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Opinión

Jesús Elorza G.

Dos policías, en su hora de guardia, conversaban entre si para pasar el tiempo durante su recorrido por las instalaciones del centro penitenciario. Cualquier tema era válido para la desordenada cháchara.

¿Viste el gran escape? preguntó uno de ellos.

-Claro que sí. Tremenda película de los años sesenta. producida y dirigida por John Sturges, con actuación de Steve McQueen, James Garner y Richard Attenborough. El argumento estaba referido a los hechos ocurridos en un campo de prisioneros durante la segunda guerra mundial.

Los alemanes, cansados de los intentos de fugas de los aviadores británicos y estadounidenses, deciden agrupar a los más peligrosos en el campo de prisioneros de guerra de máxima seguridad, Stalag Luft III, con guardianes expertos y del que su comandante, el coronel von Luger , dice que de allí es imposible fugarse.

También, recuerdo la soberbia actuación de Steve Moqueen en su fuga conduciendo una moto cerca de la frontera de Suiza.

De que me estás hablando tú, que película ni que ochocuartos, respondió su compañero. Yo me estoy refiriendo es a la fuga de los 242 presos de Poliaragua.

-¡¡¡Carajo, se piraron 242 de un solo coñazo!!!....ese cuento, no lo sabía y nada más con el número de fugaos supera a la película……¿Y cómo pasó eso?...cuéntamelo todo que tengo toda la noche para escucharte.

Bueno, esto es una vaina increíble. Al centro penitenciario de Alayón, en Maracay, llegó una Orden de Traslado de esos reclusos para llevarlos a la Cárcel de Tocorón y…

-Espérate un momento, disculpa que te interrumpa, ¿De dónde provino esa orden? ¿Quién la firmaba? preguntaba el compañero.

No lo sé. Pero, el protocolo que se sigue en esos casos indica que el Juez que conoce la causa es quien ordena el traslado y notifica a las autoridades del penal para que coordinen con los cuerpos de seguridad policial, militar o guardia nacional para que se proceda en consecuencia.

-Huuuummm, huele a guiso. Me pregunto, en toda esa cadena de autoridad para autorizar el traslado, nadie se dio cuenta o se hicieron los pendejos para certificar la validez de la orden, señaló el compañero de recorrido.

Pero, lo cierto es que la orden llegó y los reclusos muy sonrientes y alegres abordaron los autobuses que los iban a trasladar y ¡¡¡¡nunca llegaron a Tocorón!!!!

-Carajo chico, ¿y qué pasó, pa donde se fueron?

Uno de los chóferes que es mi vecino en el barrio, me comentó que en su unidad, uno de los vigilantes hacia el papel de colector y me indicaba a que concha o refugio de cada preso debía dirigirme para dejar a los pasajeros. Y cuando uno de ellos se bajaba, el resto aplaudían y gritaban …..Otro que se va….

-Coño, hasta colector tenían. Falta que ahora me digas, que también le suministraron refrigerios durante el traslado.

Para que tu veas, los presos, subieron termos y que de café y resultó ser que era whisky 18 años para celebrar su camino a la libertad.

-Mientras tanto, en Tocorón todo estaba en calma……Claro, las autoridades de ese centro no sabían del traslado.

Dime algo, ¿cómo se supo de esta fuga?

-Ah, eso es otro capítulo de esta película. Resulta, que el asunto se descubrió cuando familiares de tres reclusos denunciaron que éstos fueron localizados muertos en la vía pública. A estos familiares les causó extrañeza el hallazgo, porque sus parientes estaban registrados como privados de libertad.

Coño, las autoridades quedaron con el culo al aire. Como le iban a responder a las familias sobre el paradero de los 239 reclusos restantes, tremendo peo en el que estaban metidos.

-No dejes por fuera el establecimiento de responsabilidades de todas aquellas autoridades judiciales, administrativas, militares, guardia nacional y policiales que tuvieron que ver con este caso.

Compañero, dijo el otro de los policías, en esta película la realidad supera la ficción…..El Gran Escape de Hollywood se quedó corto.

 3 min


Carlos Raúl Hernández

A nuestras generaciones, como a otras del pasado, nos correspondió enfrentar, sufrir y observar los movimientos revolucionarios y populistas, cuya versión más reciente es el socialismo del siglo XXI. La esencia de tales fenómenos es la movilización pasional, irracional, mítica, que exaspera el vínculo odio-amor-envidia que subyace en toda sociedad, para desmembrarla, romper la “cohesión social” que Chávez repudiaba. La erosionan, cultivan el resentimiento y la inquina entre grupos y finalmente liquidan la sociedad misma. Ricos-malos-y-pobres-buenos, profesionales-perversos-y-trabajadores-explotados, blancos-malos-y-morenos-buenos.
El inquilino al que “explota” el dueño de la pensión y el que anda en el metro porque otro tiene carro. El dueño del abasto encarcelado porque “especula al pueblo” en medio de una hiperinflación y una fantasmal guerra económica de la oligarquía y países extranjeros para encubrir el despalillado de una inmensa riqueza. La política no es la búsqueda del poder por medios pacíficos y civilizados, sino la matchpolitik, el enfrentamiento. Lo terrible es que el modelo se filtra hasta los tuétanos de las fuerzas originalmente democráticas, que dejaron a un lado su noumeno propio para ser clon del monstruo.

Se incrustan en asuntos tan sórdidos como la moral, el bien contra el mal, los decentes contra los vergonzosos, la fuerza contra el acuerdo, la calle contra el voto y demás dualidades funestas de principios que sustituyen el lenguaje, el razonamiento y la práctica democráticos. Vemos que la revolución entrampó y destruyó la sociedad en esa discrepancia maniquea y falsa, rechazada frontalmente en nuestra cultura desde San Agustín, y sus adversarios se autodestruyen en esa trágica operación, ser el nuevo chavismo de derecha que hace lo propio contra el “colaboracionismo”.

Quemado en la hoguera

De allí la “dignidad”, “la verdadera oposición”, los republicanos puros con un arsenal de bombas de aire, generalidades, invocaciones a los principios, jergas vacías que ilustran su total incapacidad para la lucha, como han demostrado hasta el hartazgo. Incapaces de construir siquiera un rancho, se manejan como pez en el agua de la calumnia y el vandalismo emocional contra quien razona políticamente. Su única aptitud consiste en manejar las bajas pasiones, la división y el aborrecimiento.

Son el nuevo peligro por su incapacidad para convivir con quien siquiera oiga otra música, y si les va bien sobrevivirían unos pocos meses en el poder (el 11 de abril aguantaron 72 horas apenas). Son buenos, como el chavismo, para manipular y despedazar, pero no saben ni poner un bombillo. Uno de los libros más importantes sobre la política, de tal dimensión como El Príncipe de Maquiavelo es la extraña y olvidada obra De los vínculos en general, de Giordano Bruno, escrito contra la Iglesia Católica y su poder espiritual sobre el mundo, antes del y en época del Renacimiento.

Todos pensamos que a Bruno, de los esenciales defensores del heliocentrismo, lo quemaron en la hoguera por negar que la tierra fuera el centro del universo, pero más que a eso se debió a su condición de mago, ocultista y detractor de la Iglesia. Es una de las obras que describe más perfectamente la manipulación de las masas a partir de utilizar sentimientos y valores colectivos. Para Bruno una de las propiedades del Mago es esa. Podría haber sido el manual del Chávez, López Obrador, Castro o Correa. Según él, hay que apuntar al eros, sustrato vulnerable y fundamental para manejar, manipular, a los humanos.

La envidia es amor al revés

“La envidia es la expresión del amor a uno mismo, no soporta que otros sean iguales o superiores y se torna en odio. La indignación (moral) es amor por la virtud… el pudor es amor a la honestidad… y la ira (frente a esos elementos) es una forma negativa de amor… por eso los platónicos llaman al amor el gran demonio”. El dilema debe ser planteado “en términos de tragedia” (los actuales revolucionarios dividen en amigos y enemigos del pueblo o verdaderos opositores y traidores de la oposición) para que los frutos sean abundantes. El “cazador de almas” puede introducir sus trampas y “vínculos” a través de la “emoción y la fantasía”. No puede sentir piedad o pudor:

“No hay nada que partiendo de los sentidos pueda llegar a la razón sin pasar por la fantasía”. “Procura no transformarte de operador en instrumento de los fantasmas”. El cazador debe ser frío, implacable, carecer de escrúpulos, mentir, calumniar sin el menor remordimiento. No existe la verdad “debes ser capaz de ordenar, corregir y disponer la fantasía, componerla según tu voluntad” (calumniar sin misericordia hasta a Teresa de Calcuta). “El operador creará todos los vínculos que quiera, la esperanza, la compasión, el miedo, el odio, la indignación, la paciencia, el desprecio por la vida, por la muerte, por la fortuna”.

Para observadores externos es difícil explicarse la sobrevivencia de un gobierno que es posiblemente el peor que hubo en América Latina. Pero también es difícil dudar que se debe principalmente a que los fenómenos analizados por Giordano Bruno en tiempos tan remotos como 1588 cuando se publicó el libro, parecen haberse apoderado de la sangre de demasiados que sustituyeron la racionalidad, la sensatez y el sentido sabio en la política, por el odio y la manipulación como sentimientos predominantes.

@CarlosRaulHer

 4 min


Mientras el descontento crece, la propaganda política del gobierno se intensifica proyectando una sensación colectiva de fuerza y dominio. En ningún momento aparece débil y sus medidas y acciones configuran una audaz estrategia que le permite difundir una imagen de protector de pobres y garante del bienestar social. Es la controversia perceptiva entre una realidad sentida de crisis y caos generalizado y una fotografía virtual que se expande e impone desde la cúspide del poder público, por los medios de comunicación social. No dejan pasar nada y las cadenas de radio y televisión a diario se diseminan repetitivas y convincentes. Esta avasallante información, fundamentada en probadas teorías y técnicas de la comunicación, van dirigidas a específicos e identificados target dentro de la estructura social venezolana. Marketing político. Luego sus resultados son evaluados y analizados en centros especializados. Aquí, y hay que convencerse de ello, no hay nada improvisado ni mucho menos espontáneo. Todo tiene sentido político y todo posee objetivos muy concretos. ¡Mantener el poder per se!
Espinas y derrumbes

A todas estas, la población mayoritaria enmarañada con su realidad de una hiperinflación que aumenta los precios de alimentos y medicinas, día tras día, que polvoriza los ingresos de familias y personas de la clase C-D-E, que representan más del 70% de los habitantes. Gasta su tiempo haciendo cola, buscando efectivo, el producto más barato y aquél que no aparece en los anaqueles. Se han cerrado empresas y aumentaron los índices del desempleo. ¡Una verdadera tragedia social! La gente solo ve y percibe un camino, el trazado por quienes mandan. El que le vende esperanzas de un mundo mejor y le llega con sus bonos y misiones. Esta es la verdad, no hay que llamarse a engaño. En el panorama de cada vida lo que tenemos al frente es una oferta llamada socialista llena de espinas y derrumbes. Colmada de pueblos divididos y familias fracturadas. Donde el proceso de empobrecimiento galopa indetenible.

Empero, y para bien del país, la procesión va por dentro. La producción petrolera, que genera el 90 por ciento y más de las divisas, disminuye sin control, el aparato productivo al 30% de su capacidad y el control de precios es una entelequia. El déficit fiscal sigue subiendo y los ingresos por impuestos a las rentas disminuyen en forma nominal y relativa. Según los estudios sociales más del 80% de la población adversa a quienes gobiernan. Por otro lado, las personas que reciben bonos y subsidios, consideran en su gran mayoría que eso es un derecho y por lo tanto no comporta compromiso político o partidista. A la larga, esto se irá ampliando. Muy a pesar de la estructura partidista del PSUV, que actúa como tenaza con la gente. Al final del día, si no se para el empobrecimiento y se domina la hiperinflación, equilibrando los precios con ingresos integrales y seguridad social, la gente abandonará el proyecto chavista en forma progresiva. ¿Luz al final del túnel?

La presión internacional crece y las relaciones con los países del continente se empeoran y se instauran así nuevos frentes de conflictos y tensiones. El Grupo de Lima (doce países de la región) van a buscar “pasos adicionales para devolver la democracia a Venezuela”. Según Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos, el caso Venezuela afecta la “seguridad internacional”. Seis países del hemisferio (Argentina, Chile, Canadá, Colombia, Paraguay y Perú) denunciarán a Maduro ante la Corte Penal Internacional. Donald Trump saca a relucir la Doctrina Monroe, “América para los Americanos”. Y el cerco financiero y económico se estrecha más, haciendo imposible que Venezuela negocie con dólares. No las tiene nada fácil el gobierno y los rumores de intervención y golpe de Estado pululan a todos los niveles.

Se agota el modelo

Tengo la impresión que estamos frente a un agotamiento del sistema político que inició en 1998. El descrédito de los partidos políticos está en su más baja escala y el pueblo deambula desorientado por calles y negocios. La situación de hoy me hace recordar cuando Rafael Caldera, ganó las elecciones en 1993, con el 30% de los votos y con el 17% de los miembros del Registro Electoral Permanente. La abstención llegó al 40%. Hoy, la fe en los partidos se ha achicado y no hay alternativa que incremente la esperanza entre las masas populares. Sus problemas se han agravado y el deterioro ambiental se hace insostenible. La calidad de vida sigue un proceso decadente y el desgaste psíquico altera los sentimientos y las emociones del venezolano común.

fcordero@eluniversal.com

efecepe2010@gmail.com

@efecepe2010

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El comentario de a semana

La tristemente famosa transformación de nuestra moneda de “fuerte” en “soberana”, ya derrotada en solo un mes por la inflación, se ha visto puesta en vergonzosa evidencia por otra medida del régimen, el cual en su vertiginosa carrera al precipicio, ha recurrido a una nueva violación de la constitución, otrora calificada por sus personeros como “la mejor del mundo”, arremetiendo contra los trabajadores de todo tipo al abolir unilateralmente todas las contrataciones colectivas existentes en el país y reducir arbitrariamente las bases de cálculo de las remuneraciones contempladas en ellas.

Por si los efectos directos fuesen insuficientes, la orden, cargada de maldad, pretende encender una discusión entre los asalariados dependientes de un mismo patrón, poniendo el énfasis en el achatamiento de las diferencias entre las escalas, con la esperanza de fomentar el enfrentamiento entre los ubicados en ellas y romper la unidad espontánea que ha generado el atropello.

Olvida el régimen que los demócratas hemos interiorizado qué si bien cada quién debe ser remunerado de acuerdo a su capacidad y al esfuerzo realizado para alcanzarla, no es menos cierto que hemos entendido que el bienestar de una sociedad depende de que todos tengamos acceso a condiciones satisfactorias de vida y que ellas, en la Venezuela de hoy, nos están siendo negadas de manera generalizada por las reiteradamente erróneas medidas económicas implementadas por el ejecutivo.

Aragua en Red consciente de que el grave momento que vivimos todos los venezolanos no permite la indiferencia ni posiciones ambiguas, se adhiere a la Plataforma Nacional de Conflicto constituida en el Aula Magna de la UCV el pasado lunes y en consecuencia hace un llamado a la sociedad civil aragüeña a acompañar masivamente la protesta pacífica que adelantarán gremios, sindicatos y asociaciones el próximo viernes 5 de octubre de 2018, concentrándonos en la Plaza Bicentenaria (frente a la Catedral de Maracay) a partir de las 9 de la mañana, para luego dirigirnos a la sede de la Inspectoría del Trabajo con el objeto de consignar el rechazo formal de la clase trabajadora, sin distingo de oficio o profesión, a la violación de las contrataciones colectivas vigentes por parte del régimen.

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Alberto Hernández

1.-
El 28 de mayo de 1959, los griegos, hoy como siempre centro de nuestra cultura, inauguraron los “Sonidos y luces” en el Acrópolis. Para tal evento invitaron al escritor francés André Malraux, quien ofreció un muy corto discurso que contiene, si queremos ver, la savia de lo que realmente somos.

“El discurso ante el Acrópolis”, publicado por la editorial Sur de Buenos Aires en agosto de ese mismo año, complejo para nuestra política doméstica (comenzaba la vieja idea de Clístenes, a asomarnos electoralmente) y revelador en estos instantes en los que nos sacudimos entre contradicciones y pesadas sombras.

La voz de Malraux se oyó bajo las estrellas de Atenas. Se paseó el novelista por los nombres que han sostenido nuestras emociones creativas y anímicas, pero también políticas, porque en el fondo arte y política pueden andar juntos en la medida en que nos bañemos contra el dogmatismo y las secuelas de las torceduras históricas. Para consolidar esta afirmación, es preciso recordar a Pericles como lo ve el autor de “La condición humana”: “La gloria de Pericles –del hombre que fue y del mito que va unido a su nombre- es ser al mismo tiempo el más grande servidor de la ciudad, un filósofo y un artista”.

Abrevo en este discurso por dos cosas: para celebrar a Grecia y porque lo que en este momento vivimos es un episodio de la tragicomedia de siempre: dos rostros que se contraponen. Los que nos acompañan en cada uno de nuestros pasos.

La afirmación que le da título a esta crónica, viene a dedo, toda vez que a diario se nos pregunta acerca del comportamiento de quien escribe y describe la cotidianidad -la muy aborrecida rutina- pero también hace cabriolas con la literatura. Pues bien, el bien dotado escritor francés, quien fuera soldado (como Rilke) y político, no desdeñó –como muchos otros- los diversos temas que la existencia hace oportunos para saberse humano. Esa condición de uniformado y funcionario no lo apartó de sus angustias culturales y afectivas. En el discurso que venimos nombrando, Malraux dice: “A los delegados que me preguntaron cuál podría ser la divisa de la juventud francesa, he respondido “cultura y coraje”…porque la cultura no se hereda: se conquista. Pero se conquista de muchas maneras, cada una de ellas se parece a quienes la han concebido”. Por esa vía del reconocimiento de nuestro pasado cultural, no podemos dejar de decir que somos universales, por esa razón rechazamos etiquetas falsamente nacionalistas (¿chauvinistas?). Somos venezolanos en la medida de nuestra universalidad. O no somos, si nos afanamos en ser lo que otros quieran que seamos.

Ese chauvinismo, trocado en zapato roto, nos conduce a la angustia, la que dice Castro Leiva en sus brillantes ensayos. Si nos apegamos a la sacralidad histórica, devenimos fanáticos, aturdidos pájaros de mal agüero. Bien lo expresa Malraux en el discurso: “Gracias a la primera civilización sin libro sagrado, la palabra inteligencia quiso decir interrogación”. Que seamos preguntas, no respuestas. Que seamos preocupación para ser discusión. ¿Cuántas pérdidas en las sombras? ¿Cuántos golpes contra un muro con El Capital bajo el brazo? ¿Cuántos odios acumulados mientras se levantan Biblia, Corán o el Libro Sagrado de los Muertos?

¿Cuántos remordimientos con la Carta de Jamaica? Con esos avíos queda un espacio demasiado sensible pero dominado por la futilidad.

2.-
La política, una de las patas de la cultura griega, es suma de razonamientos, como lo es la estética o la ética. De nada nos vale solazarnos entre viejos papeles para terminar siendo carne para los depredadores: aniquilados con la más tierna de las sonrisas. Así como “el arte de lo posible” nos devana los sesos, así la estética. Desde ésta es posible la civilización, la que llevamos, no en la herencia, sino en los esfuerzos.

¿Cuántos mundos son necesarios para ubicarnos en algún rincón de este gran supermercado? Citamos de nuevo al francés: “Hablo de la nación griega viva, del pueblo al cual se dirige el Acrópolis antes de dirigirse a todos los demás, pero que dedica a su propio futuro todas las encarnaciones de su genio que irradiaron sucesivamente sobre Occidente el mundo prometeico de Delfos y el mundo olímpico de Atenas, el mundo cristiano de Bizancio y, por último, durante largos años de fanatismo, el solo fanatismo de la libertad”.

Ojalá podamos entender que desde el politeísmo helénico fue posible alcanzar una civilización. Ojalá podamos concebirnos plurales como mortales y no invencibles como simples mortales.

“Cultura y coraje”, única vía para la sobrevivencia. Que le pregunten a los pueblos que han pasado por guerras de exterminio. ¿Cuántos Museos del Prado escondieron los españoles para que los bombardeos no los borraran del mapa? Hubo coraje y valentía para salvar la cultura. Sin ella es imposible entender qué somos y hacia dónde nos dirigimos.

 3 min


Daniel Eskibel

Se abren las puertas que unen-separan al mundo de los vivos con el mundo de los muertos.

Noche de miedo.

Los muertos cruzan la frontera y vagan por las calles con sus caras de espanto. Golpean a tu puerta.

-¡Truco o trato!- gritan cuando abres la puerta.

Eliges trato, por supuesto. Un buen acuerdo, aunque tengas un precio a pagar, siempre es mejor que el amenazante truco que te pueden hacer.

¿Qué representa para el inconsciente colectivo la noche de Halloween?

Es la escenificación del miedo.

Una forma de decir: ‘esta noche confesamos que todos tenemos miedo’. Todos. Aunque a veces el miedo esté pudorosamente oculto detrás de una puerta de nuestra mente.

Es una forma de confesar el miedo con una dramatización, una teatralización más allá de las palabras.

Halloween es una manera de poner en escena nuestros miedos. Y de hacerlo de tal manera (niños, golosinas, juegos, máscaras…) que no solo lo confesamos sino que también lo derrotamos, lo hacemos más inocuo, lo diluimos.

Y lo derrotamos porque al hacer un ‘trato’ con él estamos evitando el ‘truco’ de su despliegue amenazador e invasor. Un trato, entonces, que le permite manifestarse pero de un modo aceptado, casi cordial.

Lo mismo puede decirse de eventos similares a Halloween. Por lo menos similares en sus resonancias psicológicas. Por ejemplo las películas de terror, la literatura de miedo, muchos cuentos infantiles…

Es el miedo, simplemente.

La puesta en escena de los miedos humanos.

Pero en la política no. ¿Verdad que no?

¿Qué tiene que ver el miedo con la decisión del voto?

Nada que ver, por supuesto.

¿O sí?

Razonemos juntos.

El votante es un ser humano.

Ergo: tiene miedo. Como todos.

Más o menos intensos. A una cosa o a otra. Pero miedo. Un miedo indisolublemente atado a la condición humana.

¿A qué le temen los electores?

Depende. ¿De qué depende? Del elector y del contexto.

Miedo a perder el trabajo.

Miedo a la violencia.

Miedo a perder la libertad.

Miedo a no poder pagar sus cuentas.

Miedo a los cambios.

Miedo a que todo siga igual.

Miedo a tantas cosas…

Noche de elecciones.

No es Halloween. No hay películas de terror en la tele. Pero mientras los votos van saliendo de las urnas y se van contando…es bueno saber que el votante también tuvo miedo.

Que el miedo, en unos más y en otros menos, también es un factor que se cuela en cada elección. ¿O acaso olvidamos el papel de las emociones en la política?

Maquiavelo&Freud

https://maquiaveloyfreud.com/elecciones-en-noche-de-halloween

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TIRANA – Hace cinco años, Albania enfrentaba una situación verdaderamente inquietante. Dado que Grecia e Italia sufrían los efectos de la crisis del euro, las remesas y las entradas de capital estaban en descenso, y la economía albanesa pasaba por una fuerte desaceleración. Su déficit fiscal había llegado a elevarse a más del 7% del PIB, financiado en gran parte por pagos atrasados, ya que había colapsado el acceso a mercados financieros externos y los intereses domésticos estaban por las nubes.

Además, la empresa de distribución de energía eléctrica se encontraba en una crisis tanto operacional como financiera, incapaz de pagar la electricidad que supuestamente debía comprarles a las compañías generadoras de energía. Los atrasos en los pagos del gobierno y de la empresa eléctrica impulsaban un incremento de los préstamos en mora en la banca. Es decir, se daban todos los componentes de una catástrofe.

Adelantemos al presente: la economía crece a un robusto ritmo del 4,2%, impulsada por un aumento de dos dígitos en las exportaciones agrícolas, mineras, manufactureras, energéticas, y en los sectores del turismo y los servicios empresariales. En un momento en que economías de mercados emergentes tan diversas como Argentina, Turquía, Nigeria y Sudáfrica enfrentan una profunda devaluación de sus monedas y un aumento de las tasas de interés, en Albania la moneda se fortalece y las tasas de interés son las más bajas de su historia. Hoy, el riesgo soberano es el más bajo entre los países de su misma calificación crediticia, lo que indica que los mercados piensan que las agencias calificadoras se han quedado dormidas. Considerada en un momento como la Corea del Norte de Europa bajo el dictador comunista Enver Hoxha, el ingreso per cápita hoy en Albania es el 25% del de Alemania y, si logra mantener su tasa de crecimiento actual, lo igualará dentro de 32 años.

En una época en que se culpa a los economistas de todo tipo de resultados decepcionantes, y se acusa a instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial de no aconsejar a los países de manera adecuada, es refrescante descubrir que, al fin y al cabo, es posible que ellos no sean del todo inútiles.

¿Cuál fue el secreto del vuelco de Albania?

En primer lugar, al contrario de muchos países que dilatan la acción hasta que es demasiado tarde, el Primer Ministro Edi Rama acudió al FMI apenas asumió el poder en septiembre de 2013. Su gobierno entonces negoció un programa de tres años que permitía que Albania obtuviera apoyo financiero mientras ponía en orden su situación fiscal. Este programa terminó con éxito hace casi dos años, y la proporción deuda-PIB mantiene una tendencia a la baja. Este año, declinará al 2,5% del PIB, mientras el país expande de manera significativa su presupuesto de inversiones públicas.

Para poder crecer en medio de una consolidación fiscal, se precisa otro factor que impulse la economía, típicamente, las exportaciones. Y en Albania –donde he estado a la cabeza de una investigación que desde el 2013 realiza el Harvard Center for International Development– las exportaciones están aumentando no a causa de la buena suerte, sino gracias a un incansable esfuerzo por remover los cuellos de botella y aprovechar las oportunidades.

En este proceso, Albania evitó la tentación de enfocarse en los indicadores generales de Doing Business, los cuales suponen que seguir de manera aleatoria las mejores prácticas internacionales puede resultar de provecho. En su lugar, para priorizar sus políticas las autoridades siguieron un enfoque diagnosticador. Bajo la guía de Matt Andrews del Harvard Kennedy School, los responsables de formular políticas emplearon una estrategia de implementación que se basa en un proceso iterativo centrado en la solución de problemas, el cual comienza por definir un problema, identificar sus causas, y crear formas de resolverlo.

Esto condujo a muchas ideas que resultaron ser decisivas. En agricultura, el desarrollo del modelo agregador ayudó a los pequeños agricultores a conectarse con tecnologías mejores y mercados más lucrativos, lo cual se tradujo en un auge de las exportaciones de vegetales. En el sector energético, el gobierno adoptó una estrategia inusual para modificar la conducta de la población con respecto al hurto y al no pago de la electricidad, la cual en 2015 resultó en un giro de casi el 2% del PIB en la liquidez de la empresa distribuidora.

De modo similar, en el sector manufacturero y en el turismo, grupos consultivos identificaron ámbitos que podían mejorar. Albania ha invertido en la recuperación de sus ciudades históricas, y en la actualidad está invirtiendo en 100 aldeas con un fuerte potencial en agroturismo, que resultan estar ubicadas en zonas que son pobres y prístinas a la vez. Así, no es sorprendente que el turismo esté creciendo a tasas de dos dígitos.

Todavía más, el país está utilizando a sus embajadores en una estrategia concertada para promover la inversión extranjera mediante un acercamiento directo a las empresas. Y los encargados de formular políticas están buscando, con excelentes resultados, la cooperación de la diáspora de Albania, la que ha resultado ser una importante fuente de talento, inversiones, oportunidades de mercado e ideas comerciales.

Las innovaciones no se han reducido meramente al nivel nacional. Erion Veliaj, el alcalde de Tirana, ha triplicado los ingresos municipales desde que asumió en 2015, y los ha empleado de maneras que han convertido a la ciudad en una de las más agradables de la región. La capital de Albania ha recibido premios europeos por desarrollar espacios urbanos de alta calidad y por resolver problemas ambientales y de movilidad de formas innovadoras.

Las lecciones para otros países son claras. El éxito, a la hora de enfrentar obstáculos, se produce cuando los gobiernos están conscientes de sus dificultades y de sus debilidades, son capaces de articular objetivos y hacerlos propios, y buscan incansablemente los modos de lograr sus aspiraciones. En este proceso, los países no están solos. El sistema de asistencia financiera internacional liderado por el IMF y las instituciones de financiamiento para el desarrollo, puede ser de gran ayuda. Sin embargo, son los países los que tienen que descubrir cuándo acudir a dichas instituciones y cuál es la mejor manera de utilizarlas. Ellas pueden mejorar la capacidad de un gobierno, pero no pueden reemplazar su liderazgo y compromiso.

La lección para la Unión Europea también es clara: al considerar países candidatos como Albania y el resto de los Balcanes Occidentales, es importante examinar no solo lo que ellos son o han sido, sino también el afán con el que actúan a fin de convertirse en lo que aspiran a ser.

Durante gran parte de su historia, Albania pareció ser un país sin esperanzas. Sin embargo, la desesperanza no es independiente de la acción. Hoy día, el vuelco de Albania constituye una fuente de esperanza para los demás.

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Traducción de Ana María Velasco

Ricardo Hausmann, ex Ministro de Planificación de Venezuela y ex Economista Jefe del Banco Inter-Americano de Desarrollo, es Director del Center for International Development de la Universidad de Harvard y profesor de economía del Harvard Kennedy School.

Copyright: Project Syndicate, 2018.
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