Pasar al contenido principal

Opinión

Alejandro Lafluf

La evolución es una idea poderosa. Pero sobre todo es una idea inteligente. En efecto, si no evolucionamos, no podremos devolverles a nuestros países, la vitalidad y dinamismo, que sus economías necesitan.

Ahora bien, la economía es un sistema. Pero no se trata de cualquier sistema. La economía es un sistema complejo. Una rueda o una palanca son sistemas simples – tienen pocos elementos -. Un avión o un barco son sistemas complicados – tienen muchos elementos -. Sin embargo, tanto en los sistemas simples como en los complicados, “el todo nunca es mayor que la suma de sus partes”. Y aquí radica la diferencia fundamental. En los sistemas complejos, los elementos interactúan de tal modo que generan lo que se denomina “propiedades emergentes”. En sistemas así, “el todo siempre es mayor que la suma de sus partes”. Y esto lo cambia todo.

El agua es un sistema complejo. Aunque nos sumergiéramos en ella solo encontraríamos oxígeno e hidrógeno. Lo mismo ocurre con nuestro cerebro. La conciencia es una propiedad emergente de ese sistema, por eso no vamos a hallarla en ninguna neurona en particular. Las propiedades emergentes de un sistema complejo no tienen que ver con los elementos del sistema, sino con su relación, con su modo particular de interactuar en conjunto.

Siguiendo a Murray Gell – Mann, en un sistema complejo, las interacciones no son fijas sino dinámicas y penetrantes (pueden alterar el estado inicial de los elementos del sistema) no-lineales (pequeñas causas pueden determinar grandes efectos) recursivas (el sistema se retroalimenta, positiva o negativamente, potenciando sus componentes o inhibiéndolos) y abiertas (el sistema interactúa con su entorno, determinando su reorganización o adaptación).

La clave con este tipo de sistemas pasa por salvaguardar la particular interacción que existe entre cada una de sus partes, de tal modo de proteger sus propiedades emergentes. Si dañamos el cerebro, la conciencia desaparece. Si alteramos su química, el agua desaparece. Lo mismo ocurre con una economía. Si un Gobierno no actúa del modo en que debe actuar; si no respeta la naturaleza compleja del sistema económico y no actúa en línea con ella, entonces sus propiedades emergentes se pierden.

¿Cómo debe comportarse entonces un Gobierno frente a un sistema complejo como la economía para que sus propiedades emergentes – competitividad y empleo – no se pierdan?

Un sistema complejo oscila entre dos extremos: orden y caos. Si existe demasiado orden (demasiada rigidez y regulación) el sistema pierde dinamismo y capacidad de adaptación. Si no existe ningún orden, el sistema se dispersa en la condición de su entorno, pierde identidad y se descompone. En sus extremos todo sistema complejo es débil porque pierde sus propiedades emergentes (por falta de dinamismo o por descomposición) ¿Cuáles son entonces los mecanismos a través de los cuales un sistema complejo puede mantenerse en una condición de vitalidad y crecimiento? Aquellos que le permitan funcionar en un estado de equilibrio dinámico denominado “criticalidad auto-organizada”. Este punto crítico constituye la condición óptima del sistema porque favorece su complejidad, alejándolo de sus extremos.

Mi crítica al Estatismo es que no termina de entender la naturaleza compleja del sistema económico, y por lo mismo, no actúa en línea con ella. De ese modo destruye sus propiedades emergentes, desquiciándolo y sacándolo permanentemente de su óptimo. El Estatismo perjudica la complejidad del sistema de dos formas: a través de su concentración y a través de su centralización. El Estatismo conduce a la concentración porque no entiende que la riqueza se crea – de ese modo convierte a la economía en un juego de suma cero-. El estatismo genera déficits que luego intentará solventar a través de endeudamiento, impuestos y tarifas públicas – ahogando al sector productivo y haciéndole perder rentabilidad y competitividad -. Como todos los recursos están dedicados a un solo “atractor”, el sistema pierde dinamismo y vitalidad, comienza a moverse más lento (desempleo, desinversión, caída de las exportaciones) afectando dramáticamente su capacidad de adaptación al entorno.

Si la concentración le resta vitalidad y dinamismo al sistema, la centralización le resta diversidad. La centralización imposibilita el desarrollo integral al circunscribirlo a las grandes capitales impidiendo que sus frutos lleguen a todos. Asimismo, limita la calidad del crecimiento y consolida la primarización – la inversión privada (nacional o extranjera) al carecer de las condiciones estructurales para instalarse en el interior no puede sino concentrarse en las materias primas -.

La descentralización de la economía rompe este círculo vicioso pero depende necesariamente de la descentralización de la obra pública. Si la inversión privada se descentraliza, porque ahora cuenta con las condiciones necesarias para instalarse de forma óptima, entonces los frutos del desarrollo (fundamentalmente el empleo) se distribuirán, abriéndose nuevas posibilidades de inversión que incluyan la agregación de valor y nos alejen de la primarización.

La diversidad de agentes y la descentralización de la estructura son claves para revertir la concentración y la centralización del sistema permitiendo que éste recupere su complejidad, pueda adaptarse a los cambios del entorno, fortalecerse (aumentando el peso de sus conexiones) y evolucionar.

Si el Mercado es un termómetro, el Estado es un termostato. Un termostato se ajusta en función de la temperatura que marca el termómetro (regla fiscal y tarifas competitivas). Del mismo modo, el Estado no es una brújula – con un solo rumbo ideológico- sino un GPS que va trazando las mejores trayectorias en función de los objetivos que le va indicando la sociedad y el mercado (políticas sociales e inserción internacional). Necesitamos un Estado inteligente que se organice de forma óptima para actuar en un mundo complejo. No un Estado torpe y unidireccional que actúa sin medir las consecuencias socio-económicas de sus actos porque no termina de entender la complejidad del mundo en que vive.

15 de noviembre 2019

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2019/11/alejandro-lafluf-uruguay-la-pol...(POLIS)

 4 min


Daniel Eskibel

Las campañas electorales tienden espontáneamente hacia el caos. Y el desorden lleva casi inevitablemente a la derrota. El único antídoto eficaz es el método.

¿Puedes derrotar a una dictadura con un rumor?

Ese era el tema de nuestra conversación aquella noche de 1978 en una esquina de Montevideo. Desde hacía 5 años Uruguay vivía una dictadura cívico-militar que parecía estar allí desde siempre y para siempre. No lo sabíamos, claro, pero todavía faltaban 7 años más para recuperar la democracia.

Néstor estudiaba arquitectura y yo estudiaba psicología. Aquella noche estábamos parados a mitad de camino entre las dos pensiones estudiantiles en las que vivía cada uno de nosotros. Hablábamos en voz baja, sabiendo que la dictadura tenía oídos en todas partes.

La conversación se había desplegado a partir de una lectura reciente que nos había impactado: la novela El recurso del método, del cubano Alejo Carpentier. Y partiendo del texto de Carpentier habíamos desembocado en una idea obsesiva: derrocar a la dictadura uruguaya con el método de instalar un rumor poderoso que la destruyera.

Estábamos equivocados, claro. Los años siguientes nos demostrarían que el camino hacia la democracia sería mucho más largo, más duro y más complejo que nuestros sueños.

Pero había un pequeño grano de verdad en aquella conversación. No tenía que ver con el rumor, pero sí con el método. Porque para lograr cualquier objetivo político se necesita método.

¿Tienes una mente metódica?

Los cinco rasgos básicos de personalidad que pueden caracterizar a cualquier ser humano son la energía, el neuroticismo, la amabilidad, la apertura mental y la escrupulosidad.

El quinto rasgo, escrupulosidad, es el que identifica a las mentes metódicas. Cuando este rasgo es predominante, entonces la persona es metódica, detallista, organizada, responsable y minuciosa.

¿Cómo puedes saber si tienes una mente metódica?

Para determinarlo con exactitud tendría que aplicarte un test, claro está. Pero de todos modos puedes tener una visión bastante aproximada con una auto-observación sincera.

Te ayudo para ello con una breve descripción de la personalidad escrupulosa o metódica. Léela, analízate y concluye si encajas o no en el perfil.

Una persona metódica se preocupa mucho por el trabajo y por las tareas que tiene que realizar. Le gusta planificar lo que hará, y luego trata de ceñirse a esos planes y de ejecutar esas tareas con precisión. Es alguien muy fiable, a quien se le puede encomendar algo con la certeza de que lo va a cumplir de la mejor manera (inclusive sin necesidad de una supervisión constante). Es una persona que no deja las cosas a medias y que además es exigente consigo misma y con los demás. Le gusta ordenar, acomodar, clasificar, colocar las cosas en su lugar.

Con la breve descripción anterior ya es suficiente para que veas si estás dentro de esta categoría de personas. Si tu personalidad no coincide con este perfil no tienes por qué preocuparte. Seguramente tendrás otro rasgo predominante de personalidad que te dará otras posibilidades. Pero si tu perfil coincide con la descripción, entonces seguramente eres una persona metódica.

En definitiva: si el perfil anterior te describe y además trabajas en vinculación con la política, eso implica que tendrás una ventaja comparativa interesante a la hora de las campañas electorales. Esa ventaja será que para todo tendrás un método.

¿Por qué es ventajoso tener un método?

Porque cuando tienes un método sabes siempre a dónde vas. Y algo más importante aún: porque sabes siempre cuál es el camino para llegar a tu meta. Y cuando no lo sabes, pues estudias e investigas hasta que logras saberlo.

¿Cómo aplicas tu mente metódica a la política?

Ya sabes que las campañas políticas casi siempre se estrellan en medio del desorden, la confusión y el caos. Lo cual nos lleva a considerar la otra cara de la moneda: las campañas electorales ganadoras son siempre metódicas.

No se trata de que todas las campañas electorales metódicas sean ganadoras sino de que todas las campañas electorales ganadoras sí que son metódicas.

O sea que se trata de una cualidad imprescindible, aunque por supuesto no alcanza solo con ella. De hecho se necesitan también otras cualidades vinculadas a los candidatos, al equipo de campaña, a la coyuntura actual y al contexto político, económico y cultural en el que se produce la elección.

Las mentes metódicas son vitales para cualquier campaña. Y hay que saber cuándo, dónde y cómo aplicarlas. Esto implica cuatro asuntos básicos:

La meticulosidad del método hay que aplicarla en primer lugar en la investigación pre-electoral. Si la investigación falla hará que falle toda la campaña, razón suficiente para ser preciso en cuanto a qué factores investigar y cómo investigarlos.

En segundo lugar esa meticulosidad hay que aplicarla en el diseño de la estrategia. El terreno estratégico es siempre uno de los máximos secretos de la victoria electoral, y por supuesto demanda mucha puntería y exactitud.

En tercer lugar esa meticulosidad hay que aplicarla en la ejecución, en la puesta en práctica de la estrategia. Suele ser todo un desafío ya que las campañas brindan tantos estímulos a cada instante que los equipos que las comandan se enfrentan a una innumerable cantidad de oportunidades para apartarse de los lineamientos estratégicos. Apartamientos que más temprano que tarde conducen a la derrota, por supuesto.

Y en cuarto lugar esa meticulosidad hay que aplicarla a la evaluación permanente de la marcha de la campaña. Los candidatos siempre se ven rodeados por una cámara de eco que les dice que todo va bien, pero eso es tan tranquilizador como peligroso. Por eso el equipo de campaña debe evaluar de modo sistemático y permanente, observando el proceso electoral con la máxima objetividad.

La metodología es pues indispensable para investigar, para diseñar la estrategia, para ponerla en práctica y para evaluar.

¿Perdemos la espontaneidad con tanto método?

Podría pensarse que demasiado método significa rigidez e incapacidad para adaptarse a los cambios. Lo cual deja la puerta abierta para pensar que es preferible dejar que la espontaneidad y la intuición lideren las campañas.

Pero la espontaneidad y la intuición tienen su propio lugar dentro de las campañas, dentro de la política y dentro de la vida misma. Y ese lugar no es precisamente el de la investigación, la estrategia y la evaluación. Esos son terrenos para ser precisos y meticulosos. Son terrenos para ser organizados y efectivos. Son terrenos para mentes metódicas.

Un curso para mentes metódicas

Un ejemplo ilustrativo es el de nuestro Curso de Experto en Psicología Política. Porque el primer target al que convoca dicha formación es el de las mentes metódicas. No es el único, pero es el primero. Porque lo que se brinda son procedimientos psicológicos a ser aplicados en el mundo de la política.

Otros cursos de formación política convocan especialmente a otros tipos de personalidad:

Algunos hacen énfasis en las oportunidades de networking que se presentan en grandes eventos, siendo ideales para personalidades extrovertidas. Pero en nuestro curso limitamos las plazas para que sean grupos pequeños.

Otros subrayan las novedades, el aprendizaje de lo más reciente que recién asoma al mercado, siendo ideales para personalidades abiertas. Pero en nuestro curso hacemos foco en la psicología y en su conocimiento acumulado y asentado a lo largo de los siglos.

En ciertos casos el eje se coloca sobre objetivos políticos en materia de bienestar público general, lo cual los hace ideales para las personalidades en las que predomina la amabilidad y la empatía. Pero en nuestro curso nos concentramos más bien en explicaciones, procedimientos y estrategias.

Hay otros casos en los cuales se privilegia lo vivencial, el aprendizaje como experiencia emocional, algo que convoca mucho a las personalidades que se ubican entre los polos del neuroticismo y la estabilidad emocional. Pero nuestro curso se enfoca más en la adquisición de herramientas conceptuales para operar con mayor efectividad en la realidad política misma.

Nuestro Curso de Experto en Psicología Política también ofrece networking, novedades, preocupación por el bienestar público y experiencias vivenciales. Pero el foco está en lo metodológico. La clave reside en que las campañas electorales necesitan una muy alta dosis de método.

El recurso del método

Quienes trabajamos en campañas electorales sabemos que las campañas tienden hacia el caos. Esa es la experiencia vivida por candidatos, dirigentes políticos, investigadores de opinión pública, asesores, publicistas, consultores políticos y miembros de los equipos de campaña.

Pero frente al caos tenemos un recurso.

El recurso del método.

Maquiavelo& Freud

https://maquiaveloyfreud.com/campanas-electorales-ganadoras-metodicas/

 6 min


Mariza Bafile

Se llamaba Paulo Paulino Guajajara, aunque lo apodaban Lobo Mau, y vivía en la selva Arariboia en el estado de Maranhão, al noroeste de Brasil. Allí, entre esos bosques que trató hasta el último instante de su vida, de preservar de las invasiones ilegales, cayó en una emboscada y lo mataron. Junto con él estaba otro líder indígena, Laercio Guajajara, quien logró salvarse, aunque resultó herido. Es el ¿último? activista ambiental asesinado por sicarios al sueldo de los muchos quienes desean explotar la Amazonía sin importarles ni los daños al ambiente ni, mucho menos, la vida de las comunidades que allí habitan desde generaciones. Quizás sería más justo decir que es el último cuyo asesinato ha superado la barrera de los silencios cómplices.

Mientras el mundo “civilizado” sigue atrapado en discusiones eternas entre quienes no creen en el cambio climático y quienes demuestran que vamos camino a una catástrofe, miles de héroes anónimos dan la vida para proteger su hábitat que es también el nuestro. Sus luchas deberían ser nuestras luchas y si bien ya son muchas las voces que se están levantando en el mundo para darles la solidaridad que merecen, esos líderes continúan muriendo y sus muertes siguen impunes.

Los silencios entre una y otra muerte, cuya noticia llega hasta nosotros, encubren la tragedia de pueblos originarios que, en todo el mundo, y sobre todo en América Latina, están constantemente amenazados. Quienes tratan de luchar contra garimpeiros, latifundistas, multinacionales, gobiernos locales, son víctimas de una violencia cruel e impune. Entre una y otra muerte hay decenas y decenas de amenazas, heridas, violaciones de las que no se habla con suficiente fuerza. Hasta que un nuevo asesinato desgarre esos silencios. Es lo que pasó con Lobo Mau quien ya había recibido varias amenazas de muerte.

Si Brasil a nivel ambiental y de respeto hacia las minorías vive uno de sus peores momentos a causa de la política e ideología de su Presidente Jair Bolsonaro, Colombia es otro de los países de América Latina, considerado fuertemente peligroso para ambientalistas, indígenas y defensores de derechos humanos.

En 2018, según el último reporte de Global Witness “Enemies of the State 2019”, Colombia fue la nación con el mayor número de activistas asesinados en el mundo. El primer lugar lo detiene Filipinas. Por primera vez el estudio analiza también las razones por las cuales fueron asesinados. La mayoría murió porque se opuso a las empresas de minería, en segundo lugar están quienes lucharon contra los latifundistas y seguidamente quienes defendían fuentes de agua, o trataron de contrarrestar la pesca y la cacería irregulares.

En Colombia las esperanzas que surgieron a raíz de los Acuerdos de Paz se están desmoronado poco a poco. La cifra de asesinados de líderes sociales, indígenas y defensores de derechos humanos va in crescendo. Para campesinos y comunidades indígenas nada ha cambiado para mejor. Siguen siendo el blanco de grupos guerrilleros, del narcotráfico y de los paramilitares. Según los registros de Indepaz (Instituto de Estudios sobre Paz y Desarrollo), y la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular – CACEP, “entre el 1 de enero de 2016 y el 8 de septiembre de 2019, 777 líderes sociales y defensoras de los Derechos Humanos han sido asesinados en Colombia. 132 casos ocurrieron en el año 2016, 208 en el año 2017, 282 en el año 2018 y 155 en el año 2019 (corte 8 de septiembre de 2019)”.

En el mismo informe leemos también que “desde que se suscribió el acuerdo de Paz entre el Gobierno Nacional y las FARC – EP hasta septiembre de 2019, 151 ex guerrilleros de FARC – EP en proceso de reincorporación han sido asesinados en Colombia, 2 en el año 2016, 38 en el año 2017, 76 en el año 2018 y 55 en el año 2019 (8/09/2019). A nivel Nacional en el mismo periodo han sido asesinados 35 familiares de ex guerrilleros de las FARC – EP en proceso de reincorporación, 15 en el año 2017, 11 en el año 2018 y 9 en el año 2019”. En su gran mayoría estos crímenes siguen impunes.

Lamentablemente esta situación tan dramática es consecuencia de las graves desigualdades sociales y de las asimetrías regionales que caracterizan todos los países de América Latina sin que ningún gobierno, sin importar su orientación ideológica, haya logrado enfrentarlas o cuanto menos disminuirlas.

Hasta tanto enteras poblaciones vivan sin acceso a una educación y sanidad adecuadas, hasta tanto la corrupción y los intereses personales primen sobre el bienestar de las comunidades, seguiremos asistiendo a las muertes, torturas, violaciones y amenazas de esos héroes silenciosos quienes luchan por nuestro ambiente mucho más de quienes participan en cumbres y encuentros internacionales.

Y lo hacen a sabiendas que en esa lucha titánica lo más probable es que pierdan sus vidas.

@MBAFILE

11 de noviembre de 2019

Viceversa

https://www.viceversa-mag.com/la-ultima-victima/

 3 min


No queda duda que la crisis política venezolana está presionada por la geopolítica continental impuesta desde la 74ª Asamblea de las Naciones Unidas, y la conducta de participación política contendiente de la ciudadanía democrática que está obligada a ejecutar la desobediencia civil. Los ciudadanos demócratas del país deberán internalizar y comprender la decisión de New York 2019, en la que se define como una real amenaza el régimen castro-madurista y su militarismo ideologizado, con lo cual cobra fundamental importancia la Resistencia Civil a través de la Desobediencia Civil.

El régimen madurista como amenaza en el continente está cercado, bloqueado e impedido de actuar como gobierno, por ello cada vez más acciona como una tiranía arrinconada, sin capacidad ni siquiera de resolver la miseria exponencial que vive Venezuela. El régimen aumenta su vinculación con grupos de violencia guerrillera y subversiva, creciendo su imagen de anti-política y siendo visualizada mayormente en la geopolítica continental como una amenaza mayor.

El madurismo marxista ya no puede disimular el resquebrajamiento de un bloque importante del procaz partido político en armas, que ahora siente como lo cerca la Sociedad Ahuecada y como lo empuja la Calamidad Político Social que sufren los venezolanos. El resquebrajamiento muestra una abierta murmuración a lo interno de las instalaciones del cuerpo armado, crece la desobediencia, se incrementa la deserción y un poco después la huida de filas, que muestra un cuerpo cada días más desestructurado e incapacitado para recibir, ejecutar y recibir órdenes del poder político. Crecen las mafias y los grupos diversos de presión a lo interno de un organización armada con más de 1200 generales que no tienen que hacer.

La amenaza madurismo-militarismo está boqueando. Tiembla y acciona violentamente al saber que no tiene control de una supuesta revolución y menos de la sociedad venezolana, además reconoce que la geopolítica continental, es decir, los Estados del continente y del mundo saben el rol de los hombres uniformados sin mandos, pero con empresas. La geopolítica continental prepara medidas sancionatorias y está consciente que esa tiranía militarista tiene que desalojar el poder. A partir de esta realidad, el ciudadano tiene que crecer en Desobediencia Civil y debe practicarla y ejercerla de manera incremental y permanente, para que se entienda lo importante y critico que es exponenciar la Desobediencia Civil frente a una tiranía.

Desobediencia Civil significa la desobediencia de la mayoría de la población, entendida como parte de una lucha colectiva, basada en la realidad de que todo gobierno depende en última instancia de la cooperación, el sometimiento y obediencia del ciudadano. La desobediencia de los demócratas venezolanos al madurismo es y tiene que ser el MÉTODO DE ACCIÓN COLECTIVA CIUDADANO, para terminar el desplazamiento de la tiranía socialismo y su militarismo obsecuente y cobarde. La desobediencia civil será el método de no colaboración, pero a la vez la expresión de dignidad y valor político del venezolano para terminar con este ensayo desgraciado del castrocomunismo militarizado.

Desobediencia Civil que animará, estimulara y potenciará a las Raíces Sanas, a grupos de presión y sobre todo a un liderazgo político emergente que se ha venido conformando, estudiando, sabiendo, conociendo qué es política y sobretodo el nuevo rostro de la política distinto del partidismo maldito para privilegiar a la ciudadanía democrática. Ciudadanía democrática que ya conoce la realidad geopolítica de Venezuela, una Venezuela que es asiento de la segunda Marquetalia, que está tomada por ejércitos de otros países y que pretende ser dirigida por unos tiranos irracionales, que están llenos de pánico y éste será mayor frente a una Desobediencia Civil colectiva. Desobediencia Civil, que bien estructurada con gran ética, mucho coraje y sobretodo sentido de la política y de la oportunidad permitirá acelerar el cambio.

Desobediencia Civil más geopolítica constituye la estrategia dura del ciudadano, más las raíces sanas, más el liderazgo político emergente que entiende después del cambio político de Bolivia, que los marxismos y los totalitarismos tienen límites y que ese límite en Venezuela deberá ser impuesto por la ciudadanía. El cambio político de Bolivia muestra al continente la importancia de la democracia y obliga a un esfuerzo de Participación Política Contendiente serio y cierto, que tenga como foco la desobediencia civil. Desobediencia Civil dilatada en el tiempo, reforzada por la geopolítica continental para que ambas generen una fuerza que ahogue al bestiario militarista, que ya está boqueando que después de 20 años de engaño y latrocinio, que serán sometidos al juicio de una sociedad democrática y a la presión de un continente que aspira la decencia, crecimiento y desarrollo para los países de América del Sur.

Es original,

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 12 de noviembre de 2019

 3 min


En el primer trimestre de este año (2019), el Presidente Encargado de Venezuela Ingeniero Juan Guaidó, y su grupo de trabajo, designaron autoridades para las directivas de Monómeros Colombo Venezolanos y Pequiven. Esto se considera muy importante, ya que los agricultores permanentemente se quejan de la falta de insumos, con énfasis en la escasez de fertilizantes y su efecto determinante sobre los rendimientos de los cultivos. Quizás este reclamo motivó al gobierno interino a tomar esa decisión, ante la actitud del régimen, que se denota por las declaraciones de Nicolás Maduro en diciembre de 2017 cuando señaló: “papá Estado no les puede proveer de todo, tienen que buscar sus insumos. Hay que parir compadre”. Esta declaración oficial se realiza a pesar que los fertilizantes no se los van a regalar a los agricultores y que el gobierno maneja el monopolio de la industria nacional, de las importaciones de fertilizantes y de su distribución.

No todos conocen lo que es Monómeros Colombo Venezolanos (MCV). Esta empresa se crea como Monómeros de Colombia en 1967, como una sociedad de responsabilidad limitada en la cual participaba el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP). Se inicia con la producción de caprolactama que es una molécula derivada del tolueno, utilizada en la síntesis del nylon. En 1968 pasa a denominarse Monómeros Colombo Venezolanos, S.A. En 1985, para aprovechar las ventajas del Acuerdo de Cartagena se transformó en una empresa Multinacional Andina. En 1990, entre MCV y el Grupo Clipper que es una empresa naviera danesa, se crea la Compañía Naviera Compass Rose Shipping, Ltda, para prestar servicio de carga a Colombia y Venezuela desde algunos países de Europa, África Occidental y USA.

En el año 2002, MCV adquiere la operación de fertilizantes de la empresa Cargill en Colombia, para producir fertilizantes en una planta en Buenaventura, ubicada en el Pacífico colombiano, y proceder a su comercialización. Para el 2006, Pequiven adquiere el 100% de las acciones de MCV y para el día de hoy es una filial de Pequiven.

MCV produce actualmente una amplia diversidad de fórmulas de abonos NPK complejos, productos simples y mezclas físicas, además de una línea para fertiirrigación a base de nitrato de potasio y fosfatos de amonio. Se estima que en el 2018 MCV logró suplir un 20% del mercado de fertilizantes en Colombia. Esto demuestra el gran apoyo que pudiera dar MCV al suministro de fertilizantes para la agricultura venezolana.

Por otro lado, Pequiven es la gran industria de fertilizantes del país, con sus plantas en Morón-Carabobo, El Tablazo-Zulia y Jose en Anzoátegui, las cuales, a pesar de tener una buena capacidad instalada, operan a muy bajo ritmo o no operan. En buena medida, esto es causa del desabastecimiento de fertilizantes para nuestra agricultura.

Recordemos que Pequiven puede producir en Venezuela todos los fertilizantes nitrogenados y fosfatados que necesitamos, ya que tiene la infraestructura y las materias primas. Para los nitrogenados se necesita, entre otros, nitrógeno del aire y metano del gas natural, que serían recursos que deberíamos disponer sin limitaciones. Para los fosfatados tenemos grandes depósitos de roca fosfórica en diversas regiones del país, con una buena concentración hacia el occidente del territorio.

Una buena coordinación entre Monómeros, que desde el año 2006 es una empresa totalmente venezolana, y Pequiven con sus plantas de Carabobo, Zulia y Anzoátegui, debe permitir cubrir la demanda de fertilizantes requeridos por nuestra agricultura, y terminar con la angustia de los productores que no disponen de este insumo para sus siembras. Este año, 2019, fue frecuente visitar campos de cereales, especialmente maíz y arroz, a los cuales no se les aplicó suficiente fertilizante y el aspecto de las plantas, mostrando sus síntomas de subdesarrollo, era un indicador del resultado final esperado: rendimientos muy por debajo de los promedios nacionales.

Esperemos que los movimientos en Monómeros y Pequiven, resulten en una buena motivación para ver si de una vez por todas logramos una adecuada suplencia de fertilizantes a los agricultores venezolanos, tanto en cantidad, calidad y oportunidad, para el bien de nuestra producción agrícola.

Noviembre de 2019

pedroraulsolorzano@yahoo.com

 3 min


En este artículo, incluido en extenso como archivo anexo a esta nota, el autor explica con lujo de detalles cual es el significado del término “ajuste económico” y particularmente cuales han sido los puestos en práctica durante los gobiernos de Chávez y Maduro.

Sin pretender obviar la conveniencia de la lectura completa del mismo y por el contrario, recomendandola, a continuación se incluyen los comentarios finales:

Lejos de producirse una rectificación de políticas, la liberación de algunos controles y la dolarización de los precios es señal del recogimiento de la “revolución” en defensa de sus intereses más inmediatos, abandonando al resto de la economía a su suerte. Es decir, la privatización del estado en manos de la oligarquía militar – civil ha llegado a un nuevo extremo al cerrarse sobre sí misma y desentenderse de toda responsabilidad para con el resto del país. Preserva para sí el instrumento decisivo: el control absoluto de las palancas del poder, sin rendirle cuentas a nadie --salvo a los cómplices internacionales que acuden al saqueo definitivo del país—y de más del 80 de las divisas que ingresan a la nación.

El ajuste que impone Maduro para que su camarilla pueda sobrevivir --acosada por las sanciones y la reprobación de la comunidad democrática internacional-- ha terminado cercenado a Venezuela en dos.

Emerge una dedicada a la depredación de las riquezas minerales, incluyendo al petróleo, y a los ilícitos en los cuales todavía puede salirse con la suya. Esta Venezuela es dominada por una estructura mafiosa de unos pocos miles, a los que las sanciones internacionales no afectan en demasía pues la magnitud de divisas con que se quedan todavía satisface holgadamente sus apetitos, a la vez que les permite comprar conciencias. El ajuste de esta Venezuela no es, por ende, por restricción de divisas; es en respuesta a las restricciones políticas de la comunidad internacional. De ahí el empeño en blindarse contra toda increpación externa, alimentando una realidad ficticia con base en simbolismos y falacias propias de la mitología comunista, susceptible de sembrar simpatías en despotismos que vociferan su antiimperialismo y de ser aplaudida por sectores alcahuetas de la izquierda internacional. Se trata de afianzar, junto a otros autócratas, una organización criminal solidaria a nivel mundial, cómplice en la depredación de un territorio rico en recursos minerales y blindada contra la intromisión de preocupaciones humanitarias de las democracias liberales. Con este discurso y el reparto de los CLAPs, la oligarquía militar – civil, se alimenta una base clientelar de apoyo que puede alcanzar el 10 de la población. Así mantiene su ficción de estar con “el Pueblo”.

La otra Venezuela comprende la inmensa mayoría de la población. El ajuste económico que enfrenta si está determinado por la reducida capacidad de divisas que llegan a adentrar al país agentes privados (no oficialistas). Mientras la primera Venezuela se reserva la boca ancha del embudo, le deja a ésta la parte estrecha. Dentro de esta fuerte restricción, quizás hayan sido aliviados algunos controles económicos, pero dentro de un marco político represivo controlado por la primera. Aferrada a lo poco que queda del Estado de Derecho, el futuro de esta Venezuela pende de la conquista de un cambio capaz de restituirle sus derechos y desmantelar la panoplia de controles que asfixian su vida y atentan contra el desenvolvimiento de la iniciativa privada.

Un gobierno democrático, altamente calificado, deberá poder negociar un generoso apoyo de los organismos financieros internacionales, única fuente, en el corto plazo, para levantar la grave restricción de divisas que enfrenta la economía. Ello redundará en un ajuste expansivo, basado en la liberación de las fuerzas productivas gracias al desmantelamiento de los controles y las provisiones del FMI, el Banco Mundial y otros, amén de la inversión extranjera.

Al venezolano le toca escoger, entonces, entre seguir comiéndose el cuento del “ajuste draconiano” del FMI que hay que evitar, manteniendo a la “revolución” en el poder para verse condenado a la inopia que genera la expoliación fascista, o sumar esfuerzos para desplazar a ésta y poder desatar así las enormes potencialidades de crecimiento que tiene el país y la generación de empleo productivo, hecho posible por un cuantioso financiamiento internacional del FMI.

¿Se inclinará por el mito o por la realidad?

Noviembre 2019

Economista, profesor de la UCV

humgarl@gmail.com

 3 min


Andrés Hoyos

En nuestro Directv hay dos canales chilenos después de CNN. Hace tres semanas largas se me ocurrió sintonizarlos y me llevé la misma sorpresa y susto que mucha gente al ver los incendios, los saqueos, las manifestaciones masivas y el obvio descontento. Sobre todo, que aquello no compaginaba con la imagen de un país oasis, ya miembro de la OCDE, donde un acelerado crecimiento económico había derrotado la pobreza. Los datos que certifican esto son innegable, aunque las imágenes de vandalismo y represión también. Aparte de indignarme con los anarquistas que destruían sin mayor compasión, de entender la torpeza de las reacciones de Piñera y de constatar que las Fuerzas Militares chilenas siguen teniendo su lado cruel, nada más me quedó claro. Ahora, casi un mes después, he llegado a una hipótesis plausible que paso a explicar.

De 1970 a 1973 Chile pasó por lo que bien puede considerarse un tiempo de locura —de haber existido la segunda vuelta, Allende no llega nunca al poder—, tras la cual apareció un general, Augusto Pinochet, que trató al país como un manicomio e impuso una cruel dictadura militar. Ya para 1980, en un rapto de formalismo, la dictadura promulgó una Constitución, diseñada como una camisa de fuerza. En 1988 el jefe del manicomio quiso prolongar su estadía en el poder hasta 1997, pero perdió el referendo y se vio obligado a convocar a elecciones abiertas, que fueron ganadas por Patricio Aylwin.

Pese a que el plebiscito nacional de 1989 aflojó en algo las correas, la camisa de fuerza siguió en su lugar. Los presidentes posteriores, sobre todo Ricardo Lagos, las aflojaron algo más, si bien ninguno pudo archivar el adminículo. Eso hasta hace tres semanas, cuando el país empezó a convulsionar de manera salvaje. Sí, las cosas han mejorado en las últimas décadas, pero justamente por eso la gente quiere archivar la camisa de fuerza, o sea, quiere libertad.

Unos días atrás, la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), partiendo de sus atribuciones legales, decidió realizar el 7 y 8 de diciembre una consulta nacional, no vinculante, mediante la cual se preguntará a la gente, de la forma más masiva posible, si quiere o no una nueva Constitución. Supongo que no habrá que aclarar que los chilenos ricos, en su mayoría, y la derecha, así como los militares, no desean una constituyente, pues es imposible prever el resultado, pero ya han dado su brazo a torcer porque ven venir meses de una clara ingobernabilidad y, sobre todo, que la economía empezó a sufrir, así que no les quedó otro remedio. Uno no sabe por qué hablan de “Congreso constituyente”, no de una asamblea ídem. Igual, sospecho que el proceso ya se volvió irreversible.

Una constituyente es la única manera que tiene Chile para pasar de la actual fase de conmoción pública diaria a una fase política. Mucho se menciona allá la experiencia colombiana de 1990-1991. Con razón. Pese a que aquí hubo un claro chantaje de los “extraditables” a la Asamblea, al final nos quedó una carta infinitamente más abierta y democrática que la de Núñez y Caro de 1886, personajes hoy olvidados salvo por los historiadores.

Otro día hablamos de la caída de Evo Morales, cuya moraleja es contundente y virtuosa: Evo quiso reelegirse (¡por 4ª vez!) con trampa y se vio obligado a renunciar. Ojalá lo segundo se vuelva costumbre, no lo primero. Eso sí, no veo por qué se habla de un golpe de Estado. A Evo lo tumbó el fraude electoral que cometió.

andreshoyos@elmalpensante.com

13 de noviembre 2019

El Espectador

https://www.elespectador.com/opinion/camisa-de-fuerza-columna-890657

 2 min