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Opinión

Edgar Benarroch

Con los pronunciamientos, discursos , opiniones y también con las ejecutorias de este régimen hemos desbordado lo que creímos era nuestro límite de asombro, pero lo que acaba de afirmar el usurpador de la Presidencia de la Republica va más allá de toda imaginación. El Sr. Maduro dijo que "Venezuela es un país libre de pobreza".

La pobreza es un estado de no poder satisfacer las necesidades materiales básicas para una vida digna por carecer de los recursos económicos necesarios. La pobreza material, entre otros puede producir desesperación y angustia que a vez ocasiona severos trastornos de conducta que conducen a la pobreza psíquica. Para nadie es un secreto y además lo sentimos y vivimos a diario que el 80% país se encuentra en estado de pobreza y la mayoría en situación crítica, después de ser uno de los países más rico de Latinoamérica.

Organismos internacionales certifican que más del 60% de nuestra niñez se encuentra en desnutrición severa y ya es bastante alto el número de fallecidos por falta de alimentación. Cómo pués se le ocurre al usurpador decir con su cara bien lavada que en nuestro país no hay pobreza, no solamente es una falsedad sino también una burla al pueblo. Hoy lamentablemente presenciamos a prójimos buscando en la basura y en los despojos algo para comer, ellos constituyen este nuevo sector que se llama pobreza atroz.

Lo que Maduro ha hecho lo hace pensando que somos un pueblo lelo, adormecido o distraído que con mentiras es manejable. Se equivoca una vez más , somos un pueblo atento al acontecer que vive diariamente la dramática situación en que nos encontramos y en el que existe una férrea voluntad de cambio que lo saque del marasmo de inconvenientes en que este régimen lo ha metido.
No nos extrañe que el régimen a coro haga consigna la mentira del usurpador con la pretensión que dicha mil veces se transforme en verdad como lo acostumbraba y recomendaba Joseph Goebbels, político alemán que ocupó el cargo de ministro para la ilustración pública y propaganda del Tercer Reich por doce años (1933-1945). Esa pretensión se estrella contra la realidad que es muy dura y difícil y que soportamos con una capacidad de aguante que parece ilimitada.

La cesta básica alimentaria mensual por familia está en Bs. 3.750.000., es decir es el ingreso necesario para atender como debe ser los requerimientos alimentarios de una manera adecuada. En contraste con ello el salario mínimo mensual establecido por el régimen es de Bs. 40.000.- más Bs. 25.000.- en cesta ticket, ese salario no alcanza el 2% del monto de la cesta básica alimentaria, es decir para que una familia pueda atender adecuadamente su alimentación requiere más de 50 salarios mínimos. ¿Cuántas familias venezolanas tienen ingreso mensual de Bs. 3.750.000.-?. La respuesta es menos del 20% , lo que significa que más de las cuatro quintas partes de nuestras familias se encuentra en pobreza por debajo de la línea de ingresos necesarios para vivir como debe ser.

Produce repugnancia ver y escuchar al usurpador decir que la pobreza en el país no existe. A diario y en todas partes del país nos encontramos personas que apelan a la caridad pública para más o menos llevar comida a su casa. Hay quienes comen una vez al día y quienes lo ven transcurrir sin alimentos.

A la horrorosa y desastrosa administración del país se suma la falsedad y la mentira con ánimo de confundirnos, pero la realidad es muy dura e incontrovertible y no es ocultable con palabras. Las mentiras del régimen enardecen más aún al pueblo que aspira se le hable con la verdad y que se le facilite la adquisición de los productos necesarios para una sana alimentación.

Debemos inaplazablemente salir de este marasmo en que estamos; la desnutrición o la alimentación inadecuada sin la carga vitamínica recomendable produce generaciones adormecidas con graves problemas orgánicos y psíquicos que al parecer es lo que busca este régimen para manipularnos a su antojo.

Es la hora de revelarnos contra el desastre, el desafuero y la mentira y es con UNIDAD como podemos liberar al país y empezar la reconstrucción nacional. Es urgente de toda urgencia que marchemos unidos, que depongamos o aplacemos inquietudes sectoriales o personales y pensemos y actuemos realmente en atención al sagrado interés nacional que como nunca hoy está en juego.

 3 min


Carlos Raúl Hernández

Al leer sobre atrocidades del pasado, genuinamente sentimos asombro y nos decimos “¡de la que nos salvamos… qué suerte haber nacido en esta época!”. Pero si vivir en la Era de la penicilina y de los analgésicos, quedar extasiados ante paisajes culturales como Les Halles o la Quinta Av. son bendiciones en la feria de la razón y la tecno-ciencia, a cada rato descubrimos que la política está siempre al borde de volver a la era oscura, la irracionalidad, la superstición y el mito.

Ante los mil quinientos fusilados por el Che Guevara en La Cabaña, incluso con su propias manos, o de las desapariciones y muertes por Videla en Argentina, nos tranquilizaba el regazo femenino de la democracia y veíamos aquellos acontecimientos tan remotos como la Inquisición o los pogromos, no podíamos intuir que en cualquier momento se franquea la delgada línea roja (o negra) y vuelve la pesadilla. Y Venezuela lo hizo.

El país latinoamericano con mejores y más extendidos servicios de agua, electricidad, viviendas populares, aeropuertos, medios de comunicación, institutos de educación popular, desarrollo institucional, actividad cultural. De ingreso per cápita, en 1980 varias veces superior al de algunos países europeos, abandonó la política de la razón para retroceder al pasado siniestro del mito y el caudillismo. Las desfasadas y ciegas élites decidieron que vivían en una sentina y había que cambiarlo todo.

El error atribuye lo mítico a las masas, pero comenzó a partir de los años noventa, como siempre precisamente en los más instruidos, que transmutaron los valores para crearlo. La hazaña del Pacto de Puntofijo se convirtió en puntofijismo, no teníamos democracia sino partidocracia. El Congreso, las legislaturas y los concejos municipales eran atajos de vagos, corruptos y analfabetas, que no bastaba un río para lavar su procacidad. La descentralización y la reforma económica, neoliberalismo.

Auto Circe

Izquierda y derecha se dieron la mano para acabar la democracia, para unos burguesa y para otros “quincallera”, y ahora lo hacen para destruir el país en su conjunto y que no quede piedra sobre piedra. El caudillo cambió nombres a diestra y siniestra porque entendió el poder como destrucción de símbolos. Por eso Waraira Repano, la Av. Teherán, Misión Milagro para desacreditar sus odiados médicos, el ALBA, “los blanquitos”, asfixiar los productores con importaciones, regalar petróleo.

Un dislate tras otro convirtieron a Venezuela en tiempo récord en un país de cuarto mundo. Hoy varios grupos de poder parecen coaligados para llevarla a Somalia, y si ya no lo es se debe a que la infraestructura construida en la democracia mantiene la fisonomía de país moderno. Circe amaba apasionadamente a Ulises y transformó sus marineros en cerdos para impedirle que siguiera viaje a Itaca, pero fue terrible vivir y sufrir el espectáculo de verlos aquí transformarse a sí mismos.

Intelectuales y sub intelectuales (sobre los segundos recordemos la abyección de Por estas calles), empresarios, políticos, curas, comunicadores, despertaron el cadáver del hombre fuerte mítico, el caudillo que los hizo postrarse ante él (el documento para recibir a Fidel Castro en 1989 fue una premonición). Sanear ese establo de Augías mal llamado democracia requería pervertir todo, la Constitución, la Ley, la Justicia y cualquier bajeza como hizo la Corte Suprema para crear un Estado paralelo. El mandamás no aceptaba leguleyismos.

Al Congreso, una Asamblea Constituyente “supraconstitucional”, al Poder Judicial, una junta interventora. Y quien criticara era sospechoso de servir a tenebrosos intereses. Mientras en la democracia hasta los grandes líderes, Betancourt, C.A. Pérez, tuvieron legiones, no de críticos sino de detractores, el caudillo trajo el bozal. Hoy el ejército de Blancanieves, la deriva génica después de treinta años, exige silencio ante cada añagaza o trapisonda que comete. Es la herencia oscura.

La ética se castiga

La cultura democrática agoniza y hay que rescatarla porque de ella depende que no evolucione el huevo de la serpiente. Cuando se pone el dedo en la herida, salta la liebre cómplice que acusa fines ocultos, financiamientos contaminados, mala intención o desamor. Como en una novela policial, estamos obligados a participar en el crimen en calidad de observadores. Pero el deber de la razón, como ha sido siempre, es develar las debilidades de su tiempo.

Enfrentar el chantaje contra la libertad de pensamiento, el autoritarismo y la arrogancia, no tolerar pasivamente la soberbia ni la insolencia. Recordar siempre que los medios justifican el fin y que como escribió Kant, de madera torcida no puede salir nada recto. De no ser por la ética en el ejercicio de la libertad no existirían ni la ciencia ni la filosofía, sino solo el error, la estupidez y la desvergüenza.

Como él mismo enseña, la ética no es una realidad sino un objetivo. No es consustancial al Hombre sino entrenamiento y dolorosa autoconstrucción, de los más duros que puede emprender el espíritu. Y mientras más equivocada esté una sociedad, y mayor sea la turbulencia, mayor la obligación de razonar libremente sobre sus errores, por encima de bajas pasiones. Según Kant el imperativo categórico nos exige actuar como si cada una de nuestras decisiones va a ser ley general.

@CarlosRaulHer

 4 min


Daniel Eskibel

Nada ocurrió aquella noche.

Era viernes 27 de enero de 1956 y Martin Luther King regresaba a su casa de la ciudad de Montgomery, en el estado de Alabama, al sur de los Estados Unidos de América.

El joven pastor tenía 27 años y había estado detenido durante dos semanas por protestar contra la segregación racial. Pero aquel viernes no tenía nada de especial. Ni manifestaciones ni mitines ni discursos ni entrevistas radiales ni refriegas callejeras.

Nada.
Simplemente un joven volviendo a su casa. ¿Qué pasó al entrar a su hogar? ¿Por qué aquella fue la noche más importante de su vida?Simplemente un joven volviendo a su casa. ¿Qué pasó al entrar a su hogar? ¿Por qué aquella fue la noche más importante de su vida?

De Rosa Parks a Martin Luther King

Habían transcurrido unas pocas semanas desde el 1 de diciembre de 1955. Ese día Rosa Parks viajaba en el autobús en la misma ciudad de Montgomery. La costurera de 43 años iba sentada en uno de los asientos reservados para personas de raza negra.

En una de las paradas subieron varias personas blancas. Fue entonces que el chofer del autobús le ordenó a Rosa que se levantara y le dejara el asiento a un blanco.
Rosa se negó.
Y luego Rosa fue detenida.

La detención de Rosa Parks desató un boicot contra los autobuses de la ciudad. El boicot fue tan efectivo que la policía también detuvo a 90 personas que eran consideradas líderes del movimiento.

Uno de ellos era el joven pastor Martin Luther King, que era nuevo en la ciudad y en cuya iglesia se habían reunido los líderes de la comunidad negra local tras el arresto de Parks.

De esa detención regresaba King, ignorando lo que le deparaba la primera noche de su retorno a casa. Sin saber que lo que iba a ocurrir aquel viernes por la noche cambiaría su vida para siempre.

El nacimiento de un liderazgo
La casa de King estaba silenciosa y oscura. Su esposa y su hija pequeña dormían apaciblemente.

Martin se dirigió a la cocina y se preparó un café. Durante largo rato estuvo allí, sentado ante la mesa de la cocina.
Bebiendo su café.
Solo.
En silencio.
Pensando.

Martin Luther King tenía mucho para pensar. Los acontecimientos de las últimas semanas se habían disparado a toda velocidad: las detenciones, el boicot, las protestas, la agudización del conflicto racial, las injusticias que se volvían más evidentes, su involucramiento en el movimiento por los derechos de los negros, su propia prisión, la sociedad toda que parecía a punto de estallar…

King saboreaba el café y seguía reflexionando.
Así, a solas consigo mismo, fue encontrando las respuestas que buscaba.
Así, en la soledad nocturna de su cocina, fue tomando conciencia acerca de las expectativas que otros estaban depositando en él.
Así, en un espacio íntimo y tranquilo, fue aclarando su compromiso con su comunidad.
Así, silencioso y pensativo, fue decidiendo lo que haría a partir de ese momento.

Muchos años después el historiador David Garrow, quien ganaría el Premio Pulitzer por su biografía, escribiría que aquella noche fue la más importante de la vida de Martin Luther King.

Liderazgo político y soledad
Cuando pensamos en el liderazgo político generalmente pensamos en grandes escenas multitudinarias, en momentos épicos, en situaciones de alto voltaje histórico, en discursos inolvidables o en decisiones que todo lo cambian.

Pocas veces acude a nosotros una escena simple, un hombre común sentado ante la mesa de la cocina, tomando un café y reflexionando.

Y sin embargo las grandes escenas son imposibles sin las pequeñas y cotidianas. Digo más aún: el liderazgo político es imposible sin momentos solitarios.

En este caso la soledad no se refiere principalmente al ambiente que rodea circunstancialmente al individuo. Se refiere en forma sustancial a lo que ocurre dentro de uno mismo en determinado momento. No es el afuera sino el adentro.

Tampoco me refiero a la soledad en su vertiente negativa, a un percibirse aislado o alejado de los demás. Me refiero a la parte creativa y productiva de estar a gusto con uno mismo.

Por supuesto que en el liderazgo político es esencial la presencia de los otros y la dimensión colectiva. Pero eso que es esencial no es suficiente. Porque le falta algo cuya máxima expresión solo es aportada por los momentos de soledad.

¿Qué le aportan los momentos de soledad a los líderes políticos?

Son pausas, momentos de paz y tranquilidad en vidas que habitualmente están cargadas de mucha actividad, tensión y stress.
Serenan los ánimos y calman las emociones, ayudando a ubicar las cosas en sus justos términos.
Ayudan a reflexionar, a entrar en contacto con uno mismo, con sus deseos, sus valores y sus intenciones.
Contribuyen a comprender mejor a los demás al mirarlos con cierta perspectiva más serena.
Fomentan la creatividad, la apertura mental, el ensayo de nuevas miradas y el descubrimiento de nuevos enfoques.
Esos espacios de soledad permiten, en definitiva, que el cerebro procese la información que ya tiene disponible en lugar de estar siempre ingresando nueva información. Son espacios para trabajar, más que sobre los datos que otros dan, sobre los propios pensamientos, sentimientos, emociones y experiencias.

¿Líderes hiperactivos e hiper-conectados?
El siglo 21 dificulta al extremo la reflexión y los espacios de soledad. La tendencia es hacia una vida hiperactiva e hiper-conectada. Estamos siempre haciendo algo, siempre corriendo, siempre con alguien, siempre conectados.

Mensajes, publicidades, conversaciones, música, textos, fotografías, vídeos, audios, notificaciones, chats, posteos, comentarios, retweets, likes, más mensajes…todo gira, fluye, circula a toda velocidad por todas partes. El río de información no cesa nunca, no se detiene. Solo dejamos de estar inmersos en sus aguas cuando nos vence el cansancio y quedamos dormidos.

Y al despertar…pues al despertar el dinosaurio sigue allí. El ciclo infinito de la información nos está esperando para devorarnos minuto a minuto a lo largo de todo el día.

¿Tenemos más información?
Sí, claro que sí.
Pero eso no significa que estemos mejor informados.
Porque el secreto no está en la cantidad de información que podamos engullir sino en que sea información de calidad y en que la podamos procesar adecuadamente.

¿Acaso una buena alimentación implica comer cada vez más?
¿O en comer alimentos saludables y en la cantidad adecuada para que nuestro organismo los pueda procesar?
Alimentarse bien no es comer a toda hora sino comer y digerir.
Lo mismo ocurre con la información.

Por eso los líderes políticos necesitan espacios de soledad. Todos los necesitamos, en realidad. Es parte ineludible del bienestar psicológico y la salud mental. Pero cuando se trabaja mucho con la mente, pues en ese caso la necesidad crece en forma exponencial.

Los buenos líderes políticos tienen que ser muy activos, por supuesto. Pero también necesitan cultivar espacios de quietud, soledad y silencio.
Tienen que estar muy conectados, claro que sí. Pero también necesitan cultivar sus tiempos a solas consigo mismo.

¿Aspiras al liderazgo político?
No importa cual sea el horizonte de tu aspiración política. Podrá ser a nivel internacional, nacional, provincial o local. Pero sea como sea no alcanza con tu voluntad.

Para ser un líder tendrás que ser elegido colectivamente, claro está. También deberás tener algunas condiciones específicas. Y vas a necesitar mucha disciplina para vivir, para prepararte y para trabajar. Pero además deberás cultivar espacios de soledad para encontrarte contigo mismo.

Recuerda.
Cuando tengas que tomar una decisión importante.
Cuando estés acorralado por una situación de crisis.
Cuando todas las miradas se apoyen encima tuyo.
Cuando el vértigo de la semana te agobie.
Cuando llegues a una encrucijada del camino.
Cuando algo de eso pase…recuerda a Martin Luther King sentado ante la mesa de la cocina, tomando su café en silencio, solo consigo mismo, reflexionando.

¿Qué mejor ejemplo de liderazgo político que trasciende a su tiempo?

Maquiavelo &Freud
https://maquiaveloyfreud.com/liderazgo-politico-martin-luther-king/

 6 min


Maxim Ross

La suerte política de Juan Guaidó está en juego y con la de él la de toda Venezuela, lo que me trae a la memoria aquella famosa novela de Ernesto Sábato “Sobre Héroes y Tumbas” porque el nombre dice todo de como construimos un héroe y, rápidamente, lo bajamos de su pedestal. Este juego, en el caso de Guaidó lo considero bien riesgoso porque nos estamos jugando la última carta para salir del atolladero histórico en que estamos.

Digo que lo respaldo, porque creo que ha acumulado suficientes activos políticos, como ningún líder de la oposición venezolana lo ha hecho hasta ahora. Primero, por los datos de popularidad que publican las encuestas que ya es decir mucho, para quien tiene una andanada de críticas encima.
Como si fuera poco eso, ha logrado unificar a la oposición venezolana, porque aun cuando se producen disidencias tácticas o pasajeras sobre la ruta escogida, sigue encabezando el liderazgo opositor, lo cual le genera otro activo tangible que se traduce en dos claramente visibles: es el único interlocutor del gobierno y, hasta ahora, intocable. Obviamente, no se trata de la obra de un solo hombre porque allí también están otros valiosos líderes, sin cuyo apoyo y reconocimiento a su liderazgo, no estaríamos donde estamos.

Como si fuera poco ha logrado conformar, como nunca, una coalición internacional en su respaldo de, al menos 60 países, los cuales de extremo a extremo y con sus variantes lo reconocen y respaldan un cambio político en Venezuela, cierto, de distintas formas, pero el apoyo sigue en pie.
Por si fuera poco, ha logrado, con el concurso de muchos, crear un Estado paralelo. Nada más y nada menos. Quizás un caso único en la historia de las rebeliones anti gobiernos, cuando varias de ellas terminaron solo en el exilio.

Un activo, probablemente desapercibido es que, sin saberlo y sin decirlo, estamos en una transición quiera o no el gobierno y sus lideres actuales, porque sea por la vía de una genuina negociación, de la llamada “implosión” o de un severo agravamiento de la situación social, lo cierto es que el país sabe y comprende que así no podemos continuar. Que una transición es indispensable.

Quizás exagero con todo lo dicho y no le hago descuentos a Guaidó, pero tiene una característica que esconde su mayor activo político: sencillez de lenguaje y capacidad comunicadora las que, seguramente, provienen de su origen humilde. Es un hombre del pueblo.

Por todo eso digo que no podemos abandonarlo ahora.

 2 min


Jesús Elorza G.

El pasado jueves 15 de agosto, el comentario generalizado entre atletas, entrenadores y dirigentes deportivos estaba relacionado con la creación de una comisión presidencial para atender todo relacionado con la logística para la delegación que nos representará en los próximos Juegos Olímpicos Tokio 2020.
El usurpador Maduro, anunció que “He decidido designar una comisión presidencial Tokio 2020 para que revise todo el plan de atención, entrenamiento, apoyo, logística de nuestros deportistas y atletas que van rumbo a las Olimpiadas”, agregó que la misma estará conformada por los ministros del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia, Jorge Márquez; para la Juventud y Deporte, Pedro Infante, y de Economía y Finanzas, Simón Zerpa. Yo quiero que el 30 de agosto hagamos una reunión para que me expongan el plan, la ruta, los recursos, desde el día 1° de septiembre al día que lleguemos a Tokio 2020”. También, agregó que siete atletas deben sumarse a esta comisión.

- Tarde piaste pajarito, comentó uno de los atletas. Desde los juegos de Río 2016 hemos venido solicitando los recursos necesarios para nuestra preparación y las autoridades no le prestaron la más minima atención a nuestros reclamos.

- Dígame eso, señaló uno de los entrenadores, que coño vamos a esperar de esa comisión si quienes la integran son los responsables directos del Desastre Panamericano que acaba de ocurrir. Me refiero en particular al ministro del Deporte. O sea, Maduro en su populista anuncio, premia al incapaz Ministro del Deporte integrándolo a la referida comisión….no me jodas.

- Un basquebolista, interviene para decir que ese anuncio son palabras vacías que se las llevará el viento. No se les olvide que en el año 2015 la selección nacional Vinotinto de mi deporte ganó el Preolímpico de Baloncesto y al igual que hoy Maduro anunció una Comisión Presidencial presidida por Mimou Vargas para atender todo lo referido a la preparación de la selección con miras a los Juegos Olímpicos…Bueno, a cuatro años de ese anuncio, la comisión no se ha reunido por primera vez…se volvió pura paja.

- Tiene total y absoluta razón el basquebolista, dijo un dirigente. Allí esta el caso de la selección varada en Italia, sin haber cobrado los viáticos los jugadores, sin recursos para pagar los hoteles y con un entrenador de apellido Duró que se ha transformado en “Blanditó” frente a los reclamos de los jugadores que decidieron no continuar con los entrenamientos hasta tanto no les resuelvan sus reclamos. Creo importante señalar que Anthony Coello a como responsable plenipotenciario de la delegación es un funcionario de gobierno, es decir, otro comisionado pura paja.

- Esa comisión recién nombrada, debería comenzar por resolver los problemas de la selección de baloncesto. ¡¡¡En quince días comienza el mundial en China!!! Pero, no me hago ningún tipo de ilusiones…llegará Tokio 2020 y de no cambiar a este régimen todo seguirá igual o peor: Instalaciones inservibles, atletas sin seguridad social integral, entrenadores con salarios de hambre, federaciones intervenidas y bozaleadas, autoridades deportivas centradas en actos de corrupción y el régimen nombrando comisiones que solo servirán para anunciar públicamente que la guerra económica del imperialismo y el bloqueo ordenado por Trump son los causantes del desastre deportivo.

- Una atleta que estudia Ciencias Políticas en la UCV, intervino para señalar que en los regimenes populistas y dictatoriales es muy común la designación de comisiones para el tratamiento de los problemas. Pero, la historia nos ha demostrado que “Si queremos que todo siga como está, nombra una comisión”. En otras palabras, el anuncio del régimen no pasa de ser “Una Comisión Olímpica Gatopardiana”
Al final, la conclusión a la que arribaron todos los presentes fue, que “Un cambio para ser real y democrático requiere el cese del régimen usurpador, un gobierno de transición y lielecciones libres”.

 3 min


Aragua en Red/ASTA/Punto de Encuentro/Médicos Unidos Venezuela-Aragua

Manifiesto de los ciudadanos de Aragua a la dirigencia política democrática:

dirigentes nacionales, secretarios generales, diputados a la Asamblea Nacional y demás integrantes de las agrupaciones políticas y a las organizaciones sociales, sindicales, empresariales, académicas y a todas las fuerzas democráticas de país, a quienes mencionamos a continuación en estricto orden alfabético:
Nombre Organización Política
Andrés Velázquez La Causa R
Henry Ramos Allup Acción Democrática AD
Antonio Ledezma Alianza al Bravo Pueblo
Irán Gaviria Partido Unión y Entendimiento PUENTE
Claudio Fermín Soluciones por Venezuela
Juan Pablo Guanipa Primero Justicia
Campos Alfonso Movimiento Esperanza por el Cambio
Leopoldo López Voluntad Popular
Delsa Solórzano Encuentro Ciudadano
Manuel Rosales. Un Nuevo Tiempo
Eduardo Fernández IFEDEC
María Corina Machado Vente Venezuela
Enrique Salas Römer Proyecto Venezuela
Mercedes Malavé Partido Demócrata Cristiano COPEI
Felipe Mujica Movimiento al Socialismo MAS
Nicmer Evans Mov. por la Democracia y la Inclusión
Freddy Castellanos PROCIUDADANOS
Omar Ávila Unidad Visión Venezuela
Gabriel Puerta Aponte Bandera Roja
Rafael Venegas Avanzada Popular
Henri Falcón Avanzada Progresista
Simón Calzadilla Movimiento Progresista Venezolano
Henrique Capriles Primero Justicia
Timoteo Zambrano CAMBIEMOS Movimiento Ciudadano

“Un buen líder puede participar en un debate de forma honesta y minuciosa sabiendo que lo importante al final es que ambas partes estén más cerca que antes, y sean por ende más fuertes. Esto no sucede cuando se es arrogante, superficial o se está desinformado”.

Nelson Mandela

Los ciudadanos que refrendamos este texto, miembros de la sociedad civil, independientes o con militancia política, somos la expresión de la diversidad social y de pensamiento que nos define como sociedad, que habitamos y vivimos esta tierra de todos y para todos. Somos sufrientes de una realidad inducida, de manera mal sana, por unos agresores que parecen disfrutar del padecimiento de la ciudadanía venezolana que ya está harta de la amenaza constante, de la desesperanza, del odio, del miedo, de la ausencia y del hambre.
Pero también está harta de la inhabilidad de quienes nos representan y su incapacidad para ponerse de acuerdo. Queremos expresar nuestra profunda preocupación y malestar ante la confrontación de los líderes y factores de la oposición frente a la manera como debe lograrse la ruta trazada del cese de la usurpación.
La situación es apremiante y exige el mayor tratamiento ético y moral, que conduzca a la construcción de un Acuerdo Nacional, Lo que vemos los ciudadanos es una diatriba permanente, acusatoria, denigrante e innecesaria, fomentando la consolidación de la pérdida de confianza, el desprendimiento de los valores institucionales que representa la democracia y la convivencia, la desarticulación social, entre otros factores consecuentes.
Lo peor es que esa diatriba ha bajado a la base social, a los ciudadanos comunes, radicalizando a algunos, encontrando insultos de todos los calibres entre opositores, cuando deberíamos estar invirtiendo tiempo y energía en enfrentar la ilegitimidad instalada en Miraflores. Así que las descalificaciones directas, indirectas o por mampuesto de los principales dirigentes políticos, tiene a los ciudadanos ocupando su tiempo en luchas estériles contra sus hermanos.
El resultado de tanto desatino no achacable al régimen, desde el punto de vista emocional es frustración, desesperación y desesperanza; pero desde la óptica política la consecuencia es el descrédito de los partidos políticos y sus dirigentes.
Menos mal no son todos y aún quedan quienes apuestan por hablarle directamente a la ciudadanía y al igual que el presidente Güaidó, ponen el pecho al sacrificio por la libertad y la República. Aupamos a quienes promueven la discusión política de altura, sensibilizada, sin divinismos ni show, sin la garra por el poder, pero si con el objetivo de una Venezuela Libre para siempre, la Venezuela mejor, la Venezuela que viene.
Sin dudas debemos discutir y, ¿Por qué no?, batirnos apasionadamente por las alternativas en la que cada uno cree es la ruta propuesta por la visión democrática, pero con el objetivo vital de acercar posiciones, porque así lo demanda el sufrimiento y la muerte de millones de venezolanos. El deber ser en este momento es llegar a ACUERDOS, revisando todas esas opciones que están sobre la mesa.
Pero lo que vemos los ciudadanos son declaraciones genéricas, diluidas en explicaciones superficiales carentes de los impactos que sobre la vida ciudadana se generarían. Vemos discusiones aderezadas de descalificaciones hacia quienes piensan diferente en el propio campo opositor. La verdad es que TODOS queremos que salgan ya, pero quienes tienen la responsabilidad de alumbrar el camino pretenden imponer su criterio sin argumentar, sin señalar el cómo y, pareciendo que solos lo pueden lograr.
En otras palabras, el problema para cambiar y progresar no son los secuestradores de la patria, sino los venezolanos que estamos en la acera contraria, que no hemos estado a la altura por ignorancia (unos) y por incapacidad (otros), siendo la principal responsabilidad la de quienes tienen que trazar el camino: la dirigencia política a quienes está dirigido este manifiesto.
Otro seria el resultado para bien de los venezolanos, si se pusieran de acuerdo aquellos que aspiran a dirigir los destinos del país y los viéramos señalando el mismo camino, igual propósito e idénticas acciones. Para que ello ocurra, para que se salve la patria, es menester que se sienten, dialoguen, argumenten, y lleguen a acuerdos. En pocas palabras, lo que les estamos pidiendo es que hagan política y no abran la puerta a la anti-política.
Por esta razón, le proponemos y exigimos a la vez, que entre TODOS los factores democráticos se establezca un sincero DIALOGO Y NEGOCIACIÓN, para concertar la manera de hacer efectiva la salida del régimen, viendo y analizando todas las aristas de la acciones propuestas en la ruta democrática; que son múltiples, complejas y riesgosas; para lo cual se deben dejar de lado momentáneamente las aspiraciones de cargos de elección popular, momento que llegará mucho más temprano si se hace lo que proponemos.
Una vez concertado ese camino de la liberación, se debe acordar una GRAN PACTO NACIONAL sobre la Venezuela que no solo conquista la libertad, sino que da estabilidad y garantiza el progreso y las oportunidades para todos. El destino de la república está en nuestras manos. Perderla es la muestra de nuestras incapacidades ciudadanas y democráticas.
Este gran acuerdo tiene la necesidad y urgencia de quienes ya no aguantan más. Es la vida ciudadana la que clama lo que aquí pedimos. Es la verdad y la salvación de todos lo que marca el momento. Por lo tanto debe tener lugar a la BREVEDAD, y debe contar con la veeduría de la sociedad que cree en las instituciones democráticas. Invocamos los máximos valores políticos para que esta exigencia se haga realidad. La iglesia, la academia y el Presidente Juan Güaidó deben ser garantes de la concertación. Es posible ponernos de acuerdo.
Es pertinente señalar que esta gran pluralidad de visiones políticas que firmamos este documento, reconocemos y apoyamos como Presidente interino y líder en este momento de dificultades a Juan Güaidó, por su entereza, visión política e inteligencia ante tan compleja situación llena de riesgos, como la actual.
Por Venezuela, por los venezolanos, es el momento de tener el valor de sentarnos con nuestros adversarios internos, con todos los que están en la acera contraria al régimen. Juntos saldremos mucho más rápido de esta tragedia y podremos comenzar a convertir a Venezuela en referente mundial del país que renació de las ruinas y sentó sus bases de desarrollo, convertida en símbolo de la paz, justicia y de oportunidades para todos.
Esperando pronta respuesta expresada en el acercamiento y la concertación, quedamos de ustedes, atentamente:

Aragua en Red / Alianza Sindical de Trabajadores de Aragua -ASTA-/ Punto de Encuentro / Médicos Unidos de Venezuela- Aragua

Maracay, 16 de Agosto 2019

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La educación debe formar ciudadanos, no empleados

Fernando Sabater

Filósofo y autor español

Un ciudadano goza de los derechos y está sometido a las obligaciones que las leyes del Estado establecen para quienes poseen la condición de ciudadanía. El ciudadano tiene el derecho y el deber de participar activamente en las decisiones de los asuntos que conciernen a sus vecinos y conciudadanos, desde el ámbito local al nacional; por lo tanto, es muy importante que se tengan los conocimientos y capacidades necesarios para tal fin. De ahí la necesidad de la Educación Ciudadana, que pone al alcance de los ciudadanos la información y destrezas que les permitan participar en los asuntos que corresponden a las relaciones, normas de convivencia y organización ciudadana.

Al elaborar los programas formales de formación sobre educación ciudadana, hay temas que necesariamente deben ser considerados, tales como: Instituciones del Estado de Derecho, los Poderes Republicanos, la Constitución Nacional y su importancia, la democracia como sistema de gobierno, la necesidad de la organización social, formas de participación y representación ciudadana, los derechos civiles y los derechos políticos, valores humanos, los principios éticos como normas de conducta, la justicia y la libertad como virtudes esenciales, la tolerancia, desarrollo del pensamiento crítico e independiente, los valores humanos como normas y principios de comportamiento.

Para lograr mejores resultados, la educación ciudadana debe estar integrada al sistema de educación formal. Los programas y actividades deben estar presentes en los planes de educación primaria, media y superior, en sus diferentes niveles. También pueden integrarse en los planes de estudio mediante ejes transversales.

Sin embargo, en los intentos que se han hecho para incorporar la educación ciudadana a los planes de estudio, se han encontrado diferencias entre los contenidos propuestos y lo que realmente se ejecuta; así mismo, se han podido evidenciar sesgos político – ideológicos. Es necesario estimular el interés y entusiasmo de los participantes en estos programas de estudio, principalmente de los niños y adolescentes. El aprendizaje ciudadano también se nutre de la educación familiar y la tradición cultural.

La participación ciudadana puede incluir desde trabajos comunitarios, de servicio social y supervisión de servicios públicos, hasta la intervención en procesos de elección de autoridades locales, regionales y nacionales, de manera individual o mediante organizaciones de la sociedad civil. También la supervisión y contraloría de la gestión de gobernantes y funcionarios públicos, para evitar malas decisiones o prácticas deshonestas. La educación ciudadana propicia que el ciudadano se convierta en agente de cambios positivos para la comunidad nacional; el gobierno, en representación del Estado, debe afrontar el compromiso de fomentar la formación ciudadana, sin injerencias ni ventajas de tipo político – partidista.

Una manera de mantener a raya a los aventureros de la política y los demagogos oportunistas, de frenar la corrupción administrativa y los gobiernos “de facto”, es tener una estructura institucional democrática fuerte, con poderes republicanos independientes y promover el respeto por la Constitución, las leyes y las normas de convivencia. Muchos de los problemas que hemos tenido en Venezuela se relacionan con un insuficiente nivel de civismo de la población, la generalizada tendencia al irrespeto e incumplimiento de las leyes, la inclinación en algunos sectores de la población por la antipolítica y la perniciosa influencia del militarismo.

Es fundamental tener un sistema educativo que le dé la importancia debida al tema de la educación ciudadana, para poder contar con ciudadanos responsables, capacitados para defender los intereses colectivos y participar en la vida social y política del país. Un pueblo educado en el ejercicio de la ciudadanía, sin duda contribuirá a propiciar la existencia de más y mejores organizaciones de la sociedad civil, que contribuirán a que se fortalezca la institucionalidad republicana y al respeto por el cumplimiento de las leyes como un valor determinante del comportamiento cívico. Es más difícil embaucar a una ciudadanía consciente y activa que a la masa popular a la que suelen apelar los políticos populistas. Una democracia sólida, con un gran respaldo ciudadano, puede ser un escudo contra gobiernos autoritarios, intentos de golpe de Estado y la pretensión de instaurar regímenes militares, que tanto daño han causado a nuestro país.

Profesor, Facultad de Agronomía, UCV
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