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Opinión

​José E. Rodríguez Rojas

En un artículo previo nos hemos referido a los señalamientos del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre Venezuela. En estos, el FMI alerta sobre el colapso económico y la inflación desbordada que enfrenta el país debido a las erradas políticas gubernamentales. Igualmente, señala el deterioro de las condiciones sociales debido a la escasez de alimentos y medicinas, y a la caída del poder adquisitivo. Según el Fondo, si se mantienen las políticas gubernamentales se corren riesgos severos, incluyendo un mayor colapso de la actividad económica, acompañada de hiperinflación. En su último informe, predijo que la escasez de comida y medicinas puede convertirse en una crisis humanitaria, que podría generar una ola migratoria a los países vecinos (ver Dígalo Ahí, n° 1, noviembre, 2016).

La eventualidad que plantea el FMI ya es un hecho. El deterioro de las condiciones sociales se refleja en la pauperización de sectores de la clase media y el surgimiento de una nueva clase de indigentes. Se trata de grupos que buscan comida en la basura en las zonas de clase media. No son los típicos indigentes y su número va en aumento, señala la nutricionista Ingrid Candela en un reportaje de un diario local, quien también los advierte en otras partes de la ciudad. “En los últimos años no se veían tanto, pero cuando comenzó esta crisis los observas y no son los indigentes de siempre buscando en la basura. Son muchachos bien vestidos que salen de la universidad y pasan por el basurero” afirma Candela, investigadora del CENDES, quien labora en la línea de políticas alimentarias en grupos vulnerables, y ha desarrollado un estudio cualitativo sobre el tema. Asegura que se trata de un “fenómeno de indigencia no tradicional”. No tiene cifras aún porque dice que es bastante difícil cuantificarlos. “Pero los he visto en Las Tejerías, El Cementerio, Los Rosales y Santa Mónica. Salen porque no tienen como comprar la comida y ya ni siquiera la iglesia puede socorrerlos”.

El fenómeno ha atraído la atención de las autoridades de Chacao, el municipio más rico de Venezuela, donde se han observado este nuevo tipo de indigentes deambulando cerca de restaurantes, cervecerías, centros comerciales, panaderías. Pernoctan entre los árboles o debajo de un banco de concreto. El alcalde ordenó un registro de las personas en esta condición y encontraron que son 150 personas las que merodean a diario por el municipio con el propósito de buscar comida, cifra ésta que se suma a la de los indigentes tradicionales. “La única solución es institucional. Deben activarse políticas públicas de emergencia para quienes no tienen nada, y esperar que en el corto y mediano plazo el mercado de alimentos se normalice”, enfatizó Candela.

El deterioro social generado por el chavismo en el poder, no solo ha pauperizado a la clase media creando una nueva clase de indigentes sino que también está exportando miseria a los países vecinos. Desde hace varios años se ha generado una situación de deterioro que ha impulsado a una gran masa de venezolanos a abandonar el país, lo que ha formado una gigantesca diáspora que ha abarcado innumerables naciones. En sus inicios, esa migración estuvo constituida por empresarios y clase media profesional, pero en los últimos años esa situación ha cambiado. La migración hacia Colombia es un ejemplo de ello. El grueso de la migración venezolana a Colombia ha sido de empresarios y profesionales venezolanos lo cual ha beneficiado a la economía colombiana. Sin embargo, la ola migratoria más reciente ha incluido sectores de clase media en proceso de pauperización. El diario El Tiempo de Bogotá señaló en un reportaje sobre el tema, que los pertenecientes a esta última ola de migrantes ingresaron por algún recodo de la frontera sin un solo peso en el bolsillo, y vagan por la capital para terminar al final pidiendo limosnas. Uno de estos personajes al cual llaman José, un joven de unos 14 años de edad, subió a un bus del Transmilenio (buses para el transporte público de Bogotá); se paró a un lado de la baranda y comenzó a relatar su situación: “Que pena molestarlos, mi familia y yo recibimos asilo político, estamos muy agradecidos, pero la verdad es que llevamos casi tres meses y aun no nos llegan los permisos de trabajo”. El adolescente les narró a todos los pasajeros que la única forma de sobrevivir en una ciudad como Bogotá era subiéndose a los buses de servicio público a vender dulces o recibir la caridad de quien entendiera su situación. Según Daniel Pagés, presidente de la Asociación de Venezolanos en Colombia, esta situación de mendicidad es reciente. Sin embargo, los inmigrantes en esta situación son todavía una minoría. A pesar de la crisis actual, señala el reportaje, la gran mayoría de los inmigrantes han entrado a Colombia con la intención de trabajar o emprender algún proyecto.

Noticias provenientes de la frontera con Brasil informan de la presencia de indigentes venezolanos en Pacaraima, una pequeña ciudad ubicada a escasos kilómetros de la frontera de Venezuela con el gigante suramericano, los cuales se están convirtiendo en un problema para el gobierno del vecino país. La economía de la ciudad se alimenta de cientos de venezolanos que acuden a la misma a comprar productos que escasean en nuestro país. Sin embargo algunos paisanos nuestros que arriban a la ciudad no llevan sus morrales repletos de dinero, sino de sus necesidades y carencias.

La situación de venezolanos en situación de indigencia en Pacaraima ha llevado a las autoridades locales a considerar la declaración de una situación de emergencia. Funcionarios del sistema de salud brasileño viajaron a la ciudad para estudiar las condiciones de vida de los venezolanos. Protección Civil de Brasil realizó a finales de agosto, un informe en el cual señala que se trata de 147 familias, un total de 177 personas, entre ellos 62 niños y seis ancianos. La Folha, un periódico brasileño, fue a la ciudad y encontró que los venezolanos duermen en lugares públicos, bajo los árboles y patios. La comida la hacen sobre ladrillos, en las calles. Muchos trabajan como vendedores ambulantes o pidiendo limosnas. Algunos han cometido delitos. El número hasta ahora es pequeño pero puede incrementarse, ya que en los primeros ocho meses del año 2016 más de 600 venezolanos han solicitado quedarse en el estado como refugiados. A pesar de su reducido número, han colapsado los servicios de la cuidad. Un diputado de la asamblea legislativa señala que de cada diez solicitudes que recibe el hospital estatal de Pacaraima, ocho son de venezolanos. Señala que si no se toman medidas “esto se convertirá en un caos”.

La revolución bolivariana acabó con las exportaciones no petroleras como las de arroz, café, frutas y otros productos del sector agroalimentario, mermó sustantivamente la de productos siderúrgicos y las petroleras. Lo único que ha incentivado es la exportación de capital humano, y en los últimos tiempos, de miseria y todos los demonios asociados a la misma.

Profesor UCV

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Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 86

Entre dimes y diretes, tanto de la oposición democrática como del gobierno y el chavísmo, se instaló finalmente la mesa de diálogo entre ambos factores opuestos con la participación como observadores, intermediarios, mediadores, acompañantes o cualquier calificativo que usted desee colocarle, de los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos, del secretario general de la UNASUR, Ernesto Samper y el enviado especial del Vaticano Monseñor Claudio María Celli, quien al ser el solicitado por mutuo acuerdo de las partes, es en definitiva el que marcará la pauta en el proceso de diálogo, al cual hay que agregarle, “y de negociación”, ya que se buscan y exigen propuestas y compromisos concretos, para comenzar a salir de la profunda crisis que nos agobia como nación.

Lo primero que habría que destacar es que este proceso no se pudo iniciar de peor manera. De parte de la oposición se aplazó, por solicitud del enviado papal, la sesión para determinar la responsabilidad política del mandamás del régimen y la marcha programada a Miraflores dos días después, lo que se convirtió en una verdadera tragedia para la oposición que casi conlleva su desintegración y a la pérdida de credibilidad ante la población. Luego de ensayar diferentes estrategias comunicacionales, todas erradas, se logró calmar un poco los ánimos dando como plazo hasta el 11 de este mes para que exista un resultado, cuestión que dentro de un proceso de diálogo tampoco es aceptable y obligará, nuevamente, a los voceros de la MUD, a dar nuevas excusas improvisadas para no caer en contradicciones. ¿Va a patear la MUD la mesa el 11, si no hay resultados concretos? Además de poco probable, sería un error fatal dejar la única vía Constitucional, democrática, pacífica y electoral que nos queda.

Pero tratándose de un proceso de diálogo, los voceros del régimen, incluyendo a su jefe máximo, no se quedaron atrás para tratar de torpedearlo, aunque con un mejor criterio comunicacional entre ellos. Lo que si queda claro es que el gobierno no está a gusto en esa mesa de negociación y especialmente por la intermediación del Vaticano, cuyo enviado tiene prestigio de no andarse por las ramas, de hecho, ya manifestó públicamente que, efectivamente: “…en el país las cosas están muy feas, no hay comida, no hay medicinas…” y más adelante afirma: “…si fracasa el diálogo, el camino podría ser el de la sangre.”. Estas claras afirmaciones del monseñor, los otros “observadores” presentes, con mucho más tiempo en el país, no habían sido capaces reconocerlas y mucho menos plantearlas públicamente. Eso puede darnos alguna señal de por donde se puede encaminar el proceso de diálogo.

Urgentemente, es necesario que la MUD nacional mejore notablemente su estrategia comunicacional y elegir un solo vocero para todo lo que se refiera a este proceso y también, con la misma urgencia, los partidos de la oposición democrática, deben flexibilizar sus posiciones particulares, especialmente con los mecanismos de protestas y coordinarlos en función de apoyar el proceso de diálogo y no para entorpecerlo “si querer”. Es necesario que los factores de la oposición se enfoquen exclusivamente en que este proceso de diálogo y negociación concluya en su fin último que no es otro que pasar de la dictadura actual a un gobierno democrático por la vía constitucional, democrática, pacífica y electoral, que es lo que se ha ofrecido a la sociedad venezolana. El otro camino es el de la sangre, como ya lo mencionó el enviado de su santidad.

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1

No voy a entrar al fondo del problema: entiendo la razón y las circunstancias de los líderes opositores que decidieron mayoritariamente sentarse en la mesa a negociar, una vez que se involucró finalmente un intermediario confiable como el Papa, quien puede ser un aliado central en la búsqueda del rescate de los derechos y la institucionalidad del país.

Aunque no era precisamente el momento ideal para iniciar una negociación (sin haber primero consolidado y mostrado la fuerza de la mayoría, luego de la violación evidente de la Constitución y las leyes para aumentar con eso el poder de negociación, que también necesitarán más adelante), también comprendo que era difícil evadir estar ahí cuando ocurrió y no aparecer como el bloqueador de la racionalidad de estos acuerdos indispensables.

Pero, además, debo decir que entiendo que la negociación puede ser el único vehículo para conseguir algunos cambios institucionales básicos en este momento. Cambios que podrían abrir las puertas del cambio real, al menos a mediano plazo, y que hoy están cerradas y será imposible que se resuelvan sin participación conjunta.

Y también comparto la tesis de que difícilmente la violencia sin armas, ni organizacion, ni liderazgo ni instituciones llevaría a la oposición a un escenario mejor.

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También entiendo a quienes critican la idea de sentarse a negociar. Tienen algunos argumentos relevantes. ¿Por qué no luchar por el ejercicio de los derechos? ¿Cómo no darse cuenta de que el gobierno trata de manipular y que su objetivo claro es desinflar lo que él mismo infló? ¿Qué les impide ver que la negociación se presenta como la excusa perfecta para que el gobierno gane tiempo? ¿No ven que pretenden otorgar cosas secundarias a cambio de que, con el pasar del tiempo, pierdan la energía, pierdan el respaldo y la emoción del pueblo deje de ser un factor realmente peligroso para el gobierno?

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Es natural que exista disidencia y la división de opiniones dentro de la oposición, pues es un grupo heterogéneo. Se trata de una parte fundamental de la democracia, así que es válido que algunos critiquen y se sientan enfurecidos por el camino que han tomado los acontecimientos, sean de un lado o del otro.

Sin embargo, nada de esto justifica los ataques furibundos contra quienes piensan distinto a ti. De modo que oír y leer cómo algunos acusan a los líderes opositores de ser unos “traidores”, “vendidos”, “malditos” o “colaboracionistas” es preocupante.

A ver: supongamos que esto que han decidido hacer es un error, que era mejor asumir el riesgo de seguir una ruta de acciones masivas de calle, pese a que el chavismo iba a estar esperándolos del otro lado y dispuestos a todo, con armas y dinero y militares y organización y colectivos. De ser así, podrían decir que los líderes no están a la altura de las circunstancias, que se equivocan y hasta que son torpes en su función. ¿Pero de ahí a decir que son unos vendidos? ¿Unos traidores? ¿Colaboracinistas?

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Decir que quienes arriesgan su libertad y su vida todos los días por el cambio son unos traidores, decir que esos actores que hace unos días eran unos héroes ahora son unos bandidos, me parece inaceptable, burdo y primitivo.

También me resulta inaceptable criminalizar a quienes creen que es un error negociar. Se podría decir que son simplistas y que quieren conducir al país a una guerra que nadie sabe dónde podríamos terminar y no son ellos quienes van a tener que controlarlo.

Se podría decir que se obnubilan por el deseo de cambio y creen que en la oposición hay una fuerza que en realidad no se puede garantizar. Se podría decir que no son capaces de responder las preguntas claves para saber si pueden concretar lo que tanto dicen por la televisión, por radio y por las redes sociales. Se podría decir que, quizás sin quererlo, pretenden conducir a la oposición hacia un nuevo desastre, como los que ya hemos vivido, dejando sólo derrota y frustración. Pero creer que es un error negociar no indica que sean traidores, ni tarifados ni entupidos: simplemente no piensan lo mismo que nosotros. Y ya.

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Sólo la evaluación de los acontecimientos nos dará la clave de quién tenia la razón. Y lo más probable es que castigará a los derrotados y premiará a los acertados.

Cuando conviertes las diferencias en un chiquero, el resultado final está cantado: ni uno ni otro logrará el objetivo común, que no es otro que rescatar la democracia y el derecho de las mayorías, algo que no se logra con consensos imposibles pero sí con unidad en la lucha y el respeto a las reglas de juego.

Así es la política.

http://prodavinci.com/blogs/el-dialogo-y-los-traidores-por-luis-vicente-...

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En teoría de juegos, un juego suma cero describe una situación en la que la ganancia o pérdida de un participante se equilibra con exactitud con las ganancias o pérdidas del otro.

La pregunta que todos nos hacemos es ¿estaremos, en la recién instalada mesa de diálogo, en una situación de esa naturaleza? Por la reacción destemplada del Presidente Maduro de seguir atacando a Voluntad Popular, aislando a Leopoldo López de todo contacto humano con su familia y sus abogados, y amenazando a Freddy Guevara de ponerlo preso por terrorista, pareciera que busca o patear la mesa o provocar a la MUD para que se retire del diálogo o se divida.

Afortunadamente, la oposición ha emprendido el camino necesario de ejercer la política con P grande y no caerá en el chantaje producto de amenazas destempladas del que sabe que tiene todo que perder.

Participar en la mesa de diálogo promovida por el Vaticano no es, de ninguna manera, un signo de debilidad de la oposición sino, por el contrario, de fortaleza y de inteligencia política.

Quién hoy está débil es el gobierno, pero aún conserva las garras de su poder de fuego, que está dispuesto a usar para salvar -literalmente- su pellejo. Y no termina de entender que la negociación es su única salida para quedar relativamente indemne, y no como Pérez Jiménez, que tuvo que salir a media noche en la llamada Vaca Sagrada, después de que el general Lloverá Páez le dijera” Marcos vámonos porque pescuezo no retoña”.

A través de la negociación que hoy está apoyada por un número creciente de países y de organizaciones internacionales que desean que en Venezuela ocurra un “soft landing en lugar de un crash landing”, el chavismo puede, si Maduro termina de entenderlo y logra frenar a sus extremistas militares, encontrar espacio reducido en el futuro, y no lo que ocurriría de persistir en el error de mantenerse en el poder, violando la Constitución y las leyes, y usando como único mecanismo de subsistencia un grado internacionalmente inaceptable de represión feroz.

En las negociaciones que puedan surgir en las mesas de diálogo, un gobierno, medianamente inteligente políticamente hablando, pudiera lograr que estas no sean suma cero, aunque se vea obligado a ceder en mucho para asegurar que no termine aniquilado por las circunstancias.

Este es un momento crucial de nuestra historia y no triunfará la exaltación, ni la venganza, sino el que tenga la mayor frialdad e inteligencia política para mantener el rumbo necesario para alcanzar una salida pacífica y constitucional.

http://www.analitica.com/opinion/un-juego-suma-cero/ 04/11/16

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En nuestra condición de observadores electorales y, como tales, defensores de los derechos de los votantes, abogamos ante la mesa de diálogo por el restablecimiento, en breve plazo, del proceso encaminado a la solicitud de un referendo revocatorio del Presidente de la República, planteado por una gran parte del electorado, y con todos los pasos previos aprobados públicamente por el CNE, que fuera interrumpido por una espuria suspensión ordenada por el Poder Electoral.

La Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación (ROAE) manifiesta públicamente su complacencia por la instalación de una mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición, representada por la MUD, con el objeto de dirimir las diferencias políticas existentes entre ambos sectores.

Así mismo, nos sumamos al reclamo público de que se establezca una fecha para la realización de las elecciones regionales cónsona con el período de mandato correspondiente a los cargos a elegir, tal como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Los venezolanos, todos, esperamos que no se pierda la oportunidad del diálogo para acordar pacíficamente las vías de solución de los ingentes problemas que hoy aquejan al conjunto de la población, como son los de la alimentación, la salud, la seguridad y el respeto de derechos ciudadanos fundamentales.

La elección de la vía del diálogo está en plena sintonía con el sentir de la inmensa mayoría de los venezolanos (como lo revelan diversas encuestas de opinión) que no desea que el país caiga en una espiral de violencia que solo puede traer desgracias y sufrimientos para todos.

Entre los derechos ciudadanos corresponde un rol preponderante al derecho al voto, dado que constituye la principal vía para el ejercicio de la soberanía popular, principio fundamental del sistema democrático. De manera que un resultado que el país espera de la negociación en curso es el pleno restablecimiento de este fundamental derecho, que ha sido seriamente vulnerado en el pasado reciente por resoluciones de diversas instancias oficiales que van desde el TSJ y tribunales de provincia, hasta el Consejo Nacional Electoral.

La Red de Observación Electoral reconoce públicamente a quienes, trabajando como mediadores en este difícil proceso de diálogo, asumen la inmensa responsabilidad ante las soluciones que de allí salgan, en aras de evitar un desenlace que ponga en peligro la vida de miles de venezolanos.

Sin la restitución del derecho de los venezolanos a decidir sobre el destino de la nación, de acuerdo con lo establecido en la Constitución y las leyes, no habrá garantía de una paz justa y duradera para el país.

Caracas, 04 de Noviembre de 2016

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El atraso tecnológico de Venezuela, en lo que al sistema agroalimentario concierne, evidente como es, tiene su principal causa en el sesgo antiexportador de nuestra economía. En ese mismo contexto se explica el atraso en otros sectores científicos y tecnológicos. Cuando analizamos la situación de otros países, incluso algunos de la región, observamos que la participación en los mercados internacionales de commodities y, en algunos casos también de productos con valor agregado, ha sido un factor muy importante tanto en el interés, como en el financiamiento, del sector privado. Aquí la dependencia del gobierno ha sido la norma y lo acertado, o desacertado, de las políticas públicas ha sido el factor dominante. La inversión pública ha sido oscilante y sin duda ocurrió un crecimiento importante en el número y la calidad de los investigadores, así como de los centros de investigación, entre 1958 y 1985, después, a la par de la economía en general, un prolongado lapso de escaso cambio, un gradual deterioro y escasa innovación. Después, en los últimos 15 años, el control de precios, la diversidad de tipos de cambio, la incesante intervención del gobierno en los negocios agrícolas, incluyendo expropiaciones, confiscaciones y proliferación de empresas estatales, aunado a la estrangulación económica de las universidades, ha lanzado al país hacia el desastre actual..

La inversión pública directa, o a través de las universidades, el IVIC, el INIA y otras organizaciones, formó a nivel de maestría y doctorado, a un número apreciable de investigadores, pero sin el aliciente de un desarrollo económico sostenido, no fue posible consolidar grupos de I&D en torno a las principales cadenas alimentarias. Sin duda existieron, y aún persisten, algunos esfuerzos aislados, individuales y a veces institucionales, pero muy alejados de la calidad y profundidad que observamos en Argentina, Brasil, Colombia y México y más recientemente Chile y Perú. Nuestras exportaciones agroalimentarias son, per capita, las más bajas de la región. Nos superan países tan pequeños como Costa Rica, o tan pobres como Honduras, Guatemala o Nicaragua. Por el contrario las importaciones, per capita, en la última década son las más elevadas. Así, si bien al comienzo fue necesario que el gobierno empujara la carreta de C&T (porque casi no existía antes de 1958), después hizo falta quién la halara y ese debería haber sido el sector productivo privado. Pero bien protegido como ocurrió en el pasado, arruinado como en el presente, es difícil que innovación, tecnología o ciencia, estén grabados en nuestra cultura o ejercidos como práctica cotidiana. Al interior de los laboratorios, el marasmo domina. No hay recursos y la remuneración máxima que puede percibir un investigador-docente, con doctorado y en el rango máximo, apenas supera los 100 dólares al mes a la tasa de cambio, innombrable, pero real, del mercado paralelo.

Una proporción importante de los logros se han perdido o atenuado en los últimos 15 años. Fuga de talento, sesgos ideológicos profundos y cierre de numerosas empresas han atentado contra la innovación, la investigación y el desarrollo tecnológico. Un ejemplo patente de lo anterior son nuestros puntos finales de venta. En la década de 1980 y hasta mediados de la de 1990, mejoró la diversidad y la calidad de la oferta, pero sin alcanzar los niveles que es posible observar en México, Brasil, Argentina, Colombia, Chile y Perú. Pero en la última década el retroceso ha sido impresionante con reducción notoria del número y diversidad de las presentaciones (SKU`s), escasa vigilancia sanitaria, trazabilidad inexistente y, en general, un notable atraso con respecto al estándar internacional marcado por la Unión Europea, los Estados Unidos, Canadá y algunos de sus principales proveedores. La distancia es de tal magnitud que muchos venezolanos en el exterior hacen turismo en los supermercados y comparan, con tristeza, lo que observan en Bogotá, Santiago de Chile o México, con la realidad venezolana: poca diversidad, escasez de productos básicos, pésima atención, largas colas para entrar y para pagar, acceso de acuerdo al número de la cédula de identidad, precios elevados que hacen poco accesibles alimentos esenciales como frutas, hortalizas, raíces y tubérculos.

Inscribirnos en las tendencias globales, y la lista sería muy larga (agricultura de precisión, robótica, trazabilidad, normas sanitarias, diversidad en las presentaciones, etc.) demanda un enfoque macroeconómico distinto a los que han dominado (sustitución de importaciones, populismo, socialismo del siglo XXI o como lo quieran llamar). Muchos países han logrado separar los sesgos ideológicos del pragmatismo económico (China por ejemplo) y por esa vía cabalgar en el estado internacional del arte en materia científica y tecnológica. Así, no basta con una renta petrolera y recursos procedentes del gobierno para avanzar en nuestro desarrollo científico y tecnológico, se requieren profundos cambios estructurales en nuestra economía, así como, sin duda, radicales reformas en las universidades y centros de investigación. Sobre las carencias del modelo universitario actual se podrían escribir muchas páginas, pero creo que basta señalar que no es sostenible, ni competitivo, ni podría haber sido de otro modo debido a las características socioeconómicas de Venezuela,

Las carencias no sólo se ubican en los modelos económicos ensayados, también en los sociales y políticos. Hemos logrado mantener a una enorme población al margen de la educación y la riqueza, con temporales mejorías en el nivel de vida o del ingreso per capita, pero siempre dependientes de la renta petrolera que hace demasiado poderoso al gobierno y demasiado débil al ciudadano. No hay culpa en el petróleo, pero bastante entre quienes lo han administrado.

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Jesús Elorza G.

Todos en el barrio, esperaban la llegada de José Rubén, el operador de radio y DJ, encargado de manejar todo lo concerniente al Programa que desde Radio Miraflores inauguraba Nicolás.

-¿Cómo te fue? Preguntaban todos sus amigos. Aquí en el barrio, todos estuvimos pendientes. Escuchamos que hubo muchas llamadas solicitando canciones del recuerdo salsoso.

Si, así fue. Pero, las cosas no salieron como ustedes piensan.

-???????... ¿Qué pasó?

Bueno, el programa arrancó bien. Me esmeré, en hacer una producción que tomara en cuenta el origen de la palabra “Salsa” con Phidias Danilo Escalona, para que todos los radio oyentes supieran de donde venía el nombre de nuestro programa “La Hora de la Salsa” y para complemento pusimos de fondo musical al éxito de Federico y su Combo “Llegó la Salsa” para que no quedara la menor duda de la identificación del camarada Nicolás con este ritmo afrolatino y popular.

-¿Y qué pasó?

Todo iba del carajo, hasta le dedicamos una canción a Henry Ramos Allup “Quítate la máscara” del inolvidable Ray Barreto.

- Claro, aquí en la sede del Psuv, todos la aplaudimos y bailamos.

Déjenme, terminar de contarles. En su emoción, después de tirar varios pasos, incluyendo una tijereta…..el camarada Nicolás, se la quiso tirar de historiador, al comparar a la Dimensión Latina con los Rolling Stones y recordó al vocalista Mick Jagger, pero, !!!!Se le olvido el nombre de Vladimir Lozano!!!, un lapsus brutis del camarada.

Luego, el programa siguió de acuerdo con lo establecido. Dedica un espacio, para hablar de Alí Primera. Y cuando llega a “Tin Marín” empieza a repasar la historia del Grupo Madera. Fue predecible. Habla de San Agustín, de El Afinque de Marín, de las visitas de la Sonora Matancera, de Tito Rodríguez, de Benny Moré. Habla de los Quintero y consigue las excusas para darle play a “Compañero”, esa canción cuyo estribillo repite hasta el infinito “Trabajo y tierra” como si se tratara de un reclamo.

Después de los comerciales (perdón, las cuñas ideológicas) abrimos los micrófonos para atender las llamadas del público y complacerlos en sus solicitudes musicales. Ahí, fue cuando se presentó el peo que produjo mi despido del programa.

-¿Cómo así, mi pana?

Bueno, hubo miles de llamadas, cometí el error de no filtrarlas y ponerlas directamente al aire.

- Ilústranos, pidieron los amigos.

Los que llamaron, inteligentemente solicitaban una canción y la dedicaban a una persona en particular. Por ejemplo:

--Hola, soy Juana, me pueden complacer con “Juanito Alimaña” del inmortal Héctor Lavoe…..quiero dedicársela al camarada Diosdado.

--Me llamo Pedro, soy obrero y quiero pedirles que me complazcan con “Juan Albañil” del pana Cheo Feliciano. Quiero dedicársela al Ministro del Trabajo para ver si logra entender que la clase trabajadora necesita salarios que puedan superar la inflación….gracias.

--Hola, estoy llamando desde la Cota 905, pónganme ahí “Tiempo pa´matar “de Willie Colón. Con toda arrechera se la dedicamos a la OLP.

--Soy abogado, y con la canción que voy a pedirles, todos sabrán que se la dedico al gordo Escarra…”Camaleón” de Rubén Blades.

--Soy deportista y mi dedicatoria es colectiva “Por tu mala maña” de Rubén y Willie con todo cariño para el Ministro del Deporte, el Presidente del IND y el Presidente del Comité Olímpico….todo el barrio sabe la verdad. Los andan buscando canallones.

El programa, se fue calentando y las solicitudes eran cada vez más directas y con señalamientos específicos:

--Panas, pónganme una del gordo Marvin Santiago “Auditorio Azul” dedicada a los sobrinos de la Primera Combatiente.

--Hola, soy Juana la Cubana, así me llaman. Quiero escuchar “Cinco hijos” interpretada por mi gordo querido Marvin Santiago y dedicada a los camaradas Pollo Carvajal, Tarek William Saab, Héctor Rodríguez, Giordani y Kevin Ávila.

--Hola, no crean que es una jodedera. Me llamo Revocatorio y quiero que me complazcan con una de Héctor Lavoe “Cuando llegara el día de mi suerte”.

-- Por favor, pongan una de La Lupe. Que les parece, si ponen a sonar “Puro Teatro” y todos le cantamos al camarada Nicolás esa parte que dice “Teatro lo tuyo es puro teatro, falsedad bien ensayada, estudiado simulacro”

--Ya que estamos en sintonía con La Lupe, recuerden este estribillo “pide lo que yo puedo darte / no me importa entregarme / a ti sin condición ay ay ay” canción de cuna de Nicolás para Fidel.

-- Ay papá, la mía va dedicada a Jorgito Rodríguez, mi alcalde Bello, para ti amor “El gran varón “de Willie colón.

Escuchando todo aquello, el camarada Nicolás entró en pánico y pidió que le colocaran para despedir el programa “No le digan, que me han visto llorar / no le digan” de Federico y su combo.

El programa fue debut y despedida…..y termine botao.

Tranquilo mi pana, le dijeron los amigos del barrio…aquí escuchamos salsa y usted es nuestro DJ….en Miraflores los que le queda es oír vallenatos….ese tipo esta en salsa.

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