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Opinión

Edgar Benarroch

La alternativa válida, civilizada y democrática frente a este estado de cosas que soportamos es la oposición, llámese Frente Amplio, MUD, ONG u otras agrupaciones. También existen quienes piensan que la solución no es en democracia, hasta ahora no han indicado cuál es el camino.

Comprendo que los pueblos en estado de necesidad extrema no se detienen en el examen del remedio, lo que les importa en quitarse la enfermedad. Ante quienes estimulan salidas heterodoxas debemos estar atentos pues podemos llegar a empeorar la situación -que es posible- y caer en un estado de oscurantismo tal que acabe con los resquicios de democracia y libertad que nos queda.

Soy un convencido por principios y formación que debemos buscar la salida en democracia. El pueblo organizado y multitudinario en la calle puede ejercer la presión necesaria para que el gobierno rectifique y busquemos la solución sin hechos insuperables que lamentar. El derecho a la protesta ciudadana está establecido en nuestra constitución y en la ley y estamos en la hora de hacerlo valer.

Ahora bien, para mantenernos como alternativa válida es necesario revisarnos en conjunto e individualmente. Si queremos que el conjunto mejore debemos empezar por mejorar nosotros. Si queremos cambio debemos cambiar si no, nos cambiaran. Cada uno de nosotros debe buscar tiempo para hablar con su consciencia, hacernos un examen introspectivo para darle respuesta si lo estamos haciendo bien.

No creo incurrir en infidelidad con estos señalamientos, considero de dominio público que el país nos percibe desunidos, a veces incoherentes y desacertados. El pueblo nos quiere UNIDOS, coherentes y equipados, quiere sentir que los intereses del país están verdaderamente en primer orden por encima de pretensiones sectoriales o individuales.

Nos exige que actuemos coordinadamente en el cumplimiento de nuestro deber de oposición (de alternativa válida) y dominemos el fantasma del protagonismo y las iniciativas personales que generalmente en nada contribuyen a la cohesión y a la unanimidad en medio de nuestras naturales diferencias. Es necesario no caer en el "gigantismo del enano" que es caerle a palos a los demás para crecer nosotros. Pensemos y actuemos más bien en mejorar cada uno.

Tenemos que hacer el esfuerzo necesario para superar nuestras debilidades e imperfecciones para darle paso a las virtudes y manera patriótica de concebir el país.

La circunstancia que el país nacional no nos vea adecuadamente es perfectamente superable y debemos hacerlo cuanto antes. Lo peor que puede ocurrir es que dejemos de ser alternativa válida, en ese momento pudiéramos estar a pasos de la resignación o abriendo caminos no democráticos para la salida de este régimen.

Tenemos el ineludible deber de revisarnos para que el país con confianza y emoción coloque sus esperanzas en nosotros y evitemos desenlaces no apropiados de los que en corto tiempo nos arrepentiríamos. Lo exige el país y la familia venezolana que está en niveles insoportables de sufrimiento.

Estoy convencido que si nos revisamos y cambiamos cada uno de nosotros, cambiará también el conjunto. Por el cambio debemos cambiar.

He señalado de manera muy gruesa como interpreto la percepción que la ciudadanía tiene de la oposición y de nosotros personalmente, es factible, ya lo creo, estar equivocado, pero de lo que sí estoy seguro es que "algo ocurre".

En la trinchera de la oposición hay suficiente talento e inteligencia, hay personas con mucho tiempo dedicado a la política y mucha sangre nueva que enriquece nuestra dinámica. Lo que falta es que superemos las diferencias que nos separan y abracemos el interés del país que es lo que nos une.

Sugiero un taller, cuanto antes, donde participen todos los que deben hacerlo (sectores e individualidades) para determinar con exactitud "ese algo" y corregirlo para verdaderamente ser la voz del país nacional.

No solamente somos nosotros que desde la oposición solicitamos la salida cuanto antes de este régimen, es la Patria que lo exige.

Espero no herir susceptibilidades con estas notas, repito puedo estar equivocado en mi apreciación , las hago con el propósito de colocar en la mesa de discusión este tema que estimo vital. Algunas veces la rutina nos coloca límites que inconscientemente opera en nosotros y no permite captar el conjunto en su totalidad. No debemos permitir que un árbol nos impida ver la inmensidad del bosque.

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1) El hecho más importante registrado es que la convocatoria a la elección presidencial de pantomima fue rechazada, de una u otra manera, por la gran mayoría del país. Más del 70% de nuestros compatriotas, en cifras reales, optó por no participar en la fraudulenta elección, sin contar los votos de quienes sufragaron por opciones distintas a la encarnada por la representación del régimen. Consideración particular merece el comportamiento de una parte importante de la base social chavista y de la maquinaria electoral del régimen, sometida a groseras presiones para obligarlos a sufragar por Maduro. Esta inmensa mayoría, vista de conjunto, ha manifestado su descontento y su aspiración de cambio, muy a pesar del chantaje y la presión, de las amenazas o el halago, del humillante reparto de migajas que forman parte de los mecanismos de coerción y control social desarrollados por un régimen de vocación totalitaria que ha convertido el hambre y el empobrecimiento generalizados en un sistema de dominación y sumisión.

2) Es una ligereza y una lectura errónea de lo ocurrido, atribuir este resultado al éxito de la política del Frente Amplio. Sin desconocer los aportes que en mayor o menor medida dimos todos los que nos opusimos a convalidar el simulacro electoral, lo principal es que esa mayoría no se sintió convocada, expresada o representada en el evento realizado. No creyó que esta elección constituyera una alternativa para canalizar su descontento y su demanda de cambios, no creyó en el árbitro ni en las loas a los acuerdos de supuestas garantías, no creyó tampoco en las opciones que se propusieron como alternativa frente al continuismo del régimen. Ello expresa una conciencia política que está por encima del liderazgo opositor y que demanda una conducción política acertada y eficaz.

3) Los comicios presidenciales convocados y realizados en los términos ya denunciados, junto a lo que aporta la elección de la doblemente fraudulenta asamblea nacional constituyente y las recientes elecciones de gobernadores, alcaldes y concejos municipales, menoscaban gravemente la soberanía popular, el sistema democrático y la alternabilidad en el poder. El sufragio universal, directo, secreto y libre de todo apremio o coacción se halla mediatizado y el sistema electoral en su conjunto ha sido vulnerado gravemente, lo cual tendrá que ser tenido en cuenta de cara a eventuales comicios.

4) Las denuncias adelantadas por Falcón y su no reconocimiento de los resultados, a pesar de todas las vacilaciones e inconsecuencias anteriores y posteriores al acto electoral, terminan por quitarle toda credibilidad y legitimidad a este y le resta fuerza a la maniobra de diálogo anunciada por Maduro como parte de su esfuerzo por legitimarse y por ser reconocido nacional e internacionalmente. Desde este punto de vista, lo significativo es que todos, salvo el propio Maduro, cuestionan la transparencia y legitimidad de la elección y de sus resultados y la gran mayoría termina por desconocerlos.

5) Como consecuencia de lo anterior, el gobierno de Maduro no logra su propósito de relegitimarse en el poder. Se ha convertido en un gobierno espurio, que usurpa el poder ilegal e ilegítimamente. Su sostenimiento se basa en el respaldo de las fuerzas armadas, en la concertación cómplice de los poderes públicos (con la única excepción de la Asamblea Nacional), en la represión y conculcación de la soberanía popular y demás derechos y garantías democráticas consagradas en la Constitución.

6) El gobierno de Maduro emerge de estas elecciones aún más débil y con una crisis política y de representatividad mucho más profunda. Esto es producto de la pérdida de respaldo popular y del no reconocimiento nacional e internacional. También a esto contribuye la extensión de una crisis militar, de suyo delicada, que intenta ser sofocada con el desate de una “cacería de brujas” y una brutal represión, acompañada con el reparto de algunos mendrugos que buscan bozalear el descontento y comprar lealtades. Cierra este capítulo la reseña de las contradicciones, diferencias y/o disidencias en el seno del chavismo, las cuales, sin embargo, no terminan de adquirir las dimensiones de una fractura o quiebre hondo y extendido. Pero la procesión va por dentro.

7) La crisis económico-social adquiere nuevos ribetes: a la hiperinflación y la depresión económica, con todas sus devastadoras consecuencias, se le une el colapso general de todos los servicios públicos (salud, educación, agua, luz, transporte, aseo urbano, gas doméstico y otros). Las consecuencias son un acelerado proceso de empobrecimiento de toda la sociedad, incremento del hambre y la miseria de nuestro pueblo y la configuración de un clima de deterioro general de las condiciones de vida y trabajo, de todos los signos de la convivencia social, a cuyo influjo se incrementa el doloroso éxodo de nuestros compatriotas hacia el extranjero.

8) El malestar social y las protestas se extienden por todo el país. Alrededor de 30 manifestaciones o protestas diarias se registran en reclamo de condiciones de vida y trabajo dignos. No obstante, sus signos más resaltantes son que se trata de protestas espontáneas y dispersas, sin articulación ni direccionamiento político, expresión de la angustia y la desesperación de un pueblo que ha sido llevado a nivel de la lucha por la supervivencia.

9) Se profundiza el aislamiento internacional del régimen. La presión internacional apunta a la búsqueda de una salida política de corto plazo a la crisis y se adelantan nuevas sanciones que buscan asfixiar al régimen y forzarlo a una negociación. A las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos, se le unen las anunciadas por la Unión Europea, Canadá y los países del Grupo de Lima. Dos asuntos importantes deben ser tenidos en cuenta desde este punto de vista: 1) La conclusión establecida por el grupo de expertos de la OEA, en el sentido de considerar que el gobierno de Maduro es susceptible de ser juzgado ante la Corte Penal Internacional por presuntos delitos de lesa humanidad y, en correspondencia con esto, la iniciativa tomada por el gobierno de Chile para actuar en consecuencia; esto es, la perspectiva de que este gobierno se convierta en acusador formal ante la CPI. A esto debemos agregar la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que califica los hechos derivados de la Lista Tascón como graves delitos de discriminación política, violatorios de los derechos humanos. 2) Las sanciones adoptadas por algunos gobiernos, principalmente los Estados Unidos, ya no solo afectan a los jerarcas del régimen sino que apuntan a la economía, el comercio y las finanzas del país. Esto debe ser visto con cuidado para no terminar respaldando medidas que agraven aún más las precarias condiciones de vida de nuestro pueblo o que vulneren la soberanía nacional y los principios fundamentales del Derecho Internacional

10) Surgen nuevos referentes que son necesarios evaluar en su justa dimensión y cuyas perspectivas no terminan de vislumbrase claramente, más allá de las tendencias que anuncian eventuales desarrollos: el acto del Aula Magna del pasado 6 de marzo, el cual dio paso a la constitución del movimiento Venezuela Unida No Se Rinde (VUNR), despertó entusiasmo y expectativas positivas, catalizó la demanda unitaria y se transformó en embrión del referente social de luchas que hemos venido proponiendo. Bajo la atmósfera de su realización se aceleró la propuesta de la MUD de constituir el Frente Amplio Venezuela Libre (FAVL), bastante parecido a la unidad nacional que el partido ha propuesto. Nace también un nuevo agrupamiento opositor encabezado por Falcón-AP, el cual aspira desplazar al eje MUD-FA como referente y alternativa frente al gobierno de Maduro, procurando transformarse en su contraparte e interlocutor de cara a un eventual diálogo o negociación política. A esto es necesario sumar la conformación del movimiento Soy Venezuela, con su representación parlamentaria expresada en la fracción 16-J, la cual agrupa a las corrientes más radicales de la oposición.

11) Los elementos reseñados en el punto anterior forman parte de una tendencia contradictoria que separa y une fuerzas en una misma dinámica, pero que, de conjunto, profundiza el cuadro de división de las corrientes opositoras frente al régimen. Esto hace más complejo el cuadro de la situación y más difícil la lucha por lograr el cambio político. No obstante, pensamos que se trata, en primer lugar, del agotamiento de la estrategia diseñada por la mayoría opositora, agrupada en la MUD hasta hace poco, como resultado de los cambios sustanciales producidos en la situación política del país y de la deriva dictatorial tomada por el régimen. En segundo lugar, y como consecuencia de ello, asistimos a un proceso de realineamiento de fuerzas que es resultado de la búsqueda de definiciones (y de la ausencia de ellas) de rutas (estrategia, política, planes, discurso) que conduzcan al logro de los objetivos, en principio, compartidos. Esta dinámica se imbrica con la pugna por el liderazgo y la hegemonía en el curso de la lucha y de cara a una eventual transición política.

12) La oposición en su conjunto se debate entre dos caminos: por una parte, están los que consideran que el objetivo principal en esta etapa es luchar por la convocatoria a una nueva elección con reales garantías; y, por la otra, los que sostienen que el objetivo principal debe ser derrotar al gobierno de Maduro, para lo cual no se debe descartar ningún camino, incluido el camino electoral. El primero, más allá de reiterar en la estrategia de la ruta electoral, en realidad insiste en el electoralismo y el democratismo burgués, impregnado de inconsecuencia política, de espíritu conservador y conciliador. El segundo podría verse tentado por el aventurerismo y la irresponsabilidad, por el puchismo y el vanguardismo, por lo cual necesita terminar de formular una estrategia, una política y un plan que conformen de conjunto una visión integral para la situación: una estrategia que defina la vía principal y los instrumentos, las fuerzas motrices y el programa mínimo, entre muchas otras cosas.

IV. Las conclusiones más importantes

1) Nuestro pueblo mayoritariamente está descontento y reclama con urgencia un cambio de rumbo en la conducción y orientación de los destinos del país.

2) Desde la perspectiva anterior, el problema principal sigue siendo la ausencia de una dirección política capaz de formular una estrategia, una política y un plan que se correspondan con las nuevas condiciones, que se coloque a la altura de los imperativos de las circunstancias y que vaya al encuentro del descontento y la protesta, para transformarlos en un torrente de fuerzas enrumbadas hacia el logro del cambio político. Contribuir a alcanzar estos propósitos debe ser el norte de nuestros esfuerzos principales.

3) Las elecciones realizadas no sirvieron para legitimar al régimen. Por el contrario, se ha debilitado más y su aislamiento internacional se ha profundizado. El gobierno de Maduro es ilegal e ilegitimo. Usurpa el poder a despecho de la voluntad popular y de la Constitución vigente. Esta situación debe ser resuelta de acuerdo con las disposiciones constitucionales establecidas al respecto.

4) La crisis política, económica y social se ha profundizado a partir del fraude constitucional consumado. El país es inviable e insostenible bajo la conducción de Maduro y sus cómplices. No hay posibilidades de superación de la crisis bajo su rectoría, no hay soluciones parciales o paliativas a la misma y su derrota es un imperativo de las circunstancias y un clamor popular que debe ser atendido.

Comité Político Nacional de Vanguardia Popular (VP)

Caracas, 10 de junio de 2018

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Luz Mely Reyes

Durante un buen tiempo opté por no escribir de uno de los temas que me apasiona, como es la política. Lo hice con la convicción de que por más que lo estudie y tengas muy buenas fuentes, siempre hay espacio para el error. No quería que mi percepción afectara a algunos que me leen.

Sin embargo, muchos con los que me tropiezo en la calle me preguntan cómo veo las cosas.

Ya lo he dicho en privado, ahora lo hago más público.

Este es uno de los peores momentos para la democracia venezolana (no se enganche en decir que el gobierno no es democrático y por tanto no existe la democracia venezolana, que el gobierno no lo sea, no implica que no lo seamos nosotros), porque los partidos de oposición- todos, unos más, otros menos- están fuera de combate.

No es solo que no hay unidad, sino que ninguno solo puede hacerle frente al gobierno.

Y es allí la gran paradoja: es el gobierno más cuestionado de Venezuela en el peor momento de la oposición partidista.

Ya vendrá el momento de repartir culpas, pero creo que este no lo es.

No creo en la propuesta del Frente Amplio, porque ni es propuesta, ni es amplio. Pero tampoco los responsabilizo, en el sentido de los dirigentes, como nosotros, estamos en un paradigma de autoritarismo, que ha funcionado no solo en estos 20 años, sino que parece muy bien sembrado en nuestra mente.

El liderazgo vertical es una constante en el quehacer de la venezolanidad. Eso no es ni bueno, ni malo, sino que es.

Sin embargo, soy una mujer optimista y llena de esperanzas.

Por ejemplo, he visto a muchos organizarse a falta de una directriz política, otros siguen resistiendo pese a las adversidades. Unos más proactivos se han organizado para mandar medicinas, atender personas que no disponen de recursos para alimentos, generar iniciativas sociales.

Claro que como en todo río revuelto se meten unos que no son pescadores, pero en fin, es una dinámica caótica que está tratando de hallar un orden.

Y esto si me preocupa. Todo sistema tiende a buscar una manera de organizarse para que la alta entropía no lo destruya. (Buscar entropía, no lo uso en su acepción en la ciencia dura, sino de lo que entendí en mis clases de sociología).

Sin ponernos más intensos, es lógico esperar que el sistema se reordene. Sin embargo, ese orden no significa que sea más democrático, es simplemente lograr una estabilidad.

¿Si los factores democráticos de este país no están en capacidad de garantizar ese nuevo orden, qué podría pasar?

¿Caotizarnos más?

Espero que hayamos comprendido que siempre se puede estar peor.

Nosotros estamos en una especie de limbo- si vieron Inception, usen esa referencia- en el cual podemos estar mucho tiempo (¿cuánto es eso?).

Con ese marco de referencia creo que nos toca prepararnos. Tomar conciencia de que el futuro puede ser muy retador, pero sin miedo. No tengamos miedo de algo que aún no sabemos qué es, pero tampoco nos hagamos ilusiones fáciles.

Mi sugerencia es buscar un equilibrio. Hay un factor de incertidumbre muy alto y por eso tomar decisiones o hacer escenarios es tan complicado y con margen de error amplio.

Pero si es necesario, ya que los actores políticos guardan un oprobioso silencio, que empecemos a ver en qué estado estamos.

Mi amiga Mireya Rodríguez Álvarez que es una experta en estos temas me advierte que nada puede cambiar si no hay una evolución de la conciencia de las personas.

No estoy hablando de metafísica, sino de algo elemental.

Nuestra conciencia como ciudadanos.

Nacimos y crecimos en un país con un modelo asistencialista. Un asistencialismo castrador.

No obstante, muchos han logrado superar esos esquemas. Y es allí donde radica mi esperanza. La capacidad de emprender, de hacer las cosas distintas que tenemos muchos venezolanos.

Esa capacidad también la debemos usar para interpelar a los actores políticos. No para criticarlo solamente o hacer suposiciones, algunas sin base. Sino incluso para ayudarlos a que estén a la altura de las circunstancias.

Este país es nuestro y sé que muchos lo estamos cuidando. Si aún alguno no se ha activado le sugiero que lo haga en los grupos de su preferencia. No se trata de apartidismo, al contrario, se trata de politizarnos. Con tantos talentos sé que en cualquier momento los liderazgos surgirán y para eso debemos estar preparados.

Los abrazo

Copiado del muro de Luz Mely Reyes

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Daniel Eskibel

​​​​​​​Este artículo comienza en Moscú.

Pero no estoy en Moscú ahora mismo. Aunque por estos días veo, escucho y leo mucho sobre aquella imponente ciudad. La magia del fútbol. Y del negocio del espectáculo, claro.

Entonces me acuerdo de Moscú, de cuando sí estuve, de cuando no había allí ningún campeonato mundial de nada.

A mi retorno por supuesto que traje matrioskas. Son todo un símbolo.

Y esas matrioskas siempre representaron, para mí, la esencia del cerebro del votante.

Ese cerebro que llamo uno y trino porque es uno pero al mismo tiempo es tres. Te lo explico mejor en el artículo que se inserta en el texto.

El asunto es relevante porque la comunicación política está desde siempre obsesionada con uno de esos tres cerebros. Uno solo. Y hacia allí van todos los mensajes.

Mientras tanto los otros dos cerebros, los que deciden, son ignorados por las campañas electorales.

¿Quieres un consejo?

Pues te sugiero que te comuniques con esos cerebros ignorados.

Allí tienes todo para ganar.

Saludos moscovitas,

Daniel

El artículo

Si digo Moscú, inmediatamente vienen a mi cabeza unos cuantos recuerdos…

La espectacular Plaza Roja.

La Torre de la Televisión (y ver la ciudad desde arriba, salpicada de espacios verdes).

La nave espacial en la que viajó Yuri Gagarin (¿cómo pudo volar encerrado en algo tan pequeño?).

El paisaje de cúpulas doradas visto desde mi habitación del 10º piso del hotel.

Navegar por el Río Moscova, atravesando la ciudad justo el último día antes que las aguas comenzaran a congelarse.

El idioma incomprensible, y el oasis de cada lugar donde me respondían en inglés.

Las fabulosas obras de arte que son las estaciones del Metro.

El tren super rápido devorando kilómetros en el viaje nocturno rumbo a Ucrania.

Las matrioskas (no podía volver de Moscú sin auténticas matrioskas varias).

Matrioskas, ese es el punto.

La matrioska es una tradicional artesanía rusa. Una muñeca de vivos colores y hueca por dentro.

En su interior otra muñeca rusa similar pero más pequeña.

En el interior de la más pequeña otra más pequeña aún.

Y otra, y otra. Todas huecas y con otra muñeca más chica adentro. Algunas incluyen 3 muñecas, otras más hasta el número que se desee. Pocas pasan de 20, aunque en algunos casos pueden resultar más de 50 muñequitas una adentro de la otra.

Pueden llegar a ser muy originales, más allá de las tradicionales de siempre.

Por ejemplo: una matrioska tiene la imagen de Vladimir Putin. Adentro la de Boris Yeltsin. Adentro de ésta la de Gorbachov. En su interior la de Brezhnev, luego la de Krushchov, después Stalin, Lenin y finalmente los propios zares. Interesante, ¿verdad?

La matrioska es una buena imagen para representar el cerebro humano.

Porque aunque a todos nos parece que tenemos 1 cerebro, en realidad tenemos 3. Uno adentro del otro.

El primer cerebro es el más conocido, por decirlo de algún modo.

Es la estructura más propiamente humana, basada fundamentalmente en la corteza cerebral.

La zona más evolucionada, la de aparición más tardía.

Base de la inteligencia, la imaginación, la creatividad y la vida psicológica más sutil.

Pero dentro de esa estructura hay otra. ¡Sorpresa!

Otra estructura cerebral con su propia lógica de funcionamiento, basada en el cerebro medio.

Una zona más antigua, con características similares a las de los mamíferos.

Base de las emociones, los sentimientos, los impulsos y toda una vida psicológica bastante conflictiva.

Pero además hay una estructura más. ¡Otra!

Con otra lógica de funcionamiento diferente a las 2 anteriores, basada en el tronco cerebral.

Una zona completamente primitiva, con ciertas características similares a las de los…¡reptiles!

Base de las jerarquías, la violencia, el dominio territorial, los rituales y toda una oscura vida psicológica.

Por si no bastara con 1 cerebro…

3 cerebros. Tres. Three. Trinidad. Triple.

Cerebro humano, dentro del cual un cerebro de mamífero en el que a su vez reside un cerebro de reptil.

Los 3 operando a la vez.

A veces juntos…y muchas otras veces desafinando entre sí.

Muchas veces hay campañas electorales que trabajan como si dentro del votante no hubiera ningún cerebro.

Cero. Vacío. Nada.

Eso parece pensar algunos candidatos.

Otras campañas trabajan como si el votante tuviera un solo cerebro.

El cerebro típicamente humano. Evolutivamente humano.

Y allá mandan sus mensajes racionales, lógicos, argumentativos…

Pero aún estas campañas se están olvidando de los otros 2 cerebros agazapados en el votante.

El cerebro de mamífero.

Y el cerebro de reptil.

Como las matrioskas.

https://maquiaveloyfreud.com/cerebros/

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Estimados venezolanos.

El Movimiento Libertadores ha estado proponiendo una elección presidencial mediante una Consulta tipo 16J. En esta carta, quiero aclarar algunas dudas sobre el tema de la seguridad que eso implica. Y sobre el tema de sus probabilidades de tener éxito. Haré un análisis esquemático y resumido, pero con profundidad teórica, y auto-contenido para quien no esté familiarizado con la argumentación, con un modelo fácilmente generalizable para abarcar situaciones más complejas de tipo político.

1. El tema de la calibración de fuerzas y juego de facto.

En un juego de facto como este en el que nos ha metido el gobierno, lo importante para su desenlace es la fuerza relativa de los contendientes. Ya a estas alturas sabemos que esto no se decide por votos. Es una lucha de facto. Para ilustrar un poco el tema, visualicemos qué pasa en un mundo en que eso ocurre de manera normal, que puede ser aplicado, con muy pocos cambios, a la realidad política de los humanos: una manada de perros salvajes o de jirafas, para el caso social. O en la confrontación entre arañas que pugnan por una telaraña, para el caso individual.

En el caso de los animales sociales, normalmente hay un perro líder de la manada. Y usa su prerrogativa para mandar, en particular, para aparearse con las hembras respectivas.

Cómo se decide quién es el jefe en caso de los grupos sociales de animales? No es por votación, por supuesto. Es por medición de fuerzas. Por calibración. Normalmente el, o los aspirantes, esperan a hacerse fuertes, y que, a la vez, el líder se haga viejo, débil, o se enferme.

Cuando el aspirante piensa que la fuerza relativa le favorece, promueve la calibración de fuerzas. Notemos dos cosas importantes.

2. El tema de la disyuntiva: "o votamos, o nos matamos".

Si los animales, o los humanos, como lo dice la historia, no votan para designar al jefe, el enfrentamiento no es a muerte si hay una diferencia en las fuerzas relativas para la confrontación fáctica. Al medir fuerzas, luego de estar seguros los contendientes de sus fuerzas relativas, el jugador más débil se retira. El fuerte se queda con el territorio. En el caso de las jirafas, esto es muy claro, pues lo que ellas hacen es que comienzan a darse golpes con sus cuellos. Eso no es mortal.

Pero en el caso de los perros, o las arañas, la confrontación puede producir la muerte del más débil si la pelea pasa de una escaramuza de calibración. Y también están programados, por genética y por aprendizaje social (en eso consisten los juegos cuando pequeños), a parar la confrontación para evitar la muerte del más débil. Los perros que se demuestran más débiles en la escaramuza respectiva, por ejemplo, ponen la barriga al otro en señal de rendición: confían en que el fuerte no los va a matar. Y de hecho, no los mata, porque no es óptimo desde el punto de vista social, como han aprendido por millones de años de aprendizaje.

Los animales están capacitados para saber quién es el más fuerte. En el caso de las manadas, por contacto físico directo. Pero en el caso de las arañas, la vibración de la telaraña cuando la aspirante se monta, y se mueve, con ese propósito, es suficiente para que cada araña en la contienda de las dos, tiene capacidad de calibrar su peso relativo con relación a la otra. Y esa calibración determina su estrategia óptima: dejar la telaraña a su contrincante en el caso de la menos pesada, o quedarse con la misma si su peso es superior.

De hecho, en teoría de juegos, la formulación matemática de los mismos permite ver claramente lo que pasa cuando se sabe quién es el más fuerte, y quién el más débil. El único equilibrio de Nash es aquel en el que el fuerte juega "coraje", y el débil "gallina". He descrito este juego, aplicado a nuestra situación política, aquí:

https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html

http://www.lapatilla.com/site/2016/10/18/felipe-perez-marti-obediencia-constitucional/

3. ¿Cuándo hay calibración? Cuando hay información asimétrica

En segundo lugar, según se puede deducir, si hubiera otra forma de detectar quién tiene más fuerza relativa, las mencionadas escaramuzas de calibración no se producirían. La razón es que la escaramuza produce con frecuencia gasto de energía innecesaria si no fuera para ese propósito, pues es una energía que se puede usar para cazar, para proteger a la manada, para aparearse.

Sin embargo, en muchos casos es necesaria la calibración, pues hay lo que se denomina "información asimétrica", que implica que solo el propio jugador conoce sus fuerzas. O quizá ni eso, pues para saberlo realmente necesita medirse con el contrario (en este caso se dice que hay, además "información incompleta"). Y el conocimiento pleno no es necesario realmente, sino una estimación, luego de la escaramuza, que permita tomar una decisión, que realmente es una decisión por una suerte de inferencia estadística. Los animales están equipados para eso, genéticamente y/o por aprendizaje, como se ha podido observar.

4. El caso de la cobardía

En algunos casos, los animales, a pesar de tener fuerza, no se miden. El dicho popular lo expresa así, en el caso de los perros: "perro cobarde no hace perritos". Porque aún sin enfrentar al más fuerte, el más débil, que sí que está dispuesto a la medición, termina apareándose con la perra en cuestión.

5. El caso del bluffing

También pasa con frecuencia, cuando hay información asimétrica, que el jugador más débil, ante la posibilidad de perderlo todo, alardea de una fuerza que no tiene. Pasa en el póquer, con el bluffing. En nuestro caso político, pasa con el gobierno, que alardea de una fuerza que no tiene al desplegar su aparato represivo, de lo cual hablaremos ahora.

6. ¿Votos, o confrontación fáctica?

A estas alturas, sobre todo luego de lo que precedió y siguió el mega fraude del 20 de Mayo, podemos reafirmar lo que hemos dicho desde hace tiempo, y que a estas alturas ya la gran mayoría del pueblo venezolano lo sabe: este juego no es un juego en el que se decida por votos quién es el jefe de la manada, aludiendo de nuevo al ejemplo animal. Las jirafas hembras no se reúnen para votar por cuál es la jirafa macho se van a decidir para aparearse. Tenemos que actuar como lo hacen los aspirantes a líder, si estiman que tienen suficiente fuerza como para retar al presente jefe, que es un dictador de facto.

7. Fuerzas relativas hoy en Venezuela, y la estrategia óptima: la del coraje.

En Venezuela, desde hace tiempo, el gobierno es mucho más débil que las fuerzas potenciales de la oposición. Lo he estado diciendo también desde hace tiempo. Con publicaciones en Prodavinci, La Patilla, El Estímulo, Aporrea. Ahora cada vez más gente está clara sobre esto. Citaré como ejemplo este buen artículo de Nitu Pérez Osuna, que reseña lo que dicen tres autores, acertadamente, sobre esto: Asdrúbal Aguiar, José Toro Hardi, y Carlos Blanco:

https://gunow.vcoud.com/article/Nitu-Perez-Osuna-No-es-viable-esta-rodea...

Lo cierto es que tenemos más fuerza relativa que el gobierno en todos y cada uno de los elementos determinantes: la voluntad política de los venezolanos; la calle; la comunidad internacional; y la fuerza armada. El gobierno domina el aparato represivo, es verdad. Pero como dijimos arriba, es lógico que el jugador débil trate de amedrentar al contrario con un alardeo falso de fuerza, o bluff.

Por lo tanto, según lo expreso en mi planteamiento estratégico original, la estrategia óptima es la del coraje:

http://www.lapatilla.com/site/2016/10/18/felipe-perez-marti-obediencia-c...

https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html_

8. La táctica para cambiar el gobierno: un nuevo liderazgo opositor

La mala calidad de la dirigencia opositora, y su estrategia de la gallina, o cohabitación, es lo que ha explicado que no se ha jugado la estrategia correcta, la del coraje, como hemos argumentado. Afortunadamente está surgiendo una nueva dirigencia, que está jugando coraje. Pero el soberano debe decidir a qué liderazgo seguir.

Una enseñanza básica de gerencia te dice que si una empresa ha sido quebrada por la los administradores, los dueños deben cambiarlos por unos nuevos que le generen confianza, por su historial, que tengan una nueva estrategia, una correcta para enfrentar las circunstancias. Es claro que la gerencia saliente, y la nueva, no van a poder llegar a acuerdos sobre si repartirse la nueva administración. Así que, para poder dirimir ese conflicto, el dueño de la empresa, en nuestro caso el soberano, la ciudadanía, debe intervenir. Debe elegir quién dirige la empresa ahora.

Así, pues, el mecanismo democrático es el que va a permitir que la oposición se una. Así se logra la unidad, pero no desde arriba, por acuerdos prácticamente imposibles en este momento, sino a partir de la decisión ciudadana.

En conclusión si los sectores de la oposición que han cometido errores son realmente democráticos, deben permitir un mecanismo de expresión popular que nombre al nuevo liderazgo opositor. Si los nuevos aspirantes a líderes lo son también, deben no solo permitir que eso ocurra, sino propiciarlo.

9. Obtener dos soluciones por el precio de una: elegir un nuevo gobierno.

Además, se trata de elegir un nuevo gobierno. No solo de una nueva dirigencia opositora. Por eso la propuesta de la Consulta tipo 16J. El nombramiento de un nuevo gobierno por la vía del TSJ-L no es la vía correcta, aunque es una táctica alternativa de coraje, por lo que hemos explicado aquí:

https://www.aporrea.org/ideologia/a264460.html

10. ¿Qué hacer si la dirigencia desprestigiada no quiere elegirse?

Muy probablemente los partidos desprestigiados no van a querer elegirse. No van a querer someterse al veredicto de la ciudadanía. En ese caso, es natural una alianza entre el soberano y los partidos y líderes emergentes para realizar una elección.

Es de estimarse que al anunciarse un evento como ese, la ciudadanía lo vea como la alternativa. Y algunos partidos que quieren deslastrase de sus errores, se sumen. Sabemos que están en discusiones internas importantes sobre si seguir la estrategia del coraje, o dejar de lado la cohabitación.

Es óptimo anunciar el evento desde el nuevo liderazgo y la sociedad civil. Adhesiones posteriores no dañarían la imagen del evento, sino que le darían relevancia.

11. Integración de la Consulta presidencial tipo 16J, con la propuesta de Ecuador

La propuesta de un plebiscito hecha por Ecuador puede interpretarse como una acogida de ese país, y de la comunidad internacional, a un deseo y una propuesta de los venezolanos. En efecto, es una buena oportunidad para impulsar la elección presidencial por una Consulta tipo 16J. Es claro que puede aprovecharse para ir más allá del simple rechazo a Maduro, pues no queremos quedarnos en la agenda del gobierno. Además de que el 20M ya se rechazó a Maduro, su CNE, y su ANC fraudulentas e ilegítimas, como lo había hecho el pueblo el 16J. Encima de eso, ya lo rechazó la OEA. De manera que aprovechemos esta excelente iniciativa para ir más allá: para elegir un nuevo gobierno. Creo que Ecuador y la comunidad internacional estarían de acuerdo con esta interpretación de su propuesta.

El evento sería el disparador de un equilibrio de coordinación, del tipo "sun spot equilibrium" (evento visto por todos, y que coordina a todos, aún si antes no se hubieran puesto de acuerdo entre sí) de todas las fuerzas que pueden activarse para la calibración final de facto: la ciudadanía y los sectores sociales (trabajadores, estudiantes, empresarios, comunidades, iglesias, ONG, etc), fuerza armada institucional, comunidad internacional, partidos del coraje, chavismo opositor democrático.

La idea sería hacer un evento como la Consulta tipo 16J, pero aprovechando sus ventajas, y corriendo sus errores. Sus ventajas incluyen una elección paralela al CNE, legítima, legal-constitucional (convocada por el mismo soberano), con mucho entusiasmo unitario. Las desventajas corregidas ahora: un nuevo liderazgo emergente, con un efecto de bola de nieve sobre todos los opositores, consecuente para acatar la decisión, y la coordinación con los otros factores determinantes, fuerza armada y comunidad internacional. La idea sería que luego del evento, todos estos sectores hagan pronunciamientos públicos desconociendo a Maduro, y reconociendo al nuevo presidente, al nuevo gobierno.

12. De si es seguro hacer un evento de Consulta tipo 16J

Ha habido dudas sobre la seguridad de un evento como este. Según se dice, el gobierno no va a dejar que se realice, pues lo verá como una amenaza. De este tema hablaré aquí.

¿Qué pasaría si nos activamos? Pues es posible que tengamos algunas bajas. Pero analicemos las cosas fríamente y con algún detalle.

La idea es que en cada centro de votación se arme una asamblea ciudadana, que proteja el desarrollo del evento. Tanto la votación, como su seguridad, que la gente se instale en el sitio, y lo proteja como suyo. En cada barrio, urbanización, comunidad parroquial, etc. Similar a lo del 16J, pero con la asamblea permanente. Cada persona vota, pero no se va del sitio. Permanece ahí deliberando, y protegiendo.

Creemos que eso sería suficiente, si hay una veeduría internacional, los medios, las redes sociales, y se han activado la mayoría de las organizaciones de la sociedad civil: sectores y comunidades, incluyendo iglesias, trabajadores, empresarios, estudiantes, partidos del coraje, etc.

13. Los colectivos

Sabemos que el general de la Defensa, Padrino López habló contra ellos. No tienen apoyo, ni de los militares institucionalistas, ni de los maduristas. Desde que ocurrió lo del Mariscal Óscar Pérez. Los colectivos contestaron atacando a dicho general, diciendo que son los garantes de la "revolución". Sabemos, tanto por la teoría, como por la evidencia que nos ha llegado, que ellos no se inmolarían por Maduro. Seguirían sus propios intereses. Además, están realmente asustados, como nos ha llegado. Y no actuarían sin un apoyo de los aparatos represivos del estado.

Para que los colectivos activarse contra un evento de este tipo, tendrían que ir contra la población civil, en los sitios naturales de la gente, como en sus hogares mismos. En todo el territorio nacional simultáneamente. Los colectivos no tienen la logística para hacer eso, ni tienen la moral de combate para hacerlo, pues se trata de una activación de una confrontación final, que va a tener el desenlace en que triunfa la gente que quiere retomar su país, o triunfa el gobierno, muy debilitado. Y ellos lo saben, lo cual los puede malponer con su comunidad luego de la caída de Maduro. Lo van a pensar dos veces.

14. La fuerza armada.

Sabemos que es un polvorín, a punto de explotar. Hay prácticamente más presos militares que presos políticos. Y es algo que no se va a detener, pues el gobierno no ataca las causas del problema (el hambre en los cuarteles, y todo lo relacionado), sino los efectos (mete presos a quienes se quejan, aún si no están conspirando). El nivel de desconfianza es muy grande. Y no han logrado colocar a gente de confianza de ellos en puestos claves.

Una acción de la fuerza armada contra una actividad como esta, desencadenaría, según estimamos, una reacción en cadena contra el gobierno. Una sublevación final. Pues la gran mayoría de ellos están contra Maduro. Y esperan esto para activarse, como lo han dicho repetidas veces los insurrectos en sus alocuciones públicas.

La parte de la fuerza armada que reprime, la Guardia Nacional, y la Policía Nacional, forman bloques de contención cuando los manifestantes tratan de llegar a sitios protegidos, como Miraflores, el CNE, etc. Cuando hacen una marcha hacia sitios externos a tu territorio. Pero cuando la gente hace asambleas pacíficas, como estas, normalmente no ocurre. Ni siquiera cuando hay manifestaciones contra la falta de electricidad, agua, gas. Si esto se hace simultáneamente en todo el país, con más razón será inmanejable una represión en los sitios de asambleas, con todas las cámaras centradas en esto, y todos las fuerzas mencionadas esperando un disparador para activarse.

15. El salvoconducto

Las fuerzas represivas, como lo dijimos arriba, están diseñadas realmente para alardear falsamente de fuerza. No para confrontar la fuerza contraria. Si un evento como el propuesto pasa sin una capacidad de disuasión suficiente por parte del gobierno, la batalla está prácticamente ganada de nuestro lado. Y esperamos que ocurra como hemos dicho, por lo comentado. Claro que si lo hacemos, ellos se verán en peligro, como delincuentes que son, y podrán intentar hacer lo imposible, recurriendo a acciones desesperadas, como cuando se acorrala a una rata. Por eso es que conviene que sepan, de antemano, que se ofrecerá un salvoconducto para su salida: te interesa recuperar tu espacio, no matar a la rata, que te puede sacar un ojo si pones en peligro su vida.

Realmente no tienen otra alternativa, una vez que esto se active. Así que por propia racionalidad de los jugadores, en realidad verán esto como una oportunidad de tener una puerta trasera para su salida, ante opciones más drásticas que son posibles, como una insurrección general ciudadana, un golpe de estado, o una intervención internacional, que bien pueden poner en peligro sus vidas. El evento, pues, sería una actividad pacífica, que garantiza una salida pacífica para ellos también. Si lo ven como una oportunidad de su salida, es claro que no la van a sabotear, sino más bien a proteger, por lo menos haciéndose la vista gorda, como ocurrió el 16J.

16. La alternativa si no nos activamos.

Primero que todo, ya hemos dejado claro que el "incumbente", el gobierno, es más débil que nosotros, si nos activamos. ¿Qué pasaría si no nos activamos, y dejamos que las cosas sigan su curso? Seguiría el desmembramiento de la nación, la somalización, las muertes por hambre, enfermedad, quiebras de empresas, destrucción del país. Vale la pena asumir el riesgo relativo, por este cálculo general.

17. ¿Debería elegirse un presidente en el exilio? ¿Un inhabilitado? ¿Un preso?

Lo ideal sería un presidente aquí mismo en el país, pues asume el liderazgo y su responsabilidad. Debe estar preparado para ser metido preso. El solo hecho de ser ungido por la legitimidad de la ciudadanía como el presidente electo, de facto, activa todas las fuerzas, y produciría la esperada calibración final.

Sabemos que la fuerza armada, por cierto, no se calibra en caliente, sino por llamadas telefónicas, básicamente, para definir quién tienen más tropa, tanques, etc, y quién tiene apoyo logístico internacional en materia satelital, etc. Esto garantiza una salida no violenta, igualmente, en grandes dimensiones, por lo que dijimos arriba.

18. El gobierno de transición: el último jefe de la manada.

Debemos garantizar que el nuevo gobierno no se va a quedar como "jefe de la manada", en el sentido de los ejemplos animales. Debe quedar claro que el gobierno luego de este, de transición, va ser escogido por la votación entre los ciudadanos. Por lo tanto, el gobierno de transición debe comprometerse a no reelegirse, pues tendrá incentivos, si tiene éxito, para quedarse. Por otro lado, si no se compromete a estar solo en la transición, los partidos que aspiran a elegirse luego no lo apoyarían. Y, como resultado de eso, no tendría éxito, por falta de gobernabilidad. Alguien elegido debe tener como objetivo sacar al país de la situación en la que está, con tiempo para tomar medidas apropiadas. Su incentivo será su satisfacción personal, y el legado histórico de su mandato.

19. Resumen y conclusión

En conclusión, creemos que están dadas las condiciones para una jornada exitosa, democrática, participativa, con saldos de organización popular perdurables, de cara a la transición y al futuro, para retomar al país, sacando a este gobierno, al que, durante la calibración final, hay que ofrecerle un salvoconducto para minimizar los costos de su salida.

Habrá problemas de seguridad, potenciales. Pero muchos más serán los problemas se seguridad, y muertes, si seguimos con este régimen, seguimos adormeciéndonos, y transitando la vía hacia una nueva Cuba.

Sabemos que es posible una acción armada interna, o incluso una intervención internacional. Pero no podemos contar con eso, y cruzarnos de brazos. Debemos organizarnos internamente, y más bien coordinar acciones en que todos los actores se motiven para actuar a la vez, en una jornada democrática que está llamada a ser exitosa, por el entusiasmo que puede generar en la población como la últiama carta a su disposición para recuperar su país, en particular con el apoyo internacional que se ha activado ya desde la decisión de la OEA de condenar y desconocer al régimen que nos tiene secuestrados.

Como vimos, "perro cobarde no hace perritos". Pero no nosotros pertenecemos a una estirpe de libertadores con coraje, no de cobardes. Llegó la hora de activarnos para hacer lo que nos corresponde ahora para la liberación de nuestro país.

Cordialmente y pendientes,

Martes, 12/06/2018

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Allan R. Brewer-Carías

Concesión, Nacionalización, Apertura, Constitucionalización, Desnacionalización, Estatización, Entrega y Degradación de la Industria Petrolera

Nota del autor

Una vez concluido el caso del juicio de nulidad contra la autorización parlamentaria otorgada en 1995 para la celebración de los Convenios de explotación petrolera con empresas privadas en ejecución de la llamada política de la “Apertura Petrolera,” y dictada la sentencia respectiva por la antigua Corte Suprema de Justicia el 17 de agosto de 1999* declarando sin lugar la impugnación que dio origen al proceso, tuve entre mis proyectos editoriales inmediatos, rescatar los documentos de ese importante proceso judicial que se desarrolló durante más de tres años (1996-1999), y sacar un libro con ellos.

Lo que estuvo en juego en dicho proceso fue muy importante para que las argumentaciones del caso se perdieran, habiéndose discutido en el juicio, entre otros aspectos, no solo la supuesta constitucionalidad e ilegalidad del Acuerdo del Congreso adoptado en 1995, sino en específico, la validez de las cláusulas arbitrales para la solución de las disputas derivadas de los contratos, la naturaleza de los contratos administrativos, el régimen tributario aplicable a los proyectos que excluía los gravámenes municipales, y el régimen de control del Estado en la conducción de las operaciones en Convenios de Asociación conforme a lo previsto en el artículo 5º de la Ley de Reserva al Estado la Industria y el Comercio de los Hidrocarburos de 1975.

Con el correr del tiempo, y con todos los acontecimientos sucedidos en la industria petrolera con posterioridad a esas fechas, el tratamiento del tema comenzó a ser otro, planteándose la necesidad de analizar desde el punto de vista constitucional y legal todo lo que había comenzado a ocurrir en el manejo de la industria petrolera nacionalizada, lo que me llevó a abandonar la idea inicial de publicar solo los alegatos y argumentos del caso judicial.

De allí el presente volumen, en el cual dichos documentos en realidad solo conforman el Apéndice del libro, siendo el texto medular del mismo la Crónica legal y constitucional que fui elaborando sobre lo que ahora he llamado la destrucción de la industria petrolera, dejando constancia y haciendo el recuento de todo el proceso de metamorfosis de la misma, desde el régimen de concesiones aplicado conforme a la Ley de Hidrocarburos de 1943, pasando por la nacionalización de la industria y el comercio de los hidrocarburos en 1975, la apertura petrolera en 1995, su constitucionalización de 1999, su desnacionalización en 2001, su estatización en 2007, y las primeras y últimas manifestaciones de dicha destrucción desde 2001, y particularmente, en 2017 y 2018.

En todo ese proceso, los documentos del juicio de nulidad desarrollado de 1996 a 1999, constituyen sin embargo una pieza medular, pues para esos años, previos al proceso de asalto al poder efectuado a través de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999 en usurpación del poder del pueblo, muchos actores políticos y sectores que se oponían a la participación de capital privado en la industria petrolera nacionalizada, particularmente de capital extranjero, luego pasarían a conducirla.

Reflejo de ello fue que un grupo de personas muy conocidas en el medio universitario y político, intentaron en 1996 sendas acciones de nulidad contra el Acuerdo del Congreso que dio inicio al proceso de la Apertura Petrolera, es decir, a la participación del capital privado en la industria petrolera aprobando las bases de las contrataciones, correspondiendo a muchas de ellas, con posterioridad a 1999, asumir funciones de gobierno en la afectación de la industria, habiéndoles correspondido a muchos de ellos, además, ser protagonistas de su destrucción.

En el proceso judicial, todas las razones jurídicas en las cuales se fundamentaron las demandas fueron desechadas por la Corte Suprema de Justicia, dejando sentados en la sentencia de 1999, entre otros, varios criterios precisos: sobre (i) el régimen de la inmunidad relativa de jurisdicción del Estado Venezolano y sobre la admisión constitucional de las cláusulas de arbitraje para la solución de las controversias que pudieran derivarse de la ejecución de contratos administrativos; (ii) las características de esos contratos aplicados a los Convenios de Asociación; (iii) las llamadas cláusulas exorbitantes en los mismos; y (iv) la potestad tributaria de los municipios y su exclusión respecto de las actividades cuyo régimen y administración correspondía al Poder Nacional, como son las actividades relativas a los hidrocarburos.

A mí me correspondió, junto con el Dr. Román José Duque Corredor, asumir la defensa judicial del Acuerdo del Congreso en dicho proceso judicial desarrollado ante la Corte Suprema, en representación de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA). Ello no fue tarea fácil, sobre todo tomando en cuenta que se trataba de contradecir judicialmente el cuestionamiento que se hacía de la que quizás era la más importante decisión de política pública en materia económica y, en especial, de la industria petrolera, después de la nacionalización de la misma.

La Corte Suprema analizó con cuidado todos los argumentos esgrimidos y debatidos, y terminó desechando los que formularon los accionantes, con toda la motivación y fundamentación necesarias, ratificando así la constitucionalidad del Acuerdo del Congreso. En el único Voto Salvado que tuvo la sentencia, firmado por la magistrado Hildegard Rondón de Sansó, ésta, sin embargo, dejando de lado las importantes consideraciones jurídicas envueltas, llegó extrañamente a afirmar simplemente, que “ningún juez en sus cabales podría anular un Acuerdo de la naturaleza del impugnado, cuando a tales alturas una madeja de negociaciones, obligaciones, subcontratos, situaciones de la más variada índole, habían consolidado un estado de hecho de enormes proporciones para el país.”

Pero la verdad fue otra. La sentencia analizó los argumentos jurídicos esgrimidos en contra del Acuerdo del Congreso y los desechó jurídicamente, y no por cuestiones de hecho, tomando la decisión incluso en el propio momento en el cual había comenzado a producirse en el país, un evidente proceso de cambio político después de la elección del Presidente Hugo Chávez (1998) y de la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente, en el cual participarían, en una forma u otra, como se dijo, muchos de aquéllos que habían impugnado el Acuerdo parlamentario sobre la Apertura Petrolera, quienes de seguidas pasarían a ser, incluso, los administradores directos o indirectos de la industria.

Y así fue como dos de los firmantes de la acción de nulidad intentada contra la Apertura Petrolera, al momento de dictarse la sentencia, ya eran miembros de la Asamblea Nacional Constituyente electos en las listas apoyadas por el Presidente Chávez (Luis Vallenilla y Guillermo García Ponce); y muchos otros de los firmantes pasaron a formar parte del nuevo funcionariado gubernamental, entre ellos, Adina Bastidas quien fue designada Vicepresidente de la República; Alí Rodríguez Araque, quien fue designado, primero, Ministro de Energía y Minas del nuevo gobierno, luego ,Secretario General de la Organización de Países Exportadores de Petróleos (OPEC), y posteriormente, Presidente de PDVSA; Luís Fuenmayor Toro, quien fue Director de la Oficina de Planificación Universitaria en el Ministerio de Educación; y Trino Alcides Díaz y Elías Eljuri, quienes fueron llamados a dirigir el Servicio Nacional de Administración Tributaria.

Sin embargo, luego de dictarse la sentencia, en pleno proceso de funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente y apenas iniciado el nuevo gobierno, éste lanzó señales contradictorios en la materia, por ejemplo, al aprobar mediante decreto leyes, la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos en 1999 (Gaceta Oficial Nº 36793 de 23-09-1999) y luego, la Ley Orgánica de Hidrocarburos en 2001 (Gaceta Oficial Nº 37323 de 13-11-2001), con las cuales se desnacionalizaron aspectos importantes de la industria, en abierta confrontación con lo que incluso se expresaba en los discursos que se oían en la Asamblea. Con estas dos leyes, en efecto, contradictoriamente, se sentaron las bases formales para la posibilidad del inicio de la desnacionalización petrolera y de una más variada participación de las empresas privadas en el negocio petrolero nacional.

En todo caso, lo cierto fue que los resultados y los beneficios que produjo en sus primeros años el desarrollo del proceso de Apertura Petrolera, quedó en manos de los que se habían opuesto a la adopción de dicha política, al haber pasado a ser sus administradores. Los proyectos, sin embargo, requerían de una enorme inversión, para lo cual no había capacidad interna, pública o privada, y de condiciones gerenciales muy particulares y competitivas. Hacer que los proyectos del proceso de la Apertura Petrolera fueran productivos para el país era la responsabilidad del gobierno. Y así, de manera que en los primeros años del mismo, los proyectos comenzaron a dar sus frutos en inversión, particularmente por el aumento de los precios del petróleo, al punto de que muchas de las antiguas arengas contra la Apertura Petrolera parecían haber quedado en el olvido; lo que sin embargo no duró mucho tiempo.

La forma como se condujo la política petrolera por parte de los funcionarios que asumieron su dirección, particularmente a partir de la protesta laboral de la empresa contra su politización en 2002, del paro petrolero de ese año y del despido masivo e insensato que se hizo de toda la fuerza laboral profesional y técnica de la industria, condujo progresivamente al socavamiento de las bases de la misma, lo que fue evidente a partir de 2004, cuando el Ministro de Energía y Minas asumió la presidencia de Petróleos de Venezuela S.A., lo que condujo en definitiva al desmantelamiento de toda la Apertura Petrolera y de la propia industria petrolera, particularmente a partir de 2007.

El resultado de todo ello, diez años después, ha sido materialmente la quiebra de la industria y de la otrora gran empresa Petróleos de Venezuela S.A., lo que por supuesto no ha sido fruto de los desaciertos del último gobierno que se inició en 2014, sino la consecuencia de las políticas públicas que se comenzaron a implementar a partir de 2002.

En medio de todo ese proceso, en todo caso, se desarrolló el juicio en el cual se discutió sobre la constitucionalidad y legalidad del Acuerdo del Congreso que dio inicio a la Apertura Petrolera, en el cual participé como integrante del Despacho de Abogados Baumeister & Brewer, habiendo tenido el privilegio de tener como coapoderado al distinguido colega Román José Duque Corredor. Ambos teníamos el convencimiento pleno de las razones jurídicas que esgrimimos, las cuales en definitiva se impusieron en el debate judicial. Y así resultó de la mencionada sentencia de la Corte Suprema de Justicia de 17 de agosto de 1999.

Por la importancia del proceso en relación con el desarrollo del país, como antes dije, siempre creí necesario que se divulgaran los documentos del juicio, con los argumentos contenidos en los escritos judiciales. Fue por ello que le pedí al Dr. Luís Giusti, quien había dirigido la industria petrolera nacionalizada precisamente cuando se tomó la decisión de dar inicio a la “Apertura Petrolera,” que elaborara el Prólogo para el proyectado y nunca publicado libro (a pesar de tener recopilado todo el material documental del mismo). Giusti, además, fue quien como Presidente de la empresa, nos otorgó el poder judicial al Dr. Duque y a mí para representar a PDVSA en el juicio. Aun cuando se trata ahora de otro libro, las palabras del Prólogo original las he incluido en los diversos Escritos que se publican “A manera de Presentación” de este libro.

Debo recordar, en todo caso, que a pesar de las dificultades que en su momento tuvimos para la edición física del libro sobre los documentos del juicio, no impidieron que su texto se divulgara a través de la Biblioteca Virtual de mi página web (www.allanbrewercarias.com), donde desde entonces se han podido consultar los documentos. El texto íntegro de los documentos, además, en más de una ocasión se consignaron como soporte de muchos dictámenes y opiniones jurídicas que a lo largo de la última década se han presentado en muchos procesos de arbitraje internacional en los cuales se debatieron muchos de los argumentos jurídicos ventilados en el proceso judicial que finalizó en 1999, y que lamentablemente para el país se intentaron contra la República y contra PDVSA y sus empresas filiales ante tribunales arbitrales, precisamente por las desacertadas decisiones adoptadas por quienes dirigieron la industria, desmantelando la Apertura Petrolera.

Para esta Crónica de una destrucción, y en particular, para documentar los catastróficos efectos de este proceso de desmantelamiento de la industria petrolera desarrollado en Venezuela en los últimos lustros, pensé que era absolutamente necesario poder incorporar un análisis que fuera más allá de las consideraciones institucionales. De allí la idea de estructurar para el inicio de la obra, una parte de Notas a manera de Presentación, en la cual publicar estudios escritos por reconocidos expertos en materia petrolera en los cuales han expresado sus opiniones sobre el tema. Y así, tuve el privilegio de haber tenido el acuerdo para incluir en esa sección, estudios de los destacados profesionales José Toro Hardy, Eddie Ramírez, Francisco Monaldi, Henry Jiménez Guanipa y Enrique Viloria Vera. Además, en esas notas de presentación también he incluido el estudio que le pedí elaborara específicamente sobre el tema sobre la Apertura Petrolera a mi distinguido antiguo alumno, el profesor José Ignacio Hernández, considerándola, desde el punto de vista histórico, como la única política pública que, a la fecha, se ha diseñado para mitigar los efectos del pensamiento estatista de los hidrocarburos que se consolidó en el país luego de la nacionalización petrolera.

En todo caso, pasadas casi dos décadas desde que concluyó el Juicio de la Apertura Petrolera, y una década desde que comenzó su destrucción, por lo ocurrido en la industria si bien era obvio que ya no cabía editar un libro sólo con los documentos del Juicio de la Apertura Petrolera, no por ello abandonaba el proyecto de no dejar perder esos documentos, razón por la cual ahora los he incluido como Apéndice a este libro, en el cual expongo la Crónica de la destrucción de la industria petrolera ocurrida durante los últimos lustros, refiriéndome, sucesivamente, al proceso inicial de las concesiones petroleras; a la nacionalización de la industria; a la apertura petrolera; a las vicisitudes del régimen del arbitraje internacional establecido en los contratos petroleros y para la protección de inversiones; a la constitucionalización de la nacionalización de la industria; a la desnacionalización legal de la misma; a su estatización, a su entrega; y al colapso final de la misma. Como parte importante de esa crónica está el proceso de desmantelamiento la política de Apertura Petrolera, que condujo a la confiscación de los bienes y derechos de las empresas extranjeras participantes en el proceso, la cual originó los procesos y decisiones de tribunales arbitrales condenatorias al Estado y a las empresas nacionales petroleras, con los efectos catastróficos que han producido.

En el libro, además, me refiero a las últimas regulaciones adoptadas, particularmente en 2017, cuando el Tribunal Supremo de Justicia usurpó las funciones de control de la Asamblea Nacional, autorizando sin aprobación parlamentaria la constitución de empresas mixtas petroleras; cuando se estableció por decreto el fin de la transparencia en materia de contratación pública, mediante la inaplicabilidad a la industria petrolera de las normas de selección de contratistas reguladas en la Ley de Contrataciones Públicas; cuando se creó una empresa petrolera militar (nacional) paralela a PDVSA, adscrita al Ministerio de la Defensa, para terminar de acabar con la primera; cuando se dispuso la reorganización de las empresas públicas petroleras al punto de que también por decreto se autorizó al Ministro del Petróleo incluso para eliminar PDVSA, lo que sería inconstitucional; y cuando se pretendió que PDVSA, través de un funcionario incompetente renunciara en forma irrevocable e ilimitada a todos sus derechos litigiosos en determinados procesos judiciales, llegando incluso a someterse todas las disputas que surgieran del inexistente contrato ante una jurisdicción extranjera y a ser resueltas conforme a leyes extranjeras.

De esta Crónica, lo que trágicamente resulta es que mayor incoherencia, mayor irresponsabilidad, y mayor ineptitud es ciertamente difícil de encontrar en cualquier otra experiencia parecida, pero con la consecuencia en este caso de que produjo la destrucción de la que fue hace pocos años, la primera empresa de América Latina; y consecuencialmente, del desmantelamiento de un país entero, cuya recuperación sin duda, requerirá hacia el futuro del trabajo tenaz de varias generaciones.

New York, mayo de 2018

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Jesús Elorza G.

¿Qué opinión te merece la actuación de Venezuela en los recién finalizados Juegos Deportivos Suramericanos 2018, celebrados en Cochabamba Bolivia, era la pregunta a la orden del día en las instalaciones del Ministerio del Deporte, el Comité Olímpico y en las sedes de las Federaciones Deportivas.

-En mi criterio, dijo uno de los dirigentes deportivos, los resultados demuestran objetivamente que Colombia nuevamente nos volvió a joder. A partir de los juegos en Medellín en el año 2010 Colombia nos ha superado de manera continua en los juegos del 2014 y ahora en Cochabamba.

- Calificaría los resultados como un “desastre anunciado”, dijo uno de los entrenadores.

-¿Explícate? …..como es eso de anunciado, repreguntaron los presentes.

.Me permito recordarles, que con los resultados de los Juegos del año 1998 en Ecuador, se encendieron las luces de alarma sobre la participación y los resultados del país en esas competencias con respecto a Colombia. En esa oportunidad, por primera vez quedamos por debajo de ellos y a partir de allí siempre hemos estado por debajo de los paisas en lo suramericanos.

-¿Y la revolución socialista que hizo? preguntó uno de los entrenadores.

-Puro bla, bla, replicó exdirigente. Lo lógico o lo correcto a partir de ese momento era haber tomado los correctivos del caso para superar ese escollo. Pero, ocurrió todo lo contrario, las advertencias y señalamientos del sector deportivo federado no fueron tomadas en cuenta, se impuso la soberbia, la incapacidad, la demagogia y la corrupción por parte de las autoridades deportivas. Se suma a todo esto, “El silencio cómplice” de los representantes del Comité Olímpico.

-Déjenme darles algunos ejemplos de la incapacidad manifiesta de las autoridades deportivas, dijo un empleado del Instituto Nacional de Deporte, quien pidió mantener su nombre en reserva por razones obvias:

La ceguera y oídos sordos de los incapaces se hicieron presentes y permanentes e impidieron la aprobación y posterior entrega de los recursos presupuestarios a las federaciones deportivas, para la ejecución de sus Programas Operativos Anuales (POA).

Dificultaron, en algunos casos, la entrega de divisas para las becas de los atletas que entrenaban en otros países. Además, impuso criterios ideológicos, solo tenían acceso a las divisas aquellos identificados con el régimen…..los demás que se jodan.

Los procesos electorales del sector deportivo, eran dirigidos personalmente por el propio ministro en asociación directa con el presidente del Comité Olímpico Venezolano, y esa política tenia como finalidad apoderarse del control federativo. Solo para recordarles, les diré que las federaciones de Bádminton, Boxeo, Pesas, Fevedes, Canotaje, Softbol, Coleo, Judo, Baloncesto, Béisbol etc, etc, etc. sufrieron los rigores de ver entorpecidos, sus procesos eleccionarios con medidas judiciales, no aprobación de sus estatutos, designaciones arbitrarias de comisiones reorganizadoras o reconocimiento a organismos paralelos.

-Todo eso es consecuencia de la “cacocracia gubernamental”, dijo uno de los abogados presente en la conversación.

-¿Caco…..qqqquuuuééééé? Preguntaron todos en la sala de reunión.

- Es el caso de los ineptos en el poder. Las cacocracias (los gobiernos de los malos) proliferan en sistemas políticos degradados y caóticos que repelen a los talentosos y les abren paso a los peores ciudadanos, o a los menos preparados, explicó el abogado.

- A eso hay que agregarle, los casos de corrupción evidenciados en la construcción de instalaciones deportivas, pasajes aéreos, divisas de Cadivi, maletinzazos, el oscuro manejo de los recursos del Fondo Nacional del Deporte señalaron un grupo de atletas presentes en la reunión.

-Obviamente, dijo el abogado, es posible que a veces se combinen los dos y el Gobierno no solo sea corrupto sino también incompetente. Cuando coinciden, la corrupción y la cacocracia se refuerzan entre sí.

- Disculpe que lo interrumpa, dijo un expresidente de un Instituto Regional de Deporte, lo más sorprendente es que en desarrollo deportivo las acciones del Instituto Nacional de Deporte fueron orientadas a impedir la realización de los Juegos Deportivos Nacionales durante los últimos 6 años…..Nos quedamos así, sin la posibilidad de incorporar nuevas generaciones de relevo.

Así es, ratifico lo dicho por el amigo, dijo el entrenador antes de continuar con su análisis sobre la crisis anunciada. En el plano internacional, hay que destacar que la acción de las autoridades deportivas, se caracterizó por inscribirse en eventos internacionales para luego no asistir a los mismos, en otras palabras, establecieron una “Política de Forfait”. Quedan para la historia como ejemplo de ineptitud gerencial, los casos de la Copa Mundial de Esgrima en Canadá, la inasistencia del Voleibol masculino y femenino a sus compromisos en la Liga Mundial, el Softbol en el XV mundial celebrado en Canadá y el Boxeo que no pudo asistir al clasificatorio para los Juegos Centroamericanos celebrado en México.

Desde comienzos del año 2013, vimos el surgimiento de una novedosa “Política Aérea” orientada a dificultar o impedir el traslado de nuestras delegaciones a eventos internacionales. El modus operandi empleado, consistía en comprar boletos con rutas sorprendentes por lo incongruente, por ejemplo: Un equipo de pesas que iba a Miami, la enviaron por Colombia, Chile y Panamá para que finalmente llegara a Miami...

Deje para el final, lo ocurrido con la salida de la delegación que nos representó en los Juegos Chile 2017. En este caso, la “Política Charter” dejo varada la delegación por más de doce horas en el aeropuerto de Maiquetía porque no había como pagar la gasolina en la parada de tránsito en territorio boliviano…..a punto estuvimos de dar otro forfait.

A todos estos requerimientos o denuncias, enfatizó el entrenador, solo recibimos palabras demagógicas expresadas en forma de consignas: Somos Potencia Deportiva, Tenemos Patria, Dentro de la revolución todo, fuera de ella nada, Generación de Oro. Luego, esas palabras huecas adquirieron un matiz parecido al Internacionalismo Proletario: La culpa es de la Guerra Económica, la falta de divisas es culpa de Trump, Santos, el presidente de Colombia es un lacayo de Trump etc, etc, etc.

Lo más risible, por decir lo menos, fue cuando Nicolás ofreció el avión presidencial para trasladar a los atletas…..y los mismos tuvieron que irse ¡¡¡por tierra!!! a los Juegos Bolivarianos en Santa Marta.

En fin, esas aguas tumultuosas de los cacócratas, demagogos y corruptos nos trajeron estos lodos del desastre deportivo frente a Colombia .en todo el Ciclo Olímpico: Bolivarianos, Suramericanos, Centroamericanos, Panamericanos y las Olimpiadas.

-No dejen por fuera los pronósticos, dijo uno de los empleados del IND. El presidente del COV, en su rol de clarividente con capacidad de percepción extra sensorial, convocó a los medios de comunicación para señalar el lugar que iban a obtener en Cochabamba.

Con fondo musical de Billo Frometa, y acompañado de una dama, que hacia el papel de Doña Pulula, Eduardo ya en trance, comenzó a decir:

……Para empezar la consulta / corto una baraja así.

Voy a hacer una receta / para que con este trabajo

Logremos un cuarto puesto suramericano……

En su mensaje, deliberadamente pasó por alto hacer referencia al papel que haríamos frente a Colombia. Pero, el simple hecho de hablar de un cuarto lugar, ya de por sí establecía que quedaríamos detrás de la hermana república.

-Y el resultado final, demostró que nuevamente Colombia nos superó ampliamente.

-Nada más y nada menos, que los paisas, quedaron campeones de los juegos, con un total de 239 medallas, de las cuales 94 fueron de Oro, expreso uno de los dirigentes deportivos. Por el contrario, nosotros solo pudimos alcanzar 43 de Oro en las 157 acumuladas, expreso uno de los dirigentes deportivo.

-Pero no todo fue tan malo, conquistamos el tercer lugar, dijo un funcionario del Ministerio del Deporte. Superamos las expectativas del cuarto lugar pronosticado por el Comité Olímpico Venezolano.

-Como dice el refrán “alegría de tísico”. Ese tercer lugar, sigue demostrándonos que no solamente estamos estancados, sino que estamos en un continuo retroceso en lo relacionado con los resultados, argumentaba uno de los atletas de alto rendimiento.

-Explícate mejor, solicitaron los presentes en la sala.

-En la memoria corta de nuestras autoridades deportivas, siempre dejan de lado, en sus pronósticos o en el análisis de los resultados, que desde el 2010 hasta el 2018 Colombia siempre nos ha superado en los Juegos Suramericanos y nosotros por culpa de la incapacidad de nuestros incapaces y corruptos dirigentes gubernamentales y olímpicos no hemos podido implementar planes y programas alternativos que nos permitan superar este estancamiento deportivo. Además, durante cuatro juegos consecutivos (2006-2018) hemos retrocedido de manera alarmante en el número de medallas de Oro obtenidas; de 96 logradas en los juegos del 2006 a 43 en el 2018.

A todo esto, hay que agregarle el triste papel, por no decir ridículo, de las autoridades del Comité Olímpico Venezolano frente a las autoridades deportivas internacionales al pretender inscribir un “equipo pirata” en el torneo de baloncesto para favorecer a unos supuestos dirigentes. La Federación Internacional de Baloncesto y la Confederación Suramericana de ese deporte se encargaron de no permitir ese atropello contra la legitima Federación Venezolana.

Si los cacócratas del Ministerio del Deporte y del Comité Olímpico Venezolano tuvieran un mínimo de vergüenza deberán renunciar a sus cargos…..no hacerlo es condenar al deporte venezolano a un estado permanente de incapacidad y corrupción. Y la consigna de estos incapaces-demagogos-corruptos, que retumbará en los oídos de nuestros deportistas será: “Mientras hayan dólares seguros, me resteo con Maduro”……Billete o muerte….Venceremos….y el deporte seguirá en pleno retroceso. Corresponde a los atletas, entrenadores y dirigentes federativos emprender la lucha por el rescate de la dignidad deportiva…..el silencio cómplice debe ser superado.

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