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Opinión

Mirra Banchón

Venezuela está muy arriba en la agenda de las instituciones europeas. Esta semana ha quedado claro: la Unión Europea no enviará ningún tipo de observación electoral a las legislativas del país sudamericano, porque Caracas no acepta su aplazamiento.

Bruselas aduce que las condiciones mínimas no están dadas. Ni siquiera para enviar una reducida misión técnica. El gobierno de Nicolás Maduro responde que no puede saltarse el mandato constitucional. Después de una controvertida misión exploratoria europea a la capital venezolana, el Parlamento Europeo debatió acaloradamente el asunto. El tema llegará a manos de los 27 ministros de Exteriores de la UE el próximo lunes (12.10.2020).

Difícil situación por fallido intento europeo de aplazar elecciones

Por haber intentado, hasta el último momento, aprovechar el mínimo resquicio para abrir la puerta a una participación electoral más creíble y justa que la actual, a la diplomacia europea le han llovido las críticas: de los que nunca quisieron una observación europea de ningún tipo a unas jornadas convocadas por el gobierno de Nicolás Maduro, pero también de quienes quisieran ver, en las actuales condiciones, al 6 de diciembre como una convocatoria creíble.

Como fuere, el escenario es muy difícil. Es el agravamiento de la situación "desinstitucional”, como, ante el pleno de la Eurocámara, la denominó Josep Borrell, Alto Representante de la Política Exterior de la UE.

El punto está en que, por lo que se sabe hasta el momento, la Unión Europea no reconocería a la Asamblea Nacional que surja de esos comicios. ¿A quién reconocería, entonces, como interlocutor legítimo? ¿Del próximo Consejo de ministros de Exteriores de la UE cabe esperar algún nuevo lineamiento? ¿Cabe poner nuevos nombres en la lista de sancionados individualmente por violaciones a los derechos humanos? Está por verse.

Entre la UE y Venezuela están las elecciones en Estados Unidos

El compás es de espera. Este suspenso se ve agravado por las elecciones en Estados Unidos que podrían poner nuevos acentos. En esta situación "apoyamos la búsqueda del diálogo", dijo a DW Javi López, eurodiputado español del bloque socialista y copresidente de la Asamblea EuroLatinoamericana (EuroLat).

Por otro lado, desde una de las posiciones reticientes de la Eurocámara, se avizora que los 27 Estados miembros -pase lo que pase en diciembre- seguirán reconociendo a Juan Guaidó como presidente interino legítimo.

"Está claro que la posición del Parlamento Europeo no ha cambiado -no reconocemos a Nicolás Maduro- y vamos a seguir apoyando a las fuerzas democráticas de Venezuela”, dijo a DW Dita Charanzová, eurodiputada checa del bloque liberal, vicepresidenta del Parlamento Europeo.

Aunque Bruselas decidiera más sanciones, "la solución no va a venir de fuera", explica a DW, desde Caracas, Phil Gunson, especialista de Crisis Group, think tank europeo.

Si bien tanto los actores venezolanos como sus aliados internacionales están a la espera del fiel de la balanza que podría significar un cambio en la Casa Blanca, "esto se va a resolver cuando haya un acuerdo político que lleve a elecciones libres que conduzcan, a

su vez, a una transición", subraya Gunson. Entonces, ¿qué cabe hacer ahora desde las instituciones europeas? Según Javi López, presidente de Eurolat, lo que cabe es "persistir”.

07.10.2020

DW

https://www.dw.com/es/bruselas-y-elecciones-en-venezuela-entre-persistir...álogo-y-aplicar-más-sanciones/a-55194165

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Ignacio Avalos Gutiérrez

Imposible que no fuera lector de todas sus obras. En algún estante de mi biblioteca tengo algunos de los libros, que de vez en vez leo, sobre todo en los momentos en que me siento medio extraviado en la vida, o “desnortiado” como diría Cantinflas, cosa que no resulta rara en este mundo desarreglado e incierto como en el que nos ha tocado en suerte.

Siendo alumno de la Escuela de Sociología de la UCV siempre tuve la idea de que ese libro- me refiero al de Mafalda - podría ser el tema de mi tesis de grado, que versaría, según me lo imaginaba, sobre las dificultades que observaba, tanto del país como del globo terráqueo, calibradas desde su mirada infantil. Al final, por circunstancias que no vienen al caso mencionar, tome otro sendero profesional en el que, dicho sea de pasada me he encontrado muy cómodo e interesado, aunque debo soportar con alguna frecuencia el reproche de una neurona necia que me reclama el haber seleccionado otro tema para la tesis.

Joaquín Salvador Lavado

Fue éste un extraordinario dibujante nacido en Aragón, España, en los tiempos de la guerra civil española, que a los cuatro años de edad viajo con sus padres, en calidad de exiliados a la Argentina, en donde vivieron siempre. Hace unos pocos días acaba de morir, cuando apenas contaba con 88 años de edad y digo apenas porque a la gente como él se le debería dar siempre una prórroga que extienda su vida. Joaquín Salvador Lavado (Quino en su existencia real) fue quien ideo, escribió y dibujo a Mafalda y a sus compañeros en una serie larga de historietas que publicó durante diez años. Muy joven, Mafalda dejo de existir y sólo la “resucitó” su creador con ocasión de un homenaje que le hicieron en la UNICEF y en la promoción algunos eventos a favor de los niños, la paz, las mujeres y otras causas nobles por el estilo.

Mafalda tuvo un gran éxito en casi medio planeta y fue traducida a cerca de cuarenta idiomas (incluido el chino, ¿quién lo iba a imaginar?), señal de su aceptación y asimilación, incluso hoy en día, en sociedades de culturas que casi nada tenían que ver con la hispanoamericana. En Argentina es un ícono nacional, al punto de que se encuentra colocada en el salón reservado en La Casa Rosada a los ídolos del deporte y del arte, al lado de Evita, Gardel, Nicolino Loche, Juan Manuel Fangio, Gabriela Sabatini, Sandro, Astor Piazola, Maradona, Messi y otros más, todos de “carne y hueso”, menos Mafalda.

Quino y Mafalda fuero tipos “progre”. Siempre se mostraron como críticos de la vida tal y como transcurría en el planeta. "Salvador siempre fue un hombre de izquierda, y nunca lo ocultó", según palabras del periodista colombiano Daniel Samper Pizano, quien lo consideró el "genial revulsivo" de nuestra tranquilidad, que iba al fondo de las cosas. Supo crear un mundo con sus personajes, de los que había que preguntarse si en realidad eran niños: "Lo que ha hecho Quino es albergar en cataduras infantiles ciertas reflexiones, angustias, ternuras y alegrías sin edad", agregaba Samper.

Mafalda llegó, así pues, a convertirse rápidamente en el símbolo de la protesta social. Se ubicó en la vereda opuesta al capitalismo. Mostró desde el humor su desacuerdo con el mundo en que vivía, aludiendo temas que, con sus variantes lógicas, todavía continúan entorpeciendo la marcha del planeta. Como opinó el intelectual italiano Umberto Eco, Mafalda “ … se inserta en este mundo de incertidumbres y estudiar sus caricaturas supone una puerta de entrada a ese mundo político, social y cultural cuyas conmociones han dejado efectos después de medio siglo”.

Las historias de Mafalda me dejaron siempre la impresión de que ofrecían un menú de filosofía y de sentido común, además de un instructivo de recomendaciones que servía para hacerle frente a la vida desde la irreverencia, el escepticismo, el compromiso y, hay que decirlo también, desde su dosis de pesimismo y tristeza, todo desde una cierta distancia que hacía más veraces sus relatos sobre la vida de cada quien y la del universo tan enmarañado en el que nos había tocado en suerte plantarnos. Se trataba de la Quinoterapia como la denominó Gabriel García Márquez, asomando un modo que “…recupera la imaginación infantil para cuestionar al mundo adulto, sus prejuicios y contradicciones, y despierta nuestra percepción atolondrada y dormida por las rutinas de nuestra seriedad, haciéndonos sentirnos quizás más vivos. Comprobar esto en cada libro de Quino es lo que se parece más a la felicidad.”

“Paren la década que me quiero bajar”

Como algunas otras, esta frase surgida de la invención de la gente, no es de Mafalda, pero la verdad resulta difícil creer que no fue dicha por ella. En su típico estilo, tomada en préstamo por Juan Villoro, la expresión describe un tiempo en el que parecieran haberse acumulado todas la crisis posibles a lo largo y ancho del mundo, la más grave de todas ellas, la política: no ha habido manera de sentirnos y obrar como especie. “Me sorprende que Mafalda tenga cada vez más vigencia, afirmó un poco antes de morir José Salvador Lavado; me sorprende y me deprime un poco también, porque eso quiere decir que no hemos cambiado demasiado…”

Razón tenía el Nobel portugués José Saramago cuando le dijo que “Mafalda fue mi maestra de filosofía y debería ser de lectura obligatoria, pero no en los colegios: en las universidades”. Dicho esto por Saramago a lo mejor yo no estaba tan equivocado cuando se me metió en la cabeza escribir mi tesis de grado sobre Mafalda.

Viendo las cosas como están, habría que darle la razón a Quino: “seguimos construyendo la destrucción del futuro “. Y estoy seguro de que la propia Mafalda se vería en la necesidad de recordarnos que “Lo ideal sería tener el corazón en la cabeza y el cerebro en el pecho. Así pensaríamos con amor y amaríamos con sabiduría”

El Nacional, 3 de octubre de 2020

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Jesús Elorza G.

En la tradición hogareña, es común escuchar conversaciones referidas al tema del lavado de ropa. Desde aquellos momentos en que el hecho se producía a la orilla de un rio, en una batea o con la muy popular "Chaca Chaca" las tertulias giraban en torno al tipo de jabón y la técnica empleada. Desde la aparición de las lavadoras el tema se basaba en la capacidad para eliminar las manchas, el ruido que hacen, la energía y agua que consumen, la rapidez de sus ciclos, la suavidad con que tratan los tejidos, y si alcanzan una temperatura lo suficientemente alta en el margen tiempo requerido para matar los gérmenes.

Ahora llama poderosamente la atención como en el mundo deportivo comienzan a surgir conceptos relacionados con el "lavado de dinero" o el uso de lavadoras en el campo deportivo.

Regímenes de países dictatoriales con récords cuestionables en materia de derechos humanos, que discriminan a las mujeres y son acusados de asesinar a periodistas y disidentes, e incluso de alentar el terrorismo internacional pretenden lavar su repudiable imagen internacional a través de los mercados de inversión del sector deportivo.

El emir de Qatar es dueño del equipo de futbol París Saint-Germain, partidos oficiales de España y de Italia se han disputado en Arabia Saudí, lo mismo que el combate por el cetro de los pesos pesados de boxeo entre Andy Ruiz y Anthony Joshua, importantes carreras de caballos, competiciones ciclistas y de lucha libre, y la maratón de Yida. En el calendario figura también un Grand Prix de la Fórmula 1, y por supuesto el Mundial de Fútbol de Qatar 2022.

El deporte es por excelencia, un arma para establecer un contacto sentimental con millones de aficionados, afrontar desafíos socioculturales, protegerse de la inestabilidad política de la región y mitigar el riesgo económico trasladando fondos offshore. Los clubs no son solo negocios, sino instituciones sociales, un enorme valor añadido.

La Premier League del futbol inglés se considera hasta ahora la mas importante lavadora del sector deportivo. Dio luz verde a las adquisiciones de sus clubs por magnates norteamericanos (Manchester United y Liverpool), oligarcas rusos (Chelsea), el jeque Mansour de Abu Dabi (Manchester City), o el príncipe y hombre de negocios saudí Abdulah bin Mosad (Sheffield United). Pero ser abiertamente parte del proyecto Visión 2030 del Gobierno de Riad, consistente en utilizar el deporte para mejorar su imagen, captar inversiones extranjeras y diversificar su economía con énfasis en el turismo y los servicios financieros, ha provocado demasiado escozor.

La operación para la compra del 80% del equipo de futbol Newcastle United por el Gobierno de Arabia Saudí a través del Fondo de Inversión Pública (PIF) de ese país, por 360 millones de euros, ha quedado congelada, al menos por el momento, en vista de los reparos de los clubs de la Premier, encabezados por el Liverpool y el Tottenham. En el trasfondo están los abusos de derechos, la tortura, el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, el papel de Riad en la guerra de Yemen y su intento de aislar a Qatar.

El fútbol, aunque pretenda evitarlo, no puede escapar a la geopolítica, y en este caso se ha visto en medio de la rivalidad en el Golfo Pérsico entre Arabia Saudí y sus emiratos satélites por un lado, e Irán y Qatar (a grandes rasgos) del otro, proyectada en el terreno militar a los conflictos de Yemen y de Libia, y en el deportivo a los derechos de televisión de la Premier que tienen los cataríes, y a la proyección que va a significar el Mundial de dentro de dos años.

Una tercera lavadora entra en juego con relación al Mundial de Futbol 2022: El presidente de la FIFA Gianni Infantino, quiere expandir la cantidad de equipos de 32 a 48. Los partidos adicionales generarían un ingreso estimado de 400 millones de dólares cifra nada despreciable para los jerarcas del futbol mundial.

Las lavadoras de Qatar, Arabia Saudí y la FIFA están en plena “chaca chaca” en el escenario deportivo para lavar la imagen de unos y garantizar negocios por millones de dólares para otros.

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Humberto García Larralde

La destrucción de Venezuela, más que expresarse en cifras, se revela en la terrible desolación de la inmensa mayoría de venezolanos. No sólo se ha acabado con los aspectos básicos de su vida cotidiana --comida y medicina a la mano, agua, luz, gasolina y transporte, seguridad mínima--, se han exterminado las capacidades del Estado por contribuir con su provisión y saboteado su solución por otras vías. Al venezolano se le ha confiscado las posibilidades de una vida digna, propia de su condición humana: los derechos consagrados en la Constitución y los acuerdos internacionales suscritos por el país son, hoy, letra muerta. Los horrores constatados recientemente por la Misión de Determinación de los hechos en Venezuela, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, constituyen una denuncia imborrable de ello.

Al lado de la miseria extendida, se erigen fortunas fabulosas, amasadas de la noche a la mañana. Son el resultado del desmantelamiento del Estado de Derecho, con sus garantías y normas para supervisar y controlar la gestión pública, como del acorralamiento de los mecanismos de mercado para la producción y distribución eficiente de bienes y servicios. Estos fueron sustituidos por determinantes políticos, en primer lugar, la lealtad a la causa, es decir, al superior jerárquico, y el reparto de la renta a quienes muestran ser obsecuentes, para conformar una masa informe a disposición de las arengas del líder máximo. Los derechos se convierten en dádivas entregadas discrecionalmente a partidarios. Son las bases del régimen fascista que montó Chávez, apoyado en las bayonetas, que nos quiso vender como Revolución Bolivariana. Con el desmoronamiento de este engendro, predominan en la escena las mafias que se fueron apoderando del país para depredarlo, al amparo de su retórica mesiánica.

En escritos anteriores, hemos hecho un vuelo somero sobre algunas de sus expresiones más funestas: la cúpula militar podrida, dispuesta a usar la violencia para defender sus privilegios; Maduro y demás jerarcas que ocupan posiciones de poder; los jueces proxenetas del tsj, prestos a validar los desmanes de los anteriores (y a participar en sus proventos); y la gama de organizaciones paramilitares diversas, entre comandos de esbirros, bandas criminales, colectivos y otras, que han ido proliferando a la sombra de la destrucción del Estado de Derecho. Estos entes, imbricados entre sí, conforman una estructura de poder personalista y excluyente, dedicada a la expoliación de la riqueza social. Cuales verdaderas sanguijuelas, se dedican a exprimirle los medios de vida a los venezolanos, dejándolos exangües, sin sustento. Los que se benefician de tal estructura de poder son los verdugos del país.

Cuando hablamos de sanguijuelas, nos referimos a todo aquél que se dedica a sacarle provecho a los mecanismos de expoliación instalados en Venezuela, a expensas del bienestar de su población. Es una categoría que engloba a todos los entes arriba señalados, pero que también incluye a otros actores que no se han mencionado. Aquí se abordarán, muy brevemente, algunas de estas otras sanguijuelas.

En lugar destacado resalta, cual Sanguijuela Mayor, la casta militar y política que domina a Cuba. Como se ha escrito tantas veces, el enamoramiento de Chávez con la figura de Fidel Castro, cuidadosamente cultivado por éste, se tradujo en la entrega, sin tapujos, de flujos enormes de recursos al régimen gerontocrático: unos 100 mil barriles de crudo diarios, la mayoría de los cuales nunca fueron pagados; el parapeteo, por parte de PdVSA, de la Refinería Cienfuegos, la mayor de la Isla, luego confiscada por el gobierno cubano sin recompensa; el sobreprecio exagerado por personal sanitario, entrenadores deportivos y otros “técnicos” proporcionados por la isla (reciben sueldos de miseria, ya que el Estado cubano se embolsilla el grueso); la compra triangulada de insumos, equipos y bienes, provenientes de distintos países, para dejarle jugosas comisiones a Cuba; y la entrega de notarías, registros y servicios identificación y comunicación a la isla, que posibilitan oportunidades insospechadas de extorsión y control. En fin, después del colapso de la Unión Soviética y de la hambruna que se instaló en Cuba, eufemísticamente referida como “Período Especial”, Venezuela –gracias a Chávez—ha sido el gran salvavidas de la casta despótica cubana. Todavía Maduro se esfuerza en suministrarle gasolina a la isla, no obstante los estragos que causa su escasez para el consumo interno. De ahí la intención de los jefes cubanos de no soltar prenda, de auxiliar a Maduro con el know-how en el cual han mostrado gran eficacia a lo largo de más de 60 años: las prácticas de terrorismo de Estado para controlar a su población.

Otros países se han aprovechado de Venezuela. Rusia, proveyó cuanto juguete militar quiso adquirir Chávez para enfrentar al “imperio” –gustos caros, unos $12 mil millones--, acompañado de contratos de suministro de repuestos y equipos, como de adiestramiento militar. Empresas rusas, vinculadas con Putin, pudieron posicionarse favorablemente en el negocio petrolero, hasta poder comercializar el crudo venezolano, dizque para evadir las sanciones impuestas por EE.UU. a PdVSA, pero, sobre todo, para pagarse a sí mismas sus acreencias, por unos 9 mil millones de USD. También lograron valerse del 51% de CITGO, como garantía. Pero el mayor premio ya no es monetario –Venezuela hoy está quebrada--, sino haber logrado Putin posicionarse como piedra en el zapato, en pleno patio trasero de EE.UU.

Irán ha querido aprovecharse también de la destrucción de la industria petrolera venezolana, vendiendo gasolina y asistencia para activar algunos procesos de refinación. Se le paga en oro ilegalmente extraído, transacción en la cual Turquía parece haberse colado como intermediario. China, que inicialmente intentó asumir una posición hegemónica como inversionista foráneo, invitada por Chávez, ha salido con las manos quemadas por los deudores maulas con que terminó viéndose enredada.

El pillo de Daniel Ortega se ha embolsillado buena parte de los proventos de Albanisa y otros proyectos conjuntos, desarrollados supuestamente para bien de ambas naciones. Las solidaridades automáticas con Maduro de Lukaschenko, Bashar al-Asad y otros carniceros de sus respectivos pueblos, están registradas en sus haberes, esperando cualquier oportunidad que se presente para cobrarlas.

Finalmente está la panoplia de enchufados, con sus empresas de maletín que contratan de todo con el Estado, que fungen de operadores financieras, gestores internacionales, intermediarios en la sustracción de oro, diamantes y otras riquezas explotadas ilícitamente, “asesores” y cuanto otro “negocito” turbio se les ocurre, siempre y cuando lo compartan, según convenga, con jerarcas y militares. La manifestación más clara del enorme daño que han infligido sobre las condiciones de vida del venezolano está en la magnitud de las fortunas mal habidas que revelan los escándalos aireados por la prensa internacional y por periodistas de investigación. Sin embargo, las cuentas mil millonarias que han aflorado en bancos suizos (HSBC, Helvetique), de Andorra, España, República Dominicana (Banco Peravia), Panamá, USA y Portugal (Banco Espirito Santo), son apenas la punta del iceberg. Jorge Giordani quien debe saber algo respecto a estos robos, sitúa la fortuna extraída durante los gobiernos de Chávez, en $20 mil millones. Sin duda, esta cifra, bajo el desgobierno de Maduro, ha aumentado con creces. Provienen de partidas de mantenimiento de servicios públicos e infraestructura malversadas; compra de suministros que nunca llegaron; especulación con las divisas; obras iniciadas que nunca concluyen, a pesar de tragarse, cual centrífuga, toda nueva asignación; sobreprecios y comisiones para cuanta contratación se haga con el sector público; y, por supuesto, lavado de dinero del tráfico de estupefacientes y de otras corruptelas.

En fin, junto a la cúpula militar podrida y los jerarcas corrompidos por el poder, los jueces alcahuetas y las bandas fascistas y criminales, son los responsables de haber sustraído, durante estos largos años, los recursos y posibilidades de una vida digna para la inmensa mayoría de sus compatriotas. Nunca hubo consideraciones éticas, morales, humanitarias o políticas que detuvieran o morigeraran sus actividades de expoliación, represión y muerte. Son los verdugos de Venezuela.

Economista, profesor (j) Universidad Central de Venezuela.

humgarl@gmail.com

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Julio Dávila Cárdenas

En los países totalitarios se suele hacer uso de la mentira como instrumento de lucha. Unos la utilizan para imputar a sus antagonistas lo que ellos hacen. Afirmar que la escasez es producto de una "guerra económica”, no es más que engañar con el mayor desparpajo. Si alguien sabe quién es el causante de la falta de alimentos, medicinas, gasolina y servicios, es la gente del régimen y lo conocen a ciencia cierta porque los culpables son ellos mismos.

El Estado de Derecho se distingue por ser un Estado sometido a la Constitución, regido por leyes aprobadas de acuerdo a los procedimientos que ella establece, que garantizan el funcionamiento organizado y controlable de los órganos del poder; el ejercicio de la autoridad conforme a disposiciones conocidas y la observancia de los derechos individuales, sociales, culturales y políticos.

La Constitución establece que corresponde a la Asamblea Nacional legislar en las materias de la competencia nacional y sobre el funcionamiento de las distintas ramas del Poder Nacional. Las leyes son ordinarias y orgánicas, no existen “leyes constitucionales” distintas a la propia Constitución.

Decía Kelsen que en el oscuro horizonte de nuestro tiempo asoma el rojo resplandor de un nuevo astro: la dictadura de partido, la dictadura comunista o la dictadura nacionalista de la burguesía. Todas ellas totalitarias, que concentran el poder en un partido, encabezado por un Führer, un Duce o un Comandante en Jefe y, como consecuencia de ello la desaparición de todo tipo de pluralismo y el olvido de la autoridad del Derecho. En un régimen totalitario el Jefe abarca todo en un escenario de un visible control policial que no tiene límites en cuanto a la violencia estatal. Todo con el propósito de formalizar una ideología, sin posibles competidores y con una obediencia absoluta, en la que no se admiten fisuras.

Eso es lo que se propone con esta “Ley Antibloqueo”, que va a ser aprobada por una asamblea nacional constituyente que no es la Asamblea Nacional y será una “ley” que se pretende colocar al mismo nivel de la Constitución, contrariando lo que la Carta Magna establece.

Con dicha “ley” se busca que todo el poder se ejerza desde el Ejecutivo, bajo “supervisión” de una Contraloría General que sólo hace lo que desde el Ejecutivo se le indica. Para eso necesitaban de la hegemonía comunicacional que ya la tienen, salvo por el internet.

Al ciudadano sólo le queda una cosa: Ya usted la conoce, continúe poniéndola en práctica hasta lograr el objetivo que todos sabemos cuál es.

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Pedro Raúl Solórzano Peraza

Las personas relacionadas con el agro en Venezuela, recuerdan el lema de la empresa Agroisleña, C.A. que expresaba: “Todo para el agricultor”. En ese todo, que comenzó con la venta de semillas de hortalizas certificadas para mejorar la productividad de renglones como cebolla, tomate, pimentón y otros, se llegó al suministro oportuno de todos los insumos necesarios para cubrir el ciclo de los cultivos, incluyendo riego, transporte para la movilización de insumos y cosechas, y silos para el acondicionamiento y almacenamiento de granos. Ese todo, también incluyó los fertilizantes, en momentos cuando el suministro de este recurso era complicado de lograr por la exclusividad que tenía el gobierno para la producción, importación y distribución de los fertilizantes en el territorio nacional; además del subsidio que les permitía vender a precios muy por debajo de los costos requeridos para llevar el producto a los usuarios.

A pesar de esas limitaciones, la empresa comprendió que muchos productores no estaban satisfechos con la calidad y con la disponibilidad oportuna de muchos de los productos ofrecidos por intermedio de Pequiven, y se decidió a buscar las vías para poder ofrecer este insumo, y que las siembras pudieran realizarse con buenas expectativas de rendimiento para el éxito de los consecuentes agricultores. La importación de complejos N-P-K y algunos fertilizantes simples no era suficiente, y se buscaron vías para mejorar la oferta en cuanto a variedad de fertilizantes y a mejores precios. Así, lo primero que se hizo fue establecer un gran complejo para producir mezclas físicas, con formulaciones para diversos cultivos y sistemas suelo-planta-clima, que permitieran una mejor nutrición de las plantas y consecuentemente, mejores rendimientos. Con esto, se ofrecieron mejores y más balanceadas fórmulas, y algo muy importante, a precios más bajos por cada unidad de nutriente que los correspondientes en los fertilizantes complejos importados.

Cuando comienza a crecer la agricultura de riego localizado, se nota otra deficiencia que era disponer de fertilizantes hidrosolubles sin depender de las importaciones. Para esto, se decidió establecer una planta mezcladora de fertilizantes especiales para fertirrigación. Se organizó y construyó la infraestructura, se importaron todos los equipos necesarios incluyendo mezcladora, ensacadora y línea de despacho; se obtuvieron las opciones para la adquisición de materias primas tanto nacionales como importadas, pero la expoliación de la empresa por parte del gobierno a comienzos de octubre del 2010, hace exactamente diez años, no permitió la culminación de este proyecto.

Otro proyecto que no pudimos culminar fue el de producción de fertilizantes nitrogenados con inhibidores de la nitrificación. Este proyecto surge porque estos son fertilizantes “ecológicos”, y se quería atender al llamado de disminuir la contaminación del ambiente, especialmente de las aguas subterráneas y cuerpos de agua superficiales con excesos de nitratos, una de las principales quejas por el uso de abonos nitrogenados. La empresa ya había introducido con mucho éxito estos fertilizantes importándolos desde Alemania, lo cual complicaba el suministro y elevaba los precios al usuario. Se presentó la oportunidad de producir esos fertilizantes en el país aprovechando que éramos grandes productores de urea, y se hicieron todos los trámites para instalar una planta para producir internamente los fertilizantes con inhibidores de la nitrificación. Estos fertilizantes se utilizarían en el mercado interno y se exportarían, mejorando la cadena de valor de la comercialización de la urea. Se comenzó a levantar la infraestructura requerida, se hicieron los trámites para la importación de los complejos equipos que se utilizan con este fin, y nuevamente, la expoliación de la empresa no permitió que se culminara este proyecto.

Cuando pasamos por la vía que conduce de El Palito a Morón, en el estado Carabobo, vemos con tristeza que el inmenso galpón que albergaría la planta para producir fertilizantes nitrogenados con inhibidores de la nitrificación, después de diez años, no ha sido concluido. Además, nos informan que los equipos para producir formulaciones de fertilizantes hidrosolubles para fertirrigación, ni siquiera fueron sacados de los embalajes que los protegieron durante el viaje. Estos son dos de los proyectos de fertilizantes que iban a apoyar enormemente a la agricultura venezolana, pero al no estar Agroisleña, C.A., quedaron solo en buenas intenciones.

Así era Agroisleña, C.A., siempre preocupada por el éxito de los agricultores y por el cuidado del medio ambiente.

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Eddie A. Ramírez S.

Los venezolanos seremos consultados por la Asamblea Nacional si estamos de acuerdo con el cese de la dictadura, si debe ejercerse presión nacional e internacional para lograr un gobierno de transición y si rechazamos la farsa electoral del 6D. Por su parte el régimen, por intermedio del psiquiatra resentido, anunció la burla de preguntar sobre las expectativas y sueños de los ciudadanos.

Sobre la consulta era de esperar que surgieran voces expresando dudas sobre su pertinencia. Podrían tener cierta base argumentos tales como que ya se realizó una el 16 de julio del 2017; que el régimen no la va a reconocer y tratará de impedirla; que los ciudadanos están ocupados en cómo sobrevivir con un salario mínimo de menos de un dólar mensual; además de enfrentar la deficiencia de los servicios públicos, escasez de productos y el coronavirus.

Lo anterior es respetable y es de asumir que quienes convocaron la consulta evaluaron sus pros y contras. Lo que cuesta entender es que el partido Vente Venezuela exprese que: No es justo para los venezolanos invertir el tiempo que no tienen en una nueva consulta para intentar resolver un asunto de legitimidad y tiempo de la Presidencia interina. Su tarea es cumplir con el cese de la usurpación y Venezuela así se los demanda.

Esta afirmación es no solo desleal, sino injusta. Ya distinguidos constitucionalistas se han pronunciado sobre la legitimidad de la presidencia interina y sobre su continuidad en caso de que se realice la farsa electoral del 6D. Seguir reclamando que no se ha puesto fin a la usurpación es no tomar en cuenta lo que ese mismo partido afirma de que estamos frente a un Estado criminal que ha entregado la soberanía a grupos organizados del terrorismo, el narcotráfico y la guerrilla internacional. Vente Venezuela debería estar consciente de que a este régimen lo sostiene el Alto mando Militar, jueces corruptos y los grupos mencionados.

Por otra parte, ese partido tiene derecho en insistir en que la ruta es conformar una coalición internacional con fines humanitarios y liberadores, a través de lo que llama una Operación para la Paz y Estabilización (OPE) de Venezuela. Sin embargo, debería reconocer que ningún país está dispuesto a intervenir militarmente.

Algunos insisten en que la consulta no debe ser para presionar por elecciones transparentes de presidente y diputados, sino para poner fin a la usurpación, para después hacer las elecciones. Esto suena atractivo pero es poco realista, ya que nosotros no tenemos las armas y los países que nos apoyan han reiterado que la vía es electoral. Por otra parte, un inconveniente es que la pandemia obligará a que la mayor parte de la consulta sea vía internet,

Sobre la consulta, el presidente(e) Guaidó declaró que: no es un fin en sí misma, sino un mecanismo para la expresión popular y el ejercicio de la mayoría y lo que busca es proteger a los ciudadanos, ponerle fin a la dictadura y que se celebren elecciones parlamentarias y presidenciales libres, justas y verificables. Necesitamos ejercer la presión en todos los rincones de Venezuela, pero de manera organizada.

Una sugerencia sería que las preguntas sean reformuladas en forma más sencilla. Quienes se sigan oponiendo a la consulta deberían considerar que si no tiene éxito el único beneficiado sería Maduro y sus palafreneros.

Por su parte el régimen hará también una consulta que es una burla. Preguntará a los ciudadanos sobre sus sueños y expectativas. ¿Cuáles pueden ser? Evidentemente los mismos sueños y expectativas que volvieron añicos este llamado socialismo siglo XXI, para beneficio de unos corruptos e ineptos. Los ciudadanos de los estratos sociales menos favorecidos aspiran que se recupere el ascenso social de las primeras décadas de la democracia y que se detuvo en la última etapa.

Sueñan con dejar el rancho por una vivienda digna, devengar un salario que le permita cubrir sus necesidades mínimas, obtener los alimentos y medicinas que requiere, disfrutar de agua y luz todos los días, conseguir las bombonas de gas, no estar expuestos a ser asesinados o asaltados, protestar pacíficamente sin riesgo de una bala o de ir presos y ser torturados. Los agricultores sueñan con que cesen las invasiones de sus tierras, tener acceso a insumos y precios justos, así como seguridad personal y jurídica. Los empresarios tienen la expectativa de que el Estado deje de intervenir y los profesionales ansían el debido respeto. Todos aspiran votar y que su voto se cuente y no se vuelva cuento. Es urgente salir del régimen. Los venezolanos no solo soñamos, sino que anhelamos un nuevo gobierno que traiga paz, libertad, progreso y respeto.

Como (había) en botica:

Hace diez años la dictadura cometió el atropello de robarse Agroisleña, privando a los agricultores de insumos, crédito, almacenamiento y asistencia técnica, y perjudicando a sus propietarios. Fue una gran empresa.

Excelente mensaje del embajador de Alemania, señor Daniel Kriener, con motivo de los 30 años de la reunificación de ese gran país.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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