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Opinión

Durante las últimas semanas, la noticia económica más relevante ha sido la guerra comercial entre Estados Unidos y China, un forcejeo duro, cuyo trasfondo pareciera ser, más bien, una tensión a propósito de las actuales transformaciones tecnológicas y, asociadas a ellas, los temas relativos a la protección de la propiedad intelectual. Allí reside la clave del problema: norteamericanos temen que los chinos tomen el liderazgo en la Cuarta Revolución Industrial.

La política “Made in China 2025”

En 2015 el Presidente Xi Jinping aprobó el plan estratégico “Made in China 2025”, una iniciativa orientada a modernizar su base manufacturera mediante el desarrollo de diez sectores de alta tecnología, entre los que figuran la robótica, los vehículos alimentados por nuevas energías, la aeronáutica espacial, la inteligencia artificial e incluso la genética. Pekín aspira, así, lograr una autosuficiencia del 70% en las áreas escogidas.

Y la cosa va en serio, como lo muestra el hecho de que en 2017 fue el país del mundo que registró más patentes (un 43,6% del total), más del doble que Estados Unidos, y que en 2106 su inversión en Investigación y Desarrollo (IyD) representó el 2,1% de su PIB frente al 1,4% de diez años atrás. En el mismo sentido vale la pena hacer notar que varias de sus empresas son líderes en el escenario internacional y ya figura como potencia en campos como la inteligencia artificial, el big data y la robótica.

Con relación a esto último cabe mencionar, aunque sea de pasada, que “China acelerará la construcción de tribunales inteligentes", según lo declaró el presidente del Tribunal Popular Supremo, Zhou Qiang, mediante la mayor utilización de la inteligencia artificial, el reconocimiento de voz, los datos masivos y otras tecnologías digitales para mejorar los juicios y la gobernación social, poniendo de manifiesto el uso político que se le da a la tecnología como instrumento para el control de los ciudadanos, bajo el propósito de “…castigar a aquellos que sean desleales y premiar a los buenos ciudadanos…”, como lo expresó el citado funcionario.

Cambio geopolítico

China tiene alrededor de 1.349 millones de habitantes, y en la India viven 1.220 millones. Ambos países representan el 35% de la población del planeta y llegarán al 40% en veinte años. La economía china es la segunda del mundo, con el 14,8% del producto, detrás de Estados Unidos, que genera el 24,3%, mientras la India, por su parte, es la séptima economía con el 2,8%. Las tendencias indican, creen los expertos, que China será la primera economía en el 2030 y la India la segunda, EE.UU. la tercera e Indonesia la cuarta, seguidos de otros países asiáticos. Este es un panorama radicalmente distinto al del último medio siglo, dibujado por el predominio de EE.UU. y Europa. El centro de gravedad de la economía pareciera, entonces, mudarse al otro lado del mundo, fundamentalmente por razones tecnológicas, abriendo el paso a una nueva lógica geopolítica.

Así las cosas, no está de más recordar que el desarrollo tecno científico, según lo recoge la historia, no ha expresado sus posibilidades de la misma manera en todos los lugares. Influyen en ello, y mucho, los esquemas que regulen la organización social y política de las sociedades.

El Bono Científico aprobado por Nicolás Maduro

Pensando en esta polémica entre chinos y americanos, que es testimonio de los códigos que tutelan la época en que vivimos, resulta imposible no hacer referencia a la creación del Consejo Presidencial de Ciencia, Tecnología e Innovación, anunciada hace poco por Nicolás Maduro y que, si mal no recuerdo, tiene al menos un antecedente que data del año 2015, sin ningún resultado que merezca recordarse. Me refiero a la Alta Comisión para la Independencia Científica, Tecnológica y Económica, instituida con ocasión del cumplimiento del décimo aniversario del Plan de Siembra Petrolera. Al momento de juramentar a sus integrantes, Nicolás Maduro expreso que “… se encargará de generar procesos de transformación tecnológicos y económicos en Venezuela para sustituir las importaciones, incrementar la capacidad productiva del país y solventar la dependencia de la renta petrolera”. Esta Comisión intentaría, así pues, el asalto final al modelo rentista. El tiempo reveló lo que ocurrió después: no se movió ni un centímetro la petro dependencia venezolana.

A propósito del anuncio de la Consejo que constituyó el Gobierno hace unos días, similar a la citada Comisión, los televidentes tuvimos la ocasión de escuchar en cadena nacional un discurso sonoro, repleto de consignas y con su dosis correspondiente de épica, que resultó desmentido en casi cada una de sus frases por la realidad, en cuanto a los logros de los que se presumía y a los objetivos que se planteaban – con marcado énfasis en la cuestión militar, por cierto -, dejando la impresión de no entender el sentido de por dónde gira el mundo y de no reconocer la gravísima situación por la que atraviesa el país en esta área cuanto a presupuesto, investigadores, equipos y paremos de contar.

La intervención televisiva incluyo la información genérica sobre un plan de asignación de dinero a través de la banca pública y privada a los científicos e innovadores, que da motivos para preguntarse por la suerte de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), un instrumento financiero aprobado hace varios años, armado legalmente para recabar importantes recursos y del que últimamente se sabe tan poco en cuanto a su utilización e impacto, que más de uno debe pensar que fue derogado.

Maduro indicó, así mismo, que los investigadores contarán con un programa especial de estímulo que supone la venta de vehículos e, igualmente, la incorporación al plan de vivienda. Y, por último, aprobó el pago de un bono para todos los intelectuales, profesores y científicos, uno más de los que concede el gobierno de acuerdo a un menú que revela su concepto de política pública de cara a los grandes temas nacionales.

En fin, no se están entendiendo los signos de los tiempos.

El Nacional, 5 de marzo de 2019.

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Luis Ugalde

En septiembre de 1998, tres meses antes del triunfo electoral de Chávez, escribí un artículo de prensa titulado “El gobierno de Chávez”. Lo hice luego de acudir como observador a un mitin del populista en Mérida, donde me empapé del delirio multitudinario, hablé con muchos tratando de comprender su fervor y escuché el mitin del líder. El artículo empezaba así: “Según las encuestas y análisis sencillos, hay alta probabilidad de que Chávez gane las elecciones y poca de que pueda hacer un buen gobierno; lo que significa una especie de suicidio colectivo". Subrayaba una realidad obvia: “El país necesita un cambio serio y profundo y no puede perder una oportunidad más”, luego de la sordera ante el Caracazo, los intentos de golpe militar y las crecientes abstenciones electorales de protesta. “Pero los cambios han sido pocos, el deterioro avanza y la pobreza e incapacidad de enrumbar el país se profundiza”, afirmaba. Al clamor de cambio, Chávez respondía mesiánicamente con denuncias acertadas, pero con respuestas emotivas y sin madurez. Citaba yo las palabras que me dijo un taxista, hay que cambiar como sea, “porque esto no puede estar peor”. Yo reflexionaba que podíamos estar peor “sin una rápida recuperación de la sensatez” y rechazaba la ilusión de un nuevo nacimiento del país “libre de pecado original”, por virtud de una “constituyente fundamentalista”, llena de buenos deseos y promesas. Expresaba mi postura crítica a la democracia de los partidos reinantes, pero no veía “ninguna razón objetiva para pensar que el equipo chavista viene con mejor brújula, más capacidades y más honestidad”. Me parecía que la constituyente milagrosa prometida por el chavismo sería “un truco para establecer el autoritarismo”. Lamentablemente este régimen en 20 años ha batido todo récord de insensatez política, de incapacidad y de corrupción.

“No nos interesa –escribía– Chávez como candidato con sus vagas ideas bolivarianas, sus citas bíblicas, ni los espejismos de poderes morales imposibles y autoritarios. Nos interesa su eventual gobierno en los dos primeros meses y el clima que, chavistas y no chavistas, van a crear de hoy a febrero”. Concluía que “mirando el éxito del próximo gobierno, por ahora vamos muy mal”.

Hoy la realidad venezolana es mucho más desastrosa que la de 1998. Afortunadamente ya hay estudios, análisis y propuestas excelentes, pero conviene que la población sea consciente de que esta Venezuela gravemente enferma requiere una cirugía mayor y un esfuerzo sostenido para renacer a la vida, con democracia y oportunidades para todos. ¿En qué camino hay que estar dentro de 6 meses (en agosto próximo) y qué hay que hacer para no fallar? Sobre todo necesitamos que el variado liderazgo esté unido en el único y central reto de pasar a ser productores de lo que le falta al país: productores de ciudadanía responsable, productores de suficientes bienes y servicios de calidad, productores de valores personales y públicos que se contagian y extienden…Llevamos dos meses increíblemente positivos porque en la Asamblea Nacional legítima prevaleció la unión en la elección de la directiva presidida por Juan Guaidó, quien ha demostrado que su presidencia interina no es para privilegiar a un partido frente a los otros, sino para despertar y unir todas las fuerzas sociales, atraer los apoyos internacionales democráticos y juntos salir de este infierno. Urge la inmediata salida del usurpador y un pronto gobierno de transición muy definido y concreto en sus tareas, y muy amplio en la inclusión de personas honestas y competentes provenientes de diversas corrientes con el único propósito de salvar al país. Si luego de la salida de Maduro esto se convirtiera en una rebatiña de ambiciones personales o partidistas, la población escupiría a los traidores. Por el contrario, un gobierno de unidad y de renacer nacional con una inspiración moral capaz de activar en cada venezolano lo mejor de sí, atraerá el necesario apoyo internacional, la responsabilidad ciudadana, la inversión y el florecimiento productivo empresarial.

Develar y derrotar esta gran mentira: Somos un país riquísimo por nuestras grandes reservas petroleras por lo que nuestro problema no es producir riqueza, sino distribuirla. Chávez heredó esa mentira, no la inventó, pero se convirtió en el predicador más elocuente de la misma. Mi gobierno resolverá la contradicción de país rico y pueblo pobre porque acabará con los tres bandidos que roban al pueblo su renta petrolera: el imperio criminal, la explotadora empresa privada y los partidos políticos corruptos. Yo devolveré esa fabulosa riqueza a los venezolanos que se pongan mi franela y tiendan la mano para recibir, sin necesidad de producir, decía Hugo Chávez.

El desastre está a la vista y la sangre del sufrimiento corre por las venas de todos los venezolanos. Es el momento privilegiado para entender el error mortal y corregir: somos país pobre porque pobre es nuestra producción.​ El oro, los diamantes y el petróleo no son nuestra riqueza, sino que seremos un país digno y desarrollado cuando formemos a cada venezolano con capacidad y le demos la oportunidad de producir. Producir educación, producir personas y ciudadanos responsables y libres, producir bienes y servicios de calidad, producir instituciones solidarias. Producir República.

Ese es el norte para no caer en otro suicidio colectivo. En septiembre de 1998 concluíamos: “Hacen falta la sensatez y el realismo de la mayoría que crean el clima de diálogo, de negociación y de cambio concertado y para eso hay que trabajar desde ahora. Mañana será demasiado tarde”. Hoy el sufrimiento y la tragedia nos han hecho más conscientes: República de productores o muerte irremediable.

07/03/2019

Luis Ugalde's blog

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Edgar Benarroch

Expreso opinión sobre un tema que me parece ha pasado desapercibido y presumo debe tratarse: En días pasados el "señor" Maduro le formuló un reto al Diputado Juan Guaidó para medirse en unas elecciones y echarle un "revolcón", fue el término que utilizó (además de escaso y torpe también fantasioso). Lo planteó de manera altiva, prepotente y en forma gritona cual macho de gallera. Lo primero que le pediría, si es que lo hizo con convicción es que lo reitere en términos y compostura adecuadas para entender que efectivamente lo del desafío va en serio. De esto ocurrir y me imagino que el reto es para concretarse lo más cerca que los tiempos recomienden, me atrevo a plantear algunas consideraciones:

PRIMERA: Sostenemos y ratificamos que la vía de la consulta a la voluntad popular es lo democrático, procedente y adecuado en todo tiempo, más en éste tan dramático que confronta la nación. Por ello el reto no puede quedar sin fecha, es necesario, analizando todas las variables ponerle día y hora que debe ser lo más próximo posible. Dejarlo abierto sería una tomadura de pelo y falta de respeto al país.

SEGUNDA: Señor Maduro usted debe despojarse de inmediato de su condición de usurpador y Guaidó renunciar a su interinato presidencial para proceder entre todos a la designación de un gobierno de transición que le merezca confianza a la nación. Así el reto de efectuaría en igualdad de condiciones. Y

TERCERA: Se procedería también YA a designar nuevos magistrados del Tribunal Superior de Justicia (para evitar alcabalas que pudiesen desvirtuar la voluntad popular ) y del Consejo Nacional Electoral para depurar de tanta suciedad el registro de electores y organizar con gente confiable los comicios cuando así se acuerde. Que puedan sufragar todos los venezolanos con derecho ha hacerlo dentro o fuera del país es un derecho sagrado que se debe garantizar plenamente.

Si creemos en la primera y aceptamos la segunda y tercera, creo estaremos de acuerdo en asistir a elecciones. No solamente para elegir al Presidente de la Republica, también podemos sumar la elección de todas las autoridades ejecutivas y de representación nacional, regional y municipal, sería una mega elección. De ello ocurrir estaríamos actuando como gente decente y haciendo un infinito favor al país.

También aguardo a que no haya sido un desplante y una chabacanería más y sostenga el reto que le formuló a Guaidó. Nunca es tiempo para la mamadera de gallo, menos en estas horas tan críticas que padece la Republica.

La gravedad de la situación nos reclama una salida cuanto antes y si a usted, en un momento de sensatez le vino la idea de elecciones, la recibimos con beneplácito, siempre en el escenario que hemos esbozado. Si estamos de acuerdo vamos a elecciones.

Los grandes hombres se hacen más grandes en las grandes crisis y la nuestra es de proporciones descomunales que requiere de la voluntad de todos los de buena fe para superarla. Cuando se agota la diplomacia, que parece lo está, cuando se encrespan los espíritus y los atrincheramientos no permiten ver más allá, está el camino político siempre despejado para entendernos. Sé que el grado de radicalización y también lo ocurrido no ayuda mucho. Pero debemos hacer el esfuerzo más inmenso que podamos. La otra alternativa es la de hechos cumplidos con sus gravísimas, dolorosas e insuperables consecuencias que lamentaríamos por el resto de nuestros días, más aún si en esos hechos interviene Fuerza Armada extranjera.

Espero que estas líneas le lleguen o se la hagan llegar y motiven respuesta de usted o de quién usted indique, para empezar a ponernos de acuerdos sobre las condiciones del desafío que propuso y que el país con ansiedad espera.

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La participación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela en la reunión del Grupo de Lima, el 25 de febrero 2019 en Bogotá, fue un efectivo respaldo y reconocimiento a la representación legítima que ostenta. También fue un apoyo contundente de los gobiernos de la región a la restauración del orden constitucional y democrático en nuestro país.

En esa misma reunión, entre otros puntos, es oportuno destacar el respaldo que el Grupo de Lima expresó al Acuerdo para la promoción del Plan de Rescate del País, aprobado por la Asamblea Nacional el 29 de enero 2019. En ese acuerdo se creó una Comisión Especial de diputados de la Asamblea Nacional para el diseño y promoción del Plan de Rescate del País. Al ser designada, quedó integrada por los diputados Juan Andrés Mejías, quien la preside, acompañado por José Guerra, Luis Silva y Mariela Magallanes.

Según ese acuerdo, la Asamblea Nacional reconoce que el plan de rescate y desarrollo económico y social debe inspirarse, en primer lugar, en los valores y principios de la Constitución, y además, debe promover reformas económicas e institucionales orientadas a la expansión rápida y sostenida en la capacidad de producción y consumo de los venezolanos, para lo cual resulta fundamental detener rápidamente la hiperinflación, reactivar la economía, aplicar una nueva política petrolera y novedosos y eficaces programas sociales.

La Asamblea Nacional, en los considerandos del acuerdo, no solo expresó su compromiso a proponer un plan de rescate económico y social para Venezuela, sino que asumió el desafío de incluir en él las propuestas de la sociedad civil y organizaciones políticas del país.

Cuando el Grupo de Lima, el pasado 25 de febrero, formalmente se comprometió a promover el reconocimiento de los representantes legítimos de Venezuela en las organizaciones internacionales y en los mecanismos de coordinación multilateral; y a solicitar al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) el acompañamiento a las autoridades legítimas de Venezuela en la implementación de las reformas institucionales y económicas que se estimen necesarias para reactivar la economía y ofrecer oportunidades de progreso social para todos los venezolanos, elevó la importancia que tiene la aprobación definitiva e institucional del Plan de Rescate del País que la Asamblea Nacional acordó.

Ese compromiso del Grupo de Lima, en particular, abre enormes expectativas y oportunidades para renovar la confianza de los organismos internacionales en Venezuela, pero será insuficiente si la Asamblea Nacional no aprueba de manera definitiva e institucional el Plan de Rescate del País.

Ese plan debe verse como un instrumento político, estratégico y técnico capaz de despertar el interés de la cooperación internacional y de mantener la confianza que hasta ahora el ciudadano ha depositado en la conducción de este proceso de cambio político.

Así como los cabildos abiertos lograron legitimar el camino hacia la definición de un liderazgo para la conducción del cambio político; y luego, el Estatuto que rige la Transición a la Democracia aportó confianza y mayor certidumbre a ese camino; la aprobación del Plan de Rescate del País tiene que asumirse como otro aporte más a la sostenibilidad del proceso de transición y a la reconstrucción de la cohesión social en el país.

Obviamente, el Plan de Rescate del País, no parece ser una prioridad en estos momentos, pero tan pronto cese la usurpación, será un instrumento necesario y esencial para avanzar en la sostenibilidad de la transición y, sin duda, reforzará la confianza en este proceso político.

A todas luces, cuando el Acuerdo habla del Plan de Rescate del País, pareciera por la práctica, que hace referencia al Plan País cuyo contenido fue presentado en diciembre 2018 por distintos actores de la sociedad civil, y luego, por segunda vez, en enero 2019, por el propio Presidente Interino.

Sobre ese Plan País es oportuno recordar que una primera parte ya fue presentada, y que la misma abordó lo siguientes temas:

1.-Políticas económicas cuyos lineamientos generales se proponen desarrollar a través de tres fases: fase I, la atención de la emergencia humanitaria compleja; fase II, la estabilización de la economía y fase III, las reformas estructurales.

2.-Políticas para empoderar a los ciudadanos y garantizar el acceso a los servicios públicos.

3.-Políticas de hidrocarburos que plantean una nueva relación entre el ciudadano, el petróleo y el Estado.

4.-Nueva política social que asuma la prioridad de enfrentar el desafío que supone la emergencia humanitaria compleja.

Pero quedó el compromiso de presentar una segunda parte que desarrollaría los siguientes temas:

Seguridad y soberanía.

Abastecimiento agroalimentario.

Servicios públicos.

Justicia, instituciones y democracia.

El 31 de enero de 2019, el presidente interino, Juan Guaidó, presentó el Plan País como la hoja de ruta a través de la cual se busca estabilizar la economía, atender la emergencia humanitaria, rescatar los servicios públicos y superar la pobreza[1], y lo califcó como un documento “bien pensado y estructurado”[2], a los fines de lograr:

Recuperar el Estado y ponerlo al servicio de la gente.

Empoderar al ciudadano.

Reinsertar a Venezuela en el mundo.

La tarea de cerrar el proceso del Plan País un día después debe ser cumplida, en respuesta al respaldo del Grupo de Lima y como parte de ese compromiso de ser transparentes y coherentes con los venezolanos.

La designación de Ricardo Hausmann como representante de Venezuela ante el BID, hace que la necesidad de tener un plan aprobado, público y respaldado por todos los sectores, sea cada vez más una necesidad urgente.

En estos momentos, la Asamblea Nacional se encuentra con la oportunidad histórica de convertirse en la instancia facilitadora de un proceso político de construcción de consensos entre los distintos actores y sectores de la sociedad civil, a los fines de asumir el contenido del Plan País o Plan de Rescate del País en un acuerdo nacional sobre los lineamientos programáticos para hacer sostenible de la transición política en Venezuela.

El autor es abogado (Universidad Católica del Táchira) con especialización en Derecho Administrativo. Excoordinador en la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado del área Políticas Institucionales. Presidente de la Fundación Estudios Municipales

[1]El Nacional. Asamblea Nacional presenta Plan País en la UCV. 31 de enero 2019. Recuperado online en: http://www.el-nacional.com/noticias/asamblea-nacional/asamblea-nacional-...

[2]La tercera. Guaidó presenta plan país para enfrentar la crisis humanitaria en Venezuela. 31 de enero 2019. Online en: https://www.latercera.com/mundo/noticia/guaido-presenta-plan-pais-enfren...

marzo 6, 2019

@carome31

carome31@gmail.com

Politika UCAB

https://politikaucab.net/2019/03/06/plan-de-rescate-del-pais/

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Susana Seleme

Sí, provenimos de todas las feministas que han recorrido y siguen recorriendo el arduo camino por la igualdad social, política, económica y de derechos entre hombres y mujeres. Cierto que la palabra feminismo está maltratada, malinterpretada y hasta se le adjudica un horrendo calificativo: feminazi’[1]

Es una forma de relacionar, de modo despectivo, feminismo con el nazismo. ¿Qué dirían, desde Hipatia de Alejandría, Sophie Germain, Emmy Noether, Flora Tristán, Madame de Staël, Alejandra Kollontai, Clara Zetkin, Mary Wollstonecraft, Simone de Beauavoir, George Sand, Clara Campoamor, Rosa Luxemburgo, Concepción Arenal, Adela Zamudio, Domitila Chungara, y tantas otras feministas de toda época?

Si de libertad de expresión se trata, entonces podemos hablar de machismo a secas, de machismo-leninismo, moneda corriente en casi todos los partidos de izquierda después de la Revolución Rusa; o de machismo encubierto, machos alfa, o ‘machocracia’, de la que habla María Galindo, de ‘Mujeres Creando’ en Bolivia. Como quiera que se los nombre, están insertos transversalmente en las sociedades patriarcales.

¿Qué es el sistema patriarcal? Cuando los hombres descubrieron que en la procreación de la especie ellos tenían un papel determinante, se acabó lo que algunos estudiosos calificaron como ‘matriarcado’, descubrimiento contemporáneo a la aparición de la propiedad privada, según otros. No obstante, como relata el “Sapiens” de Harari, “No hay justicia en la historia”. Y así el poder del hombre-padre se traslada a la sociedad, a la economía, a la política y a las Iglesias: todo el poder, el de los gobernantes y el poder de Dios, a los hombres. Las mujeres a la esfera doméstica. Sobre esa base se han construido los sistemas de género social estratificados, que regulan y organizan a la sociedad de modo que mujeres y hombres actúen de acuerdo a roles preestablecidos para cada uno. Se trata de un sistema que ha convertido la dicotomía sexual en dicotomía social a partir de oposiciones binarias que asocian a mujeres y hombres por el opuesto excluyente: naturaleza/cultura; ámbito doméstico/ámbito público; debilidad/fortaleza, por citar solo algunos ejemplos.

A las feministas les debemos el esfuerzo metodológico, intelectual, teórico y de lucha que ha llevado a distinguir biología de construcción social. Constataron que los ejes que distinguen lo masculino de lo femenino jerarquizan al hombre sobre la mujer, y que dichos ejes de valoración son culturales. A diferencia de las precursoras del siglo XIX, las feministas del siglo pasado tenían un bagaje ideológico y una militancia política que les permitió realizar un análisis profundo de la situación de la mujer desde todos los campos del conocimiento. A esa tarea contribuyeron también lúcidos intelectuales hombres.

También les debemos el uso de la ‘categoría género’. ¿Qué es? El género es una categoría analítica que designa las asimétricas relaciones sociales entre hombres y mujeres. Es una construcción simbólica de la cultura que expresa la diferenciación sexual y las relaciones sociales androcéntricas. Esas desigualdades desnudan los enfoques de género, y desentrañan las asimetrías en la distribución de bienes, servicios, prestigio, libertad y poder en detrimento de las mujeres, en todos los campos del quehacer sociopolítico, económico, cultural, étnico, medioambiental. Los estudios de género explican racional y científicamente el porqué de las desigualdades, cuya base es ideológica y cultural. Hacen hincapié en la visión ‘maternalista’ de la sociedad, en la que aborto y anticoncepción pasan a un primer plano, siendo una parte del todo, no la totalidad, que es “síntesis de múltiples determinaciones”, como dijo otro hombre.

La vigencia del sistema patriarcal es de tan larguísima data, que se lo asume como natural y normal, de ahí la reproducción sociocultural de carácter masculino de los sistemas de género social, a lo largo de la historia de la humanidad.

El Feminismo es un movimiento social y político. Es una revolución que se está produciendo de forma no cruenta, a pesar de que muchas de las precursoras sufrieron represión y cárceles. En principio, la agenda sufragista tomó partido por los derechos educativos, civiles y políticos, además del abolicionismo. La agenda contemporánea incluye la plenitud de los derechos individuales y la ‘paridad política’, de acuerdo a la presencia femenina en ámbitos de poder desde los años ‘80.

La jueza del Tribunal Supremo estadounidense, Ruth Bader Ginsburg, defensora de los derechos de la mujer, contó que en una ocasión le preguntaron cuántos jueces del Supremo deberían ser mujeres para que a ella le pareciese equitativo. Su respuesta fue “las nueve”. La gente se escandalizó. Eso “no es equitativo”, decían. Ella respondió que durante muchos años los nueve jueces fueron hombres y parecía normal, tan normal que la mayoría de los cargos de poder real en el mundo estén ocupados por hombres.

El género y la clase social son categorías distintas. “Los hombres pobres siguen disfrutando de los privilegios de ser hombres, por mucho que no disfruten de los privilegios de ser ricos” afirma la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie en su libro “Todos debiéramos ser feministas”. Serlo, señala, se puede aprender, “porque vivir en una sociedad que trata a cada ciudadano/a de manera justa e igual es una ventaja.”

Marzo 04, 2019

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2019/03/susana-seleme-somos-hijas-de-to...

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Corina Yoris-Villasana

El legendario Ulises, protagonista de la Odisea, magistral obra de Homero (no entro en la discusión sobre si Homero existió o no), estuvo fuera de su terruño Ítaca por veinte años; diez de los cuales fueron en la Guerra de Troya y diez que tardó en regresar. Diez son los días que pasó Juan Guaidó, nuestro presidente (E), fuera del país y no tardó ni diez años ni diez días en regresar.

Y ese regreso, lleno de una simbología extraordinaria, es precedido por visitas a lugares también muy significativos en este momento histórico venezolano. Visita varios países de la región y reafirma su compromiso en devolver la ansiada democracia a Venezuela. Rescata la imagen de nuestra golpeada nación, se empieza a entender a esta Tierra de Gracia de otra manera. No es ya el país que, “dirigido” de manera tortuosa, compraba voluntades con los petrodólares; ya no hay una suerte de “diplomacia de maletín”. Privan ahora los valores de la diplomacia en toda la acepción del término. Se revalúan el protocolo, la etiqueta, las buenas maneras, el buen decir, en fin, se revalúa la buena educación.

Odiseo (en griego), o Ulises (en latín), era conocido por su astucia, su ingenio, se le apodaba “Odiseo, el de muchos senderos”. Aun cuando el tiempo y el viaje de Odiseo, así como sus características sean no solo lejanos, sino disparejos a los tiempos y los rasgos del carácter de Guaidó, hay algunas de estas peculiaridades que se pueden asemejar. Una de ellas es la astucia. Y con ella, los “muchos senderos” que le permitieron volver a Ítaca, a su Vargas, a su litoral. Pero, no entra disfrazado a su patria; Odiseo debió disfrazarse para entrar al palacio; Guaidó entró por la puerta internacional de Venezuela. Y allí, la diplomacia mundial, representada por países europeos, países latinoamericanos y de Estados Unidos, acudieron a darle su apoyo, a darle respaldo ante las amenazas en contra de su persona. Allí había ciudadanos que estallaron en aplausos cuando lo vieron ingresar. Sin disfraz y sin miedo. Al contrario, con una profunda sonrisa y un andar desenvuelto que transmite seguridad y aplomo.

Su voz no es estridente; su discurso no es amalgamado con falsas promesas y usos falaces de los argumentos; no divaga y se centra en los objetivos paso a paso. Sin prisa, sin interrupciones, con firme determinación en realizar cada propósito anunciado. Emplea un lenguaje comprensible, directo, educado y sin el uso de las voces soeces que han alimentado durante veinte años el espacio público venezolano.

Hoy, al ver su figura enarbolando la Bandera Nacional, entonando nuestro Himno Nacional, recordé que hace unos tres años yo estaba en un Congreso en la Universidad de Comillas, Madrid, y en un almuerzo con algunos profesores españoles, alguien me preguntó: "¿Por qué te quedas en Venezuela? ¿Por qué no te vas?”. Contesté muy unamunianamente "Porque me duele Venezuela". Hoy, completo la respuesta, ¡porque quería ver este momento, quería ver que mis alumnos han sido nombrados para altos cargos; que de nuestra aulas salió un hombre ejemplar, con sindéresis y es ahora el presidente encargado de liderar y conducir este etapa de reconstrucción de Venezuela; porque ver este momento me explica la razón que nos movió a miles de profesores universitarios a seguir en las aulas, a pesar de la miseria de sueldos; porque cuando vi a la ciudadanía pelear con sus manos en contra de los guardias nacionales y lograr abrirle paso a la caravana de los diputados el 23 de febrero, amigos míos, sentí y sigo sintiendo que ¡VALIÓ LA PENA quedarse en el país!

Nuestro presidente ha iniciado el rescate de valores como el de la familia. Eso lo valoro muchísimo. Maiquetía fue un lugar que significaba lágrimas, adiós y tristeza. Hoy, Maiquetía tuvo de nuevo lágrimas, pero lágrimas de esperanza y emoción. No hubo despedidas, sino bienvenidas y admiración ante el sereno coraje de don Juan Gerardo Guaidó Márquez.

¡Cómo me gusta el uso de “Amar y servir” tan cercano a mis afectos y lugar de formación y trabajo!

Dios lo siga guiando, señor presidente, y cuando las calamidades aparezcan, sepa que hay una ciudadanía que lo respalda. No decaiga. El camino es largo y tortuoso, pero usted ¡volvió a Ítaca!

@yorisvillasana

06 de marzo de 2019

El Nacional

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Para el día después, que será el primer día de un nuevo período democrático para Venezuela, se debe tener un plan de acción para recuperar los sectores productivos del país. Uno de ellos es la agricultura, donde hay que considerar muchos aspectos, y en esta oportunidad trataremos el tema de la fertilización de pastizales.

I.-MARCO DE REFERENCIA. Especialmente en áreas tropicales los pastizales son el principal alimento para los rumiantes. Además, está demostrado que las carnes producidas bajo pastoreo, ofrecen mejores características nutritivas y de sabor que las que se producen en condiciones de estabulación total o parcial con una alimentación que se basa en granos y otras fuentes alimenticias. Esto pone de manifiesto la importancia de disponer de un buen pastizal. Las especies forrajeras para su explotación, deben ser consideradas como un cultivo más y deben ser manejadas como tales, ya que al igual que todas las plantas, su crecimiento y desarrollo están determinados por su genética y por las condiciones externas a las cuales están sometidos. Por ello, para una producción eficiente de los pastizales, éstos deben manejarse tomando en cuenta el sistema suelo-planta-clima donde se está desarrollando esa planta, sistema en el cual la planta no crece en forma aislada si no que depende de la interrelación de todos los factores que intervienen en dicho sistema.

Dentro de ese manejo se incluye la fertilización, la cual busca aplicar los recursos y las prácticas necesarias a los sistemas suelo-planta-clima, para que dichas plantas puedan absorber cantidades suficientes de todos los nutrientes esenciales, de tal forma que se cubran cabalmente sus requerimientos a todo lo largo de su ciclo de vida. Por lo tanto, para realizar un acertado manejo de la fertilización, se requiere conocer las condiciones iniciales del suelo; las características de las plantas en cuanto a sus requerimientos nutritivos totales y a sus etapas críticas de crecimiento y nutrición; y las condiciones climáticas predominantes, especialmente en lo referente a temperatura, radiación solar, humedad o las relaciones suelo-agua, y la composición de la atmósfera. En el trópico, para la producción de forrajes, se tiene la ventaja de disponer de una gran variedad de climas, de suelos, y de una inmensa diversidad de especies, tanto gramíneas como leguminosas, que se adaptan a esos diferentes sistemas suelo-clima existentes. Por ello, es indispensable conocer los requerimientos de cada especie forrajera en cuanto a suelos y clima, para poder seleccionar el sistema más ventajoso para la producción de forraje, de biomasa, aplicando las mejores prácticas de manejo posibles, donde se deben incluir los programas de fertilización.

Los elementos nutritivos esenciales tienen funciones muy específicas dentro de las plantas, y así mismo también son esenciales para los organismos consumidores, que en el caso de los forrajes son los animales herbívoros, especialmente la ganadería bovina por la gran cantidad de pastos que consumen. Cuando un suelo no está en capacidad de suministrar todos esos nutrientes esenciales en cantidades adecuadas para las plantas, éstos deben aplicarse por medio de fertilizantes para que no se afecte el rendimiento y la calidad de un pastizal. Pero para decidir si se fertiliza o no un pastizal debemos conocer el sistema suelo-clima, de tal manera que se tenga información sobre la capacidad del suelo para suplir nutrientes a las plantas y saber hasta donde las condiciones climáticas permiten la expresión de la capacidad de rendimiento del cultivo forrajero. Además, se deben analizar los siguientes puntos: -Si se esperan o no, incrementos en la producción de forrajes, con la fertilización. -Si el forraje adicional que se logre producir con la fertilización es necesario para la unidad de producción. -Si se espera un beneficio de la inversión realizada con la fertilización. No tiene sentido fertilizar los pastizales y lograr rendimientos elevados si el forraje extra producido no es utilizado. Además, para lograr un beneficio de la inversión en fertilización, el forraje debe ser utilizado o cosechado y el producto (ganancia en peso del animal, leche, heno o silaje) debe poder comercializarse.

La importancia de analizar esos puntos anteriores es fundamental, ya que la fertilización puede ser una práctica muy favorable para incrementar la productividad de los pastizales. Se considera, que en general, la producción de biomasa se puede incrementar hasta tres veces o más con un buen programa de fertilización, incluido dentro de un mejoramiento integral del manejo del pastizal, y por lo tanto, debe existir una adecuada utilización de esos incrementos en la disponibilidad de forrajes en la unidad de producción. Para Venezuela, Espinoza y Argenti (1997) señalan que al fertilizar las pasturas se incrementa la producción de materia seca entre 30 y 95%, permitiendo un aumento importante en la carga animal de los potreros. Sin embargo, esas respuestas son más acentuadas en los pastos introducidos ya que si éstos no se fertilizan sus rendimientos serán similares a los de los pastos nativos, por lo que el productor corre el riesgo de perder la inversión del establecimiento del pastizal. En el caso de gramíneas, se considera que la primera prioridad para mejorar la productividad es cubrir sus requerimientos de nitrógeno, los cuales son en general elevados y la respuesta de la planta también es alta. Las gramíneas también van a responder a aplicaciones de fósforo y potasio cuando los niveles de estos nutrientes en el suelo son bajos; pero para que esa respuesta rinda beneficios, también se deben aplicar las dosis de nitrógeno adecuadas en cada sistema suelo-clima. Con las especies leguminosas, por el contrario, no es necesario aplicar fertilizantes nitrogenados ya que estas plantas son capaces de fijar nitrógeno atmosférico para cubrir sus requerimientos. Así mismo, en asociaciones de gramíneas-leguminosas, cuando la porción de leguminosas es superior a un tercio del total del pastizal, no es necesaria la fertilización nitrogenada ya que la gramínea es capaz de cubrir sus requerimientos aprovechando el N fijado por la leguminosa. Cuando la superficie ocupada por la leguminosa es inferior a un tercio del total, se hace necesario aplicar fertilizantes nitrogenados para cubrir los requerimientos de las gramíneas por este nutriente. También se considera que en las asociaciones gramíneas-leguminosas los requerimientos de P y K son superiores que cuando las gramíneas están solas en el pastizal.

II.-PROGRAMAS DE FERTILIZACIÓN DE PASTIZALES. A un alto nivel de abstracción podemos considerar que hay dos tipos de pastizales, las pasturas naturales y las pasturas mejoradas. Los pastizales naturales están formados por especies gramíneas y leguminosas que en general son de mala calidad forrajera, son especies nativas que solo pueden soportar una baja capacidad de carga animal, sometidas a pastoreo continuo, sin aplicación de fertilizantes y frecuentemente sometidas a sobrepastoreo en un manejo extensivo de dichos pastizales. La explotación de este tipo de pasturas es común en los llanos venezolanos, generalmente con la presencia de potreros de grandes extensiones que dificultan el manejo integral del pastizal. Los pastizales mejorados se consideran indispensables para poder incrementar la producción de carne y leche, al permitir una alta capacidad de carga en comparación con las pasturas naturales, y favorecer una mejor salud de los rebaños al disponer de forrajes de mejor calidad. Esos pastizales mejorados se obtienen con el establecimiento de especies forrajeras de elevada capacidad de producción de biomasa, alta digestibilidad y niveles de proteínas relativamente altos; conjuntamente con programas de fertilización adecuados, períodos de corte o pastoreo ajustados a las características de cada especie, y en algunos casos, con la aplicación de riego para una producción continua a lo largo del año. La fertilización de los pastizales, especialmente con fertilizantes nitrogenados, es una de las prácticas de mayor impacto sobre los incrementos en la producción de biomasa y sobre los niveles de proteína, mejorando la calidad del forraje. Consecuentemente, se mejora la producción de carne o leche, así como la rentabilidad de la explotación. Cuando se fertilizan los pastos con nitrógeno y se aumentan los rendimientos de materia seca, se debe tener presente que paralelamente ocurre una mayor extracción de los otros nutrientes esenciales. Por esta razón, es muy probable, que se haga necesario incorporar otros nutrientes a los programas de fertilización, especialmente el resto de macronutrientes.

En este sentido, se recuerda que la fertilización de los pastos debe manejarse como la de un cultivo más, y por lo tanto, es conveniente disponer de un análisis de suelos reciente y en lo posible, conocer los requerimientos de la especie forrajera y el manejo que se vaya a dar al pastizal. Los fertilizantes son insumos relativamente costosos, por lo que particularmente en pastizales, deben ser aplicados con elevada eficiencia. Esto quiere decir, que se deben aplicar las cantidades correctas de cada fertilizante y en los momentos más convenientes para cada sistema suelo-planta-clima-manejo. El momento de aplicación de los fertilizantes es muy importante en relación a la eficiencia en su uso por parte de las plantas. En el caso de las especies forrajeras, éstas permanecen en continuo crecimiento si las condiciones son favorables, por lo que requieren un suministro frecuente de nutrientes. Esto es particularmente importante durante la temporada de lluvias, cuando las tasas de crecimiento de las plantas son más elevadas y consecuentemente se incrementan sus requerimientos nutritivos.

Por esta razón, en la fertilización de pastizales cuando no se dispone de riego, los fertilizantes serán más eficientes si se aplica una fracción importante al inicio de la temporada de lluvias, y otra fracción se aplica un poco antes (un mes o más) del fin del ciclo lluvioso, siguiendo un corte o un pastoreo según sea el manejo del potrero. En regiones donde el ciclo de lluvias es muy prolongado y cubre casi todo el año, o en aquellos casos donde se riegue el pastizal, los fertilizantes se pueden aplicar en cualquier momento siempre y cuando las plantas estén en pleno crecimiento y en el suelo exista un contenido de humedad aprovechable adecuado. En términos generales, el fertilizante de base, generalmente con fórmulas NPK, se debe aplicar al momento del establecimiento del pastizal, y según los requerimientos, hacer al menos una aplicación anual de estas fórmulas completas. Por su lado, los fertilizantes nitrogenados se aplicarán con mayor frecuencia, en lo posible, después de cada corte o pastoreo siempre y cuando la humedad edáfica sea adecuada.

Para el momento de fertilizar, también es conveniente considerar el estado de desarrollo de las plantas, ya que las aplicaciones tardías son poco eficientes. Se recomienda fertilizar cuando las plantas se encuentran en pleno desarrollo vegetativo. En suelos de textura gruesa, como las sabanas orientales y otras regiones del país con suelos de tendencia arenosa, el fertilizante de base se debe fraccionar varias veces a lo largo de la estación lluviosa, para lograr una mayor eficiencia en su uso por las plantas al disminuir las pérdidas por lavado fuera del perfil del suelo. El manejo de la explotación determina la frecuencia y la calidad de la fertilización; así, cuando el manejo del pastizal es intensivo, la fertilización debe ser frecuente y abundante según los requerimientos del sistema; cuando el manejo es semi-intensivo, la fertilización será estacional o estratégica; y cuando el manejo es extensivo, la fertilización es eventual. Recomendaciones de fertilización de pastizales en Venezuela. En Venezuela existe una variada gama de especies forrajeras, nativas e introducidas, que se utilizan en el establecimiento de potreros que algunas veces son para pastoreo, y en otras oportunidades, para corte en la producción de heno y silaje. En la mayoría de los casos, los niveles de rendimiento en biomasa y la calidad de los forrajes en la alimentación animal, y por ende el rendimiento en proteína animal y la salud de los animales, dependen profundamente de un adecuado programa de fertilización de los pastizales. En nuestro país no hay mayor tradición en la fertilización de pastizales, con excepción de la producción intensiva de algunas gramíneas dedicadas a la producción de pacas de heno de elevada calidad, y de algunos productores que fertilizan al momento de sembrar algunas especies forrajeras de ciertas exigencias nutritivas. Sin embargo, se ha comprobado que uno de los aspectos que más contribuiría a elevar significativamente los rendimientos de carne de bovinos en el país, sería la fertilización de pastizales, especialmente con nitrógeno.

En el estado Zulia, en la zona del Sur del Lago de Maracaibo que es una de las regiones más importantes en la producción ganadera del país, Espinoza y Argenti (1997) destacan que solamente el 31% de los ganaderos fertilizan y que 46% no lo hace por falta de recursos y el resto considera que esta práctica es muy importante. No obstante, se ha demostrado que con una adecuada fertilización de los pastizales, tanto la eficiencia reproductiva de bovinos como el peso al destete se incrementan. Con las especies de pasto que se utilizan comercialmente en Venezuela, se han realizado diversas zonificaciones (adaptación de las especies a determinadas condiciones de suelo y clima) y una de las más completas es la de L. Mancilla (2002), la cual se resume de la siguiente manera: -Suelos de buena fertilidad y altura superior a 800 msnm: Kikuyo (Pennisetum clandestinum) -Suelos de tendencia ácida, de baja fertilidad natural y bien drenados: Brachiaria brizantha, B. humidicola, B. decumbens, B. dyctioneura, Digitaria swazilandesis, Andropogon gayanus. -Suelos de tendencia ácida, de moderada fertilidad y bien drenados: B. humidicola, B. brizantha, Andropogon gayanus. -Suelos de mediana fertilidad y mal drenados: Pará (Brachiaria mutica), Tanner grass (B. radicans) -Suelos de baja fertilidad y mal drenados: Paja de sabana (Axonopus purpusii), Lambedora (Leersia hexandra), Paja de agua (Hymenachne amplexicaulis) -Suelos con limitaciones de aridez: Buffel grass (Cenchrus ciliaris), Rodesia (Setaria ancepts), Elefante enano (Pennisetum purpureum). -Suelos sin limitaciones: Elefante enano (P. purpureum), Guinea (Panicum maximum), Pangola (Digitaria decumbens), Bermuda (Cynodon dactylon).

En el caso de pastizales, al realizar programas de fertilización debemos considerar algunos aspectos muy específicos: -Al manejar mejor los pastizales, incluyendo la fertilización, se puede elevar significativamente la capacidad de carga de los potreros y se mejoraría la productividad de carne y leche. En anterior oportunidad mencionamos que con un buen programa de fertilización la producción de biomasa de un potrero puede incrementarse hasta tres veces o más, pero se debe tener presente que ese incremento en la producción va a ser utilizado, o por los animales de la finca o porque va a ser vendido a otros productores que tengan limitaciones de fuentes de alimento para su ganado. También se puede aprovechar el incremento de rendimientos de los pastizales al fertilizarlos, para introducir y perfeccionar técnicas de conservación de forrajes que permitan su uso en épocas críticas del año, y así asegurar una adecuada alimentación a los rebaños durante todo el año sin que tengan que ser movilizados de un lado a otro, en la ganadería trashumante que ha caracterizado al llano venezolano.

-En Venezuela hay unos 5 millones de hectáreas de pasto sembradas y solo se fertilizan 372.000 ha, con un consumo total de fertilizantes NPK de 82.000 toneladas que corresponde a una dosis promedio de 222 kg/ha. Esto revela que nuestros ganaderos aplican poco fertilizante a las pocas pasturas que se fertilizan, y la mayor parte de estos fertilizantes aplicados a los pastos son fuentes nitrogenadas. -Recordar también que cuando se va a fertilizar pasturas, debemos asegurar que el balance de la operación sea positivo, por ello se deben hacer evaluaciones económicas del uso de fertilizantes en los pastos. Los programas de fertilización de forrajes van a depender, además de las condiciones del suelo y clima, de la especie forrajera y del sistema de producción. De esta manera, algunas situaciones comunes en Venezuela son las siguientes: -Producción intensiva de heno: generalmente campos de bermuda para producir pacas de alta calidad, destinadas a alimentar caballos pura sangre, vacas de alta producción lechera y como fuente de fibra en la elaboración de alimentos balanceados para animales. Este tipo de explotación se realiza en suelos con pocas limitaciones de fertilidad porque sean así de forma natural o porque las limitaciones hayan sido corregidas, por lo que se recomienda aplicar sobre el pastizal 250 kg de fosfato monoamónico/ha más 250 kg de cloruro de potasio/ha, una vez al año y al inicio de la temporada de lluvias. Después de cada corte, aplicar 75 kg de N/ha procurando alternar las fuentes de N, una vez con urea y la siguiente con sulfato de amonio. Esta fertilización equivale aproximadamente a la aplicación de 477-130-150 kg/ha/año, de N-P-K respectivamente. -En potreros dedicados principalmente a pastoreo y que eventualmente se puedan henificar, se recomienda fertilizar de la siguiente manera: a.-Suelos ácidos, pobres en P y Ca: aplicar una vez al año a entrada de la estación lluviosa, 500 kg de roca fosfórica (fosforita)/ha, más 100 kg de fosfato monoamónico/ha, más 120 kg de cloruro de potasio/ha. Después de cada pastoreo, aplicar 75 kg de urea/ha ó 150 kg de sulfato de amonio/ha. Esto tiende a aumentar los rendimientos, la capacidad de carga del potrero, mejora la salud de los animales y promueve el aumento de la proporción de especies leguminosas nativas en el pastizal. Esta fertilización equivale aproximadamente a la aplicación de 220-152-72 kg/ha/año, de N-P-K respectivamente. b.-Suelos de tendencia neutra a alcalina: estos suelos generalmente tienen buenos niveles nutritivos para la mayor parte de las especies forrajeras que se adaptan a estas condiciones. Para mantener esas buenas condiciones a lo largo del tiempo, se recomienda aplicar a entrada de la temporada de lluvias 100 kg de fosfato monoamónico/ha más 120 kg de cloruro de potasio/ha. Después de cada pastoreo, aplicar 75 kg de urea/ha ó 150 kg de sulfato de amonio/ha. Esta fertilización equivale aproximadamente a la aplicación de 220-63-72 kg/ha/año, de N-P-K respectivamente. Para todos los casos, la intensidad de uso del pastizal va a influir en las modificaciones que se incorporen a los programas de fertilización. Algunos aspectos importantes en los programas de fertilización de pastizales que ameritan ser enfatizados, son los siguientes: Los programas de fertilización de pastizales tienen que ser rentables, lo cual implica que el beneficio obtenido por la práctica de fertilización debe superar el costo de la práctica. En este sentido, se le recomienda al productor o a su asesor, que mantenga un adecuado control de los egresos por la fertilización y de los ingresos adicionales que pudieran ocurrir por un aumento de la productividad en relación a no fertilizar. Esos ingresos adicionales o beneficios se pueden medir por el incremento en forraje producido al fertilizar en relación a no fertilizar, dándole un precio al forraje producido; o puede medirse por el aumento en la capacidad de carga de los potreros, incrementos en la producción de carne o leche, y por la salud de los animales, que implica ahorro en medicinas y en suplementos alimenticios. Otro factor asociado a los programas de fertilización es la calidad de los forrajes producidos. Lógicamente, al aplicar un buen programa de fertilización a un pastizal, además del esperado incremento en la producción de biomasa, debe ocurrir un mejoramiento de su calidad medido por mayores tenores de proteína y una mayor y más balanceada concentración de nutrientes. Recordemos que los forrajes son la principal fuente de nutrientes para los herbívoros consumidores, y si un forraje no tiene las cantidades adecuadas de nutrientes, éstos deben suministrarse por medio de suplementos minerales o alimentos balanceados, incrementándose sustancialmente los costos de producción de carne y leche. Basta con recordar el caso de lo que denominaron “el síndrome de Santa María de Ipire”, cuando en esta región del país el ganado caía postrado por una alimentación a base de forrajes muy pobres en nutrientes, especialmente en fósforo y calcio. La calidad de los forrajes también tiende a disminuir con la edad de las plantas, obteniéndose, en general, menores concentraciones de proteínas y de minerales a medida que la planta envejece. Sin embargo, un buen programa de fertilización permite manejar mejor los pastizales, de tal manera que a cada especie le demos la edad y la intensidad de uso (pastoreo o corte) más convenientes, para lograr niveles óptimos de biomasa producida y capacidad de recuperación del pastizal.

Para mayor información en relación a este tema se recomiendan las siguientes lecturas: -Barnhart, S.K.; R.D. Voss and J.R. George. 1997. Fertilizing pasture. Department of Agronomy. Iowa State University. University Extension. Pm-869. Reprinted June 1997. USA. -Bernal, J. y J. Espinoza. 2003. Manual de nutrición y fertilización de pastos. International Plant Nutrition Institute (IPNI). 3500 Parkway Lane. Suite 550. Norcross, GA 30092-2806. USA. -Bernardi, A. C. de C. 2010. Adubaçao de campos de produçao de sementes de gramíneas forrageiras tropicais. Embrapa. Pecuária Sudeste. Brasil. -Espinoza, F. y P. Argenti. 1997. Estrategias de fertilización en pasturas. FONAIAP DIVULGA Nº55. Enero-marzo 1997. FONAIAP, Maracay. Venezuela. -Mancilla, L. 2002. La agricultura forrajera sustentable. Asociación Regional de Ganaderos del estado Barinas. Barinas. Venezuela. -Newman, Y.C.; C. Mackowiak; R. Mylavoparn and M. Silvera. 2011. Fertilizing and liming forage crops. University of Florida IFAS Extension. SS-AGR-176. April 2011. USA. -Solórzano, P.R. 2001. Manual para la fertilización de cultivos en Venezuela. Agroisleña, C.A. Cagua, Aragua. Venezuela.

Recordemos que: SIN FERTILIZANTES es imposible producir la cantidad de alimentos que necesitamos para satisfacer los requerimientos de la población. En Amazon está a la venta el libro del autor: “Fertilidad de suelos y su manejo en la agricultura venezolana”. Tiene información muy útil para mejorar la práctica de fertilización de los cultivos, con miras a una mayor productividad y a un mejor trato a los suelos y al ambiente en general, https:/www.amazon.com/dp/1973818078/ Marzo de 2019 pedroraulsolorzano@yahoo.com www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

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