La tragedia ocasionada por los terremotos del 24 de junio de 2026, con magnitudes de 7,2 y 7,5, con epicentro en el estado Yaracuy, no constituye un mero evento natural, sino la consecuencia previsible y evitable de un grave crimen institucional.
Opinión
Luis Granados
5 min
Asdrubal Aguiar
La cleptocracia desafía, atropella sin miramientos, no finge, es descarnada y soez, sólo se mira a sí desde su óptica cleptocrática y utilitaria con desprecio de la fraternidad que emerge en los momentos de dolor y tragedia compartidos.
7 min
Soledad Morillo Belloso
Cuando los poderosos se equivocan, no cometen errores: desplazan placas tectónicas. No tropiezan; desencadenan consecuencias.
4 min
Jorge Pérez
«Cuando una nación clama auxilio y sus soldados no aparecen, el silencio también se convierte en una forma de respuesta.»
4 min
Antonio de la Cruz
El terremoto no solo movió la tierra. Movió el límite de lo que los venezolanos consideran aceptable. Las placas tectónicas también sacudieron la política.
2 min
Ismael Pérez Vigil
En la circunstancia que estamos viviendo, que no necesito explicar, es poco lo que sirven las palabras de consuelo, probablemente solo sirven de desahogo; por eso, mejor es que cada quien trate de aportar lo que puede o sabe hacer.
6 min
Benjamin Tripier
El doble terremoto no solo devastó ciudades y vidas, sino que hizo colapsar la ficción de gobernabilidad que sostenía a Delcy Rodríguez como pieza central de la transición tutelada.
10 min
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