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Opinión

Eddie A. Ramírez S.

Anhelamos que el próximo año recuperemos la libertad en un marco de paz y tolerancia.
Anhelamos que todos los venezolanos puedan tener empleo, acceso a las necesidades básicas,
seguridad personal y jurídica.
Anhelamos que pronto puedan abrirse las rejas de las ergástulas que encierran a civiles y militares por
manifestar su oposición a la dictadura, y que puedan regresar al país los millones de compatriotas que
tuvieron que emigrar.
Anhelamos que nuestra dirigencia opositora al régimen entienda que para salir de la dictadura, es
necesaria la unidad de propósito, que se construye con desprendimiento, humildad y sin poner
zancadillas.
Anhelamos se comprenda que poner fin a la usurpación requiere mucho más que buenos deseos y que
no es conveniente ofrecer opciones inviables. En todo caso, cualquiera puede llevar a cabo sus propias
actividades, sin necesidad descalificar otras. Dentro del Acuerdo de Responsabilidad de Proteger se
podría lograr que la comunidad internacional ejerza presión política y económica sobre el régimen y
algunos de sus personeros para forzarlos a realizar elecciones presidenciales y parlamentarias
transparentes. Lo que es poco probable es una intervención militar extranjera.
Anhelamos que se concientice la dificultad de coincidir cien por ciento en las actividades que hay que
emprender contra el régimen, pero que es necesario apoyar las que decidan la mayoría de los partidos
políticos ¡Basta ya de exteriorizar diferencias por asuntos de menor importancia o para descalificar a
determinado dirigente!
Anhelamos que los partidos políticos y el resto de la sociedad civil puedan conseguir una mejor
integración.
Anhelamos que nuestra Fuerza Armada, como institución, decida seguir el ejemplo de los oficiales que
hoy están presos, exiliados o retirados por manifestar su respaldo a la Constitución.
Anhelamos se acepte que hay chavistas-madurista que no son corruptos, sino que creen en una oferta
engañosa.
Anhelamos se recuerde que en el pasado cometimos muchos errores por acción u omisión y no fuimos
capaces de eliminar la pobreza, ni las desigualdades, lo cual creó resentimientos comprensibles.
Anhelamos se abra la mente para aceptar que a veces se requiere negociar con quienes han atropellado
la Constitución, siempre y cuando esa negociación permita salir del régimen para que cesen las penurias
que pasan los ciudadanos en Venezuela y en el exterior.
Anhelamos se entienda que, en este momento, el presidente (e)Guaidó es quien tiene mayor
aceptación en el país y el único que es reconocido en el exterior
Anhelamos que el año entrante las vacunas hayan podido evitar contagios y muertes por la Covid 19.

Anhelamos un Feliz Año para todos. Como decía el pueblo judío: el año que viene en Jerusalén. El año
que viene en una Venezuela libre.
Como (había) en botica: Lo mejor del 2020 fue la Consulta popular. Felicitaciones a sus promotores y
voluntariado. Tarjeta amarilla para quienes no la apoyaron y roja para los saboteadores. Por
irresponsabilidad de Chávez-Maduro está peligrando nuestro derecho sobre el Esequibo. La dictadura
sigue atropellando a los docentes. Ahora les tocó el turno a los profesores Mario Bellorín y Robert
Franco, de Carúpano. El primero recuperó la libertad, pero se desconoce el paradero de Franco.
Lamentamos el fallecimiento de Robiro Terán, Director del Foro Penal Venezolano, gran luchador por los
derechos humanos ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com

 2 min


Maxim Ross

Recuerdo perfectamente la pregunta que reiteradamente me hacían en la última reunión
del Grupo Santa Lucia, acerca de si el colapso económico que se pronosticaba para los
años posteriores a la bonanza petrolera que vivió Venezuela implicaba o posibilitaba un
cambio político y mi respuesta, para sorpresa de los presentes quienes si lo esperaban,
era que no lo creía, que no veía una relación directa entre un tema y otro, aunque una
cierta lógica elemental lo indicara. El tiempo terminó dándome la razón y ahora quiero
utilizar ese razonamiento y lo que ocurrió, para extraerle consecuencias sobre la situación
actual, en especial para quienes están pensando lo mismo pera al revés: creer que un
cambio económico favorable va a producir un cambio político.
Lo primero que dice la experiencia es que, ante las severas dificultades económicas que
Venezuela vivió desde 2013 hasta ahora, con pérdidas significativas en lo productivo, lo
petrolero y los indicadores sociales, el gobierno tuvo la astucia necesaria para conservar
el poder y evitar, a toda costa, el cambio político. Desde el altisonante lenguaje
antiimperialista hasta lo de la “guerra económica” y el reparto de bolsas alimenticias,
subsidios, pensiones etc., etc., encontró la fórmula para mantenerse en el poder, más allá
de los artificios políticos. El colapso económico no fue evitado, pero no logró el ansiado
cambio político. No olvidemos la cuantía del colosal apoyo chino con préstamos que
alcanzaron a unos US$ 70.000 millones, pagaderos con petróleo. Se puede concluir en la
convencional frase de: “es condición necesaria pero no suficiente”
Visto el problema al revés, cabe una reflexión similar. El gobierno, viéndose
dramáticamente necesitado, ha dado un giro drástico a su política económica y del
Socialismo del siglo XXI, guía ideológica y doctrinaria de la “revolución bolivariana” ha
pasado, sin solución de continuidad, al más puro capitalismo, en el que privan las leyes
del mercado para fijar los precios, importaciones a la libre para abastecer la nueva
modalidad comercial del “Bodegón” y el dólar convertido, quieran o no, en la moneda
nacional. La tasa de cambio en abierta convertibilidad, para que aquella draconiana Ley
de Ilícitos cambiarios pasara a la historia.
La pregunta ahora es la misma, pero al revés: una supuesta, aunque limitada bonanza
económica, producto de la expectativa de una serie de concesiones al capital privado,
nacional y extranjero, que incluye una esperada devolución de activos expropiados y

confiscados, va a reproducir la misma ecuación y el cambio económico va a conducir al
cambio político. De nuevo la respuesta es la misma, pero esta vez, con un componente
distinto al caso anterior pues, si bien en aquella el gobierno “ahogado” habría de acceder
a las demandas políticas y no lo hizo, “oxigenado” por esa “bonanza” terminará cediendo
el cambio político. En una situación como esta tampoco podemos olvidar el apoyo de sus
aliados, aunque sus dificultades económicas no les permitirán el grueso de las mismas.
Si aquella vez respondí con certeza a la pregunta, ahora creo que puedo ser más
categórico, porque si no lo hizo en un frente de severas dificultades, ahora tendrá menos
incentivos para hacerlo. Las señales, además, son muy claras: el pleno dominio del
aparato legislativo, la consolidación de la hegemonía del partido socialista y la reiterada
amenaza de convocar el “parlamento comunal”, a similitud del modelo cubano y chino,
son indicios muy evidentes de la ruta que van a seguir.
Sintiéndose “oxigenados” por el capital van a insistir en su modelo. Lamentablemente, veo
alejarse el cambio político…!a menos que!, se produzca lo que nunca se logró generar
anteriormente: la formula política que lo promueva eficazmente. Habiendo experimentado
todas las posibilidades, electorales y no electorales, protestas, apoyo y sanciones
internacionales, la pregunta no es si este cambio económico va a producirlo. La pregunta
es: ¿hay alguna posibilidad todavía en el campo de la política que lo pueda engendrar o
promover?
Apelo, en este momento, a mi artículo anterior ¿Momento 1998?, en que defiendo la idea
de que existe un cuadro económico – social que llena las condiciones para el cambio
político, pero la pregunta es ¿Quién lo puede capitalizar? Si esta oportunidad no se
aprovecha no veo como el “cambio económico” va a inducir el cambio político y de nuevo
la conclusión seria la misma de antes: el primero puede ser condición del segundo, pero
sin el segundo sigue siendo insuficiente.

 3 min


Carlos Raúl Hernández

A Carmelo Casale

Rimbaud antes de los 20 años había escrito los textos más gloriosos de la poesía en occidente, pero la abandona por el desorden existencial de los cafés de París, absentia, ajenjo, la apasionada y destructiva relación con Verlaine concluida a tiros, descrita en el film Eclipse total con Di Caprio. Intenta una vida burguesa que inmediatamente abandona, para recomenzar como contrabandista de armas y esclavos en Harar hoy Yemen. “Es posible que jamás consiga la paz de espíritu, que ni moriré ni viviré en paz”.

Estrella fugaz, murió terriblemente a edad de 37, pero su resplandor es rayo que no cesa. “Yo es otro”, había escrito: el cambio, el renacimiento, emblema de la bohemia de Saint Michel, donde fulguraban sus ojos adolescentes azul metálico, tanto que Víctor Hugo lo llamó “el Shakespeare niño”. Alguien dijo –todo está dicho, todo está pensao- que la vida es una continuidad de sobresaltos grandes y pequeños que termina en la misma mar.

Un continuum, una corriente fluvial según Manrique y le adjudicamos comienzos, finales y recomienzos para disponer de juguetes nuevos que le den razón al ser. Año Nuevo, Navidad, nuevo gobierno, amores nuevos, amigos y enemigos que aparecen, nuevas etapas marcadas por fechas que pasan a ser históricas. La caída del Muro de Berlín, el derrocamiento de las Torres Gemelas, la toma de las Bastilla, el 23 de enero de 1958, el 24 y el 31, nuestro cumpleaños o el de las personas queridas son muescas en nuestras Colt 45.

Dibujamos relucientes objetivos para el año, bajar de peso, hacer ejercicio, aprender una lengua, escribir un libro, llamar a alguien, iniciar un proyecto. Con eso sentimos que se inicia un ciclo y dejamos otro atrás. Recomenzamos, reseteamos. “Yo es otro”. Nietzsche escribe que “nos convertimos en hombres cuando aprendemos a usar el pasado para vivir y rehacemos la historia por conocer lo ocurrido”. Eso lo amplía Freud con su “método peligroso” para que la conciencia ejerza dominio sobre el pasado del sujeto.

El teorema de la tortilla
La historia de un hombre, si no la digiere, lo mata, piensan Freud y Borges, pero según el positivismo político, las sociedades cumplen dictámenes de la historia. Para la acción, al contrario, son endodinámicas, la praxis humana las transforma desde su interior, porque la gente trata de hacer las cosas más rápido, más alto, mejor y eso es la evolución social que condujo a la modernidad y la democracia. Los seres humanos, a diferencia de los animales, las plantas o el universo, no somos solo órdenes espontáneos, sino centros de voluntad, artífices.

Las ideologías nos hacen crear sistemas pasadistas, reaccionarios, que frenan el cambio o lo retrasan, al coartar la creatividad, la libertad, reprimir las ideas, la investigación, la búsqueda de lo nuevo y el saber. La civilización se ha construido con los ladrillos de ideas en su época heréticas y el pensamiento se desarrolla derribando ídolos por otros. Lo que llamamos progreso es la conjunción de pasado y presente, ruptura y continuidad. Alguien dice que la praxis comienza en el desayuno, por romper los huevos.

El hombre irrespeta la realidad, las condiciones que lo sujetan, la inacción, la esterilidad, la postración, el culto primitivo a lo objetivo, el miedo al trueno, al fuego, al mar. En la lucha por el poder, la lectura de las condiciones es interesada. Puede ser que para mis fines convenga retrasar o impedir un evento, y un medio eficaz es convencer a otro de que “hay que esperar”, porque favorece mis planes. Para gran parte de la humanidad este año 2020 ha sido de pesadumbre, sufrimiento, o fastidio.

Doñitas de la filosofía

Gracias a las redes, conocimos la opinión sobre la pandemia de importantes o notorios filósofos y con excepciones nos tocó leer sub pandemias de disparates, “doñitas del Cafetal” de toga y birrete. Algunos argumentaban la conspiración china para dar jaque mate a occidente, o una maniobra norteamericana-israelí para vender vacunas pret-a-porter. A otros les sirvió para meter el contrabando del post humanismo: que dentro de poco viviríamos eternamente o que se desplomaría el capitalismo sucedido por un orden totalitario.

Se demostraría la superioridad autoritaria para enfrentar la crisis mientras a occidente se le caería la careta y dejaría morir en masa a los pobres. No faltó quien viera un castigo divino y un holocausto indetenible. Lo cierto es que el Covid-19 es una pandemia amateur comparada con la peste negra, la viruela, la gripe española, la gripe asiática y otras grandes amenazas globales del pasado. La organización social que conocemos no se va a desplomar para que surja la sociedad perfecta, aunque la pandemia acelera cambios que ya venían desde hace tiempo, como el teletrabajo.

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Otra de las sub pandemias fue el fastidio, pero el “yo es otro” hizo que la gente se reinventara en la producción de postres y de las más variadas comidas, masificando el delivery. También se masificó el yoga, la lectura, el consumo de series (la gente ahora va más tranquila al infierno porque hay buena conexión). Viene 2021 con sus novedades, aunque en marzo ya sabremos que no eran tan profundas como imaginamos, pero el imperativo seguirá siendo transformar la realidad ¡Feliz 2021 queridos amigos!

@CarlosRaulHer

 4 min


Daniel García Marco

En un país tan polarizado como Venezuela, el empresario Alberto Vollmer hace equilibrismo.

Y eso ayuda a que la empresa familiar que dirige, Ron Santa Teresa, no sólo se mantenga tras más de 200 años de historia, sino que en un entorno económico de destrucción como el venezolano siga produciendo, exportando y siendo una de las marcas más reconocidas del país.

El mes pasado Santa Teresa recibió incluso autorización para emitir deuda en dólares en la bolsa de Caracas, señal de la apertura del gobierno socialista hacia el sector privado en un momento de necesidad de ingresos e inversiones.

Vollmer, de 51 años, es uno de los empresarios "optimistas" que creen que el cambio económico en Venezuela es irreversible y que está dispuesto a aprovecharlo.

Eso le genera críticas de aquellas personas contrarias al gobierno que reclaman primero el cambio político y que le reprochan su buena relación con el Ejecutivo de Nicolás Maduro.

El empresario dice no ser político, pero ejerce su influencia con el pragmatismo que parece ahora imperar en un país que acepta poco a poco al dólar como su moneda y que entra en una nueva fase del conflicto político tras las elecciones legislativas del 6 de diciembre y lo que pueda hacer desde Washington el próximo gobierno de Joe Biden.

En esta entrevista con BBC Mundo, Vollmer explica cómo busca influir, por qué cree que lo económico va a anteceder a lo político y qué solución ve al país.

La conversación ha sido editada y recortada por motivos de comprensión y extensión.

Venezuela vive un momento económico diferente, de apertura. ¿Dónde ve usted al país ahora?

Parte del ciclo en el que estamos entrando obedece a que agotamos el ciclo anterior. Venezuela adoptó una política económica rentista hace 100 años. Ese modelo se agotó. No quiere decir que el petróleo no vaya a tener un papel importante, pero en este nuevo ciclo va a estar diluido. Vamos a tener que diversificar, es la puerta que se está empezando a abrir. Y en ese proceso de diversificación hay una necesidad de abrir la economía para atraer inversión, promover la productividad, promover el ahorro y generar empleo para aumentar el ingreso per cápita y reducir la pobreza.

La economía venezolana va a estar obligada a abrirse porque ya no tenemos los recursos cuantiosos que venían de una sola fuente y que no necesitaban de una economía competitiva.

¿Es entonces un cambio de ciclo positivo?

Lo veo positivo y lo digo obviando un poco el tema político, porque estamos obsesionados con todo el tema político. Yo lo estoy viendo como un ciclo histórico. Estamos entrando a un nuevo ciclo donde estamos obligados a diversificar para generar riqueza e inclusión social.

Usted muestra optimismo y es eso lo que define a un grupo de empresarios en Venezuela como usted. No es fácil serlo en una situación como la que está Venezuela. ¿Por qué usted es optimista?

A través de Conapri, el consejo nacional para la promoción de inversiones, que es una agencia enteramente privada, se han establecido canales de comunicación con quienes ocupan espacios de poder y decisión sobre lo económico.

Hay dos tipos de agenda. La primera es la simplificación del marco regulatorio. La otra tiene que ver con influir en políticas públicas a través de leyes o de política económica macro y eso solo lo puedes hacer al tener canales de comunicación constructiva.

Y al otro lado de esos canales, en la parte del gobierno, ¿encuentra mayor recepción últimamente? ¿Es la apertura un proceso irreversible?

Ha habido un cambio de actores, pero también ha habido un choque con la realidad. Al no tener caja chica, ingresos y los recursos que tenías antes (…) Este choque te da un toque pragmático. Estamos en esa etapa, y sí lo veo irreversible. El país entero ha aprendido. Hay un profundo aprendizaje, una sensación de lección aprendida a la fuerza y ojalá lo logremos capitalizar.

Pero la situación del país va más allá de la bolsa y de ciertas empresas. Es difícil explicar ese optimismo a mucha gente en Venezuela.

La situación que estamos viviendo es dramática. Ahora, parte del optimismo es una herramienta para ver más allá de esos obstáculos. Es una energía para retar y cambiar esa realidad tan negativa.

¿Cómo hacer para que esa apertura y ese beneficio para ciertos empresarios repercuta en la gente normal en la calle?

Empleo, inversión, ahorro y productividad son las cuatro palancas que pueden propiciar que una economía resurja, que al final es la única forma de poder incluir a esas personas que están por debajo de la línea de pobreza.

Si tenemos un incremento en el ingreso petrolero será bueno, pero ya no sé si suficiente. ¿Cómo lograr mayores ingresos? Por exportación de petróleo, por exportaciones no tradicionales, por la mayor productividad del sector privado…

Es difícil hacer milagros, todo va a reducirse a una economía más abierta y más competitiva.

Muchos en Venezuela acusan a empresarios como usted de mirar al otro lado y de olvidarse de los cambios políticos.

Hay ciertas cosas en las que uno puede tener mayor impacto. La responsabilidad primaria es generar riqueza, empleo. La forma más robusta de generar inclusión es el empleo.

Con respecto a lo político, es un tema de los políticos. Todos los venezolanos queremos vivir en un sistema transparente y democrático que dé oportunidades a la gente. Al final, lo que puedo hacer en ese terreno es impulsar a las partes para que lleguen a un acuerdo.

No diría que somos espectadores, sino que más bien nos hemos involucrado. El conflicto político en el que se encuentra el país va a requerir llegar a un acuerdo para tener una solución viable, y va a requerir a todas las partes del país.

Y (ese acuerdo) debe ser impulsar la economía y lograr que Venezuela se reinserte en la comunidad internacional. Hoy en día somos vistos como parias.

¿Entonces usted ve que el cambio económico antecede al político en Venezuela?

Desde el punto de vista de necesidad, práctico, la necesidad del país es recuperarse económicamente. Hay incentivos tanto en el sector privado como en el político de ambos lados de que el país se recupere económicamente.

Entonces lo económico va primero y lo político debe esperar. Muchos dicen que el cambio político debe ser lo primero…

Los dos argumentos funcionan, son válidos. Yo no argumento cuál es el mejor, sino lo que yo creo que va a suceder primero.

Aquí había una tesis: una parte del país decía que para que hubiera cambio económico debía haber un cambio de los actores. Llevamos dos años y medio bajo el manto de esa estrategia y no ha funcionado.

Ha habido una política de presión internacional a través de sanciones, etcétera, que ha limitado ingresos a Venezuela y esa reducción bárbara de ingresos, tanto por los errores del gobierno venezolano, por supuesto, pero además complementados por las sanciones. Y eso no obligó a un cambio político. Parece mentira pero ha obligado a un cambio económico obligado. Los actores políticos se han dado cuenta de que no tienen los recursos que tenían antes. Y entonces deben generar nuevos recursos y sólo se van a lograr con una economía más abierta.

Ahora, ¿el cambio económico genera un cambio político? No necesariamente. Parte de este cambio de ciclo o de fase está en que ambos lados del espectro político se den cuenta de que la única solución sostenible en el tiempo es a través de un acuerdo.

Grupos de ambos lados pensaron que podían lograr su objetivo sin sentarse a negociar y yo creo que poco a poco se ha ido dando cuenta de que la única forma de tener un futuro sostenible en el tiempo es a través de un acuerdo.

Al principio de la entrevista decía que estamos "obsesionados con la política". ¿Qué quiere decir?

Si revisas los últimos 20 años, la política siempre ha estado por encima de la economía (…) A la agenda política se le ha dado muchísimo más espacio. Es tiempo de que la economía abarque más ancho de banda. Y lo político debe seguir adelante, pero la forma en que se entiende la política en Venezuela es prácticamente una confrontación que ha contribuido a la polarización. Lo que necesita Venezuela es un acuerdo entre partes.

¿Cuán cerca está el país de ese acuerdo? No parece muy próximo…

Tienes razón, no lo veo todavía cercano, y aquí entra la crítica del optimismo. Nunca se sabe si estamos cerca o lejos, pero una vez que lo defines estás un paso más cerca.

Usted comparó hace poco el momento de Venezuela con el de China a finales de los años 80. ¿Es bueno ese modelo? No es muy prometedor para muchos venezolanos.

Por supuesto que no, yo tampoco estaría de acuerdo con un modelo como ése. Cuando hice la mención del tema chino es que en los años 80 China estaba quebrada, económicamente habían incurrido en un error muy parecido al venezolano y en ese momento decidió abrirse, usar el mercado de capitales casi por obligación. Venezuela está en una obligación de abrirse a la inversión y los mercados.

¿Hasta ahí llega la comparación con China?

Hasta ahí, nada más. Lo que más quisiéramos (en Venezuela) es tener una economía abierta y una democracia transparente.

Viendo lo que sucede en las calles con el dólar, lo que dicen el gobierno, empresarios como usted y políticos de oposición como Henrique Capriles, parece que Venezuela entró en una fase muy pragmática. ¿Lo ve así?

Cuando uno se pone a analizar dónde estamos y lo comparas con 2016, por ejemplo… La ideología tiene poco espacio porque al final no da los resultados que necesitas. Hacen falta cosas prácticas que no se logran con ideología. Hay un refrán que dice: no hay nada como el aliento del toro en la riñonera para quitar el reumatismo (…) Estamos obligados por necesidad interna y eso nos ha llevado a ese pragmatismo del que hablas.

Pero ese pragmatismo, leer lo que usted dicen en esta entrevista, por ejemplo, escuece en Venezuela a muchas personas que ven aplazados cambios que desean con urgencia.

Muchas veces se han prometido cambios rápidos y maximalistas y fáciles. Desafortunadamente lo fácil no lleva a nada bueno, y nos ha traído a un lugar muy malo. El reto es coger la ruta difícil, que implica mucho trabajo, perseverancia, sentarse con quien no quieres sentarte…

¿Tragar sapos, como se dice en Venezuela?

Sí, y construir con tu adversario y eso no nos gusta en Venezuela. La solución maximalista en la que desaparece el contrario no existe, nunca ha existido, nunca ha funcionado. Lo que ha funcionado es un acuerdo construido por todos y eso no siempre es agradable asimilarlo. Hay que ver hasta dónde hemos llegado haciendo lo contrario, y deberíamos estar en capacidad de aprender que aunque no nos guste, lo otro es la única forma de tener un mejor país.

22 diciembre 2020

BBC News

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-55405370

 8 min


El Equipo

2020 será un año que todos quisiéramos poder olvidar y eso solo será posible si el que viene trae un cambio profundo en la forma que hacemos y aceptamos las cosas, permitiendo el comienzo de una manera distinta de relacionarnos con nuestros semejantes y con el entorno en el que vivimos.

Para ello es indispensable reconocer como razón de supervivencia, el que nuestro bienestar depende de que el mismo alcance a la mayoría de los seres humanos, sin diferencias de sexo, genero, color, idioma o creencias. Que las actuales pueden ser remediadas, no solo reconociéndolas, sino contribuyendo a que el acceso a la salud, educación, vivienda y trabajo justamente remunerado sea una realidad legalmente amparada y éticamente respetada por todos.

Al releer lo anterior, uno no deja de pensar en que esto es lo que todos los años pedimos sin que hasta ahora lo hayamos conseguido; la ceguera de nuestros dirigentes y la apatía de nosotros los dirigidos nos mantienen repitiendo las mismas consignas y haciendo las cosas de la misma manera de siempre, esperando que sin esfuerzo y gracias a una providencia, de repente todo cambie y el mundo ansiado se haga realidad.

En el fondo sabemos que esto no es posible; se requiere trabajar duro, respetar al otro aunque no coincidamos con su forma de ser, ver y hacer, cumplir con nuestras obligaciones para con la sociedad así como recibir los servicios y compensaciones a los que tenemos derecho, pero sobre todo, ejercer la potestad de disfrutar el vivir que realmente deseamos, sin atropellar ni ser atropellados por nadie.

No dudamos que lo anterior pueda ser calificada como una forma irreal de ver la existencia, pero no encontramos otra forma de expresar lo que entendemos como libertad, algo que tanto estamos notando en falta en Venezuela y que no puede seguir esquivándonos por mucho tiempo más. Merecemos un país mucho mejor que el que tenemos y por lo tanto, seguimos comprometidos con aquellos que están luchando por lograrlo, que no siempre son los más visibles pero que en definitiva son los más.

Nos reencontramos en enero, con nuevos bríos y las convicciones de siempre.

 1 min


Alberto Jordán Hernández

Con voz propia

Venezuela va hacia la desinstitucionalización, “ya eso es malo”. En términos psiquiátricos sufren un trastorno mental en la sociedad basados en modelos teóricos de calidad de vida. Bien nos define el profesional de esa ciencia, Jorge Rodríguez, representante del régimen. Diagnóstica nuestra economía destruida, déficit fiscal, hiperinflación.

Democracia y Estado de Derecho son imposibles sin instituciones operantes, se ufana el psiquiatra político.

En opinión de Josep Borrell, del PSOE, alto representante de la Unión Europea "no cerrar los ojos a la realidad" de la crisis política, humanitaria y económica, que padece Venezuela.

Y la oposición necesita “reforzar su unidad de acción aconseja unidad de acción”.

Cuestiona a su compañero expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, que reconoce el fraude con trampas de elecciones 6D. “Para mí, lo que es relevante es lo que han dicho los 27 Estados de la UE: “no elecciones cumplidas mínimos estándares democráticos”

Asombrosa acusación del partido español Podemos: la monarquía es como sus socios chavistas: Narcos. De allí la revolución se le clasifique de Nar-corrupto-Regimen.

ONU denuncia persecución del NCR a ONG, que considera “más esenciales que nunca”.

Guardia Costera de EEUU ejecutó plan junto a las autoridades Navales del Reino Unido, Holanda y Francia, antidrogas en el Caribe, permitió capturar alijo narcóticos del cartel Maduro-FARC, valorado en $500 millones, determina investigación del periodista Casto Ocando.

-Decomisaron el mayor golpe al narco en medio de la pandemia: 10 toneladas de cocaína y cuatro de marihuana.

En parecida onda Camilla Fabri, esposa de Alex de Saab, testaferro de Maduro, protestó detención en Cabo Verde, en espera de extradición a EEUU, blanqueo de dinero.

En Tragedia de Güiria, fiscal general de NM, Tarek William Saab, informó de 28 muertes (ahora 33). Afirma que la ruta marítima que une las costas de Venezuela con Trinidad y Tobago, está “tomada por mafias dedicadas al tráfico de emigrantes e incluso a la trata de personas”. Prefieren la Talasocracia.

Trinitenses criminalizan al migrante peor que a un delincuente común. Se habla de un grupo organizado criminal. No descartan ajusticiamientos en el mar.

Güireños rechazaron cajas CLAP y Canaimas del NCR para acallarlos. "Quieren quitarle el dolor a familiares de sus muertos”. Lo expresó la carrera dada a MinEducación Aristóbulo Istúriz.

David Smolansky, comisionado ante la OEA del Presidente(i) Juan Guaidó, acusa 40 mil migrantes y refugiados venezolanos.

Los de Trinidad, ínsula que perteneció a Venezuela y nos arrebató Inglaterra, constituyen minoría la diáspora que aprovecha el NCR del pandemonio. Hasta llegan a sembrar odio a la hermana República de Colombia y demás naciones solidarias, a tratar como inmigrantes a los venezolanos víctimas de contagio.

Embajada Virtual de EEUU en Venezuela denunció “5 millones refugiados y migrantes en el mundo. Más de 760 mil solicitan asilo y unos de 2 millones viven bajo miseria en las Américas”.

De otro lado EEUU sanciona a Soluciones Biométricas por "respaldar materialmente al ilegítimo Maduro. Junto a esa empresa Guillermo Carlos San Agustín y a Marcos Javier Machado.

Con alegría el NM especula que Joe Biden evalúa negociar. Guidó no tardó en felicitar al nuevo Presidente. No olvidar que más de 60 países, reconocen al diputado como Presidente(i)

Irresponsabilidad por omisión de Hugo Chávez puso en juego el Esequibo, rico suelo que legó a Maduro. Así la Guyana consolidó su posesión sobre un territorio inmenso.

Con todo ese cuadro, esperanzas no se pierden en Navidad.

Al MARGEN: José Vicente Rangel Vale, apellido en pluralidad. Hijo homónimo de coronel gomecista, de formación política del líder anti-tirano Jóvito Villalba, quien sufrió más larga prisión. Defensor del muerto en torturas, Alberto Lovera entre numerosas. Y murió convalidándolas.

jordanalberto18@yahoo.

 2 min


Eddie A. Ramírez S.

En tiempos en que la situación económica afecta a los ciudadanos honestos, que los ánimos se exacerban por la escasez de empleo, de gasolina, de gas y de electricidad, que la salud está amenazada por la Covid19 y que el régimen aplasta los derechos políticos y civiles, lo procedente es que todos cerremos filas. Es decir, que nos apoyemos mutuamente, seamos más comprensivos y tolerantes con quienes de buena fe piensan diferente.

En las redes sociales es frecuente leer mensajes insultantes en contra de nuestro liderazgo político por no haber sido capaz de diseñar una estrategia para salir de la dictadura. Cabe preguntar si alguno de los críticos tiene la solución o si son maledicentes que utilizan el teclado para desahogarse, pero sin arriesgar. No imitemos a personajes vulgares, sin escrúpulos y que destilan odio como Maduro, Diosdado, Mario Silva o Iris Varela.

Hay otros que sí arriesgan y utilizan un lenguaje de altura, pero que predican ideas que no son compartidas por la mayoría. Ojalá que en esta Navidad dediquen un tiempo a reflexionar y entiendan que solo unidos podremos crear un frente que tenga probabilidad de lograr el fin de la usurpación.

Esto no es un llamado a callar ante posiciones que no se comparten, pero sí una sugerencia para que critiquemos con altura, sin descalificar, sin sentirnos dueños de la verdad, consciente de que nadie tiene suficiente arrastre para aglutinar al pueblo. Aportemos ideas que sumen y no resten.

Ante tanta angustia, algunos se desahogan con el primero que topan o aprovechan el anonimato para destilar veneno en los tuiters. Esta mala conducta se presenta en los diferentes estratos sociales, independientemente del nivel de educación. La virulencia que se observa en las redes sociales es señal de que parte de nuestra sociedad está enferma.

Si queremos avanzar, el entenderse tiene que ser no solo entre quienes adversamos al régimen, sino también con nuestros adversarios no corruptos. Entendemos que no es fácil, pero debe haber interlocutores de cierto nivel que entiendan que la posición de Maduro es insostenible. Los países que nos apoyan insisten en una negociación que permita desembocar en elecciones transparentes. Negar esa posibilidad es alejar la solución y nuestra población seguiría padeciendo, tanto en Venezuela como en el exterior.

Lo referido también es cierto en países desarrollados. Recientemente, un alcalde de una ciudad estadounidense tuvo que renunciar ante las amenazas por declarar que era conveniente el uso de máscaras para protegerse del coronavirus. También es inaudito que en ese país algunos delegados electos por el Partido de Biden hayan tenido que buscar protección. Mas inaudito es que muchos venezolanos se rasguen las vestiduras y crean todas las mentiras de Trump, un ciudadano muy parecido en su conducta a los que adversamos aquí. Esto evidencia que el fanatismo abunda tanto entre los extremistas de izquierda, como en los de derecha.

Nuestro cordial saludo navideño a todos los amigos en Venezuela y en el exterior, y nuestra solidaridad con los compatriotas de la diáspora, particularmente con quienes tuvieron que emigrar a pie por los caminos que una vez recorrió Bolívar para libertar pueblos hermanos, que hoy apoyan a quienes huyen en busca de fuentes de trabajo, de alimentos, medicinas y de seguridad personal que les niega la dictadura. Vendrán tiempos mejores. Feliz Navidad y a vacunarse, no valen las excusas.

Como (había) en botica:

El régimen persigue a quienes desinteresadamente ayudan a los más necesitados. Tal es el caso de la Fundación Convite y de su director Luis Francisco Cabeza.

Esta Navidad nos trajo la alegría de un video del conjunto navideño de la familia Marcano, con la que tenemos lazos de amistad desde que tuve el honor de trabajar bajo la guía del Dr. Luis Marcano Coello, fundador de Fusagri, Fundárbol y Fundacea. El conjunto lo dirige el colega ingeniero agrónomo Luis Marcano González y lo integran los miembros de la familia desperdigados por trece países.

Nos complace el éxito de compatriotas músicos que con gran esfuerzo se destacan en el exterior. Unos ya consagrados, otros, jóvenes promesas. Nuestra excelsa pianista y buena ciudadana Gabriela Montero sigue brillando, también el destacado director Gustavo Dudamel. Las violinistas Daniela Padrón y Carmen Zambrano, el tenor Aquiles Machado, los guitarristas Luis Zea y Aquiles Báez y las jóvenes directoras Glass Marcano y Gladysmarli Vadel, entre otros. De lejos es grato escuchar frecuentemente la bella voz de María Teresa Chacín.

Lamentamos el fallecimiento de German Urribarri, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min