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Opinión

Américo Martín

La siguiente es una reflexión que me suscitaron varios extraños personajes cuyo único punto de referencia fue alguna deformación física.

Se trata de “impedidos”, pero recordemos ante todo la oportuna diferencia que, por razones de alta dignidad, subrayó Unamuno entre “impedidos”, dirigiéndose al “ágrafo” general franquista Millán-Astray durante la ocupación militar de la Universidad de Salamanca.

Unamuno, como su rector, concibió este iridiscente discurso:

Siendo este el templo del intelecto y yo su supremo sacerdote, vosotros estáis profanando su recinto sagrado. Diga lo que diga el proverbio, yo siempre he sido profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho.

El general Millán-Astray es un impedido pero eso no es razón para desconocer a nadie, el manco de Lepanto es la expresión más pura de la lengua.

No tengo la menor duda de que al padre de El Quijote, ser llamado el manco de Lepanto le causara alguna preocupación emocional, tal como en su momento lo manifestó. Por el contrario, fue un honor haber adquirido aquella lesión en lucha personal, en la gran batalla que destruyó al omnipotente imperio turco. Y, de modo especial, por la decisiva presencia de Juan de Austria al frente de la flota cristiana integrada por galeras españolas, genovesas y del papado que, tras difíciles conversaciones, nombraron para el mando supremo a quien todos sabrían que reunía más que nadie las cualidades para ejercerlo. El consenso se complicó por celos y demás humanas mezquindades y, quizá sobre todo, el temor de que una personalidad tan atractiva, pero de nobleza vulnerable, alcanzara poder como el de su abuelo “natural” o, cuando menos, el su hermanastro, Felipe II. En casos como estos el miedo proviene de no saber o de no querer saber.

La historia de nuestro país está inundada de figuras si no similares a las que he mencionado, al menos tienen una índole de análoga procedencia. De nuestros “mancos” autóctonos quisiera evocar dos “impedidos”, uno bien reconocido y otro merecidamente ignorado. Todos, llamados mochos, que no mancos.

La parte simpática del mocho Hernández fue en realidad su parte amarga. El general José Manuel Hernández era un hombre de legítima aspiración de poder, pero por las vías naturales de asumirlo, la guerra o las elecciones, esta cual fuente original y la otra en tanto que medio de legitimación.

En mis estudios de bachillerato lo mencionaba el profesor Siso Martínez: se alzó el mocho contra el presidente general Andrade, sin aclarar la justa causa de aquella tentativa.

El problema estaba a tono con la época. El poderoso Partido Liberal, a la sazón conducido por el general Crespo, había dispuesto darle la magistratura a Andrade. Pero el mocho, munido de una popularidad inalcanzable y decidido a aplicar los métodos de campaña estadounidenses, recorrió el país y construyó una mayoría imbatible.

Con seguridad en ese contacto directo se habrá inspirado Rómulo Betancourt para alcanzar la modernización de la política venezolana: “Estado por estado, municipio por municipio. Parroquia por parroquia”.

Le sirvió al Mocho para permanecer en la historia y le sirvió a Rómulo para eso mismo. Sin embargo, el Mocho no pudo acceder en 1897 porque se le atravesó la fuerza bruta del general Joaquín Crespo, ni los dos Rómulos pudieron sostener a AD en 1948 porque se tropezaron con la fuerza bruta de los militares modernizadores.

Lo del Mocho Hernández pudo parecer obsesivo al alzarse en contra de Cipriano Castro, pero tampoco lo fue.

Castro lo puso en libertad y le ofreció el ministerio de Comercio. Al principio pareció aceptar hasta que optó por proclamar la revolución. Debió meditar en profundidad. Desde la cárcel había apoyado el alzamiento de Cipriano Castro porque el elocuente general andino pasaba al Táchira al frente de sus 60 bravos seguidores, alegando razones excelentes, entre las cuales el fraude que desconoció al Mocho e impuso a Andrade. Esperaba sin duda, con su lógica vertical, que don Cipriano le devolviera la presidencia.

¿Qué pensar entonces de tanta firmeza principista? Era justificada. Era valiente y conceptual. Era una forma de jugarse el pellejo por una noble causa democrática. Y, en ese sentido, no se le vio retacear con sus derechos y sus principios.

El otro mocho, al que considero impresentable, fue un espía dado a la tortura bajo la dictadura de Pérez Jiménez. Lo llamaban el Mocho Delgado.

Me basta con recordar la mirada de mis tíos Luis José, Federico y Gerardo Estaba; quienes lo conocieron por sus actos. Era una mirada de horror, desprecio y náusea.

En resumen, he realizado una especie de cotejo desde las alturas inalcanzables del autor de Don Quijote hasta las aguas pestilentes de dos homicidas, el general Millán-Astray y el Mocho Delgado. Pasando sin embargo por las cristalinas virtudes en tiempos de profusa bellaquería del noble Mocho Hernández a quien alguna vez tendremos que tomar tan en serio como lo estoy haciendo aquí.

Twitter: @AmericoMartin

 3 min


Carlos Raúl Hernández

El gobierno se volvió a equivocar con la contrahecha aplanadora en la directiva de la A.N, aquelarre hacia dentro y fuera del país. En la fenecida democracia, los partidos mayoritarios dejaban un espacio para las minorías, y así muchos regentaron una posición, entre ellos Isturiz y el hoy trumpista Pablo Medina, para no hacer una reláfica de micropartidos. Responden así, de manera lineal e infantil, a lo que hizo la oposición lineal e infantil en 2016.

Ojo por ojo se gobierna el país de ciegos y tuertos, en que la revolución convirtió a Venezuela. Pese a eso, en tiempo real, hoy, “no está la Magdalena para tafetanes” ni “el horno para pasteles” ni “el cxñx… para apretones”, como sentenciaba un viejo libro de proverbios españoles que conocí por Antonio Gala. La abrumadora mayoría requiere como hemos dicho hasta los límites, que quienes gobiernan, los responsables, la saquen del vertedero de miseria a donde la llevaron el ideologismo y la simpleza.

Estamos obligados a hacerlo entre todos, con el entendimiento entre Estado y sociedad, empresarios, trabajadores y gobierno, con apoyo financiero global. Un entorno bastante aneuronal se empeña en no olvidar ni aprender y otros se la dan de muertos para agarrar zamuros vivos, e insisten en continuidad administrativa.

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40 billions boy
Mientras Washington Post anuncia que el departamento de Estado investiga manejos opacos de “$40 billions” para “liberar a Venezuela”, o para liberarse los liberadores de estrecheces materiales. El proyecto colectivista y anacrónico de estatizar la economía que comenzó hace 22 años, una vía ya muerta desde la debacle del Muro de Berlín, resucitó por el vodú de sus teóricos y prácticos locales y vuelve a morir con el socialismo XXI.

@MercedesMalavé escribió sobre la tragicomedia en la instalación de la A.N: “Hoy #5Ene reinicia la vieja forma de hacer política, la de la confrontación agónica, la de la fantasía de que un grupo se impondrá sobre otro. Con ánimo de laboriosa hormiga, la sociedad civil debe volver a tejer un país de oportunidades y convivencia democrática…”.

Pero tampoco hay dudas de que la permanencia de este fiasco revolucionario es culpa directa, eterna e indelegable de que otro fiasco revolucionario del lado contrario llamó a la abstención desde 2005 y a toda suerte de memeses como las “salidas”, los calle-calle y el decretó el cierre de la vía electoral. Mercedes también dice que el primitivismo de las respuestas en las redes demuestran que el llamado a la abstención fue un lavado de cerebro en la gente, víctima principal.

Palangre por hambre
Hay posibilidades de recuperar la democracia hoy, como en 2016-17-18-19 y 20, pero si seguimos dirigidos por mentes mermadas, se perderán. El bloquecito social que instaló Trump como oposición, hundió a las fuerzas democráticas en la sentina, dirigido por prepolíticos, asesores mermados, y sicarios morales, algunos de ellos palangristas de tradición y otros nuevos, desempleados que tuvieron que hacerlo para sobrevivir, especie de lumpen periodístico

Hace tiempo y particularmente desde el #5Ene2019, la comedia degeneró en el negocio pantanoso que hoy investigan en EEUU. Los responsables de que el gobierno haya ganado 90% de las curules con 20% del padrón electoral, hacen graciosas exhortaciones a “la lucha”, cuyo único motivo es el manejo a discreción de bienes nacionales para uso privado.

Varias declaraciones de prensa de comienzos de año merecen referirse. Leopoldo López, entre conocidas citas de Mandela y de autoayuda, nos informa que “hoy es un día de firmeza y compromiso. Mi reconocimiento al presidente legítimo de Venezuela, Guaidó y los diputados electos el 6Dic2015 … (la situación) se va depurando… de un lado los que se arrodillan y de otro…etc”.

¿Habla Ud, indostaní?
Idea curiosa en quienes disfrutaron en enero de 2019 de casi 60% de apoyo febril y hoy “depuran” por debajo de 10%, aunque tantas veces se les advirtió. Un tanto más churrigueresca, la dramática exhortación de Guaidó a sus antiguos fratelli de aquel G4, sin ahorrarles el enchave de llamarlos por sus nombres, a cerrar filas en “la línea de defensa de la república”. Gracias a la pandemia me dediqué a ver películas clásicas que, según diría una querida amiga, “son como los novios nuevos. Es difícil verles defectos”.

Esos pronunciamientos redentores me recordaron La fiesta inolvidable de Blake Edwars protagonizada por Peter Sellers la mejor comedia existente, que casi lo mata a uno de risa. No sé por qué la asocio con las mencionadas declaraciones. Peters Sellers recién llegado de India, consigue ser extra en un rodaje de Hollywood, soldado portaestandarte que caería heroicamente en la escena final.

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Pero se le olvida el guión y por mucho que lo ametrallan, da tras pies sin derrumbarse, hasta que el director grita desesperadamente “¡corten, corten, corten, por favor, corten y sáquenlo!”. Esperemos que el Presidente Provisional hasta dos mil siempre recuerde que si lo ametrallaron sus compañeros, mejor dejarse caer. Igual podrá disfrutar de su inolvidable fiesta, como muchos de sus partners desde hace rato, que dirigen sanciones e invasiones para que el gobierno renuncie.

@CarlosRaulHer

 3 min


Ismael Pérez Vigil

El 2020 nos dejó varias secuelas con que lidiar en el año que se inicia. La pandemia de la Covid-19 no es el único mal que nos acecha. Otros dos «virus», muy perjudiciales nos afectarán gravemente en 2021: el autoritarismo y la antipolítica.

El «virus» del populismo, que está presente en nuestra historia desde hace muchos años ante la falta de recursos económicos con los que hacer demagogia y clientelismo, se trasmutó en un virus meramente autoritario que utiliza la fuerza sin disimulo, y ya como único recurso.

El régimen de facto ilegítimamente constituido ya controlaba el poder ejecutivo, tras unas elecciones presidenciales no reconocidas por la mayoría del país ni por la comunidad internacional. El régimen controlaba igualmente el poder judicial, encabezado por un Tribunal Supremo, de igual manera ilegalmente designado por una Asamblea Nacional moribunda – la electa en 2010 –, que finalizado su periodo legislativo, sin cumplir los requisitos formales y legales de convocatoria, designó magistrados varios de los cuales ni siquiera reúnen los requisitos constitucionales para ejercer esa función.

Finalmente, ahora, con menos del 20% del padrón electoral, logra hacerse con más del 90% de la Asamblea Nacional y controlar el poder legislativo, tras la elección de esa Asamblea en un proceso electoral espurio y viciado, con partidos inhabilitados y secuestrados por el régimen y que no reunió requisitos mínimos de equidad, justicia, democracia, razones por las cuales la oposición democrática se negó a participar y los países democráticos han desconocido sus resultados.

Pero el régimen, ahora desembozadamente autoritario y represivo, gobierna de hecho solamente apoyado por la fuerza de las armas, pues su apoyo popular es apenas un efímero porcentaje de la población, buena parte de la cual fue arrastrada a votar bajo chantaje o amenaza.

Pero, como dijimos, el 2020 cerró también, y esto es lo particularmente grave, con otro “virus”: un creciente sentimiento antipolítico cada vez más extendido en la población.

La antipolítica no es un fenómeno nuevo, tiene siglos en Venezuela, pero ha sido especialmente notorio desde los años 70 del pasado siglo y se ha visto exacerbada en años recientes por el fenómeno de los “indignados” de Europa y el movimiento “trumpista” en los Estados Unidos, en estos últimos cuatro años.

Algunos analistas del diario quehacer político, como Fernando Rodríguez ven a la antipolítica como una “rabiosa y dañina enfermedad” y la define tan certeramente que vale la pena repetir sus palabras:

“La practican mucho los muy acomodados burgueses que al fin y al cabo no tienen tiempo sino para gerenciar sus haberes. Los radicales fascistoides o nihilistas anárquicos. Los jóvenes que creen que la vida es suya. Profundos que tienen un destino creador que los exime de toda otra tarea. Columnistas que viven del mordisco y la patada. Culebras de las redes cloacales. Y así, así. Solo un líder iluminado, un político no político, que coincida con sus intereses y su desprecio de la omnipresencia y la diversidad del otro puede ocasionalmente despertarlos de su sueño perverso”. (El Nacional, 20 de diciembre de 2020)

Y al político, en el mejor de los casos se le ve como un mal menor, probablemente necesario, pero siempre censurable, criticable e “insultable”, valga la expresión; siempre allí, siempre presente, siempre a disposición para desahogarse contra él o como tema de burla y conversación.

Pero cada vez que tocamos este tema se nos dice que criticar las posiciones antipolíticas, antipartidos, es negarse a reconocer las fallas, los errores y las críticas. No. No se trata de negar la crítica, absolutamente necesaria y útil. De hecho, la política y las organizaciones políticas no crecen ni se desarrollan sin la crítica, sin el debate político, sin la discusión abierta. No se trata, tampoco, de negar los errores cometidos por un liderazgo opositor que obviamente no ha sido afortunado o no ha dado con las “claves” para conducir el descontento popular contra el régimen de oprobio que nos mal gobierna desde hace más de veinte años.

La dirigencia opositora ha tenido aciertos que se le deben reconocer y celebrar, pero ha cometido errores –seguramente más que los aciertos, pues de lo contrario no estaríamos aún bajo este régimen– que se le deben señalar y que deben ser motivo de análisis profundo. Pero la crítica, necesaria, indispensable, no puede servir de excusa para una predica disolutiva, corrosiva, que no busca superar situaciones sino hundirnos más en los desaciertos y errores. O bien para asumir posiciones “populares”, con las cuales estar sobre la ola y en el candelero político, sin méritos propios, sino a partir de los errores de los demás y las matrices de opinión creadas por otros.

En el campo de la vieja antipolítica –cuyos nocivos efectos hemos conocido y vivido como procesos de abstención, sin sacarle ningún provecho y sin otra expresión política de rebeldía– hay hoy en día una “variante” sutil, que puede ser muy nociva, ante la cual debemos estar alertas. Se trata de algunos “analistas” políticos, consultores, asesores, periodistas, generadores de opinión y ciudadanos “comunes” que, por redes sociales y grupos de WhatsApp, con el pretexto de la “critica” de la actividad política, aprovechan para descabezar a cuanto títere con cabeza y líder aparece en el escenario político. Culpan al liderazgo opositor no por sus errores y faltas, sino por todos los males del país, como si los males que padecemos millones de venezolanos no se debieran a un mal gobierno que tiene 21 años destruyendo al país.

Algunos, de estos “críticos” solapadamente promueven alguna opción sustitutiva, pero la mayoría se limitan simplemente al señalamiento de los errores, a resaltar las carencias, a la crítica demoledora del líder de turno, esté o no en “desgracia” ese líder, en una especie de molino de líderes o “liderofagia”, como lo llamara Tulio Hernandez (Liderofagia, Frontera Viva, 19 junio, 2020).

Resumiendo, el régimen en su fase tiránica y la antipolítica, que le hace el juego, son dos poderosos “virus” con los que la oposición y la sociedad venezolana tendrán que lidiar en 2021. Sobre esas tareas hablaremos la próxima semana.

Politólogo

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

 4 min


Eugenio G. Martínez

Venezuela comenzó el año 2021 en medio de un vacío institucional, en el que ya no existe un Parlamento legítimo, ni legal en el país. La Asamblea Nacional (AN) electa en diciembre de 2015 era el único poder reconocido internacionalmente, a partir del cese de su periodo constitucional el 4 de enero de 2021 queda claro que en el país solo existe un gobierno que tiene control territorial y aunque la comunidad internacional occidental no reconoce su legitimidad, admite su poder fáctico.

La decisión de los parlamentarios electos en el año 2015 de prolongar -al menos durante un año- su mandato no está exenta de dudas legales y políticas, especialmente en todo lo que rodea a la aprobación (en diciembre de 2020) de la Ley de Reforma parcial de la Ley del Estatuto que rige la Transición a la Democracia y la reforma parcial a la Ley del Fondo para la Liberación de Venezuela y Atención de Casos de Riesgo Vital.

En una sesión virtual vía Zoom, con cámaras apagadas, con 28 diputados suplentes incorporados irregularmente porque los principales de estos curules también se encontraban en la sesión y sin votación nominal se aprobó la reforma de ambas leyes. En el caso de la reforma a la Ley del Estatuto que rige la Transición a la Democracia, los diputados que integran la bancada de Acción Democrática (28 diputados) decidieron salvar su voto argumentando que no era necesaria la reforma. No obstante, sí acordaron la reforma de la Ley del Fondo para la Liberación de Venezuela.

Como ya se sabe, el funcionamiento del Parlamento a partir del 4 de enero de 2021 -momento en que culminó su periodo constitucional de 5 años- es asumido permanentemente por la Comisión Delegada que tiene su sustento en los Artículos 195 y 196 de la Constitución de la República y en el Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional. No obstante, en estos artículos se especifica que la Comisión Delegada se encarga de las tareas correspondientes de la Asamblea Nacional cuando esta se encuentra en receso.

Sin embargo, no existe en la Constitución, ni en el Reglamento Interior y de Debates norma alguna que permita que esta Comisión, que por mandado del Artículo 195 de la Constitución, debe quedarse de guardia durante el receso parlamentario, pueda sustituir al Poder Legislativo Nacional con vocación de permanencia indefinida pues su temporalidad breve deriva del Artículo 196 de la Carta Magna.

La carta de la consulta popular celebrada entre el 7 y 12 de diciembre de 2020 tampoco aporta solidez a la decisión tomada; especialmente por la ausencia de auditorías creíbles que avalen los resultados presentados y porque la Consulta no ha funcionado ante los ojos de la comunidad internacional como sustituto imperfecto de la ausencia de validación electoral para la continuidad del Parlamento -ahora Comisión Delegada- y por ende de la figura de la Presidencia encargada.

No debe olvidarse que la Presidencia encargada de Juan Guaidó no es inherente a la persona, sino que deriva del cargo de Presidente de la Asamblea Nacional.

Adicionalmente, la creación del Centro Político -conformado por los partidos Acción Democrática (AD), Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (VP) y Un Nuevo Tiempo (UNT)- para sustituir al llamado Centro de Gobierno del Gobierno interino, plantea otras interrogantes. Más allá de intentar disminuir en la práctica el rol y poder de Leopoldo López en torno a las decisiones que toma la encargaduría de Juan Guaidó, no queda claro si esta instancia está prevista para funcionar realmente como órgano de control y consulta sobre el uso que tendrá el Fondo para la Liberación; o se comienza a configurar una nueva estructura política que pueda asumir la conducción de la oposición en 2021.

El análisis preliminar de estas decisiones es negativo. La oposición no solo se aísla cada vez más de los factores de poder real en el país (el sector militar), sino también del factor social. Adicionalmente, sin la validación electoral no existe forma de establecer mecanismos de toma de decisión dentro de la oposición; mecanismos que hicieron efectiva a la extinta Mesa de la Unidad Democrática y su éxito político y electoral en los comicios parlamentarios del año 2015.

La principal apuesta de la oposición institucional -agrupada ahora en torno a la Comisión Delegada- sigue siendo que la Emergencia Humanitaria Compleja que afronta el país provoque un alzamiento civil, que llevará a los militares a retirar su apoyo a Maduro. En los dos últimos años la precarización del país solo ha servido para afianzar al statu quo en el poder.

No obstante, existen factores dentro de la oposición que comienzan a valorar la posibilidad que las sanciones se usen para obtener concesiones sustantivas que hagan un proceso de cambio de política irreversible, pero menos incierto y gradual. Para que esta estrategia sea efectiva se necesita el aval de la nueva administración de Estados Unidos.

La UE ajusta su postura

La posición de la Unión Europea (UE) no es sorpresiva. El calificativo de “Asamblea Nacional saliente” otorgado al Parlamento electo en 2015 describe las discrepancias entre los países miembros del bloque hemisférico para encontrar consenso en torno a la situación de Venezuela. Sin embargo, aceptar la tesis de continuidad permanente e indefinida y sin garantías concretas de cambio no es posible para el bloque hemisférico.

Debe recordarse que solo el Reino Unido permitió gestiones de los representantes del Gobierno interino sobre los activos de Venezuela, el resto de los 26 países del bloque hemisférico -incluidos Italia, España y Portugal– no lo aceptaron e incluso solo recibieron a los enviados de Guaidó como representantes especiales, pero no avalaron -como ocurrió en EE.UU.- que tomarán el control de las sedes diplomáticas.

Por ahora se desconoce la posición británica sobre este tema una vez que se concretó su salida de la Unión Europea, y aún no es clara la estrategia que seguirá la administración de Joe Biden para Venezuela.

La declaración del 6 de enero sugiere que la UE (como bloque) ha decidido dejar atrás el debate sobre la legalidad de la Presidencia interina e incluso parece abrir las puertas a reconocer eventualmente en temas muy específicos al nuevo Parlamento cuando en su comunicado indica: “La UE lamenta profundamente que la Asamblea Nacional asumiera su mandato el 5 de enero sobre la base de estas elecciones no democráticas”.

En este momento se puede inferir que el Alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell intentará buscar una nueva negociación política en torno a Venezuela y a los comicios regionales previstos para final de año; y que la UE ha decidido tratar con Maduro aunque no lo considere presidente legítimo, sino de facto. Esta es la principal pérdida de espacio para la oposición institucional agrupada en torno a la Comisión Delegada. La duda en este caso es quiénes representarán a la oposición venezolana en una negociación o si el Centro Político participará en este proceso.

Jorge Rodríguez y el reconocimiento indirecto a la AN

La figura del presidente de la Asamblea Nacional que entró en funciones el 5 de enero de 2021 será clave en lograr el reconocimiento -indirecto- de esta instancia en la comunidad internacional. La presencia de Jorge Rodríguez en cualquier proceso de negociación promovido por la comunidad internacional no será solo a título de representante de Maduro, será también como Presidente del Parlamento venezolano; una jugada que intentará usar el chavismo para ir logrando paulatinamente que se reconozca como Poder Legislativo a las personas electas en los cuestionados comicios del 6 de diciembre de 2020.

Sin respaldo de los ciudadanos

Como se indicó en anteriores textos los electores dudan de la legitimidad de la continuidad del Parlamento electo en 2015, así como de la legitimidad del Parlamento electo el 6 de diciembre de 2020 y que se instaló el 5 de enero de 2021.

Según un estudio de la firma Datanálisis 45,6% de los venezolanos afirmaron -en noviembre pasado- que era ilegítimo la realización de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre. Apenas 35% (la amplia mayoría de estos quienes se definen como chavistas) consideraban al evento como legítimo.

Por otra parte, para 43% de los ciudadanos la Asamblea Nacional que resultara del proceso del 6 de diciembre no se podía considerar legítima.

Esta opinión es extensiva a la continuidad de la Asamblea Nacional electa en el año 2015. Según los resultados de Datanálisis 55,6% de los venezolanos creían que no se debe considerar legítimo al Parlamento electo en 2015 más allá del límite constitucional del 5 de enero, si esta continuidad no se define en un proceso electoral.

Si el aval a la continuidad del Parlamento electo en 2015 se analiza por autodefinición política, destaca que apenas 35% de quienes se dicen opositores sostienen que sería una instancia legítima, al igual que 12% de los independientes.

@puzkas

*Datanálisis. El estudio se realizó entre el 2 y 10 de noviembre de 2020. Consistió en 500 entrevistas en hogares, para un error muestral de +/-4,38%.

La Gran Aldea

https://lagranaldea.com/2021/01/07/venezuel

 7 min


Steve Schifferes

El coronavirus ha paralizado la economía mundial.

El Producto Interno Bruto (PIB) mundial sufrió en 2020 su caída más pronunciada desde el final de la Segunda Guerra Mundial, millones quedaron desempleados o sus puestos suspendidos, y los gobiernos inyectaron billones de dólares en sus economías para evitar daños mayores.

Sin embargo, la recuperación de 2021 es muy incierta. La economía de China está creciendo con fuerza nuevamente, pero es posible que muchas de las naciones más ricas del mundo no se recuperen por completo hasta 2022, considerando una estimación temprana.

La desigualdad también es rampante. Mientras que los 651 multimillonarios estadounidenses han aumentado su patrimonio neto en un 30% a US$4 billones, 250 millones de personas en los países en desarrollo podrían enfrentar la pobreza absoluta y hasta la mitad de la fuerza laboral mundial puede haber perdido sus medios para subsistir.

La velocidad a la que se pueda contener la pandemia tendrá una gran influencia en el desempeño de la economía en todo el mundo.

En la carrera entre las nuevas cepas del virus y las vacunas, una victoria temprana no está asegurada de ninguna manera.

Incluso los países ricos que han comprado la mayoría de las vacunas disponibles, pueden fallar en la inoculación de suficientes personas para crear inmunidad colectiva hacia finales de 2021.

En los países en desarrollo, donde las vacunas generalmente escasean, se espera que el virus se propague más.

Es probable que los grandes ganadores sean países como China y Corea del Sur que lograron suprimir la covid-19 temprano. Se proyecta que la economía de China crecerá en 2021 un 8%, más del doble que la de los países occidentales más exitosos incluso antes de la pandemia.

La economía china, impulsada por sus exportaciones, se ha beneficiado de los confinamientos en los países occidentales.

La demanda occidental de servicios como entretenimiento y los viajes puede haber disminuido, pero la demanda de bienes de consumo domésticos y suministros médicos ha aumentado.

Y las exportaciones chinas a EE.UU. han alcanzado niveles récord a pesar de los altos aranceles impuestos por la administración Trump.

China también está expandiendo su influencia económica en toda Asia, con una nueva zona de libre comercio en el Pacífico y enormes proyectos de infraestructura a lo largo de sus rutas comerciales hacia Europa y África.

Está invirtiendo en tecnologías avanzadas para reducir su dependencia de las cadenas de suministro occidentales, en lo que se refiere a componentes como semiconductores.

China ahora podría superar a Estados Unidos como la economía más grande del mundo en cinco años, dos veces más rápido de lo que se predijo previamente.

Los perdedores

Para los países ricos como Estados Unidos, Reino Unido y los de Europa continental, el panorama es menos optimista.

Tras breves recuperaciones en el verano de 2020, sus economías se estancaron. Esto fue impulsado tanto por la segunda ola de la pandemia como por los confinamientos.

En EE. UU., por ejemplo, el empleo y el crecimiento siguieron de cerca la evolución de la pandemia, más que los bloqueos aplicados de manera desigual a medida que la confianza de las empresas y los consumidores se desplomaba.

Incluso con cierta recuperación el próximo año, se espera que estas economías sean un 5% más pequeñas en 2022 que si la crisis no hubiera ocurrido.

Sin embargo, es probable que los mayores perdedores de 2021 sean los países en desarrollo. Carecen tanto de los recursos económicos para adquirir suficientes vacunas, como de los sistemas de salud pública para tratar un gran número de pacientes contagiados.

Tampoco pueden permitirse los enormes subsidios gubernamentales que han evitado el desempleo masivo en Europa y Estados Unidos.

Y con la demanda de sus materias primas paralizada por la recesión en Occidente y la poca ayuda disponible de los países ricos para aliviar sus grandes deudas, tampoco pueden permitirse más confinamientos.

Incluso países de rápido crecimiento como Brasil, India y Sudáfrica enfrentan tiempos difíciles.

Por ejemplo, Sudáfrica no califica para recibir vacunas del programa COVAX para países muy pobres, pero no está en condiciones de comprar ninguna vacuna en el mercado comercial, a pesar de producirlas localmente para las compañías farmacéuticas occidentales.

Anteriormente, esos países tenían una clase media en crecimiento; ahora muchos millones de trabajadores pobres se verán obligados a regresar a sus aldeas y barrios marginales urbanos debido a la falta de oportunidades laborales, enfrentándose a la pobreza masiva e incluso al hambre.

La nueva división

Los efectos económicos de la pandemia han sido enormemente variados en la sociedad.

Aquellos que trabajan a tiempo completo, a menudo en empleos altamente remunerados que pueden hacer desde casa, han acumulado ahorros sustanciales, dado que hay menos posibilidades para gastar los salarios.

Los muy ricos, especialmente en Estados Unidos, se han beneficiado de los enormes aumentos del mercado de valores impulsados por éxitos durante la pandemia, como Amazon, Netflix y Zoom, y es probable que esta tendencia continúe.

La gran pregunta para la economía es si en el próximo año aquellos con trabajos seguros y altos ingresos volverán a sus patrones de gasto anteriores, o mantendrán sus ahorros frente a la incertidumbre continua.

Por el contrario, muchos de los que han perdido empleos o negocios o han sido despedidos, tendrán dificultades para encontrar un nuevo trabajo o regresar a sus niveles de ingresos anteriores, especialmente porque es poco probable que los sectores de bajos salarios -como el comercio minorista y la hotelería- se recuperen por completo después de la pandemia.

Este grupo incluye a mucha gente joven, mujeres y minorías étnicas.

La desigualdad podría aumentar a medida que los gobiernos ricos reduzcan los enormes subsidios que han aplicado para mantener a muchos trabajadores empleados o con el contrato suspendido.

Rishi Sunak, el canciller de Reino Unido, dio claras señales de esta intención en su revisión de gastos de noviembre.

En EE.UU., el estancamiento político sobre el gasto de ayuda adicional solo se resolvió en el último minuto, y los republicanos probablemente ahora intentarán minimizar el gasto de la administración de Biden a pesar del enorme gasto de los años de Trump.

Europa acaba de llegar a un acuerdo sin precedentes para proporcionar ayuda financiada por la Unión Europea a los estados miembros más afectados por la pandemia, pero es probable que continúen las tensiones sobre el alcance del paquete y los destinatarios.

El malestar social ha sido una consecuencia de pandemias anteriores. Esperemos que esta vez, encontremos la sabiduría para abordar las grandes desigualdades reveladas por la covid-19 y construir un mundo más justo.

Economista. University of London

9 de enero 2021

BBC News

https://www.bbc.com/mundo/noticias-55564149

 5 min


Sociedad Venezolana de Infectología

La Sociedad Venezolana de Infectología presenta una guía con los consensos científicos acordados hasta diciembre de 2020, para abordar casos de covid-19. La guía explica cómo determinar la gravedad de los pacientes, cuáles son los tratamientos recomendados para atenderlos y cuáles medicamentos y productos que se han presentado como alternativas se deben evitar porque no son seguros para la salud.

Prodavinci

Consultar el documento en la dirección web https://guiasvi.prodavinci.com/?s=09

 1 min


Analítica.com

El médico infectólogo Julio Castro señaló que 75% de los pacientes que han superado el coronavirus pueden volver a contagiarse siete meses después de haber contraído la enfermedad. En este lapso de tiempo, enfatizó, puede suceder una disminución de los anticuerpos que protegen al organismo.

Sin embargo, advirtió que la reinfección no puede ser confundida por una recaída por las secuelas, puesto que, en el mundo existen varios casos confirmados.

“No sabemos si será más fuerte y cómo reaccionará cada paciente”, indicó Castro durante una entrevista para el portal La Prensa de Lara.

No obstante, señaló que es importante confirmar el diagnóstico, que en ciertos casos, puede ser más agresivo que la primera vez de contagio, además de que los síntomas pueden ser diferentes.

“Todo es relativo y lo pertinente es continuar con el control por especialistas como nefrólogos, cardiólogos, gastroenterólogos y otros. Además de seguir obligatoriamente con las medidas de prevención como usar el tapaboca, higiene de las manos, evitar aglomeraciones, entre otros”, puntualizó.

Por su parte, el titular de la organización Médicos Unidos de Venezuela, aseguró que, “estamos aprendiendo con esta enfermedad y se ha puesto mucho entredicho”, al referirse de los cambios que han sido descubierto del coronavirus y que ha llevado a los expertos a descartar hipótesis.

De acuerdo a lo expuesto por los especialistas los estudios sobre el virus siguen avanzando, al punto que en la actualidad se han detectado tres nuevas cepas.

Ante ello, la epidemióloga Carmen Torre, instó a los pacientes a tomarse en serio la enfermedad y aceptar que no existe inmunidad. «Nunca sabemos si volvemos a caer», advirtió.

Asimismo, los especialistas pidieron a la población continuar con las medidas de bioseguridad, como el uso correcto del tapabocas y el cumplimiento del distanciamiento social, para evitar una reinfección.

Casos de coronavirus en Venezuela

El ministro de Comunicación e Información de Nicolás Maduro, Freddy Ñáñez, confirmó este miércoles 246 nuevos casos de coronavirus en el país, lo que eleva la cifra a 114.908 contagiados desde que inició la pandemia el pasado mes de marzo.

Caracas es, por tercer día consecutivo, la región con más contagios (83), seguida por el estado Miranda, con 49.

Por detrás se ubica el noroccidental estado Zulia, con 29, seguido de Mérida (18), Trujillo (15), Carabobo (11), Aragua (8), Yaracuy (7), Anzoátegui (7), La Guaira (7), Barinas (3), Nueva Esparta (3), Lara (2), Portuguesa (2), Apure (1) y Monagas (1).

De los 114.908 casos de covid-19 que han confirmado hasta el momento las autoridades, 108.966 ya se han recuperado de la enfermedad, lo que representa el 95% del total, de acuerdo a las cifras del oficialismo.

Ñáñez también informó que, en las últimas 24 horas, han fallecido cinco personas por covid-19, todos ellos de sexo masculino.

Entre ellos hay un hombre de 80 años de Caracas, otro de 67 años del Zulia, un varón de 57 años de Miranda, otro de 57 años del céntrico estado Lara y uno de 52 años del andino Trujillo.

De este modo, la cifra de fallecidos por la pandemia se elevó hasta los 1.047 desde el comienzo de la pandemia.

Casos de reinfección en Venezuela

Este lunes 4 de enero, Héctor Rodríguez y Yelitze Santaella, gobernadores de los estados Miranda y Monagas, respectivamente, confirmaron su contagio de coronavirus por segunda vez.

Ambos dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) confirmaron estar en aislamiento y recibiendo atención médica adecuada para superar la enfermedad.

Tanto Rodríguez como Santaella son los primeros casos de reinfección que se conocen dentro del territorio nacional.

7 de enero 2021

Analítica

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