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Opinión

Sigmar Gabriel

En menos de tres meses, Estados Unidos tendrá su 59.° elección presidencial cuatrienal. Debido a que Estados Unidos aún es más poderoso económica y militarmente que sus dos principales competidores (Rusia y China) juntos, sus elecciones siempre tienen impacto a nivel mundial, pero nunca antes hubo una que implicara una amenaza tan importante para el resto del mundo.

No hay dudas de que la reelección del presidente Donald Trump pondría en peligro tanto a EE. UU. como al mundo. Además, hay muchos motivos para temer que una elección reñida podría sumergir a EE. UU. en una profunda y prolongada crisis constitucional, y tal vez en la violencia civil.

De manera similar, si Trump solo consigue una victoria en el colegio electoral y pierde con el voto popular —como ocurrió en 2016— no es muy probable que su contrincante, Joe Biden, ni la mayor parte del país que se opone a él acepten el resultado tan fácilmente como Hillary Clinton en 2016 y Al Gore en 2000. Y si la Corte Suprema vuelve a intervenir para elegir al ganador, como ocurrió cuando escogió a George W. Bush en vez de a Gore, es casi seguro que habrá masivas protestas en todo el país. En respuesta, Trump casi seguramente enviaría a las tropas de las fuerzas del orden federales, como ya lo hizo en Portland y otras ciudades.

Otra opción, ya que Biden sistemáticamente obtiene mejores resultados que Trump en las encuestas de opinión, es que Trump podría intentar usar la pandemia de la COVID-19 como pretexto para posponer o corromper de algún otro modo las elecciones. Ya dedicó el verano a denigrar la validez de los sufragios por correo para deslegitimar por anticipado las votaciones del 3 de noviembre. Aunque estas acciones encontraron una fuerte resistencia, Trump está preparando el terreno para movilizar a sus partidarios y aferrarse a la Casa Blanca independientemente del resultado de las elecciones.

Los disturbios y saqueos como los que vimos recientemente en Portland y Chicago ayudarán inevitablemente a Trump en términos políticos mientras adopta esa estrategia. Ya estuvo dispuesto a desplegar las fuerzas del Departamento de Seguridad Nacional en el centro de Portland para intimidar a grupos relativamente pequeños (y, en su mayoría, pacíficos) de manifestantes. El resultado predecible (y probablemente buscado) fue la expansión de las protestas y la escalada de la violencia. El mensaje de Trump a los blancos de clase media que habitan en los suburbios es claro: aquí hay un presidente que mantiene la ley y el orden.

El uso de recursos federales para intimidar a la población también alimenta la narrativa trumpista de que no puede haber elecciones justas y en calma sin que sus opositores las manipulen a través del fraude electoral. Las imágenes de las milicias de extrema derecha fuertemente armadas que asistieron a las protestas pacíficas presagian lo que le espera al país este otoño.

Esta versión de EE. UU., cuyas divisiones internas se han derramado cada vez más hacia la política exterior tal vez sea la mayor amenaza a la seguridad que enfrenta el resto del mundo en la actualidad. En una época de crecientes riesgos en el planeta —desde pandemias y cambio climático hasta la proliferación de armas nucleares y la reafirmación china y rusa— la implosión política de EE. UU. multiplicaría al máximo las amenazas. Estados Unidos es sencillamente demasiado importante en términos económicos, políticos y militares como para tomarse un descanso o, peor aún, convertirse en un saboteador impredecible en los conflictos mundiales porque su gobierno necesita presumir ante un electorado local limitado.

Solo nos queda esperar que la elección tenga un ganador claro tanto en el colegio electoral como a través del voto popular. Sin embargo, incluso en ese caso, el recuento para obtener el resultado final puede llevar tiempo debido al enorme aumento de los votos por correo que se espera. Se considerarán válidas todas las boletas con timbres postales del 2 o el 3 de noviembre (según el estado), por lo que no se conocerá el resultado final hasta después del día de las elecciones. Durante esa lapso de incertidumbre, cualquiera de los rivales, o ambos, pueden tratar de reclamar la victoria según el recuento de votos a la fecha.

En todo caso, no hay ninguna probabilidad de que Trump espere cortésmente en el Despacho Oval durante días o semanas hasta que esté el recuento final. Ya insinuó vagamente durante algunas entrevistas que no abandonará la Casa Blanca si pierde; de hecho, parece estar preparándose activamente para ese escenario. Si sigue ese camino, la principal superpotencia del mundo se encontrará frente a una prolongada —y tal vez inextricable— crisis constitucional.

La antigua alianza de los países occidentales democráticos e industrializados ha cometido muchos errores en los últimos años y eso ha afectado su reputación internacional, pero ninguna institución es más fundamental para mantener el atractivo general de Occidente que las elecciones libres y justas. Si el anterior líder de facto de Occidente no es capaz de defender siquiera este principio, el resto del mundo bien puede optar por otros sistemas políticos.

Agsoto 26, 2020

Traducción al español por www.Ant-Translation.com

Project Syndicate

https://www.project-syndicate.org/commentary/us-election-risk-to-the-wor...

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Jesús Elorza G.

Muchos de los militantes pertenecientes a las organizaciones que conforman el "Gran Polo Patriótico, se manifestaban sorprendidos e indignados por las recientes decisiones judiciales en contra de dirigentes comprometidos con el proceso revolucionario. No lograban entender como hasta ayer, el camarada Nicolas les pidió que se disfrazaran de alacranes para dar la impresión de ser militantes de los oligarcas y golpistas partidos AD, PJ, COPEI, Voluntad Popular y Proyecto Venezuela y ahora nos sale ordenándole al Camarada Mikel, que desde el TSJ se intervengan organizaciones revolucionarias.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) siguiendo las ordenes de Nicolás suspendió este 18 de agosto a las actuales direcciones nacionales de las organizaciones Partido Tendencias Unificadas Para Alcanzar Movimiento de Acción Revolucionaria Organizada (Tupamaro) y Patria para Todos (PPT). Además, nombró una junta directiva ad-hoc de las referidas organizaciones políticas “para llevar adelante el proceso de reestructuración necesario”, según se lee en la sentencia número 0119. Dicha junta directiva ad hoc-podrá utilizar la tarjeta electoral, el logo, símbolos, emblemas, colores y cualquier otro concepto propio de las referidas organizaciones.

No se limitaron solo a intervenir descaradamente a las organizaciones nombradas, sino que también amenazan constantemente, con los organismos represivos del régimen, al histórico Partido Comunista de Venezuela (PCV).

¿Quién puede explicar esta situación? reclamaban constantemente los milicianos a sus jefes políticos.

Cuando la situación se hizo pública y se les iba de las manos a las autoridades del PSUV, uno de esos dirigentes dio la cara e intento dar una explicación: camaradas, todo este peo, se inicia luego del anuncio de la conformación de la Alternativa Popular Revolucionaria, después de varios años de arduas y acaloradas discusiones, reordenamientos tácticos y ajustes en el accionar político de varias organizaciones.

Esta es una alianza de partidos y movimientos de izquierda que se muestran decididos a marcar un decisivo deslinde de las políticas anti-populares del gobierno nacional y ofrecer un nuevo referente obrero, campesino y popular al país, por una salida revolucionaria a la crisis del capitalismo.

Promovida por el Partido Comunista de Venezuela (PCV), Patria Para Todos (PPT), Izquierda Unida (IU) y Lucha de Clases -sección venezolana de la Corriente Marxista Internacional, 4 de las 6 organizaciones que forman parte del Frente Popular Anti-fascista y Anti-imperialista (FPAA. En principio, a esta coalición se han sumado la Red Nacional de Comuneras y Comuneros, el MB200, Somos Lina, Movimiento LGTI, MPA, COMPA y el PRT.

La Alternativa Popular Revolucionaria es el fruto de la presión de las bases sociales de la izquierda en general por orientar un desmarque de la política gubernamental, que ha destruido las conquistas de la Revolución Bolivariana de forma sistemática, ha traicionado las aspiraciones de los trabajadores y el pueblo, ha asfixiado de manera burocrática todas las instancias de participación popular, combinando el ajuste económico anti-obrero con innumerables concesiones a la burguesía tradicional, toda vez que favorece el surgimiento de la llamada «burguesía revolucionaria» mediante la corrupción desmedida.

-Camarada, interrumpió uno de los milicianos a su jefe. Eso no tiene nada de malo en el marco del respeto a la disidencia y la autonomía de las organizaciones.

Tienes razón, dijo el expositor, pero la arrechera del Camarada Nicolás, se produjo cuando estas organizaciones promovieron entre si una alianza electoral para el 6 de diciembre "sin la participación del PSUV" y a partir de ese momento ordenó, al mejor estilo de Stalin con "La Gran Purga", Polt Pot con el genocidio de los "Jemeres Rojos" o Mao con su "Revolucion Cultural", la purga de los promotores de esas organizaciones.

-Camarada, ripostó otro de los milicianos, ¿dónde quedan los principios democráticos de Libertad de Expresión o el de la Crítica y la Autocritica?

A esa pregunta el expositor respondió rápidamente, señalando que la democracia participativa revolucionaria se limita a "Yo participo y tu o ustedes obedecen". No nos vamos a calar una alianza electoral fuera del PSUV; para eso elevamos a 270 el número de diputados con la finalidad de darle una tética parlamentaria a esos pequeños grupúsculos que forman parte de nuestra revolución. En el PSUV todo, fuera de el ...purga y/o cárcel.

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Lenys Martínez

La cuarentena es tan solo “uno de nuestros males, con una economía bajo un proceso de dolarización caótica, precarios servicios públicos, escasez de combustible y solo el confinamiento vino a complicar más la situación”, señaló el analista y director de la firma consultora Econométrica, Henkel García, el martes 25 de agosto en la conferencia virtual “Desafíos Económicos Venezuela 2020-2021”.

Por otro lado, García señala que es imposible decir qué pasará en Venezuela en dos o tres semanas. “Hay retos inesperados e inestables, incertidumbre. Para cualquier persona es súper complejo lo que ocurra en algún determinado momento”, apunta.

Ciclo de empobrecimiento

El analista destaca que actualmente en el país hay un ciclo de empobrecimiento constante y que no existen consejos, ni respuestas que puedan servir para salir de la crisis económica actual. “No somos viables financieramente”, sentencia. Ante ello, puso de ejemplo que Estados Unidos ha tenido una breve recuperación en el consumo de acuerdo a lo que tenían antes de la pandemia. Caso contrario al de Venezuela, donde la cuarentena ha sido “un lujo para muchos”, agregó.

Faltan recursos

García señala que para la recuperación económica del país es necesaria:

La inversión extranjera

Los créditos multilaterales

La inversión de venezolanos en el exterior.

“Esto hace falta para poder recuperarnos de manera robusta y sacar a millones de venezolanos de la pobreza”, dijo.

Sin créditos

Asimismo, indicó también que la administración gubernamental actual eliminó la cartera crediticia en todos los aspectos, y se ha encargado de devaluar cada día más la moneda nacional. “Hay poca capacidad de financiamiento propio”, expresó.

Recuperar la industria petrolera

Por otro lado, García señala que es imperativa la recuperación de la industria petrolera, que aunque el mundo demanda petróleo cada vez menos, es necesaria recuperar la industria “aunque sea de manera lenta”. A su juicio, en Venezuela existe una situación agobiante, extenuante y hay que vivir el presente sin tanto enfoque en el pasado o futuro. “Quedan días difíciles por delante”, culminó.

26 agosto, 20200

Analítica

https://www.analitica.com/economia/las-claves-de-henkel-garcia-para-la-r...

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Arturo Pérez-Reverte

Patente de corso

Una de las lecciones que aprendí en los veintiún años que pasé pateando la geografía de las catástrofes, es que donde no hay foto, donde no hay imagen que mostrar, no hay reacción. Si no enseñas, no conmueves; y además, la gente cree que el drama no va con ella, o que ocurre demasiado lejos como para preocuparse, o que eludir la realidad la pone a salvo. Sobre eso y otras cosas relacionadas escribí hace tiempo una novela titulada El pintor de batallas, quizá la más personal y descarnada de cuantas he escrito en estos treinta años, pues tiene poco de ficción y mucho de realidad. Recuerdos, remordimientos y fantasmas personales.

Ocurrió muchas veces cuando era reportero: la lucha diaria, crónica a crónica, telediario a telediario, entre los que estábamos allí, donde fuera, queriendo mostrar el horror para sacudir conciencias y provocar reacciones, y la censura de ciertos jefes empeñados en que no fuésemos demasiado explícitos en lo que mostrábamos. Sangre, pero no demasiada. Muertos, pero pocos y de lejos. No hiramos sensibilidades, decían. No seamos morbosos, etcétera. No le estropeemos la negociación a Javier Solana, el pacificador de Europa, porque hoy le toca besarse en la boca con Radovan Karadžić. Y aquellas maneras de hace tres o cuatro décadas condujeron a hoy, cuando sale un presentador o presentadora de telediario con cara muy seria, dice gravemente «les advertimos de que van a ver imágenes muy duras», y acto seguido, en una información sobre el zambombazo de Beirut, te enseñan una manchita de sangre en el suelo, una señora llorando y un par de féretros a lo lejos. Los muy imbéciles.

Ha vuelto a ocurrir, y seguirá ocurriendo. Durante los meses de pandemia que llevamos en el currículum, el horror ha galopado a lo largo y ancho del mundo, España incluida, y supongo que seguirá haciéndolo durante un tiempo más –el día que me alcance a mí se darán cuenta, porque escribiré en Twitter Váyanse todos a la mierda–. Sin embargo, las imágenes cercanas de ese horror nos han sido cuidadosamente ahorradas por las autoridades encargadas de que durmamos bien por las noches, no nos angustiemos demasiado, no nos turben imágenes demasiado duras en los periódicos ni los telediarios, hasta el punto de que una fotografía de prensa que mostraba ataúdes fue muy criticada en las redes sociales, por desconsiderada y morbosa. Y eso ya no fue el gobierno, sino el público soberano. O sea, que no es sólo que el presidente Sánchez, el ministro de Sanidad y su fiable portavoz Simón nos hayan estado vendiendo por dosis una normalidad y una seguridad que no eran tales, sino que tenían mucha razón al hacerlo, pues lo que la peña deseaba oír era precisamente eso. Que todo estaba bajo control y que era cosa de cuatro días.

Todo lo demás se quedó fuera: fotos que no hemos visto de los ancianos que morían solos en residencias, dolor de familias enterrando a familiares de los que no podían despedirse, rostros enfermos y agonizantes, lágrimas de esa vecina mía que en dos semanas perdió a su marido, a sus padres y se vio ella misma con su hija en un hospital. Los cuerpos amontonados en las morgues, la desesperación, la angustia, la muerte de cerca y en directo. Los resultados de la vida, en fin, cuando la naturaleza, que no tiene sentimientos, se muestra despiadada y mortal. Todo eso nos lo han escamoteado, ocultado a petición propia; y en su lugar hemos tenido a docenas de políticos contándonos su puta vida en lugar de la verdad, empresarios perjudicados, médicos y enfermeras ensalzados como héroes pero al mismo tiempo amordazados para que no gritasen su horror y desesperación, viudas y huérfanos filmados de lejos para que las lágrimas no salpicasen la lente de la cámara ni se oyeran sus gritos de dolor o cólera. Hemos aplicado a todo eso los filtros sociales de rigor, con el resultado de que cientos de miles de personas han creído que esto era un pequeño inconveniente que les ocurría a otros, pasajero y relativo. Hemos olvidado, sobre todo, que el ser humano es un animal tan estúpido que ni mostrándole de cerca el horror, ni restregándole la cara por la sangre, es capaz de sentirse personalmente afectado. Hasta que le toca a él, claro. Hasta que llaman a la puerta y aparece el cobrador del frac y uno pone cara de gilipollas mientras su mundo, sus seres queridos, su vida entera, se van a tomar por saco.

No nos han enseñado suficientes muertos. Por eso todos estos meses de tragedia y dolor no han servido para un carajo. Y aquí estamos. Acabando agosto puestos de coronavirus hasta las trancas. Protestando porque no nos dejan bailar en las discotecas.

https://www.zendalibros.com/perez-reverte-no-vimos-bastantes-muertos/___...

Publicado el 23 de agosto de 2020 en XL Semanal.

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Transparencia Venezuela
El país se debate entre dos eventualidades, decisivas para su futuro. No es la pregonada disyuntiva entre un proyecto socialista y otro capitalista, entre una alardeada “revolución” o un supuesto desarrollo neoliberal.

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Mauro Bafile

En el norte y en el sur del continente americano. En un extremo Donald Trump, en el otro Jair Bolsonaro y, en el medio, Nicolás Maduro. Todas caras de una misma moneda. Decimos, líderes populistas con vocación autoritaria quienes, desde el comienzo de sus mandatos, se tomaron la tarea de desacreditar las instituciones democráticas, las mismas que juraron defender.

El camino de Donald Trump ha sido errático. Un vaivén de declaraciones contradictorias y posturas discrepantes. A pesar de todo, su mensaje ha logrado calar en la “América profunda”. Es decir, en la más nacionalista; en la menos satisfecha y la más golpeada por el desempleo que deja la transición hacia la robótica. Gracias a esta América conservadora, rural, tradicionalista ha logrado alcanzar la presidencia del país otrora adalid de la democracia y las libertades.

Más coherente ha sido el camino recorrido por Bolsonaro. Respaldado por las corrientes evangélicas más recalcitrantes, su discurso ha hecho mella en los sectores violentos de Brasil. Nunca ha negado su simpatía hacia las dictaduras militares que gobernaron con mano dura el país en los años 60, 70 y 80.

Nicolás Maduro, por su parte, heredó un país cuyas instituciones democráticas ya habían sido sometidas por el extinto presidente Chávez. Su tarea ha sido profundizar su sumisión. Su retórica populista, cargada de demagogia, no logra esconder su vocación autoritaria. Detrás de la falsa apariencia de paladín del pluralismo y defensor de la Constitución, esconde su desprecio por los valores y principios democráticos en los cuales probablemente nunca creyó.

Trump, Bolsonaro y Maduro hicieron de la defensa de la Ley y el orden el “leit motive” de sus campañas electorales. Ahora se encargan, cuando no con hecho con palabras, de desacreditar las instituciones. Bolsonaro, quien despidió al jefe de la Policía Federal por defender este la autonomía investigativa del cuerpo policial, mantiene una campaña constante de desprestigio contra el Poder Judicial. Trump, quien alejó a 5 funcionarios encargados de vigilar y resguardar el Estado de Derecho al interior de su gobierno, continúa ofendiendo y exponiendo al escarnio público a periodistas y mass-media. Se burla de las instituciones, incita al odio y humilla a los más débiles. “In primis”, a los emigrantes. Y Maduro, quien denuncia a diario un supuesto plan de invasión promovido por los Estados Unidos, no pierde ocasión para desacreditar al Parlamento, que no domina; a las Ong, que denuncian sus excesos; a los organismos internacionales que condenan sus abusos; a los diplomáticos de aquellos países que sancionan a exponentes de su gobierno culpables de crímenes contra la humanidad.

Bolsonaro asegura que el voto no es suficiente para cambiar al país, recordando la retórica fascista. Trump arroja sombras sobre las próximas elecciones presidenciales de noviembre. Y, sin que haya prueba alguna de ello, argumenta que, por la expansión del voto por correo ante la difusión de la covid-19, “serán las más erróneas y fraudulentas de la historia” y “una gran vergüenza para los Estados Unidos”. Maduro va más allá. A través de un Consejo Nacional Electoral a su medida, cambia las reglas de juego. Modifica la Ley Electoral para asegurarse el triunfo en las parlamentarias de diciembre y así consolidar su poder. El Parlamento es el único reducto de la Oposición.

Socavar la credibilidad de las instituciones democráticas desde adentro hasta que capitulen ha sido siempre la estrategia del fascismo. Lo fue en el pasado y lo es hoy. El fascismo nace en democracia; aprovecha de las instituciones democráticas para fortalecerse; se nutre de ellas para finalmente imponerse. Trump, Bolsonaro y Maduro no son los únicos con vocación autoritaria. Todos deberíamos releer nuestra historia, para evitar los errores del pasado. Ignorancia y olvido son caldo de cultivo de gobiernos autocráticos y déspotas.

@bafilemauro

Agosto 24, 2020

ViceVersa

https://www.viceversa-mag.com/evitar-los-errores-del-pasado/?goal=0_fd01...

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Alberto Jordán Hernández

Con voz propia

No obstante que llama a votar contra el régimen en las parlamentarias que promueve, el neo constituyente Néstor Francia cree que esas elecciones “están diseñadas para que el PSUV gane, aun con minoría de votos”. Por lo visto observa la componenda que les asegura triunfo al aumentar a 227 los 167 diputados de la AN. Y para que no queden dudas, cuentan con la indecorosa postura del MinDefensa: mientras la FAN esté en Poder los adversarios "No serán jamás poder político en Venezuela”.

Miguel Ángel Martínez Meucci, politólogo experto en Conflicto Político y Procesos de Pacificación precisa que Nicolás Maduro bloqueo cualquier posibilidad de cambio por elecciones.

“Ha fabricado una oposición a su medida (mediante represión, persecución política, inhabilitación de partidos y candidatos, y cooptación indebida de cuadros políticos) que impide cualquier posible cambio”.

Sabido es que la narco tiranía confiscó a los principales partidos de oposición, a través del antifaz leguleyesco: tribunal subalterno de justicia. Inhabilitó a Acción Democrática, Primero Justicia y Voluntad Popular. Además lo hizo con radicales oficialistas: Tupamaros (no por asesinato de un joven por lo cual su líder está en libertad condicional) y PPT. Se auto distanció PCV. Bandera Roja, de Gabriel Puerta Aponte, fue intervenido por divulgar pacto unitario de Juan Guaidó. Agregan a la lista a Compromiso País.

A los expoliados le imponen directiva ad hoc con gente confianza. A tupamaros le asignaron a Williams Benavides diputado del PSUV.

Claro tiene la tiranía el campo. Datanálisis señaló en julio que solo 2,1% cree en comicios legislativos. Investigación de Elimpulso.com, a la pegunta ¿votará en esas elecciones?, un 90% respondió que no.

Deplorable es la resignación. Una figura de Oposición se consuela con no darle mayoría absoluta al narco.

Preocupa por su representación declaración de la Conferencia Episcopal, que llama a votar. Maduro, que antes la había menospreciado, le solicitó conversar.

Contundente es el llamado del Presidente de la AN Guaidó, Presidente(e) de la República, a trazar la ruta para la lucha.

Puntos claves de su propuesta: Denunciar, rechazar y desconocer las parlamentarias; Convocar a líderes y organizaciones para pacto unitario; y a expresar mecanismo participación masiva ciudadana; y en ese ámbito lograr la actuación necesaria de la FA, de cada uno de los aliados.

Ya genera respuestas favorables de líderes.

Andrés Velásquez, La Causa R; Antonio Ledezma, Alcalde Mayor del Distrito Metropolitano; Manuel Rosales, UNT; Henry Ramos Allup, AD; María Corina Machado, Vente Venezuela; Delsa Solorzano Encuentro, Ciudadano; Julio Borges, Comisionado presidencial para Relaciones Exteriores; Roberto Enríquez, Copei; Freddy Guevara, VP refugiado en Embajada de Chile; Leopoldo López, fundador VP, refugiado en Embajada de España.

Pocas las disidencias. “La unidad no se pacta entre políticos, se debe trabajar con los venezolanos”, alega Henrique Capriles. Respeto juicio pero no comparto, como tampoco el rechazo de Thays Peñalver, a la invitación a incorporar visiones intelectuales y academias.

Plausible incorporar al Padre José Virtuoso a trabajar con la sociedad civil; Gerardo Blyde, con líderes y movimientos democráticos; el embajador Gustavo Tarre Briceño, Óscar López del equipo internacional junto al comisionado de la OEA, David Smolansky.

Acción es orientar qué hacer ante ese fraude. Resolver votar o no, plantea la vacilación del Hamlet, de Shakespeare, that is the questiones (esa es la cuestión).

Al MARGEN:

En mayo El Universal se declaró en emergencia por falta de papel, que le retenían en puerto. En Agosto recibió el golpe y asumió su Presidencia Gustavo Perdomo, señalado de Banda ‘Los Enanos’, que operarían de testaferros de Maduro. Además, es socio de un buscado en EEUU por lavado de dinero, Raúl Gorrín, dueño de Globovisión.

jordanalberto18@yahoo.com

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