Pasar al contenido principal

Opinión

BBC Mundo

La situación política en Venezuela parece estar despertando de un largo letargo.

La designación este martes de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) integrado de forma más equilibrada por representantes del oficialismo y por dos personalidades de una parte de la oposición podría servir de punto de partida para la realización, por primera vez desde 2015, de comicios que sean reconocidos por la comunidad internacional y en los que participen las distintas fuerzas políticas que hacen vida en el país sudamericano.

Aunque de momento se trata de rendija más bien pequeña ya que el nombramiento cuenta con el rechazo de Juan Guaidó, líder opositor reconocido como presidente interino por gran parte de la comunidad internacional.

Aunque se trata solamente de un primer paso en un largo camino, los nombramientos de este martes se suman a otros eventos ocurridos durante las últimas semanas que parecen apuntar hacia una reactivación de la agenda política después de un 2020 en el que, aunque hubo unas controvertidas elecciones parlamentarias, la situación política permaneció inmóvil.

BBC Mundo te cuenta cinco hechos que apuntan a posibles cambios en el panorama político de Venezuela.

1. Un nuevo órgano electoral

El CNE ha sido una pieza fundamental en la crisis política en Venezuela desde al menos 2016, cuando fue abortado el proceso para realizar un referendo revocatorio en contra de Nicolás Maduro, tras denuncias de un presunto fraude en la recolección de firmas en cinco estados del país.

Mientras el oficialismo alegó que se había impedido la consumación de una convocatoria fraudulenta, la oposición acusó al chavismo de usar los tribunales para evitar la revocatoria de Maduro, quien aparecía en clara desventaja en las encuestas.

Luego hubo los comicios para la Asamblea Nacional Constituyente (2017), una elección presidencial (2018) y una elección de la Asamblea Nacional (2020), procesos en los que no participó la mayoría de las fuerzas de oposición y que no fueron reconocidos por gran parte de la comunidad internacional.

Tras las elecciones legislativas de 2020, la Unión Europea emitió un comunicado señalando que no iba a reconocer los resultados, señalando que esa votación se produjo sin un pacto nacional sobre las condiciones electorales, sin que se respetaran los criterios internacionales mínimos de un proceso digno de crédito y sin que hubiera una movilización del electorado.

Aunque la directiva del nuevo CNE fue designada este martes por esa misma Asamblea Nacional electa en 2020, los nombramientos son fruto de un proceso de negociación con sectores de la sociedad civil y una parte de la oposición, e incluyen a dos figuras con un perfil contrario al oficialismo: Roberto Picón y Enrique Márquez.

Picón es un experto electoral que fue asesor de la opositora y desaparecida Mesa de Unidad Democrática y que estuvo preso durante unos meses en 2017 acusado por el gobierno de traición a la patria, rebelión militar y sustracción de equipo militar.

Enrique Márquez fue vicepresidente de la Asamblea Nacional de mayoría opositora electa en 2015 y es exdirigente de Un Nuevo Tiempo, partido del que fue expulsado en 2018 tras haber apoyado los comicios presidenciales de ese año pese a que la mayoría de la oposición consideraba que no había condiciones para unas elecciones libres.

Esos nombramientos dejan al oficialismo con una mayoría de tres rectores (Tania D'Amelio, Pedro Calzadilla y Alexis Corredor), pero podrían abrir una rendija para contar con un órgano electoral reconocido tanto por el gobierno como por la oposición.

La tarea, sin embargo, no será fácil pues arranca con el rechazo de los sectores de la oposición que respaldan al líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por Estados Unidos y varias decenas de países.

El sector de Guaidó argumenta que la Asamblea Nacional de mayoría chavista, cuya elección no reconoce, no está facultada para nombrar a un nuevo CNE.

En Twitter, Guaidó consideró que "las consecuencias de querer imponer un árbitro electoral serán las mismas que en 2018 y 2020: arrastrar a Venezuela a un desastre mayor".

Los rectores del CNE son escogidos para un periodo de siete años y, de acuerdo con el calendario electoral, este año tendrían la tarea de organizar elecciones regionales y municipales.

2. La mesa de la pandemia

Pese a la reacción de Guaidó a los nombramientos del CNE, la pandemia del coronavirus parece haber abierto un terreno de posible encuentro entre el gobierno de Maduro y la sección de la oposición que lidera.

La necesidad de hacer frente al coronavirus logró sentar al oficialismo y a la oposición en una misma mesa.

Ante la emergencia sanitaria, el año pasado se creó una mesa técnica con la participación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la que, además del gobierno de Maduro, estaban representados otros sectores del país, incluida la oposición.

Como parte de ese proceso se comenzó a gestionar un plan para la adquisición de vacunas contra el covid-19 a través del mecanismo internacional Covax (Fondo de Acceso Global para Vacunas covid-19), que serían costeadas -al menos parcialmente- con los fondos de Venezuela congelados por el gobierno de Estados Unidos y puestos a la disposición de Guaidó.

El 13 de abril, al anunciar el pago inicial para la adquisición de un primer lote de vacunas, el presidente de la Asamblea Nacional oficialista, Jorge Rodríguez, dejó ver que contaban con el uso de esos recursos a disposición de Guaidó para hacer la compra.

"El presidente Maduro canceló la mitad de esos US$119 millones que se necesitaban para el mecanismo. Si por parte de los recursos secuestrados se aporta más dinero, bueno, será el dinero para comprarse a través de la OPS y la OMS las vacunas que se necesiten", dijo Rodríguez.

El gobierno anunció que había pagado US$64 millones como inicial para adquirir vacunas suficientes para atender al 20% de la población. Se esperaba entonces que el resto de recursos procedería de los fondos que serían descongelados por Estados Unidos a petición de Guaidó.

Sin embargo, pocos días más tarde, Maduro afirmó que había pagado la parte restante de la factura.

El anuncio inesperado causó sorpresa, pero no parece haber puesto fin a la participación de la oposición en el financiamiento de las vacunas, pues pocos días después Guaidó aprobó el uso de US$100 millones de los fondos congelados en Estados Unidos para la adquisición de vacunas a través del Covax.

3. Arresto domiciliario para los exejecutivos de Citgo

El viernes 30 de abril fueron excarcelados y puestos bajo arresto domiciliario seis exejecutivos de Citgo, una filial de PDVSA en Estados Unidos.

Los exejecutivos fueron apresados hace tres años y sentenciados a duras penas de cárcel.

Los exempleados de la petrolera venezolana -cinco de ellos con ciudadanía estadounidense y otro con permiso de residencia permanente en EE.UU.- pagan duras condenas de hasta 13 años de prisión tras ser condenados por corrupción, peculado y asociación para delinquir.

Ellos afirman ser inocentes y se consideran víctimas de una operación del gobierno de Maduro para lograr influencia en Washington.

Los exejecutivos vivían y trabajaban en Estados Unidos cuando fueron llamados a Caracas para una "reunión de emergencia", en noviembre de 2017, donde fueron arrestados.

En diciembre de 2019, habían sido puestos bajo arresto domiciliario, pero fueron devueltos a prisión en enero de 2020, el mismo día en que el entonces presidente Donald Trump recibió en la Casa Blanca a Guaidó.

Que hayan sido puestos nuevamente bajo arresto domiciliario es un gesto que es visto como un guiño del gobierno de Maduro a la Casa Blanca de Joe Biden.

4. La inédita ayuda alimentaria de la ONU

La firma a mediados de abril de un inédito acuerdo entre el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (WFA, por sus siglas en inglés) y el gobierno de Maduro para mitigar la crisis alimentaria que sufre Venezuela es otra de las señales de que algo parece estarse moviendo en el país sudamericano.

El director general del WFA, David Beasley, viajó a Caracas donde suscribió el acuerdo que prevé alimentar a 185.000 escolares para finales de este año e ir incrementando hasta alcanzar a 1,5 millones de estudiantes para el año 2023.

En diciembre de 2020, la agencia Bloomberg informó que las negociaciones para permitir el ingreso de la ayuda alimentaria en Venezuela habían durado ocho meses y que desde octubre existía un acuerdo tentativo que no lograba materializarse debido a que el gobierno de Maduro insistía en controlar la distribución de la ayuda.

Durante su visita a Venezuela, Beasley agradeció expresamente a Maduro por permitirles "ser independientes" y no dejar que nadie politice su trabajo.

En otro gesto inusual, la firma de este acuerdo fue celebrada tanto por el gobierno de Maduro como por Guaidó, con quien Beasley también se reunió en Caracas.

5. Imputaciones en casos emblemáticos de derechos humanos

El 1 de mayo, Tarek William Saab, fiscal general, dio un giro a la narrativa oficial sobre dos de los casos de violaciones de derechos humanos más sonados de los últimos años.

En el caso de Juan Pablo Pernalete, un joven de 20 años fallecido durante las protestas antigubernamentales en abril de 2017, Saab señaló que había muerto tras recibir el impacto de una bomba lacrimógena en el pecho y que 12 funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana habían sido imputados por homicidio.

Esa información contradice directamente la postura oficial ofrecida en su momento por el entonces ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, quien había calificado como "alegre y ligera" la versión de la prensa internacional que atribuía la muerte al impacto de una bomba lacrimógena.

Villegas afirmaba, en cambio, que había una "aproximación policial que muestra con un alto grado de veracidad" la posibilidad de que el joven hubiera muerto por el impacto de una pistola de perno.

En los días siguientes a la muerte de Pernalete, el funcionario se haría eco en su cuenta de Twitter de videos y materiales que apuntaban en dirección a la posibilidad de que el joven hubiera muerto a manos de otros manifestantes opositores.

El fiscal general Saab también modificó la posición oficial en torno a la muerte del exconcejal Fernando Albán, fallecido bajo custodia de las autoridades venezolanas el 8 de octubre de 2018.

Albán se encontraba detenido en el piso 10 del edificio sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), cuando cayó al vacío por una ventana. La versión oficial ofrecida entonces por el propio Saab era que el opositor se había suicidado.

Sin embargo, en septiembre pasado, el informe de la misión internacional independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela de la ONU manifestó "fuertes reservas" sobre la posibilidad de que Albán hubiera cometido un suicidio y dijo tener "motivos razonables para creer que funcionarios públicos estuvieron involucrados en su muerte".

Este sábado, el fiscal general anunció que dos funcionarios del Sebin habían sido detenidos e imputados por varios cargos en el caso de Albán, incluyendo homicidio culposo.

¿Qué significa?

Pero, ¿qué lectura se puede dar a estos hechos recientes?

"Lo que hay es un claro interés de parte del gobierno de Maduro de ver si puede lograr alguna flexibilización en la política de Estados Unidos. Ellos buscan algún tipo de alivio ante las sanciones y la posibilidad de tener algún futuro político en un posible futuro poschavista", dice a BBC Mundo Geoff Ramsey, director para Venezuela de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), un centro de estudios con sede en la capital estadounidense).

Señala que el gobierno del presidente Joe Biden no concibe las sanciones como un fin en sí mismo sino como un medio para lograr el objetivo final de tener una elecciones "libres y justas" para la presidencia y para la Asamblea Nacional.

"Si vemos la conformación de un CNE creíble con concesiones importantes en términos de condiciones electorales, quizá podríamos ver una respuesta parcial de parte de Estados Unidos con algún tipo de alivio a las sanciones, pero nunca va a haber un levantamiento total sin que antes haya elecciones presidenciales libres y creíbles en Venezuela", afirma.

"El gran problema aquí es que la concesiones tienen que ser atractivas y creíbles para Washington porque hay incentivos políticos en Washington que favorecen la inercia", agrega.

Este lunes, un funcionario de la Casa Blanca dijo a la agencia Reuters que Maduro estaba "enviando señales" pero que el gobierno de Biden no aliviará las sanciones si no hay pasos concretos hacia unas elecciones libres en Venezuela.

De acuerdo con esa agencia, el comentario parecía responder a las especulaciones sobre la posibilidad de que la Casa Blanca bajara la presión sobre Maduro en respuesta a gestos como el acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos o a la excarcelación de los exejecutivos de Citgo.

Ramsey reconoce que el hecho de que sea justamente el sector de la oposición vinculado a Guaidó el que se esté oponiendo abiertamente a la designación del CNE significa una dificultad importante, pero apunta que lo que ocurra también depende de los otros partidos de oposición y de la comunidad internacional.

Desde su punto de vista, los otros partidos grandes de la oposición, como el que lidera el excandidato presidencial Henrique Capriles, tienen una estructura regional más grande que Voluntad Popular (el partido de Guaidó y de su mentor, Leopoldo López), por lo que son más proclives a participar en los comicios regionales de final de año. "Ellos entienden el valor de no perder esa relevancia en el interior del país", apunta.

Explica que la actitud de rechazo al nuevo CNE y a la convocatoria de elecciones regionales este año -sin que antes haya comicios presidenciales y legislativos- dependerá también de la lectura que haga la comunidad internacional, cuyo apoyo da legitimidad y soporte a la oposición.

"Si la oposición decide buscar una salida que no sea un acuerdo político pactado con el apoyo internacional, va a perder mucho impulso", asegura.

Aunque, claro, antes de que la oposición se enfrente a ese dilema, será necesario que el oficialismo venezolano esté dispuesto a ofrecer concesiones significativas en términos de condiciones y garantías electorales que cumplan con los estándares internacionales. Algo que la mayoría de la oposición y la comunidad internacional consideran que no ha ocurrido desde 2015.

4 de mayo 2021

https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-56988761

 11 min


Laura Delle Femmine

“Es una oportunidad única”. “Tenemos que estar a la altura”. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, se ha referido con estas palabras a la necesidad de aprovechar este momento histórico, marcado por una pandemia sin precedentes y la peor crisis económica en décadas, para “repensar y arreglar el sistema tributario internacional y crear un sistema que sea verdaderamente adecuado para el siglo XXI”. La economista ha hecho hincapié en la fiscalidad de las multinacionales y ha respaldado la reciente propuesta de Estados Unidos de imponer un tipo mínimo del impuesto de sociedades a nivel global, mostrándose confiada en que este mismo año pueda alcanzarse un acuerdo internacional en el seno de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), encargada de coordinar las negociaciones para reformar las reglas fiscales mundiales.

“Los impuestos son tan antiguos como la civilización... al igual que los esfuerzos por escapar de ellos”, ha dicho Georgieva este martes con ocasión de la presentación del informe del Fondo Impuesto de sociedades bajo presión. Por qué una reforma es necesaria y cómo podría ser diseñada. “Pon un impuesto a las ventanas y la gente las tapiará. Grava demasiado las importaciones y tendrás contrabandistas. Grava los ingresos corporativos, y las empresas trasladarán las ganancias, invertirán o harán planes para evitar pagar. Pero los impuestos bien diseñados pueden minimizar este comportamiento”, ha ejemplificado.

Con esta premisa clara, queda establecer cómo hacerlo. Las grandes corporaciones, al calor de la digitalización y la globalización, llevan años desviando beneficios a territorios de baja tributación para rebajar su factura fiscal. Las artimañas que emplean para mover sus ganancias y reducir sus bases imponibles han impulsado una carrera a la baja en el tipo del impuesto de sociedades en todo el mundo, y han mermado la recaudación de los Estados por este tributo. Encontrar una solución a este desafío, que pone de manifiesto la obsolescencia de unas reglas fiscales diseñadas en los años veinte del siglo pasado, se ha hecho aún más urgente con la actual crisis, que ha tenido una virulencia comparable solo con los conflictos bélicos y ha generado un enorme agujero en las cuentas públicas.

“Mirando hacia atrás, el mayor impulsor histórico de la innovación de la política fiscal ha sido la guerra”, ha apuntado Georgieva. “El coste de la Primera Guerra Mundial y la reconstrucción de la posguerra ayudaron a crear impuestos corporativos modernos. Ahora, nos enfrentamos a dos crisis desastrosas y muy costosas: la covid y el cambio climático. Estas necesidades urgentes, combinadas con un espíritu renovado de multilateralismo, nos brindan una oportunidad única para repensar y arreglar el sistema tributario internacional”.

Georgieva ha subrayado que encontrar una solución a la tributación de las grandes corporaciones “es especialmente importante” para los países en desarrollo de bajos ingresos, y ha añadido que el FMI respalda “plenamente las negociaciones de la OCDE”, en la que participan 139 países. Estas se congelaron el año pasado después de que Donald Trump decidiera abandonarlas. El nuevo inquilino de la Casa Blanca, Joe Biden, ha cambiado radicalmente la postura de Washington, y ha permitido reactivar las conversaciones multilaterales.

Impuesto mínimo global

A ese giro en la Administración de EE UU se ha referido la directora del FMI, al mencionar que la propuesta de establecer un impuesto mínimo de sociedades a nivel global “ha dinamizado la conversación” sobre la reforma de las reglas fiscales. “Este tipo de enfoque multilateral es la única forma de garantizar que las multinacionales altamente rentables paguen impuestos suficientes, y los paguen en los países en los que tienen una participación significativa”, ha dicho Georgieva. “Somos particularmente optimistas con respecto a un acuerdo global sobre el impuesto de sociedades en 2021, este año. Y se necesita urgentemente para evitar, en el futuro, el riesgo de caer en una espiral caótica de impuestos o guerras comerciales en las que todos pierden”.

La economista jefa del Fondo, Gita Gopinath, ya había afirmado el mes pasado que el FMI está a favor de la propuesta estadounidense, en la enésima señal de que el organismo pretende alejarse de la imagen de austeridad y recortes que la caracterizó tras la anterior crisis financiera. Al inicio de la pandemia, Georgieva pidió a los Gobiernos abrir al máximo el grifo del gasto; después, recomendó elevar los impuestos a los más ricos y las empresas más rentables para costear los servicios públicos y crear un impuesto temporal a las rentas más altas y las multinacionales.

“¿Qué está mal en el sistema actual y por qué?”, se ha preguntado Georgieva. “¿Cómo deberíamos tratar a las empresas digitalizadas que operan a nivel internacional y que están entre las más valiosas y rentables del mundo? A muchas de ellas les ha ido muy bien durante la pandemia, haciendo negocio en casi todos los países. Pero las reglas [fiscales] centenarias otorgan derechos impositivos solo a los países donde las empresas tienen presencia física. Los gigantes de internet, y muchas otras sociedades, también eluden impuestos moviendo activos intangibles valiosos y desviando beneficios a territorios con impuestos bajos. ¿Cómo solucionamos esto?”.

El informe publicado este martes por el FMI analiza la estructura fiscal internacional y pone sobre la mesa posibles reformas para gravar a las multinacionales. Entre ellas, modificar el concepto de “establecimiento permanente” y las reglas para asignar los beneficios de las grandes corporaciones, elementos que deben combinarse con una mejor cooperación internacional y transparencia.

Georgieva ha cerrado su intervención con una anécdota relativa al impuesto sobre las ventanas, instaurado en el siglo XVIII en el Reino Unido. “Se ideó como una innovación: aumentar la privacidad, al permitir que los inspectores fiscales hicieran su trabajo sin entrar a los hogares. Pero cuando la gente empezó a tapiar las ventanas, se distorsionó: se transformó en un tributo odiado sobre la luz y el aire fresco”, ha dicho. “El sistema internacional de impuestos corporativos se ha vuelto igualmente oscuro y distorsionado. Pero tenemos una oportunidad especial este año para traerle la luz de la simplicidad y la justicia. Debemos estar a la altura de las circunstancias”.

4 de mayo 2021

El País

https://elpais.com/economia/2021-05-04/el-fmi-insta-a-alcanzar-un-acuerdo-global-para-gravar-a-las-multinacionales.html

 4 min


Eddie A. Ramírez S.

¿Cómo está el movimiento sindical venezolano? ¿Es posible un sindicalismo independiente de los partidos políticos? ¿Cuál es el futuro del movimiento sindical? ¿Cuál debe ser la contribución de los sindicatos en la recuperación del país? El sindicalismo surgió en Europa en la segunda mitad del siglo XIX y en 1868 se aprobó el 1 de mayo como Día Internacional del Trabajo, aceptado gradualmente por casi todos los países. En Venezuela, el presidente López Contreras decretó que el Día del Trabajo sería el 24 de julio, pero el presidente Medina lo cambió, para el 1 de mayo.

Inicio: En nuestro país, los primeros trabajadores en organizarse fueron los petroleros. En 1925 estalló la primera huelga petrolera en Mene Grande. En 1936 estalló otra organizada por los sindicatos petroleros de Zulia y Falcón. Las mismas tuvieron como motivo reclamaciones socio económicas. En 1950 hubo otra huelga petrolera, con cierto tinte político, que fue reprimida brutalmente. Los comunistas tuvieron un rol protagónico en los primeros sindicatos, siendo desplazados posteriormente por dirigentes de Acción Democrática. En 1944 se realizó la primea Convención de Trabajadores, produciéndose también la primera división entre comunistas y acciondemocratistas. En 1947 se creó la Confederación Venezolana de Trabajadores (CTV), con una clara mayoría de militantes de Acción Democrática, partido que estaba en el poder. La dictadura de Pérez Jiménez la ilegalizó y creó un parapeto oficialista. En 1958 renació de sus cenizas.

Auge: Durante la república civil, 1958 a 1999, Acción Democrática controló la CTV y fue evidente el poder político que tuvo el Buró Sindical de ese partido. Copei y la Causa R también formaron parte de la CTV. En ese período el Petroestado tuvo una gran influencia en las organizaciones sindicales. La CTV incursionó en negocios, tales como el Banco de los Trabajadores. Hubo señalamientos de corrupción y dirigentes presos por esa causa. Los copeyanos formaron sindicatos y la Causa R tomó control de sindicatos en Guayana. El presidente Hugo Chávez intentó controlar a la CTV. Las violaciones a la Constitución y el empeño del gobierno de limitar la libertad sindical y dominar la CTV desencadenaron los sucesos del 2002, tendentes a procurar la salida de Chávez.

Algunos alegarán que el movimiento sindical no debe ser utilizado para intentar derrocar gobiernos. Esto es cierto en democracia, pero frente a una dictadura todos tenemos la obligación constitucional y moral de hacer lo posible por derrocarla.

Decadencia: Hoy, tanto la CTV como los sindicatos chavistas están de capa caída. La semana pasada las organizaciones Venamérica y Venezuelan American Petroleum Association realizaron un evento con participación de Carlos Ortega, presidente de la CTV, León Arismendi, director del Inaesin y Carlos Henríquez, profesor en la UCAB. Ortega recalcó la necesidad de salir de la usurpación, para lo cual insistió en que los partidos políticos del llamado G4, abran las puertas a otras organizaciones, la necesidad de ayuda internacional y que no hay salida electoral. Arismendi enfatizó en la fragmentación sindical, la formación de sindicatos paralelos afectos al régimen, la persecución a los dirigentes y la necesidad de reconstruir el movimiento, lo cual requiere mejorar vínculos de la dirigencia con las bases. Según él, las prioridades actuales de los trabajadores son lograr la vacunación, mejorar la remuneración y la libertad sindical; la lucha por el poder no los motiva. Henríquez disertó sobre las restricciones impuestas por el régimen a la libertad sindical, tales como no autorizar elecciones, lo cual impide la discusión de contratos colectivos, persecución mediante la justicia militar y aplicación del Código Penal, establecimiento de Zonas de Seguridad para impedir huelgas y protestas, creación de Consejos de Trabajadores para limitar el radio de acción de los sindicatos y establecimiento de milicias obreras. Recalcó que la dirigencia debe decidir cambios de paradigmas para contribuir a la reconstrucción del país y que deben considerar la difícil situación económica de Venezuela, sin olvidar las penurias que atraviesan los trabajadores.

En el mundo, el movimiento sindical ha decaído y cada día hay menos afiliados a los sindicatos. Quizá ello se deba no solo a la decepción con los dirigentes, sino a la realidad de que la mayoría de los patronos no son los explotadores del pasado. Los empresarios están conscientes de que está en su mejor interés contar con buenos trabajadores. Por eso hacen lo posible para establecer un adecuado ambiente de trabajo y otorgar condiciones socioeconómicas acordes con el tamaño y desempeño de la empresa. Desde luego, todavía hay patronos explotadores. Hay trabajadores que entienden las limitaciones de la empresa y hacen lo posible por mejorar la productividad. Hay otros que se aprovechan de la protección del sindicato para rendir lo mínimo y faltar al trabajo.

Reconstrucción: Los sindicatos deben autoevaluarse y adaptarse a la nueva realidad. Su contribución a la reconstrucción del país es importante. Serán necesarios acuerdos con los trabajadores y sus sindicatos. Si queremos salir del foso habrá que minimizar los conflictos obrero-patronales. En el caso de las empresas del Estado, hay que estar conscientes de que el gobierno no podrá seguir subsidiándolas. Todas están quebradas y habrá que desarrollar un proceso de privatización. ¿Lo entenderán los partidos políticos, los trabajadores y los sindicatos? Por otra parte, La experiencia indica que no es sano que la dirigencia sindical surja por la injerencia de un partido político. Tampoco que los trabajadores busquen ese apoyo para escalar posiciones. Trabajadores, patronos y partidos políticos tienen la palabra.

Como (había) en botica:

Paulina Gamus, en excelente artículo sobre Aristóbulo, menciona su comportamiento conciliador y equilibrado antes de 1999, y el cambio drástico después de esa fecha. La distinguida exparlamentaria finaliza : Llegará el día de juzgar a los culpables de la ruina y destrucción de nuestro país. Ese día tendremos que saber elegir entre justicia y venganza. La venganza es odio, la justicia es equidad e imparcialidad. Solo así podremos construir un país distinto. Un país reconciliado.

Padrino López y Ceballos deben renunciar. Son los responsables de las muertes de nuestros soldados.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

eddiearamirez@hotmail.com

 4 min


Humberto García Larralde

Insoslayable el tema militar. Por más que se quiera evadir, una implacable lógica lo coloca en el centro de cualquier discusión sobre la actual tragedia de Venezuela. Considérense, como premisas, los hechos siguientes relacionados con el régimen de Maduro:

1) su destrucción deliberada de la economía venezolana, condenando a la inmensa mayoría de sus compatriotas a niveles de miseria y hambre impensados;

2) su desconocimiento del ordenamiento constitucional que da sentido a la democracia en Venezuela;

3) su desmantelamiento de las instituciones del Estado de Derecho;

4) su entrega al tutelaje cubano y ruso sobre temas sensibles de la seguridad nacional;

5) su alianza con organizaciones criminales en busca de apoyo, a cambio de variados “negocios”;

6) su manejo desastroso de la pandemia, ocultando cifras y negándole a la población las vacunas, debido a mezquinos cálculos politiqueros;

7) su negación de los derechos humanos básicos a sus compatriotas, incluyendo el derecho a la vida, como ha sido recogido en variados informes sobre Venezuela de las NN.UU., la OEA y ONGs;

8) su repudio, en consecuencia, por más del 80% de los venezolanos;

9) su desfachatez y burla al país, al cometer abiertamente fraude para reelegir a Maduro en 2018; y

10) su rechazo por más de 50 de los principales países democráticos, muchos de los cuales han aplicado sanciones en contra de sus máximos personeros, por violación de derechos humanos, socavamiento de la democracia y por estar incursos en prácticas ilícitas,

Con base en ellos, se concluye que representa una aberración política, histórica y moral para la nación.

Ergo:

Este régimen no tiene razón de existir. De respetarse la voluntad popular, debería ser desalojado. Su permanencia constituye, por tanto, una anomalía que requiere del ejercicio de una fuerza capaz de romper con la lógica del cambio que se desprende de lo anterior: la de aquellos militares, en posiciones de comando, que han decidido poner las armas de la República al servicio de los intereses de quienes la han pisoteado con saña, hasta convertirla en la calamidad que presenciamos, tristemente, hoy.

Es menester recordar que las fuerzas democráticas han dejado su pellejo en la calle para hacer realidad la voluntad mayoritaria de cambio, tanto por medio de las instituciones existentes –su dominio de la Asamblea Nacional, el Referendo Revocatorio, invalidados ambos por el fascismo--, como por la protesta multitudinaria, sobre todo durante 2014 y 2017, que dejó centenares de muertos, otros tantos presos y numerosos torturados y heridos. Independientemente de sus errores, que no se venga, ahora, a afirmar que los venezolanos no lucharon, que no se entregaron, de cuerpo y alma, a consumar la lógica del cambio inevitable. La dificultad está en que nos enfrentamos a un régimen de naturaleza fascista.

Las razones de la traición a Venezuela de Padrino López, Remigio Ceballos, Hernández Dala, Fabio Zavarse y de otros jerarcas militares, es harto conocida: su complicidad, protagonismo activo y/o aquiescencia con las prácticas de expoliación que el chavismo ha hecho su razón de poder. Ha sido ampliamente documentada la participación militar en el tráfico de drogas (cártel de los soles), en el desguace de PdVSA y de otros entes públicos, en el saqueo del oro y de minerales valiosos de Guayana, en el llamado “contrabando de extracción” de gasolina, en extorsiones, peajes y demás exacciones que les facilita su rol de custodios de fronteras, puertos, aeropuertos y carreteras y, en fin, en los numerosos ilícitos que les depara su dominio de sectores claves de la economía venezolana. En defensa de este botín, han desatado, junto a la banda de exterminio, FAES, una guerra en contra de sus compatriotas.

Pero su traición no termina ahí. Su participación en la expoliación del país los ha llevado también a traicionar a la institución militar a la que juraron lealtad. Desde posiciones de mando han entablado alianzas con las fuerzas irregulares de la guerrilla colombiana, con los “sindicatos” hamponiles que controlan la minería ilegal en Guayana y, por lo visto, con las megabandas que se hacen cada vez más notorias en zonas de la capital --Cota 905, barrio José Félix Ribas--, para que “colaboren” con el mantenimiento del “orden” criminal instituido. Han abdicado, así, de su monopolio de los medios de violencia, argumento Weberiano que acotaba el rol de la Fuerza Armada como institución de los Estado-nación modernos. Es decir, acabaron con la razón de ser de la institución militar como tal. Su pregonada disciplina, obediencia, subordinación jerárquica y unidad de mando han sido disueltas en componendas de oficiales de la Guardia Nacional, del ejército y de otros componentes, con las bandas mencionadas arriba. Ha dado lugar, así, a un estadio de anomia, caldo de cultivo para una red de mafias dedicadas a explotar las oportunidades de lucro dejadas abiertas por la demolición del Estado de Derecho.

Predomina, entonces, la ley del más fuerte. Pero se está viendo que ello no corresponde, necesariamente, con la FAN. Su desmoralización, las penurias por la que pasa la tropa, las deficiencias del apresto militar --no obstante las millonarias adquisiciones de equipos que han llenado los bolsillos a más de uno--, han repercutido en su creciente vulnerabilidad operativa, como ha quedado en evidencia con la muerte de humildes soldados enviados a enfrentar disidentes de las FARC en el estado Apure. Si ello fue por disputas por controlar el tráfico de drogas, se trata, además, de un crimen atroz. El fracaso en someter al “Coqui” o al “Wileixis” y la negociación de “zonas de Paz” con ellos y con otras bandas en distintas partes del país, son otro testimonio. El país parece hundirse en un tremedal de violencia de grupos ubicados fuera de la ley, que sólo se ocupan de sus propios intereses, al costo de lo que sea. ¿Hasta dónde nos lleva el vacío de poder dejado por la destrucción de la institución militar?

Dos cosas finales. La primera, referente al sentir del resto de los militares y a su disposición a asumir posturas activas en defensa de la nación. ¿Están preparados para enfrentar a quienes, a sangre y fuego, han impedido --hasta ahora-- que culmine la lógica del cambio político comentada? Entiendo que existe una represión cruel por parte de la DGCIM, con asesoría del G2 cubano, a los militares que anteponen su lealtad con Venezuela a las trapacerías del régimen y, también, de los intentos por adoctrinarlos con base en clichés de la mitología comunista. Pero los militares tienen familia, amigos y conocidos. Con todo y la censura, no pueden desconocer el sufrimiento infligido a la nación –deliberadamente, por demás—por quienes la expolian. Si no es con militares de aquí, ¿habrá que esperar a que acudan los de afuera para quebrar las bases de sustento del fascismo? Es hora de que oficiales y tropa reflexionen profundamente sobre esta disyuntiva. ¿O dejarán que se disuelva Venezuela definitivamente como país?

El segundo punto es que, una vez que implosione la podredumbre sobre la cual se erige el régimen, será crucial contar con un componente de la FAN lo suficientemente sano y comprometido con el país, que retome su condición de monopolizador de los medios de violencia. Ello será imprescindible para construir un referente de autoridad capaz de enfrentar, en última instancia, las bandas criminales que se han apoderado de extensas áreas de Venezuela. Nos jugamos la recuperación de un clima de paz y de seguridad, tan importante para nuestro futuro y el de nuestros hijos y nietos.

Sea cual fuese nuestra posición sobre la existencia de la FAN, necesitaremos a los militares, pero a los que sienten realmente su compromiso con la patria y con los venezolanos que la formamos.

Economista, profesor (j), Universidad Central de Venezuela

humgarl@gmail.com

 5 min


Carlos Machado Allison

Las universidades se encuentran entre las instituciones más antiguas del mundo occidental. Bolonia (1088) y Oxford (1096) ya son milenarias. Le siguen en orden Cambridge (1209), Salamanca (1218) y Padua (1222). En nuestro continente, con algunas polémicas por los sellos y cédulas reales, las más antiguas son la de Santo Tomás (1538) en la actual República Dominicana, San Marcos en Lima (1551) y la Real y Pontificia de México (1551). La nuestra es creada en 1721 y su nombre cambió más de una vez, hasta su denominación actual: Universidad Central de Venezuela (UCV). Está cumpliendo 300 años.

Hoy, la UCV, muestra profundas heridas tanto en su infraestructura como en todos los cimientos de la institución. Semi desierta, estrangulada económicamente y víctima de hampones ha perdido parte su médula que son los profesores y sus estudiantes. No están mejor las restantes universidades autónomas y experimentales que sin duda florecieron a partir de 1958. En estas últimas semanas han circulado varios documentos que tienen en común la denuncia de todas las desgracias impuestas por el actual gobierno y algunos están también motivadas por la posibilidad de elegir nuevas autoridades. En efecto, una de las facetas malévolas de la intervención gubernamental ha sido el tema de las elecciones, no sólo las universitarias, sino también de gremios y otras organizaciones de la sociedad civil que, en la trasnochada visión de algunos jerarcas, deberían todos estar al servicio, no del país, sino del partido de gobierno. En todo esto coinciden los documentos, pero algunos obvian la columna principal de la institución y esa no es otra que la esencia de la vida académica.

Una universidad no es una república, ni aspira a ser democrática. Es, en por su naturaleza y misión, meritocrática y su conducción debe, sin duda alguna, estar en manos de un liderazgo ilustrado y respetado por sus conocimientos, formación y trayectoria. No es la única institución que debe ser impermeable al populismo, existen otras. Por ejemplo, nadie espera que en un ejército los soldados elijan a su general o que el Papa sea designado por el voto universal de los feligreses. De allí que, por centenares de años y hasta milenios como en algunas, existen ciertas reglas y procederes para designar rectores, otras autoridades, decanos y directores. Reglas que trascienden las elecciones porque están basada en sus valores fundamentales.

No se obtiene una licenciatura, maestría o doctorado por ser más popular o pertenecer a un partido político. Tampoco el ascenso de los profesores, desde la primera categoría llamada Instructor hasta la máxima, designada como Titular debe estar corrompida por la política partidista, el compadrazgo o la ideología. La universidad no es sólo un sitio para aprender una profesión, debe ser generadora de nuevos conocimientos, innovaciones y sin duda, traductora y difusora del acontecer científico, literario, artístico o tecnológico global que debe estar disponible para la sociedad. Así, muchos profesores no deseamos que persista el actual estado de las cosas, pero tampoco deseamos simplemente retornar al anterior.

Queremos una universidad mejor estructurada, ajustada a los cambios vertiginosos de la actualidad, apoyada financieramente por sus egresados y los agentes económicos en capacidad de hacerlo. No basta con los recursos del Estado y sus vaivenes, ni es aceptable que la contraprestación del apoyo económico sea la genuflexión porque la gestión del conocimiento es demasiado importante para un país, para que sea regida por una ideología. Autonomía es un sinónimo de libertad para estudiar, pensar, investigar y enseñar con calidad. Por todo esto no basta una elección mediatizada de nuevas autoridades para que todo quede igual. Hace falta, es un clamor, que quienes aspiren a su conducción tengan, no sólo las credenciales, sino también un proyecto para elevar su calidad y asegurar su continuidad.

 3 min


Carlos Raúl Hernández

1 Wagner relata en el Anillo del Nibelungo que después de despedazar al dragón, Sigfrido se encharca salvajemente en la sangre para hacerse invulnerable, y arrebata el tesoro Nibelungo que la bestia defendía. Pero una hoja de tilo adherida impidió que parte de su hombro se mojara y recibiera el hechizo. Por ahí lo matan a traición, como a Aquiles por el talón que inspira el mito germánico. Nos enseña que ningún héroe por poderoso, valiente, generoso, es indestructible, y un cobarde puede asesinarlo por la espalda. Tenía pacto de sangre con el rey Gunther, su mejor amigo, pero él trama su muerte con la protegida del dios Odín, la poderosa valkiria Brunilda ciega de celos, quien arrepentida se entierra la espada ante el cadáver. No hay vacuna perfecta.

2 Las vacunas son milagros humanos que eluden la muerte y su origen es apasionante. El médico rural e investigador británico Edward Jenner observó que en las manos de las ordeñadoras nacían aterradoras viruelas, de los males más terribles de la humanidad, pero allí se secaban sin daños, porque el virus atenuado de las vacas inmunizaba a las mujeres. Iluminado por el descubrimiento, decidió dar otro paso e inocular el pus benigno de las lecheras a otros y luego exponerlos a contagio con moribundos, del que salían indemnes. Prohíben el tratamiento en 1840, por miedo a que salieran cuernos o rabos a los variolizados. Pasteur usó el método contra ántrax, cólera y rabia, y en 1881 propone llamar vacuna la inmunización por cepas decaídas, en homenaje a Jenner y la antivariólica.

3 Protección en mano, la Corona española remite a América unos discutibles envases de pus, e imaginamos qué cochinadas llegaron a destino después de la travesía atlántica, y por qué modificaron la forma de enviar la medicina. El nuevo intento, más viable, es expedir vacunas humanas. Embarcaron desde España un grupo de niños y al zarpar variolizaron al primero. Cuando estaba por cumplirse el ciclo de inmunización, con su flujo inocularon al segundo y así una cadena hasta que luego de vicisitudes, llegan a Caracas en 1804. Andrés Bello, el hombre más importante del país, atendió la delegación aunque cometió el error literario, tal vez el único, de escribir una horrible Oda a la vacuna (“Suprema providencia, al fin llegaron a tu morada los llorosos ecos del hombre consternado/ y levantaste de su cerviz el brazo justiciero/ admirable y pasmosa en tus recursos/ tu diste al hombre medicina/ hiriendo de contagiosa plaga los rebaños/ tu nos abriste manantiales nuevos de salud en las llagas/ y estampaste en nuestra carne un milagroso sello/ que las negras viruelas respetaron/ Jenner es quien encuentra bajo el techo de los pastores tan precioso hallazgo”)

4 Ningún guerrero podía derrotar en combate a la esplendorosa valkiria Brunilda, fuerte, bella e invencible guerrera, reina de Islandia. Las runas le anunciaban que su destino sería el único hombre sobre la tierra capaz de vencerla, el valiente Sigfrido y para alejar zopilotes, impuso que se entregaría al que la sometiera en combate (por el estilo, Penélope no aceptaría cortejos hasta que terminara de tejer. Así esperaron al único). Su castillo, construido entre hielo, lo protegía un círculo de fuego y Wilhelm Reich saborea la simbología erótica del mito. Con hechizos, malas artes y trampas, el rey borgoñón la vence, y se casa con él, aunque sospecha la trampa. Estaba vacunada, según versiones con un cinturón de castidad, especie de tanga de leves cadenitas cruzadas, pero no sería fácil quitárselo salvo para Sigfrido, según Reich alusión al orgasmo. Cuando el rey bribón viene por su noche de bodas, ella se mofa: “me dominaste en lucha y te será fácil quitármelo porque tu fuerza puede sobre mí”. El pobre terminó atado simbólicamente a sus pies fuera de la cama (“soy tu esposa, no tu mujer”)

5 Kipling indica “no perder la cabeza cuando otros la pierden a tu alrededor” y hay que entrenarse en pandemia, pues crecen la depresión, violencia doméstica y suicidios que afectan al prójimo. Hacer política con la desgracia es terror sicológico y arrastra gente de buena fe. Difundir miedo, cuestionar datos sin evidencia, desacreditar las vacunas -eficaces y poco peligrosas-, es dañino. Según la OMS, los países de alta mortalidad por millón de habitantes van en este orden: Brasil 1.815, Colombia 1.381, Italia 1.353, Reino Unido 1.334, EEUU 1.200, México 1.111. Con rango bajo de decesos, están Finlandia 163, Noruega 127, Japón 77, Venezuela 69, Australia 36, Surcorea 35, Ruanda 26, Singapur 5, Burkina Fasso 8, Nueva Zelanda 5.11, China 3.5, Eritrea 2, Fiji 2, Bután 1.31, Burundi 0.52, Tailandia 0.58, Taiwán 0.47. Sorprenden las diferencias de letalidad entre países desarrollados, igual que entre atrasados. Que estén globalizados o cerrados tampoco hace el contraste, ni tener buenos o deficientes sistemas de salud. Descubrir por qué, exige estudios especiales. Pero de las grandes pandemias, esta ha sido la más benévola, hasta ahora.

@CarlosRaulHer

 3 min


Américo Martín

La tasa de desempleo en Venezuela, de acuerdo con datos del FMI, fue durante 2020 y lo que va de 2021, del 58,3%. Es una cifra escandalosa, la más alta del mundo. La hiperinflación de los cuatro o cinco últimos años se mantiene también en niveles inalcanzables.

Desde el punto de vista de las variables macroeconómicas, Venezuela está sumergida en una muy peligrosa combinación recesivo-inflacionaria que, por sí sola, explica la dramática situación social que padecemos. Se trata de indicadores mundiales que, por lo mismo, necesitan un esfuerzo muy grande para encontrar salidas a riesgo de caer en un abismo insondable.

No vale la pena hacer la crónica detallada del colapso de los servicios públicos —incluidos los de salud y de educación— por mala gestión gubernamental de cara al pronosticado, y ahora tangible, avance de la pandemia que, como es natural, cobra más fuerza en la medida en que el poder la pierde.

Es evidente que los caminos están bloqueados, de modo que tendríamos que imaginar las consecuencias que acarrearían la permanencia o agravamiento de estas malignas tendencias. Por supuesto, que en ese marco tan diabólicamente negativo, caben todas las suposiciones y, de hecho, los indicadores del deterioro militar, en relación con la crisis de la frontera colombo-venezolana, asombran por la crasa ineptitud frente al manejo de las relaciones con los paramilitares y, especialmente, con la atomizada FARC en Apure, el ELN en Bolívar y en cada vez más lugares del territorio nacional.

Venezuela no solo ocupa el primer lugar en los niveles de desempleo e hiperinflación; también, según el FMI, posee el menor PIB per cápita del continente y lidera el Índice Anual de Miseria de Hanke (HAMI) por encima de Zimbabue, Sudán, Líbano. Surinam, Libia, Argentina, Irán, Angola y Madagascar. Son cifras vergonzosas ante las cuales no hay excusa posible, es el fracaso de un modelo y una gestión pública.

Ese cuadro es el que ha impulsado la lucha por el cambio democrático en forma pacífica, que ha recibido un respaldo mundial sin precedentes. Son urgencias sociales que exigen respuesta, pero que hasta el presente la renuencia de Miraflores a cambiar o someterse a un proceso electoral transparente y justo, ha optado por apoyarse en la fuerza militar para perpetuarse en el poder.

Sorprende que semejante práctica no se haya detenido ni siquiera frente a los despropósitos de las FARC y su intento de sellar una alianza, más bien maligna, con Miraflores. En este momento, sin necesidad de ello, es el oficialismo venezolano el que está peleando con grupos armados colombianos en territorio nacional y, todavía más, llevando la carga principal de muertos y heridos.

Es doloroso ver los cadáveres de militares y civiles venezolanos caídos en nombre de una causa que niega a Venezuela y a su inmensa mayoría honrada. Ver a esos compatriotas acompañados del dolor de sus familias, es algo que sencillamente no puede continuar y así debería entenderlo el Alto Mando Militar.

¿Qué necesidad había de dar ese paso tan peligroso y absurdo del cual, hasta ahora, no hemos podido deslastrarnos? ¿Qué puede esperarse de esa otra situación bloqueada?

Hay que preguntarse, además, ¿cuán alto será el desconcierto de nuestros compatriotas militares, sometidos a emboscadas de las FARC, en tierra venezolana y sin que se reciban claras instrucciones del Alto Mando, en el sentido de por qué algunos oficiales, excesivamente plegados al partido de gobierno, consideraban aliados políticos o compañeros en causas revolucionarias a quienes, en este momento, los emboscan y los agreden alevosamente?

Como puede verse, la crisis de Venezuela podría llegar a expresiones volcánicas en medio de las profundas urgencias sociales que revelan las cifras arriba mencionadas.

Como lo he dicho muchas veces, soy contrario a invasiones militares cuyos efectos pueden ser demasiado perniciosos, pero el hecho de que haya políticos importantes del país arrojándole carbón a la máquina de la guerra, podría escaparse de las manos de los líderes más serenos y responsables y la miasma militarista mezclarse con la miseria, el hambre, el desempleo e inflación, como factores con potencial detonante muy acusado.

Creo que es extremadamente importante detener la mano de los partidarios de la guerra e insistir en desbloquear el camino electoral, pacífico y negociado, tal como lo reclama la generosa comunidad internacional, aun cuando la irracionalidad en ritmo de guerra, aprovechando el desesperado estado de ánimo de los venezolanos, intente soluciones maximalistas que por lo general fracasan porque carecen de sentido.

No soy tan ingenuo para no creer que las vueltas y revueltas de la noria no puedan provocar estallidos de violencia con relativo éxito, si es que entre la muerte y la vida llegara a predominar la primera.

Y, por otra parte, tengo la premonición de que Venezuela se saldrá con la suya, reconquistando la democracia, haciendo flamear la libertad, recuperando el acelerado ritmo de crecimiento y desarrollo diversificado que llegó a alcanzar, porque, al fin y al cabo, la tozudez tiene unos límites más estrictos que el más bloqueados de los caminos.

Twitter: @AmericoMartin

 3 min