Como era de esperarse, el conflicto gira en parte en torno al petróleo, un recurso que ha estado vinculado desde hace mucho tiempo a la intervención occidental en la región.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, acusa a Washington de secuestrar a Nicolás Maduro, pero a la vez parece estar orquestando cambios forzados por el gobierno de Donald Trump, quien incluso está tutelando la venta del petróleo venezolano.
Este jueves la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos orientada básicamente a permitir y facilitar que empresas privadas nacionales y extranjeras participen en la explotación petrolera