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Opinión

No nos referimos a las vejaciones a quienes están activos, sino las que sufren los que cumplieron con su labor en la Fuerza Armada y en nuestra empresa petrolera. Si censurable es que se maltrate a un trabajador activo, más lo es cuando se atropella a quienes han dedicado muchos años a la construcción del país. Vejar es maltratar, perseguir, perjudicar o hacer padecer a alguien. Eso es lo que practica este régimen en contra de venezolanos que están en la última etapa de su vida, en la cual aspiran disfrutar de un merecido descanso sin sobresaltos y con ingresos suficientes para, por lo menos, satisfacer las necesidades mínimas.

A los militares: la vejación tiene características poco comunes, ya que son atropellados por sus propios compañeros de armas. El general Padrino López cometió la perversidad de degradar a 13 oficiales, doce de ellos en situación de retiro lo cual no tiene precedentes, y expulsar a 11 de la Fuerza Armada por el simple hecho de no comulgar con el narcorégimen, violando el Código de Justicia Militar. El Alto Mando avalé el delito cometido por Maduro-Padrinoda.

El grado de un militar retirado es un derecho adquirido, al igual que su pensión ¿Cómo es posible que exista una persecución implacable en contra del General Baduel, quien cometió injusticias cuando tuvo poder, pero que tiene varios años encarcelado injustamente? ¿Qué peligro puede representar el enfermo general Ángel Vivas, preso desde hace varios meses? ¿Acaso el vicealmirante Carratú Molina no tiene derecho a expresar desde el exilio su rechazo al régimen, al igual que el vicealmirante Molina Tamayo, el general Antonio Rivero y el capitán Javier Nieto? Los generales Ramón Lozada, Báez Torrealba y Milano Mendoza solo han cometido el “delito” de ser institucionalistas, al igual que el coronel Sempum Valecillos. El capitán de corbeta Leasmy Salazar solo denunció arbitrariedades. El capitán Juan Carlos Caguaripano se alzó en Valencia y por ello está preso, pero no se justifica la degradación.

Tampoco es legal la expulsión de la FA de los tenientes Briceño Camacho, Ojeda Moreno, Rodríguez Araña, Mogollón, Vásquez, Rodríguez Ojeda, González Bolaños, García Dos Ramos, Berbesi, Medina e Hidalgo, los cuales supuestamente conspiraron en contra de la dictadura y tenemos no tienen sentencia, por lo cual están activos ¿Acaso fueron degradados y expulsados Chávez, Arias Cárdenas y otros rojos que atentaron contra la democracia.

A los petroleros: las jubilaciones de los petroleros siempre han sido muy bajas. Ello se debe a que el monto depende de un Fondo, al cual contribuyen tanto la empresa como los trabajadores y es, o era, colocado en inversiones con suficiente garantía para que el riesgo sea el menor posible. El monto de las jubilaciones se ha deteriorado debido a la inflación producto del pésimo manejo de la economía pero, además, por la corrupción en el manejo del Fondo.

Recordemos el caso de los millones que perdió dicho Fondo por colocar 500 millones de dólares en manos del pillo Illarramendi, por decisión de Eudomario Carruyo y otros directivos del Fondo, con autorización de Rafael Ramírez y de su directiva. No sabemos cuánto se perdió en ese chanchullo. Lo cierto es que Illarramendi estuvo preso en los Estados Unidos, pero aquí no se enjuició a quienes participaron en ese ”negocio”. El mal manejo del Fondo ha sido denunciado en varios artículos por Sergio Sáez, quien recalca que los recursos del Fondo están siendo utilizados para fondear a Pdvsa y que, dada la situación de insolvencia de esta empresa, “el haber invertido unos 1.500 millones de dólares en Bonos Pdvsa 2020 ha puesto en riesgo la integridad del Fondo”.

La Asociación Civil de Jubilados Petroleros (AJIP) solicitó el 18 de noviembre del 2016 una auditoría del 2015 a la Contraloría. Sin embargo, el 8 de febrero del 2018, recibió una comunicación de que el caso todavía se encuentra en proceso de análisis. AJIP exige el pago de los excedentes del 2016 y 2017.

Ante la falta de respuesta, tanto de Pdvsa, como de la Contraloría, los jubilados han realizado protestas pacíficas en algunos portones de Pdvsa. La consecuencia ha sido una brutal represión. Concretamente, el 28 de febrero en el portón de PetroZamora, en Lagunillas, la Guardia Nacional arremetió en contra de los jubilados, con saldo de cinco lesionados. Entre los guardias agresores se señala a G. López y Villamizar, a quienes exigimos se investigue al igual que al teniente responsable del destacamento de Lagunillas. Desde luego que Rafael Ramírez, Eulogio Del Pino y Nelson Martínez son culpables de no rendir cuentas a AJIP. Ahora el general Manuel Quevedo tiene que dar una respuesta inmediata y evitar una huelga de hambre que afectará la salud de personas mayores.

Como (había) en botica:

Henry Falcón, un chavista light como él mismo reconoció, declaró que en el 2015 había peores condiciones electorales. Cabe preguntar al recientemente derrotado por paliza en su Estado Lara, si entonces estaban ilegalizados por el sumiso CNE la tarjeta de la MUD y los partidos Voluntad Popular y Primero Justicia. Será derrotado en forma aplastante por Maduro, no solo por las trampas, sino porque pocos demócratas le darán su voto.

El ridículo Alto Mando Militar estableció su Línea Maginot con unos rolos en una de nuestras playas.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Arichuna Silva Romero

“Un pueblo pervertido, si alcanza su libertad muy pronto vuelve a perderla; porque en vano se esforzarán en mostrarle que la felicidad consiste en la práctica de la virtud; que el imperio de las leyes es más poderoso que el de los tiranos, porque son más inflexibles, y todo debe someterse a su benéfico rigor; que las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; que el ejercicio de la Justicia es el ejercicio de la Libertad.…”.

Fragmento del discurso pronunciado por el Libertador Simón Bolívar, ante el Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819.

I

No cabe duda que en Venezuela, el marco legal que se colgó en diciembre de 1999, con la finalidad que se consolidara el “imperio de la ley para esta y las futuras generaciones...”, ha venido siendo, sistemáticamente, tambaleado ex profeso. Repasemos brevemente aquí, cómo fue concebida nuestra Carta Magna: a partir del antecedente de una conmoción social, el deterioro del estado económico del país y una degastada clase política que bajo el amiguismo y las lealtades partidarias, se había apartado de la ley y de la propia Constitución de 1961.

Su promotor: fue un emergente y carismático venezolano de la vida militar, que después de tomar fallidamente la vía de facto, llegó por la vía de iure a la presidencia de la República con el 56,20% de los votos válidos (3.673.685); pero donde la indiferencia de 4.024.729 electores (36,55%), no contribuyó con el fortalecimiento de la República y su sistema democrático, porque sencillamente no fueron a votar.

Transcurridos diez meses de gestación, marcados por intensos debates llevados a cabo por la asamblea nacional constituyente, que trabajaba arduamente en una nueva Constitución más social y que hacía énfasis en las responsabilidades del aparato gubernamental, finalmente su alumbramiento se dio, en medio de una catástrofe natural ocurrida en el Estado Vargas. Cuyo resultado, el 15 de diciembre de 1999, arrojó que 3.301.475 (31,78%) de electores votaron por el “sí” en referéndum aprobatorio. Los que lo hicieron por el “no” fueron 1.298.105 (12,22%) y hubo una abstención de 6.041.743 (55,63%).

II

Con ese antecedente lúgubre se iniciaba la quinta República. No obstante, a la Nación se le había entregado, como base de su convivencia social y como novedad, un conjunto detallado de derechos humanos y civiles que van del artículo 19 al 130. Es decir, casi un tercio del articulado de la Constitución. Que en nada, el proyecto constitucional, tenía que ver con un socialismo rígido de muchos países del mundo, ni mucho menos, con uno nuevo llamado Socialismo del Siglo XXI. Lo que se ofertó en ella, fue el énfasis en lo social; y que la sociedad con su ciudadanía, participara y fuera protagónica del ejercicio de su soberanía (Art. 70). En definitiva, la Constitución como regla de conducta, nos había dado un mandato, cuya eficacia pasaba por el tamiz –parafraseando al abogado Juan Garay–, por el deseo de cumplirla y el poder cumplirla.

Ahora que el país pierde su honor y la vida; llorando a sus hijos que se van, comiendo algunos de la basura, haciendo cola por una canilla de pan o medicinas, gritando al mundo por una ayuda humanitaria, con una galopante hiperinflación y discutiendo condiciones electorales que no existen, desde la legalidad y legitimidad, que dicta el texto constitucional; en la inmensa mayoría de los venezolanos parece brotar hoy, aquella expresión chavista, según la cual: ¡dentro de la Constitución todo, fuera de ella nada..! Eso lo debemos de admitir.

Revelados los ciudadanos, en el campo de batalla por la legalidad, luchan por la sostenibilidad de la Rēs pública, a través de la preeminencia que dicta el imperio de la ley. Intentando conseguir ese camino que se trazó a finales de 1999, y del que quizás la sociedad venezolana, nunca emprendió su marcha a partir del año 2000. Lo busca ahora, desde la intranquilidad y el desespero, que le hagan resucitar de las cenizas a la querida Venezuela que no ha podido ser y querer. Pues, por casi dos décadas, la “cosa pública”, ha sido dilapidada sistemáticamente.

III

A esta Tierra de Gracia, le ha pasado muy rápido una película con variadas escenas. Pero la pregunta que siempre surge es: ¿qué le sucedió al pueblo de Venezuela? (el depositario y ejecutor del poder originario). Que después de haber sido representado por una Asamblea Nacional Constituyente (1999), votó libremente en referéndum e invocó la “…protección de Dios,…; con el fin supremo de refundar la República…” como lo establece el Preámbulo de la Constitución, haya permitido (o dejado seducir) que un grupito de camarillas que puso a un lado los fines supremos, para dar paso a unos ensayos en el laboratorio de ciencia ficción distópica, que reprodujeron los códigos “orwellianos” en plena era de la información y el conocimiento, que marca el Siglo XXI.

Será que seguimos teniendo la actitud de aquellos “Americanos” a la que refirió y perdonó Simón Bolívar en el Decreto de Guerra a Muerte (15 de junio de 1813). Pues, los venezolanos y venezolanas, que el error o la perfidia nos ha extraviado de la senda de la justicia. Que nuestro descarrío, indiferencia, ceguera e ignorancia nos culpan frente al estado ignominioso que tenemos.

IV

Ante la desazón agobiante que se vive, y frente al escenario amenazante de “Yo Estado”, veremos si en los próximos días, meses y años, la actitud cambia. No reconociendo el error, sino, no volviéndolo a cometer. Yendo de nuevo a la senda de la justicia, que nos dará verdaderamente la libertad. Apartando la inteligencia ciega que refiere Edgar Morin, del pragmatismo político, partidista y de intereses personales, el cual permita ver lo uno y lo múltiple al mismo tiempo dentro de la complejidad del estado oprobioso que impera.

De darse lo anterior, entonces, se pasaría a elaborar una gran estrategia a partir de un compromiso que contenga un alto grado de solidaridad. Como el que tuvieron los intelectuales de la Checoslovaquia comunista, encabezados por Václav Havel, en los años setenta. Los cuales redactaron el texto: Carta 77 (recomendada su lectura), para exigir al régimen comunista que respetara los acuerdos internacionales en materia de derechos humanos que voluntariamente había aceptado. Esfuerzo, que contribuyó al socavamiento del comunismo en ese país. Un movimiento disidente para la fecha, que perseguía como lo expresó Havel y sus seguidores: “hacía política sin hacer política”. Esto es, que sus miembros no se guiaban por principios partidistas.

Las ideas expuestas en los parágrafos anteriores, pretenden aportar una conclusión y recomendación, que guie por una parte, la organización y toma de decisión colectiva de la sociedad y su ciudadanía, en relación al espíritu que manda la Constitución: participación y protagonismo. Y por otro lado, sirva de ventana a la comunidad internacional. En el cual, se pueda ejercer el derecho de forma pacífica, en relación a la vigencia de la legalidad (Art. 333 y 350) y por la legalidad (la exigencia de que el derecho retorne a suelo venezolano).

Pues, se ha llegado a la última frontera, luego de diecinueve años de seudo revolución, de aquellas horas de represión vividas en el 2014 y 2017, donde el régimen arremetió en contra de su pueblo y del acto inconstitucional (30 de julio de 2017), que se saltó el artículo 347 para elegir una írrita y espuria “Asamblea Nacional Constituyente”. Bastión, desde dónde se está ordenando el futuro sombrío de Venezuela.

V

Finalmente, comparto como epílogo y reflexión y, para una acción, que amplié el tema:

En la presentación del libro: El poder de los sin poder (1978) de Václav Havel, se lee:

“El final de la década de los 80 nos ha sorprendido a todos con una noticia gozosa y preocupante a la vez: el comunismo se derrumba; su sistema parece agotado, su imperio se cae a pedazos. Lo preocupante no es, naturalmente, el derrumbamiento del comunismo, sino el vacío que deja tras de sí…”

Más adelante, el primer capítulo comienza de esta manera:

“Un espectro atemoriza a la Europa oriental: en Occidente lo llaman «disidencia». Este espectro no ha llovido del cielo: es una manifestación natural y una consecuencia inevitable de la fase histórica que atraviesa actualmente el sistema al que ese espectro atemoriza…”

MSc. Arichuna Silva Romero

@asiromantis

 6 min


Carlos Raúl Hernández

Casi sin excepción las revoluciones produjeron hambrunas, y no hubo ninguna en países de economía abierta y democrática. Por favor, no se diga que Suecia, Dinamarca y Holanda son socialistas. Las imágenes de niños esqueléticos con moscas en el rostro, es principal producto de las gestas antimperialistas africanas. Cuba no la tuvo declarada, gracias al subsidio soviético y luego el venezolano, pero sí desnutrición estructural que causó diversas enfermedades endémicas. En 1950, a un año de la toma del poder, Mao-Tse-Tung inicia una reforma agraria positiva aunque enturbiada por el rencor comunista que lo llevó al asesinato de un millón de terratenientes.

En 1952 había mejorado el nivel de vida de los campesinos y eso lo convirtió en una especie de dios para ellos. No les faltaba de comer y podían entregar parte de la cosecha al Estado. Pero a partir de 1953, influido por Stalin, temió la aparición de nuevos terratenientes. Ordenó entonces que cada campesino compartiera la tierra con cincuenta familias, e inicia su propia colectivización forzosa estilo soviético. Pero cuando Stalin muere y Kruschev denuncia sus crímenes, Mao recibe el rebote del cuestionamiento. Objetado por el partido y el gobierno, buscó apoyo en las masas y lanzó la campaña de las cien flores para estimular la libertad de crítica.

Pero el torcido trasfondo era detectar adversarios para luego lanzarse sobre ellos en la ofensiva contra la derecha, y otro millón de ciudadanos fueron perseguidos o murieron en campos de concentración. En 1958 Mao se propone un supuesto plan de modernización acelerada. Esa escalofriante, siniestra experiencia, uno de los momentos más terribles de la historia humana, se llamó el Gran salto hacia adelante. El periodista Jang Jisheng escribióLápida uno de los primeros trabajos sistemáticos sobre el tema, hoy olvidado.

Comunas originarias

El Gran salto hacia adelante comienza con la recluta de cien millones de campesinos para trabajos forzados en infraestructura, realizada por una organización de cuadros del partido. Su primera locura fue desatar una cacería masiva de gorriones porque se comían las cosechas. Pero al diezmarlos, proliferaron las plagas de insectos que los pajaritos controlaban, con el colapso de los sembradíos: la primera hambruna revolucionaria. Se ordenó a los cuadros, jefes incuestionables del proceso, dividir el país en comunas y se propuso la nueva genialidad: convertir los famélicos campesinos en productores de acero.

En tal demencia se forzaron a producir cien millones de toneladas en tres años. Altos hornos rústicos de barro funcionaban día y noche y en ellos trabajaban hasta la muerte los pobres aldeanos para producir la basura concebida por la mente enferma de Mao. Había que fundir todo lo metálico que hubiera en la aldea, pero al final el resultado fue de pésima calidad y sin valor de mercado. Y en el centro de aquella pirámide de horror estaba la organización de cuadros, que distribuía a su voluntad los alimentos, como parece inspirar aun hoy a los revolucionarios.

Formada por activistas del Partido Comunista, dirigían la microtiranía totalitaria las comunas, decidían la distribución de los pocos alimentos, y eran dueños de la vida y la muerte. Abolida la propiedad privada, las comunas se tornaron ni más ni menos en centros de esclavitud familiar, ya que los niños iban a guarderías y la paternidad era “colectiva”. Hacían vivir separados hombres y mujeres, regulaban las relaciones sexuales y quienes las mantenían “ilegalmente” recibían castigos. Nadie tenía derecho a cocinar, había que comer en las cocina de la comuna y quien no ganaba aprobación diaria de los cuadros, no comía.

Toma mi corazón

Las cosechas se vinieron abajo, en 1958 hubo escasez de alimentos que en 1959 se hizo desastrosa. La gente comía raíces, barro, hojas, gusanos, insectos. Los grupos débiles, mujeres en estado, niños, ancianos morían bajo la consigna: el que no trabaja no come. Los cuadros extorsionaban sexualmente a las mujeres. Un documento del Comité Central del PCCH citado en Lápida revela que Mao en la reunión 25 marzo 1959 creía conveniente la muerte de los que no tenían para alimentarse. Los muertos se pudrían en las calles porque los familiares no guardaban fuerzas para enterrarlos, pero las despensas de los cuadros del partido estaban repletas.

Poblaciones enteras acampaban cerca de los graneros e imploraban comida, pero las ciudades devolvían a los campesinos y exigían una cadena de permisos para viajar. Proliferó el canibalismo. El autor refiere la historia de una madre que antes de morir pidió a su hija que se la comiera, y el testimonio de un cuadro arrepentido que contó como utilizaban los cadáveres de abono. El castigo por robar comida era enterrar vivo al culpable. Khrushchev en el décimo aniversario de la Revolución China imploró inútilmente a Mao no repetir los errores del stalinismo.

Liu Sao Chi, presidente de China, atormentado por las informaciones, le pidió rectificar (le dijo: “tú y yo somos responsables de la hambruna y el canibalismo y debemos cambiar el rumbo”) pero terminó en una cárcel donde murió. El Gran salto adelante se acabó en 1962. Arrastró 650 millones chinos a un infierno y de ellos 45 millones murieron en la gran hambruna de Mao, por lo que tiene el récord de ser el más grande genocida de todos los tiempos. Luego vendrá la Revolución cultural.

@CarlosRaulHer

 4 min


Jesús Elorza G.

El equipo de “Asalto” capitaneado por Greivis Vásquez, se prepara para la invasión final de la Federación Venezolana de Baloncesto. En los preparativos para el ataque, ha contado con todo el arsenal gubernamental para garantizar que su agresión sea en términos de tierra arrasada y colocar la bandera de la nueva Federación Bolivariana de Baloncesto.

Lo primero que hizo fue impugnar el proceso electoral convocado por las legítimas autoridades de la disciplina deportiva. Hecho este que de inmediato fue avalado y sancionado favorablemente por las autoridades del Ministerio del Deporte y del Instituto Nacional del Deporte.

Acto seguido, se movieron las piezas del Tribunal Supremo de Justicia que en una descabellada e ilegítima sentencia Nª 202 según expediente Nº AA70E-2017-0000042 ordena al Consejo Nacional Electoral CNE que nombre “Una Comisión Electoral Ad-Hoc” para que dirija el proceso de elecciones en la federación. Esa decisión, fue cumplida en tiempo record por el organismo electoral en Resolución Nº 180117-001 y publicada en Gaceta Electoral Nº 882.

No se había secado la tinta de la resolución, cuando la Comisión Electoral Ad-Hoc procede a notificar al Comité Olímpico Venezolano de la decisión de arrasar con las legítimas autoridades del baloncesto mediante una arbitraria e ilegal decisión del TSJ. Sumisamente, las autoridades olímpicas asumen el papel de cómplices y se prestan al juego de violentar la autonomía federativa. Como obedientes esclavos, ceden las instalaciones del COV para que allí se lleve a cabo el asalto a la federación.

Ya establecido en sus puestos de combate el TSJ, el Ministerio del Deporte, el Instituto Nacional de Deporte y el Comité Olímpico Venezolano la Comisión Electoral procede a fijar la fecha de elecciones para el 14 de marzo del presente año. Y en un hecho por demás insólito ¡¡¡Elabora y hace público un Registro Electoral!!! Los nombres de los atletas, jueces, entrenadores y delegados que allí aparecen, ¡¡¡Fueron suministrados en su totalidad por el equipo de asalto de Greivis Vásquez!!! Solo le faltó a la Comisión Electoral, anunciar que Tibisay Lucena informaría los resultados electorales cuando los mismos fueran irreversibles.

En esta guerra asimétrica, Greivis se movilizó por todo el territorio nacional para contactar a los gobernadores identificados con el régimen, y asegurar sus apoyos en esta cruzada por instaurar en el país una organización deportiva revolucionaria: La nueva Federación Bolivariana de Baloncesto. Además, solicitarles el apoyo logístico para la movilización de los milicianos que aparecen en el Registro Electoral y puedan trasladarse para ejercer su derecho al voto.

Los gobernadores, atendieron la solicitud del camarada, para no poner en riesgo la entrega de las Bolsas Clap, que son administradas por las empresas de alimentos que están relacionadas con el jugador según la información suministrada a los medios de comunicación por el mayor general (Ej) Hebert García Plaza, quien fuera ministro de Transporte Acuático y Aéreo y ministro de Alimentación.

Sin embargo, es importante señalar, que todo ese poder político, jurídico y económico que hoy arremete contra las legítimas autoridades y la autonomía de la federación tienen al frente la resistencia de entrenadores, jueces, atletas y directivos que no se entregan a los postulados del totalitarismo y que frente a las adversidades defienden el derecho a elegir democráticamente sin intervención del gobierno a sus autoridades.

En el plano internacional, las organizaciones deportivas son fieles defensoras de las autonomías de las federaciones nacionales. En consecuencia, Greivis y su equipo de asalto serán los responsables de la suspensión de Venezuela por parte de la Federación Internacional de Baloncesto FIBA.

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Lester L. López O.

Apreciación de la situación política número 134

Aunque las observaciones de la presente apreciación no sean pertinentes a la misma, aventuraré a exponer, una vez más, lo que considero una equivocación de la mayoría de los factores de la oposición democrática ante la coyuntura electoral que le ha planteado el régimen.

Para ello es necesario recordar de la técnica de solución de problemas las tres posibilidades más comunes que se presentan cuando no se identifica claramente cuál es el problema en sí: a) la solución correcta al problema equivocado; b) la solución equivocada al problema correcto; c) la solución equivocada al problema equivocado. Como se puede inferir la peor situación sería la tercera, por lo que en ese caso se le define un problema del tercer tipo. También es menester indicar que las tres situaciones mencionadas son muy frecuentes en el quehacer diario de las personas, grupos, o relaciones sociales en general.

Lo que se le ha planteado a la oposición democrática con la convocatoria adelantada a elecciones presidenciales para el 22A, y ahora pospuestas para el 20 de mayo, es un problema de características equivocadas porque dicha decisión se tomo de manera arbitraria al ser convocada por un ente ilegitimo, por fraudulento, como es la ANC que no está facultada para esa convocatoria. Ese, pareciera ser la equivocación de fondo.

Las respuestas de la oposición democrática han sido soluciones equivocadas porque inicialmente entraron en un dilema entre ir o no ir a la convocatoria de elecciones, también por las razones equivocadas, ya que situaron el problema en la falta de condiciones electorales minimizando la ilegitimidad de la convocatoria por el organismo que la convocó inicialmente que, como mencioné anteriormente, tampoco es el problema principal o de fondo. De allí que, no es de extrañar, que la dirigencia opositora se haya mostrado confundida y divergente en sus formas de acción, para finalmente decidir, una parte mayoritaria de ella, no asistir a las elecciones por las razones equivocadas -no existen condiciones electorales adecuadas- y, en consecuencia, sin ningún plan alterno para lograr el cambio de gobierno, peor aún, perdiendo la confianza del electorado opositor.

Una exmagistrada emérita de reconocido prestigio nacional sale al paso de tanto yerro y plantea el problema correcto: en la Constitución Nacional no está previsto el adelanto de elecciones, salvo que se produzca la ausencia absoluta del presidente y, en ese caso, el CNE debe llamar a elecciones en un plazo de 30 días, tal como sucedió con el difunto eterno, pero, como es obvio, no es el caso de ahora.

Otros juristas constitucionalistas van más allá y advierten que de consumarse las elecciones del 20 de mayo, el presidente lejos de legitimarse, que es lo él quiere, más bien se deslegitimaría pues su actual período constitucional finaliza el 10 de enero del 2019, por lo que estaría produciéndose de facto una situación voluntaria de abandono de cargo o lo que es lo mismo, la falta absoluta del mismo para terminar su periodo constitucional y, en ese caso, la AN, que si está legitimada, declararía la falta absoluta y llamaría a nuevas elecciones.

De tal manera que, como lo advirtió la exmagistrada emérita, el problema no son las condiciones electorales sino la violación de la Constitución y que la solución correcta sería advertir, por parte de la oposición democrática, que no se va a las elecciones porque sería violar la CN y si el régimen no cesa en su empeño electoral, después del 20 de mayo declarará la falta absoluta del presidente y llamará a nuevas elecciones. Esa sería el argumento legal y legítimo para no asistir a las elecciones, no crearía ningún falso dilema, dejaría la decisión al régimen y lo que es más importante aún, deja implícito un quehacer a la oposición democrática después del 20M. Todavía hay tiempo…

@lesterllopezo 03/03/18

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Richard Casanova

La unidad es esencial en la lucha democrática y fracturarla es el objetivo principal del gobierno, el cual necesita una candidatura creíble y con la fortaleza necesaria para legitimar unos comicios ilegalmente convocados, sin garantías, ni observación internacional y con la participación sólo de los candidatos y partidos que interesan al régimen. Pero la candidatura de Henri Falcón no les sirve ni para dividirnos, ni para legitimarse puesto que tiene un ostensible rechazo en el mundo opositor y exhibe el respaldo de partidos con una debilidad evidente y de dudosa factura democrática. Además el candidato viene con plomo en el ala: luego de 18 años en el poder, siendo gobernador en ejercicio y con el respaldo de todas las fuerzas de la Unidad, Henri Falcón resultó derrotado por una bate-quebrado como “la Almiranta” Carmen Meléndez. Saque usted la cuenta…

Advierto que mi intención no es descalificar a Henri Falcón, a quien conozco personalmente. Su decisión es muy lamentable pero no es lo que molesta y hasta diría que tiene derecho a ser chavista en esta hora menguada de la “revolución”. A lo que nadie tiene derecho es a usurpar el espacio de la oposición democrática con esa candidatura para legitimar al gobierno. Lo que molesta es que quienes apoyan esta operación divisionista no sean capaces de asumir su decisión e intenten justificarse con argumentos participacionistas como si no fuera obvio el rol que decidieron jugar. Es muy duro decirlo y no me complace hacerlo, más bien es una obligación que -como decía un amigo- genera “sentimientos encontrados”, pues no somos abstencionistas y nadie ha renunciado a la ruta electoral o al voto como instrumento de cambio, solo que no estamos dispuestos a participar en esta parodia inmoral de un gobierno agonizante que tiene a la gente muriendo de hambre.

Y así llegamos al meollo. La dramática realidad nos trae al punto: la crisis social es el gran tema y es donde debemos encontrarnos como país. La situación hoy es pavorosa, una tragedia y vista la abierta disposición del gobierno al fraude, unas simples elecciones no son la solución pero francamente la abstención tampoco basta. Votando o no, la crisis avanza, el país va rumbo a un colapso, se hace inviable y la dictadura no resuelve su problema de gobernabilidad. Quienes dicen que si no participamos, Maduro “gana y se atornilla”, desconocen que su permanencia frente al gobierno depende de los poderes fácticos que sostienen a toda dictadura, no de ganar unas elecciones chimbas. ¿Y acaso votando el gobierno no “ganaría” también? La diferencia sería que el país se sentiría efectivamente derrotado. Es obvio que estas elecciones tampoco resuelven los problemas de la oposición: No posibilitan su cohesión en torno a ellas, ni propician las condiciones para el cambio.

Lo que realmente cohesiona al país es la dolorosa crisis que sufre hoy la población venezolana. La motivación principal de una inmensa movilización del país que pueda fracturar los cimientos de la dictadura es la lucha por las reivindicaciones sociales. La prioridad de un político con sensibilidad social es la crisis humanitaria, no estas elecciones que más bien parecen unas primarias del PSUV. ¿A quién le importa el resultado de esa sátira? ¿Ese resultado -que nadie reconocerá- podría cambiar la realidad social del país o le daría estabilidad al gobierno? ¿Qué cambia con este circo electoral? ¡Absolutamente nada! Entonces mientras “el pastor”, Falcón y Nicolás andan en esa absurda campaña electoral, el liderazgo opositor debe tomar la iniciativa y acompañar al pueblo en sus penurias, hablar con la gente sobre el futuro. No basta con unas elecciones y la abstención no es suficiente: la unidad democrática debe alinearse con el sentimiento real de los venezolanos, con sus angustias y sus esperanzas, construir soluciones y movilizar al país. De eso se trata la política.

Dirigente progresista / Vicepresidente ANR del Colegio de Ingenieros de Vzla.

Twitter: @richcasanova

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José Andrés Rojo

La actitud de una parte de la gente de izquierda de España sobre Venezuela produce una infinita tristeza. Han decidido convertir lo que está pasando allí en un problema de aquí, de política interna, con lo que les interesa una higa lo que de verdad ocurre. Muchas veces su actitud es prepotente, resabiada, cínica. Construyen grandes discursos para echar paletadas de tierra sobre una realidad desoladora y consideran que todo vale bajo el barniz de las buenas intenciones.

Ya ha sucedido otras veces. Tras el triunfo de la revolución de octubre, fueron muchos lo que miraron a otra parte cuando algo rompía la imagen ideal que habían construido sobre el triunfo de la utopía comunista en la Unión Soviética. Así que resultaba latoso tener noticias sobre la suerte que corrían las personas que vivían allí. Mejor cultivar el cuento de las transformaciones profundas y la épica de la liberación. Los intelectuales tuvieron en esa tarea de ocultamiento y de justificación un papel muy activo.

No todo iba, sin embargo, a pedir de boca. A Osip Mandelshtam, por ejemplo, lo detuvieron en 1934 por escribir unos versos contra Stalin. A los cuatro años murió en Kolymá, en los campos de trabajo del Gulag. El sistema lo trituró sin mayores contemplaciones. Para muchos es uno de los mayores poetas rusos del siglo XX. Por lo que explica Igor Barreto en su último libro, hace un tiempo se encontró “en la parte alta del barrio de Ojo de Agua, en una zona llamada Monterrey”, con “un hombre alto, muy melancólico”. Era Osip Mandelshtam, tantísimos años después de su muerte en Siberia, de regreso al mundo en una zona marginal de favelas de Caracas. La vida te da sorpresas.

Cuenta Barreto que Mandelshtam se dedicó a leer los Cantos de Dante durante su cautiverio en las frías estepas. Y que de ahí salió un ensayo en el que reflexiona sobre el significado del tiempo. Lo que le interesa destacar es una de sus observaciones: “Aquí el presente puro está tomado como escapatoria. Totalmente separado del futuro y del pasado, el presente se conjuga como miedo, como peligro”.

El muro de Mandelshtam es un libro que pone los pelos de punta. El poeta venezolano Igor Barreto se ha encontrado con el poeta ruso en una de las zonas abandonadas de Venezuela y no han tenido inconveniente alguno en ocuparse de ese mundo donde reinan el miedo y el peligro. La pobreza es, por tanto, el asunto central de una exploración poética que recorre las zonas más oscuras y las experiencias más desoladoras de una gente condenada a sobrevivir en las peores condiciones. La violencia, la enfermedad, el vacío de ir sorteando las horas, los olores, la descomposición de toda esperanza, los estallidos de furia y la desoladora paz de la rendición, la muerte. Todo está ahí.

En uno de los poemas aparece una caja de madera en una vereda de Ojo de Agua. Al parecer en su interior está la definición de la pobreza, pero nadie consigue abrirla. Así que termina abandonada. “¿Qué interés pueden tener en una pobreza / que ya no les molesta?”, dicen unos versos. Y de pronto esas palabras adquieren una extraña resonancia. En Venezuela ha llegado el punto en que la pobreza ya no les molesta a los que gobiernan, ni les importa. Es el momento en que toca rendir cuentas. Y también la izquierda debería exigirlo. No hay otra.

3 de marzo de 2018

El País

https://elpais.com/elpais/2018/03/02/opinion/1520018494_765674.html

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