Pasar al contenido principal

Opinión

Mariza Bafile

La pandemia y la horrible muerte de George Floyd han sido los desencadenantes que han obligado a los norteamericanos a mirarse en el espejo de sus fallas y debilidades. La indiferencia soporífera, alimentada por un crecimiento económico estable y una tasa baja de desempleo, fue sustituida por una gran desazón frente a una realidad que apareció en toda su crudeza. Se volvieron evidentes las profundas desigualdades sociales, los problemas que conllevan sistemas sanitarios y educativos elitistas, la precariedad habitacional y las plagas del racismo y de la xenofobia.

El Covid-19 y la agonía de George Floyd, otro afroamericano fríamente asesinado por un policía blanco, desgarraron el velo tras el cual se esfumaban dolor, sufrimiento, inequidad.

Una infinidad de ciudadanos, de diferentes tendencias políticas, en su mayoría jóvenes, pero no solo está olfateando el peligro de seguir andando por el camino de la apatía y rumbo a un futuro que podría ser aun peor que este presente.

Las elecciones, cada vez más próximas, son un aliciente para aquellas personas que ya no confían en la actitud errática e imprevisible del actual Presidente y piden un cambio que mejore la calidad de vida de todos, garantizando iguales oportunidades de salud, educación y justicia.

Joe Biden, candidato demócrata, esperó hasta el último momento para decidir con quien compartir la Presidencia. Se sabía que iba a ser una mujer y no porque era considerado “políticamente correcto” sino porque, durante las primarias, las mujeres candidatas han mostrado una gran capacidad de análisis, debate y claridad. Ellas son solamente la punta del iceberg de otras muchas quienes ocupan lugares de gran responsabilidad dentro de la administración pública.

El abanico de nombres que tenía en su escritorio Joe Biden iba de la exconsejera de Seguridad Nacional Susan Rice, a la senadora Elizabeth Warren, a la congresista Karen Bass o a la alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottoms. Todas ellas tienen un curriculum que hubiera garantizado una buena gestión en calidad de vicepresidenta.

Sin embargo, Biden también sabía que esta vicepresidencia iba a ser particularmente importante no solamente para ayudarlo a ganar las elecciones. En consideración de su edad, 77 años, no sabe si, entro de 4 años tendría la fuerza de presentarse para una reelección. De no hacerlo dejaría el camino abierto a su vicepresidente quien debería tener suficiente carisma y curriculum no solamente para acompañarlo durante este primer mandato sino para competir y ganar las elecciones de 2024.

Finalmente, el candidato demócrata escogió a Kamala Harris, desafiando con ella tres tabúes: ser mujer, ser afro-caribeña-asiática, ser hija de inmigrantes.

Kamala Harris, senadora por California, está acostumbrada a romper techos de cristal. Tras ser Fiscal del distrito de San Francisco fue la primera mujer afro-caribeña-asiática y naturalmente estadounidense ya que nació en Oakland, en llegar a ocupar el puesto de Fiscal General de California.

Es hija de inmigrantes. Su madre, médico, era originaria de India y su padre, quien es catedrático, de Jamaica. Una familia que enseñó a las hijas que no hay metas imposibles, pero que por su condición y sexo iban a tener que luchar con más firmeza y convicción. También les enseñó a llevar con orgullo el color de su piel y a respetar y conocer tradiciones y culturas de sus ancestros.

Kamala Harris con su experiencia garantiza asimismo el respeto de la justicia. Antes de ser senadora fue Ministro de Justicia de California, cargo que administró con gran firmeza. Una de las cualidades que posiblemente apreció Biden en ella, es su moderación. Él sabe que el país necesita reconstruir un tejido social que en los últimos cuatro años se ha deshilachado notablemente. Desea contar con el apoyo de alguien dispuesto a luchar, pero no a dividir.

La candidatura de Kamala Harris es un logro importante para las mujeres, pero, sobre todo es el rescate de los tantos inmigrantes humillados y maltratados, y de los afroamericanos quienes han sido víctimas de innumerables injusticias y en algunos casos han perdido la vida, como George Floyd, por un estúpido sentido de superioridad de algunos blancos.

@MBAFILE

Agosto 17, 2020

ViceVersa

https://www.viceversa-mag.com/el-despertar-de-estados-unidos/?goal=0_fd0...

 3 min


BioEconomía

La nueva Comisión Europea, que tomó el mando el 1 de diciembre de 2019, bajo la presidencia de la demócrata cristiana alemana Ursula von der Leyen, pretende cambiar totalmente la economía europea, de una manera que supondrá grandes cambios para la agricultura, con un mayor enfoque sobre el desempeño ambiental, la reducción del uso de insumos químicos y un importante aumento de la superficie de producción orgánica.

Al mismo tiempo, los ministros de agricultura de la EU-27 están discutiendo propuestas para una nueva reforma de la Política Agrícola Común (PAC) en base a una propuesta de la Comisión que construye una nueva estructura alrededor de programas nacionales con un enfoque mucho más profundo en la acción ambiental y climática.

Para agregar incertidumbre a una época de enormes cambios para los productores y procesadores de granos y semillas oleaginosas de Europa, la UE está renegociando su presupuesto. En cualquier caso, era necesario un nuevo marco financiero plurianual (MFP), ya que el anterior ha expirado. Existe la complicación adicional de remodelar el gasto de la UE para tener en cuenta que el Reino Unido abandonó el bloque el 31 de enero, sin certeza todavía sobre una relación futura.

A esto se suma el efecto de COVID-19, que ha limitado la mayor parte de la economía europea durante el segundo trimestre de 2020. La Comisión y los gobiernos de los Estados miembros actuaron rápidamente para asegurar el suministro de alimentos y superar los cuellos de botella que hubo al inicio de las restricciones, pero el patrón de consumo ha cambiado drásticamente. El cierre de hoteles, restaurantes y catering, por ejemplo, ha significado una fuerte caída en la demanda de cortes de carne y ha perturbado el mercado del vino. La Comisión de von der Leyen ha presentado grandes planes para estimular la economía, tras la crisis.

Pacto Verde Europeo (Green Deal)

Al presentar el Acuerdo Verde Europeo el 11 de diciembre de 2019, von der Leyen llamó al plan «nuestra nueva estrategia de crecimiento, para un crecimiento que devuelve más de lo que quita».

“Muestra cómo transformar nuestra forma de vivir y trabajar, de producir y consumir para que vivamos más saludables y hagamos que nuestros negocios sean innovadores”, dijo. «Ayudaremos a nuestra economía a ser un líder mundial moviéndonos primero y moviéndonos rápido». Von der Leyen también expresó la opinión de que «al mostrar al resto del mundo cómo ser sostenible y competitivo, podemos convencer a otros países de que se muevan con nosotros».

El trabajo en el Green Deal está dirigido por el vicepresidente ejecutivo Frans Timmermans.

“Nuestro plan establece cómo reducir las emisiones, restaurar la salud de nuestro entorno natural, proteger nuestra vida silvestre, crear nuevas oportunidades económicas y mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos”, dijo. “Nuestra responsabilidad es asegurarnos de que esta transición sea justa y de que nadie se quede atrás mientras cumplimos el Acuerdo Verde Europeo”.

Un aspecto central del Acuerdo es el objetivo de convertir la UE en carbono neutral para 2050, con el objetivo de reducir a la mitad las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030. Si el resto del mundo no comparte la ambición de la UE sobre las emisiones, la Comisión propondrá un mecanismo de ajuste de las fronteras de carbono, para garantizar que el precio de las importaciones refleje su contenido de carbono. La medida estará diseñada para cumplir con las reglas de la OMC.

La Comisión destaca el papel clave que desempeña la agricultura. Sus propuestas para la Política Agrícola Común para 2021-2027 piden que el 40% del presupuesto de la PAC contribuya a la acción climática.

La propuesta de la nueva PAC se basa en tener planes estratégicos nacionales, para adecuar la política a las condiciones locales. Es probable que la introducción real de la nueva política se retrase hasta principios de 2022, y la Comisión ha dicho que trabajará con los Estados miembros para asegurarse de que sus planes reflejen la ambición del Pacto Verde y la Estrategia de la granja a la mesa (Farm to Fork). La idea es introducir medidas como eco-esquemas, recompensando a los agricultores por mejorar el desempeño ambiental y climático, así como reducir el uso de pesticidas químicos, fertilizantes y antibióticos.

Estrategia de la granja a la mesa (Farm to Fork)

La estrategia de la granja a la mesa, presentada el 20 de mayo, incluye un compromiso para que la Comisión actúe para reducir el uso general de plaguicidas químicos en un 50% y limitar el uso de los plaguicidas más peligrosos también a la mitad para 2030. Para alcanzar el objetivo, la Comisión promoverá cambios en las prácticas agrícolas, incluido el uso de métodos de control alternativos, como la rotación de cultivos y los métodos mecánico de control de malezas. También facilitará la comercialización de insumos de origen biológico.

Además, planea reducir las pérdidas de nutrientes del suelo en un 50% sin ningún deterioro en la fertilidad del suelo, algo que dice reducirá el uso de fertilizantes en al menos un 20% para 2030.

Otra preocupación es la resistencia antimicrobiana (RAM). La Comisión tendrá como objetivo reducir en un 50% las ventas totales de antimicrobianos para los animales de granja y la acuicultura en la UE para 2030.

Se elaborará un plan de acción sobre agricultura ecológica para aumentar la proporción de tierras agrícolas de la UE en 25% para 2030.

El plan también significa reperfilar el procesamiento y la venta minorista de alimentos.

«Los procesadores de alimentos, los operadores de servicios de alimentos y los minoristas dan forma al mercado e influyen en las elecciones dietéticas de los consumidores a través de los tipos y la composición nutricional de los alimentos que producen, la elección de proveedores, los métodos de producción y el envasado, el transporte, la comercialización y las prácticas de merketing, comunicó la Comisión en la estrategia y dijo. “Como el mayor importador y exportador mundial de alimentos, la industria de alimentos y bebidas de la UE también afecta la huella ambiental y social del comercio mundial”.

La Comisión afirma que su visión es ventajosa para la industria.

“Fortalecer la sostenibilidad de nuestros sistemas alimentarios puede ayudar a construir aún más la reputación de empresas y productos, crear valor para los accionistas, mejorar las condiciones laborales, atraer empleados e inversores y conferir ventajas competitivas, mejoras de productividad y reducción de costos para las empresas”, dijo la Comisión.

Planea un código de prácticas para los negocios y el marketing y quiere que las empresas se comprometan a actuar en materia de salud y sostenibilidad, reformulando los productos, haciéndose más eficientes energéticamente y adaptando las campañas de marketing. También quieren que la industria se asegure de que «las campañas de precios de los alimentos no socaven la percepción de los ciudadanos sobre el valor de los alimentos», dando como ejemplo que «deben evitarse las campañas de marketing que publiciten carne a precios muy bajos».

Otro llamamiento es para la reducción de envases, y la Comisión tiene previsto revisar la legislación sobre envases, apoyar soluciones sostenibles, así como reducir el uso de productos químicos peligrosos en los mismos.

La Comisión promete a los agricultores que mejorará sus vidas. En una hoja informativa dada a conocer el mismo día que se hizo pública la Estrategia Farm to Fork, se mostraba la perspectiva de mayores retornos para los agricultores y productores de alimentos, a partir de la producción vinculada a la demanda superior de los consumidores. «Los cambios mejorarán la posición de los agricultores en la cadena alimentaria, crearán un vínculo más estrecho entre ellos y los consumidores y reducirán los costos», estaba escrito en el documento.

El lobby agrícola se debilitó

Una característica del proceso del Pacto Verde es que, hasta cierto punto, parece haber dejado de lado al poderoso lobby agrícola en la formulación de políticas. La presidente von der Leyen y el vicepresidente Frans Timmermans han sido las voces públicas del Green Deal, con el resto de los ejecutivos de la UE. La participación del comisario de Agricultura, Janusz Wojciechowski, en el lanzamiento de la estrategia de la granja a la mesa fue limitada, con la chipriota Stella Kyriadides, responsable de salud, y el comisionado de Medio Ambiente Virginijus Sinkevičius, de Lituania, liderando su lanzamiento. Kyriakides llamó se refirió a la iniciativa como «la primera vez en la historia de la política alimentaria de la UE que proponemos una agenda integral para todas las etapas de la producción de alimentos», y explicó que se ve «particularmente desde el punto de vista del consumidor y el productor … poniendo a ellos en el centro de nuestro enfoque».

“La pandemia ha puesto de relieve la importancia de un sistema alimentario resiliente y la seguridad alimentaria, dados los fuertes vínculos entre nuestra salud, los ecosistemas y las cadenas de suministro”, dijo. «Este es solo el último recordatorio de muchos: las sequías anuales, las inundaciones, los incendios forestales y las nuevas plagas son señales de alarma de que nuestro sistema alimentario debe volverse más sostenible y resistente».

Sin embargo, Kyriakides hizo hincapié en el apoyo a la agricultura.

“La Política Agrícola Común y la Política Pesquera Común apoyarán a nuestros productores primarios a través de nuevas corrientes de financiación y esquemas ecológicos para implementar prácticas sostenibles”, prometió. “Porque sin agricultores prósperos, no garantizaremos la seguridad alimentaria. Sin un planeta sano, los agricultores no tendrán dónde cultivar ”.

Sinkevičius insistió en que “realmente hemos trabajado para que todo el mundo participe: agricultores, pescadores, mujeres, empresas y consumidores. Solo si todos actuamos juntos, podremos detener la dramática pérdida de biodiversidad que nos afecta a todos”.

En ausencia de Wojciechowski, el único otro miembro de la Comisión en el lanzamiento de las dos estrategias fue Frans Timmermans. Destacó que las estrategias de biodiversidad y de la granja a la mesa son un elemento central del plan de recuperación de la UE.

“Son cruciales para nuestra salud, para nuestro bienestar y son cruciales para crear oportunidades comerciales e inversiones inmediatas para que podamos restaurar la economía de la UE lo más rápido posible”, dijo.

El holandés también insistió en que «no se trataba de decirle a la gente qué hacer». “Se trata de decirle a la gente cómo pueden tomar sus decisiones mejor informados, por lo que les damos lo que se merecen: alimentos más sostenibles y mejor información para reforzar su derecho a elegir”, dijo. «Los ciudadanos mejor informados son ciudadanos más fuertes, lo que crea una sociedad más fuerte».

19 de agosto 2020

BioEconomía

https://www.bioeconomia.info/2020/08/19/los-grandes-cambios-que-se-vienen-en-la-agricultura-europea/?utm_source=mailpoet&utm_medium=email&utm_campaign=newsletter-bioeconomia-com-ar_330

 8 min


Eddie A. Ramírez S.

El 6 de diciembre habrá una farsa electoral. A la misma acudirán los partidos de bolsillo que integran la nanomesa y otros disfrazados de oposición, así como el PSUV y sus satélites. Votarán los pocos partidarios del régimen, los traficantes de la política y algunos despistados de buena fe. Los verdaderos partidos de oposición y los ciudadanos conscientes no avalaremos la pantomima. Salvo algún imponderable deseable, el 6D el régimen designará los diputados que le convenga. ¿Qué haremoslos demócratas antes y después de ese evento para continuar en el camino del cese de la usurpación?

Ante un régimen totalitario no es fácil identificar estrategias para lograr su salida. Incluso esta es una tarea complicada ante dict aduras tradicionales. Pérez Jiménez huyó cuando el teniente coronel Martín Parada voló sobre Caracas el 1 de enero de 1958, lo cual desencadenó el aumento del descontento entre civiles y militare. El final feliz fue gracias a los verde oliva. Algunos dirán que Pinochet salió porque la oposición diseñó una buena estrategia, pero, aceptando que esa oposición tuvo una madurez que no tiene la nuestra, el dictador salió de La Moneda porque aceptó contarse limpiamente y porque los militares chilenos lo obligaron a aceptar los resultados en su contra.

Tengamos claro que el objetivo tiene que ser una elección transparente para elegir un nuevo presidente, como deseamos mayoritariamente los venezolanos. Cabe recordar que el 10 de julio la 114 Asamblea de la Conferencia Episcopal abogó por una elección para establecer un nuevo gobierno de cambio e inclusión nacional. Este documento es más claro que el recientemente emitido por la Presidencia de la Conferencia Episcopal. Acudir a votar en la farsa de las parlamentarias no resuelve nuestros problemas y, además, su resultado no será reconocido por los principales países democráticos, quienes han planteado la necesidad de un gobierno de transición. Votar es complacer al régimen. No votar abre la posibilidad de un cambio, siempre y cuando hagamos algo más. La situación actual ofrece varias opciones:

1- Operación para la Paz y Estabilización (OPE): en otras palabras, implica una intervención militar extranjera para poner fin a la usurpación, establecer un gobierno de transición y realizar elecciones libres. Aunque pueda justificarse, quien escribe considera que a mediano plazo esa vía no sería conveniente, pero muchos la consideran imprescindible, aportando buenos argumentos. El punto es que, se esté o no de acuerdo, ninguno de los países que nos apoyan están dispuesto a acometer esta aventura. Quienes insisten están en su derecho, pero las probabilidades de que se ejecute parecen muy pocas, al menos en estos tiempos.

2- Realización de un plebiscito vinculante contemplado en la Constitución, no manejado por el CNE espurio y con participación activa de la OEA: es una propuesta válida que permitiría movilizar a la ciudadanía y sentar categóricamente el rechazo al régimen. Vale la pena promoverlo e intentar realizarlo, pero debemos estar conscientes de que el régimen impedirá el ingreso de la OEA y aplicará represión con sus paramilitares rojos para que no se instalen las mesas. Asumiendo que pueda realizarse, ¿alguien puede creer que Maduro y sus palafreneros acatarán el resultado?

3- Gobierno de transición: El Grupo de Lima, Estados Unidos, Reino Unido y otros países promueven que se constituya un gobierno de transición incluyente que conduzca a una elección presidencial libre y justa. Esta pareciera una buena opción, aunque tiene el inconveniente de que debe ser aceptada tanto por el régimen, como por parte de la oposición. El primero no va a ceder si no hay mayor presión y en la oposición hay quienes se obstinan en no aceptar nada con chavistas-maduristas.

4- Rebelión popular con manifestaciones en todo el país y huelga general: Ante los sufrimientos de los ciudadanos esta sería la salida esperada. La represión brutal del régimen impide, por ahora, que se materialice. También requiere que la población perciba una dirigencia unida que le inspire confianza en un futuro mejor.

5- intervención de la Fuerza Armada: Los militares que no están en la cúpula corrupta pasan por dificultades iguales a las de los civiles. El espionaje que ejercen los organismos represores del régimen dificulta cualquier acción. También que los verde oliva no perciben unidad opositora que garantice gobernabilidad futura. Es un imponderable.

Cualquiera de estas opciones es bienvenida, pero no le pidamos al presidente(e) Guaidó que haga milagros. Sí tenemos que exigir a todos los dirigentes que depongan egos e intereses de partido para lograr la unidad de propósito, la cual debería desatar el cese de la usurpación.

Como (había) en botica:

Siguen presos Erasmo Bolivar, Héctor Ravaín y Marco Hurtado por los sucesos del 11 abril 2002. El Ministerio Público no aportó ninguna prueba en contra de los acusados. Sánchez está delicado de salud.

Lamentamos el fallecimiento de Deyanira Marcano y Elionay Bermúdez, miembros de Gente del Petróleo y de Unapetro.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 3 min


Hugo Prieto

Un modelo con dos ejes. El primero apunta a crear riqueza con nuevas tecnologías y el segundo a superar la pobreza y la desigualdad. Ésa es la propuesta de Carlota Pérez* para que América Latina se inserte con éxito en los centros de poder mundial. Suena atractivo y a la vez desafiante. Hay experiencias locales y desarrollo de nuevos productos, basados en innovaciones que prefiguran el camino a seguir. Hay pistas y, por tanto, probabilidades de éxito.

Aclaro, de entrada, que esto no es tarea para gobiernos populistas y autoritarios que redistribuyen sin producir riqueza. Por ahí Venezuela se convirtió en el país más pobre del vecindario. Vaya proeza la de estos 20 años. Otra cosa: no nos vamos a levantar de la silla de ruedas en la que estamos postrados para competir en los 100 metros planos. Eso no existe. Lo que tenemos por delante es una empinada cuesta que va a exigir un gigantesco esfuerzo. Y no será nada fácil.

Las investigaciones de Carlota Pérez han tenido gran receptividad en los centros de pensamiento y en publicaciones especializadas. La revista Forbes la incluye entre las cinco economistas que “están redefiniéndolo todo”, y la revista Prospect entre “los 50 máximos pensadores del mundo en la época del covid-19”. A ver si ponemos atención a lo que dice.

Ahora, que llegaron las complejidades, que las soluciones no son fáciles, parece que el campeón de la globalización y del capitalismo liberal (Estados Unidos) está sintiendo que el viento ya no sopla a su favor, o sopla con menos intensidad. ¿Realmente China está en capacidad de disputarle el liderazgo a Estados Unidos? De ser así, ¿cuál es el futuro de la globalización?

No es fácil hacer predicciones. Estamos viviendo tiempos de grandes cambios y la pandemia ha puesto al descubierto muchos de los males ocultos dentro de cada país (como las consecuencias de la austeridad sobre los servicios de salud o las del trabajo a destajo) y también los problemas de la forma en que devino la globalización, sin visión estratégica, a espaldas de la gente y basada solo en bajar costos. Yo no creo en la ‘desglobalización’. La internet y las tecnologías de la información la hacen inevitable. Las fronteras son invisibles para lo intangible y el mundo, precisamente, va hacia un incremento de los servicios intangibles. La cuestión es: ¿qué forma le daremos a la economía que pueda surgir de un proceso de globalización más inclusivo y más consciente de los costos ambientales? No descarto que se ejerza la protección en uno que otro caso específico, pero no volveremos al mundo de las barreras arancelarias como práctica común. Y claro, la dinámica que tomen las relaciones entre Estados Unidos y China jugará un papel crucial en definir el futuro. China puede sobrepasar a Estados Unidos, en cuanto al simple tamaño de la economía, pero no tecnológicamente, a pesar de su inversión masiva en inteligencia artificial y tecnologías verdes. No en el corto plazo. Todo depende de si Estados Unidos sigue comportándose como un país subdesarrollado, buscando protección, o si redefine su política reconociéndose como un país líder, invirtiendo fuertemente en innovación y fortaleciendo su capital humano. Tratando de revivir la minería del carbón u otras industrias del pasado no protegerá su liderazgo.

Pese a las dudas, a las interrogantes, a los vaivenes en general, la globalización llegó para quedarse. ¿Podría señalar algunas amenazas, pero también algunas oportunidades que se presentan para América Latina?

Pienso que la mejor globalización posible es una que incorpore a todos los países a la producción y el desarrollo con una distribución inteligente de las especializaciones. Ya China -y Asia en general- tienen una ventaja enorme en bienes masivos de consumo. Por el momento, ni África ni América Latina pueden competir en ese campo y, menos aún se puede concebir que su producción regrese a los países avanzados. Si lo hacen, será con robótica. Por eso creo que lo que más les conviene a los países avanzados es el desarrollo del mundo en su conjunto, para crear una enorme demanda de bienes de capital, tecnología, ingeniería e infraestructura, diseñados o rediseñados para adecuarse a las condiciones ambientales y de sustentabilidad. Eso crearía empleo en el Norte y reduciría las presiones migratorias, mientras que favorecería a toda la población de los países que se incorporen activamente al desarrollo. América Latina es uno de los continentes que tendría mayor potencial en el nuevo contexto, especialmente en las industrias de procesamiento, basadas en su dotación de recursos naturales y en la experiencia ya adquirida en ellas (es decir, en agroindustria, química, metalurgia, entre otras). Ésa es una de las herencias positivas de la época de sustitución de importaciones. A medida que los requisitos de la sustentabilidad orienten a los fabricantes hacia materiales cada vez más adecuados a cada uso específico, los mercados se dividirán en más y más segmentos, su valor aumentará y los que logren cumplir con los requisitos serán los ganadores. Pero habrá que poner un serio empeño en lograr ese posicionamiento, cada país intensificando sus conocimientos en las áreas de su experticia y acercándose a los mercados potenciales más exigentes.

Al día de hoy, ¿América Latina es más pobre? ¿Es más desigual? ¿O quizás ambas cosas?

Bueno, ¿más pobre y más desigual que cuándo? Hemos tenido altibajos pero nunca hemos logrado quitarnos de encima el ser el continente más desigual del mundo. Dimos un significativo salto adelante cuando se presentó la oportunidad de la sustitución de importaciones. Aunque las actividades de ensamblaje (con excepciones) no eran una industrialización seria, nos permitieron formar una amplia capa obrera (incorporando a mucha gente del campo), formar una capa media gerencial, capaz de manejar industria, comercio y finanzas, desarrollar la agricultura y la agroindustria y aprender a manejar nuestros recursos naturales con ingenieros y gerentes (a menudo educados en el exterior). También mejoramos todos los servicios, desde transporte y comunicaciones hasta agua y electricidad. Todo eso sirve como base para emprender el desarrollo aprovechando otras oportunidades. Sólo creando riqueza se puede reducir la pobreza. Uno no puede reducir la desigualdad redistribuyendo solamente. Basta ver el trágico caso de Venezuela, donde hubo, en los últimos años, ‘redistribución’, sin producir nada (robando mucho) y destruyendo las bases técnicas y de recursos humanos existentes. Nos convertimos en el país más pobre de América Latina.

Has planteado un modelo en dos vías para que América Latina encuentre su lugar en el mundo. Suena muy sugerente, pero también desafiante. ¿Podría enunciar los principales atributos de ese modelo y cómo podría funcionar?

Lo que yo propongo es una estrategia dual que, por un lado, aproveche masivamente la base en recursos naturales de la región para impulsar una industria de procesos y, por la otra, una economía local que aproveche y potencie las singularidades de cada localidad. Ello implica reconocer que ya en China -y en Asia en general- se produce lo esencial de las industrias de fabricación y ensamblaje y que tienen una densidad poblacional muchas veces mayor que la nuestra. Por esas dos razones van a necesitar enormes cantidades de materiales y alimentos. Nosotros tenemos una gran dotación de recursos naturales, tanto agrícolas como forestales, marítimos, energéticos y mineros. Si aprovechamos las tecnologías de la información, más la biotecnología y la nanotecnología, podemos convertirnos en los proveedores de todas las variantes especializadas de materiales y alimentos que los actuales mercados globales hipersegmentados requieren. De hecho, incluso la agricultura orgánica es hoy en día un producto de alto precio. La meta sería cambiar el perfil exportador de la región, moviéndose gradualmente hacia la especialización, agregando tecnología y disminuyendo el peso de las materias primas brutas. Pero las industrias de procesos usan relativamente poco personal y éste tiende a ser muy técnico. Por eso, la otra mitad de esta estrategia dual se orienta a encontrar la vocación productiva de cada rincón del territorio y generar riqueza directamente en el campo y en la ciudad, aprovechando los sistemas de transporte y comercialización apoyados en la internet. Eso puede ir desde desarrollar tecnologías que permitan rescatar el verdadero sabor de nuestras frutas para exportación -«frutas gourmet»- hasta el turismo de naturaleza, pasando por múltiples opciones, identificadas o promovidas según las condiciones de cada localidad. Eso requerirá financiamiento, educación, acceso universal a internet y apoyo técnico. Y esto no es posible sin una institucionalidad, también dual, destinada a elevar la calidad de vida de la población, por un lado, y apoyar a lo que llamo «sectores remolque» en las negociaciones, en la formación del capital humano, la investigación científico-tecnológica, las patentes y demás condiciones para participar con éxito en la economía global.

Sus investigaciones (nuevas tecnologías en países con dotación de materias primas) sugieren que América Latina puede aprovechar oportunidades. Sin embargo, el continente parece arrastrado a una conflictividad política inusitada, con regímenes que no son proclives a la adaptación institucional, a los consensos y a la innovación. ¿Una vez más América Latina va a perder el tren?

La verdad es que cuando el tren de la madurez de las industrias de producción en masa y su búsqueda de mercados pasó ante nosotros, fuimos los primeros en aprovecharlo. Y a pesar de quienes quieran negarlo, tuvimos mucho éxito. El siguiente tren fue el de la promoción de exportaciones competitivas, cuando se empezó a difundir la informática. Ése lo perdimos y lo aprovecharon los cuatro tigres asiáticos. Desde la «década perdida» en adelante, nuestra desigualdad aumentó desmesuradamente y tuvo un efecto político: nos llevó al populismo en muchos países. El tren que viene ahora es el de incorporarnos a las redes y mercados ultrasegmentados que caracterizarán el despliegue sustentable de la economía postpandemia. La destrucción que el covid-19 está causando puede equipararse a la de una guerra. La reconstrucción, al igual que en esos casos, no implica regresar a lo que había sino dar un salto adelante. Todos los países tendrán que decidir hacia dónde van a direccionar sus economías. Es probable -y sería deseable- que la sustentabilidad ambiental sea una de las metas y la sustentabilidad social la otra. Pienso que, en América Latina, la izquierda se suicidó apoyando al chavismo y suponiendo que la redistribución era la solución; la derecha se suicidó enamorándose del libre mercado y creyendo que su enriquecimiento era perdurable, aunque la pobreza aumentara. No sé si somos capaces de construir un centro político, socialdemócrata, que sepa aprovechar la oportunidad que se avecina. Espero que sí.

¿Qué experiencias exitosas en América Latina -dentro de lo que podría aproximarse al modelo que plantea- podría mencionar? ¿Qué las caracteriza? ¿Cuáles son sus rasgos distintivos?

La mayoría de los casos que conozco son locales y no necesariamente promovidos por los gobiernos nacionales. Tecnológicamente, está, por ejemplo, el caso de los brasileños que lograron que la madera del eucalipto funcionara como caoba en dureza y apariencia y que otra variedad fuera el material óptimo para hacer papel y aún otra fuera resistente a los hongos y resembrable por clonaje. En cada uno ha tenido éxito exportador, además de impactar positivamente al medio ambiente. En dimensiones mucho más modestas está el caso de una miel orgánica en Argentina producida por una pequeña empresa (con 18 socios/empleados) que maneja una cooperativa de 600 pequeños productores y exporta a Europa. Casos de mayor envergadura, y ya de tradición, son las exportaciones de flores de Colombia y de frutas de Chile. Y en cuanto a la sustentabilidad social, está el caso de la ciudad de Medellín, después de la derrota y muerte del zar de las drogas, Pablo Escobar. Montaron bibliotecas en los barrios de los cerros y redes de transporte para bajar a la ciudad. Cambiaron radicalmente las posibilidades de los habitantes de esas barriadas, al mismo tiempo que creaban programas de promoción de la innovación y la inversión para aumentar la prosperidad de todo Medellín.

Hablar de fuga de cerebros parece cosa del pasado. Es decir, las TIC sencillamente hicieron irrelevante la localización del personal medio y altamente especializado. ¿En qué proyectos innovadores y bajo qué condiciones se pueden ensayar experiencias exitosas?

Ambos lados del modelo dual abren posibilidades de innovación y éxito productivo. Y no nos podemos hacer ilusiones sobre lo de la fuga de cerebros; ese proceso todavía trae graves consecuencias para el avance de los países. Aunque es cierto que desde Latinoamérica se podría trabajar en línea para empresas en cualquier parte del mundo, es menos probable que nuestras empresas puedan aprovechar a especialistas ubicados en el extranjero, al menos no de manera masiva. Es muy importante detener la fuga de cerebros y para ello, entre otras cosas, será necesario montar proyectos ambiciosos, públicos y privados, para atraer y retener talento en nuestros países. Incluso los que se gradúan en el extranjero tratan de quedarse por falta de oportunidades en casa. Eso lo tenemos que superar.

Todos los proyectos arriba enumerados requieren tiempo, persistencia y esfuerzo. Es decir, no son para el cortísimo plazo. Esta verdad, del tamaño de una catedral -valga el lugar común-, no quiere ser expuesta bajo ningún respecto. ¿Cuál debería ser el papel del liderazgo en este punto?

Una de las condiciones de éxito en estos tiempos, cuando la innovación es crucial, es generar un consenso social amplio en cuanto a las direcciones que tomará el desarrollo. Cada país tiene características distintas y lo importante es identificar las oportunidades presentes junto con las ventajas y capacidades específicas con las que cuenta para poder aprovecharlas. No es lo mismo un inmenso Brasil, que se podría decir que está formado por muchos países y que tendría que seleccionar muchas especialidades, que un país pequeño y ya relativamente especializado como Uruguay. Mi punto es que la construcción del consenso público-privado a la escala adecuada y con todos los participantes relevantes -desde los científicos y tecnólogos hasta los trabajadores- es, probablemente, una condición indispensable para alcanzar el éxito.

¿Cuáles serían los aspectos más negativos que le podríamos asignar a los regímenes populistas, digamos, en la construcción del modelo que planteas?

El populismo es una quimera. Es la promesa del cielo y el logro del infierno. Es la política del resentimiento de los incapaces. Su carácter mesiánico atrae a las víctimas del sistema. Su aparición es el típico resultado del período de «destrucción creadora» de cada revolución tecnológica. Después de los locos años veinte, vinieron Hitler y Stalin, el extremismo de derecha y el de izquierda. Ésas fueron las formas que tomó el populismo de la época. Ahora los populistas en el mundo entero están cosechando los resentimientos de la intensa desigualdad generada por la forma que asumió la globalización y la instalación de la informática.

El populismo, tarde o temprano, termina construyendo un modelo autoritario. Lo estamos viendo o, mejor dicho, lo estamos padeciendo.

Absolutamente. Aparte de que el carácter de los líderes populistas es algo paranoico (y más resentido que sus seguidores) y la única manera de mantenerse en el poder, en la medida que el fracaso se vuelve evidente, es la fuerza y la represión. El modelo que yo planteo es lo opuesto. Está basado en el consenso democrático, en un juego de suma positiva entre los negocios y la sociedad, orquestado por un gobierno legítimo. Ese modelo no se podría montar con un gobierno populista y autoritario que, además, tiende naturalmente a la corrupción.

¿Qué podría decir de Venezuela? ¿Cuáles serían sus oportunidades, si las tiene? Se ha dicho una y mil veces: «Un cambio para vivir mejor». Pero ésa es una frase hueca. Porque el cambio no será nada fácil. ¿Llegado el caso, está dispuesta a sugerir algunas ideas? ¿Por dónde empezar? ¿Qué cosas tendrían que hacerse simultáneamente?

Es obvio que lo primero que habría que hacer es restaurar los servicios básicos de agua, electricidad, transporte y seguridad en todas sus vertientes. Habría que poner un enorme esfuerzo en revivir la agricultura y ver qué se puede aún salvar de la industria. Hay que buscar el modo de superar el hambre y restaurar los servicios de salud. ¿Cómo podríamos financiar todo eso? Estoy segura que contaremos con el apoyo de los organismos internacionales, pero tenemos que rápidamente generar fuentes de divisas. Eso va a requerir un espíritu emprendedor y un ambiente favorable a la inversión audaz. Habrá que escuchar lo que dicen los especialistas sobre cómo enfrentar la destrucción de la industria petrolera. Dados los problemas ambientales, supongo que la reducción mundial del uso de combustibles fósiles comenzará por el carbón y luego irá eliminando los petróleos más pesados o de más difícil extracción, hasta llegar a los más livianos y al gas. Eso nos plantea un enorme problema. No sé si tendremos tiempo o si podamos atraer las inversiones necesarias para revivir la industria petrolera por unos años. Quizás habría que concentrarse en el gas y la refinación, pero la estrategia a seguir dependerá de las oportunidades de mercado que queden abiertas para el momento en que el cambio se produzca.

Mejor nos olvidamos de las soluciones instantáneas. Mejor dejamos de soñar con pajaritos preñados.

Así es. Pasar de estar en una silla de ruedas a correr va a ser difícil. Pero si recuperamos las piernas podemos intentarlo con el esfuerzo de todos. Una cosa que me parece importante es que los empresarios han comprendido que el bienestar social es la base que permite su éxito económico. Sé de varios que reconocen que la creciente desigualdad en los años de Caldera II cultivó el terreno para el chavismo. Y en cuanto a la diáspora, somos muchos los que estamos dispuestos a colaborar para poner al país a correr, apoyando a los que reconstruirán el país desde adentro. Y estoy segura de que, llegado el fin del desastre actual, identificaremos las oportunidades, lograremos un rumbo de consenso y tendremos éxito.

*Investigadora interdisciplinaria venezolano-británica dedicada al estudio del impacto socioeconómico de los grandes cambios tecnológicos. Autora del influyente libro Revoluciones Tecnológicas y Capital Financiero. Actualmente es Profesora Honorífica en el Instituto para la Innovación y el Propósito Público (IIPP-UCL) al igual que en SPRU, Universidad de Sussex, ambos en el Reino Unido. Es también Profesora Visitante en el Instituto Nurkse de TalTech de Estonia. Ha trabajado globalmente como consultora y conferencista. Su actual proyecto de investigación analiza el papel desempeñado históricamente por los gobiernos en moldear el contexto para la innovación.

16 de agosto 2020

Prodavinci

https://prodavinci.com/carlota-perez-la-reconstruccion-despues-del-covid...

 14 min


Fernando Mires

A los ciudadanos que después de votar defienden su voto en las calles de Bielorusia

No pronuncian frases épicas, no son altisonantes, no prometen ni el oro ni el moro, no representan grandiosas ideologías ni tampoco un futuro esplendor. Son lo que son: candidatos. Pero no de cualquier tipo. Son candidatos en países en donde dominan autocracias, en naciones en donde no existe libertad de opinión, ni de reunión, ni de prensa. En países donde las cárceles están repletas de disidentes, donde los partidos políticos democráticos son proscritos y sus dirigentes perseguidos, enviados al exilio o, como ha ocurrido en Rusia, asesinados. Bajo gobiernos donde no hay condiciones mínimas para elecciones libres y cuyos resultados, como ya sucedió recientemente en Bielorrusia, están decididos de antemano.

Ellos saben que no cuentan con gran apoyo internacional, que Europa y sus gobiernos democráticos no intentarán arriesgar un conflicto con Rusia (hay mucho gas de por medio).

De la Europa económica pero no política, administrada - pero no liderada - por burócratas al estilo Josep Borrell, no tienen ilusiones los demócratas que soportan autocracias, como tampoco las tuvieron los movimientos que en 1989/1990 pusieron fin a las dictaduras comunistas. Los de hoy, sus continuadores históricos de Bielorrusia, aún pese a que la candidata Svetlana Tijanóvskaya fue expulsada del país, siguen enfrentado a tropas armadas hasta los dientes en Minsk, pero también en Brest, Gomel, Gorodno, Vitttebst y otras ciudades. Signos de una protesta que algún día podría llegar a ser una gran rebelión popular, democrática y electoral. Precisamente la que el autócrata Lukashenko teme como a la peste y, por lo mismo, intenta impedir a todo precio.

Y así y todo, los demócratas de Bielorrusia han logrado dar a conocer su gesta, desatando por doquier olas de solidaridad. Ese al fin era uno de sus propósitos. No convertirse en muñecos de gobiernos extranjeros, pero sí lograr que el nombre de Bielorrusia aparezca en la prensa, en la televisión y en las redes. Han sacado al país del anonimato. Han quitado legitimidad a Lukashenko demostrando así que los autócratas y los dictadores dejan de ser legítimos solo cuando la legitimidad les es arrebatada. Cuando una ciudadanía, bien liderada decide defender el derecho más derecho de los ciudadanos, el del sufragio universal, derecho que solo se puede defender en las urnas, votando. Sin voto no hay reclamo que valga.

¿No les habría valido más quedarse en sus casas, dejar que el autócrata diera el resultado de siempre y continuar esa vida cotidiana sin política a la que se encuentran sometidos? ¿Valía la pena presentar candidatura en un país donde hace 26 años gobierna el mismo hombre que ha convertido al estado, al gobierno, a la sociedad y a la nación en una sola unidad bajo su nombre? Quizás en algún momento algunos pensaron así. O, como suele suceder, solo unos pocos demócratas no dieron su brazo a torcer. Para ellos Europa no es solo un habitat geográfico sino cultural y político. A ese habitat anhelan pertenecer, no como súbditos sino como ciudadanos.

Intentaron primero comunicarse entre sí. Sergei, el esposo de Svetana Tijanóvskaya, calificado por la prensa como “bloguero” - en términos más exactos: un político digital – se encuentra, como otros disidentes, en prisión. Svetlana, Sveta, como la llaman sus seguidores, fue un símbolo pero a la vez la persona que supo entender el instante. Sin ningún programa, enarbolando la bandera de la lucha por elecciones libres, desafiando a las tropas, a los servicios secretos y a la propia pandemia (de la que el autócrata se burlaba en el mejor estilo trumpista) condujo a su pueblo hacia los lugares de votación. En ese transcurso aparecieron nuevos rostros, nuevos dirigentes. Las elecciones – se demuestra una vez más - son la mejor escuela política.

Los verdaderos líderes son los que se forman en luchas electorales, exigiéndolas donde no las hay, participando cuando son posibles, aunque sepan muy bien que nunca las ganarán. Ellos son los héroes de nuestro tiempo. Héroes, no porque luchen por causas perdidas sino porque con su presencia testimonian que la lucha continúa, denunciando y conquistando espacios de solidaridad, de comunicación y de protesta civil. Mostrando ante ellos y ante el mundo que jamás serán doblegados por las condiciones que imponen dictaduras y autocracias.

Son los que todavía mantienen vivo el fuego de las disidencias de 1989-90, cuando Havel, Valesa y muchos más, luchaban por lo que en ese entonces parecía imposible: el fin del imperio fundado por Lenin y Stalin. Y lo hicieron levantando en todas partes el lema de las elecciones libres, participando en ellas, como los demócratas de Alemania del Este. Pues alguna vez hay que decirlo: el muro de Berlín no cayó como consecuencia de la ley de la gravedad. Si no hubiera sido por las grandes protestas surgidas frente al fraude en las elecciones comunales del 7 de mayo de 1989, el muro de Berlín nunca habría sido derribado. Dicho fraude fue descubierto por los electores organizados. Ellos, y no los que atravesaron el muro, fueron los verdaderos héroes de la democracia.

Hay dos maneras de entender la gesta democrática que se está escribiendo en la década de los veinte de nuestro siglo. Una, siguiendo el notición periodístico. De acuerdo a ese seguimiento, los sucesos ocurridos en tierras autocráticas son estampidos, cometas que aparecen en la oscuridad para luego desaparecer. La otra manera de entenderla es historiográfica, vale decir, buscando puntos de articulación entre unos sucesos con otros. Y, evidentemente, los hay.

Por de pronto, en todos ellos tiene lugar una lucha en contra de autocracias cobijadas bajo una hegemonía común, la ejercida por la Rusia de Putin. En todos, los políticos disidentes han orientado sus esfuerzos a través de la línea electoral. Y en todos, el objetivo es derrotar a las autocracias mediante votaciones masivas y - esto es lo más decisivo - no solo con números, difíciles de ser alcanzados con tribunales electorales nombrados por las autocracias, sino - como ya vimos en las imágenes televisivas de Minsk - en las calles, apelando a la opinión pública, desenmascarando a sus gobiernos como lo que son: autocracias que ejercen dominación pero no hegemonía.

Es evidente que las autocracias recurren a las elecciones no porque sufran de arrebatos democráticos sino por dos necesidades ineludibles. Por una parte tienen que demostrar ante los demás países europeos -sobre todo por razones económicas - que son repúblicas democráticas como cualquiera otra. Por otra, porque las autocracias, a diferencia de las dictaduras militares de antaño, necesitan de una continua legitimación. Debido a esa última razón, han tendido una trampa en la cual ellos mismos suelen caer: para legitimarse requieren de una muy alta votación. De tal modo, una elección que ganen con números exiguos, o es experimentada como una derrota, o simplemente es falsificada. Fue evidentemente lo que sucedió en Bielorrusia hace muy pocos días.

Ese más de 80% adjudicado a Lukashenko no lo puede creer ni el mismo. Desde el 09.08.2020 no hay periódico que no catalogue a Lukashenko como un ladrón de votos. La suya fue una victoria pírrica. O, en términos más cultos: una victoria de mierda.

Hay momentos en los que se puede ganar perdiendo - eso nunca lo entenderán los tecnócratas de la política -. Ganando en unidad y organización por ejemplo, como la que demostraron los demócratas húngaros en las recientes elecciones europeas, ante el evidente disgusto de Orbán. O aumentar la votación de modo considerable, como ocurrió recientemente en Polonia, donde entre el candidato democrático Rafal Trzakowski (49,6%) y el oficialista Andrzej Duda 50,4%), tuvo lugar un empate técnico, lo que ya hace augurar el comienzo del fin del nacional populismo dirigido por el clerical homofóbico Jaroslaw Kaczinky. Y no por último, como en Estambul, donde gracias a una excelente campaña, el candidato socialdemócrata Ekrem Imamoglu logró arrancar la capital turca de las crueles manos de Erdogan.

Lo que en estos momentos está ocurriendo en Bielorrusia no es entonces un hecho aislado. Es un capítulo más de una historia europea en donde tiene lugar una guerra política a fuego cruzado. Por un lado Putin moviliza desde Moscú a sus partidos ultraderechistas, confesionales y homofóbicos. Por otro, las huestes democráticas avanzan en los interiores de naciones aún dominadas por autócratas. Democracias contra autocracias, esa es la contradicción fundamental de nuestro tiempo. Y no solo en Europa.

Los demócratas compiten, por cierto, con muchas desventajas. No solamente carecen de apoyo internacional activo. También deben lidiar con la abstención de ciudadanías temerosas y apáticas pero, sobre todo, con abstencionismos militantes. Los que esperan que para votar se requiera de condiciones óptimas. Los que imaginan que sin votos, la presión internacional derribará a sus autócratas. Los que afirman que bajo dictadura no se vota. Los dignos, los puros, los antipolíticos de siempre, pero también, no hay que olvidar, los que terminaron por acomodar sus intereses bajo los techos de dictaduras que dicen negar. Para ellos, o les es garantizado un triunfo sin luchar, o no votan. En el fondo imaginan que cada elección es un simple asunto de ganar o perder. Y claro que lo es, pero es mucho más.

Las elecciones son eventos multitudinarios, acontecimientos plenos de contingencias. La demoscopia ha demostrado por ejemplo que la votación a partir de hechos inesperados, puede volcarse a uno u otro lado de modo sorpresivo pocos días antes de una elección. En las elecciones los políticos, o los que quieren serlo, aprenden a comunicarse con la gente, a conocer los problemas desde cerca, a establecer relaciones de empatía. Y no por último, las elecciones son claras muestras de que, por muy reprimida que esté la gente, siempre habrá seres dispuestos a representar sus intereses, seres que no claudican ni capitulan, que defienden los pocos espacios conquistados, que no se entregan a los arbitrios de poderes externos.

Esos seres no portan espadas ni fusiles. Solo tienen dos armas: la palabra y el voto. Son los héroes de la democracia.

Agosto 15, 2020

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2020/08/fernando-mires-heroes-de-la-dem...

 7 min


​José E. Rodríguez Rojas

Dada la orientación ideológica del régimen de gobierno instaurado por el chavismo y la fuerte relación de dependencia con Cuba, con la clara la intención de haber instalado un régimen dictatorial socialista, como etapa previa de un supuesto proceso evolutivo, hacia la etapa final del Estado comunista, de acuerdo a la interpretación ideológica del marxismo desde los inicios del siglo XX. Si éste es su proyecto ideológico, es conveniente estudiar los casos en los que se han instalado dictaduras comunistas, y los resultados obtenidos, para vislumbrar cual pudiera ser el posible futuro de Venezuela en los años venideros y como decidir conductas y estrategias convenientes.

Se seleccionaron tres casos emblemáticos como ejemplos representativos de dictaduras comunistas, para intentar un análisis objetivo del tema que nos ocupa. A continuación, una breve descripción de cada una de ellas.

1. El caso de la dictadura de José Stalin es muy ilustrativo. Fue la primera dictadura comunista que se produjo en el mundo. Conocido como Padre y Gran Benefactor, encabezó una férrea dictadura comunista de 31 años. Fue responsable de alrededor de 23 millones de muertes; asesinados directamente o por causas indirectas, en purgas políticas, campos de concentración, hambrunas provocadas, etc. Al fundar la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), puso a los países satélites a trabajar principalmente en función del beneficio de Rusia. La miseria y el hambre fueron importantes para establecer el dominio sobre el pueblo. No se llegó a crear ningún “Hombre Nuevo”, ni una dictadura del proletariado, como pronosticaba la teoría comunista, sino más bien una nueva clase privilegiada y dominante de altos funcionarios comunistas. Se logró desarrollar un país industrializado, pero a un costo social muy alto.

2. Mao Tse Tung, en China, se lleva el record de malas decisiones políticas y económicas y número de muertes causadas; directa e indirectamente unos 70 millones d personas. Por ejemplo, puso a los campesinos a producir acero ̶ de mala calidad, pues no dominaban la tecnología necesaria ̶ ; se abandonaron los campos y hubo una terrible escasez de comida; por la hambruna producida murieron millones de personas. El pueblo chino vivió prácticamente en condición de esclavitud, a merced de las decisiones de Mao por más extravagantes que éstas fueran. Solo cuando los líderes del partido comunista dieron un giro hacia el capitalismo, fue que empezó el gran desarrollo del país; aunque con graves defectos.

3. El caso de Cuba es el más cercano a Venezuela. La dictadura castrista empezó como un gran engaño, en un principio negó rotundamente su predisposición al comunismo; ya afianzada en el poder, se declaró la República Socialista Marxista-Leninista. Desde el inicio instauraron juicios expeditos y sumarios, en la práctica sin derecho a la defensa; cerca de 6.000 personas fueron fusiladas. Se aprobó un partido único, el partido comunista, y se expropiaron todos los medios de producción; el trabajo de la inmensa mayoría de la población dependía del gobierno. Tras los primeros años había unos 20.000 presos políticos. En cerca de 63 años, entre ejecuciones, asesinatos y desaparecidos se han documentado más de 10.000 casos; pero han sido muchas más. Habría que añadir que, en los intentos de huir de Cuba por mar, se estiman alrededor de 20.000 fallecidos. Desde el inicio de la dictadura de los Castro, unos 2,5 millones de cubanos abandonaron su patria.

Mención aparte merece el empeñó de la dictadura castrista de exportar su revolución. Apoyaron al movimiento guerrillero de Venezuela, en los años ’60, inspirado por el triunfo de la revolución cubana, En varias ocasiones invadieron a Venezuela con tropas cubanas y guerrilleros venezolanos entrenados y armados en Cuba. También hay que recordar que Nicolás Maduro fue adoctrinado y preparado como operador político en Cuba, en los años 1986-87. Desde 1959, Cuba ha intervenido en la política interna de Venezuela, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Bolivia, Chile, Brasil, Isla de Granada, etc. y participado directamente en guerras en el Congo, Argelia, Siria, Angola, Etiopía y Nicaragua.

En Venezuela, el régimen chavista tiene ya 21 años en el gobierno y planes para eternizarse en el poder; como parte del proyecto de expansión de la dictadura comunista de los hermanos Castro. La idea era establecer una espacie de cabeza de playa desde la cual desestabilizar la región y extender la revolución al resto de Latinoamérica; para lo que se contaba con la estratégica posición geográfica de Venezuela y el financiamiento de la abundante riqueza petrolera; amén del beneficio político económico para Cuba.

Profesor, Facultad de Agronomía, UCV

 3 min


Carlos Raúl Hernández

Los de filósofos y ensayistas de la revolución resurgida con nuevas formas, llamada por el ideólogo neomarxista Felix Guatari, “revolución molecular disipada”. Más allá del lenguaje complicado y fatuo, busca para romper la cohesión social desde múltiples ángulos, descomponerla en sus moléculas, ensanchar las diferencias naturales entre los seres humanos y exacerbar resentimientos que conduzcan al rechazo. La aplicación de la teoría de los micropoderes de Michel Foucault.

Desde las religiones, hasta el color de piel o el sexo (al que llaman “género”) son instrumentos de discordia. En el esquema revolucionario tradicional, el centro era la lucha de clases, hacer a los trabajadores enemigos de quienes les dan empleo. En el nuevo se apunta a hacer enemiga la mujer de su marido, negros y mestizos de blancos, jóvenes de mayores, musulmanes de cristianos, en una cadena de victimización, mentiras y errores. “Cultura de la cancelación” que refería Jean Maninat aquí mismo.

En 1977 aparece en Le Monde y Liberation una carta que pedía la libertad para un grupo de pedófilos enjuiciados por lascivia con varios pequeños, un episodio conocido como “caso Versalles”. Aunque te rías, el asunto dio origen al Frente de Liberación de los Pedófilos, muy en lenguaje izquierdista de la época. Los redactores de la carta estaban intranquilos por los procesados.

“…Corren riesgo de sentencia penal grave, ya sea por los encuentros sexuales con esos menores o por fotografiarse en ellos”. Exigían reformar el Código Penal para despenalizar en adelante esas situaciones y normalizar tales relaciones entre adultos y niños… cuando fueran de mutuo consentimiento”. El escándalo internacional obedece a que por primera vez se justifica y argumenta “filosóficamente” un delito socialmente tan connotado.


Sex machine
Pero lo más noticioso es que entre los firmantes, aparecían Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Louis Althusser, Michel Foucault, Gilles Deleuze, Jacques Derrida, André Gluksmann, Roland Barthes, Alain Robbe-Grillet. Por lo menos cinco de ellos padres intelectuales de la ahora llamada “política de género”, diferencialismo, deconstructivismo, veganismo,lenguaje inclusivo”.

El feminismo revolucionario (radfem) rechaza al tradicional reformista de mujeres exitosas reales. Cuestionan a Obama y Luther King frente al radicalismo del Black panters como hace Attack. Los revolucionarios culturales no fueron solo artífices de teorías, sino que vivieron la praxis como buenos marxistas. A la muerte de Foucault se evidencia el rumor de su sadomasoquismo. En casa tenía espacios dedicados a dar y recibir torturas, e instrumentos con residuos de sangre seca.

Althusser, además de ahorcar a su mujer a pulso, confesó en su autobiografía “soy una estafa como filósofo… nunca pude pasar de la página siete de la Crítica de la razón pura”. En el caso de la dispareja Sartre-Beauvoir, según la biógrafa británica Carole Seymour-Jones, en su libro Una relación peligrosa (2008) hicieron de la pedofilia un sistema de vida, una especie de maquinaria organizada y eficaz.

La deslumbrante profesora Simone daba clases en liceos, seducía niñas, para luego hacer tríos con Sartre (“mi pequeña bestia domada” como lo llamaba) Pese a la eficiencia, no pudieron evitar escándalos. La madre de la niña Nathali Sorokine de 13 años, la denunció y despidieron a la profesora en 1943. Hubo varios otros incidentes triangulares, entre ellos los de las niñas Bianca Lamblin y Olga Kosackiewicz.

Fiesta para tres
Esta última los obsesionó pasionalmente a ambos, inspiró a Beauvoir La invitada y el ensayo Brigitte Bardot y la emancipación sexual de los menores. Beauvoir es la fundadora del feminismo revolucionario con su obra El segundo sexo. De la siguiente generación, surgen otras dos matriarcas, que se proclaman sus herederas. La norteamericana canadiense Sulamith Firestone.

Fundadora de los movimientos radfem en NY y Chicago, en su libro Dialéctica del sexo, propone “la destrucción de la familia, porque parir es la base de la opresión”, un “acto bárbaro” como defecar una calabaza … “Pero iremos aún más allá… La libertad de todas las mujeres y niños para hacer cuanto deseen sexualmente… la sociedad podría finalmente regresar a su sexualidad polimorfa natural; todas las formas de sexualidad serían permitidas y consentidas…”.

“Si el niño escogiera la relación sexual con adultos, incluida su madre genética, no tendría por qué rechazarlo (y debe darle) la cantidad de sexualidad genital de que el niño fuera capaz. Paciente esquizofrénica, murió de hambre en NY a los 67 años en 2012. Otra es la norteamericana Kate Millett, muy afectada de trastorno bipolar, con su obra Política sexual, en el que insiste en que “uno de los derechos esenciales de los niños está expresarse sexualmente con cualquiera, incluidos los adultos”.

“La libertad sexual de los niños es parte importante de la revolución”. Concibe los sexos tal como las razas y las clases sociales, base estructural de la opresión. Habría que preguntarse por qué los más importantes teóricos post marxistas, ideólogos feministas, veganos, animalistas y multiculturalistas, expresan esa obsesión con los niños. Lamentablemente personas sensatas que de buena fe se declaran partidarias de esas ideologías, no conocen sus meandros y turbideces.

@CarlosRaulHer

 3 min