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Opinión

Tulio Ramírez

Cuando lo extraordinario se hacia cotidiano, entonces se estaba en revolución. Si mal no recuerdo, fue el Che Guevara el que acuñó esa frase que prendió como eslogan publicitario en todas las mentes calenturientas de los jóvenes revolucionarios latinoamericanos de los años sesenta y setenta. Esta aludía a las transformaciones radicales de los usos, las costumbres, la legalidad y todo lo que hasta antes de la revolución era considerado “normal” para los ciudadanos.

Era la época donde el movimiento hippie latinoamericano se empalmó con el ya triunfante castrismo y la mitología de “los cambios guiados por un inmenso sentimiento de amor”. Fue el momento en que esa juventud rebelde de latinoamérica que comenzó a combinar los pantalones acampanados tipo Beatles con franelas con la imagen del Che Guevara o Angela Davis. Por esos tiempos, convivían armoniosamente en las discotecas de Altamira con las reuniones en la casa del Partido o la música de los Rolling Stone con la lectura de las cinco tesis filosóficas de Mao Tse Tung.

No lo niego, fue la época dorada de la propaganda comunista. Los Festivales de la Juventud organizados en La Habana lograron congregar a lo más granado de lo que más tarde serían los intelectuales de esta parte del mundo. “El Faro que iluminaba la ruta a seguir” se convertía en referencia para todos los jóvenes contestarías.

Era tan efectiva y potente esa propaganda que evitaba ver la triste realidad cubana. Inclusive, los que fueron a Cuba y estuvieron tan cerca de la pobreza, la represión y el miedo solo veían lo que querían ver. A la pobreza la llamaban “condición de pueblo humilde, sencillo y revolucionario”; a la mendicidad la llamaban “pueblo que espera disciplinadamente su ración”, a la vigilancia y espionaje a vecinos lo llamaban “pueblo organizado que resiste”. Todos estos eufemismos no eran otra cosa que la negación de lo evidente. Todo estaba bien. Definitivamente, la realidad son percepciones.

Esas gríngolas que impiden dar acceso a la verdad, esquivándola o negándola, es característico de todos los fanatismos. El fanático no entiende razones y rechaza todo lo que pone en peligro la estabilidad de sus recetas aprendidas.

Tiene mucho temor a quedar desnudo ante las evidencias. Evita por todos los medios que se destruya el endeble castillo de naipes donde están alojadas o, más bien, apertrechadas cómodamente sus ideas y fantasías. Pasó en Cuba y pasa en Venezuela. El discurso oficial construye una realidad solo para fanáticos. Eso ayuda a mantenerse en el poder.

Chávez era un artista en esto de crear fantasías para ocultar la realidad. Era capaz de tirarse dos horas por cadena de radio y televisión para convencer a la gente que ser rico era malo. Lo absurdo era que hacia ese Aló Presidente desde la multimillonaria finca de su familia. Familia, por cierto, con un abolengo de pobreza de décadas convertida de la noche a la mañana en una monarquía recién vestida que se adueñó de media Barinas. Esto lo constataba todo el mundo, menos sus seguidores.

Hoy la tradición continúa. El discurso que de manera reiterada se vende a los venezolanos sobre la supuesta reanimación de la economía, ha sido comprado en su totalidad por los sectores más recalcitrantemente fanáticos de la tolda rojita. Esto nos recuerda a aquel personaje de la Radio Rochela llamado “El Come Nabos”. Este era un flaco, raquítico y desgarbado con cara de hambre que decía a sus amigos, con la mirada perdida, voz apagada y soltando el gallo a mitad de conversación, “yo me siento bien, yo me siento fuerte, yo me alimento con nabos”.

Como el Come Nabos, algunos ingenuos con cara huesuda por el hambre acumulada y gallos que alteran la nitidez de su voz, exclaman “yo me siento contento, yo estoy feliz, la economía se reactivó”. Lo peor es que lo dicen sin haber tenido la más mínima posibilidad de entrar a un bodegón a comprar la tan ansiada Nutella, signo de prosperidad para los economistas del gobierno.

https://talcualdigital.com/los-come-nabos-por-tulio-ramirez/

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Américo Martín

Por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida

(Cervantes)

Llamativo espectáculo brinda el poder ficticio presidido por el diputado Parra. Carece de legitimidad de origen y de ejercicio, no obstante no de afasia porque habla como muñeco al que se le acaba el sonido; pregona apego legal y pretende operar en el más desenfadado acto de fuerza. En los hechos, sin embargo, actúa como si fuera una institución constitucional. Al punto que se ha configurado en Venezuela lo que en la doctrina se denomina estado de dualidad de poder.

Debo aclarar que no me refiero al aspecto legal porque es universalmente conocido que la Asamblea Nacional -legítima y legal- presidida por el diputado Juan Guaidó es la única que existe. La dualidad de poder se repite entre Miraflores y San Francisco, se proyecta a nivel de embajadores y a otros altos cargos como la Contraloría General de la República, tras el nombramiento de Juan Pablo Soteldo, hijo de uno de los mejores amigos que yo haya tenido, el homónimo Juan Pablo Soteldo, quien ya no está con nosotros.

Poderes duales de tanta significación como el que se ha instalado en nuestro país, expresan la peculiar lucha entre la democracia y la autocracia y son casos que, sin ser muy numerosos, tampoco dejan de florecer al extremo que en la historia de la política se ha elaborado toda una teoría para explicarlo. Uno de los autores que escribió con más frecuencia sobre el tema fue el líder bolchevique Lev Trotsky. Como autor marxista atenido a la pretensión del carácter “científico” del socialismo, llenó de “leyes” semejante fenómeno pero no dejó de verter ideas agudas y verdades fácilmente demostrables.

En su historia de la revolución rusa, Trotsky aplicó la teoría del poder dual a los casos de la Inglaterra de Cromwell, quien al frente de masas de artesanos y burgueses emergentes, creó un poder propio en Oxford como paso previo al derrocamiento de la monarquía en Londres. También se refirió a la Comuna de París, tomada audazmente en 1872 por los revolucionarios quienes desde esa posición impulsaron la guerra civil y conquistaron la convención francesa. Y por último, refirió el líder bolchevique, como más claro ejemplo histórico de poderes duales las revoluciones rusas de marzo y noviembre de 1917. Los obreros, campesinos y soldados crearon los soviets de dominio local, de modo que será desde el soviet de Petrogrado, presidido por el propio Trotsky, que bajo la consigna de “todo el poder a los soviets” le dio el golpe final al gobierno moderado presidido por el socialdemócrata Aleksándr Kerensky.

Los esquemas de poder dual podrían no llegar tan lejos. Una provincia, un conjunto de sindicatos o grupos de la sociedad civil pueden imponer su lógica de poder en sus localidades, porque cuando llegan a niveles críticos las confrontaciones sociales y políticas suelen expresarse en distintos ámbitos. Espero pues que se entienda mejor lo que significa una situación de doble poder. No son estados estáticos sino dinámicos, ninguno en capacidad de derribar todavía al otro, pero la tensión que los enfrenta se alimenta de sí misma, no cesa de crecer; y por eso cualquiera de los dos frentes puede vencer al otro y unificar bajo su modelo todo el poder del Estado. Repito, no es asunto de legalidad sino de fuerza. La de Miraflores descansa en los militares, las finanzas públicas, las cárceles y los irregulares armados por el régimen. Y la de San Francisco, reside en la mayoría de los electores, la decisiva solidaridad internacional, los universitarios, los trabajadores, los pobladores urbanos y rurales que sin embargo no han alcanzado los más altos grados de disciplina y organización.

No es cuestión de creer que su factibilidad dependa de la buena fe, la candidez o la inocencia. Lo decisivo es la capacidad de resistir las presiones que lo exijan y el papel que jugaría, en los seguidores de Miraflores, la sensación íntima de que no es posible seguir gobernando a costa del país en lugar de hacerlo para el país. Deberían poner en un platillo de la balanza la carga cada vez más pesada de mantener un poder que los desborda y en el otro las ventajas para Venezuela y para todos, e incluso para ellos mismos, de un cambio democrático por vía constitucional y electoral a satisfacción del mundo.

No se me escapa que ese es el sentido de las presiones emanadas de la solidaridad internacional y muy especialmente el objeto de la gira y los actos de Juan Guaidó. Elecciones libres y transparentes para el cambio democrático que haga de la libertad el premio al esfuerzo de superar la trágica situación en que nos encontramos todos los venezolanos, sin

https://talcualdigital.com/poderes-enfrentados-por-americo-martin/

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Algunos atribuyen a Bernardo de Claraval la frase “el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”, es decir que muchos buenos deseos conducen al fracaso por ser poco realistas. Por cierto que el propio Bernardo, posteriormente santificado, tuvo la buena intención de recuperar para la cristiandad tierras en manos de musulmanes, para lo cual fue un entusiasta predicador de la Segunda Cruzada, empresa que fracasó rotundamente. En esta tierra, otrora de Gracia, muchos políticos tienen buenas intenciones pero, a nuestro leal saber y entender, el camino para salir del narcorégimen y recuperar la economía requiere algunos cambios y aclaratorias para evitar seguir camino al infierno.

El fin de la usurpación es inevitable, pero no puede ocurrir por un decreto del presidente(e) Guiadó, como le exigen algunos bien intencionados y otros no tanto. Acelerar ese acontecimiento requiere un frente común que no se base solo en declaraciones. Separados los colaboracionistas Claudio, Timoteo y Mujica, y los diputados comprados por el régimen, la tarea debería ser más sencilla. Este es el primer reto que tiene nuestra dirigencia. No solo deben evidenciar valentía frente a los malandros, como hasta ahora lo han hecho, sino desprendimiento paro lograr ese frente que reclama la ciudadanía.

Considerando la proliferación de empresas del Estado, el segundo reto es tomar la decisión de qué hacer con las mismas. En el pasado tuvimos empresas del Estado bien manejadas, sin injerencia de los partidos políticos en el poder, como Edelca, el Metro de Caracas y Pdvsa, y otras totalmente politizadas que operaban en rojo. Hoy, todas las empresas en manos de los rojos están de ese color. Son cientos de empresas en el sector energético, petroquímico, agrícola y de servicios. Para recuperarlas, si es que son recuperables, se requeriría grandes inversiones, gerencia profesional y prohibición de hacer proselitismo político dentro de las mismas.

En caso de que la dirigencia decida no privatizarlas, ¿está dispuesto el sector político a no interferir en sus operaciones, en no utilizarlas para emplear militantes y, desde luego, en designar directivas con mérito y no por filiación partidista? Los ciudadanos aspiramos que desde ya se den señales en ese sentido. Por ello deberían aclarar por qué en empresas en manos de la oposición se nombraron inicialmente algunos excelentes profesionales que al poco tiempo fueron sustituidos, como es el caso de Jon Bilbao, José Alberto D' Antonio y Freddy Goerke, en Monómeros Colombo Venezolano, y Enrique Torres y a Rogelio Lozada, en la Directiva Ad hoc de Pequiven. Con esos cambios se perdieron más de doscientos años de experiencia y algunos de los sustitutos no parecieran tener los galones necesarios. En la directiva ad hoc de la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP), ciertos nombramientos pueden ser objetables. Por el contrario, en CITGO y en la directiva ad hoc de Pdvsa las designaciones fueron atinadas. La administración que viene debe tener claro que las empresas del Estado deben manejarse como negocio.

Además de lo señalado, la dirigencia debe indicar cuáles serían las fuentes de financiamiento de las empresas actualmente del Estado. ¿Más deuda externa? ¿Reducir recursos a la educación, salud e infraestructura? Si concluyen que lo aconsejable es privatizar, lo cual pareciera sensato, ¿cómo sería ese proceso para garantizar que sea transparente y no se aprovechen algunos tracaleros como sucedió en Rusia?

Como es lógico, los puntos señalados no deben, ni pueden ser resueltos por el partido político que asuma el poder. Por ello seguimos insistiendo en la necesidad de un pacto de gobernabilidad por un mínimo de veinte años, con períodos presidenciales de seis años, sin reelección, y candidatos únicos de los firmantes del pacto electos en primarias.

Si no procedemos con transparencia y decisión, el cambió puede tardar un poco más y, lo que es igualmente grave, se verá afectada la confianza para la recuperación de la economía y el retorno de los rojos puede estar a la vuelta de la esquina. Nuestros dirigentes tienen la palabra. Ojalá escuchen sugerencias desinteresadas. Requerimos cambiar el rumbo para no seguir camino al infierno.

Como (había) en botica:

El Vice Almirante retirado Franklin Montplaisier, ex Comandante de la Marina, no quiere dejar la casa asignada en Fuerte Tiuna. Alega que necesita tiempo para conseguir una vivienda en lugar seguro. ¿Será que le preocupa el rechazo de los vecinos?

El presidente (e) Guaidó debe cuidar su lenguaje. Decir que Maduro no tiene las “esferas” para ponerlo preso es inapropiado y, además, una provocación innecesaria.

La burda acusación a Juan José Márquez de traer explosivo C4, solo se le ocurre al desquiciado Diosdado, quien cuando estaba preso autorizó introducir a la cárcel explosivos y granadas en el cochecito de su hijo de meses.

Lamentamos los fallecimientos de nuestros compañeros José Escorihuela, quien trabajó en Pequiven, y de José Lorenzo Granadillo, extrabajador de la planta de combustible en Barquisimeto.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Red Agroalimentaria de Venezuela

La Red Agroalimentaria de Venezuela (http://redagroalimentaria.org) ha sido creada con el objetivo de consolidar una red de actores sociales vinculados al sector agroalimentario con capacidad de incidencia en la dinámica político institucional y articulada a espacios regionales que potencien su acción, manteniendo activo un debate a nivel nacional y regional a partir de información y data actualizada sobre el sector

Recientementea ha empezado a divulgar el esfuerzo que vienen haciendo en torno a la situación que confronta el sector agroalimentario venezolano y a tal efecto ha hecho público el “Informe Trimestral (octubre diciembre 2019) de Seguimiento de la Situación Agroalimentaria”, elaborado el 2 de febrero del prsente año y que puede ser consultado en el archivo anexo correspondiente.

Complementariamente, el 11 de febrero de este mismo año, Juan Luis Hernández M., Coordinador de la mencionada red ha elaborado la presentación “Actualización de Información sobre la Situación Agroalimentaria y el Sector Avícola” que también se anexa.

La revisión de ambos documentos, no solo para los vinculados al sector, sino para cualquier tipo de lector, permite dimensionar exactamente la situación que estamos viviendo en Venezuela, las dificultades que confrontan los llamados a contribuir a la alimentación de todos nosotros y la imposibilidad de mejorarla a menos que haya un cambio, profundo y sostenido en el tiempo, en la forma de conducir las políticas públicas nacionales.

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A la gente que va a mandar el gobernador a "desmalezar e iluminar" la Universidad, imagino que en la calurosa bienvenida que le hagan las "Autoridades Nombradas" y ¡NO ELECTAS! así como sus empleados, les dirán:

"BIENVENIDOS A LA UNIVERSIDAD QUE TANTAS VECES HAN ATACADO...Pasen por aquí

Señores del régimen, quieren agua fría (¡ay! No hay filtros ni agua) Bueno, pasen adelante, miren, pueden pintar aquí, donde están las manchas de la sangre de Ygor, de Andrus y las de Daniel... por allá, hay manchas de 7 más... Pueden, sus excelencias, iluminar por acá, por donde estaba oscuro cuando sacaron a tubazos a Briggite, Alex, Jhoam, las dos Stephanys, Keny y todos los demás... unos bombillitos para el gimnasio que también está manchado de sangre y lágrimas... después pueden ir al CAMPO DE BÉISBOL, ujm, ujm... bueno, mejor para allá no, de eso no se puede hablar, no, no... ¿Tienen hambrita?¿quieren comer en el comedor? El menú es arroz con arroz, o caraotas con caraotas, o nada con nada... eso sí, todo bien balanceado (O BALACEADO).

No hay baños en buen estado, así que no desmalecen todo para que puedan hacer pipicito.

¿Otra fotico? Así indignaditos para que se la manden a Maduro el asesinito"

Tal vez con esa dureza y fuerza en las exigencias los señores enviados por Rodolfo Marco Torres quieran volver e instalar un localcito del PSUV que bien nos hace falta, o una base espacial con unos misiles antigringos. Y quién sabe, si nos obsequien con un operativo de venta de perniles descompuestos de los de hace tres diciembres! (MARCO TORRES SABE DE ESO, DE GUARDAR COMIDA ENTERRADITA) Hay que aprovechar porque uno nunca sabe ($)

¡YO NO MANDO ANÓNIMOS!

16 de febrero de 2020

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Carlos Raúl Hernández

El profundo cambio cultural, social, económico y político del siglo XX es en gran medida obra de Hollywood: la propagación y el triunfo ideológico de la libertad, la democracia y la modernización, frente a los autoritarismos, hoy enturbiado por la antipolítica. Su obra regó por el globo la transformación de las pautas productivas, el consumo de bienes, la calidad de vida y la revolución científica. Millones y millones admiran el glamour y la belleza en la alfombra roja de los Oscar.

Un sismo cultural entre los que tienen menos posibilidades de conocer las maravillas creadas por el hombre. Nació una forma de recreo popular, barato, los nikelodios (valía un níquel la entrada) a salas que abarrotaban los pobres en EEUU y el mundo, particularmente los trabajadores migrantes, una de las tres grandes industrias contemporáneas. En las lejanas décadas de los 30, 40, 50, incontables millones de latinoamericanos, africanos y asiáticos, supieron que existía el confort.
Conocieron automóviles, aviones, la Quinta Avenida, las torres de Pisa y Eiffel, el shampoo, las lavadoras y los antibióticos en películas, radio y TV. Hizo que De Niro y Zellweger aumentaran 30 kilos, convirtió a Dustin Hoffman en Tootsi (Pollack 1982), a Williams en la señora Doubfire (Columbus: 1993) a Kidman en Virginia Woolf (Daldry: 2003), la perfecta Theron en una horrenda asesina, Aileen Wuornos (Monstruo: Patty Jenkins, 2003).
Blanchett fue Bob Dylan (No estoy allí: Haynes, 2007), Travolta la obesa Edna Turnblad (Hairblad: Shankman, 2007) Finnes es Voldemort (Harry Potter: 2011) apenas detalles de las infinitas maravillas cinematográficas y 95% de la población mundial que no viaja, solo podrá ver las obras de Michellangelo o Leonardo en la pantalla. Hollywood se fundó en una épica de acero.
¿Dónde está esa máquina?
Thomas Edison doblegó y absorbió a los competidores y creó con ellos en la Costa Este un todopoderoso oligopolio de los recursos para hacer cine: cámaras, revelados y celuloide, patente que compro al fundador de Kodak. Los intentos de producir películas fuera de su control en N.Y. durante el cine mudo, terminaban a tiros. Al principio, el manejo de la industria lo tenían estudios europeos, concretamente franceses (Pathe, Gaumont y otros).
Después de la Primera Guerra Mundial la hegemonía pasó a manos norteamericanas, aunque el expresionismo alemán, el surrealismo y Eisenstein florecieron al margen. Samuel Goldwin y Cecil B. DeMille rodaban una película en Nueva York y ante la arremetida de los agentes de Edison, huyen de su larga mano a Arizona. Luego siguieron a Los Ángeles, cerca de México por si había que correr.
Los acompañaron grupos de inmigrantes, la mayoría de origen judío, que intuían la nueva fiebre del oro celuloide en California. Darryl F. Zanuck, Samuel Bronston, Goldwyn, DeMille, los hermanos Warner, crearon Universal, Paramount, 20th Century Fox, Metro Goldwyn-Meyer. Más tarde la rebelión de los actores frente al star-sistem llevó a Chaplin, Pola Negri y muchos otros a crear United Artist, su propia productora.
El gran cine de masas producido y/o distribuido por Holywood fue volcán de grandes cambios. Protagonizó la revolución sexual. La primera mujer desnuda que hizo abrir la boca a cientos de millones de hombres fue Brigitte Bardot en Y Dios creó a la mujer (Vadim: 1956) El primer súper orgasmo en pantalla lo tuvo Jane Fonda en Barbarella, enfrentada a una máquina (Vadim: 1968) y masas inmensas de jóvenes se enteraron de que las mujeres también los tenían.
La denuncia del poder
La primera relación sexual auténtica en cámara la protagonizaron Donald Sutherland y July Christie en Amenaza en la sombra (Roeg: 1973). Una poderosa pasión y erotismo hacen que el amor profundo de Fonda se imponga sobre la paraplejia de su amante, el veterano de Vietnam, John Voigth, en Regreso sin gloria (Ashby,1978). Las inquietantes escenas eróticas con close-up de los rostros de Juliette Binoche y Lena Olin en La insoportable levedad del ser (Kauffman: 1988).
Igual, Naomi Watts y Laura Harring en Mulholland drive (Lynch: 2001). El rudo y perdurable amor entre dos vaqueros (Secreto de la montaña: Lee, 2006). El primer beso cinematográfico entre un negro y una blanca, Wesley Snipes y Natassja Kinsky (Después de una noche: Figgis,1997) son auténticos terremotos en la cultura sexual universal comparados con las autorridiculizantes malderrabias “de género” que hoy nos hacen reír.
Solo Hollywood, gracias a que su inmenso poder comercial, llegó a la plebe, un imposible para maestros como De Sica (Olor de mujer) o Bergman (El silencio, Persona). Los anacronismos de izquierda y derecha fijaron en los estudios californianos un enemigo predilecto, gracias a las cultísimas boberías de Marcuse, Adorno, Horkeimer y el corsario de siete mares Erich Fromm, porque odiaban su poder cultural.
No hay problema importante de la sociedad abierta que no haya sido sangrientamente denunciado por el cine norteamericano, miles de films se ocupan de desenmascarar la corrupción policial (Asuntos internos: Figgis,1990) el racismo, Mississipi en llamas (Hambling: 1988) Fantasmas del Mississipi (Reimer: 1996). Cientos de obras dedicadas a las entretelas de la guerra de Vietnam, entre ellas las siempre esplendorosas Apocalipsis now (Coppola: 1979) y El cazador de venados (Cimino: 1978).
@CarlosRaulHer

https://www.eluniversal.com/el-universal/61854/hollywood-es-la-revolucion

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No cabe duda que Juan Guaidó, y por extensión la Asamblea Nacional y la oposición venezolana, han salido fortalecidos tras la exitosa gira. Ahora la natural expectativa, tras el regreso, recae sobre la estrategia que se vaya a desplegar y la/s propuesta/s que traiga Juan Guaidó en su maleta de viajero.

Hasta el momento de escribir estas líneas, no es mucho lo que el presidente Guaidó ha revelado. En su primer mensaje a la llegada al país, tras agradecer el respaldo del pueblo venezolano, reitero que contamos con el respaldo y apoyo de la comunidad internacional para: “… liberar y reconstruir a Venezuela” y afirmo que hay “… Muchos gobiernos, personas, empresas y países que están dispuestos a invertir en nuestro país”. Aunque no fue muy explícito al respecto, agregó de manera contundente: “… Claro que tenemos una estrategia, claro que tenemos una hoja de ruta, claro que tenemos la firmeza y el acompañamiento del mundo y hay cosas que tenemos que decir en su momento porque nos enfrentamos a una dictadura”. De manera que aun seguiremos a la espera, al menos hasta el momento, acerca de cuál será esa estrategia y el camino que se nos propondrá.

Haciendo una lectura sesgada –en política, todos leemos así– y queriendo entresacar de sus palabras algo más concreto en cuanto a estrategia, resalto y comento dos ideas de su primer mensaje. La primera es que, en su criterio “…la solución de fondo a la crisis pasa por verdaderas elecciones presidenciales libres”. De acuerdo con este objetivo estratégico: elecciones presidenciales libres; pero, ¿Significa esto una toma de posición definitiva en cuanto a no participar en las elecciones parlamentarias?, espero que no; falta ver como se desarrollara esa idea, porque las elecciones parlamentarias se van a dar.

Probablemente se llevarán a cabo de manera anticipada y el régimen contara con la participación de sus aliados de la “mesita” y serán organizadas por un CNE designado por el TSJ, para estimular aún más la abstención opositora. Pero es un hecho innegable que ese proceso electoral lo tenemos encima y sabemos que –independientemente de su capacidad “trampeadora”– el régimen ya ha organizado dos procesos electorales –para elegir su ANC y las presidenciales de 2018– y “aplica” de facto los resultados de esos procesos, ¿Qué le hace pensar a algunos que no lo va a hacer ahora con las elecciones parlamentarias? Si les dejamos el camino libre de toda resistencia obviamente el resultado será una victoria “aplastante” de la dictadura, con algunas curules que dejaran para sus aliados de la “mesita”, para guardar apariencias.

La oposición no reconocerá ese proceso y seguramente tampoco lo hará la “comunidad internacional”, por las mismas razones por las que no reconocieron las irritas e ilegales elecciones de la ANC y el proceso del 20 de mayo de 2018. Pero eso tendrá otras consecuencias; ya no tendremos un “Juan Guaidó” –o como quiera que se llame– ni un nuevo presidente opositor de la AN; en consecuencia, tampoco habrá un “presidente encargado”, ni embajadores de ese presidente encargado en los países que lo reconocieron, ni quedarán vestigios de la única institución democrática e independiente del país, la AN, a la que pueda apoyar la comunidad internacional. Eventualmente algunos países buscaran reconocer algún sector opositor, pero ¿cuál? Quedaremos así a la deriva. ¿Es ese el resultado político que esperamos?

La segunda idea que quiero destacar y que enfatizó el presidente Guaidó es que “… frente a una dictadura… no hay espacio para codazos… no hay espacio para desunión… llamo a todos los líderes políticos…a la unión”. Esta idea es fundamental para una estrategia opositora –unidad, no uniformidad– y con ese propósito el presidente Guaidó se coloca por encima de cualquier disputa innecesaria. Y esto es muy importante porque, si bien la oposición luce hoy más fuerte que los últimos meses de 2019, el régimen, por diversas causas –disputas internas, falta de políticas y propuestas opositoras a la población y el apoyo de la FANB– no aparece aún muy “debilitado”. Y este punto merece una reflexión adicional.

Vamos a estar claros, contar con apoyo externo es muy importante; pero, hasta el momento, las medidas o sanciones que ha impuesto la comunidad internacional no han funcionado para acorralar al régimen y obligarlo a sentarse a negociar de manera seria y efectiva. Y no han funcionado porque: uno, no han sido suficientemente fuertes y extendidas y dos, porque este régimen es totalmente indolente e indiferente a la suerte que corramos los venezolanos. No les importa, porque ellos viven en su particular “burbuja” de corrupción y buena vida y les tienen sin cuidado las penurias del pueblo venezolano. Su única preocupación es sostenerse en el poder para mantener funcionando el enorme aparato de corrupción de donde derivan sus recursos, nivel de vida y mantener unas apariencias a nivel internacional; y para lograrlo, mienten sobre la situación del país, mientras intensifican la represión y el control de la población y la oposición.

La llegada del presidente Guaidó y su recibimiento en Maiquetía por las hordas violentas del régimen son una demostración de lo anterior y un preludio de lo que será la estrategia del régimen de ahora en adelante: continuarán acosándolo, impidiendo violentamente su desempeño por el país, agrediendo las manifestaciones de oposición con sus colectivos violentos y agavillados, protegidos por la GNB y la PNB, que ya ni siquiera quieren hacer el sucio trabajo represivo y por eso el régimen envía a sus “colectivos violentos” a desarrollar la política de terror que sabemos que conocen muy bien, buscando que el pueblo se atemorice por la violencia, hasta que se inhiba de participar o reaccione a la provocación, lo que les permita pasar a otra etapa de la represión.

No se trata de renunciar a la capacidad o fuerza interna de la oposición, por temor, que es lo que persigue el régimen; pero sí de reconocer que, en materia política, nos enfrentamos a un régimen que tiene el poder de hecho, la fuerza para mantenerlo y la falta de escrúpulos para utilizarla. No obstante, es de destacar que habiendo Guaidó burlado por segunda vez la prohibición de salida del país y regresando por Maiquetía a plena luz del día, el régimen no se atrevió a detenerlo y apresarlo, señal de su debilitamiento y el temor que tiene a la repercusión de este hecho y a la reacción internacional ante el mismo.

Por lo tanto, las acuciantes preguntas que nos debemos responder son: ¿Cómo aumentar el costo político de esta represión, el costo político de la omisión y desidia del régimen en resolver los graves problemas del país? ¿Cómo romper la “burbuja” en que viven los jerarcas del régimen para obligarlos a negociar una salida democrática a la crisis en que vivimos? ¿Con que fuerza interna o externa se logra acorralar al régimen para que acceda a buscar una salida?

Cerremos con una frase de Vargas Llosa en un artículo periodístico: “… lo que mantiene viva a una sociedad y la hace progresar no son el ditirambo y la adulación sino el espíritu pugnaz y la actitud indómita, es decir, el cuestionamiento constante de sus instituciones y costumbres por sus intelectuales y dirigentes políticos.” (España en el Escaparate, El País, 02/02/2020)

15 de febrero de 2020

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/

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