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Opinión

A tres pensadores de origen judío debemos los análisis más importantes sobre el significado de las masas en la política: Karl Marx, Sigmund Freud, Hannah Arendt.

El primero no escribió sobre el fenómeno de las masas, pero si desarrolló conceptos que permiten pensar procesos de masificación social. Esos conceptos son dos: el de “Lumpenproletariat”- “proletariado andrajoso”- y el de “superpoblación relativa”. Al “proletariado andrajoso” se refiere Marx en la Ideología Alemana y en El 18 de Brumario de Luis Bonaparte. Su calificación no pudo ser más peyorativa: se trata de deshechos sociales desclasados, masa puesta a disposición de inescrupulosos demagogos. La “superpoblación relativa” por su parte, surge de una crítica a la demografía tradicional, aseverando en el primer tomo de EL Capital (capítulos 1 y 2) que la superpoblación absoluta no existe. Lo que existe son segmentos excluidos de los procesos de producción. Más adelante (tomo lll) acotará Marx que el decrecimiento general de la tasa de ganancia conduce a dos vertientes: la de la proletarización y la de la pauperización. Aparte de mencionar esta segunda tendencia, a la que imaginó decreciente, nunca la convirtió en centro de sus estudios, dedicando su atención a la primera, hecho explicable porque de acuerdo a su concepción progresista (hegeliana) de la historia, el agente de cambio histórico debería ser el proletariado cuando se convierte de “una clase en sí”, en una “clase para sí”, tal como lo formulara en su Miseria de la Filosofía.

¿Qué tiene que ver Freud con Marx? Nada, salvo un punto. Para Freud el ser inmerso en la masa perdía su yo pensante -en los términos de Marx su autoconciencia, o su “para sí”- y pasaba a ser un objeto a disposición de poderes que succionan la capacidad de autodeterminación. Sumido en el magma de la masa -según el Freud de la Psicología de las Masas y Análisis del Yo- el humano retrocede (regrede) hacia los estadios más inferiores de su evolución hasta llegar al lugar de la horda primitiva donde el macho totémico se apodera de los deseos primarios de sus hijos (vasallos) para ponerlos al servicio del control despótico (evidentemente volvió a la tesis principal de Tótem y Tabú, 1912) En ese punto Freud piensa mucho más políticamente de lo que se cree. Su libro sobre la psicololgía de las masas, publicado en 1921, fue premonitorio con respecto a la historia de Austria y Alemania pues describe la lógica y dinámica de la dominación fascista antes de que esta hubiera tenido lugar. El líder supremo convertido en el padre idealizado por la masa, somete a los grupos humanos a su arbitrio, ocupa mediante facultades semi- hipnóticas el lugar de la reflexión individual y abre el espacio para que impulsos colectivos reprimidos por la cultura irrumpan en toda su fuerza y extensión. Siguiendo a Freud, la destrucción de la racionalidad individual precede a toda dominación autoritaria, sea en micro-sociedades (iglesias y ejércitos) o en el conjunto de una nación.

Es evidente que Hannah Arendt leyó bien a Marx y a Freud cuando llevó a cabo sus análisis sobre la relación entre los movimientos de masa y el poder totalitario. De Marx –a quien sin complejos llamó “el padre de las ciencias sociales”– recogió el hilo que lleva a caracterizar a las masas como producto de la exclusión social (Orígenes del Totalitarismo) De Freud – a quien casi nunca citó- la idea del vaciamiento espiritual del ser cuando es introducido en una lógica que le impide pensar de modo autónomo, tal como lo entendió en Eichmann en Jerusalén. Eichmann fue para ella solo un autómata entre otros, uno a quien extirparon la capacidad de decidir entre lo justo y lo injusto, entre lo bueno y lo malo y, sobre todo, entre el mal radical y el mal banal. En breve: Eichmann era un hombre-masa.

En la primera parte de Orígenes del Totalitarismo Arendt levanta la tesis relativa a que todo totalitarismo es precedido y a la vez continúa la desintegración de la sociedad de clases sustituyéndola por una no-sociedad de masas. En sentido comparativo, la sociedad de clases era efectivamente una sociedad, es decir, un conjunto formado por asociaciones. La dominación totalitaria, principalmente la comunista, al destruir las asociaciones, suprimió la lucha de clases, pero no en el sentido de posibilitar el aparecimiento de seres autónomos, sino sustituyendo a las clases por una masa sometida a los dictados del Estado, en seres sin posibilidades de comunicar entre sí, sin lazos de identidad y pertenencia, librados a la tutela de una clase dominante autonombrada representante de la historia. Las clases, bajo la dominación comunista, fueron convertidas en masa en el sentido exacto del término: materia disponible destinada a ser modelada por escultores estatales.

De acuerdo a Hannah Arendt, las clases organizadas dentro de sí y entre sí, constituyen el eje sobre el cual reposa el orden social moderno. En ese marco la clase trabajadora logró crear estructuras que la vinculaban antagónicamente con otras clases, formar grandes centrales sindicales, dirimir conflictos con el Estado, articularse con partidos sociales y, no por último, desarrollar una cultura de clase en barrios obreros, en las cantinas, en camaraderías contraídas en la lucha por objetivos similares. De este modo la “lucha de clases salvaje” de la revolución industrial cedería el paso a la “lucha de clases institucional”. Los sindicatos y los partidos socialistas llegarían a ser agentes del orden democrático-liberal, fundamento sobre el cual fue erigido el llamado “estado de bienestar”. Y bien, todo eso está hoy a punto de desaparecer.

En síntesis: Los tres autores mencionados entendieron a la masa como un sub-producto de la sociedad moderna, pero no como un fenómeno tendencialmente dominante. En el caso de Marx, como residuo del capitalismo pre-industrial. En el caso de Freud, como tendencia autodisolutiva de la cultura moderna. Y en el caso de Arendt, como un resultado del deterioro del mundo político. Ninguno de ellos logró, no tenían como hacerlo, prever los devastadores impactos de la revolución digital de nuestro tiempo. El escenario temido por Hannah Arendt, la de clases en procesos de descomposición (anomia, según Durkheim) sin organizaciones políticas representativas, pasto para demagogos y populistas, ha llegado a ser hoy una realidad inocultable.

La sociedad de clases no ha desaparecido. El problema es que ha perdido gran parte de su espacio. Los grandes empresarios, la bolsa, los bancos, los tecnócratas, la inteligencia, los miembros del mundo de la cultura, los jerarcas de la política, los empleados estatales, continúan existiendo. Pero hoy habitan solo un segundo piso (etage) en el edificio de la “sociedad euro-occidental”. El primer piso se encuentra en estado de demolición.

En los ayer llamados países del “capitalismo avanzado” el que fuera el piso del proletariado es hoy frecuentado por una masa de trabajadores ocasionales, por emigrantes dispuestos a ejecutar cualquiera actividad con tal de sobrevivir, por los receptores crónicos de la ayuda social y por cierto, por la industria de la criminalidad organizada. En ese primer piso la sub-sociedad ha creado sus propias formas organizativas, pero en ellas no priman relaciones de clase sino relaciones familiares, lazos étnicos, clanes, cofradías, sectas, mafias.

No puede extrañar entonces que las luchas sociales del siglo XXl no aparezcan en huelgas y paros generales sino en revueltas y repentinas asonadas callejeras que dejan detrás de sí a cuerpos heridos, tiendas devastadas y autos destruidos. Hoy los exponentes de esas formas post-clasistas de lucha son los llamados Chalecos Amarillos de Francia. Pero el fenómeno dista de ser nuevo. En la misma Francia tiene antecesores en las revueltas de los barrios pobres de París del año 2005, en las revueltas en el Reino Unido del 2011, en Alemania en esos ya tradicionales primeros de mayo, cuando aparecen en las grandes ciudades ejércitos de turbas encapuchadas destruyendo todo lo que se opone a su paso, y en España en Los Indignados del 2011, en la bella Puerta del Sol, en Madrid.

Concedido: no son movimientos idénticos. Unos tienen marcados sesgos generacionales, otros son conducidos por miembros de las capas medias excluidas de la revolución digital, algunos integran a jóvenes emigrantes, otros son abiertamente xenofóbicos. La acuarela de las luchas sociales europeas del siglo XXl tiene muchos colores. No obstante todas poseen, en su extrema diversidad, un rasgo común. Ninguna surge orientada por específicos intereses de clase. En su interior, por el contrario, los miembros de las clases se disuelven en la espesa lógica de la multitud. ¿Son los proletarios andrajosos que vio Marx en la Francia de La Comuna de París? ¿O se trata del regreso a la horda que avistara el genio de Freud antes de que irrumpieran las masas fascistas en su país? ¿O son manifestaciones de la chusma o populacho, el “Mob” de Hannah Arendt, el mismo que precede a toda dominación totalitaria? ¿O es todo eso junto y a la vez?

Los Chalecos Amarillos surgidos en octubre de 2018 parecen sintetizar las características de los movimientos sociales post-clasistas de nuestro tiempo. Por de pronto, al igual que todos ellos poseen un carácter eruptivo. Surgen a partir de un motivo contingente: de una simple protesta por el precio de los combustibles, pero luego adquieren una dinámica que no tiene nada que ver con la razón de origen. Pese a que Macron ha mostrado estar dispuesto a discutir el tema, el movimiento no solo continúa, además crece levantando las más diversas demandas, algunas muy desarticuladas entre sí. El movimiento tiene muchos líderes y ninguno a la vez. Comités que nacen y luego desaparecen para ser sustituidos por otros. Lo único que los une es el odio al establishment. Pero cada uno entiende por establishment lo que se le ocurre. Solo Macron, tal vez por ser miembro del mundo de la cultura, por poseer una educación elitista, o por estar simplemente arriba, concentra en contra de sí a una enorme cantidad de resentimientos no solo sociales sino también culturales e incluso personales.

Imposible encontrar en los Chalecos Amarillos una orientación ideológica. Sus líderes intelectuales -o lo que la prensa ha estilizado como tales - los neo-filósofos Éduard Louis y Geoffroy de Lagasnerie, escriben manifiestos cargados de emoción, pero sin ninguna guía, sin ninguna visión de futuro. Lo mismo se puede decir del llamamiento hecho por el nonagenario francés Stéphane Hessel ¡Indignaos! cuando fue acogido por “Los Indignados” españoles.

Los partidos de clase, particularmente las socialdemocracias europeas, también han entrado en un proceso de acelerada descomposición. Los que sobreviven lo hacen apelando a políticas que niegan lo que una vez fueron. Hay dos casos patéticos: El PSOE de Pedro Sánchez mantiene su votación buscando acuerdos con los que otrora fueron enemigos del movimiento socialista: los secesionistas, sobre todo vascos y catalanes. Más patético es el partido Francia Insumisa de Mélenchon el que en nombre del socialismo ha terminado por imitar el programa del Frente Nacional: anti-europeísmo, guerra política a Merkel y Macrón, desconocimiento de los grandes acuerdos históricos contraídos por Francia desde la post-guerra y alianza indesmentida con la autocracia putinista. ¿Esperan ganar el favor de las grandes masas post-clasistas? ¡Qué ni lo sueñen!: a la hora de votar, si es que votan, los miembros y simpatizantes de los Chalecos Amarillos se inclinarán más por la Le Pen que por el pseudo-socialista Melénchon. La demoscopía en ese punto no se equivoca.

Las turbas post-clasistas no tienen partidos. A la inversa, por medio de un giro inédito, los partidos que intentan recoger las demandas de las turbas, en lugar de otorgar conducción terminan por ser conducidos. Solo cabe esperar al fin que los hechos descritos sean solo epifenómenos circunstanciales, propios a todo proceso de transición histórica. De no ser así, significaría que Europa avanza nuevamente hacia el barranco.

Marzo 30, 2019

Polis

https://polisfmires.blogspot.com/2019/03/fernando-mires-el-fin-de-la-luc...(POLIS)

 9 min


Ya he señalado en artículos anteriores que la generación de “falsas expectativas” es la amenaza más importante de la que debe cuidarse la administración del presidente Juan Guaidó, porque el incumplimiento de expectativas creadas conduce a la frustración, desmovilización, falta de motivación y a la larga a que muchos opositores se inhiban de actuar y que incluso algunos abandonen el país.

Por eso Juan Guaidó y la Asamblea Nacional deben ser muy cuidadosos en los ofrecimientos y las actividades que se planteen; no se pueden permitir que se repitan situaciones como la que ocurrió el 23 de febrero cuando la ayuda humanitaria no pudo entrar al país a pesar de que se había ofrecido que entraría de alguna manera.

La generación de falsas expectativas puede darse de dos maneras; bien por exceso de entusiasmo de la administración Guaidó al promover acciones de difícil cumplimiento o bien porque sectores de la oposición generen a través de redes sociales y otros medios, una matriz de opinión en favor de determinadas medidas que van creando una presión sobre la administración Guaidó y esas expectativas en la población en general.

Para nadie es un secreto que en la resolución de la crisis actual están planteadas varias alternativas. El presidente Guaidó y la Asamblea Nacional han definido una ruta que se compone de tres elementos que todos conocemos perfectamente: fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. No tenemos mucha claridad en cómo se va a concretar ese “fin de la usurpación”, pero se piensa que con la movilización nacional y el apoyo internacional se producirá una situación en la cual la dictadura ceda y esté dispuesta o la obliguen a negociar una salida que nos conduzca a un gobierno de transición y luego a un proceso electoral en el corto plazo, obviamente en condiciones que garanticen una elección libre, que como mínimo serian: Nuevo Consejo Nacional Electoral, liberación de presos políticos, legalización de partidos y habilitación de candidatos inhabilitados, supervisión y observación del proceso electoral por la comunidad internacional, revisión del registro electoral y garantía de voto para los venezolanos que están en el exterior.

Pero podemos afirmar que nadie sabe exactamente cómo se producirá ese fenómeno o esa alternativa; pero si podemos decir que esa es la opción que ha planteado de manera consistente la administración del presidente Guaidó.

Pero hay otro sector de la oposición, minoritario pero muy activo, sobre todo en redes sociales y en algunos medios de comunicación, sobre todo los que provienen del exterior, que plantea una alternativa distinta: la solución del conflicto a partir de la intervención militar de una fuerza extranjera. Ese sector plantea o impulsa la posición de que el presidente Juan Guaidó convoque la intervención de una misión extranjera con base en el numeral 11 del artículo 187 de la Constitución.

Como “diáspora tóxica” califican algunos analistas políticos, como por ejemplo Moisés Naín, a esos sectores de oposición, que sobre todo desde el exterior, de manera muy persistente y por redes sociales, pretenden imponer sus criterios y decir a quienes estamos en Venezuela cómo debemos actuar, que acciones debemos tomar y cuáles son las actividades de oposición que debemos llevar adelante.

Pero atención, los opositores “tóxicos” no solo están en el exterior. Algunos de los voceros de esta “diáspora tóxica” ya comienzan a hacer veladas o abiertas críticas al presidente Guaidó por su “falta de iniciativa”, por su supuesta “indecisión”, falta de “celeridad” en tomar las acciones que ellos consideran correctas, entre ellas solicitar la mencionada intervención militar. Como si esa fuera la única opción, no proponen otra cosa, no llevan adelante ninguna otra iniciativa, solo son “críticos” y “observadores de fotografías”.

Esta situación tiene su fundamento en que se ha dicho por parte de voceros nacionales, cercanos al presidente Guaidó, y por voceros internacionales de algunos países que reconocen a Juan Guaidó como presidente, que “todas las opciones están sobre la mesa” y por supuesto, la opción militar es una de esas opciones; y que de producirse, algún tipo de acción por parte del régimen venezolano, que traspase una supuesta “línea roja” que estaría trazada en su cerebro, se produciría algún tipo de respuesta más agresiva, por llamarlo de alguna manera, por parte de la comunidad internacional, acción que por supuesto, se supone sería de carácter militar. El problema es que la “intervención militar” no llega porque la libre interpretación de un artículo de la constitución lo prevea, o porque un “iluminado” del exterior o del país lo diga o porque la desesperación de alguien lo aconseje y desde luego, no llegan vía Twitter o WhatsApp.

Se da la paradoja de que los países que tendrían capacidad para algún tipo de acción militar, bien sea de manera individual o en conjunto, han dicho de manera clara que descartan esa opción, que no está planteada una intervención militar. Con lo cual es evidente que el hipotético llamado que pudiera hacer el presidente Juan Guaidó a una intervención caería en el vacío, no tendría un interlocutor válido para llevarlo adelante, lo cual nos lleva a lo que hemos venido hablando: convocar a una acción o plantear una iniciativa que no podría realizarse, conduciría sin duda alguna a la generación de falsas expectativas que traería como consecuencia lo que ya hemos hablado, más frustración, desmovilización, desesperanza, etc.

No hay duda que la desesperación tras 20 años de oprobiosa dictadura lleva a algunos a pensar o proponer salidas extremas, lo antes posible. Y queremos suponer que los que así lo hacen proceden con la mejor buena fe; pero queda en el aire una gran interrogante: Si cualquiera se puede dar cuenta y es fácil suponer que un llamado a una intervención militar no tendría respuesta positiva por parte de la comunidad internacional, que no sería tomada en cuenta, ¿Qué persiguen estos voceros o estos grupos que persisten e insisten en que se tome esta iniciativa? ¿Será que están jugando a la opción del fracaso del presidente Guaidó? y si es así, ¿Con qué propósito? ¿Qué es lo que persiguen? la verdad es que ésta es una interrogante que uno se tiene que formular.

Juan Guido representa el futuro; meses atrás, a finales de 2018, estábamos en un negro túnel, ¿A quién favorece una derrota hoy de la opción opositora? ¿Quién se beneficia con el fracaso de Juan Guaidó?

https://ismaelperezvigil.wordpress.com/2019/03/29/falsas-expectativas-y-guaido/

 5 min


Edgar Benarroch

He sostenido y sostengo que la gravísima situación de nuestro país debemos resolverla nosotros y solo nosotros. La inmensa solidaridad internacional que compromete seriamente nuestra gratitud y sin lugar a dudas nos acerca mucho más, colabora y nos ayuda inmensamente, pero es de nosotros de quién depende nuestro destino.

El régimen usurpador, si tiene algo de sentido común debe saber que su salida es inminente, está muy cerca. Ellos decidirán si salen en una conversación, a patadas o huyendo a la escondida. Hasta hoy no han dado muestras de diálogo para su salida, pensamos que están dispuestos a salir a patadas con todo lo que ello supone, son y serán los únicos responsables de estos acontecimientos y sus consecuencias.

El Dr. Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), hace muy pocos días planteó a la Organización de Naciones Unidad ((ONU) la urgente necesidad de aplicar la R2P a los usurpadores, lo hizo en términos angustiados y reiterando su profunda y justificada preocupación por nuestro país.

La R2P es una norma de seguridad internacional acordada en la cumbre mundial de las Naciones Unidas celebrada en 2005 para prevenir y detener genocidios, crímenes, limpieza étnica, delitos de lesa humanidad y violación a los derechos humanos.

En septiembre de 2018 la ONU trató la tragedia venezolana y se aprobó incluir su discusión acerca de activar la R2P contra los abusos y atropellos del gobierno con 93 votos a favor y 16 en contra, la mayoría de estos de dictaduras. De igual manera voceros muy autorizados de la organización han afirmado que los Estado tienen la obligación de proteger a su pueblo y no pueden esconderse detrás de la idea de la soberanía para decir que no se puede interferir en los asuntos de su país y agregan que si un Estado manifiestamente no protege a su población, la comunidad internacional debe estar preparada para tomar medidas correctivas apropiadas de manera oportuna y decisiva de conformidad con la carta de la organización

La ONU antes de poner en práctica la R2P agota la diplomacia, las medidas humanitarias y otros mecanismos pacíficos. Si ello no resuelve la situación toma medidas más firmes incluyendo el uso de la fuerza mediante acuerdo del Consejo de Seguridad.

La R2P se practicó en Libia, Sudán y Costa de Marfil, el más cercano fue en Haití donde se autorizó el uso de la tropa (cascos azules) para ocupar Puerto Príncipe.

Ahora bien, quienes acuden a los organismos internacionales para plantear sus quejas lo hacen en búsqueda de protección y no de palabras superficiales o de debates que duran meses y hasta años, el tiempo pasa y los crímenes continúan. La justicia debe ser oportuna, practicarla con retardo es permitir la continuidad de la injusticia que es su negación.

El Consejo de Seguridad de la ONU, a quien corresponde acordar la aplicación de la R2P está integrado por 15 miembros de los cuales 5 son permanentes: Estados Unidos de Norte América , Rusia, Reino Unido, Francia y China, el resto es rotatorio. Los cinco miembros permanentes además tienen el derecho cada uno de VETO, es decir para que se apruebe una resolución del consejo es necesario que estos cinco países estén de acuerdo, si alguno de ellos le niega el voto no existe acuerdo. Siendo el Consejo de Seguridad el organismo a quien corresponde la responsabilidad de mantener La Paz y la seguridad internacional, el derecho a veto de los miembros permanentes no lo hace nada fácil.

No entiendo que a esta altura de la humanidad, después de más de 70 años se mantenga el derecho permanente y el del veto. Tal vez inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial tenía algún sentido la figura. Hoy en un mundo globalizado y donde todos en dignidad somos iguales no es admisible la superioridad de unas naciones sobre otras, además de obstaculizar seriamente la toma de decisiones crea una diferenciación inaceptable.

Si aceptamos que en las relaciones internacionales lamentablemente pesan más las razones económicas que los principios, la situación se hace más aguda y difícil.

Hasta hoy, Rusia y China vienen acompañando al usurpador, como hemos dicho por estrictas razones económicas y de geopolítica, si se mantienen en esa posición no habrá acuerdo en el Consejo de Seguridad sobre Venezuela. Por ello el usurpador está dispuesto si es necesario entregar el país a Rusia y a China para mantenerlos a su lado.

Solo el pueblo salva al pueblo y debemos continuar si es posible con mayor ahínco en la lucha emprendida en la seguridad que todos salvaremos a todos y empezaremos a vivir en el país que deseamos y queremos. UNIDOS es la manera de salir de esta catástrofe, como antes se decía, " el pueblo unido nunca será vencido" y venceremos. La victoria está cerca muy cerca, el camino es bueno y las etapas se cumplen satisfactoriamente. Sigamos transitándolo.

Como afirmé al inicio, creo firmemente que somos nosotros quienes tenemos el ineludible e inaplazable deber de resolver nuestros asuntos, negarnos o esperar que otros lo hagan es estar de espalda a la historia y sería una confesión de cobardía imperdonable que no nos es propia.

En los últimos días he leído y escuchado declaraciones de dirigentes de algunas organizaciones políticas solicitando a Guaidó la activación del artículo 187, numeral 11 de nuestra Constitución. No corresponde a Guaidó, es de la exclusiva competencia de la Asamblea Nacional "...autorizar el empleo de misiones militares del exterior o extranjeras -sic- en nuestro país...". En la vida y muy particularmente en la política se deben tener los pies en tierra firme, sino corremos el riesgo de caer en idealismos y demagogia, esta última uno de los peores males. Aprobar medidas que corresponde aplicar a entes del exterior, sin tener certeza de su aplicación es generar frustraciones y desencantos de los que el país está obstinado. No es el momento y nunca debe serlo de afectar negativamente la inmensa alegría, optimismo y esperanza que el pueblo tiene y demuestra a diario. Ofrecer soluciones no realizables es maltratar su ánimo y jugar malamente con el sentimiento nacional. En el supuesto que la Asamblea Nacional acuerde el empleo de fuerzas militares extranjeras en nuestro país, ello necesariamente debe plantearse por ante las Naciones Unidas que lo enviará al Consejo de Seguridad que a quien en última instancia corresponde su aprobación, mediante la ejecución de la R2P que ya hemos hablado. Igualmente he señalado la integración y el derecho de veto de cinco de sus miembros, entonces es fácil deducir que no habrá decisión, salvo que Rusia y China cambien radicalmente su posición, lo que no luce factible al menos en corto tiempo. No insistamos en lo que por lo menos ahora no es posible, en nada ayuda la esperanza.

Como se podrá entender, hasta hoy, descarto, no comparto y deploro cualquier intervención militar en nuestro país. Sería sinceramente triste, vergonzoso y humillante ver botas, cascos y metrallas extranjeras, por decir lo menos, poniendo orden en nuestro país, cuando somos nosotros los llamados intransferiblemente a hacerlo. Además, no es que llegan un día y se van al siguiente, la ocupación de nuestro país y administración de nuestros recursos no se sabe por cuánto tiempo será. También es importante estimar que la ocupación militar de nuestra nación puede ocasionar un serio inconveniente hemisférico.

Entiendo el estado de ánimo de todos y los profundos deseos de salir de este horror cuanto antes pero ello no puede ser en sacrificio de nuestro patriotismo, moralidad, orgullo, honor, de nuestra vergüenza y pudor. Quienes no se sienten en condiciones de afrontar esta dolorosa situación o que no ven otra salida les recomiendo releer nuestra historia que está llena de valentía, arrojo y coraje. Como bien lo dijo Rómulo Betancourt: " Cuando Venezuela necesitó de libertadores no los importó, los parió ". Claro que podemos nosotros y lo vamos a lograr en muy corto tiempo. El régimen usurpador está en su peor momento y nosotros los demócratas en el mejor. Pongamos todo lo que cada quien puede y debe poner y lo lograremos.

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La ciudadanía venezolana, es decir, hombres y mujeres corrientes de esta sociedad torturada por la vía de la ideologización y la ineptitud del maldito militarismo, se llenaron de esperanza, casi de fe, a partir del 5 de enero cuando por la vía de la Teoría del Estatuto se instauró lo que establece la Constitución, que no es otra cosa más que la elección de un venezolano responsable por la conducción de una sociedad en conflicto. Creció la emoción, pronto se convirtió en esperanza, ahora parece tendencia, pero falta una acción continua política direccionada con objetivos claros y definidos que retroalimenten la tendencia democrática, para que por la vía de la Transición Política se pueda acometer el cambio político impostergable habida cuenta los grandes sufrimientos y torturas a los cuales ha estado sometido esta sociedad por la perversión del castrochavismo y el castromadurismo.

Complicadísima realidad política, en un Ambiente Político Real Violento que es aprovechado por un madurismo-militarista que boquea, que está arrinconado y que es despreciado por la mayoría extensa de hombres y mujeres que reclaman el derecho legitimo, original, de vivir civilizadamente. Ese arrinconamiento que se observa en los caporales y lacayos del régimen, requiere de una acción política contendiente que es descrita en los estudios de sistema político y en el área de política domestica como Transición Política. Transición Política que obliga a quienes pretenden liderar tan complejo Ambiente Político Real a que expongan para la ciudadanía y, sobre todo, para la historia y para el mundo las acciones políticas incrementales que conduzcan después de la desobediencia civil…a la Huelga General.

Liderar significa dirigir, conducir, orientar, animar, es decir, que quienes se han mostrado como lideres con legitimidad de origen, que comprenden además, el martirio que vive la sociedad venezolana toda, no les queda tiempo, no tienen más fechas para decidir con entereza política el modelo de Transición Política de una Venezuela política asfixiada, sufrida, dolida, que no quiere apuro… pero sí consistencia, direccionalidad, motivo y objetivo para reemplazar a quienes de manera grotesca y primitiva gritan que están dispuestos para todo. La Transición Política como vía de participación con motivo, dirección y sentido esté presta y lista para reemplazar a la mafia política, que asaltando al Estado-nación ha mostrado el más grande y grave fracaso por su corrupción exponencial, por su torpeza política y por un liderazgo militarizado que se acerca al concepto de mafias colectivas dispuestas a la destrucción de un país, que se niega a rendirse.

Liderazgo es lo que requiere hoy la República, pero no el liderazgo bobalicón de anuncios, de promesas de aproximación ¡NO¡ el liderazgo que obliga la crisis actual es el sujeto que piensa, analiza y decide. Decide e insiste en mostrar que somos la mayoría, la mayoría democrática que con rectitud y fortaleza esta dispuesta a reinstalar el Estado de Derecho, el Orden social, el emprendimiento empresarial, la activación del mundo intelectual, empezando por las universidades y, sobre todo, por el cubrimiento de la paz para la construcciones urgentes que demanda un país atizado por la locura del marxismo en pleno siglo XXI.

El liderazgo que requiere ahora y ya la República se acerca al estadista. Estadista que entiende que cuanto tiene que hacer en política, economía, ética, relaciones internacionales y otras áreas críticas deben proyectarse para los próximos 25 años. El estadista tiene que entender que estamos en presencia de la “sociedad liquida”, de la “contrademocracia”, de la “instantaneidad” y sobretodo del gentilicio del venezolano, esos que después de 20 años de saber la grotesca penetración comunista a la Academia Militar, tuvimos que soportar a un chavismo engolosinado y a un madurismo ladrón, que constituyen la más grave mácula y vergüenza de una sociedad.

El líder estadista comprende y reacciona como tal ante el venezolano sufrido, ese que no tiene para el desayuno, esas familias que no tienen agua, a los estudiantes universitarios que no pueden comprar sus libros, al hospital que no tiene luz eléctrica, al chófer que no tiene como comprar repuestos y que por encima de todos esos ¡No! ,tienen claro que la democracia en toda su extensión lo que significa es superior, y será mediante esa expresión democrática de la Transición Política quien desplace a esta locura, a este sin sentido o insensatez de una revolución, que no es otra cosa más que la más grave regresión que puede haber sufrido sociedad alguna en el mundo.

El líder estadista no tiene fechas, lo que tiene que hacer es proyectar hacia el futuro su decisión única, junto a una masa crítica importante de líderes, con legitimidad de origen para activar la Transición Política. Y con ello sumar todas las voluntades de mujeres y hombres, de instituciones, de cuerpos sociales y de organizaciones diversas que ya no soportan más la grotesca propaganda de quienes destruyeron a Venezuela. La destruyeron porque no conocen la ética, son ignorantes, han actuado mediatizados por el castrismo y el marxismo que fracasaron en el mundo, como fracasaron en Venezuela apagándole hasta la luz que nos proporcionaba el Gurí lo cual ya dice de su incapacidad, primitivismo y extrema locura.

Es original,

Director CEPPRO

@JMachillandaP

Caracas, 29 de marzo de 2019

 4 min


La crisis de institucionalidad en la que se encuentra sumida Venezuela, en gran parte por la ausencia de autonomía e independencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que se ha encargado de anular a la Asamblea Nacional (AN), único órgano elegido legítimamente, mediante la emisión de 90 sentencias en su contra, con el fin de obstaculizar la labor parlamentaria.

Por esa razón, tras la juramentación del diputado Juan Guaidó como presidente encargado, la AN no dudó aprobar el Estatuto que rige la transición a la democracia, como una ruta legal para la reinstitucionalización del TSJ, lograr su legitimación y restablecer la independencia judicial y el Estado de derecho en el país. En este sentido, Acceso a la justicia, en su rol de observatorio venezolano de la justicia, consideró relevante revisar las etapas que deberá seguir el Poder Legislativo para alcanzar dicho objetivo.

Primer paso: magistrados legítimos

El instrumento jurídico aprobado por la AN el pasado 5 de febrero establece que se reputan como “Magistrados legítimos” los designados por el Parlamento en sesión de fecha 21 de julio de 2017.

Recordemos que la AN saliente para 2015 con mayoría del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) aprobó en sesión extraordinaria del día 23 de diciembre de 2015 la designación de 13 magistrados principales y 20 suplentes del TSJ (los llamados exprés) de los 32 principales y respectivos suplentes que conforman la totalidad del TSJ, a pesar de que en ese momento el órgano legislativo no tenía competencia para hacerlo y la gran mayoría de esos magistrados no tenían su periodo vencido. Es decir, le correspondía a la nueva Cámara que se instalaría en enero de 2016 y que estaría dominada por la oposición, hacerlo, y además, los magistrados principales que fueron sustituidos, fueron obligados a jubilarse anticipadamente.

Fue a partir de dicho nombramiento irregular que se materializó la destrucción definitiva del TSJ iniciada en 1999, con el propósito por parte del poder político de garantizarse un poder judicial completamente a su servicio, lo que logró con creces como han demostrado sus actuaciones.

La nueva AN decidió revocar estos nombramientos en febrero de 2016 dado que habían sido realizados al margen de los lapsos y del procedimiento de selección y designación de magistrados establecido en la Constitución y en la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia (LOTSJ). Pero la Sala Constitucional (SC), actuando como juez y parte al ser tres de sus magistrados exprés, mediante sentencia N° 225 del 29 de marzo de 2016, anuló dicho acto.

La AN volvió a ratificar su decisión en julio y de nuevo la SC, mediante sentencia Nº 614 del 19 de julio de 2016 procedió a declarar la nulidad de todas las acciones que había emprendido el Parlamento en contra de dicho proceso.

A pesar del acorralamiento que durante todo ese año llevó adelante la SC en contra del Poder Legislativo, este en julio de 2017 procedió con la designación de los 13 magistrados principales y 20 suplentes del máximo tribunal en sustitución de los que habían sido seleccionados írritamente. Como aclaramos desde Acceso a la Justicia, la AN no designó un TSJ paralelo, sino que nombró nuevamente a los 13 magistrados principales llamados “exprés” y a los 20 suplentes, designados ilegítimamente por la AN saliente.

La SC no tardó en responder, esta vez a través de la sentencia N° 545 del 20 de julio de 2017, declaró nulo el acto parlamentario, y solicitó orden de captura contra los funcionarios recién juramentados, incluso enjuiciando a uno de ellos, Angel Zerpa, por la justicia militar.

Vino la persecución y ello llevó a los magistrados nombrados a huir del país, y algunos de ellos se organizaron en el llamado “TSJ en el exilio” en una ceremonia realizada en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en octubre de 2017. Desde entonces ese órgano empezó a dictar decisiones con la pretensión de que fueran ejecutables en el país, aunque evidentemente no lo podían ser, entre otras razones, porque no se trataba de un tribunal, sino de un grupo de magistrados.

El TSJ en el exilio para lograr el quorum necesario para emitir sus sentencias y funcionar como una suerte de TSJ paralelo, a pesar de no haber sido nombrado como tal, hizo que los magistrados suplentes actuaran como principales cuando fuera necesario.

Es por tal razón que la AN a través del Estatuto de transición decidió ratificar la designación de esos 33 magistrados, lo que significa que cuando se verifique el cese de la usurpación por Maduro, los 13 magistrados principales y los 20 suplentes integrarán el TSJ ubicado en Caracas en la esquina de Dos Pilitas, sustituyendo a los “magistrados exprés” designados en 2015.

Segundo paso: designación o ratificación de magistrados anteriores a 2016-2021

El siguiente paso, según el Estatuto, es la designación o ratificación del resto de los magistrados principales (19) que integran en la actualidad el máximo tribunal del país, así como los 12 suplentes. Es decir, la AN pretende sustituir también a los magistrados que fueron nombrados en legislaturas anteriores al año 2015, con el propósito de sanear la designación de los funcionarios que no cumplieron con los requisitos que exige el texto constitucional y la legislación, o que por su afinidad política han avalado y legitimado el autoritarismo del régimen de Maduro, violando derechos humanos o incluso incurriendo en crímenes de lesa humanidad.

En este sentido, la AN conforme con el artículo 333 de la Constitución, establecerá los mecanismos necesarios a fin de abrir un nuevo proceso de selección y designación de magistrados de acuerdo con el ordenamiento jurídico venezolano, así como de acuerdo con los principios y normas internacionales sobre independencia judicial, separación de poderes y democracia.

Por tanto, la AN en aras de garantizar la legitimidad democrática que se le debe exigir al máximo tribunal del país, estará obligada a designar el Comité de Postulaciones Judiciales, instancia que es responsable de evaluar las credenciales de los aspirantes a magistrados principales y suplentes del TSJ, según lo previsto en los artículos 264 y 270 de la Carta Magna, y lograr de esta forma hacer del TSJ una instancia independiente de los demás poderes del Estado, libre de presiones políticas, aparte de confiable, autónomo y accesible para los venezolanos.

Sin embargo, desde Acceso a la Justicia esperamos que antes de seleccionar a los restantes magistrados, previa revisión de su designación según las reglas de un Estado de derecho, se dicte una LOTSJ que sea acorde a la Constitución y prevea un Comité de Postulaciones Judiciales conformado por la sociedad y no por diputados como establece en cambio en contra de la Constitución la ley actual. Sólo ello garantizará una verdadera independencia judicial.

Tercer paso: transitoriedad del TSJ legitimado

Una vez designados todos los magistrados y provistas todas las magistraturas vacantes, los jueces deberán incorporarse al máximo órgano jurisdiccional de la República Bolivariana de Venezuela de acuerdo con lo establecido en la LOTS, artículo 23, in fine). Sin embargo, advierte Acceso a la justicia que este esfuerzo legislativo estará sujeto al cese de la usurpación de Maduro y a la conformación de un Gobierno provisional en los términos previstos en el Estatuto (artículo 2).

Es importante aclarar que el referido texto legal contempla expresamente que el TSJ instalado de forma legítima ejercerá sus funciones hasta el primer semestre del año 2021.

¿Y a ti venezolano, cómo te afecta?

Está claro que la población venezolana es la víctima fundamental ante la falta de independencia del TSJ, que es lo que ha llevado a crear un Gobierno dictatorial sostenido por una suerte de apariencia jurídica. Un régimen que sólo se dedica a perseguir la disidencia y anular a los ciudadanos sus derechos y hasta su dignidad.

El caso es que la AN, en su calidad de supremo depositario de la soberanía popular, se ha propuesto la tarea de establecer estrategias que son claves para recuperar la autonomía del TSJ y, por ende, impedir más abusos del Ejecutivo usurpador. Los venezolanos albergan fundadas esperanzas en ello.

https://www.accesoalajusticia.org/estatuto-de-transicion-vs-tsj/

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Jesús Elorza G.

En la cola frente al camión cisterna se encontraba un numeroso grupo de personas, tratando de llenar uno de sus tobos para paliar la sequía a la cual estaban sometidos desde hace de un mes.

-Lo arrecho de esta situación, dijo uno de ellos, es que nadie de Hidrocentro o de la gobernación explican el porqué de esta falta de agua.

Nos hicieron creer que fue por el apagón….pero llegó la luz y seguimos igualitos o peor que antes, dijo otro de los presentes.

-Los precios del agua se dispararon a cientos de miles de bolívares por un camión y lo más increíble es el precio dolarizado de las bolsas de hielo, señaló una persona que llevaba una cava.

Una de las personas, identificó que en la cola se encontraba un ingeniero con formación técnica y experiencia en diversos aspectos relacionados con el agua. Se acercó a él para preguntarle cual era la causa o causas que han generado la crisis del no suministro de tan vital líquido.

Todos los presentes, rodearon al ingeniero para escuchar su explicación y este comenzó señalando que: la falta y la mala calidad del agua es un padecimiento de todos los venezolanos que se manifiesta, hoy en día, en protestas y conflictos en todos los rincones del país. Entre las causas que originan esta situación podemos señalar las siguientes:

  • La infraestructura troncal que se encarga de captar el agua en las fuentes naturales, almacenarla en embalses, transportarla a las plantas de potabilización, conducirla hasta las redes desde donde se distribuye a los suscriptores, hoy está severamente dañada por mala operación y falta de mantenimiento.
  • El capital humano profesional y técnico de las empresas prestadoras del servicio se erosionó como consecuencia de una anti-política de recursos humanos ideologizada y carentes de principios gerenciales

-En ese momento, alguien gritó “puros enchufaos rojos-rojitos”

y el retiro de personal competente, continuó explicando el ingeniero, que no fue reemplazado por personal calificado, con el agravante del abandono de los programas de formación y capacitación de personal.

-Claro, esa es la política del “Vente tu” con Carnet de la Patria y lo enchufaban, dijo una señora presente en la cola.

  • Durante los últimos 20 años no se incrementó la capacidad de la infraestructura troncal, aunque se contrataron y se hicieron cuantiosos pagos por grandes obras que están inconclusas, por mala concepción de los proyectos y/o corrupción en su gestión. Las ampliaciones de las redes de distribución se hicieron desordenadamente, sin planificación y con base en decisiones de inversión politizadas.
  • La infraestructura hidráulica de Venezuela constitutiva de 80 grandes represas y embalses, se han deteriorado por falta de mantenimiento y malas decisiones operacionales.
  • El país, en los actuales momentos se encuentra en una situación que podemos calificarla como “Estrés Hídrico”.

-¿Qué vaina es esa? fue el clamor de las personas que escuchaban al ingeniero.

  • Déjenme explicarles. Se considera que un país está en condiciones de “Estrés Hídrico” cuando su disponibilidad de agua está por debajo de 3.000 m3/ habitante/ año. Y en estos momentos el valor, en las regiones de mayor concentración de población, es de 2.671 m3 /habitante/año.
  • Los embalses que abastecen a Caracas, Maracay, Valencia y San Felipe están severamente contaminados y comprometen la calidad del agua cruda; lo cual se incrementa con sustancias toxicas y cancerígenas en el agua que se distribuye a la población, como consecuencia de la sobre dosificación de químicos en algunas plantas donde el agua cruda es de muy mala calidad.

-Carajo, entonces lo que me queda es comprar agua mineral o aplicar el viejo refrán que dice “Agua que no has de beber déjala correr”...expresó un señor de la tercera edad que escuchaba al ingeniero.

  • Quiero terminar diciéndoles que, la prestación de los servicios de agua potable y saneamiento anda al garete, si bien en 2001 se aprobó la Ley de Prestación de estos Servicios, ésta no se reglamentó; la arquitectura institucional prevista en ella no se implantó; en consecuencia, no existe un ente responsable por las políticas y la planificación sectorial ni un ente regulador profesional e independiente para establecer tarifas y supervisar la calidad de los servicios, tal como está previsto en dicha ley. Por otra parte, las empresas prestadoras del servicio no siguen principios gerenciales, con rendición de cuentas a la sociedad ni han tenido un control y supervisión regulatorio del Estado, por lo que los usuarios no tienen quien defienda sus derechos.

Al finalizar el ingeniero su exposición, todos los presentes salieron a manifestar con sus tobos vacíos frente a la gobernación, y sus consignas eran por demás elocuentes:

Sin cambio de gobierno no hay solución a la crisis del país.

Cese a la Usurpación.

Gobierno de Transición.

Elecciones Libres.

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Con voz propia

Reiterativo fue Nicolás Maduro en la invitación a la titular del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, ex Presidente de Chile. “Su visita le permitirá conocer y revisar esfuerzos a favor de garantizar y promover los DDHH. Cuando quiera venir, siempre es bienvenida”.

Pero el informe preliminar fundamentado en la acción del equipo técnico de su Oficina que ella presentó ante el Consejo de DDHH en Ginebra, provocó la reacción dictatorial del régimen castrense. Expresa "profunda preocupación por magnitud y gravedad del impacto de la crisis, que es factor desestabilizador en la región". Destaca entre los hechos el mega apagón de 5 días continuos, aun persistente con breves paréntesis de suspensión, que “a ha exacerbado la esta situación, reduciendo aún más el acceso a los alimentos, agua y medicamentos, afectando gravemente a hospitales”.

Agrega las ejecuciones extrajudiciales por fuerzas de seguridad. En 2018 las FAES mataron a unas 205 personas y otras 37 fueron asesinadas en enero de 2019 en Caracas”; la diáspora de más de 3 millones de personas, “que se ven agravadas por extorsión y apropiación de guardias fronterizos".

No habían transcurrido 24 horas del Informe para el narco régimen prosiguiera la represión, asesinatos, torturas.

Funcionarios de seguridad nacional del Sebin, actores siniestros, les tilda Embajada de EEUU, entraron. Unos 40 encapuchados secuestraron a las 2 de la madrugada del 20 de marzo a Roberto Marrero, jefe de Despacho del líder del Parlamento, proclamado Presidente de la República Juan Guaidó.

Le metieron “fusiles y granadas” en su casa, relató el diputado Sergio Vergara, a quien violentaron su inmunidad.

“Me tiraron al piso. Uno se colocó sobre mi espalda, me mandaron poner la cara contra el piso y las manos en el cuello mientras registraban la casa y violentaban armarios. Detuvieron a mi chofer Luis Alberto Páez Salazar”

Secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió al régimen que reprimir a la oposición sería “un error” y podría terminar por tener “consecuencias dramáticas”.

En su intransigencia el régimen usurpador recibe contingente de militares rusos en la rampa presidencial del aeropuerto internacional Simón Bolívar a dos aeronaves con 99 efectivos militares (la mayoría alojada en el Círculo Militar, y la otra en la Embajada rusa), y 35 toneladas de cargamento; provenientes de locaciones diferentes en Siria. Encabezó el viaje l Comandante General del Ejército de ese país, general Vasily Tonkoshkurov.

Se especula que vienen a brindar apoyo técnico a la FANB en la operación sostenible de este sistema; que Rusia está dispuesta a fortalecer su presencia militar en el hemisferio.

La Secretaria General de OEA rechazó la penetración sin la aprobación del Parlamento, como ordena la Constitución Nacional.

EEUU no se quedará de brazos cruzados, advirtió el secretario de estado, Mike Pompeo.

Jorge Rodríguez denunció plan terrorista para traer sicarios centroamericanos. Culpó de ello a dirigentes de Voluntad Popular: Juan Guaidó, Leopoldo López, Freddy Guevara, Carlos Vecchio, Sergio Vergara, Freddy Superlano, y el acusó de "finacista" a Juan Antonio Planchart, Consejero Legal de Rosneft, la empresa petrolera rusa.

No olvidar amenaza de la hermana del psiquiatra, la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez quien dijo en programa tv de JV Rangel, que vengaría el tratamiento de su padre, homónimo de ministro de información, muerto en torturas.

Más fundamentos aporta Datanalisis. 98 % considera negativa la situación y 79 % desea que NM salga del Poder. De allí que Bachelet mueva el piso al narco régimen

Al MARGEN. ¿Y qué es del Capo Walid Makled? "Con lo que tengo y muestro a EEUU, pueden intervenir de inmediato. Además, tengo en nómina de pagos mensuales, de $ 1 millón, a unos 40 oficiales de la FAN. Y unos 2 millones al partido del régimen”.

jordanalberto18@yahoo.com.

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