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Opinión

Jesús Elorza G.

En los meses previos a la celebración de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, la directora médica del Instituto Nacional de Deporte, recibió la orden de proceder a la compra de los suplementos energéticos necesarios para la preparación de los atletas que participarían en ese magno evento. Esa orden, la llenó de alegría.

-Por fin, me dieron la oportunidad de tener acceso a la compra de insumos, les decía a todas sus amistades. Este negocio, por las comisiones que allí se dan, siempre estuvo reservado para las altas autoridades y a mí, en lo que se refiere a insumos médicos o dietéticos, me dejaban como la guayabera, por fuera. Me llegó la hora, como dice el slogan “manos a los billetes”.

Más rápido que inmediatamente, entró en contacto con el administrador para no dejar cabos sueltos y comenzar todo el procedimiento. Lo primero, fue pasar por alto el “engorroso” proceso de licitación y proceder a adjudicaciones directas. En tal sentido, se puso en contacto con un promotor de ventas, conocido suyo, de la empresa Nutri-Oasis para hablar del asunto y ver que le ofrecía a nivel de productos, y por supuesto de comisiones.

El vendedor también vio la oportunidad del siglo y le ofertó, lo que el llamó, el último grito de la moda, en productos energéticos para el entrenamiento deportivo: “SPEDD PUMP” conocido en el mercado como Exel Nutrition Pre entrenamiento, potente sustancia que ayuda a dominar las sesiones de entrenamiento más duras.

Esta formulado para dar a los atletas la energía, el enfoque y los bombeos que necesita para sobresalir a sí mismo. Presenta los siguientes beneficios: concentración intensa, mayor fuerza y mayor rendimiento.

Para cerrar su exposición de venta, el promotor se envalentonó a decir que este producto es utilizado por la mayoría de los campeones olímpicos y que su consumo está relacionado directamente con la obtención de medallas.

Pacientemente, pero sin mayor entusiasmo, la directora médica y el administrador escucharon aquella perorata del promotor.

-Al ver el poco entusiasmo que generó su presentación, pasó de inmediato a lo sustancial de la oferta: Los porcentajes de las comisiones.

Interesante propuesta, fue la inmediata respuesta de los representantes del IND. Pero, nos gustaría ver plasmado en un contrato todo lo relativo a la negociación. Por supuesto que lo concerniente a las comisiones se hablaran a título personal sin intermediarios.

-Claro, que así será, resaltó el vendedor. Déjenme explicarle los pasos a seguir: El contrato se firmará en México, sede de nuestra firma. Para ello, ambos están invitados a visitarnos, con traslados en avión y hospedaje en hoteles cinco estrellas. En Ciudad de México permanecerán 3 días y serán atendidos por nuestra gerencia ejecutiva. La firma del contrato se hará en un suculento almuerzo en el hotel más prestigioso de la ciudad capital. Posteriormente, en horas de la noche, tendrán una velada especial en la Plaza Garibaldi, con mariachis incluidos. Allí compartiremos nuestra bebida nacional con abundantes Shot de Tequila y Margaritas.

Luego, para su descanso los llevaremos a Cancún para que den rienda suelta a sus diversiones en nuestras hermosas playas…por los gastos, no se preocupen, el paquete es todo Incluido.

-Felices, contentos y con la cartera llena, regresaron los funcionarios al país. Ya en Maiquetía estaban los containers con el producto comprado. Y comenzó el suministro a los atletas de la delegación venezolana.

Todo iba de maravilla. Nos la comimos, se decían a sí mismos los corruptos personajes. Pero, todo se vino abajo, cuando varios atletas de ciclismo y lucha, dieron positivo en los análisis antidoping efectuados en el marco de los juegos centroamericanos. Los análisis demostraron, que en su organismo se detectó la presencia de “HIGENAMINE” (Beta-2 Agonists) sustancia prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje.

Al iniciarse las investigaciones sobre el caso, salió a la luz que la sustancia detectada era uno de los componentes del SPEDD PUMP, comprado por los funcionarios del Instituto Nacional de Deporte.

Insólito caso. La Dolce Vita con tequila, mariachis, playas y hoteles de lujo hicieron que la directora médica y el administrador no revisaran los componentes del producto que estaban comprando, provocando posteriormente la suspensión por dopaje de varios atletas.

Al salir a la luz pública, la suspensión de los atletas, la directora médica y el administrador pusieron sus cargos a la orden. Pero, inmediatamente comenzaron a moverse los poderes para echarle tierrita al asunto, como si no hubiese pasado nada. Que se jodan los atletas, pero no los directores enchufaos.

A todas estas, el ministro del Deporte y el presidente del Comité Olímpico ahora son conocidos como El Papa Pedro y el Cardenal Eduardo, por tener un comportamiento similar a las autoridades eclesiásticas, frente a los delitos de pedofilia en el caso del Vaticano y corrupción en el caso del deporte, que cometen sus funcionarios.

Las federaciones deportivas con atletas involucrados en esta situación de dopaje, deberían demandar ante los organismos judiciales a los responsables de estos hechos y así limpiar el nombre de los atletas que fueron inducidos en este Tequila Doping.

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Durante años, decenas de oligarcas rusos utilizaron al Reino Unido como destino de su súbita riqueza. Por el empeño de políticos y de organismos como Transparencia Internacional, el Reino Unido aprobó en 2017 medidas contra los 90.000 millones de libras esterlinas que, según cálculos, se legitiman a través de empresas y bienes raíces de lujo en el centro de Londres.

Conocidas como Órdenes de Riqueza Inexplicable, estos nuevos poderes de investigación permiten a las autoridades exigir que cualquier persona que tenga propiedades o bienes con un valor de más de 50.000 libras explique su origen. Básicamente se revierte la carga de la prueba.

Las Órdenes de Riqueza Inexplicable persiguen la riqueza mal habida y se enmarcan en un esfuerzo global que comienza a concretarse luego de escándalos como los Papeles de Panamá, entre otros.

Identificar los propietarios reales de las compañías es otra tarea transnacional contra las empresas de maletín que tanto daño han ocasionado a las finanzas públicas, sobre todo en Venezuela, siendo Cadivi la trama más emblemática pero no la única.

Toda riqueza tiene un origen, ya sea el trabajo honrado o el delito. Le toca a los propietarios de esas fortunas explicar cómo las obtuvieron.

Cada vez más jurisdicciones se unen para detectar, recuperar y devolver a los países los capitales que les fueron robados, ya fuera por medio de la evasión de impuestos, el fraude o la corrupción.

Cuando una población no dispone de energía eléctrica porque se robaron los recursos del mantenimiento o de la construcción de nuevas plantas, cuando fallecen personas por falta de medicinas o alimentos porque la importación de los mismos se convirtió en un negocio financiero de la cleptocracia con el diferencial cambiario, se están violando los derechos humanos.

La Universidad de Cambridge ha sido fundamental en la creación de conciencia sobre estos temas. Durante casi cuatro décadas ha organizado el Simposio Internacional sobre Delitos Económicos, el evento global más prestigioso en su especie que reúne a más de 800 expertos de 100 países. Desde hace diez años, mi esposa Margarita, editora del portal CuentasClarasDigital.org, participa por Venezuela. Este año, el debate se centrará precisamente en la detección de la riqueza inexplicable o sospechosa. Es nuestra contribución para ayudar a recuperar para el país parte de los más de 300 mil millones de dólares robados a Venezuela en los últimos años.

Twitter: @TablanteOficial

Facebook: Carlos Tablante

Web: www.carlostablante.com

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El sometimiento total, la sumisión absoluta, que sientas que fuera de ellos no tienes ninguna posibilidad de supervivencia, que son los amos. Es un plan, ya no solo de dominación. Es un plan de maldad. Hay un goce en la venganza en contra de lo bueno, de lo decente, de lo que funciona. Estos zombies destructores habitaban entre nosotros, pero los creíamos menos peligrosos. Los conocimos en las universidades, eran los peores estudiantes. Tardaron 10 y 12 años en hacer lo que a los otros nos tomó cinco, cuando ser mediocre y radical daba popularidad y los convertía en dirigentes. Y terminaron creyendo que ese era el camino. Medraron de un sistema en el cual no hacer nada y ser irresponsable también era una forma de vida y encontraba espacio y tolerancia. Culparon a los otros de una mediocridad que nunca terminaron de asumir y se agazaparon esperando la hora de la venganza, de cobrar su propia ruina arruinado a otros.

Esta hora, que ellos mismos pensaron que nunca llegaría, por un azar de la historia, llegó al fin. Se regodearon en el resentimiento que carcome, pero nunca en el esfuerzo sostenido. No hubo proyectos, sino el egocéntrico afán de llegar desde y para la truculencia y la trampa. Aprendieron las matemáticas solo para obtener más votos con menos votantes, pero nunca para sumar. Juegan con las palabras, llaman amor a su práctica cotidiana del odio.

Son maltratados que se vuelven maltratadores, se prepararon para la venganza de todo aquello que les suene en sus destartalados cerebros a “vida burguesa”. Se alzaron contra la opulencia, pero no por su injusticia, sino por envidia, hasta que la tomaron por asalto, mientras proclaman la ideología de la pobreza detrás de la que esconden que son ahora ellos los nuevos ricos: “el agua caliente es un lujo así que acostúmbrate a no tener electricidad. Bañarse con totuma es divino: cuando te quito el agua de la ducha, en el fondo te estoy haciendo un favor. Te conecto con el disfrute de la miseria y la pobreza.” Su cabeza no les da para entender que nadie puede producir a pérdida, ni pagar a sus empleados más dinero del que ingresa a su negocio, que la economía es a fin de cuentas un acto de fe y de confianza, de la que ellos no gozan, porque nunca en la vida hicieron nada productivo.

“Ser rico es malo, malísimo, pero yo me robo el dinero, ese dinero al que nunca pude acceder por la vía de mi trabajo, ingenio, creatividad y esfuerzo. Tomo por la fuerza aquello que me fue negado. Ahora vivo en urbanizaciones de lujo, disfrutando de lo que otrora me pareció asqueroso, de los aviones de lujo cuya denuncia me llevó al poder, me estoy cobrando todo lo que la vida me debe (El sobrino del Che dijo algo revelador en una entrevista. Cuando llegó a Cuba lo alojaron en el lujoso Habana Libre (antiguo Hilton) con trato VIP y el funcionario le dijo: “ustedes tienen trato VIP por todo lo que su tío hizo para que fuéramos todos iguales”). Todo aquello que me fue arrebatado ahora es mío, por el derecho que me da haber sido siempre un revolucionario de oficio. Si no te gusta la miseria, múdate a otro lado porque aquí la hemos decretado, para el resto”.

Además, si no te gusta lo que hago, “te humillo, te vejo, te confisco lo que dices que te pertenece, te arrebato tus derechos, te intedrogo (nueva forma de interrogatorio) y te muestro desnudo para amedrentamiento público, para que el miedo se apodere de todos, para que nadie se atreva. Si se lo hice a este, se lo puedo hacer a cualquiera: ‘Ecce praetor’ (he aquí al diputado). Para que la venganza sea más cabal y concreta te disminuyo, te minimizo, te obligo a sacarte el carnet de la patria, a votar por mí si quieres comer. Me burlo, para mayor INRI. Me burlo de la miseria que te causo, de tu huida desesperada, de los que mueren de frío en los páramos de Colombia. Me burlo de tus lágrimas y digo que son de academia de actuación, de tus hijos que lloran la ausencia de su casa y no entienden por qué se van y crecerán odiándome cuando comprendan las causas. Me burlo del trabajo honesto del que limpia los baños con la dignidad de la gente buena, que sabe que el trabajo honesto siempre santifica la vida”.

En 1799 el jesuita peruano Juan Pablo Viscardo y Guzmán escribe una “carta a los españoles americanos”, uno de sus fragmentos dice:

“No hay ya pretexto para excusar nuestra apatía si sufrimos más largo tiempo las vejaciones; si nos destruyen, se dirá con razón que nuestra cobardía las merece. Nuestros descendientes nos llenarán de imprecaciones amargas, cuando mordiendo el freno de la esclavitud que habrán heredado, se acordaren del momento en que para ser libres no era menester sino quererlo”

 3 min


El cuerpo societal venezolano en sus grupos más débiles ha venido siendo maltratado, a tal extremo y de manera substantiva por el régimen autocrático-militarista, que hoy se puede decir que carecen de seguridad y libertad, pilares fundamentales de la democracia. Los más débiles han decidido abandonar masivamente la patria, debido al sacrificio que le ha impuesto un grupo de bandas ideologizadas de manera perversa e inhumana, que procuran imponer un control vertical de la sociedad. Aviesos y primitivos todos, ideologizados por la cubanización en el país, se afincan en la persecución, la violación de los derechos mediante los grupos armados violentos, además de sufrir la perversión del Estado Polémico, luego del Estado Policial y ahora del Estado Cuartel.

Régimen monstruoso, amarrados a la maldición ideológica, dan la espalda a la política y privilegian –sin saberlo- la polemología. Polemología que dentro de la conflictividad máxima se acerca a la destrucción física, moral y espiritual del venezolano. Es a juro como el socialismo del siglo XXI que pretende dominar y doblegar a los más débiles. Es la locura del gobierno de un ignaro y su pandilla, dispuestos a provocar a que los más humildes se vayan hacia ninguna parte. Esa ninguna parte, llena de dolor, de sufrimiento, de indignación hacia donde huyen aterrorizados por criminales uniformados o no, que se ocupan y empeñan en ser lo verdugos de numerosas madres, de muchos niños, de masivos grupos de jóvenes que hoy atraviesan la América del Sur y otras latitudes.

La diáspora es una consecuencia del comunismo militarista cobarde, irresponsable y vendido como caporales del socialismo juro. La diáspora del venezolano –Cobardes e Incapaces- es el resultado de su entrega a una idea equivocada de revolución, que le ha hecho olvidar y colocar de espaldas a lo que en las Academias donde se formaron debieron enseñarles, ahora… sólo son caporales del socialismo, vasallos de un militarismo alocado donde accionan como ministros y gerentes, pero sobre todo como corruptos y cobardes que poca o ninguna responsabilidad con la sociedad de la cual devienen. Ese comunismo militarista, de caporalees y vasallos, son los responsables del miedo, terror y pánico de ese mar de venezolanos que hoy avergüenzan a un país, que para el 2018 ha sido saqueado por la conchupancia de quienes se niegan a ser guardianes de la Constitución y del gentilicio democrático de lo que fue Venezuela.

Esa masa amorfa del comunismo militarista, que pareciera que sí disfruta la diáspora, no tiene vergüenza. No entiende la diáspora como dispersión de la raza del venezolano que deja su patria, su familia, sus amigos, sus cariños, su barrio, mientras otros irrespetan la Constitución, desmoralizan a hombres y mujeres aterrados por el comunismo de hombres que traicionaron, y traicionan a diario, su juramento y que no pueden comprender su responsabilidad como guardianes del cuerpo social venezolano. Diáspora como migración colectiva de demócratas que causa dolor y amargura, que tiene como culpables a cobardes de uniforme que se arrodillaron al comunismo cubano.

La diáspora como vergüenza nacional genera sufrimiento y dolor a hombres y mujeres, madres y padres, además de abuelos, traicionados por una regresión política que se inició en 1959 con Kruschev que propuso unas guerrillas que fueron derrotadas política y militarmente, pero había… un estamento militar venezolano. Lo de hoy es una caricatura desgraciada, regresiva, que muestra la conducta de la mafia civil-militar, que se niega a entregar el poder político a pesar de lo decidido el 20M. Al contrario, exponencia el conflicto y genera persecución y amenazas para regresar a un pueblo entristecido con graves consecuencias sociales, psicológicas y colectivas que dibuja sociedad alienada.

La diáspora amenaza a Venezuela, pero también al hemisferio occidental y al mundo por sus graves consecuencias. Los responsables y causantes de esta cobarde acción montan un circo comunicacional cada ocho horas, para tratar de distraer a un caudal de demócratas que cierra filas en la resistencia civil, que exige a un grupo de líderes con legitimidad de origen que inicien la Transición Política Necesaria. La transición política se tiene que iniciar ¡Ya!, como proceso complejo que asentada en el dolor que genera la diáspora crecerá mediante la resistencia civil para recobrar la confianza en la participación política contendiente, y para dar un ejemplo a América y el mundo de que en Venezuela no es posible la instauración del comunismo, que sobra coraje, talento y genio para contener como ciudadanos a esta perversa combinación de corrupción y violencia que, como hiato, cuenta con el vil y cobarde apoyo de la caporales del socialismo a juro.

La diáspora recuerda, también, que hay una revuelta que existe y crece. Venezuela como sociedad y como democracia tiene en sus manos la resistencia civil como un método de lucha colectiva, basada en la idea básica que lo gobiernos dependen de la obediencia de sus ciudadanos. Es bueno que se sepa que a este gobierno no le obedece nadie, ni siquiera quienes merodean como adulantes las múltiples intervenciones de Maduro y sus adláteres que quieren distraer al auditorio para que no se sienta la presencia de la resistencia civil.

Es original,

Director de CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 4 de septiembre de 2018

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Pedro Pérez

“El Cerebro político”* es un estudio novedoso del papel de la emoción en la determinación de la vida política de la nación. Durante dos décadas, Drew Westen, profesor de psicología y de psiquiatría de la Universidad de Emory ha explorado una teoría de la mente que difiere sustancialmente de las nociones menos “apasionadas” de los psicólogos cognitivos, los científicos políticos y los economistas – y los estrategas de las campañas demócratas-. La idea de que la mente es una fría calculadora que toma decisiones analizando la evidencia, no tiene ninguna relación con el funcionamiento real del cerebro. Cuando los candidatos políticos asumen que los electores toman decisiones desapasionadamente, basándose en “cuestiones”, pierden. Por ello sólo un demócrata ha sido reelegido a la presidencia desde Franklin Roosevelt – y sólo un republicano ha fracasado en el intento.

En política, cuando la razón y la emoción chocan, la emoción gana siempre. Las elecciones se juegan en un mercado de emociones, un mercado lleno de valores, imágenes, analogías, sentimientos morales y una oratoria conmovedora, en el que la lógica sólo desempeña un papel de apoyo. Westen demuestra, con un recorrido rápido por la evolución del cerebro apasionado y un tour de cincuenta años de elecciones nacionales y presidenciales en América, porqué las campañas fracasan y porqué no. La evidencia de que tres cosas determinan cómo vota la gente es sobrecogedora y va en este orden de importancia: sus sentimientos hacia los partidos y sus principios; sus sentimientos hacia el candidato y si con eso no han decidido: sus sentimientos hacia las políticas del candidato.

Los estrategas republicanos lo “pillan” intuitivamente. Westen sugiere que aunque los demócratas se muevan hacia la derecha o hacia la izquierda, la pregunta real es cómo conseguirán mover a los votantes. Demuestra cómo se puede hacer con ejemplos de lo que los candidatos han dicho – o hubieran podido decir – en debates, discursos y anuncios. Los descubrimientos que hace Westen podrían transformar por completo la aritmética electoral, demostrando cómo una visión distinta del cerebro y de la menta lleva a una manera distinta de hablar a los electores sobre cuestiones que han callado a los demócratas desde hace más de cuarenta años – como el aborto, las armas, los impuestos y la raza. No se puede cambiar la estructura del cerebro. Pero se puede cambiar la manera de interpelarlo. Y he aquí cómo…"

"The political brain. The role of emotion in deciding the fate of the nation", Drew Westen

Observatorio Venezolano de las Autonomía

5 de septiembre de 2018

http://autonomiaspoliticas.blogspot.com/2018/09/el-cerebro-politico.html...ón+y+Autonomías+Políticas%29

 2 min


Gustavo Ocando Alex

"¡Jesucristo! ¡Guao!".

El grito de un turista venezolano rompe el silencio en la bahía de Ologá, pueblo de pescadores y palafitos en el Lago de Maracaibo, Venezuela. Se asombra con el rayo monstruoso que acaba de encender el cielo, dividiéndose en una docena de culebrillas luminosas que desaparecen en apenas dos segundos.

Son las 2:15 de la madrugada. Hasta 150 relámpagos por minuto se visualizan en las tres tormentas eléctricas que convergen en el norte, este y oeste, calcula Alan Highton, excursionista oriundo de Barbados que organiza expediciones al lugar desde hace 30 años.

Hay rayos y centellas por doquier en pleno chubasco. El espectáculo dura 39 minutos.

"¡Lo agarré!", dice, emocionado, uno de los viajeros, tras revisar las ráfagas de imágenes que tomó con su teléfono móvil de última generación. La noche siguiente, bajo la luna llena, el show se repite durante seis horas.

Cazar relámpagos en esta zona del lago de Maracaibo no es difícil: es la región con mayor ocurrencia de relámpagos del mundo.

Un centenar de personas habita hoy el Congo Mirador, cuando hace décadas llegó a superar los 1.000 habitantes.

Esto fue oficializado en 2015 por el libro de los Récords Guinness. En el Lago de Maracaibo -el segundo más grande de América-, las descargas eléctricas ocurren 297 días del año con un promedio de 250 relámpagos por kilómetro cuadrado.

Esto se debe a la topografía de la región de Catatumbo: la cordillera de Los Andes y la Sierra de Perijá encierran al Lago de Maracaibo en una especie de herradura, donde los vientos cálidos del mar chocan de noche con las brisas frías hasta crear condiciones óptimas para la aparición continua de relámpagos.

Por eso, la región es un imán para turistas. Pero paradójicamente, Congo Mirador, la pequeña población lacustre que vivía del turismo de cazadores de relámpagos enfrenta una de las peores crisis económicas de su historia y está a punto de desaparecer.

Pueblo de palafitos

Cinco niños juegan en una piscina de mugre en el Congo Mirador -un pueblo de 140 palafitos - a las 5:36 de la tarde. Otros dos flotan en pimpinas de gasolina que han recortado para convertirlas en microlanchas. Sus torsos, sin franela, lucen delgadísimos.

El agua está estancada, tintada de beige. No supera los 40 centímetros de profundidad.

Antes conocido como un pueblo de agua, el Congo Mirador se sedimentó casi en su totalidad, hasta el punto de que solo tres de sus canales tienen niveles mínimos de agua para el paso de lanchas y botes conocidos como peñeros.

El lugar conoció tiempos mejores. Antes la economía fluía gracias al turismo: vendían gaseosas, comida, cigarros, víveres varios. Había rumba, licor, bullaranga (ruido).

Qué se puede comprar con el nuevo salario mínimo en Venezuela (y cómo se compara con otros países de América Latina)

En ese entonces, el Congo Mirador y el llamado Relámpago del Catatumbo eran uno, ambos resplandecientes y en crecimiento. La pesca y las visitas de viajeros eran sus fortalezas.

Se hacía 'billete'. Ahora, lo que hay es martirio"

Andrés Navarro Villasmil

El pueblo tuvo 930 habitantes a finales de los años 70, de acuerdo con el libro "Congo Mirador, pueblo palafítico del Lago de Maracaibo", del médico y escritor Darío Novoa Montero. Su población superó el millar a principios de este siglo.

Ahora, el 90% de su gente se ha marchado a tierra firme por la crisis económica y la sedimentación, calculan quienes todavía permanecen en el pueblo.

Alguien que está pensando irse es Iván Gotera, un pescador de 76 años cuyo labio inferior está desfigurado por un absceso no tratado.

Su ranchito de latas de zinc es uno de los pocos con acceso a través del agua baja. "No me quiero ir, pero, ¿quién aguanta esto así?", se lamenta. Sus hijas, Ingrid e Indira, viven con sus familias al lado de su palafito.

"Estamos abandonados. Estamos a la buena de Dios", dice, acongojado.

La zanja de Josué

Andrés Navarro Villasmil, pescador veinteañero de hombros y brazos tatuados, ahora solo visita el pueblo por temporadas. El Congo Mirador, para él, era "una mina de oro".

"Se hacía 'billete'. Ahora, lo que hay es martirio", cuenta, mirando de reojo lo que en su infancia fue un canal de agua de tres metros de profundidad. Hoy, allí hay una trilla de barro y follaje por donde los residentes hasta pueden caminar.

No me quiero ir, pero, ¿quién aguanta esto así?"

Iván Gotera

Los congueros culpan de la sequía a un ganadero local, ya fallecido, conocido como Josué, quien empleó en 1991 maquinaria pesada para abrir un caño de tres kilómetros desde el río Bravo para facilitar el paso de embarcaciones repletas de carne, queso y plátanos.

La maniobra favoreció el desplome y avance de escombros y arena hacia el Congo Mirador. La abertura fue bautizada como "Paso o Caño J" en honor a su autor y sigue activa

Miro Navarro, de 63 años, cree que en el Congo Mirador "se acabó todo". "No queda ni una sola bodega. No tengo dónde comprar la comida, sino en los puertos, ¡lejos!, y no tenemos gasolina".

Antes de la reciente reconversión monetaria que suprimió cinco ceros, comerciantes de las regiones de Mérida y Zulia les pagaban únicamente 100 mil bolívares en efectivo (US$ 0,02 dólares) por kilo de mercancía para luego revenderlo en precios 9.000 veces superiores.

La cangreja de tenaza azul se la compran a 1,4 millones de bolívares por kilo (US$ 0,3). Sus ganancias son mínimas.

Abandono

Ahora, la mayoría de sus palafitos están abandonados. Se estropeó el piso y desapareció el pedestal de su plaza central, donde reposaba el busto de Simón Bolívar. La estatua del prócer está recostada contra una pared, al lado de la entrada de la iglesia.

El camino hacia el templo testimonia la sedimentación. Cuatro tablones de madera forman una planchada de 15 metros entre uno de los ranchos y el oratorio. Hay pasto y lodo donde hasta el año pasado hubo agua.

Salud y educación son derechos insatisfechos en Congo Mirador. No hay doctores, ni profesores. La escuela del pueblo colapsó. "Se cayó", cuentan los pobladores.

Yaneli Villasmil, abuela en sus 50 años, repasa las miserias del pueblo mientras retira hábilmente pedazos de pollo de anzuelos de sus familiares pescadores.

Le ha tocado preparar remedios caseros con menta, albahaca o toronjil para atender las diarreas, infecciones oculares, dificultades respiratorias y fiebre elevada de hijos, nietos y vecinos pequeños.

"Se olvidaron del Congo", reclama, seria, sin detener el oficio ni compartir la mirada.

"Solo estábamos 13 personas aquí en enero", dice Alirio Camarillo, pescador de 64 años, sentado en un banco de plástico en el porche de su palafito.

"Hoy somos como 100. Esos no vuelven así como está esto", opina.

Ologá, alternativa en decadencia

Ologá, ubicado a 10 minutos por lancha, se ha convertido en refugio tras el colapso del Congo Mirador.

Para los congueros es la posibilidad más cercana de seguir viviendo de la pesca, en condiciones similares a su pueblo originario. Para los turistas, es la única locación con dos campamentos aptos para contemplar los relámpagos del Catatumbo.

Está radicado en una laguna homónima. Sus partes más hondas tienen, como en los mejores tiempos del Congo, hasta tres metros de profundidad. Sesenta familias de múltiples hijos habitan, hacinadas, sus 46 palafitos a la orilla de la bahía.

Es una parada alejada de la inseguridad que azota al Lago de Maracaibo en las costas norte y occidental. Los relámpagos del récord pueden verse con facilidad desde sus cuatro costados.

El hambre y la necesidad, sin embargo, han tocado sus puertas de latas de zinc. La única bodega del poblado cerró el año pasado por fallas de presupuesto, cuenta su antiguo dueño, Leonel Gotera, tendido sobre una hamaca en su palafito.

Ahora, los lugareños deben viajar hasta tres horas en bote para comprar comida. Miembros del consejo comunal, organización vecinal auspiciada por el chavismo, confiesan su insatisfacción.

"Hace falta de todo un poquito. Todo el tiempo hemos votado por la revolución (oficialista), pero ni así se acuerdan de nosotros", reprocha Francisco Romero, dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), mientras arroja una veintena de kilos de pescado desde su peñero al palafito de su hermano, Rolando.

Las dos plantas eléctricas donadas por gobiernos anteriores están dañadas. Su escuela no ha abierto este año, pues sus únicas dos profesoras se mudaron.

El plantel es casa de arañas, no de letras.

"Nos dejaron solos", apunta, triste, Alenni Bracho, una adolescente de 13 años que apodan "La Catira", apasionada de la champeta y capaz de interpretar canciones urbanas como Happy, de Nacho, o Scooby Doo Pa Pa, de DJ Kass.

Uno de los dos campamentos de turistas es el palafito Puerto Rico. Nerio Ángel Romero, apodado "Tani", es su dueño. Pescador de 56 años y oriundo del Congo, prefirió mudar su rancho a Ologá el año pasado.

"El Congo se me perdió", cuenta, con sonrisa cordial.

"Tani" desea vivir siempre a los pies de la tormenta eterna del Catatumbo.

"Aquí me voy a quedar hasta que muera".

Especial para BBC Mundo

31 agosto 2018

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-45129956

 7 min


Daniel Eskibel

El 12 de junio de 2005, en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford, Steve Jobs brindó uno de los discursos más memorables de las últimas décadas. Allí contó 3 historias, la primera de las cuales es conocida como conectar los puntos.

En esa parte del discurso Jobs repasa varios puntos de su recorrido vital:

Madre soltera que lo da en adopción

Padres adoptivos que lo envían a la universidad

Abandono de la universidad por parte del confundido Steve

Asistencia irregular a unas pocas clases que le parecían interesantes

Entusiasmo por la caligrafía

Mientras transitaba por esos puntos de su vida, aquel joven no percibía que esos puntos estuvieran conectados y tampoco imaginaba que lo condujeran hacia alguna parte. Pero 10 años después, mientras diseñaba la primera computadora Macintosh, ahí por fin todos los puntos se conectaron y todo tuvo sentido para él.

No pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro -explica Steve Jobs a los flamantes graduados de la Universidad de Stanford. Solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro.”

Unir los puntos.

De eso se trata.

La enseñanza es aplicable a la vida profesional, a la vida personal, a la vida política y a todos los terrenos donde te desempeñas.

Piensa por ejemplo en la compleja y enmarañada red de puntos que se van conectando silenciosamente para que un joven activista político se convierta años más tarde en Presidente de su país.

Porque no todo es marketing en el mundo político.

Recuerda siempre que antes, durante y después del marketing está la identidad.

Identidad, sí. Política y humana.

Identidad más allá del marketing político

La identidad de cada político es una compleja red de puntos que van construyendo una trayectoria y un conjunto de significaciones.

Algunos de los puntos más relevantes son:

Sus ideas políticas y su mayor o menor consistencia y sistematicidad

Sus acciones políticas a lo largo de su recorrido por el mundo político

Su gestión pública, si la tuviera

Su desempeño en los diversos ámbitos de la sociedad

Su biografía y los eventos culminantes de la misma

Los rasgos de su personalidad

Su estilo de comunicación

Sus valores y estilo de vida

La leyenda negra del marketing político dice que los expertos en esta disciplina se ocupan de sustituir la identidad del político por un producto superficial de marketing.

Algunos lo hacen, por cierto.

Pero también se puede concebir el marketing político de otra manera. En contacto con la identidad.

Conectando los puntos desde el marketing

¿Marketing político trabajando desde la identidad de los protagonistas de la política?

¿Marketing a favor de la política, los contenidos y las ideas?

¿Marketing con significados políticos más profundos?

Sí.

3 veces sí.

Por 2 razones:

Por ética profesional. En todas las actividades hay buenos y malos profesionales. Quienes actúan por fuera de los marcos éticos lo hacen con independencia de a qué se dedican. Pueden ser políticos, sacerdotes, obreros, carpinteros, médicos, diputados, presidentes, amas de casa o especialistas en marketing. Si se trabaja con conocimiento, seriedad y profesionalismo, por supuesto que se puede hacer un marketing político con la más estricta ética profesional.

Porque es más efectivo. La política es una carrera de largo aliento. Y no se puede engañar a todos todo el tiempo. Tal vez puede hacerse en el corto plazo de una campaña electoral, pero no mucho más allá. Y la identidad rinde dividendos políticos, la identidad genera confianza, la identidad despierta simpatías. Para alcanzar tus objetivos políticos no debes renunciar a ser quien eres sino, por el contrario, ser más tú mismo que nunca.

El consultor descubre y pone en valor la identidad

El trabajo del consultor político no es elegir el color de la corbata del candidato. Tampoco es convertir la política en papeles de colores, música reiterativa, consignas vacías y muchas superficialidades que solo dejan humo.

Más bien es como el trabajo del escultor.

Decía el genial Miguel Ángel que la escultura se encuentra escondida dentro del bloque de piedra y que el trabajo del escultor consiste simplemente en descubrirla y luego quitar lo que sobra.

Así es el trabajo del consultor político.

Tiene que conocer en profundidad al candidato. Y luego ayudarlo a conectar los puntos de su identidad política. Para finalmente poner en valor esa identidad usando las herramientas de marketing disponibles.

Conectar los puntos, diría Steve Jobs.

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/politico-identidad-marketing/

 3 min