brotado una vez más en Afganistán, con signos claros de que la respuesta de aquel martirizado pueblo frenará la brutal ofensiva del talibán, en una lucha que sacudirá y podría expandirse por Europa y buena parte de Indochina.

Me refiero igualmente a Colombia, en trance de presenciar la quiebra de los acuerdos de paz entre el gobierno de Santos y las FARC, que provocaron la división de la que fuera la principal organización guerrillera de Colombia. A esa escisión siguió otra, y probablemente otras, al punto de extenderse de nuevo el clamor por volver a una paz sin duda fructífera, dado que incluyó el lomito de la negociación, la desmovilización y desarme, sin los cuales sería imposible garantizar nada, como en efecto está ocurriendo. Pero la flexibilidad negocial históricamente probada del liderazgo colombiano da para no descartar el éxito de la causa de la paz y la reconciliación en la república hermana.

Una de las primeras manifestaciones de esa mezcla de habilidad y audacia, para terminar resolviendo los problemas más complejos por vías pacíficas, es la referida al Movimiento 19 de abril (M-19) que, de ser una guerrilla diseñada para imaginar actos irregulares de gran impacto publicitario, pasó a ser un partido político reconocido, que contribuyó con eficacia a la elaboración de la nueva Constitución del país hermano.

En su momento, se enfrentó a la Anapo, plataforma del anciano exdictador Gustavo Rojas Pinilla, cuya popularidad no era escasa, y obtuvo una importante representación parlamentaria que encabezó su hija María Eugenia Rojas, con éxito singular. Esa forma de tolerancia facilitó el restablecimiento democrático en aquel meritorio país.

En mi libro La violencia en Colombia, comparo los estilos de negociación de Colombia y Venezuela. La superioridad colombiana obedece a los muchos años de acciones encarnizadas desde el asesinato de Gaitán, en 1948, hasta los acuerdos determinados por la certera Operación Jaque, decidida por el presidente Uribe, que causó bajas notables y destrozos en la infraestructura organizada por el legendario Marulanda, muerto, el cual fue sucedido por Alfonso Cano, quien ordenó el viraje que condujo a la paz negociada.

A diferencia con los mandatarios venezolanos, que trazaron la rígida línea de no negociar con disidentes armados, los presidentes colombianos Belisario Betancur, Virgilio Barco, Cesar Gaviria y Andrés Pastrana así lo hicieron. Pastrana fue quien llegó más lejos, antes que la Operación Jaque cambiara el perfil de la lucha.

La renuencia de Marulanda a responder a las amplias concesiones del presidente Pastrana, incluso a la enorme zona de despeje del Caguán, se debió a que esperaba llegar militarmente al poder como Fidel en Cuba y el sandinismo en Nicaragua. Contaba con 20 mil hombres perfectamente entrenados y experimentados.

¿Para qué negociar un pedazo de la torta –pensaría– si puedo tenerla entera? Ese sueño se desvaneció después de la decisiva Operación Jaque y la cadena de certeros ataques que liquidaron la poderosa infraestructura de las FARC.

Cuando se reanudó la guerra, los paramilitares, inicialmente organizados por los Castaño, quienes acompañaron a Pablo Escobar en el cartel de Medellín, se denominaron AUC e hicieron afluir raudales de droga a la lucha.

Muy justificadamente comenzó a hablarse de «narcoguerrilla», pero estoy convencido de que un país que ha sufrido, como el que más, por largas y ruinosas guerras y ,en cambio, ha obtenido logros casi milagrosos por su excelente manejo del arma de la paz, se inclinaría por negociar con quien sea, resaltándose así su luminoso modelo institucional y por su sólido apego a las elecciones, a las que han convertido en su indisputado emblema universal.

En varias naciones de la América hispana torpes intentonas de imponer desasidos de la democracia parecen impulsar regímenes autocráticos o proyectados en semejante dirección. No puede asegurarse, por ejemplo, que el presidente electo de Perú, ante la evidencia de lo que está ocurriendo en Venezuela, Cuba y Nicaragua, guarde el deseo de repetir experiencias en trance de ser colocadas frente a la realidad de los notables virajes democráticos que vienen asomando un limpio rostro libertario.

El arrebato represivo de Ortega de acabar con las elecciones, metiendo en chirona a todos los candidatos adversarios, sería risible si no se tratara de un despreciable zarpazo de oso herido y muerto de miedo por lo que pudiera ocurrirle si pierde el poder. A un personaje de esa índole habría que recordarle que, respetando la institucionalidad democrática y la dignidad de los valientes que se atreven a competir en condiciones tan miserables, siempre será la mejor decisión y, sin duda, la peor es despreciar a sus maltratados compatriotas, especialmente si piensan con cabeza propia. Desde una jaula de perros con hidrofobia no se puede gobernar un país.

Twitter: @AmericoMartin

 4 min


Carlos Raúl Hernández

En la ciencia ficción de Marx, las revoluciones corresponden a la “ley histórica”, estadio final de las naciones avanzadas antes del comunismo y la felicidad. La historia humana según él, es una secuencia en orden, comunidad primitiva, esclavismo, feudalismo, capitalismo, comunismo. El detalle es que África, Asia, ni América vivieron esas etapas, y ni siquiera toda Europa. “La rueda de la historia” la mueven fuerzas motrices desatadas, incontrolables, que hacen de los hombres briznas de paja en el huracán. La revolución sería un resultado inevitable de condiciones materiales objetivas (la industrialización convierte al proletariado y sus familias en mayoría social, la “depauperación absoluta y relativa”, pobreza, explotación, tiranía, injusticia, desencadenan la lucha de clases, indetenible según su ciencia de la historia.
Durante los 35 años que vivió en Londres, mantenido por Engels, descubrió con amargura una clase obrera con alto standard de vida, la “aristocracia obrera” que no era revolucionaria. Los crímenes de la Comuna de París de 1870 que tanto lo entusiasmaron, tenía menos que ver con obreros que con manadas de terroristas y lumpen que trataron incendiar el Louvre y la Notre Dame (la habían embadurnado de petróleo para darle candela a ese “símbolo de la opresión”) y se salvó porque los ciudadanos de París protagonizaron batallas en defensa de ambos. Al final no hubo revolución comunista en Europa sino en países que carecían de las condiciones supuestas por Marx, ni proletariado mayoritario, ni gran industria. Las revoluciones venían a castigar la crueldad del “capitalismo, pero la “etapa superior de la historia” fue una pesadilla desde 1793, hasta el socialismo XXI.
Pone el asunto en orden analítico la estasiología que estudia los partidos políticos y su relación con revueltas, jackeries, turbas, golpes de Estado, guerras civiles. Diferencia enfáticamente los desórdenes de las revoluciones propiamente dichas, que quebrantan la propiedad, la familia, las relaciones de poder y el derecho a la vida, con el fin de crear la nueva sociedad. Esta perspectiva permite varias conclusiones. Por ejemplo, que la relación de las revoluciones con la pobreza se limita a dos aspectos: la demagogia de los pretendientes a dictadores y el futuro que espera a los países que sucumben. No estallan en la miseria, sino por el contrario, en sociedades de riqueza creciente, pues seres postrados de hambre se concentran en buscar proteínas para sus hijos. Es por eso que asedios económicos no promueven cambios sino los dificultan.
Los gobiernos cercados actúan con síndrome de Stalingrado, la desesperación del cul de sac, lo que analizan autores paradigmáticos del tema, Crane Brinton, Gordon Tullock, Samuel Huntington, Chalmers Johnson. Ellos desmontan los mitos de la pobretología política, el “mientras peor mejor” de Marx. Por ejemplo, Rusia pre revolucionaria vivía una incipiente modernización y rápido proceso industrial por impacto de la producción petrolera de Bakú. El comité central de los bolcheviques no tenía que ver con proletarios reales y era de caballeros ideólogos, que vivían de remesas de sus familias, amigos (a Lenin lo mantuvo 30 años su mamá) y tenían simbólicamente un solo obrero, Tomsky. Esos fueron los jefes de la pequeña minoría que asaltó el poder, dirigidos por Trotsky (quien si trabajaba y era rico) sin un tiro ante adversarios inútiles.
Francia en 1789 era próspera por años de crecimiento, pero tuvo el invierno más rudo del siglo, perdió el trigo, y el gobierno ese año padecía un alto déficit fiscal por haber financiado la independencia norteamericana. El régimen cae en 1793 por las torpezas de los defensores conjugada con el talento político de los revolucionarios. Perdura la mentira de la “miseria” del pueblo francés a través de la imagen romántica y falsa de Jean Valjean de Víctor Hugo, preso y perseguido toda su vida por “por robar un pan”. Cuba en 1958 era un edén turístico y de negocios con altos niveles de vida, pero los ideólogos impusieron el ícono lastimero del “guajirito”, mientras los negros, y todo el mundo, ascendían meteóricamente con el boom de música afrocubana y la industria turística. Es común que se confundan acciones de calle impulsadas por activistas, con “el pueblo”.
Según Tullock en la modernización surgen resentimientos por lo que llama “privación relativa”, gaps de ingresos entre sectores medios. Profesionales de punta y empresarios ganan más que otros menos calificados, y líderes e intelectuales convencen a parte sustancial de las élites y clases medias de que la situación es desastrosa, para resquebrajar así el bloque de poder que mantiene el orden. Ocurrió en Venezuela cuando la democracia corregía sus errores en un período de renacimiento, con descentralización, reforma municipal, reforma del Estado, desempleo mínimo y crecimiento económico más alto del mundo, 10%, igual que China. Lo que si parece una ley histórica es la memez de quienes impulsaron sanciones económicas contra Venezuela para producir un levantamiento popular y un golpe de Estado. Pagaron los pobres y las clases medias.
@CarlosRaulHer

 3 min


The website encountered an unexpected error. Try again later.
TypeError: Symfony\Component\Mime\Address::__construct(): Argument #1 ($address) must be of type string, null given, called in /var/www/html/digaloahidigital.com/web/modules/contrib/simplenews/src/Mail/MailEntity.php on line 181 in Symfony\Component\Mime\Address->__construct() (line 42 of /var/www/html/digaloahidigital.com/vendor/symfony/mime/Address.php).