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Opinión

Manuel Planelles

La crisis climática ha alcanzado tal dimensión y rapidez –2019 encadena máximos de temperaturas mes a mes mientras se suceden olas de calor y sequías– que ya no basta con fijarse solo en un sector para intentar dejar el calentamiento dentro de unos límites manejables. No será suficiente con reducir o suprimir del sector energético los gases de efecto invernadero, que según la mayoría de los científicos están detrás del cambio climático. Hacen falta transformaciones profundas en otros sectores como el de la producción de alimentos mundial y la gestión de los suelos, y también en las dietas. “No hay una solución que pase por reducir los gases de un solo sector”, ha explicado este jueves por teléfono desde Ginebra (Suiza) Eduardo Buendía Calvo, copresidente del IPCC, el panel internacional de expertos que asesoran a la ONU.

El peruano Buendía es uno de los coordinadores del informe especial sobre cambio climático y tierra del IPCC que se ha presentado este jueves en la ciudad suiza y en el que han participado 107 expertos de 52 países. El estudio apunta a la necesidad de cambios para combatir la deforestación, la desertización y el derroche. Solo el desperdicio de alimentos, resalta, es responsable de entre el 8% y el 10% de todas las emisiones de efecto invernadero que genera el ser humano. Entre el 25% y el 30% del total de alimentos producidos en el mundo se pierde o se desperdicia, resaltan los expertos de la ONU.

El IPCC apunta a los beneficios en la lucha contra el cambio climático de las “dietas equilibradas” basadas en alimentos de origen vegetal, como cereales secundarios, legumbres, frutas y verduras. Se incluyen también alimentos de origen animal, pero producidos de manera sostenible con bajas emisiones. “Algunas opciones dietéticas requieren más tierra y agua”, ha explicado este jueves Debra Roberts, una de las científicas que también ha coordinado el estudio, “y provocan más emisiones de gases”.

El planeta necesita un cambio del modelo alimentario para combatir la crisis climática

Hace 10 meses, en octubre de 2018, otro informe del IPCC sacudió el mundo. Porque los científicos advertían entonces de que el ser humano se estaba quedando sin tiempo para poder cumplir con el Acuerdo de París, que establece como meta para final de siglo que el incremento medio de la temperatura quede por debajo de los dos grados centígrados respecto a los niveles preindustriales (finales del XIX). Y en la medida de lo posible por debajo de 1,5 grados. Con un incremento que ya ronda el grado centígrado y la acumulación en la atmósfera de dióxido de carbono (CO2) en niveles nunca vistos por el ser humano, aquel informe del IPCC advertía de que se necesitaban reducciones de gases de efecto invernadero sin precedentes en muy poco tiempo para cumplir el acuerdo.

Ahora, el análisis monotemático del IPCC sobre el uso de la tierra en el planeta resalta la importancia del sector alimentario en esta lucha y la necesidad de tomar medidas rápido: “Actuar ahora puede evitar o reducir los riesgos y pérdidas y generar beneficios para la sociedad”. “Las rápidas acciones de adaptación y mitigación climáticas, alineadas con la gestión sostenible de la tierra y el desarrollo sostenible (...), podrían reducir el riesgo para millones de personas expuestas a fenómenos extremos del clima, desertificación, degradación de la tierra e inseguridad alimentaria”.

“Los Gobiernos tienen que meditar ahora cuidadosamente”, ha pautado el peruano Eduardo Buendía Calvo, uno de los copresidentes del IPCC y especialista en inventarios de gases de efecto invernadero. “El informe no es un traje a medida; se ofrece un listado de medidas y los países tienen que ver cuales se adaptan a su realidad socioeconómica”, ha añadido. Porque lo que puede ser bueno para una región no tiene que serlo para otra. “El informe ofrece un conjunto de medidas bastante grande a los Gobiernos”, resalta Buendía.

El otro mensaje que los responsables se han esforzado por difundir este jueves hace referencia a los esfuerzos de reducción de gases de efecto invernadero que han de realizarse en todos los sectores económicos. “La agricultura y el uso de la tierra representan alrededor de un tercio de todos los gases. Y, aunque los elimináramos todos, algo que no es posible porque hay que seguir alimentando al ser humano, quedarían otros dos tercios”, ha advertido este especialista por teléfono desde Ginebra. Por eso, se debe trabajar también en la reducción de gases de la energía, la industria y los residuos, concluye.

Porque la tierra y el uso que el ser humano le da son a la vez una víctima del cambio climático y un causante de ese calentamiento. El crecimiento de la población mundial y los cambios en las dietas y el consumo desde mediados del siglo pasado han llevado a “tasas sin precedentes de uso de la tierra y el agua”, apunta el IPCC. Por ejemplo, alrededor del 70% del consumo mundial de agua dulce se destina a la agricultura. “Estos cambios han contribuido al aumento de emisiones netas de gases de efecto invernadero, pérdida de ecosistemas naturales y disminución de la biodiversidad”. El informe recuerda que desde mediados del pasado siglo el consumo per cápita de grasas vegetales, carnes y calorías se ha disparado. Esos cambios en los patrones de alimentación han llevado a que en el mundo vivan 2.000 millones de personas con sobrepeso u obesidad.

El informe establece que un 23% de todos los gases de efecto invernadero que expulsa el hombre vienen de la agricultura, la silvicultura y el uso de la tierra. Pero si se añaden las emisiones asociadas a la producción mundial de alimentos, esa cuota puede llegar hasta el 37%. “Se prevé que las emisiones de la producción agrícola aumenten impulsadas por el crecimiento de la población y la renta y los cambios en los patrones de consumo”, advierte el informe.

El IPCC resalta que el cambio climático está teniendo ya impactos en la “seguridad alimentaria” ya que están cambiando los patrones de precipitación y aumentando la frecuencia e intensidad de fenómenos extremos que dañan los cultivos. Y las proyecciones no son buenas: “Se prevé que la frecuencia e intensidad de las sequías aumenten particularmente en la región mediterránea y en África meridional”.

Pero los impactos se pronostican para todo el planeta: en Asia y África habrá más personas sometidas a la desertización; en América, el Mediterráneo, el sur de África y Asia central se prevén más incendios forestales; en los trópicos y subtrópicos caerá el rendimiento de los cultivos... Además, estas consecuencias, que pueden incrementar las migraciones asociadas a factores medioambientales, serán mayores a medida que aumente el calentamiento.

Soluciones

El informe apunta a algunas soluciones, como los cambios en las dietas que los consumidores pueden realizar. O acciones de más envergadura como los “muros verdes” con especies vegetales autóctonas que se proyectan para frenar la desertización. Los científicos del IPCC explican que hay acciones que tienen “impactos inmediatos” positivos, como la conservación de ecosistemas en turberas, humedales, praderas, manglares y bosques, que guardan enormes cantidades de gases de efecto invernadero que se liberan cuando se destruyen y contribuyen más al calentamiento. Otras intervenciones, como la reforestación, necesitan décadas para ser efectivas.

En todo caso, el IPCC recuerda que la tierra tiene que seguir siendo “productiva para mantener la seguridad alimentaria” ante el aumento de la población previsto y los impactos negativos del calentamiento. “Esto significa que hay un límite para la contribución de la tierra en la lucha contra el cambio climático”, apunta el panel de expertos, que advierte de los riesgos que puede conllevar la bioenergía para la “seguridad alimentaria, la biodiversidad y la degradación de la tierra”. Es decir, advierte del riesgo de determinados cultivos –como el aceite de palma– para generar biocombustibles.

El IPCC plantea la necesidad de una respuesta rápida ante el desafío del cambio climático: “Retrasar la acción (...) podría dar lugar a algunos impactos irreversibles en algunos ecosistemas”. Y esto a su vez generaría más gases de efecto invernadero que calentarían aún más el planeta.

“El informe del IPCC ofrece una dirección clara a los Gobiernos sobre cómo evitar el colapso climático”, ha resumido este jueves la Red de Acción Climática (CAN por sus siglas en inglés), de la que forman parte más de un millar de ONG presentes en más de 120 países. Para ello, ha continuado la CAN a través de un comunicado, se debe transformar “rápidamente el uso de la tierra y los sistemas alimentarios”, además de detener “la deforestación” y aplicar “políticas nacionales que empoderen a los pequeños agricultores, eliminen la pobreza y el hambre y protejan a los más vulnerables de unos fenómenos climáticos extremos cada vez más frecuentes”. En la misma línea, Greenpeace ha sostenido que es necesaria “la conservación y restauración de los bosques” y la actualización “urgente del sistema alimentario mundial mediante un cambio en la dieta”.

El informe monográfico elaborado por los especialistas del IPCC, el grupo internacional de científicos que asesora a la ONU en temas de cambio climático, presentado en Ginebra (Suiza), forma parte de una serie de análisis monográficos sobre el impacto del calentamiento en sectores concretos. Tras el estudio sobre el uso del suelo por parte del ser humano, en septiembre se presentará otro sobre el impacto del cambio climático y los océanos.

Estos informes sirven para sentar las bases del conocimiento científico sobre los problemas derivados del calentamiento global para que los responsables políticos tomen luego las decisiones para adaptarse a los impactos y reducir los gases de efecto invernadero.

Tras la difusión del informe del IPCC, la ministra en funciones para la Transición Ecológica de España, Teresa Ribera, ha valorado que el IPCC vuelva a ofrecer “la última y mejor información científica disponible para que las Administraciones y sectores económicos adopten medidas y políticas informadas para frenar el cambio climático”. “Una vez más”, ha añadido a través de un comunicado de prensa la ministra, “la comunidad científica internacional lanza un claro mensaje de urgencia: es necesario garantizar, en el corto plazo, un uso sostenible de la tierra”.

Todos los análisis apuntan a lo graves impactos climáticos que vivirá España y, como recordó Ribera, el país es “vulnerable al cambio climático y a sus fenómenos asociados”. Y recordó que España está expuesta al “riesgo de desertificación, la erosión o la pérdida de biodiversidad”.

El País

https://elpais.com/sociedad/2019/08/07/actualidad/1565193502_273906.html

 8 min


Daniel Gómez

Varios puntos explican por qué Nicolás Maduro no se presentó en Barbados a la sexta ronda de negociaciones. Es una forma de ganarse el apoyo de su gente en Venezuela. No de los venezolanos. De la cúpula de jerarcas y militares que le sostienen en el poder. Así, Maduro también responde a sus aliados. Cuba, Rusia y China, los tres, salieron a apoyarle luego de que el presidente Donald Trump bloqueara al régimen en Estados Unidos. Por otro lado, con esta acción Maduro divide. La negociación es la opción favorita de la comunidad internacional para que Venezuela salga de la crisis, pero no todos aspiran al mismo resultado. Por ejemplo, EEUU dice que no habrá elecciones libres ni democráticas en Venezuela si Maduro continúa en el poder. La Unión Europea no ha puesto ningún condicionante, pero sí apremia a encontrar una solución. Urgente, porque urgente es la crisis de Venezuela.

El diario ALnavío conversó con la experta noruega Benedicte Bull. Profesora en la Academia de Gobernanza Global de Oslo y directora la Red Noruega de Investigación sobre Latinoamérica, Bull ha seguido la negociación entre Guaidó y Maduro con detenimiento. Aclara que su opinión no es la misma que la del gobierno noruego. De hecho, apunta que es tal el hermetismo con el que los mediadores tratan el tema que, en Oslo, una pequeña ciudad en la que todo se sabe, apenas se conocen detalles de lo que conversan Guaidó y Maduro.

- Maduro no acudió a la sexta ronda de negociaciones por el bloqueo de Trump. ¿Es una excusa?

- Difícil saber. Me imagino que es una estrategia para ganar tiempo y fuerza. Sabe que mientras que el pueblo siente cada vez más el impacto de las sanciones, ellos tienen más apoyo por lo menos desde unos sectores.

- En el comunicado que lanzó Maduro dijo que hay que “revisar el mecanismo” de Noruega para que la negociación fuera “efectiva y armónica con los intereses de nuestro pueblo”. ¿Qué quiso decir?

- Lo de efectivo y armónico va en la misma dirección que lo que explicaba antes. Ellos no quieren ser los que terminan las negociaciones sino los que las ‘mejoran’. Y por supuesto, también es una manera de contribuir al que se quiebre la comunidad internacional, que ya está dividida.

Como dice Bull, no es sólo la crisis política y la polarización. Es el problema económico, social, humanitario, migratorio… “Son cosas entrelazadas”, dice la experta, que siempre afectan a los mismos: a la población, a los venezolanos, a América Latina, esta última, obligada a afrontar un éxodo de varios millones de personas.

- Por la situación que vive la población allí pienso que el problema de Venezuela es urgente, dice la experta.

Todos coinciden en este punto. A Venezuela le urge una solución rápida. Hasta sus aliados lo dicen. Y la solución más rápida, como apunta la UE, es la negociación, ahora detenida por Maduro para, como dice Bull, ganar tiempo y fuerza. De aquí se infiere que la negativa de Maduro a la sexta ronda no es un punto final, sino una especie de pausa en las negociaciones.

- ¿La negociación está dentro de los plazos o ya se está demorando mucho?

- El gobierno de Noruega no ha dicho nada sobre la perspectiva en términos de tiempo que puede durar una negociación.

- ¿Hasta cuándo pueden alargarse? Luego del bloqueo de Trump parece que el tiempo escasea.

- Es muy difícil decirlo. Depende de muchos factores, inclusive factores externos a Venezuela. Para llegar a acuerdos, no sólo sobre una resolución a la crisis política y económica actual, también acuerdos que pueda permitir la creación de una institucionalidad para la convivencia de las partes en el largo plazo… Esto requiere tiempo.

- ¿EEUU está siendo un actor constructivo en este proceso?

- Los EEUU ahora habla con varias voces. Por un lado, dicen apoyar una solución negociada, por otro lado, actúa unilateralmente en una manera que puede entorpecer las negociaciones. Puede ser que haya una estrategia clara detrás de las acciones, inclusive la última ronda de sanciones, pero por el momento es muy difícil entender cuál es.

Tanto Bull, como los venezolanos, están a la espera de los acontecimientos. En Venezuela es todo un no parar. ¿Qué ocurrirá ahora? Lo que pudo saber el diario ALnavío es que la negociación, ahora pausada, generó altas expectativas entre los diferentes empresariales en Venezuela. En opinión de Bull esto es así, porque “pocos creen en una solución violenta”, aunque también son conscientes de que la negociación “no es una bala mágica” que lo resolverá todo de golpe. No obstante, que exista expectativa también puede dar lugar a una decepción.

- ¿Cómo pueden prepararse lo empresarios para el peor de los escenarios?

- Ya llevan muchos años en adaptarse a un entorno muy hostil y volátil, y tienen planes para enfrentar varios escenarios. Ahora el peor de los escenarios es que no haya ningún cambio en el sistema político-económico y que continúe el proceso de informalización de la economía, que se ha acelerado los últimos años. No veo como uno fácilmente puede prepararse para eso.

Jueves 08 de agosto de 2019

Alnavio

https://alnavio.com/noticia/19358/actualidad/desde-noruega-explican-por-...

 4 min


La crisis política es la madre de todas nuestras crisis. Estas no se resuelven sin destrabar a aquella y, así, poder acabar con la confrontación y colocar los cimientos que sustenten la convivencia nacional. Dentro de este contexto es donde hay que calibrar el significado de las elecciones, vistas como condición necesaria, aunque no suficiente, desde luego, a fin dibujar la salida institucional que permita despejar el horizonte del país. Se explica, por tanto, que sean un factor central en las negociaciones que llevan a cabo, desde hace un tiempo, los representantes del gobierno y de la oposición, antes en Oslo, ahora en Barbados. No se trata sino de apelar a la democrática idea de que es la opinión de la gente, expresada en el voto, la que debe decidir la suerte de su sociedad.

Ojalá ambas partes asuman que el escenario propiciado por la diplomacia noruega no es para librar una disputa por el poder, sensación que lamentablemente ha ganado terreno en parte de la opinión pública, sino para encontrarle un desenlace pacífico a una situación que compromete gravemente la existencia de los venezolanos, en una gran parte de ellos en el sentido más literal de la palabra.

Las conversaciones que tienen lugar en Barbados nos conciernen a todos, no sólo a la élite política nacional en sus diversas expresiones y representan hoy en día la mejor opción a la vista para rehacer al país, tan descosido y venido a menos. Hay, pues, que presionar con el objetivo de que en la reunión se pacten los acuerdos necesarios y se mantengan y proyecten después de las negociaciones. Esta tarea le compete, desde luego, a quienes se sientan en la mesa, pero también, reitero, a las organizaciones que, en su numerosos y variados formatos, componen la sociedad política y civil e igualmente a cada uno de nosotros, todos constituidos en los principales garantes tanto del proceso mismo, como de sus resultados. Se requiere, en fin, la voluntad política de todos para hacer lo que es urgente hacer.

¿Será necesario recordar que todos salimos derrotados si se obstruyen las conversaciones de Barbados? No sé, pero es bueno decirlo por si acaso, porque en estos días se teclean muchas propuestas que, de implementarse, seguramente no nos dejarían un mejor país.

HARINA DE OTRO COSTAL

El discurso sobre el tema educativo es frecuente, se dice en cualquier ocasión y le da lustre al gobierno, pues deja la impresión de que mira hacia el futuro y toma las previsiones del caso. En medio de las grandes transformaciones que marcan estos tiempos, expresa el orador de turno, nuestra verdadera riqueza no es el petróleo, tampoco el resto de nuestros abundantes recursos naturales, sino el conocimiento, de allí la importancia de nuestras universidades, nuestros organismos de investigación científica y tecnológica, nuestros liceos y escuelas, etcétera, etcétera. Por eso, así suele concluir la arenga oficial, la educación de los venezolanos es la clave el desarrollo nacional, nuestra primerísima prioridad.

Pero ocurre que el discurso se desinfla y la apelación épica a la educación luce fatua porque la realidad vuelve a hacer de las suyas y emerge con una versión distinta de las cosas, de lo que existen muchas evidencias, entre ellas un hecho que ocurrió recientemente.

Señalan algunos informes no oficiales que el 30% de los maestros se han ido quien sabe para dónde, pero lo cierto es que ya no estarán más en las aulas. Como en otras ocasiones, también en esta oportunidad el gobierno parece haberse sacado de la manga una solución mágica, remedo fácil de una política pública que por supuesto no resuelve lo que se pretende resolver

En efecto, ante semejante circunstancia las autoridades anunciaron un programa que garantiza que “Con tan solo 450 horas académicas podrás obtener tu título de profesor e ingresar a la nómina del Ministerio de Educación”. Los “Docentes Express”, parece que así los llaman.

A lo mejor son vainas de uno, pero asusta que el país encare de esta manera al siglo XXI, el de la sociedad del conocimiento.

El Nacional 7 de agosto de 2019

 3 min


Luis Ugalde

No queremos negociar, sino que se vayan todos los corruptos-ineptos y su “Socialismo del siglo XXI”. De acuerdo, pero cómo se logra eso. Ahí, en el cómo, empieza la política o queda en evidencia la falta de ella. No basta anunciar lo necesario, la política hace que lo necesario sea posible y que éste se transforme en realidad. No es buen médico quien rechaza la enfermedad y proclama la salud pero ni cura ni sana.

En Venezuela hay centenares que se consideran grandes políticos porque proclaman rotundamente la obvia necesidad de salir del actual gobierno criminal, corrupto e inepto, sin contaminarse en negociaciones: salir de todos, castigarlos y sustituirlos con un gobierno impoluto. Perfecto. ¿Quién cree que esto no debe ser aplaudido? Pero resulta que este buen deseo sin cómo, sin política, puede ser más bien una ilusión de aparente visión superior y solución impecable, y venenosa siembra de la anti política. Es como el médico ilusionista que no opera, ni da tratamiento, ni cura, pero proclama rotundamente su verbal repudio a la enfermedad.

Pero cambiar el infierno venezolano en sociedad humana es hoy una tarea muy difícil: ¿cómo hacer para que esa necesidad se convierta en efectiva posibilidad y ésta se transforme en realidad? En el cómo empieza la política y el diálogo dialéctico entre la muy negativa realidad y el ideal de la sociedad alternativa que queremos. Convertir el mal reinante en bien es tarea muy exigente, dura y difícil y el animal político no se torea desde las gradas sino jugándose la vida frente a los cuernos del animal.

Este terreno político, donde se juegan ilusiones, falsas promesas y partos difíciles, es ideal para embaucadores ambiciosos, pues la política es el reino del poder y quien se apropia del Estado conquista la llave para disfrazar de bien común sus ambiciones individuales. Las mayores propuestas políticas empiezan con la frescura y brillo de los grandes ideales sociales; luego viene la frustrante metamorfosis donde vemos con horror cómo algunas de las mariposas más bellas y atractivas se convierten en asquerosos gusanos que se arrastran y engordan en el estercolero. En las dos últimas décadas (1998-2018) hemos visto a líderes chavistas transformados en gusanos de la política; algo más triste y escandaloso que lo visto antes en partidos decadentes. Pero también hemos visto nacer auténticos políticos honestos que han dado su comodidad y su vida para que el cambio necesario se haga realidad. Centenares y miles de jóvenes (y no tan jóvenes) que con su familia han perdido la paz y vida o están en la cárcel.

¿Cómo salir de este régimen? Claro que es necesaria la salida de Maduro y su régimen dictatorial, que se prolongó eliminando las elecciones presidenciales constitucionales de fines del 2018. Sabemos que los usurpadores del poder no van a renunciar voluntariamente. No es menos claro que esta dictadura tiránica ha acumulado poderes, levantado murallas y trincheras para resistir y aplastar a quienes quieren cambiar. Invocan grandes principios humanitarios y democráticos, pero saben que su único argumento para perpetuarse es la fuerza.

Al mismo tiempo la gran mayoría de los que fueron chavistas (incluso ministros) está convencida de que este régimen podrido agoniza y su continuación es muerte para los venezolanos. Este chavismo que sufre junto a la gran mayoría nacional reclama una negociación para concretar la ruta de salida de la dictadura y la construcción de una Venezuela democrática y próspera con oportunidades de vida para todos. La absoluta necesidad de la salida del régimen y la reconstrucción del país es un deseo que se estrella contra la fuerza del actual régimen tiránico y dictatorial y la debilidad de nuestras fuerzas internas, aunque potencialmente sean tan infinitas como el hambre y la miseria reinante. La justicia necesita sumar una fuerza mayor que la tiranía.

En diciembre de 2018 los demócratas aparecíamos divididos, disminuidos y casi anulados... Desde enero todo ese potencial resurgió aglutinado en torno a Guaidó al ser elegido Presidente de la Asamblea Nacional y por tanto Presidente encargado de la República (art. 233) para conducir al restablecimiento de la Constitución y a la elección presidencial. La esperanza empezó a constituirse en fuerza creciente gracias a que la oposición democrática -junto a más de medio centenar de las principales democracias del mundo- se unió en torno al no reconocimiento del fraude electoral de mayo de 2018. Hoy el mundo democrático (nacional e internacional) exige la salida del dictador para ir cuanto antes a elecciones presidenciales sin Maduro, ni su CNE, ni su tramposa Asamblea Constituyente, ni… Transición con medidas socioeconómicas inmediatas, y elecciones libres sin candidatos opositores anulados, ni presos políticos, con acompañamiento internacional…

Sumar y aglutinar fuerzas para hacer valer esta verdad democrática frente a la fuerza de la tiranía. Que en Oslo o en Barbados, en Lima, en Washington o en Bruselas, que esto sea lo defendido dentro y fuera del país con el presidente encargado Guaidó. Sumar todas las fuerzas morales y democráticas del mundo y todas las presiones para que cese cuanto antes la actual situación criminal de muerte en todas las dimensiones del país: política, economía, salud, educación, servicios públicos, convivencia.

Es el camino político para hacer posible lo necesario e impedir el fracaso de la transición y la reconstrucción. Es un grave obstáculo la pereza política que evade el cómo y no quiere integrar la pluralidad política en una tarea superior. Para llevar todo esto adelante se necesitan y tenemos dirigentes muy sacrificados dispuestos a sufrir todo ataque y persecución gubernamental (y de la anti política opositora). Es también imprescindible que millones de venezolanos nos preguntemos qué hago y qué puedo hacer yo para que la Venezuela necesaria se vaya haciendo realidad en la reconstrucción nacional.

Caracas, 7 de agosto de 2019

 4 min


El Diario Sur. com

Cambio de paradigma

Científicos de la Universidad de Harvard proponen un nuevo método para equilibrar los alimentos dejando de lado la tradicional pirámide nutricional que se utilizaba hasta el momento, donde se indicaba cuáles eran los alimentos más importantes y en qué cantidades se podían consumir para tener una dieta equilibrada. En este esquema, los hidratos de carbono eran los protagonistas.

Desde hace ya un tiempo, múltiples nutricionistas se sumaron al modelo de “plato saludable”, que fue creado por expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard con el formato de una guía para comidas saludables y balanceadas tanto para comer en el momento o para llevar.

El esquema es el siguiente: El 50% del plato debe estar compuesto por frutas y verduras –quedando fuera de esta clasificación las papas en todas sus formas-. El agua es la única bebida recomendada, a diferencia de la pirámide donde se contemplaba un consumo opcional y moderado de alcohol.

Los hidratos de carbono ahora sólo ocupan un cuarto del plato, descartando los alimentos refinados de la ingesta, siendo que los cereales deben ser integrales porque sacian más. También limita el consumo de leche y lácteos, que en la pirámide representaban 2/3 raciones diarias, siendo que en este caso es una o a lo sumo dos ingestas.

También cambian las fuentes de proteínas, que también representan sólo un cuarto de espacio en el plato, priorizando los pescados, las aves, las legumbres y las nueces, y se le resta a las carnes rojas. Por otro lado, las grasas están admitidas en una mínima cantidad, haciendo hincapié en la calidad de los mismos, como son las propiedades del aceite de oliva contra el de girasol, por ejemplo.

Finalmente, desaparecen los ultraprocesados, que coronaban la pirámide nutricional, como las golosinas, confitados, grasas saturadas y snacks salados.

Los especialistas recomiendan colocar una copia de este plato en la puerta de la heladera para recordar a diario cómo preparar comidas saludables y balanceadas y poder combatir el sobrepeso y la obesidad.

miércoles, 31 de julio de 2019

Diario Sur

https://www.eldiariosur.com/internacionales/2019/7/31/adios-la-piramide-...

 1 min


Con voz propia

“Político de mayor talento y audacia que ha figurado en los gabinetes de Hugo Chávez y en general en los equipos de gobierno en los últimos siete años”, describió en 2006 a Luis Manuel Miquilena Hernández (29 julio 1919-24 noviembre 2016) en su característica prosa, el utópico merideño (de Tovar) Domingo Alberto Rangel Bourgoin.

Su larga y discordante acción política la inició Miquilena, adolescente, en Maracay en el PCV y sobresalió con Eduardo Machado en la fracción Machamique; continúo en URD, del cual tuvo un receso de tres décadas, que reactivó en 1990 con el Movimiento V República (MVR). “Con ojo zahorí vio” el líder coriano al expósito golpista de 1992, en un resentido social de ambición desmedida, que fue “vendido” a dueños de medios de comunicación que se embarcaron entusiasmados, y a quienes siguieron grupos absorbidos por intereses económicos.

De subalternos golpistas resaltaron cuatro clanes lucrativos de los cuales se señalaba predominio al tte Diosdado Cabello.

Para colección quedó el manifiesto producido en la prisión a poco del “Movimiento 4F” ¿Por qué insurgímos? al cuál se responden los mismos golpistas: “Por una Democracia mejor/Nunca por el Comunismo que ahora le quieren poner careta de Socialismo del Siglo XXI”.

Tras el 11 de abril 2002, cuando HCH fue desalojado temporalmente de la Presidencia (no lo repuso el pueblo, sino la incompetencia de Pedro Carmona) Miquilena, a quien reconocía como padre ideológico hasta cuando se abrigó en el tutelaje de Fidel Castro que el mismo le conectó. En lo personal –disculpen el ego de quien escribe- nos excluyó de la compañía que nos solicitó desde la cárcel.

“FC explotó la inmensa vanidad de HCh, y se dedicó, de una manera bellaca, a aprovecharse”, observaba Miquilena.

“Una vez estábamos los tres en Sabaneta, y FC dijo: Mira, Hugo, dentro de 500 años, a esta casita donde tú naciste vendrán en procesión a rezar. ¡Vagabundo! ¡Esa vaina no se la creía ni él!”.

FC quiso hacerle ver a Miquilena, que en un país con cuantiosos recursos lo normal era la corrupción, y que más bien lo conveniente era usar ese elemento para controlar el poder.

El dictador cubano lo acrecentó porque consideraba inconveniente atacar pues se “podía quedar solo”.

“Fidel me decía, con mucha razón, que no se nos ocurriera repetir en Venezuela lo que se había hecho en Cuba, porque sería gravísimo”, revela en entrevista con Diego Arroyo Gil (09/12/2016, revista ABC).

Con el agregado del narcotráfico se afianzó el modelo que hoy somete a Venezuela por más de 700 funcionarios sancionados por los EEUU.

Ante el incremento de esas medidas y la protección del castrense castrista régimen, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) coloca en la lista de los más buscados al ministro Tareck Zaidan El Aissami Maddah, por "traficante de narcóticos" desde Venezuela hacia EEUU y México.

Miquilena afirmó entonces que HCh "se emborrachó con el poder" y no estaba capacitado para gobernar”.

En “el ocaso de mi vida, con el tiempo que me queda, estoy dispuesto a la penitencia” (pagar el error de participar en la perpetuación del régimen), confesó a Luis García Mora en entrevista para El Nacional el 9 octubre 2002, cuando cumplía sus 83 año

“Sí mí me sorprendía corrupción de regímenes anteriores, el de este ha sobrepasado en forma más impúdica que se pueda imaginar”.

“Este es un país desquiciado, que está en catástrofe. Afortunadamente lo que dejó como heredero es una resaca intelectual, que no sirve para nada. Una basura. El país sigue hundiéndose, la sociedad venezolana se reagrupa para cambiar. Yo soy de los más optimistas. El país va a cambiar. Y pronto”.

Al MARGEN

En la escuela de El Nacional, la promoción profesional intermedia de la cual formamos parte hace unos 30 años, sentimos la despedida de este mundo de Rita Vicentelli, asistente de jefes editores. Se marchó en la Diáspora que escaló en Colombia. QEPD.

lordanalberto18@yahoo.com

 3 min


Gustavo Tarre Briceño

Estimados lectores,

Cuando el presidente Juan Guaidó, previa aprobación de la Asamblea Nacional, me designó representante permanente de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos, resolví suspender la columna que generosamente El Nacional me publicó durante varios años. No me parecía prudente expresar mis opiniones sobre política venezolana y más bien traté de limitarme a hacer conocer planteamientos relativos a mis funciones, aceptando entrevistas en los medios de comunicación.

Pero hoy me veo obligado a interrumpir mi autocensura, pues resulta que se ha desatado una campaña infame en contra de José Ignacio Hernández, procurador especial de la República del gobierno legítimo, en ocasión de una sentencia dictada por un Tribunal del Estado de Delaware desfavorable a los intereses de Venezuela. Ya tanto el propio procurador, como el gobierno de Juan Guaidó, directivos de Pdvsa y una gran variedad de personas autorizadas han explicado hasta la saciedad y con argumentos irrebatibles que ese juicio, consecuencia de un arbitraje contrario a Venezuela, ya se había perdido en una instancia inferior, que la derrota obedecía exclusivamente a errores, negligencias y omisiones del gobierno usurpador de Nicolás Maduro. Por ello no voy a repetir lo ya dicho. Quiero referirme fundamentalmente a José Ignacio Hernández.

Nacho, como le llaman sus amigos, es hijo de Carlos Hernández Delfino, un destacadísimo servidor público con quien tuve oportunidad de interactuar cuando ejercí la función de diputado. Años más tarde conocí a José Ignacio en un seminario en Bogotá sobre el pensamiento de Alexis de Tocqueville y quedé muy impresionado por su muy sólida formación jurídica y sus acertados criterios en el campo de la teoría política.

Desde entonces empecé a verle y a leerle con frecuencia, en diferentes escenarios: encuentros de profesores de Derecho Público, foros sobre el acontecer constitucional, programas de televisión, charlas, conferencias y artículos en revistas especializadas.

Me asombró la facilidad con la que es capaz de resolver problemas jurídicos muy complejos y evacuar con lujo de acierto consultas sobre temas vinculados con la vida política y parlamentaria. En el año 2013 le tocó coordinar el equipo de abogados que preparó la impugnación de la elección fraudulenta de Nicolás Maduro.

Cuando fui forzado a salir de mi país, me volví a topar con José Ignacio cuando vino a Washington a investigar en la Escuela de Derecho de la Universidad de Georgetown y posteriormente en la Universidad de Harvard, donde trabajaba en la Kennedy School of Government y colaboraba en darle forma jurídica al Plan País.

Hace algunos meses, el presidente Guaidó lo designó procurador general especial de la República y el nombramiento me pareció impecable.

Ya yo estaba en la OEA y desde allí le vi actuar en defensa de los intereses de la República con esmero, dedicación y talento. Todo ello en condiciones de máxima precariedad, pues no tenía a su disposición recurso alguno, ni material ni humano y sin embargo fue acumulando éxitos, muchas veces enfrentado a muy poderosos intereses representados por legiones de abogados expertos.

En ese ir y venir de ciudad en ciudad, de tribunal en tribunal y de una a otra agencia gubernamental, se presentó al gobierno la posibilidad de intervenir en el juicio de la empresa Crystallex contra la República. Mucho antes, José Ignacio Hernández había comparecido en el tribunal como “testigo experto”, no como abogado de la empresa como falsamente ha afirmado Nicolás Maduro.

Su testimonio consistió en ilustrar a los jueces sobre puntos concretos del derecho venezolano en ocasión del litigio de marras. Es una actividad normal en la vida de un abogado en ejercicio que no ejercía para el momento ninguna función pública, pero esa intervención llevó a nuestro amigo a hacer lo que era más aconsejable en aras de la transparencia: inhibirse y dejar en cabeza de otro abogado la representación de la República.

En torno a esta situación se dio inicio por parte del gobierno usurpador, pero también de unos pocos particulares, a una alegre campaña de destrucción moral de José Ignacio: se le acusó, no solo de ser responsable por la pérdida de juicio sino de haberse parcializado en favor de quienes adversaban a Venezuela en ocasión de su testimonio.

Me parece insólito que existan personas que pretendan construir protagonismos sobre la base de la calumnia y de acusaciones infundadas. No se aportan pruebas, no se esgrimen argumentos, no se razona. Simplemente se trata de destruir a alguien, olvidando la presunción de buena fe y de inocencia. Dejando de lado la objetividad y la justicia. En claro ejercicio del famoso “dispare primero y averigüe después”. El testimonio de José Ignacio reposa en los archivos del tribunal y es muy fácil corroborar qué fue lo que dijo o hizo.

Un ex presidente venezolano decía que hay dos cosas que no se pueden ocultar: la tos y el dinero mal habido. Y es verdad. Todos los que conocemos la vida y el accionar de José Ignacio Hernández podemos testificar con relación a la austeridad en la que vive, fundamentada en la rectitud de sus principios morales.

Este artículo tiene una finalidad: expresar mi solidaridad con José Ignacio e invitar a los venezolanos a no creer en mentiras.

Solo nos queda recordar a Nacho uno de los preceptos del famoso Decálogo del Abogado del jurista uruguayo Eduardo Couture:

La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota”. No permitas que la canalla afecte la tranquilidad que merece haber actuado con base en tu conciencia y en defensa de los mejores intereses de Venezuela.

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