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Opinión

Pedro Vicente Castro Guillen

Después de más de 72 horas sin servicio eléctrico puedo volver a conectarme para buscar información sobre la tragedia en proceso que se abate sobre nuestro afligido país. Estos son los resultados de la falta de profesionalismo y profunda corrupción como se ha manejado el sistema eléctrico nacional que llego a ser uno de los mejores del mundo, de nuevo esta kakistocracia que nos desgobierna es capaz de hacer lo imposible convertir una economía petrolera de 3.500.000 barriles de producción en 1998 para llevarla a menos de 1.000.000 de barriles, la misma producción que teníamos a finales de los años 40 del siglo pasado, en una economía hiperinflacionaria y ahora acaba de completar la faena convirtiendo un complejo eléctrico más avanzado de Latinoamérica en chatarra. Maduro nos redujo a la oscuridad.

El blackout implica que todos los servicios de soporte vital de los venezolanos se descalabran: no se puede comprar ningún tipo de bien o servicio porque no hay punto de venta (en un país con crisis de efectivo), no hay neveras que puedan conservar los alimentos, las clínicas y los hospitales fuera de servicio por falta de energía, no se puede echar gasolina, no existe ningún tipo de servicio o actividad que no se vea afectada porque todo depende de la energía eléctrica. El país está cubierto por una gruesa tiniebla que se llama socialismo castro-chavo-madurismo, que es un tipo de régimen donde la producción, la libre empresa, la capacidad profesional es sustituida por un discurso ideológico que oculta la más brutal dominación de factores nacionales y trasnacionales que ya no es posible ignorar.

Maduro responde frente a la tragedia que implica dejar a Venezuela más de 72 horas sin luz, con la misma cantinela del saboteo y la guerra económica, esto por supuesto, era previsible, no está dispuesto a dejar el poder, todo lo contrario, está dispuesto a hundir el país en la más absoluta oscuridad con tal de permanecer eternamente en el poder. Ha recurrido como respuesta a las múltiples protestas que se han producido en el país en estas horas oscuras con su único argumento la represión salvaje e indiscriminada que agrega más víctimas a las que la falla de electricidad genera. Maduro se revela cada vez como un ser violento y cruel capaz del peor comportamiento ominoso y sin escrúpulo contra la población inerme y persistirá en este camino si cree junto con la banda que lo acompaña de que tal conducta le produce algún provecho político, le compra unas horas más en el poder. Por ello juega a manipular a quien le pueda creer su chatarra ideológica responsabilizando al imperialismo para tratar de unificar y compactar el 5% de la población que todavía indican las encuestas que lo apoyan.

Los venezolanos que queremos salir de esta pesadilla estamos obligados a cerrar filas en torno a la Asamblea nacional y al Presidente(E) Juan Gerardo Guaidó que representan nuestra dirección política y apoyar de manera activa y consecuente la línea de acción que sea aprobada para enfrentar esta nueva escalada de la tragedia venezolana.

@pedrovcastrog

 2 min


Edgar Benarroch

Estimado y apreciado Presidente:

Te trato de estimado y apreciado no por obligada tradición epistolar sino porque en corto tiempo tienes la estimación y aprecio del pueblo venezolano y también su admiración y respeto por tu valentía y coraje. Por ahora también te tuteo por considerarte uno más de nosotros y tal vez empujado también por la diferencia de edades. Te duplico y un lustro más en tiempo vivido. Además, como tú sabes es costumbre muy venezolana tratar de usted a los mayores y de tú a los jóvenes.

Resido en Maracay, Estado Aragua y de mi existencia he dedicado 61 años a la política, más de las cuatro quintas partes. De ellos 32 he sido parlamentario (municipal, regional y nacional). En la actualidad soy parlamentario jubilado por el Instituto de Previsión Social de la ahora Asamblea Nacional desde enero de 1999. Estuve 15 años como integrante de la Cámara de Diputados del otrora Congreso de la Republica. Milito desde febrero de 1958 en las filas de la Democracia Cristiana en donde aprendí que la política es el mejor camino para practicar la caridad y que el servicio es la razón de la actividad pública. Servir primero a la Humanidad y a la Patria y por último a nosotros mismos, en el intermedio están los otros intereses. Presumo que esta escala tú la tienes bien organizada.

Disculpen los lectores estas líneas tan personales, las hago con el único propósito que Guaidó, aunque sea someramente sepa quién le escribe.

Sé que la estrategia concebida ha sido suficientemente bien estudiada y analizada y hasta ahora muestra excelentes resultados. Espero que lo que te sugeriré no esté en contradicción con ella.

Lo que más adelante expongo de alguna manera fue planteado en mis anteriores líneas "EL RETO", que un buen amigo me dijo que fue una carta dirigida a Maduro. Creo que sí, pero no la quise titular como tal, como ahora sí lo hago contigo,

El usurpador té retó a que te midieras con él en unas elecciones para propinarte "un revolcón", fue exactamente el término que empleó. Deduzco dos cosas: la primera, que reconoce la existencia de la crisis tan aguda que se debe ir a elecciones y la segunda, supongo que lo hizo en serio, aunque cueste presumirlo, porque el país no está para mamadera de gallo. Te sugiero que "recibas el guante" y aceptes el reto. Me parece que de producirse en el tiempo deseado puede ser el inicio de lo que todos queremos.

Claro está, tenemos derecho a poner y exigir algunas condiciones que, creo entre otras pueden ser las siguientes:

PRIMERA: Debe despojarse Maduro de su condición de usurpador y tal vez tú del interinato presidencial y dar paso a un gobierno de transición.

SEGUNDA: Hay que poner fecha, día y hora al reto. Dejarlo abierto para quien sabe cuándo carece de sentido y razón. Solo debe transcurrir el tiempo estrictamente necesario para organizarlo debidamente.

TERCERA: Debe producirse de inmediato la selección y elección de un nuevo Tribunal Superior de Justicia y de un nuevo Consejo Nacional Electoral que son poderes ilegítimos y rechazados masivamente por el país e integrarlos con gente que a todos nos merezca confianza y sean garantía de buen desempeño. Y

CUARTA: Todo con acompañamiento nacional e internacional de personas de reconocida solvencia moral, dignas y serias que den fe y sean testigos de los pasos que se dan y de sus resultados.

Me parece que si el retador acepta estas condiciones la mesa estaría servida para la celebración de comicios que también pudieran ser para elegir a todas las autoridades ejecutivas y representantes nacionales, regionales y municipales, es decir, una mega-elección.

Espero que estas líneas lleguen a tus manos o te las hagan llegar y si te parece prudente recibir tu respuesta. Con mi gratitud anticipada me suscribo a la espera de tu parecer manifestándote deseos por tu buena salud y rogando a Dios, nuestro Señor, continúe siempre a tu lado y mantenga tu batallador espíritu, más aún en esta hora tan menguada de la Republica.

Abrazo solidario.

ebenarrochcabrera@gmail.com

 3 min


El régimen chavista-madurista lleva años cometiendo crímenes, tienen una exacerbada voluntad para matar, no solo a personas, sino también para destruir los recursos naturales del país. Porque hacerse la vista gorda ante prolongados y destructivos incendios en diferentes escenarios del país, es acabar con la vegetación, con la fauna que habita esos parajes que se van calcinando poco a poco, con las fuentes de agua y con los suelos, que siguen el rumbo de la desertificación cuando se les destruye parte de su vida.

Veamos lo que está pasando en los Andes Venezolanos: nuestra Sierra Nevada arde desde hace más de un mes y al régimen no le importa…..

..Escarpada cordillera andina,

madre del frailejón

que dibuja de amarillo tus laderas…..

….Compañera de las nubes

que se posan en tu altura,

y de las estrellas

que comparten su claridad

en la penumbra de las noches…..

Con esto va quedando herida de muerte la principal fuente de agua para buena parte del occidente del país. Montañas andinas que cosechan el agua de lluvia, para luego dejarla correr por sus laderas e ir a formar esos importantes ríos que fluyen finalmente por las llanuras de Portuguesa, de Barinas, de Cojedes, de Apure. Riqueza de nuestra agricultura y cría.

Lo que ha pasado a los bosques de Uverito, obra ejemplar de venezolanos liderados por ese valioso ciudadano, el Doctor J.J. Cabrera Malo, que transformaron el paisaje y la utilidad de esas sabanas cuarzosas del oriente de nuestro territorio, que antes producían gramíneas de poco valor y pasaron a producir madera para construcción, muebles y otros accesorios, pulpa para la industria de papel, y cambiaron la fauna regional.

….Sabanas de cuarzo y palmas

y ahora de pinos también

que han cambiado tu color

y el aroma de tu ambiente,

hoy tu fauna es diferente

y más alegre tu gente….

Hoy se han perdido miles de hectáreas de pinos, destruidas por el fuego incontrolado y originado por mal manejo o mal funcionamiento de los sistemas de alarma, cortafuegos y otras medidas para la prevención y el combate de incendios.

Ahora tenemos la destrucción de la Gran Sabana, paraje idílico de nuestra geografía que ha sido asiento para la vida de generaciones de aborígenes, Pemones, quienes además de disfrutar de la quietud y belleza de esta región, han sido guardianes de su integridad, vigilantes de su paisaje.

….Así te escribo yo mismo

Gran Sabana encantadora,

a la gracia del indígena,

del aborigen Pemón,

siempre lleno de esperanza,

siempre lleno de ilusión,

sangre esparcida en nosotros

mezclada con español

desde aquel preciso instante

al desembarcar Colón,

y después con otras cepas

el negro, el anglosajón,

para dar este mestizo

cruzado y cuarterón,

que se ha ido por el mundo

como emblema de hermandad

en batallas victoriosas

para gritar libertad….

El exterminio salvaje al que hoy están sometiendo a los Pemones, significa la destrucción indirecta de la Gran Sabana. Definitivamente, los conquistadores españoles que llegaron a nuestro territorio desde finales del siglo XV, en su afán por invadir y saquear al nuevo continente, no fueron tan brutales y sanguinarios como los actuales mercenarios, malandros y reos sacados de los peores antros de mala reputación, aceptados como parte de un vergonzoso ejército dirigido por extranjeros, y pagados por el régimen para perseguir y asesinar Pemones indefensos. La incuria demostrada ante la naturaleza, y la saña, la crueldad, demostrada ante el pueblo por parte de esta falsa revolución chavista-madurista, están liquidando a Venezuela en pleno siglo XXI.

¡¡Es tiempo de parar esta barbarie!!

Marzo de 2019

 2 min


Luis Manuel Aguana

Tengo un querido amigo, extraordinario analista político, que está realmente convencido que Juan Guaidó es un fraude. Sí, un fraude que nos ha engañado a todos y que terminará siendo otra decepción para los venezolanos.

Le he contestado a esa afirmación que si eso es así y tiene la razón entonces el último que salga que apague la luz de Venezuela (ya al parecer algo de eso está pasando con el apagón del país del 7 y 8 de marzo). Pero si queremos ser objetivos, tengo que aceptar que Guaidó ha acompañado al G4 en la aprobación de la inconstitucional Estatuto para la Transición que secuestra las atribuciones constitucionales del Presidente de la República, ha aceptado de buena gana el nombramiento chimbo de Embajadores sin experiencia diplomática, ha acompañado la no aprobación del uso de misiones militares extranjeras en el país para el ingreso de la Ayuda Humanitaria, etc., etc., etc… Muchos errores que hacen dudar a cualquiera.

Pero hay algo muy en el fondo que me dice que mi amigo está equivocado. No sé si porque como venezolano siento que de todas las oportunidades que hemos tenido esta es la más cercana, y que puede tener éxito en deshacernos de esta plaga que se adueñó de Venezuela.

Quiero por necesidad creer que este muchacho de 35 años –y no lo digo despectivamente ya que puede ser mi hijo- debe tener por construcción el gen del cambio en su ADN, teniendo la grandiosa, la enorme oportunidad de introducirnos como sociedad al Siglo XXI como lo hizo Eleazar López Contreras con la sociedad venezolana en el año 1935 del Siglo XX.

Juan Guaidó era apenas un niño de 16 años cuando fue damnificado de Vargas en diciembre de 1999. Ni siquiera pudo haber votado por la Constitución vigente que se decidió debajo ese palo de agua. No pudo saber ni entender en ese momento qué significaron los últimos años del desastre político que trajo a Hugo Chávez, ni su insurgencia golpista del 4F 1992 cuando Guaidó contaba apenas con 9 años. No es de ninguna manera un puente entre el pasado cuarto-republicano y el presente madurista.

Él es una mezcla rara de una juventud que por contacto familiar sabe lo que pasó pero no vivió lo que vivimos muchos venezolanos del “ta’barato dame dos”, ni del Plan de Becas Gran Mariscal de Ayacucho, porque eso había que vivirlo.

Esa juventud si desea salir de esto para algo nuevo pero no lo sabe a ciencia cierta porque eso hay que fabricarlo de cero, y lo mejorcito que tiene a la mano como experiencia lo representa esa especie opositora que sobrevive aun en la Asamblea Nacional, con especímenes como Henry Ramos Allup, Omar Barboza, Edgar Zambrano y el resto de “próceres de la cuarta” quienes tuvieron en su oportunidad el poder real para cambiar a Venezuela en los años de la democracia y no lo hicieron. Esa gente es como los insectos que sobrevivieron a una explosión atómica y ahora ven la oportunidad de volver. No podemos dejar que eso pase porque esos muchachos no tienen la experiencia debida y no vivieron lo que nosotros si vivimos de las decisiones que esa gente tomó y que trajeron la peste de Hugo Chávez.

Y yo sí puedo decirlo con propiedad, como muchos que fuimos testigos de esos años, que esa gente no es de ninguna manera ejemplo político para Guaidó ni para ningún otro muchacho de la política actual. Es como si López Contreras hubiera visualizado un país nuevo con el paradigma gomecista pero peor, porque no lo vivieron. López vivió como Ministro los años de Juan Vicente Gómez y sabía con mucha mejor certeza para dónde conducir al país.

Entonces la especie de que Juan Guaidó está “secuestrado” como muchos otros jóvenes por esa manada de viejos puede ser posible por esa inexperiencia, pero deposito mi mayor confianza en ellos porque a esa generación no le queda otra alternativa que acabar con esa claque so pena de que nos hundamos todos. No se acaba de morir el castro-chavismo-madurismo, pero tampoco acaba de nacer lo nuevo adonde llevar al país. La nefasta influencia en esa juventud de grupos como los de AD y UNT (que en el fondo son lo mismo), máximos exponentes de ese pasado y responsables directos de la aparición de Chávez, pone la mesa servida para una lucha por la definición de un nuevo panorama político para Venezuela. ¿Estará Juan Guaidó agavillado con eso para regresar a una Venezuela que no conoció, donde AD como factor regresivo de la política sea el principal actor por encima del resto? No me lo creo. Si eso es así, sería suicida para los venezolanos. Y la manera más expedita de retorno de los chavistas al poder después de la transición. ¡Cuidado con eso!

Por alguna razón intuitiva no veo a esa nueva juventud política ni a Guaidó en ese plan, a pesar de todos los indicios que indican lo contrario. Veo a unos jóvenes inexpertos cometiendo errores graves como los del 23F donde un grupo de “boys scouts” intentaron meter una ayuda humanitaria al país sin custodia militar extranjera, o pretender acabar con la usurpación sin aprobar expresamente la presencia de militares extranjeros en el país desde la Asamblea Nacional. Esa inexperiencia y tozudez pueden costarnos cientos de vidas en Venezuela. Ya está pasando.

Allí si veo la mano peluda de esa oposición oficial del G4 que desea el fracaso del joven Guaidó y lo deja equivocarse, incluso sugiriendo esas estrategias, porque no quiere por ningún concepto que éste pase de esos 30 días que indica el Estatuto de la Transición, yéndose directamente a una elecciones que no se pueden hacer en ese tiempo, sin pasar por un verdadero Gobierno de Transición, porque esa transición la quieren hacer ellos y con los candidatos que ya están cantados. Desean a Guaidó jugar un papel desechable para sus fines. Por ningún lado lo más rancio de esa claque política cuarto-republicana que está en la Asamblea Nacional desea que Guaidó ejerza ahora mismo plenamente sus competencias constitucionales como Presidente Encargado y menos aún por más de 30 días, así tengan que usar ese mismo CNE castro-chavista-madurista. Es por eso el acelerador de los Rectores del CNE.

Pero no tienen alternativa. Lo que ha pasado dentro y fuera de Venezuela desde el 23E ha sido determinante. Guaidó es un fenómeno político del que no se pueden desembarazar y están condenados a hacer esa transición con Guaidó a la cabeza porque es a Guaidó a quien la Comunidad Internacional ha reconocido y el pueblo de Venezuela quiere como Presidente Encargado para esa Transición. Guaidó se ha convertido en un fenómeno que difícilmente podrán apartar sin un costo difícil de asumir. La UNICA manera en que ese Gobierno de Transición tenga éxito es que Juan Guaidó lo ejerza plenamente después del “cese de la usurpación”. No es posible una nueva elección como la pretenden hacer sin un cambio institucional de envergadura del CNE, acelerando la designación de nuevos Rectores y sin cambiar estructuralmente el Poder Electoral, como ya lo explique en mi nota anterior.

Y eso es lo que creo que está esperando pacientemente el presidente encargado Juan Guaidó. Una vez realizada la primera fase de la trilogía, “cese de la usurpación”, Guaidó tendrá la libertad de arreglar con la gente apropiada todos los entuertos del comienzo producto del maridaje con los factores del G4. Sería un Guaidó versus oposición oficial de manera taimada y encubierta donde el que tenga más aguante gana. Si resiste y se mueve políticamente bien se podrá apartar inteligentemente de aquellos que desean su fracaso, y al neutralizarlos podrá marcar un nuevo comienzo. Pero debe escuchar fuera del círculo que lo rodea, y en especial a la gente que sabe, y decidir por él mismo y su intuición, no por lo que le dicen los dinosaurios. Todos queremos su éxito y sus peores enemigos los tiene a su lado.

Si Juan Guaidó tiene éxito en comenzar un nuevo Gobierno de Transición sin entregarlo a la influencia nefasta del cuarto-republicanismo, Venezuela podrá tener la oportunidad de oro de una transición como verdadera entrada al Siglo XXI, como la tuvieron los venezolanos en 1935, de las manos de Eleazar López Contreras, y no como una extensión de lo peor de finales del Siglo XX. ¿Será capaz Juan Guaidó, fiel exponente de esa juventud que murió en las calles por una mejor Venezuela, de traicionar eso a favor de lo peor de la política venezolana de los últimos 60 años, y que todavía anda vivita y coleando en esa Asamblea Nacional? Si es capaz de esa traición, habrá tenido razón mi querido amigo y yo me habré equivocado de nuevo –no es la primera vez- pero lo habré hecho creyendo en la juventud venezolana que tanta sangre ha derramado por Venezuela…

Blog: http://ticsddhh.blogspot.com/
Email: luismanuel.aguana@gmail.com
Twitter:@laguana

 6 min


Durante las últimas semanas, la noticia económica más relevante ha sido la guerra comercial entre Estados Unidos y China, un forcejeo duro, cuyo trasfondo pareciera ser, más bien, una tensión a propósito de las actuales transformaciones tecnológicas y, asociadas a ellas, los temas relativos a la protección de la propiedad intelectual. Allí reside la clave del problema: norteamericanos temen que los chinos tomen el liderazgo en la Cuarta Revolución Industrial.

La política “Made in China 2025”

En 2015 el Presidente Xi Jinping aprobó el plan estratégico “Made in China 2025”, una iniciativa orientada a modernizar su base manufacturera mediante el desarrollo de diez sectores de alta tecnología, entre los que figuran la robótica, los vehículos alimentados por nuevas energías, la aeronáutica espacial, la inteligencia artificial e incluso la genética. Pekín aspira, así, lograr una autosuficiencia del 70% en las áreas escogidas.

Y la cosa va en serio, como lo muestra el hecho de que en 2017 fue el país del mundo que registró más patentes (un 43,6% del total), más del doble que Estados Unidos, y que en 2106 su inversión en Investigación y Desarrollo (IyD) representó el 2,1% de su PIB frente al 1,4% de diez años atrás. En el mismo sentido vale la pena hacer notar que varias de sus empresas son líderes en el escenario internacional y ya figura como potencia en campos como la inteligencia artificial, el big data y la robótica.

Con relación a esto último cabe mencionar, aunque sea de pasada, que “China acelerará la construcción de tribunales inteligentes", según lo declaró el presidente del Tribunal Popular Supremo, Zhou Qiang, mediante la mayor utilización de la inteligencia artificial, el reconocimiento de voz, los datos masivos y otras tecnologías digitales para mejorar los juicios y la gobernación social, poniendo de manifiesto el uso político que se le da a la tecnología como instrumento para el control de los ciudadanos, bajo el propósito de “…castigar a aquellos que sean desleales y premiar a los buenos ciudadanos…”, como lo expresó el citado funcionario.

Cambio geopolítico

China tiene alrededor de 1.349 millones de habitantes, y en la India viven 1.220 millones. Ambos países representan el 35% de la población del planeta y llegarán al 40% en veinte años. La economía china es la segunda del mundo, con el 14,8% del producto, detrás de Estados Unidos, que genera el 24,3%, mientras la India, por su parte, es la séptima economía con el 2,8%. Las tendencias indican, creen los expertos, que China será la primera economía en el 2030 y la India la segunda, EE.UU. la tercera e Indonesia la cuarta, seguidos de otros países asiáticos. Este es un panorama radicalmente distinto al del último medio siglo, dibujado por el predominio de EE.UU. y Europa. El centro de gravedad de la economía pareciera, entonces, mudarse al otro lado del mundo, fundamentalmente por razones tecnológicas, abriendo el paso a una nueva lógica geopolítica.

Así las cosas, no está de más recordar que el desarrollo tecno científico, según lo recoge la historia, no ha expresado sus posibilidades de la misma manera en todos los lugares. Influyen en ello, y mucho, los esquemas que regulen la organización social y política de las sociedades.

El Bono Científico aprobado por Nicolás Maduro

Pensando en esta polémica entre chinos y americanos, que es testimonio de los códigos que tutelan la época en que vivimos, resulta imposible no hacer referencia a la creación del Consejo Presidencial de Ciencia, Tecnología e Innovación, anunciada hace poco por Nicolás Maduro y que, si mal no recuerdo, tiene al menos un antecedente que data del año 2015, sin ningún resultado que merezca recordarse. Me refiero a la Alta Comisión para la Independencia Científica, Tecnológica y Económica, instituida con ocasión del cumplimiento del décimo aniversario del Plan de Siembra Petrolera. Al momento de juramentar a sus integrantes, Nicolás Maduro expreso que “… se encargará de generar procesos de transformación tecnológicos y económicos en Venezuela para sustituir las importaciones, incrementar la capacidad productiva del país y solventar la dependencia de la renta petrolera”. Esta Comisión intentaría, así pues, el asalto final al modelo rentista. El tiempo reveló lo que ocurrió después: no se movió ni un centímetro la petro dependencia venezolana.

A propósito del anuncio de la Consejo que constituyó el Gobierno hace unos días, similar a la citada Comisión, los televidentes tuvimos la ocasión de escuchar en cadena nacional un discurso sonoro, repleto de consignas y con su dosis correspondiente de épica, que resultó desmentido en casi cada una de sus frases por la realidad, en cuanto a los logros de los que se presumía y a los objetivos que se planteaban – con marcado énfasis en la cuestión militar, por cierto -, dejando la impresión de no entender el sentido de por dónde gira el mundo y de no reconocer la gravísima situación por la que atraviesa el país en esta área cuanto a presupuesto, investigadores, equipos y paremos de contar.

La intervención televisiva incluyo la información genérica sobre un plan de asignación de dinero a través de la banca pública y privada a los científicos e innovadores, que da motivos para preguntarse por la suerte de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), un instrumento financiero aprobado hace varios años, armado legalmente para recabar importantes recursos y del que últimamente se sabe tan poco en cuanto a su utilización e impacto, que más de uno debe pensar que fue derogado.

Maduro indicó, así mismo, que los investigadores contarán con un programa especial de estímulo que supone la venta de vehículos e, igualmente, la incorporación al plan de vivienda. Y, por último, aprobó el pago de un bono para todos los intelectuales, profesores y científicos, uno más de los que concede el gobierno de acuerdo a un menú que revela su concepto de política pública de cara a los grandes temas nacionales.

En fin, no se están entendiendo los signos de los tiempos.

El Nacional, 5 de marzo de 2019.

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Luis Ugalde

En septiembre de 1998, tres meses antes del triunfo electoral de Chávez, escribí un artículo de prensa titulado “El gobierno de Chávez”. Lo hice luego de acudir como observador a un mitin del populista en Mérida, donde me empapé del delirio multitudinario, hablé con muchos tratando de comprender su fervor y escuché el mitin del líder. El artículo empezaba así: “Según las encuestas y análisis sencillos, hay alta probabilidad de que Chávez gane las elecciones y poca de que pueda hacer un buen gobierno; lo que significa una especie de suicidio colectivo". Subrayaba una realidad obvia: “El país necesita un cambio serio y profundo y no puede perder una oportunidad más”, luego de la sordera ante el Caracazo, los intentos de golpe militar y las crecientes abstenciones electorales de protesta. “Pero los cambios han sido pocos, el deterioro avanza y la pobreza e incapacidad de enrumbar el país se profundiza”, afirmaba. Al clamor de cambio, Chávez respondía mesiánicamente con denuncias acertadas, pero con respuestas emotivas y sin madurez. Citaba yo las palabras que me dijo un taxista, hay que cambiar como sea, “porque esto no puede estar peor”. Yo reflexionaba que podíamos estar peor “sin una rápida recuperación de la sensatez” y rechazaba la ilusión de un nuevo nacimiento del país “libre de pecado original”, por virtud de una “constituyente fundamentalista”, llena de buenos deseos y promesas. Expresaba mi postura crítica a la democracia de los partidos reinantes, pero no veía “ninguna razón objetiva para pensar que el equipo chavista viene con mejor brújula, más capacidades y más honestidad”. Me parecía que la constituyente milagrosa prometida por el chavismo sería “un truco para establecer el autoritarismo”. Lamentablemente este régimen en 20 años ha batido todo récord de insensatez política, de incapacidad y de corrupción.

“No nos interesa –escribía– Chávez como candidato con sus vagas ideas bolivarianas, sus citas bíblicas, ni los espejismos de poderes morales imposibles y autoritarios. Nos interesa su eventual gobierno en los dos primeros meses y el clima que, chavistas y no chavistas, van a crear de hoy a febrero”. Concluía que “mirando el éxito del próximo gobierno, por ahora vamos muy mal”.

Hoy la realidad venezolana es mucho más desastrosa que la de 1998. Afortunadamente ya hay estudios, análisis y propuestas excelentes, pero conviene que la población sea consciente de que esta Venezuela gravemente enferma requiere una cirugía mayor y un esfuerzo sostenido para renacer a la vida, con democracia y oportunidades para todos. ¿En qué camino hay que estar dentro de 6 meses (en agosto próximo) y qué hay que hacer para no fallar? Sobre todo necesitamos que el variado liderazgo esté unido en el único y central reto de pasar a ser productores de lo que le falta al país: productores de ciudadanía responsable, productores de suficientes bienes y servicios de calidad, productores de valores personales y públicos que se contagian y extienden…Llevamos dos meses increíblemente positivos porque en la Asamblea Nacional legítima prevaleció la unión en la elección de la directiva presidida por Juan Guaidó, quien ha demostrado que su presidencia interina no es para privilegiar a un partido frente a los otros, sino para despertar y unir todas las fuerzas sociales, atraer los apoyos internacionales democráticos y juntos salir de este infierno. Urge la inmediata salida del usurpador y un pronto gobierno de transición muy definido y concreto en sus tareas, y muy amplio en la inclusión de personas honestas y competentes provenientes de diversas corrientes con el único propósito de salvar al país. Si luego de la salida de Maduro esto se convirtiera en una rebatiña de ambiciones personales o partidistas, la población escupiría a los traidores. Por el contrario, un gobierno de unidad y de renacer nacional con una inspiración moral capaz de activar en cada venezolano lo mejor de sí, atraerá el necesario apoyo internacional, la responsabilidad ciudadana, la inversión y el florecimiento productivo empresarial.

Develar y derrotar esta gran mentira: Somos un país riquísimo por nuestras grandes reservas petroleras por lo que nuestro problema no es producir riqueza, sino distribuirla. Chávez heredó esa mentira, no la inventó, pero se convirtió en el predicador más elocuente de la misma. Mi gobierno resolverá la contradicción de país rico y pueblo pobre porque acabará con los tres bandidos que roban al pueblo su renta petrolera: el imperio criminal, la explotadora empresa privada y los partidos políticos corruptos. Yo devolveré esa fabulosa riqueza a los venezolanos que se pongan mi franela y tiendan la mano para recibir, sin necesidad de producir, decía Hugo Chávez.

El desastre está a la vista y la sangre del sufrimiento corre por las venas de todos los venezolanos. Es el momento privilegiado para entender el error mortal y corregir: somos país pobre porque pobre es nuestra producción.​ El oro, los diamantes y el petróleo no son nuestra riqueza, sino que seremos un país digno y desarrollado cuando formemos a cada venezolano con capacidad y le demos la oportunidad de producir. Producir educación, producir personas y ciudadanos responsables y libres, producir bienes y servicios de calidad, producir instituciones solidarias. Producir República.

Ese es el norte para no caer en otro suicidio colectivo. En septiembre de 1998 concluíamos: “Hacen falta la sensatez y el realismo de la mayoría que crean el clima de diálogo, de negociación y de cambio concertado y para eso hay que trabajar desde ahora. Mañana será demasiado tarde”. Hoy el sufrimiento y la tragedia nos han hecho más conscientes: República de productores o muerte irremediable.

07/03/2019

Luis Ugalde's blog

 4 min


Edgar Benarroch

Expreso opinión sobre un tema que me parece ha pasado desapercibido y presumo debe tratarse: En días pasados el "señor" Maduro le formuló un reto al Diputado Juan Guaidó para medirse en unas elecciones y echarle un "revolcón", fue el término que utilizó (además de escaso y torpe también fantasioso). Lo planteó de manera altiva, prepotente y en forma gritona cual macho de gallera. Lo primero que le pediría, si es que lo hizo con convicción es que lo reitere en términos y compostura adecuadas para entender que efectivamente lo del desafío va en serio. De esto ocurrir y me imagino que el reto es para concretarse lo más cerca que los tiempos recomienden, me atrevo a plantear algunas consideraciones:

PRIMERA: Sostenemos y ratificamos que la vía de la consulta a la voluntad popular es lo democrático, procedente y adecuado en todo tiempo, más en éste tan dramático que confronta la nación. Por ello el reto no puede quedar sin fecha, es necesario, analizando todas las variables ponerle día y hora que debe ser lo más próximo posible. Dejarlo abierto sería una tomadura de pelo y falta de respeto al país.

SEGUNDA: Señor Maduro usted debe despojarse de inmediato de su condición de usurpador y Guaidó renunciar a su interinato presidencial para proceder entre todos a la designación de un gobierno de transición que le merezca confianza a la nación. Así el reto de efectuaría en igualdad de condiciones. Y

TERCERA: Se procedería también YA a designar nuevos magistrados del Tribunal Superior de Justicia (para evitar alcabalas que pudiesen desvirtuar la voluntad popular ) y del Consejo Nacional Electoral para depurar de tanta suciedad el registro de electores y organizar con gente confiable los comicios cuando así se acuerde. Que puedan sufragar todos los venezolanos con derecho ha hacerlo dentro o fuera del país es un derecho sagrado que se debe garantizar plenamente.

Si creemos en la primera y aceptamos la segunda y tercera, creo estaremos de acuerdo en asistir a elecciones. No solamente para elegir al Presidente de la Republica, también podemos sumar la elección de todas las autoridades ejecutivas y de representación nacional, regional y municipal, sería una mega elección. De ello ocurrir estaríamos actuando como gente decente y haciendo un infinito favor al país.

También aguardo a que no haya sido un desplante y una chabacanería más y sostenga el reto que le formuló a Guaidó. Nunca es tiempo para la mamadera de gallo, menos en estas horas tan críticas que padece la Republica.

La gravedad de la situación nos reclama una salida cuanto antes y si a usted, en un momento de sensatez le vino la idea de elecciones, la recibimos con beneplácito, siempre en el escenario que hemos esbozado. Si estamos de acuerdo vamos a elecciones.

Los grandes hombres se hacen más grandes en las grandes crisis y la nuestra es de proporciones descomunales que requiere de la voluntad de todos los de buena fe para superarla. Cuando se agota la diplomacia, que parece lo está, cuando se encrespan los espíritus y los atrincheramientos no permiten ver más allá, está el camino político siempre despejado para entendernos. Sé que el grado de radicalización y también lo ocurrido no ayuda mucho. Pero debemos hacer el esfuerzo más inmenso que podamos. La otra alternativa es la de hechos cumplidos con sus gravísimas, dolorosas e insuperables consecuencias que lamentaríamos por el resto de nuestros días, más aún si en esos hechos interviene Fuerza Armada extranjera.

Espero que estas líneas le lleguen o se la hagan llegar y motiven respuesta de usted o de quién usted indique, para empezar a ponernos de acuerdos sobre las condiciones del desafío que propuso y que el país con ansiedad espera.

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