La relación de Trump, Delcy Rodríguez y María Corina Machado es un triángulo inestable, quizá hasta tóxico. Podría tener un símil con un triángulo amoroso, pero referirse a los tres como un ménage à trois me parece irrespetuoso. Cada lado de este triángulo tiene sus propios intereses. El presidente Trump necesita que haya una transición sin muchos traumas y ganar puntos con sus electores, la señora Delcy requiere sobrevivir políticamente y nuestra líder María Corina quiere que haya democracia lo antes posible. ¿Se pueden conciliar estos intereses? ¿ Cuáles son las opciones de cada uno que favorezcan a los venezolanos y no perjudiquen a los citados?
Las opciones de Trump: el presidente estadounidense obtuvo una victoria importante al extraer a Maduro y a Cilia Flores en una operación militar impecable en la que no murió ningún soldado de su país. También logró que al imponer a la señora Rodríguez no ocurrieran desórdenes y que ella aceptara y acatara sus órdenes, aunque se demora en poner en libertad a los presos políticos, y no ha hecho nada para desarmar a sus paramilitares, puntos en los que Trump debe insistir. Este debe estar informado de que cualquier intento de crear inestabilidad vendrá de esos grupos y de personas como Diosdado Cabello, Freddy Bernal y de uno que otro fanático a quienes no les importa crear caos y seguir asesinando y encarcelando a los que disienten. Tiene la opción de mantenerla por mucho tiempo o sacarla en unas semanas, todo dependerá de si cumple o no el mandado, pero políticamente no le conviene que se perciba que no le interesa que regrese la democracia a Venezuela. También debería considerar la opción de que el equipo de María Corina participe en el gobierno de facto para acelerar la transición.
Las opciones de Delcy Rodríguez: se presume que, tanto ella, como su hermano Jorge Rodríguez, deben considerarse herederos del movimiento chavista y, por lo tanto, aspiran a que el mismo se mantenga como actor político con posibilidades de regresar al poder, como fue el caso de Ortega en Nicaragua. Obviamente, mientras sigan obedeciendo órdenes de Trump perderán influencia entre los partidarios de Chávez-Maduro, que ya dudan del papel que jugaron en la famosa extracción. Por lo pronto están ganando tiempo, pero este factor terminará perjudicándolos. ¿Les convendría llegar a un posible acuerdo con María Corina para acelerar su salida a un costo razonable? ¿ Pueden correr el riesgo de mantenerse en el poder toreando las órdenes de Trump y arriesgarse a una extracción o a algo peor? Estos hermanos han evidenciado ser crueles con los presos políticos, pero no son torpes, aunque el fanatismo nubla la mente.
María Corina Machado: nuestra líder ha evidenciado gran habilidad en su relación con Trump, pero debe estar consciente de que la transición no debe ser manejada solo por él y Delcy. Ella no puede permanecer mucho tiempo al margen, porque eso tendría un costo político elevado. Además, considerando lo impredecible del estadounidense, quizá le convenga al país y a ella, llegar a algún acuerdo con Delcy. El camino para recuperar la democracia puede ser largo si solo dependemos de Trump. Realizar una nueva elección lleva tiempo y existe el problema de que un nuevo CNE debe ser nombrado por la Asamblea Nacional, que no es legítima. Ese posible acuerdo podría llevar a un gobierno de facto que integre varios actores políticos que acepten reconocer la elección de Edmundo González, quien por su autoridad moral podría encabezar una transición de unos dos años, tiempo apropiado para elegir una nueva Asamblea Nacional, que designaría a los poderes del Estado que le correspondan, y realizar elecciones de gobernadores y alcaldes. También podría ser la elección de una Asamblea Constituyente, tema estudiado a fondo por Enrique Colmenares Finol y su equipo. Además, desde ya, María Corina debería lograr un mayor acercamiento con otros actores de la oposición y contrarrestar la campaña que algunos de sus seguidores tienen en contra de dirigentes que han evidenciado ser contrarios al régimen, pero que piensan diferente o que en algún momento se han opuesto a ella.
Cabe recordar que en 1994 Nelson Mandela resultó electo presidente de Sudáfrica y que para lograr la reconciliación entre negros y blancos designó como vicepresidentes a Thabo Mbeki, del partido Nacional Africano, y al expresidente F. W. De Klerk, miembro del partido Nacional, organización que sostuvo la segregación racial durante 46 años.
Como(había) en botica:
Asistir en Toronto a un concierto de nuestra talentosa pianista Gabriela Montero no solo fue un alimento para el espíritu, sino también la oportunidad de aplaudir a una ciudadana ejemplar. Después de interpretar a Prokofief, Rachmaninov y a Stravinsky, y de acompañar al piano la película muda de Chaplin sobre los emigrantes, pronunció emotivas palabras sobre Venezuela y como regalía tocó Caballo Viejo.
Nuestra solidaridad con el pueblo iraní que lucha por su libertad.
Lamentamos el fallecimiento de Mervin de Jesús Hernández Basabe, compañero de Gente del Petróleo y de Unapetrol.
¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
eddiearamirez@hotmail.com