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Opinión

Alberto Hernández

Crónicas del Olvido

1.-

Venezuela es un mapa arrugado sobre un charco de sangre. El país de los viejos caudillos retorna, gira como un carrusel, siempre regresa y se instala en el imaginario recurrente de quienes se encargan de trazarla, de revelar sus límites, de deshacerse del olvido para acomodar la tarima donde el populismo es la base de la demagogia.

Con ese espíritu ha sido escrita la novela “El reino de arena”, de Andrés Volpe, publicada por Oscar Todtmann Editores, Caracas, 2017.

El largo relato de Volpe deriva en una suerte de ensayo en el que la ficción roza la realidad, la del pasado y la del presente actual, porque siempre habrá un presente ataviado con el mal olor del pasado y con ciertos rasgos triunfalistas reservados al futuro. En el caso de Venezuela, todo lo que se afirme acerca del poder, fraguado por caudillos cuyos desenfrenos concluyen en la muerte, se asimila a los escrúpulos que podrían ser parte también de una añoranza: soñamos con el paraíso perdido, con el que siempre hemos fantaseado. Con el que solemos tener frente a nosotros como una vieja película muda.

Venezuela siempre será un regreso a la ilusión. A un reino que jamás ha sido liberado, a los feudos que nunca han sido desterrados del inventario colonial. Las páginas de Volpe nos llevan a sabernos protagonistas o testigos de aquella Venezuela en la que las guerras, desde las de Independencia, pasando por las del siglo XIX, nos trajeron a ésta en la que Bolívar continúa montado en su caballo blanco dando órdenes y gritando sobre las cabezas de un grupo de soldados y mercenarios.

Novela que refleja la Venezuela de la Guerra Federal, las de los liberales amarillos, la de Zamora, los Monagas, Crespo o Castro y la última de Juan Vicente Gómez, y tocada por la asignación de los nombres que hoy creen cabalgar en ese caballo que mira hacia otro lado. Esta borrosa capitanía general fue y es una rueda sin fortuna.

2.-

Venezuela es un mapa cuyos trazos borrosos animan a pensar que aún no ha consolidado su presencia en el concierto de las naciones, como suelen decir los diplomáticos e historiadores. Venezuela, desde estas páginas, es la imagen de una gran torta de la cual cada quien toma un pedazo. El federalismo fue un zumbido en el cerebro. Los andinos, los llaneros, los capitalinos, los zulianos, todos ellos, funcionarios del pasado remoto y del presente instalado en nuestras grietas, conforman el rompecabezas de una nación a punto de extinguirse o de refundarse como república. La ficción suele estar más cerca de la realidad que la realidad de la ficción.

Hoy, queda revisar los viejos cuadernos, los antiguos apuntes para poder entender que este país es la novela que el joven novelista Andrés Volpe ha puesto ante nuestros ojos.

Es el relato de una permanente confrontación. La narrativa de un cuestionamiento inacabable, porque la vida y la muerte siempre han encarado sus diferencias y las han usado como epitafio.

Los nombres de los vivos y los muertos en esta novela son los mismos nombres de los vivos y los muertos que nos han tocado conocer y enterrar. Desde la muerte de Bolívar hasta la agonía política de Nicolás Maduro. Desde la mitológica batalla de Santa Inés de Ezequiel Zamora hasta la canonización de Hugo Chávez. Desde el epiléptico Páez hasta el retaco Marcos Pérez Jiménez. Desde el brujo Guardajumo hasta aquel invento llamado el Negro Antonio. Desde el loco Funes hasta cualquier otro sociópata que se nos atraviese en el camino, Venezuela sigue siendo tierra de caudillos y engendros populistas. Parcelas de dictadores y delincuentes comunes. Ayer a caballo, hoy en motos. Ayer en barcos, hoy en aviones privados o arrancados del erario público.

Los años de democracia sirvieron de semillero para que estos sombríos personajes decidieran dividirse el país en caseríos, hatos, fincas, reinos, fundos, cuarteles, comandos, prostíbulos, regimientos y otros sustantivos que tocan la costumbre militar y la de sus aduladores.

3.-

Un reino en la costa cuyo jefe “revolucionario” enfrenta a los republicanos, a quienes acusa de caníbales. Cada región tiene un jefe caudillo. Cada caudillo tiene un ejército. Cada ejército está formado por asesinos, locos y desmirriados que delatan, traicionan o dan la vida por el analfabeta que los oprime. Medina, el “mocho” Medina, heredero de un tal Pinto, gobierna el reino de la costa. Caracas y las ciudades más cercanas han sido destruidas por las locuras de los revolucionarios bolivarianos. En los Andes andan otros que se reparten botines y alijos. Ciudades que ahora están en manos de los republicanos. Los enemigos externos, calificados de caníbales, suerte de metáfora del Imperio o de otros enemigos de la revolución, son sólo parte del discurso de quien se dice el mandamás de la libertad.

Esta es una novela que permite en el lector dos viajes: uno hacia el pasado y otro hacia el presente que vive en nosotros, sin descontar la posibilidad de que el futuro asome su hocico como una alternativa de salvación.

Es una novela apocalíptica en la que tanto distopía como utopía se pelean sus espacios. Un relato donde la desesperanza tiene asidero en el terror, en las torturas, cárceles y abusos de quien se dice el hijo heredero de un legado. Un país hiperbolizado, un país forjado por la exageración; un símil le ofrece a la realidad el sostén de su existencia.

Una novela que destaca un referente en unas mariposas amarillas que representan la muerte. El realismo mágico tiene sello en tres o cuatro momentos en el que las mariposas aparecen y podrían sortear sus vuelos en un homenaje a quien las creó en el trópico colombiano, ese Mauricio Babilonia que encarnó en García Márquez.

Una novela que nos exprime. Podrían sobrarle algunos relatos, pero que también sirven para sostener la posibilidad de un nuevo intento para que el lector imagine su destino personal. La realidad, como la lectura, es un experimento. La ficción es su sostén.

Y así como “Los desconsolados iban a la playa y le agregaban lágrimas al mar”, también –como cierre- tener en cuenta que “Este reino de arena sería despertado entre fuego y alarmas una vez que yo irrumpiera entre el silencio de la noche para dar comienzo a la misión”.

Y la misión es la libertad. Salir de un régimen de oprobio acompañado de todos los personajes, los vivos y los muertos, que respiran o se pudren en el imaginario de una historia que se prevé interminable.

 5 min


El 18 de agosto de 2014 la Asociación de Alcaldes de Venezuela advirtió que la salud financiera de la gran mayoría de las alcaldías en Venezuela estaba seriamente comprometida con una inflación que para entonces se proyectaba en un 70%.[1]

Las dificultades financieras que habían denunciado los alcaldes se fue agravando. El 4 de mayo de 2016 fue el tema de una reunión entre la Asociación de Alcaldes de Venezuela y la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, en donde se valoró el impacto de la inflación y de las decisiones laborales inconsultas del Ejecutivo Nacional, que trasladó incrementos de sueldos sin el respectivo dinero para afrontar esos nuevos compromisos.[2]

La situación económica del país se fue agravando y la salud financiera de las alcaldías fue complicándose cada vez más y ello llevó a la Asociación de Alcaldes de Venezuela a declararse en emergencia por falta de presupuesto el 13 de enero de 2017[3].

Un reportaje publicado por El Nacional, en agosto 2017[4], señaló que la crisis financiera que afecta las gestiones públicas municipales tiene como principales causas para ese momento:

El aumento del 30% decretado en mayo 2017.

El retraso en la entrega de dozavo por situado constitucional.

El rezago en la entrega de los recursos del Fondo de Compensación Interterritorial.

La inflación.

Esa crisis financiera que afecta a los gobiernos municipales encuentra una expresión concreta del impacto generado, a través de un Decreto aprobado el 11 de septiembre 2017 por el alcalde del Municipio El Hatillo, identificado como el No. 055/2017, mediante el cual expone con fundamento en los artículos 88 numeral 2 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal y artículo 19 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Administración Pública, lo siguiente:

Existencia de una situación que calificó de emergencia económica y financiera del Municipio.

Denunció como una de las causas del punto anterior, el incumplimiento del Poder Público Nacional de transferir los recursos para cubrir las obligaciones laborales que ha asumido la Alcaldía en razón de los incrementos salariales otorgados por el Ejecutivo Nacional.

Autorizó al Síndico para que procediera a llevar ante la jurisdicción contencioso administrativa al Estado Venezolano por no cumplir con sus obligaciones.

Ordenó a su equipo revisar la realidad laboral y priorizar el tema de obras y servicios públicos que están pendientes en la agenda municipal.

La causa que motiva el Decreto del alcalde de El Hatillo está claramente descrita en uno de sus considerandos, que expresamente señala:

Que la crítica situación derivada de la imposibilidad material y jurídica del Municipio de poder pagarle un salario suficiente, que es un derecho consagrado en el artículo 91 de la Constitución, se agrava aún más por el alto nivel de inflación que impide que la Alcaldía pueda cumplir la ejecución de las metas fijadas, sobre todo en el área de las obras públicas, pues con las partidas previstas en el presupuesto es materialmente imposible lograr dichas metas.

En este mismo sentido, el 15 de septiembre 2017 el presidente de la Asociación de Alcaldes en Nueva Esparta, José Ramón Díaz, denunció que las municipalidades dirigidas por la oposición no cuentan con recursos para pagar el nuevo aumento de salario integral[5].

Esa misma situación fue denunciada por el Alcalde de Mérida, quien calificó de irresponsable el aumento salarial decretado por el presidente Maduro a partir de septiembre 2017, pues esa decisión inconsulta llevó a su municipio a tener un déficit que supera los 4 mil millones de bolívares.

En el caso de Mérida, el alcalde alertó que la deuda existente equivale al 100% del presupuesto de la alcaldía, por lo tanto, afirmó que aun cuando el presupuesto municipal solo sea para pagar a los empleados, éste no hubiese alcanzado[6].

Esa crisis financiera provocada por el Ejecutivo Nacional, aniquila cualquier posible expresión de autonomía municipal, principio constitucionalmente reconocido al Poder Público Municipal y arrebata la capacidad profesional de cualquier alcaldía de lograr una gestión pública que satisfaga de manera efectiva las expectativas de sus vecinos.

Es importante señalar que esa realidad financiera que impacta negativamente a los gobiernos locales, también afecta a los gobiernos regionales; en tal sentido, un reportaje publicado en Tal Cual en el año 2016 denunció precisamente las dificultades que tenían entonces las gobernaciones para responder a las nuevas realidades laborales impuestas por el Ejecutivo Nacional.[7]

El tema laboral y el control centralizado de los recursos públicos arrebata el modelo federal y violenta el artículo 158 de la Constitución que asume expresamente la descentralización como política nacional.

Resulta oportuno destacar que el próximo 3 de octubre se celebra el Día del Vecino, fecha muy oportuna para que los propios vecinos asuman la responsabilidad de informarse, reflexionar y debatir sobre la realidad financiera del gobierno municipal, y con base en la información que puedan construir, valorar la importancia del Poder Público Municipal en los asuntos vecinales y de la descentralización como principio rector.

Pero también, es importante recordar que las autoridades municipales están llamadas a informar a sus vecinos sobre la realidad financiera del gobierno municipal, no sólo para intentar reorientar las expectativas de sus vecinos frente a la capacidad de respuesta de cada gestión local, sino también, para facilitar un proceso de comprensión de la crisis política, económica y social que pretende arrebatarnos el único espacio donde efectivamente podemos aprender a valorar lo que realmente significa la democracia y la importancia de las instituciones.

El 3 de octubre es sin duda alguna una oportunidad simbólica para reivindicar el significado de “vecinos” y principalmente valorar la existencia y el rol de las instituciones políticas municipales en el desarrollo, activación y fortalecimiento del espíritu y sentimiento vecinal.

Esa fecha resulta muy oportuna para que se eleve un reclamo contundente contra el abuso de poder, contra el centralismo impuesto por el régimen, y además para defender al Municipio como forma de organización del territorio nacional; pero también es una fecha apropiada para exigir la definición de un calendario electoral que permita elegir de manera conjunta a los alcaldes y concejales, reconociéndolos como actores claves en el fortalecimiento de lo vecinal.

Como vecino, ¿crees que es importante informarse y conocer la realidad de la crisis financiera de su municipio?

Si los gobiernos locales parecieran estar asfixiados financieramente por lo ya expresado, ¿nos unimos como vecinos en su defensa, o por el contrario, ignoramos esa crisis y seguimos avanzando, asumiendo la consecuencia de su sustitución en un momento determinado en el futuro?

¿Crees tú que los vecinos tienen algo que decir en esta materia?

PolitiKa UCAB, septiembre 22, 2017

https://politikaucab.net/2017/09/22/los-vecinos-y-la-crisis-financiera-q...

 5 min


El Observatorio Venezolano de la Justicia

La Constitución en su artículo 49 establece que toda persona debe ser juzgada por su juez natural y no por tribunales de excepción o comisiones creadas para tal efecto. Sin embargo, la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) creó el 8 de agosto, mediante Gaceta Oficial Extraordinaria n.° 6.323 la Comisión para la Verdad, la Justicia y la Tranquilidad Pública; una especie de tribunal con poderes de investigación.

El objetivo de la instancia, en efecto, es investigar los “hechos de violencia por motivos políticos e intolerancia, así como las dinámicas colectivas conexas” ocurridos desde 1999 en adelante, para determinar las responsabilidades legales correspondientes e incluso las morales y políticas (artículos 3 y 11.9 de la Ley Constitucional de la Comisión para la Verdad, la Justicia y la Tranquilidad Pública).

Para cumplir con esta labor, la ley que la crea establece en su artículo 7 que la Comisión de la Verdad estará integrada por catorce personas: tres miembros de la ANC; tres de las organizaciones de víctimas de la violencia política 1999-2017; el Fiscal General; el Defensor del Pueblo; un miembro de una organización venezolana de Derechos Humanos; dos personas designadas por su competencia profesional, integridad y ética, y tres diputados de la Asamblea Nacional nombrados por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Como estos últimos no han sido designados por la MUD, por desconocer la constitucionalidad y legitimidad de la ANC, y por tanto de sus actos, la Constituyente procedió a nombrar a los restantes 11 miembros de la Comisión, todos los cuales tienen vinculación con el partido de gobierno o su ideología política, y asignó su presidencia a la misma titular de la ANC, Delcy Rodríguez.

Los informes de la Comisión de la Verdad, según el artículo 18 de su ley de creación son vinculantes (obligatorios), así como sus actuaciones en cuanto a investigaciones o solicitudes de información a funcionarios que en caso de que no sean atendidas pueden ser causal de destitución (artículo 13). Sin embargo, sus decisiones definitivas deben ser aprobadas por la ANC. También puede dirigir a la Constituyente todo tipo de recomendaciones: que dicte medidas cautelares o de cualquier otro tipo, que decrete amnistías o indultos, que tome medidas para garantizar la paz, entre otras (artículo 11).

Por otro lado, las actuaciones de la Comisión son confidenciales (artículo 14) y cualquier persona que sea llamada por esta debe atender la solicitud; en caso de negarse sin causa justificada puede ser obligada por la fuerza pública (artículo 15).

Como bien indica la ONG Transparencia Venezuela esta Comisión más que de la verdad parece ser de la venganza, ya que su objetivo verdadero es perseguir a la oposición política e incluso la diversidad de pensamiento. En este sentido, el propio Presidente ha expresado al respecto que “Por la vía de la comisión de la verdad se destape todo lo que ha sucedido y se investiguen los crímenes que se han conocido uno por uno, y los que no se han conocido y se abra un gran proceso de la búsqueda de la verdad y la reparación de la herida que la derecha le ha creado a Venezuela”. Las líneas de acción de la comisión también demuestran cuál es su verdadero objetivo.

Por si fuera poco, el artículo 4 de la ley de creación de la mencionada instancia de la ANC se refiere a la investigación de los hechos en los que se hayan violado derechos humanos que impliquen afectaciones a la vida, la libertad personal, la paz, el ambiente y el patrimonio público, pero no los relacionados con la libertad de expresión o el derecho de manifestación, a pesar de su importancia para que haya una verdadera democracia, tal como lo establece el artículo 4 de la Carta Democrática Interamericana.

Vale aclarar que el marco legal completo bajo el cual actuará la comisión aún no tiene vigencia, ya que está pendiente la aprobación de la Ley para la Convivencia Pacífica y Contra la Intolerancia (conocida en los medios como la “ley del odio”), que contendrá la mayoría de los hechos a los que se refiere su ley de creación. Se ha advertido que el llamado proyecto de ley contra el odio prevé sanciones a personas que manifiesten en las calles "de manera intolerante" o a quienes graben insultos o críticas hacia funcionarios del gobierno, lo que demuestra que esta comisión no sólo no protege derechos humanos relacionados con la libertad de expresión, sino que los convierte en delito, lo que es propio de un régimen autocrático.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Transformar derechos constitucionales como la libertad de expresión en delitos y además seguir promoviendo una política de persecución y represión no nos lleva a nada, es más, conduce a mayor división y odio. Como bien dijo Gandhi: “Ojo por ojo y el mundo acabará ciego”; así nos estamos quedando en Venezuela, cada vez más enredados en la dinámica política, sin ver dónde está la salida a una crisis cada vez más agobiante.

Enlace a la nota:https://goo.gl/xruri4

Enlace a la infografía: https://goo.gl/ W7XYnU

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David Uzcátegui

El hecho de que la problemática venezolana se haya situado literalmente en el ojo del huracán en el foro mundial de las Naciones Unidas, nos habla de las dimensiones del trance que actualmente atraviesa nuestro país.

Más allá de las consideraciones particulares que merezca de parte de cada quien esta destacada noticia, el hecho mismo de que haya sucedido nos habla de que ya es innegable la repercusión mundial de lo que sucede en estas tierras.

Que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, haya dedicado varios minutos a nuestra patria en su primera intervención ante la ONU, ha sido una noticia que ha dado la vuelta al mundo, colocándonos una vez más entre las informaciones más destacadas de la jornada, no solamente debido al hecho de que estemos pasando por un trance tan complejo, sino también a los niveles a los cuales ha llegado la inquietud por lo que sucede.

Trump realizó una afirmación que ha sido particularmente recogida por quienes reseñaron su intervención, y es aquella de que “El problema de Venezuela no es que hayan implementado mal el socialismo, es que lo implementaron al pie de la letra”.

Una sentencia de muchas aristas, que tiene demasiada tela para cortar. Tanta, que queremos localizar el foco sobre un matiz particular, y no para afirmar, sino para reflexionar y que cada quien saque sus conclusiones.

Según lo expresado por el mandatario estadounidense, podríamos concluir que nuestra patria no habría llegado a este estado de cosas por impericia de los gobernantes, sino –muy por el contrario– como parte de la ejecutoria de un plan que buscaría desmantelar la estructura del país para así poder dominarlo y someterlo.

Estamos, como dije líneas antes, literalmente en el ojo del huracán y por encontrarnos justamente en el momento más álgido, nos hallamos muy lejos de poder sacar conclusiones sobre lo que nos sucede.

Un diagnóstico al respecto solamente se podrá hacer con la distancia que brinde el tiempo, cuando quizá tengamos acceso a elementos que sin duda hoy permanecen solapados por el calor de los acontecimientos.

Otra intervención presidencial que mereció ser destacada, fue la de nuestro vecino de Colombia, Juan Manuel Santos. El accionar de este jefe de Estado ha sido cuestionado por unos y otros en el marco del devenir de los asuntos venezolanos.

Desde nuestro punto de vista, Santos opera políticamente y con pragmatismo. Unas veces nos gusta y otras no, esa es la realidad del ejercicio del poder. En esta oportunidad, su voz como el máximo representante del país más hermano del nuestro, suma a las alarmas que se encienden respecto a nosotros en el mundo.

Otras voces que se han sumado en el coro internacional son las de los mandatarios de Brasil, Michael Temer y de Argentina, Mauricio Macri; amén del mandatario peruano Pedro Pablo Kuczynski, quien convocó una reunión de las naciones que conforman el Grupo de Lima y cuya posición sobre lo que vivimos es por demás conocida.

Trump también trató el caso venezolano en una cena en Nueva York con Macri, Temer y el dignatario panameño, Juan Carlos Varela.

Lamentablemente, desde el gobierno venezolano, la lectura de este acontecimiento es simplista, preconcebida y anacrónica.

Desempolvar el superado episodio de la guerra fría para afirmar que se está editando nuevamente y además creer que la autodenominada revolución es el ombligo de esta supuesta reedición, nos explica por qué no hay manera de que las cosas caminen hacia adelante en el país.

El liderazgo oficialista insiste en crear una épica ficticia para negar la realidad, y sin duda el primer paso para modificar a ésta, es reconocerla. Seguimos presenciando justificaciones y la construcción de elucubraciones de diversa índole para otorgarle una fachada y un barniz al fracaso de un proyecto político.

Fracaso que se mide directamente por la confiscación del bienestar de la gente que todos vemos en la calle, porque todos lo padecemos por igual.

En conclusión, el feedback que nos da la comunidad internacional, subraya la urgencia de encontrar una salida al punto muerto en el cual se halla nuestra situación. Y no se trata de una intervención internacional, ni mucho menos. Evidentemente, lo que pasa aquí se resuelve aquí y entre nosotros.

Lo que sí es cierto es que todo lo que nos acontece actualmente está cargado de tal intensidad, que rebota a la comunidad internacional. Y que, en tiempos de la odiada globalización se entiende con mucha más claridad cómo somos un planeta entretejido de relaciones sumamente complejas.

El ejercicio de ser reactivos, de responder con justificaciones y acusaciones sacadas del baúl de los recuerdos, ni soluciona ni suma. ¿Buscamos salidas o seguimos apegados a ficciones? Mientras no se tomen decisiones, el tiempo avanza en contra.

duzcategui06@gmail.com

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Luis Xavier Grisanti

En nuestro artículo anterior (La bendición de los recursos, El Universal, 08.09.17) explicamos que hoy existen herramientas comprobadas para evitar los efectos negativos de una súbita riqueza natural sobre la economía de una nación, que no existían, por ejemplo, en los años 70 del siglo XX, cuando muchos de los países exportadores de petróleo, incluyendo a Venezuela, cayó en la Maldición de los Recursos y la Enfermedad Holandesa, dolencias de las cuales no hemos salido, sino más bien acentuado, en razón del arraigo atávico a nuestra mentalidad rentística.

Está más que demostrado que los países con un recurso natural abundante tienden a crecer menos que los países sin recursos naturales (y a veces mucho menos). En su conocido estudio La abundancia de recursos naturales y el crecimiento económico, Jeffrey Sachs y Andrew Warner (1995) demuestran la relación inversa entre la abundancia de un recurso natural y el crecimiento económico de un país a largo plazo, en comparación con aquellos que carecen de dichos recursos.

Nosotros vamos más allá y hemos sostenido que las naciones con mentalidad rentística que no se inserten en la sociedad del conocimiento, ni asimilen los avances tecnológicos evidenciados por la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, la impresión en 3D, etc., quedarán rezagadas y la brecha del desarrollo se ensanchará (La brecha se ensancha, El Universal, 07.10.16).

Una de las medidas más sabias tomadas por Noruega para evitar la Maldición de los Recursos (bajo o negativo crecimiento después de una bonanza de precios) y la Enfermedad Holandesa (sobrevaluación de la moneda local, abaratamiento de la divisa, desindustrialización y economía de puertos), fue la constitución en 1990 del Fondo Petrolero noruego, hoy Fondo de Pensiones.

El fondo de inversiones más grande del mundo fue creado para ahorrar los excedentes de ingresos petroleros para las futuras generaciones y evitar los perjuicios a la economía derivados de la inyección desordenada de liquidez monetaria y gasto público improductivo. El activo del Fondo asciende a US$ 958 mil millones, invertido en acciones y bonos que rinden más de US$ 50 mil millones al año. Por ello, cuando los precios del petróleo bajan, los noruegos duermen tranquilos.

@lxgrisanti

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Con voz propia

En elecciones primarias de 19 estados Acción de Democrática (AD) se anotó victoria de 11 fichas, a saber: Bernabé Gutiérrez, Amazonas; José Montilla, Apure; Larisa González, Delta Amacuro; Eliézer Sirit, Falcón; Pedro Loreto, Guárico; Robert Alcalá, Sucre; Laidy Gómez, Táchira; Carlos Andrés González, Trujillo y por consenso: Alberto Barrera Sira, Anzoátegui; Ramón Guevara, Mérida; y Alfredo Díaz, Nueva Esparta.

Monagas dio triunfo a Guillermo Call quien en representación de AD gobernó por 3 períodos ese estado, y ahora fue postulado por Copei; y en Cojedes Alberto Galíndez quien también en representación de AD gobernó esa entidad y en esta ocasión lo intenta con Primero Justicia (PJ).

En Aragua AD lanzó la de Ismael García (IG), proveniente de PJ, a quien respaldaron Voluntad Popular (VP), Avanzada Progresista (AP), La Causa R, Proyecto Venezuela, Unidad Visión Venezuela, V Comando de Unidad. Después del triunfo se le suma Un Nuevo Tiempo (UNT).

Las encuestas, incluidas las oficialistas, revelan rechazo del 80% de los venezolanos al narco régimen castrocomunista, apadrinado por el alto mando militar. Más, aseguran la derrota de esa macabra política con el triunfo electoral en las 23 gobernaciones.

El parcial sectarismo electoralista pone en riesgo esos pronósticos. Lo peor: el respaldo mundial por la reconquista de la democracia y con ella el cese de la violación de los derechos humanos.

La negación de impugnación del triunfo de Bernabé Gutiérrez en Amazonas, llevó al gobernador Liborio Guarulla, jefe del Movimiento Progresista de Venezuela (MPV) a deslindarse de la política de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y mantener candidatura de Julio Ygarza.

Le sigue Aragua, estado al cual estoy vinculado en lo personal y en lo político, que me lleva a definición, sin ataduras. Allí, al cumplir dictamen nacional, la Junta Electoral Regional de la cual fungí de secretario, proclamó a Ismael García (IG) candidato de la unidad a la Gobernación.

IG, diputado, ex dirigente del MAS, Podemos, AP, con pasantía por el chavismo en 2001. Desde 2011 se hizo activo militante de PJ. Julio Borges y Tomás Guanipa les dieron la bienvenida. La reiteró la diputada y dirigente Dinorah Figuera, cuando en 2014 fue proclamado candidato a la Alcaldía del Municipio Libertador por la MUD.

“Nos enorgullece brindarte este respaldo para que junto a Henrique Capriles Radonski nuestro país y nuestra Caracas puedan progresar”. Otro calificado “justiciero”: Jorge Millán fue designado jefe de campaña.

Para las primarias en comentario, esta organización se decidió por su coordinador regional Richard Mardo, pero fue inhabilitado.

“Soy el candidato a la Gobernación de Aragua, con el nombre de José Ramón Arias, y nuestra lucha no la detendrá el miedo del gobierno de no atreverse a medir conmigo electoralmente”.

Conocido triunfo de IG por 170 votos, PJ impugnó primarias de Aragua, por “hechos de violencia y amedrentamiento generados durante la jornada, en el punto electoral de Rosario de Paya, municipio Mariño”. Dicha refutación fue declarada sin lugar.

En función del cargo logré misión a esa Parroquia. Se observó que no pasó de incidente presencia de presuntos pranes que controlan zonas del estado militar que es Aragua. Por decoro político PJ ponderó el acto y anunció apoyo a IG.

Hoy exponemos que los análisis de acción partidista ya pone en duda el triunfo en 6 entidades: Delta Amacuro, Guárico, Apure, Amazonas (en manos de oposición pero castigada por la torpeza que arrebató sus 3 diputados al Parlamento), Yaracuy y Aragua.

Aunque refleje un puente tendido al régimen, el partido de Hiram Gaviria mantiene candidaturas no medidas en primarias, para Aragua y Miranda.

Esperamos sigan a PJ y la injusticia no convierta en lección a las primarias

Al MARGEN. De información y comunicación adolece MUD en desarrollo de su política. Valorar tales factores fortalecerá la lucha contra el narco régimen.

jordanalberto18@yahoo.com

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Si usted es opositor de siempre y tiene la suerte de creer en el candidato a gobernador de la MUD en su estado, su voto de seguro estará contribuyendo a derrotar al candidato del gobierno, corriendo el riesgo de equivocarse en sus expectativas en cuanto a logros pero con la satisfacción de haber cumplido con sus creencias. Activista irreductible

Si usted es opositor de siempre, que se siente representado por la MUD, pero no le gusta el candidato, piense que su voto servirá para derrotar localmente al gobierno. Optimista calculador

Si ha sido siempre de oposición pero no le gusta la MUD ni el candidato, no le queda otra que votar por él, ya que la abstención no va con sus deseos de cambio. Escéptico práctico

Si usted es opositor de nuevo cuño y le gusta el candidato de la MUD por haber compartido afinidades con él, su voto confirmará que estaban en lo cierto y derrotar juntos al gobierno significará castigarlo por haber traicionado al proyecto. Vengador errante

Si a pesar de ser opositor relativamente reciente, sigue sin gustarle la MUD ni su candidato, votar por éste solo será tragar una medicina “maluca”, que si bien no curará al menos aliviará el malestar hasta encontrar la adecuada. Resignado en acción

Si no le gusta la MUD ni su candidato, pero tampoco le gusta el del gobierno, solo le queda la opción de buscar a ver si tienen la suerte de que en su estado haya otro que le permita dar rienda suelta a su inconformidad aunque no gane. Soñador impráctico

Si es oficialista pero no le gusta el candidato del gobierno busque al que más se parezca a usted y vote por él sin tomar en cuenta quién lo apoya. Disidente activo

Si es oficialista y le gusta el candidato del gobierno, vote rojo como siempre y después no diga “es que no lo dejaron hacer”. Conforme irrecuperable

Si a usted no le gusta ni lo uno ni lo otro, pero tampoco todo lo contrario, preferimos no calificarlo porque el país lo necesita y está esperando por su decisión. Llegó el momento de cruzar la quebrada y no hay piedras suficientes como para impedir que nos mojemos los pies. La otra orilla nos espera y tenemos que alcanzarla a como dé lugar, si en verdad queremos encontrar otro camino.

Que no hay garantías es cierto, pero lo peor sería que la incertidumbre nos paralice. Tenemos que correr el riesgo convencidos de que siempre podremos enmendar errores, si y solo si retornamos a la democracia por imperfecta que esta pueda resultar en lo inmediato.

En la Venezuela de hoy la abstención no es opción; en la práctica es dejar a otros, y sobre todo a los adversarios, la decisión que debemos tomar entre todos, estando seguros que decir “yo no voté” ni siquiera será satisfactorio para el que decidiera asumirla.

Por lo tanto, basados exclusivamente en la razón, debemos concluir que el 15 de octubre ¡tenemos que votar todos!, a menos que el gobierno, utilizando los poderes subalternos, decida desafiar a la opinión internacional, desconociendo nuevamente nuestro derecho constitucional, suspendiendo las elecciones con argumentos tan sólidos como “las sanciones de Trump impide que llegue la tinta indeleble” o quizás otro más sincero, "estamos en temporada de huracanes y me puede golpear uno de categoría 5 ".

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