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Opinión

Si usted está sentado con otras dos personas en este momento, es probable que uno de ustedes esté desnutrido. Y tal vez ni siquiera lo sepa. Sí, es verdad: una de cada tres personas en todo el mundo sufre de desnutrición, pero no siempre se ve como uno podría suponer.

Desde los dos mil millones de adultos que tienen exceso de peso hasta los 159 millones de niños con un retraso en el crecimiento, la desnutrición adopta muchas formas. Como médica, veo mujeres que parecen saludables, pero que padecen anemia, debido en parte a una baja ingesta de hierro. Y veo hombres con una condición física relativamente buena con vientres voluminosos, lo que aumenta su riesgo de cardiopatías.

En África occidental se registran algunas de las tasas más altas de desnutrición del mundo. Eso incluye el "rostro" más obvio de la enfermedad: aproximadamente el 9% de los niños menores de cinco años de África occidental están malnutridos o son demasiado delgados para su altura. En los casos más severos, la malnutrición es fatal.

Pero África occidental también sufre muchas otras formas de desnutrición. Un tercio de los niños menores de cinco años en la región tienen un retraso en el crecimiento (son demasiado bajos para su edad), un estado físico con efectos irreversibles en el desarrollo cognitivo. Según los estudios El costo del hambre en África, los niños con retraso en el crecimiento en todo el continente reciben hasta 3,6 años menos de escolaridad que los niños bien alimentados.

El problema no afecta sólo a los niños. La mitad de las mujeres en edad reproductiva en África occidental son anémicas. La anemia no sólo contribuye a casi una quinta parte de las muertes maternas a nivel global; los bebés que nacen de madres anémicas también tienen más probabilidades de tener un peso por debajo del apropiado. El resultado es un ciclo vicioso de mala salud.

Quizás el rostro menos obvio de la desnutrición no sea la subalimentación, sino el exceso de peso y la obesidad. Hoy, el 31% de los adultos en África occidental tienen sobrepeso o son obesos. En Nigeria, mi país natal, el porcentaje es del 33%. Más allá de las cardiopatías, ese peso adicional aumenta el riesgo de diabetes, alta presión arterial y apoplejías, entre otras cosas.

La desnutrición también tiene serias consecuencias económicas. El Informe de Nutrición Global de 2016 estima que, en toda África, la desnutrición resulta en una pérdida del 11% del PIB -más que las pérdidas anuales generadas por la crisis financiera global de 2008-2010.

A nivel individual, los adultos que sufrieron un retraso en el crecimiento en la niñez -un estado físico que ha afectado casi al 70% de la población activa en algunas zonas- suelen enfrentan una capacidad reducida para trabajar y ganarse la vida, debido a los desafíos que sufrieron en su desarrollo. Los efectos de la malnutrición en el desarrollo humano y el progreso económico son casi profundos por igual.

El imperativo de hacer frente a la desnutrición no podría ser más evidente. Sin embargo, el progreso ha sido diverso, especialmente en África occidental.

Sin duda, algunos países han tenido un éxito impresionante, gracias a medidas gubernamentales decisivas. En apenas una década, Ghana redujo el retraso en el crecimiento a casi la mitad, en parte a través de inversiones en áreas que afectan la alimentación, como la agricultura y la protección social. El gobierno de Níger redujo a la mitad la cantidad de muertes de niños de menos de cinco años en un período similar, gracias a decisiones presupuestarias y operativas específicas para abordar el serio problema de la malnutrición.

Pero otros países prácticamente no hicieron mella en el problema de la desnutrición. En Togo, las tasas de retraso en el crecimiento apenas se modificaron en los últimos diez años. En Mali y Guinea, el retraso en el crecimiento está en aumento. Y estos países no son los únicos.

Muchos otros países africanos pueden estar a punto de empezar a escribir sus propias historias de éxito. Costa de Marfil se ha propuesto reducir el retraso en el crecimiento, mientras que Senegal está cerca de iniciar acciones para abordar la malnutrición. En ambos países, una inversión extra -tanto política como financiera- podría tener un impacto enorme.

Sin embargo, los donantes y los gobiernos siguen mostrándose reacios a ofrecer el financiamiento necesario. Según el Informe de Nutrición Global de 2016, los fondos de donantes para intervenciones centradas en la alimentación están estancados en 1.000 millones de dólares. Nueve gobiernos de África occidental invierten, en promedio, apenas poco más del 1% de sus presupuestos en la nutrición.

Y, sin embargo, la nutrición es una de las mejores inversiones que se pueden hacer: cada dólar invertido en nutrición genera 16 dólares en retornos. En muchos países, como la India, las enfermedades relacionadas con la obesidad como las cardiopatías se están consumiendo hasta el 30% de los ingresos anuales de las familias. A menos que los gobiernos africanos comiencen a hacer elecciones e inversiones inteligentes, el continente puede enfrentar un destino similar.

Muchos gobiernos africanos se han propuesto objetivos ambiciosos vinculados a la seguridad, la estabilidad y la prosperidad económica a largo plazo. La alimentación es crítica para alcanzar cualquiera de ellos. Es esencial para el desarrollo de nuestro continente y, por ende, debería ser una alta prioridad para los responsables de las políticas. Millones de vidas dependen de eso.

Director of Family Health at the Nigerian Ministry of Health

Nov, 17, 2016

https://www.project-syndicate.org/commentary/malnutrition-in-west-africa...

 4 min


El Consejo Permanente de la OEA volvió a reunirse y adoptó una declaración de apoyo al proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición. Pero la discusión estuvo cargada de discrepancias entre los países miembros, con las delegaciones de Venezuela y Bolivia abandonando la sesión. Con la declaración, la mayoría de la región ha decidido apostar al diálogo, celebrando la participación de El Vaticano, pero olvidando destacar la necesidad de que se respete la Constitución y se dé importancia al Revocatorio, la liberación de los presos políticos y a la ayuda humanitaria.

¿Qué establece la Declaración adoptada?

La Declaración, que fue propuesta por Argentina, Brasil, Canadá, Costa Rica, Honduras, Estados Unidos, México y Perú, establece los siguientes puntos:

1. Da la bienvenida y apoya la instalación del diálogo nacional y reconoce la decisión de las partes de poner el bien común de Venezuela por encima de cualquier diferencia entre ellas;

2. Exhorta al Gobierno y a la oposición a alcanzar acuerdos concretos en un plazo razonable y destaca la necesidad de que todos los actores políticos y sociales actúen con prudencia para evitar actos de violencia o amenazas al proceso de diálogo;

3. Respalda el acompañamiento de El Vaticano y reitera su apoyo a los ex presidentes Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos; y

4. Reitera la disposición del Consejo Permanente de colaborar en los esfuerzos del diálogo nacional.

¿Cuál es la posición del gobierno venezolano y sus países aliados?

La delegación venezolana fue la primera que hizo uso del derecho de palabra durante la sesión para destacar que “el presidente Nicolás Maduro en varias oportunidades ya había convocado y apoyado un proceso de diálogo”. Asimismo, manifestó que “el diálogo tiene enemigos poderosos que han buscado abortarlo” y que los países miembros deben entender que se trata de “un proceso dinámico que tiene unos plazos y requiere tiempo”.

Con base en esto, la representación del gobierno venezolano resaltó que “no hacen falta otros actores en el proceso de diálogo porque las partes están de acuerdo con los acompañantes actuales” y que “la OEA no debe participar porque existen actores dentro de ella que no favorecen el diálogo y querían que la situación tomara otros caminos”.

Finalmente, la embajadora alterna Carmen Velásquez declaró que la declaración propuesta fue “circulada por la delegación de Estados Unidos a espaldas de Venezuela” y discutida sin su presencia. Minutos después, la delegación de Ecuador manifestaba que había sido invitada y había asistido a dos reuniones para discutir el proyecto de declaración, poniendo en entredicho el desconocimiento venezolano de las discusiones. En consecuencia, Venezuela consideró que conforme al principio de soberanía y no intervención “no se puede hablar o discutir la situación de un país sin su presencia”, al mismo tiempo que exhortó a que se produjera una “reunión del Consejo Permanente para discutir las actuaciones del Secretario General” Luis Almagro.

Sólo Bolivia acompañó a Venezuela a retirarse de la sesión en señal de protesta, pero 10 países más (Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Ecuador, El Salvador, Guyana, Haití, Nicaragua, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas y Surinam) se abstuvieron de apoyar la declaración al considerar que Venezuela debió haber sido consultada durante la preparación y discusión del texto.

¿Por qué la región se concentra sólo en el proceso de diálogo?

A pesar de que las delegaciones de Venezuela y Bolivia se retiraron y 10 de los 30 países presentes se abstuvieron de aprobar la declaración, durante las intervenciones quedó claro que todos los países apoyan el proceso de diálogo. México, por ejemplo, destacó que el proceso “ya ha producido algunos resultados”. Canadá, por su parte, destacó que “la situación es frágil y que, sin un diálogo, con la polarización que existe, hay probabilidad de violencia”. Más allá de eso, no hay acuerdo sobre cómo puede involucrarse más la OEA para ayudar a solventar la crisis. Según el embajador de Antigua y Barbuda, un borrador inicial de la declaración llamaba al establecimiento de “un grupo de amigos”, pero tal propuesta fue luego removida.

Sólo Colombia y Costa Rica hicieron alusión a temas distintos, destacando el primero que era necesario “atender el desabastecimiento” de alimentos y medicinas; mientras que el segundo se concentró en la importancia de que se “garantice la separación de Poderes, el debido proceso, la liberación de los presos políticos y se atiendan los llamados del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos”. Por su parte, a través de una carta por no encontrarse presente, el Secretario General Almagro destacó la importancia de que Venezuela restituya “los derechos electorales del pueblo, el respeto a la Constitución” y se liberen a los presos políticos.

Ante esta situación, es lógico preguntarse por qué la mayoría de los países han decidido concentrarse en el diálogo, dejando de —especialmente en documentos formales— las exhortaciones al respeto a la Constitución, la celebración del Revocatorio y la liberación de los presos políticos. La respuesta tiene diversas aristas. Primero, efectivamente muchos países consideran que lo primordial de la crisis es evitar situaciones de violencia y para ello lo más acorde es una solución negociada. Segundo, visto que no hay consenso, muchos países consideran que lo apropiado es apoyar un proceso de diálogo al cuál es difícil oponerse. Tercero, la comunidad internacional siempre preferirá que sean los actores internos los que resuelvan, por lo que mientras el diálogo esté en marcha esperaran a ver si da resultados.

En todo caso, es importante tener en cuenta que la existencia de un proceso de diálogo no exime del cumplimiento de lo previsto en la Constitución. Por eso no se entiende que al menos en sus declaraciones muchos países hayan olvidado la necesidad de exhortar a que se celebre el Revocatorio y se respete la separación de Poderes. Igualmente, el diálogo no suspende las obligaciones asumidas por Venezuela al firmar instrumentos como la Carta Democrática, la cual prohíbe que haya presos políticos. Por ende, hace falta un mayor trabajo de la oposición con la región para conseguir que al menos una mayoría de los países concreten una mayor presión al Gobierno y éste cumpla con la Constitución y dé una salida electoral a la crisis.

Fuente: http://prodavinci.com/2016/11/17/actualidad/apoyo-al-dialogo-y-discordia...

 5 min


Comunicado

La segunda reunión del llamado Diálogo Nacional que se está realizando a instancias de El Vaticano terminó el sábado 12 de noviembre con algunas conclusiones. Determinar cuán importantes son, depende obviamente del punto de vista de quién evalúe: Para quienes saben que desalojar del poder a una régimen inconstitucional y violento por vía pacífica y legal es una tarea muy dura, el haber logrado acuerdos que permitan la libertad de un número creciente de presos políticos, resolver la situación de los diputados de Amazonas, sacar a la Asamblea Nacional del falso “desacato” establecido por el TSJ y construir un acuerdo para definir en forma consensuada una nueva correlación de fuerzas en el Consejo Nacional Electoral, pueden ser considerados pasos iniciales de cierta importancia. En cambio, para quienes crean que una dictadura puede ser desalojada del poder con un evento traumático o un esfuerzo de corto plazo, cualquier avance real puede parecer “insuficiente” si no tiene efectos “inmediatos”…

NO LE PIDAS AL DIÁLOGO LO QUE SÓLO LA CALLE PUEDE CONQUISTAR

La verdad del país está más allá de la paciencia de unos o la impaciencia de otros: Hay una urgencia REAL. El Gobierno no puede seguir intentando “ganar tiempo” porque sencillamente el tiempo se le terminó. En Venezuela hay hambre, hay falta de medicinas, hay inseguridad atroz, y para desgracia de todos hay un régimen incapaz de hacer frente a la crisis que él mismo creó. Esta crisis humanitaria ha generado un rechazo unánime al gobierno, y la respuesta oficial a ese rechazo social fue bloquear la salida constitucional y electoral. En ese momento el régimen se volvió dictadura abierta, y a una dictadura se le saca del poder únicamente con el país en la calle, con la Nación unida y activada de manera masiva, pacífica, sistemática.

No se trata de una marcha, una “batalla final”. No hay soluciones mágicas ni eventos milagrosos. Se trata de una lucha sostenida, dura, que puede no ser breve, una lucha planteada de tal manera que sea sostenible para el pueblo e inaguantable para el régimen, con acciones diseñadas de tal forma que le bajen al ciudadano el costo de la participación y le eleven al régimen el costo de la represión. Por eso hay que tener muy nítida esta verdad: solo con CALLE activada habrá cambios positivos en nuestro país. En consecuencia, que nadie le pida al diálogo lo que sólo la calle puede conquistar…

TAMPOCO PIDAS A LA CALLE LO QUE SÓLO EL DIÁLOGO PUEDE CONCRETAR

En Chile, la sociedad democrática combatió a Pinochet con la resistencia… pero lo saco del poder con el Plebiscito; En Brasil la calle encendida puso en jaque el mandato de Dilma Rousseff, pero fue sacada del cargo mediante un procedimiento constitucional activado en el parlamento; En Argentina, la hegemonía de los Kirchner fue hostilizada por la movilización de los sindicatos, los gremios y las investigaciones sobre corrupción, pero al final toda esa presión social terminó expresándose en un proceso político: La victoria electoral de la oposición.

La calle muestra la fuerza del pueblo y revela la debilidad del opresor; La calle deslegitima al régimen y legitima a quien se le opone; La calle debilita los pilares de la dictadura (su supuesta omnipotencia, el miedo como estrategia de dominio, la falacia de su popularidad artificial, etc.) y fortalece a las fuerzas resistentes hasta que éstas dejan de ser “oposición” y pasan a ser alternativa. Pero la calle por si sola no configura ni da estabilidad a la nueva realidad. En la calle se siembra la libertad, pero los frutos de esa siembra sólo se recogen en los espacios de LA POLÍTICA…

LOS PRIMEROS ACUERDOS DEL DIÁLOGO: LO NO DICHO AÚN

Es en ese sentido que es importante evaluar y analizar los acuerdos alcanzados en esta -apenas- segunda reunión del Diálogo Nacional convocado por la Santa Sede: Por un lado, en una Venezuela en la que seres humanos están muriendo por falta de medicinas y de alimentos, se acordaron iniciativas que pueden contribuir a mejorar la situación de nuestros compatriotas que están en situación desesperada y la de sectores económicos completos que están al borde del colapso; Por otro, se avanza en la creación de condiciones que hagan posible recuperar el derecho del pueblo venezolano al voto, derecho hoy secuestrado por el régimen a través de una confabulación entre tribunales sin competencia electoral y autoridades electorales sin respeto por su propia autonomía.

ACERCA DEL CANAL HUMANITARIO: LO ECONÓMICO Y SOCIAL EN LOS ACUERDOS DEL DIÁLOGO

El régimen sigue irresponsablemente negado a asumir la urgencia de abrir un canal humanitario para que lleguen a Venezuela las toneladas de alimentos y medicinas necesarias para socorrer a nuestros compatriotas que están en situación desesperada por el impacto de la crisis económica y social creada por un modelo económico fracasado y una burocracia profundamente corrupta. Para el régimen sigue siendo más importante su supuesta “imagen internacional” que la vida de los venezolanos. Para ellos aceptar ayuda es reconocer la crisis, y prefieren en su infinito egoísmo que venezolanos sigan falleciendo antes que admitir su fracaso.

En la Mesa de Diálogo la delegación de la Unidad Democrática insistió en la necesidad de aceptar la ayuda humanitaria ofrecida por la Iglesia Católica a través de Cáritas, y en la urgencia de gestionar urgentes ayudas a través organismos multilaterales como la Asociación Latinoamericana de Integración, ALADI, o la Corporación Andina de Fomento, CAF, entre varias otros. Es preciso decir que en estas propuestas fuimos apoyados por algunos de los facilitadores, como el representante del Papa Monseñor Celli y el presidente Leonel Fernandez. Sin embargo, aún habiendo aprobado estas recomendaciones en la Comisión Económica y Social de la Mesa de Diálogo, la irresponsable posición oficial evitó que las mismas fueran recogidas en el comunicado final conjunto, pues allí solo aparece lo que logra el consenso de ambas partes.

A PESAR DE TODO FORZAMOS LA APERTURA

A pesar de ello, si logramos introducir en el texto final acuerdos que comprometen al régimen a iniciar una apertura que beneficie a los venezolanos más necesitados y a sectores económicos completos que están a punto de cerrar sus puertas, lo que agravaría aún más la situación social y económica. En efecto, el primero de los cinco acuerdos del comunicado oficial de esta segunda reunión del diálogo dice textualmente: “1. En el campo económico – social el Gobierno Nacional y la MUD acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana. Decidieron priorizar en el corto plazo la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación. Promover el diseño y aplicación de políticas de cooperación entre los sectores público y privado para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías.”

MUY OCUPADOS EN “DESPELLEJAR” A LA MUD, ALGUNOS NO VEN LOS EVIDENTES AUTOGOLES DEL RÉGIMEN…

Algunas voces han dicho que este acuerdo se pliega a la narrativa oficial de la llamada “guerra económica”. A ver: ¿En qué parte se habla allí de esa cacareada e inexistente “guerra”, etiqueta propagandística acuñada por el gobierno para intentar justificar las consecuencias de su monstruosa ineficiencia y corrupción? Cuando en el acuerdo se expresa “trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana”, ¿Es posible que, en su sano juicio, alguien pueda decir “yo sí estoy de acuerdo con sabotear, boicotear y agredir a la economía venezolana”?

¡LÉASE BIEN: ESTAMOS HABLANDO DE LA ECONOMÍA VENEZOLANA, NO DEL GOBIERNO! De hecho, haber admitido la inclusión de este párrafo en los acuerdos constituye por parte del régimen una involuntaria admisión de culpa, porque QUIEN HA SABOTEADO LA ECONOMÍA VENEZOLANA SON ELLOS, AL COLOCAR AL FRENTE DE MUCHAS EMPRESAS DEL ESTADO A GERENTES PROFESIONALMENTE INCOMPETENTES Y ÉTICAMENTE CORRUPTOS; QUIEN HA BOICOTEADO LA ECONOMÍA NACIONAL ES EL RÉGIMEN, AL DESTRUIR EL APARATO PRODUCTIVO NACIONAL A TRAVÉS DE LAS CONFISCACIONES, ESTATIZACIONES, EL CERCO ECONÓMICO QUE IMPIDE EL ACCESO A LAS DIVISAS INDISPENSABLES PARA IMPORTAR MATERIA PRIMA, INSUMOS, REPUESTOS Y MAQUINARIAS, Y TAMBIÉN A TRAVÉS DE LA ADOPCIÓN INCONSULTA DE NORMATIVAS LABORALES QUE DESTRUYEN LOS INCENTIVOS A LA PRODUCTIVIDAD Y LA CULTURA DEL TRABAJO; QUIEN HA AGREDIDO LA ECONOMÍA NACIONAL ES EL RÉGIMEN, AL PERMITIR QUE LAS MAFIAS CONECTADAS CON EL OFICIALISMO CONTROLEN DESDE EL ACCESO AL DÓLAR HASTA EL TRAFICO DEL ORO, DESDE EL CONTRABANDO DE EXTRACCIÓN DE COMBUSTIBLE HASTA LA VENTA CORRUPTA Y DISCRIMINATORIA AL DETAL DE LOS ALIMENTOS DE LA CANASTA BÁSICA A TRAVÉS DE LOS LLAMADOS “CLAP”, ENTRE MUCHAS OTRAS PRÁCTICAS NEFASTAS.

De manera que al decir que vamos a “trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana”, la Unidad Democrática simplemente ratifica lo que siempre ha hecho. En cambio, los representantes del régimen, para siquiera iniciar ese camino, tienen que empezar por enfrentar a sus propias mafias.

Efectivamente, el acuerdo a renglón seguido establece el compromiso de las partes de “priorizar en el corto plazo la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación” ¿Qué significa esto, en concreto? Veamos: Para “promover la importación de alimentos y medicinas” es necesario la reapertura de las líneas de crédito, lo cual implica el pago por parte del gobierno maula a los proveedores. Eso a su vez implica por un lado la reordenación de los menguados recursos existentes (es decir: quitar dinero a la burocracia y la corrupción, a la propaganda y al festín rojo, e invertirlo en honrar obligaciones con proveedores), y por otro la realización de operaciones de crédito público que ante cualquier posible prestatario internacional serían inseguras, improbables, en realidad irrealizables, sin la aprobación de la Asamblea Nacional. Para promover la producción local de medicamentos y alimentos es necesario que el régimen termine con la única “guerra económica” que efectivamente existe en el país: La que el gobierno tiene contra los trabajadores y contra los empresarios venezolanos, contra la gente de trabajo, contra todo aquel que quiere producir empleo, riqueza y calidad de vida.

Pero quizá el párrafo donde es más significativo el “autogol” que el gobierno se ha metido con el acuerdo aprobado es aquel que textualmente dice “promover el diseño y aplicación de políticas de cooperación entre los sectores público y privado para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías”. Esta parte del acuerdo de la Mesa de Diálogo es un misil dirigido directamente al muy frágil equilibrio que mantiene el régimen con la maraña de mafias que lo rodean y en la que se sustenta. Abrir la posibilidad de participación del sector privado en el monitoreo, fiscalización y CONTROL de los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías es lograr por fin que la sociedad pueda entrar a conocer y desmantelar el entramado corrupto de la triangulación de importaciones, por un lado, y por otro la posibilidad de fiscalizar y eventualmente sustituir él mecanismo de las llamadas “guías de distribución” que no sólo ha probado ser ineficiente sino que, como lo ha denunciado el propio gobierno, ha demostrado también ser extremadamente vulnerable a la corrupción.

ACERCA DE LA SOLUCIÓN ELECTORAL A LA CRISIS

Con todo lo importante que es el abordaje del tema económico para enfrentar la crisis humanitaria, la Unidad Democrática acude al diálogo convocado por El Vaticano fundamentalmente para recuperar lo que el régimen le acaba de robar al país: La solución electoral a la crisis. Esto es lo central, porque solo con un nuevo gobierno respetuoso de los derechos humanos y contrario a las tesis comunistas generadoras de pobreza económica y autoritarismo político tendremos un país próspero y libre. En todo proceso de diálogo o negociación, lo fundamental es generalmente lo último que se acuerda. Sin embargo es posible encontrar ya, en esta segunda reunión del proceso de diálogo convocado por el Vaticano, avances en procura de alcanzar la solución electoral.

Ciertamente, el segundo punto del comunicado oficial leído por el representante del Papa Francisco dice textualmente: “2. En el campo político, se acordó avanzar en la superación de la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el Tribunal Supremo de Justicia. En ese sentido se acordó instar a los poderes públicos competentes a actuar en la resolución de la situación del caso Amazonas en términos perentorios. En el mismo contexto, se asumió el acuerdo de trabajar conjuntamente, en el marco de lo establecido en la Constitución, para el nombramiento de los dos rectores del Consejo Nacional Electoral, que culminan su mandato en diciembre 2016.”

AMAZONAS+AN+CNE= ELECCIONES O RR

¿Qué significa esto? ¿”Con qué se come” esto? Veamos: Cuando en el comunicado se dice expresamente “instar a los poderes públicos competentes a actuar en la resolución del caso Amazonas en términos perentorios” el texto se refiere no sólo a la urgente necesidad de solventar y resarcir la injusticia cometida contra el pueblo amazonense, cuando el gobierno le arrebató judicialmente su representación parlamentaria para de esa forma desconocer la mayoría calificada de dos terceras partes obtenidas por la Unidad en la Asamblea Nacional, sino además se procura dar los pasos necesarios para dejar sin piso ni pretexto al Tribunal Supremo de Justicia que al decretar que el Parlamento está “en desacato” por haber incorporado a los diputados de Amazonas, inhabilitó de hecho al Poder Legislativo desconociendo así el voto de casi 8 millones de venezolanos. Y resolver esta situación es urgente, porque el próximo 4 de diciembre se vence el período de dos rectores del Consejo Nacional Electoral, y es esta una oportunidad crucial para, definiendo una nueva correlación de fuerzas en el poder electoral, poder tener entonces la posibilidad de tener un CNE que organice elecciones en vez de sabotearlas.

Dicho de manera clara, ese es el punto: Hay que resolver el tema Amazonas para sacar a la Asamblea Nacional del supuesto desacato; Hay que superar esa inhabilitación del Parlamento para poder reconfigurar el CNE; Hay que reestructurar el CNE para poder tener elecciones. Más claro, imposible.

Sin embargo, tal claridad no parece evidente para algunos compatriotas que lamentan, con razón, que en el comunicado no aparecen las palabras “referendo revocatorio” o “elecciones adelantadas”. Tal queja es justa, porque precisamente eso es lo que está exigiendo la inmensa mayoría de los venezolanos: La devolución de nuestro derecho al voto, al referendo revocatorio, a decidir en elecciones como cambiar este presente terrible para poder construir un futuro mejor. Sin embargo todo aquel que ha participado en una discusión de contrato colectivo lo sabe: las cláusulas importantes son las que se resuelven al final de todo proceso de intercambio, diálogo o negociación. Y en eso, precisamente, estamos, nos guste o no: negociando con quien secuestró nuestro derecho al voto. El secuestrador está armado, y tiene rehenes. La Venezuela democrática es mayoría, una mayoría desarmada. Esa mayoría desarmada está enfrentada a una cúpula que es minoritaria, pero esta armada hasta los dientes. Resolver pacíficamente esta contradicción es clave para poder entregar a nuestros hijos un país en reconstrucción y no los escombros de una guerra.

TANTA CALLE COMO SEA POSIBLE, TANTO DIÁLOGO COMO SEA NECESARIO

Por eso, lograr la recuperación de nuestro derecho al voto para salir de esta catástrofe a través de la devolución del Referendo Revocatorio o de la realización de elecciones adelantadas sólo es posible con el diálogo como mecanismo, y con la presencia de facilitadores, acompañantes o testigos que, como El Vaticano, tengan la suficiente talla moral y política para convertirse en garantes de lo acordado. Esa es la razón por la que la Mesa de la Unidad Democrática está en el Dialogo Nacional… pero no sólo allí. Como expusimos al principio de este texto, el diálogo para los demócratas venezolanos no es un sustituto de la lucha, sino parte de ella.

La lucha del pueblo venezolano por la democracia y la libertad se verifica en tres escenarios fundamentales: La calle, las instituciones ya liberadas por el voto del pueblo como la Asamblea Nacional, y la Comunidad Internacional. En este último escenario, la Mesa de Diálogo tiene una importancia enorme, ya sea para arrancarle reivindicaciones al régimen o para dejar al desnudo la dictadura ante el mundo, para incrementar su condena y aislamiento.

QUE LA RABIA SEA FUERZA DE LUCHA Y NO FACTOR DE DIVISIÓN

Los demócratas venezolanos tenemos que ejercernos de manera clara, con firmeza y determinación, en esos tres escenarios de lucha. Todo lo que se haga en uno de ellos debe reforzar lo que se active en los otros dos. En el asfalto, en el diálogo o en los organismos internacionales, la voz del mayoritario pueblo democrático venezolano debe abrirse paso. La legítima ansiedad, la justa rabia, debe ser energía de cambio, y no factor de división. En este momento crucial de la crisis política venezolana lo único que podría salvar al régimen corrompido e ineficiente de Nicolás Maduro sería la fractura en el campo democrático. Unidad en la diversidad, serenidad en la combatividad, son las claves para seguir avanzando hacia el triunfo. ¡Palante!

13/11/2016

 13 min


El Gobierno Nacional y la MUD asumieron el compromiso de poner en práctica una que permita normalizar la relación constitucional entre los poderes del Estado, el respeto recíproco entre los mismos y explorar medidas de acompañamiento económico en el marco legal, constitucional y de respeto a la soberanía nacional, que contribuyan a mejorar las condiciones de abastecimiento de la población.

A tal efecto, se ACORDÓ instar a los poderes públicos, en pleno respeto de sus competencias constitucionales, para:

1. En el campo económico – social el GobiernoNacional y la MUD acordaron trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana. Decidieron priorizar en el corto plazo la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos sobre la base de contribuir a promover su producción e importación. Promover el diseño y aplicación de políticas de cooperación entre los sectores público y privado para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías.

2. En el campo político, se acordó avanzar en la superación de la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el Tribunal Supremo de Justicia. En ese sentido se acordó instar a los poderes públicos competentes a actuar en la resolución de la situación del caso Amazonas en términos perentorios.

En el mismo contexto, se asumió el acuerdo de trabajar conjuntamente, en el marco de lo establecido en la Constitución, para el nombramiento de los dos rectores del Consejo Nacional Electoral, que culminan su mandato en diciembre 2016.

3. En el marco de la soberanía nacional y en resguardo de la integridad territorial, ACORDAMOS nuestra posición unánime de defensa de los derechos legítimos e inalienables de Venezuela sobre la Guayana Esequiba y de defensa del Acuerdo de Ginebra de 1966, instrumento jurídico vigente entre las partes que dirime esta controversia territorial.

4. Se adoptó la Declaración Conjunta “Convivir en Paz”.

5. Con el propósito de reforzar institucionalmente el Diálogo, se decidió incorporar a la Mesa a un Gobernador por cada una de las partes; invitar a representantes de los diferentes segmentos de la sociedad, y establecer una Comisión de Seguimiento para dar continuidad al proceso que será coordinada por el Expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, por los acompañantes, Jorge Rodríguez, por el Gobierno Bolivariano y Luis Aquiles Moreno, por la MUD.

Caracas 12 de noviembre de 2016

 1 min


El 11 de junio este Foro remitió tanto a la MUD como al PSUV una correspondencia reclamando la importancia de propiciar espacios de diálogo entre el gobierno y la oposición democrática. Un mes más tarde propusimos al Vaticano como mediador. Luego que el partido-gobierno-Estado nos arrancó de un manotón dictatorial el constitucional derecho que el pueblo tiene a un referendo revocatorio del mandato del presidente de la república, la mayor urgencia nacional, además de atender la grave crisis económica y social que padece la nación, es la de rehacer el hilo constitucional quebrantado por un régimen político que con sus actos se ha ganado la caracterización de neo-dictadura. Eso, habida cuenta de la tozudez autoritaria del partido-gobierno-Estado que prefiere desatar una crisis política de enormes e imponderables consecuencias en vez de facilitar esa consulta popular, supone un calendario electoral progresivo. Y eso, como dijimos junto a otras 30 organizaciones civiles y sociales luego de la tropelía judicial contra el revocatorio, sólo puede lograrse a través de un proceso de diálogo y negociación.

Por eso respaldamos el diálogo. No sólo porque al país le conviene que gobierno y oposición puedan encontrar consensos que ojalá apuntaran a la conformación de un Gobierno de Transición Democrática, aislando a los extremismo de todo signo, sino porque es lo que le conviene a las fuerzas democráticas, orientadas por lo que hasta el cansancio se ha definido de 2006 a esta parte como una ruta de cambio pacífica, civil, nacional. Es decir, un proceso de lenta y evolutiva acumulación de fuerzas que tuvo en el 6D, al rescatar el Parlamento como institución autónoma de toda democracia, uno de sus hitos más importantes en la marcha hacia la reinstitucionalización de la república, la reactivación del aparato productivo, y la recomposición del tejido social. Fue un hito pero no final alguno.

En razón de todo lo expuesto, testimoniamos nuestro respaldo a los negociadores que en nombre de la MUD están llevando con pulso y firmeza, con valentía y coraje, las conversaciones con el gobierno.

Celebramos los primeros acuerdos:

*La posibilidad de una ayuda humanitaria y la necesidad de revisar entre Estado, trabajadores y empresarios un nuevo esquema para la adquisición y distribución de insumos y mercancías.

*La activación de un calendario electoral que se inicia con las elecciones en Amazonas y la renovación consensuada del CNE.

*La normalización de la relación institucional entre Poder Ejecutivo, AN y TSJ.

*La próxima liberación de varios presos políticos.

Quienes critican a la MUD y a sus negociadores injustamente, unos con comprensible ansiedad y otros procurando manipular la desesperación de la gente, podrían por un momento meditar si las fuerzas democráticas y populares tenían la posibilidad de escoger otro camino que no sea el del diálogo, la negociación y el calendario electoral progresivo para desalojar del poder a una neo-dictadura que sin escrúpulo usa a su favor instituciones, presupuesto y Fuerza Armada.

Diálogo y negociación no es rendición incondicional de ninguna de las partes, tampoco del gobierno. Si algunos lo creyeron así, pues estaban claramente equivocados.

Nadie tiene por qué estar satisfecho con lo logrado hasta el día de hoy por lo que queremos subrayar que todo diálogo es un proceso, que sus conquistas son progresivas, pues nadie tiene la posibilidad de imponerse al otro por la fuerza, en todo caso la oposición al gobierno no. La demanda de elecciones presidenciales anticipadas sigue allí en la agenda de futuras negociaciones, y su viabilidad dependerá del desarrollo de los acontecimientos y de la correlación de fuerzas real. El proceso que le ha dado victorias a las fuerzas democráticas nunca ha sido el de la confrontación mucho menos violenta que espera mágicos e instantáneos resultados sino el de la acumulación de fuerza desde abajo, voto a voto, institución por institución. El diálogo debe continuar para que precisamente puedan lograrse nuevas y mayores conquistas en la medida en que las fuerzas democráticas se hagan de más fuerza y de más poder. Y en particular debe incluir la agenda social, comenzando por estructurarse en consulta con organizaciones civiles y sociales representativas: democratizar el diálogo debe ser una consigna.

Lo principal hoy, aquí y ahora, para quienes queremos defender la democracia frente a las pretensiones dictatoriales y totalitarias de algunas minorías del poder, es, por una parte, restituir en todo su poder a la AN, y, por el otro, lograr acudir a unas elecciones regionales a la brevedad posible que, convertidas en 23 revocatorios, puedan atribuir a la oposición democrática de más fuerza y más poder y mostrar una vez más la voluntad mayoritaria de cambio del pueblo venezolano.

Y, junto a ello, la lucha de calle social, descentralizada, diversa, plural, reivindicativa, más que centralizada y política. La oposición necesita de un nuevo tipo de calle emparentada con los reclamos y las urgencias del pueblo.

La consigna de anticipar las elecciones presidenciales debe seguir sobre la mesa, claro que sí, no como un punto de honor ni una precondición para el diálogo, sino como la posibilidad cierta de abrir cuanto antes caminos que permitan el cambio democrático que todos queremos. Con esa consigna enarbolada, el tiempo dirá cuándo pueda la sociedad democrática hacerla realidad, mediante elecciones regionales y en el contexto de una crisis económica y social que se hace inmanejable y de cambios que se han de producir en la conciencia de nuestros militares.

Recomendamos, sí, ampliar consultas con distintas entidades emparentadas con los procesos de diálogo y negociación y ampliar el número de asesores con experiencia para el equipo negociador. En una tarea tan trascendente, se requiere el concurso de todos.

Nuestro respaldo, pues, a la MUD y a sus negociadores. Escuchemos la angustia legítima del pueblo, agobiado por el hambre, la escasez de medicinas, la inseguridad, el colapso de los servicios públicos y la corrupción, pero no atendamos la voz de quienes desde una crítica injusta y oportunista y desde posiciones de un radicalismo infecundo que no nos llevan a ninguna parte, se solazan pidiendo "máximos" sin pensar un poco en los "mínimos", y pretenden obstruir un proceso que es el único que puede asegurar el cambio democrático que queremos.

A todos los demócratas les pedimos hoy más que antes unidad, unidad dentro de la diversidad y la pluralidad, pero unidad. Frente a un régimen neodictatoral, sería criminal dividir nuestras fuerzas.

Adolfo Orozco (Caracas)

Alberto Centeno (Caracas)

Alejandro Martínez Ubieda (Caracas)

Andrea Tavares (Caracas)

Bruno Gallo (Vargas)

Carlos Torrealba (Caracas)

Douglas Zabala (Zulia)

Édison Martínez (Zulia/COL)

Eduardo Orozco (Caracas)

Enrique Ochoa Antich (Caracas)

Euro González (Zulia)

Francisco Kiko Bautista (Caracas)

Gustavo Hernández (Carabobo)

Ismael Felipe (Nueva Esparta)

Ismael Gallego (Caracas)

Jorge Lepage (Anzoátegui)

Jorge Rodríguez (Caracas)

José Gregorio Ochoa (Caracas)

José Luis Machín (Barinas)

Juan Carlos Pinto (Caracas-Miranda)

Juan Gonzalo Aguilar (Aragua)

Leonardo Morales (Caracas)

Luis Longart (Nueva Esparta)

Luis Martínez (Sucre/Cumaná)

Luis Milano (Barinas)

Manuel Alcalá (Caracas)

Máximo Blanco (Guárico)

Oscar Hernández (Caracas)

Pedro Romero (Miranda)

Rafael Curvelo (Caracas)

Ricardo Ríos (Caracas)

Ruperto González (Caracas)

Trino Nava Sánchez (Caracas)

Víctor Baptista (Aragua)

Víctor Rodríguez (Vargas)

Yimi Longa (Caracas)

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La paz aún no descansa en paz, y no es para menos. Desde los terribles días de abril y el paro petrolero, este país no ha podido salir del huracán polarizante donde todos nos hemos visto envueltos. Llevamos más de quince años en crispación política de todo tipo, signada por la violencia verbal con su estela de odios, dolores, y muertes; con activistas políticos, amparados unos por el gobierno, y otros, perseguidos, exilados o bajo las rejas y custodia de la bota militar.

Si algo significativo ha tenido este nuevo proceso de diálogo, calificado asertivamente por el liderazgo opositor como “Mesa de Transición Democrática”, ha sido coincidir con el gobierno en la necesidad de “Convivir en Paz”. Las experiencias dantescas de la Franja de Gaza, Afganistán, Libia, Siria y la misma Colombia, donde los canticos de paz se transformaron en gritos desgarradores de madres, niños y ancianos, víctimas de la iracundia no dialogante, debe obligarnos a darle concreción y resultado a lo que se ha iniciado en el lujoso Meliá.

Quienes hoy disparan a mansalva desde los teclados electrónicos, conocen la pólvora y el zumbido de las balas, gracias al cine y la televisión; de allí sus furibundas descalificaciones, contra los llamados de quienes dialogan en nombre de las dos Venezuela, a cumplir con la Constitución del país y a lograr una convivencia pacífica y constructiva que destierre la violencia. Nadie podrá señalarme de colaboracionista o renegado. Este gobierno destruyó mi unidad familiar con un saldo de tres hijos con sus esposas y mis cuatro nietas, además tres hermanos con sus respectivas familias aventados fuera del país, por la tragedia económica, política y social reinante.

Ya en una oportunidad señalé que la solicitud de Referéndum Revocatorio ha sido una de las acciones de mayor envergadura impulsado por la MUD, hasta el punto que el gobierno resolvió cometer un crimen neonato, antes que enfrentarlo democráticamente en las urnas; de manera que, gracias a esta iniciativa política, hoy este gobierno con manifestaciones dictatoriales y fascistas se haya visto obligado a sentarse a dialogar bajo la vigilia del Vaticano.

Obligar a Nicolás a priorizar en el corto plazo por la adopción de medidas orientadas al abastecimiento de medicamentos y alimentos, sobre la base de promover la cooperación entre los sectores públicos y privados para monitorear, fiscalizar y controlar los mecanismos de adquisición y distribución de insumos y mercancías. Avanzar en la superación de la situación de desacato de la Asamblea Nacional dictada por el Tribunal Supremo de Justicia e instar a los Poderes Públicos competentes a actuar en la resolución de la situación del caso Amazonas en términos perentorios. Era impensable antes de la liquidación del Revocatorio.

La peor dificultad con la que ha lidiado la oposición desde el Revocatorio contra Hugo Chávez, ha sido un CNE hecho a imagen y semejanza de los intereses de Miraflores, y su última decisión así lo confirma. Así las cosas, lograr en la primera sentada, que, desde Diosdado hasta Jorge Rodríguez, bajen la cabeza para tener que aceptar el nombramiento de los dos rectores del Consejo Nacional Electoral, que culminan su mandato en diciembre 2016, por parte de la majestuosa Asamblea Nacional, es otro avance dado por la lucha emprendida por el Revocatorio y su acción de calle, impulsada desde sus inicios.

Instalada la nueva Asamblea Nacional se propuso como prioridad la lucha por la defensa de los derechos humanos, el retorno de los exiliados y la libertad de todos los prisioneros políticos. La respuesta inmediata por órdenes de Maduro, fue la declaratoria de Inconstitucional a la novísima Ley de Amnistía. Hoy a raíz de estas iniciativas de diálogo, el gobierno se compromete públicamente a superar ese impase y procederá en los próximos días a liberar a quienes han sido víctima de la persecución y represión oficial. He aquí otro significativo aporte que nos ha traído las jornadas del proceso refrendario truncado por el gobierno.

Puede que en definitiva no haya Revocatorio, pero con su solicitud la MUD y la mayoría del país, ha colocado a Nicolás Maduro y su gobierno, sostenido por las bayonetas de las Fuerzas Armadas, a tener que sentarse a negociar en un escenario donde le tocará, no sólo entregar sus prisioneros, sino todos los derechos constitucionales violentados y la propia institucionalidad democrática, secuestrada desde los tiempos del Comandante.

La lucha de calle, pacífica y democrática a partir de ahora debe arreciarse. Ella será garantía de que los primeros acuerdos del diálogo se hagan realidad. Nunca antes el gobierno se había encontrado tan atrapados y con pocas salidas. Avancemos nosotros sin titubeos y mucha firmeza por el medio de la calle con la protesta política y social, mientras tantos que nuestros negociadores sigan en la ruta de la negociación, aprendiendo de una buena vez la necesidad de Convivir por el Cambio y un mejor futuro para este país al borde de lo no deseado.

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Cada 11 de noviembre, fecha del cese del fuego en la I Guerra Mundial, muchos países recuerdan a quienes cayeron en conflictos bélicos en defensa de la democracia. Aquí el 11 de noviembre será recordado como el día en que unos dirigentes se sentaron a dialogar para luchar por la democracia pero que no supieron realizar la tarea que muchos deseábamos.

Estuvimos de acuerdo en que los partidos Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo aceptaran ir a dialogar con el régimen. A pesar de que no éramos optimistas sobre los resultados del mismo, políticamente lo procedente era reunirse para que el mundo y los rojos de a pie fuesen testigo de que la alternativa democrática quiere la paz y solo exige el respeto a la Constitución.

Era indudable que el régimen no iba aceptar medirse en un referendo revocatorio, pero había que ponerlo en evidencia. Desde luego que Samper y Rodríguez Zapatero son intermediarios parcializados hacia el oficialismo, pero aún con esa desventaja era aconsejable aceptar reunirse, siempre y cuando nuestros representantes se aferraran a exigir el cumplimiento de la Constitución, que era lo prometido por Capriles, Ramos Allup y Torrealba. .

No podemos culparlos por no lograr la convocatoria al referendo revocatorio, ya que para que Maduro lo acepte debe haber una huelga general y manifestaciones prolongadas en todo el país o una presión de la Fuerza Armada. Objetamos que firmaran un documento en el que se acepta ¨trabajar de manera conjunta para combatir toda forma de sabotaje, boicot o agresión a la economía venezolana¨, lo cual es acepar la tesis del régimen de que hay una guerra económica. ¿Puede alguno de nuestros representantes explicarnos este punto? ¿Acaso no conocen que las causa de la crisis económica son las políticas del régimen en contra del sector privado, la mala administración de las empresas del estado, la producción de dinero inorgánico y el endeudamiento interno y externo, entre otras?

Acatar la realización de nuevas elecciones parlamentarias en Amazonas, cuyos resultados incluso aceptó el CNE, es estar de acuerdo con el régimen de que hubo fraude. Esas elecciones las demorarán para que la oposición no tenga los dos tercios en la Asamblea y no pueda designar los dos rectores del CNE cuyo período vence en diciembre. El acuerdo no menciona el caso de los presos políticos, aunque la MUD en su comunicado dice que se aprobó la ¨liberaciones de personas detenidas¨. También la MUD informa que ¨Se logró respeto a la autonomía, constitucionalidad y atribuciones de la Asamblea Nacional¨, pero el acuerdo firmado solo dice ¨avanzar en la superación de la situación de desacato de la AN dictado por el TSJ¨

No hicieron la tarea encomendada. Divulgaron un comunicado aparentemente redactado para intentar dorar la píldora y que no coincide con el acuerdo firmado. ¿Existe un acuerdo tras bastidores que el oficialismo no quiere se publique o la MUD no dice lo que realmente se acordó? Refiriéndose al injusto fusilamiento del duque de Enghien, Fouché exclamó ¨es peor que un crimen, es un error¨. Lamento ser más duro, pero en este caso hay que decir con respeto que lo concedido al régimen fue un crimen, una estupidez y un incumplimiento de lo que nos prometieron. .

En resumen, el diálogo debió servir para desenmascarar la naturaleza totalitaria del régimen, pero los representantes de la alternativa democrática prefirieron contemporizar. Estamos conscientes de que solo con marchas en el este de Caracas por pocas horas no vamos a lograr doblegar al régimen, sin embargo son necesarias. No debemos desanimarnos, sino seguir apoyando a María Corina, Ledezma y Leopoldo y que otros sigan dialogando si así lo consideran. Nuestro 11 de noviembre será un día que la historia juzgará si los actores merecen o no ser recordados por servicios a la patria.

Como (había en botica): Mientras unos prefieren condescender, el cardenal Urosa declara que ¨Bloquear el referendo es un grave error¨ y el cardenal Porras afirma que ¨La justicia del TSJ merece la quinta paila¨. Bravo por ellos. Nuestra producción de petróleo sigue cayendo El Boletín Opep de noviembre, reporta que Venezuela informó que al 16 de octubre su producción de crudo fue de solo 2.316.000 barriles por día. En el año 2015 el promedio fue de 2.654.000 b/d. Según fuentes secundarias de la Opep, al 16 de octubre Pdvsa solo produjo 2.067.000 b/d. A pesar de estas cifras ofrecidas por la propia Pdvsa, Eulogio Del Pino insiste en que hay una campaña para desacreditar a la empresa y sigue adelante con las demandas a El Nuevo País y a varios periodistas. Mientras nuestra producción desciende, la total de la Opep aumentó a 33.647.000 b/d en octubre y en el 2015 fue de 32.103.000 b/d. El precio del petróleo sigue bajando a pesar del ¨exitoso¨ viaje de Maduro, las refinerías en el suelo y hay escasez de gasolina y bombonas de gas en varios estados. Ya está disponible en Amazon el libro ¨Petróleo y gas: el caso Venezuela¨, escrito por el ingeniero petrolero Rafael Gallegos y por quien suscribe. Está dirigido al público en general no experto en el tema. ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

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