La Ley de Amnistía aprobada es ilegal, porque la elaboró una Asamblea Nacional espuria y el ejecútese fue firmado por quien usurpa el Poder Ejecutivo. Innecesaria, porque los presos políticos, todos ellos inocentes, han podido ser puestos en libertad con una orden del régimen que los encarceló. Discriminatoria, porque no incluye todos los casos. Peligrosa, porque los mismos jueces del régimen serán los que en última instancia decidirán si procede o no. Vengativa, porque exige que personas inocentes acepten delitos que no cometieron. Esta Ley es inaceptable, no promueve la paz, ni puede ser un mecanismo para dirimir diferencias. No pretendemos analizar su contenido, distinguidos abogados, defensores de derechos humanos y políticos han expuesto sus barbaridades. Aquí solo nos referiremos a los señalamientos a los petroleros de ser saboteadores.
La acusación a los petroleros: Los expresidentes de PDVSA, Alí Rodríguez y Rafael Ramírez, achacaron a los trabajadores ilegalmente despedidos en el 2002-2003, todos los incendios, explosiones, accidentes con pérdida de vidas, problemas operacionales y robos en las instalaciones. Los citados no tuvieron la honestidad de reconocer que los despedidos no podían entrar a las instalaciones custodiadas por la Guardia Nacional y por personal rojo de seguridad. Mucho menos aceptaron que los problemas fueron por el despido ilegal de unos 23,000 trabajadores y gerentes calificados, por el ingreso de fichas del partido de gobierno sin pericia, falta de mantenimiento y de inversión. Por fanatismo político, acusaron a los despedidos de haber cometido actos de sabotaje para no asumir su responsabilidad y, al mismo tiempo, intentar desacreditar a quienes ya no estaban en la empresa, discurso que sigue manteniendo el régimen y que impuso en la citada Ley.
Accidentes graves entre 2003 al 2012: Solo en el Centro de Refinación de Paraguaná (Cardón y Amuay), ocurrieron 80 accidentes graves, con 61 personas fallecidas y 225 lesionadas. Rafael Ramírez, entonces presidente de Pdvsa y ministro del área petrolera, ya había reconocido en su Memoria y Cuenta del 2011 que las refinerías sufrían por recortes de presupuesto, paradas no programadas y problemas operacionales por desfase de los mantenimientos, retraso en la adquisición de repuestos y escasez de personal especializado. Ese mismo año, Wills Rangel, presidente de la Federación de Trabajadores Petroleros e identificado con el oficialismo, declaró que las paradas de planta se han pospuesto por falta de repuestos, de previsión y de planificación y que Pdvsa distrajo parte de su personal en lo social y eso retrasó sus operaciones.
Algunos casos de acusaciones falsas de sabotaje: Con la contribución de un grupo de compañeros despedidos, en mi libro Ni un paso atrás, en defensa de la democracia, publicado en el 2004, pudimos desmentir varias de los casos publicitados.
Explosión en la refinería de Amuay: Ocurrió 25 de agosto 2012, ha sido el accidente más grave. Ocasionó la muerte a 42 ciudadanos y 158 resultaron heridos, además, fueron dañadas numerosas viviendas, escuelas y comercios. Hubo tiempo suficiente para desalojar las instalaciones y viviendas cercanas, pero nadie tomó esa decisión. Inicialmente, Hugo Chávez, Rafael Ramírez y Jesús Luongo, gerente de la refinería, insistieron en que el mantenimiento era perfecto y que habían estallado unos tanques. Poco después, ante la magnitud de la explosión, Rafael Ramírez, Eulogio Del Pino y otros voceros oficialistas inventaron lo del sabotaje, a pesar de que esas instalaciones las custodia la Guardia Nacional y personal de seguridad de la empresa. Un año después, Rafael Ramírez todavía sostenía que fue una falla inducida e intencional. El 20 de agosto 2013, Wills Rangel declaró que hubo fallas mecánicas y técnicas, pero no humanas. La sirena de alarma fue eliminada porque se activaba mucho, se va a hacer una revisión para la adquisición de equipos de seguridad adecuados y ser rígidos en el uso de los implementos. Jesús Luongo, intentando salvar su responsabilidad, declaró que estaba comprobado que hubo sabotaje sobre nuestras instalaciones por sectores de la extrema derecha. El Centro de Orientación en Energía (Coener), integrado por los profesionales más destacados del área, con la participación de instituciones y varias ONG y bajo la coordinación de nuestro compañero Francisco Javier Larrañaga, que en paz descanse, realizó una investigación consignada en 500 páginas. Entre otros puntos, concluyeron, que fue falla mecánica.
¿Quiénes son los saboteadores?:Sin duda son Chávez, Maduro, Delcy Rodríguez y sus equipos de demoledores, que por ineptitud, corrupción e incluso exprofeso destruyeron la educación, la salud, la infraestructura, la economía y quebraron las empresas del Estado y las que le robaron al sector privado. Ni los petroleros, ni los empresarios fueron los saboteadores, como dice la Ley, desgraciadamente aprobada por los miembros del PSUV, por un grupo de alacranes colaboracionistas y por unos pocos que no lo son, pero que inexplicablemente la avalaron. En el momento oportuno, el Estado tendrá que reconocer a los petroleros y a otros afectados los derechos laborales y humanos violados.
Como (había) en botica:
Magalli Meda denunció una nueva violación y saqueo de su residencia en Caracas.
Una joven venezolana que tuvo que emigrar a la Argentina denunció valientemente en un video que fue a Caracas y en el aeropuerto dos guardias nacionales la desnudaron y exigieron dinero a ella y a su mamá para dejarla libre. Los atropellos no han cesado.
Lamentamos los fallecimientos de Gladys E. Quintero y de Rómulo A. Soto R., compañeros de Gente del Petróleo y de Unapetrol.
¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com