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Opinión

Juan Carlos Sanz

Desde el inicio de la pandemia Yuval Noah Harari (Haifa, 1976), probablemente el pensador más popular hoy en día, parece haber dejado de interpretar el mundo para analizar cómo se transforma. Su posición en favor de un sistema sanitario robusto y de la cooperación internacional ante la crisis económica derivada de la covid imprimen neto carácter político a las predicciones que plantea para un mañana inminente. Sigue sin querer usar un teléfono inteligente. “Me siento más protegido así”, admite.

Vestido de negro, con la única concesión a la coquetería de unos calcetines claros con bordados, la conversación de Harari fluye con brillantez en su oficina de Tel Aviv, un ático con vistas al mar que sobrevuela las azoteas de una urbe aún semiconfinada. La entrevista que ha concedido esta semana a EL PAÍS responde a la publicación en español del primero de los cuatro volúmenes, de Sapiens, una historia gráfica (Debate), que traslada al lenguaje del cómic la obra germinal del historiador israelí, traducida a 60 idiomas y de la que se han vendido ya más de 16 millones de ejemplares.

Pregunta. ¿Un profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, doctorado en Oxford, en formato cómic?

Respuesta. Este tipo de presentación es más accesible y divertida. En tiempos de pandemia es extremadamente importante hacer el esfuerzo de llevar el conocimiento tecnológico a una amplia audiencia para no dejar espacio a las teorías de la conspiración. La ciencia, la realidad, es muy complicada de explicar, y mientras tanto circula el rumor de que Bill Gates creó el virus en un laboratorio para controlar el mundo. Es vital que los científicos encuentren modos de comunicar más interesantes para llegar a la gente.

P. Suele utilizar en su obra un enfoque con gran angular o de visión panorámica. ¿Para mostrar a los demás lo que tienen ante sí?

R. El método empieza por plantear las preguntas fundamentales. Por ejemplo: ¿por qué los hombres han dominado a las mujeres en la mayoría de las sociedades? No se puede responder, pongamos por caso, enfocándonos solo en la historia española del siglo XVI. Puede que lo que encontremos sea específico para ese tiempo y lugar. Hay que reunir información de antropólogos de diferentes sociedades, de arqueólogos de distintos periodos, investigar en la biología. Solo juntando todas las piezas se puede empezar a responder una pregunta clave.

P. Se le critica a veces por recurrir al relativismo para cuestionar certezas científicas. Incluso ha planteado un cambio de paradigma político en un mundo hipertecnológico.

R. Si me pregunta por cuál será el nuevo modelo, no lo sé. Pero es urgente desarrollarlo. Los cambios tecnológicos están dejando obsoleto el antiguo sistema. Puede que el principal reto que afrontamos sea el que está haciendo posible piratear a los seres humanos, recolectar tantos datos de la gente que un sistema externo pueda llegar a conocernos mejor que nosotros mismos y trate de manipularnos. Las estructuras políticas y económicas actuales se construyeron cuando no existía esa tecnología. Ahora hay que reinventar la democracia y el sistema económico. Lo que sigue existiendo es una base universal absoluta sobre la ética y la moralidad que no cambia. Yo creo que la moralidad no es acatar las leyes, sino reducir el sufrimiento, que es un fenómeno biológico universal. Los medios cambian, porque cambian las condiciones. En el siglo XX la democracia liberal era el mejor sistema político, el más efectivo para reducir una parte del sufrimiento humano, en comparación con el totalitarismo o las monarquías absolutas. No sé qué pasará dentro de 100 años, pero hará falta un nuevo tipo de sistema político, que ojalá sea mejor para liberar a las personas del sufrimiento.

P. ¿Habría que empezar por reforzar la cooperación global, como propugna para hacer frente a la pandemia? Usted habla además de falta de liderazgo internacional, lastrado por el nacionalismo populista de dirigentes como Donald Trump (EE UU), Jair Bolsonaro (Brasil) o Víctor Orbán (Hungría).

R. Suelen venir por Israel [ironiza]. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, es amigo de todos ellos. En esta pandemia hemos visto que es mejor cooperar con otros países para desarrollar una vacuna o impedir la propagación del virus. Trump, Bolsonaro y otros desinforman cuando consideran antipatriótica la coordinación global. Ser patriota es sostener un buen sistema sanitario, es pagar impuestos. Si un presidente que es multimillonario solo paga 750 dólares de impuestos en un año (alude a la declaración fiscal de Trump desvelada por The New York Times), no es un patriota. [Harari y su marido y agente, Itzik Yahav, donaron un millón de dólares en abril a la Organización Mundial de la Salud después de que Trump suspendiera la financiación de EE UU al organismo de la ONU].

P. A muchos su discurso les sonará a intervencionismo keynesiano.

R. No. Se trata ya de un acervo común, de una idea compartida desde la segunda mitad del siglo XX. Todos necesitamos un buen sistema sanitario y hay que pagar por ello. Espero que la covid extinga de una vez el modelo de pensamiento que apuesta por la privatización. Nadie puede pensar en serio en dejar al libre mercado la gestión de la salud pública.

P. ¿El tiempo de las religiones ya ha pasado? ¿El desarrollo tecnológico hace innecesario su relato?

R. No creo que tengan necesariamente que desaparecer, aunque deberán adaptarse a las nuevas circunstancias. Para impulsar una amplia cooperación global también hace falta algo de mitología que una a la gente, pero podemos elegir mejores relatos. Las sociedades más prósperas son las menos religiosas. Comparemos España o Países Bajos con Siria o Irak, ¿cuáles son más violentos y menos tolerantes?

P. ¿Habría que sustituir la religión por la meditación y los retiros en India que usted practica?

R. Hay una gran diferencia entre espiritualidad y religión. La primera se refiere a las preguntas fundamentales: ¿quién soy? ¿cuál es el sentido de la vida? Buscar las respuestas es una práctica espiritual. La religión es lo opuesto: ofrece respuestas rudimentarias y nos pide creer en ellas.

P. Durante la pandemia, muchos líderes religiosos han pedido a los fieles que no accedan a los templos, por razones científicas.

R. No debe haber contradicción entre religión y ciencia. Hay choques pero no son inevitables. El Papa pidió a los cristianos que no fueran a las iglesias para no contagiarse y que siguieran la misa online. La actitud de Francisco es positiva, como en el cambio climático. También ha pasado en las mezquitas y sinagogas.

P. Pero los ultraortodoxos han abarrotado los templos judíos en Israel.

R. No funciona igual que con el papa Francisco (risas). Aunque es un asunto más político que religioso. Netanyahu mantiene deliberadamente una estrategia de divide y vencerás. Crea tensión entre diferentes sectores de la sociedad israelí. Incita al odio para fortalecer su base política —hace creer que otros ciudadanos son traidores y enemigos— para que no vote por otros partidos. En tiempos normales se puede gobernar con una parte de la sociedad. En una pandemia se necesita la colaboración de todos. Aunque si se ha propagado el odio durante años no es de extrañar que se produzca esta crisis de confianza en Israel.

P. Durante mucho tiempo usted se ha centrado en los asuntos globales, pero desde el inicio de la pandemia ha hecho oír su voz en la política interna israelí. En una tribuna publicada en la prensa denunció una tentativa de golpe de Netanyahu.

R. Normalmente prefiero mantenerme al margen de la política del día a día, pero se trataba de una situación excepcional. Al principio de la pandemia, con todo el mundo presa del pánico, Netanyahu no podía formar Gobierno por carecer de mayoría. Entonces cerró los tribunales con la excusa de proteger a los jueces e intentó impedir el funcionamiento del Parlamento. Existía la sensación de que intentaba promover un golpe. Afortunadamente, la presión de los partidos y de la opinión pública restauraron el equilibro de poderes.

P. No le gusta ser calificado de profeta o gurú, pero como analista de la realidad formula predicciones.

R. ¿Cómo saldremos de la pandemia? ¿La humanidad saldrá más unida? No lo sé. Lo único que puedo decir es que todo depende de las decisiones que se tomen. Espero que la población reaccione con más cooperación. Pero también pueden tomarse decisiones equivocadas. En mis libros intento detectar diferentes escenarios para el futuro y animar a la gente a hacer la elección correcta. Pero no puedo saber lo que ocurrirá.

P. ¿La pandemia marcará un hito en la historia?

R. En sí misma, la covid es relativamente leve. Causa una baja mortandad. La Peste Negra medieval fue infinitamente peor, mató entre una cuarta parte y la mitad de la población de Europa y Asia. La pandemia de gripe de 1918 a 1919 fue más grave, en algunos países acabó con un 5% de los habitantes.

P. ¿La conocida como gripe española?

R. Prefiero no usar esa expresión. Como país neutral, España tenía una prensa más libre en medio de la censura de la Primera Guerra Mundial y por eso se la citaba siempre como fuente. Al final acabó diciéndose que la gripe venía de España. El mayor peligro de la covid ahora es económico y político, no médico. Las repercusiones de la pandemia pueden ser catastróficas y durar muchos años, con el colapso de regiones enteras, como Sudamérica, y la emergencia de nuevas tecnologías de vigilancia. Países muy cuidadosos en la protección de los derechos de sus ciudadanos están legitimando su uso. Puede que dentro de 50 años, cuando se eche la vista atrás, se la recordará no por el virus, sino por el momento en el que todos empezaron a estar vigilados por el Gobierno. Ese puede ser su gran legado. Sobre todo si existe vigilancia biométrica, no solo para saber adónde va y con quién se encuentra una persona, sino también para observar qué pasa en el interior de su cuerpo: su presión sanguínea, pulso del corazón, actividad cerebral. Los Gobiernos y corporaciones van a ser capaces de conocernos mejor que nosotros mismos; entender nuestras emociones y pensamientos, nuestra personalidad. Es una forma de control social con la que los regímenes totalitarios siempre han fantaseado.

“No me gustaba ser personaje protagonista del cómic”

El proceso de creación de ‘Sapiens, una historia gráfica’ junto con David Vandermeulen (coautor del diseño) y Daniel Casanave (ilustrador) sigue fascinando a Harari. “Ha sido el proyecto más divertido en el que he trabajado en toda mi carrera. Hemos roto con convenciones académicas y experimentado con el lenguaje del relato policiaco, con la imagen de un superhéroe o con las películas de acción y los ‘reality shows’ de televisión para abrir nuevas vías de transmisión del conocimiento científico al público”, relata durante la entrevista con EL PAÍS en Tel Aviv.

“La idea inicial fue suya (de Vandermeulen y Casanave) y llegó a través de Albin Michel, la editorial francesa de mi obra. Es un modo brillante de hacer el relato más accesible, sin que deje de ser científico, y de forma más atractiva y simpática. Hay pocas ocasiones de recurrir al humor que en un libro normal sobre ciencia.

- ¿Puso algún veto o línea roja?

- Hubo mucho debate sobre el uso de mi imagen en los dibujos, como personaje protagonista del relato. Querían que yo apareciera como una especie de guía en el libro. Al principio no me gustaba. Pretendían que fuera la estrella principal, pero llegamos a un compromiso: que hubiera también todo un elenco de científicos, algunos reales y otros imaginarios. Es algo importante. Se corresponde con la idea de que la ciencia no es el trabajo de una sola persona. Y cuando intervienen varios personajes se ofrece una idea mucho más precisa de cómo es en realidad la ciencia.

“Las principales cuestiones políticas son también científicas”, puntualiza Harari en referencia al cambio climático o la pandemia. “Si no se tiene una buena base científica se dicen cosas sin sentido. Hay que construir un puente entre la comunidad científica y el público en general. En caso contrario, las ideas erróneas se implantarán en la mente de la gente”.

24 de octubre

El País

https://elpais.com/ideas/2020-10-23/yuval-noah-harari-ser-patriota-es-so...

 9 min


Ignacio Avalos Gutiérrez

A veces dan ganas de hablar de otras cosas. Abrir un paréntesis para interrumpir la crisis venezolana que nos agobia de manera grave en todos los espacios de la vida y, lo peor, parece empeñada en achicarnos la esperanza. Es bueno el regatear el conflicto que nos ha tocado vivir, lo dicen los psicólogos y también, a su manera, el sentido común. Eludirlo a ratos, cuando se hace irrespirable.

Para hoy tenía una agenda larga de posibles temas, los que habitualmente que formatean el país tan poco amable en el que hoy vivimos. Asuntos todos de origen político, de los que se encargan lideres en su mayoría incompetentes, que se guardan en el bolsillo sus propios intereses, y piensan poco en la suerte de nosotros, la gente de a pie.

Decidí, pues, escondérmele a la pandemia y dedicarle estas líneas a un gran jugador de futbol que dentro de pocos días conmemora un nuevo aniversario de su nacimiento. Unas notas que encontré, escritas cuando la mayoría de los lectores seguramente no habían nacido, y que se refieren a la vida del jugador más espectacular que yo he visto (cuantos habré visto), en mi larga vida de futbolero. Reescribiéndolas espero darme un respirito y espero que a ustedes también.

Borracho, parrandero y jugador

Fue un hombre pequeño, descendiente de antepasados africanos e indígenas, de piernas torcidas y cómicas, una seis centímetros más larga que la otra y eso que se las operaron de niño, haciendo inevitable la pregunta de quien habría sido el cirujano que logro el milagro que después llego a ser. Por si fuera poco, le dio poliomelitis y quedo con la columna vertebral torcida. Y, para redondear el cuadro, apenas pudo ir a la escuela, apenitas sabia leer y escribir, y se hizo adicto al cigarro a partir de los diez años de edad.

De poca estatura, como dije, pero fuerte y compacto, de permanente mirada de azoro y de muy poco hablar, fue uno de los mejores futbolistas que ha habido, casi sin duda el más espectacular. Según la manía de los apodos, en vez de llamarse Manuel Dos Santos, como rezaba en su partida de bautizo, tomó la identidad de Garrincha, un pajarito del nordeste del Brasil. Borracho, parrandero y jugador, como Juan Charrasqueado, el de la ranchera mexicana mas conocida de Jorge Negrete, fue estrella a finales de la década de los cincuenta y hasta mediados de la siguiente y, para que su historia quedase redonda y completa, tanto en su gloria como en su tragedia, murió pobre y olvidado, muy tempranito, a los 48 años. Según los médicos falleció porque el cuerpo se le anarquizo, resultado de su alcoholismo crónico. Días antes de morir, un Garrincha admitió emocionado: "Me convertí en un símbolo de lo que no se debe ser en la vida".

Ya muerto, se le hizo justicia: el velatorio se realizó nada manos que en el estadio Maracaná, repleto como en los grandes partidos, y su ataúd fue cubierto con una bandera de su club de siempre, el Botafogo.

Formo parte de la selección de su país en los mundiales del 58 y del 66, siendo Brasil campeón en ambas ocasiones. Cuentan los que lo vieron en la cancha, hay algunos películas y videos prehistóricos que lo atestiguan por si acaso, que fue travieso y divertido, infinitamente hábil con el balón, de gambeta indescifrable, nunca nadie sabía que iba a hacer con la pelota, muchos creen que ni él tampoco. Fue emblema de un fútbol vistoso, casi de circo, que últimamente es artículo más bien escaso en los anaqueles del balompié actual. Y cosas de la vida, el psicólogo del seleccionado brasileño, el profesor Joao de Carvalahaes, consideraba que Garrincha era "un débil mental no apto para desenvolverse en un juego colectivo". A veces hay que cuidarse de lo que dice la ciencia, ¡uf¡

"Señor, ¿pero los rusos no juegan?"

A propósito de esta versión de Garrincha vale la pena referir una historia muy reveladora de su personalidad. Durante el Campeonato Mundial de 1958, celebrado en Suecia, Vicente Feola, entrenador de la selección brasileña, reunió al equipo horas antes de un partido decisivo contra la Unión Soviética, en el que si no recuerdo mal se disputaba la semi final, y durante largo rato explicó lo que había que hacer para derrotar al contrario.

Queda fácil imaginar al Gordo Feola desplegando sobre una modesta pizarra, tiza en mano. los planes del partido, tal como él lo anticipaba, pensándose a sí mismo, como el general que ordena sus tropas y las manda al asalto de posiciones enemigas, trazando la estrategia del movimiento de sus hombres, como si le diera su guión a cada quien. El asunto rezaba más o menos así, de acuerdo a como lo describia un periódico brasileño : “Gilmar saca de portería y se la pasa a Nilton Santos o a , Bellini, éste la lleva hasta el mediocampo y se la entrega a Zagallo, quien debe pasarla a Didí o a Vavá y se la triangula a Zozimo, quien se la pasa a Garrincha, y Garrincha la envia al área soviética para que la Pelé cabecee y la meta en el arco …

Terminando la charla que los hacía obviamente victoriosos, Feola preguntó si alguien tenía algo que comentar, si requería alguna aclaración sobre lo expuesto. Garrincha, que usualmente no hablaba en estas reuniones, tomó de primero la palabra y dijo:

Todo esto me parece del carajo, Feola, pero “¿los rusos no juegan?”

Si resucitara, muchos se preguntan qué habría dicho Garrincha, al ver a algunas de las selecciones ultimas de su país, fabricadas por jugadores tan atléticos, ninguno gambeto como él, pero incapaces de una sutileza o de un adorno y limitándose a tratar de seguir el libreto del entrenador de turno, últimamente prescribiendo indicaciones ultraconservadoras y fundamentadas en algoritmos. Sin duda se habría sentido abochornado. Alguien, me parece, debería ir al cielo para pedirle perdón en nombre del “jogo bonito” que, en el equipo brasileño, alguna vez fue. Como diría Mafalda, hay partidos que no se juegan, sino que se perpetran.

Breve digresión política

Si se me permite un paréntesis político, esta pregunta de Garrincha nos vienen muy bien en estos tiempos venezolanos en los que nos ha ganado la convicción de que la realidad es tan maleable como la plastilina. Que las historias no pesan, que las rutinas y los hábitos no gravitan y el tejido social no opone resistencias. Como si en la política no hubiera adversarios, aunque aquí, los rusos si juegan.

Es el voluntarismo político que no imagina obstáculos que se atraviesen en la consecución de los objetivos. En fin, se suele ignorar a los rusos, es decir, al equipo contrario, como lo advirtió, en su momento, Garrincha. Este punto ciego en la mirada al contexto, pesa mucho en el país, sobretodo entre los sectores de la oposición.

El Nacional, 20 de octubre de 2020

 5 min


Fernando Mires

Los por muchos no esperados resultados de las elecciones presidenciales dejan, independientemente a favoritismos que apasionan tanto a bolivianos como a quienes desde lejos siguen el interesante proceso político del andino país, un saldo positivo.

El país, un año después de los acontecimientos que derivaron en las movilizaciones sociales surgidas del segundo fraude llevado a cabo por Evo Morales y Álvaro García Linera (el primero fue la violación del plebiscito de 2016 que negó la reelección presidencial) ha recuperado la senda política mediante el único instrumento al que puede acceder el pueblo ciudadano: el voto. En eso hay consenso unánime: los comicios fueron limpios, transparentes y la participación electoral, aún pese a la pandemia, fue masiva.

El temprano reconocimiento del triunfo de Luis Arce (52%) por la presidenta Janine Áñez y las felicitaciones de Luis Almagro a Arce en nombre de la OEA, más la absoluta imparcialidad del cuerpo militar, demuestran claramente que la solidez democrática de Bolivia - gracias o pese a Evo Morales, sobre eso habría mucho que discutir – ha alcanzado un grado superior a la de varios de sus vecinos latinoamericanos.

¿Cuáles son las razones que a primera vista explican el triunfo de Arce? Si partimos de la premisa de que los éxitos políticos no siempre ocurren por méritos propios sino también por errores cometidos en el campo adversario, podríamos deducir que la principal razón del resultado electoral fue la imposibilidad de las dos oposiciones para unirse en torno a una plataforma programática única. En tal sentido el argumento de que la oposición habría perdido igual si hubiera ido unida dado que Arce superó el 50%, no es válido. Las elecciones no son como las matemáticas.

Cuando una oposición va desunida, los electores se preguntan si vale la pena votar por ella. Si va unida, y en torno a un programa común, los votos se multiplican. En ese punto cabría indagar si la división opositora fue un error estratégico o simplemente obedece al hecho de que las dos no solo son diferentes sino antagónicas entre sí. En efecto, la contradicción política dominante en la mayoría de los países latinoamericanos y, por supuesto, también en Bolivia, no es la que se da entre una derecha unida y una izquierda unida, sino entre dos derechas y dos izquierdas.

La imposibilidad de formar un frente electoral, a sabiendas que si no lo hacían podían ser descalificados en la primera vuelta, demostró que las diferencias entre los contingentes de Luis Fernando Camacho (Creemos) y los de Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) son superiores a las que ambos mantienen frente a las fuerzas del MAS. Por otra parte, tampoco es un secreto que al interior del MAS hay una disputa entre dos izquierdas: una ideológica, radical, etnicista y socialmente fundamentalista, y otra pragmática, reformista, abierta a las demandas de nuevas clases medias emergidas durante el mismo periodo de Evo Morales. En términos ultra simples, se trataría de una contradicción ya congénita: la que se da entre una izquierda bolchevique y una izquierda socialdemócrata.

¿A cuál de ambas izquierdas pertenece Luis Arce? No lo sabemos todavía, aunque hay signos de que, con algo de optimismo, podría verse un poco inclinado hacia la segunda.

Las dos oposiciones no solo no pudieron unirse, tampoco pudieron lograr formular un mensaje positivo, un proyecto de país opuesto al de Evo Morales quien, mal que mal, pese a la corrupción, al mal manejo de fondos públicos y a sus arbitrariedades, ofrece un saldo numérico positivo. Las cifras hablan por sí solas. Durante el periodo Morales el producto interno bruto aumentó de nueve mil a cuarenta mil millones de dólares, y el ingreso per cápita logró ser triplicado: Un milagro económico “a la boliviana”.

Evidentemente, Luis Arce, en su calidad de ministro de economía de Evo, capitalizó los números en términos políticos, sobre todo entre los sectores medios emergentes impulsados por el proceso de modernización que ha tenido lugar durante la era Morales. La oposición en cambio, no tenía nada, o muy poco que ofrecer. ¿Para qué cambiar un modelo que hasta ahora había funcionado por otro que nadie sabe cómo funcionará? Ese fue quizás un razonamiento colectivo que coadyuvó al triunfo de Arce.

De Arce, no de Evo. Vale la pena recalcarlo. Y no sólo por el hecho de que sin fraudes Arce obtuvo una mayor votación que la de Evo con fraudes, sino porque demostró con su pausada retórica y con sus concretas ofertas, poseer un perfil político propio y distinto al presidente cocalero. El segundo error de la oposición, sobre todo en la derecha extrema, fue aún más grande: confundió al evismo con el masismo. Sobre este segundo error cabe hacer algunas precisiones.

A diferencia de otros gobiernos llamados populistas, el de Evo no era tan personalista como a primera vista parece. De hecho, el suyo era el gobierno del MAS. ¿Y qué es el MAS? Más que un partido, un tejido social que se extiende hasta las raíces de la nación, una articulación política que integra a sindicatos obreros, a comunidades campesinas e indígenas y a sectores políticos-ideológicos de la antigua izquierda. En cierto modo el MAS es la continuación moderna del MNR de Paz Estenssoro y de Siles Zuazo. Sus equivalentes latinoamericanos del pasado, son el aprismo peruano o el PRI mexicano. En fin, un movimiento social muy organizado, extenso y profundo que ha contribuido, se quiera o no, a dar forma política a la actual Bolivia.

En otras palabras, el MAS no depende de un caudillo como por ejemplo el PSUV dependía de Chávez. O para decirlo de modo algo placativo: Evo no puede existir sin el MAS, pero el MAS puede existir sin Evo. El enemigo a combatir por ambas candidaturas era, por lo tanto, el MAS, no Evo. Al MAS, sin embargo, no se podía combatir sin lesionar la organización social del pueblo boliviano.

Tanto Áñez cuando fue candidata, tanto Camacho y en menor medida Mesa, iniciaron una furiosa cruzada en contra de Evo - su vida sexual fue el principal blanco de ataque – y en contra de lo que ellos imaginaban era el evismo. Por mientras, Arce movilizaba a las bases del MAS y estas continuaban haciendo un trabajo político de topo, hasta alcanzar a las comunidades más alejadas de las urbes, allí donde no hay encuestas ni encuestadores. En esa errada campaña, la ultraderecha boliviana se mostró tal cual es: caudillista, pendenciera, clasista, incluso racista y, por si fuera poco, enarbolando una simbología religiosa correspondiente a la Bolivia militarista y oligárquica del siglo XX.

Luis Fernando Camacho, quizás sin darse cuenta, quebró toda posibilidad de unidad electoral opositora. Su verbo agresivo, su fanatismo religioso, su regionalismo radical, sus peleas contra otros caudillos como Marco Pumani, lo llevaron a ensanchar las de por sí enormes diferencias que lo separaban de la candidatura de Mesa.

La impresión final, dicho en síntesis, es que esa oposición, ni aún unida habría dado garantías de gobernabilidad. Así se explica por qué sectores sociales que en el pasado nunca habían sido evistas ni masistas fueron inclinándose poco a poco a favor de Luis Arce, un hombre no mesiánico pero, comparado con Evo, sumamente sobrio.

¿Qué camino tomará Luis Arce? ¿Se convertirá en la simple sombra de Evo? ¿Un personaje que repetirá el rol jugado por Héctor José Cámpora en Argentina cuando candidateó en nombre de Perón solo para facilitar el regreso triunfal del mitológico caudillo? (su lema era, “Cámpora al gobierno y Perón al poder”) ¿O se desligará de Evo como hizo Lenin Moreno con Rafael Correa en Ecuador? ¿O buscará una vía intermedia? Nadie lo sabe. Lo único seguro es que Arce continuará la línea y el programa del MAS: socialmente inclusivo, ideológicamente socialista, políticamente corporativista, económicamente capitalista.

Desde el punto de vista internacional, el triunfo de Arce no deja de tener cierta importancia. Como todo presidente boliviano, reclamará a Chile una salida al mar (eso está programado). Por otro lado, aumentará el espectro de los gobiernos de “izquierda” en América Latina, pero esta vez sin el furor del fenecido socialismo del siglo XXl iniciado una vez por Chávez. Lo más probable es que no reconocerá al “gobierno” de Guaidó en Venezuela lo que en sí no tiene ninguna importancia pues ese “gobierno” nunca ha existido. Pero siguiendo la ruta de su colega argentino Alberto Fernández y, a diferencias de Evo, tampoco cerrará muy estrechas filas alrededor del impresentable Maduro. Y no olvidemos, si Biden y no Trump llega a asumir el gobierno en los EE UU, Arce deberá suavizar un tanto la retórica antimperialista de la cual profitaba Evo gracias a Trump.

Más de lo dicho no podemos adelantar por el momento. Sería temerario. El futuro es siempre una puerta abierta hacia la oscuridad.

Octubre 21, 2020

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2020/10/fernando-mires-el-pueblo-bolivi...

 6 min


Laureano Márquez
  • Este año no existe, es solo una excusa para que venga el próximo.
  • En algunos países, el distanciamiento social es la parte positiva de la pandemia.
  • Nunca imaginé entrar a un banco enmascarado y salir con mi propio dinero.
  • En Venezuela se juntó la pandemia con el pandemónium.
  • Ya hace mucho tiempo que este régimen es su propio gobierno
  • En la Venezuela revolucionaria, el billete es el motor de la historia.
  • Estamos viviendo una desorganización muy bien organizada.
  • En Venezuela “exhorto” significa “ordeno”.En Argentina no sé.
  • Si tanto se dijo que éramos el tercer país más feliz del mundo, ¿Por qué la gente emigró a sitios menos felices?
  • Las noticias ahora se saben incluso antes de que sucedan.
  • Las comunicaciones se aceleraron tanto que ya no comunican.
  • Reducimos nuestro pensamiento a 280 caracteres, pero no debemos acostumbramos a pensar poquito.
  • Publicamos en la red nuestra vida privada, mientras exigimos leyes de protección de datos.
  • Chateamos con el que está al otro lado del planeta y no saludamos al vecino.
  • Nuestros pulgares terminarán mutando, eso dicen los índices de tendinitis.
  • La pareja tiende a la fidelidad conyugal, no por convicción, sino porque ya no hay excusa para estar inubicable.
  • Todo puede ser visto, todo fotografiado y enviado en directo. Cada hombre es una agencia de noticias, pero la credibilidad es cada vez menor.
  • Hay que preguntarse de buena fe qué es la mala fe.
  • Cuando uno tiene que pensar demasiado lo que dice, dice poco lo que piensa.
  • Apenas dejan el poder, los gobernantes recobran la lucidez crítica.
  • En los regímenes autoritarios se jala con mayor intensidad, porque la adulación es el único mecanismo de ascenso social.
  • La mesura en la jalada de mecate es fundamental: ni tan poco que no se sienta, ni tanto que lastime.
  • ¿Será que ellos consideran que “iniciar una ofensiva” es ofender?
  • Las ofensas son tantas que ya uno ni se ofende, porque hay insultos que halagan.
  • El humor desenmascara y da cuenta de aquello que, estando a la vista de todos, nadie observa.
  • Las sentencias del ingenio humorístico son inapelables, salvo que se aplique en la respuesta similar ingenio.
  • No son los humoristas los que ridiculizan al poder: el poder hace el ridículo –que es cosa muy distinta– y el humorista solo da buena cuenta de ello.
  • En países como el nuestro, ser humorista y ser cronista es casi lo mismo.
  • El humorista vive de la incongruencia, por eso se ocupa tanto de los gobernantes.
  • El gobernante siempre está en desventaja frente al humorista, es tanta su debilidad que solo cuenta con la fuerza
  • Quien reprime al humor ya perdió, incluso aunque tenga razón, perdió.
  • Moral y luz siguen siendo nuestras primeras necesidades.
  • En la democracia y en los concursos, hay que consultar a la audiencia.
  • Democracia no es solo votar mucho, sino también una manera de vivir, votando mucho.

Twitter: @laureanomar

 2 min


Jesús Elorza G.

Vestido totalmente de blanco (zapatos, medias, interiores, pantalón y camisa) se presentó el camarada Nicolas a la rueda de prensa en la sede del partido.

¿Y ese nuevo look? se preguntaban los allí presentes.

Se parece a Don Limpio, dijo uno.

A lo mejor se puso esa pinta, para decirle al pueblo mesmo, que para derrotar al bloqueo imperialista hay que lavar la ropa con jabón “Las Llaves" como lo hace la Primera Combatiente y para muestra un botón, señaló otro de los camaradas.

Dado que la jodedera iba en aumento, el presidente del partido llamo al orden. Dejen el chalequeo y pónganse serios que esta reunión es de trascendencia histórica, dijo con una cara seria.

¿Trascendencia histórica? ¿Será que va a anunciar el fin del bloqueo y que Inglaterra nos va a devolver el oro? se preguntaban unos a otros en la reunión.

Camaradas, yo creo que va a anunciar la dolarización de los salarios equiparándolos con el costo de la canasta alimentaria familiar, dijo un miliciano.

Finalmente, tomo la palabra Nicolás para anunciar la presencia del Santero Mayor de Cuba, el babalao cubano Víctor Betancour, sucesor del célebre sacerdote de las religiones afrocubanas Enrique Hernández Armenteros, conocido popularmente como "Enriquito" o "Tata Nganga". Hemos traído en vuelo directo al hermano Víctor para que nos dé a conocer según "El Oráculo de Ifa" y "El Oráculo del Diloggún de Cauris", quien ganara las elecciones del próximo 6 de diciembre...

Mas fácil hubiese sido preguntárselo a Tibisay que con toda seguridad nos hubiese dado los "irreversibles" resultados, dijo uno de los camaradas.

¿Qué vaina es esa de Ifa y Diloggun Cauri? ¿Serán los nuevos miembros del CNE?

Camaradas, entiendo que se estén haciendo muchas preguntas sobre el acto que vamos a realizar y espero poder orientarlos en ese sentido.

El vocablo Ifá, se refiere al cuerpo Yoruba de conocimiento ritual y filosófico, así como al sistema adivinatorio pero que también es uno de los nombres con que se elogia al orisha de la sabiduría y la adivinación: Orunmilá.

El oráculo del Diloggun es utilizado en la religión yoruba o santería para comunicarse a través de caracoles. Gracias a ellos, el babalao Víctor nos dirá por adelantado el resultado electoral. Para honrar, este acontecimiento me vestí de blanco como lo exige la santería.

Gracias Nicolas por haberme invitado. Debo decirte en primer lugar, que vengo de una sesión muy fuerte con nuestros Orishas para hacer posible la recuperación del camarada Raúl que se encuentra en fase terminal por cáncer y el presidente Canel me solicita que le pida a los santos una extensión de vida hasta que Cuba logre romper el bloqueo imperialista. Óyeme tu, eso no es nada fácil, es como si me pidiera la inmortalidad. Pero estamos trabajando en eso.

Vamos a comenzar la sesión para lograr conocer los resultados que tú me pides. Acto seguido, se apagaron las luces del salón, y se proyectó la imagen de un altar Palero con la figura de cartón del Difunto Eterno. Luego, prendió su tabaco Cohiba, se zampo dos tragos de ron, despescuezo dos gallos y saco de una bolsita los 16 caracoles necesarios para la consulta. Repetidamente, lazo los caracoles sobre una estera para ir leyendo o entendiendo el mensaje enviado a través de ellos.

Los tragos de ron se hicieron mas frecuentes y las bocanadas de humo también. Pero algo inesperado se empezó a notar en Víctor. !!!Comenzó a sudar copiosamente!!! Pareciera ser que la respuesta caracoleada no era la esperada y no quería decirla para evitar que se lo llevaran preso para La Tumba. en el Helicoide.

En uno de los lanzamientos de los caracoles, vino a su memoria una canción de Billo Frometa que le permitiría salir del atolladero y respondió a la pregunta de Nicolas de la siguiente manera:

Para empezar la consulta / lanzo los caracoles así.

¡Vuela Nicolas! / Yo digo lo que veo

Ay mijito lo que pides / no es fácil de contestar

pero mis caracoles / algo te pueden decir.

Hay un solo ganador / con mas del 85%

-¿Y quién es? preguntaron todos en el salón.

Yo digo lo que veo / ABS...va a ser el ganador

No me joda, van a ganar los alacranes (A), Bernabé y su combo (B) y Salazar de Copei (S) gritaban los camaradas en el salón.

Yo digo lo que veo / Fuera Nicolas.

Diez letras tiene el nombre del vencedor.

Todos los camaradas incluyendo a Nicolas y Diosdado se miraban las caras sin entender el mensaje del oráculo. Hasta que alguien en el salón grito: Nos jodimos, el ganador será la A B S T E N C I O N.

Víctor se dejó de vainas y salió corriendo para el aeropuerto, con sus caracoles en el bolsillo

 3 min


José Machillanda

Dado el Ambiente Político Real Violento impuesto a troche y moche con la violación de la Constitución y el cuerpo de leyes, por el régimen socialista militarista estrangulado por la acción de la geopolítica, las organizaciones internacionales y, sobre todo, por el sufrimiento de una ciudadanía democrática valiente que muestra su capacidad y disposición para la restauración de la democracia. Restauración para la cual se requiere de un Nuevo Liderazgo Político, que se acerque y aplique la Política, privilegiándola como ciencia que inequívocamente apuntará a la necesidad de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

Ese Movimiento Político de Renacimiento Nacional es una necesidad política actual, que demanda una nueva plataforma político-social, que sea un modelo propio del siglo XXI que orille a los politiqueros y a los ismos,, se enfoque en la conducción de un Proyecto Democrático Postmoderno. Proyecto Político Democrático Postmoderno que privilegiará al ciudadano, la ciudadanía y, sobre todo, la democracia prevista y pospuesta. Todo ello privilegiando la ética, significa esto re-enrutar los equívocos, fortalecer una ciudadanía acompañada con un Liderazgo Político Emergente que no tendrá compromisos con en fracaso y la torpeza de los últimos 20 años, mostrando un nuevo modelo político venezolano y a un nuevo liderazgo.

¡Si a un nuevo liderazgo político! que sienta, pero practique los cuatros discursos del venezolano como raza, que domine el valor de la política y esté familiarizado con el valor de la ecuación democrática. Ese nuevo liderazgo político no tendrá lealtades extrañas, ni convicciones diferentes a lo establecido en la Constitución y el cuerpo de leyes. Nuevo liderazgo político que no acepte la dominación, ni el virtualismo ni el grupalismo, será un venezolano llano, maestro, guía, sobre todo ciudadano que sabrá hacer inmersión en el Ambiente Político Real que tiene de rodillas a la República. República y ciudadanía que entenderán la gravedad de la regresión que sufre ella ecuación política y mucho más… después de los desaciertos garrafales del año 2019.

Ese nuevo líder será el compañero, el amigo-guía que enseñará sobre la episteme y la doxa en la política. Líder como guía que estará sujetos al empleo de la Cartilla Democrática del siglo XXI. Es decir: será responsables, guía y actor como parte de la ciudadanía. El nuevo líder estará en la dilatada posibilidad para comprender que se requiere de una renovación de lo hasta ahora acontecido, por ello será parte del cambio y en ese sentido se acercará al planteamiento de un Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

El Movimiento Político de Renacimiento Nacional será la nueva estructura plena de los venezolanos, que permitirá un enriquecimiento que apunte a la postmodernidad. Postmodernidad donde desaparecen las mezquindades y las primacías grupales, crece la virtud de la lealtad hacia Venezuela para que predomine la política para que se contenga o detenga el estado de Regresión que sufre Venezuela desde 1992. Ese nuevo líder del Movimiento Político de Renacimiento Nacional se aterrará ante la regresión y motorizará al ciudadano hacia la participación política contendiente, entendida como el esfuerzo mancomunado para crecer con un nuevo modelo político y un grande y central actor, el ciudadano.

El Movimiento Político de Renacimiento Nacional con su nuevo líder accionará haciendo inmersión en la necesidad impostergable de la redemocratización de la República. Redemocratización que es esfuerzo, que es voluntad apolínea y visibilizará al ciudadano. Sin grupalismo, sin ismos, para dar espacio a la política y sobre todo a la defensa de la política. Con ello se incrementará la civilidad, se multiplicará la ciudadanía y los líderes como puntales conducirán el gobierno cercanos a la ciencia y a los libros. Ciencia y libros para hacer hombres libres. Que es la responsabilidad del líder para actuar sin mediación de nadie.

Hombres libres para actuar y lograr un cambio político, con un nuevo operador: el prohombre. Prohombre que no obedecerá a colores, pero sí al sentimiento de la libertad, al Movimiento Político y al ciudadano como masa que hasta hoy sufre porque hasta hora nunca se resolvieron sus demandas previstas y pospuestas. De cuanto se trata es, que el Nuevo Líder no crezca sino que construya la respuesta de la grave y penosa deuda de quienes tienen asaltada a la República y a su sociedad desde hace 40 años.

De lo previamente descrito, un nuevo Movimiento Político de Renacimiento Nacional requiriendo un nuevo liderazgo que se dilate aplicando la política y accionando con ética podrá cambiar el ambiente político real violento en un Ambiente Político Expectante. Así Venezuela Estado y sociedad 2020 separada de la cercanía de la guerra, de lo militar, del militarismo, de la violencia y de la maldad líquida estará naciendo a convertirse en una nueva República. Nueva República con un nuevo modelo político, con un nuevo liderazgo y nuevos operadores que permitirán construir y que crezca el constructo de cambio radical de la política apoyado en el Movimiento Político de Renacimiento Nacional.

Nueva República conducida por prohombres que serán ejemplares líderes, es decir, un nuevo liderazgo político, para que se construya la transición política. Es hora de la construcción político social fundamentándose en la ciencia política, distante de arreglos, de oportunistas y débiles mentales que le ha costado comprender la complejidad de la política y la importancia suprema del ciudadano, la ciudadanía y el liderazgo en la post-modernidad política de Venezuela.

Es auténtico,

Director CSB-CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 20 de octubre de 2020

 4 min


​José E. Rodríguez Rojas

Mientras la economía venezolana ha colapsado, la de Republica Dominicana ha crecido a tasas que se han considerado de las más elevadas en América Latina y el Caribe. En la actualidad supera a Venezuela en sus avances económicos y sociales. Dominicana es un ejemplo de la importancia de un sector conservador (no socialista), que contrapese las erradas ideas provenientes del régimen de los Castros.

Cuando realizaba mis estudios de doctorado en la Universidad de Barcelona, a inicios de la década de 1990, me topé con un economista dominicano que me trató con especial deferencia apenas conocerme. Luego, en una conversación en el cafetín de la Facultad, el profesional dominicano me confesaría que sentía un profundo agradecimiento hacia los venezolanos por el subsidio que Venezuela otorgaba a Dominicana en el marco del Pacto de San José, vigente en aquella época. Sin este subsidio la economía dominicana sería inviable, según el profesional dominicano. En efecto los datos de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) confirman que la patria natal de Billo Frómeta era una economía con una capacidad de creación de riqueza sustantivamente inferior a la de su vecino petrolero rico. El PIB por habitante de Dominicana era menos de una tercera parte del de Venezuela, como se evidencia en el cuadro insertado al final de este escrito.

Sin embargo esto es historia patria pues con el tiempo la situación de ambos países ha cambiado radicalmente. Mientras la economía venezolana ha colapsado, la de dominicana ha crecido en los últimos años a tasas que han sido consideradas como las más elevadas en América Latina y el Caribe. Como veremos más adelante, en los actuales momentos la creación de riqueza de Dominicana, medida por el PIB por habitante, supera ampliamente a la de Venezuela. La explicación de este cambio reposa en la contrastante agenda política y económica que han seguido ambos países. Nuestro país se adscribió a una agenda que ha privilegiado el control político y el mantenimiento en el poder del régimen, dañando en ese proceso las actividades económicas y productivas, como la petrolera. En contraste Dominicana ha venido instrumentando una agenda de reformas que ha tenido como propósito incentivar la inversión empresarial y el crecimiento económico, muy similar a la que se ha implementado en México, Colombia y Chile con resultados similares.

El primer elemento que hay que resaltar en la contrastante ruta seguida por ambos países es la agenda política e ideológica. Mientras en Venezuela las universidades, las instituciones culturales, los intelectuales de diverso pelaje y los partidos políticos han coqueteado con las ideas socialistas provenientes del régimen de los Castros, en Dominicana se impuso desde la década de 1960 una agenda anticomunista liderada por Joaquín Balaguer. Balaguer fue un político quien se desempeñó como funcionario de rango ministerial de la dictadura de “Chapita” Trujillo. Una vez que Trujillo fallece en un atentado los militares dominicanos toman el poder iniciándose un periodo de inestabilidad que culmina con la intervención de Estados Unidos y la elección de Balaguer como presidente. Una vez en el poder inicia un régimen autoritario que duraría 12 años durante los cuales se reprimió sistemáticamente a los partidos de izquierda. Balaguer decide armar un entramado político que favorecería a los sectores conservadores que él representaba. El antiguo funcionario de la dictadura era un político estrechamente cercano a la iglesia católica, por ello no simpatizaba con la izquierda socialista y entre ellos incluía a los socialdemócratas apoyados por la AD de Venezuela. Contaba además con el apoyo de los Estados Unidos que no deseaba que surgiera en el Caribe otro régimen como el de los Castros. De ese modo se consolida un polo conservador que detentaría el poder por varias gestiones, blindando al régimen dominicano frente a las ideas socialistas y comunistas, que se propagaron en el Caribe y en América Latina durante esos años. Si bien se realizaron importantes inversiones en infraestructura, el régimen se mostró reacio a introducir reformas que modernizaran la economía, la cual permaneció durante muchos años con un atraso relativo en relación a sus vecinos, en especial a su vecino rico Venezuela. Ello se refleja en su creación de riqueza medida por el PIB por habitante que a inicios de la década de 1990 se mantenía abiertamente por debajo del de Venezuela como hemos señalado.

Mientras en la Republica Dominicana Balaguer apoya un giro conservador, en la vecina isla de Cuba asciende al poder un régimen revolucionario que confisca las propiedades de todos los que consideraba enemigos de la revolución, entre ellos muchos de los empresarios e inversionistas que habían mantenido, en virtud de su actividad empresarial, vínculos con la dictadura de Fulgencio Batista. Adicionalmente a ello se instauró un régimen de terror que obligó a la clase empresarial a huir, mayormente a los Estados Unidos, en resguardo de su vida. República Dominicana se benefició del desbarajuste creado por la revolución cubana pues se convirtió en un lugar seguro para las inversiones de los empresarios obligados a huir del régimen de los Castros. Uno de estos fue Pepe Fanjul quien adquirió notoriedad recientemente, pues es un estrecho amigo del Rey Juan Carlos de España. Este empresario dedicado al negocio de la caña de azúcar decidió invertir sus capitales en la Republica Dominicana en el cultivo de la caña y en resorts de lujo en las zonas turísticas de la isla, que con el tiempo se convertirían en un imán para los artistas estadounidenses de origen latino como Marc Anthony y otras estrellas.

La influencia de Balaguer se prolongó hasta inicios de la década de 1990 cuando su partido fue decisivo a la hora de escoger el liderazgo que controlaría el nuevo gobierno que se iniciaría en 1996. Balaguer decidió apoyar a un nuevo liderazgo conservador dirigido por Leonel Fernández en contra de las aspiraciones de quienes lideraban a los socialdemócratas dominicanos apoyados por la AD de Venezuela. La nueva alianza de naturaleza conservadora dirigida por Fernández, se orientó a instrumentar reformas de naturaleza liberal que buscaron fortalecer la conexión del país con la economía internacional lo cual derivó en la firma de un tratado de libre comercio con Centroamérica, que a la postre derivaría en un tratado de libre comercio con los Estados Unidos, el cual daría acceso privilegiado a los productos dominicanos al mercado de este país. En este terreno el liderazgo político dominicano aprendió de la experiencia venezolana, pues la firma del tratado fue parte de un consenso político que permitiría mantener las reformas liberales a pesar del cambio que se diera con motivo de las elecciones presidenciales. Ello ocurrió en las últimas elecciones cuando el partido oficialista perdió las mismas y cedió el poder al partido de la oposición. Como lo señala la revista The Economist en un número reciente “Aunque las transferencias de poder en el país son raras, ellas no necesariamente traen cambios. La política dominicana se ha caracterizado por un consenso de orientación política centrista y amigable con el sector empresarial” totalmente antagónica con la agenda política que ha predominado en Venezuela en las últimas décadas que ha sido hostil al empresariado y a los Estados Unidos. Las reformas introducidas por Fernández y sus aliados dieron inicio a una etapa de acelerado crecimiento económico que se prolongaría hasta los inicios del siglo XXI.

República Dominicana gracias a su gestión de naturaleza conservadora y las reformas liberales que introdujo, ha logrado avances considerables. Como podemos observar en el cuadro siguiente la creación de riqueza de República Dominicana, medida a través del PIB por habitante, se ha ido incrementando hasta casi duplicar en el 2019 la de Venezuela, país cuya economía ha colapsado al asumir la agenda estatista de los cubanos. También en el plano social Dominicana ha hecho avances considerables al reducir su tasa de pobreza a menos del 20%, según el Banco Mundial, mientras la de Venezuela se ha elevado por encima del 80% según los datos de la ENCOVI, llevada a cabo por la UCAB y otras universidades.

PIB por habitante en dólares constantes de República Dominicana y Venezuela para los años 1990, 1998 y 2019.

A Ñ O S

PAIS

1990

1998

2019

Republica Dominicana

2596

3603,4

7990,7

Venezuela

8682,8

9232,3

4211,6

Fuente: Comisión Económica para América Latina (Cepal)

El caso de la Republica Dominicana revela la importancia de un sector conservador que contrapese la influencia de ideas equivocadas como las provenientes del régimen de los Castros, que no constituyen un ideario para el desarrollo sino una agenda para el control social y la eternización en el poder, que cuando se instrumentan tienen efectos traumáticos sobre la creación de riqueza. Ese rol lo desempeñó en Venezuela Rómulo Betancourt quien combatió, sin contemplación alguna, la influencia cubana, en el contexto de un acuerdo político (El Pacto de Punto Fijo) que sentó las bases de la democracia venezolana.

Profesor UCV .

 6 min