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Opinión

Jesús Elorza G.

Un profesor de Derecho Penal de la Universidad “Yacambú”, decidió rendir un Homenaje Póstumo a los peloteros José Castillo y Luis Valbuena del equipo Cardenales de Lara. En tal sentido, promovió con sus estudiantes un debate que llevó por nombre ¿Homicidio o Accidente? para analizar y discutir sobre los diferentes aspectos que rodearon el fatal accidente.

Las intervenciones no rehicieron esperar:

-Profesor, en mi criterio, allí lo que ocurrió fue un homicidio generado por los delincuentes que operan en esa zona, dijo uno de los presentes.

Bachiller, en que basa usted esa afirmación.

-El accidente en el cual perdieron la vida dos valiosos deportistas, encaja en la figura penal del homicidio preterintencional propiamente dicho, tipificado en nuestra legislación sustantiva penal, castigado con pena de presidio.

Pudiera explicarnos en que consiste, solicitó el profesor.

-Preterintencional significa "más allá de la intención". El agente dirige su voluntad hacia un determinado resultado típico y se produce uno más grave que siendo previsible excede su intención. Ej.: El qué actuando con dolo de lesionar a otro, le causa imprudentemente la muerte (homicidio preterintencional, Art° 105 del Código Penal).

En el caso que nos ocupa, el resultado del acto (colocación de obstáculos en la vía) excedió al “Animus nocendi”, es decir a la intención lesiva.

-Otro estudiante interviene para exponer que la ausencia de seguridad en la autopista regional, la falta de visibilidad y de demarcación vial, es una responsabilidad política del gobernador y pudiera ser extensiva al Estado regional, quien tiene personería jurídica y responde de su negligencia u omisiones.

-Yo agregaría, dijo otro de los presentes, que la responsabilidad del gobernador como Jefe del Ejecutivo es de naturaleza civil, con lo cual los deudos de las victimas podrían intentar un proceso judicial, pues entre las obligaciones del gobernador está la de garantizar la seguridad de las personas, lo que lo obliga a mantener en condiciones de buena vialidad el área de la autopista sometida a su jurisdicción.

-Quiero destacar, dijo una de las estudiantes, qué a las pocas horas de ocurrir el hecho, el mencionado gobernador anunció la detención de varios sujetos que tenían en su poder algunas de las pertenencias de los peloteros. Sin embargo, el pelotero Elvis Escobar declaró a la televisora Promar TV, que el venía en otro carro y le tocó auxiliar a los compañeros que viajaban en el vehículo que se estrelló y dejo muy en claro que “pudo recuperar casi todas las pertenencias de los compañeros, lo único que no pudimos recuperar fue una maleta que cayó en el monte y dada la oscuridad reinante no fui a buscarla por miedo a que me asaltaran…. es falso que las pertenencias de mis compañeros fueran robadas”

Esta declaración de Escobar, continuó explicando la estudiante, me lleva a pensar que estamos en presencia de una simulación de hecho punible por parte del gobernador y las autoridades policiales con el propósito de distraer y presentarse ante la opinión pública como un cuerpo policial eficiente que en pocas horas pudo resolver los homicidios y detener a los involucrados. Faltaría ahora, establecer si los detenidos son o no son los verdaderos asesinos.

-Creo, dijo otro, que el caso se está encangrejando con el surgimiento de medias verdades por parte de las autoridades tratando de tapar sus irresponsabilidades. Si vamos a buscar culpables ante esta tragedia, es necesario culpar a los que tienen la responsabilidad de garantizar la vida y la seguridad de los venezolanos. El colocar obstáculos en la vía para producir accidentes y poder ejecutar fechorías es un “vil y condenable asesinato”, y agregó que esto ocurre a lo largo y ancho en el país porque no existe una política de seguridad real en Venezuela.

“Los dueños de las carreteras y de los campos son grupos delincuenciales que aplican sus propias leyes y justicia, y el Gobierno bien gracias”, acotó.

Subrayó que esta situación es producto de un sistema inmoral de gobierno, donde la peor mafia está enquistada dentro de las instituciones del Estado.

“Al haber piedras en la carretera, colocadas por maleantes para robar a los viajeros, desde el punto de vista jurídico no se puede hablar de ‘accidente’, sino de homicidio”

-Para finalizar, el profesor intervino para exponer lo que serían las conclusiones del debate: La muerte de los peloteros Castillo y Valbuena es un homicidio. En los hechos está claramente establecida la negligencia gubernamental y las contradicciones de sus declaraciones con respecto a las pertenencias de los jugadores.

En un país donde el poder judicial, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo se encuentran secuestradas por el régimen autocrático y totalitario, no debe sorprendernos que estos organismos terminen haciéndose eco de la descarada opinión del presidente de la LVBP y terminen echándole la culpa a los muertos y decreten el caso como revolucionariamente cerrado.

Queda entonces, mantener en alto la denuncia ante los organismos de Defensa de los Derechos Humanos de los asesinatos cometidos en nuestras carreteras por bandas de delincuentes con el apoyo por negligencia u omisión de las autoridades regionales y/o nacionales y la complicidad de personas que pretenden culpar a las víctimas más no a los victimarios.

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Carlos Valero

Venezuela va a iniciar un año terrible en términos de la situación de vida de su gente y de su integridad y permanencia como nación.

La conducción irracional de Maduro y sus aliados incrementa los riesgos de pérdida del manejo soberano de importantes recursos, cesión de territorio, aliento de operaciones separacionistas e incluso formas de desaparición parcial del Estado y de la nación.

2019 comenzará con casi 4 millones de venezolanos regados por el mundo y varios más con planes de huir de la tragedia que nos impone el fracaso de un sistema que se debate entre acentuar su vocación totalitaria o aceptar una transición hacia la democracia.

Por el lado del territorio, observamos estupefactos como los grupos irregulares, el hampa común, y la guerrilla, se han convertido en los depositarios de la soberanía, en muchos casos con la complicada de autoridades militares y civiles, y en la gran mayoría debido al abandono institucional. Esta Venezuela que tanto amamos, nunca estuvo en mayor riesgo. Debemos alzar la voz y dar un paso firme en defensa del país que construyeron nuestros libertadores.

En el ámbito económico no puede haber peor desempeño. Cerraremos el sexenio de Maduro con una desaparición de más del 50% del PIB, niveles de inflación inimaginables, más del millón por ciento, escasez de medicinas superior al 90% y distorsiones cambiarías terribles. El nuevo cono monetario habrá perdido más del 70% de su valor antes de finalizar el año. Lo dijimos, el bolívar soberano nació muerto. Y lo más grave, el régimen sigue atrapado en su dilema autoritario y anacrónico, lo cual imposibilita ejecutar ninguna política económica medianamente eficaz para detener el deterioro de nuestra calidad de vida.

Este conjunto de situaciones adversas se suman al dramático escenario de crisis con el que iniciaremos el 2019. A partir del 10 de enero comenzará una etapa de abierta usurpación del poder por parte de Maduro y quienes lo han sostenido. Es una fecha que debe marcar un cambio cualitativo en la reformulación y ejecución de una estrategia democrática centrada en recuperar el Estado de derecho y todas las libertades confiscadas.

La gran pregunta es: ¿Cómo responder al reto que implica el 10 de enero? Por ahora es importante partir de que no existen ni respuestas lineales, ni fechas fijas ni salidas ficticias para promover el cambio político.

Debemos trabajar en forma conjunta con la comunidad internacional para lograr elecciones competitivas y con la debida observación internacional; exigir y luchar por la restitución de la plena vigencia de la Constitución Nacional. La experiencia sobre tradiciones políticas a la democracia nos enseña que es clave lograr revertir las libertades confiscadas por el régimen autoritario; debe buscarse por supuesto un nuevo órgano electoral y un nuevo sistema de justicia, que respete el principio de la separación de poderes y es necesario trabajar y visibilizar un nuevo proyecto de país, incluyente, moderno y aceptado en sus líneas gruesas por todas las fuerzas políticas.

O aprendemos a convivir o nos destruiremos como nación y como sociedad. Este dilema está confirmando que la contradicción principal que, después de incubarse por varios años, está a punto de reventar por las costuras. El estallido de la crisis sólo puede evitarse si los actores antagónicos sienten que de verdad la violencia puede partirles el pescuezo. Si no, tratarán de ganar tiempo.

Los venezolanos aún estamos a tiempo de construir una solución política a la tragedia en la cual vivimos. La violencia debe ser evitada a toda costa. La experiencia de muchas sociedades nos demuestra que tarde o temprano es mucho mejor negociar la paz que seguir contando muertos. La responsabilidad que tenemos las personas que asumimos la función política nos obliga a estar por encima de nuestros prejuicios y animadversiones. Con el apoyo de la comunidad internacional, de las iglesias, del ciudadano hastiado de la crisis y la confrontación estéril, podemos construir una solución política, sin venganzas ni impunidad. El acento debe colocarse en construir un país para el retorno de nuestros hermanos y el desarrollo integral de nuestros hijos y dejar que la justicia independiente, con su larga mano, se ocupe de los desmanes.

@CarlosValero08

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​José E. Rodríguez Rojas

La agudización del colapso de la producción de PVDVSA está en proceso, en el año 2019 las exportaciones petroleras se reducirán drásticamente y con ella la capacidad de pago del país. Pdvsa perderá Citgo, los tenedores de bonos de la deuda venezolana irán tras los tanqueros de Venezuela que circulan por el mundo. Ante esta perspectiva sectores del oficialismo plantean un arreglo entre oposición y gobierno, que retome los acuerdos alcanzados en Republica Dominicana a fin de evitar el embargo.

El año próximo se agudizará el colapso de la producción petrolera lo que provocará una contracción de las exportaciones, reduciéndose sustantivamente la capacidad de pago del país. En una entrevista en un noticiero de una televisora local, el economista Luis Oliveros de la consultora Ecoanalítica, planteó que las evidencias indican que el gobierno no tiene la capacidad de pago para cumplir con los compromisos que plantea la deuda externa. El default con China y Rusia está a la vuelta de la esquina. Señaló la inminencia, el año próximo, de un embargo de los bienes de Pdvsa en el exterior Es muy probable que se pierda Citgo, a pesar de los acuerdos alcanzados por el gobierno de Maduro con algunas compañías.

Sobre la deuda externa y otros problemas económicos, como el dólar paralelo y la inflación, el gobierno carece de un plan que le permita abordar los problemas en su globalidad. Ante los reclamos de los tenedores de bonos de la deuda actúa con la filosofía de Eudomar Santos “como vaya viniendo, vamos viendo”. En consecuencia le da prioridad a las demandas que el régimen piensa constituyen un riesgo para los activos de Pdvsa y se declara en default o atraso en aquellas en las cuales no ve un riesgo. En este contexto el gobierno ha desatendido las demandas de los tenedores de bonos (bonistas). Con estos existe un atraso o default estimado en 9 mil millones de dólares que ascenderá al doble el año que viene. Al final los bonistas irán tras Citgo y/o los tanqueros de Pdvsa que rondan por el planeta.

Esa percepción del problema es compartida por un sector del oficialismo que, con otras palabras, plantea la inminencia de un “despojo”. En un artículo de reciente data, Elias Jaua señaló que “los agentes financieros del sistema capitalista global afilan sus garras para caer sobre Venezuela y sus recursos naturales…El despojo absoluto tiene fecha anunciada: el año 2019”. Este proceso de despojo cuenta, según Jaua, con la simpatía de un sector del chavismo que desde Venezuela le hace el coro a los buitres del sistema financiero global. En esta perspectiva el “despojo” formaría parte de una sostenida agresión económica y financiera desde el exterior, que se ve agravada por el latrocinio cometido por un grupo de funcionarios traidores a Chávez.

Al final de su escrito, Jaua, manifiesta su convencimiento de que, con algunas decisiones políticas y administrativas, es posible llegar a acuerdos con el capital nacional e internacional y evitar el despojo. En este contexto propone, en primer lugar, llegar a un arreglo entre oposición y gobierno en materia de deuda externa de la Republica y de Pdvsa, para lo cual es necesario resolver lo referente al funcionamiento de la Asamblea Nacional, teniendo como referencia el mecanismo de diálogo y negociación de principios de este año en República Dominicana.

El escrito de Jaua confirma que factores del oficialismo coinciden con lo afirmado por algunas consultoras que el tema de la deuda externa será uno de los aspectos conflictivos del año próximo y que es muy probable un embargo de los bienes de PVSA en el exterior. Ante esta situación la oposición debe decidir si hace causa común con el gobierno y se une a los esfuerzos para evitar lo que Jaua califica como “despojo”.

Nota: el escrito de Jaua que mencionamos puede ser ubicado en el portal Aporrea: Jaua, E. 2018. “Inversiones si, despojo no”. Aporrea, domingo 2 de diciembre.

Profesor UCV

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Américo Martín

¿Puro gesto sonoro o sonoro logro puro?

“El caballero español necesitaba rodearse de trascendencia y honor. Sentíase en un más allá mágico y como en vilo sobre la faz de la tierra. De ahí el desdén por las actividades mecánicas, comerciales o de pura razón”

La profunda reflexión de don Américo Castro sobre el carácter español (España en su Historia. Ed Grijalbo 1983) explica el pendular hispano e hispanoamericano entre ilusionismo y determinismo, individuo y masa, racionalidad y espontaneidad primitiva, norma y anarquía, intento de razonar y disolución de la razón.

  • La civilización hispana vivía emparedada dentro de tales disyuntivas.

Bien lo refleja el debate que se libra en Venezuela acerca del destino del país, el decadente sistema madurista, el impacto hemisférico y mundial de un triunfo de la democracia. Compiten, sin proponérselo, la motivación al gesto o frase “para salvar la reputación”; y la motivación al logro de la victoria democrática, que coronaría el potencial nacional e internacional ya acumulado en función del cambio de poder.

Un pueblo tan creativo como el español, tan dado a la imaginación y la belleza, alcanzó cotas elevadísimas en la literatura y el arte, lo cual fortaleció su sentido de lo grande, al tiempo que el mesianismo, el caudillismo, el sentido épico que rodea su existencia individual.

  • El hispanoamericano no piensa que es un miembro de la colectividad, ni que esta dependa del esfuerzo de todos, espera un adalid de dotes taumatúrgicas. La historia se vuelve así un alternado proceso de ilusiones y desencantos forjado por la fe o el desengaño en torno a los jefes de la nación, y la exaltación del ídolo o el vituperio del culpable.

Los políticos han salvado la humanidad de catástrofes terminales y sin embargo se les odia tanto como se les necesita. ¿Por qué?

  • La política –responde Ortega y Gasset- simboliza la necesidad en que estamos de contar con los demás… es lo que produce irritación y frenesí: tener que contar con los demás a quienes por eso en el fondo se desprecia o se odia.
  • Es la propensión individualista de actuar para salvar la reputación personal antes que para materializar el noble objetivo de sus programas.

La razón pide respaldar sin pausa a la Asamblea Nacional, único poder público mundialmente reconocido y clave para la transición democrática. La sin-razón rastrea errores, con el fin de descalificarla. No generalizo. No comparo solvencias morales. La tarea es tan grande que pide el más grande de los esfuerzos. Todos son imprescindibles. La amargura es como nunca masiva, nacional, desborda fronteras partidistas penetrando en la propia fuerza gobernante.

Sé que Américo Castro, Ortega y Gasset, Menéndez Pelayo y otros formidables analistas españoles, precisamente por su profunda manera de penetrar en el pensamiento y el hacer de las naciones, pueden incurrir en generalizaciones no siempre sostenibles. Pero en lo mucho que aciertan, aciertan de verdad: sus hallazgos dan base para descifrar la inclinación de muchos a desalojar de buena fe territorios ocupados por la razón para entregarlos al pálpito, la conjetura sin pruebas, el fatalismo o la homologación, sin más, de político y ladrón o traidor.

No obstante, sin política no habría civilización. Semejante fracaso recaería en todos, incluyendo a quienes la combaten en nombre de un rígido extremismo moral. En todo caso, pérdida tan atroz desmentiría a Anaxágoras, para quien el hombre es el más sabio de los animales.

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En nuestro medio son escasos los analistas políticos equilibrados. La mayoría no puede evitar el sesgo de simpatizar por determinada tolda. Además, abundamos los opinadores quienes somos aún más parcializados. Lo inaceptable es descalificar innecesariamente a quienes piensan diferente. Con frecuencia se afirma que determinada acción fracasó porque era equivocada o porque el tiempo no era propicio, pero no se analiza qué hubiese cambiado si no se hubiese realizado. Revisemos algunos casos.

Muchos critican las intervenciones militares, pero no todas han sido malas. Si no hubiese ocurrido la del 18 de octubre de 1945, el gomecismo se hubiese prolongado, con presidentes que designaban a su sucesor y el voto universal hubiese demorado en ser aprobado. Sin la intervención militar del 23 de enero de 1958, la dictadura perezjimenista hubiese perdurado varios períodos más. Desde luego también hubo intentos de golpes injustificables.

Algunos opinadores achacan la tragedia que vivimos a la defenestración de Carlos Andrés Pérez y culpan al grupo de “los notables” y a la antipolítica, obviando que la responsabilidad fue de su conducta y de los dirigentes de los partidos políticos. Si CAP hubiese terminado su período, de todos modos Caldera habría ganado la elección y posteriormente Chávez, ya que, con razón o sin ella, los ciudadanos estaban cansado de AD y de Copei.

Si no se hubiese producido el paro petrolero de abril del 2002, al cual se sumaron posteriormente la CTV y Fedecámaras, no hubiese ocurrido el 11 de abril, cuya masacre obligó a los militares a solicitar la renuncia a Chávez, aunque después lo repusieron en Miraflores, y Pdvsa se salvó por unos meses de ser tomada por los rojos. Curiosamente pocos mencionan ese paro exitoso. Sin el paro cívico de diciembre del 2002, Chávez y Alí Rodríguez hubiesen de todos modos tomado Pdvsa por asalto. Y si los trabajadores hubiesen permanecido en sus puestos serían cómplices de la corrupción, de los accidentes y de las malas decisiones gerenciales.

Algunos piensan que si no se hubiesen eliminado las filiales petroleras operadoras para crear una sola empresa, le hubiese sido imposible o al menos difícil a Chávez tomarla, ya que eran “un escudo protector contra la politización”. Sin embargo, no toman en cuenta que el presidente de la República es quien designa a la Directiva de Pdvsa y esa directiva es la que nombra a los presidentes y directores de las filiales. Por otra parte, se olvida que los trabajadores del Banco Central, del Metro, de Edelca, de la Cantv no se sumaron al paro y sin embargo todos ellos, así como muchas industrias y fincas fueron tomadas por la “revolución”. Es decir que un régimen totalitario no tiene límites.

Otros sostienen que, si no se hubiese producido la abstención en las elecciones parlamentarias del 2005, Chávez se hubiese debilitado. Sin embargo, no analizan que, debido al debilitamiento de la oposición y al populismo del régimen, la dirigencia política estaba segura de que no obtendría más de una docena de diputados.

Superficialmente, algunos predican que, si hubiésemos votado en las elecciones de gobernadores, en las espurias de la Asamblea Constituyente y en la de mayo, ya Maduro sería cosa del pasado. Son solo buenos deseos. Los ciudadanos se niegan a votar en las condiciones impuestas por el CNE y perciben que el régimen no está dispuesto a entregar el poder, a menos que aumente la presión interna y externa. Además, muchos de los dirigentes de la oposición no convencen.

Algunos declaran que si tuviésemos otra dirigencia ya tendríamos democracia. Aunque hay argumentos para criticar a los nuestros, principalmente por no unirse y por no deslindarse de algunos militantes que restan, por decir lo menos, como el diputado José Brito, hay que entender que el régimen tiene los fusiles, la mentira y la corrupción como armas. Como no tiene escrúpulos y no duda en asesinar, logra mantenerse, aunque en forma precaria.

Las protestas de los años recientes son satanizadas por ciertos opinadores por los asesinatos que ocasionó el régimen, pero no consideran que manifestar es un derecho y un deber. De no haber ocurrido, hoy no tendríamos el apoyo de los países democráticos, los cuales catalogan a Maduro como dictador.

Si hubiésemos permanecido pasivos, esperando que el régimen caiga por efecto de la fuerza de gravedad, las generaciones futuras nos tildarían de pusilánimes. Se debe reaccionar cuando violan la Constitución, se atropellan los derechos de los ciudadanos y se intenta imponer un sistema político y económico que ocasiona miseria. Esperar “el momento propicio” que garantice el cambio es de acomodaticios, de cobardes o de cómplices. Tenemos que unirnos, presentar una opción de gobierno y seguir protestando.

Como (había) en botica:

Aunque haya sido una farsa electoral, quienes votaron el domingo y quienes se abstuvieron tienen sus razones y merecen respeto.

El asesinato por efectivos de la Dirección de Contrainteligencia Militar del venezolano Charlie Peñaloza de la etnia pemón es repudiable.

El régimen sigue violando el derecho a la vida.

Solidaridad con el diputado De Grazia.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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Luis R. Mendoza

El proyecto socio-cultural y musical llevado a cabo en San Mateo, estado Aragua, en 1928, e ideado por el Maestro de Música Pedro Alcántara Pino, logro unificar voluntades y esfuerzos del colectivo sanmateano; su juventud e infantes fueron tomados en cuenta, con sus canticos y ejecuciones de instrumentos musicales.

Al respecto, mí apreciado y recordado tío Miguel Ángel Mendoza, quien fue ahijado y alumno del maestro Alcántara Pino, me comento: cuando él tenía 8 años de edad, perteneció en 1928, a la Banda Musical; fundada y dirigida por el precitado maestro y lo integraban: Mi apreciado y recordado padrino Valentín Herrera (Redoblante), Valentín Sánchez, Manuel Chaurel (Violín y flauta), Gregorio Palma, (Bombardino), Roque Ramos (Clarinete), Pedro Olivares (Violín), Vicentico Mendoza, Miguel Ángel Mendoza (Flauta), Alejandro Pérez (Bombardino), Víctor Pérez, Pascual García (Redoblante), Cecilio Rodríguez (Bombardino), Macabeo Guédez (Bombardino). En: Conversaciones con Miguel Ángel Mendoza, San Mateo, 4 de octubre de 1997.

En cuanto a la referida banda musical, mi paisano y amigo, Víctor Julio González M, quien es también: docente universitario, músico, cantautor, arreglista y compositor, me comento que el perfil de esta agrupación musical se acercaba más a una orquesta típica, por los instrumentos musicales ejecutantes de vientos, percusión y de cuerdas.

Por la loable labor desarrollada en nuestra comunidad, las sanmateanas y sanmateanos, debemos tener en cuenta en la memoria histórica local, al Maestro de Música Pedro Alcántara Pino López y los músicos que lo acompañaron.

San Mateo, 7 de diciembre de 2018

Fuente de la foto:

Archivo de baúl, familia Mendoza

Digitalización: Víctor J Ochoa Seíjas

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Francesco Manetto

Los vecinos del sector Valle Alto en Petare, el barrio popular más extenso de Caracas, se despertaron hace dos sábados alrededor de las tres de la madrugada. Un alboroto invadió repentinamente sus calles empinadas. Acababan de llegar los jamones que antes de cada Navidad el Gobierno de Nicolás Maduro promete a millones de familias para asegurarse su voto. Muchos salieron de sus viviendas, pero la euforia se convirtió en decepción y en cuestión de segundos la situación se precipitó. De la indignación se pasó a la rabia. Después, llegaron los altercados.

Los responsables de los comités locales de abastecimiento y producción (CLAP), encargados de distribuir las bolsas de comida, solo recibieron 1.160 perniles de los 6.150 anunciados. El episodio, narrado por uno de los presentes, supuso la enésima humillación para una comunidad de escasos recursos, paralizada por la crisis económica y postrada por la hiperinflación. Romina Oporte, educadora y enlace local del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), tomó finalmente la decisión de cortar los jamones en pedazos de un kilo y medio y repartirlos entre todos los vecinos.

Esa misma formación celebró cerca de allí, el 6 de diciembre, el 20º aniversario de la primera victoria de Hugo Chávez. En el cierre de la campaña electoral de las municipales del domingo, Gladys Arboleda, de 50 años y varias veces candidata, explica que entró en política precisamente por el expresidente. "Desde entonces somos todos representantes, no representados. Nos trató a todos por igual", asegura. El objetivo que proclamó la revolución bolivariana fue, precisamente, el de reducir la desigualdad. Sin embargo, después de dos décadas de gestión chavista, en las que se multiplicaron las ayudas con misiones sanitarias, educativas y de vivienda, la vida de millones de venezolanos se ha convertido en una lucha diaria contra la miseria. Según la última encuesta sobre condiciones de vida en Venezuela (Encovi), un estudio coordinado por la Universidad Católica Andrés Bello y otros centros, el 87% de la población vivía el año pasado —el último para el que hay datos— por debajo del umbral de la pobreza. En el 61% de los casos, la carestía es extrema.

Una crisis económica sin precedentes, una hiperinflación desbocada y la dolarización condenan a los ciudadanos a pelear con unos precios enloquecidos y a depender de las ayudas estatales. La reconversión monetaria y el aumento, incluso exponencial, del salario mínimo, que ahora se sitúa en 4.500 bolívares soberanos –unos 8,2 dólares– y representa el ingreso de cerca del 70% de los trabajadores con empleo formal, solo contribuyeron a generar un círculo vicioso que dispara el valor de los productos básicos. En el mercado del municipio de Chacao, un kilo de queso manchego producido en Venezuela costaba el pasado viernes 6.370 bolívares.

"La hiperinflación se sigue acelerando. También la contracción económica: las dos cosas se están profundizando. El Gobierno, para tratar de controlar la hiperinflación, aumentó el salario no sé cuántas veces, lo que hizo que varias empresas tuvieran problemas de flujo de caja y no estén consiguiendo financiación", dice Henkel García, analista financiero y director de la consultora Econométrica. "El símil que pongo es que está una persona tirada en el piso y tú tratas de revivirla ahorcándola. El aumento de salario es inflacionario, porque al final tienes que ajustar los precios. Pero para que eso sea posible tienes que aumentar la masa monetaria, que no está creciendo", señala.

El pasado mes de noviembre los precios aumentaron un 144,2%, según el cálculo que hace la Asamblea Nacional —de mayoría opositora—, una institución que sigue trabajando aunque está despojada formalmente de sus funciones desde 2017. "Van a venir más sanciones. Habrá más presión y eso va a complicar las cosas internamente. Eso puede desencadenar una crisis más profunda. Nosotros queremos que haya una transición, pero también es posible un escenario de anarquía", considera el economista y diputado opositor Ángel Alvarado, en referencia al próximo 10 de enero, fecha en la que Nicolás Maduro renovará su mandato hasta 2025. "El 10 de enero no es una fecha mágica, es una fecha a partir de la cual Maduro pretende seguir usurpando el poder. Evidentemente, esa usurpación tiene un beneficio para él, pero un coste demasiado alto para la sociedad. Eso perpetúa la inflación, el desastre económico".

En esa catástrofe desempeña un papel central el uso del dólar, que parece ya irreversible. "Cuando estás en hiperinflación tienes que anclarte nominalmente a algo, ¿Cómo fijas el precio?", continúa García. "¿Cómo se anclan la gente y las empresas para sobrevivir?" Recurriendo, explica, a fijarlo "todo en dólares". "Estamos en un proceso de dolarización de facto. Y como la masa de dólares es limitada, entonces este proceso viene acompañado de un empequeñecimiento abrupto de la economía". Desde las ventanas de su oficina, en la urbanización Las Mercedes, pueden verse solares en construcción, incluso algunos proyectos de lujo como la llamada Torre Luxor.

A unos kilómetros de allí, el pasado jueves por la tarde una treintena de personas asistía a un concierto en un local de la urbanización La Castellana. Entre catas de ron y cafés, algunos aprovecharon para adelantar algunas compras de Navidad. Las tabletas de turrón de Alicante superaban el valor de dos salarios mínimos. "Hoy por hoy que con el dólar compras más o menos lo que en otros países, la gente está horrorizada. No entiende que lo anormal era lo anterior y que lo normal es esto", agrega este analista. "Pero una cosa es el poder de compra del dólar en el interior y otra tus ingresos en dólares. Es más, puede llegar un nivel de productividad tan paupérrimo que las cosas sean más caras aquí que fuera".

Mientras tanto, Venezuela agoniza. "En 20 años pasó de ser el país más rico de la región al más pobre y no solo el más pobre, sino también con una emergencia sanitaria compleja, una hambruna, una crisis que está afectando toda la región", denuncia Alvarado. "Hay un colapso muy, muy grande, una economía que no da para más, que no tiene que ver con las sanciones". A pesar de todo, el gobernante PSUV se hizo el domingo con el control de los municipios en unos comicios marcados por una abstención de más del 70%.

10 de diciembre 2018

El País

https://elpais.com/internacional/2018/12/09/colombia/1544392763_580355.html

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