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Opinión

Nos acusamos frecuentemente de nuestra mala memoria. Podría ser que ocultemos adrede recuerdos que, por sus implicaciones, nos incomodan y ante los cuales no encontramos -por los momentos- una repuesta adecuada. En aras de superar tal desasosiego y bajo la ilusión de recuperar algo de tranquilidad, barremos bajo la alfombra realidades que sabemos nos son adversas.

Viene al caso esta reflexión por la manera en que se viene colando, subrepticiamente, la fraudulenta “asamblea nacional constituyente” en la cotidianidad política del país. Es la más clara expresión de la vocación totalitaria de la oligarquía militar civil que nos desgobierna. Representa un instrumento absolutamente ilegítimo para imponernos su voluntad -claramente minoritaria-, pues viola todos los artículos pertinentes acerca del poder público recogidos en nuestra Constitución. A pesar de haber sido reseñado ampliamente en su momento, conviene un breve recordatorio:

1) Como reza el artículo 347 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV):

“El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución.”

El artículo 348 otorga al Presidente de la República, en Consejo de Ministros[1], la iniciativa para esta convocatoria, pero está claro que es el pueblo quien debe aprobarla.

2) La elección de la anc falaz desconoce flagrantemente que la soberanía reside “intransferiblemente en el pueblo”, como sostiene el artículo 5° de la CRBV. Viola, asimismo, lo dispuesto en su artículo 63[2], al transgredir todo sentido de proporcionalidad en el voto y al hacer que, en el caso de la representación sectorial, ésta no sea por votación universal y directa, si no de 2° grado. Plantea así una representación corporativa reminiscente del estado corporativo fascista italiano, que asegura el control del oficialismo. Y, según el votante alegase pertenecer a más de un sector, pudo votar varias veces. El padrón electoral en cada sector era controlado, además, por el PSUV.

3) Encima, el número de votantes que computó el cne -¡8 millones!- para “legitimar” esta elección representó un fraude descomunal, pues no superó los 2,4 millones (¡qué vergüenza!).

4) En absoluto puede alegarse que la anc es un “poder originario” que está por encima de los poderes constituidos y de la propia Constitución. Aún en el caso -negado- de que fuera legítima, el único mandato de una asamblea de este tipo sería redactar una nueva constitución. Mientras ésta no fuese aprobada, el orden legal se basa en la constitución vigente. El artículo 7 es diáfano al señalar que:

“La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución.”

Por si no fuera clara su supremacía, el artículo 333 afirma:

“Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.”

Más aún, en el artículo 334 se obliga a los jueces a velar por la integridad de esta constitución.

5) Por las razones expuestas, este órgano fraudulento de ninguna manera puede asumir las funciones de la legítima Asamblea Nacional. A este respecto, el artículo 138 de la Carta Magna determina de manera inequívoca que, “toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos.” Y es la Constitución la que define “las atribuciones de los órganos que ejercen el poder público.” (art. 137).

Cabe señalar que los jueces (¿?) del tsj írrito que convalidaron este fraude están incursos en “responsabilidad individual por abuso o desviación de poder o por violación de esta Constitución o de la ley.” (Art. 139).

6) Entre otras atribuciones que la Constitución le asigna a la Asamblea Nacional legítima en su artículo 187 están:

“3. Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, en los términos consagrados en esta Constitución y en la ley. Los elementos comprobatorios obtenidos en el ejercicio de esta función tendrán valor probatorio, en las condiciones que la ley establezca. …

“6. Discutir y aprobar el presupuesto nacional y todo proyecto de ley concerniente al régimen tributario y al crédito público.

“7. Autorizar los créditos adicionales al presupuesto. …

“9. Autorizar al Ejecutivo Nacional para celebrar contratos de interés nacional, en los casos establecidos en la ley. Autorizar los contratos de interés público municipal, estadal o nacional con Estados o entidades oficiales extranjeros o con sociedades no domiciliadas en Venezuela. …

“20. Calificar a sus integrantes y conocer de su renuncia. La separación temporal de un diputado o diputada sólo podrá acordarse por el voto de las dos terceras partes de los diputados y las diputadas presentes.”

Señala expresamente en sus artículos 150 y 154 que todo contrato de interés público nacional requerirá de la aprobación de la Asamblea Nacional, incluyendo los tratados celebrados por la República.

Por último, la CRBV afirma, en su artículo 338, que corresponde al órgano legislativo nacional aprobar toda prórroga en el Estado de Excepción que solicite el Ejecutivo para decretar medidas de emergencia y que éste sólo es prorrogable una vez, por sesenta días, cosa que sabemos no ocurrió. Ese Estado de Excepción ilegal se viene renovando desde hace casi 2 años por el tsj írrito.

De manera que hay una flagrante usurpación de la ley al pretender reemplazar la Asamblea Nacional, elegida por más de 14 millones de venezolanos en diciembre de 2015, por la anc fraudulenta. Ésta no puede dictar leyes, aprobar presupuesto, créditos adicionales ni aprobar Estados de Excepción, como antes no podía hacerlo el tsj írrito. Representa un club político privado, que sólo se debe a quienes intervinieron en su conformación y que debe sujetarse al Estado de Derecho. En absoluto tiene poder sobre el resto de los venezolanos, salvo el que lo imponga arbitrariamente por la represión y la violencia. Lo que está en juego es la defensa de la democracia y de las formas republicanas de gobierno, basadas en el ordenamiento constitucional, frente a un arrebato ilegítimo del poder por parte de una oligarquía empeñada en perpetuarse en el poder para seguir esquilmando al país. Un golpe de estado abierto e inaceptable.

Pido disculpas por esta letanía de artículos de nuestra Carta Magna. No soy abogado, pero sé leer y entiendo, además, que el derecho se rige por principios y por una lógica, ante la cual debe subordinarse la técnica jurídica. Conocer la Constitución y luchar por su vigencia y observación es menester para que la ciudadanía defienda sus derechos, la libertad y la democracia. Sólo con la plena vigencia del Estado de Derecho, con sus garantías, derechos reconocidos y el equilibrio de poderes que aseguren la transparencia de la gestión pública y la rendición de cuentas, podemos encontrar los venezolanos la salida a esta terrible tragedia económica, social y política urdida por esta diabólica oligarquía.

Viene a cuento esta recapitulación por asomarse el 1° y el 2° de diciembre la negociación de condiciones para restablecer el orden democrático y la convivencia pacífica, entre representantes de la MUD y del gobierno. Una semana más tarde, se realizarán las elecciones para escoger alcaldes. Avanzar en la reposición democrática exige que, en ambos eventos, se elimine, formalmente o por la vía de los hechos, la fraudulenta anc. No puede reconocerse este adefesio, como bochornosamente ocurrió con la sumisión de gobernadores electos en ejercicio de la soberanía popular a un órgano usurpador de esa voluntad. ¿De qué democracia estamos hablando, entonces? ¿Dónde reside la soberanía, en el pueblo o en una camarilla militar-civil? ¿Qué pensarán los militares dispuestos a arriesgarse por restablecer el Estado de Derecho, como podría ser el caso de los que contribuyeron con el escape de Ledezma, si las fuerzas democráticas entregan su legitimidad a esa anc falaz?

Los que ocupan hoy el poder se saben muy vulnerables. Su estadía al frente de la cosa pública es precaria. Su única razón de ser, que es expoliar la riqueza social en beneficio propio, incluyendo la renta petrolera, se le escurre por la destrucción de la economía que la prosecución de tal objetivo causó, por la caída en los precios del petróleo, y por las sanciones impuestas a personeros oficiales notorios por sus corruptelas y por su violación a los derechos humanos en Venezuela.

La oposición democrática se desconcertó cuando la oligarquía, contra todo pronóstico racional, logró imponer esa anc fraudulenta. Muchos dudábamos que ello ocurriera, ya que representaba su suicidio político. Pero así fue. Si algo faltaba para sellar la reprobación de la comunidad internacional a este régimen dictatorial, la imposición de ese órgano fraudulento no dejó duda alguna. No le aliviemos tan craso error reconociendo, “sólo para cumplir con una formalidad que no tiene importancia”, el órgano por excelencia del dominio totalitario que se nos quiere contrabandear.

Si, Manuel Rosales, la actitud frente a la anc fraudulenta es un problema más político que legal. Pero no para que cada quien decida cómo actuar frente a ella en función de su propia conveniencia política. Lo que está en juego es si apuntalamos la vocación totalitaria de la oligarquía militar-civil o si el liderazgo de la MUD se afianza en el único camino que le ha dado rédito político, nacional e internacional, en su lucha contra la dictadura: invocar la vigencia del orden constitucional. El futuro del país, del bienestar material y espiritual de los venezolanos, depende de qué decisión -libertad o servidumbre- tomamos.

[1] Iniciativa que también le corresponde a la “Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.” (art. 348)

[2] Art. 63 CRBV: “el sufragio es un derecho (que) se ejercerá mediante votaciones libres, universales, directas y secretas. La ley garantizará el principio de la personalización del sufragio y la representación proporcional”.

Economista, profesor de la UCV.

humgarl@gmail.com

 7 min


Ovidio Pérez Morales

El régimen, a través de su fiel Consejo Nacional Electoral, lleva a elecciones municipales en diciembre con la dinámica fraudulenta semejante a la de los comicios para gobernadores.

No solo eso, esta dictadura socialista actúa en todo apoyándose en la pretendida omnipotencia de la ilegítima asamblea nacional constituyente, confeccionada al margen y contra la Constitución y convertida en “hacelotodo” en su proceso hacia un Estado comunista.

De acuerdo con la lógica oficial, las elecciones presidenciales del próximo año –si la ANC no decide inventar un sucedáneo para que el presidente alargue su período de gobierno– llevarían el mismo sello de sorpresas tramposas y procedimientos arbitrarios para asegurar la continuidad del régimen.

El gobierno ha sido muy eficaz en destruir el país en todos los órdenes y en cerrar progresivamente la tenaza totalitaria. Basta hacer cortes verticales en la línea del tiempo para percibirlo claramente.

La oposición ha carecido en buena medida de lucidez (en casos de coraje y honradez) para identificar al que se tiene enfrente. Ha sobrado ingenuidad o superficialidad, así como también terminología ambigua para llamar las cosas por su nombre. Lo cual se ha reflejado en estrategias equivocadas y en el modo de abordar “diálogos” y “negociaciones”. La fiera es fiera, no animal doméstico.

Más de una vez he propuesto, y ahora lo planteo como un grito, que, dado el desastre del país y las ominosas perspectivas, lo que urge en este momento, como apertura a una solución efectiva de la gravísima crisis, es apelar al soberano. Pero al soberano de verdad (CRBV 5), no a una caricatura o selección sectaria poblacional, como la que produjo la integración de la ANC.

Se debe repetir y subrayar que el soberano –ciudadanía global– es el único poder originario, total, constituyente y supraconstitucional en una comunidad política (pueblo, nación, república…). Al él y solo a él le corresponde en última e inapelable instancia definir la constitución del Estado, la forma de gobierno, la normativa constitucional. Y concretando cosas: el destino de Venezuela como país. Y el soberano tiene que expresarse todo él, de allí que su decisión (voto) tiene que ser libre, transparente, universal. Un referéndum, una votación sin maquillajes ni triquiñuelas.

¿Un régimen o un sector político presumen de tener apoyo popular? ¡Apélese al pueblo soberano! ¿Por qué temerle? Que este decida si quiere o no al actual régimen, una genuina constituyente u otras cosas de calibre semejante.

El país no soporta más su debacle económica, política y ético-cultural. El hambre y la muerte culpables, la incertidumbre y la angustia inducidas. Basta ya de que el interés predominante sea la conservación del poder, no la suerte de la gente. Stalin causó una hambruna con 20 millones de muertos, e incontables fueron las víctimas chinas de la “Revolución cultural”.

Fundamental para esta consulta al soberano es el respaldo internacional (ONU, OEA, UE…), que supervise el proceso de votación y garantice el respeto del resultado. Para lo cual deberá integrarse un árbitro verdaderamente imparcial.

La oposición, presionada-complementada por la sociedad civil organizada, ha de superar sectarismos, maniobras personalistas debajo de la mesa, visiones cortoplacistas. Y recordar: es mejor ser cola de león que cabeza de ratón.

Last but not least. La Fuerza Armada (que debe recuperar lo de nacional y bolivariana) debe cuadrarse con la nación y no con la persona del presidente y el partido de gobierno. No temo decir que ella es la culpable principal de la actual crisis nacional, porque tiene las armas y las emplea no al servicio de la República y la Constitución, sino de este régimen destructor, opresor. Más allá de los altos mandos, Venezuela espera por el patriotismo de la gran mayoría de los ciudadanos en armas. Los artículos 323 y 350 de la CRBV interpeln a los militares antes que a otros.

¿El soberano es el poder originario constituyente? ¡Que lo ejerza!

El Nacional

23 de noviembre de 2017

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/soberano-ante-desastre_21...

 3 min


Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 127

La inflación galopante de las últimas dos semanas ha comenzado a afectar seriamente la viabilidad política del régimen que piensa que con no mencionarla no existe. Ya culpar al imperio, al presidente colombiano, a dólar today, a los bachaqueros o a los alienígenas de ser los causantes no se lo creen ni ellos mismos. La denuncia de, uno de los pilares intelectuales del mismo, en su programa dominical manifestando que la situación ya es insoportable y que tiene a los venezolanos contra la pared, evidencia que el descontento ya se siente en las filas del chavismo madurismo.

Otro pilar de la secta, desde su alta investidura como embajador de nuestro país ante la ONU, agregó gasolina al fuego al manifestar que el jefe del régimen, al inicio de su mandato, no hizo caso de las sugerencias que le hizo para enderezar la economia y evitar el colapso actual, por lo que fue destituido como vicepresidente de asuntos económicos y enviado al organismo multilateral en New York. La respuesta del gobierno no se ha hecho esperar: “son unos traidores a la revolución y pagaran por ello”.

Pero las luchas al interno como que apenas comienzan. El fraudulento fiscal general nombrado por la no menos fraudulenta ANC, no ha dudado en arrestar o privar de libertad a diferentes grupos mafiosos de la administración pública en ejercicio, desde las industrias básicas del estado Bolívar incluyendo el “arco minero”, pasando por el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) y terminando con altos directivos de CITGO que fueron convocados a una reunión urgente en el país para ser detenidos en la misma, cual trampa de mafiosos.

La fiscal en ejercicio, pero en el exilio, no se ha quedado atrás en las denuncias contra funcionarios del régimen que, por cierto, son diferentes a los que está acusando el fiscal fraudulento, con mención especial para el mandamás a quien solicitó se le levantaran cargos en la misma Corte Penal Internacional en La Haya en los Paises Bajos. Al sumar unos con otros, no va a quedar cabeza visible de la revolución bolivariana que de la cara por la revolución, salvo la cúpula militar en ejercicio que no han sido tocado por ninguno de los dos fiscales a pesar de que pesan cargos en su contra tanto de la justicia norteamericana como de la Unión Europea y Canadá.

Simultáneamente, para complicarle un poco más las cosas al régimen y su oscura justicia revolucionaria, se comienza a tener información de jueces que acusaron falsamente a muchos dirigentes de la oposición por lo que están ahora detenidos, que se han auto exiliados en otros países para escapar de la razia reinante y prefieren ser juzgados en otros países donde esperan tener la justicia imparcial que no impartieron aquí.

Finalmente, las elecciones municipales han puesto en evidencia que la alianza del gran polo patriótico no es tan perfecta como se menciona por los voceros oficiales. Muchas candidaturas han sido presentadas por partidos integrantes de esa alianza oficialista y en consecuencia han sido amenazadas por los jefes del régimen de excluirlo del polo patriótico.

Ante todas estas evidencias no será válido preguntarse: ¿Está realmente fuerte el régimen?

@lesterllopezo 23/11/17

 2 min


Alberto Hernández

En este libro la ficción no existe:

No se trata de la recreación de un imaginario convertido en arcadia del espíritu. Es el testimonio de una larga aventura donde los hombres eran lobos del hombre. Es el testimonio de un hombre que asumió la experiencia de perseguir por encargo, de silenciar por mandato y obediencia a quienes se oponían a los designios del poder.

Una máscara cubrió durante diez años un pedazo de nuestra historia política contemporánea. Un rostro sudoroso bajo esa tropical eufonía del silencio y la muerte. Una cara que crecía en la pupila opaca de quien se ocultaba para favorecer su violencia.

Marcos Pérez Jiménez bailó el vals de esta historia durante casi dos duros lustros en los que la persecución y el crimen dominaron el escenario de Venezuela.

En este libro hay un hombre que cuenta lo que hizo para sostener el poder de ese hombrecito en Miraflores. Un hombre que lideró la tortura, el miedo e hizo de esta experiencia una forma de vida.

No es la primera vez que Braulio Barreto se relata como ejecutor de órdenes emanadas del corazón de la terrible Seguridad Nacional, donde era agente. No es la primera vez que se desnuda en público para testimoniar el infierno del cual fue protagonista, desdelas manoplas de Pérez Jiménez y Pedro Estrada.

Este libro no es literatura:

Este libro es un acto solitario donado por la prisión. Es un gesto desde un pequeño espacio donde purgó condena luego de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez.

Este libro es el testimonio de un “esbirro” (entrecomillado porque el mismo personaje me pidió que lo calificara de esa manera) que hacía también labores de espionaje. Es el relato vívido de un policía del régimen dictatorial, despojado de vocación literaria. Es un libro donde quien cuenta es también una víctima, pero no porque él lo digo sino porque esos diez años lo hicieron víctima de su propia obediencia.

Es también un libro que se aventura a desnudar y a destapar la podredumbre de un lugar bastante alejado de los asuntos del espíritu. Este libro es un pedazo de país, de ese país que un día perteneció a la muerte y al miedo. Es el mismo país que hoy llevamos muy adentro, pero matizado por miedos menos profundos. Es el país que siempre hemos estrenado, atornillado al olvido.

En este libro no hay poesía:

En este libro nos encontramos con aquellos venezolanos que se graduaron: unos, de asesinos, traidores, cobardes. Otros, de cómplices, taberneros de un régimen que aún suena sus copas en los dientes de la estupidez. También es el país de quienes transitaron un tiempo de martirios. Es un país del asco, de muchos sinsentidos. Un país hecho mofa y carcajada enferma.

En este libro de Braulio Barreto uno se encuentra en la herencia que siempre nos convierte en pesadillas de nosotros mismos. Un libro para reconocernos, para vernos en el rostro de hoy de un hombre que no ha querido guardar silencio, porque aún los fantasmas lo llaman desde el pasado.

Braulio Barreto es un hombre que dejó el miedo colgado en el armario. En estas páginas nos topamos con él y nos llenamos de respuestas.

Maracay, 1999 (Texto/ prólogo a la edición de Impresos Urbina)

 2 min


La providencia dotó generosamente a Venezuela de ingentes recursos naturales. No contenta con poner bajo nuestros pies un océano de petróleo y en nuestra tierra inmensas cantidades de minerales valiosos como el oro, el hierro y la bauxita -para sólo nombrar tres-, nos donó caudalosos ríos para que aprovecháramos su potencial hidroeléctrico, hermosos paisajes marítimos, llaneros y de montaña que podrían ser útiles para incitar un profuso turismo propio y foráneo, un clima benigno que no mata en invierno ni deshidrata en verano, hombres brillantes como Arturo Uslar Pietri y Jacinto Convit, mujeres de proverbial belleza y arrollante personalidad y, en fin, tantas riquezas y dones como para hacer palidecer de envidia a los pueblos llamados del primer mundo.

Reconociendo, de forma obligada, que la naturaleza ocurrió en exceso de prodigalidad para con Venezuela cuando se dispuso a distribuir dones, surge una pregunta necesaria: ¿Por qué no somos un País del primer mundo y, por el contrario, nos dirigimos al tenebroso inframundo del hambre y la desesperanza?

Es evidente que nuestros males no se originan en la falta de riquezas naturales y que, por el contrario, podríamos sospechar que el exceso de ellas nos haya perjudicado de alguna manera, por lo que surge una nueva pregunta: ¿Si soy rico, por qué no vivo como tal?. No es preciso ser superdotado para encontrar la adecuada respuesta: hemos sido mal gerenciados y peor administrados, nuestro destino como nación ha estado siempre en manos de pocos, mediante un sistema electoral inventado, sostenido y propulsado por intereses mezquinos, hasta convertirnos en simples espectadores de una obra teatral llamada democracia, donde tras bastidores los actores se reparten alborozados el producto de la taquilla.

Esto no sería posible si desde las elecciones de diciembre de 1958, no se nos hubiera impuesto un sistema electoral dirigido a priorizar los intereses partidistas y aguardar en el cofre de las ilusiones el verdadero querer de la gente. Desde ese entonces, hemos sido despiadadamente manipulados, haciéndonos creer que somos electores cuando en verdad somos simples votantes, convalidadores de decisiones ajenas que, en la mayoría de los casos, están más pendientes de satisfacer intereses particulares o grupales que lo genuinos de la gente.

¿Quiénes deciden acerca de los cargos de elección popular? ¿Quiénes acerca de los altos cargos de la Administración? Los que ya no tenemos 15, recordamos la famosas reuniones de Gonzalo Barrios (AD) y Rafael Caldera (Copei), donde se decidían todos los asuntos relevantes sobre las tres ramas del Poder Público y, en definitiva, el rumbo del País entero.

El sistema electoral inaugurado tras la caída de Pérez Jiménez, fue el comienzo de la tragedia que hoy llena de angustia a los venezolanos. Los partidos políticos se reservaron el derecho a elegir y nos vendieron la falsa ilusión de que lo hacíamos nosotros; los presidentes eran tratados como semidioses que no podían ser interpelados por los representantes del pueblo cada vez que fuera preciso y, alrededor de ellos, se formaron cortes de aduladores que los desconectaban de la realidad nacional.

Los miembros del Congreso (ahora Asamblea) y de los cuerpos legislativos de los estados no debatían, no proponían, no defendían los intereses de quienes decían representar, si no que esperaban que bajara la línea para levantar el brazo o dejar de hacerlo según la orden superior.

Así, nos fueron robando la soberanía y con ella el verdadero poder popular y el derecho a procesar y disfrutar los recursos tan generosamente ofrecidos por la naturaleza.

Los partidos políticos fueron perdiendo apoyo popular como consecuencia de sus malas gestiones gubernativas y éste fue suplido por una clientela ávida de prebendas y comercializadora de apoyos. Estas organizaciones se hicieron cada día menos democráticas y más alejadas del fervor popular y, para colmo, las amantes de los presidentes pasaron a ser una suerte de jefes de gabinete cuyos poderes crecían al unísono de sus cuentas bancarias, mientras la adulación suplía al debate y la genuflexión a la controversia.

A través de esta degradación de la política fuimos inventando el precipicio al borde del cual nos encontramos. Volver a lo mismo sería hacernos acreedores del eterno castigo de Sísifo: ver rodar cuesta abajo, una y otra vez, la enorme piedra que tanto le costó llevar hasta la cima.

Si queremos salir de este atolladero, todos los cargos de elección popular deben ser sometidos a elecciones primarias y para los venezolanos de buena fe, votar para elegir debe ser la consigna.

NOTA: más sobre este tema en www.eligetu.org.

turmero_2009@hotmail.com

@DulceMTostaR

http://www.dulcemariatosta.com

 3 min


Juan Gonzalo Aguilar

#loquequepaquesesepa

Apreciado ciudadano venezolano miembro del poder originario

Presente

Reciba mi saludo cordial con lo mejor para usted y para el país. He visto por vía de las redes sociales que usted manifiesta su libérrima disposición a renunciar a sus derechos establecidos en los artículos 5 y 70 de nuestra Constitución Nacional, vale decir, a la soberanía que intransferiblemente reside en el pueblo dado que los órganos del Estado emanan de dicha soberanía y a ella deben estar sometidos, no por el hecho de sufragar y elegirlos, sino más bien por la participación directa y protagónica del ciudadano en cuanto todo lo que se refiere a la ejecución y control de la gestión pública.

Aduce o se pregunta usted: ¿Para qué votar si me van a robar el voto? ¿Para qué votar si le van a nombrar un protector? ¿Para qué votar si se tienen que juramentar ante una ANC fraudulenta?

Y yo me pregunto, ¿Y entonces, se la ponemos fácil al régimen? Y afirmo: Ellos no van a cambiar las condiciones, ellos no van a cambiar su modelo político y económico, ellos seguirán en su plan de querer perpetuarse en el poder a costa de la destrucción del país y del sufrimiento del pueblo.

Y mientras tanto, nosotros le arrimamos el mingo más cerca para que el boche sea clavado. ¡Craso error!

Mi distinguido elector, permítame decirle que en verdad yo respeto su libre albedrío, pero permítame ahora decirle el mío; yo hubiese preferido que la oposición poseyera actualmente 18 gobernaciones y para las presentes elecciones municipales que se conquistasen 300 alcaldías y que todos concurrieran a la susodicha fraudulenta ANC a levantar la mano derecha no precisamente para juramentarse, más bien en señal de triunfo y mensaje para el pueblo que los días de la dictadura están contados, además con un poco de sátira y para darles un poco de su misma medicina, también me gustaría que en ese momento de alzar la mano derecha, la mano izquierda se la colocaran en la boca como para contener la risa, imagínese usted la cara de arrechera que pondrían los tipos.

Pero, para los gobernadores no fue así y para los alcaldes parece que de nuevo el panorama será rojo rojito, y todo debido a que la abstención se vislumbra de nuevo por parte del sector opositor y por los que en su liberrisíma decisión acudirán a los Centros de Votación a ver cómo hacen para votar nulo. ¡Craso error!

Amigo elector, sigo creyendo que la solución está en tus manos, en tu participación, tal y cual cuando le dijiste ¡NO! A la reforma constitucional, cuando participaste masivamente el 6D y el 16J. Lo otro, es mantener las esperanzas en la comunidad internacional, en líderes que no son tales y que de ñapa pretenden serlos desde las playas de Miami, el Arco de Triunfo de Paris o Las Cuevas de Luis Candelas de España.

Finalmente ciudadano elector, encomiendo a Dios Todopoderoso nos ilumine a todos los venezolanos para que nos presentemos a votar masivamente el 10D, aunque sea nada más que para joder y verles las caras de arrechera a los jerarcas del régimen.

Con mis saludos cordiales, lo mejor para usted y para el país.

Juan Gonzalo Aguilar

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Entre lo que pudimos haber sido y lo que pudiéramos llegar a ser, es cuestión de cambiar de mentalidad y comenzar por diseñar un proyecto de país nacido de la participación de todos y de acuerdo a la capacidad laboral, técnica e intelectual de cada venezolano.

Los dubaities, es decir, los habitantes de Dubái: un pequeño país petrolero ubicado en la península de Arabia al suroeste del Golfo Pérsico, no pueden ser más inteligentes y emprendedores que nosotros los venezolanos, y entre todos ellos lograron desarrollar su país. La imagen fotográfica que anexamos es elocuentísima. Pero lo que no podemos negarle a ese pueblo, es que tuvo la previsión de sembrar el petróleo y nosotros no.

Ahora bien, para ese gran proyecto de país sugerido al principio de este escrito, este es mi modesto aporte:

  • Convencer a los venezolanos que solamente reconciliados y unidos seremos capaces de construir una nación agrícola, pecuaria, petrolera, minera e industrialmente desarrollada, a través de la educación eficiente, el trabajo creador, la solidaridad ética, la responsabilidad militante, la tolerancia política, el respeto al derecho del otro y la moral pública.
  • Crear la Universidad Autónoma, Agropecuaria, Técnica e Industrial de Venezuela, para que de ella egresen los jóvenes obreros, peritos, técnicos y tecnólogos que el país vaya necesitando en base a un instrumento de planificación ascendente que previamente haya programado el desarrollo armónico y proporcional de la nación venezolana
  • Integrar en una sola Institución, salvo la Universidad Agropecuaria, Técnica e Industrial de Venezuela, a todos los entes que imparten educación superior y proyectarla como Núcleos Regionales hacia cada Capital de Estado y como Aldeas Universitarias en todos y cada uno de los municipios de la República.
  • Crear la Universidad Central de las Fuerzas Armadas, de donde egresarán los jóvenes oficiales y suboficiales que posteriormente se incorporarán al Ejército Libertador Venezolano, el cual estará conformado por tres componentes: Ejercito Terrestre, Ejercito Naval y Ejercito del Aire.
  • Delegar en el Banco Central de Venezuela la recepción y distribución de todas las divisas que genera la industria petrolera.
  • Eliminar el nombre de Bolívar de nuestro signo monetario y sustituirlo por el de "Peso Venezolano".
  • Respetar la propiedad privada, y los medios de producción deben ser la consecuencia de la cogestión solidaria entre empresarios y trabajadores para producir mercancías cuya posterior plusvalía debe ser distribuida equitativamente entre ambos.
  • Modernizar la totalidad del sistema hidroeléctrico del Gurí.
  • Crear Aerolíneas Internacionales Venezolanas y la Compaña Venezolana de Navegación.
  • Comenzar a planificar El Gran Ferrocarril de Venezuela, construyendo un troncal de distribución nacional en Villa de Cura.
  • Reducir el Poder Ejecutivo a quince ministerios.
  • Reincorporar Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones e incorporarla a la Alianza del Pacifico.
  • Fundamentar la salud a dispensársele al pueblo sobre tres principios éticos: no dañar, prevenir para no curar y suministrar calidad de vida.
  • Crear el Servicio Único de Salud.
  • Promover una poderosa clase media que ayude a sacar de la pobreza a todo aquel venezolano que la padezca, pero mientras esto no se logre a ese sector de la población habrá que saciar su hambre, curar sus enfermedades, proteger de la intemperie y garantizarle que el futuro que lo aguarda, será mejor.
  • Defender la soberanía e Independencia de la República de cualquier potencia hambrienta de energía petrolera.
  • Transferir el 51% de la acciones de PDVSA, a empresarios, trabajadores y jóvenes profesionales venezolanos.
  • Decretar que el ámbito operacional de PDVSA debe limitarse a lo que en términos petroleros se conoce como aguas arriba y aguas abajo.
  • Concientizar para que el pedazo de pan que cada venezolano lleve a su casa, debe ser del tamaño de su capacidad de producción y no el de la generosidad del gobernante de turno.
  • Atacar el problema penitenciario creando tribunales de emergencia dentro de las cárceles para que trabajen las 24 horas del día a razón de tres turnos de 8 horas cada uno, hasta que no quede ni un solo individuo privado de libertad sin sentencia firme y definitiva; luego, negociar con el preso dos años de su sentencia por un año de intachable conducta.
  • Cimentar la libertad de expresión sobre el siguiente aforismo: “no estoy de acuerdo con lo que dices pero daría mi vida por defender el derecho que tienes a decirlo”.
  • Aplicar la hipótesis de la línea media al problema limítrofe que tenemos con la hermana República de Guyana.
  • Desactivar el argumento que propone: “A los pueblos indígenas hay que mantenerlos dentro de su hábitat natural para evitar que el hombre blanco los contamine”.
  • Enfrentar la problemática campesina a través de programas rurales que no solo sirvan para evitar el éxodo permanente del hombre del campo hacia las grandes ciudades, sino que a vez estimulen el regreso de aquellos que abandonaron sus tierras después que un demagogo e irresponsable enreda pueblo, les dijo: "Vayámonos pa Caracas que allá hay trabajo por coñazo" y ahora andan saltando de rancho en rancho y brincando de cerro en cerro sobre el cordón de miseria que rodea la Capital de la República.
  • Proscribir todo tipo de explotación minera en el frágil ecosistema de Guayana.
  • Incorporar sustancialmente la mujer venezolana a la planificación, ejecución, supervisión y evaluación de políticas públicas trascendentales.
  • Restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos en un ambiente de respeto mutuo y sin complejos latinoamericanos ni tercermundistas.
  • Rechazar la injerencia de cualquier país en nuestros asuntos internos, tanto más, si esta conducta política se mimetiza en la noble expresión de Simón Bolívar: “Para Nosotros la Patria es América”.

Reducir el periodo presidencial a cuatro años con una sola reelección y establecer que el rol como Primer Maestro de la Nación Venezolana, que le corresponde ejercer al Primer Mandatario, debe estar por encima de sus condiciones de Presidente de la República, Jefe de Estado, Jefe de Gobierno y Comandante en Jefe del Ejército Libertador Venezolano.

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