El sueño roto del 3 de julio
Jesús Elorza G.
En la sesión del 4 de julio, un diputado opositor sueña despierto en su curul de la Asamblea Nacional. En su mente se mezclan dos momentos clave de la historia de Venezuela.
El fútbol nació como una manifestación deportiva y social de arraigo popular, un espacio donde la pasión no entendía de clases sociales. Sin embargo, hoy ha sido devorado por una voraz maquinaria corporativa y mediática. La reciente evolución del negocio de la FIFA —con ingresos proyectados de 11.000 millones de dólares para este ciclo y la expansión del torneo a 48 selecciones— es el reflejo exacto de esta mutación.