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Opinión

Asdrúbal Aguiar

Desde la adopción de la Carta Democrática Interamericana hasta el momento en que el Secretario General de la OEA, Luis Almagro, presenta su informe actualizado sobre la ruptura del orden democrático y constitucional de Venezuela, el Sistema Interamericano no ha vivido un momento tan dilemático como el actual. Está sobre un parte aguas, en una hora en la que debe avanzar hacia el porvenir de manos – para no exagerar con los estándares de la democracia – de las reglas más elementales de la decencia o volver atrás, hasta las líneas en la que el cinismo y la mordacidad se hacen característicos de los gobiernos de sus Estados miembros.

Pienso, a propósito, en la época en la que, orillando la dignidad humana de los pueblos que oprimen las dictaduras militares sentadas y dominantes en su seno, afirma, desde Caracas, en 1954, que el ejercicio “efectivo” y cabal de la democracia reclama, entre otras medidas de relieve “los sistemas de protección de los derechos y las libertades del ser humano mediante la acción internacional o colectiva”.

Samuel Huntington, politólogo norteamericano fallecido, describe bien las olas democratizadoras que ha vivido el mundo: una con las revoluciones francesa y americana; otra como hija de las enseñanzas de la Segunda Gran Guerra; y la que ocurre, finalmente, con la globalización, que da cuenta de los procesos democratizadores de Europa oriental. Mas antes de hablarnos de su tercera ola, hacia mediados de los años ’70, al alimón con Crozier y Watanuki, Huntington da cuenta de la crisis de la democracia por la ingobernabilidad que provocan la incapacidad sobrevenida de los Estados y sus instituciones ante las demandas exponenciales de una ciudadanía en avance social autónomo, al punto de sugerir la reinvención de aquéllos y de ésta. Como es obvio, dentro de procesos de final abierto y sirvientes del Mito de Sísifo.

Pero cabe decir que para los parteros de la democracia civil contemporánea en las Américas, a diferencia de Huntington – para quien ésta se reduce a la vigencia de métodos electorales – una cosa es el origen de la democracia y otra sus condiciones obligantes de ejercicio real; para que no se presenten equívocos o confusiones entre quienes, con fuerza de carboneros, luchan por la forja de democracias verdaderas y socialmente sensibles.

Es verdad, incluso así, que en 1948, Rómulo Betancourt, asistente a la Conferencia de Bogotá, afirma que los “regímenes que no respeten los derechos humanos, que conculquen las libertades de sus ciudadanos y los tiranicen con respaldo de policías políticas totalitarias, deben ser sometidos a riguroso cordón sanitario y erradicados mediante acción pacífica colectiva de la comunidad jurídica interamericana”. Hoy, la tesis de la exclusión ha cedido, pero no los principios de la democracia y menos la tolerancia hacia sus enemigos.

Como consta en la Carta Democrática de 2001, los miembros de la OEA deben dar asistencia “para el fortalecimiento y preservación de la institucionalidad democrática”, “adoptar decisiones dirigidas a la preservación de la institucionalidad democrática y su fortalecimiento”, “promover la normalización de la institucionalidad democrática”. Empero, ante “una ruptura o una alteración que afecte gravemente el orden democrático”, no pueden admitir que el gobierno responsable siga ejerciendo, sin más y con desprecio por sus pares, los derechos que le confiere su membrecía dentro del club de las democracias. Así de sencillo.

De modo que se trata de una suspensión – no es una expulsión – y ha lugar cuando las gestiones para que cese la ruptura se hacen infructuosas y se mantiene hasta tanto la democracia alcance su restablecimiento.

La Carta, cabe recordarlo, no es causahabiente de un delirio de los gobiernos que la adoptan al apenas iniciarse el siglo XXI y sobre supuestos devaneos neoliberales, como lo arguyen sus enemigos socialistas de nuevo cuño. Ella se mira, como antecedente inmediato, en la experiencia peruana de Alberto Fujimori, precursor de las neo-dictaduras que luego practican Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales, Daniel Ortega, y ahora Nicolás Maduro. Llegan al poder mediante los votos, para luego vaciar de contenido a la democracia. Y es ese, justamente, el mal contra el que intenta vacunarse el Sistema Interamericano, puesto a prueba con la cuestión de Venezuela, donde al paso hasta las elecciones se han acabado.

En 1959 nuestros gobiernos democráticos forjan un catecismo que la Carta Democrática asume como una suerte de relectura. Desde Santiago de Chile, reunida la OEA, precisan, justamente, que la democracia, para ser tal y no su caricatura, exige: “Imperio de la ley, separación de poderes públicos, y control jurisdiccional de la legalidad de los actos de gobierno; gobiernos surgidos de elecciones libres; proscripción de la perpetuación en el poder o de su ejercicio sin plazo; régimen de libertad individual y de justicia social fundado en el respeto a los derechos humanos; protección judicial efectiva de los derechos humanos; prohibición de la proscripción política sistemática; libertad de prensa, radio y televisión, y de información y expresión; desarrollo económico y condiciones justas y humanas de vida para el pueblo”.

Todas las exigencias de la democracia enumeradas y como lo confirma Luis Almagro con su memorable informe de actualización, han sido pisoteadas bajo un gobierno procaz – el de Maduro – que no es siquiera capaz de disimular. El general Marcos Pérez Jiménez, con vistas a la reunión de la X Conferencia Interamericana y para quedar bien, como anfitrión, al menos puso en libertad a los presos políticos.

Asdrúbal Aguiar / correoaustral@gmail / cesarmiguelrondon.com

https://dolartoday.com/horas-decisivas-para-venezuela-la-oea-entre-el-ci...

 4 min


Jesús Elorza G.

En los pasillos del Instituto Nacional de Deporte (IND), conversaban animadamente varios dirigentes deportivos sobre el “Recurso de Reconsideración” presentado por el Comité Olímpico Venezolano (COV) y más de veinte federaciones deportivas.

-Creo que el recurso está muy bien fundamentado y por eso lo apoye con mi firma, dijo uno de los dirigentes. Me llamó la atención que varias federaciones no lo hayan firmado.

-Bueno, no todo lo que brilla es oro, argumentó otro de los presentes.

-¿Explícate mejor? Que es lo que quieres decirnos.

-Si bien es cierto que el documento está bien fundamentado desde el punto de vista jurídico, no menos cierto, es que allí aparecen muchos “Camaleones” dándose golpes de pecho y tratando de aparentar que ahora son los defensores del voluntariado deportivo frente a las agresiones contra al autonomía federativa que impulsa el gobierno a través de “Providencias Administrativas” emanadas del IND.

-¿Quiénes son esos camaleones? Señálalos con nombre y apellidos para tener una idea más clara sobre lo que estas denunciando, reclamaron los dirigentes presentes.

- Es curioso observar que en la providencia del Directorio del 8 de febrero pasado, dos miembros de la estructura olímpica nacional votaron de la siguiente manera: el presidente del COV y la presidenta del Comité Paralímpico Venezolano, lo hicieron a favor de la misma; Tampoco debemos olvidar, que el representante de las Federaciones Deportivas ante el Directorio del IND, en más de una ocasión voto a favor de las intervenciones arbitrarias de algunas federaciones y en otras oportunidades votaba a favor de suspender las providencias administrativas de reconocimiento a las federaciones. Eso, mis queridos amigos, no tiene otro nombre que el de “Doble Discurso”, votan de acuerdo con las circunstancias o en procura de beneficios.

Ahora, esos camaleones olímpicos, pretenden presentarse, con su cara bien lavada, como los defensores de las federaciones. Por esas razones, no firmé el recurso.

-De acuerdo a lo que dices, me da la impresión que tú estás de lado del Presidente del IND. ¿Es así?, le preguntó uno de los dirigentes.

-Que va mi pana, bien lejos con ese señor. Ese es un “Cara Dura”, que pretende decir que la “Providencia” por él aprobada en febrero solo busca dar las orientaciones necesarias para los procesos electorales del sector federado, cuando en verdad lo que busca es asegurarse su elección como vicepresidente en la Federación Venezolana de Futbol.

Visto de esa forma, salvo criterio jurídico en contrario, para que el Presidente del IND como funcionario público, pueda participar en un proceso electoral federativo, ha debido renunciar previamente al IND, de lo contrario, lo convierte en juez y parte, por lo tanto, debería abstenerse como Presidente de ese Organismo cada vez que le toque que decidir sobre los casos federativos, de ser así y no poder decidir por su inhibición:

Además, se crearía un estado de desigualdad de condiciones y oportunidades entre todas las Asociaciones y la Federación de Futbol con respecto a todas las entidades deportivas federadas.

-Coño, lo que tú dices es muy serio y en verdad no lo había interpretado de esa manera. Tus argumentos me llevan a reconsiderar mi postura en este problema, dijo uno de los dirigentes que había firmado del recurso de reconsideración.

-Déjame ampliar mis argumentos sobre el “Cara Dura” del IND. Todos los federativos hemos vivido en carne propia lo relacionado con el Registro de Entidades Deportivas, que siempre ha sido utilizado como un ariete para golpear la autonomía del sector federado al ser controlado por el IND, con el agregado que ahora el gobierno pretende que la primera instancia de reconocimiento a los equipos, clubes y ligas sean los ¡¡¡Consejos Comunales!!!

El Registro Nacional del Deporte es una responsabilidad del IND y lo que es preocupante, es que el propio Presidente del IND ha reconocido que este sistema no ha funcionado por lo menos en año y medio, y lo grave es que el artículo 41 de la Ley Orgánica del Deporte establece claramente que: “La elección de las autoridades de las asociaciones deportivas estadales y de las federaciones nacionales se harán a partir de la información contenida en el Registro Deportivo Nacional”.

Ni siquiera el Cara Dura, tiene el control sobre este proceso…..pero pretende en erigirse en la autoridad única para decidir quién es legal y quién no.

Pregúntense ustedes, si hay una impugnación al proceso electoral de la Federación de Futbol y la misma es llevada al IND ¿Cuál será la decisión?

Por último, quisiera hacer referencia que en este camaleónico proceso también hacen acto de presencia camaleones internacionales. Recientemente el jefe del comité organizador del Mundial de Rusia, Vitaly Mutko, no podrá ser candidato a la reelección al Consejo de la FIFA después de que una evaluación del organismo determinó que no es apto.

La exclusión de Mutko de la elección tiene que ver con los esfuerzos de la FIFA por minimizar la influencia de los gobiernos en el futbol, Se implementó un nuevo criterio: neutralidad política. Quieren que la organización sea políticamente neutral, para que los funcionarios y representantes de los gobiernos no sean elegidos.

- ¿Y eso que tiene que ver con lo que estamos discutiendo? Preguntó uno de los presentes.

- Bueno, que el delegado de la FIFA designado para estar presente en las elecciones del futbol, se transformó en un camaleón y se hizo el loco con la designación de un funcionario de gobierno, en este caso el Presidente del IND, para ocupar el cargo de vicepresidente en la plancha ganadora.

-Coño vale. Estamos bien jodidos, fue la respuesta colectiva de los dirigentes. Solo nos queda confiar en nuestra fuerza y hacerla valer. Una de las acciones que debemos implementar es solicitar una asamblea extraordinaria del COV para modificar los estatutos e impedir que los funcionarios de gobierno de libre nombramiento y remoción puedan ocupar cargos directivos en el movimiento olímpico y el sector federado. De esa manera le ponemos coto a los camaleones y a los cara dura….que en definitiva son la misma vaina.

Al momento, de terminar la reunión, todos quedaron sorprendidos cuando escucharon en la radio al Poeta de la Salsa Rubén Blades cantar:

Que es lo que pasa camaleón

yo vivo de la verdad y tú comiendo del engaño.

Ten cuidado con el camaleón

aprende a reconocerlo aunque cambie de color.

Ten cuidao con el Camaleón

Que, detrás de la sonrisa, lo que esconde es su rencor

Ten cuidado con el camaleón

aunque te enseñe la cara, no te muestra el corazón.

 5 min


José Rosario Delgado

En Venezuela existe la manida costumbre de decir que tenemos una “sociedad de cómplices” cuando la realidad nos muestra que vivimos en una “sociedad alcahueta”, para no decir una palabrona fea, muy fea y altisonante, aunque provoque pronunciarla con cada una de sus sílabas para que no quede duda de lo que intentamos decir. Cómplices son quienes se asocian para delinquir y repartirse el provento de sus fechorías, “partir la cochina” de sus triquiñuelas, mientras alcahuetas son aquellos que consienten todo lo que pasa por sus narices y/u oídos y les resbala de su boca.

Por supuesto, lo grave es que unos de los sordos, ciegos y mudos están revestidos de la autoridad que les impone el imperio de la ley y otros con la autoridad moral que pudiere otorgarle su ubicación social, profesional o académica y de quienes se espera una acción más contundente en la preservación de la salud ética y cívica de la ciudadanía y de la república antes de que todo el cuerpo de la nación se corrompa por la negligencia y la desidia por donde nos conduce este arbitrario y autoritario gobierno que algunos se dieron y, como se dice, “se pasó ‘e maraca”.

El gobierno montó un grotesco espectáculo cuya ridiculez, valga la redundancia, alcanza los límites de la comedia en medio del drama alimentario que vivimos y salen por allí grupos de “empresarios” y medios de comunicación a hacerle el juego en su afán de exponer productos agropecuarios o agroindustriales que no existen y mostrar servicios o insumos industriales que no se ven. “Venezuela potencia” (¡¡¡Venezuela, paciencia!!!) sirve para el estrafalario espectáculo del despilfarro económico dentro de la parafernalia que busca distraer a los incautos y seducir a los que no están aquí padeciendo las calamidades que nosotros sufrimos día a día y que lleva años y años y no se vislumbra en el mediano ni largo plazo una solución, cualquiera, que nos saque de esta perenne angustia que nos mata aceleradamente.

Eso es lo que está pasando, tenemos una sociedad alcahueta con una serie de espectadores complacidos y complacientes con los cómplices del desastre que se nos viene encima, mientras una clase política que dice luchar por cambiar el rumbo de las cosas, pero que si no se detiene a entender a la gente que pasa hambre pudiera estar como los borrachitos de carretera peleándose por una botella vacía o como los zamuros esperando su turno para entrarle a los despojos que aquellos dejarán a su salida, porque de que salen, salen… ¿Pero cuándo?

 2 min


Rafael S. Mujica Castillo

El Muro Debajo de la Mano, se constituye en una interpretación, que tiene como propósito develar algunos signos que están en el núcleo del Excelente relato de Guillermo Meneses: “La Mano Junto al Muro”. Signos y señales que fueron en su momento, formalmente objetivados por el autor, quién los legó a la posteridad a la espera de la circunstancia precisa en que dicha interpretación viera luz y así lograr que de esa manera, se ampliara el margen interpretativo de su obra.

Para acometer dicha labor, nos proponemos ir más allá de una visión sensible y psicológica, adentrándonos en el ámbito de la inteligibilidad y lo lógico, y ello necesariamente ha de ser así, porque la construcción de una obra del tenor de: “La Mano Junto al Muro” así lo requiere, en atención a la maestría puesta de manifiesto en su composición, con grandes logros que se sustentan en una poética impregnada de ultraísmo, una poética digna de caza vivos, así como de una narración desarrollada en primera y tercera persona, figuras narrativas ya anteriormente utilizadas por el autor, lo cual coloca a Guillermo Meneses en el sitial que ocupa dentro del canon de la cuentística venezolana.

No podemos dejar de mencionar, la reiterada presencia del tono especular en el relato, tono éste. Que acompaña al autor a lo largo de su proceso creador de ésta y de otras obras, ante lo cual el lector, termina sin tener certeza acerca de sí es Meneses; quien cultiva la figura del espejo o si es el espejo quien no le da sosiego, en un afán de persecución a éste.

Nuevamente, Meneses nos sitúa en la porteña Guaira de sus predilecciones. Un relato donde el autor se metamorfosea por décadas en victimario de sus lectores, en medio de su más completo regocijo, ya que conoce exactamente lo que compuso y con ello logra colmarse de gloria en la posteridad.

Justa ha de ser la consideración que hemos de presentar acerca del relato, en el cual “simula la existencia operatoria de una mujer” en el desarrollo del acontecer narrado, siendo lo más notorio la casi completa ausencia de ésta, dado que la participación de la mujer en el relato, sin que caigamos en cuenta de ello, se ve desplazada por el protagonismo de la mano.

(“La mano de ella resbaló a lo largo del muro; su cuerpo se desprendió;” sus dedos rozaron las antiguas piedras hasta caer en el pozo de su sangre; allí, junto al muro, en la sangre que comenzaba a enfriarse,…) Acompañada a su vez de reiteradas figuras retóricas y metafóricas, puestas de manifiesto por el narrador con situaciones tales como la reiterada comparación de situaciones con la alusión al enrollado acontecer de la trama, con la metáfora de la culebra que enrollada tiende a morderse la cola. O la reiterada alusión acerca de que “la vida de ella podría pescarse en el espejo… O su muerte…”

La mención a la mujer, sin la más mínima descripción acerca de sus atributos a no ser, el denominarla como tal; mujer. En abierta contraposición a lo copioso de la descripción tanto de la mano así como del muro, a saber: “Ahora, su mano se apoyaba sobre el muro. Una mano chata, gruesa, con los groseros pétalos roídos de las uñas sobre la piedra antigua, hecha de historias desmoronadas, piedra en regreso a su rota insignificancia, por haber perdido la intención de castillo en mediocre empresa de mercaderes”.

La situación anterior le brinda al narrador la posibilidad de disponer de un soporte para realizar una serie de inconfesables afirmaciones acerca de lo que fue el modus vivendi de Bull Shit. Mención que el narrador realiza a partir de una pretendida inexistencia estructural y obviamente operatoria de la mujer, con lo cual logra una absoluta libertad; moral, sensorial y psicológica a los fines de objetivar y formalizar una serie señalamientos bastante altisonantes para la sociedad de la época en que dichos materiales fueron publicados.

En la obra nos encontramos como ya hemos señalado con expresiones narrativas desarrolladas tanto en primera persona, así como también en tercera persona. Formas narrativas conjuntas utilizadas con anterioridad por Meneses, en “El duque de 1946.

Así como también hallamos, la caracterización que el autor les da a personajes tales como: la Mujer y Dutch, caracterizaciones que ya había utilizado con anterioridad en la obra “La balandra Isabel llegó esta tarde” de 1934. Dado que en ella, Esperanza personifica a una prostituta y el otro personaje llamado Segundo se corresponde con un marinero. Es así, como lo reiterativo de diversas situaciones tratadas en el relato alcanza incluso a los personajes de la narración

También ubicamos una serie de situaciones lúdicas a propósito de las reiteradas imprecisiones que se relacionan con la cantidad de personajes presentes en la misma, tal es el caso de la duda sembrada al respecto (en éste caso de la duda, el autor juega nuevamente con un recurso ya anteriormente por él utilizado) en cuanto a la cantidad de marineros, donde por una parte no se precisa si eran dos o eran tres y por la otra en determinado momento se afirma que eran dos, e indistintamente también se afirma que eran tres y ante lo cual el lector cae en el juego del narrador, en su afán lúdico por entretener a éste, sin aportar mayor ritmo narrativo a no ser la particularidad de la obra de causar embeleso, ante la pronunciada ininteligibilidad que propicia una enorme fascinación/confusión del lector ante lo incomprensible, porque esta es una característica propia de los seres humanos.

Característica ésta, la cual les permite a muchos presumir de su altísima capacidad cognitiva-interpretativa de este tipo de propuestas, por más que en muchas ocasiones terminan entendiendo muy poco o casi nada de dichos materiales.

Tal es el caso, y aquí va la demostración de lo antes dicho, que durante décadas el protagonista del relato es la mano que articulada por la mujer se posa en el muro, sin caer en cuenta de la inexistencia operatoria de la mujer en la narración, lo cual se da gracias a la asociación que realiza el cerebro humano, el cual al percibir la existencia de una mano inmediatamente la asocia con la existencia conjunta de una persona, en este caso de una mujer, tan es así que nótese que la denominación de las extremidades superiores de muchos otros mamíferos no cuenta con la denominación de “mano”. Logro indiscutible del autor, aparte del poético desarrollo narrativo puesto de manifiesto en la obra, ante una audiencia de mediados del Siglo XX, sorprendida en su buen entender, por los recursos utilizados por Guillermo Meneses en el relato en estudio.

Tras la utilización de la figura narrativa circularista, necesario es referir que a lo largo del relato no percibimos la existencia operatoria de la mujer, porque desde nuestro punto de vista interpretativo el momento de la muerte de la mujer en ningún momento se precisa cuando ocurre, -sí, ese momento queda en el limbo, por así decirlo,- ya que lo que se relata acerca de la mujer ocurre desde el comienzo de la narración en tiempo pasado.

La mujer y sus desempeños sólo son un recuerdo en la narración, de allí que el protagonismo del relato le corresponde a la mano, que se presenta de manera autónoma: “Un chillido (“¡naciste hoy!”) tembló en el aire caliente mientras la mano de la mujer se sostuvo sobre el muro.” Mano en cuestión, con cuerpo propio respecto a la mujer, así tenemos que “La mano de ella resbaló a lo largo del muro; su cuerpo se desprendió” No es el cuerpo de la mujer el que se desprendió, es el cuerpo de la mano, el que se desprendió. Porque para ese momento allí, no hay cuerpo de mujer. Indicios de que la mujer es parte del pasado, en el relato de tiempo presente, los presentamos a continuación:

“La vida de ella podría pescarse en ese espejo… O su muerte…” He allí el primer indicio lúdico del espacio/tiempo, del cronotopo, utilizado por el autor al conjugar vida o muerte en ese presente, es decir, se presenta la posibilidad de que su muerte en ese presente ya haya ocurrido.

“El hombre hablaba muchas cosas. Antes —cuando entraron en el cuarto, cuando encontró en el espejo los blancos redondeles que eran las gorras de los marineros— murmuró: “En ese espejo se podía pescar tu vida. O tu muerte”.

“(—Tú ahora. Ya. Adiós. Tú ahora. Ya. Adiós. Tú ahora. Ya. Adiós)”

“…Durante muchos años vivió dentro de aquel monstruo que fue fortaleza, almacén, prostíbulo…”

“…y dice cómo el castillo sobre el mar se convirtió en barrio de coitos y cómo la mano de una mujer angustiada puede caer sobre el muro (lo mismo que una flor o una mariposa) y decir en su movimiento “aquí, aquí”, o “adiós, adiós, adiós”.

“Ella nada sabía. Cuando llegó ya existía el presente y lo anterior sólo podía estar en las palabras de un hombre que mirase la pared y decidiese hablar. Ya existía esto. Y ella estuvo en esto. Los hombres jadeaban un poco; echaban dentro de ella su inmundicia. (O su amor)…”

“Dentro del túnel, moviéndose entre las sombras de la existencia, fabricó muchas veces la pantomima sin palabras de la moza que invita al marinero: la sonrisa sobre el hombro, la falda alzada lentamente hasta el muslo y mirar cómo se forma el roce entre los dedos del marino”.

”La noche del encuentro con los tres marinos (si es que fueron tres los marineros) apareció el que decía discursos. Era un hombre raro”.

“Ella nunca recuerda nada. Nada sabe.”.

“Ella miraba todo, como desde el fondo del espejo del cielo…”.

“…Verdad es que ella siempre tuvo un espejo en su cuarto: un espejo tembloroso de vida como una mariposa, movido por la vibración de las sirenas de los barcos o por los pasos de alguien que se acercaba a la cama…”.

“…Todo ello sucedió como si hubiese ascendido hacia la muerte. Por eso, una voz chilló: “¡naciste hoy!” y el hombre dijo: “En ese espejo se podría pescar tu vida”. ¿…………?” -Ojo, en ésta ocasión, la usual y reiterada frase aparece truncada, mutilada. Por primera vez en este párrafo. Obviándose entonces: (O tu muerte)-

“…Las voces de los dos (¿o tres?) marineros ordenaron: “Sube con él”.

“Ante el espejo se miraron. Ella diría que no pisó la escalera, que no caminó frente al bar, que caminaron —todos— las rampas del misterio y atravesaron las puertas que hay siempre entre los espejos”.

“La mujer lo miraba desde el espejo del cielo, alta entre las estrellas su cabeza…”.

(Ontológicamente, desde otra dimensión del espacio, un espacio de materialidad cero, donde no hay posibilidad de operatividad corpórea).

Al referir anteriormente que la mujer ha muerto mucho antes del final del relato, sí es que podemos asumir que el relato en cuestión, por ser circular, tiene final.

Diremos que el marinero, muy a pesar de tener empuñada esa “dualidad que se debate entre cigarrillo-puñal”; y tras de ser presa de un profundo enlunadamiento, por una parte, en ningún momento se plantea que embista con su filosa hoja, contra la mujer y en razón de ello no pudo asesinarla, y por la otra, igual sucede con el caso del personaje del sombrerito ladeado, éste, con todo y que lanzaba chispazos con su revólver, en ningún instante se señala que haya tenido intenciones de apuntar su armamento contra la humanidad de la mujer, incluso no se indica ni se señala, hacia donde apuntaba con su arma y por ello, se torna imposible sostener una afirmación que luciría por demás irresponsable, respecto a que haya disparado contra la mujer, entre otras cosas, porque como ya dijimos anteriormente, la mujer ya estaba muerta, mucho antes de éste párrafo, el cual es uno de los últimos del relato.

Es por todo lo anterior que: “El Muro Debajo de la Mano”, se constituye en una interpretación, que tiene como propósito develar algunos signos que están en el núcleo del excelente relato de Guillermo Meneses: “La Mano Junto al Muro”.

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Con voz Propia

El secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, se pronunció por la ejecución de la Carta Democrática Interamericana (CDI) a Venezuela, un proceso que podría llevar a su suspensión del ente. Los argumentos están contenidos en un contundente informe de 132 páginas en el cual se detalla la existencia de una “alteración del orden constitucional que afecta gravemente al orden democrático”.

Total apoyo a esos planteamientos manifestó el Senado de EEUU que urge al presidente Donald Trump “a que se pronuncie a favor de soluciones democráticas y constitucionales para el callejón sin salida política en el que se encuentra Venezuela”. Dicha Cámara alta pidió al régimen militarista de Nicolás Maduro (NM) la liberación de los presos políticos y proclamó a “respetar los resultados de unas elecciones libres y justas”.

Nos es la primera vez el pronunciamiento de tal naturaleza de congresistas de EEUU. El 5 de marzo de 2003, diputados republicanos de Florida, entregaron al secretario de Estado Collin Powell, una carta en la cual solicitan invocar aplicación de la CDI.

Trump exigió ahora libertad del líder opositor Leopoldo López tras reunirse con su esposa, Lilian Tintori, en la Casa Blanca, a dos días de que su Gobierno impusiera sanciones económicas al vicepresidente ejecutivo venezolano, Tareck Zaidan El AissamiMaddah. Lo acusa de haber facilitado envío de cargamentos de drogas desde Venezuela, además de proporcionar protección a otros traficantes. Por ello se anunció la congelación todos los bienes que posee allá y un veto para su entrada a ese país.

Las mismas decisiones le fueron aplicadas a Samark López Bello, a quien las autoridades estadounidenses consideran testaferro del considerado segundo al mando del régimen militar.

Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha hablado de la situación de Venezuela, por separado, con los presidentes de Perú, Colombia, Panamá, Argentina y más recientemente con la Presidenta socialista de Chile.

“Un gran problema con Venezuela es un Gobierno que lo está haciendo muy mal”, le manifestó el Presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski, el primer mandatario latinoamericano recibido por Trump en la Casa Blanca.

Nada novedoso en Venezuela, que ahora soporta la hambruna general de su pueblo empobrecido, la aplicación de la CDI. Fue ejecutada a comienzos del siglo XXI, cuando en Caracas se instaló el entonces Secretario General de la OEA, César Gaviria, ex presidente de Colombia.

A un acuerdo llegaron las comisiones de la Oposición y del régimen, en la cual figuraban el diputado de la época NM y el ahora ministro comunal Aristóbulo Isturiz, quien fue desplazado de la vice presidencia por el cuestionado Tareck Zaidan El Aissami Maddah.

“Declaramos que Venezuela necesita el concurso de todos para continuar su camino en paz y en democracia, de modo que cada quien exprese sus ideas, asuma sus posiciones y tome decisión entre distintas opciones que políticamente se le ofrece” fue una de los acuerdos.

Recuérdese que además propició aplicación de la CDI en Honduras.

Para fortuna de venezolanos víctimas de inseguridad física y social del corrupto narco tráfico que comercia con hambre de la población y niega hasta suministro de medicamentos vitales, la Oposición se dejó de vacilaciones y aprobó en el Parlamento respaldo a la aplicación de la CDI.

OEA Chao contigo se ha convertido en consigna del programa televisivo que Isturiz mantiene en canales oficialistas con la lideresa Tania Díaz.

Al MARGEN. Una fecha para el análisis, tanto del Régimen militarista como de la Oposición plural, es la del 11 de abril, de la cual se cumplen 15 años del vacío de Poder con la renuncia de quien nos delegó la situación que hoy padecemos.

jordanalberto18@yahoo.com

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Las plantas, como todos los seres vivos, necesitan alimentarse. Para ello requieren agua, aire y nutrientes minerales; y dentro de estos últimos están los nutrientes esenciales que se agrupan en macro y micronutrientes. La razón para esta separación es que los macronutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y azufre) son requeridos en cantidades relativamente grandes, por ejemplo: pudiéramos decir que en promedio se deben aplicar 120 kg de nitrógeno (N) por hectárea cultivada (excepto en especies leguminosas), lo que para 1.000.000 de hectáreas significa aplicar 120.000 toneladas de N, equivalentes a más de 260.000 toneladas de urea. Por otro lado, los micronutrientes (hierro, cobre, manganeso, zinc, boro, molibdeno y cloro) son requeridos en cantidades relativamente pequeñas, por ejemplo: pudiéramos decir que en promedio se deben aplicar 150 gramos de zinc (Zn) por hectárea cultivada, lo que para 1.000.000 de hectáreas significa aplicar 150 toneladas de Zn, equivalentes a unas 370 toneladas de sulfato de zinc. Es decir, se necesita aplicar 703 veces más urea que sulfato de zinc para cubrir, en promedio, los requerimientos de un cultivo en esos dos nutrientes.

Por supuesto, todos esos nutrientes tienen la misma importancia para las plantas, ya que la insuficiencia de cualquiera de ellos puede causar anormalidades en el crecimiento y rendimiento de las diferentes especies vegetales. Sin embargo, por la magnitud de sus necesidades, los macronutrientes son más importantes que los micronutrientes desde el punto de vista comercial, por lo que generalmente cuando nos referimos a los fertilizantes se habla de aquellos que contienen macronutrientes. Venezuela tiene inmensos recursos para producir fertilizantes a base de nitrógeno, fósforo (P), calcio (Ca) y azufre (S); pero una ausencia total de potasio (K), ya que parece ser que todos los yacimientos importantes de silvita y silvinita están localizados en el hemisferio norte del planeta, con excepción de algo de silvinita en Brasil. Así mismo, hasta ahora no se han localizado depósitos importantes de magnesio en el país, más allá de las minas de roca caliza dolomítica que tienen un tenor relativamente bajo en este elemento.

Sobre la base de los recursos disponibles en el país, en 1953 se crea la industria petroquímica nacional que pasa a Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) en 1956, para comenzar la producción interna de fertilizantes utilizando gas natural y roca fosfórica, elementos fundamentales para la producción de fertilizantes nitrogenados y fosfatados respectivamente y además, muy abundantes en el país. Los fertilizantes a base de potasio y de micronutrientes se importaban desde que comenzó la industria nacional.

A pesar de que Venezuela tiene una capacidad potencial de producción de fertilizantes nitrogenados y fosfatados bastante grande, es muy desalentador ver como la producción real ha venido disminuyendo progresivamente por problemas en las plantas productoras, especialmente falta de mantenimiento oportuno y escasez de materia prima, como es el caso del suministro insuficiente de gas natural a las plantas que sintetizan amoníaco y las limitaciones que se están originando en el suministro de roca fosfórica a la planta de Morón, desde las minas de Riecito en Falcón.

Así, para el año 2004, Venezuela llega a tener una capacidad potencial de producción de abonos nitrogenados de 2.510.000 toneladas, que representa el 32% de la capacidad de producción de toda Latinoamérica, pero ese año solamente se produjeron unas 370.000 toneladas, lo que representó aproximadamente el 15% del potencial de producción. Ese mismo año, solamente se llegó a procesar 350.000 toneladas de roca fosfórica micronizada para producir ácido fosfórico, fosfato diamónico especial (conocido en el mercado como DAPITO), y roca fosfórica parcialmente acidulada (conocida en el mercado como Superphosfertil), cifras que están muy por debajo de la capacidad potencial de producción de fertilizantes fosfatados. Esto ha motivado a que en la actualidad más del 40% de los fertilizantes comercializados en el país sean importados.

Es absurdo que esa capacidad instalada y esos recursos: aire (con más de 70% de nitrógeno) y gas natural para la síntesis de amoníaco (NH3) que es el precursor de todos los fertilizantes nitrogenados; y roca fosfórica, en cuyos yacimientos tenemos recursos inferidos por más de 2.600 millones de toneladas, que cubrirían nuestra demanda actual por P2O5 durante más de 1.600 años; no se estén utilizando para producir más fertilizantes N-P-K y podamos dejar la dependencia de costosas importaciones que solo quedarían limitadas a fuentes de potasio.

A partir del año 2006, todas las funciones de producción, importación y distribución de los fertilizantes en el territorio nacional pasan a la responsabilidad de PEQUIVEN, empresa que conjuntamente con el Ministerio de Agricultura y Tierras y otros organismos del sector oficial, estiman las necesidades anuales de fertilizantes según las áreas a sembrar programadas para cada cultivo.

Quizás una de las causas de las ventas limitadas de fertilizantes en el país, que últimamente se han estabilizado en unas 800.000 toneladas por año, y de la mala práctica de la fertilización de los cultivos, sea la forma en que esos organismos oficiales estiman las necesidades de estos productos para los programas agrícolas. En mi opinión, el criterio básico que priva en este caso es que se utilice la menor cantidad posible de fertilizantes en la agricultura. En los años recientes, para cereales (arroz, maíz y sorgo) que son los mayores consumidores de estos insumos, se ha establecido la dosis única e insuficiente de 200 kg de fórmula 10-20-20 CP para ser aplicada en todos los sistemas suelo-planta-clima del país, que son tan diferentes. Esto obedece a que siendo un insumo muy subsidiado y ser importado en más de un 40%, se convierte en una carga para el estado, por lo tanto, se debe ahorrar. Pero lo insólito por irracional, lo absurdo, es que se quiera ahorrar en función de un pésimo uso de los fertilizantes. Esto desvirtúa cualquier recomendación que quiera hacerse para mejorar la práctica de fertilización de cultivos en el país.

Por supuesto, lo anterior anula todos los esfuerzos que puedan realizarse para hacer de la fertilización una práctica ajustada a los avances tecnológicos actuales. Con esas condiciones de distribución y oferta de los fertilizantes a los agricultores no tiene sentido realizar análisis de suelos, ni de tejidos, ni se requieren programas de fertilización específicos para sistemas suelo-planta-clima específicos. Además, es absurdo que con tantos recursos naturales e industriales, nuestros agricultores aún no dispongan en sus fincas de los fertilizantes requeridos para el ciclo de secano de este año 2017.

Marzo de 2017.

pedroraulsolorzano@yahoo.com

www.pedroraulsolorzanoperaza.blogspot.com

 5 min


Sin duda alguna, una de las expresiones que ha cobrado su más claro, contundente, evidente y trágico significado es el que califica como “hijos de la calle” a niños desamparados, productos de la violencia, del abandono familiar, de la indiferencia de las instituciones y de la anomia agresiva que se ha posesionado de Venezuela y cuyos hechos conocidos “antisociales” ocupan la página de sucesos de algunos medios de comunicación.

No produce alivio alguno conocer que los protagonistas del infausto suceso que encontró como víctimas a efectivos militares, fuera de servicio, serán sometidos a medidas de protección o –peor aún- a privación de libertad hasta por 10 años. Pero de inmediato, ¿qué ocurrirá?; ¿tendrán asistencia psicológica y ayuda social?; ¿habrá alguna institución que vele por la recuperación y reinserción social de los niños y adolescentes que han incurrido en graves transgresiones y actos calificados como punibles?; ¿se han determinado las causas de las acciones violentas?

El trágico suceso de Sabana Grande no solo debe ser investigado y analizado por especialistas en la materia, sino debe constituirse en momento de arranque de un verdadero plan de rescate de las bandas infantiles o juveniles que operan en Caracas, fuera de los objetivos concretos de instituciones del Estado y solo motivo de preocupación por parte de grupos de acción social de la Iglesia.

Sobre el caso de las muertes ocasionadas con aparente lujo de violencia es necesario, de una parte, determinar cómo ocurrieron en realidad los hechos y el comportamiento de víctimas y victimarios y, de otra parte, dejar en claro que una tragedia como esta señala con su índice acusador a una sociedad indiferente y a unos órganos del Estado que solo se han ocupado en inventar nombres de operativos y despachos oficiales con misiones imposibles.

No se puede ocultar la existencia de bandas infantiles y juveniles que operan con absoluta impunidad, al igual que las bandas adultas constituidas para traficar con drogas, secuestrar y, llegado el caso, matar como afirmación del poder que se adquiere de facto entre los miembros del grupo. Pero esta es solo una cara del problema.

Los niños de la calle no están en la nómina del “Vice-ministerio de la Suprema Felicidad del Pueblo”, que debe contar con no pocos burócratas. Están incorporados -eso sí- a la lista que nadie quiere leer de los seres más débiles y sensibles que han sido abandonados por la conciencia colectiva y por la indolencia de un Estado que nada ha hecho por ellos, salvo propiciar una ley que nadie lee y que solo se aplica con efectividad para manipular amparos escolares o para utilizar a los niños y adolescentes como instrumentos de cambio o trofeos de disputas familiares.

Los niños que deambulan por nuestras ciudades constituyen, sin más, el crudo testimonio de una sociedad sumida en el caos moral que simplemente demanda instituciones fortalecidas como la familia, siendo una de sus consecuencias la nota común de los seres más desprotegidos que han hecho de la calle su razón de vida y cursan, a marcha forzada, la carrera de la delincuencia.

aas@arteagasanchez.com

El Nacional

27 de marzo de 2017

 2 min