La reinstitucionalización de la Fuerza Armada Nacional debe partir de su despolitización, la recuperación de la meritocracia, una reducción de su estructura y la adaptación de sus capacidades a las nuevas amenazas del siglo XXI, coincidieron tres oficiales venezolanos retirados durante el quinto Foro de Analítica TV, dedicado al papel de la institución militar en una eventual reconstrucción institucional del país.
El vicealmirante Jesús Enrique Briceño, el general de brigada Juan Antonio Herrera Betancourt y el general de brigada (Aviación) Eduardo Arturo Caldera Gómez, abordaron los retos que enfrentaría la institución armada en un proceso de transición, desde la redefinición de su misión constitucional y la carrera militar hasta la incorporación de nuevas tecnologías, el control territorial y la cooperación con países vecinos frente al crimen organizado transnacional.
El debate partió de una premisa: reconstruir Venezuela no significa simplemente recuperar las instituciones que existieron en el pasado, sino diseñar las que requiere el país del futuro. En ese contexto, los panelistas consideraron indispensable revisar la estructura, doctrina, formación y relación de las Fuerzas Armadas con el poder civil.
Despolitización y reinstitucionalización
El vicealmirante Briceño sostuvo que la recuperación institucional constituye el punto de partida para reconstruir una fuerza profesional y eficiente. A su juicio, la institución debe desprenderse de la distorsión política acumulada durante las últimas décadas.
“La recuperación institucional es la base de todo porque eso es lo que nos va a permitir una fuerza profesional, legal, disciplinada y sostenible”, afirmó.
Briceño planteó avanzar hacia una Fuerza Armada más pequeña, interoperable y apoyada en capacidades digitales, con estructuras orientadas específicamente a la defensa del territorio y la respuesta frente a amenazas contemporáneas.
El oficial retirado también cuestionó la politización de la institución y defendió una relación basada en la subordinación constitucional. “Todos los militares somos subordinados a la Constitución”, señaló, al tiempo que diferenció el liderazgo militar de la autocracia.
Por su parte, el general Caldera consideró que la transformación debe comenzar con la formación de una nueva oficialidad basada en valores, ética y vocación de servicio. “Tenemos que hablar del hombre ético. Tenemos que hablar de la vocación de servicio”, sostuvo.
Caldera también planteó la necesidad de reducir la burocratización y redimensionar la institución, al considerar que el crecimiento desproporcionado de la estructura de grados ha contribuido a desvirtuar la carrera militar.
Meritocracia para recuperar la carrera militar
Uno de los puntos centrales del foro fue la necesidad de reconstruir la carrera militar bajo criterios profesionales y no políticos. Briceño señaló que la meritocracia debe comenzar desde la formación del cadete y continuar durante toda su trayectoria profesional mediante sistemas objetivos de evaluación y desarrollo de carrera.
“Cada vez que entre un cadete, ese cadete hay que detectarle el potencial y enviarlo a los estudios correspondientes para que su eficiencia se destaque al máximo”, afirmó.
El modelo propuesto contempla que los ascensos y destinos respondan al desempeño profesional, las capacidades y las competencias de cada oficial, y no a decisiones discrecionales de los superiores.
En este sentido, Caldera insistió en la necesidad de establecer mecanismos de evaluación y selección que permitan recuperar la “majestad” de los grados militares y evitar una estructura sobredimensionada.
Una fuerza preparada para nuevas amenazas
Los panelistas coincidieron en que la defensa venezolana debe adaptarse a un escenario en el que las amenazas ya no provienen exclusivamente de otros Estados.
Narcotráfico, crimen organizado transnacional, grupos armados irregulares, guerra electrónica, inteligencia artificial, drones y sistemas no tripulados forman parte de un escenario que obliga a revisar la doctrina militar.
Para Caldera, la Aviación Militar debe avanzar hacia una estructura tecnificada sin abandonar completamente las capacidades convencionales.
“Tenemos que ir al par de la tecnología”, afirmó, al destacar la importancia de los drones, la inteligencia artificial, la cibernética y los sistemas de comando, control y comunicaciones.
El general sostuvo que los conflictos recientes, particularmente la guerra en Ucrania, muestran cómo la tecnología está modificando la naturaleza de las operaciones militares y obligando a replantear las estructuras tradicionales.
Briceño, por su parte, planteó la necesidad de desarrollar una fuerza “digital integrada”, conectada e interoperable, capaz de operar en distintos dominios y responder a amenazas que trascienden las fronteras nacionales.
Cooperación con Colombia frente al crimen organizado
La situación de la frontera colombo-venezolana ocupó también un lugar central en la discusión.
Herrera Betancourt sostuvo que el narcotráfico y otras organizaciones criminales han adquirido una dimensión que trasciende las capacidades exclusivamente policiales y requieren una respuesta coordinada.
“Las fuerzas armadas ya no son el enemigo del país B al cual nos estamos defendiendo, sino son enemigos que han penetrado nuestro territorio”, señaló.
Los panelistas coincidieron en que Venezuela y Colombia deben superar la visión tradicional del otro país como una amenaza y desarrollar mecanismos de cooperación para enfrentar organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
“Tenemos que tener una gran integración entre los dos países para darnos mutuamente esa seguridad y combatir esos nuevos enemigos”, afirmó Herrera.
En esa misma línea, Briceño planteó la posibilidad de revisar las estructuras destinadas al control fronterizo y estudiar la creación de organismos especializados que permitan atender de manera integral las particularidades de la frontera venezolana.
El futuro de la Guardia Nacional
Otro de los temas abordados fue la función que debería desempeñar la Guardia Nacional en una nueva arquitectura institucional.
Herrera Betancourt defendió recuperar el concepto original de un cuerpo especializado en funciones de seguridad interna, diferenciado de los componentes militares encargados directamente de la defensa de la soberanía.
A su juicio, la Guardia Nacional podría asumir funciones vinculadas con la seguridad fronteriza y otros servicios específicos, mientras que Ejército, Armada y Aviación deberían concentrarse en la defensa militar del territorio.
Los panelistas consideraron que esta eventual redefinición debe formar parte de una revisión integral de las competencias y responsabilidades de las instituciones de seguridad y defensa.
¿Qué hacer ante una eventual reconstrucción?
Ante la posibilidad de que se inicie un proceso de reconstrucción institucional, los tres oficiales plantearon prioridades concretas.
Briceño propuso revisar la legislación que regula a la Fuerza Armada, redimensionar su estructura y avanzar hacia una fuerza convencional pequeña, interoperable y tecnológicamente integrada.
Caldera planteó una reingeniería profunda que incluya la revisión del personal, la doctrina y la estructura, así como la eliminación de elementos asociados a la llamada “unión cívico-militar-policial”.
Herrera resumió sus prioridades en tres elementos: seleccionar un alto mando integrado por profesionales de elevada formación y vocación de servicio, actualizar el sistema educativo militar y apartar definitivamente la política de la institución.
Para los tres panelistas, el objetivo final debe ser recuperar una Fuerza Armada profesional y al servicio del Estado.
La discusión cerró con una coincidencia de fondo: la relación entre militares, instituciones y sociedad debe reconstruirse sobre la base de la Constitución, la profesionalización, la ética y la subordinación al poder civil.
Una Fuerza Armada “técnica, competente y honesta”, como resumió Emilio Figueredo al concluir el encuentro, constituye uno de los componentes necesarios para la recuperación institucional del país.
¿Cómo debería ser la Fuerza Armada venezolana del futuro? Conozca las propuestas, argumentos y reflexiones completas del vicealmirante Jesús Enrique Briceño, el general Juan Antonio Herrera Betancourt y el general Eduardo Arturo Caldera Gómez en el V Foro Analítica TV:
https://www.analitica.com/seminarios-y-foros/plantean-una-fan-profesional-redimensionada-y-subordinada-al-poder-civil-para-la-reconstruccion-del-pais/