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Opinión

Provea (Programa Venezolano de Educación – Acción en Derechos Humanos)) está emitiendo cada viernes, de manera extraordinaria, un boletín internacional (al que se pueden suscribir a través del formulario: http://goo.gl/forms/71OrYUl4xW ) para continuar visibilizando la delicada situación de nuestro país. Igualmente, ha creado una nueva publicación digital "Referencias" con la cual quieren construir un espacio para pensar los retos del futuro, desde nuestra perspectiva de DDHH, en el siguiente enlace:

https://www.derechos.org.ve/actualidad/n-1-referencias-retos-y-desafios-de-las-ong-para-la-transicion-venezolana.

Datos de interés

Rafael Uzcátegui

Coordinador General de Provea

Celular: 58-0426-225.06.40

58-212-862.1011/ 8625333

Skipe: fanzinero

@_provea

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En estos momentos difíciles que padecemos los venezolanos, preocupados tanto por la crisis misma como por los posibles desenlaces violentos, miramos estupefactos la mamadera de gallo del “diálogo” entre dos que con la anuencia papal y de los acompañantes ex presidentes, se está llevando a cabo a cuenta gotas, mientras el chorro de muerte producto de la inseguridad inmisericorde, el hambre que campea por todos los rincones, la pulverización de la moneda que nos vendieron como “fuerte”, la corrupción, descaro y cinismo de quienes detentan el poder burlándose a diario del pueblo y la diáspora de decenas de miles de compatriotas que ha desgarrado la familia venezolana nos inunda amenazando con ahogarnos.

La gente, en cualquier rincón, calle, mercado o espacio, exterioriza la necesidad de diálogo, pero a la vez manifiesta, con razón, desconfianza de lo que se percibe como una negociación entre pranes, a espaldas del pueblo, como siempre. La negociación del reparto del botín y sus migajas.

A final de cuentas, por más que aborrezcamos al despotismo actual, tenemos que admitir que Maduro no es la causa. Ni siquiera Chávez. Son consecuencia. Es una crisis estructural que coyuntura tras coyuntura sigue arrimando la arruga y que en este momento pareciera ya no poder arrimarla más. Salir de Maduro, como queremos la mayoría cierta y abrumadora de los venezolanos, quizás resuelva un momento, quizás dé un respiro, pero la crisis que ha envilecido las instituciones, pulverizando al Estado venezolano, ahora amenaza peligrosamente con desintegrarnos como nación.

Yo no creo que el Papa Francisco, Samper, Zapatero y sus compadres, entiendan bien esto. Pero los venezolanos necesitamos urgentemente reencontrarnos como nación, necesitamos reconciliarnos, urgimos de justicia y libertad, y eso no lo va a resolver un “diálogo” entre quienes solamente representan sus intereses y no a los ciudadanos. Los venezolanos necesitamos dialogar. Un gran diálogo por todos los rincones que permita parar la hecatombe fratricida que toca insistentemente a la puerta, azuzada especialmente desde las instancias de poder para preservarlo al costo que sea.

La única manera real de hacerlo, y que permita en verdad que los hijos de esta tierra, todos sin excepción, chavistas y no chavistas, partidos, gremios, colegios profesionales, campesinos, vecinos, indígenas, empresarios, obreros, académicos, jóvenes, hombres, mujeres, en fín, todos, podamos debatir el país que queremos y construirlo entre todos para intentar superar esta barbarie, el rentismo y la centralización asfixiante, para diseñar un verdadero estado federal, donde la municipalización sea realidad y podamos por fin superar la dependencia del vaivén del precio petrolero, construir riqueza a través del trabajo y el estudio y detener la criminal explotación irracional de nuestros recursos, definitivamente es a través de un proceso constituyente.

Estoy convencido que es la última barrera que nos separa del fratricidio, para no matarnos salvajemente en las calles. Llegó el momento de hacer realidad la soberanía que reside en el pueblo. Sin ataduras, Sin mesías. Sin imposiciones. Es la hora de un verdadero proceso constituyente popular, que no pueda ser secuestrado como el de 1999 y que devino en esta caricatura trágica y cruel que sufrimos en la actualidad.

Podrá decirme cualquiera que el hambre no puede esperar por el resultado de la constituyente. Es cierto. Tampoco los enfermos, ni las víctimas del crimen, ni la devastación producida por el Arco minero. Todo eso es cierto y muchas cosas más. Pero igual, se fue este 2016 con un resultado nulo en la intención de superar la crisis y especialmente con la burla en que devino la mayoritaria aspiración de revocar a Maduro. Solamente la Constituyente es el mecanismo constitucional, profundamente democrático, cívico y pacífico que nos puede permitir cambiar todo de una vez. No es tan solo revocar a Maduro y su banda de bárbaros. Es revocar también a los integrantes de los otros poderes arrodillados servilmente al despotismo. Es revocar la impunidad, la prevaricación y comenzar a revocar a la corrupción de una vez por todas. ¿Y quién mejor para hacer eso que el pueblo mismo? Sin ataduras, sin negociaciones, sin líneas partidistas. Y está consagrado en nuestra mancillada Constitución.

Lo contrario es seguir de burla en burla, de manipulación en manipulación, de fraude en fraude. Y los venezolanos estamos hartos. O dialogamos entre todos o vamos a matarnos en las calles. Eso no lo merecen nuestros hijos y nietos. No lo merecemos ninguno. Y es la única forma que podamos ir de nuevo a las calles masivamente con un propósito real. Millones de venezolanos en toda Venezuela exigiendo una Constituyente.

Sabemos a quienes no les conviene. Tanto a los depredadores que bárbaramente saquean desde el poder en la actualidad, como a los que aspiran sucederlos para retrotraernos a la cuarta, o sea, más de lo mismo. Y definitivamente, sólo el pueblo salva al pueblo. No le tengamos miedo a nuestros poderes creadores, no temamos a la democracia: vamos a impulsar un verdadero proceso constituyente popular, soberano, legítimo y democrático e impidamos que Venezuela se ahogue con la sangre de sus hijos en un cruel conflicto civil al que nos ha llevado la soberbia y los intereses de los grupos de siempre, y que hoy está peligrosamente en la vuelta de la esquina.

Doctorando en Estudios Políticos ULA, MSc en Ciencias Políticas, Capitán (Ej-R) 4F, Ex Constituyente, Ex Gobernador del Estado Mérida

@FlorencioPorras

florencioporras@yahoo.es

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La nota de prensa semanal

Las reflexiones que hoy traemos para compartir son producto de discusiones que hemos sostenido en Aragua en Red, empeñados como estamos en rescatar la buena costumbre de conversar, debatir y aunque muchas veces lo hacemos en el calor de la defensa de una posición particular, nunca olvidamos que debemos hacerlo con respeto y que no es necesario, ni aceptable, ofender al contrario para defender un punto de vista. También hemos entendido que no somos dueños de la verdad absoluta y que aceptar que a veces los matices y el desprendimiento personal ayudan a ver con más claridad las posibles salidas lo que nos ha ayudado a avanzar y a crecer como plataforma de lucha ciudadana. Otra buena cualidad que estamos rescatando es “escuchar”, que supone que además de oír, le prestemos atención a lo que oímos. Sin escuchar, cómo podemos evaluar, considerar o combatir una posición, imposible, el resultado será que el más fuerte, aunque no tenga la razón, impondrá su posición aun en contra de una mayoría y muy posiblemente perjudicando a todos.

1.- El DIÁLOGO es necesario, sin él no es posible avanzar. Ha sido así inclusive desde antes de que el hombre supiera comunicarse a través del verbo, lo hacía entonces por señas y gestos, pero lograba comunicarse y dialogar. En Venezuela ha sido difícil y mucho se ha dicho y escrito al respecto, en contra y a favor del dialogo, antes y ahora, pero lo cierto, -creemos en Aragua en Red-, es que el dialogo es una herramienta imprescindible para superar esta grave crisis que afecta por igual a todos los venezolanos. Podemos escoger y hasta exigir en nuestra condición de “ciudadanos”, que este dialogo se lleve a cabo superando los errores cometidos y que sus miembros actúen desprendidos de cualquier interés personal, partidista y con la madurez que se necesita para entender la magnitud del problema donde estamos metidos. Dialogamos ahora o después, si lo hacemos ahora podemos evitarnos gravísimas consecuencias y hasta una tragedia social, si lo hacemos después, lo haremos resignados y convencidos de que ésta era la vía, solo que en ese momento nos costará más dolor, vidas y un atraso terrible para el país, y nadie será responsable de lo ocurrido.

2.- Que el dialogo sea una realidad en Venezuela es un éxito de la mayoría democrática del país, de la oposición y de la protesta cívica y constitucional que se extendió por toda la geografía nacional. La presión de calle fue fundamental para obligar al gobierno a sentarse a dialogar. No querían hacerlo porque sabían que con ello estarían aceptando, -como lo han hecho-, que ya no son mayoría, que existe otra fuerza grande y que las cosas en el país no marchan bien como ellos han sostenido.

3.- Estamos de acuerdo con el diálogo como mecanismo para superar la crisis, pero tenemos serias diferencias con los procedimientos utilizados para llevarlo a término. Creemos que no se cuidaron las formas, ni el lenguaje ni el fondo de lo que se comunicó al país. Gran parte del éxito en un proceso de negociación, -que es como debería llamarse a este esfuerzo-, está en cuidar el crédito y el respeto que tengan sus interlocutores y eso no ha sido tomado en cuenta como el país lo esperaba. Lo otro que observamos es que el presidente de la Republica es el principal responsable y factor de perturbación en lo que está sufriendo Venezuela, él es parte del gobierno y por lo tanto no puede presentarse en las cámaras de televisión y a la vista de todos, como “mediador, jefe o promotor del dialogo”, eso fue un error. Tampoco nos podemos presentar como “amigos o camaradas o viejos conocidos compartiendo una actividad”, porque no lo somos, no somos amigos ni queremos serlo, estamos sentados con respeto por todos porque es necesario buscar una salida y porque el país lo está esperando. Y menos vamos al dialogo a cantar cumpleaños porque ese no es un escenario para celebrar porque no hay nada que celebrar ante tanta penuria y sufrimiento nacional y es aun peor si se le canta cumpleaños a un gobernador de Aragua que persigue, que amenaza y ordena represión y cárcel para los aragüenos y especialmente para nuestros jóvenes y que encima comanda colectivos, bandas armadas que al margen de la ley para tratar de amedrentarnos cada vez que salimos a ejercer nuestro derecho constitucional a la protesta.

4.- Por eso y más, el balance público de este dialogo es negativo.

5.- No se puede pedir paciencia a un pueblo que está desesperado, desesperanzado y que muere diariamente en manos de la delincuencia o por falta de alimentos o medicina. Las respuestas deben darse pronto, entre otras cosas porque hay que recordar que al país se le vendió la idea que nos sentamos a dialogar para buscar una salida electoral a la crisis. Eso no ha ocurrido.

6.- Este gobierno no tiene manera ni puede resolver la crisis, opta entonces por estirar la arruga y tratar de llegar al 2019 con algo de vida. La verdad es que estaba contra las cuerdas y que al abandonar la lucha y protesta cívica en la calle, se oxigenó.

7.- El Referéndum Revocatorio lo paró, lo boicoteó el gobierno, no la oposición. Y por qué lo hace el gobierno, porque sabe él -y ahora lo sabe el país-, que no se puede contar en ninguna elección porque serian barridos y no están en condiciones de ganar una elección más, por eso hacen y harán todo lo que puede hacer un gobierno delincuente, para no contarse electoralmente.

8.- Ya los representantes del gobierno argumentan que una elección general como mecanismo para salir de este atolladero social es inconstitucional, pero para ellos no es inconstitucional haber parado arbitrariamente y contra la gran mayoría del país el Referéndum Revocatorio o haber trasladado para el año próximo, si acaso, las elecciones regionales que debían realizarse este año. ¿Cuál es la diferencia? Que ahora todo el país sabe que actúan como delincuentes desesperados por mantener el poder.

9.- Normalmente los inventores sacan provecho de sus inventos, Maduro debe ser un extraño caso que inventa algo y lo pierde, Él y su gobierno inventaron una guerra económica como excusa ante su corrupción e incapacidad para dirigir el país y la perdieron. No existe guerra económica, no existe boicot económico y el venezolano lo sabe. Por lo tanto hacerse eco de esa estrategia es un grave error para la oposición. El gobierno es responsable de este desastre económico.

10 El gobierno cambia los presos políticos (y así se llaman, PRESOS POLITICOS DE ESTE REGIMEN), como barajitas demostrando a los venezolanos y a toda la comunidad internacional, su carácter dictatorial y su voluntad de mantener el gobierno por encima de la independencia de los poderes y de la misma Constitucional Nacional.

Finalmente, Aragua en Red defiende el dialogo como mecanismo para buscar soluciones a esta grave situación, pero se requiere de un dialogo amplio, con representación de los factores que hacen vida nacional y de los actores que le merecen confianza al país. También hemos invitado a trabajar desde ya en la construcción de una plataforma donde estén representados todos, hablamos de una UNIDAD DE TODOS, porque no es justo que dos o tres o cuatro o quince partidos políticos nada mas definan el camino que debe tomar el país. También trabajamos para que esa UNIDAD DE TODOS, tenga más y mejor ORGANIZACIÓN y COMUNICACIÓN CON EL PAIS, porque los venezolanos merecemos y exigimos que se nos hable con la verdad. Y para terminar, es urgente retomar la agenda de protesta cívica en la calle, necesitamos presionar mucho más en la calle, armados con la Constitucional Nacional y con nuestra voz exigiendo vivir con dignidad y en un país encaminado por principios y valores, donde podamos convivir con respeto todos los venezolanos.

Coordinador General de Aragua en Red

Viernes 18 de noviembre del 2016

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Francisco Russo Betancourt

“Hasta los palos del monte, tienen su separación: unos sirven para leña y otros para hacer carbón”

Contrapunteo de cantaclaro.

Una crónica televisiva colombiana relató en días pasados un trágico suceso en el cual se involucraron varias familias por la castración de un ejemplar chivo padrote en la Goajira colombiana, aquella cuya mitad fue una vez venezolana y por esos turbios manejos de la diplomacia y la política de la época perdimos sin disparar un tiro. El cuento es que la enemistad acumulada durante 54 años, en el cual se enfrentaron y mataron entre sí, hermanos, tíos y primos, la violencia familiar de tantos años concluyó, luego que algunos nietos de las varias familias, dispersadas entre Venezuela y el centro de Colombia por aquel encarnizado suceso, decidieran sentarse, sin menoscabo de sus temores y desconfianzas, a reencontrar el rumbo consanguíneo perdido e iniciar el nuevo tránsito familiar. Las pérdidas fueron brutales.

Digo esto, porque en los últimos días, el diálogo y la MUD ha recibido el plomo parejo por los resultados leídos al término de la última reunión celebrada por el gobierno y la oposición con presencia de los facilitadores de El Vaticano y la Unasur, cuyo propósito, en el caso de la oposición, valga decirlo, es alcanzar una solución constitucional a la gravísima situación política que vive el país. No en balde la gente se encuentra en un estado de desasosiego, porque a ello se suma la tambien agravante situación económica y social que padecemos los venezolanos.

Pero al grano. Lo que queremos comentar es que, los documentos que se leyeron al concluir la segunda reunión gobierno-oposición, crearon una situación de confusión, de rechazo e indignación que amenaza la credibilidad de la MUD; la imprecisión y el lioso lenguaje utilizado por el vocero opositor no solo agravaron la desconfianza que hoy corroe el espíritu de lucha de un inmenso número de venezolanos, sino que además, ha generado la visión de falta de capacidad en nuestros negociadores para liderar y conducir nuestras expectativas en el proceso de diálogo, de allí pues, que la sensación que nos abruma es que en ese equipo no están todos los que son ni son todos los que están. Así de sencillo.

La intención de este espacio no es contribuir a dinamitar a la MUD ni tampoco fusilar a los negociadores, muy lejos estoy de acompañar en esa empresa a los francotiradores, suerte de héroes cibernéticos de la democracia, lo que quiero señalar es que, si bien no son todos los que están, el juicio o la feroz murmuración contra la MUD no es buena compañera en este crucial momento de nuestra sociedad. El equipo se puede mejorar, no hablo del liderazgo de la MUD.

¿Qué criticamos constructivamente? Que no se han cuidado las formas del procedimiento, que al final hacen un todo, para sentarse en la mesa de negociación, que tambien el lenguaje y la transparencia en la actuación cuentan. Digo que la gente no entendió la presencia de Maduro en la instalación del primer encuentro. Él es parte de la crisis nacional y por ello resultó injustificable presidir aquella mesa saludando como si se tratara de una reunión entre amigos. Hay que agregar tambien que lo sustantivo de las discusiones comiencen a generar frutos tangibles. Si esto no ocurre para la próxima reunión, si no hay avances en el diálogo, la rabia y la desesperanza serán mayores y se producirá un sentimiento de que la salida no será democrática y habrá riesgo de violencia social.

Si bien el cuadro no es de satisfacción, no caigo en el falso dilema de que nada se ha ganado y que todo se ha perdido. Se ha sentado en la mesa a un gobierno facineroso, que actúa bajo la máxima instructiva del dictatorio y que hoy la comunidad internacional ha abierto los ojos sobre lo que sucede en Venezuela. Pero ello no es suficiente.

Por último, hay que decirlo, la gente de la calle advierte que la unidad que queremos no es la unidad que se ve en las organizaciones que forman la MUD, que los proyectos personales saltan a la vista en cada discurso y que la improvisación de nuestros negociadores se revela en los errores que se han acusado en los dos encuentros.

El diálogo debe continuar, a pesar de las provocadoras decisiones del TSJ y el pantanoso discurso presidencial. Tambien debe haber calle. Confiamos que en el encuentro del 6D, el discurso de la oposición sea más coherente, de mayor firmeza y mejor aliento para la mayoritaria ilusión venezolana.

frusbet@gmail.com

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El comentario de la semana

Para tomar posición ante lo anunciado por los negociadores el 12 de noviembre de 2016, es indispensable aclarar los pensamientos personales, partir de algunas premisas y leer con detenimiento lo oficialmente acordado.

Este régimen es el peor de nuestra historia y definitivamente dictatorial en su comportamiento; al principio solapadamente, amparado en el favor de las mayorías y abiertamente cuando lo perdió el 6D de una manera más que contundente cuando juzgada por el número de diputados obtenidos por la oposición. No obstante, sigue mostrando ser todavía una fuerza electoral importante de acuerdo a esos mismos resultados y los que reflejan encuestas recientes.

La oposición por haber permitido ser asumida en su dirección por una instancia exclusivamente partidista no ha tenido coherencia en sus objetivos y tampoco en sus actuaciones públicas, mostrando muchísimas fisuras, siendo quizás la mayor la aceptación de que unos pocos asuman hábilmente la representación de todos, cuando en realidad lo son solo de algunos.

El resto de la sociedad civil no ha sabido hacer valer sus opiniones y en definitiva, de hecho que no de derecho, ha permitido que unos pocos partidos políticos decidan el futuro de todos, mientras que los avances logrados, sobre todo, la captación del interés y respaldo de la comunidad internacional ha sido resultado de su accionar, no siempre orientado, ni coordinado y en muchos casos impuesto por ella a dichos partidos.

El diálogo no es algo que comenzó en octubre, viene dándose entre los venezolanos en distintos escenarios (barrios y urbanizaciones, transportes colectivos, hospitales y clínicas privadas, colas por comida y medicinas) llegándose a consensos que pudiesen resumirse en ¡esto no puede seguir así y el responsable es el gobierno de Maduro!

Este consenso en las bases, las presiones internacionales y el instinto de sobrevivencia nos condujeron a una MESA DE NEGOCIACIÓN en la que de seguro y de parte y parte, no todos nos sentimos representados, pero que en definitiva es “lo que hay”, aunque pudiese mejorarse.

Negociación implica llegar a acuerdos en los que las partes tratan de “lograr lo más y perder lo menos” en un tiempo que es usado intencionalmente como parte vital de la negociación misma. En el caso venezolano, esperar que el resultado de la negociación política sea “la inmediata rendición incondicional del adversario” es absolutamente irreal.

Analizando lo logrado hasta el 12 de noviembre de 2016 seguro que nadie en la oposición está satisfecho del todo, pensando que si hubiésemos acompañado la negociación con demostraciones de fuerza, en ningún caso bruta, como ha sido la experiencia mundial en otras situaciones, los resultados hubiesen sido mejores. La realidad es que aunque lo saben ambas partes, últimamente solo las han ejecutado los "maduristas".

Revisando lo anunciado oficialmente pudiésemos tratar de evaluar si hubo logros y la magnitud de los mismos (http://digaloahidigital.com/articulo/hoja-de-ruta-acordada-por-el-gobierno-nacional-y-la-mud-el-12112016). De dicha lectura objetiva se desprende que la MUD logró un documento que reconoce lo que hemos venido señalando sobre, y notando en falta en, las actuaciones del gobierno, quedando pendiente y generando dudas, la forma en la que se materializarán los enunciados contenidos en esa declaración escrita.

En consecuencia debemos resaltar que en el papel, el gobierno le dio la razón a la oposición sin importar cuanto trataron de disimularlo en la selección de las palabras. Eso no lo reconocen nuestros furibundos y debe tener descolocados a los de ellos, sin que las inmensas mayorías hayan sido nutridas con claras explicaciones que minimicen sus grandes y entendibles ansias de prontas soluciones a sus problemas.

Declarar que la MUD lo hizo muy bien es exageración, puesto que hasta ahora ha demostrado que no es un ente verdaderamente unitario, que solo incluye a unos muy pocos partidos y al que tienen que ser incorporados de inmediato, y con todas las prerrogativas, a los que están obviamente ausentes.

Además y como se señala como compromiso en la hoja de ruta a la que nos hemos referido, necesita hacerle espacio en su seno a individualidades que garantice una conformación negociadora que nos represente a TODOS los que adversamos al régimen. Sin ser de nuestra competencia, resaltamos lo conveniente que sería que allí estuviesen también aquellos que sin renegar a los principios originales del proceso, hoy comparten la necesidad de encontrarle una salida a la crisis política, social, económica y ambiental que enfrenta el país.

Decir que no ha habido avances sería mezquino, sobre todo por qué el gobierno ha reconocido sus flaquezas en políticas públicas y la necesidad de bajar el tono del discurso para facilitar salidas a la crisis. No obstante, ello no basta y sigue siendo tarea pendiente el acordar la vía pacífica, democrática, constitucional y electoral mediante la cual la gente pueda concretar su deseo inmensamente mayoritario de cambiar al régimen y para ello ahí siguen estando el referendo revocatorio presidencial, cada vez con menos peso y el que solo tiene como alternativas democráticamente válidas (1) la renuncia del presidente y el nombramiento de un sustituto capaz de conformar un gobierno consensuado de transición, (2) una enmienda constitucional que permita unas elecciones generales y (3) la convocatoria de una asamblea nacional constituyente que permita no solo el cese inmediato de todos los poderes, sino la instauración del marco constitucional que facilite la construcción de un país distinto y de cara al futuro.

Mientras tanto, la gente de todos los colores o mejor aún, olvidando los colores, tiene que seguir haciéndose sentir con todas las formas a su alcance y aquellos que pretendan ser parte del futuro político de esta país están obligados a diseñar de manera consensuada las estrategias para alcanzarlo.

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Mientras se discute en Lima sobre comercio e inversión en la reunión de los líderes de las economías de la APEC con la presencia de Obama, Xi Jingping, Putin y Tran Dai Quang, presidente de Vietnam, entre otros, hay temas menos alentadores que muchos de estos países tienen en común. Uno de ellos es el multimillonario e ilegal negocio del tráfico de animales silvestres en peligro de extinción, como rinocerontes y elefantes, sobre lo que urge acción.

Acabo de ser esta semana testigo-participante del examen de este problema gracias a la invitación que recibí de la Wildlife Justice Commission (Comisión de Justicia sobre Vida Silvestre) para ser parte de un selecto comité de expertos. Este comité analizó en audiencia pública en el Palacio de la Paz en La Haya la investigación hecha durante meses por la WJC sobre el multimillonario e ilegal tráfico de marfil y de cuerno de rinoceronte a partir de Nhi Khe, un pequeño pueblo del norte de Vietnam. Los hallazgos son brutalmente sorprendentes y tienen repercusiones más allá del caso y de los países implicados en el mismo. Destacan tres aspectos fundamentales.

Primero, la estructura de crimen organizado que sostiene este proceso. No son meros cazadores furtivos en busca de clientes, sino eslabones de una cadena criminal que termina en el sistema financiero de importantes bancos chinos y que se vale de redes sociales (Facebook y WeChat, el Whatsapp chino) para funcionar con rapidez y eficiencia. Después del tráfico de drogas, personas y armas, por su dimensión esta es la cuarta estructura de crimen organizado en el mundo.

Segundo, la corrupción como componente indisoluble en todos los eslabones de la red de caza y tráfico ilegal que hace posible la sistemática caza furtiva hasta en lugares tan emblemáticos como el parque Kruger en Sudáfrica, su transporte a enormes distancias de los lugares de caza, el funcionamiento impune del comercio de marfil, el cuerno de rinoceronte y pieles de tigre en un lugares como Nhi Khe y su distribución final a domicilio a millonarios chinos. Autoridades policiales locales y de frontera reciben, en todo esto, su tajada para mirar de costado.

Tercero, el daño producido. Sólo la fracción de tráfico identificada a través de esta pequeña población de Vietnam es de por sí espeluznante: no menos de 870 rinocerontes y de 5.800 elefantes sacrificados para transarse sólo a través de este hub. Tras eso, un millonario negocio si se toma en cuenta que el cuerno de rinoceronte tiene un precio superior a 1.000 dólares el gramo, el kilo de marfil se vende a más de 1.200 dólares y un colmillo de tigre a 2.200 dólares. Mucho incentivo para continuar diezmando especies.

Esta realidad cambiaría radicalmente sólo si concurrieran la eliminación —o drástica reducción— del consumo suntuario de estos productos, investigaciones y sanciones emblemáticas a traficantes y a los funcionarios corruptos, transparencia en todas las transacciones bancarias y terminación de la caza furtiva en las fuentes.

¿Es este un problema sólo asiático-africano? Evidentemente no y esto resulta particularmente grave en la región amazónica. La explotación de oro ilegal, la masiva tala ilegal y la caza y tráfico ilegal de animales silvestres, como guacamayos, papagayos, tortugas, serpientes y jaguares, son sólo muestras de la dramática cara latinoamericana del problema. Tras esto se encuentran —como en Nhi Khe— estructuras de crimen organizado.

Herramientas comunes para actuar contra el crimen organizado y para que los pueblos en las zonas de caza furtiva se conviertan en baluartes de la protección de especies en peligro son respuestas esenciales. En esto, la cooperación sur-sur puede ser muy útil. Podría hablarse de esto en el siguiente APEC.

El País. 17 nov, 2016

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/11/17/america/1479422...

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Con voz propia

Es que no tienen donde ir dice Héctor Navarro, exministro de Educación y de Energía Eléctrica, a los dirigentes oficiales vinculados a narco corrupción y violación de derechos humanos. Manipulan diálogo, porque saben que de darse cambio, a donde vayan serán enjuiciados.

Razón tiene el demócrata Barack Obama a quien le quedan 2 meses en Presidencia de primera potencia: “Estamos dedicados a ver que este diálogo tenga éxito para que, como resultado de ello, un cambio real y significativo en la vida diaria de venezolanos que puedan disfrutarlo”, dijo su portavoz John Kerry.

Para Navarro ese grupo chavista busca es “meterle palo a la carreta”, porque desea un deslastre, lo que desataría una guerra civil. El régimen, según Pedro Pablo Aguilar, director del departamento de Medios de Comunicación de la Conferencia Episcopal, está preparado para el conflicto porque tiene milicias y colectivos armados.

MUD salió trasquilada! tituló diario 2001. Capituló dice el historiador Walter Márquez, en referencia a 4 polémicos puntos acordados en Dialogo. El primero sobre elecciones en Amazonas, fue ampliamente rechazado.

"Es canalla repetir elecciones con Gobernador enjuiciado, 2 indígenas presos, 3 diputados inhabilitados” dijo el mandatario Liborio Guarulla. Pero el agravio se le revertió porque sus parlamentarios renunciaron. Maduro orientó al CNE y anunció 20 de diciembre para esos comicios.

Inoficioso presentar como logro respeto a la autonomía y constitucionalidad de la Asamblea Nacional; y más designación de 2 rectores del CNE y uno es oficialista.

“Liberar a personas detenidas”, es concesión al régimen que acusa de delitos comunes a “políticos presos” o “llamados presos políticos”, en voz Globovisión. Creyendo idiotez el rechazo, el negociador de MUD lo asume como error suyo.

Igual ineficaz la concesión de Permitir el ingreso al país de alimentos y medicinas.

Vigente sigue violación Constitucional, al dejar fuera el referendo revocatorio, que para el incorporado gobernador de Aragua “ya murió” y elecciones de gobernadores y legislativos regionales.

Con óptica diferente, lo confirma Nicmer Evans, dirigente de Marea Socialista: “lo mató por completo”

Como se trata de militarismo y se conmemora el 26 de noviembre la firma en Trujillo por Simón Bolívar y Pablo Morillo, hablemos de Armisticio, aprobado en guerra para no combatir en 6 meses. Ojalá ese plazo se fijaran régimen-MUD, en la tregua, mediación, reconciliación, en fin suspender hostilidades y discutir una posible paz.

A juicio de Jorge Millán, Primero Justicia y Carlos Berrizbeitia, Proyecto Venezuela, el régimen gana tiempo para alargar su vida. Nada de diálogo; cuando OEA lo apoyó, abandonó la sesión.

Con golpe institucional emula a militares que el 24 de noviembre de 1948 derrocaron a Rómulo Gallegos, primer Presidente electo por voto universal, directo y secreto. Se dio la ambición castrense, manifestada en Junta Revolucionaria de Gobierno impuesta en 1945, al derribar al general democrático Isaías Medina Angarita. Y el 27 febrero de 1992 en intento frustrado contra gobierno Constitucional que rescató la Democracia el 23 de enero 1958, con apoyo de dignidad militar entonces vigente.

Después de aprobado el citado punto uno, queda a interpretación declaración del secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba.

“Se acabó la tregua que pidió el Vaticano para negociar con el Gobierno en mesa de diálogo. Nosotros cumplimos, el gobierno no”.

Al MARGEN. Descarados líderes de este narcorrupto régimen militarizado es que los llamados CLAP, no son para todo el mundo, quieren decir estos neo castrocomunistas que son para los del PUSV.

jordanalberto18@yahoo.com

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