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Opinión

Lester L. López O.

Apreciación de la situación política # 130

El año que recién se inicia estará signado políticamente por las elecciones presidenciales previstas para el mes de diciembre según lo establece la Constitución nacional. A este evento se debe agregar, y recordar, las elecciones para elegir los diputados regionales de los respectivos Consejos Legislativos Estadales y los concejales municipales de las alcaldías respectivas, ambas elecciones, como se recordará, fueron pospuesta arbitrariamente por la fraudulenta ANC como parte de los procesos electorales fradulentos realizados en pasado año 2017. El deterioro económico, proyectado y ejecutado por el régimen, pareciera que continuará a paso de demoledores pero sin fórmula de solución mientras continue este gobierno, a menos que se produzcan acontecimientos sociales sobrevenidos.

Para el régimen, aparentemente fortalecido con las “victorias” electorales del 2017, el escenario electoral no le luce favorable con un techo de simpatizantes o votantes ¿duros? mayor de cinco millones de electores que solamente le garantizaría la victoria si la sociedad opositora democrática sigue dispersa, desmotivada y comprando el discurso abstencionista de alguno voceros de la misma oposición. El deterioro económico en curso solo abonará descontento en su contra que ya promedia un rechazo mayor al 80% de los venezolanos.

Pero para la oposición democrática el escenario electoral, en principio favorable, le luce esquivo, como consecuencia de los errores de apreciación de los escenarios políticos que se le presentaron el pasado año y la continua falta de conexión con las necesidades más sentidas o urgentes de la gente. El resultado es que los partidos políticos opositores inician el año completamente desacreditados ante la sociedad venezolana.

La elecciones previstas, cuya fecha de realización dependen de las negociaciones que actualmente se realizan en República Dominicana y, en ultima instancia, de la fraudulenta ANC si fracasan las negociaciones, podrían ser una oportunidad, o más que eso, una obligación, de organizarce para los factores de la oposición con estrategias eficaces que les permitan ganarse el favor de los electores, ganar espacios políticos importantes – diputados regionales y concejales- y finalmente la presidencia de la república.

Las referidas elecciones de diputados regionales y concejales activarían las maquinarias electorales de la oposición democrática con las candidaturas de decenas de aspirantes a las diputaciones y centenares de candidatos a los consejos municipales en la calle promoviendo y motivando las elecciones y la posibilidad de ganar las presidencias de muchos consejos legislativos y municipales. Obtener un triunfo electoral regional con estos diputados y concejales no debe subestimarse, ya que mejorarían notablemente las condiciones de gobernabilidad de un eventual gobierno de transición.

La elección presidencial significa la posibilidad del cambio y de un futuro promisorio para nuestro país, pero el actual descrédito de los partidos políticos y sus diferencias pueden afectar esta posibilidad. Rehacer la unidad para lograr el triunfo parece obvio, pero hay que enfatizar en este punto, ya que existen muchos aspirantes de los partidos políticos con aspiraciones a esta candidatura. Un buen inicio sería la escogencia por consenso o primarias, de un candidato extra partidos apoyado con la sociedad civil organizada para dirigir un gobierno de transición de no más de tres años para recuperar la economía, restablecer el estado de derecho y organizar elecciones libres y transparentes al concluir su mandato.

@lesterllopezo 12/01/18

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Luis Ugalde

Es un grave error que la dictadura madurista y la oposición democrática sigan ofreciendo sus platos rutinarios a una población deprimida y desesperada. Sería una tragedia de gravísimas consecuencias que los venezolanos no empecemos este año con una rotunda decisión de cambiar de gobierno para producir soluciones a esta agonía nacional. Pero la dictadura está decidida a perpetuarse con elecciones presidenciales tramposas contra el voto limpio y libre, y se siente reforzada por millones de opositores decididos a no votar a causa de la trampa continuada gubernamental y su manipulación electoral del hambre, la enfermedad y la miseria de la población; también le favorece un liderazgo político que luce ausente de las angustias socioeconómicas, dividido y sin rumbo unitario y contundente.

Para producir los cambios necesitamos un nuevo Presidente deseado, aclamado, elegido por voto libre y defendido por la gran mayoría; lo que es imposible sin esperanza y unión. Presidente elegido para liberar las fuerzas productivas, responder a las más graves indigencias económico-sociales y al mismo tiempo liberar a los presos políticos, los inhabilitados y exiliados, rescatando la Constitución y el respeto a los derechos humanos violados. El madurismo hará toda la manipulación electoral posible para prolongar la presidencia seis años más y lo logrará si continúan las actuales ausencias sociales del liderazgo político, falta de unidad, carencia de rumbo claro y directo y con primarias ideales pero inoportunas. Las oposiciones dispersas y el abstencionismo no entusiasmarán, ni vencerán.

Fin de juego. Esto es demasiado grave para que los demócratas lo aceptemos con resignación y desesperanza. No bastan los estallidos de protestas desesperadas, es necesaria una gran insurrección del voto masivo, defendido y celebrado. Para empezar, desde el día siguiente, a producir soluciones económicas, políticas y sociales para todos. La justificada crítica al liderazgo político y la desesperación actual no nos deben llevar a la anti política paralizada, ni a esperar la solución de un mesías dictatorial. Lograremos el triunfo democrático si sumamos en todos los frentes: candidato único y excepcional; diálogo y negociación con apoyo internacional para exigir condiciones electorales para la salida democrática y la reconstrucción. Movilización social con presión ciudadana por todas las vías posibles para el fin de la dictadura. Todo combinado. El diálogo y negociación abiertos en Santo Domingo con acompañamiento internacional y presión democrática son imprescindibles, pues la salida es complicada y en la nueva Venezuela debemos caber todos como ciudadanos responsables y no la imposición de unos contra otros. El fuerte apoyo de los países democráticos es totalmente necesario sabiendo que el régimen se resistirá.

El actual desaliento, falta de esperanza y resignación lleva a muchos a cultivar el pesimismo y pensar que somos incapaces de producir soluciones como ciudadanos responsables en una sociedad plural. Olvidan que entre 1920 y 1980 la economía venezolana con la palanca petrolera, durante más de medio siglo batió todo récord mundial creciendo 7,1% anual, con una pequeña inflación anual del 2,1%. Durante tres décadas fuimos el país que atrajo más migración en proporción al número de sus habitantes; población adulta, trabajadora que enriqueció mucho al país y formó familia aquí. Se transformó vertiginosamente la infraestructura física del país y la población mejoró en sus ingresos y en los servicios públicos con servicios de salud y educación para todos, con gran esperanza de futuro. Se logró una democracia con gobiernos que perdían elecciones y entregaban el poder. No somos ingenuos y sabemos las insuficiencias, deformaciones e injusticias presentes en ese proceso y sobre todo el reempobrecimiento desde finales de la década de los setenta. Pero ello no debe impedir la comprensión de nuestras capacidades y potencialidades, si hay un gobierno sensato. La Fuerza Armada fue clave en ese proceso, porque entendió su gran misión en la sociedad democrática y también lo será cuando renazca y predomine la conciencia responsable y democrática, como lo exige la Constitución.

La unidad democrática. Los partidos opositores, conscientes de su poca credibilidad en este momento, tienen que nacer de nuevo y buscar de manera excepcional un candidato unitario para la difícil transición de la actual ruina a la transformación productiva. No un candidato antipartido, pero sí claramente no partidista, que levante el ánimo nacional y que inspire el despertar de la esperanza para cambiar la producción, política, económica y social, organizando con la sociedad civil y con los partidos el programa de reconstrucción (que está bastante claro) y barrer la corrupción, ineptitud y clientelismo que nos ha traído tanta ruina con un narco-gobierno empeñado en imponer y defender como remedio lo que es causa y agravante de la enfermedad.

Caracas, jueves 11 de enero de 2018

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/voto-para-perpetuar-dicta...

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Cuando un año comienza, parece que uno renovara la esperanza en muchas cosas: en la humanidad, en el propio destino dentro de ella, en la trascendencia del ser humano. También uno renueva la ilusión en cosas mucho más mundanas: un mejor trabajo, un mejor sueldo, un viaje… bueno, un viaje de vainas, pues.

Los venezolanos —y creo que algunos otros gentilicios también— comenzamos el año con la certeza de que todo será peor. De hecho, llevamos demasiados años con esa certeza, que es la misma que ha llevado al 10% de nuestros conciudadanos a abandonar el país en busca de reconstruir la esperanza en otro lugar, lo cual ya es mucho decir, porque para un venezolano no hay cosa más dolorosa que abandonar su casa, su clima, sus playas y sobre todo su paisaje espiritual y humano.

Este año será peor en todos los aspectos. Una sensación de que ningún cambio es posible se apodera de nosotros. Inverosímiles evasiones pasan por nuestras cabezas; ya imaginamos salidas extraterrestres: una invasión del planeta desde el espacio exterior, Dios nos libre. Y es que los venezolanos tenemos tal sino fatal sobre nosotros que es capaz de que se acaba el mundo y Venezuela sigue.

Quisiera ser algo más alentador en este primer escrito del 2018, pero me inquieta —en este comienzo de año— el empecinamiento en la demolición de lo poco que, a pesar de las circunstancias, sigue en pie. Abruma el cinismo. Se adueñaron del lenguaje. Pretenden hacerle creer a la gente que lo nombrado es real, que el pernil de carne y hueso se halla contenido todo él en la palabra “pernil” y que hoy te puedes comer la “p”, mañana la “e” y la “r”, y que el “nil” se puede congelar para la semana que viene. “¡El sol de Venezuela nace en el Esequibo! ¡Nace en el Esequibo!” les oigo decir, mientras la ExxonMobil anuncia nuevas perforaciones en el susodicho. Cuando hablan de que esto es “una guerra de ricos contra pobres”, la mala conciencia salta: ellos son los ricos, los que comen, los que tienen medicina y seguridad. Y la guerra la tienen casi ganada. Incluso palabras tan estimables como “democracia” y “libertad” terminan resonando en sus labios como mofa e insulto.

En su libro Ideología y utopía, Karl Mannheim señala que una de las maneras de entender la ideología es no solo como disfraz de la verdadera naturaleza de una situación cuyo reconocimiento podría perjudicar los propios intereses, sino también como autoengaño. Es decir, “mentiras” que uno se cuenta a uno mismo para ocultar la realidad. En mi modesta opinión, la realidad —contrariamente a la versión oficial— es que el modelo político y económico implantado en Venezuela la destruye cada vez más aceleradamente y la conduce a una peligrosa situación de desesperación.

La pregunta que brota inmediatamente es: ¿por qué alguien tendría tanto interés en acabar con su propia patria, en destruirla? ¿Cuál es la ganancia? ¿Esto es pura maldad o es incapacidad? Uno tiende a inclinarse por lo primero. Mannheim quizá nos diría que maldad y bondad no tienen nada que ver cuando se habla de opresión; que, aunque estemos convencidos de que estas personas actúan por pura maldad, ellas no lo ven así.

Analicemos a los esclavistas, por ejemplo, donde se ve todo más claro: con la mirada de hoy, sabemos que lo que hacían estaba mal, pero ellos estaban convencidos de lo contrario, de que los esclavos eran seres inferiores y conseguían que los propios siervos así lo creyesen. Es el mayor logro de quien somete: lograr que el sometido considere su situación como algo normal.

Apuntaba Marx en Sobre la cuestión judía: ninguna liberación parcial es buena; la liberación del hombre debe ser total. Es decir, la esclavitud, aunque él no lo sepa, oprime también al amo; menester es también liberarlo a él. Es solo en momentos de extrema opresión cuando los oprimidos se rebelan, cuando las opciones son sublevarse o morir y cuando toman conciencia de su poder, porque su opresor nunca dejará de pisotearlos mientras en ello encuentre beneficio y justificación.

La sociedad venezolana llego al límite. Ojalá que desde el Empíreo el Supremo Autor infunda al pueblo un sublime aliento.

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Jesús Elorza G.

Todo era un mar de confusión en la militancia del Partido Un Nuevo Tiempo por la designación de Omar Barboza como Presidente de la Asamblea Nacional. ¿Qué pasó con el compañero Enrique Márquez? Preguntaban algunos. Otros, preguntaban por Timoteo Zambrano….pero nadie respondía.

-Me huele a una maniobra de última hora, dijo uno de los militantes.

- Comparto la opinión del compañero que me antecedió en la palabra, dijo otro. Tengo entendido que Manuel se opuso al nombramiento de Márquez porque este apoyó a Guanipa en el proceso de abstención en el Zulia lo que provocó su derrota en el proceso de elección de gobernador. Me dicen, los amigos zulianos, que Manuel tilda de traidor a Enrique Márquez.

-Verga maracucho, vos si sois arrecho con esa información. Pero decime, de donde sacaron a Barboza o que pasó con Timoteo.

- Bueno, las cosas se complicaron. En primera instancia, Manuel se batió como los buenos, por designar a Timoteo. Pero, la coñaza con Primero Justicia y Voluntad Popular no se hizo esperar. Estos partidos se opusieron rotundamente a esa designación por considerar que ese personaje no era de confianza. Alegaban, que Timoteo se movía a espaldas de la Mesa de la Unidad y en conchupancia con Zapatero. También señalaban el soberano disparate de Timoteo, al criticar las medidas tomadas por los cuatro países fundadores de Mercosur, todos consistentes en no permitirle asumir la presidencia temporal del organismo a Venezuela en el 2016. O sea, estuvo a favor del gobierno de Maduro con respecto a la sanción de algunos países integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur) sobre a la toma de la presidencia pro tempore del bloque.

- Coño, ahora entiendo la arrechera de Primero Justicia y Voluntad Popular, no es para menos.

- Creo que esa posición de rechazo, es ampliamente apoyada por la mayoría de los venezolanos, expresó uno de los militantes del partido. Nunca pudimos entender, salvo que anduviera en una maniobra, con sus declaraciones en torno a la libertad de Manuel:

“En las próximas semanas lograremos la libertad plena para Manuel Rosales, porque no ha cometido ningún delito y eso será demostrado”. Asimismo, veo “con buenos ojos” la medida cautelar que beneficia con arresto domiciliario al ex gobernador del Zulia. “A mi juicio este gesto del gobierno facilita el diálogo y abre el camino a las conversaciones”.

“En una Venezuela sumergida en una grave crisis alimentaria, económica, política y social dialogar es importante. Tenemos en conjunto, incluso junto al gobierno, que hallarle solución a esta crisis”

Ese discursito del compañero ya dejaba entrever un sentido de cohabitación con el régimen de Maduro.

- Lo más arrecho, es cuando montó la componenda teatral de la visita de Zapatero ¡¡¡acompañado de Jorge Rodríguez!!! a Leopoldo López en Ramo Verde, para negociar el referéndum revocatorio a cambio de la libertad del detenido. No me extrañaría, que ahora busque la presidencia de la asamblea nacional para reconocer a la ilegal asamblea constituyente, señaló uno de los directivos nacionales del partido, quien pidió reservar su nombre para eludir su expulsión. Ratifico mi posición al lado de la inmensa mayoría de rechazar esa postulación de Timoteo.

- No se por qué se sorprenden de la jugada de este personaje, dijo un representante de los educadores de UNT, si revisan las declaraciones de los personeros del régimen, se darán cuenta de la defensa a Timoteo que hacen nada más y nada menos que Pedro Carroña y Víctor Clark del Psuv…..Con amigos así para que quiero enemigos…Timoteo, Timoteo que mal te veo…diría mi mama.

Frente a esos argumentos, no le quedó otro camino a Manuel sino el de recular y sacaron debajo de la manga el as de Omar Barboza.

No pasaron ni cinco minutos después del anuncio, cuando Nicolás expresó en cadena nacional que:

Ahora, nombraron a un tal presidente, Omar Barboza, un ser perverso, muy corrupto. Una momia. Si tuvimos a Ramos Allup que es 'la vieja', a Julio Borges que es 'cejota', ahora esta es 'la momia'. Muy perverso el señor, veneno puro. Te voy a enfrentar si pretendes meterte con el pueblo, ...

Que feliz seriamos si Timoteo hubiese sido el escogido. No me extrañaría que Zapatero me proponga nombrarlo jefe de la delegación de mi gobierno para el dialogo en República Dominicana….

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Recientemente escribimos que este año que se inicia sería el fin del totalitarismo y la recuperación de la democracia, siempre y cuando la dirigencia opositora hiciera el trabajo que le corresponde. El 2017 cerró con un buen comunicado de la “Unidad”, que expresaba contrición por errores cometidos y propósito de enmienda. A una semana del nuevo año no se percibe arrepentimiento, ni deseos de corregir entuertos.

Proliferan los pillajes en las empresas y dependencias del Estado por parte del régimen, el cual también promueve saqueos y obliga a rebajar precios para quebrar a comerciantes. Además, un pueblo hambriento y también algunos facinerosos, motu propio o instigados por los rojos, irrumpe violentamente en comercios y saquea gandolas de alimentos. Mientras tanto, nuestros diputados actúan como si todo estuviese normal y algunos disparan dardos venenosos en contra de colegas teóricamente del mismo bando democrático.

Antes de comentar sobre la instalación de un nuevo período de la Asamblea Nacional, es justo reconocer la labor de Julio Borges al frente de la misma en el 2017. Borges fue blanco de ataques físicos y verbales por parte del oficialismo, lo cual era de esperar. Sin embargo, también recibió insultos y descalificaciones infundadas por parte de algunos usuarios de las redes sociales, de articulistas y periodistas. Hago constar que apenas he intercambiado saludos con él, pero me parece injusto, por carecer de base, las acusaciones de ser colaboracionista del régimen. La labor internacional que realizó Borges, junto con otros actores, permitió que hoy día Maduro y sus compinches se encuentren aislados, que la espuria Constituyente no sea reconocida por los países democráticos y que personeros del régimen incursos en corrupción y en violaciones a los derechos humanos hayan sido sancionados por varios países. No es poca cosa. Sus detractores deberían reconocer que estaban equivocados.

La elección de la nueva directiva de la Asamblea Nacional dio pie para que salieran a relucir las grietas de la unidad. El diputado José Gregorio Aparicio, de Prociudadanos, declaró que “no fui consultado y eso en verdad me incomoda”. Apartando esa expresión un tanto infantil, no hay duda de que sus colegas cometieron una descortesía, por decir lo menos, al no informarle previamente lo que había decidido la mayoría en respeto al pacto acordado en el 2015.

Por su parte el diputado Omar González, del 16J, declaró que “voceros de esa organización (MUD), tienen como oferta pública la convivencia con el régimen”. Así mismo, el diputado Richard Blanco manifestó que “aquí hay dos Asambleas, la complaciente con la ilegal Constituyente y la que está rescatando el plebiscito aprobado el 16 de julio”. ¿De dónde infieren estos diputados que el resto de sus colegas reconocen a la espuria Constituyente? ¿Acaso la polémica decisión de participar en negociaciones en Santo Domingo es una claudicación ante el régimen? ¿Es o no cierto que toda la dirigencia opositora exige lo mismo y que la diferencia es que algunos piensan que solo con la calle se logrará doblegar al régimen, mientras que otros creen que, además de calle, se requiere negociar con apoyo internacional?

El exiliado alcalde Smolansky rechazó la designación de Omar Barboza al frente de la Asamblea por considerar que el partido Un Nuevo Tiempo, al cual pertenece, no cumplió con compromisos previos. Tiene razón el perseguido alcalde y es imperativo que Manuel Rosales y UNT definan claramente su posición. La designación de Barboza ha ocasionado algunas críticas en las redes sociales y también comentarios favorables. Esperemos para ver su desempeño. ”Por sus obras lo conoceréis”. Mientras tanto hay que apoyar su gestión. Marquina ha sido un buen diputado, por lo que complace su presencia en la directiva.

En resumen, un comienzo poco edificante. Confiemos en que impere la sensatez y haya rectificaciones. Necesariamente Antonio Ledezma y María Corina Machado, ambos valientes luchadores con quienes simpatizo, deben lograr acuerdos con el resto de la dirigencia opositora. El régimen está muy débil por el repudio popular y por la presión internacional, pero se requiere un esfuerzo conjunto para que claudique. La democracia lo exige y los venezolanos claman por una mejor calidad de vida.

Como (había) en botica:

Maduro declaró que “ He ordenado la toma de puertos y aeropuertos donde se realiza labor de intercambio con Curacao, Aruba y Bonaire. Basta de que nos roben”. Parece que se olvidó que esas instalaciones las controlan la Fuerza Armada. Cabe preguntar al general Padrino si recibe comisión. Solo en Pdvsa Anaco y San Tomé renunciaron 800 trabajadores por las malas condiciones socioeconómicas. Tratan de reclutar jubilados. Además Pdvsa no paga a empresas de servicios. La renuncia de Timoteo Zambrano al equipo de negociación es positiva. Alrededor suyo se creó mucha desconfianza por culpa de sus propias declaraciones. La propuesta del respetado Hausmann es teóricamente válida, pero políticamente inviable. Si México y Chile se retiran de las reuniones en Santo Domingo no tendría justificación seguir negociando.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

9/01/18

eddiearamirez@hotmail.com

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Frederlin Castro

El 2018 pudiera ser un año lleno de desafíos para los integrantes de la oposición venezolana, quienes buscan encontrar la verdadera unidad a través del candidato que participe en los próximos comicios presidenciales.

El acontecer político para la oposición en el transcurso del pasado año estuvo enmarcado por el duelo de debates y discusiones entre la Asamblea Nacional (AN) y la Constituyente, las protestas que se registraron en el país y el inicio de una nueva fase de diálogo en República Dominicana, con el acompañamiento de varios cancilleres de la región.

Gran parte de los venezolanos tienen la esperanza de que con ese diálogo se puedan lograr los acuerdos necesarios para una convivencia entre Gobierno y oposición, que permita mejorar el clima político en un año de elecciones presidenciales y concertar políticas para recuperar la economía de Venezuela.

La oposición enfrenta un año en el cual se deben reestructurar para enfrentar a las fuerzas políticas del país, sumándole a ello, la ganancia de credibilidad en sus actos ante un sector de la población que demanda un cambio y exige compromiso con la nación.

El analista político Félix Cordero Peraza aseguró que la Unidad debe consolidarse con conductas y actitudes que logren elevar la credibilidad de su liderazgo, desacreditado como "nunca antes en la vida republicana de Venezuela".

"Dar manifestaciones de desprendimiento donde desaparezca la ambición personal, la lucha fraccionada y las rivalidades individuales", agregó.

El reto para las próximas elecciones presidenciales, según Cordero, es lograr un candidato único, con un programa y propuestas para solucionar los diferentes problemas socio-económicos de la población.

El también periodista y columnista de varios periódicos en el interior del país destacó que la oposición debe enfrentar al Gobierno con propuestas y soluciones concretas. Y crear conciencia sobre las bondades y pertinencia del programa opositor, con el uso de un lenguaje llano, sencillo y comprensible para las masas populares.

Cordero Peraza aseveró que la Unidad debe dedicar esfuerzos y recursos a la organización de la campaña electoral presidencial, que sean los suficientes para cubrir la demanda de miembros, testigos de mesa y electores en todos los centros y juntas electorales.

En ese mismo sentido, el politólogo Piero Trappicione manifestó que la oposición debe retomar el concepto de Unidad. “Sin duda alguna la franquicia Unidad, o la Unidad vista como una franquicia política, ha sido el mecanismo más exitoso que ha tenido la oposición en los últimos años. De hecho el mayor y más rotundo triunfo que tuvo en estos últimos 18 años fue precisamente en diciembre de 2015 amparándose bajo el llamado paraguas de la unidad”.

Dijo que el mayor desafío de la oposición es trabajar y reencontrarse en la franquicia de la Unidad para lograr una candidatura presidencial unitaria, que "sin duda alguna será la prueba de fuego a la que estará sometida en estos próximos meses".

"Es más fácil para la oposición reagruparse en torno a la MUD y a lo que ha sido la plataforma unitaria que reconstruirse en una nueva plataforma. Pretender reconstruir en estos momentos una alianza opositora distinta a la MUD pudiera llevarse un par de años", agregó Trappicione, politólogo y coordinador del Centro Gumilla del estado Lara.

Por su parte, el politólogo Carlos Romero manifestó que el principal desafío para la oposición es volver a tener contacto popular y “recuperar el contacto con los sectores amplios de la vida nacional”.

"No podemos explicarnos por qué, luego de una victoria tan importante como las parlamentarias en el 2015, no se repitieron éxitos electorales durante el año 2017", agregó el también docente e investigador.

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Freddy Marcano

Este nuevo año 2018, nos trae muchos retos. Uno de ellos es reivindicar el diálogo en su exacto significado y dimensión, puesto que tiene una carga semántica e histórica que no podemos obviar, y no cualquier conversación conduce al diálogo, a la negociación y al acuerdo. Desde que se inició el encuentro en República Dominicana, las partes han desatendido -quizás hasta obviado- este aspecto central, lo cual ha generado confusión en los sectores de la oposición frente a un gobierno que no se molesta siquiera en explicar la materia a sus seguidores.

Debo resaltar que el diálogo es consustancial al ejercicio democrático, como un valor ético de la política civilizada, negada a realizarse a través de las armas y de la violencia; además, es una metodología para reconocer y resolver las diferencias que no constituyen delito alguno. Por más que el pueblo venezolano tenga una misma identidad que lo particularice frente a otros pueblos, dentro de la unidad es también diverso, complejo y plural. Nadie puede pedirle al otro una absoluta uniformidad, ya que no somos una especie de seres mecánicos, resignados y obedientes. Aún al interior del más modesto hogar, hay pareceres distintos, por lo que resulta lógico que los haya en todo un inmenso país que requiere procesarlos hasta consensuar aquellos que nos permiten convivir en paz. Solo esperaríamos sinceridad entre las partes para poder así retomar la confianza que se ha perdido.

El diálogo real y sincero, obliga a la comunicación, al intercambio de conocimiento, a la comprensión y la empatía con el otro, para lograr un acuerdo mínimo y necesario. No lo hay cuando existe el recelo, la triquiñuela, la zancadilla, la engañifa y la prepotencia de los que se dicen dialogantes, trátese de un padre de familia que debe solventar un caso con el hijo rebelde o trátese de toda una nación que no tiene para comer, incluso, siendo productora de petróleo. Al acercarse el 60ª aniversario de los hechos del 23 de Enero, por ejemplo, recordamos que, después de la caída de la dictadura, Venezuela comenzó a reconocerse con todas sus diferencias, al dialogar en torno a la posibilidad de una candidatura presidencial unitaria o de varias, como ocurrió luego al amparo del Pacto de Punto Fijo que supuso un intercambio de opiniones y una decisión compartida de los partidos que lo suscribieron.

De algo se puede estar seguro, no hay diálogo que valga si no está inspirado y fundado en el Estado de Derecho que se traduce en un conjunto de libertades y garantías; la inexistencia de este estado implica la aparición de la extorsión, el chantaje y la violencia. Asimismo, no puede existir diálogo en una sociedad donde no se respete la libertad de conciencia, expresión, reunión, asociación y el derecho mismo de petición a las autoridades. Sólo el diálogo de las cúpulas oficiales y opositoras permitirá la vigencia real e inmediata de esas libertades y garantías indispensables para que haya ciudadanía. Un diálogo sin estado de derecho será de todo, menos un diálogo de vocación y entendimiento democrático.

Una sociedad pluralista necesita de decisiones significativas y consensuadas que se traduzcan en instituciones y espacios que resuelvan las diferencias. Por ello, la importancia genuina de las elecciones regulares, pulcras y periódicas; la existencia de un parlamento plural y representativo, donde se siente la diversidad de puntos de vista, como el respeto a los medios de comunicación que deben ser voceros auténticos de la multiplicidad de los puntos de vista. Reconociendo, entonces, la necesidad de un diálogo democrático, debemos reconstruirlo de inmediato sobre bases distintas a las que nos llevaron a República Dominicana. El pueblo pide a gritos que la oposición viré el timón, rectifique todos los errores, incluya a todos los sectores que han sido excluido por pensar diferente. No podemos actuar de la manera como actúan los que adversamos.

@freddyamarcano

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