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Opinión

Jesús Seguías

1. De las 5 mega crisis que conmueven al país, la económica es la más grave, pues esta influye determinantemente en la crisis de los servicios públicos, en la crisis social y en la crisis emocional de los venezolanos. Y, obviamente, el origen de todas ellas es la crisis política. Nadie lo discute. Y la oposición está de acuerdo.

2. Pero hoy la misión de los políticos venezolanos es similar a la de un cardiólogo. Cuando alguien sufre un infarto, la misión de los médicos es evitar que el paciente muera, se dedican a salvarlo para luego luchar por su pronta recuperación. Jamás se les ocurriría desatender al paciente, para darle prioridad a confrontarlo y reclamarle los desórdenes alimenticios que provocaron el infarto. Sería una locura.

3. La crisis económica se ha convertido en la tarea más urgente para los políticos de oficio en Venezuela. Eso es lo que exige la mayoría absoluta de los venezolanos. De hecho, el 80% de quienes han abandonado al país lo han hecho por razones económicas y buscando mejorar su calidad de vida. Apenas 6% se ha ido por razones políticas.

4. Creo que ya es hora de decir algunas cosas. Inexplicablemente, el respeto y estímulo al sector productivo privado por parte del gobierno jamás fueron exigencias relevantes en todas las mesas de negociaciones que han ocurrido entre el gobierno y la oposición.

5. Evitar la destrucción del aparato productivo de la nación no ha importado seriamente a los políticos, ni a los del gobierno ni a los de la oposición.

6. El foco de discusión entre ambos bloques ha sido siempre la disputa por el poder político. Y lo más insólito es que el mismo sector empresarial (especialmente sus gremios) tampoco le han exigido a los políticos un compromiso sólido al respecto.

7. Es momento de darle a la economía la prioridad que merece, pues de ello depende que Venezuela salga a flote de nuevo y que se detenga el sufrimiento extremo de los venezolanos.

8. Venezuela desde hace rato está fuera del marco tolerable que caracteriza a una sociedad funcional, por más problemas que ésta tenga. El país ya está al borde de convertirse en la sociedad distópica que nadie quiere.

9. El gobierno de Nicolás Maduro, por su parte, tiene la obligación de dar un viraje a sus políticas económicas. Y la oposición debe exigirlo. Y eso no es nada difícil. El desarrollo de la crisis facilita en este momento algunas medidas que hasta hace poco eran tabú en Venezuela.

10. Lo primero que hay que hacer es pasar directo a la economía capitalista, sin complejos de carácter político. Los chinos se lo han dicho de mil maneras a Maduro (en público y en privado, en voz alta y en susurros): “Sólo el capitalismo puede salvar al socialismo de una debacle. Actúen rápido”. Punto.

11. El chavismo, en términos generales, está totalmente ganado para este viraje. Todos saben que la “economía socialista” ha sido uno de los mayores fiascos en la historia de la humanidad. Y deben corregirlo.

12. También están claros que los inversionistas privados (los únicos que pueden recuperar la economía venezolana) exigen -como condición innegociable para traer sus capitales- absoluta paz social y política, un nuevo marco jurídico, y un gobierno que lo respete a cabalidad.

13. En este sentido, es necesario dar pasos relevantes y de alto impacto para facilitar las condiciones que pongan fin a la confrontación política extrema en el país. Es todo lo contrario a al juego duro que se viene aplicando.

14. Otro paso que ayudará a generar confianza es retornar a sus propietarios la mayoría de las empresas, bienes, tierras expropiadas en las últimas dos décadas. También hay que privatizar muchos servicios que el estado no está en capacidad de asumir. Es necesario eliminar el subsidio a la gasolina (nadie se opondría hoy día, con tal haya suministro) y terminar de convertir al dólar en una moneda de libre circulación sin obstáculos estatales.

15. Esas son algunas de las medidas que ameritan el consenso de todas las fuerzas políticas. Eso permitirá detener la crisis económica y comenzar la reconstrucción de la nación.

16. Es un pésimo error creer (y estimular) que mientras más sufran los venezolanos más nos aproximaremos a un cambio. Además de la crueldad que conlleva esa estrategia, denota incompetencia política. Celebrar el sufrimiento de la gente porque eso puede generarnos réditos políticos es una manera bastarda de hacer política.

17. En cambio, comenzar a resolver la crisis económica, independientemente del desenlace político, mejorará la calidad de vida de los venezolanos (eso sí es un éxito político para quien lo propicie), congelará el éxodo, y permitirá el retorno de millones de los que deambulan por el mundo.

18. Por tanto, si está descartada (por inviable) la ruta insurreccional y militar, no queda más alternativa que retomar la única ruta que ha brindado éxitos (aunque sean parciales) a la oposición: la ruta electoral.

19. Así las cosas, es obvio que a la oposición le conviene el retorno de millones de electores cautivos que se fueron a la diáspora, y cuya ausencia ha sido una de sus mayores debilidades en los últimos procesos electorales. Inclusive, pesa más que las trampas del CNE.

20. Dicho de otra manera, la crisis económica, lejos de traer beneficios políticos, es altamente dañina para la oposición.

21. Conclusión lógica: hay que salir del atolladero económico con urgencia. Y esa debe ser, junto a condiciones electorales transparentes, la mayor carta de negociación ante el gobierno. Pueden comenzar por la gasolina… ¿Se atreverán los políticos todos a dar ese viraje? Venezuela observa.

Mañana: análisis sobre el nuevo destino de la oposición venezolana.

*Jesús Seguías es presidente de Datincorp. Consultor político.

 4 min


Humberto García Larralde

Estamos presenciando el fallecimiento de la Venezuela moderna. Se encuentra en fase avanzada, con niveles de miseria, hambre, muerte y desolación que nos retrotrae al siglo XIX. No es producto de un cataclismo externo, imprevisible, sino de una conducta deliberada, en contra de los intereses de la mayoría de los venezolanos, por parte de quienes manejan las palancas del Estado. Sus aciagos efectos han sido alertados reiteradamente y se les ha exhortado rectificar sus políticas. Pero no, los que están en el poder se atrincheran aún más en torno a la depredación de lo que todavía queda, sin importarles la ruina de los que, cínicamente, afirman defender. Son los verdugos de Venezuela, beneficiarios aventajados de un régimen de expoliación de la riqueza social, disfrazado de “revolución”.

En una entrega anterior reseñé, muy brevemente, el pilar central de este régimen de expoliación: una cúpula militar podrida que depreda los recursos de la nación, imponiéndose, con las armas, sobre el tejido social. En este escrito examinaré –también de manera muy sucinta—el complemento obligado a tal arreglo, el que le da cohesión y sirve de argamasa para evitar que implosione por el desbordamiento de las apetencias de poder y riqueza. Es el conformado por aquellos que ocupan posiciones de jefatura en el gobierno, los que, afanosamente, se autoproclaman “revolucionarios”: Maduro, los Rodríguez, El Aissami y su cohorte de depredadores. Para muchos, formados en la cultura de la Guerra Fría, se trata de comunistas o castrocomunistas, enemigos del mundo libre. Prefiero un término que no le atribuya tan trascendentes propósitos –así sean negativos—y designarlos, simplemente, como agentes cubanos.

La retórica comunistoide del chavismo corresponde con tales propósitos. Posiblemente algunos todavía se la crean. Pero no es un proyecto ideológico lo que los anima. Es la imposición de una arquitectura de dominación, perfeccionada a través de los años por la gerontocracia cubana, sin la cual el régimen de expoliación puede venirse abajo. Es decir, la permanencia de Maduro al frente del gobierno (como usurpador) y de sus ministros civiles, gobernadores y demás autoridades, amparados por las armas de militares corruptos --cómplices de la expoliación del país--, se la debemos a la “desinteresada” ayuda de los dirigentes cubanos, los primeros chicharrones en el despojo nacional. Esta denominación incluye a personeros como Diosdado Cabello y Pedro Carreño, carentes de todo pedigrí “revolucionario”. Hasta el pelmazo de Arreaza, cuya única credencial conocida es el de exyerno de Chávez, cabe en esta designación. Como gustan afirmar los marxistas, “objetivamente” actúan como agentes cubanos.

Si no comparten un proyecto revolucionario de sociedad, ¿qué explica su participación concertada en la destrucción de la nación? Claramente, como en el caso de la cúpula militar corrupta, es su interés como usufructuarios privilegiados del régimen de expoliación instalado. A cada uno de los jerarcas se les asocia con fortunas mal habidas: Maduro, con los negocios a través de los “Claps” y otros encargados a Alec Saab, amén del amparo a sus “narco-sobrinos”; a El Aissami, se le vincula con prolijas cuentas en el extranjero; al estilo de vida del camarada “Louis Vuitton” Carreño se le ven las costuras; y de Diosdado, ¡ni se diga! Y es que la demolición de la institucionalidad del Estado de Derecho, que antes resguardaba a la nación contra el pillaje, ha sido el verdadero propósito de esta “revolución”. Pero la incorporación de militares corruptos para asegurar su viabilidad es de factura cubana. Se inspira en el Grupo de Administración de Empresa, S.A. (GAESA), bajo conducción del yerno de Raúl Castro, que ha encumbrado a una casta militar sobre la economía antillana. Son los verdaderos propietarios de esa particular Revolución, devenida en tiranía.

La distinción venezolana está en que ese andamiaje se integra a partir de una FF.AA. descompuesta. No obstante, el régimen de expoliación instaurado apela a los mismos mitos que les han servido a sus tutores cubanos. Venezuela estaría, también, en la vanguardia de la lucha antiimperialista por la “liberación de los pueblos”, lo cual obliga a centralizar el poder en manos “revolucionarias” y a desmontar todo obstáculo –el imperio de la ley y de los derechos humanos—que se interfieran con tan “nobles” propósitos. Las fortunas acumuladas son la justa remuneración a su sacrificio como conductores del proceso. Con tal burbuja ideológica, se encubren los desmanes cometidos; lava conciencias. El imperio, buscando, como siempre, cogerse a Venezuela, persigue y acosa a estos patriotas “revolucionarios”.

El problema para la “dirección civil” --para llamarlo de una manera-- del régimen de expoliación, es que este relato tiene cada vez menos credibilidad. El estricto control del castrismo sobre la vida de los cubanos durante seis décadas hizo que allá tuviesen que calarse ese discurso a juro. Ello no es así para Maduro y sus socios. Su permanencia en el poder exige ceder crecientes tajadas del despojo nacional a “aliados” que puedan socorrerlo. Así, el saqueo mineral de Guayana es inconcebible sin la presencia del ELN colombiano y de otras bandas criminales, amén de la venta de oro, a escondidas, a Turquía o Irán; lo que queda del negocio petrolero obliga a entregar parcelas cruciales a Irán y a Rusia, “amigos desinteresados” de Venezuela; el tinglado de complicidades armado por Saab para darle oxígeno a Maduro todavía se desconoce, pero pronto se sabrá. En las ciudades, la impronta del hampa y de los colectivos en la extorsión y robo de los venezolanos --cuando no de los cuerpos represivos como la FAES--, desdibujan todo sentido de gobierno. Y, en todas estas instancias, participan militares corruptos, socios obligados mientras pueden hacer uso de su dominio de las armas.

Maduro y su combo son los pararrayos de esta orquestación, su cabeza visible. Su tabla de salvación ha sido apegarse al recetario cubano, con la esperanza de bañarse en el justificativo revolucionario –David contra Goliat-- que ha amparado la gerontocracia antillana. En realidad, Maduro, los Rodríguez y quienes aprendieron el discurso, representan los despojos de una ilusión que, en boca de un demagogo irresponsable y narcisista, engatusó al pueblo con promesas de redención. Pero se agotó. Han cambiado sus referentes. No se expresan, ahora, en un “socialismo de siglo XXI” incontaminado, porque nadie sabía en qué consistía, sino en el timón del Titanic, tripulado por organizaciones mafiosas que no tienen prurito alguno en revelar su verdadera naturaleza.

De ahí que Maduro ni siquiera intenta ya una semblanza democrática. Convoca unos comicios –que no elecciones, porque no hay oportunidad real de elegir— burdamente amañados, para asegurarse una Asamblea Nacional a su medida. Pone en tres y dos a las fuerzas democráticas, agotadas por no haber logrado el desplazamiento del usurpador y por las peleas internas, con la clara intención de aplastarlas. Participar o no en esta farsa parece plantear una disyuntiva perder-perder: está diseñada para impedir la expresión auténtica de la voluntad popular y a provocar su rechazo; así, asegura una mayoría para la nueva Asamblea Nacional, por forfait. Como se viene insistiendo, la mera abstención no es respuesta.

La comunidad democrática internacional ha desconocido la legitimidad de estos comicios. Como quiera que por imperativo constitucional deben realizarse, es menester apoyarse en este desconocimiento para exigir condiciones aceptables. Entre otras cosas, debe postergarse su realización por la expansión de la pandemia: realizar concentraciones públicas y convocar la gente a votar estimula su contagio. Con condiciones apropiadas, debe reabrirse el proceso de postulación de candidatos. Tales elementos deben ser centrales a la consulta que piensan realizar las fuerzas democráticas agrupadas en torno a Guaidó. El fascismo no convoca a una contienda democrática, sino a una trampa que les permitirá descabezar al liderazgo democrático para seguir depredando al moribundo país. La idea de postergar el mandato de la Asamblea actual como respuesta, en última instancia, nos despoja del fundamental argumento de la legitimidad del mandato, conforme a la constitución. Es ahí donde debe intentarse que se plantee la lucha; en la legitimidad de una elección para que la Asamblea electa exprese, de verdad, la voluntad popular, democrática. El pueblo tiene que conquistar el instrumento, por excelencia, para salir de este horror. Que no quepa dudas: mientras continúe Maduro en el poder, la situación empeorará.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela.

humgarl@gmail.com

 6 min


Antonio Di Giampaolo

BIOTERRORISMO Y DIÁSPORA (113)

Los flujos migratorios más activos corresponden a los desplazamientos en el mar mediterráneo y a la diáspora venezolana. Aunque hay otros movimientos de menor intensidad sin duda uno de los que la pandemia no ha logrado contener es el relativo a Venezuela. En torno a los ciudadanos que han vuelto al país, en especial en el marco de la pandemia, inicialmente el gobierno argumentó que la vuelta a la patria se explicaba como el retorno de connacionales que huían de la xenofobia y la discriminación y que volvían al país en búsqueda de cobijo y atención.

Ya a finales del año pasado el Banco Mundial calificaba el éxodo venezolano como “ el desplazamiento de personas vulnerables más numeroso y más rápido del mundo después de la crisis siria y sin precedentes en la historia de la región”. La plataforma de coordinación interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela integrada a instancias de la ONU por ACNUR y la OIM además de la Cruz Roja Internacional y un conjunto de ONG y agencias y dependencias gubernamentales de países de la región documenta que más de cinco millones ciento ochenta mil venezolanos están radicados en diversos países del mundo aunque aproximadamente la mitad se encuentra concentrada en Latinoamérica y en particular en Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Chile y Argentina.

El desarrollo de la pandemia y el efecto de la Covid-19 sobre las economías de la región ha provocado el regreso de unas cien mil personas a través de los pasos fronterizos del Zulia, Táchira y Apure con Colombia y en menor grado con Brasil a través de Santa Elena de Uairén. Solo a través del Puente Simón Bolívar entre Cúcuta y San Antonio se habilita el transito interdiario de 300 personas que son retenidas en refugio o albergues sanitarios para el cumplimiento de la cuarentena. También han sido autorizados varios vuelos humanitarios, pero siguen pendientes grupos de ciudadanos en Estados Unidos, Panamá y España, entre otros países.

Las estadísticas oficiales registran más de cincuenta mil personas contagiadas y medio millar de fallecidas, aunque las cifras podrían ser superiores debido a las limitaciones en cuanto a la cantidad, centralización y rezago en los diagnósticos de las pruebas de PCR. En el país la discordia surgió también a propósito de la diáspora. Inicialmente el reporte de la Covid-19 asociaba el incremento diario de casos a la llegada de personas a través de la frontera. Ciertamente hay un número indeterminado de venezolanos que han regresado al país atravesando senderos y trochas en el área fronteriza con la finalidad de evadir los controles migratorios y epidemiológicos, muchos de ellos alentados por la victimización de la que han sido objeto los migrantes señalados como una suerte de “bioterroristas”. Hay quienes desgraciadamente terminan padeciendo no solo la enfermedad sino la estigmatización. Con el correr del tiempo los contagios comunitarios son la causa de la expansión de la pandemia. En todo caso el saldo del flujo migratorio sigue siendo deficitario para Venezuela.

¡Amanecerá y veremos!

@ADIGIAMPAOLO

 2 min


Eddie A. Ramírez S.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó en el 2007 que se celebre cada 15 de septiembre el Día Internacional de la Democracia. Esa decisión derivó de la Declaración Universal de la Democracia aprobada en El Cairo por la Unión Interparlamentaria en 1997.

Como es sabido, realizar elecciones libres es un requisito necesario, pero no suficiente, para que haya democracia. Esta exige que haya justicia, libertad, igualdad, tolerancia y respeto a las minorías. Como decía Tocqueville, la democracia requiere que los individuos se conviertan en ciudadanos que participen en asuntos de la colectividad, con derechos, pero también con deberes. Churchill afirmaba que la democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás. Cabe preguntarnos si los venezolanos somos demócratas o si solo hablamos de democracia cuando logramos imponer nuestros puntos de vista.

Ante la convocatoria a votar el 6D cabe recordar que el Artículo 21 de la Declaración Universal de Derechos Humanos aprobada en 1948 establece que “1- Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos. 2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las funciones públicas de su país. 3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igualdad de condiciones y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto”. ¿Se cumplen estas condiciones?

Por su parte el Consejo Interparlamentario de la Unión Interparlamentaria (UIP) aprobó en 1994 la Declaración sobre los criterios para elecciones libres y justas, ratificada por todos los miembros en 1997, las cuales se mencionan en los siguientes puntos, cada uno de los cuales está detallado: 1- Elecciones libres y justas. 2- Derechos relativos al voto y a la elección. 3- Derechos y responsabilidades relativos a la campaña y 4- Derechos y responsabilidades de los Estados.

Ante la farsa electoral convocada, por ahora, para el 6D, caben varias opciones: 1- Rebelión cívica para impedirla. 2- Acudir a votar conscientes de que nos asaltarán y 3- Negarnos a avalar la farsa.

Un buen ejemplo de la primera opción fue la rebelión cívica realizada por el pacífico pueblo costarricense en 1889, cuando con palos y machetes impidieron el 7 de noviembre el fraude gubernamental contra José J. Rodríguez. Los democráticos ticos celebran esa fecha como el Día de la Democracia. Desde luego la rebelión tuvo éxito porque quienes estaban en el gobierno no eran una pandilla de facinerosos y cedieron ante la exigencia del pueblo.

Acudir a votar nos convertiría en cómplices necesarios del asalto, sea por ingenuidad del votante común o por algún beneficio económico para los políticos que quieren avalar la farsa.

Negarnos a convalidar el asalto es la opción de los ciudadanos conscientes de sus deberes y derechos que no aceptan ser cómplices del despojo. No es una posición pasiva, sino cívica en respaldo a los principios y valores de la democracia. Tampoco es negarnos a votar per secula seculorum, sino seguir presionando para que se postergue la elección hasta que cumpla con las condiciones establecidas por el mundo democrático. Por otra parte, nuestra dirigencia debe evaluar cuidadosamente otras acciones como la del plebiscito vinculante en tiempos de Covid 19 y de otros obstáculos. El mismo se justifica pero, como dice el distinguido columnista Fernando Rodríguez, tengamos cuidado de no enredar más la situación, aunque si finalmente se decide realizarlo, lo apoyaremos.

Hoy, Día Internacional de la Democracia, reflexionemos sobre nuestros errores, pero no decaigamos en la lucha por nuestros derechos y tomemos una dosis fuerte de tolerancia entre los verdaderos opositores.

Como (había) en botica:

Felicitaciones a Acción Democrática por su aniversario.

En relación al Proyecto de Ley de Hidrocarburos nuestros diputados están conscientes de que para recuperar nuestra industria petrolera hay que atraer inversiones y que el sector privado debe jugar un importante papel. Sugerimos revisar la propuesta de conformación de la directiva de la Agencia Venezolana de Hidrocarburos para garantizar independencia y menor injerencia política en el negocio.

Excelente el libro Castrochavismo Internacional, con artículos de distinguidos especialistas, editado por María Teresa Romero y conclusiones de Fernando Gerbasi. También recomendamos el libro de nuestro compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol Emilio Venuti ¡Bienvenidos al futuro!, una visión, gerencia y acción para transformar a Venezuela.

Lamentamos el fallecimiento de Ricardo Borjas de Gente del Petróleo y Unapetrol, así como de Rafael Strauss, distinguido gerente de la Pdvsa meritocrática.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Jesús Castillo M.

La Cuenca del Lago de Valencia o Los Tacariguas es una unidad hidrográfica de carácter endorreico que posee una extensión 3.450 kilómetros cuadrados (0,3 % del territorio), es la segunda cuencas más importante del país, después del Lago de Maracaibo. Concentra el 13 % de la población de la región Central, es decir unos 4.750.000 habitantes según el último censo de población y vivienda, alberga el 30% de las industrias manufactureras, el 3 % de los suelos con vocación agrícola, con una alta biodiversidad.

Por otra parte, dentro de la cuenca existen tres Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE), el Parque San Esteban con 44.050 hectáreas, el Parque Henry Pittier con 107.800 hectáreas y el monumento natural Pico Codazzi con 11.850 hectáreas respectivamente; en este amplio territorio se encuentra el Lago de Valencia o los Tacariguas cuyo espejo de agua en la actualidad es de 460 kilómetros cuadrados. Así mismo este importante reservorio de agua es compartido por dos entidades federales: Aragua y Carabobo, teniendo influencia en once (11) municipios del primero y nueve (9) del segundo respectivamente por formar parte de sus planicies aluvionales.

Durante 1975 y 1980 fueron construidas muchas urbanizaciones en terrazas cuyas cotas oscilaban entre los 410 y 415 metros sobre el nivel del mar (msnm). Para esa época el nivel del lago era de 401 msnm; el cual fue en aumento progresivo, pasando por las cotas 408 en 1999, 410 en 2005 hasta alcanzar 412 en 2011, obligando a muchas familias desalojar sus viviendas a consecuencia de la inundación producto del incremento del nivel del lago.

El origen de este problema estuvo en la expansión urbano-industrial hacia las zonas no aptas para tales fines, contradiciendo los principios básicos del ordenamiento territorial, en particular en áreas como cuencas cerradas. Por otra parte el incremento en el uso urbano-industrial de las tierras planas de la cuenca está estrechamente ligado a lo antes señalado toda vez que el estado Venezolano desde 1980 hasta la fecha ha estimulado la ocupación desordenada del territorio de la cuenca, principalmente en sus áreas planas, incidiendo en el aumento descontrolado de sus efluentes urbanos e industriales que unido al aporte de sus 22 ríos que tributan sus caudales de agua al lago, mas el aporte de agua derivado desde la cuenca del Pao-Cachinche, localizada en el vecino estado Cojedes, cuya importación para el año 1983 era de 7 metros cúbicos/segundo y para el año 2011 está por encima de los 16, es decir en tan solo tres décadas los planificadores del desarrollo urbano-industrial de este ecosistema estimularon más del 100% el abastecimiento de agua para tales fines, sin considerar las consecuencias negativas que tal decisión traería para la gente que hoy vive un drama humano impresionante.

Las comunidades de la Punta, Mata Redonda ,El Aguacatal I y II del Municipio Girardot, así como Paraparal en el Municipio Francisco linares Alcatara esperan desde el año 2007 por el cumplimiento de una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia que ordena al estado Venezolano indemnizar a más de 4000 familias que aún viven en condiciones insalubres cohabitando con las aguas residuales que regresan por sus inodoros por el colapso de sistema cloacal a consecuencia del crecimiento del lago.

…Maritza Perdomo , habitante de la Urbanización La Punta comenta que ha perdido la cuenta de las innumerables diligencias que ha realizado para obtener una respuesta de la autoridad y en muchas ocasiones tanto a ella como a sus vecinos no les atienden,…No queremos ir a refugios esa no es la solución, desde el año 2008 permanecen familias en la Escuela Olinto Mora Márquez de Campo Alegre, quienes creyeron en la oferta de que si se iban a un refugio les darían una vivienda, terminó siendo eso un engaño, muchos hasta ya han fallecido esperando solución, aquí seguimos , nuestra salud cada día se deteriora padecemos de enfermedades de la piel, respiratorias, para completar ya el servicio de aseo tampoco funciona, el agua tenemos que cómprala porque dudamos de las que viene de las tuberías cuando viene…. Prosiguió diciendo… No es justo, estas casas representan el sueño de una familia, quienes compramos hace más de 25 años invertimos nuestro patrimonio, aquí crecieron nuestros hijos, fue un proyecto d familia. Quien pudiera pensar que nuestras casas y nuestras vida a esta edad ya no valen, llegamos a la tercera edad y nos toca continuar luchando a ver si al menos logramos vivir decentemente lo que nos queda de vida.

Por su parte Pedro García un pequeño comerciante del Barrio el Aguacatal II manifiesta su frustración por las condiciones en que viven,…. He tenido que mudarme al segundo piso de mi casa junto a mis dos hijos y esposa, si abandono la casa me la desvalijan y en la gobernación me dicen que me sacan de lista de los beneficiarios, no entiendo aquí han venido comisionados, representantes de todas las esferas del gobierno y todavía no tenemos respuestas. Queremos que nos den al menos una vivienda digna o nos paguen. El gobierno a través de PDVSA construyo un muro para detener el avance del agua del lago, eso fue peor ahora nuestra comunidad quedo como un tanque y dependemos de una bomba para achicar las aguas negras, muchas veces se paraliza porque no llega el combustible o se daña y las aguas negras alcanzan hasta 80 centímetros de altura.

El derecho humano al saneamiento significa que toda persona, sin ningún tipo de discriminación,

debe tener acceso físico y económico a servicios de saneamiento, en todas las esferas de la vida,

que sea seguro, higiénico, aceptable social y culturalmente, que proporcione privacidad y asegure la dignidad.

aguasinfronteras@gmail.com

Amnistía Internacional

https://www.amnistia.org/ve/blog/2020/09/16425/revista-desca

 4 min


Jesús Elorza G.

Frente a los anuncios de los camaradas Nicolas y Diosdado, de dar por terminado el periodo de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), muchos de los constituyentistas revolucionarios, decidieron solicitar una reunión para exponer sus consideraciones frente a los referidos anuncios.

-Como se les ocurre anunciar la disolución de la ANC si todavía "No hemos iniciado la discusión del nuevo Proyecto de Constitución" dijo uno de los diputados.

-Después de tres años, que vamos a decirle al pueblo sobre la Nueva Constitución Revolucionaria que teníamos que presentar, dijo otro.

- Uno de los diputados que cursaba Derecho en la Universidad Bolivariana, intervino para decir que "De acuerdo con el artículo 347 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela del año 1999, la figura de la ANC se define de la siguiente manera: «El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución» y solo nos hemos comportado como un órgano supraconstitucional que hace y deshace en base al concepto de que nosotros somos la constitución.

-Estoy de acuerdo con lo dicho por el camarada pichón de abogado. Desde que estamos en esta tarea revolucionaria constituyentista aprobamos la destitución de la fiscal Luisa Ortega Díaz de su cargo, tras acusarla de supuesta corrupción, y nombramos a Tarek William Saab como su sustituto. También se concretaron las designaciones de un nuevo Contralor General y un Defensor del Pueblo vía ANC. Le quitamos la inmunidad parlamentaria a mas de 25 parlamentarios de la oposición. Convocamos de manera supraconstitucional a diversos procesos electorales como la elección presidencial, la de gobernadores en 2017, alcaldes y concejales en 2018 ...pero hasta el momento no hemos aprobado "Ni una letra de la Nueva Constitución Socialista" vamos a quedar frente a la opinión publica como unos flojos que solo vinimos a gozar de las mieles del poder.

-No dejemos por fuera La Ley contra el Odio, dijo otro camarada, que nos ha permitido mantener a raya o en silencio a los dirigentes de la oposición o a cualquier persona que se le ocurra emitir una opinión en contra del gobierno, pero en materia constitucional que fue la tarea encomendada, cero carreras, cero hits y un tremendo error, no haber tenido ni siquiera un borrador.

-Pasamos por encima de la Asamblea Nacional y Derogamos la Ley de Ilícitos Cambiarios, que permitió el intercambio y circulación de divisas ante un esquema hiperinflacionario que pulverizó el valor de la moneda nacional. Pusimos en marcha la creación del Petro...pero es verdad, en materia constitucional no hicimos un carajo y debemos inventar algo para no quedar como unos incapaces, dijo medio arrecho otro de los diputados revolucionarios.

La solicitud formulada al presidente de la ANC, de una reunión urgente para tratar el tema fue firmada por 540 de los 545 diputados que conforman la plenaria de la asamblea. Frente a ello, no le quedó otra alternativa a Diosdado que convocar la solicitada reunión.

El día esperado llegó. Muy golpeado por el coronavirus y acompañado por el Gordo Escarra, el presidente de la ANC instaló la reunión, señalando que en base a los reclamos presentados, había tomado la decisión de presentar a la plenaria de los camaradas diputados, una propuesta para superar la situación y dar cumplimiento al mandato para el cual fuimos electos. Para ampliar la explicación, dejo en el uso de la palabra al Coordinador del Proyecto de la Nueva Constitución Socialista, el camarada Escarra.

-Gracias Presidente. Camaradas, se y entiendo que pasamos tres años sin atender la tarea que nos había sido encomendada. Pero, déjenme decirles, que en mi condición de estudiante permanente del Derecho Constitucional y mi identificación con la Revolución Socialista del Sigo XXI .... en ese momento fue interrumpido por un grito de uno de los diputados..

-Concreta Gordo, no te sigas adornando que todos te conocemos desde la "Marcha sin retorno".

Silencio, silencio, pidió el presidente a la plenaria. Continúe con su brillante exposición camarada Escarra.

-Bueno, la propuesta que les traigo nos va a permitir elaborar, presentar y aprobar el Proyecto de Nueva Constitución Revolucionaria y Socialista...

Se volvió loco, ¿lo que no hicimos en tres años, lo vamos a hacer en pocos días?

-Escuchen bien antes de juzgarme. Dada nuestra identificación con los hermanos revolucionarios de Cuba, vamos a adoptar su constitución como si fuera nuestra. En dos o tres sesiones de la ANC, podemos terminar nuestro trabajo. En la primera sesión nos dedicamos a leer, sin siquiera analizar, la Constitución de la Republica de Cuba y a cambiar donde diga Cuba por Venezuela.

En la segunda sesión, nos dedicamos a revisar todo aquello que tenga que ver con símbolos, himnos, instituciones, programas etc, para adaptarlos a nuestra realidad.

En la tercera y última sesión, ponemos especial atención a los artículos que tengan que ver con el Partido Único que en el caso cubano es el Partido Comunista, pero que en nuestra adoptada constitución será el Glorioso Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Un silencio absoluto lleno el salón de la plenaria de camaradas diputados constituyentistas...pero luego de unos minutos, una explosión de alegría inundó el ambiente. Abrazos, besos y gritos se veían y escuchaban por todos lados en inequívoca señal de aprobación de la propuesta Escarrá.

Al momento de someter la propuesta a votación, una consigna se dejo escuchar "Patria o Muerte...Plagiaremos" como muestra irrefutable de aprobación unánime.

El presidente de la ANC, se abrazó con el Gordo Escarrá y muy agradecido le dijo al oído ¿Como puedo pagarte este favor?, recibiendo un rápida respuesta "Con mi peso en oro".

 4 min


Luis Ugalde

La humanidad es el Partido. Los otros están fuera, son insignificantes”

“Lo que el Partido sostiene que es verdad, es efectivamente verdad”

(George Orwell 1984)

Antes de mencionar las derrotas quiero compartir una gran alegría con el centenar de secuestrados por el régimen que han sido liberados. Se han incorporado a la vida semi-libre sin olvidarse de sus compañeros de cárcel y persecución, sin ocultar sus torturas y maltratos. No olvidemos que el régimen retiene 300 presos políticos y a todos los militares. ¿Por qué soltó a unos y a la mayoría no? La respuesta nos la da Orwell: el criminal es inocente y el inocente criminal si así lo decide el dictador a su conveniencia; no liberta porque le pida un opositor o el canciller turco. Se libera o apresa sin necesidad de pruebas, ni de tribunales.

Cuatro derrotas sin ganadores: El 6D serán derrotados los que ponen su esperanza en la abstención-denuncia, y también los que esperan triunfar con el voto de la mayoría que quiere salir de este infierno. A esa división juega el régimen desde el principio. Pero mayor será la derrota del régimen que totalitariamente impuso el CNE, secuestró y suplantó a los partidos opositores y persiguió a sus posibles candidatos. De aquí a diciembre se agravará el dramático y desesperante aumento del hambre y penurias de todos los súbditos o sometidos y el régimen “ganador” se encontrará sin respuestas ni recursos. En enero el régimen se encontrará con que la AN que quiere conquistar ya estaba vacía, pues con el TSJ y la ilegítima Asamblea Constituyente anularon desde el comienzo todas sus decisiones. Quedará en evidencia que el desastre nacional está encerrado en ese puño cubano que aferra los impotentes poderes Judicial, Legislativo, Electoral, Ejecutivo y Militar. Todos juntos no son capaces de devolver a Venezuela la comida, el bolívar, el petróleo, la gasolina, la educación, la salud, empresas y trabajo, ni la libertad y la dignidad y la democracia… que secuestraron. En enero todo estará peor, luego del “triunfo” del 6D.

El cuarto gran derrotado (además de los "votacionistas", de los abstencionistas opositores y de los perpetuadores del régimen) será el pueblo sufriente de Venezuela, que en enero tendrá menos vida, comida, libertad y esperanza que ahora. No habrá triunfadores.

Sin turismo acompañante. En cuanto a los observadores internacionales, medio invitados a última hora y sin tiempo, no es necesario que vengan, ni se molesten la ONU, OEA y la UE. Estos no son los mejores tiempos para hacer turismo de “acompañamiento” en Venezuela y ya saben lo que ocurrirá el 6D: Desde ahora tienen la certificación pública de que el régimen ilegalizó, persiguió y compró diputados, secuestró partidos y los regaló a sus amigos, puso en el CNE a sus servidores…. No hace falta enviar testigos para enterarse de que las parlamentarias transcurrirán en condiciones electorales que ninguno de sus países (salvo Turquía) las aceptaría como democráticas.

Sin complicidad con el régimen inmoral. El 6D algunos obispos votarán y otros más se abstendrán; lo mismo haremos los demás venezolanos, cada uno de acuerdo a su conciencia. Pero no hay duda de que la Conferencia Episcopal Venezolana en pleno, de manera sostenida y coherente ha denunciado al régimen como inmoral y anticonstitucional, y ha exigido la necesidad de cambio con elecciones presidenciales y parlamentarias, libres y justas. Solo algunos desequilibrados afirman lo contrario.

Divergencias razonables y agresiones destructivas. El régimen para acabar con la legitimidad de sus opositores en la AN y con el reconocimiento -dentro y fuera del país- de su Presidente Guaidó ha usado todo su poder dictatorial en la organización de estas parlamentarias a su medida, con apoyos de pequeños y variopintos opositores a su medida. Le urge el reconocimiento internacional.

Ahora celebra que liderazgos opositores no vendidos, pero con críticas, estrategias distintas y legítimas aspiraciones políticas, proclaman en son de guerra rupturas públicas contra el “Pacto Unitario”, con visible deseo del fracaso de los partidos y movimientos con Guaidó. Lamentablemente aun las críticas más razonables han surgido (y se han desatado) cargadas de insultos, descalificaciones y agresiones.

Aplazamiento, Elecciones Presidenciales y Apoyo Internacional. Maduro está impaciente por salir de Guaidó. Llueve o truene. En contraste, Venezuela necesita cambio profundo con decidido apoyo internacional. Aunque relampaguee. El entendimiento con Europa (y con el conjunto de las democracias) no pasa por Turquía; es más directo y hace un mes el régimen lo despreció.

Ya no hay tiempo antes de diciembre para establecer las condiciones y garantías imprescindibles en una elección democrática, y la pandemia todavía en auge es un obstáculo grave para la movilización electoral. Lo sensato y constructivo son elecciones presidenciales y parlamentarias en 2021.

Necesitamos que las sanciones internacionales que afectan al país entero (no los castigos a los delincuentes del poder) cesen y cambien por un apoyo decidido a la reconstrucción, que solo será posible con amplia unidad y negociación política nacional. Sin ese apoyo internacional y unidad continuará creciendo la miseria y avanzando la muerte.

El Nacional

https://www.elnacional.com/opinion/derrotas-sin-ganadores/

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